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Para todos los públicos El escarabajo verde - A paso de vaca (1) - ver ahora
Transcripción completa

¿Sabéis que una vaca trashumante abona 30 kilos de estiércol

y traslada 50 000 semillas por cada 20 kilómetros de recorrido.

Habéis acertado, empieza "El escarabajo verde".

(Música cabecera)

El pastoreo extensivo por vías pecuarias,

como esta que recorremos ahora,

que en Santa Margarida i els Monjos, en Barcelona,

desempeña un papel fundamental

en la absorción del carbono atmosférico,

la reducción de la erosión y la conservación del agua.

La trashumancia se originó hace cientos de años,

y aunque hoy, de una manera mucho más testimonial,

todavía perdura.

Los movimientos estacionales de las grandes manadas de herbívoros

en el eje norte-sur de España, se han mantenido ininterrumpidamente

de manera tradicional desde la edad media hasta nuestros días.

Rebaños de vacas, yeguas, cabras y ovejas

han recorrido más de 125 000 kilómetros de longitud

y 400.000 hectáreas de superficie, incorporando nutrientes al suelo

y mejorando su productividad.

Para constatarlo, nos metimos de lleno

en una trashumancia de invierno por Cantabria.

Hicimos que la periodista del programa,

Ana Wonham, marchara a paso de vaca acompañando a varios

ganaderos extensivos de vaca tudanca.

Pasó por diversas localidades cántabras

y acabó en la feria de ganado de Ibio.

Las penas y las vaquitas van por la misma senda.

Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas.

Ojalá que la noche nos traiga recuerdos

que hagan menos triste la soledad,

y arreando, dale que dale, por esos carros,

sí, el arriero va.

Esta canción de Atahualpa Yupanqui

nos habla de nuestra ancestral relación con las vacas.

Aquí, en Cantabria, con la tudanca.

Esos caminos, en contra de lo que pudiera pensarse,

los caminos normales son de cuatro o seis metros,

tienen normalmente 40, 60 y hasta 75 metros de anchura,

con lo cual, estos ciento y pico mil kilómetros de caminos

suponen, ni más ni menos, 400 000 hectáreas de superficie.

Es decir, el equivalente, prácticamente,

a la provincia de Pontevedra, que es de todos los españoles,

y que desde la edad media, por las leyes de Alfonso X el sabio,

son inalienables, imprescriptibles e inembargables.

Eso quiere decir, sencillamente,

que no se pueden ocupar, no se pueden vender,

no se pueden destruir de ninguna forma.

Suso Garzón lleva décadas reivindicando las bondades

y ventajas medioambientales, tanto de la ganadería extensiva,

como de la trashumancia.

Ambos movimientos de reses se encuentran íntimamente ligados

a las razas autóctonas y al pasto, como principal fuente de alimento.

El 10 % del pastoreo móvil, a día de hoy,

se hace a pie y se enfrenta a numerosas incertidumbres.

La falta de relevo generacional,

la pérdida de rentabilidad económica, y sobre todo,

la falta de reconocimiento de la doble residencia.

Y ya no hay locos,

y ya no hay locos,

y ya no hay locos, amigos,

y ya no hay locos, ya no hay locos.

Fruto de tanta insistencia y escritura documentada

sobre la importancia del pastoreo extensivo,

nace la Asociación Trashumancia y Naturaleza en 1992.

Desde su sede rural en Cabezón de la Sal, Cantabria,

se apoyan año a año la trashumancia de 220 rebaños.

300 000 veces que recorren las vías pecuarias

de 25 provincias y 11 comunidades autónomas.

Suso Garzón difunde de manera de minuciosa

la necesidad del pastoreo y del manejo tradicional del ganado.

Lo hace desde este rincón cántabro,

pero con fuertes vínculos con pastores nómadas

y trashumantes de todo el planeta.

Uno de los ejes de trabajo es la defensa de las cañadas reales.

Su conservación como corredores ecológicos

que comunican entre sí los espacios protegidos de la Red Natura 2000.

Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos.

Ya no hay locos.

Ya no hay locos.

Ya no hay locos en España, ya no hay locos.

Cuando se pierde el juicio,

yo pregunto cuándo se pierde, cuándo.

Si no es ahora, que una vida vale menos que el orín de los perros.

Ya no hay locos,

ya no hay locos...

Junto con veredas y cordeles, son bienes de dominio público,

vitales para la adaptación de los ecosistemas ibéricos

al cambio climático.

Para conservar la cultura y el empleo cualificado

en el medio rural.

La vaca es para los cántabros como el reno para los lapones

o el camello para los bereberes.

Un animal simbólico casi sagrado.

Y la raza tudanca es su raza autóctona por excelencia.

En peligro de extinción.

La arquitectura popular y tradicional,

está diseñada para cohabitar con el ganado.

Y los negocios rurales también.

Como el de esta ferretería de Treceño,

copropiedad de tres hermanos. Carlos, Toño y María.

Asisten a distancia a todo trashumante que lo necesite.

Toño, ¿estás por aquí? -¡Hombre, Suso!

-Cuánto tiempo. -¿Qué tal, hombre?

-¿Qué tal la familia? -Muy bien, hombre.

-Ya veo que el negocio va de miedo. Tenéis cantidad de clientes.

-Sí, señor. Hacemos lo que podemos.

Aquí estamos tirando.

Tengo el pedido que teníamos pendiente.

-Sí, es que están saliendo ya... Como ya nevó,

están saliendo de la sierra de Gredos todos los vaqueros

y necesitan urgentemente las varillas y todo lo que te pedí.

Y si quieres revisamos el... -Sí, sí.

Yo calculo que lo tenga todo perfecto,

como siempre...

-Lo más urgente, como sabes, es para Rafael Flores,

de San Martín del Pimpollar, eran seis rollos de cinta,

50 varillas, un generador, un pastor eléctrico,

y no te había pedido, pero vamos a encargar ahora

el generador y una cocina de estas de gas. Eso es comodísimo.

-Es verdad, es verdad. Hemos hablado de...

Sí, sí, sí. -Lo vemos cuando quieras.

-Muy bien, Suso. Rápidamente lo miramos.

-Vamos allá. A ver si queda contento.

-Que los días son muy cortos.

Los días son cortos, pero en un negocio familiar,

las horas de atención al cliente son largas.

Estas nuevas son muy cortas.

¿No tenéis otras de metro y medio? -Sí, sí, sí.

Date cuenta que en esta zona donde vamos a estar es suelo arenoso

y en cuanto las claven un poquito para que las vacas o el viento

no las tumbe, me van a hacer falta las de metro y medio.

-Sí, sí. -Las hay también de dos metros.

Y sin ningún problema.

-Es que esas ya son un poco engorrosas para llevar y demás.

-Ya, ya. -Y harían falta dos aisladores.

-Sí, sí.

Porque igual a las ovejas puede ser...

-Es para vacas.

Las vacas avileñas, las de Gredos.

También que se puedan clavar fácilmente. Que tengan punta.

-Sí, sí.

-Entonces el pedido este le cambiamos por las varillas largas

y de dos aislantes cada una. -Vale.

El mercadillo de Cabezón de la Sal es una suerte de cordón umbilical

entre productores artesanales y ganaderos trashumantes

que necesitan una nueva fuente de ingresos fuera de estación.

También hay puestos de antigüedades.

Para Suso Garzón es una cita ineludible.

No me trajo ningún aparejo del ganado.

Hoy no, porque quiero vender esto primero,

trastos de estos para luego empezar con los aparejos.

-Muy bien. ¿Y este yugo tan guapo? -Este yugo es asturiano.

-¿Asturiano? ¿De qué parte de Asturias?

- De la parte de aquí. De Llanes.

-¿Es de las vacas, no? -De las vacas, sí.

-Le han abierto y le han reforzado.

-Esto que tiene aquí mal lo ponen abajo.

-Claro. -En el suelo.

Queda de pie y se pudre lo de abajo. Lo que da a la cuadra.

-Muy bien.

¿Y no tiene las correas, las coyundas?

-No...

Si me traes los cornales y las coyundas ya...

-Y la soga. -Ya llevaría yo...

Y estos estribos son guapos, ¿eh?

Sí, estos son típicos.

-¿De dónde son? -También de Asturias.

Son muy guapos. Estos los voy a llevar.

¿A cómo me los dejas? -Esos te los voy a regalar.

-No, eso bajo ningún concepto. -Te los voy a regalar porque usted...

me compra mucho y es un cliente bueno.

-No, pero usted tiene que hacer negocio.

Tiene que cuidar a la familia, tiene hijos pequeños...

-En caso de que quiera darme, me da lo que quiera.

-¿Le parece diez euros por cada uno? -No, hombre, no... Los dos.

20 euros es mucho. -Pues mucho mejor.

Me ha gustado la romanuca esa que tiene.

-Esta es la media luna.

Es la primitiva que había antiguamente.

Por aquí es menor.

Se enganchaba así y por aquí hace 16. -16 kilos.

-Es una arroba, ¿no? -Y por aquí 200 kilos.

-Pues también me lo llevo y también me pone precio.

-Esta vale 50, pero a usted le cobro 30.

-Bueno.... -Y eso de regalo, ya sabe que...

Estos son los morteros de machacar los ajos.

Hierbas que hacían las mujeres... -Y estos tan grandes...

-Estos tan grandes son de farmacia.

Ahí echaban todas las clases de hojas,

medicinas de campo y hacían las medicinas.

Hecho en casa.

-No deje de traerme los aparejos, ¿eh?

Basi es un habitual de la trashumancia

a su paso por Madrid.

Con su Asociación Concejo de Rudagüera,

coincide en ocasiones con Suso.

Buenos días, vaya género. -¡Hombre, buenos días!

-¿Cómo estás? Dame un abrazo. ¿Qué tal tu pierna?

-Bien, bien. -Cuánto me alegro.

-Hace mucho que no te veía ya. -Sí, porque he estado de viaje

con la trashumancia.

-Pero en Madrid no estuviste. -No, no nos dejaron ir esta vez.

-Aquello fue maravilloso. -Pero ya el año que viene volvemos.

¿Qué tal la nieta? ¿Qué tal todo?

-Bien, muy bien.

Ahora estuvimos en la feria de la alubia,

que no estarías. -No, no...

-Allí estuvimos vestidos con el traje de aldeana.

-¿Las marzas las cantáis el último día?

-El último día de febrero, sí. -A ver, cántame un poco.

-Son unas marzas muy antiguas. Es que así sola...

Estamos los hombres y mujeres y cantamos...

Una estrofa cantan los hombres...

En sí, son los hombres los que cantan las marzas.

Se dan tres vueltas en el suelo y se empiezan...

(CANTA) "A esta casa honrada, señores, llegamos,

si nos dan las marzas, las marzas cantamos".

Uno dice: "Las cantamos o las rezamos".

Si dicen rezarlas hay que rezarlas.

Uno de los usos tradicionales de la tudanca

es la producción artesanal de queso.

Está íntimamente relacionada con la salud de esta vaca.

¿Qué tal? Buenas tardes. -Buenas tardes.

-Dos raciones, como siempre. ¿Qué tal va la cosa?

-Allá vamos. -Muy bien.

-Poco a poco. -¿Quedará algo del que llevo yo?

-Algo queda. -¿Hay que empezarlo?

¿Qué tal por Peñamellera? ¿Qué cuentan los paisanos?

-Allí poca cosa ahora.

-¿La gente del queso está contenta? ¿Que venden bien?

¿Les pagan bien el producto?

-El queso... Allí se vende bien. Es queso artesano.

Tienen buenos precios, tienen buen queso y se vende.

Buena clientela. A la gente le gusta el queso.

-Y buenos vendedores para despacharlo aquí.

-Se hace lo que se puede, ¿no?

-No hay más que ver cómo tenéis el puesto siempre.

La gente muy contenta.

-Hombre, y nosotros contentos con la gente.

También la cría y venta de carne tudanca

es una novedad de este mercado de Cabezón de la Sal.

Buenos días, ¿cómo va todo? -Hombre, Jesús, buenos días.

¿Cómo estás? -Bien.

¿Y el chaval cómo va?

¿Le gusta el ganado o los tractores? Sí, sí.

-De pequeños ya sabes, les gusta a todos los críos.

-Muy bien.

La verdad es que va muy bien.

Tenemos 40 vacas adultas. Unos 20 terneros.

Ahí está.

Nos acercamos a Caviedes para conocer una cabaña de 50 vacas.

Dos generaciones y tres mujeres al frente.

Rosi Trueba y su familia realizan una trashumancia

de 90 kilómetros a pie desde el valle de Cabuérniga

hasta La Brañosera, Palencia.

Desde junio hasta finales de octubre.

Visitamos la invernada de sus tudancas.

Ahora es tiempo de establo y apoyo de pienso.

Que buenos ganados. -Sí, sí.

Entra, entra. Hola, vaca, ¿cómo estás?

¿Cómo se llama ella? -Cachorra.

-Guapa, guapa. -Es una vaca joven.

Es primeriza.

-¿Como fue el verano? -Bien.

-La Brañosera, el pueblo más antiguo de España.

-Bien.

Aunque fui tarde porque tuve un problema de saneamiento,

que al final no fue nada, fue un positivo falso,

como todo, pero al final tuve que esperar dos meses

con los correspondientes saneamientos.

Al final fui tarde, pero muy bien.

Había mucho pasto. Al principio estaba bastante seco,

pero después ya llovió y han tenido hasta finales de octubre

muy buen pasto.

-¿Y con los vecinos de Extremadura os habéis llevado bien?

-Bien, bien. Vuelven a venir seguido todos los veranos otra vez.

Zona de vaca, ovejas, cañada de ovejas.

Este año ha estado un poco más organizado que el año pasado,

que estuvo peor organizado, pero muy bien, muy bien.

-Han estado muy contentos. Han pasado mucho frío, me han contado,

pero que estaban muy contentos.

-Sí, es que ha venido el verano...

Ha llovido bastante y ha granizado. Sí.

-¿Habéis levantado muchas perdices pardas?

¿Habéis visto el lobo? -El lobo, también.

El lobo... Yo verle no le he visto, pero he visto los terneros mordidos.

Son 90 kilómetros que hacemos a pie. -Cuéntame un poco el recorrido.

¿Cómo lo hacéis? ¿Desde Caviedes dónde vais?

-Sí. Cruzan esa montaña, cruzan todo el valle de Cabuérniga

y luego suben al puerto de Palombera, cruzamos Campoo.

-¿Dónde hacéis la primera noche? -En Cabuérniga.

Y la segunda en Campoo.

Y al tercer mediodía ya en Brañosera. En el corral de Brañosera.

-En el puerto. Ni sacar estiércol, ni mudarlas ni nada.

-Eso es. Y a la vuelta lo mismo. -También. Dos noches.

-Bien, bien. Por lo demás todo bien.

El papeleo en Aguilar bien.

-Oye, pues la vaca para estar recién parida, es muy buena.

-Es primeriza.

Estas vacas son muy buenas madres.

Recién paridas defienden a su cría enormemente.

La pasta de las tudancas en las carreteras cántabras

es una especie de trashumancia de invierno.

Una oportunidad vital para mostrar los mejores ejemplares.

Y, si se tercia, vender una novilla.

Rosi y su familia acuden a la mayoría

de las ferias anuales de ganado, pero esta vez a la de Ibio

no tendrán esa oportunidad.

Mañana creo que no vamos a ir a la feria de Ibio

porque vaya año que llevamos.

Hace poco la de San Martín... Menudo trabajo que nos ha dado.

Tres días antes trayendo vacas de todos los prados.

Sesión de limpieza de peluquería, de manicura, de uñas,

de cuernos, de rabos, de pelos...

Yo tengo que cocinar para 15...

Va siendo hora también de que descansemos.

Tenemos también ya una buena parte de vacas adentro

que ya no las vamos a sacar a la calle.

¿Cómo lo veis vosotras? A ver...

-Pues sí, yo opino lo mismo.

-Hace poco que estuvimos en San Martín.

Hay que ver qué lío. -O para juntarnos todos.

Para ayudar todos.

La verdad es que cuando no coincidimos todos

es una paliza para los pocos que pueden ir.

Y bueno, hay que organizar muchas cosas.

-Pero bueno, porque son muchas vacas las que llevamos.

Son 50 vacas.

-Hace dos días que han bajado del pueblo.

Una por una, pasarlas, lleva mucho tiempo.

Hemos tenido un verano con mucha sequía.

Cuando subieron aquí, los prados quedaban completamente afectados.

Ir a las ferias también me supone un coste.

Ayudas por ir tampoco tenemos. Por lo tanto...

Sale todo de mi bolsillo.

Menos mal que desde pequeñas,

vosotras estáis viendo cómo son todas estas cosas.

Habéis aprendido algo poco a poco.

¿Cuando me jubile yo qué va a pasar? -Bueno...

-¿Dónde van a ir a parar las tudanca?

-Pues yo creo que lo tenemos claro nosotras.

-A ver... -En casa seguirán.

-Y nosotras aquí vendremos.

Aunque tenemos nuestros trabajos y hay que sacar tiempo extra.

Pero en alguna ocasión que nos ha tocado quedarnos

de responsables de la cabaña... -Que nos ha tocado...

-Esos viajes que os hacéis de vez en cuando.

-Y nos toca a nosotras. -Bueno, bueno.

-No os quejéis, nos quejéis. Que lo dejamos todo preparado.

-Las hemos tratado bien.

Y creo que hay que hacer un esfuerzo por continuar la tradición.

Apoyar todos para seguir conservando este tipo de raza.

-Es una vaca importante en Cantabria. -Pues sí.

-Y es un trabajo, es un proyecto de nuestros padres.

-Yo, más que sea la vaca importante, es conservarlas y tenerlas.

A mí lo que más me gusta es ir a las ferias

porque veo el orgullo de mi padre de ese día,

pasear con sus vacas y que todo el mundo vea sus vacas.

Para mí eso es un orgullo. -Sí, lo es.

Y creo que solamente por eso...

Es el trabajo de un montón de años de esfuerzo y dedicación.

Porque hay que pensar que tú... -Es pasión.

-Es pasión, sí. -Papá... es pasión por las vacas.

-Pero por ejemplo, a lo largo del día,

mamá se dedica a controlar y estar pendiente del ganado,

pero papá a las cinco de la mañana está en la cuadra controlando...

Velando un poco por ellas.

Seguiremos y los más pequeños nos seguirán a nosotras.

-Aprendiendo el oficio. -Eso es.

Pero no todas las vinculaciones de las mujeres con la ganadería

son idénticas.

Disfrutamos de la compañía y la sabiduría

de una hija de aparcero de tudanca, Maximina.

¿Y que te dedicabas tú, a las vacas, a las ovejas?

A las vacas, a las ovejas, a coser, que mucho cosí.

En el monte tenía Fermín un invernadero.

-¿Y qué hacíais ahí?

¿Tenéis las vacas en el prado y por la noche las metíais

para que no pasaran frío?

-Por la noche las prendíamos

y por la mañana íbamos a soltarlas otra vez.

Las soltábamos, limpiábamos la cuadra,

llenábamos las escaleras de hierba y a la tarde otra vez.

-¿Y qué llevaba, a los hijos contigo cuando eran chicos?

-No, no fueron nunca conmigo.

En 17 meses tuve los cuatro. -Jolín.

-17 no, se llevan 17 meses estos. Los otros dos un año justo.

-O sea, que no has parado de trabajar.

Nevando y todo, tenías que seguir yendo a...

-Ah, sí sí. Al invernal.

Fermín, mi marido, iba delante.

Pisaba él primero con las botas, y después pisaba yo

donde pisaba él.

-Para que no patinaras. -Para que no patinara.

-Qué vida, ¿no? -Hombre...

Así era la vida. -Pero has disfrutado también.

-Sí, si disfrutar sí he disfrutado. Con las vacas muchísimo.

He conocido a mucha gente y me han conocido a mí.

Hemos ido a muchos sitios.

-¿Y a las ferias te gustaba ir? -A la feria sí.

Aunque no fuera por ver las vacas, por ver todos los amigos que tengo.

Por donde quiera que voy, me conocen. -Te gusta cantar.

¿De quién sacaste eso de cantar? -Pues no lo sé, hija.

A quién saldría.

-¿Tus padres no cantaban? -No...

Bueno, mi padre algo cantaba.

Algún cantar cuando estaba haciendo las albarcas algo cantaba.

Yo en albarcas a todas partes.

Yo los domingos a misa como lloviera, yo para los zapatos no nací,

porque me zaporreaba entera. Yo albarcas.

¿Y tú ya tenías vacas o te juntaste con Fermín

y empezaste con las vacas? -No, no.

En casa las había siempre.

Mi padre siempre las tenía tudancas, sí.

Eran de aparcería, pero las tenía tudancas.

-¿Habéis ganado muchos concursos? -Sí.

Concursos tengo unos cuantos.

Ya le dije a Nando, que es jugador de los bolos:

"No compres copas. Cambia la chapa, que mira las que tengo aquí".

¿Hay como 30 en una balda que sabes para qué van a valer?

Para que algún día las coja en un saco y se las venda a un chatarrero.

-¿Por qué, hombre? Eso lo dejarán de recuerdo.

-Porque no hay dónde ponerlas ya.

Empiezas a quitar a quitar y tengo muchísimas.

-Si tienen afición los hijos tuyos a las vacas cómo las van a quitar.

-Pero no...

No son como yo. -¿No?

¿No tienen tanta afición?

-Es que me riñe. A veces me riñe. (RÍE)

-¿Qué pasó, eh?

-Cánteme una canción, que te gusta a ti eso.

-¿Y qué te canto? -"La montañesuca".

(CANTAN) "María, has ido hasta el monte,

no me traigas leña verde,

que estándome calentando, me saltó la chispa

y la mocedad...

Y la mocedad del pueblo se va para allá.

Y la mocedad del pueblo se va".

La vaca tudanca, la montañesuca es dura y recia.

De retorneados cuernos y mansa.

Antiguo animal de tiro, la tudanca ahora

acude a las ferias del año de ganado,

como la de Ibio, del seis de diciembre,

como muestra de orgullo del ganadero con la obligación cumplida.

Ecos de tantos días y noches de bregar con el ganado.

El estiércol, la hierba en los montes,

los prados y los invernales.

Es la única raza en el mundo que ha conservado hasta nuestros días

las características de nuestro uro primitivo.

El toro negro azabache con el hocico blanco

y un listón claro en el lomo.

La hembra es de color tejón

y su cría, recién parida, roja como un corzo.

Acudir a las ferias de ganado ya no es como antes.

Un intento desesperado de sobrevivir a la miseria,

pagar la parcería o comprar con los restos

aceite, alubias o vino.

En esta pasada de las tudancas

se cumplen todos los ritos de iniciación

de engalanamiento de las vacas.

Enlazadas con rosetas y abrochadas a campanos infinitos,

blanqueadas sus cornamentas y afeitadas.

Los ganaderos inician un camino majestuoso y activo.

Aquel que le llevará a reivindicar todo un modo de vida.

En el valle de Sopeña

tengo yo a la mi morena,

que bonito valle,

valle de Cabuérniga.

Yo quiero estas vacas, yo no quiero otra raza.

Yo quiero vivir con estas vacas.

-Que tenemos que comer tres veces al día los humanos...

-Ya nos estamos introduciendo.

-Hay una feria, me lo ha comentado uno.

Ha sido poner tú burros y ya se vuelven a ver burros.

No sé si me lo decía con segundas o la política...

Me ha quedado la duda.

(Música créditos)

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El escarabajo verde - A paso de vaca (1)

01 abr 2016

Los movimientos estacionales de las grandes manadas de herbívoros en el eje Norte- Sur de España se han mantenido ininterrumpidamente de manera tradicional desde la Edad Media hasta nuestros días.

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