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Para todos los públicos El escarabajo verde - Otoño nuclear - ver ahora
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Nací después del fin de la Guerra Fría, es decir,

en un mundo liberado de la amenaza de la destrucción atómica inmediata.

La generación de mis abuelos y mis padres

convivieron con esa posibilidad,

la mía, arrastra los miedos generados por su uso civil.

Quizá los historiadores del s. XXV se preguntarán

qué eran estas estructuras de hormigón

que hoy se dibujan en el skyline del Valle de Tobalina,

casi un millar de habitantes, 33 núcleos de población.

El más famoso, a las orillas del río Ebro, Santa María de Garoña,

8 vecinos y una central,

que ha protagonizado el debate nuclear en España.

Después de 41 años de vida y 5 de tensa espera,

la planta más controvertida ya aguarda su muerte,

mientras, el resto de centrales, envejecen inexorablemente.

-Su excelencia, el jefe del Estado,

ha inaugurado la central nuclear de Santa María de Garoña,

en la provincia de Burgos, que es la mayor de Europa.

-En los últimos coletazos del franquismo,

pero con toda solemnidad,

el régimen inauguraba la segunda central nuclear del país,

con el objetivo de transmitir una imagen de progreso y modernidad.

En 1971, cuando se construyó Garoña, España era aún una dictadura,

y las voces contrarias difícilmente se hacían oír,

sin embargo, ya entonces,

la oposición vecinal resultó clave para paralizar

la construcción de una central en Águilas, Murcia, en 1974.

No fue un hecho tan insólito como pueda parecer,

el movimiento ecologista en todo el mundo, ha tenido, a menudo,

la lucha antinuclear como punto de partida.

Es el caso de Greenpeace, que nace en 1971,

fundado por un grupo de antinucleares canadienses

contra las pruebas nucleares de los EE.UU. en Alaska.

En España, la batalla antinuclear

también ha sido un puntal del ecologismo.

Sus acciones para concienciar a la opinión pública,

forman ya parte del subconsciente de este país.

Me encuentro en Madrid con un activista

forjado en mil batallas.

Paco Castejón, físico nuclear

y miembro del movimiento ibérico antinuclear,

que nos ha explicado su experiencia

mientras recorremos lo que ha calificado

como "la ruta de la ignominia".

Bueno Paco, la primera parada que nos has propuesto

es este Consejo de Seguridad Nuclear.

Explícanos un poco qué es, y por qué nos has traído aquí.

-Bueno sí, efectivamente este organismo es importantísimo

para la seguridad nuclear, para la industria nuclear

y para todas las instalaciones nucleares y radioactivas del país.

Es el garante de la seguridad de todas estas instalaciones,

y por tanto su labor, pues es clave.

Os he traído aquí,

porque realmente nuestra relación con el consejo es muy tensa,

por decirlo con buenas palabras.

-¿Qué tipo de acciones se han hecho aquí?

¿Cuáles eran vuestras reclamaciones?

-Algunas de las acciones

han consistido en colgar pancartas ahí en esa fachada.

Tanto Greenpeace como nosotros hicimos acciones de ese tipo,

que resultan llamativas

y bastante arriesgadas para las personas que se descuelgan,

porque son momentos de mucha tensión.

Se llama a la policía, los guardias jurados se ponen muy nerviosos.

-Estas acciones que habéis hecho

delante del Consejo de Seguridad Nuclear,

¿cuál era su objetivo?, ¿cuáles eran las principales reclamaciones?

-Sí, nosotros reclamamos esencialmente 3 cosas:

rigor en las funciones del organismo,

transparencia para que la ciudadanía esté al cabo de la calle

del estado de las instalaciones nucleares,

e independencia de los consejeros.

-Los problemas de seguridad y los residuos

son los dos principales argumentos antinucleares,

por eso Paco nos lleva ahora a la sede de Enresa,

la empresa pública que gestiona los residuos radioactivos.

-Esto será una metáfora. -Pues sí, sí va a ser una metáfora.

-Enresa es efectivamente la mala de la película

porque le cae uno de los problemas más graves de la energía nuclear,

que son los residuos radioactivos de alta actividad,

que son peligrosos durante cientos de miles de años.

-Y aquí, ¿qué acciones habéis hecho? ¿Cuáles eran vuestras reclamaciones?

-Bueno, aquí lo que queremos es que no se amplíe El Cabril,

que El Cabril se cierre y se deje como está,

y que se suspenda el proyecto del ATC, sobre todo esto último.

-En España, los residuos de baja y media actividad

se trasladan al cementerio de El Cabril, en Córdoba,

pero los de alta actividad y el combustible gastado

aún no tienen un emplazamiento centralizado.

Enresa adjudicó a finales de 2011

la construcción de un almacén en Villar de Cañas,

pero a principios de 2018, en medio de una batalla jurídica,

aún no se ha puesto la primera piedra.

Mientras, se sigue pagando,

por mantener antiguos residuos en el extranjero.

Todas estas acciones, todas estas reivindicaciones,

¿hasta qué punto es importante la presión social

para conseguir logros de este tipo?

-Es clave, la presión social. Es clave.

Por un lado, las decisiones, al final, son políticas,

pero es evidente que los políticos toman decisiones,

o no toman decisiones contra estos grandes poderes nucleares,

salvo que exista una presión de abajo a arriba,

una presión social democrática, que al final se traduce en votos.

-¿Crees que esto pasó en Garoña?

¿Tuvo influencia la presión social

en que finalmente se decretase el cierre?

-Estoy convencido de que sí, de que así es.

Creo que Garoña era para sus propietarios, ¿no?

Iberdrola y Endesa era un negocio enorme, un negocio enorme,

pero la presión social que, al final,

se traduce en presión política, fue clave.

-Nos trasladamos al Valle de Tobalina,

y parece que viajamos en el tiempo.

Montejo de San Miguel, el primer pueblo en recibirnos

es un lugar donde las agujas del reloj

han quedado congeladas por el frío.

Rodeados por la sierra de Árcena y los montes Obarenes,

nos encontramos en un entorno privilegiado, de paisajes vírgenes,

ideal para alejarse del estrés de la ciudad.

¿Quién iba a decir que sería aquí,

la comarca burgalesa de Las Merindades,

donde encontraríamos la central nuclear,

que ha provocado una de las luchas más determinadas

del ecologismo español.

La central más segura de Europa para algunos,

un escándalo que denunciar para otros.

Manifestaciones anuales, idas y venidas a los juzgados

y protestas de distinta índole,

que han acabado con un final ansiado por sus protagonistas,

por ejemplo Luis Oviedo, de "Ecologistas en Acción",

presente en el territorio, cuando el activismo era aún incipiente.

Cuando empezó esta lucha contra Garoña,

¿era más bien gente de fuera del municipio? ¿O de la zona?

-Sí, sí, efectivamente.

Inicialmente en las primeras marchas contra Garoña,

gente de este Valle en el que ahora nos encontramos,

prácticamente no asistía, ni venía, ni...

-Y, ¿cómo os recibía la gente?

¿Con buenos ojos o con un poco de reticencia?

-Yo recuerdo las primeras veces en el pueblo de al lado,

en Barcina y por ahí, nos miraban como unos bichos raros del todo.

¿Qué tienen estos que decir?

Si esto aquí lo que hace es que crea riqueza, etc., etc.

-Esta percepción de la gente de la zona en cuanto a la central,

¿ha cambiado mucho a lo largo del tiempo?

-Mi opinión es que cambió mucho.

Contribuyeron varias cosas,

la primera de ellas es que la central nuclear,

cada vez que había algún problema,

no había ningún tipo de transparencia,

todo era oscurantismo,

y entonces la gente se iba, se iba mosqueando.

-Cogemos el coche y dejamos atrás la central,

recorremos una carretera estrecha y sinuosa,

con túneles oscuros y mal acondicionados.

Aunque no lo parezca es una vía de evacuación,

y por aquí tendrían que escapar los vecinos para ponerse a salvo.

Luis critica el plan de emergencia,

uno de los puntos que esgrime para el cierre de Garoña,

pero no el único.

-El riesgo de cualquier accidente nuclear es muy grave.

Todas las centrales, desde el momento en que enganchan a la red,

tienen un periodo de duración,

se había establecido en 25 años, después se hablaba de 40,

pero tienen que cerrar.

En tercer lugar, en el balance de emisiones de CO2,

y si analizamos todo el ciclo de vida, es un balance negativo,

por lo tanto, habiendo otras fuentes de energía que no lo generan,

optemos por las otras, ¿no?

Su contribución a la red,

la contribución de la central de Garoña estaba en torno del 1 %,

tampoco tiene mucha, mucha importancia.

-Tras 5 años sin funcionar,

el pasado 1 de agosto, el Ministro de Energía, Álvaro Nadal,

anunciaba el cierre definitivo de la central de Garoña.

-Pues el gobierno ha decidido que la orden ministerial

que tiene que emitir al respecto, que se firmará inmediatamente,

será la denegación de la renovación de la autorización de explotación.

-Era un culebrón que empezó con la promesa incumplida

del gobierno de Zapatero de cerrarla,

cuando cumpliese los 40 años,

con viraje nuclear incluido.

-La energía nuclear hoy por hoy es imprescindible.

-Pero antes no lo pensaban o no lo decían tan rotundamente.

-Y termina con la promesa incumplida de Rajoy de mantener su actividad.

-Quiero decir, que con este partido en el gobierno,

Garoña no se va a cerrar.

-Pese a la autorización del Consejo de Seguridad Nuclear,

la oposición política y la postura de Iberdrola,

socia de Nuclenor junto a Endesa, resultaron determinantes.

-En el caso Garoña llevamos varios ejercicios,

se llevan varios ejercicios en pérdidas muy cuantiosas.

Hemos pedido a nuestro socio

ese desistimiento sobre la operación de explotación,

y espero que, en algún momento,

pues lleguemos a un acuerdo para poderlo hacer, y repito,

no porque tenga nada contra nada,

si no porque simplemente, económicamente, no es viable.

-Con una aportación mínima al sistema de generación eléctrica,

trabajadores y vecinos son los más perjudicados.

El ere de Nuclenor a finales de 2017

redujo la plantilla de 226 a 119 trabajadores,

lejos de las cifras que había habido antes.

-En tu opinión,

¿crees que había razones para que la central nuclear siguiera operando?

-Independientemente de lo que yo pueda pensar como trabajador,

lo que es evidente es que el consejo de Seguridad Nuclear,

como te decía antes, el día 8 de febrero dio un permiso de explotación

eso quería decir que la central estaba preparada de forma segura

para seguir produciendo energía eléctrica.

-Todos estos años de incertidumbre,

que no se sabía si la central podría continuar con su actividad

o finalmente cerraría,

los que estabais trabajando ahí, ¿cómo lo vivíais?

-Ha habido momentos de euforia cuando nos daban un permiso,

el CSN que es el organismo competente nos autorizaba algo,

y momentos de decepción

cuando veíamos que las cosas se iban dilatando en el tiempo.

Entonces ha sido 5 años, casi 5 años de subir y bajar,

de altibajos, pero bueno,

que ahí hemos estado cumpliendo nuestra labor de trabajar

y mantener la planta en condiciones para las cuales estaba destinada,

para operar.

-Su labor a partir de ahora será poner a punto la central

para que pueda empezar el desmantelamiento

un proceso al que nadie se atreve a poner plazo.

El paso previo sería la evacuación del combustible gastado.

A falta de un almacén centralizado,

la construcción de un ATC como este al lado de la central,

es la solución provisional.

Una patata caliente, se quedan los residuos nucleares

pero no los puestos de trabajo.

-El hecho de que ahora mismo el tema de la gestión de residuos en España,

digamos, esté sufriendo una especie de ralentización,

nos está suponiendo a las zonas rurales como la nuestra,

el establecimiento de un ATC, de lo que se llama ATCs,

almacenes temporales de residuos,

que en un principio, iban a ser unos almacenes temporales,

como la palabra dice.

Pero su establecimiento no estaba previsto,

nosotros no contábamos con ello.

Eso es, digamos, una de nuestras grandes preocupaciones.

-Lo explica en el comité de información de la central,

una reunión que llevaba 3 años sin celebrarse,

y cuenta con la presencia de un representante

del Ministerio de Energía.

Quintana Martín Galíndez es la capital del Valle,

su núcleo de población más importante.

La lluvia de billetes que aún deja la central,

representa prácticamente la mitad del presupuesto municipal.

Esto se refleja en sus equipamientos,

impensables para otros ayuntamientos de su tamaño,

sin embargo, su aspecto no es muy distinto

al de otros pueblos de la provincia, calles vacías, población envejecida

y carteles de "se vende",

que son un reflejo del presente del mundo rural.

Visitamos el consistorio, no es un edificio histórico.

Es moderno y está equipado ante un posible accidente nuclear.

-Nunca me he posicionado ni a favor del cierre,

ni a favor de la continuidad.

Nosotros desde el ayuntamiento lo que valoramos siempre son,

que se cumpliera y lo que hemos exigido las administraciones,

que se hubiera cumplido siempre, y que se cumpla en este momento,

debido al tema de los residuos, las medidas de seguridad.

-La alcaldesa quiere medir bien cada palabra,

sabe que es un tema que genera mucha división en el municipio.

Insiste en que el ayuntamiento no es pronuclear,

pero se muestra inquieta.

Desde el cese de operaciones,

las contrataciones por la central han caído, y la economía se resiente,

como las expectativas de los jóvenes de trabajar en la zona.

-Pues mira, estamos en el centro cultural y deportivo

del Valle de Tobalina.

Lo llamamos, se llama, el Centro de Desarrollo Rural,

y bueno, aquí podemos encontrar una biblioteca, telecentro, gimnasio,

varias oficinas que os voy a mostrar ahora,

y también tenemos un auditorio.

Aquí es donde realizamos las actividades culturales y deportivas

en el Valle de Tobalina.

-¿Todo eso está aquí? -Sí, en Quintana Martín Galíndez.

Y todo esto se construyó con una línea de ayuda del plan Reindus,

que eso sí que fue una línea de ayudas de desarrollo

a los municipios nucleares.

-¿Qué planes se han llevado a cabo hasta ahora

o se tienen planeados para fomentar la actividad económica?

-Desde el ayuntamiento lo que hemos hecho ha sido,

dentro de este mismo edificio de Desarrollo Rural,

hay unas oficinas de emprendedores.

Estas oficinas están disponibles para alquilar

a todas aquellas personas que quieran iniciar una actividad económica.

Entonces esto sería un punto de desarrollo para el empleo

de cara al futuro.

-¿Esto está ya operativo? ¿Está en funcionamiento?

-Esta operativo pero en este momento no hay ninguna oficina alquilada,

están en perspectivas de alquilarse.

Debemos evitar que se reproduzca lo que ha ocurrido en Zorita.

Nos hemos puesto a trabajar en un momento en el que,

no es el momento de lamentarnos, podríamos haberlo hecho antes,

pero es el momento en el que estamos empleando toda nuestra energía

y todas nuestras fuerzas,

no solamente el Valle de Tobalina,

sino los municipios del entorno de los 10 Km.,

para trabajar en un plan de desarrollo,

y evitar precisamente que se produzca despoblación.

-En Almonacid de Zorita, en la Alcarria Baja,

saben perfectamente por lo que están pasando en el Valle de Tobalina,

un proceso lento que hace años que sufren.

La central nuclear José Cabrera, la primera de España,

dejó de operar en 2006.

Antes, un equipo de "El Escarabajo Verde"

visitó la zona para recoger opiniones.

-En la "Nueva Alcarria" ponía que el gobierno de Castilla La Mancha

aseguraba trabajo para la zona cuando cerraran la central.

No sé ni cómo ni de qué manera pero que aseguraban...

-Yo creo que hay que empezar por ahí, que nos presenten esos planes,

que nos expliquen dónde está ese trabajo.

-Sus inquietudes, las mismas que en Garoña,

han resultado proféticas ante unas promesas políticas

que han quedado en papel mojado.

La alcaldesa está decepcionada.

-Esto, cuando la central se creó, esto era el "Bienvenido Mr. Marsahll"

todo eran facilidades para todo y demás,

y tenemos la sensación de que hemos sido,

de que la electricidad ha sido un bien para todo el país.

Pero ahora ya, no se produce ya, pues aquí nos quedamos

y nos olvidamos de ellos.

-Todos estos planes que se están intentando hacer ahora,

¿se han hecho a tiempo?

-Cosas se han intentado hacer,

que, a lo mejor se pudiesen haber hecho más,

pues no te digo que no.

-Para estimular la actividad económica,

el consistorio ha impulsado varios proyectos,

entre ellos un centro de emprendedores

para traer nuevas empresas.

Sin embargo, a duras penas encontramos un par de negocios.

Peor es el caso del espacio de "coworking"

que nos muestra la teniente de alcaldesa.

Completamente vacío, en dos años,

solo un emprendedor ha trabajado allí.

Son las mismas recetas que ahora implantan en Garoña,

pero es difícil decirle a una sociedad asistida mucho tiempo,

que, de repente, se ponga a emprender.

Las medidas para paliar el apagón de la central no surten efecto,

y mientras el pueblo se desangra.

-Los niños han disminuido una barbaridad

porque no tenemos familias jóvenes que vengan a vivir aquí.

La gente se ha ido.

Los comercios han ido cerrando.

Los bares han ido cerrando.

La población cada vez es más mayor.

O sea que nos sentimos,

pues que se nos ha ido la vida con el cierre de la central.

-Es justamente al lado de la central,

en el poblado construido por Unión Fenosa para sus empleados,

donde la nostalgia se hace más evidente.

Y lo peor, dicen, aún está por llegar.

El desmantelamiento de la central,

el primero total que se realiza en España,

ha retenido un buen número de trabajadores,

pero el final se acerca.

En un ejercicio de transparencia,

Enresa nos acompaña por el interior de la central.

Un desmantelamiento como este es muy complejo.

Pero el de Zorita genera consenso, las cosas se están haciendo bien.

Muy protegidos, entramos al edificio de contención,

el sitio con mayor peligro radiológico.

Aquí se encontraba el reactor nuclear.

-Es en el edifico donde hemos tenido el mayor riesgo radiológico.

-En esta fase de desmantelamiento, que ya estamos en la fase final,

¿aún hay algún riesgo de contaminación?

-Bueno, aquí en este edificio estamos hablando que únicamente queda el 1 %,

el 1 % de la actividad que había contenida,

antes de empezar los trabajos de desmantelamiento.

Ese 1 % lo que nos implica es que tenemos que seguir controlando

y verificando la ausencia de contaminación,

y tenemos que garantizar

que aquello que hemos quitado y hemos descontaminado,

está por debajo de unos límites,

por debajo de unos niveles de desclasificación

para poder demoler de forma convencional y de forma segura

todo el edificio.

-Esta parte está prevista para finales de 2019,

hoy solo una recreación virtual nos permite imaginar

cómo quedará el terreno propiedad de Gas Natural Fenosa,

ya libre de radiación.

El paseo produce impresión, estructuras gigantes,

enigmáticas marcas en las paredes y estruendos por megafonía

que te hacen imaginar

la magnitud de un proceso industrial como el nuclear.

Estamos en la zona donde ha podido tener más complejidad

el desmantelamiento.

-Correcto, tienes razón, efectivamente.

Ahí, donde ves ese hueco, estaba la vasija del reactor.

En los grandes componentes, el generador de vapor,

el presionador, la bomba principal más el foso de combustible gastado

han sido las actividades de mayor riesgo radiológico.

Lo hemos terminado, no queda ningún componente de esos sistemas,

y lo único que vemos son las estructuras

con la caracterización realizada.

-Para realizar estos trabajos se han utilizado técnicas innovadoras

como el corte de los internos del reactor y la vasija bajo el agua

y con un robot.

La experiencia servirá seguro para Garoña, de agua ligera como Zorita,

pero en Enresa son cautos,

cada central nuclear requiere un traje a medida.

La empresa calcula que el coste total del desmantelamiento,

incluida la gestión del combustible será de 202 millones de euros.

-Ahí quieto ahora 5 segundos.

-Limpio. -Nada, ya te puedes ir a casa.

España tiene actualmente 7 de los casi 450 reactores

que funcionan en el mundo.

La industria nuclear está de capa caída,

pero países emergentes como China, Rusia o la India

optan por construir nuevas plantas.

Otros como Alemania aceleran su apagón.

España está en la encrucijada.

De los 7 reactores que tiene en su territorio,

2 en Ascó, 1 en Vandellós, 2 en Almaraz,

1 en Trillo y 1 en Cofrentes,

seis finalizan su periodo de explotación entre 2020 y 2021.

En juego, un 22,6 % de la demanda eléctrica.

¿Qué pasará con el actual Parque Nuclear?

Nos responde en primer lugar el presidente de Foro Nuclear,

una asociación que representa los intereses

del sector nuclear español.

-Nosotros pensamos que no podemos ir a un cierre

de las centrales nucleares en España,

cuando cumpla el actual permiso de explotación de todas las centrales

si no que pensamos que tendrán que seguir generando energía

durante más años.

Y lo que tenemos que discutir es cómo se hace esa transición.

-Con las eléctricas pidiendo un bajada impositiva,

su futuro es más incierto que nunca.

No obstante el gobierno las considera imprescindibles

para cumplir el objetivo de visiones y contener la factura.

-Buenos días a todos y muchas gracias por estar aquí,

y perdón por el madrugón.

Si quitamos las nucleares

subiría un 25 % el precio mayorista de la electricidad.

-En este momento, aproximadamente,

el 40 % de la facturación de las centrales nucleares

sean impuestos.

De tal forma que hay un 40 % que ya no se cobra,

solamente se cobra el 60 % porque el otro son impuestos.

¿Qué ha significado eso?

Que se ha reducido el margen hasta hacerlas deficitarias,

y en este momento las centrales nucleares están perdiendo dinero.

-Pero, ¿va a haber incentivos?

-Bien, alguna eléctrica dice: o me bajas los impuestos o la cierro.

Bien, pues también nosotros decimos, a lo mejor alguien,

con los impuestos existentes,

le gustaría encargarse de esta central.

-Las decisiones que tome el Ministerio de Energía,

que quiera aprobar un Real Decreto

para evitar el cierre de centrales eléctricas, pueden ser claves.

Ahí dejamos a Paco Castejón,

con quien terminamos nuestra particular ruta

por el universo atómico.

No tiene dudas,

las nucleares españolas deben cerrar

cuando terminen sus actuales periodos de explotación.

¿Qué consecuencias podría traer este cierre tan inmediato

de las centrales nucleares?

Porque a nosotros nos han hablado, por un lado,

de una subida importante en la factura de la luz, y por otro,

de la dificultad de poder sustituir

lo que ahora contribuye la energía nuclear.

-Bueno, respecto a lo segundo,

hay suficiente potencia instalada en España,

como para poder cerrar las centrales nucleares mañana

sin que se note ningún problema de garantía de suministro.

Sin embargo no queremos hacer esto,

lo que queremos hacer es cerrar las centrales nucleares,

sin que aumenten las emisiones de gases de efecto invernadero,

de dióxido de carbono.

Entonces para eso, lo que habría que hacer sería un plan de sustitución

de ese 20 % de potencia nuclear,

sustituirlo por medidas de ahorro y eficiencia,

y por exención de renovables.

Y respecto al coste, si no hiciéramos nada,

el recibo de la luz no subiría tanto,

pero bueno mirándolo así a bote pronto,

no sería una subida superior al 5 %, desde luego, no el 25 % como se dice.

-Los tiempos de la euforia nuclear son historia,

las plantas españolas renovarán sus licencias o no,

pero tienen los días contados.

A las futuras generaciones les tocará la gestión o el olvido

de los peligrosos residuos de una actividad pretérita,

que ni siquiera entenderán muy bien.

Subtitulado por Victoria Sánchez Mayo

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El escarabajo verde - Otoño nuclear

09 mar 2018

Pasada ya la época de euforia nuclear, las plantas en nuestro país envejecen inexorablemente, y muchas de ellas, si no se prolonga su período de uso, afrontan su cierre definitivo.

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  1. Consuelo

    Y el hotel balneario o no balneario que dejaron a medio hacer.? Eso es un futuro para muchos puestos de trabajo de la zona. Es una manera de retener turismo mas numerico de la que cabe en una casa rural Que no hacen nada para solucionar el problema que nos dejaron los que iniciaron la construccion del hotel que junto con los que tenian que vigilar ayuntamiento, ....y demas estamentos no son capaces de ver donde estan los puestos de trabajo. No en el edificio empresarial que es una ruina muy bonito para enseñar pero una ruina La edificacion fallida esta en Montejo de Cebas Siempre me pregunto como se miden las inversiones del dinero de los impuestos de la central. Y que pintamos los que venimos .....vovemos invertimos y no contamos para nada.

    11 mar 2018