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Para todos los públicos El escarabajo verde - Mar, viento y arena - ver ahora
Transcripción completa

Seguro que muchos de vosotros habéis pasado las vacaciones

en un entorno similar a este por el cual caminemos ahora.

Una playa con sus dunas.

En este caso son las de Gavá, en Barcelona.

Habéis acertado, empieza "El escarabajo verde".

(Música cabecera)

Un ecosistema dunar incluye una importante variedad de hábitats

como las dunas móviles, las playas

o las dunas semifijas y estabilizadas.

Entre otras cosas, la defensa de nuestro cordón litoral

está estrechamente ligada a la restauración

y conservación de las dunas.

El arrasamiento de las dunas móviles o primer cordón dunar,

debido a las agresiones de un urbanismo salvaje

de los años 60 y 70 en la costa mediterránea,

tuvo mucho que ver con la degradación del paisaje marino.

Algo que todavía puede tener solución.

Un ejemplo claro de restauración dunar en nuestro país

fue la realizada por la Oficina Técnica Devesa-Albufera

en el interior del parque natural valenciano.

Las actuaciones medioambientales tuvieron lugar

en la Devesa de la Albufera, en el municipio de El Saler,

en un sector de unos 10 km de superficie

que resistió los envites del proceso urbanizador

gracias a la intensa oposición ciudadana.

La periodista de "El escarabajo verde" Ana Wonham

caminó descalza entre las dunas, pero con pisada firme,

para observar y explicarnos los detalles de un ecosistema

que se nutre de mar, viento y arena.

(Música)

El 70 % de nuestras playas están en pleno proceso de regresión.

La subida del nivel del mar,

la desaparición de las praderas de posidonia

y la desigual regulación de nuestros ríos,

con la consiguiente falta de aportes sedimentarios,

ha tenido una víctima muy frágil,

nuestro ecosistema dunar.

En un lugar de la costa mediterránea,

hubo un intento voraz de arrasamiento dunar.

Un plan urbanístico de los 70 que hizo construir un campo de golf,

un paseo marítimo, un camping y un hipódromo.

Se quedaron a medias.

(Música)

Desde las pantallas de la televisión pública,

Félix, el gran comunicador sobre la fauna ibérica,

denunció este atropello medioambiental.

Ahora que empieza la primavera,

uno se lleva grandes alegrías

cuando lee en los periódicos

los pasos que se dan en favor de la naturaleza.

El ayuntamiento de Valencia está tomando medidas

para salvar definitivamente su famosa Albufera

y también para paralizar la invasora urbanización

que estaba destruyendo uno de los más bellos complejos ecológicos

del Mediterráneo, me refiero a la dehesa de El Saler.

(Música)

300 y pico vecinos del pueblo de El Saler

lucharon entonces para defender su parque natural, como ahora,

para exigir que su marjal,

no discurra atravesado por una autopista.

(Música)

La Hemeroteca Valenciana acumula los históricos vínculos

entre El Saler y la Albufera

y los numerosos sucesos de atropellamiento mortal

de avifauna de la laguna.

El avance del mar sobre la arena

fue consecuencia directa del arrasamiento dunar.

Se eliminó el relieve natural

dejando paso a una geomorfología plana.

Se llegaron a construir viales, aparcamientos,

un paseo marítimo y saneamientos.

Un mar de ladrillo.

Los ciudadanos de El Saler no quieren ser un pueblo aislado,

obsoleto, sin salida al puerto.

La asociación de la Casa de la Demanà

lleva años denunciando atropellos medioambientales aquí

y acogiendo a investigadores de Europa,

que realizan su trabajo de campo en la Albufera.

El máster de la Universidad de Wageningen, en Holanda,

ha propiciado la investigación

a pie de canales, matas y bolas.

Hay diferentes tipos de problemas ambientales, paisajísticos

y agroeconómicos.

Es muy importante para trabajar juntos

y que la gente van a sentar juntos

y establecer un plan de gestión.

Es una de las mejores conclusiones que podemos dar

porque hay diferentes opiniones

y hay un conflicto de interés

sobre el futuro de El Saler.

Lo más importante es que los diques tienen que ser más estables

y ser de materias naturales

que no son de escombro o que...

El ayuntamiento va a plantear captación para fortalecer los diques.

Entonces es una de las cosas

que las acciones que tiene...

el ayuntamiento, en colaboración con los agricultores, ONG

y otros actores tienen que hacer juntos.

La Casa de la Demanà está puerta con puerta

con la carretera de la discordia.

Entre los xiquets de La Demanà,

los hijos y nietos del arrasamiento dunar

y los becarios holandeses

hay auténtica sinergia ambiental.

Comparten objetivos,

un plan integral de restauración del territorio.

Con otro modo de circular.

No solo reparten el espacio,

también el activismo e investigación ambiental.

¿Cómo 300 personas pudisteis parar aquello?

Hoy en día, no me lo explico, pero así fue.

Incluso con un programa que en su día Félix Rodríguez de la Fuente

hizo alusión a lo que fue esa lucha

de contrarrestar ese macroproyecto,

que Benidorm hubiera dado risa comparado con esto.

-Mi abuelo estaba aquí, él tenía cuatro hijos,

y vio que empezaba a moverse el tema de la construcción,

y decidió comprarse un camión, y empezó la obra del paseo,

y de repente empezó la movilización del parque natural,

que no querían que hicieran la construcción.

Y le hicieron deshacer otra vez el paseo.

-Ahí es donde entramos con la "faena del matalafer".

¿Cómo?

La "faena del matalafer" es una expresión valenciana

que dice: "Faena del matalafer, que es fer i desfer".

A su abuelo le contrataron para construir,

y lo que es a sus hijos o a sus padres

les han contratado para destruir lo hecho.

Y hay investigadores que vienen de Europa

y eligen la Albufera, eligen El Saler,

como trabajo de campo. Será por algo, ¿no?

¿Qué tenemos aquí para que ellos investiguen?

El atractivo que encuentran no lo sé, pero para nosotros es una pasada

poder contar con gente de fuera que se interese por lo de aquí

con el prisma que tienen ellos de cómo ven las cosas en su país

y que, por desgracia, en muchas nos llevan gran ventaja,

que puedan ver aquí con esos ojos objetivos,

ver las cosas y ayudarnos a comprenderlas.

La Albufera está toda hecha por el hombre.

Los arrozales creciendo y comiéndose el lago.

Todo lo que conocemos es obra del hombre.

Pero es que en los últimos 50 años esa obra del hombre provocó

lo de las dunas, los de los edificios.

Llenó todo de cicatrices,

que es la palabra auténtica que describe esto: cicatrices.

Algunas han cicatrizado bien, como la regeneración dunar;

pero hay otras que han cicatrizado

y hay hasta quien propone volver a abrir y sanear los edificios;

y hay heridas abiertas que nunca han llegado a cerrar.

(Música)

En nuestras costas, toda restinga lleva aparejada un humedal.

En la Devesa, la Albufera.

Un paraíso ornitológico de garzas reales,

charranes comunes, cigüeñolas,

gaviotas reidoras, tarros blancos, avocetas,

pollas de agua, ánades reales,

garcillas cangrejeras, fumareles cariblancos

y unos recién llegados, los ibis morito.

Avifauna afectada también por el declive del ecosistema dunar.

Pablo, este ecosistema es vulnerable y difícilmente reversible

por los daños ambientales.

Hay ecosistemas que, una vez son alterados,

una alteración muy fuerte, tienen dificultades para recuperarse.

Es lo que se conoce como resiliencia en los ecosistemas.

Las aves, como son buenas indicadoras de la calidad de los ecosistemas,

nos dan una información muy útil.

Hace 50 años, la Albufera estaba...

Se censaban más de 1000 parejas de pato colorado

y alrededor de 1000 parejas de focha. Hoy en día, apenas quedan 40.

La laguna, como la Albufera, está cerca de un ecosistema dunar

que ha estado a punto de desaparecer si no es por la lucha ciudadana.

¿Qué hubiera pasado con la avifauna asociada?

Un poco lo mismo.

Aquí tuvimos la suerte de que se pudo frenar el proyecto

que pretendía destrozar el cordón litoral.

Hoy en día, gracias a aquello

y los proyectos que han venido después de restauración

del cordón litoral, cordón dunar, que es muy difícil de recuperar.

En este caso han sido proyectos muy buenos y lo han conseguido.

¿Si no hubiera pasado aquello?

Pues hoy en día tendríamos un paseo marítimo y nada más.

No tendríamos las comunidades de vegetación dunar,

especies como el chorlitejo patinegro o el charrancito, la canastera,

que aquí tienen lugares para nidificar,

pero en playas urbanas o donde se ha arrasado el cordón dunar

para hacer paseos marítimos, puertos y demás,

no tienen esos sitios.

Una de las protestas más recurrentes con la gente de El Saler

es que la carretera que divide el parque natural

es una cicatriz enorme

y es una vía muy peligrosa para la avifauna.

Sí. De hecho, está en el peor sitio que puede estar.

Cualquier manual que puedas tener de afección de infraestructura

sobre la biodiversidad

te pone el ejemplo de que lo peor es poner una carretera en un ecotono,

en la separación entre la masa forestal de la Devesa

y los arrozales.

Esos ecotonos son lugares donde se concentra la biodiversidad

porque tienen la fauna y flora de un sitio y la del otro,

y hay trasiego.

Esa carretera, prácticamente se podría decir

que causa la mortalidad de cualquier tipo de fauna que viva,

tanto aves, como mamíferos, como anfibios o reptiles.

Otra de las víctimas colaterales del arrasamiento dunar

fue una especie botánica, el enebro marino.

En el vivero municipal de la Oficina Técnica Devesa-Albufera

tuvieron que afrontar su casi extinción.

Apenas 30 ejemplares quedaron en los cordones secundarios

o de transición entre las dunas móviles

y las dunas viejas o estabilizadas.

El proyecto Life Enebro 2004-2008

regeneró 55 hectáreas de este hábitat,

donde se introdujeron 140 000 plantones.

No fue una tarea fácil

por el reducidísimo porcentaje de germinación,

apenas un 5 %,

y la imposibilidad de reproducción asexual o vegetativa.

Genéticamente, no es posible porque no salvaguarda la especie.

Es, definitivamente, una especie botánica delicada.

No veo ni una.

Mira. Pero bueno, es una superhembra.

A ver, a ver, a ver. Mira.

¿Y ha tardado ocho años? Sí, ha estado aquí ocho años.

La producimos en 2008.

Claro, 2008, cuando acabó el proyecto Life.

Se quedó aquí porque no sabíamos qué era,

si era macho o hembra, y aquí la tenemos.

Tras tres años de mantener la semilla en semillero, en invernadero,

conseguíamos porcentajes bajísimos, de un 5 a un 10 % de germinaciones.

Cerca de aquí hay un centro de recuperación de fauna

y por aquel entonces tenían un zorro.

Tenemos un zorro a mano.

Le vamos a pasar las semillas por el tracto digestivo.

Fue un trabajo, como comprenderás... (RÍE) Convencer al zorro.

El zorro no quería comerlas.

Al final, le daban unos pollitos rellenos...

Rellenos de enebro. Luego había que coger las heces,

y limpiar las heces, y extraer las semillas,

desinfectarlas, limpiarlas...

El caso es que se hicieron varios tipos de tratamiento,

y, pasados los seis meses, se pudo comprobar

que en ningún caso habíamos pasado del 20 % de germinaciones.

La restauración del primer frente dunar de la Devesa

se realizó desde el año 1988 hasta el 2000.

Fue básico el apoyo posterior del proyecto Life Duna.

Antes de la ejecución del plan de urbanización de 1965,

las dunas eran transversales,

con una altura media de cuatro a cinco metros

y unas máximas de nueve.

En la actualidad, la arena de la Devesa norte

procede del puerto de Valencia,

y el aporte granulométrico de arena de la Devesa sur

parte de las propias malladas, las depresiones interdunares.

Cuando hablamos de regeneración dunar en la Devesa,

hay que distinguir tres momentos.

En un primer momento, cuando se crea la Oficina Técnica,

en el año 82 hasta el 88,

son seis años de estudio, experimentación y ensayo.

Es un momento de ver cómo se hace una duna,

cómo se diseña, cómo se fija esa arena

que estás acumulando de manera mecánica,

qué plantas metes, cómo distribuyes esas plantas.

Del año 88 al 2000, hemos definido la metodología

y los materiales que vamos a utilizar y empezamos a hacer proyectos.

Pequeños proyectos, porque lo hacemos con nuestro presupuesto,

que es muy pequeño...

60 m lineales, o 100 m lineales, o como mucho 500 m lineales,

de primer cordón dunar.

La tercera fase, a partir del año 2000 al año 2011,

hacemos la misma metodología,

pero con fondos europeos a través de dos proyectos Life,

fondos estatales a través de proyectos de inversión local

y fondos autonómicos de inversión local.

Cuando acumulas arena de manera mecánica,

la tienes que fijar de alguna manera. Si no, se vuela.

La que fija la arena es la vegetación.

Aquí, la vegetación que introducimos

la introducimos o bien de semilla o muy pequeñita.

Se fija la arena con empalizadas,

que se construyen con caña y con borró.

El borró es la Spartina versicolor.

Es una planta que crece en la Devesa, en la zona de malladas,

y se hacen empalizadas para fijar la arena.

Se colocan de manera de trama ortogonal.

La empalizada tiene dos funciones.

Tiene la función de fijar la arena que has acumulado

y de captar la arena que puede llegar transportada por el viento.

El ecosistema dunar tiene que hacer frente

a los envites administrativos.

Empalizadas de 80 cm rodean un espacio enorme

de disfrute turístico.

Aquí hay todas las administraciones posibles.

Hay que tener en cuenta que es un parque natural,

por lo tanto, es competencia autonómica,

la Generalitat Valenciana, por ser parque natural;

luego, el ayuntamiento de Valencia

gestiona directamente el bosque de la Devesa

y es propietaria del lago de la Albufera.

Y además, interviene la Confederación Hidrográfica del Júcar

porque el agua que entra en la Devesa

está conectada en el sistema del Júcar.

Luego está la Dirección General de Costa, dependiente del Ministerio,

porque esto es dominio público marítimo terrestre,

la zona del cordón dunar y de las playas.

Aquí hay todas las administraciones habidas y por haber.

Excepto la Diputación, todas las administraciones estamos gestionando.

¿Por qué la duna fue lo primero que se invadió?

Bueno, en el proceso de urbanización rompieron el cordón dunar

y con la arena que obtenían del cordón dunar

lo que hacían era relleno en el bosque...

Qué barbaridad. En el bosque hay unas lagunas

que se llaman malladas, algunas temporales

y otras permanentes,

y lo que hacían era coger la arena del cordón dunar

y llevarla a esa zona de malladas y la soterraban

para nivelar el terreno.

Lo que se hace en la restauración del bosque de la Devesa

en las décadas posteriores, y hasta hoy en día,

es quitar la arena de esas malladas primitivas

y volver a utilizarla... Adonde estaba.

Hemos hecho el proceso inverso.

La gente, cuando piensa en ecosistemas, piensa en un bosque,

puede pensar en la playa...

Menos gente, pero pueden pensar en el ecosistema marino,

en la zona costera, en el lago de la Albufera...

Puede pensar en la zona del arrozal que tenemos en el parque natural.

Pero muy poca gente piensa que las dunas

son un ecosistema propio con una flora adaptada

a un ambiente tan agresivo, que es el ambiente marino,

y con tanto viento, como estamos sintiendo tú y yo ahora.

Y eso genera un pequeño ecosistema que merece la pena conservar

por su enorme valor.

La morfología dunar que se ha reconstruido

es lo más semejante a la cartografía del paisaje original.

Se acude a imágenes aéreas antiguas y a topografías actuales,

y a planos catastrales previos al arrasamiento.

En concreto, el plano catastral del año 1929.

En los mapas antiguos se señalan las crestas

o cotas más altas del paisaje,

y las calderas de abrasión, las zonas más bajas.

La erosión costera va paralela a una tradición esquiva

del control del agua.

Este sistema de restinga y albufera se reproduce a lo largo de la costa.

Aquí tenemos la Albufera de Valencia,

con su restinga, su cordón dunar,

apoyada en el cabo de Cullera,

y en el cabo de Cullera se apoya otra nueva restinga

que prácticamente se apoya, a su vez, en las desembocaduras fluviales

y que llega hasta muy cerca de Dénia.

En el siglo XVIII, para poder dar paso a esta transformación,

la Corona les quita el control de la gola,

del canal que comunicaba el lago con el mar.

Les quita el derecho a controlarlo a los pescadores

y se lo otorga a los arroceros.

El arrasamiento de los cordones dunares

hubiera limitado la capacidad de resistencia

que tienen estos sistemas respecto a la erosión costera.

Se mantiene en esta zona una playa parcialmente virgen,

que es la El Dosel, de Cullera.

En esta vemos qué había ocurrido hasta el siglo...

O desde el siglo XIX en la restinga.

Y es que los agricultores habían empezado a colonizar las dunas

y a poner pequeños huertos en ellas.

Bombeando agua desde el arrozal, levantando el agua.

Y aquí no se ha llegado a urbanizar,

y ha habido en los últimos años un contencioso

entre el ayuntamiento de Cullera,

que quería continuar urbanizando esta zona,

y colectivos ecologistas, la administración autonómica,

se han tratado de preservar el espacio

manteniéndolo dentro del parque natural

e impidiendo que se cierre esa muralla de cemento.

¿Lo han conseguido? De momento, sí.

Porque quedó dentro del parque natural.

Recuperar las dunas no solo es recuperar un paisaje,

sino recuperar un modo de vida. Un modo de vida

y también una manera de entender el territorio.

La restauración dunar tendrá éxito

si se respetan los protocolos de conservación

y uso del territorio,

si se compatibiliza el turismo, el ocio y la preservación litoral.

El equilibrio entre ciclistas y corredores en el parque natural

es un buen ejemplo.

Lo contrario, la ruina de un hotel de cinco estrellas

abandonado a su suerte,

el particular "Algarrobico" valenciano.

En la Devesa, en la pinada, en la playa,

todos deben arrimar el hombro.

Desde la Casa de la Demanà lo que queremos es mejorar el entorno

y el entorno nuestro es un parque natural,

una zona protegida.

Siempre buscamos que se cumplan las normativas

y, al mismo tiempo, en un núcleo urbano

dentro de un parque natural, que se note.

Siempre parece que cuando pides algo a nivel urbanístico

perjudica, y al revés.

Por ejemplo, la contaminación lumínica.

A nosotros nos encanta que se pongan luces menos agresivas

o que se arregle alguna zona del pueblo,

pero que se vea que estás en un parque natural.

Que sea todo más adecuado al entorno.

¿Qué os dice la gente mayor del pueblo

cuando de repente ven que las cosas se hacen de una manera distinta?

No solo en el tema del turismo, sino de la conservación.

Creo que ahora están con nosotros.

Ya ven que no es una utopía, que se puede mejorar.

Que hay que controlar,

que no se puede que cada uno venga con su coche y se meta en las dunas.

Eso ya lo ven bien.

Pero al principio fue difícil, en los años 70, 80.

En los 90 empiezo a ver el tema de la restauración dunar.

Al principio vi críticas, pero ya están de acuerdo.

Más de 50 años lleva este restaurante

sirviendo paellas a pie de playa.

En pleno parque natural.

Y el mar ya les ha devorado varias veces.

Saben de primera mano la conexión beneficiosa

entre las dunas y la playa,

entre el mar y la arena.

Cuando se quiso arrasar toda la parte dunar de El Saler,

os afectaba directamente, ¿no? Sí, claro. A todos.

No solo estéticamente,

sino también en cuestión de seguridad para todos.

La necesidad es prioritaria

de tener la zona como la tenemos actualmente.

(Música)

Lo que había es cada vez menos playa.

La pinada estaba desapareciendo.

Claro, las dunas protegen no solo la zona autóctona de las plantas,

sino también la zona de la pinada.

El pulmón que tenemos.

(Música)

La lucha por la recuperación de un territorio litoral

es marca de la asociación Acció Ecologista-Agró.

Más de 35 años de activismo ambiental

para preservar un ecosistema único y permanentemente amenazado.

(Música)

Dos de sus fundadores siguen en el empeño de preservarlo

frente a viento y marea.

Cabe recordar que mucha gente joven no lo conoce, y lo tienen que saber,

que donde estamos ahora era una autopista.

Y ahí delante había aparcamientos para ir a la playa.

Al regenerar esto no significa solo plantar,

sino que ha significado quitar muchos tramos de carreteras,

muchas zonas de aparcamiento y recuperar el paisaje.

Dentro de la Devesa sabes que a más de 30 por hora no se puede ir,

y sin embargo, en la carretera se puede llegar a 80,

pero la idea es llegar a los 50,

que a 50 por hora los animales pueden cruzar

y a uno le da tiempo a frenar.

El problema que hay aquí es que la mayoría de anátidas

crían en la Devesa y deben cruzar la carretera

para llegar a la Albufera,

con lo cual, las madres con los hijos deben cruzar hasta llegar.

Hay que ser consciente y darle prioridad.

-En los últimos años del instituto, en esta época, un poco antes,

venían todos los nanos con los patitos, la caja...

Dejadlos en paz, que ya vendrá la madre o el padre,

no sé cómo funciona ahí... -Es la madre la que suele ir.

El padre suele estar en el lago

y es la madre la que... -Efectivamente.

Pero el tráfico cruzando la carretera es una de las...

-De hecho, hay bastantes carteles que lo anuncian,

"Peligro, animales cruzando", pero el usuario...

-Y ya tenemos otra faena más. -Sí, claro.

El equilibrio inestable entre hábitats

es un reto de la restauración dunar.

En Valencia ha sido básica la recuperación

del volumen de arena necesaria, la geomorfología cartográfica

y la botánica y fauna asociadas.

Pero todavía quedan lagunas por remediar.

La regresión del litoral está en juego,

y nuestro mar, viento y arena.

Con este proyecto Life se han conseguido recuperar

más de 13 hectáreas de espacio dunar en un periodo de tres años,

del 2001 al 2004.

Las obras han sido financiadas a partes iguales entre Europa

y el ayuntamiento de Valencia con un coste de 2 millones de euros.

Con mucho menos, os hemos preparado un nuevo programa

para la semana próxima.

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y que tenemos más contenidos a vuestra disposición

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Nos vemos aquí, en La 2, en siete días.

Podéis ir a la playa, pero no faltéis,

que os echaremos de menos.

(Música créditos)

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El escarabajo verde - Mar, viento y arena

23 sep 2016

El 70 % de nuestras playas están en pleno proceso de regresión. La subida del nivel del mar, la desaparición de las praderas de posidonia y la desigual regulación de nuestros ríos con la consiguiente falta de aportes sedimentarios ha tenido una víctima muy frágil: nuestro ecosistema dunar.

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