www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
4078040
Para todos los públicos El escarabajo verde - La mar de polímeros - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Acesibilidad

Me llamo Yaisa y soy una tortuga boba.

Nací en Tuineje, Fuerteventura, muy lejos de este mar.

Hoy, vuelvo al Mediterráneo.

Un acuario líquido de paredes infinitas

y fondos inciertos.

Me acaban de liberar

después de ocho meses de convalecencia

en Ibiza.

Llegué anémica,

apenas pesaba diez kilos y medio.

Confundí las medusas con jirones de plástico,

rodeada de buzos y redes.

Se me llenó el estómago de aire,

creí estar saciada y casi desfallecí.

Ahora, soy más cauta

y abro los ojos debajo del agua para huir

de esos filamentos mezquinos.

El mar, cada vez está más viscoso.

Mi prima Idaira, no tuvo tanta suerte.

No me hizo caso

y quedó varada en la playa de Palma.

Siguió alimentándose de esos aperitivos fugaces.

No es la primera vez

que "El escarabajo verde", advierte sobre la basura marina.

Desde el 2013

venimos relatando la amenaza para la fauna

de esa sopa de plástico

en la que se están convirtiendo nuestros mares y océanos.

Pero hoy, contamos una historia pionera en el mundo.

La revalorización del plástico en el mar, en lo textil.

Es decir, la recuperación necesaria de la basura plástica

que echamos al mar,

para convertirlo, en prendas de ropa.

Moda plástica

en nuestro mar Mediterráneo.

El mundo de la moda es poliédrico y efímero.

Pero está en continua transformación.

Paseamos por el polígono aguacate, en Carabanchel Alto, Madrid.

Donde fábricas de confección y distribución china

se mezclan sin pudor

con talleres y almacenes de alta costura.

De vuelta al despacho

buscamos el espacio de creación

de una de nuestras más célebres diseñadoras, Sybilla.

Su compromiso con la sostenibilidad, le ha acercado,

a la marca protagonista de nuestra historia, Ecoalf.

El secreto de esta marca de moda es un producto sostenible

que se busca por estética

y no solo por conciencia.

Donde otros ven basura,

Ecoalf ve materia prima.

Esta marca madrileña

ha desarrollado más de cien tejidos de materiales reciclados,

para diseñar camisetas,

jerseys,

zapatillas,

pantalones,

abrigos

o chubasqueros.

Con poliéster o mezclado con algodones reciclados.

Sybilla ha aportado su granito de arena

en una colección capsula

que ha hecho furor en el mercado.

Moda y sostenibilidad

en un frágil equilibrio.

Ecoalf va por su segunda colección

de prendas hechas con basura plástica

del Mediterráneo,

y fabricada íntegramente en España.

-Esta mezcla -¿Cuál?

-Aquí. Ponlo.

-Si acaso eso.

-Pero también, tú en el momento en que le metes esto...

la combinación de color es...

-No hemos quedado al final con este concepto de rayas.

Así que en verano nos vamos a centrar sobre todo, en este tipo de punto.

Quizás más básico,

pero combinándolo con los diferentes tipos de rayas,

diferentes tipos de colores.

Siempre utilizamos también el poliéster del mar.

Nos acercamos a este templo de reciclado en Madrid.

El proceso de creación de esta marca

se aleja del resto de empresas de moda.

Los materiales reciclados, mandan.

Los prototipos están inspirados en un concepto

que arranca las pautas de volumen y color

que tendrá la colección.

-Nosotros estamos creando colecciones distintas

cada seis meses. Caray.

Entonces, el ritmo es imposible.

Tu no puedes estar ni registrando, ni patentando continuamente

todos los tejidos.

Seguís el ritmo de la moda.

Tenemos el ritmo de la moda, pero claro,

nosotros vamos a un ritmo distinto

porque nosotros invertimos muchísimo tiempo

en la parte de la innovación.

En la parte del desarrollo de los materiales.

O sea, hay materiales que a lo mejor nos ha costado desarrollar un año,

que tu arrancas en crear un material

pensando que vas a llegar a tiempo para meterlo en colecciones

y resulta que no lo puedes meter hasta dos colecciones después.

La primera colección de Ecoalf

se lanzó en otoño invierno del 2012

La colaboración con Sybilla

es un guiño al consumo responsable.

Esta primera colección que hemos hecho con ella,

porque la idea es seguir colaborando.

Está muy basada en lo que son los básicos.

La idea era crear una colección de básicos,

de prendas muy sencillas,

pero que diese mucho juego

entonces, ella ha trabajado mucho con el color,

que lo hace muy bien con el tema del color y los estampados.

Entonces estas prendas, que además están en versión larga

y en versión corta,

lo bonito es que son reversibles.

Es decir, te compras una prenda.

También tiene mucho de sostenible

porque tu al final, estás comprando una prenda

pero le estás dando el doble de uso.

Y una limitación ¿no?

De alguna manera es una limitación para su creatividad o ¿no?

Sí tiene limitación, no el hecho en sí del material;

yo creo que lo que tiene más limitación

es el colaborar con una marca como Ecoalf, que es...

aunque en la esencia estamos en la misma dirección

de trabajar por la sostenibilidad,

la forma, el resultado

de su proceso de creación y del nuestro son muy distintos.

Los tejidos del hilo del mar

se fabrican en distintas fábricas de España.

El primero de ellos

se realizó en colaboración con textil Santanderina.

Para el barco yo creo que no ¿no?

-Hombre, para el barco es un poco fina,

pero espera que tengo una dentro que seguro que te sirve.

Mira esta es perfecta.

¡Ahí va, claro! Esta es térmica.

-Es supertérmica

y es completamente para el agua.

O sea, que si te mojas, no vas a tener ni medio problema

-Te la devuelvo. -Me la devuelves.

-Es que a ti también te queda bien.

-Yo me la compro seguro.

-Venga.

¿A ver?

Ah, si. -¿Has visto? te queda perfecta.

¡Qué chulada!, ¿no?

Me la quedo.

-Pues si, te va a venir fenomenal.

Villajoyosa,

cuatro y media de la madrugada.

Nos embarcamos con Jaime y su reducida tripulación

en el barco de pesca de arrastre, Estrella del Rosario.

Por delante, doce horas de dura jornada.

Y tres lances espaciados y monitorizados

desde la cofradía.

Queremos acompañarles en un día de mar calmo

y comprobado a pie de cubierta,

la colaboración necesaria

de esta flota de pesca de arrastre alicantina.

Desde septiembre de 2015

viene colaborando de manera altruista con Ecoalf,

para limpiar de plásticos el fondo marino.

Este proyecto es una suerte de revalorización

de nuestros desperdicios oceánicos.

Durante los primeros meses de campaña,

en esta iniciativa, pionera en el mundo

se apuntaron las cofradías de Peñíscola,

Vinaroz y Benicarló sin la provincia de Castellón.

Y Villajosa, Calpe, Denia, Jávea, Altea y Santa Pola

de la provincia de Alicante.

Se recuperaron cincuenta y nueve toneladas de residuos

en diez puertos pesqueros del Mediterráneo.

El primer lance tiene lugar con las primeras luces.

Después de unas dos horas de rastrillado

contemplamos, sorprendidos y asqueados

que las redes vomitan una suerte de papilla plástica

que enreda a los peces.

Los marineros deben clasificar y retirar la basura marina

de inmediato.

Separan y guardan con rapidez

los restos plásticos

en una contenedor azul, en cubierta.

Nos acercamos al puente de mando,

para dialogar con Jaime,

el patrón de la embarcación.

Toda una vida, a pie de mar.

¿Qué es lo que más te duele recoger del fondo del mar?

A mi me duele recoger mucha porquería.

Eso me sabe mal.

Vosotros hacéis una pesca que arrastra los fondos del mar.

Y entonces, ¿la basura está enterrada?

La basura para cogerla tienes que echar las redes al fondo.

Justamente en el fondo.

Sino está enterrada, semienterrada

y a un metro, dos metros del fondo del mar.

¿Vosotros no cobráis ninguna compensación económica por esto?

No, no, no. No cobramos nada.

En secreto para que ninguno de los tres miembros del equipo

del Escarabajo verde sucumba el mareo,

tantas horas embarcado

es ingerir alimento de forma periódica.

Al último lance de la jornada pesquera

acude el presidente y fundador de Ecoslf,

Javier Goyeneche.

Es hijo de quien fuera presidente del Comité Olímpico Español,

Alfredo Goyeneche,

y es un emprendedor nato.

Empeñado en desarrollar filamento del mar

a partir de redes de pesca y plástico pez.

Y nuevos materiales, a partir de café y neumáticos.

Pero sin materia prima, no hay producto.

Ecoalf, es deudo de la complicidad

de los pescadores del Mediterráneo.

Los únicos que vivimos de lo que hay dentro del mar,

somos los pescadores.

Los más perjudicados en que el mar tenga basura,

en que el mar tenga plástico,

en que el mar no goce de una buena salud

somos los pescadores.

Al fin y al cabo estamos cuidando nuestra casa.

Vas al supermercado americano y es espectacular,

porque son capaces de quitarle la piel a las frutas,

yo he visto la zona de frutas...

las naranjas, el plátano, albaricoque sin la piel

y con plástico.

O sea, fíjate la estupidez.

Hemos quitado la cáscara natural que tiene la fruta,

para ponerle plástico ¿no?

De momento esa basura que hemos sacado ya no está.

-Ya no está.

Una cosa que nos falta y yo siempre lo digo,

que no estamos haciendo del todo es medir, medir un poco el impacto

de si... si hubiéramos empezado a medir

puesto que hemos estado faenando hace dos años

y midiéramos este año y el que viene y el que viene;

ver si realmente lo que estamos haciendo

está realmente limpiando.

Al final o desgraciadamente esto es una maquinaria

que limpiamos, ensucia, limpiamos, ensucia.

Me encantaría,

que es otra de las cosas que yo quiero

intentar concienciación para ir midiendo.

Nosotros llevamos interviniendo en esta zona de Villajoyosa dos años

y donde antes encontrábamos x plásticos por metro cuadrado,

ahora encontramos x dividido por dos ¿no?

El siguiente empeño de Ecoalf

es replicar la experiencia de pesca de plásticos

en la vecina Murcia.

En el mes de junio, tras la parada biológica

el proyecto arrancará en los puertos de Cartagena,

San Pedro del Pinatar, Mazarrón y Águilas.

Creo que el mundo de la moda nos ha recibido muy bien

en el sentido de que ha sido como un chorro de aire fresco.

Al final esto es una forma distinta de hacer moda

y mucha gente al principio nos recibió con un poquito de miedo,

porque cuando les dices que tú reciclas,

se creen que cogemos el edredón de la abuela para hacer una mochila.

Nosotros lo que hacemos cuando creamos el filamento del mar,

porque para nosotros el coste es el mismo,

pensad que a nosotros nos está saliendo

entre un 8 y un 12% de plástico PET,

que es el que nosotros estamos utilizando del mar,

el resto a nosotros no nos sirve,

pero nosotros cuando lo sacamos del mar,

no lo estamos tirando de vuelta al mar..

Vale doble.

Claro, lo bajamos, lo clasificamos,

lo llevamos a sus canales de reciclaje.

El mar para nosotros ahora mismo es nuestro proyecto más importante.

Creo que después del proyecto piloto que se hizo aquí en Levante,

creo que ha sido un éxito

y nuestro siguiente objetivo junto con Ecoembes

es llevarlo por toda la costa española,

lo cual ya sería pues cerca de 800, 900 barcos de pesca de arrastre

y son casi 4.000 pescadores involucrados,

un proyecto muy grande.

Luego nos encantaría seguir por el Mediterráneo,

norte de África

y luego hemos empezado a replicar el proyecto en Tailandia.

Hay mucha basura.

Mucha basura.

Se está haciendo en 5 islas, en Ko Tao, en Samui,

en Phuket, en Samet, tienen un problema de basura enorme,

problema que además es a diario, van acumulando y acumulando

y es un país que sólo está recogiendo el 20% de la basura que genera

y de esa solo recicla un 6%.

Afortunadamente tenemos la suerte de contar con el apoyo

de un filántropo americano

que nos apoyó desde el principio con este proyecto,

y gracias a él hicimos este proyecto piloto aquí en Levante.

El reto de la limpieza del fondo del mar

necesita cómplices.

A la Fundación Ecoalf y su proyecto, se unió en 2016

una empresa nacional de referencia en el reciclado de envases,

Ecoember.

Dialogamos con sus responsables, Irene y Eduardo.

Villajoyosa fue el sitio donde comenzó el proyecto.

Donde nace todo,

desde septiembre de 2015, empezamos a trabajara aquí en este puerto,

que ya tenían una sensibilización

y ya había pescadores que recogían la basura

y que no sabían muy bien dónde depositarlo,

y fue como el núcleo de todo.

¿Y cuando se apunta Ecoember?

Se apunta en mayo de 2016.

La pesca de arrastre tiene muy mala fama,

entre los ambientalistas.

Sois ambientalistas los dos.

Ese es un tema...

bueno, hoy en día la pesca de arrastre

está muy controlada,

tienen una legislación donde ellos pueden pescar,

50 metros, hasta 1.000 metros, ¿vale?

Y están siempre controlados por una caja azul,

desde Madrid, desde las propias cofradías,

se sabe dónde pescan los barcos.

Nosotros insistimos mucho en que es basura marina.

Nosotros recogemos basura marina, insistimos mucho en este tema,

pero es verdad que el puerto tiene mucha vida.

Un sector que poco a poco va...

Nos van haciendo caso, cada vez la calidad va siendo mejor,

en el sentido de bueno, pues no nos echan aquello

que cuando llega a una planta de selección

puede generar esos inconvenientes.

Una red a lo mejor que a ellos no les sirve.

Una red por ejemplo hace mucho daño a las redes de trasmallo

porque es una red muy finita

que se envuelve todo.

O sea, en cuanto metes el zapato te quedas ya enredado.

El residuo plástico se recoge en puerto

para ir a la planta de clasificados.

Por un proceso mecánico,

las botellas se separan de los tapones.

Se limpian y se convierten en escamas.

Luego se transforman en la granza que es la base de hilo textil.

Esto sería lo que encontramos en el fondo marino.

Un poco de textil, envases,

cuerdas...

¿Para Ecoalf qué es lo que le resulta provechoso de todo esto?

Estamos recuperando el PET, que sería esto.

Es un PET que está muy degradado, no es como el PET de tierra,

que son botellas de plástico normal,

porque le ha dado el sol, porque tiene algo de materia orgánica,

porque la sal también hace su función.

¿Y vosotros?

Ecoembes, aparte del PET con ellos, en colaboración,

todos los demás envases que puede haber en este tipo de basura.

Lo que sería plásticos, latas, bricks...

Aquí hay de todo.

Hay muchos textiles.

Por ejemplo, las gafas de bucear que se te perdieron,

y luego plástico agrícola también.

Parece que el mar no es de nadie, ¿verdad?

Es un poco el problema que nosotros veíamos cuando nació el proyecto.

Lo que está en tierra, hay unos territorios definidos

unas fronteras y dices, hasta aquí es lo mío,

pero lo que está en el mar,

ya mar adentro, ¿de quién es? ¿quién es el responsable?

Aquí recogemos basura de todo el Mediterráneo

no es basura de aquí.

No podría decirte, ¿de dónde es esta zapatilla?

¿De Valencia, de Murcia, de Marruecos o de Italia?

No sabemos.

Al final es un proyecto educativo

y que nosotros damos una vida a esto, pero ojalá no tuviéramos que dársela.

Ojalá no tuviéramos que sacar esto del mar.

El reto de documentar la basura marina

alcanzó de lleno a la sensibilidad de un artista de la luz,

la fotógrafa Isabel Muñoz.

La autora de retratos y series sobre el cuerpo,

los grandes simios, la danza, la infancia y la mujer,

apunta ahora su cámara al fondo del mar.

Hola.

Hola.

¿Qué tal Isabel?

¿En qué andas?

Mira.

¡Uauuu!

Las espaldas, las pieles...

Como te gusta fragmentar.

Sí, porque es la forma de que al no ver ojos,

cada uno pone de su propio mundo imaginario.

Tienes un espacio maravilloso.

Sí, la verdad es que sí.

Es una suerte y un privilegio.

-¿Me invistas a verlo? -Vamos.

Mira, estas dos fotos están hechas en la India

y es un tema que siempre me ha preocupado e interesado,

el tema de género.

Son los eunucos que ofrecen su masculinidad a la diosa.

Esta imagen, me interesa también

por todo lo que, le interesa tocar, necesito tocar...

Hay veces que los cuerpos se convierten en bronce...

toda esa parte como ambigua.

-Textura y fragmentación. -Eso es.

Buscando la belleza.

Sí, me gusta buscar la belleza porque a través de la belleza

cuentas muchas cosas.

¿Y cómo pasas de aquí a...

aquí?

¡Qué belleza!

Es precisamente cuando vuelvo del Congo,

Gero me cuenta lo que está pasando en el Mediterráneo,

en la cuenca de Murcia, con los invernaderos,

con los plásticos

y bueno fue cuando empezamos este trabajo.

Este es un plástico de invernadero ¿no?

Estos son los plásticos de invernadero

que se tiran al mar.

Sin embargo, este plástico que parece puesto

no te crees que sea de verdad.

Hace mucho daño y entonces tu trabajo de alguna manera es denunciar,

es activista.

Claro, claro.

Tú puedes precisamente denunciar a través de la belleza.

Isabel Muñoz se sumerge en las aguas de la costa de Águilas y Lorca.

Un territorio vibrante y primitivo.

Son 13 kilómetros de calas del Cabo de Marina Cope en Murcia.

El mismo territorio donde en apenas 6 metros cuadrados de playa,

se recogieron 27.000 porciones de plásticos.

Hola. Qué tal.

¿Cómo estás?

Gero, ¿qué tal?

Cuéntanos.

Esta fue la primera que mandantes, se la estaba enseñando a Isabel.

Esto es un lugar allá al final de La Manga,

que es impresionante,

esto es como micro plásticos,

como un picadillo. Tremendo.

Esto viene del mar, ¡eh!

Pero esto...

Es escalofriante.

Son plásticos de invernadero.

Metales también.

Y hay algunos tubos que son grandes.

Parece que hubiera más plástico que arena.

Son todas cosas que se utilizan para las tomateras,

fíjate las tuberías de pvc, cuántos rollos pueden tener,

no sé, 100, 200, 300 metros...

Y siguen allí.

Millones de hilos metidos en una rambla.

Ves el túnel por debajo de la autovía,

la próxima gota fría, todo esto va directamente al mar.

Tremendo,

fíjate tú que son como...

Han creado paisajes de plástico.

Usan estos plásticos de superficie, cuando hacen las cosechas,

vienen con los tractores y roturan la tierra

sin quitar el plástico,

entonces entierran todo el plástico, cosecha tras cosecha en la tierra.

Estamos hablando de esta costa, pero es que

es un tema que es mundial.

Te vas al Congo y es que sin el mar, pero es lo mismo.

Son los estratos otra vez.

Es un poco el escenario que estábamos buscado para las fotos terrestres.

-Una capa donde... -Es tremendo.

Yo creo que deberíamos hacer

el plástico y todos los vertidos en su medio, submarinas,

y seguir con todos los activistas y buscar también esos ríos,

pero también hay que hacer dentro de la propia seria

a mí me gustaría trabajar también en lo que está pasando fuera del mar

que yo creo que debemos de trabajar fuera y dentro.

El problema de esto,

es que gran parte de este problema es solucionable.

El 82% de esa basura, de los 10 residuos más encontrados

representan toda la basura que investigamos.

Y cuando miramos esos 10 residuos son,

salvo los microplásticos que eso es ya un tema muy complicado,

colillas de cigarrillos, latas de bebida,

bolsas de la compra, tapones de botellas,

botellas de plástico, las cosas nuestras de todos los días.

La cantidad de organizaciones que trabajan en este tema,

de personas, de voluntarios,

de medios cubriendo este tema es impresionante.

Los medios hasta hace 3 ó 4 años, no hablaban de este tema

pero hoy es...

no quiero utilizar la palabra de moda,

pero digamos es, uno de los temas.

Ya era hora que se pusiera de moda.

Un polímero es un compuesto químico, natural o sintético

que consiste en unidades estructurales repetidas.

Nuestra sopa de plástico, es ya planetaria

y recorre del hemisferio norte a sur

todo nuestro continente líquido.

¿Hasta cuándo repetiremos el mismo error?

Las orillas de nuestro Mediterráneo en poco o nada

se diferencian del estercolero asiático.

Cómo sanar de una vez por todas la mar de polímeros.

Escucho risas y aplausos desde el barco,

cientos de niños me saludan y despiden en la Isla de la Cabrera.

Parece que vuelvo al mar. A mi vida.

No volveré a equivocarme.

Ignoraré esa capa de plástico.

Una tentación flotante,

un veneno.

  • La mar de polímeros

El escarabajo verde - La mar de polímeros

17 nov 2017

Nuestro mar Mediterráneo escupe plástico y nuestros fondos marinos cada vez están más viscosos. En las aguas de la costa de Águilas y Lorca, a lo largo de los 13 kilómetros de calas murcianas del Cabo Marina Cope, nuestras playas no esconden ya los restos de este residuo sintético de la agricultura intensiva en forma de tubos de PVC, bandejas de poliuretano y enormes plásticos de invernadero. En apenas 6 metros cuadrados de arena de playa, se recogieron 27.000 porciones de plásticos.

No es la primera vez que “El Escarabajo Verde” advierte sobre la basura marina. Desde 2013 venimos relatando la amenaza para la fauna de esa “sopa de plástico” en la que se están convirtiendo nuestros mares y océanos. Pero este documental narra una historia pionera en el mundo: la revalorización del plástico del mar en hilo textil, es decir, la recuperación necesaria de la basura plástica que echamos al mar para convertirlo en prendas de ropa. Una empresa madrileña, “Ecoalf”, hace de los materiales reciclados de plástico PET, redes de pesca y neumáticos su seña de identidad. Su proyecto más reciente es “Upcycling the oceans”, una colección de ropa reciclada con basura del Mar Mediterráneo y confeccionada íntegramente en España.

Primera emisiön: 23/06/2017

ver más sobre "El escarabajo verde - La mar de polímeros" ver menos sobre "El escarabajo verde - La mar de polímeros"
Programas completos (325)

Los últimos 541 programas de El escarabajo verde

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios