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Para todos los públicos El escarabajo verde - Grifo chico, botella grande - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Hace ya muchos años, cuando España era pobre,

en los pueblos existía una fuente pública,

gratuita y potable.

Lo permitió la voluntad política en su sentido más noble,

el de asegurar el bien común.

Ahora, de la mayoría de las fuentes ya no mana agua.

La tenemos en abundancia con solo abrir el grifo.

Pero este familiar y sencillo gesto esconde detrás

un sinfín de consecuencias colosales.

Estamos a mediados del otoño más seco de la década.

Y vamos a tomarnos la molestia

de cargar el equipo por senderos de alta montaña

para encontrar indicios de cambio en el ciclo natural del agua.

En este reportaje, queremos remontar su corriente hasta el origen.

La primera nieve virgen del otoño nos pone difícil

encontrar esas respuestas.

Pero mientras ascendemos, vamos a poner primero

en contexto geográfico y social nuestra actual sequía.

Estamos en Andalucía, concretamente, en Granada.

La enorme masa y altura de Sierra Nevada está rodeada,

especialmente por el este,

de una región seca de clima subdesértico.

Las nieves de sus cumbres, a solo 60 kilómetros del mar,

son un titánico reservorio de agua

que el deshielo se encargará de filtrar lentamente a acuíferos

o discurrir por torrentes ladera abajo.

Agua que ha sido domada por la humanidad

para crear su sociedad, y cuya creciente escasez está

forzando ya cambios en esta a un ritmo sin parangón.

Este reportaje intentará documentar básicamente

esta relación agua-humanidad.

Lo primero que buscamos es comparar con el pasado,

y en la Universidad de Granada han desarrollado un sitio web,

público y colaborativo, que nos dará información valiosa.

¿Su nombre? "Conoce tus fuentes".

Al departamento de Hidrología.

Gracias.

Luis, ¿cómo estás? Hola.

Buenos días. ¿Qué tal?

Todas estas fuentes de agua: manantiales, antiguos lavaderos...,

¿en qué estado están actualmente? ¿Están secos la mayoría?

Por ejemplo, con caudal alto,

más de cien litros por segundo,

solamente hay 64 manantiales.

De los 11 000 que tenemos inventariados,

solamente 64, o sea, el 0,5 %.

¿Y si buscas los que estén prácticamente secos?

También, lógicamente.

Podemos preguntar: "En estado deficiente,

¿cuántos manantiales tenemos de los once mil?".

O sea, el 25 % está en estado deplorable.

Este valioso catálogo confirma

una tendencia inquietante hacia la desecación,

pero la información pública es un primer paso

para una concienciación más completa.

Lo que tú no conoces no lo amas.

Es uno de nuestros lemas

en este proyecto.

Digamos: conocer para amar.

Fuentes que se secan, manantiales donde ya no brota el agua,

pérdida de identidad... Un problema nacional y global.

¿Hay una respuesta coordinada? ¿Hay ni siquiera una respuesta?

Desde julio, la directora general del Agua

del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medioambiente,

Liana Ardiles, se reúne tenazmente

con todos los actores sociales implicados en la gestión del agua.

Trata de impulsar un plan nacional por el agua

en la necesidad de acordar un documento consensuado

que dé respuesta a los principales retos

de la gestión del agua en nuestro país.

A lo largo de este reportaje, escucharemos valoraciones

de algunos de estos actores consultados

que nos mostrará un mapa que, aunque incompleto

por la negativa de algunos, nos permitirá hacernos una idea

de si hay una hoja de ruta o damos palos de ciego.

La más importante negativa vino del propio ministerio.

(TELÉFONO) "Soy Eduardo Laplaza,

le llamo del programa 'El escarabajo verde', de TVE".

"Hace unas semanas, mi compañero se puso en contacto con vosotros

a través de Sergio

porque habíamos estado solicitando una entrevista telefónica

con la secretaria del Agua por el tema del Pacto del Agua".

"¿Con la directora?". "Con la directora, sí".

"Ellos están haciendo una serie de rondas...".

Los cursos permanentes de agua superficial

deben su existencia al agua subterránea,

lo que denominamos acuíferos.

Su dinámica está profusamente estudiada por los hidrogeólogos,

pero resulta misteriosa e impredecible

para la inmensa mayoría de los usuarios,

que la consideran inagotable; nada más lejos.

Se expanden indefinidamente.

Antonio, ¿podrías explicarnos, de una manera muy didáctica

en este pequeño laboratorio que hemos improvisado,

cómo funciona la hidrodinámica de las masas de agua subterráneas,

de todos los acuíferos, y qué supone extraer

demasiada agua de ellas?

Lo que intento simular es

cómo la tierra, la epidermis terrestre,

aproximadamente hasta 500 metros de profundidad,

se comporta como un papel secante,

muy grueso, por supuesto.

De forma que vamos a simular una hidratación,

cómo se hidrata el suelo de la superficie terrestre

y cómo también se deshidrata. Se deshidrata.

Vamos a simular...

una masa de agua libre,

que podría ser un lago o podría ser un río.

Lo más normal es que estos materiales hagan

cojan esta agua digamos...

y empiecen a hidratarse.

¿Qué pasaría con la lluvia entonces, si ahora lloviera aquí?

Pues vamos a simularlo.

Esto es muy simple.

Tengo un bote, que es un pulverizador, con agua.

Y yo puedo simular...

Efectivamente.

¿Qué ocurre?

Que cuando llueve sobre lo que ya está saturado,

hidrata muy deprisa. Si llueve sobre lo que está seco...,

prácticamente... estáis viendo

que se mueve muy poco y que prácticamente esa agua

ni se va a infiltrar ni va a escurrir.

En las zonas áridas, o en las zonas del sudeste español,

lo importante no son los milímetros que llueva, sino cómo llueva.

Puedo aplicar 50 centímetros cúbicos de lluvia sobre este papel

y no generar ni escorrentía ni infiltración.

Es decir, todo se va a evapotranspirar.

No genero ningún recurso disponible. Vale.

Si yo hago una lluvia...

muy muy suave,

y todos los días...

Hoy me ha llovido, pero no mucho,

se está viendo que no llego a empapar el papel.

Ahora, vamos a simular una tormenta.

Lo que estoy haciendo es

que, en muy poco tiempo, rápidamente, echo mucha agua.

Estoy generando agua en superficie.

Y si inclino,

pues voy a producir una escorrentía.

Las dos situaciones son malas.

Con un papel seco,

si nosotros lo aplicamos con cierta presión,

generamos estas manchas blancas

que me están diciendo que he sacado agua.

Pero, como veis, vuelve otra vez a cerrarse.

Pero si le diéramos lo suficiente,

acabaríamos secando el papel.

Lo que hacemos es

que secamos el territorio.

Nos desplazamos ahora hasta Jaén,

donde la desecación ha volatilizado los vínculos identitarios

que todo un pueblo mantenía con su fuente,

la piedra angular de su existencia.

(TELÉFONO) "No es reciente la necesidad de agua para regadío".

La historia de este pueblo y su fuente es ejemplar

en los dos aspectos: el positivo y el negativo.

Tanto puede hacerse una lectura pesimista

como verlo con la esperanza de un despertar colectivo.

Vamos con la historia.

La base sobre la que se asentó esta población fue

un manantial conocido como la Fuente de la Reja

que formaba una laguna natural de la que se abastecía la población

y regaba los cultivos en bancales

que formaban la estructura socioeconómica del pueblo.

El entorno de la charca se urbanizó en los años 40;

y ya convertida en la verdadera Plaza Mayor,

reafirmó su carácter identitario para toda la población.

Lugar de paseo, de recreo, de baños, de juegos...

La charca era el epicentro de la vida social.

En 1988, la fuente se deseca

debido a la extracción masiva de agua del acuífero,

y deja de manar.

Desde entonces, solo se ha llenado esporádicamente

coincidiendo con algún año pródigo en lluvias.

La indignación hace surgir desde la base como nuevo manantial

a la asociación vecinal Fuente de la Reja,

y comienzan los actos reivindicativos.

Este legado que hemos heredado es

fruto del trabajo y del conocimiento de muchas generaciones

que nos han precedido y que nos reclaman

que lo conservemos y no lo dejemos morir,

para transmitirlo a generaciones futuras.

Pero la suspicacia de los poderes públicos

pronto provoca un choque frontal.

Por una pinta reivindicativa, el anterior equipo consistorial

denunció a varios miembros de la asociación

que, finalmente, fueron absueltos.

El concepto utilitarista del agua,

por parte del ayuntamiento y regantes,

libra aquí una lucha sin cuartel

contra la defensa patrimonial de este bien público.

Paradójicamente, solo dos años antes de su desecación,

la huerta había sido declarada Paisaje Agrario Singular

por la Junta de Andalucía.

Desde entonces, solo la iniciativa ciudadana,

indignada, está haciendo algo por la huerta.

La vista es espectacular. Es precioso.

Toda esta es la extensión de la huerta,

estructurada en terrazas, en bancales. ¿Por qué?

Porque esto es la farda de un monte, la farda de la Serrezuela.

Esta huerta la ha comprado la asociación hace poco.

Esta y otros bancales que hay a continuación.

Aproximadamente, unos cuatro mil metros de bancales.

Si nosotros empezamos a cultivar estos bancales,

podremos reivindicar el agua para el cultivo

y, al mismo tiempo, animaremos a la gente

a que haga lo mismo

con la huerta que cada familia o cada persona tiene.

Una vez en propiedad, toca restaurar los muros de los bancales,

lo que consiguen con voluntarios y un convenio de colaboración

con la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

Hay que recuperar el agua.

En segundo lugar, hay que recuperar el cultivo.

Y hay que recuperar el espacio de cultivo, el sistema.

Y una vez que hagamos eso,

habrá que pensar en nuevas posibilidades...

que demanda el mercado.

Y, de alguna manera, ser inteligentes...

y diversificar el monocultivo de olivares.

Los vecinos no se resignan

a momificar algo definitivamente muerto,

sino devolver a la vida

algo que consideran viable económicamente.

El problema está más que identificado:

extracciones para el olivar, para el abastecimiento urbano

de Pegalajar, La Guardia y Mancha Real

y para estas dispersas urbanizaciones

que surgieron a las afueras de Jaén desde comienzos de milenio.

Se están abasteciendo de un sondeo que se hizo en el año 82.

Sí, 82 u 83.

Y hasta día de hoy,

no ha habido ningún tipo de control sobre ese sondeo.

Que no me digan a mí que cualquier casa de estas,

que cualquier chalé de estos, si tiene cuatro habitantes,

consume ochocientos mil litros de agua diarios.

Eso es increíble.

Eso no se puede sostener bajo ningún punto de vista.

Mirad a un lado y a otro de la carretera,

qué arbolado hay.

Nosotros la hemos heredado de nuestros antepasados con agua,

y productiva.

Ahora teneos la obligación

de recuperar el agua,

de trabajar y luchar por recuperar el agua

y por dejársela a las generaciones futuras

como nosotros la heredamos: un patrimonio vivo.

Nos vamos de Pegalajar con una sensación agridulce:

una lección y un avance de lo que puede comenzar a pasar

en la mayor parte de la España mediterránea.

En realidad, ya está pasando, y es grave.

Fuente de Piedra toma su nombre de esta fuente,

seca desde la década de los 70.

Hace ya unos años que el ayuntamiento la conectó

a la red de abastecimiento y, de vez en cuando,

mana agua por motivos meramente ornamentales.

Pero la red municipal está salinizada,

y una nueva fuente ha sustituido a la vieja.

La población ha vuelto a tiempos preindustriales.

-¿Qué dices?

Uy, que está aquí la televisión.

Esto es un incordio para ustedes. -Sí, sí.

Es un incordio, pero ¿la gente se lo toma con paciencia?

¿O qué? ¿Cómo lo ve?

No queda otro remedio.

Otro remedio no nos queda.

¿Cuántas garrafas está llenando usted?

Dos, cuatro, seis, ocho botellas, y cinco botellas.

¿Y para cuánto le da todo esto?

¿Cada cuánto viene la cuba?

Los martes y los viernes.

Dos días a la semana. Sí.

¿Debemos echar la culpa al clima

o a nuestra mala gestión de los recursos?

Pues nada, Francisco. ¿Qué tal? Hola, ¿qué pasa?

¿Qué tal? Pues aquí.

Ya llevamos muchos años...

percibiendo que las precipitaciones son mucho menores.

Y entonces, desde hace cinco años,

estamos inmersos en una tremenda y brutal sequía.

En Fuente de Piedra, nos abastecemos de dos pozos subterráneos.

Uno de ellos ya no tiene agua suficiente

para dar al municipio el caudal necesario para consumir.

Y el otro...

Tenemos un pozo que tiene caudal de momento,

pero que está contaminado...

por cloruros. Es decir, el agua es salada.

Parece que le echemos la culpa siempre al cambio climático,

no llueve, pero el problema es básicamente humano.

Es un problema de gestión de lo que tenemos.

Los acuíferos ya se conocían,

e información sobre lo que podía pasar

se remonta a los años 80, desde que se están dando avisos.

¿Por qué no se hace nada?

Vamos a ver. La población...

va creciendo en todos los municipios.

Hoy en día, la mayoría de vecinos tienen sus piscinas,

tienen su césped, tienen sus macetas...,

tienen las lavadoras, los lavavajillas...

Entonces..., hay un consumo más excesivo

y más necesario en la actualidad

para...

Como seres humanos que tenemos que cubrir esas necesidades.

Tiene que pasar todo porque haya precipitaciones,

copiosas y abundantes, para que los veneros se recuperen.

Este pueblo vive también del monocultivo de olivar,

un cultivo tradicionalmente de secano

que ahora también se riega con la introducción

de olivos de nueva generación más productivos.

De 2005 a 2015,

la superficie de olivar en Andalucía

ha aumentado en ochenta mil hectáreas

hasta superar el millón y medio de hectáreas.

De este sector dependen unas 250 000 familias

de más de 300 municipios,

y supone el 40 % del empleo agrario.

En paralelo, los recursos hídricos disminuyen paulatinamente,

y las soluciones siempre pasan por más canalizaciones y trasvases

que nos permitan alcanzar el agua dondequiera que esta esté.

Sí tenemos un proyecto a más largo plazo.

Estamos hablando de un proyecto que tardará en ejecutarse 5 ó 6 años,

si todas las administraciones se pusieran de acuerdo:

la Junta de Andalucía y el Gobierno central.

Sería un trasvase desde el pantano de Iznájar,

que está en la provincia de Córdoba,

a 14 municipios de la zona norte de Antequera.

El pueblo es conocido por su laguna, la mayor de Andalucía,

y que alberga la segunda mayor colonia de cría de flamenco

de toda Europa.

Hoy la vemos con una lámina de agua debido a las últimas lluvias,

pero debería estar seca.

Es su dinámica natural: se seca en verano y otoño

hasta que las lluvias vuelven a llenarla.

Pero la intervención humana sobre los acuíferos

está trastocando este equilibrio.

Lo que sí hemos constatado, a base de modelización matemático

con algunos trabajos que hemos hecho, es...

que el periodo en el que está seca a lo largo del año,

que antes era un 15 % de los días del año,

ha pasado a un 25 %.

Sergio, representante del Instituto Geológico y Minero

del Patronato de la Reserva Natural de Fuente de Piedra,

apunta las causas, que se remontan décadas atrás.

¿Qué ocurre a mitad del siglo pasado? Pues...

el desarrollo de las técnicas de perforación,

la mejora del conocimiento hidrológico

y de cómo funciona el agua subterránea

en España...

y también la entrada de las bombas electrosumergibles

que hacen mucho más eficiente la extracción de agua,

hacen que se provoque un incremento

de la explotación del agua subterránea,

que algunos profesores la han llamado

"la revolución silenciosa del agua subterránea".

Con lo que me comentaba el alcalde de que se traería agua

de un trasvase de un pantano, que será muy costoso,

para poder dejar este sistema otra vez en su dinámica natural,

¿podría llegar a recuperarse?

Sí podría recuperarse,

si se compensan ese tipo de extracciones,

que actualmente superan a los recursos del sistema.

Sería factible recuperarlo.

Volvemos a Granada, acercándonos más al gran macizo de Sierra Nevada.

Aguas arriba, el Genil, a pesar de todo,

mantiene al menos una apariencia de río.

La capital diversifica sus fuentes de agua,

pero su principal depósito es este embalse de Canales.

Vistos sus niveles actuales,

¿podemos asegurar, como obliga la Directiva marco del agua,

unos caudales ecológicos mínimos que mantengan la salud del sistema?

Aquí puedes ver que efectivamente... Ahora tenemos...

Hemos tenido un año increíblemente seco.

Las alarmas se han disparado, los embalses están al 37 %.

Pero veo que son periodos cíclicos, ¿no?

Da la sensación de que existe como una especie de periodicidad,

pero con la hipótesis de cambio climático,

de que cada vez estamos teniendo temperaturas más altas,

ya se da por hecho que el comportamiento futuro

no va a ser... como el pasado.

Esto quiere decir que estos periodos entre sequía y sequía

cada vez serán más cortos. En teoría,

las previsiones del cambio climático

dirán por un lado que va a llover en esta zona un poco menos,

pero encima va a haber mucha más diferencia.

Seguimos camino hacia las Alpujarras granadinas

para estudiar un curioso caso de especial interés

que supone una lección magistral de gestión hídrica,

infravalorada y cerca de la extinción.

Llueve a cántaros, bueno para el campo,

malo para nosotros que nos obstaculiza la grabación.

La lluvia nos obliga a refugiarnos en uno de los bares de Capileira.

Como nosotros, los turistas que se acercan hasta aquí en grupos

con intención de realizar caminatas matan el tiempo como pueden.

Finalmente, y ateridos de frío,

conseguimos llegar hasta donde nos habíamos propuesto.

Esta es la Acequia Baja, en la cabecera del río Poqueira,

una de las conocidas como "acequias de careo".

La función de estas acequias no es el riego,

sino que están diseñadas para recargar agua

procedente del deshielo dejando que se infiltre en el acuífero.

Y están presentes en toda la Alpujarra.

Con esto, lo que conseguimos es que el río,

el aumento de caudal que tiene el río después del deshielo

se retrase en el tiempo, porque infiltramos el agua

y el agua sale con retraso.

Y, de esa manera, aumentamos el caudal del río

porque hay más componentes subterráneos

y también retrasamos el hidrograma de fondo;

que tenemos una forma de regulación hídrica,

aprovechando...

el paso del agua por aquí.

En una zona tan montañosa, donde es muy difícil

embalsar el agua convenientemente,

siglos y siglos de concienzuda observación del medio

llevó a sus habitantes a utilizar los acuíferos como depósito natural.

Así conseguían varias cosas:

que el agua surgiera por manantiales

lentamente y durante toda la estación seca,

alimentar pastos y vegetación diversa

e incrementar la baja concentración en sales del agua subterránea

para mejorar así su calidad como agua de abastecimiento.

Lo que líricamente se ha denominado como "sembrar agua".

Árboles de clima más húmedo, como castaños y robles,

han prosperado en abundancia

a lo largo del recorrido de estas acequias.

Por un lado, hay que intentar mejorar las condiciones de vida...

y las condiciones de trabajo de los propios agricultores,

introducir mejoras que no supongan la destrucción

de los sistemas de regadío,

de los sistemas de recarga de acuíferos

y todos los valores que generan,

y eso supone mejorar las producciones también,

introducir más la producción ecológica,

mejorar los sistemas de comercialización,

comercialización de cercanía, etcétera.

Todo ese tipo de cuestiones. Pero, por otro lado,

hay otra parte que nos afecta a toda la sociedad

y que afecta a la Administración y que tiene que ver

con el reconocimiento de esos servicios que prestan.

Son sistemas de los que debemos aprender,

por todos los valores sociales, culturales,

pero también por todos los valores agronómicos y ambientales

que han ido generado y los servicios que nos prestan.

Escampa, y los visitantes aprovechan el tiempo.

Pocos se aperciben de esta fuente de Pampaneira

que asegura una vida virtuosa a todo el que bebe de sus aguas.

Algo que no puede ofrecer ningún agua embotellada.

Pero volvamos por donde empezamos,

intentando alcanzar las cumbres.

Allí, a casi tres mil metros, donde el viento es frío y puro.

Allí, donde comienza el ciclo del agua.

En el corazón de este Parque Nacional de Sierra Nevada,

alcanzamos la Laguna de las Yeguas.

Justamente detrás de esa montaña

tenemos una vaguada, un pequeño circo glacial.

La laguna está magnífica porque hemos tenido alguna lluvia

de finales de verano y principios de otoño.

Entonces, esta laguna está estupenda este año.

Hemos tenido años bastante peores.

Esta es el agua que después va a nutrir

a estos ríos y a estos acuíferos de la vega de Granada.

Y es un agua valiosísima para nosotros.

De aquí a cincuenta años, ¿cómo van a estar?

¿Cuál es la progresión, la tendencia? ¿Hay un patrón?

Es difícil.

Esa pregunta es difícil.

Hay lagunas que seguramente se van a colmatar

y van, por tanto, a dejar de existir.

Y hay otras lagunas que,

por los arrastres pluviales, los arrastres de lluvia,

al no existir la nieve por ese calentamiento global,

van a tener una mejor impermeabilización de fondo

y van a retener mejor el agua.

Vamos a tener lagunas que van a aguantar mejor el agua

que ahora la están aguantando.

Este trabajo ha pretendido entender cómo el cambio climático variará

el régimen natural de este ciclo, pero, sobre todo, especular

sobre lo que haremos nosotros como sociedad.

Los datos científicos son inapelables,

y estos nos muestran un futuro problemático,

pero no necesariamente catastrófico si se reacciona a tiempo.

¿Lo haremos?

(Música créditos)

  • Grifo chico, botella grande

El escarabajo verde - Grifo chico, botella grande

24 nov 2017

La sequía endémica se está adueñando de la España mediterránea. Esta siempre ha estado golpeada por períodos de sequía pero hoy en día al aumento de las temperaturas medias se añade la extracción masiva de agua de los acuíferos para satisfacer nuestra elevadísima demanda de este elemento.

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