www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.14.0/js
4536279
Para todos los públicos El escarabajo verde - Bosques para el futuro - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

(Música suave)

Es una catedral.

Una catedral.

Yo, cuando entro en un bosque,

y esto lo aprendí de mis papás, que eran gente muy humilde,

mi abuelo era carbonero y mi papá trabajaba en un bosque,

cuando entras en un bosque, te sacas el sombrero

y bajas la voz.

Es el aprendizaje continuo.

Continuo, continuo, continuo.

Por los poros y por la mente.

Es una gran cátedra.

"Hoy cubren hasta un tercio de la superficie terrestre

y son fundamentales para la vida del planeta.

En esta catedral vegetal,

como apunta el científico Martí Boada,

tenemos aún mucho que aprender.

Y, sobre todo, adquirir conciencia de que la especie humana

también depende de los bosques.

Cada 21 de marzo marcamos el Día Internacional de los Bosques

en el calendario para recordarlo.

Y aquí, en 'El escarabajo',

este año lo hacemos con un programa especial

que se pregunta por el futuro y el estado de salud

de los bosques que nos rodean".

(Música suave)

Un bosque no está quieto.

No se parece nada el bosque que tenemos ahora delante

que como sea dentro de 20 años. Esa idea de foto fija, fuera.

-Si preguntamos a un propietario forestal

o a un productor forestal, nos va a poner el énfasis

del bosque en la madera y en los productos forestales

que vamos a poder aprovechar de un bosque.

Y si preguntamos a un ecólogo o a un ambientalista,

probablemente pondrá en valor los bosques

por ser refugios de biodiversidad,

por ser motores de lucha contra el cambio climático.

-Pensemos que en este momento en España estamos compensando

el 20 % de nuestras emisiones por el aumento de bosques.

A nivel global, tenemos tanto carbono en los bosques

como en la atmósfera,

es decir, un poco más o menos de bosque

va a cambiar la situación del cambio climático.

-Básicamente, el bosque es un ecosistema

que tiene capacidad de persistir en el tiempo

y de regenerarse después de perturbaciones.

Una plantación, que siguen siendo árboles,

siguen siendo matorrales, hierbas,

digamos que no es este ecosistema vivo,

y cuando sufre una perturbación,

un incendio o cualquier otro tipo de perturbación,

no tiene esa capacidad de regenerarse,

y sobre todo le falta mucha historia

o le faltan muchos componentes.

-En cambio, si preguntamos a una persona que va al bosque

los fines de semana a hacer excusiones

y rutas de senderismo, valorará los bosques

por ser lugares de ocio y de recreo.

Y si preguntásemos qué es un bosque a un alcalde de una zona rural,

verá los bosques por el potencial económico

que pueden generar a los habitantes de esa zona rural.

-Pensemos en lo importantes que son nuestros bosques

para el turismo, la función paisajística,

lo que vale una casa,

lo que aporta el turismo en una zona que tenga bosques o no tenga.

Nos suministran los productos clave para entrar en la bioeconomía

e ir sustituyendo el petróleo

y las demás materias primas no renovables,

como el cemento, el hierro, aluminio, plásticos y demás,

por materias primas renovables, que, evidentemente,

tienen una mucho menor huella o nula huella de emisión de CO2.

-Y es que, al final, cada uno da un punto de vista del bosque,

pero todos tienen razón,

porque el bosque, en su conjunto, va a ser todo eso,

y va a ser todo eso y mucho más.

Van a ser árboles, pero también especies arbustivas, herbáceas.

Los bosques son suelo, son aire.

Los bosques son fauna, porque contienen aves,

mamíferos, anfibios, reptiles, también microorganismos.

Y los bosques van a ser también personas.

Porque al final, históricamente,

los humanos hemos convivido con los bosques,

hemos disfrutado de ellos,

nos hemos aprovechado de sus recursos forestales,

y los bosques también van a ser personas.

-El paisaje forestal es una expresión no de historia natural solo,

sino de historia social.

Clarísimo. Es un híbrido.

Dime cómo tienes los bosques y te diré en qué país estás.

(Música)

-El bosque está recolonizando muchos espacios

que han sido agrícolas durante siglos.

Con lo cual, estos bosques no son bosques maduros,

sino bosques jóvenes que están creciendo

y les faltan muchos componentes.

Y en este momento de crecer, en esta adolescencia forestal

o este crecimiento forestal de la península ibérica,

nos llega el impacto del cambio climático.

Fuerza a que estos bosques que están creciendo

tengan que moverse y emigrar y ocupar nuevos espacios

porque el espacio donde estaban creciendo,

el clima ha cambiado y ya no les puede sustentar.

Estamos en un momento de extrema debilidad de nuestros bosques.

-Por un lado, tenemos problemas de calidad,

y ahí estarían englobados la pérdida de biodiversidad,

la fragmentación que hay entre las masas forestales,

también, en algunos casos, se ha mermado esa capacidad

de regeneración que tiene un bosque para perpetuarse.

Y también estaría el riesgo de desertificación.

Dos terceras partes de todo el territorio español

se encuentran en riesgo de desertificación.

-Digamos que perdimos nuestra cultura forestal como sociedad.

Y durante un siglo hemos impuesto a unos bosques mediterráneos,

dominados por la sequía,

una gestión forestal, o una silvicultura forestal,

o un entender el bosque centroeuropeo.

La silvicultura en nuestra sociedad

no entiende que el bosque pueda quemar.

En nuestra mentalidad, es malo.

Pero, durante miles de años, nuestros antepasados

han utilizado el fuego, como rayos de forma natural lo han visto hacer,

para gestionar estos bosques, para gestionar esas dehesas,

para gestionar esos pastos.

Y han creado bosques abiertos, no bosques cerrados.

Lo que se maximizaba era el ecosistema forestal

con toda su diversidad,

no las toneladas de madera en formato tronco,

que es lo que la silvicultura centroeuropea

en la revolución industrial empieza a priorizar.

Hemos intentado eliminar el incendio,

con lo cual, hemos favorecido cargas de combustible excesivas,

y hemos dejado de entender la dinámica de bosques

y de envejecimiento de nuestros bosques.

Ahí tenemos un problema.

(Música)

-Hemos hecho un estudio en la península ibérica

a partir de imágenes de satélite,

y hemos obtenido resultados muy claros

donde se ve que el declive de coníferas

como el pino blanco o el pino silvestre,

y la expansión de frondosas mediterráneas como la encina,

está muy relacionado con el incremento en la frecuencia

y la intensidad de las sequías en las últimas décadas.

Frondosas como las encinas u otros robles mediterráneos

están más adaptados que las coníferas a los eventos secos.

Entonces, ¿qué pasa?

Si hacemos caso a los modelos climáticos

que pronostican un aumento de los periodos secos,

en algunos bosques de nuestra península ibérica

podría haber un cambio de especie dominante,

y esto puede influir, por ejemplo, en el ciclo del carbono.

Porque las frondosas hay indicios

de que tienen más capacidad de retener el carbono.

Y, además, hay que tener en cuenta que cada especie de vegetación

tiene unas actitudes distintas frente al fuego.

Tienen diferente, digamos, nivel de ignición o combustión.

Por lo tanto, un cambio de especie dominante

podría influir en el régimen actual que tenemos de incendios.

(Música)

-Son dos bienes que todo el mundo reconoce,

y las leyes, que dan unos grandes servicios a la sociedad,

pero resulta que cuando llega el momento de retribuirlos,

aparece el "que Dios se lo pague".

Y nadie, ni la Unión Europea,

porque la PAC no es competente en lo forestal,

el Estado porque lo transfirió a las autonomías,

y las autonomías porque tienen otras prioridades,

en educación y en sanidad básicamente,

el resultado es que nadie contribuye a la financiación de los bosques.

Por costumbre en el noroeste de la península

de fragmentar las propiedades,

y en otras zonas porque parcelas agrícolas se han emboscado,

tenemos una fragmentación de la propiedad enorme.

Dos tercios de los bosques son particulares,

de unos dos millones de propietarios,

y una parte importante está muy fragmentada.

Por lo tanto, eso lleva al abandono.

Podíamos pensar que es mejor que no se talen los bosques,

pero esa no es la realidad.

Hablamos de unos ecosistemas secundarios

que están acostumbrados a la mano del hombre,

y que de repente nos retiremos no lleva a ningún sitio.

El resultado, si no, será que el fuego

será el gran gestor de nuestro territorio.

-Bueno, las cosas van evolucionando muy deprisa.

Más deprisa de lo que somos conscientes,

porque cada uno gestiona el problema dentro de sus fronteras

y no hay una perspectiva global.

Si adquirimos la perspectiva global,

ves que hay una ola de incendios que va subiendo hacia el norte.

(Música)

-Igual que en los años 60 no concebíamos incendios

de más de 1000 hectáreas,

y en los años 90 incendios de más de 10 000 era un desastre,

ahora empezamos a ver los incendios como vimos el día 15 de octubre

de este año en Portugal.

400 000 hectáreas en una tarde.

Los inviernos siguen siendo húmedos, se cargan de combustible.

En verano no llueve y llegan temperaturas de 40°,

cosas no vistas hasta el momento,

y empiezan a tener grandes incendios forestales.

Y los incendios que llamamos de sexta generación

o tormentas de fuego

necesitan estos bosques húmedos con ventanas secas.

Hemos visto ejemplos en Suecia.

En un día, 28 000 hectáreas.

Es un principio de ese tipo de incendios.

Y hemos visto casos como Inglaterra e Irlanda,

que en los últimos años son las zonas que más arden de Europa.

Es el caso de Portugal.

No es el caso de la zona precantábrica o prepirenaica.

Ese paisaje es paisaje forestal continuo,

desde el País Vasco hasta el Mediterráneo, en Gerona.

Y los incendios en esta zona

acostumbran a correr en dirección este-oeste u oeste-este,

con lo cual, en teoría, es posible y es factible

un incendio que recorra todo ese territorio.

Hablamos de un incendio que podría ser de un millón de hectáreas.

Tiene el terreno, tiene la continuidad,

tiene las especies y el clima para hacerlo.

Es factible. Y no solo el Pirineo.

La Selva Negra alemana, suiza y austríaca está ahí,

en esos procesos.

La zona de las Ardenas y todo Luxemburgo está ahí metida,

todo el sur de Noruega, todo el sur de Suecia está ahí,

todo el este de Polonia está ahí.

Bueno, de nada va a servir en estos incendios

que tengamos sistemas de extinción potentes.

Estos incendios superan la capacidad de extinción.

Y el sistema de extinción puede contener, puede defender,

pero no podría extinguir.

Lo hemos visto el año pasado en Chile, en Portugal,

en British Columbia, en California, en todo el oeste americano,

en todo el mediterráneo europeo, en los países escandinavos,

en Australia, en Sudáfrica... Es un tema global.

No hay que ser dramático, pero es lo mismo que pensar

que una pandemia de gripe no es posible.

Bueno, mejor tengamos la vacuna.

Pues mejor empecemos a gestionar nuestros bosques.

Y, por favor, dejémoslo de hacer con perspectiva local.

Cataluña lo suyo, Aragón lo suyo, Navarra lo suyo, Francia lo suyo...

No, no. Coordinadamente.

Porque el ecosistema no entiende de fronteras,

y un incendio tampoco.

(Música)

-Tenemos el monocultivo de eucalipto árbol,

que crece hacia arriba,

que deja pasar mucha luz al terreno de abajo,

y permite que bajo él crezca toda esa maleza.

Tenemos ahí helechos, tenemos tojos, tenemos retamas...

Eso es lo que es seco en verano.

No hace falta a veces ni que prenda para que arda.

Esto que tengo aquí es un castaño.

El efecto de toda esta parcela puesta a "souto",

a "castiñeiro", a castaño, va a permitir dos cosas.

Con respecto al fuego,

si tuviésemos un incendio que viene de este lado,

tendríamos que proteger las casas que tenemos del otro lado.

Por lo tanto, aquí tenemos como una masa de aire frío,

más frío del que está en la zona de eucalipto y de pinar,

y tenemos árboles que arden mal, y estos no.

Entonces, ese beneficio. Arden poco y bajan la temperatura

Además, permitirían que aquí estuviese

una brigada de incendios apagando.

Por lo tanto, estamos dando protección a las casas.

Lo difícil del trabajo es saber de quién es la finca,

dónde está, cuáles son los lindes, dónde vive...

Eso lo conseguimos consultando, llamando a las puertas.

Nos reciben de maravilla, nos informan.

"Esto es de menganito, que está en Argentina,

pero es primo de un señor que vive...".

Y con esa información vamos haciendo un pequeño puzle

y poniendo nombre a las parcelas, que luego terminan en la repoblación.

-En este caso empezamos por esta parroquia en Piñeiro

porque sabíamos que les importaba mucho el monte y sus parcelas,

y, por lo tanto, necesitamos que la colaboración sea a dos.

Nosotros, como administración, podríamos ir a obligarles,

o ir por esta vía, que creemos que es más factible y más productiva,

que es negociemos, hagamos un convenio,

nosotros financiamos el 80 %, ellos pagan ese 20 %,

todo es más factible y todo es beneficio al final,

tanto para el Concello como para el vecino.

(Música)

-El gran problema actual es que hace 40-50 años

creamos los sistemas de extinción de incendios

para defender los árboles del fuego.

Pero ahora toda la política de extinción

es para defender las casas de las personas del bosque que quema.

(Música)

-Los latinos, los romanos, siempre hablaban del "urbe",

el "hortus", el "ager", el "saltus" y el "silva".

Estaba todo separado concéntricamente.

Primero por valor añadido y luego por seguridad.

Mezclar las casas en climas combustibles

con vegetación es peligroso.

Y eso se ha hecho.

Hoy se hace mucho menos, pero se hizo en los años 60-70,

cuando no había control urbanístico.

Encima, el bosque ha crecido muchísimo,

y hoy tenemos incendios que no deberíamos llamar forestales,

porque muchas veces el suelo no lo es.

-En realidad, si se produce una chispa

o se produce un incendio intencionado,

no se quema un bosque.

Tiene su potencial de regeneración, más o menos.

Sino que hay pérdidas humanas. Eso es nuevo.

Hay pérdidas humanas.

Y hay pérdidas de valores inmuebles. Y esto es nuevo, claro.

Y ya no es un incendio forestal.

-España en los últimos veranos está invirtiendo

casi 2000 millones de euros

cada verano de extra para defender sus bosques.

2000 millones de euros que no sirven de nada.

Porque lo que no quema este año,

el año que viene puede volver a quemar.

Con lo cual, hay que volver a invertir.

En cambio, si hubiésemos invertido esos millones en gestión forestal,

lo que este año hemos gestionado el año que viene no puede quemar.

Con lo cual, ¿por qué la sociedad se plantea cada año

añadir a las estructuras fijas de extinción

estructuras temporales por el valor de 2000 millones de euros

para intentar mantener el statu quo?

Y solo en España.

Todo el arco mediterráneo

son grandes sumas de dinero.

Cuando la gestión forestal en España no es ni el 4 % de esa cantidad.

(Música)

-Esta exaltación por parte de la ciudad hacia el bosque,

que es como una nueva religión,

"el bosque no se puede tocar", "y voy los fines de semana",

"y hago mi yoga", "y voy a buscar mis setas",

"y hago la danza del vientre en el bosque",

todo esto son procesos muy ligados a la cultura urbana,

y uno de los intelectuales más citados modernamente,

que es Chomsky, él habla de la inflación del hedonismo urbano.

"No, no se puede tocar

porque hay más biodiversidad en los bosques".

Esto no se ha demostrado. Por ejemplo, en España,

los bosques en biodiversidad más notorios, y esto no se explica,

los más notorios, donde tenemos las especies más amenazadas,

lince, águila imperial,

especie que está en la lista de las más amenazadas,

águila imperial, no real,

cigüeña negra, de las más amenazadas en las listas de UICN,

lobo, sisón...

Es decir, las especies más singulares están en Extremadura

y en el sur de Salamanca y en Huelva en las dehesas,

que son constructos humanos.

(Música)

-Además, son el ecosistema terrestre no húmedo más biodiverso de Europa,

y, por lo tanto, debemos entender que si nuestro paradigma

de biodiversidad tiene una gestión antrópica

desde, como mínimo, la colonización romana,

si no anterior, y ahí están y son tan biodiversas,

pues hemos de gestionar igualmente el resto.

Primero, evitar el último abandono de la agricultura.

La agricultura no se abandona de forma horizontal.

En las zonas productivas no se abandona ni una hectárea,

se abandonan las zonas menos productivas.

Generamos macizos forestales, básicamente de montaña, continuos.

Eso no es ni paisajístico, ni biológicamente adecuado,

ni incluso hidrológicamente adecuado.

Hay que mantener esos cultivos y esos pastizales dispersos

porque nos pueden servir de cortafuegos óptimos

si los estructuramos adecuadamente.

(Música)

-Necesitamos que estos montes se gestionen

de una forma comprometida con la naturaleza,

que se intente buscar el beneficio para la sociedad

y que, además, sean viables económicamente.

Lo que deberíamos tener es

lo que denominamos paisajes en mosaico.

Diferentes tipos de hábitats a lo largo de todo el territorio.

Cultivos, pero con bosques entrelazados, pastos...

Y realmente existe un consenso bastante generalizado

entre productores, propietarios, silvicultores, ingenieros,

incluso también ecologistas,

en que estos instrumentos de planificación son claves

y que esa gestión pasa por poner en valor

los productos forestales del monte.

Pero aunque necesitemos montes productores,

también necesitamos que haya bosques protectores.

Por el propio valor de un bosque,

por los propios beneficios que nos van a aportar.

Aire de calidad, agua, van a frenar inundaciones,

van a frenar procesos erosivos.

Y, por supuesto, necesitamos que haya voluntad política

para que el sector forestal cuente en la economía.

Potencial lo tenemos.

Un dato muy significativo.

El 30 % del crecimiento de nuestras masas

es lo único que estamos aprovechando.

Tenemos un potencial que podríamos seguir aprovechando,

pero, en cambio, no lo estamos haciendo.

-El problema es que la política tiene tiempos de descuento muy cortos.

Por lo tanto, destinar algo cuyo beneficio se va a ver

en muchas más legislaturas es muy difícil.

Echo en falta muchas veces ese discurso inclusivo,

que no empiece a decir si son más naturales o menos,

si son los que deben ser,

si es negativo cortar un árbol o lo contrario,

sino un debate inclusivo

que intente ver cómo gestionamos mejor nuestros recursos,

que están ahí, que cubren, como bosques estrictos,

el 36 % de nuestro territorio,

cuando teníamos apenas un 10 % hace poco más de un siglo.

Cómo los gestionamos los bosques que tenemos,

el aprecio a ese patrimonio que tenemos,

y cómo respondemos mejor a las necesidades sociales

y abordamos los retos que tienen planteados,

incluidos los incendios, pero otros no tan visibles,

no tan de punta de iceberg, como son la despoblación,

la falta de gestión, la fragmentación,

su rentabilidad mínima para que sean mantenidos

y apreciados por la producción rural.

-España es la frontera en estos momentos

del cambio climático.

Nuestros ecosistemas, con el cambio climáticos,

van a dominar gran parte de Europa.

En estos momentos estamos en una de esas encrucijadas de la historia

y no somos conscientes.

Tenemos que transformar la incertidumbre y el miedo

en creatividad. Eso tenemos que hacer.

Es mirar el bosque y entender cuáles son sus opciones de sobrevivir,

no apagar incendios o gestionar plagas

o crear leyes para defender ese decorado.

Hay que tomar decisiones para ayudar al bosque

a que tenga capacidad de crear futuro,

y ese es el reto en estos momentos.

(Música)

-Como podéis ver aquí, en la punta tenemos un tubo de metal

que está repleto de absorbentes

que simplemente captan o, de alguna manera, recogen

las sustancias químicas que hay en el aire

que hacemos pasar por el tubo.

Nuestra pregunta es si hay en el bosque sustancias químicas,

si están en suficientes concentraciones

para tener un efecto directo, si lo tienen,

sobre la salud de las personas cuando estas están en el bosque.

Lo que nos ves haciendo ahora mismo es recoger datos

de cuáles son las especies de árboles que hay,

cuáles son las especies de arbustos que hay,

en qué densidades están, etc., etc., para conocer no solo

qué concentraciones de sustancias químicas hay,

sino también de qué dependen.

¿Dependen de los tipos de árbol? ¿Dependen de la época del año?

¿Dependen de la temperatura y de la humedad?

¿O dependen simplemente de factores

que no tienen nada que ver con la vegetación o con el clima?

Recogemos todos estos datos

para poder relacionarlos con las concentraciones,

que más tarde, en una segunda etapa,

relacionaremos con marcadores de la salud de las personas.

(Música)

-El bosque no es exclusivo de ninguna profesión.

Porque es interdisciplinario.

Hay una visión forestal, hay una ecología del bosque,

hay una biología del bosque, hay una química del bosque,

hay una física del bosque, hay una antropología del bosque,

y luego hay incluso una cosmovisión, y hay una magia del bosque.

Incluso nuestro gran especialista y nuestro gran científico

a nivel español, que fue Ramón Margalef,

ese gran ecólogo, que lo dan todavía en Stanford

y en la mayor parte de las universidades

más avanzadas en ecología, decía que para entender un bosque

y su complejidad necesitamos incluso un poeta.

(Música)

(Música créditos)

  • Bosques para el futuro

El escarabajo verde - Bosques para el futuro

23 mar 2018

Para conmemorar el Día Internacional de los Bosques El Escarabajo Verde emite un programa especial sobre el futuro y el estado de salud de los bosques que nos rodean.

España es el segundo país con mayor superficie forestal y contiene casi la mitad de los matorrales y pastizales de la Unión Europea. Además, en 25 años ha visto aumentar la superficie arbolada un 33 por ciento. Pero más masa forestal no es necesariamente algo positivo.

ver más sobre "El escarabajo verde - Bosques para el futuro" ver menos sobre "El escarabajo verde - Bosques para el futuro"

Los últimos 554 programas de El escarabajo verde

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios