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Para todos los públicos El escarabajo verde - Mi armario insostenible - ver ahora
Transcripción completa

"La limpieza de armario es una tarea que realizo dos veces al año,

mayormente salen de él prendas que se han estropeado,

pero también otras que ya no me pongo

o incluso alguna sin estrenar que compré impulsivamente.

Mientras realizo esta limpieza me surgen algunas preguntas,

¿consumimos al mismo ritmo que generaciones anteriores?

¿compramos ropa porque la necesitamos

o porque nos cansamos de la que tenemos?

¿El bajo precio de esta ropa

hace que me cueste menos deshacerme de ella?

Y por último, ¿puede ser sostenible esta forma de consumir moda?

(Música)

Del armario a una bolsa,

y de esta bolsa al contenedor naranja que tengo cerca de casa.

Sé que esta es una forma de dar una segunda vida

a la ropa que ya no quiero,

pero conozco poco más sobre qué pasa con ella.

Hoy me he propuesto averiguarlo.

Al entrar en la planta de tratamiento

de la Cooperativa Roba Amiga, ropa amiga,

lo primero que me choca es constatar las enormes

cantidades de ropa de las que nos deshacemos.

Esta es una de las entidades que se dedican a la recogida

y gestión del residuo textil mediante contenedores

cuya instalación autorizan los Ayuntamientos,

sin embargo, en algunos municipios no existe

ningún sistema de recogida.

La Cooperativa Roba Amiga cuenta con 1.800 puntos de recogida

en toda Cataluña y tiene un doble impacto social:

Reduce el volumen de residuos textiles, a la vez que da empleo

a personas en situación de vulnerabilidad."

Albert, ¿qué es lo que hacéis con la ropa que recuperáis?

Primero, separamos toda la ropa de todo lo que sería impropio,

las bolsas de plástico, de papel,

y las clasificamos con diferentes criterios,

el primero es la ropa de máxima calidad, que es la ropa que a veces

iría a nuestras tiendas, es aproximadamente un cuatro por ciento

de la ropa que tratamos. Hay otro porcentaje de ropa

reutilizable, importante, que se acerca a un 50 por ciento,

esta ropa se exporta para ser reutilizada, fundamentalmente

a países de África, del este de Europa, Sudamérica.

Después tenemos otro porcentaje de ropa que es aproximadamente

un 40 por ciento, que es ropa que ya no está en condiciones

de ser reutilizada, porque está rota, tiene excesivo desgaste,

esta la clasificamos y se utiliza para la creación de nuevas materias,

para nuevas hilaturas o para nuevos rellenos de tapicerías,

y después tenemos un porcentaje que puede oscilar alrededor

del siete u ocho por ciento, que es el que llamamos rechazo,

va para cogeneración eléctrica, para generación de energía eléctrica

o energía calorífica.

"Albert nos asegura que cada vez recogen más ropa,

en parte, porque consumimos más.

Y también que les llega en peor estado,

lo achacan a dos posibles factores:

Un mayor uso de la ropa durante la crisis

y una peor calidad de las prendas que compramos.

Sin embargo, en España solo se recicla

un diez por ciento de la ropa, el resto, casi un millón

de toneladas de residuos textiles,

terminan cada año en los vertederos españoles.

Si tiramos tanta ropa es, en gran parte, porque nos ponen fácil

renovarla constantemente, camisetas a cuatro euros,

tejanos a diez, la amplísima oferta de ropa a bajos precios

que se renueva constantemente en las tiendas,

induce al consumo y hace que nuestra compra sea

menos reflexiva y más impulsiva.

Los datos hablan por sí solos,

según la Asociación Ibérica de Reciclaje Textil,

los españoles consumimos de media 34 prendas al año

y en el mismo periodo nos desprendemos de entre doce

y catorce kilos de ropa.

Además, a la posibilidad de consumir a golpe de click

se le suma la irrupción de los conocidos como influencers,

con miles de seguidores en sus redes sociales,

se han convertido en verdaderos prescriptores de tendencias

en influyen en la decisión de compra de productos

que recomiendan o promocionan."

He puesto el link de los leggings porque hay muchos tipos,

abrís el link y yo los he cogido en negros y en verdes.

"Para entender cómo ha cambiado nuestra manera de consumir,

nos hemos citado con Sandra Bravo, socióloga experta en moda,

y no es difícil adivinar

porque nos ha traído al Museo del traje de Madrid."

Bueno, porque creo que la moda cambia,

y creo que la moda se puede explicar por la sociedad

y la sociedad a la vez puede explicar la moda

a través de todos los cambios sociales, entonces creo

que si haces el recorrido por todo el Museo del Traje,

te permite ver qué es lo que ha pasado

en la industria de la moda

y cómo hemos llegado hasta el contexto actual.

¿En qué punto nos encontramos en este momento en cuanto

a la manera de consumir, en cuanto a la industria?

Estamos en un punto de moda líquida donde todo fluye muy rápido,

sobre todo vivimos inmersos por el fenómeno de la neomanía,

la pasión por lo nuevo, esto es las ganas que tenemos

los consumidores de la renovación constante e ir siempre a las tiendas

a ver que hay nuevo, que es lo último,

esto ha obligado a las empresas a tener que ajustar siempre

los tiempos de producción desde un diseño

hasta que llega a la tienda y esto da lugar a que tengan

buscar también sus días para poder producir más barato

y que nosotros sigamos cada semana viendo que ha salido nuevo.

A este modelo se le llama de una manera concreta

que es "fast fashion" o moda rápida.

"Antes la moda se regía por las tradicionales

dos temporadas al año, nada que ver con la industria actual,

ahora con el 'fast fashion' tenemos en tiendas hasta 52

microtemporadas al año de prendas baratas

y que siguen las tendencias.

Esa aceleración ha llegado también a las marcas deportivas y de lujo.

Detrás de las costuras encontramos cómo durante las últimas décadas

las grandes marcas de moda han ido deslocalizando su producción

a países en vía de desarrollo en busca de mano de obra barata

y legislaciones medioambientales más laxas.

Esta deslocalización ha dado lugar

a cadenas de suministros muy largas y difíciles de controlar,

formada por los proveedores de bienes y servicios.

Estos compiten en tiempos y precios por conseguir los pedidos

con el consiguiente empeoramiento de las condiciones laborales.

Vivo al lado de una de las principales arterias comerciales

de Barcelona y para mí ir a ver que hay nuevo en las tiendas

es un pasatiempo más, pero hoy quiero conocer

qué impacto tiene que pueda renovar mi armario

tan rápido y a precios tan bajos.

Visitamos la archiconocida Greenpeace, para averiguar

junto a su responsable de consumo en España,

el impacto medioambiental de esta forma de consumir."

Mira Celia, hemos traído tres prendas que hemos comprado

en una tienda de ropa:

Este tejano nos ha costado siete euros,

esta falda que nos ha costado cinco,

y esta camiseta que nos ha costado tres euros,

entonces, yo te pediré, ¿cuál es el impacto medioambiental

que ha tenido el fabricar estas prendas?

Pues el impacto mediambiental es vario, esto es la "fast fashion",

precios baratos y me puedo comprar casi todos los días una marca,

la problemática de los jeans es que se fabrican millones de jeans

al año, incluso miles de ellos al día, contaminan mucho el agua,

pero principalmente es que para fabricar un jean

o un vaquero, se necesitan ocho mil litros de agua.

Si nos vamos a la falda,

que cuesta muy barata y está hecha principalmente de poliéster,

el poliéster son fibras de plástico, procedentes del petróleo,

cada vez que yo lavo esta falda estoy dejando caer fibras,

microfibras que son microplásticos,

los microplásticos no los para absolutamente ningún filtro,

ni el de tu casa ni el de una depuradora,

y acaban directamente en los océanos.

Y la camiseta que es 100 por 100 algodón,

se utilizan muchísimos compuestos químicos en base de insecticidas,

que muchos de ellos, la Organización Mundial de la Salud

los tiene detectados como que pueden producir cáncer en seres humanos

que los están cultivando, en el cultivo del algodón

y además también consumen muchísima agua en su producción,

la cantidad de agua que se consume para hacer una camiseta

son unos 6.000, 5.000 litros de agua.

"La industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo

por detrás de la del petróleo,

y los principales procesos contaminantes son dos:

El transporte por todo el mundo desde las materias primas

hasta el producto final y la contaminación del agua.

Todo esto empeora con el 'fast fashion',

además de utilizar materiales de peor calidad para abaratar

costes, el acelerar los ritmos de producción implica

un mayor consumo de recursos y una mayor contaminación."

Desde vuestra experiencia, que habéis desarrollado diversos

proyectos con marcas, ¿creéis que ha habido una mejora

en el impacto medioambiental de la industria estos últimos años?

Sí lo ha habido, hace ocho años lanzamos el reto "detox my fashion"

y las marcas cambiaron, se comprometieron,

nos costó mucho, hay que decirlo, se comprometieron a ir eliminado

hasta 2020, todavía le quedan unos años, para ir eliminando

estos compuestos tóxicos de la moda, y es verdad que la calidad,

por ejemplo, de los ríos en estos lugares, en Asia, se ha visto

que ha ido mejorando, pero aún así, solamente las empresas

que se comprometieron representan el 18 por ciento del sector

de la moda a nivel internacional.

"Made in Bangladesh, Camboya, Pakistán, China,

en Asia, principal foco de deslocalización de la producción

la industria emplea a 43 millones de personas.

Son puestos de trabajo que van de la mano de salarios mínimos

muy bajos, largas jornadas de trabajo y en algunos casos

condiciones laborales ínfimas, ausencia de sindicatos

o trabajo infantil.

La Federación Setem trabaja para denunciar y concienciar

a la sociedad sobre la desigualdad global,

a la vez que promueve alternativas

de comercio justo y finanzas éticas.

Setem coordina en España la campaña Ropa Limpia,

una alianza global de ONG y sindicatos dedicada a mejorar

las condiciones de los trabajadores

de la industria global de la confección.

Hoy he quedado con Eva Kreisler, coordinadora de la campaña

Ropa Limpia en España."

Eva, hemos comprado estas tres prendas

que nos han costado 15 euros,

en la etiqueta, en el 'made in' pone que están hechas en Camboya,

en Marruecos y en Bangladesh,

¿qué hay detrás de estas prendas para que nos lleguen

a estos precios a nuestras tiendas? Tan irrisorios, ¿no?

Pues son, has comentado tres países

muy emblemáticos como talleres de confección mundiales,

entonces, posiblemente la marca que haya producido estas prendas

no sea la fábrica suya, sea una fábrica contratada,

lo que significa que encuentran precios más baratos,

fundamentalmente, mano de obra, salarios más baratos

y seguramente las personas que han hecho estas prendas

tienen rostro de mujer.

¿Qué hacen las marcas para controlar las condiciones laborales

de su cadena de suministro?

¿Qué hacen? Pues durante los últimos 20 años

se han dotado de herramientas, de códigos de conducta

que se supone, se vigilan a través de auditorías sociales,

en el mejor de los casos hacen también formación en las fábricas,

lo que pasa es que todas estas medidas,

se ha demostrado que no están funcionando

para salvaguardar los derechos humanos, lo que pasa es que son

medidas, por un lado, voluntarias, pero unilaterales sobre todo,

ellas son las que hacen las auditorías,

las que se quedan con las auditorías, no son públicas,

muchas veces ni siquiera las comparten

con los principales interesados,

que se retiran cuando existen los sindicatos.

¿No hay ningún órgano internacional que regule o que tenga el poder

de sancionar en casos de malas praxis?

Hay órganos como la Organización Internacional del Trabajo,

que los países se adhieren a convenciones,

pero no hay un órgano internacional que inspeccione y que sancione.

Ascienden ya a 170 los fallecidos y a más de 1.000 los heridos,

en su mayoría obreros textiles, por el derrumbe ayer de un edificio

que albergaba varias fábricas cerca de Daca, la capital de Bangladesh.

"Fueron finalmente 1.134 las personas que fallecieron

en 2013 en el derrumbe del edificio conocido

como Rana Plaza de Bangladesh.

Más de 2.000 resultaron heridas.

Más tarde salió a la luz que los trabajadores habían alertado

de la aparición de grietas en el edificio,

pero que fueron forzados a volver al trabajo."

¿Rana Plaza marca un antes y un después?

Sí creo que los ojos están más puestos en la industria,

creo también que cada vez más la gente que compramos ropa,

que no queda otra, pues está más concienciada,

creo que ha habido o que están emergiendo iniciativas legislativas

muy interesantes, pero creo que no ha supuesto la sacudida

que se pensaba que iba a ocurrir en la industria

y me refiero a las empresas internacionales y a los proveedores.

En cuanto a pago de salarios se siguen pagando salarios miseria,

sigue habiendo represión sindical

y no ha mejorado tanto realmente, desde hace seis años.

"Ante este panorama de medidas voluntarias pero poca regulación

al respecto, investigando encuentro que en abril de 2017,

el Parlamento Europeo aprobó una iniciativa que instaba

a la Comisión Europea a legislar la industria textil.

Esta iniciativa impulsada por la eurodiputada de Podemos,

Lola Sánchez, salió adelante con más de un 80 por ciento

de votos a favor."

Lola, ¿en qué punto se encuentra esta iniciativa?

Pues tristemente desde que se aprobó esta iniciativa

con un apoyo tan brutal de la Cámara del Parlamento Europeo,

ahora mismo está metida en un cajón,

tanto la Comisión Europea como el Consejo Europeo

han declarado que por ahora ellos siguen pensando

en iniciativas voluntarias y que siempre estaremos a tiempo

de sacar o desarrollar algún tipo de legislación vinculante,

pero que primero tenemos que confiar en que esas empresas, las textiles,

desarrollen todas esas iniciativas voluntarias que llevan años

sobre la mesa y que todos sabemos que no funciona,

así que lo que vemos es que hay una serie de presiones que vienen

de las cámaras de comercio, de las asociaciones de empleadores,

o de Business Europe, que es el mayor lobby empresarial de Europa,

que constantemente se han negado a que se de ningún paso

a la hora de desarrollar una legislación vinculante.

"Sin embargo, durante los últimos años también se han conseguido

importantes logros, a raíz de la catástrofe del Rana Plaza,

se creó el acuerdo de Bangladesh, el primer acuerdo jurídicamente

vinculante del sector, que firmaron

más de 200 marcas junto a sindicatos.

A partir de la inspección independiente a las fábricas,

obliga a que se resuelvan los problemas de seguridad.

En este momento está en la cuerda floja

por desacuerdos con el gobierno de Bangladesh.

En 2018 en el marco de la cumbre del clima,

celebrada en Katowice, cerca de 45 grandes firmas

suscribieron la carta de la industria de la moda

para la acción climática, en ella se fija como objetivo

reducir a cero las emisiones de cara a 2050.

También a raíz del derrumbe del Rana Plaza

surgió el movimiento de activismo global Fashion Revolution,

con el foco en la necesidad

de una mayor transparencia de la industria.

Gema es experta en moda y sostenibilidad

y una de las coordinadoras de este movimiento en España.

Cada año Fashion Revolution elabora un índice donde puntúa

a las 150 marcas de moda más grandes en función

de la información que hacen pública sobre sus proveedores,

políticas, prácticas e impactos sociales y ambientales."

¿Por qué es importante esta transparencia?

Pues porque solo en la medida que tenemos información

de dónde se hace nuestra ropa, podemos evitar que se produzcan

vulneraciones de los derechos sociales y medioambientales.

Vemos que las marcas mejor puntuadas,

bueno, ninguna de ellas supera los 58 puntos,

el 58 por ciento.

Efectivamente, queda todo esto por recorrer,

nos queda todavía mucho trabajo para seguir forzando

que estas marcas divulguen lo que están haciendo.

"Más allá de los largos informes de sostenibilidad que encuentro

en las páginas web de las marcas, quiero que ellas me cuenten

en persona, que están haciendo,

sin embargo, esto no va a ser tarea fácil.

Decido contactar con las tres marcas más valiosas del mundo,

según la consultora independiente Brand Finance:

Nike, H&M y la española Inditex.

Quiero saber también cómo abordan la sostenibilidad

las marcas españolas, así que contacto con Desigual,

Mango y grupo Tendam, el antiguo grupo Cortefiel.

Inditex acepta inicialmente participar en el reportaje,

pero declina nuestra propuesta una vez le detallamos

el contenido de la entrevista.

Solo la sueca H&M y la española Mango aceptan atendernos."

¿Cómo valoráis vuestra posición en el índice de transparencia

elaborado por Fashion Revolution?

Nosotros estamos muy orgullosos de estar en el número quinto

del índice de transparencia de Fashion Revolution,

es cierto que hay que trabajar todavía muy duro y que queda

un largo camino para recorrer, pero estamos muy orgullosos

de los pasos que se están dando, de estar trabajando hacia ello

y de todos los compromisos y de todo lo que estamos cumpliendo.

Os encontráis en mitad de esta tabla, de estos 100 puntos,

tenéis estos 55,

¿todavía queda camino por recorrer

en materia de transparencia? Exacto, queda un largo camino

por recorrer, seguimos dando pasos hacia la transparencia,

tenemos el listado de proveedores público para todo el mundo

y cada año también publicamos el informe de sostenibilidad.

¿Cómo valoráis vuestra posición en el índice de transparencia

elaborado por Fashion Revolution? Recordemos que tenéis 18 puntos

de un total de 100.

Realmente participamos cada año

en el Índex, y bueno, hemos visto que desde el último Índex

que nuestro resultado ha sido bastante mejor,

con lo cual esto nos indica que vamos en el buen camino.

Somos conscientes de que queda mucho por hacer,

pero también tenemos muchas ganas de seguir avanzando,

de seguir creando alianzas que nos ayuden a llegar

a donde están los más altos.

¿Por qué no hacéis pública vuestra lista de proveedores?

Tenemos un proyecto,

conocemos nuestra cadena,

pero bueno, queremos un poco valorar de que manera se podría hace,

a ver si es posible en los dos últimos años tenerlo ya...

Pero, ¿público con todo el mundo? Sí, sí, en la web, sí, sí.

¿Cuáles son los principales avances que habéis realizado

en vuestra apuesta por la sostenibilidad?

Tenemos varios objetivos, por ejemplo en el 2020

todo el algodón que usemos será sostenible,

en 2030 todos los materiales que usemos serán sostenibles,

y también tenemos un proyecto de recogida de prendas

que lanzamos en el 2013, cuyo objetivo es recoger 25.000 toneladas

por año hasta 2025. En materia de ser justos e igualitarios

seguimos trabajando por supuesto para que todos los trabajadores

y todos los compañeros y proveedores de la cadena de suministro

tengan acceso a un salario digno y a un trabajo justo.

La campaña Ropa Limpia denuncia que en 2013

H&M prometió estar pagando salarios dignos a 850.000

de sus trabajadores de cara a 2018 y asegura que no lo ha cumplido.

Denuncia además malas condiciones en alguna de las fábricas

con las que trabajáis, ¿qué tenéis que decir?

Nosotros estamos en diálogo con la campaña

y con los que han creado el informe de "Clean Clothes",

en este sentido hemos tenido un diálogo totalmente abierto,

es cierto que hay puntos que no compartimos con ellos en cuanto

a la visión de cómo progresar en estos países de producción,

nosotros creemos que las marcas occidentales no somos quien tenemos

que fijar este tipo de salarios, en este sentido deberían de ser

los proveedores que están allí junto a los sindicatos

de trabajadores y los representantes de los trabajadores,

y lo hemos trabajado nosotros junto a expertos en el mundo de la moda,

otras marcas, la ONU y también la Organización Internacional

del trabajo. En 2013, ¿no se prometió

que cobrarían esos salarios dignos esas 850.000 personas?

Es el objetivo, digamos a largo plazo, en cuestión de los límites

que nosotros y los parámetros que nos marcábamos,

ahí sí que se ha conseguido.

¿Cuáles consideráis que son los principales avances que habéis

realizado en materia de sostenibilidad?

Comenzar las colecciones sostenibles,

crear proyectos de economía circular,

el tema de control de aguas, residuos químicos en prenda

en cuanto a los procesos de producción,

el control de las emisiones,

en 2022 nos hemos marcado de objetivo de que el 50 por ciento

de nuestro algodón venga de fuentes eficientes y sostenibles,

hemos avanzado mucho en las alianzas,

por ejemplo, firmamos el año pasado un acuerdo con Comisiones Obreras

de Industria, que bueno, estamos con ellos trabajando en mitigar

los riesgos que ya conocemos que existen a lo largo de la cadena,

y haciendo, pues formación, que es una de las necesidades

más acuciadas que tienen nuestros proveedores.

¿Crees que las marcas están poniendo todos sus esfuerzos

para avanzar en este camino hacia la sostenibilidad?

Pues depende de que marcas hablemos, hay marcas que sí,

que realmente han visto, lo ven claro y lo están incluyendo

en su ADN de marca, pero hay que decir que son las menos,

y hay otras que hablan de ello, pero nosotros llamamos a eso

"greenwashing", es decir, que hablo, que digo, pero que no hago.

¿Puede el "fast fashion" ser sostenible?

En nuestro caso, nosotros lo que queremos es hacer moda sostenible

y a mejor precio para todo el mundo. Nosotros estamos vendiendo

para la clase media, por lo cual tenemos que seguir trabajando,

eso sí, hay que fabricar y hay que consumir

dentro de los límites planetarios.

Para mí, no son dos conceptos que se contradigan,

al revés, siempre se ha intentado demonizar el "fast fashion",

para hacer "fast fashion" nosotros tardamos bastante

en completar toda la cadena

desde diseño hasta el momento de venta en tienda.

Es tan largo todo el proceso, que tienes muchos momentos

en los que tú puedes elegir ser sostenible.

¿Puede el "fast fashion" ser sostenible?

Desde mi perspectiva, yo te diría que no,

por un lado está la parte medioambiental,

el "fast fashion", en la base de su modelo de negocio está

el crecimiento infinito, y por otro lado está la parte social

y estamos viendo que no se están cumpliendo y unas mínimas normas

de salarios dignos y de seguridad en las fábricas,

con lo cual, yo te diría que no.

"Andando por Barcelona me he dado cuenta de que cada vez hay

más tiendas de moda sostenible o 'slow fashion',

se erigen como la antítesis del 'fast fashion'.

Su producción se rige por criterios responsables con el medio ambiente

y los trabajadores, huyen de las prendas de temporada

y buscan que la ropa vuelva a ser especial para el consumidor.

¿Está el 'slow fashion' tomando carrerilla?

(Música)

Este es uno de los desfiles de moda sostenible

que podemos ver hoy en el MoMad, la feria profesional Moda Madrid.

En esta edición cerca de 800 marcas presentan sus propuestas,

y nos llama la atención que un espacio de la feria se dedica

exclusivamente a la moda sostenible y reúne este año a 43 marcas."

¿Cuáles son los principales obstáculos con los que se topa

la moda sostenible actualmente?

Bueno, en primer lugar, hay mucho desconocimiento

de lo que es la moda sostenible, entre otros factores

el tema de los etiquetados, de las certificadoras,

las certificadoras ahora mismo de moda sostenible

son privadas todas, no hay ningún tipo de certificadora

ni ningún tipo de legislación que certifique este tipo de moda.

Hablamos de esos sellos como el de algodón orgánico.

Exactamente, todos los certificados son de certificadoras privadas.

Encontramos que la moda sostenible acostumbra a tener un precio

más elevado que la moda que encontramos en cualquier

arteria comercial, ¿es esto un hándicap?

Bueno, es que no se pueden comparar los precios de moda convencional

con moda sostenible, la moda sostenible, el precio de las prendas

es el precio que tiene que tener, el precio ético,

el precio de lo que vale el fabricar la prenda.

En la moda convencional, el precio tan bajo

que tiene la moda convencional, alguien lo está pagando

en algún sitio, esa diferencia de precio, normalmente son

los trabajadores que están haciendo esa ropa en Asia.

"Durante el día de hoy también se realizan varias conferencias

sobre moda sostenible."

Una vez llegamos a casa y nos tenemos que comprar unos pantalones,

llega una pregunta real que nos hacemos todos y es:

"¿Dónde puedo comprar esos pantalones sostenibles?

"Esta pregunta fue la que llevó a Ignasi Eiriz a idear

la plataforma 'Ethical time', que pone en contacto a las marcas

de moda sostenible con el consumidor,

aborda pues una doble problemática del sector,

su poca visibilidad y el desconocimiento sobre

donde encontrar oferta sostenible.

Su lanzamiento está previsto para mayo de 2019."

Agrupamos a todas las marcas de moda ética y sostenible

de toda Europa y además puedes buscar en un mapa

todas las tiendas físicas que venden moda sostenible.

Me comentabas también que hay unos filtros para que la gente

escoja cuáles son los criterios que quieren que tenga su ropa.

Sí, nosotros lo que queremos es que el consumidor diga,

pues quiero una camiseta, pero además que diga qué le pide,

qué le exige él a su ropa, entonces, desde trabajo digno,

que creemos que es el requisito básico, como sostenibilidad,

o como que sea una prenda vegana,

entonces te salen todos los productos que existen

acordes con su búsqueda.

"Todos tenemos una cita diaria con nuestra ropa,

obviando la realidad que se esconde detrás de nuestras prendas,

somos tan responsables de inacción como las marcas o los gobiernos,

pero nuestra presión es sin duda la llave del cambio.

Vuelvo a mi armario, pero esta vez a punto de terminar el reportaje,

lo miro con unos ojos completamente distintos,

estoy segura que a partir de ahora, me preguntaré si necesito

tanto esa prenda que el impulso me guía a comprar,

al contrario que antes, buscaré en la etiqueta

que manos han hecho mi ropa,

porque esa ropa, algo que forma parte

de nuestra manera de expresarnos, de mostrar nuestro estado de ánimo,

¿no debería conjuntar con el mundo que queremos?"

(Música)

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El escarabajo verde - Mi armario insostenible

05 abr 2019

La industria de la moda ha cambiado drásticamente en los últimos años: de las tradicionales 2 temporadas al año hemos pasado a tener hasta 52 microtemporadas en tiendas.

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  1. Daniela Valdés

    Excelente reportaje, felicitaciones y gracias. Soy la fundadora de www.purecotton.cl. Empresa chilena en lucha por ofrecer una moda sostenible y consciente en Sudamérica. Chile el país que más consume ropa en América Latina ha caído en las fauces del fast fashion para esconder frustraciones. Cientos de colecciones del retail y ropa extremadamente barata hacen de marcas como la nuestra una verdadera cruzada. Pero aquí estamos estoicos, educando y trabajando por dar a conocer que una moda sostenible es posible, que el sobre consumo no sirve y que el fast Fashion va contra natura, sus precios son irreales y por tanto sustenta una economía falsa.

    18 jun 2019