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Para todos los públicos El escarabajo verde - El árbol de mi calle - ver ahora
Transcripción completa

Cuando llega la primavera

mi balcón tiene vistas a una alfombra de olmos de Siberia.

A pie de calle forman un túnel verde que ofrece una sombra deliciosa.

Pero son árboles proclives a roturas

y en treinta años se han hecho muy grandes.

Puede que no fuese una buena idea plantarlos aquí.

Ramas viejas se meten en balcones se enreda con cables

o invade el paso.

Hay que avisar a las cuadrillas de poda.

Los árboles que plantamos en el asfalto, en la calle,

son claves para la calidad de la vida urbana.

¿Con qué criterios se plantan?

¿Te has fijado en el árbol que tienes en la puerta de casa?

¿Sabes de qué especie es? ¿Cuánto tiempo lleva ahí?

¿Si alguien le cuida o cómo le va la vida?

Ricard lleva años fijándose en los árboles

de las calles de Barcelona.

Los tiene casi todos fichados.

Además de coleccionista y jugador de ajedrez

es sobre todo, aficionado a la botánica.

Le hemos pedido un mini-tour

para que nos descubra algunos.

Es un pinus roxburghii un pino del Himalaya.

Una especie aloctona

que suele vivir a más de mil metros de altura

y se ha adaptado al clima mediterráneo.

De hecho está declarado por parques y jardines

de interés local por su rareza, no por su edad.

Como casi todas las pináceas,

es de hoja perenne.

En vez de caer la hoja en invierno cae poco a poco durante el año

y a veces les cuesta dos o tres años renovar toda la hoja.

Es el único que hay en Barcelona y bueno...

Y es espectacular cuando florece.

Hace unas espigas muy bonitas.

El Ayuntamiento de Barcelona

empezó a catalogar árboles en los ochenta.

Este pino del Himalaya fue catalogado en 1993.

Hasta la fecha hay una lista con ciento treinta y ocho árboles

que tienen el título de interés local.

Y una placa informativa.

La vida de los árboles de ciudad no es fácil.

Sobre todo si se plantan donde no toca.

Por ejemplo, en una calle estrecha como esta, en el barrio de gracia.

Este es el árbol de mi calle.

Se llama truhana

como podéis ver lo tengo muy a mano,

para observar las flores, comerme los frutos cuando salen.

Entiendo que las calles estrechas en una ciudad

no es el lugar óptimo para un árbol ni de estas características

ni de ninguna característica.

Porque tiene un crecimiento muy grande

y en estas calles tan estrechas está siendo más un estorbo

de cara a los vecinos de un lado, del otro

y también en la acera resulta bastante problemático.

Cuando va a pasar con un carrito de bebé

o con carros de la compra,

son aceras que tienen 1,30 m

y tienes un alcorque de árbol que mide 80 cms de ancho

con lo cual queda poco espacio para el paso.

Este año, como están tan altos,

habrá que rebajarlos, habrá que terciarlos.

La convivencia con los vecinos se hace complicada.

El vecino quiere ver la calle, que le de el sol en su casa.

No lo encontramos todos los días,

un árbol hermoso

y el vecino del cuarto: "córtalo hasta abajo,

porque no veo la calle y no me da el sol...".

En cierta manera tienen razón.

Por un lado está la belleza de un gran ejemplar

y por otro las necesidades de las personas.

Hay que conjugarlo todo

de manera que todos salgamos beneficiados.

Barcelona no tiene grandes parques y jardines,

pero es una de las ciudades mediterráneas con más árboles.

El último recuento:

doscientos un mil setecientos árboles

plantados en las calles.

Y ahí es donde tratan de sobrevivir.

En el asfalto, rondas de tráfico rápido,

en avenidas, entre edificios, a veces en lugares insólitos,

y otras veces, más afortunados, en zonas más altas.

Un árbol en la vía pública siempre sufre.

Le ponemos en un alcorque, le ponemos un riego artificial,

le hacemos actuaciones de poda,

que en la situación natural no tendrían sentido.

Todo eso hace que la vida del árbol no sea como sería

en su estado natural.

Los gestionamos y acompañamos hasta el final de su vida

o hasta una cuestión de seguridad.

Si detectamos que es peligroso para la ciudad

lo sustituimos por otro sano.

Este año se van a plantar ciento diecisiete palmeras,

de distintas especies.

Estas especies que hemos seleccionado

no les afecta el picudo rojo.

Como veis, plantamos una wasingtonia

y en esta alineación esta posición que se había perdido

la volvemos a reponer.

En el tema plagas y enfermedades

estamos a las puertas de un nuevo escenario.

Debido al cambio climático, cambio de temperaturas,

es probable que se desarrollen plagas

que hasta el momento no se habían desarrollado.

Las palmeras no habría que podarlas.

Se hace una poda por dos cuestiones,

por estética y seguridad.

A esta palmera le quitamos las hojas secas

que podían haberse desprendido y caer encima de alguien.

Es una tipuana, árbol de clima cálido,

y le hemos hecho dos operaciones,

quitar el ramaje seco que podría caerse,

y realzarla un poco.

Que se pueda circular bien por debajo.

Sino como vemos en este caso,

quitamos este ramaje más bajo que puede molestar al ciudadano.

En el caso de ramas dirigidas a fachadas,

o la quitamos, o la redireccionamos

para que no afecte a la vivienda.

El criterio de poda municipal es intervenir muy poco el árbol.

Respetar la arquitectura del árbol y la biología,

para que pueda desarrollarse bien en un porte natural.

Más seguro y el árbol mucho más resistente

frente a todo tipo de agresiones que pueda tener.

Plagas, enfermedades...

El Ayuntamiento de Barcelona

acaba de presentar un plan de arbolado

que mira hacia el 2037 con una estrategia

para hacer frente al cambio climático

la contaminación

y que plantea la necesidad de naturalizar la ciudad.

Incrementar la biodiversidad.

Ahora hay plantadas unas ciento setenta especies.

Abundan el plátano de sombra y el almez.

También las soforas y las acacias rosas,

bien adaptadas al clima mediterráneo.

Hay especies que están cambiando el paisaje.

Se ven otros colores,

como el braquiquito rojo

o el lila de las jacarandas.

Uno de los objetivos que ninguna especie supere

el quince por ciento del total.

Puesto el rumbo hacia una naturalización de la ciudad,

vale la pena reconocer un rincón como este

que recuerda un pasado rural no tan lejano

y ha quedado escondido entre bloques de pisos.

Hay un algarrobo centenario que ha sobrevivido.

En el último siglo sus frutos alimentaron a animales

y la única opción para mitigar el hambre

en la guerra civil.

Susana, jardinera del barrio,

tiene una relación especial con los árboles que quedan

junto a esta masía del siglo XVIII can miralletes.

Yo venía aquí,

lo llevaba un payés

y veníamos a comer pan con tomate y jamón.

Había gallinas y tenía un burro.

Para mi hermana y para mí era una pasada.

Un jardín que podías entrar, ver las gallinas sueltas.

Esto en medio de la ciudad impactaba un poco.

Tenía algarrobos, incluso algún pino, algún laurel,

porque todo esto eran campos.

Más tarde se lo quedó parques y jardines,

en 1998

el señor Miralletes murió.

Hicieron estos jardines tan bonitos, con asociaciones del barrio,

infantiles y juveniles

hemos conseguido que a partir de septiembre

esto sea un proyecto para hacer una ludoteca.

Estoy supercontenta porque la trayectoria de esta masía

que me ha acompañado toda la vida,

a pasado de darme a mí de alimentar y ser un sitio en donde jugaba

a que puedan jugar todos los niños del barrio.

Eso me encanta.

Os he traído este álbum porque para mí es muy importante.

Porque gracias a este álbum decidí hacerme jardinera.

La colección de todos los árboles que en ese año,

en el 83 estamos hablando,

había por las calles de Barcelona.

Fue un proyecto que decidió hacer parques y jardines

para ayudar a querer más a los árboles

y respetar el medio ambiente.

Por esa época ya se empezaba a hablar de esas cosas.

Salen los árboles del amor que los han plantado mucho

y es muy bonito

porque saca la flor ante de la hoja y da colorido a la ciudad.

Sale la erythrina crista galli

el árbol de coral,

que hay uno en plaza Cataluña que es precioso,

tiene una flor super exótica y es muy bonito.

phituanas que son estos árboles que dejan todo el suelo

a partir de junio,

todas las placetas y las calles llenas de flores amarillas,

como una alfombra super bonita.

Por suerte hay vecinos que se fijan,

que observan el estado de salud de los árboles

y avisan si algo va mal.

Pero también hay técnicos empleados por el ayuntamiento

que quizá te encuentres algún día por la calle

revisando árboles con una tablet entre las manos.

Es una inspección que se hace periódicamente

a todos los árboles viarios de zona y de parques de la ciudad,

con el fin de determinar si ofrecen algún peligro

y para actualizar la ficha,

para ver su estado vegetativo pero sobre todo

el principal objetivo es determinar si hay peligro para los ciudadanos.

Este árbol es una tipuana.

Tiene una de las agresiones típicas que sufren en la ciudad.

Estamos en una parada de autobuses

y este árbol ha tenido unos golpes de cierta importancia

producidos por el techo del bus.

Ahora no hay peligro de que sufran estos accidentes

debido a que se ha instalado esta plataforma

y el autobús para a una distancia que el árbol queda a salvo.

Este árbol tiene otro problema

este pavimento drenante

que provoca problemas en el cuello de la raíz

y que recepción de nutrientes y de agua

y de aire para las raíces no sea especialmente buena.

No tiene peligro, no es necesario la poda,

ni de mantenimiento ni de reducción

entonces simplemente lo damos para mantener

y queda almacenado en nuestra base de datos

hasta la próxima revisión.

Esta base de datos es de uso interno

pero está previsto que sea accesible a la ciudadanía

a efectos de consulta, no de modificación.

Nosotros también nos vamos de tour.

El de árboles, que nos guía Ricard.

Esta vez nos lleva a conocer una araucaria,

que destaca por su altura y su perímetro.

Le pone unos ochenta años.

Esto es una hoja,

su nombre significa hojas diferentes,

porque la hoja cambia cuando el árbol es jóven

o cuando es maduro ya.

Como característica le llaman árbol de pisos

porque cada año hace cinco gamas.

Esta especie viene de Australia,

y este gran individuo

está situado junto a la escuela de jardinería.

Y de aquí, saltamos a otra escuela, en Valcarca.

Nos han dicho que hay un árbol enorme en su patio.

Un símbolo para este centro educativo

de la red de escuelas sostenibles.

El alumnado reconoce todos los días la vida vegetal del entorno.

Y el roble centenario es el protagonista principal.

Es un quercus matine

se calcula que se plantó hace unos ciento veinte años,

que está muy sano.

Tiene una altura de unos diecisiete metros,

y de superficie de diámetro unos veinticinco metros.

Creo que vive bastante bien

porque en la parte de atrás era la riera de San Miguel

bajaba del Corcerola incluso baja agua

y siempre tiene bastante alimento a nivel de agua.

Para nosotros este árbol significa bastante,

porque en el año 90

cuando se empezaron a hacer todas las actividades

de las olimpiadas del 92

de hecho, esta calle que vemos aquí detrás,

que antes era una riera

lo rellenaron

y tenía que pasar por en medio del colegio.

Se expropiaba un trozo de colegio

y decidimos entre los profesores, vecinos y alumnos

hacer un poco de manifestación diciendo que este árbol

pues no lo sacasen.

Automáticamente el ayuntamiento dio su razón

hizo una especie de curva

que les costó en aquella época treinta millones de pesetas,

todo lo que era el desvío que se hizo de esta carreta.

Jugamos con el árbol,

a veces lo abrazamos.

A vaces subimos,

nos lo pasamos bien con el árbol.

Como este árbol es bastante significativo

los niños al principio de curso los alumnos nuevos,

tiende a abrazarlo, rodearlo y darle un beso.

Incluso algunos les hacemos subir

y les hacemos una fotografía de principio de curso.

Gracias a este árbol podemos seguir muchísimos más años

dentro del colegio

y así no expropiarán teóricamente el ayuntamiento.

Ahora nos lleva hasta la otra punta de la ciudad

en el distrito de San Martin.

Y nos conduce a un solar que funciona como parque gratuito.

Estamos viendo un olmo, el mayor de Barcelona,

al menos de perímetro.

Es un árbol mediterráneo

cercano a los ríos, muy común.

Hasta que vino una enfermedad que se llama grafiosis

que ha matado el 80 ó 90% de los olmos de España.

No es una especie en peligro de extinción

porque suele brotar muchas veces,

pero los grandes olmos de las plazas de los pueblos españoles

han desaparecido prácticamente todos.

Se podría salvar si se protegiera un poco de terreno

porque realmente es un árbol interesante.

Este árbol mide 4,40 m de perímetro en el suelo...

De la mano de la asociación de amigos de los árboles,

llegamos a Roquetas.

Un barrio junto al cinturón de ronda

donde ha crecido un árbol muy curioso

que los vecinos quieren que se catalogue.

Este árbol era pequeñito y una señora lo trajo.

Ella tenía una casita fuera de Barcelona.

No se si lo trajo de allí.

O compró una maceta.

Lo plantamos aquí era como un jardín particular

los vecinos nos hacíamos cargo de ello.

Lo plantó aquí pensando que iba a ser una plantita

y mira cómo se ha hecho.

La señora Juana.

Vivía en el cuarto.

Es un árbol único en la ciudad.

Hay ejemplares de un tamaño bastante menor

pero de este tamaño es único en la ciudad.

Después de haberlo visto nos decidimos a hacer el cartel

el uno de diciembre subimos con una cuerda de cáñamo

que tengo las fotos y los vídeos

hicimos una atadura provisional.

Ahora se ve con otro cordel más discreto

aquí lleva casi dos años.

Este árbol entró en la mesa de catalogación de árboles singulares

en marzo del 2009

como propuesta de catalogación.

Estamos en 2017

el árbol sigue sin catalogar,

parece que ahora la cosa va en serio...

Nosotros hasta que no esté certificado, no lo veamos en papel

no nos lo creemos.

Estamos acostumbrados a ver cosas que son propuestas

pero que no se llegan a concretar.

No nos fiamos de la administración en muchísimas cosas.

Cuando conocimos este árbol hicimos fotos en fases

hasta llegar a la floración que la descubrimos el año pasado,

y con las fotos que he ido consiguiendo

he hecho una selección donde se pueden ver

desde el momento de la colocación del cartel

hasta distintas fotos de la floración...

Esto a simple vista no se ve desde abajo.

Tiene una flor débil que dura poco tiempo

pero tiene capullos alrededor y las semillas marrones

hace una estética bastante ...

trompetas les llamamos nosotras.

Son trompetitas.

Salen a racimos.

La lástima es que luego acaban aquí en el suelo y es muy molesto.

Eso no lo he visto yo.

Se abre la vaina y caen las semillas...

Es aquello que sale, no sabía que salía de ahí.

Son minúsculas para hacer un árbol tan grande.

No sabía que estaba dentro de esas vainas eso.

Este árbol está presente en la gente del barrio.

Nosotros somos de un barrio vecino que está por debajo de roquetas

que ya nos conocen,

saben que nos motivan los árboles.

Tenemos con Alberto todos los árboles del barrio

calle por calle y especie por especie,

catalogados.

Y hacemos paseos, charlas, rutas...

y este árbol nos pilla fuera de la frontera

pero es un árbol que realmente tiene mucho interés.

Los árboles en una ciudad depuran el aire.

Retienen las partículas en suspensión

y el ozono malo.

El que nos enferma cuando lo respiramos.

Pueden compensar los efectos de los gases que emiten coches,

barcos o aviones.

Si tienes un árbol cerca,

gastarás menos en calefacción o refrigeración

porque dan sombra, frenan el viento, refrescan...

Es la última parada con Ricard.

Y le preguntamos a dónde quiere ir a parar

con su catálogo particular.

El proyecto es hacer un libro de árboles

que esperamos se publique algún día

de forma que aparecen cien árboles

singulares, en general viejos,

pero a parte se citan trescientos más.

Trescientas plantas más.

Porque la idea es popularizar la botánica entre la gente.

Porque da igual si un árbol hace 5 cms más de perímetro que otro.

Lo imporante es que a la gente le guste el tema

y los árboles en la ciudad

son los que más cerca tenemos

y realmente hay una variedad muy grande

que vale la pena conocer.

Terminamos con un árbol que ha cumplido 160 años

y se asoma entre edificios a la calle.

Este azufaifo estaba en el jardín de una casa particular

y hay incluso un libro que habla de él.

Este libro "la plaza del azufaifo"

lo escribió mi madre.

Y hoy que estamos aquí frente al azufaifo

me gustaría leer un pequeño fragmento,

...26 de Mayo 2007

Hoy al volver a casa

he visto que el jardín de donde sobresalía el azufaifo

frente a unas persianas sombreadas y ociosas,

y una atmósfera de otro tiempo

ya tiene su cartel de derribos.

He recorrido un trozo de la calle.

Están tirando todas las casitas, cada pedacito de belleza,

está desapareciendo bajo las grúas,

el ruido infernal de las máquinas

y la polvareda triste

para construir muy deprisa una fealdad impersonal.

Edificios espantosos y mediocres...

La tristeza por la desaparición del patrimonio arquitectónico

víctima de la fibre constructora,

llevó a la escritora Isabel Nuñez

a liderar la movilización vecinal para que no fuera abatido.

El viejo azufaifo

finalmente respetado y además catalogado en 2007

hoy sobrevive junto a una medianera

con poemas que juegan con las palabras ginjol y ginjole

que es como se llama al azufaifo en catalán.

Este árbol es el árbol de mi calle.

Este árbol es un recuerdo muy vivido de mi madre

sobre todo desde que murió ella

no puedo evitar que me recuerde a ella

y a todo el tiempo que estuvo peleando

para conseguir que se quedara aquí.

En febrero pasado se puso esa placa con el nombre de mi madre

y dice que esta placita

está dedicada a la memoria de Isabel Nuñez, de mi madre,

y de la lucha que mantuvo

para conseguir que el árbol se quedara aquí.

Casi de justicia poética decíamos mi padre y yo.

El árbol ya estaba aquí, ya estaba todo arreglado.

Pero estaba bien que hubiera un acto como para tener el recuerdo

de que esto se consiguió.

Date una vuelta y averigua quién es ese vecino vegetal

que tienes en la puerta de casa.

Si su vida va bien, la tuya irá mejor.

Subtitulado por: María Victoria Cerezo Olivares.

  • El árbol de mi calle

El escarabajo verde - El árbol de mi calle

15 sep 2017

¿Te has fijado en el árbol que tienes en la puerta de casa? ¿Sabes de qué especie es, cuánto tiempo lleva ahí, si alguien lo cuida o cómo le va la vida? Los árboles que plantamos en el asfalto, en la calle, son claves para la calidad de la vida urbana. ¿Con qué criterio se plantan?. "El árbol de mi calle" se fija en los árboles viarios de Barcelona, una de las ciudades mediterráneas con más arbolado en la vía pública, y cuenta la historia de alguno de ellos a través de sus vecinos.

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