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Para todos los públicos El escarabajo verde - Tindaya al cubo - ver ahora
Transcripción completa

Estamos en lo alto de la montaña de Tindaya,

una montaña considerada sagrada por los antiguos pobladores

de la isla de Fuerteventura.

Y todo un símbolo para los isleños.

Habéis acertado, empieza el escarabajo verde.

(Música)

El proyecto de excavar en el interior de esta montaña, Tindaya,

un cubo vacío de 50 por 50 por 50 m, idea del artista vasco, ya fallecido

Eduardo Chillida, ha vuelto a levantar ampollas.

Y decimos que ha vuelto porque la idea surgió hace dos décadas

también rodeado de polémica.

Pero ahora, el Gobierno canario, tras años de vicisitudes,

se ha decidido llevar la propuesta adelante.

Esta escultura monumental de Chillida en Tindaya,

representa para algunos la consolidación

de una apuesta cultural que, aseguran ellos,

atraería a la isla de Fuerteventura un turismo de calidad

y de mayor poder adquisitivo. Algo de lo que ahora va escasa.

Para otros, sin embargo, no es más que una propuesta sin sentido.

No aportará nada y malbaratará un símbolo identitario de la isla.

Tindaya no se toca, dicen. Porque la verdadera escultura

ya es la propia montaña sin necesidad de intervenir en ella.

La administración dice que cuenta con el apoyo social

para afrontar el proyecto. Aunque un importante colectivo

de científicos, arqueólogos, intelectuales o ecologistas

se opone a él.

La campaña de recogida de firmas contrarias en Internet

ya lleva más de 65 000.

(Música)

Para quien no haya ido nunca a Fuerteventura,

le puede resultar chocante su aspecto áspero, tosco y seco.

Salvaje en algunos de sus lugares más emblemáticos.

Con un mar que expresa su carácter andante con cada ola

y un viento que la azota inmisericorde

durante muchos meses al año.

Con playas inacabables y desnudas a sus flancos y un paisaje

natural de rara y rústica belleza en su interior.

Fuerteventura expresa así al visitante, su sello de marca

original y auténtica a pesar de que como en todas las islas,

el estrago inmobiliario se le ha cobrado su parte.

Y desde dentro, erigiéndose rotunda como una señora que contempla

sus dominios, la montaña de Tindaya acentúa todavía más

ese halo primitivo que impregna la ínsula.

Basta entrecerrar los ojos para imaginarse en un escenario

primigenio, siquiera hollado por el hombre.

Aquí sí, todavía se puede si te lo propones.

(Música)

(Tambores)

Algo así, imaginar esa isla antigua también fue lo que se propuso

la periodista Sofía Menéndez hace unos años,

cuando en compañía de actores noveles y otros voluntarios,

se lanzó a recrear algunos de los mitos y leyendas mágicas

que rodean Tindaya.

No en vano, se le llama la montaña mágica

la montaña de las brujas.

Digamos que la montaña tiene un significado, un simbolismo

para la isla que arranca en la noche de los tiempos.

Pues sí, son las mujeres de la noche de los tiempos,

las sacerdotisas, los aborígenes, que el pueblo aborigen,

ellas imparten la justicia y bueno, estamos haciendo una especie

de enamoramiento con la montaña.

Bailan y danzan al ritmo, como haciendo el amor con la montaña.

Y esta es la leyenda, que son las sacerdotisas de Tindaya

y entonces, quisimos plasmar esto.

El trasfondo de este vídeo es, sin embargo,

una reivindicación para reclamar respeto por el valor natural

y cultural de la montaña.

Y lo que motivó su grabación es el proyecto que el escultor vasco

ya fallecido, Eduardo Chillida, quería realizar allí.

La escultura más reconocible de este artista es el "Peine del viento".

El conjunto de esculturas de acero instalado en 1977 en San Sebastián.

Un espacio que algunos definen como un lugar de encuentro

entre el ser humano y la naturaleza.

En 1993, Chillida ideó una escultura que suponía perforar la montaña

de Tindaya para crear un vacío en su interior en forma de cubo.

Es una montaña muy especial.

Tiene, como diría yo, mucha razón de ser

todo el prestigio que tiene la montaña de Tindaya en este país.

Sus características son muy especiales y muy fuertes.

Eso es lo que me ha parecido a mí que era, aparte de su forma,

me parece un lugar fantástico.

Y no es que yo pidiera o exigiera ese lugar,

sino que me lo ofrecieron.

Sin embargo, la obra de grandes dimensiones

nació rodeada de polémica.

En los años 90, Sofía vivió como periodista aquella controversia.

Entonces, es cuando surge una serie de geólogos, arqueólogos

y científicos de las islas que dicen: "Pero ¿qué disparate están diciendo?"

La propuesta, auspiciada por la administración canaria,

chocó de frente contra grupos ecologistas y movimiento social,

incluso con científicos e intelectuales que alertaron

de su inviabilidad por razones técnicas, arqueológicas

y ambientales.

(Música)

20 años después, con sentencias judiciales por el medio,

muerta y resucitada en varias ocasiones,

la creación de Chillida para Tindaya vuelve a abrirse paso

gracias al acuerdo entre el Gobierno canario,

cabildo de Fuerteventura, la familia del artista

y algunos ayuntamientos.

Nos encontramos allí con el presidente del cabildo

de Fuerteventura, Marcial Morales, quien también es vicepresidente

de la fundación creada para consolidar la propuesta monumental.

¿Cree usted que este proyecto que se pone ahora en marcha

está armonizado con la voluntad de la gente de Fuerteventura?

Sí, lo creo. Está chequeado, está contrastado,

y además, de manera mayoritaria, la voluntad de la población

expresada por el parlamento canario unánimamente,

por el cabildo de Fuerteventura, por los ayuntamientos más afectados

por este proyecto y por tanto, todo eso suma para concluir

que es una obra positiva y una oportunidad para Fuerteventura

para colocar, en una división de honor en el mundo de la cultura

y de los grandes proyectos culturales en el mundo.

Entonces, en todo este periodo, en toda esta tramitación,

los estudios de impacto ambiental, ya ha habido una inversión económica

sobre eso, de qué cuantía ha sido.

De cuantías y de tramitación ha sido absolutamente baja,

y por tanto, este monumento, a las arcas públicas

lo que es la ejecución del monumento le va a salir por cifras irrisorias.

Porque, como es conocido, cuando ahora salga a concurso

la ejecución de la obra, quien resulte ganador de ese concurso

tendrá que acometer íntegramente su coste.

La ejecución completa de la obra y con la explotación en los años

que el estudio económico definitivo y provisional habla de 14 años,

con la explotación de los derechos de esta obra

va a recuperar la inversión que haya efectuado.

El museo de Tindaya expone bocetos, maquetas y otros elementos

de una obra todavía en gestación.

Si nace de parto natural o por cesárea o al final aborta

todavía está por ver.

Lo que nadie duda a día de hoy es que es un parto difícil.

La creencia a pies juntillas de que la obra de Chillida

será un aliciente cultural indiscutible para atraer turismo

de calidad a la isla, es la piedra angular del discurso institucional,

algo muy cuestionado por quienes critican la desmesura del proyecto.

(Música)

El puerto de Corralejo es un lugar de intercambio de turistas

entre dos islas cercanas, Fuerteventura y Lanzarote.

Y allí nos hemos citado con uno de sus firmes opositores

a la pretendida obra escultórica en Tindaya.

Su voz autorizada en mano de su especialidad,

profesor de turismo en la escuela universitaria Lanzarote.

La avenida central de Corralejo muestra la tendencia general.

Salpicadas de tiendas y comercios que son idénticos

a los de cualquier otro destino de playa.

Encontramos aquí algo de Tindaya, placas de piedra traquítica,

extraída de las antiguas canteras de la montaña, ya clausuradas.

Pedro Hernández se maneja entre datos fehacientes elaborados

por las propias instituciones canarias para defender su tesis

de que el futuro turístico de las islas se debe construir

desde la singularidad de la propuesta existente.

Los que ya tiene, sin añadirle nada más.

Y huyendo del turismo masificado y estereotipado imperante.

¿Qué es lo que viene buscando un turista

que se acerca a Fuerteventura?

El 90% de los turistas que vienen a Fuerteventura

vienen buscando dos cuestiones: cuando las condiciones de clima,

de sol y playa y viene buscando las condiciones de las playas,

porque se conocen en el mundo como unas de las mejores playas

de todo lo que es el destino turístico de Canarias

y del destino turístico del Estado español.

Eso es lo que vienen buscando.

¿De dónde se han inventado ellos que una actividad o una oferta

cultural del nivel del monumento de Tindaya realizado por Chillida

es lo que vienen buscando los turistas de Fuerteventura?

¿De dónde?

Los datos de ellos mismos no justifica nada de eso.

Bueno, pero a lo mejor lo que buscan es justamente eso.

Crear ese mercado cultural. Vamos a hacer aquí una escultura.

Es un tema bastante vergonzoso porque los que deciden en términos

de política turística, desconozcan la realidad de los propios estudios

que ellos encargan.

Hay un informe de la patronal turística de hace seis años

que habla de que si los destinos turísticos del mundo

y los destinos turísticos insulares quieren competir,

hay que competir por la singularidad. Por aquello que nos hace únicos.

Tienen que explicar por qué están empeñados en sacar adelante

el monumento de Tindaya, cuando Tindaya es una montaña

única en el mundo, en sí ya es un recurso turístico.

No hay que añadir a la montaña de Tindaya nada,

hay que trabajar en otra dirección, hay que trabajar en una dirección

que permita que todos esos valores que se han ido deteriorando

por lo económico de los últimos 20 años, se rescaten,

se restauren hagan de Fuerteventura una isla atractiva

como sigue siéndolo hoy.

El mejor modo de ver el valor arqueológico, simbólico y cultural

de Tindaya, el que tanto defienden los detractores de intervención

sobre la montaña, es subir a ella.

Y si es con una arqueóloga que la conoce al dedillo,

qué mejor guía.

María Antonia Pereda, Nona, hizo su tesis doctoral

sobre Fuerteventura y su relación con Tindaya

y puso de manifiesto la sacralidad de este espacio.

La calificaron con sobresaliente cum laude.

A día de hoy, solamente se puede acceder a la montaña

previa autorización oficial y en compañía de un guía.

Durante mucho tiempo no fue así.

Eso redundó en el deterioro de los yacimientos y grabados rupestres

que acoge. Los conocidos como podomorfos.

¿Por qué se colocaban más arriba?

Porque la parte más sagrada es la cima.

Es la más cercana a la bóveda celeste.

Vamos a ver los podomorfos más arriba.

Y ahora nos encontramos ya en la cota donde podemos ver

los primeros grabados. Sí, por aquí.

Esto es el elemento más sagrado que existe en la isla.

Y específicamente, en su área norte.

Entonces, la población aborigen utiliza esto no como escenario,

sino como la plasmación de una organización social

donde las personas enfermas, sanan. Se imparte justicia,

se firman alianzas...

Bueno.

Ya hemos hecho la cumbre ¿no? Sí, estamos en la cumbre.

Esto es como una catedral, podríamos decir.

Es la catedral de la cultura aborigen

de Fuerteventura.

Si ahora excaváramos aquí un cubo.

¿Estaremos profanando de alguna manera la montaña?

Claro. Como territorio sagrado que es, así es.

A mí lo que me han dicho es que la obra garantiza completamente

el patrimonio arqueológico que hay en la montaña

y el patrimonio natural. No es verdad.

En estos 30 años hemos asistido a un deterioro paulatino

pero constante de las manifestaciones culturales que hay en la montaña.

No se ha investigado ninguna de ellas.

Hay un registro somero, pero no se sabe la funcionalidad.

No por parte del Gobierno desde luego.

O sea, ya no hemos de atender a otras cuestiones que tengan que ver

con la viabilidad del proyecto técnico ni con otras cuestiones,

sino a otra cuestión puramente simbólica, entiendo.

Simbólica, por la sacralidad que emana la montaña.

Entonces, no conjuga la obra de Chillida

en una montaña cigular única e irrepetible.

Y no podemos inventar otra.

Pero la obra de Chillida sí se puede hacer en otro sitio.

Lo que no entiendo, lo que no concibo es que en esta,

dada la simbología de la montaña y la unicidad que tiene,

se pretenda hacer una obra de semejantes proporciones

de algo que no tiene nada que ver con la arqueología ni con la historia

aborigen de la isla.

Para mí es un despropósito.

Y además, una forma de humillar la cultura aborigen.

Tindaya en Fuerteventura, el pico de las Nieves de Gran Canaria,

y el Teide, en Tenerife, estaban unidos de forma ritual

y mística para la cultura aborigen.

(Música)

Precisamente en la falda del Teide, en Garachico,

nos citamos con un reconocido geólogo y vulcanólogo canario,

quien ya en su día, hace dos décadas manifestó su desacuerdo

y recelos con el proyecto.

Juan Carlos Carracedo defiende que este tipo de transformaciones

en rocas de grandes dimensiones, se pusieron de moda a raíz

de la escultura de los presidentes de Estados Unidos

en el monte Rushmore, pero que ya es algo obsoleto.

Eso ya está pasado de moda.

Entonces no se suelen hacer este tipo de afectaciones del medio ambiente

porque se supone acertadamente

que la naturaleza, lo que ha formado la naturaleza,

va a ser siempre superior en todos los aspectos

todo lo que pueda hacer el hombre modificándola.

Esa obra tal y como la proyectó Chillida, es inviable.

No se puede construir.

Y voy a explicar por qué.

Hay por ejemplo arquitectos que defienden la viabilidad

del proyecto.

Bueno, voy a explicarlo.

La roca, cuando se enfría, se forma una cáscara sólida

de varios metros de potencia que es lo que han empezado a extraer

como cantera, pero se dieron cuenta que cuando iban penetrando

en la cantera, la roca se modificaba.

Y se transformó en una roca mucho más fragmentada, etc.

Entonces, por ir entendiéndole. Según su juicio técnico,

en definitiva lo que me viene decir, es que un monumento

para excavar sus 50 m, ahí se acabaría derrumbando.

Ahí vamos. O bien Chillida lo vio, o se lo hicieron ver.

El caso es que él diseñó una obra artística que consistía

en excavar en el interior del pitón de la montaña un cubo

de 50 m de lado, es decir, 50 m de pared, 50 de suelo,

de los 50 de techo en una roca fracturada...

Se desmoronaría.

Técnicamente, todo se puede resolver.

Basta con tener una estructura de hierro y luego chaparlo

con la misma roca, pero eso es un fraude,

eso no es una escultura artística.

(Música)

Esto sería la entrada, digamos.

Esto sería una chimenea que en el solsticio proyectaría

el sol perfectamente.

Se entra por la parte bastante alta.

Hay un sendero hasta él, y ocuparía el 0,3% del volumen

de la montaña, por lo tanto es una cantidad ínfima.

Pero que el caso, es un proyecto que como los estudios,

que para algo están, reflejan perfectamente al detalle,

es perfectamente respetuoso porque no hay ningún bien

que vaya a ser menoscabado.

Ni arqueológico, ni patrimonial.

Es lo que dicen con precisión milimétrica los estudios.

Hemos tenido también personas contrastadas que ponen en duda

la viabilidad técnica incluso de esa obra.

Eso entra dentro del ámbito de las opiniones y de la carencia.

Estamos hablando de un proyecto voluminoso

en el sentido de un proyecto muy, muy solvente y muy pormenorizado

en el que se garantiza la solvencia técnica de esta actuación.

El ponernos a opinar, pues sería un poco como en el fútbol,

que todo el mundo es seleccionador nacional.

Me imagino que ustedes, los estudios que tienen,

vienen refrendados también por algún científico,

del ámbito de la universidad.

Desde el ámbito universitario vienen perfectamente contrastados,

como una obra perfectamente posible.

Todos los consultados nos confirman que está impecable el estudio

técnico elaborado.

La roca volcánica de Tindaya nos saluda a la entrada

del estudio Guadiana, a cargo del arquitecto Lorenzo Fernández.

Ellos son los responsables del aval técnico de la obra.

En este asunto de Tindaya, todo se mira con lupa y los opositores

al proyecto advierten que no hubo concurso público

para este estudio geotécnico que realizó estudio Guadiana.

Lorenzo es hijo del ingeniero ya fallecido y quien fuera

estrecho colaborador de Chillida, José Antonio Fernández Ordóñez.

Parte indisoluble junto al artista de este monumento a la tolerancia

de Tindaya.

Las catas en la roca además, argumentan los críticos

que se hicieron en contra de los informes de dos universidades

de Canarias por daños a la montaña.

¿A qué profundidad estaría la escultura de Chillida?

Mira, esta es una maqueta a escala con la escultura

que va en esta vertical.

Si quitamos estas piezas aquí se ve al nivel

en el que está la entrada y cómo va,

cómo queda el espacio ahí dentro

y cómo saldrían las embocaduras.

Más o menos, más o menos está en un centro de la montaña.

La montaña técnicamente la afecta esa obra,

la respuesta es que sí, sí que la afecta.

La afecta por sus características geotécnicas y es capaz

de sostener ese espacio.

Expertos geólogos como Juan Carlos Carracedo,

o en su momento Bravo, han puesto en tela de juicio

la viabilidad del proyecto dentro de esa montaña,

puesto que las fracturas y fallas que presenta la hacen inviable.

Vienen a decir que la roca se desmoronaría.

Son personas que tienen un conocimiento

de cómo funciona la tierra, pero no el comportamiento técnico,

no el comportamiento geomecánico del sistema.

Nosotros sabemos el comportamiento de la roca.

Y podemos ayudarla.

Pero es la propia roca la que se sostiene en sí misma.

Un hormigón de un edificio, aguanta 200 kilos por centímetro cuadrado.

200 o 250. La roca de Tindaya aguanta entre 600 y 800 kilos.

Es una roca muy competente. ¿Dónde falla?

Falla donde está partida, en esas fisuras.

Lo que tenemos que hacer es que esas fisuras no se deslicen,

ayudamos a que tengan esa trabazón.

Estas son las grandes discontinuidades que hacen

que un trozo de piedra esté cortado y separado

del siguiente y que puedan favorecer que se deslice.

¿Cómo lo solucionaríais?

Imagínate que tienes un montón de libros.

Que vas a sujetar, muchos libros que son hojas sueltas,

los libros entre sí y las hojas.

Si tú las aprietas, las puedes levantar.

Nosotros lo que hacemos es comprimir en las tres direcciones

todos esos libros y esas rocas de manera que trabaje

como un macizo único.

Otra de las cuestiones que nos dicen es que en el momento en el que entra

en marcha la técnica, la ingeniería sobre esta obra artística,

deja de ser una obra artística, que es lo que pretendió Chillida,

para convertirse en una obra civil.

Los grandes artistas asumen la técnica de su tiempo.

Digamos que asume la técnica de su tiempo es algo positivo

para la obra de arte.

El trabajo de la plataforma y los grupos ecologistas

que desaprueban el proyecto se concentran entre otros,

en dar información a los ciudadanos.

Esta tarde, el encargado de hacerlo es el arqueólogo José de León.

Pepe, asesor de la agrupación ecologista canaria.

Lo mismo es decirle a estos tíos que lo que están haciendo

es pervirtiendo los dos máximos instrumentos de protección

de la montaña para colar la obra de Chillida.

-Este tema lo tenemos que sacar del ámbito estrictamente canario.

Si no sacamos esto del ámbito estrictamente canario,

esto se hará.

O se hará, o se quedará de cualquier manera.

Los que estamos desmintiendo entre comillas en este momento

somos nosotros.

Y jurídicamente están haciendo las cosas como establece la legislación.

-Intentan avisar cómo es posible en que sigan empeñados

en un rollo, esto no nos vamos a parar, ni los ecologistas,

y los arqueólogos, sino porque Dios es grande.

He tenido que decírselo así, invocar al rollo divino ya.

Para Pepe, el proyecto es como el Guadiana.

Desaparece y resucita cada cierto tiempo.

Se ha puesto 60000 E más de dinero público del cabildo

para esta nueva aventura y se está diciendo que en el plazo de un año

se iniciarán las obras.

Algo que es absolutamente falso e imposible,

técnicamente no se puede hacer.

Es otro salto adelante sin fundamento real

y de nuevo intoxicando a la ciudadanía.

Hablas de la cuestión económica. A nosotros nos han dicho

que para el coste público no va a costar un duro.

Que va a costear las obras el adjudicatario de la obra.

Que va a soportar todo ese peso.

Sí, eso es lo último que se han inventado.

Inicialmente, el que lo iba a pagar era la explotación de la cantera.

Era la idea original.

Hasta que las directrices del Gobierno de Canarias

prohíbe las extracciones mineras en explotaciones naturales

y se dieron cuenta de este tema y han tenido que adaptarse a esto

de tal manera que la obra de Chillida no sería una explotación minera

por lo tanto, hay que pagarla.

Es una incógnita que no me acaba de quedar claro.

Esto ha costado dinero ya a día de hoy.

Está costando dinero, ha costado algo antes

con las canteras, cuando se cerraron.

Hay casi 30 millones que se han perdido sin tocarse nada.

Hay dos grandes momentos. Uno fue inicial,

en el que se hace por 1900 millones de las antiguas pesetas

se compra la concesión minera, que técnicamente estaba en quiebra,

hay un estudio, hay una tasación, que por 8 millones de pesetas

se hubiera recuperado la concesión minera.

Sin embargo se pagan 1900 millones, que era curiosamente la deuda

que arrastraba la propia empresa y por lo tanto,

fue una venta fraudulenta.

Es que no solo lo cobran, sino que el segundo pelotazo,

que ya es del año más o menos 1999,

que son otros 1900 millones, que es por un estudio de implantación

y estudios geotécnicos que nunca se hizo y se pagó.

Se pagó, y encima hemos tenido que pagar intereses

durante más de 10 años.

Eso es lo que suma casi los 30 millones

que vendría a ser siete museos como la cueva pintada,

que es el museo arqueológico más importante de Canarias,

sería siete museos de ese tipo lo que podríamos haber hecho.

Pepe se refiere a las sentencias judiciales previas sobre el conocido

caso Tindaya, que efectivamente se saldaron con una compensación

económica millonaria a las antiguas canteras

que explotaban la montaña.

El cabildo, un boca de su presidente Marcial Morales,

dice que se trata de una historia paralela vinculada

a un mal uso de lo público que quedó a su juicio,

mal sentenciada, pero que es algo ya apartado y distinto

del proceso actual.

Insiste en que, los aproximadamente 80 millones

presupuestados para la obra no saldrán del erario público.

Más allá del coste económico de la obra e incluso de los rendimientos

que esta pueda generar en el futuro, también en forma dineraria

o de prestigio para la isla, hay quienes trascienden

este discurso para centrarse en el estrictamente ambiental.

Es el caso del profesor Wolfredo Wildpret,

quien fuera catedrático de botánica de la universidad de la Laguna.

Se está creando en estos momentos un nuevo concepto

de antroposfera.

Frente a la biosfera, que es donde vivimos todos los seres vivos

que poblamos esta delgadísima capa, que es la biosfera en el planeta,

la estamos destruyendo a pasos agigantados.

En estos momentos, quizá esté desapareciendo 1 km²

de selva virgen del Amazonas.

Si no hubiera naturaleza, no estaríamos aquí.

Eso es cómo hay que verlo. Como una madre.

¿Por qué vamos a estar asesinando a nuestra madre?

Quizá al Amazonas no podamos llegar, pero a la montaña de Tindaya

que tenemos cerca...

Desgraciadamente, si eso sale adelante,

desde mi punto de vista personal será un error más

de los muchos que se han ahorrado en lo que se refiere

al deterioro del paisaje que la naturaleza colocó

en estas siete islas volcánicas hace ya unos 20 millones de años.

Y concretamente, en Fuerteventura.

Que esa es la más antigua.

Ahí están sus volcanes y el que lo estén destrozando

y los están transformando de esta manera,

sinceramente, me parece que es un pecado.

La obra de Chillida está presente y accesible en nuestro país

en diversos lugares.

En Madrid, su escultura conocida como la "Sirena varada",

fue un símbolo en su día a principios de los 70.

Una obra también polémica, vetada según algunos

por razones ideológicas del ayuntamiento franquista de entonces.

Pedimos a la familia del artista su participación en el programa,

algo a lo que acceden, pero que remiten

a un escueto comunicado, sin entrevistas.

Lo que parece claro es que el monumento a la tolerancia

de Tindaya, como lo bautizó Chillida,

ha cosechado por lo que implica su construcción

todo lo contrario.

La familia defiende que su padre buscó generar un vacío

extrayendo la piedra de una forma respetuosa

con la propia montaña.

Desgraciadamente, nos señalan en su comunicado,

su vida se acabó antes de realizar la obra.

Y se preguntan: "¿Por qué no buscar un acuerdo?"

Quizá, sea una utopía.

El Gobierno de Canarias y el cabildo de Fuerteventura,

entre otras instituciones están decididos a cumplir

el calendario y hacer realidad el sueño de Chillida.

Pero también están decididos quienes empujan

en sentido contrario.

Quienes anuncian medidas legales para frenarlo

y alzan su voz al grito de: "Tindaya no se toca".

Nuestra decisión es acercaros un nuevo Escarabajo

la semana próxima, mientras tanto recordad

que estamos en Facebook y también en Twitter.

@escarabajotve,

Y que nos puedes encontrar en Instagram, Spotify y en nuestra web.

Nos vemos aquí en La2, en siete días.

No faltéis, que pasamos lista.

(Música)

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El escarabajo verde - Tindaya al cubo

21 oct 2016

La montaña de Tindaya era un lugar sagrado y de culto, considerada mágica por los antiguos pobladores de la isla de Fuerteventura, los "Majos". Hace 20 años, el proyecto de excavar su interior para convertirla en una escultura monumental, originó un crudo debate entre partidarios y detractores que acabó con la paralización de aquella idea. Pero, cuando ya parecía olvidada, se ha rescatado el proyecto y también la polémica.

Para quienes conforman la “Fundación Canaria Monumento a la Tolerancia en la Montaña de Tindaya”, creada hace unos meses para dar impulso definitivo a la obra, el proyecto nunca desapareció sino que, simplemente, siguió sus pasos en un largo proceso para garantizar todos los aspectos de carácter ambiental, urbanístico, de ordenación, etc.

El argumento para consolidarlo es que va a convertirse en un hito cultural mundial que será capaz de atraer turistas y beneficios económicos a la isla. A día de hoy, el acuerdo firmado entre el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Fuerteventura, los ayuntamientos afectados y la familia del artista incluso a puesto fecha para el inicio de las obras: 2017. Pero, de nuevo, ha surgido una importante oposición que defiende la singularidad de Tindaya y sus valores arqueológicos y naturales, algo que, según dicen, ya la convierte en un polo de atracción turística sin necesidad de añadirle nada más.

La campaña que han impulsado en change.org “¡Tindaya no se toca! ya supera los 67 mil firmantes.

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  1. Imma Costanzo

    Lo que de verdad cambiaria el tipo de turismo en la isla,,seria cerrar el trato con los tour operator del todo incluido que son los que eligen el tipo de turistas que envían de vacaciones, y no una locura grande como la montaña

    23 oct 2016
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