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Para todos los públicos El debate de La 1 - ¿Somos más machistas? - Ver ahora
Transcripción completa

¿Las redes sociales están aumentando el machismo

de los jóvenes?

¿Por eso lo denuncia una de cada cinco víctimas

de violencia de género?

¿Es posible conciliar la vida familiar y laboral?

Comienza el "El debate de La 1".

(Música)

Bienvenidos a este espacio de análisis que pueden seguir

en La 1 y RTVE.es.

Uno de cada cuatro jóvenes andaluces considera que en lugar de una mujer

está en su casa.

Uno de cada 10 considera que las decisiones importantes

sostiene que tomar el hombre.

Datos escalofriantes que analizamos por el día

de la Violencia de Género.

Blanca Hernández, delegado del Gobierno

para la Extranjería Lorente,

médico forense y delegado del Gobierno.

Nativel Preciado, columnista y escritora.

Elsa González, y Julia Sevilla,

presidenta de la red feminista y derecho constitucional.

¿Nuestros jóvenes hoy son más machistas que los padres?

La sociedad sigue siendo machista,

no sé si más o menos,

pero sigue habiendo desigualdad de las mujeres.

Si que se trate quizás,

ahora, la población aprecia menos a diferencia,

aparece otras formas de ejercer violencia

y otras formas de combatirla.

Señor Lorente.

Aprovechar las circunstancias para ejercer de forma diferente.

Las mujeres están cambiando y los mujeres no.

Muchos hombres se sienten desorientados

y retrocede sobre los elementos sólidos del pasado

y se manifiestan como estos chicos más controladores y dominadores.

-Yo creo que algo hemos hecho mal,

porque este discurso lo he oído durante mucho tiempo,

pero me da la impresión que ha habido un pequeño retroceso,

y a mí me parece que ya están bien las leyes

pero nos falta prevención y sobre todo, sensibilización.

Veremos lo que hemos hecho mal.

Señora Sevilla, ¿son más machistas los jóvenes de hoy?

Ahora se conoce más,

y antes teníamos unas expectativas que con los medios que se adoptaban

con la apreciación de los derechos fundamentales

y la aplicación de medidas que de alguna manera

podía parar ese machismo, y vamos a tener resultados diferentes.

Pero el problema es que se sigue habiendo,

esa es la sensación, que como todavía está, parece que hay más.

Señora González.

Los jóvenes, lo que ven en casa,

porque todavía las cosas no han cambiado en el hogar.

En muchos casos, al menos.

Ha avanzado pero de forma insuficiente.

Los medios de comunicación tenemos una responsabilidad muy grande.

-Estoy de acuerdo con Julia Sevilla.

Hoy en día hace hay menos machismo.

Lo que sí es cierto es que lo conocemos mejor que antes.

Antes, lo que ocurría de puertas adentro no se sabía,

y hoy en día, afortunadamente, lo que se tiene que saber, se sabe.

¿Se sabe lo que se tiene que saber?

Hay una parte invisible porque la Justicia

está con la esta violencia,

porque hay una parte de la población

que considera que esta justificada en a unas ocasiones.

Esa permisividad y se creer que esa barbaridad

contribuya a ser invisible.

A los jóvenes no les gusta reconocerse como machistas

pero esos comportamientos están apareciendo.

Controlando los insultos y las amenazas,

y son más comunes de lo que creemos.

Recordar a las más jóvenes que hay una salida

a la Violencia de Género es en la última campaña oficial,

porque una de cada tres jóvenes

entre los 13 y 16 años reconoce haber sufrido el acoso machistas

desde el móvil y redes sociales.

Baja la identificación con el machismo

pero no aumenta la condena contra la Violencia de Género.

-El porcentaje de adolescentes que dice que el chico

con el que salía la ha intentado controlar

a través del móvil bastantes muchas veces

es de un 25 por ciento.

El porcentaje de chicos que reconoce que emplea

esta forma de control es considerable.

El porcentaje de chicas que ha dicho que han dado las contraseñas

como forma de amor a su pareja pero que luego han sido utilizadas

para hacer daño, es muy importante.

-Los adolescentes dedica más de una hora al día en comunicarse

por el móvil y redes sociales.

Las tecnologías han cambiado

la forma de realizar comunicarse.

También de iniciar una nueva relación.

Incrementa el riesgo de ser maltratados.

Es un resultado que obtenemos con adolescentes en 2010

que se repite en 2013 y lo hemos obtenido con universitarios.

-Y la violencia psicológica,

simbólica y hay que ir con mucho cuidado,

hay que poner una alarma bien le grande

porque puede ir a una vivencia de abuso físico.

-Si te aíslan de tu entorno, si te controlan agresivamente,

si destruyen tu autoestima,

si anulan tu individualidad, no es amor, es violencia de género.

-Es un abuso de todo lo que entra dentro del amor romántico.

Allí entra el control, los celos, los celosos no son amor, son celos.

-Luchar en familia y en la escuela es una vacuna

que produce contra la Violencia de Género.

Se trabaja con un 55% pero hay que llegar al 100%.

-El machismo y la Violencia de Género

no es algo genético, es algo cultural que se puede erradicar,

cambiando de una generación a la siguiente.

Demos a la escuela los recursos que lo permitan.

La pregunta que nos hacemos

es si las chicas de hoy en día permiten actitudes

que las generaciones anteriores no permitían.

Nos encontramos con algo que hay que poner de manifiesto,

se nos dice muchas veces, de ese silencio,

que las mujeres no denuncian.

Es así, en la mayoría de los casos pero cuando estudiamos por qué

es porque normalizan lo que están viviendo,

porque están adoptando como normales conductas que no lo son.

Está pasando igual en la población joven.

Lo que pasa es que aquí se utilizan nuevos mecanismos

para ejercer violencia,

las nuevas tecnologías, y además,

una suerte de idea que ya se han conseguido cosas,

que se ha conseguido la igualdad,

con lo cual esa actitud combativa o luchadora

o reivindicativa de la igualdad ha bajado.

De ahí la importancia de lanzar la nueva campaña para gente más joven

y los estudios que hacíamos con la profesora Díaz Aguado,

había que ponerlo sobre la mesa y combatirla.

Nativel Preciado.

Esta muy bien ser consciente cuando la violencia de género

se ejerce,

pero insisto en la prevención.

Que toda la tribu tiene que educar a los niños,

y se ha bajado la guardia en ese día que en la escuela

no se explica a las mujeres cuales son los síntomas previos

a la violencia machista, los derechos de las mujeres,

como tienen que reaccionar ante determinadas agresiones verbales

y el lenguaje, hay un lenguaje machista en niños y niñas.

Las niñas dicen algo así como tío entre sí,

hablan con un lenguaje machista.

Hay que educar desde muy temprana edad,

con los peligros que tiene desde el lenguaje, las actitudes,

saber a qué atenerse. Hay muchas niñas que no saben a qué atenerse.

Y esta imagen que nos está describiendo,

¿ha empeorado desde que usted pertenecía...

El progreso nunca va en línea recta de forma imparable,

a veces bajamos la guardia,

y así, surgen los descuidos

y perdemos los derechos que hemos conquistado con tanto esfuerzo.

Los derechos se conquistan con mucha lentitud,

con mucho esfuerzo, y se pierden al instante.

Es una pérdida y es un momento en el que estamos de descuido,

lo analizaremos en el debate,

pero estamos en un momento de punto bajo,

de la defensa de los derechos de las mujeres de eso se trata.

A ver, pienso que todavía se vive en el mito de la pareja,

en un mundo en el que una mujer necesita tener un hombre a su lado,

y esa fantasía se mantiene a pesar que los adolescentes

tienen modelos propios,

pero piensa que la mujer es más valorada o se siente mejor

si ha conquistado un hombre o un hombre está con ella.

Toda la educación está de alguna manera masculinizada,

los libros de texto se utilizan fundamentalmente

en masculino.

Los personajes que se ven, los importantes son masculinos,

la representación social de los poderes son masculinos.

Hacen que el hombre siga siendo un valor

aunque no lo sea,

y se le considera más importante,

capacidad o más efecto de conquista o de admiración que las mujeres.

Esto se sigue manteniendo,

las fotografías no sé, de los medios de comunicación

o de los gobiernos, de la UE,

todas las fotografías, del G20,

todas las fotografías de gente poderosa generalmente son hombres.

Hablaremos de la evolución social, política

y económica de las mujeres.

El mercado del cine al que tenemos un acceso continuo y libre

se ha cambiado las perspectivas

o los roles de las películas.

No, no tanto.

Hay algunas películas que se preocupan más

de las situación de la mujer, pero no son las taquilleras.

Las películas de más audiencia,

en las que se identifica más sigue siendo protagonizadas por hombres,

historias contadas por hombres,

en la que la mujer utiliza un papel de pareja, de chica guapa,

decide ser rescatada,

ese papel secundario sigue reproduciendo roles.

Estamos hablando mucho de mujeres de víctimas,

de situación circunstancial

pero la causa son los hombres,

que siguen reivindicándose y manteniendo

un espacio de influencia o de poder.

Hay una reacción social que ocurre de forma simultánea,

la reacción pues machista,

que reivindica el que se corrija la deriva hacia la igualdad,

y trata de mantener la referencia de la desigualdad.

No hay inocencia o casualidad con lo que ocurre en el machismo,

porque hay gente que produce que se reproduzca.

-La escuela es necesaria, tan imprescindible

como la familia, la enseñanza,

lo que recibe ese joven, ese niño, en principio, de la familia.

Pero ahora veíamos esos datos.

Los medios de comunicación, las redes sociales,

la propia televisión,

se reciba a la carta o no,

ofrece un consumo impresionante

entre los adolescentes

antes de entrar en una edad juvenil.

Primero, ¿qué aparecen?

Como comentaba Julia,

aparece siempre hombres

cuando se contacta con un experto,

no solamente en las imágenes del G20, que también, desde luego,

pero a la hora de contacta con un medio de comunicación,

casi siempre es un científico, un médico,

siempre aparecen mujeres en menor medida

y para asuntos habitualmente

de menor peso específico en la sociedad

o de lo que considera menor.

Además, cuando la mujer se incorpora en pequeñas dosis,

es la frase de Bachelet,

cuando una mujer se incorpora a la política,

cambia la mujer, cuando muchas mujeres se incorporan,

cambia la política.

Ahora estamos en un mundo de hombres,

aunque nos vayamos incorporando las mujeres.

Tenemos cuatro mujeres especialistas.

-Enhorabuena.

-Precisamente, por lo que estamos contando,

objetivamente, la situación es menos mala de lo que era.

Decías Elsa, cuando se busca un especialista,

pues no sé, en el G20,

el especialista de cabecera es una señora,

la presencia del FMI,

que no quiero que estará ahí por ser señora,

sino por ver capacidades.

-Una imagen vale más que 1000 palabras.

-El primer banco de la Eurozona, es una señora.

Era hija de su padre,

pero de los vicepresidentes del banco español,

no había ninguno que llegó con una formación

y parecida a la que tenía ella, la más capacitada para el puesto.

Quería ir al reportaje que hemos visto hace dos o tres minutos.

A mí, hay algo que me llamaba la atención.

La violencia no física, sino de acoso,

que es tremenda en muchos casos,

en algunos de los ejemplos que estamos viendo allí,

tenían que ver con lo que se llama

vulgarmente, los celos,

ser celoso y posesivo.

Pero yo no quiero que eso sea exclusivo del hombre

contra la mujer.

Mujeres celosas y enfermizamente igual que el hombre.

Luego dirán los hombres no utilicen la violencia física,

en el 99% no lo usan,

pero el acoso se puede sufrir y exactamente igual, ¿no?

-Las mujeres pueden ser celosas

pero no tienen ni el poder ni la fuerza para ejercer

lo que trae consigo los celos.

Eso pueden hacer la vida imposible a un hombre.

-Bueno, no quiero que sea comparable.

-Todos a todos.

-Los hombres tienen una forma de ejercer

ese poder de una forma más controladora.

Por muchas causas,

fundamentalmente, suelen tener mejor posición social,

menos problemas para escalar puestos de trabajo,

por ejemplo en la Universidad,

es impresionante el número de catedráticos y catedráticas.

El poder sigue siendo masculina.

En el terreno doméstico,

en la familia, te pueden hacer la vida imposible unos a otros,

pero el entorno social hace que el poder del hombre sobre la mujer

era mucho más fuerte.

Siendo esto cierto,

evidentemente, hay mujeres celosas

y hombres también,

incluso en proporción similar.

Pero socialmente, además de la fuerza física, de seguro,

que es la principal diferencia,

socialmente se hace acepta más fácilmente.

En una reunión de jóvenes escuchas con más facilidad

que no ha hecho nada, que se ha ido, pero ha estado...

No escucho esa justificación en el hombre o en una proporción mínima,

pero la mujer se tiene que justificar.

Señora Hernández.

Dos reflexiones.

Me gusta la intervención de Ramón.

Creo que está presente en la sociedad.

Muchas veces me vienen y me dice que también le pasan a los chicos.

Mi reflexión permanente es que estamos hablando de algo

que sucede a las mujeres,

la trata de mujeres y niñas, con fines de explotación sexual

se da sobre todo en mujeres y en niñas,

el 38% de los asesinatos del mundo de mujeres

lo llevan a cabo sus parejas, maridos o novios.

La mutilación genital con mutilación practicada,

y sucede a las mujeres,

los secuestros, matrimonios precoces, a niñas y mujeres.

Al margen de conductas insanas que pueden existir

en cualquier relación,

nos estamos encontrando con un problema real y profundo,

que hay que denunciar sistemáticamente de desigualdad,

que conduce a situaciones acertadas de violencia.

En segundo lugar con respecto a una reflexión.

España tiene la guardia muy alta,

pero eso no significa y estoy en ello,

que no haya que ver muy claros cuáles son los retos pendientes.

Uno de ellos es este, con las tecnologías y juventud.

Es un mérito poner

los datos sobre la mesa.

La mayoría no lo saca,

ni con la violencia de género, maltrato en la pareja.

Son datos incómodos para los poderes públicos o un país.

España tiene la guardia alta en esta materia,

es un país enormemente pionero en el trabajo legislativo,

de recursos, incluso de concienciación social.

Lo hablamos de compañero Miguel y yo.

Nunca, quizás, el día de ayer

se ha vivido en España un movimiento semejante

desde los ayuntamientos más pequeños, centros de salud,

grupos y comunidades diferente tipo,

por las decenas de mujeres han salido nuevamente

a decir que esto no puede ser.

Esto es real, le pasan las mujeres y niñas del mundo.

España, con todo lo que tenemos ir avanzando,

puede estar en un lugar bastante destacado

del panorama internacional.

Es otra pregunta,

sobre los jóvenes y las tecnologías en resto de los países

de la Unión Europea.

La mayoría no se hacen estas encuestas o estudios,

porque parece que están sacando un problema a la luz,

pero hay que conocer ese problema.

La última encuesta de la Unión Europea

que presentó la agencia de derechos fundamentales

tenía un muestreo de 2500 mujeres.

En España, las macroencuesta se hacen con 10.000 mujeres como base.

No hay el mismo número de datos,

ni tampoco el mismo sistema de concienciación pública,

desensibilización, medios, recursos, leyes en otros países.

Surgen de las nuevas tecnologías, ¿qué solución tiene?

Una normalización dirigida a las hombres,

para las mujeres que no deben permitir

y los chicos decir qué no pueden hacer.

La percepción de la justificación de la violencia

cuando hablamos de los datos es similar,

en España que en otros países.

En otros países, sin datos, como dice Blanca,

seguro que está ocurriendo lo mismo.

El nivel justificaciones el mismo,

un 3% que reconoce que la violencia de género

está reconocida en algunas ocasiones.

El 15% de la población europea y española,

cuando se ha producido violencia física o sexual,

que considera que no es una situación grave,

la minimiza alrededor del contexto, se si era bebido,

llevaba minifalda.

Es el elemento cultural.

Cuando hablamos de violencia de género,

no estamos hablando de conductas exclusivas contra la mujer,

puede ser una mujer mala igual o peor que el hombre,

pero estamos hablando de la condición cultural

que lleva a normalizar el uso de la violencia

como una situación adecuada al objetivo que se pretende,

que es corregir lo que el agresor de que es una desviación

de la conducta de la mujer,

y no hay una referencia la cultura que diga que mi mujer

me pega lo normal,

pero sí una mujer que dice que mi hombre me pega lo normal.

No es exclusiva de la mujer

en el sentido que no es exclusivo

del hombre porque no es genético, es cultural,

la cultura puesto a disposición

de los hombres la posibilidad de utilizar la violencia

para corregir o controlar a los hombres.

-Me parece interesante,

¿pero tenemos estadísticas fiables desde hace cuanto?

Creo que es un periodo corto, 20 o 30 años,

porque desgraciadamente,

por más mejoría que haya habido, que alguna habrá habido, digo yo,

tampoco sabemos hasta dónde podemos llegar, quiero decir,

el hombre, el ser humano,

es consustancial con la imperfección.

Todos sabemos que violar está mal,

y desde que el hombre el hombre hay violaciones, existen asesinatos,

estas cosas existen y van a seguir existiendo,

¿hasta dónde podemos aspirar a limitar

porque desaparecer el delito, no va a desaparecer?

Desde que sabemos que el hombre está sobre la tierra...

¿Sabemos cuánto hemos mejorado en los últimos 30 años,

por decir alguna cifra?

¿Ha habido progresos medidas estadísticamente?

Cuál es la aspiración legitima...

Ningún delito desaparece al ciento por ciento,

a no ser que sea sustituido por otro.

Que el hombre se vuelva bueno,

el hombre como ser humano,

todos buenos, yo creo que no va a ocurrir.

-Dos cuestiones puntuales.

No es que tiene que hacer es desaparece la situación estructural.

Habrá casos, pero habrá que desaparecer

esa situación estructural.

Respecto a evolución,

si comparamos los datos de 2006 con 2011,

vemos que se ha producido un incremento de la violencia

pero con un cambio en las mujeres,

porque los hombres intentan imponer a las mujeres

lo que ellas han decidido que no van a hacer,

cuando se niegan a asumir diferentes roles,

el hombre recurre al argumento histórico

que está a su alcance,

pero recurre a el para intentar debemos controlar a la mujer

y lo que se espera de una mujer.

Da lugar a ese incremento, pero por la parte positiva,

el 83% salen de la violencia.

Respecto a la evolución de los homicidios,

si comparamos la situación interior a la ley integral,

en relación a la tasa, número de mujeres que sufren violencia,

ha disminuido un 33%.

Es algo que poco a poco la sociedad va cambiando.

Evidentemente, no ha llegado a nivel 0 pero disminuye bastante.

Vamos a quedarnos en el homicidio.

Si es difícil entender el machismo, que ver la violencia de las mujeres.

Cerca de 700 mujeres, una cifra terrible,

a la espera de la confirmación este año ya son 45.

Solo una tercera parte había presentado denuncia.

Lo que es más llamativo, muchas la presentaron

y luego la retiraron.

Los últimos nombres son los de Adolfina y su hija.

Los cuerpos de ambas han sido localizadas

hace unas horas en un pozo.

La Policía sospecha que fueron asesinadas en junio

por el novio de la mujer.

Historias terribles y cifras tremendas a pesar

de la implicación de las Administraciones Públicas,

se está viendo la implicación

de las asociaciones y organizaciones privadas.

¿Qué es lo que está fallando?

Falta sobre todo Educación.

Falta por ejemplo que no haya palabras malditas como por ejemplo,

género, que esta proscrita del diccionario,

ahora el diccionario la RAE,

pero pero en las facultades de derecho,

la gente que se dedica a la investigación feminista

es postergada,

va a obtener certificaciones o superar un tramo de investigación

y dice que eso no vale para la investigación.

¿Qué ocurre?

¿Sabemos que toda la gente que está ocupando puestos importante

en judicatura, tribunales, abogacía, y que pasa toda la carrera

sin saber lo que es violencia de género,

lo que es acoso sexual,

lo que es, no sé,

que las mujeres cobra menos que los hombres,

que no lo saben.

En esa parte tan importante de la sociedad que son las profesionales

y los profesionales que se dedican a atender estos casos,

al final resulta que no se conocen

ni se sabe y la gente no sale consciente de eso.

Hay estadísticas, pero como tú decías,

que el hombre es la persona humana que tiene defectos, es mala,

pero hay otras cosas

que se cortan, por ejemplo, los accidentes de tráfico.

¿Cuántos recursos utilizan para evitar

que haya accidentes de tráfico,

a nivel de recursos como de sanciones para evitar

que todo esto suceda?

Aquí, en cambio, la violencia de género,

y termino, se tiene la conciencia,

pero no digo que no se utilicen recursos,

¿pero hay suficientes recursos para que la mujer llegue a un juzgado

y no la traten y la pasen?

¿Que la entiendan y la comprendan?

Creo que ha cambiado, Ramón, hay que aspirar a violencia 0.

Hay que aspirar y luchar por eso.

No tiene nada que ver el presente del que estamos hablando,

me refiero al punto de inflexión de unos años,

desde que existen leyes y desde que hay democracia,

ten en cuenta que antes se amparaba el delito,

en las casas o domicilios privados, la intimidad de la pareja

se podía maltratar.

Una mujer no podía denunciar un maltrato, se la podía repudiar.

-Se ha mejorado, sin duda ninguna.

-Aspiramos a más, que no exista.

Pero es evidente que ha mejorado.

-Que no existe la violencia machista, que no exista el machismo.

Se podrá conseguir.

Entre otras cosas,

existen estereotipos perjudiciales

para la relación entre hombres y mujeres.

Es esta alimentado de tal manera

que los jóvenes siguen pensando que los hombres

tienen que ser fuertes, poderosos,

atléticos, controladores, dominantes,

y las mujeres que sean sumisas, obedientes...

Es así.

-Para aquella que sea así.

-Es un porcentaje muy elevado.

-Es una percepción común.

Hay encuestas y datos pero no es necesario acudir a la estadística.

Es verdad que los hombres se fomenta el tipo cachas,

que esta muy bien, es estupendo que tener músculos,

pero que no ejerzan el poder y la fuerza sobre las mujeres,

se consigue cambiado los estereotipos.

En eso sí que hemos bajado la guardia,

en los estereotipos de la mujer y el hombre.

¿Somos víctimas de los estereotipos?

Sigamos tenido imágenes de la mujer

en una situación de inferioridad en la sociedad.

Se ocupas puestos de menos peso específico o entidad.

Quería comentar algo, primero, tratar desde luego,

igual que nuestro objetivo es que desaparezca la delincuencia,

los asesinatos, esto no se puede consentir,

sabemos que siempre habrá casos, pues claro,

pero no se pueden tolerar y siempre será insuficiente

todo lo que hagamos.

Quería comentar algo sobre las estadísticas.

Una muy reciente, y ha consultado ahora,

hace un mes, que se realizó en la unión europea, es llamativa.

Entre el 52% de las mujeres danesas se sentían violentadas,

había sufrido violencia machista y el 42%

o 46% de las mujeres finlandesas.

Es decir, la situación, en fin,

es delicada e incluso en países donde nos parece

que los vemos como algo mítico y un espejo para mirarnos.

Cuidado, las cosas no están muy bien ni siquiera allí.

Probablemente,

si preguntas que definen ese tipo de acoso, te sorprendería,

porque quizás aquí no parecerían tan graves,

pero allí ya se han sensibilizado más.

Va en un sentido que ahora consideran ellas

acoso o violentadas que a nosotros no nos parezca.

Una mujer sigue ganando bastante menos

que el hombre en los países del norte.

La diferencia es menor pero sigue habiendo diferencia.

El machismo no hay en los países nórdicos

pero el tanto por ciento de denuncias es mayor que en España,

¿eso es así?

Es una cuestión relacionada con lo que acabamos de comentar.

Lo que pasa en los países nórdicos y con no es que haya más violenta,

es que se percibe más la violencia.

No se dan por asumibles conductas que no son asumibles.

Es el reto que tenemos por delante,

dejar de normalizar conductas

que se normalizan y que se tienen por corrientes

cuando no solo son discriminatorias, sino violentas.

Algunas las hemos sufrido en carne propia.

Hay algo importante cuando las cifras de víctimas mortales.

No se cuentan o no se cuentan en la mayoría de los países del mundo,

porque son datos u incómodos para los poderes públicos.

En España, hemos visto que bajan las víctimas mortales,

con toda la consternación que ese número nos produce,

pero si se va produciendo esa tendencia a la baja

y la podemos ver a lo largo de los años,

es que ese indicador tan terrible

nos muestra que algo sí que estamos haciendo bien.

Lo tercero, creo que hay varios retos.

El ejemplo más claro es

que el 12% de los chicos

está bien que los chicos salgan con muchas chicas

y mal que las chicas hagan

con muchos chicos.

Esto no lo arregla la Delegación

de Gobierno, tampoco la Universidad,

ni los medios de comunicación y el mundo de la cultura.

Es imprescindible que cada uno sienta que esta causa es propia.

Por supuesto, la del fin de la violencia.

Es el único llamamiento que creo...

-He utilizado mal el verbo,

nos hemos enriquecido en España con la entrada

de nuevas culturas y religiones.

Hay imágenes que pretenden imponerse y marcarse

como algo normal y no puede considerarse así.

No estamos en Yemen, ni en Arabia Saudí,

pero ves, hoy mismo, esta mañana,

vi a una mujer detrás del hombre.

Caminaba un paso por detrás del hombre.

Esto sucede aquí.

En la estación de autobuses de Madrid.

Si yo saco esta fotografía,

me parece que estoy en un país en vías de desarrollo.

Sucede en España y es grave.

-Aceptamos que esa cultura venga aquí

y aquí tenga una posición normal,

pero si pretendemos lograr

la igualdad de la mujer en casa tendremos que decir

a esas personas que aquí esto no se puede hacer,

considera que es parte de su tradición

y de su cultura, pero es intolerable.

No solo nos vamos a mirar nosotros, también los que vienen de fuera

y que cumplan con las normas culturales de este país.

La pregunta que nos hacemos

los profanos es porque están bajo el porcentaje de denuncias.

Hay varios factores,

pensar que lo que ha ocurrido dentro de esa relación está justificado

por las circunstancias.

Porque ella ha hecho algo mal,

porque él le había dicho

que como hiciera eso tenía que corregirle y ponerla su sitio.

Todo eso, culturalmente, está muy influido.

Conforme aumenta la violencia,

se va produciendo una situación

que impide que la mujer se dé cuenta de lo que le ocurre.

Dificultan que ella tenga capacidad de cuestionar

y tomar distancias y responder ante esa situación

que sufre.

Le han enseñado que una buena mujer tiene que tratar de cambiar

al agresor.

Que el hombre recapacite.

Todo eso va cambiando, lo comentamos.

Pero todavía,

el impacto psicológico y emocional unidad

a la normalidad

hace que sea complicado...

-Si no tienes recursos, difícilmente puedes...

Lógicamente, si no tienes recursos,

¿dónde vas?

Los empleos más bajos los ocupan las mujeres.

Todo esto se suma a la sumisión.

Y la vergüenza de reconocer públicamente un fracaso y el miedo.

El miedo es el principal factor que utiliza la mujer

y el entorno de la mujer para justificar no denunciar.

Cuando una persona tiene miedo a la oscuridad,

evitar los sitios oscuros.

Cuando tiene miedo a una parte la ciudad, evita pasar por allí.

Pero la violencia de género

es la única que te retiene en el lugar donde sufres

y donde sientes miedo.

Piensas que has fracasado como mujer.

Siempre pongo un ejemplo que me llamó mucho la atención.

Después de la conferencia, una mujer mayor se acercó.

Se quedó parada.

"No vaya a pensar usted que yo he venido aquí

porque mi marido me maltrata",

es lo que me dijo.

Mi marido no me ha puesto la mano encima nunca,

pero ella dijo que tampoco le había dado motivo.

Cuando asumes una serie de papeles,

no hay violencia.

Otras mujeres dicen que su marido le esperaba,

pero que por lo menos le importa.

Según esa construcción,

si no le pegara, significaría que no le importa nada.

-Y el propio miedo a quedarse en la calle.

Uno tiene que abandonar el hogar porque en un proceso

más largo, con la ley de por medio lo recuperas,

de entrada, te quedas en la calle.

Intentas llevarte a los hijos,

pero es una situación de impotencia.

Muy visible.

-Y de fracaso.

-Pero ya no solo es el fracaso psicológico,

físicamente te preguntas qué que haces.

En muchas ocasiones,

denuncias y tienes que volver al domicilio familiar.

-Hay que reforzar la protección de las denunciantes.

Hay casos de mujeres que han denunciado

y han sufrido violencia machista.

Es un factor, aparte de los horrores que nos ha contado Miguel.

Quizá haya que reforzar la protección a las mujeres.

Hay otro elemento enormemente importante.

-En este caso,

la denuncia se produce respecto a alguien al que quieres

o has querido.

Además,

puedes haber tenido o tienes una relación afectiva

con él.

También hijos,

fruto de esa relación.

Se añade un elemento emocional muy terrible.

Junto con el cultural.

Es más difícil esta denuncia que denunciar un robo o una estafa.

Además de todos esos obstáculos internos y culturales

para romper el silencio,

pues es verdad que hay que seguir un proceso

y nos encontramos con no mantenimientos de denuncia.

Es duro y hay que estar muy fuerte.

Hay que hacer un llamamiento

a las mujeres que nos ven,

que busquen los recursos del sistema.

Cualquier proceso judicial es muy duro.

Este es más duro todavía.

Esto quiere decir que hay salida a la violencia

de género.

Muchas mujeres salen.

Dicen que necesitan ver que los medios de comunicación

den mensajes que cuentan la historia de las mujeres

que lo superan.

Los medios cuentan las historias que muchas

veces acaban con final desgraciado.

A una mujer que lo vive, la echa para atrás.

Pero hay montones de historias que han salido bien.

-Mensaje positivo.

Se puede hacer mucho.

Mucho más de lo que hacemos.

En primer lugar,

no ofrecer una imagen estereotipada de la mujer.

Después,

contar con mujeres expertas.

Hay una iniciativa que ha empezado a funcionar este mismo año.

Es una guía de mujeres expertas.

Me parece que ya hay unas 500.

Se ha difundido por los medios.

Cuando se necesita un científico, un astronauta...

Que sea una mujer.

Ofrecer estos datos en positivo.

Se puede salir de esta situación.

Y mencionar el teléfono 016 me parece imprescindible.

Y que las mujeres perciban que hay violencia invisible.

No es solo la bofetada y la sangre.

Hay una presión que te hace la vida imposible.

Y estás alimentando una situación de rareza en esa familia,

y los hijos se crían de esa manera.

Se puede hacer mucho desde los medios.

¿Algún remedio más para buscar la salida?

En Palma de Mallorca se adoptó un decálogo para cumplir.

Por parte de los medios.

Tratando de ser conscientes del papel que teníamos

que ejercer.

No tengo el decálogo delante,

pero muchas veces esas normas se han violado.

La sociedad española actual es más igualitaria

que en otras décadas pero aún existen diferencias,

por ejemplo, el trabajo que se hace en casa.

Trabajo fuera y dentro.

-Hay mucho que hacer.

-En un futuro próximo, se alcanzará.

-En muchos puestos directivos

hay hombres cuando las mejores formaciones académicas

son de las mujeres.

-En cuanto al tema laboral,

la mujer está por igual.

-Todavía hay mucho machismo.

-Desde hace varios años el Fondo Monetario Internacional

elabora un informe.

España mejora un puesto.

Por delante de nosotros, Nicaragua, Alemania y Francia.

Tienen en cuenta cuatro factores.

Salud, educación y participación política.

-El gran cambio de esta sociedad ha venido porque las mujeres

hemos hecho una revolución.

-La desigualdad se origina

en el propio hogar.

Las mujeres dedican 36 minutos más al día al cuidado de los niños.

Y una hora más a cocinar.

El tiempo destinado comprar es muy largo.

Los sectores de servicios

y de atención a las personas son sectores femeninos

y con peores condiciones laborales y peores salarios.

-Una mujer para ganar lo mismo que un hombre

tiene que trabajar 84 días más al año.

-Cuando esta crisis acabe

las mujeres habremos dado un paso atrás.

Las políticas que se han puesto

en marcha alejan a las mujeres del mercado de trabajo.

-Se ha incrementado

la presencia de mujeres en los consejos de las empresas

del Ibex 35.

Pero la cifra es inferior a la media europea.

-El trabajo, la familia,

la situación decorosa para todo el mundo.

Esa tarea no acaba nunca.

Espero que la gente que viene detrás,

la gente más joven se apunte a la tarea.

Una cosa es la igualdad en la ley y otra la igualdad

en el trabajo y en casa.

¿Cuál es la tendencia de los hogares españoles?

También dedican un 30% más al cuidado de hijos

y también de hijas.

Los hombres tienen un 34% más de tiempo libre que las mujeres.

Ese tiempo que tienen de más es que se lo han quitado

a las mujeres. Que están sobrecargadas.

La cultura establece trampas para que los papeles se reproduzcan.

La trampa está en que yo cuelgo

los cuadros en una semana y tú haces la comida

el resto de tu vida.

Ese tipo de trampas facilitan

que el resto de las cosas sean encauzadas según

lo previsto por la cultura.

Y siguen las referencias

que han dado la cultura y sigue atacando a la que no siga

esa referencia.

Los modelos que actualmente

se ven en los hogares españoles no son los mismos

de nuestros abuelos.

Hay que dar un paso más.

Los hombres dicen que ayudan en casa, pero uno se ayuda

a sí mismo.

No se trata de lavar la mitad del lavavajillas,

sino de mucho más.

Las mujeres han sido siempre

las principales víctimas de las crisis económicas.

Cuando hay crisis aumenta el paro entre las mujeres.

Los gastos públicos se reparten de distinta manera.

Somos víctimas de las crisis económicas.

Los poderes mal empleados

se aprovechan de esa situación de debilidad para hacer

una ofensiva ideológica. De amplio espectro.

O sea,

volvemos a dar por valer determinadas expresiones

que estaban desterradas del lenguaje.

Por ejemplo,

eso de ayuda mucho en casa.

O lo que hacen determinados sectores de la Iglesia,

por ejemplo, hablo del arzobispo de Granada.

Hablaba, no del tema del aborto,

sino que presentó un libro que se llamaba "Cásate y sé sumisa".

Hace cinco años hubiese sido un escándalo total.

-Hay un aspecto que indirectamente

se puede considerar aquí.

Hay una fantasía sobre la mujer trabajadora.

Se piensa que la mujer trabajadora

tiene más ausencias que el hombre por el embarazo.

Si miramos las bajas laborales,

los hombres faltan más al trabajo que las mujeres.

Si la mujer tuviera cuatro hijos,

pues los hombres tienen más bajas laborales, además imprevistas,

que las que tiene la mujer.

Esto nos lleva a tener una imagen

de la mujer distorsionada,

que está supeditada a lo que dice el hombre.

No estaría nada mal que se valorara,

que se pusiera los Presupuestos del Estado,

el valor que tiene el trabajo que la mujer realiza en casa.

Podría ser 1 millón del PIB.

Eso hace que España sea más rica.

-Me gustaría destacar algo que dijo Julián antes.

En el reportaje se ve a una mujer con cierto triunfalismo.

Uno de los riesgos que nos encontramos en la gente más joven

es en dar por ganado todo.

Y la otra reflexión,

que tiene que ver con algo que decía Julia al principio,

es que esto es de toda la sociedad.

No es una cuestión de mujeres hablando de nuestros asuntos.

No, señores y señoras,

esto es tan importante como que es uno de los retos principales

que tiene cualquier sociedad democrática avanzada.

Las repercusiones las ha apuntado la profesora.

Tanto como que baja la natalidad.

Por eso,

el que haya hombres que reflexionen

sobre estas cuestiones, que se unan a estos debates,

que tomen partido activo por una causa

que siempre se ha considerado una causa de mujeres,

pues me parece muy importante.

-Generacionalmente el cambio se está produciendo.

No es la misma la situación entre la gente de 60 años

y la gente que trabaja ahora.

Pienso en mis hijos

y no viven en una sociedad donde la madre hace todo en casa.

En casa mandan los dos.

Y esos trabajos que antes veías a las madres hacer,

claro que sí, pero hay muchos casos que no.

Y cada vez más...

Soy un desastre, no he cocinado nunca en mi vida.

En mi generación era raro

y actualmente es muy común.

Hay hombres que cocinan muy bien.

Lo mío es falta de competencia, no de voluntad.

Unas lecciones de "MasterChef".

La solución no es incorporarse a un mundo masculinizado.

Sino a un mundo más feminizado.

La familia es patrimonio del hombre y la mujer.

Ahora mismo, solo es de la mujer.

Los hijos, en general,

tiene un una confianza mayor en la mujer.

La mujer se ha incorporado el trabajo de una manera masiva,

pero eso ha ido en detrimento de la familia.

Y no tendría por qué.

Ahora mismo,

el problema de la natalidad,

es uno de los problemas más graves de España.

Estamos con actitudes socialmente masculinas.

En los trabajos hay tres horas para comer.

Que se eternizan.

No hace falta.

¿Por qué llegamos más tarde de las siete de la tarde a casa?

Hay mucho menos tiempo para el ocio y la formación.

Generalmente lo tiene el hombre, no la mujer.

Me parecen escasos los datos que se ha facilitado.

Creo que la mujer le dedica más tiempo a la familia.

Pero llega el fin de semana y son más horas.

-Hay algo interesante.

Si la casa está desordenada,

al hombre no lo cuestionarán como un mal hombre.

Social y culturalmente,

la perfección del problema...

Socialmente te van a valorar

según lo que está previsto lo que debe hacer un hombre

o una mujer.

Es el peso de la cultura.

Eres cuestionado como hombre o como mujer si no haces

determinados roles u ocupas lugares que no te corresponde.

Al final,

te comportas como hombre o vas a ser cuestionada.

Es el tipo de comentarios se escuchan.

¿Y las mujeres en puestos de responsabilidad?

¿Son partidarios de las cuotas?

Habla de formar parte

en los órganos de decisión al 50%.

Formamos del 50% del pueblo.

Por lo tanto,

tenemos derecho a estar representadas en ese 50%.

-No voy a recordar

las palabras de Mónica Oriol porque pidió disculpas.

Fue un error aceptado entre determinada clase empresarial.

Lo de no contratar a mujeres embarazadas.

El embarazo tendría que ser un asunto social.

Retrasan la natalidad hasta extremos límite.

Y se resiente la sociedad.

-Las cuotas siempre existen.

Es la que existe en las empresas del Ibex.

Una cuota impuesta por la desigualdad.

Tratar de corregir esa injusticia para que a través

del 60-40 se demuestre que las mujeres

están capacitadas y deben tener las condiciones

para llegar allí, pues puede ser corregibles.

Pero una cuota 90-10, pues es una puerta.

Pero una cuota 90-10, pues es una cuota.

-Jamás invertiría mis ahorros

en una empresa

que pusiera cuotas.

Poniendo cuentas,

los mejores no van a dirigir la empresa.

Mi capital lo pongo en la empresa donde están los mejores.

-Quería facilitar cuatro datos.

Vemos los consejos de administración de los medios de comunicación.

Prisa tiene una mujer.

Agencia EFE, 12 consejeros y cuatro mujeres.

-Es que son los mejores.

-Hay una injusticia grande en esta sociedad.

Más de la mitad somos mujeres.

Sin embargo, estos son los datos.

En la universidad, cuando yo finalicé,

que éramos tres décadas,

éramos más mujeres.

Sin embargo,

entre los 25 periódicos más vendidos solo hay dos mujeres.

El cerebro no es muy diferente,

aunque la fuerza física sea distinta.

Algo tenemos que hacer, aunque no soy partidaria de cuotas,

pero es imprescindible.

-Un momento.

¿Cómo conjugas eso que has dicho

del Consejo de administración y mañana me toque la Primitiva

y me compre una empresa?

Pues yo quiero estar en el Consejo de administración,

pero a lo mejor me imponen

que tiene que estar una mujer.

En el caso de Vocento,

no recibe nada del Estado.

Habrá que conjugar eso con los derechos,

con otros derechos de las personas.

-El derecho a la propiedad privada hay que respetarlo.

-Hay muchas fórmulas que no hace falta imponerlas,

pero se pueden propiciar.

Todos tenemos que poner mucho más de nuestra parte.

-Bueno,

los constitucionalistas lo saben bien,

la discriminación positiva es aceptada

por el Tribunal Constitucional.

Hay situaciones de partida que son desigualitarias y es justificado.

El tema es saber las mejores medidas para corregir la desigualdad.

Hay empresas que han firmado convenios

para ir incorporando mujeres en los puestos de dirección.

Pero el punto de partida de la realidad es palpable.

Esta ahí y hay que hacer algo para cambiarlo.

Contrasta con el peso político de las mujeres españolas.

En ningún Parlamento supera la barrera del 50%.

En el Congreso de los Diputados, hay mayoría.

Hace unas décadas, en 1977,

solo eran 27 en las dos Cámaras.

Menos del 5%.

Así lo ha contado hoy Uxue Barkos y una senadora de entonces.

Tenía el apoyo de mi familia.

Yo tenía mi despacho.

Para poder afrontar aquel trabajo.

Fue un trabajo intenso y duro.

Pero ilusionante.

-Me chocó enormemente

que es un mundo impregnado de usos masculinos.

Fue un choque.

-De 245 en el Senado,

solo éramos seis mujeres,

dos por designación real y cuatro por designación popular.

-Las cuotas de discriminación positiva

está teniendo un buen resultado.

-Antes de la Constitución,

fue ponente del tema de la penalización del adulterio.

Que tenía que ver con la libertad sexual de las mujeres.

-La violencia de género no es algo que se ejerce

en el ámbito privado.

Todo lo contrario.

-Es un despilfarro social no poder contar con la mitad

de la inteligencia de la sociedad.

-Cualquiera quiere ocupar en lo profesional,

en cualquier tipo de desarrollo personal,

ocupar lo que uno se ha ganado.

En el Parlamento se rompe la norma.

Las cuotas han sido esenciales para conseguir

que en el Parlamento haya mujeres.

Los que están en el Consejo de administración

o los políticos de partidos, que son masculinos,

a lo mejor son más listos que las mujeres.

-No.

-A ver cuando hay tantas mujeres

torpes como tantos hombres torpes existen en los consejos de

administración.

-Tú no puedes decir

a alguien que venga de fuera quién debe formar parte

de su consejo de administración.

Promover la paridad está muy bien,

pero imponer cuotas no sirve para nada, creo que es un error.

-Algo hay que hacer.

-No invertiría

en una empresa donde nombraran a una serie de mujeres nombradas

a dedo.

¿Cómo se nombra a los consejeros?

A dedo, en muchas ocasiones.

-Si no aporta nada, no lo pongas.

-Las mujeres, actualmente,

son las que tienen mejores expedientes en cualquier

rama del saber.

-Entonces, no hace falta cuota.

Cogeré al que tenga mejor expediente.

¿Cómo cogeré al peor? Cogeré al mejor.

-Los hombres se sienten más a gusto con los hombres.

(HABLAN A LA VEZ)

-Estamos hablando de lo que valora la sociedad.

Valora más al hombre que a la mujer.

(HABLAN A LA VEZ)

-Una señora se puede quedar embarazada

y le va a faltar una temporada,

pues prefiero un hombre.

-Está constatado que el hombre falta más al trabajo que la mujer.

-El sistema de trabajo,

la productividad,

el número de horas presenciales en una empresa, ahora mismo,

con las tecnologías, en muchos casos,

no hace falta estar.

En Alemania,

que no va mejor que España, no ninguna empresa

con la luz encendida.

Tenemos una sociedad muy masculinizada.

Y es una lástima.

La familia necesita más tiempo.

-Los países nórdicos,

con las cuotas,

las empresas han dado mejor resultado.

Al final,

cuando se impuso la puerta,

con la participación de mujeres,

pues las empresas han mejorado,

porque no todo es un curriculum,

se cree en la forma de resolver los conflictos.

Y aprovechar el tiempo.

En resultados económicos han mejorado.

Entonces,

la portada la oportunidad para que se demuestre esa capacidad.

Que demuestren una forma de hacer distinta.

El problema es aceptar, como comentaba Elsa,

adoptar el modelo masculino como modelo de éxito.

Si nos vamos hacia lo masculino tradicional,

como tener éxito,

una mujer que hace lo que hace un hombre, pues nos equivocamos.

No reconocemos lo que han aportado

las mujeres a lo largo de la historia.

Y estamos abandonando el mundo del afecto y del ocio.

De compartir.

-También tiene que ver, aunque es mejor contextualizarlo,

con el uso del tiempo en este país.

Otros países tienen mayor conciencia del valor del tiempo.

Y el activo que supone.

En nuestro país,

muchas veces se desperdicia de una manera un tanto...

Increíble.

Es lo más importante que tenemos.

Creo que las mujeres que precisamente viven

en esos roles les hacen vivir consecuencias mayores.

Gracias a todos.

Hemos escuchado mayoritariamente a mujeres.

Hasta aquí este espacio de reflexión que han podido

seguir en La 1 de TVE y en el canal 24 horas

y también el Radio Nacional de España.

Queda ahora por escuchar su opinión. Buenas noches.

(Música)

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El debate de La 1 - ¿Somos más machistas?

26 nov 2014

El debate de La 1 se suma al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, con un análisis de la situación actual de las mujeres en España, las distancias entre la igualdad legal y la real, la paridad en la vida política y la disparidad en la económica.

Todos los estudios están detectando un incremento de la violencia machista entre los adolescentes españoles, favorecida por la instantaneidad de las nuevas tecnologías que facilitan el contacto directo de los agresores con las víctimas.

En el plató de 'El debate' están como invitados Blanca Hernández, delegada del Gobierno para la Violencia de Género; Miguel Lorente, exdelegado del Gobierno para este asunto; Julia Sevilla, profesora y presidenta de la Red Feminista de Derecho Constitucional; Elsa González, presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España; Cristina Almeida, abogada y feminista; y Ramón Pérez-Maura, adjunto al director de ABC.

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