Para Néstor, los malos tratos de su padre fueron el inicio de una vida que nunca quiso tener. La cárcel tampoco formaba parte de sus planes, pero traficar con drogas le trajo de vuelta por segunda vez. Néstor no imagina peor destino que la prisión. Espera que los años pasen rápido dentro, pero también lo harán fuera... y él seguirá lejos de la vida que estaba construyendo en libertad.