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No recomendado para menores de 16 años El Continental - Capítulo 5 - ver ahora
Transcripción completa

¡Avisad a un médico! Gloria, ayúdame.

Mi sobrino... (GLORIA) Ya. La tengo.

No sé coser. ¿Cómo?

¿Se va a morir? No puedo darle pronóstico, señorita.

La situación es crítica.

(MARÍA) El tartaja para ti, que no puedes tener algo mejor.

Hija de puta. ¡Te voy a matar! (MARÍA GRITA)

Ya te dije que ellas solitas se ponían en su sitio.

¿Andrea quiere ver a más gente para cantar?

¿Me vas a ayudar?

Te queremos de contable en la empresa.

Asegurarte de que todo encaja en los números.

Amenazó con matarme. -Hija de puta.

Déjala. Se merece morir.

Si me entero que vuelves a filtrar información,

seré yo mismo, con estas manos, el que te mate.

Se acabó lo de hacer negocios por tu cuenta.

Produciremos morfina y tú te encargarás de distribuirla.

(RAMÓN) Tengo una hija.

Me pidieron que te buscara, necesito ayuda.

Desafiar supone pagar un alto precio.

Pagarán... ¿tienes con qué?

Tú quieres una vida,

yo, mi libertad.

Ese es el precio.

Esta gente es una ruina, hazme caso, son problemas.

(JULIÁN) Peque.

(SUSURRA)

Aparta, yo me ocupo.

Déjala hacer, viene con Gloria.

Duplico la apuesta a quien gane al Peque de Valdemoro, señores.

¡Duplico la apuesta a quien gane a un pulso a esta bestia!

Llega la gente, tarugo.

El doble de lo que apuesten, señoras y señores.

¡El doble! ¿Quién apuesta? ¡Hay un primer valiente!

Suba al estrado, caballero.

Por favor, el primero.

Tres, dos, uno... ¡Adelante!

¡Vamos, peque, vamos, peque!

¡Lo vuelve a hacer con facilidad, señoras y señores!

¡Aplauso!

(Aplausos)

Gracias, señor. ¡Otro valiente!

¡Otro rival! ¿Quién se atreve? Señores, ¿quién se atreve?

Duplico la apuesta.

Allí, al fondo, veo un joven valiente.

Fuerte aplauso para este valiente.

Suba al estrado, caballero.

Bienvenido.

El dinero.

Tres, dos, uno... ¡Adelante!

("Downfall" - Lion)

¿Esta es la vida que quieres?

Y si el viejo se cansa de ti, ¿qué?

¿A ti qué mierdas te importa? -Que des espectáculo, gordo.

Una oferta.

Habla.

Trabaja para mí.

Necesito hombres como tú para montar un negocio.

Un negocio, ¿de qué?

Yo ya no me fío ni de mi sombra.

Este, por lo menos, me da de comer. Te conformas con poco.

¡Y K.O.!

Un nuevo derrotado para nuestro campeón.

Esto se pone bueno, señores. El rival pide la revancha.

En posición.

Tres, dos, uno, adelante.

¿A esto aspiras?

¿A ser un mierda maltratado por un viejo?

No.

¡Y lo ha vuelto a hacer!

El Peque de Valdemoro, no hay rival que se le enfrente, señores.

Fuerte el aplauso para él.

(Aplauso)

Luego, no te quejes de tu vida. Poco apuestas por ella.

Lárgate.

¡Niño!

No puedes darme estos trotes, estas muy agresivo.

A ver si te controlas un poquito.

Seguro que no es para tanto.

Eres muy chico para tener tanto odio dentro.

La vida, así, no te va a tratar bien, Ricardo.

Y a ti, ¿te trata bien, Rosita?

Menudo pieza estás hecho. Anda, anda...

Toma. Dame.

¿De dónde sacarás el dinero?

Mejor no te lo explico. Mejor no me lo expliques...

Me quedaré con la curiosidad. Venga, anda, tira, que es tarde.

Hueles muy bien, Rosita.

Muchas gracias, aquí estoy para lo que mandes.

Y tú, ¿qué?

¿Vienes a gastarte lo que me has robado o qué?

Pues no te queda a ti nada para ganarme...

No vengo a eso, me dijeron que te encontraría por aquí.

¿Y qué? Eso mismo te pregunto yo.

¿Qué? ¿Cómo lo hacemos?

Porque al viejo, alguien le tendrá que pagar.

Si no, tendré problemas.

¿Vienes a escuchar una oferta o a librarte del viejo?

Vengo a apostar por la vida. Eso está muy bien.

Porque así se solucionan las cosas.

¡Rosita!

¿Te encargas de mi amigo?

Hombre, chiquillo... yo no sé si voy a tener fuerza .

No, no, yo no. Tú no, ¿qué?

Que no.

Es principiante... Entonces, sí, me lo quedo.

Que no, mujer. -Que sí, hombre.

Que sí, hombre. Venga, te lo pasarás bien.

Peque, si has venido aquí no será solo por mí.

La cuenta te la paso a ti.

¿Peque, te llamas?

(Música rock)

Y ahora, ¿qué?

¿De dónde vienes? -No me grites.

Eh, eh. Me voy a cagar en tus muertos.

Te digo que no me grites.

Mira, vengo a decirte... ¡Venimos!

Eso, venimos.

Venimos a decirte que te olvides de mí, viejo.

¿Cómo? ¿Cuánto te debe mi hombre?

¿Tu hombre? Fuera de aquí, malnacido.

Esto lo van a pagar caro tus padres. -¿Mis padres?

Mis padres no me quieren. Recuérdales que existo.

Que cuánto te debe mi hombre. Ah... Ya lo entiendo.

Os habéis enamorado.

Que cuánto te debe, viejo. Me estás cansando ya, ¿eh?

Chano, tómate el día libre y vuelve esta noche.

Con esto, te daré bien de comer. -Que no me vas a volver a ver.

Te vas a arrepentir de esto.

¿Sabes qué? Voy a ir a casa de tus padres

y me voy a llevar a tu hermana pequeña.

Le recordaré cuando me la apriete quién tiene la culpa.

(Música rock)

(CHANO GIME)

Para, para, Chano.

¡Para, para, para!

Chano, Chano, que está muerto.

Chano, para.

¡Chano, que está muerto!

Voy a ir a la cárcel. ¡Corre!

¡Corre, coño!

(SEÑORA) ¡Policía! ¡Policía!

¡Policía!

(Música de tensión)

Lo habéis visto, ¿no?

Lo he matado yo.

(Sintonía)

(RONCA)

(ESFUERZO)

Omni infernalium

¿Pero qué está haciendo?

Ni idea, pero tú tranquila, déjala.

Gloria, esa gente no trae nada bueno.

¿Y si está muerto ya?

Ahora mismo, hay poco que perder, Andrea.

Está haciendo lo que le hemos pedido.

Fogadni mernék.

Örök életet.

Az embereknek...

Lo importante es que se salve.

Lo otro, para curas y beatas.

Y si se salva, será porque Dios quiere, ¿no?

No creo que esa tenga tratos con Dios.

Pues echarle un ojo. (GITANA FARFULLA)

¿Te vas?

Az embereknek, porokelek un korum.

Espíritu y potestate.

Omni infernalium...

Espíritu y potestate.

Porokelek un korum. Espíritu.

Bebe.

(ECO) Omni infernalium...

(ECO) Espíritu y potestate.

(ECO) Porokelek.

Porokelek.

Un korum. Custodire digneris.

Kínálnál az embereknek.

Fogadni mernék, ha örök életet.

Kínálnál.

Az embereknek...

(Música rock)

Aquí, conmigo y para mí.

Örök életet kínálnál.

Az embereknek...

Tira de mí y yo tiraré de ti.

Siénteme.

(ECO) Espíritu.

(ECO) Az embereknek...

(ECO) Ha örök életet kínálnál.

(ECO) Az embereknek...

(ECO) (SUSPIRA) Aquí, conmigo.

Siénteme.

(GIME)

(AMBOS GIMEN)

(ECO) Aquí, conmigo.

(GIME)

Tira de mí y yo tiraré de ti.

(Percusión)

(SUSPIRA)

(Música de tensión)

¡Extra, extra! ¡Tiroteo en El Continental!

¡Varios heridos graves y un detenido!

¡Extra, extra! -¿Pero qué estás diciendo, niño?

Señora, que no me ha pagado.

No me digas señora, ¿no te han enseñado modales?

Dámelos todos.

¡Extra, extra!

¡Tiroteo en El Continental! -¡Niño, niño!

¿No me acabas de vender todos los periódicos?

¿No te los compré todos? Venga, vaya para su casa.

Perdón...

¿Todavía ustedes están aquí?

Eso parece.

De verdad que con brujería, Dios no nos va a ayudar.

Aquí no levantamos cabeza más nunca.

(Llantos)

(Música triste)

(TARTAMUDEA) Tranquilas, es solo un cadáver.

Ahora, no os mováis de aquí.

(CHANO RONCA)

(LISETTE) ¡Perico! -Qué susto, ¡shhh!

No te asustes, que todavía tienes el corazón chico y no has visto nada.

(TARTAMUDEA) Que vas a despertar a Chano.

Ay, a ese, no lo despiertan ni las bombas.

Hablando de bombas, no sabes la que hay liada fuera.

Lo más triste es que yo sabía perfectamente

que esto iba a pasar. -Lisette, no puedo, hay un problema.

Lo sé, mira, si salió en el periódico.

¿Viste?

(TARTAMUDEA) No me refería a este problema.

¿Otro problema?

¿Pero qué problema? Pero Perico, ¿otro problema?

Perico, ¿qué problema?

¡Perico!

Perico, ve avisando abajo que tengan todo listo para abrir.

(TARTAMUDEA) ¿Podemos hablar?

A ver si conseguimos darle un poco de normalidad a todo esto.

Andrea...

¿Pero qué es esto?

"Una red de prostitución y tráfico de drogas".

¿Esto de dónde sale?

(TARTAMUDEA) Alguien que no quiere volver, seguro.

¿Dónde vas? A hablar con la policía,

con el periódico, con quien haga falta.

¿No se dan cuenta de que juegan con el trabajo de la gente?

Nos puede hundir el negocio. (TARTAMUDEA) No es el único problema.

Que me digan en qué se basan para... Se ha ahorcado una de las chicas.

¿Qué?

¿Qué ha...? ¿Quién se ha ahorcado, Perico?

María, no sé, está abajo, dime qué hago.

¡Voy, voy! No, no, tú quédate aquí.

Quédate aquí, que si Ricardo se despierta, querrá verte.

Vamos, Perico. Ay, por Dios.

Vamos, Perico.

(TARTAMUDEA) ¿Qué hacemos con el cuerpo?

Déjame pensar.

No puedo con todo.

Diremos que ha sido un accidente. -¿Cómo, un accidente?

Se ha suicidado, ¿no?

Eso es lo que nos interesa a todas que se diga.

¿Qué pasa aquí? -La que me faltaba...

Dios mío...

(LISETTE) ¿Está muerta?

La han matado... -No.

Ya sabía yo que esto no iba a terminar bien...

Ha sido ella.

Yo no he tenido nada que ver.

¿De qué habláis?

(TARTAMUDEA) Ella estuvo conmigo toda la noche.

Se pelearon.

¿No deberíamos llamar a la policía?

Aquí nadie va a llamar a la policía.

Mira, me da igual lo que haya pasado.

Pero no quiero más gente aquí que traiga problemas.

Así que coges tus cosas y te vas.

(GRITA) ¡Pero ya! -Ha sido ella.

(GLORIA) ¿Qué?

(TARTAMUDEA) Si se va ella, me voy yo.

Ay, mira, de verdad... Vais a acabar conmigo, ¿eh?

¿Vas a quedarte aquí toda la vida?

Esto es cosa mía y de mi sobrino, tú no te metas.

¿Es una advertencia o es que tienes miedo?

Efectivamente, es una advertencia.

Siempre supe que después de tantos años, tú y yo

acabaríamos en el mismo barco.

A lo mejor te equivocas. Es posible.

Todavía no te he perdonado lo que me hiciste.

Sé hombre y dime de una vez qué buscas.

Ya lo sabes.

Que trabajes para mí.

Como lo hacen ahora tus hombres.

La caída del gran Baena.

Llevaba tiempo intentando encontrar el momento perfecto.

Extorsión, allanamiento de morada, asesinato, todo en una misma noche.

Esa chica me puso el trabajo en bandeja.

Tus hombres son muy eficaces.

La corona está dispuesta a perdonar tus delitos.

¿Y si no llegamos a un acuerdo?

No hay otra opción.

Vamos, que son lentejas ¿no?

Yo no he cometido todos estos delitos.

Seguro que se han quedado cortos.

¿Qué hacen estos aquí?

Yo también me alegro de verte.

Ahora trabajo para él, igual que tú.

En estos momentos de crisis, es necesario

recaudar fondos para la corona. ¿Tú me hablas a mí en broma o qué?

¿Quieres que haga negocios con una prostituta y un moribundo?

Me voy a cagar en tus muertos.

Esto no es lo que hablamos, ¿eh?

Si tú quieres negociar conmigo, levántate y hablamos en silencio.

(CHISTA)

Os habéis vendido, hijos de la gran puta...

Han sido listos.

En estos momentos, lo más importante son la morfina y Ricardo León.

Sal de aquí, desgraciada, te van a matar.

Dejaremos que tu sobrino monte bien el negocio,

que la gente se enganche a la morfina.

Quieres el trabajo hecho. No, el trabajo hecho, no.

Tuve que quemar la destilería para que lo hiciera.

Yo quiero un papel que me garantice que cuando os quedéis

con todo, tendré mi parte. -Yo también.

Escuchadme atentamente.

Si alguien le toca un pelo a mi sobrino, os mato a todos.

No tiene por qué pasarle nada si todos cooperamos.

Ellos están bajo mis órdenes.

Me contarán todo lo que vean.

Sírveme.

(Música rock)

¡Sí, Ramiro! Ya voy, ¿eh?

Ya sé dónde lo dejaste, ¿eh? Voy.

Señores...

Me tiene de un lado a para otro...

¿Cómo vamos, José? -Bien.

Mira, ahí están los papeles. Es que...

Aquí están.

Venga, sí, es lo mejor.

Esto no lo van a echar de menos.

Hasta luego.

Y esto... ¿qué es lo que hace, exactamente?

Esto es el futuro.

Esto es la vanguardia.

Una droga que te quita los dolores. -Venga ya.

¿No será una tomadura de pelo de las tuyas?

Venga, me busco otro cliente, porque veo que tú no...

Espera, hombre, si no he parado de oír de esta mierda,

será por algo. -¿Ves?

¿De dónde lo has sacado?

Vaya empresario estás hecho, Benítez, esas cosas no se preguntan.

¿Cuánto tienes? -¿Cuánto quieres?

Niña, ¿no ves que estamos hablando? Vete por ahí a jugar.

Di.

¿Sigues en tratos con Ricardo? -¿Por qué?

No quiero más líos con esa gente, ya está.

Perdona, con quien yo tenga tratos, es asunto mío,

todos tenemos que comer y vamos a dejarlo,

que te veo un poco tonto y no me...

Yo creo que conozco a gente que le podría interesar.

Nos podríamos llevar las comisiones, yo, 70, tú, 30.

70-30, nada, vamos a iguales, ¿eh?

Y me das un adelanto como señal. -¿Un adelanto?

Sí, tú mismo lo has dicho, todos quieren probarlo.

Pero si no quieres, no pasa nada. -No, ¿cuándo y cuánto?

Mañana te puedo traer dos kilos.

Vamos poquito a poco para no colapsar el mercado.

(ASIENTE)

Tu señal.

Mira,

yo te invito.

Adiós. -Adiós.

(CHISTA)

¿Quién eres?

No hace falta que me des las gracias.

¿Qué me has hecho?

Me llamaron y vine, nada más.

¿Y Andrea?

¿Quién te ha traído?

Una buena mujer.

Descansa y coge fuerzas.

Por lo que he visto, las vas a necesitar.

Muchas gracias, aquí te lo dejo.

Me tienes que enseñar a hacer panes, me encantan.

Oye, niña, no me estarás siguiendo...

¿Dónde está tu madre?

¿Te has perdido? -Tengo hambre.

Tú lo que tienes es una cara... Anda, toma.

Anda, que...

Antes has mentido, ¿verdad? -Niña, que tengo mucho que hacer.

¿Tienes hijos? -En el pueblo.

¿Dónde está tu casa, que te llevo?

Mi madre dice que le traigo suerte en los negocios,

que vine con un pan bajo el brazo.

Con un pan y con una cara...

A ver, ¿por dónde?

¿Por esos callejones vives?

Tira.

¿Qué pasa? ¿Cómo está? Vivo.

Gracias. (CHISTA)

Ten cuidado, niña.

No te fíes de estos.

Que te guíe este.

Cuando funciona, es el mejor camino. No estoy para trucos y acertijos.

Cómo se nota que no estás acostumbrada a vivir de prestado.

Si ya te han pagado, te puedes ir.

Tu madre dice que eres igualita a ella.

Ten cuidado con lo que dices de mi madre.

¿Y la mujer que me llamó?

Está ocupada.

Dile que cuento con ella.

Que jugar con la vida trae consecuencias

y que espero lo que me prometió.

(TARTAMUDEA) Andrea, ¿puedes bajar un momento, por favor?

Estáis aquí para tener seguridad,

trabajo digno, protección,

¿y os matáis entre vosotras?

Pensé que aquí podríamos protegernos.

Discutimos porque llevaba días provocándome.

Quería quitarme mi trabajo.

Julieta, tú no has hecho nada.

(TARTAMUDEA) Y si nos tenemos que ir, nos iremos.

Yo sería incapaz de tocarle un pelo a nadie.

Pero que tire la primera piedra

quien no reaccione cuando le tocan lo suyo.

He trabajado muy duro y pasado mucha hambre.

Igual que todas. -Posiblemente.

Pero aquí, cada una se busca lo suyo, ¿no?

Somos mujeres,

tenemos juicio, podríamos haberlo hablado.

¿Cuándo?

Ya, mira, la teoría es fantástica, pero todos sabemos lo que ha pasado.

Un escándalo más y nos vamos todas a la puta calle otra vez.

Sería buena idea. Se le dará un entierro digno.

¿Alguien sabe si tenía familia?

¿Sabes qué? Yo, aquí, no duermo tranquila.

Quien no esté a gusto, se puede ir. Pues sí, si ella se queda, yo me voy.

¿Te vas?

Sí. Hoy abrimos.

Perico,

esta es tu casa, te necesitamos en tu puesto.

Gracias.

Sube si quieres.

Ya me quedo yo encargada de todo. La gitana se ha ido.

Dice que te espera.

¿Me ayudáis? Hay que guardar sus cosas, venga.

¿Dónde están?

Perico...

Estoy preocupada por ti, ya viste. Esta situación...

Tú eres la primera que debería callarse.

¿Yo?

¿Pero qué estás insinuando?

(TARTAMUDEA) Mira, Lisette, no quiero hablar contigo.

Pues mira, mira lo que te voy a decir...

Pasa lo que conviene, ¿eh?

Estábamos muy tranquilos hasta que llegaron estas.

Ten cuidado con lo que dices. Ten mucho cuidado.

Yo lo que... (GLORIA) ¿Qué pasa?

Nada, que ya me iba.

Que se preparen, que esto nada más acaba de empezar.

(TARTAMUDEA) Vamos, que... ¿Cómo está Ricardo?

Vivo.

(Música lenta)

Hola.

(RÍE)

¿Por aquí vives?

Si. -¿Cuál es tu casa?

¿Esta?

Pues anda.

Ya estás en casa.

A veces me deja la llave aquí, pero no está.

¿No está?

Pues yo te he acompañado, pero ya me tengo que ir.

Ya no me puedo...

No, justo hoy no necesito compañía. -Ven conmigo.

No, por favor, hoy no.

¿Estás enamorado?

¿Qué preguntas son esas para una niña?

No sé...

Es que todos los hombres que vienen por aquí

se van a pasear con chicas. -Ah...

Bueno, pero yo he venido a acompañarte.

¿Tu madre cuándo viene?

Depende, a veces, tarda mucho en venir.

Ah, ¿sí? ¿Y dónde vas cuando llega tarde o no viene?

Si tengo sueño, voy a ese bar.

¿A ese bar de ahí? Anda que...

¿Por qué no puede ser todo más normal?

¿De verdad quieres una vida normal?

Bienvenido, ¿cómo estás?

Mejor que nunca.

Ricardo, no te levantes, estás débil todavía.

Puedo, puedo.

(SUSPIRA)

¿Dónde está Baena?

Supongo que en la cárcel.

¿Tienes hambre?

¿Me estás invitando a cenar? Porque acepto.

(SUSPIRA) Espera, toma.

Te he traído esta, que era de mi padre.

Gracias.

(SUSPIRA)

¿Cuánto tiempo llevo aquí? Unos días.

¿Los chicos dónde están? Abajo.

Si hubieses tardado más, terminan con todo el alcohol.

¿Estás bien? ¡Eh! (SUSPIRA)

Gracias.

(Música romántica)

("Hello darkness" - Suvorov)

(Gemidos)

(Risas)

(SUSPIRA) Toma. -No.

No, no, no, no quiero. -Cógelo, no seas tonta.

Te vendrá bien. -Sí, pero contigo es diferente.

No lo quiero.

(SUSPIRA)

Estuve pensando en lo que me dijiste el otro día.

¿El qué?

Eso de...

De sentar cabeza, una familia, que deje de hacer locuras...

¿Y?

Que tenemos mucho trabajo todavía.

Me alegro mucho de que Ricardo esté bien.

¿Seguiréis con la morfina?

Yo me he quedado sin trabajo.

Y por El Continental no quieren ni que aparezca.

Ya lo sé, perdóname, pero con todo este lío de Ricardo,

no he podido hablar con ellos, pero yo me encargo.

Te juro que yo no entiendo qué ha visto Ricardo en esa niña.

Ni si quiera me pagaban bien, no era suficiente.

¿Te va mejor con esto?

Depende del día. Hay días que estoy muy cansada.

Pero tengo responsabilidades.

¿Qué pasa?

¿Qué pasa? -No, lo de responsabilidades.

Sí, responsabilidades. ¿Crees que soy una cualquiera?

Eres puta.

No, no, no, perdona. Perdona, perdona, ven, ven, ven.

Que... lo siento.

Es que yo, con todo esto de las emociones,

que me lío, que me agobio y meto la pata.

Pero mírame,

si me tienes entregado.

si fuera así, te molestaría que me dedicase a esto.

Y me molesta.

¿Y si hablas con Ricardo

para que me ponga a trabajar con vosotros?

Así estaríamos juntos y podría cuidar bien de ti.

Ya, pero es que eso serían todavía más responsabilidades.

(CHANO RÍE)

Espera...

Te acompaño a casa, ¿vale?

¿Ya sabes leer?

¿Me lo lees tú?

A ver...

Eh... bueno, esto es la historia de un buscavidas

que se hace pasar por italiano, Francesco Marccesi.

O se hace pasar por músico.

O se hace pasar por un señor que sabe muchas cosas.

No te preocupes, tiene dibujos.

¿Ves? Eso es lo que tienes que hacer.

Estudiar para aprender mucho y ser una persona de provecho.

Sí... Me has pillado, ¿eh?

Has ganado muchísimo hoy, que lo he visto.

Pero bueno...

Los niños no se tienen que fijar en eso.

Mi madre dice que cuando tengamos mucho dinero,

nos iremos lejos. -No sería mala idea, ¿eh?

No, me he pinchado.

Claro que me he pinchado... -¡Mamá!

Cariño, ¿qué haces aquí?

Pero si te dejé la llave ahí. -Estaba hablando con mi amigo.

Estaba perdida, estaba sola y la he acompañado a casa.

¿Tú qué haces aquí? ¿Has hecho algo a la niña?

Ya se lo he dicho, me la he encontrado perdida

y la he acercado hasta Rosa.

¿Te tiras a este? -No.

Es mi amigo, no le hagas daño.

Ella es Lucía.

Mi mayor responsabilidad.

Lucía, no te preocupes, este hombre y yo somos amigos.

Sí, del trabajo. -¿Vamos a casa?

¿Sí? Vamos, cariño.

¡Adiós, Francisco! -Adiós, Lucía.

(ROSA) ¿Abres tú?

Vale, y aquí me sientas a la familia Birrieta, ¿vale?

Acuérdate de mantenerlos alejados de los Vázquez,

pero que estén a la vista, que se puedan vigilar, ¿vale?

Ya está.

(Música jazz lenta en gramófono)

Hola.

Me alegro de volver a verte por aquí.

Gracias, Gloria, ya me ha dicho Andrea todo lo que has hecho.

(TARTAMUDEA) Me alegro de que esté bien, jefe.

Eh, ¿cómo que jefe?

(TARTAMUDEA) Jefe es un decir.

¡A tu salud, jefe, coño!

(Risas)

¿Ya estáis así? Gozando.

Ahora vengo.

¿Qué quería la gitana? Nada, más dinero.

Al final, ha hecho un milagro.

Sí...

Ahora hablamos.

Perico, acompáñame.

Por tenerte de vuelta. -Por ti, jefe, y la nueva aventura.

Ya que aquí no nos quieren... ¿Qué aventura?

Pues combates de boxeo, apuestas, ya sabes.

Estamos ampliando el negocio. Me alegro.

¿Vienes?

¿Eh?

¿A dónde?

Aquí hay algo que te interesa.

(CHANO RÍE)

Despacito, que estás convaleciente.

Ahora vengo.

A ver el misterio...

(Sintonía)

¿Pero qué es esto?

Ahora sí estamos en paz.

¿Tú no habías quemado esto?

Aquel día, tenía que ser todo creíble.

Pero no hacía falta quemarla.

(SUSPIRA)

Puedes llevártela cuando quieras.

Aquí ya no creo que pueda seguir haciendo negocio con ella.

Satanás...

Alguien ha filtrado la información a la prensa.

¿La policía?

Alguien a quien le interesa que cerremos.

Han cancelado todas las reservas de hoy.

Pues alguien que quiere hundir a mi tío.

Pensaba que ese era nuestro objetivo.

Pues no somos los únicos.

Por cierto,

¿qué hiciste con mi arma?

Supongo que seguirá arriba, en la habitación.

(Música romántica)

Veré cómo puedo ayudarte con esto.

No necesito que me ayudes, Ricardo.

Tú ocúpate de lo tuyo, yo ya veré cómo nos organizamos aquí.

(SUSURRA) Andrea...

Me alegro mucho de que estés mejor.

Pero llévate esto cuanto antes si no quieres que lo queme.

Yo sí que voy a arder...

Jefe...

Mírame, jefe...

Si tú me lo dices, avanzo.

Ya conoces las normas.

O él...

o ella.

Tú decides.

(Disparo)

(Murmullos)

(Música épica)

(JADEA)

(CANTA)

Niña, ¿me ayudas?

(RESPIRA FUERTE)

¿Es verdad eso que dicen que has salvado a Ricardo León?

Tu hermano, por dinero

es capaz de hacer negocios hasta con el diablo.

No juegues con esas cosas,

que luego, se pagan con desgracias.

¿Más desgracias?

Me voy de aquí.

¿Adónde?

Lejos.

Ya no puedo más, ya no aguanto más.

Ya no aguanto esto más.

¿Pero que te ha pegado?

No ha nacido el cabrón que me ponga la mano encima.

¿Entonces?

No te hagas la tonta.

Yo no quiero a tu hermano.

Nunca lo he querido.

Tú lo sabes, todos lo saben aquí. -Bueno...

Habla con él.

Con tu hermano no se puede hablar.

Él te quiere.

Él no sabe lo que es querer.

Aquí tienes una vida, Belice.

¿Y tú?

¿Tú tienes la vida que quieres aquí, de verdad?

Por eso me voy.

¿Y si te encuentran?

Si me encuentran...

llamaré a la misma muerte.

(Música folk)

Qué susto. -Pensé que no venías.

Desgraciadamente, te he hecho una promesa.

Arranca. -¿Y esa pistola? No quiero líos.

Arranca o los tendrás.

¡Vamos!

(Motor)

Será solo un tiempo.

Hasta que dejen de buscarme y pueda irme.

No quiero problemas con tu raza. -Tú aceptaste un trato.

Y yo cumplí.

No te muevas de aquí.

Te iré trayendo todo lo que necesites, ¿eh?

Gracias.

Te lo agradeceré siempre.

¿Por qué huyes?

Por ser libre.

¡Oye!

No me dejes aquí mucho tiempo sola.

Que me puedo volver loca.

Haré lo que pueda. -Confío en ti.

Tenemos mucho en común.

Gloria, me llamo Gloria.

Por si no lo has adivinado, ¿eh?

Niña...

que para adivinar el futuro solo hay que observar

un poquillo alrededor.

Ya...

Belice.

Me llamo Belice.

(Música jazz en gramófono)

Qué desperdicio de comida.

¿Qué hago, lo meto en la hielera? -Bueno...

Si no han metido ahí a la muerta, pues sí.

¿Qué muerta?

Perico...

Yo estoy muy molesta por cómo me trataste, ¿eh?

(TARTAMUDEA) Fue un momento de tensión.

Yo también me sentí mal por cómo me comporté contigo.

(TARTAMUDEA) Creo que necesitas sentirte querida

y fue una llamada de atención.

¿Pero qué estás diciendo, muchacho? ¿De qué tú hablas?

Yo he tenido muchos hombres en mi vida.

Quien tuvo, retuvo. Estoy muy bien servida.

(TARTAMUDEA) No me refería a eso, pero también.

Yo he sido una mujer muy deseada. Mira, tu preocúpate por lo tuyo, ¿eh?

Mira, ¿no ves la diferencia?

Misma ropa,

distinto resultado.

(Risas)

¿Qué pasa? (LISETTE) Nada...

Nada, que Perico está sintiendo cosas pero no sabe cómo gestionarlas.

(TARTAMUDEA) Supongo que no sé mucho.

(TARTAMUDEA) Nunca me sentí querido por mi familia.

¿Y eso?

(Música triste)

(TARTAMUDEA) Era un bicho raro.

(TARTAMUDEA MUCHO) Mi padre quería que fuese

un hombre de negocios...

tartamudo.

Ya decía yo que se te notaba que habías estudiado.

(TARTAMUDEA) Me fui de casa y conocí a don Alfonso.

(TARTAMUDEA MUCHO) Hasta hace poco que no me sentía

orgulloso de lo que soy.

¿Y sabéis quién me ayudó?

¿Andrea?

Me trató como a uno más.

Imagino que era eso.

Me salvó.

Entonces, ahora tú estás chiflado por la Julieta esta, ¿no?

Me siento correspondido.

Ay, qué bonito.

Ten cuidado.

¿Cuidado con qué?

(TARTAMUDEA) Han matado a Alfonso, aquí se trafica con drogas,

las bailarinas son putas, hemos salido en los periódicos

y hoy no tenemos clientes.

¿Con qué tendría que tener cuidado?

Niño,

lo único que quiero que sepas es que no permitiré que ninguna de esas

le hagan daño a ninguno de los míos.

A ninguno. -Yo...

(TARTAMUDEA) Yo también haría cualquier cosa

por la persona que quiero.

Incluso matar...

(Música de tensión)

(GLORIA) Perico.

Cierra ya, que a estas horas no creo que venga nadie.

(JULIETA) Gloria...

He estado pensando y como os dije, no quiero ser un estorbo para nadie,

así que me voy.

Ha sido un día difícil, piénsalo y hablamos cuando descanses.

Venga, estate tranquila.

Gloria...

Tenemos que averiguar quién mató a la muchacha esa.

Se ha suicidado, Lisette.

Tenemos muchas cosas de las que ocuparnos.

Muchas cosas.

¿Algo más que decir? -Eh...

No, que si lo dices porque hoy no ha venido nadie,

que no te preocupes, que son solo unos días.

La gente se olvida y vuelve. -Muchas gracias, Clara.

Venga.

Perico...

¿Te puedo pedir un favor?

Sí, sí, claro.

¿Puedes dormir conmigo esta noche?

(TARTAMUDEA) ¿Tienes miedo?

(TARTAMUDEA) No, Julieta. No seguirás pensando en irte, ¿no?

Ya sabes cómo están las cosas.

Hoy no parece que vaya a ir mucho mejor.

(TARTAMUDEA) Pero dame un tiempo, voy a solucionarlo.

¿Cómo?

¿Tú crees que puedes hacer algo?

(CHICA) "¿Oiga? ¿Hay alguien al otro lado?"

Es una chica del cable, tengo que atender.

Sí.

Julieta.

Ahora voy.

Señorita. -"Le conecto".

Gracias.

(CHICA) Residencia del marqués Rodríguez de la Serna, dígame.

(TARTAMUDEA) Buenas noches.

¿Me puede pasar con el señor?

Dígale que soy Perico.

Pedro.

"Eh... El señor no está en casa, pero no se preocupe,

le dejaré el recado".

Ya...

Gracias.

(Llaman a la puerta)

Adelante.

Perico, échame una mano, por favor.

¿Cómo estás?

No lo sé...

No...

No me mires así, aquí el único que está enamorado eres tú.

"Si se va ella, me voy yo".

Por ti lo hubiera dicho también. Ya lo sé. ¿Cómo está ella?

Bueno, no sé...

Preocupada.

No sé, con las cosas como están, sin clientes,

tengo miedo que se vaya, Andrea.

Ya... Dame.

(TARTAMUDEA) ¿Tú crees que hay alguna forma

en la que pueda ayudar? Sí.

Yéndote a descansar, que mañana será otro día.

Ya iré yo a hablar con el periódico.

De alguna manera se tiene que solucionar.

No puede ser que la gente tenga miedo a entrar aquí.

He pensado que si...

(TARTAMUDEA) Que si viniera gente importante,

pues, a lo mejor, ayudaría.

La gente no tendría miedo de venir.

Sabes que te quiero, ¿verdad?

Y yo a ti.

Ah.

El otro día, buscando una camisa para Ricardo, encontré estas.

A lo mejor te sirven.

Pues sí, porque ya no...

no podía más.

Bueno, descansa. Y tú.

¿Sabes qué?

Cuando vengan, no les vamos a dejar entrar.

(TARTAMUDEA) Seremos nosotros quienes decidan

quiénes entran y quiénes no.

Un local exclusivo...

Un local...

exclusivo.

(PERICO) "Cuando vengan, no les vamos a dejar entrar.

Seremos nosotros quienes decidan quiénes entran y quiénes no".

(Música country lenta)

(Teléfono)

Ricardo León al habla.

¿Qué pasa, socia?

(Percusión)

¡Buenos días, señoritas!

¡Hora de levantarse!

¡Vamos!

Seguidme. Hombre, Perico... Buenos días.

Buenos días... ¿Tú por aquí?

Gloria, el pequeño y yo nos quedaremos en esta habitación.

Y el resto, para vosotras.

Para que os instaléis.

(TARTAMUDEA) ¿Eso por qué?

Aquí estaréis más seguras.

Y le podremos dar mejor utilidad al almacén.

Andrea, creo que es mejor que... Tienes que preparar un espectáculo.

He pensado que las chicas podrían colaborar contigo

como cuerpo de baile. Así, hacéis algo más especial.

Somos un equipo, ¿no?

Os necesito.

(Música animada)

Chicos, esto tiene que ir dentro.

¿Un local clandestino? Y privado.

Solo entrarán las personas que decidamos.

Pero primero, tenemos que reorganizar esto.

Así que aquí, en la cocina, se quedará Clara.

¿Y yo? En la puerta,

con alguien de seguridad, decidiendo quién entra y quién no.

Eso se me da bien.

Los primeros días, no dejaremos entrar a casi nadie.

Cambiaremos la entrada de ubicación, será por el almacén.

¿No crees que deberíamos esperar? Lo tengo todo claro.

A la gente le entra la curiosidad y se correrá el rumor.

¿Y cómo pretendes atraer a la gente?

Le diremos a la prensa que aquí solo entra

lo mejor de la ciudad.

(Música animada)

¡Que me quiero pegar unos puñetazos!

¡Vamos! -¡Venga, peque!

¡Vamos ahí! (CHANO GRITA)

(TARTAMUDEA) Sí, solo quería saber si le había dejado el mensaje.

(MUJER) "Ya le he dicho que sí, y le he dado la dirección".

¿Y? -"Tiene una agenda muy ocupada".

Ya, vale, gracias.

¿Qué tal, Perico?

Pues he tenido días mejores.

¿Te pongo algo?

Sí, ponme algo fuerte.

Contigo quería yo hablar.

Muy bien, cuéntame. A ver...

¿Qué te parecería ponerlo por aquí? ¿Crees que hay suficiente espacio?

¡Andrea!

Creo que ya lo tenemos.

"One, two, one two, three, and..."

(Música rap animada)

(CANTA)

¿Qué haces?

Preparándome.

No es muy... Es apropiado, Gloria.

La palabra es apropiado.

(LISETTE) Venga mañana, que seguro que va a tener suerte.

¿Estás viendo qué éxito estamos teniendo?

Pues haga un buen artículo, porque luego, se inventan cosas.

¿Sí? ¿Buenas noches? Estamos hasta arriba...

Seguro que me han dejado invitación.

Soy el marqués de Robledo de la Serna.

(Foto)

¿Marqués?

Pues es que no podemos aceptar más clientes,

estamos hasta arriba de títulos nobiliarios ahí dentro.

¿Puede usted dejarle un mensaje a Pedro Benito?

¿A Perico?

Dígale que ha venido a verle su padre.

Al final, parece que estábamos predestinados.

Lo supe desde el momento en el que te vi.

Me refería a ser socios.

¿Has apostado alguna vez? No.

Ven conmigo.

¡Julián! ¿Qué?

La señorita quiere apostar. ¿Por quién vas a apostar?

Eh... El bajito es el Torriño

y el otro, es el Toro.

Toro.

¿Y tú? Torriño.

El doble.

(Jaleo)

Tres, dos, uno, puños fuera.

(Música jazz animada)

¡Vamos, venga, dale!

(JULIÁN) ¡Puños fuera! ¡Bien!

No suelte por ahí que me has visto con Rosa, con la niña ni nada.

No, oír, ver y callar. No dejes el material aquí.

¿Qué pasa, jefe? ¿Cómo lo ves? ¿Eh?

Bien, muy bien.

Ramón ha salido de la ciudad. -¿Y eso?

¿Dónde están las licencias?

Supuestamente, en regla pero se las dio a Ramiro en mano.

Sí, la licencia la trajo Ramón.

Con un tal Rubio.

¿Cómo?

Perdón.

A ver, no quiero más problemas, yo, oír, ver y callar.

(SUSPIRA)

Así que éramos pocos y apareció el Rubio.

Aunque lo de callar, se me olvida.

(Tos)

Ahí está todo.

Eso fue lo que me dejó, pero parece que está todo en regla.

Sí, parece que está todo bien.

Al que no encontramos es a Ramón.

Ramiro, no te veo muy contento.

Sí.

Baena está en la cárcel, deberíamos celebrarlo, ¿no?

Bueno, siempre se las apaña bien ese cabrón...

Sí... ¿y con quién dices que vino Ramón?

¿Ramón?

Ramón... Ramón vino solo. ¿Solo?

Sí, solo, sí.

¿Estás seguro, Ramiro?

¿Tú de qué vas, rata asquerosa?

¿Tú qué eres, un chivato? -Es para ayudarte.

Que lo vio todo el mundo.

Vino con otro, sí, vino con otro.

No me acuerdo cómo se llama, no le di importancia.

Rubio, se llama Rubio.

¿Y qué hacía con él?

No pintaba nada, apenas habló.

¡No me vuelvas a tocar más!

¿De qué va todo esto?

Os he levantado esto cuando, mientras, te morías,

¿y así me lo pagas?

Lo pones muy difícil, Ramiro.

Confío en ti, tú confiaste en mí. Sí.

Porque te gusta estar en el lado del más fuerte.

Así es.

Mira,

si algo me enseñó mi tío

es qué hacer con los chivatos. Ya...

Pero... Ricardo.

Ricardo, ¡no me toques los cojones, Ricardo!

¿Quieres saber dónde está Ramón?

En el hoyo, con un tiro en la cabeza por tu tío.

Nos está haciendo la cama.

Esto es tanto tuyo como mío, no tengo motivos.

¿A qué esperabas para decírmelo?

A que arrancásemos todo esto. He invertido mucho aquí.

No quería que nada lo parase.

Muy bien.

Te vas a ir al médico de una puta vez.

Venga.

Tenemos un problema.

Pues me lo cargo. No, hombre, no.

Tiene razón, lo necesitamos y hace falta dinero.

¿Seguimos con el plan? Sí.

Francisco. Tú, conmigo.

Voy.

¿Estoy libre?

Claro, ¿no conoces la nueva ley de fugas?

No, señor...

Pues queda usted en libertad.

Puede irse.

Corre.

¿Sigue Ricardo León con la distribución?

Lo tenemos todo controlado.

No le quites el ojo de encima.

(Disparo)

Estuve poniendo al día a mis superiores

con tu planteamiento y están expectantes ante los resultados.

El rey creo que hasta sonrió.

Y no suele hacerlo si no hay muertos de por medio.

(Disparo)

Espero que no nos falles.

Voy a poner tu nombre en muy buena posición.

Gracias, pero ya sabe cuál es mi objetivo.

Estamos en crisis.

Ya no hay sitio ni para tener a los presos en las celdas.

Necesito resultados y todo será posible.

El Continental está llamando demasiado la atención.

He oído hablar de la propietaria.

¿Y? ¿Tengo que preocuparme? -No, no.

¿Y qué piensas hacer?

Seguir mi instinto, como he hecho hasta ahora.

Si te falla, ya sabes lo que tienes que hacer.

¿Tú has visto cómo te mira ese hombre?

Quiero que lo seduzcas.

Te voy a pagar más de lo que nadie te ha pagado en tu vida, ¿vale?

No vamos a tener ningún problema.

Estamos hablando de combates, de apuestas, de juegos...

Se trata de darle a la gente lo que quiere.

Y a la gente le gusta lo creativo.

Y nosotros podemos más.

Estáis en peligro.

He visto algo.

Alguien va a morir en sus manos.

Me prometiste protección. -La justicia, Ramiro.

Te lo prometió un agente de la corona, yo estoy por encima.

A los traidores hay que matarlos como perros.

¡Eres tartamudo, Pedro! ¡Tartamudo!

No, no puede pedirme eso.

El dinero lo puede comprar todo. Pero solo si lo tienes.

Por ti sería capaz de matar.

Igual yo me puedo ir a buscarme la vida, a mis cosillas.

Como igual ya...

Claro que sí, hombre, claro que sí.

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El Continental - Capítulo 5

16 oct 2018

Las noticias corren como la pólvora, todo el mundo habla del tiroteo de El Continental. Van a tener que cerrar el club; la prensa lo señala como un local de prostitución y venta de droga. Andrea cree que alguien quiere hundir el negocio y no está dispuesta a dejarse vencer.
Mientras, en el piso de arriba, Belice, la gitana, está intentando salvar a Ricardo, mal herido tras el enfrentamiento con su tío. Andrea tiene una idea que va a cambiar el rumbo del antiguo club de su padre: ampliar el negocio y entrar en el mundo de las apuestas. Ramiro piensa llevar su club de boxeo a El Continental.

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  1. Pilar

    Menudo chafin me lleve, cua do vi que habia cambio de horario. Me encanta la serie, ya podrian dejarla en un horario decente. Para slgo q hacen que vale la pena... van y lo quitan de su horario normal.

    pasado miércoles
  2. carolina

    Para mi una de las mejores series en hace mucho tiempo, la qieremos en horario normal y mas temporadas poooooor fiiiis cuando acaba me muero de ganas de qie llege el sig martes

    06 nov 2018
  3. Margarita Ortiz

    Me encanta esta serie!! Cada semana espero ansiosa un nuevo capítulo. Lo veo en Viginia USA por el canal internacional. Buenísima!

    31 oct 2018
  4. Belen

    Por dios q vuelvan ha poner esta serie en horario normal. Me parece espectacular hacia años q no me sentía tan atrapada por una serie así.. ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿

    30 oct 2018
  5. Anónimo

    Animo a que continúe la serie. Hacía tiempo que no me enganchaba a una serie retransmitida semanalmente. Pero con el cambio de horario me es imposible verla, por lo que la sigo online.

    29 oct 2018
  6. Vicen

    Yo también soy una que la sigo por Internet. Pues es una serie que me gusta si cuentan como audiencia los que la seguimos online seguro que subiría la audiencia. Que no la quiten por favor.

    25 oct 2018
  7. Marisol

    La serie me parece genial, tiene todos los ingredientes para ser un éxit, buenísimos actores, vestuario,musica, intriga..... No se puede cambiar de horario tan a la ligera...hay otras series violentas en el mismo horario ...incluso se proyectan clásicos del cine como el Padrino en horario normal y no pasa nada....será porque no es una producción americana?..'tienen q hacer valer más nuestro producto...Espero q siga sumando seguidores...Nos vemos en El Continental!!!

    24 oct 2018
  8. Angela

    Espero que por lo menos no la quiteis, aunque tenga que verla por internet, ya que ese horario es fatal..

    23 oct 2018
  9. Curni

    Me gusta mucho la serie y el reparto de los actores pero como estamos comentando todos el cambio de hora,lo único que han hecho de que el espectador lo vea a través de Internet. Queremos que vuelva al horario de siempre y dejad de cambiar tanto los programas,yo una veo la primera desde las cinco y media de la mañana hasta que voy a la cam

    23 oct 2018
  10. Mila

    Alguien sabe cuál es la canción en la escena en la que Ricardo y Andrea se besan? Y yo tampoco puedo entender por qué han cambiado la hora, yo mismo la veo por internet pero por favor la serie es excelente. Seguro que hay mucha gente que quiere verla.

    23 oct 2018