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Para todos los públicos El cazador de cerebros - Pseudociencias y credulidad - ver ahora
Transcripción completa

# Hacia Belén va una burra, rin, rin. # Yo me remendaba, yo me remendé.

# Yo me eché un remiendo... #

Siempre me pregunto por qué hay tanta gente

comprando lotería aquí cuando la probabilidad

de que salga un número en esta administración o en otra

es exactamente la misma.

Vamos a preguntar.

¿Tú crees que hay más probabilidades de que toque la lotería aquí

que en otro lado? Por los carteles de "primer premio",

"segundo", "tercero"... Aquí se venden más papeletas.

Se supone que tienes más probabilidades de que te toque.

No... ¿No?

Muchas veces ha tocado aquí. Porque se venden más números,

pero los números son iguales. La intuición me vale más

que las matemáticas.

Imagínate que yo quisiera este número concreto

que tú has comprado y no quedan más.

Te lo compro por 40 euros el décimo. No.

Pero con eso te podrías comprar dos décimos más.

Sí, pero no ese número.

Yo soy supersticioso y veo ese número y me lanzo a por él.

Vale.

Y si tengo que estar aquí cuatro horas, me estoy cuatro horas.

"Si estás viendo esto, es que eres una mente inquieta.

Ya somos dos.

Me llamo Pere Estupinyà y quiero investigar

cómo la ciencia intenta solucionar problemas globales,

explicarnos cómo funciona el mundo y hacernos más felices.

Y, para ello, busco cerebros que estén en la mismísima frontera

del conocimiento para que nos cuenten lo que saben.

Bienvenidos."

Hoy queremos analizar cómo nos traiciona el cerebro

para hacernos creer cosas extrañas.

Y hemos visto, como mínimo, tres situaciones.

El anumerismo. Sería liarnos con las estadísticas.

El no querer hacer caso de las matemáticas o la ciencia,

y esto sería la magia.

Y la superstición, el justificar como sea

nuestras creencias. Pero también hemos hecho trampa.

Al seleccionar solo los casos que confirmaban

lo que queríamos transmitir es también una mentira.

No eran casos inventados, no eran manipulados,

eran reales, pero distorsionábamos el mensaje.

Y esto también es falsear la realidad.

"El tema de las creencias es complejo.

Para entender los mecanismos mentales

que nos llevan a creer en poderes psíquicos, en astrología,

en teorías conspirativas

o en las pseudoterapias más surrealistas,

visitamos en Londres a un psicólogo interesantísimo

que investiga por qué la gente cree en fenómenos paranormales,

Christopher French."

¿Cómo te iniciaste en este?

Bueno, yo antes creía en muchas cosas paranormales.

¿En serio?

(RÍE) Para mucha gente es una sorpresa,

pero de joven tenía muchas creencias paranormales.

Lo que me hizo cambiar el chip fue leer un libro llamado

"Parapsicología: ¿ciencia o magia?", que escribió James Alcock.

El libro me demostró que estos temas se podían abordar

con una perspectiva escéptica que me pareció muy convincente.

Me interesa todo lo que yo denomino pensamiento mágico,

incluidas las creencias paranormales,

las supersticiones tradicionales,

las teorías sobre conspiraciones infundadas

y mucho más.

La mayoría de sesgos cognitivos son comunes a todos estos ámbitos.

Si hay tantísimos datos que la refutan,

¿por qué la gente sigue creyendo en estas teorías

con tanta convicción?

Porque se nos da muy bien convencernos de que es cierto

algo en lo que ya creemos o que queremos que sea verdad.

Se llama sesgo de confirmación.

A todos nos afecta en mayor o menor medida.

Y básicamente lo que significa es que aceptamos como concluyentes

las pruebas que corroboran lo que ya creemos

o lo que querríamos que fuera cierto,

mientras que si las pruebas parecen refutarlo,

seremos mucho más críticos,

intentaremos buscar motivos para rechazarlo

o no tenerlo en cuenta.

Ese es un mensaje clave.

Chris French ha investigado en profundidad

a personas que dicen haber sido abducidas

o visto fantasmas

o que creen genuinamente en tener poderes

y ve que no mienten.

Son víctimas de memorias falsas

o de fenómenos como la parálisis del sueño,

donde la imaginación y la realidad se mezclan.

"Y es que el cerebro nos traiciona de tres maneras:

en lo que vemos, la percepción;

lo que recordamos, la memoria,

y lo que pensamos, los sesgos cognitivos.

Hay muchísimos,

y hacen que en función de emociones, de deseos, estrés o sugestiones,

razonemos de una manera irracional.

Y esto está en la base de las creencias en pseudoterapias."

Si os hablo del fecomagnetismo

como una terapia completamente natural,

que aúna los principios del biomagnetismo

y algunos de la homeopatía y que tiene una visión

mucho más integral y holística del cuerpo humano

que la medicina convencional,

quizás pensaréis: "¿Qué te has tomado, Pere?".

Pero si os digo que la crearon dos médicos alemanes

de currículums impresionantes,

que está avalada por varios estudios

y que hay personas reales a las que les ha ido muy bien

para tratamientos dermatológicos o enfermedades como el asma,

quizás empezáis a dudar.

Mal hecho.

Tanto el término "fecomagnetismo" como los nombres y currículums

de los supuestos doctores, los mecanismos de acción,

incluso los testimonios, fueron inventados

por dos investigadores que querían comprender

cómo funciona este mundo de las terapias alternativas

y averiguar por qué tantas personas

creen en tratamientos que no tienen ni el mínimo aval científico.

Lo que decíamos en nuestra terapia

era que la caca mezclada con imanes es capaz de curar enfermedades.

(RÍE)

Y no sospechábamos que llegaríamos tan lejos.

"Empezaron como una broma, pero a Fernando y Mariano

les invitaron a ferias de medicina alternativa,

dieron conferencias,

se escribieron artículos sobre el fecomagnetismo,

les pidieron el producto y nadie les exigió pruebas."

Nos llamó la atención la reacción de los otros pseudoterapeutas,

que de forma acrítica

y como parte de una estrategia general

de no poner en duda nada,

aceptaban como si fuera cierta esta pseudoterapia.

Es más, nos preguntaban y querían incluir esta pseudoterapia

en sus centros de pseudoterapia.

Es decir, curar enfermedades con caca y con imanes.

-Tan fácil fue engañarles a ellos. Sí.

¿Las otras cosas que promocionan en su página web

tuvieron el mismo filtro, es decir, ninguno?

Claro. ¿Y llegasteis a intentar contactar

con autoridades del ámbito sanitario o...?

-Tuvimos una respuesta de una portavoz

de un grupo parlamentario de Sanidad

que decía que este tipo de terapias alternativas

no solamente eran muy importantes, sino que deberían estar incluidas

en el Sistema Nacional de Salud Pública.

¿Qué estrategias utilizasteis para ser convincentes?

Recurrimos a inventarnos nombres de médicos que parecían extranjeros.

La gente tiende a creer mucho más si un médico viene de Alemania

y te dice algo. Ajá.

También usando testimonios falsos.

Es una de las estrategias más comunes

usadas por este tipo de pseudoterapias.

Recurríamos a lo natural, la falacia naturalista.

Como es natural...

La caca es natural, ¿no? Sí.

Pues tiene que ser bueno y te tiene que curar.

Usamos una serie de falacias,

ampliamente usadas en este tipo de pseudoterapias,

para lograr venderse y lograr llegar a las personas.

Lo mejor que te puede pasar con estas pseudoterapias

es que te estafen y te quiten tu dinero.

Lo peor, que te quiten la vida.

-Hay varios motivos por los que se recurre a estas terapias.

Uno de ellos es el miedo.

Cuando te dicen que puedes morir, quieres intentar

todo lo que esté a tu alcance, aunque no funcione.

Otro motivo puede ser que te engañen muy convincentemente,

quizás porque el propio engañador está convencido también.

La batalla científica contra estas terapias

está ganada hace mucho tiempo.

El problema es la batalla social, digamos.

"Para vencer esta batalla social, hay que afrontar muchos bulos,

como los que dicen que el hombre no llegó a la Luna,

prometen curar el cáncer con dietas y brebajes

o niegan el cambio climático.

Los argumentos están en su contra,

pero sus mentiras, como las 'fake news',

por desgracia cuajan.

Ojo, que no todas las terapias complementarias son malas.

Simplemente se trata de asegurarnos de cuáles funcionan y cuáles no.

Dudar es bueno, pero que eso no nos lleve a ver

conspiraciones por todas partes,

como los anticientíficos antivacunas.

Las cifras no engañan:

uno de cada 1.000 niños no vacunados de sarampión morirá.

Y es que nuestro cerebro, el de todos,

es crédulo y fácilmente manipulable.

Hoy veremos cómo intentar aumentar la racionalidad.

Aunque algunas veces suceden cosas inexplicables."

Voy a pedirte, por favor, que pienses

en una persona significativa en tu vida.

"¿Existe la telepatía?

¿Tiene poderes paranormales un mentalista?

¿O quizá conoce mejor que nadie los mecanismos de la mente humana?"

Lo que yo procuro compartir de alguna forma son experiencias.

Efectivamente, es una combinación de disciplinas.

Desde la psicología, neurociencia, comunicación, sugestión...

También técnicas del mundo del ámbito de la ilusión.

Pero todas ellas enfocadas a ese resultado maravilloso, ¿no?

Desde percepción de pensamientos

y de otros sentidos.

No es algo sobrenatural.

Eh... No. No lo es. No lo es.

Utilizamos la percepción,

utilizamos la emoción,

utilizamos el poder de comunicación, tanto verbal como no verbal,

utilizamos las correlaciones,

utilizamos la memoria para convertirla en una supermemoria

o de alguna forma reconstruir

el recuerdo de una experiencia...

Y eso es aplicable no solo al ámbito del arte

o del mentalismo,

sino también a otros ámbitos,

al culinario, al educativo, al deportivo, al empresarial...

Pensad un número del uno al diez.

Por lo que sea,

la mayoría de personas piensa en el siete.

Es un automatismo de la mente.

Ahora pensad en una hortaliza.

Muchos habréis pensado "zanahoria",

porque os he sugestionado al terminar con "hortaliza".

A mí me cae muy bien Ramón,

porque él reconoce que no tiene poderes paranormales.

Simplemente usa estas sugestiones, estos automatismos de la mente,

para transmitir la idea de que descubre

lo que piensan las personas.

"Pero analicemos la última creencia absurda en llegar

impulsada por el ansia de notoriedad

y el sectarismo de las redes sociales:

los terraplanistas,

gente que genuinamente cree que la Tierra es plana.

¿Cómo puede ser?

Bueno, por los mismos mecanismos

que otras conspiraciones o enajenaciones grupales."

No hay más que usar los ojos, la Tierra parece plana.

La mayoría de nosotros, aunque reconocemos que parece plana,

también aceptamos que en realidad no lo es,

porque solo vemos una parte muy limitada

de la superficie terrestre

y hemos visto las fotografías de los astronautas.

Aceptamos que la Tierra es redonda y gira alrededor del Sol.

En cambio, estas personas parten de la intuición

de que parece plana

y luego se ponen en contacto con otras personas

que piensan lo mismo.

La culpa es de Internet.

Celebran conferencias,

tienen sus autodenominados expertos,

que esgrimen argumentos para demostrar de un modo satisfactorio,

por lo menos para ellos y para sus seguidores,

que la Tierra es plana.

Y también traman estrategias

para ignorar las pruebas refutatorias que contravienen sus ideas.

Aducen motivos para rechazarlas.

Todos lo hacemos.

Todos creemos que nuestras creencias son correctas.

Y creo que uno de los atractivos de las teorías conspirativas

es la noción de que no solo tenemos razón,

todos los demás están equivocados

y no se dan cuenta de que nosotros no.

Eso nos hace sentir especiales, ¿sabes?

Creo que quienes albergan teorías conspirativas

en cierto modo son escépticos,

dudan de la versión oficial de los acontecimientos.

El problema es que aunque sean escépticos,

carecen de las habilidades de pensamiento crítico necesarias

para evaluar bien los hechos empíricos

a los que se enfrentan.

Por eso caen fácilmente en trampas.

Otra característica de las teorías conspirativas

es que por supuesto son inmunes a la refutación

porque ante cualquier prueba que parezca contradecir la teoría,

la respuesta será que la han amañado los conspiradores.

Hay dos tipos de creencias.

Una es el misterio, y aquí la ciencia está limitada.

La ciencia no puede refutar que hace 3.000 años

llegaron extraterrestres a Egipto y construyeron las pirámides.

Otra donde la ciencia sí tiene mucho a decir,

como que haya energías curativas misteriosas

o que la Tierra sea plana o que las vacunas no funcionen

o que el cambio climático sea falso o que los astros a distancia

tengan influencia sobre lo que ocurre en nuestro cuerpo hoy.

Diréis: "Esto puede ser un poco arrogante".

Yo creo que la ciencia tiene que crear conocimiento,

descubrirnos cómo funciona el mundo,

pero aprender también es desaprender.

Y la ciencia sí tiene la función de poner a prueba hipótesis

y ser crítica con lo que se sabe y puede estar equivocado.

Es una función de la ciencia.

"Por eso el Instituto Nacional de Salud de EE. UU.,

uno de los centros en investigación biomédica más potentes del mundo,

tiene un centro específico para analizar

si terapias complementarias como la acupuntura,

el "reiki" o el "mindfulness"

funcionan bajo algunas circunstancias o no."

(Llamada por Skype)

Hay indicios de que, por ejemplo,

el yoga y las técnicas basadas en la meditación y el "mindfulness"

pueden ayudar a los pacientes a lidiar con el estrés.

Por ejemplo, en los casos de enfermedades que cursan con dolor.

Pero necesitamos más estudios para entender los mecanismos,

cómo funcionan exactamente estos tratamientos.

Y la acupuntura hay gente que dice que es solo placebo,

otros dicen: "No, porque conecta con todo".

¿Qué dice la ciencia?

Cuéntanos los hallazgos que se han recabado de momento.

Sí, de acuerdo.

La acupuntura es una técnica muy interesante.

Tiene muchos componentes.

Algunos son periféricos.

Por ejemplo, las agujas de acupuntura

interactúan con los tejidos periféricos.

Cuando se manipulan las agujas, se produce una interacción mecánica

entre las agujas y los tejidos conjuntivos.

Lo hemos demostrado.

Pero lo importante es que en los tejidos hay nervios.

Nervios sensoriales que mandan una señal aferente

al sistema nervioso central

y entonces ocurren cosas interesantes.

En función de la frecuencia y la duración de la estimulación,

se pueden producir cambios medibles en el cerebro

como respuesta a la acupuntura,

que, además, son duraderos y que pueden provocar

una remodelación cerebral con efectos en varias enfermedades

relacionadas con el dolor, por ejemplo.

Hay muchos estudios sobre la acupuntura.

Se ha investigado durante varias décadas.

Aquí en España tenemos un debate sobre la homeopatía.

Hay campos como la homeopatía donde es más difícil

diseñar experimentos que entiendan los mecanismos que intervienen.

Así que nuestra prioridad son más bien los tratamientos

como la fisioterapia manual o el "mindfulness",

donde por lo menos existe un mecanismo fisiológico

sobre el que podemos lanzar hipótesis y luego comprobarlas.

¿Crees que a veces los comunicadores científicos

somos un poco demasiado escépticos?

Una dosis saludable de escepticismo es fundamental.

En ciencia, hay que mirar los datos objetivamente por lo que son,

con independencia de si nos gusta o no el resultado.

Los resultados son los resultados.

Pero también hay que tener curiosidad científica.

Nos tienen que intrigar las nuevas ideas,

las nuevas hipótesis que se pueden poner a prueba

con el método científico riguroso.

Y me parece que lo importante es entender que hay tratamientos

fuera del sistema médico convencional

que pueden ser una fuente de innovación.

Nos ayudan a ver el cuerpo y la mente bajo otro prisma.

Y deberíamos abrirnos a este tipo de perspectivas,

porque pueden ampliar nuestra comprensión

del cuerpo y de la mente y sernos de ayuda.

Y creo que sí, tenemos que ser escépticos,

pero también ilusionarnos y mantener la mente abierta.

"Aquí la clave es la famosa frase:

'Abrir la mente, pero que no te caiga el cerebro'.

En el NIH, también han demostrado que algunas terapias

no superan el placebo, como las flores de Bach,

e incluso algunos suplementos de hierbas son tóxicos,

pero se venden por intereses."

¿Por qué las farmacias venden homeopatía?

Supongo que me lo pregunta porque la homeopatía

no tiene eficacia demostrada científicamente.

Bueno, las farmacias venden gafas de sol,

repelentes para mosquitos que no son repelentes para mosquitos,

homeopatía

y medicamentos convencionales que tampoco sirven para nada,

que también existen. Claro.

Es decir, las farmacias venden todo lo que dé negocio.

Además, me parece que sacan un margen de beneficio superior

con la homeopatía que con los medicamentos convencionales.

¿Por qué existe la homeopatía?

¿Por qué está tan arraigado algo que claramente vemos

que no tiene evidencia científica?

Queda demostrado con muchos ensayos que no es mejor que el placebo.

O sea, ¿es solo el incentivo económico o...?

El incentivo económico siempre cuenta,

pero yo creo que hay otras cosas.

Me puedo aventurar a decir que el médico homeópata,

probablemente, quizá ya solo por la palabra,

pero también quizá por la actitud durante la visita,

te permite abrirte más y contarle más cosas.

Todos sabemos que uno de los grandes problemas

de nuestra sanidad pública es la falta de tiempo

a dedicar a cada paciente.

Y es mucho más fácil, por ejemplo,

prescribir un medicamento para el colesterol

que dedicar diez minutos a explicarle al paciente

que para prevenir el infarto debe hacer este ejercicio cada día

o esta otra cosa o debe procurar no hacer otras cosas.

Estas cosas requieren tiempo y hacer una receta es muy fácil.

Uno de los fenómenos que más me sorprende

y también nos indigna a los que nos dedicamos

a comunicar la ciencia es que, habiendo tantas evidencias

mostrando los beneficios de la vacunación,

haya personas dudando de si vacunar a sus hijos o no.

"Es tan sorprendente, que Silvia Martínez-Diz

realizó un estudio analizando las opiniones

de los padres que llegaban a su consulta

dudando de la vacunación.

En su estudio, Silvia vio

que, como han disminuido las enfermedades infantiles,

muchos padres antivacunas consideraban, erróneamente,

que ya eran innecesarias.

Otros las rechazaban por seguir un estilo de vida natural

y otros, por supuestos riesgos."

En las escuelas de Medicina no se planteaba

la perspectiva de que alguien rechazara la vacunación,

porque la vacunación es, probablemente,

uno de los mayores hitos de la medicina.

Ha salvado millones de vidas, y sigue salvándolas.

Y cuando estos padres que tienen dudas,

legítimas, porque las dudas son legítimas,

sobre eficacia o seguridad,

tú les muestras datos.

Tú, no una farmacéutica o un sistema sanitario.

Tú dices: "Mira, estos datos de eficacia que sí funcionan...".

¿Les convencen o no?

Si tú aportas datos,

te sacan otros datos que han encontrado en otro sitio.

Pero se equivocan, ¿no?

Hombre, se equivocan, claramente.

De hecho, incluso algunos piensan que contraer la enfermedad

en ocasiones es más beneficioso

que estar expuesto a la vacuna.

Entonces, el riesgo de estar expuesto a una enfermedad

y padecer sus consecuencias

es infinitamente más elevado que el potencial riesgo

que ellos aducen a que puedan tener la complicación en la vacunación.

También tenemos que pensar que las vacunas,

los sistemas de vacunación, han sido...

Han sufrido las consecuencias de su propio éxito,

porque antes, cuando había sarampión, cuando había enfermedades,

cuando había polio,

cuando veíamos gente con las secuelas de polio,

no nos planteábamos que era un efecto beneficioso

el que esa vacunación nos estaba ofertando.

"El estudio también mostró que para convencer

a estos padres con dudas, la actitud conciliadora

funcionaba mucho mejor que los datos,

la imposición o incluso las amenazas de infecciones futuras.

Y que la clave es recuperar credibilidad

en el sistema sanitario."

La contundencia en las personas que rechazan la vacunación

puede ser contraproducente,

porque puede ser que haga el efecto contrario

de no abrirse al sistema público. (ASIENTE)

Hay que tratar de escuchar y no culpabilizar.

Y tenemos que tratar de empatizar.

Creo que hay que buscar puntos y nexos de unión.

Esto es un debate entre divulgadores científicos.

¿Debemos ser más contundentes

o más empáticos para convencer a las personas?

Hay gente que lo ha investigado.

Hay científicos que analizan empíricamente

qué mensajes son más eficientes para convencer a los antivacunas.

Y ven que los datos en frío no sirven para nada.

Y que la confrontación tampoco.

¿Cómo podemos luchar contra esto?

(SUSPIRA)

Es muy muy difícil.

Como hay dos maneras de plantearse las cosas,

una impulsada por las emociones

y otra más calmada, más sosegada y reflexiva,

y uno de los grandes problemas que tenemos

es que nos regimos mucho más por las emociones

de lo que la mayoría de nosotros queremos admitir.

Por ejemplo, pensemos en el movimiento antivacunas.

Los hallazgos epidemiológicos demuestran sin lugar a dudas

que los antivacunas no tienen razón.

Pero al principio la prensa cubrió el tema del tal forma,

que en pro de un supuesto "equilibrio",

por un lado, se aportaban pruebas estadísticas,

frías y nada emocionales,

y, por otro, a una madre llorando.

Y para la mayoría de los lectores el mensaje de una madre llorando

tiene mucha más fuerza que los datos epidemiológicos

puros y duros.

Sabemos que fomentar el pensamiento analítico

hace que la gente acepte con menos facilidad

las teorías de la conspiración.

¿Cuáles son las implicaciones sociales

de la ausencia de pensamiento crítico?

Son reales y graves.

Tendemos a pensar que estas cosas son graciosas

y hasta interesantes,

pero que carecen de importancia.

Y en muchos casos es así.

¿Te afectará en algo que tu vecino piense

que la llegada del hombre a la Luna fue un montaje?

Claro que no.

El problema es que, con las teorías conspirativas,

la mejor manera de predecir si uno cree en la conspiración X,

es si cree en la conspiración Y, aunque no tenga nada que ver.

Y es más probable creer que nunca ha habido alunizajes

si uno también cree que hubo una enorme conspiración

en el asesinato de JFK,

aunque las dos cosas no estén relacionadas.

Lo que explica esta correlación

es el rechazo a la versión oficial de los hechos.

Por un lado, para que la democracia funcione bien,

tiene que haber personas que se cuestionen a los líderes.

Es necesario.

Pero la idea de absolutamente todo lo que digan será una mentira

probablemente sea llevarlo demasiado lejos.

Así que aunque aparentemente no te afecte en nada

que tu vecino crea que el ser humano nunca pisó la Luna,

el problema es que eso hace que sea más posible

que crea que no es necesario vacunar a los niños,

y eso sí que puede ser perjudicial.

Llegados a este punto del programa,

creo que el factor más importante es el sesgo de confirmación.

El fiarnos solo de la información que confirma lo que creemos.

Porque equivocarnos nos equivocamos todos.

Y decimos: "Rectificar es de sabios".

Pero no lo hacemos.

Tenemos esta puñetera manía

de no querer cambiar nuestras creencias.

Nos dan cien datos en contra... y los desestimamos.

Nos dan uno a favor... "¿Ves? ¿Ves?".

Tengo que confesarte algo.

A ti y a la audiencia.

Soy pesimista.

Por los hechos alternativos y por el sesgo de confirmación.

¿Qué deberíamos cambiar?

Hay que exigir pruebas, pedirlas siempre.

Si un político afirma algo, que lo justifique con pruebas.

Y, de nuevo, todo se reduce al pensamiento crítico.

A decir: "¿En qué pruebas se basa esta afirmación?".

Incluso si es una declaración que nos gusta,

que queremos que sea verdad.

¿Lo es realmente?

No creo que ayude, en ninguno de estos contextos,

tratar a los que sostienen el argumento contrario de idiotas.

Tanto si hablamos de creencias paranormales

como si hablamos de posturas políticas,

en cualquiera de estas tesituras,

es mejor entender primero de dónde vienen las creencias,

qué las motiva,

cuáles son los factores emocionales y cognitivos

que instan a las personas a pensar de esa forma.

Y entonces quizás podamos combatirlo con eficacia.

Sin entenderlo, no lo vamos a conseguir.

"En el programa de hoy,

hemos visto que nuestro cerebro es un poco tramposo

y tiende a hacernos creer lo que le apetece.

Y algunos pseudoterapeutas, vendedores, políticos,

se pueden aprovechar de ello.

Debemos estar atentos,

tener espíritu crítico y autocrítico,

analizar las evidencias de manera objetiva

y estar abiertos a cambiar de ideas.

Y justo esto es lo que hace la ciencia,

que no es infalible,

pero es la mejor fuente de conocimiento que tenemos.

Aprovechémosla."

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El cazador de cerebros - Pseudociencias y credulidad

09 dic 2019

¿Por qué podemos llegar a ser tan crédulos? En este programa exploramos las trampas que a menudo nos pone el cerebro para ignorar las evidencias y caer en creencias erróneas o no contrastadas. ¿Qué nos mueve a confiar en terapias, teorías o informaciones que no tienen ninguna base científica?

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