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Para todos los públicos El cazador de cerebros - Extinción o salvación - ver ahora
Transcripción completa

En general, todo el mundo está de acuerdo

en la importancia de conservar la biodiversidad,

pero, a la hora de la verdad, muchos piensan:

"En caso de duda, ¿los humanos primero?".

Y creo que usted no comparte esa visión, ¿verdad?

Claro que no.

Es un error.

Si desaparece la biodiversidad,

si permitimos ese despropósito, vamos a sucumbir.

Edward Wilson, no de los más grandes naturalistas

de la historia y padre del concepto de biodiversidad,

nos advierte del profundo, rápido y dañino impacto

que los humanos estamos causando en el planeta.

De hecho, los biólogos hablan de una sexta gran extinción.

Y aquí, en la ría de Bilbao, geólogos de todo el mundo

han analizado unos estratos para demostrar

que nuestra actividad está provocando,

ni más ni menos, una nueva era geológica:

el antropoceno.

Me interesa mucho la historia de nuestro planeta.

Me interesa mucho su diversidad y estoy muy preocupado

de que nuestro mundo sea cada vez más homogéneo.

Cuando observamos este paisaje, vemos claramente

que tenemos un acantilado de unos 30 o 40 metros de altura,

con unas capas de color blanquecino o de color claro

que están dispuestas verticalmente... Sí.

...y que su contenido en microfósiles nos indica que tiene

una edad de unos 30 millones de años.

Y después, por fuerzas geológicas, en algún momento subieron.

Sí. Cuando se forman los Pirineos, la cordillera Cantábrica...

Se levantan y, desde la posición original,

horizontal, se ponen prácticamente verticales.

Sin embargo, lo que tenemos ahí abajo,

eso esos materiales de color oscuro con una disposición horizontal,

esos materiales, que no contienen esos microfósiles,

sino otros objetos que denominaremos "tecnofósiles",

porque son objetos fabricados por los humanos

y que hoy en día son parte de esas rocas,

no tienen nada que ver.

Claro, estas son rocas muy recientes.

¿De qué edad, más o menos? Unos 70 años.

Intuyo que esta es una de las pruebas

que habéis utilizado para armar este concepto

llamado antropoceno, ¿no? Exactamente.

Los humanos nos hemos convertido en una fuerza geológica

en el planeta, sobre todo en la superficie,

y que estamos sacando al planeta fuera de su variabilidad natural,

la que tenía en los últimos miles de años.

Alejandro forma parte del panel internacional

de geólogos que ha constatado y definido científicamente

un concepto que va más allá del cambio climático.

Incluye deforestación, la revolución industrial,

la pérdida de biodiversidad, alteración de ecosistemas,

residuos contaminantes o incluso las bombas atómicas,

que han dejado su sello radioactivo en la geología de la tierra.

¿Y el color de la arena, tan oscuro?

El color tiene que ver con el hecho de que es un material férrico

producto de los altos hornos, y podemos hacer una prueba.

Veremos que este material es magnético.

Si nosotros echamos la arena encima de este imán,

nos damos cuenta de que la arena está magnetizada.

Y este magnetismo no es natural, sino que proviene

de la fundición de los altos hornos y del proceso de calentamiento,

con miles de grados centígrados del mineral,

para que le extrajeran originalmente el hierro.

Esto es una roca. Ah... Sí.

Es una roca, no es una acumulación de arena suelta en absoluto.

Pero todas ellas provienen del proceso industrial

de fabricación de hierro en los altos hornos,

que se vertieron en mar abierto junto con los materiales

que revestían el alto horno, como, por ejemplo,

estos ladrillos u otros de distintos colores,...

Claro. ...que se tiraron todos juntos,

que formaron esa masa.

Algo que estamos viendo con el antropoceno

y el impacto del ser humano en el planeta,

tanto geológico como en la vida, es que es muy rápido,

sobre todo comparado con épocas anteriores.

Sí, es una de las principales características del antropoceno,

la aceleración de los procesos.

Estamos modificando, eliminando especies,

moviendo sedimentos, generando secciones geológicas,

con una velocidad desconocida hasta ahora en el planeta.

Y esto nos fuerza a reaccionar rápido,

al menos si queremos preservar esta gran biodiversidad.

Tenemos que actuar.

Es una de las lecciones del antropoceno.

Somos capaces de generar esto de modo muy rápido.

Por lo tanto, si consideramos que vamos

en una dirección equivocada, hay que corregirlo rápidamente.

Tenemos que actuar, y rápido.

No hay duda.

Con acciones a nivel global, como mitigar el cambio climático,

pero también protegiendo con muchísima convicción

lugares clave de un altísimo valor biológico

y ecosistémico.

Mil kilómetros más al sur, en Huelva,

estamos en uno de los lugares más mágicos e importantes

en cuanto a biodiversidad de la península ibérica,

del corredor del Mediterráneo y, de verdad, del mundo.

Doñana es una joya de la naturaleza, pero una joya frágil.

Voy a conocer a un héroe anónimo que lleva cuatro décadas

explorando y protegiendo este maravilloso espacio

que en la actualidad afronta todo tipo de desafíos.

Doctor Soriguer. (RÍE) Bienvenido a casa. (RÍE)

Al mejor observatorio de Doñana.

Guau, es que se ven un montón de cigüeñas volando.

Bueno, no solamente cigüeñas.

Mira, ahí se ven unos gamos, aquí se ven unos jabalíes...

Ah, sí. Sí, sí, sí.

Y acaban de salir por allí otros ciervos.

Es que la vida que tienen todos estos territorios es única

y, sobre todo, la tranquilidad, el relax,

y lo que nos enseñan.

Mi nombre es Ramón y sabía de siempre que iba a estudiar Biología.

Terminé aquí y mi gran sorpresa es que,

no solamente me encantó el primer día,

sino que, 42 años después,

siento como una especie de mariposas y pellizcos en el estómago.

Digo: "Esta es Doñana". Aún me sorprende 42 años después.

Claro, es que esto tiene un valor mundial.

O sea, esto no es solo un valor importante

para Andalucía o para España.

Esto es un refugio clave.

Es un "hotspot" de biodiversidad, pero, además, es refugio.

Puedes tener las dos cosas: tienes tus propios valores

más los que te llegan.

Somos la reserva espiritual de aves de Europa, sin duda alguna.

¿Cuál es el impacto neto del ser humano?

Por un lado, estamos protegiéndolo y, por el otro, amenazándolo.

O sea, ¿qué pesa más, al final? Es un problema de números.

Una persona antes manejaba una azada. Hoy en día, una buldócer.

Yo creo que es que no todos somos conscientes del valor.

En segundo lugar, si medimos el desarrollo

en los kilos de basura que somos capaces de producir...

Los kilos de basura, ¿por qué te los traigo?

Porque el río Guadalquivir recoge toda esa basura.

Probablemente, la mayoría de los andaluces

ni siquiera lo sepan,

que nosotros estamos recibiendo aquí los efectos que ellos producen allá.

Es el efecto mariposa a nivel local.

Si tuvieras que elegir la principal amenaza en Doñana,

¿cuál sería? Sin duda alguna, el agua.

El agua. El agua.

¿La cantidad? La cantidad y la calidad.

Tanto a nivel de aguas superficiales como de aguas profundas.

Tienes la ocasión de poder disfrutar de las últimas lagunas permanentes

de Doñana.

A la agricultura de le adjudica un determinado consumo.

Al número de personas también se le adjudica otro.

Si tu no tienes ingresos, aportes de agua,

tú no puedes sacar más.

Las cuentas no salen.

¿Tú crees que el espacio que hay ahora

protegido por el parque nacional y el parque natural

debería ser todavía mayor? Sin duda.

No podemos estar cada vez restringiendo más

las superficies protegidas que van a ser

lo que nos va a dar los servicios ecosistémicos.

Las zonas agrícolas son también imprescindibles

porque tenemos que comer. Sí.

Pero también tenemos que beber y tenemos que compaginarlo.

El agua dulce de esta laguna viene del subsuelo.

Siempre ha habido y ha sido la fuente de vida

de este espacio único, pero si con pozos

alrededor de Doñana sacamos agua del subsuelo,

para la agricultura o para el turismo,

inevitablemente se secará.

Se calcula que la intervención humana directa

es la causante de la desaparición del 80% de humedales de Doñana.

Estamos acostumbrados a escuchar que el cambio climático

es la gran amenaza al planeta, y lo es,

pero a veces oculta otras como los residuos,

la desforestación o todavía más útiles,

como la introducción de especies invasoras.

He vivido siempre en un pueblo de Madrid.

Con mi abuelo, cuando era pequeña, me gustaba ir al campo,

ver los conejos y las perdices y las liebres,

y eso ha hecho que estudiase Ciencias Biológicas,

y ahora soy investigadora.

Tú estás aquí cronometrando hormigas.

Miro la actividad de las hormigas,

que suben arriba a buscar alimento de los pulgones.

Es una especia invasora, esta. Se llama hormiga argentina.

Ella puede llegar, por ejemplo, en una maceta

o de una planta que se haya traído de otro sitio

o con la madera que se traiga de Argentina.

Con que entre una reina con varias obreras,

Ellas lo primero que hacen es una colonia muy grande,

con muchas obreras, y una vez tienen suficientes obreras,

van atacando a las reinas de las otras hormigas,

de las otras especies.

Si las otras son más grandes, se agarran de una pata, de la otra,

las estiran y las rompen. Esto es "Juego de tronos".

Es muy divertido. (RÍE)

Lo de las especies invasoras parece inevitable.

O sea, yo no sé hasta qué punto es algo tan peligroso

para la estabilidad de los ecosistemas o no.

Es tan grave como el cambio climático.

Sí, porque va a producir, está produciendo ya

una pérdida de especies que es similar

a la que produce el cambio climático.

Además, son sinérgicos.

De manera que tienes cambio climático,

tienes especies invasoras, y ambas cosas van a producir

un descenso brutal de la biodiversidad de los ecosistemas.

Hay muchas amenazas, pero, para ser justos,

también esfuerzos de conservación muy exitosos.

Y aquí, en la península ibérica.

Sin ir más lejos, hace 15 años, el lince ibérico

estaba en peligro crítico de extinción,

con menos de 100 ejemplares.

Y ahora se ha recuperado, con casi 500.

Algo parecido ha sucedido con el oso pardo

en la cordillera Cantábrica, cuyo número se ha cuadruplicado.

Y con otra especie emblemática para nuestro país:

el águila imperial.

Estuvo a punto de desaparecer y ahora se ha convertido

en una especie en vías de salvación gracias a la concienciación social

y al esfuerzo de profesionales como Miguel.

Soy Miguel, biólogo de nacimiento, padre converso

y, en mi tiempo libre, filósofo y harmónica de blues.

¿Y por qué estuvo al borde de la extinción,

Pues porque sufrió, como muchos otros predadores,

persecución humana directa

en la época en la que las escopetas eran fáciles y abundantes.

Y la gente vivía mucho más en el entorno rural

y perseguía a la imperial y otras especies.

La imperial se alimenta de conejos y la mayoría de la actividad

en esta zona eran cotos de caza menor.

Estuvieron a punto de desaparecer porque la gente se las cargaba.

Eran otros tiempos, afortunadamente. Podemos decir eso ahora.

Esto será uno de los principales objetivos en conservación.

No solo proteger, sino que la población local

esté convencida de que se debe proteger.

De poco serviría que soltáramos águilas aquí

si la gente que vive aquí no las quisiera.

La gente empieza a sentirlas como sus águilas,

que han vuelto a su casa. Qué bonito.

La expedición de hoy es para pesar, medir, extraer sangre

y colocar un GPS que estudiará las aventuras

del primer polluelo de una pareja de águilas

que acaba de instalarse en este espacio de la sierra de Cádiz.

Me parece que esa es la hembra.

El macho es más pequeño que la hembra en las águilas.

Esta finca es privada, no es un espacio protegido.

Y ese es el objetivo: la coexistencia

entre especies en peligro y humanos.

Esto es un alcornoque.

Aquí está.

Ah, mira. ¿Es esa?

No. Es un buitre.

Ah, un buitre. (RÍE) Es que no...

Lo que vamos a hacer ahora es capturar al joven,

cuando tiene 50 días de vida, creo que tiene,

para ponerle un pequeño emisor que nos permitirá saber

cómo se mueve durante los próximos cinco años.

Los territorios de águila imperial, como de otros rapaces,

tienen diferencias de calidad muy importantes.

Una consecuencia es que, cuando uno de los propietarios

de un territorio de alta calidad, por ejemplo, la hembra, fallece,

se genera un hueco ocupado por la hembra vecina.

Si su territorio es de peor calidad que el que está vacante,

O sea, no buscan tanto los mejores genes,

sino el mejor territorio. Efectivamente.

La diferencias de producción asociadas al territorio

y no al individuo que la ocupa son enormes.

-¡Hostia!

No. Está ahí, pero uf.

Ya está, ya la tengo.

Yo no sé cómo no se ha caído antes, tío.

-Sea cual sea el águila, si está en territorio de calidad,

producirá unos 30 pollos en su vida.

Si ese mismo tiempo lo pasa en territorio malo,

llegará apenas a tres.

Eso depende mucho más del territorio que de la calidad individual.

Qué emoción.

Vamos para allá y abrimos.

Tengo un polluelo de águila imperial en esta bolsa.

Ost... Pero esto no es un polluelo. (RÍEN)

Si quieres tocarlo, vas a tener la oportunidad.

Ostras... ¿A que es una monada?

Ostras... ¡Qué ojos!

¿Quieres pesarla y medirla tú y todo eso?

-Sí.

Lo que hacemos es tomar mucha información

sobre el estado de nutrición y otras cosas,

como la determinación del sexo.

También extraemos sangre para la determinación genética del sexo

y valores de nutrición que nos permiten saber

si la pareja está en un territorio de calidad

y produce pollos bien nutridos o no.

¿Los padres han aparecido?

Sí. Estoy seguro de que nos están viendo.

Otra cosa es que los veamos, pero seguro que están.

Siempre les dejamos un regalito después.

Les dejamos el pollo y algo de comida.

¿Ah, sí? Sí, claro.

Esto es una finca privada, y muchas veces decimos

que hace falta proteger muchos más espacios,

hacer muchos parques exclusivos para la naturaleza,

pero también hace falta integrarnos naturaleza y humanos.

Es imposible que el águila imperial u otras especies

sigan vivas solo en los parques nacionales.

Necesitamos acabar con la separación entre parque nacional y humano

y entender que hay que manejar la vida en el planeta.

¿Y cuáles son los grandes retos para conseguir eso?

Yo creo que empezaron muchos de nuestros antecesores hace tiempo

y era comprender que el viaje que hacemos

en el planeta Tierra no lo podemos hacer solos.

Necesitamos compañeros vivos.

Necesitamos aire que se pueda respirar,

suelos fértiles, agua potable... Todo eso es biodiversidad.

No es solo el águila imperial o el lince ibérico.

Pero de lo que hablamos es de la vida en la Tierra.

Y yo creo que ese mensaje ha ido calando.

Ahora mismo la actitud y la demostración de que eso es así

es que casi todos los grandes predadores

que han sido perseguidos en la mitad última del siglo pasado

ahora mismo están recuperándose entre mucho y muchísimo.

Y es básicamente debido a un cambio de la actitud humana.

Lo importante para la conservación de especies

no es la presencia humana,

es la actitud que los humanos tengamos con esa presencia.

El águila imperial es una especie en vías de salvación.

Y otro ejemplo de éxito es el lince ibérico.

Hace 15 años, en España quedaban solo 100 ejemplares

y la especie estaba en peligro crítico de extinción.

Ahora, gracias a esfuerzos institucionales, científicos

y sociales, quedan casi 500 ejemplares.

Continúa habiendo amenazas, pero está en recuperación sólida,

mostrándonos que el ser humano, cuando quiere, puede.

Vamos ahora a los laboratorios de la estación biológica de Doñana

a conocer a un genetista que está desarrollando

el Tinder de los linces.

Soy José Antonio y empecé como genetista molecular de plantas,

pero, en un momento dado,

cambié mi carrera para orientarla a la biología y a la conservación.

Actualmente, intento aplicar las técnicas de la genómica

para contribuir a la conservación de especies.

O sea, hay poca diversidad en los genes de los linces actuales.

Hay muy poca diversidad.

Tiene menor diversidad que ninguna otra especie

con la que se haya secuenciado el genoma.

¿Son muy homogéneos, muy hermanos o...?

Claro, todos los linces son muy parecidos entre sí.

Globalmente tienen muy pocas variantes genéticas.

La consanguineidad aumenta la probabilidad

de que dos genes recesivos se junten en un mismo individuo,

porque lo heredan del padre y de la madre,

y expresen una enfermedad que normalmente no se expresaría.

Por ejemplo, un caso de epilepsia infantil

que tiene una incidencia relativamente alta en la población.

Cuando tienes esta información, ¿qué se puede hacer?

O sea, ¿podéis llegar a decir: "Este padre y esta madre

son los más compatibles genéticamente"?

Seleccionamos cruzamientos,

quién debe reproducirse primero, quién tiene prioridad,

y con quién debería hacerlo.

Elegir las parejas, ¿no?

No dejarlos sueltos y que hagan

lo que se hace en la naturaleza, sino decir:

"No, tú tienes que reproducirte con este, te guste o no te guste".

Exactamente.

En cautividad, tenemos el privilegio de decir:

"Vamos a hacer que todos se reproduzcan por igual".

Para que todas las variantes se transmitan

y la diversidad se mantenga.

¿Cómo sabéis que ahora el genoma de los linces

es más homogéneo de lo que era en el pasado?

Con el lince hemos tenido una oportunidad de comprobarlo.

Y eso es gracias a que tenemos animales preservados del pasado.

Los tenemos en colecciones.

Quiero enseñarte esto.

Guau.

Ostras.

De estos ejemplares disecados, se extrae el ADN,

que se comparará con el de los linces actuales.

Por suerte hay iniciativas de conservación

y están dando resultados muy importantes,

pero trabajo hay, ¿eh?

Hombre, yo creo que es una conclusión interesante.

O sea, en los casos en que se ha intentado revertir

una situación de declive, como en el caso del lince,

donde se ha puesto la voluntad, los fondos, la profesionalidad,

el saber hacer, se ha conseguido.

Es un mensaje positivo.

Igual podría pasar con cualquier otra especie

que necesitemos recuperar. Claro.

Y, sin embargo, no debemos confiarnos a recuperar especies

que ya están en peligro.

Lo ideal sería parar esa dinámica que conduce a las especies

a ese punto.

Hoy hemos conocido a algunos de los muchos conservacionistas

que realizan un trabajo oculto, difícil,

pero que debemos reconocer y apoyar,

porque son los que miran a largo plazo,

los que luchan por algo tan romántico,

pero también fundamental para las próximas generaciones,

como es tener un planeta rico y sostenible.

En Harvard, habiendo fundado la sociobiología,

estudiado todos los recovecos de la biodiversidad

y siendo Premio Pulitzer escribiendo sobre naturaleza,

Edward Wilson lo tiene claro.

Me llamo Edward Wilson, pero todos me llaman Ed.

Es mucho más agradable estudiar Física, Química y Matemáticas

si estudias también la naturaleza.

Lleva toda la vida estudiando la biodiversidad,

lo cual le brinda una perspectiva única.

Y ha hecho una propuesta llamada Half-Earth, "medio planeta",

que consiste en conservar gran cantidad de ecosistemas.

Exacto.

Llegamos tarde.

Pese a los esfuerzos de conservación de la biosfera

de todas las organizaciones del mundo

que intentan salvar la naturaleza,

hemos podido detener el descalabro de solo una quinta parte, el 20%,

de las especies vulnerables y en peligro de extinción.

Todo me llevó a sugerir que tenemos que acometer

un paso más grande.

Con solo que salváramos la mitad de la superficie de la Tierra,

la mitad de la tierra firme y la mitad de los mares,

volveríamos a la normalidad y detendríamos

el ritmo de extinción.

Estabilizaríamos al 85%, a más del 80% de las especies.

Podemos salvar a la mayoría de las especies

y, además, hacerlo rápido.

¿Es posible hacerlo?

Si miramos la geografía de la Tierra, la respuesta es que sí.

Atendiendo a la cartografía de la Tierra

y a lo que queda disponible,

vemos que hay mucho espacio donde la naturaleza aún prevalece.

Y hay que hacerlo, simplemente se tiene que hacer.

(ASIENTE)

Simplemente hay que hacerlo. Así que pongámonos manos a la obra.

Probablemente será más fácil de lo que muchos se imaginan.

Además, será una tarea muy grata.

Destinemos la mitad del planeta a la naturaleza.

Creemos un espacio seguro para las personas,

sus familias, sus descendientes.

La Tierra en su conjunto seguirá conservándose a sí misma,

por destructivos que seamos nosotros en nuestra mitad del planeta.

(RÍE) "Nuestra mitad".

Empezamos el programa preocupándonos por el poder destructor

y lo terminamos con cierto optimismo.

No ingenuo, para nada complaciente, pero sí observando

ejemplos concretos en que este mismo poder

lo utilizamos para preservar la biodiversidad

y, sobre todo, constatando esa convicción social cada vez mayor

en que debemos conservar la naturaleza

y desarrollarnos de manera sostenible,

en equilibrio con el resto de seres vivos del planeta.

Es la única opción.

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El cazador de cerebros - Extinción o salvación

24 oct 2017

Vivimos un momento crucial en la vida del planeta. Hemos entrado en un nuevo periodo geológico marcado por la huella humana. ¿Decidiremos preservar el planeta tal y como lo hemos conocido? Visitaremos Doñana y charlaremos con el gran naturalista Ed Wilson, creador del concepto de biodiversidad.

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