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No recomendado para menores de 12 años El Caso. Crónica de sucesos - Capítulo 9, 'El misterio de la mano cortada'
Transcripción completa

El asesino del rosario está en la calle.

Me ronda y me quiere joder.

Se fugó un loco del manicomio. Olvídate del asunto.

Ha sido él, ¿no?

Debo saber quién es el asesino para hacer bien mi trabajo.

-No tiente la suerte. -Creo que me buscan.

Las manos a la vista, Santafé.

¿Si te gustan los hombres por qué nos casamos?

Devuélvale esto, se lo olvidó.

-Debía aclararle que no quiero verle.

-No está pendiente de él. Él busca consuelo en otros brazos

porque usted lo ha castrado.

-He recibido una llamada. Un doctor en psiquiatría.

¿Desde cuándo sabes que Gerardo es invertido?

¡Cállate!

No sé lo que me pasó el otro día, pero no puedo.

No soy así.

¿Te gusta esa chica?

La verdad es que sí.

Me pidió que me casara con él y acepté.

Espero que hayas pensado dónde te metes.

¡Hijo de puta! ¡Fuiste tú!

-No estoy segura con la boda. Hay cosas de Toño que no me gustan.

Si esta noche decides no casarte, llámame.

(Teléfono)

¿Sí?

(Ruidos)

¿Rebeca?

¿Hola?

-No hagas lo que todas las novias. Llega a tu hora.

-Le han plantado como una lechuga.

-La madre de Rebeca no sabe nada. Se la ha tragado la tierra.

Volverá. Te mereces una explicación.

(Llaman a la puerta)

Va vestida de médico. Podría ser Rebeca.

No lo entiendo, lo detuviste. Se entregó él mismo.

Pues no es él. No es él, coño.

Es un muerto escapado de la fosa.

Si se escapa de la fosa es porque está vivo, ¿no?

-¡Que alguien me ayude!

-No les morderá. Está muerta.

¿Cómo?

¡Está viva!

Le inyectó un anestésico paralizante.

La cantidad justa para que fuera consciente de todo.

Mantente alejado de ella, aunque solo sea por su seguridad.

(Sintonía de cabecera)

(Máquina de escribir)

(Encendedor)

(Música de suspense)

(Disparos)

(Disparos)

¡Quieto! ¡Policía!

¡Suelta el arma! ¡Suelta el arma, cojones!

(GRITA) ¡Para el coche!

¡Joder!

-¡Está muerto!

Coged el arma.

A ver, señores. Un poco de atención.

Gracias, Puri.

Alguien está usando la redacción como...

"Meublé". (RÍE) ¡Coño!

Desde hace días, mi despacho huele a humanidad

y Puri me ha informado

de la aparición de una prenda interior masculina

en el laboratorio de revelado.

(RÍE)

Alguien anda muy achuchado para traerse aquí una gachí.

Germán, esto es un periódico serio. Os dan la mano y tomáis el brazo.

(TARTAMUDEA) ¿Yo? Yo no he entrado...

Eso se lo cuentas a otro.

Ya hablaremos tú y yo. Esto no quedará así.

Anda que...

Vamos, señores, ¡que estamos a día de cierre!

Esas máquinas, ¡no las oigo!

Han encontrado a un vagabundo muerto en el viaducto de Segovia.

¿Otro suicidio?

El año pasado se mataron cinco personas.

Una página, Jesús. Con foto.

¿En serio? No es noticia para mí. No me jodas.

No me jodas. Se hace lo que yo digo ¡y punto!

Me tomáis a pitorreo. Lo último ha sido lo de Germán.

Bueno, bueno. ¡Cojones!

¡Perdón!

¡Hey, Massiel! (SUSPIRA)

Ni te quites el abrigo, que tenemos caso.

Y a Rodrigo enfadado. Muy bien. Hasta luego.

Hasta luego, plumillas. ¿Qué pasa?

Ahora te cuento lo de Germán. (RÍE)

Unos 60 años.

Sin identificar.

Buenos días. Peluso, que te pierdes la función.

Calla, que llevo un día...

¿Qué tenemos? ¿Se tiró por el viaducto?

No le he hecho la autopsia y no puedo confirmar nada,

pero aparentemente no presenta traumatismos.

Excepto esto, claro.

¿Eh?

Los mendigos siempre montan gresca ahí.

(IRÓNICO) Y le cortaron la mano para comérsela.

Ese sí que es un buen titular.

Tú y tus tonterías, de verdad. En este país se ha pasado hambre.

Dejadla hablar.

Gracias.

El corte es de una precisión quirúrgica.

Hecho post mortem.

(SUSURRA) ¿Qué hay por comisaría? Dame algo de chicha.

Un tiroteo en el centro. Tenemos un sospechoso en comisaría.

No te cuento nada más. Algo es algo.

(Disparador de cámara)

Mirad si Margarita puede acercarse. ¿Eh?

Que miréis si Margarita puede acercarse.

Ah, bien. Ah.

Massiel.

Deja de mirarme como un fantasma.

No han pasado ni 15 días y ya estás trabajando.

Prefiero estar ocupada.

Eh.

(SUSPIRA)

La noche que te atacaron... Esa noche, ¿qué?

Sonó mi teléfono. ¿Eras tú?

(SUSPIRA) Que haya vuelto a trabajar no significa que esté preparada

para hablar de esa noche.

Y menos de mi futuro.

Lo entiendo. (RÍE)

Venga.

(SUSPIRA)

(Música inquietante)

(LEE) "Franz Steiger.

Nacionalidad: alemana.

Reputado empresario".

¿Qué hace un hombre como usted en un tiroteo?

(ACE. ALEMÁN) -Salía de un almuerzo en el ministerio de Exteriores.

-Y dos encapuchados intentaron secuestrarle.

-No sería la primera vez.

-Por eso va por la calle armado. -Tengo derecho a protegerme.

-Eso es que tendrá enemigos. ¿No se le ocurre quién?

-¿Quiere que le haga su trabajo? -Oiga, déjese de pamplinas.

Tenemos todo el día para que conteste a mis preguntas.

-No estaré aquí mucho tiempo.

-Libere inmediatamente al Sr. Steiger.

-Usted no tiene autoridad.

-Veo que no le han informado.

Soy el nuevo comisario jefe.

Me sorprende que no se lo notificaran.

-¿Qué significa esto? -Arriba han decidido relevarle.

No le vendrá mal el descanso después de lo de su boda.

-No necesito descanso. Tengo un asesino que atrapar.

-Ya me encargaré yo. -No pueden hacerme esto.

Lo de ese hijo de puta ya es personal.

-Por eso. Ha perdido perspectiva.

Y espero que colabore en lo que necesite.

Nada de tontear con la prensa. ¿Entendido?

Por ellos estamos en esta situación. ¿Queda claro?

Vamos a los asuntos prácticos.

Pienso ocupar este despacho. Quiero que quede libre esta tarde.

(Teléfono)

(Teléfono)

¡Luisa! (RÍE)

¿Qué haces aquí? Espero a Miguel.

¡Ah! Hola.

Voy pidiendo un café. Sí.

No... No sabía que os seguíais viendo.

Clara, ese chico me tiene loca. No sabes cómo besa.

(RÍE) Estoy buscando un piso. Si te enteras de alguno en alquiler.

¿Os vais a casar?

No seas antigua. Es solo un lugar donde poder vernos.

Nunca me permitirían casarme con un chico como Miguel.

Ah.

Es un entretenimiento.

Mientras llega el hombre perfecto. (RÍE)

Ya.

Ay, Luisa.

Hola. ¡Hola!

Hola. (EUFÓRICA)¡Uy!

(RÍE)

¿Qué tal el día, guapa? (RÍEN)

(LUISA) Sí que estás guapo.

(Música de suspense)

Buenas noches.

Órdenes de arriba. Joder.

¿El soldadito de plomo es el comisario?

Me descojono. -Vosotros, calladitos.

A ver si también os darán por culo.

Al caso. ¿Qué tenemos del mendigo?

No es un suicidio. Tiene una mano amputada.

Para robarle un anillo o algo así.

Un anillo. ¿Un mendigo?

Se la han arrancado para comérsela. (RÍE)

Se nota que erais compañeros.

¿Qué? Nada, cosas mías.

Acompañe a Steiger y que le devuelvan sus cosas.

Le ruego una vez más que nos disculpe.

Si me acompaña.

Devuélvale al Sr. Steiger sus cosas.

(SUSPIRA)

Discúlpeme.

Como si no tuviera bastante con Jesús trasteando por aquí.

Yo soy más guapa y más simpática. ¿Es el tipo del tiroteo?

¿Me deja hacer unas preguntas? Si le dejo, me cortan el pescuezo.

Ay.

Es alemán.

Supongo que será un pez gordo.

No, no, no.

Perdone, Sra. Moyano, ¿me podría firmar un autógrafo?

Mi madre no se cree que la conozco.

-Claro. ¿Cómo se llama su madre? -Isabel.

-"Para Isabel...

Con cariño".

Tome. -Muchas gracias.

-A usted.

Vamos, que nos vamos.

Buenas... ...Noches, meapilas.

Lumbreras, ¿cómo te traes a una tía a la redacción?

No se le ocurre ni al que asó la manteca.

Pero, Jesús, que yo...

Con lo escrupuloso que es Rodrigo con su despacho.

Y además, tío listo, ese sofá lo usamos todos. Qué asco.

Vale, a ver un momento. Aquí dais todos por hecho

que soy yo el que se ha traído a una tía.

¿Te han echado de la pensión?

Pues ven a mi casa, que tienes un sofá.

¿Lo veis? Pero si yo sigo en mi pensión.

Que además me tratan como un señorito.

-Acláraselo a Rodrigo, que está de un humor de perros.

-No, que me lo aclare él a mí. Que yo no he hecho nada.

Siempre se me señala y estoy hasta los cojones.

Chicos, decidme que tenemos algo, por vuestra madre.

Queda media hora para el cierre. El mendigo no se suicidó.

Asesinato.

¿Quién quiere matar a un mendigo? Moriría de hambre o de frío.

Tenía la mano amputada, así. (IMITA UN RUIDO CORTANTE)

"Ondia". Me gusta. ¿Te da para una página?

Con foto estiro a dos. Estupendo.

Porque salimos con menos páginas que un folleto.

Dale, Massiel.

Margarita, ¿y el tiroteo? En comisaría no dicen mucho.

El detenido es un alemán y por lo visto, importante.

Ya lo han soltado.

Va por la calle con una pistola. Una Luger.

Ya tenemos titular.

¡Todos a ello!

(Máquinas de escribir)

¡Nos queda media hora!

(Música de tensión)

(Música de intriga)

¿Me está usted siguiendo?

(INSPIRA)

¿Jagai?

(SUSPIRA)

(SOLLOZA)

No sabía que venías a Madrid.

-No sabía si querías verme.

Perdona por no contestar a tus cartas.

-Era lógico.

Habías encontrado a alguien. Me alegré por ti.

-Debía haberme quedado en España.

Contigo.

-No te pongas melodramático. Tu guerra estaba en otra parte.

Y aquí paz y después gloria.

(Música inquietante)

(SUSPIRA SORPRENDIDA) -He venido a Madrid por esto.

El hombre al que intentaron secuestrar

se llama Hans Leipzig.

Un antiguo oficial de las SS.

-Por eso tiene una Luger.

-Fue médico en el campo de concentración en Treblinka.

-¿No fue allí donde...

-Él mató a mis padres.

-¿Fuiste tú quien intentó secuestrarlo?

¿Qué tal con Luisa?

(RÍE)

Nos estamos conociendo todavía, pero muy bien. (SUSPIRA)

Me gusta, ¿sabes? Es guapa, inteligente...

No sé, quiero hacer las cosas bien. Que sepa que voy en serio.

¿Debería hablar con su padre?

Yo esperaría un poco.

Buenas, parejita.

Ya estamos todos. Empecemos por las novedades.

También le cortaron la lengua. ¿La lengua?

(ASIENTE) Le cortaron la mano y la lengua.

Dos cortes limpios. Cirujano.

¿Y esas manchas?

Podrían ser de una intoxicación o de septicemia.

¿No identificado?

¿Es la víctima del tiroteo? Sí.

Murió de un disparo al corazón.

Pero ya le he dado la autopsia...

(GIME) ¡Ay! Al nuevo comisario jefe.

¿Nuevo comisario? ¿Qué nuevo comisario?

Nada, te lo contaré después. ¿Puedo echar un ojo?

Sí, claro.

Hala, ya ni pedimos permiso.

Mirad.

Esto os ayudará a identificarlo. ¿Eso qué coño es?

Parecen las marcas que hacían a los prisioneros

en los campos de exterminio nazis.

¿Nazis?

Ese nazi mató a mi compañero cuando se escapó.

Tengo órdenes de trasladarlo a Israel.

Ahí le juzgarán por sus crímenes.

Debemos actuar con rapidez. Antes de que se largue.

Huirá a Sudamérica en los próximos días.

-Jagai, yo soy solo una periodista. No puedo ayudarte en esto.

-Tienes contactos. Puedes pasar desapercibida.

(RESOPLA) -Yo te protegeré.

-Conozco a una persona en la embajada de EE.UU. que me...

(SUSPIRA) La verdad es que no me quiere ni ver, pero...

Intentaré convencerla para que nos ayude.

-¿No tienes artículos que escribir? Soy de darle a la tecla de noche.

Son las que sobraron.

(SUSPIRA)

No pararás hasta que te diga lo que quieres oír.

¿Qué es lo que quiero oír?

No me casaré, Jesús.

Pero no te hagas ilusiones, no es por ti.

Es que después de todo lo que ha pasado

me estoy replanteando muchas cosas.

Ya.

¿Ya se lo has dicho?

No. Le acaban de degradar.

Ay, lo he oído. ¿Qué ha pasado?

Yo ya me iba. Espera. Tengo que hablar contigo.

(ASIENTE)Vamos.

¿Cómo estás? Ya me han contado.

Solo me han relegado del caso Santafé.

¿Qué ha pasado?

Dicen que estoy demasiado implicado por lo de Rebeca y no veo nada.

Ahora te digo una cosa.

Atraparé a ese hijo de puta aunque sea lo último que haga.

¿Voy a contar contigo?

¿El comisario jefe Camacho me pide ayuda?

(RÍE)

-Emily.

Emily, espera.

No cuelgues, Emily.

-¿Quién es Emily?

-Una buena amiga.

¿Te importa? -En absoluto, señorita.

¿Qué tienes ahí?

(NERVIOSO) -Eh, nada.

-Eres tú.

¡Eres tú! -Eh, si te apartas...

Creo que el que ha dormido aquí es Aníbal.

(RESOPLA)

-¿"La imitación de Cristo"?

Me cago en todo lo que se menea.

-¿Dónde está el beato este? -Acaba de salir.

Debe rezar una novena por un miembro de la residencia.

(RÍE) -Una novena.

La novena de Beethoven le voy a dar. -Germán. ¿Adónde vas?

Espera, Germán.

-Vamos para allá, venga.

¡La puta!

-¿Qué?

-La chica que va con Aníbal.

Que es la Reme.

Una mujer... de la vida.

(APARICIO RESOPLA)

(Puerta)

Coño, se llama antes de entrar. Que sí, hombre, que sí.

Noticias frescas del cadáver del mendigo.

Escucha. Te sonará.

Además de la mano, le cortaron la lengua.

Y el cuerpo tiene unas manchas que Rebeca no identifica.

¡Coño! El misterio de la mano cortada.

(LEE) "El misterio de la mano cortada".

Demasiadas coincidencias.

Esto fue en marzo del 54. Hace 12 años.

Fue tu primer artículo, Jesusito.

Acababa de dejar la policía.

(Máquina de escribir)

(RECUERDA)"No hagas tonterías, Jesús.

Pepe Garcés es el asesino del rosario

y lleva años en la cárcel. Y una leche.

No me dejan hablar con él por orden tuya.

¿Te asusta que me cuente la verdad?

(NIEGA)

Por eso te han ascendido tan rápido a comisario.

Si dejaras de tocar los cojones, tú también llegarías lejos.

¿Sabes la diferencia entre tú y yo?

Que yo tengo principios.

Para ti para siempre.

(Música de tensión)

(Puerta)

-¿Cómo que cerrarás 'El Caso'? Si no pago la imprenta esta semana,

no nos sirven más papel.

Esto no se puede acabar tan pronto. La vida.

¿Quieres otra? Doble.

Honorio... Pago yo.

Don Rodrigo.

¿Un día duro, inspector? (SUSPIRA) Más o menos.

Acabo de dimitir. (RÍE)

Quizá Ud. puede darme trabajo.

Estoy a punto de cerrar el periódico.

Necesito un milagro.

¿Un milagro? ¿Una noticia?

(ASIENTE)

Me ha llamado un viejo conocido, un golfo al que he sacado de apuros

y dice que su madre, la marquesa de Montani,

lleva dos días encerrada con el cadáver de su hija.

¡Ondia! La marquesa de Montani. Efectivamente. ¡Piu!"

Entramos en la casa con ayuda del hijo de la marquesa.

Y menudo panorama.

(Música de suspense)

(RECUERDAN) (HOMBRE) "-Pasen.

-Quiero estar con mi niña. Marchaos de aquí.

¡Váyanse de aquí!"

La niña murió de leucemia

pero su madre le cortó la mano y la lengua

para defenderla de no sé qué demonio.

Como una cabra, vamos.

(MARGA) Estaba como las maracas de Machín.

(Música inquietante)

(Disparador de cámara)

Por fin teníamos la portada que sacaría "El Caso" de la ruina.

Pero, ja...

(RECUERDAN)"La censura no nos deja publicar la foto.

No me jodas. (SUSPIRA)

¿Y qué hacemos?"

¿No os dejaron publicarla? La foto no pasaba los cánones.

No teníamos tiempo de reacción. Tenía la rotativa parada.

Así que a grandes males...

(GOLPEA RÍTMICAMENTE) Medidas desesperadas.

(RECUERDAN)"Tinta roja.

¿Y dices que esto salvará el periódico?

Si se te ocurre algo mejor... No hay tiempo para nada mejor.

Me cago en la mar.

Oye.

¿Iba en serio lo de trabajar aquí? Si salimos de esta.

No puedo darte mucho sueldo, pero podrás investigar a tutiplén.

(DA PALMADAS) ¡Esas máquinas! ¡No las oigo!"

Vendimos tantos ejemplares que sacamos una segunda edición.

¿Y qué fue de la marquesa?

La detuvieron.

Pero era amiga personal del Caudillo

y al poco tiempo salió del hospital penitenciario.

Y de este caso, nunca más se supo.

La historia se hizo tan popular

que se puso de moda esa canción para asustar a los niños.

(CANTAN) "Esconde la mano de la vie-ja".

¡Ah! ¡Viene de ahí!

No sé.

(SUSPIRA)

¿Seguirá viviendo en la misma casa?

¡Venga! ¿A qué esperáis?

¡Vamos!

(SUSPIRA SATISFECHO)

¿No tienen a nadie con el número de identificación del tatuaje?

Está bien, de acuerdo. Muy bien, muchas gracias.

(CAMACHO SILBA) Joder, es como un fantasma.

(CHISTA) Tu novia.

-Joder, Montenegro. Has dado el braguetazo de tu vida.

Achantando, que luego entran moscas.

Vaya gachí.

¡Hola! Hola. Vengo a invitarte a comer.

Y luego te podrías coger la tarde libre.

He sacado unas entradas. ¿Para el cine?

Para ver una de ciencia-ficción.

Estar contigo sí que es ciencia-ficción.

(CHISTA) ¿Ya está bien, no?

Tenéis revolucionada la comisaría.

Vete a dar una vuelta. Gracias, jefe.

Ha llamado su prometida. Que vaya al hospital, es urgente.

-Peláez, Matallana, conmigo. ¡Vamos, coño!

(Música trepidante)

¡Tú! Fuera del coche, venga.

¡Fuera, coño!

-Está allí.

-Gracias.

-¿Estás bien? ¿Qué ha pasado? -He recibido esto. (SOLLOZA)

-¿Viste quién la trajo? -No.

Estaba en mi escritorio cuando volví de comer.

(CAMACHO LEE) "De los labios de la adúltera

fluye miel.

Sus pies descienden hasta la muerte,

sus pasos van derechos al sepulcro".

-Santafé, ¿verdad?

-Os quiero aquí las 24 horas. ¿Estamos?

-¿Esa es la solución?

-Hasta que encontremos a ese hijo de puta.

Ven, anda. (REBECA SOLLOZA)

-Tranquila.

(Música de suspense)

-¿Quiénes son ustedes?

Expósito y López, de "El Caso".

Yo le conozco a usted. Nunca olvido una cara.

Yo tampoco olvido aquella noche en su casa, marquesa.

Váyanse de aquí.

Ha aparecido un cadáver con la mano y la lengua amputadas.

Cosa que lamentablemente nos remite al trágico suceso de su hija.

Yo no tengo nada que ver.

El cuerpo presenta unas extrañas manchas.

Igual que las de Margot. Mi hija Margot murió de leucemia.

Yo la adoraba.

¿Por qué se vio obligada a hacer aquello con su cadáver?

Hice todo lo que estaba en mi mano para salvarla.

Yo solo quería que su espíritu encontrara la paz

en el más allá.

Mutilando su cuerpo. Tenía que purificarla.

Conozco un ritual bereber para cerrar la puerta al diablo.

"Ejré". Ya.

¿Sabe si el demonio "Ejem" tiene relación con este individuo?

El demonio es muy peligroso.

Está en todas partes acechando.

¿Está por aquí ahora? ¿Puede echarle de casa?

No es tan fácil.

Hay que hacer reuniones espirituales para contactar con mi hija

y que nos proteja.

¿Y quién suele venir a esas reuniones?

Los pocos amigos que me quedan.

Y ahora, por favor, respeten mi dolor.

(IRÓNICO) Marquesa.

Como las maracas de Machín.

Qué horror.

¡Eh! Mira, Massiel.

Los cubos de basura hablan.

(SUSPIRA)

¡Uf! (SUSPIRA ASQUEADA) ¡Ay, Jesús!

Ayúdame a buscar, duquesita de mucha flor.

Yo eso no lo toco.

Jesús... Toma, cógelo.

(ASQUEADA) ¡Ay! "Voilà".

Sangre. Y no será de cortar jamón en las reuniones espirituales.

¡Ay!

Adelante.

(ACE. INGLÉS) -Años esperando que me invites a tu casa.

-No te confundas, yo no vivo aquí. (RÍE) -"Bad girl".

-Emily, ya sabes que yo no comulgo.

-Hola. (SORPRENDIDA) -Hola.

Él es el motivo de tu llamada. -Él es.

-La lista de los nazis huidos a España los últimos años

es todo lo que he conseguido.

-Espero no causarte problemas.

-El gobierno americano ha perdido interés

en buscar a criminales nazis.

Nos hacen más cosquillas los comunistas.

¡Oh! Trabaja usted para Simon Wiesenthal.

Es usted cazador de nazis.

-Si atrapo a ese hombre,

¿contaremos con la colaboración de su embajada?

-Déjeme consultarlo.

-Te acompaño.

Gracias, Emily. Te debo una.

-Ah, me debes tantas.

Y no encuentro el momento de cobrarte.

-Ten fe. (EMILY RÍE)

-Este es. Hans Leipzig.

-Lo último que saben de él es

que trabaja como médico en una casa de la caridad.

En Chamberí.

(Máquinas de escribir)

(ANÍBAL GRITA) -¡Eh! ¿Qué haces? Pero ¿qué hacéis?

¡Germán! (GERMÁN CHISTA)

-Eres tú el que ha dormido aquí.

-Y calladito que te lo tenías, rufián.

Te hemos visto con la Reme. Primero pecas y luego rezas.

¿Por ella has perdido los calzoncillos?

Aníbal, tú eres un pringado

y ella trabaja haciendo la calle... -En la calle Valverde.

Escucha, yo no soy ningún pringado.

Y todo esto no es lo que pensáis.

El otro día en misa vespertina salí algo tarde,

porque me entretuve hablando con el Señor.

Y al salir vi a una joven angelical

dejar el fruto de su pecado en la puerta

para que lo recogiese alguien que lo cuidara mejor.

(RECUERDA) "Oiga, señorita. ¿Es suyo este niño?

-Sí, pero no... Se debe quedar ahí. -¿Lo va a dejar?"

Me acerqué a ella, le pregunté y la pobre se echó a llorar.

-"No tengo dinero".

-Y yo le ofrecí ayuda, claro. -¿Qué clases de ayuda?

-Mi sueldo de un mes. (GERMÁN RÍE)

-No he pagado en la residencia y me han echado.

(APARICIO NIEGA) Por eso llevas días durmiendo aquí.

-Siento que hayas cargado con mis culpas,

pero debía resolver varias cosas antes de dar la cara.

-¿Dónde dormirás ahora, cachalote?

-Eso es problema mío.

Lo que os agradecería es que esto quedara entre nosotros.

Y, de veras, te reitero mis disculpas.

(Máquinas de escribir)

-Es todo lo que tengo del asesino del rosario.

Esto ya lo conozco. ¿No tienes nada más?

Si me preguntas su verdadero nombre, no tengo ni idea.

Solo sé que preocupa a los de arriba y que es un tarado misógino.

Esto lo ha dejado hoy en el despacho de Rebeca.

¿Me lo dices ahora? Hay que joderse.

¿Dónde vas, coño?

Le he puesto vigilancia, ese no la vuelve a tocar.

Te digo otra cosa. Se acabaron los chivos expiatorios.

No voy a tragar más.

Si una bala se escapa al detener al hijo de puta,

pues mala suerte.

Amén.

(Música de suspense)

(Disparador de cámara)

(Disparador de cámara)

(Disparador de cámara)

(Disparador de cámara)

(Teléfono)

Leñe.

(Teléfono)

¿Dígame?

Sí, al aparato.

Hombre, don Fabián. Cuánto tiempo. Rodrigo.

¿Que qué?

¿Cómo? No, no. No he echado a Aníbal de Vicente.

Dios me libre. Un momento, por favor.

Aníbal.

Llama a Germán.

(CHISTA) Eh, lumbreras.

Sí... No se preocupe. No sé qué ocurre, pero me enteraré.

Gracias.

Me cago en San Pito Pato.

¿Qué pasa? (CARRASPEA)

Quería disculparme por...

Eh... Tú ya sabes por lo que me quiero disculpar.

Me han llamado de la residencia del beatón de Aníbal.

Le han echado por no pagar.

Nos da que es él quien cree que esta redacción

es la casa de tócame Roque.

Y tú sabes algo, ¿verdad?

(TITUBEA) No...

¿Quieres confesar tus pecados?

Si se refiere a eso, puede estar tranquilo.

Déjese de confesiones y ordénele que vuelva al rebaño

o al redil, o como lo llamen Uds., por favor.

No será necesario.

Mañana hablará con la descarriada a la que protege

y pondrá fin a todo, ¿verdad?

Cuando me pidieron que te acogiera, no dije ni mu.

Te aceptamos y punto.

No podemos quedar mal con esa gente, eh, Aníbal.

Hazle caso al padre, devuelve a la chica al arroyo

y vuelve a tu residencia.

Allí se debe vivir como Dios. (RESOPLA)

Con esto...

tienes para el alquiler del último mes.

Te lo descontaré del jornal.

No tengo una máquina de hacer dinero.

(Música de intriga)

Clara y Jesús.

¿Cómo vamos con el mendigo y la mano cortada?

No tenemos mucho. Ayer encontramos unas cosas en la basura.

¿Qué cosas?

Exactamente, esas que tiene debajo.

¡Ah! ¡Y detrás!

¿Que qué?

Pero ¿qué coño es esto?

El traje es nuevo, me cago en la mar.

Creemos que son restos de una operación quirúrgica,

quizá del mendigo.

¡Qué asco! No seáis guarros. He desratizado hace dos semanas.

Bueno, Rodrigo...

(GRITA) ¡Iscariotes!

Sois unos Iscariotes los dos. (APARICIO) -No hemos sido.

Ayer llamaron al jefe desde tu residencia.

-Pero si te estamos haciendo un favor.

¿No ves que Reme se quiere aprovechar de ti?

(GRITA) -¡No!

De eso nada.

Esa chica está muy sola. Necesita un padre para su hijo.

-Pero ¡que es puta!

La que es puta lo es toda su vida.

Estuve con ella el martes pasado.

(CORTADO) -Bueno...

-Aníbal, joder.

Es que me obligas a decírtelo todo, joder.

(GRITA) Pero...

¡Eh!

-Pero ¿qué hacéis?

-La hostia que me ha dado el tío este.

(GRITA) -¡Animal! -¿Animal yo?

Si me acaba de... -¡Mierda!

Se nos ha enamorado.

-Y la hostia que me ha dado, que ni me la he olido.

-Así que son de una sociedad benéfica francesa.

No me avisaron de que vendrían.

-Estamos por Madrid buscando un centro al que hacer donaciones.

Nos han hablado maravillas de esta casa.

-Por aquí.

Adolfo, pero ¿qué haces aquí? Te dije que hablaríamos más tarde.

Ahora tengo visita.

El centro acoge a enfermos terminales sin familia.

-¿Cuentan con equipo médico? Eso cuesta mucho dinero.

-Nuestro equipo es muy eficiente. Y tenemos muchos benefactores.

Hace poco nos visitó la mismísima doña Carmen Polo.

Miren.

-¿Son los médicos que colaboran? -Sí.

-Este doctor lo he visto en otro centro, creo.

Hablan maravillas de él. -Es buenísimo.

Pero ya no está con nosotros. Se marchó ayer.

-No sabía que era tan fotogénico.

-¿Qué coño es esto? -Ay, Camacho.

Le digo que no hable con la prensa y le veo de paseo con Expósito.

¿No ha entendido lo de no tratar con los buitres de "El Caso"?

¿Eh?

(Música de tensión)

(Chasquido)

¡Joder!

¿Cómo anda? Déjate de rollos.

No es momento de dejarte ver aquí.

Peluso, ¿te acuerdas del hijo de la marquesa del caso de la mano?

Es mi primer caso, te lo he contado.

Jacobo Ruiz de Montani. Un viejo conocido vuestro.

Menudo golfo. Y tiene mal beber. En una detención agredió a Peláez.

¿Dónde puedo encontrar a ese pájaro?

Así que carbonero.

De algo hay que vivir.

Sobre todo desde que me desheredó mi madre.

Hay que buscarse las lentejas.

Vamos a lo que vamos. Ha aparecido un mendigo

con los signos de violencia de tu hermana.

Su madre dice que suele participar en reuniones espiritistas.

¿Usan personas en esos rituales?

Qué va, madre mía.

(RÍE) Eso es lo que ella quería que se dijera.

Estaba loca.

Y por lo que veo, cumplió su papel.

(Disparador de cámara)

Si le ibas a interrogar, me podías avisar.

Se llama entrevistar. Te lo íbamos a contar, Miguelito.

Eh, puedes quedarte.

(SUSPIRA)

Esto ha aparecido en la basura de la casa de tu madre.

Ocultando pruebas, estupendo.

¿Qué pasa en esa casa? ¿Quién va a esas reuniones?

Sus amigos son nazis.

Uno de ellos es médico.

(Música de suspense)

-Se ha escapado.

Estará volando a Uruguay, a Argentina... Dios sabe dónde.

-¿Por qué estás seguro de que no sigue en Madrid?

Aquí hay gente que le ayuda.

Puede que no se haya ido. -No.

Ya es tarde.

(JAGAI SUSPIRA)

(RESOPLA)

Todo lo que me ha mantenido vivo durante años... A la mierda.

-No digas eso.

Tu vida no es solo cazar nazis.

Tienes a tu familia.

(SUSPIRA) -¿Y tú? ¿Por qué no te has vuelto a casar?

-¿No sabes por qué?

(JAGAI INSPIRA)

Yo no puedo ofrecerte nada.

(Música dramática)

¿Tu madre acoge a nazis? Pero ¿para qué?

Por dinero. Por dinero y convicción. ¿Por qué sino?

Dice que su madre no está loca. ¿Por qué mutiló a su hermana?

Ella no fue. Mi hermana se moría de leucemia.

Mi madre pidió a esa gente que la salvaran.

Experimentaron con ella.

Eso hicieron.

La mano amputada, la lengua y todo eso.

Eran muestras para experimentos.

¿Nazis en Madrid? Esto es la recaraba.

¡Aparicio! Lo veo, lo veo.

Con esto hago la portada del siglo.

Margarita, esto te encantará.

La marquesa no estaba loca, montó un albergue para nazis.

El médico experimentaba con su hija y la acabó matando.

Creemos que sigue experimentando y que el vagabundo es

una de las últimas víctimas.

¿Sabéis el nombre del médico? No, solo que lo ocultaba en casa.

¿Un nazi en Madrid?

¿Un judío asesinado en Madrid?

El destino es bromista.

¿No dijisteis que hubo un tiroteo con un alemán implicado?

Coño, lumbreras, se te ha activado la neurona.

De casualidad, nada. ¿Y si todo está conectado?

Señores, esto me huele de perlas.

Daremos otro pelotazo editorial. Varios especiales sobre la marquesa

y sus amigos alemanes.

Repetimos con la portada que nos encumbró hace 12 años.

No vendas al oso antes de cazarlo. Hay que hablar con Montenegro.

Digo yo. Comprad a quien sea.

Al que consiga una foto del doctor, paga extra.

Bueno, media. Qué cabrón.

(RÍE)

¿Qué? (GERMÁN CARRASPEA)

¿Sabes algo de toda esta historia

que nos estás ocultando a los demás?

-Dedícate a escribir novelas.

(SUSURRA) Jagai. Tenemos que vernos.

(Teléfono)

(Teléfono)

(SILBA) Eh, Peluso.

¿Qué sabes del alemán detenido por el tiroteo?

Poca cosa, no hubo tiempo. Ya.

¿Por qué lo soltaste?

No ha puesto una denuncia. No ha dado parte al consulado.

Espera, espera. ¿Adónde quieres llegar?

Massiel, todo tuyo.

(RESOPLA)

Creemos que es el doctor nazi amigo de la marquesa

y que han intentado secuestrarle.

Esa idea me rondaba desde esta mañana.

¿Por qué creéis que se ha ido de rositas?

Cabrera le tiene protegido. No puedo hacer nada.

No me dejan.

¿Qué hace ahí Cabrera?

¿Cabrera?

Cabrera es el nuevo comisario jefe de la brigada.

(SOPRENDIDA) ¿Qué? ¿Es el que se ha cargado a Camacho?

Desde que publicasteis el retrato robot de Santafé

se ha complicado todo.

Ni Camacho, ni Cabrera, ni hostias.

Lo que importa es que ese alemán experimenta con inocentes,

como el vagabundo.

Hay gente que no importa a nadie. Alguien debe hacerles justicia.

Peluso... Que ya lo sé, coño.

Pero tengo las manos atadas.

Comisario, el caso del vagabundo sin mano y sin lengua

recuerda al caso de la hija de la marquesa en el 54.

Está bastante justificado dar una vuelta por esa casa.

Si allí se encuentra algo que no esperaba,

nazis, por ejemplo, pues miel sobre hojuelas, ¿no?

Lástima que no haya mujeres en el cuerpo.

Sería usted de las mejores. Sería su jefa.

(RÍE)

(Música de intriga)

Tú ya has hecho suficiente. -Te espero aquí.

-Vete, por favor.

-Ten cuidado.

(Música inquietante)

(AMARTILLA EL ARMA)

-Estoy harta de periodistas carroñeros.

-No soy periodista.

Busco a Hans Leipzig.

O Franz Steiger, como se hace llamar.

-No conozco a ningún Hans, ni Franz, ni nada.

-Está ocultando a un criminal de guerra.

Ha exterminado a miles de personas. -Son leyendas.

El genocidio judío no existió.

-¿Eso también es falso?

(Música de suspense)

-¡Quieta ahí!

"¿Quién eres?"

-Margarita Moyano, periodista.

-Es la que preguntó por usted.

Iba con otro.

-¿Dónde está su amigo?

-Estoy sola.

-¿Sois judíos?

Vamos a dar, como dicen aquí un paseo.

(LA MARQUESA GIME) -¡Suéltala!

-¿Y tú quien eres?

-69559, campo de Treblinka, "herr Doktor".

Seguro que no te acuerdas de mí. Pero yo de ti sí.

Todos los días me despierto con una pesadilla.

Veo a mis padres desnudos en una fila.

Camino de las duchas, como decíais. -Obedecíamos órdenes.

-Tú los mataste. -¡Basta ya!

-Ella no tiene nada que ver. Liberaré a la marquesa si tú...

-Haz lo que quieras. Yo ya no la necesito.

-¿Cómo?

¿Con todo lo que he hecho por la causa?

-¡Jagai! (JAGAI GIME)

(MARGA SOLLOZA) -¡Jagai!

¡Jagai!

(JAGAI TOSE)

(Motor)

Otra vez como en el 38. Yo herido...

Y tú estropeando uno de tus pañuelos.

-Eso no es nada. En SEPU los tienen a paladas.

(JAGAI RÍE CON DIFICULTADES)

(JADEA)

(TOSE)

(TOSE) -Jagai.

Eh, eh, Jagai.

¡Jagai!

¡Jagai!

¡Jagai!

No me hagas esto.

(SOLLOZA) ¡Jagai!

(Música dramática)

¡Jagai!

(MARGA SOLLOZA) ¿Qué ha pasado?

Han huido. Han huido por allí.

Corre, llama a una ambulancia. Asegurad el perímetro. ¡Vamos!

Señora, acompáñeme.

(SOLLOZA)

Marga, ¿cómo no me dices nada? ¿Por qué te la juegas sola?

(Música dramática)

-Sabía que se traía algo entre manos,

pero no me imaginaba que fuera esto.

¿Has localizado a la familia? Qué va.

No tenía a nadie.

-Está casado. Su familia vive en París.

-Contacté con la dirección que me diste

y era una casa de huéspedes.

Por lo que entendí, no tenía ni mujer ni hijos.

Vivía solo.

(MARGA SOLLOZA)

Quería protegerme.

Él nunca iba a dejar de perseguir nazis.

La verdad es que...

Nunca hubiera podido ofrecerte una vida normal, Margarita.

¿Se sabe algo del alemán?

No.

Estos no creo que investiguen mucho, así que...

Si estos no lo hacen, alguien tendrá que hacerlo.

(Música de suspense)

-Perdona, que llego tarde.

-No, no pasa nada. Le he cantado y se ha quedado roque.

-Ay. Más majo que las pesetas eres.

-Ya, pero, Reme, verás...

No te podré ayudar más.

Tengo mis obligaciones. -Ni se te ocurra disculparte.

Tú me has dado mucho a cambio de nada.

-Bueno... Pues, nada...

-Ven para acá.

-Adiós.

(Música de intriga)

-Mis padres siempre han querido lo mejor para mí, ¿sabes?

Cuando empecé a tener uso de razón decidieron que lo mejor era

estar lejos de ellos en un colegio de curas,

y los curas decidieron que lo mío eran las letras.

Y lo mío siempre ha sido el cosmos.

¿Sabes? Pero acepté.

Como cuando decidieron que mi futuro era una vida de oración

y de servicio a la obra.

Con esto tenemos para dos meses en la pensión.

-Uf, si me apuras, para tres.

Pues vámonos, que se hace tarde para que este jovencito

ande por la calle.

Venga.

-¿Estás seguro?

Daos prisa en lo que preguntéis. Tenéis cinco minutos.

Vamos.

Otra vez usted.

¿Tiene un cigarro?

Claro.

Hice todo lo que me dijeron...

Para acabar aquí.

-Esto es así.

Les fue útil durante un tiempo y después, la patada.

Hay una manera de compensarla. Y hacer justicia.

¿Qué quieren?

-Usted sabe dónde va a fugarse.

-A Panamá.

Pero ¿qué pueden hacer ustedes?

(Música de tensión)

-Bueno, pues ya está.

Con mucho gusto será bienvenido en la República de Panamá.

Discúlpeme un segundo.

-Hans Leipzig, también conocido como Franz Steiger.

También conocido como Fritz Hansen.

Queda detenido por crímenes de guerra

para ser juzgado por un tribunal internacional.

(Música de tensión)

(Música militar)

(Disparador de cámara)

No, no, fotos no.

Perdón. La loca esa me ha delatado.

Gracias por ayudarnos.

Si nos lo servís en bandeja, no podemos decir que no.

Eso sí...

-Lo sabemos. No podemos contar cómo ha sido detenido

ni dar detalles del asunto.

-Pero lo mandaremos a Israel, como quería tu amigo.

(EMOCIONADA) -Gracias.

-Hasta cuando tú quieras.

(Música emotiva)

Nada. Ni fotos, ni reportaje, ni nada.

Rodrigo se pondrá hecho un chivo. (RÍE)

Yo me encargo de explicárselo. A veces toca ver, oír y callar.

¿Le hacemos justicia?

Vamos.

Vamos.

(Máquinas de escribir)

(TECLEA) "No había nada satánico en la marquesa de Montani.

Cuando 'El Caso' informó hace 12 años

de la misteriosa historia de la mano cortada

protagonizada por ella..."

(TECLEA) "Lo que parecía una locura en realidad obedecía

a algo muy lógico en una madre desesperada.

Salvar a su hija de la leucemia.

Y para ello no le importó acudir a un siniestro médico nazi

huido de la justicia".

(MARGA TECLEA) "Se hacía pasar por un buen samaritano

que ayudaba a los mendigos de un albergue.

Cuando en realidad, experimentaba con ellos

como si fueran cobayas.

Para ello contaba con la colaboración

de una de las monjas del albergue, ahora en paradero desconocido".

(TECLEA) "Lo que el doctor Leipzig no sabía es que había sobrevivido

un antiguo preso del campo de concentración de Treblinka

dispuesto a hacer justicia".

(TECLEA) "Ahora es su última víctima.

Personajes así viven ocultos en nuestro país..."

(MARGA TECLEA) "Nazis responsables de la muerte de miles de personas

en campos de concentración,

en un procedimiento criminal y cruel

para eliminarlas simplemente por una cuestión de raza".

Enhorabuena, señoras... Caballero...

¡Menudo historión!

Aparicio, ya tenemos titular.

"12 años después, resuelto el misterio de la mano cortada:

nazis ocultos en España".

Busco una foto de la marquesa.

Y de la hija y de todo el árbol genealógico.

Quiero mucho gráfico. Cinco páginas a tres columnas.

Margarita. ¿No querías escribir una novela?

Aquí tienes material para convertirte

en nuestro Truman Capote español.

Hoy no estoy para novelas.

Oye, luego nos vamos a tomar algo. ¿Te vienes?

Otro día, Jesús. Pero gracias.

Ay, que no me gusta que me toquen. ¡Rubia!

Cuidado con el artículo. Podríamos herir sensibilidades.

Es un artículo relacionado con el fin de la II Guerra Mundial.

Que ya nos pilla lejos.

Agentes, requisen toda la información.

-Aquí el censor soy yo.

-Esto excede sus competencias. Es cuestión de Estado.

¿Cómo que cuestión de Estado? Cabrera, debe darnos...

¿A qué viene esto?

A que no dejáis de tocar los cojones a los de arriba.

Y más que se los tocaremos.

(CHASCA LOS DEDOS)

(Música tranquila)

(CHASCA LOS DEDOS)

(SUSPIRA)

(TELEFONEA)

(GRITA ASUSTADA)

(SUSPIRA ALIVIADA)

¿Os habéis vuelto locos?

-Sin novedad, jefe. (GRITA) -¡Baja eso, coño!

(SUSPIRA)

¿Qué quiere ese hijo de puta? Está jugando conmigo,Toño.

Eso ya lo sé. ¿Pero con qué fin? Quería hacerme creer

que Rebeca estaba en peligro. ¿Para qué?

(Música de tensión)

Para sacarme de casa.

Para sacarte de casa... ¡coño! ¡Joder!

(Música jazz)

¿Qué haces aquí? Buenas noches.

Buenas noches.

Ya ves, esperando a Luisa. No sé, pero llega tarde.

(RÍE) Paciencia, seguro que llega. Seguro.

¿Vamos a tomar algo? Claro.

Hasta luego. Hasta luego, pareja.

(Música de intriga)

(INAUDIBLE)

(Música de intriga)

(Música sacra)

(SOLLOZA)

(SUSPIRA)

(Música dramática)

Esta noche te vienes a casa. Estoy bien, de verdad.

Proteja a mi redactor del hijoputa del rosario.

Bueno, primero solucionemos como tratará el tema "El Caso".

La víctima es de buena familia.

¿De buena familia?

No se lo habéis dicho. No.

¿Quién es? Luisa Arteaga.

Usted los conoce bien. (SUSPIRA)

No publique nada del caso. No les conviene este escándalo.

Esa familia os importa un carajo.

Lo que os importa es tapar a Santafé.

La noticia es de interés general. Dirijo un periódico

y los lectores esperan que les hable del asunto.

Vamos. Me requisa la información de la marquesa

y ahora esto. (SUSPIRA)

Seguro que se le ocurre una salida.

Publiquen lo de la marquesa.

Pero nada que involucre al Gobierno español

o al servicio secreto americano.

-Jesús.

Tenemos que contárselo al chico.

(RESOPLA)

Vamos. (CARRASPEA)

(Murmullos)

(Música dramática)

Olvídense de Santafé, ha huido a Guinea.

-¿Cómo lo sabe? Quiero detalles. -Ud. no quiere una mierda.

(SE SOBRESALTA) ¡Hostias!

(GIME) ¡Está vivo! ¡Hay uno vivo!

Aparicio, quiero un dibujo: un autobús, disparos y sangre.

Mucha sangre, a tutiplén.

¿Quién es ese tío?

¿Qué te importa? ¿Cómo es?

Jesús. ¿Cómo es?

Qué desfachatez. ¿Y si es Santafé?

No puedo casarme contigo.

(SUSPIRA)

(GERARDO) Siempre Montenegro en medio.

-Dejaré mi trabajo. Quiero empezar de cero fuera.

Contigo.

-¡Ayuda!

(GIME)

(SE SOBRESALTA)

-Suelta eso.

¡Quietos! ¿Quién sois?

Periodistas de "El Caso". Solo queremos ayudar.

¡Policía!

Que no se mueva ni Dios.

(Música de tensión)

(AZUZA A LOS PERROS) Vamos, a por la otra.

¡Corre! Vamos, vamos.

  • Capítulo 9, 'El misterio de la mano cortada'

El Caso. Crónica de sucesos - Capítulo 9, 'El misterio de la mano cortada'

10 may 2016

Llegan dos casos nuevos a la redacción. Por un lado, un ciudadano alemán sufre un intento de secuestro y, al defenderse, se produce un tiroteo que acaba con uno de los secuestradores muertos. Margarita será la encargada de llevar la investigación.

Por otro, ha aparecido un vagabundo muerto con una mano cortada. De este segundo suceso se encargarán Jesús y Clara. Es idéntico al que hace años acaparó varias portadas de ‘El Caso’ y cuyo éxito editorial evitó el cierre del semanario.

Además, Rebeca ha vuelto al trabajo e intenta olvidar lo ocurrido con el asesino del Rosario, cuando aparecen nuevos anónimos amenazantes. Camacho y Jesús deciden aunar fuerzas para dar de una vez por todas con el asesino.

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