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No recomendado para menores de 12 años El Caso. Crónica de sucesos - Capítulo 4, 'Una relación inapropiada'
Transcripción completa

Lo veo... y uno más del tío de la boina.

(Jazz suave)

(GERMÁN, TARTAMUDEA) Yo estoy fuera.

-Full reyes-jotas. (RÍE)

Su puta madre, con perdón de su santidad.

Para caridad.

A través de regalar unas porterías para los chavales de mi parroquia.

(IRÓNICO) Seguro.

Jesús, esta música es deprimente.

Tú sí que me deprimes cada vez que te subes al ring.

Es lo que le pone a las gachís cuando vienen a casa.

Así está, para vestir Santos. (TODOS RÍEN)

Señores, yo me retiro, que al final no llego a fin de mes.

Y yo, que no quiero perder mis calzoncillos.

Les tengo cariño. Si ahora estaba a punto de caramelo.

Llevas diciendo eso toda la noche. Mis feligreses agradecen el donativo.

José Mari, ¿te quedas un momento? ¡Hombre, claro!

La confesión del martes. No se preocupe, padre.

Es como una iglesia abandonada. No tiene cura.

¡Iros ya al guano! ¡Con Dios!

Lágrimas de Job.

Las cuentas son lágrimas de Job.

Semillas de un árbol que crece en Yugoslavia.

Puede ser un rosario de Medjugorje.

Estuve allí en la guerra, luchando con los alemanes

contra los partisanos esos comunistas y al final, para nada.

¿Se puede encontrar en una tienda normal de artículos religiosos?

En una tienda no lo encuentras, pero déjame mirarlo y te digo.

(ENFADADO) Todos los periódicos abren con eso y ni lo hemos olido.

Acaba de llegar una notificación. Una mujer muy grave por quemaduras.

-Por accidente con butano, ya. A buenas horas, mangas verdes.

Las notificaciones llegan tarde desde hace un tiempo y no puede ser.

Jesús. Ni me mires.

Tú tienes amigos en la policía. Entérate de a ver qué narices pasa.

Está clarísimo lo que pasa.

Pues vamos al hospital, publicamos lo que no haya publicado nadie

y que se fastidie la portera.

¡Eso es, así me gusta: iniciativa, mala leche!

Quiero fotos. Jesús, vete con ella. Margarita y Germán, id al registro.

Preguntad cuántos accidentes con gas ha habido este año. Quiero drama.

"El drama del mortífero gas invisible".

Mejorable.¿Somos poetas? A ver, pareja de dos.

¿Tenéis algo?

¿Algo que no sean ovnis, UFOs, fantasmas y mierdas de esas?

Pero si eso es lo que vende. -Y pasa la censura.

Si pasa la censura no interesa.

Quiero algo con chicha, sangre, sudor, lágrimas.

Y esto vale para todos. Venga, al tajo.

Jesús y Margarita, un minuto.

(Música triste)

Mi mujer me tiene pillado por los cataplines.

Quiere que echemos a Paloma. Amenaza con hundir el periódico.

¿Para qué le prometes nada? Lo tiene a huevo.

Pues no me mandes a negociar con tu mujer.

Bastante que no te ha metido en la cárcel.

Pues no sé si lo prefiero. Te aseguro yo que no.

Tú allí, un bollito de crema. ¿Y puede hacerlo?

Lo de hundir económicamente el periódico.

Su papá ha pagado hasta el último pisapapeles del periódico.

Con buena picha bien se jode, ¿eh?

Y en tu caso, nos jodemos todos. ¿Quién le ha dado las fotos?

El mismo que no deja que lleguen las notificaciones.

Ese cabrón va a hacer todo lo que pueda para cerrarnos.

No es la primera vez que lo intentan.

Y con las notificaciones ya se cansarán.

Tenemos nuestros medios, además. Ahora, lo de tu mujer...

Ahí habrá que pensar algo.

-Un artículo.

La nueva inmigración del campo a la ciudad. Nada censurable.

Creí que no la volvería a ver por el periódico.

No fue nada agradable tener que denunciarla.

Pero hay que hacerse respetar.

Eso mismo pensé yo cuando lo encontré en mi dormitorio.

Vamos a intentar llevarnos bien. Nos conviene a los dos.

Por mi parte no hay ningún interés. Cuanto menos le vea, mejor.

(Música de suspense)

Vete preparando la muñeca. Esta semana tienes tela marinera.

-¿Qué es todo eso?

-Gente que escribe al consultorio. "Cartas a Peggy".

(RÍE) Yo soy Peggy. Me piden consejos sobre la vida, el amor...

Me debo a ellos. -Como verá, nos lee mucha gente.

(LEE) -"Querida Peggy: estoy pensando en cortarme la melena

como la lleva usted en la foto. ¿Debería consultárselo a mi marido?

Muchas gracias y un saludo". -Mira, esta es de un hombre.

(LEE) "Estimada Peggy: amo a una mujer

y creo que me podría corresponder, pero es la esposa de mi hermano".

(APARICIO RÍE) (PERPLEJA) -¡No!

-Que compartan como buenos hermanos. (PALOMA RÍE)

(LEE) -"Querida Peggy, no es la primera vez que escribo por esto.

Mi marido me pega lo normal.

¿Qué me aconsejas para que deje de hacerlo?

-¿Quién firma esa?

-Una tal Tula. Pone la dirección. -Somos viejas conocidas.

Marga, nuestra amiga Tula. Me dijiste que te avisara

si nos venía con la misma cantinela, y con esta van cinco.

-Gracias.

Tenemos a uno con la mano muy larga. -¿Ya estamos otra vez con lo mismo?

¿De dónde es? -De aquí al lado.

Vamos.

-Dos heridos por explosión de butano. La mujer, en un estado lamentable.

-Son vecinos de la parroquia. Pobre gente.

Llegan a la ciudad buscando una vida mejor, y ya ves.

¿En qué trabajaban?

Ahí está la ironía. Se dedicaban al campo, como en su pueblo.

Dejan la casa de sus ancestros y se meten en chabolas

en nuevos barrios de las afueras.

¿Puede entrar en la habitación a hacer una fotografía?

No es un espectáculo agradable. No podemos volver sin nada, Rebeca.

Por favor. (REBECA SUSPIRA)

Bueno, pero que no se enteren los otros periodistas, que la liamos.

(SUSURRA) Gracias. Ven conmigo.

-He averiguado quién es el único que puede conseguir

uno de esos rosarios que me enseñaste.

¿Andrea Moritz? Es un viejo conocido de la guerra.

Pero no es muy de fiar. Ten cuidado.

Lo tendré. Te lo agradezco.

(Música de tensión)

¡Muchas gracias! La próxima vez podrías estirarte con unos bombones.

Ya que estás...

¿Es tu cumpleaños? Perdona. ¿No son tuyas?

(TITUBEA, AZORADO)

¿Me dices quién es tu admirador? No.

Camacho, ¿no? Toño siempre se acuerda.

Menudo caballero español de los cojones.

La verdad es que unos bombones hubieran estado mejor.

¿Habéis quedado para cenar o algo? A veces nos vemos.

(CON SEGUNDAS) Pero nada serio, como tú y yo.

No seas tonta. Vente a casa y lo celebramos como Dios manda.

(SUSPIRA) Anda, vuelve al trabajo. (MOHÍN DE RESIGNACIÓN)

Un poco pronto para vestir luto, ¿no?

(AC. ANDALUZ) Por mi hermana ya no se puede hacer nada.

Vaya, lo siento.

Es mi cuñado.

(LLORA) El pobre tiene que estar desolado.

¿Me disculpa un segundo?

¿La policía custodiando al marido de una víctima de una explosión?

Raro, ¿no? Más que raro, evidente.

¿Crimen pasional? ¡Y dale con la pasión!

¿Será posible que a todos los tarados les dé por lo mismo?

(Llaman)

Pasa.

Con permiso. Ya he revelado las fotos del hospital.

A ver.

¿Y la víctima? ¿Eh?

¡La víctima!

La foto de la mujer, de la quemada. Entraste a hacerla.

No la he hecho.

Estaba destrozada. No hay necesidad. ¡No me jodas, Clara!

Esto no es el "Hola", es un periódico gráfico de sucesos.

¿La palabra "gráfico" no le dice nada?

¡La gente nos compra para ver drama! ¡Queremos a la mujer achicharrada!

Esa mujer se merece un respeto. No somos carroñeros. ¡Yo no lo soy!

¡Coño ya! Pero...

Coño, la leona ha sacado las uñas.

¿Os mando a por una exclusiva y a la señora le entran remilgos?

(CONCILIADOR) Bueno, pero al menos ya tenemos algo.

La casi certeza de que no fue un accidente.

Tiremos por ahí.

Su padre la habrá convencido para hundirnos.

¿Pues sabes qué? ¡Que a la mierda, a la calle!

¡Échala ya! Toma, tu tranquilizante.

No lo pagues con ella.

Parece mentira que la defienda yo ahora con la murga que me diste.

Que vamos a salir de esta, cojones.

Tendrían que tirarnos una bomba atómica para acabar con "El Caso".

(Música sensual)

No sé para qué me dices que baje y luego me haces esperar.

(NERVIOSO) Mujer, es que había ido a buscar una cosa.

¿Dónde narices...?

¿Y esto? Una llave.

Ya sé que es una llave, pero... La llave de nuestro pisito.

(ILUSIONADA) ¿Vas a dejar a Loli? No, cariño.

Loli es mi esposa. No la puedo dejar.

Pero que quede claro que yo solo te amo a ti, mi vida.

Pero ¿y el pisito? ¡Tu pisito!

Mi pisito, nuestro pisito, nuestro nido, nuestro refugio.

Quiero retirarte, Paloma. Que no tengas que volver a trabajar.

Que tu única preocupación sea esperar

al hombre que te ama cada tarde...

antes de cenar.

Y algunos días, antes de comer.

Que sea tu mantenida, vamos.

Mujer, dicho así, en frío...

suena feo. No soy tonta, Rodrigo.

Yo sé cuál es mi papel en esta situación.

Y lo acepto.

(CONTENTA) Por supuesto que lo acepto.

Contención, que nos van a ver. (RÍE) Perdona.

(Música de suspense)

¿Andrea?

(Música de tensión)

(ACENTO DEL ESTE) ¿Es amigo del cura?

¿Qué anda buscando?

Son cuentas de rosario.

No es muy normal encontrarlas por aquí.

¿Y usted?

¿Podría encontrarlas? Conozco iglesias de media Europa.

Puedo conseguir lo que me pida. A mi propia madre, que es una santa.

Mientras pague bien. No, deje a su madre en paz.

Solo quiero saber a quién le consigue estas cuentas.

El cura me dijo que quiere comprar. Compro información.

Deme los nombres y ponga el precio. No vendo los nombres,

y menos a un puto plumilla.

Hace tiempo

me vinieron a pedir una rareza de la guerra.

Una lámpara.

Hecha con piel de judío.

Era una trampa.

(EN YUGOSLAVO)

Un policía. Le conseguí la lámpara.

Se la hice con su propia piel.

No más problemas.

No más preguntas.

Y ahora...

baja de mi camioneta.

(Timbre)

(MARGARITA) Buenas tardes. -Buenas tardes.

-¿Tula?

(LA MUJER TITUBEA)

-Queríamos hablar con la señora de la casa, Tula. ¿Su hija?

-La señora de la casa soy yo. Mi hija murió.

(SOLLOZA) No se llamaba Tula. Se llamaba María de los Dolores.

Este es mi nieto, lo único que me queda de ella.

Josito...

¿tú sabes dónde vive una tal Tula?

-Vaya, pues discúlpenos, de verdad.

Muchas gracias.

(Ruido de pasos alejándose)

-Somos del semanario "El Caso".

¿No te sonará por casualidad alguien llamado "Tula"?

(Música de intriga)

Yo... me lo he inventado todo.

-Somos un semanario serio.

La gente nos escribe con problemas de verdad.

-No pensaba que os presentaríais. -Hijo, ¿qué has hecho?

-Cometer la torpeza de poner esta dirección en las cartas.

-Abuela, no he hecho nada malo.

-Algo me da que nos mientes.

(Mujer grita en el piso contiguo)

(Una puerta se abre)

(HOMBRE GRITA) ¡La última vez! -¿Esto es por eso?

-¡Es la última vez, la última vez!

¿Para qué le dices nada, Eva?

-Perdona. -¿Perdona? ¿Qué te tengo dicho?

¿Qué te tengo dicho, coño? ¡Que no pinto nada!

¿Que hablo en chino? -¡Ay!

¡La última puta vez!

(GRITA) ¿Qué coño te tengo dicho? ¡No se me toma en serio en esta casa!

¿Hablo en chino, coño?

-Es ella, ¿no?

(Golpe en el piso contiguo)

(Música de intriga)

(ASQUEADA) ¡Ay, Dios, cómo huele a carne quemada!

Sí, cuesta acostumbrarse al olor de la carne muerta.

Ahogada, podrida, quemada...

Acabas reconociendo toda una gama de perfumes.

Aún no te he dado las gracias.

Sé que hablaste con Rodrigo. Si no, estaría despedida.

Bueno, ya me regalarás un jamón. Ahora vamos a lo que vamos.

A lo que vamos es que aquí, de explosión de butano, nada.

Las paredes estarían reventadas. (ASIENTE)

(MOHÍN DE ASCO)

Mira: gasolina. ¿Para qué? ¿Para encender la lumbre?

Y mira el cerco que dejó aquí el cuerpo quemado.

Ven.

(Música de suspense)

(Gritos desgarradores de mujer)

(Música de tensión)

El marido se arrepintió tarde.

Yo no entiendo por qué la policía está tapando esto.

(RESOPLA) A saber.

Yo ya estoy curado de espanto, la verdad.

¡Niño, niño!

¡Niño!

(Trinos)

¿Se puede saber qué hacías ahí? Puede ser peligroso.

¿Te has hecho daño? Solo quería saber si quedaban tebeos.

Ah. Marietín nos los presta.

Es como la biblioteca. ¿"Marietín"?

¿Mario?

¿El marido?

¿Tú los oías discutir? ¿Discutían mucho?

No. Bueno, ella grita mucho, pero Marietín es un cacho de pan.

Juega con nosotros al fútbol en sus tierras.

¿Sus tierras? Sí, las tierras de hay detrás.

¡Eh, zangolotino!

Se los ha dejado. ¡Vaya pieza!

(RÍE) Mira el TBO.

Mi personaje favorito era Carpanta.

Yo creía que eras más del Reporter Tribulete.

¿Y esto?

Escrituras.

Sí.

De las tierras.

¿Puede que intentara quemar esto y se le fuera de las manos?

(Música de intriga)

¿Y esto?

(Música de intriga)

(CURA) El matrimonio discutía.

Ella quería ceder a la parroquia los terrenos para volver al pueblo.

Le dije que no se metiera en líos con su marido.

Las tierras eran de ella. ¿Y cree que su intención de cederlas

pudo motivar que el marido quisiera matarla?

Por Dios, espero que no.

Voy a pagar.

¿Hablaste con el yugoslavo? ¿Tu amigo?

Saqué poco en claro. Menuda pieza.

Un día tienes que escribir un libro con tus amistades de la guerra.

Sí, lo podría escribir con sangre.

Con Dios. Señorita.

Este caso cada vez está más claro. La quemó por unas tierras.

¡Ay, Dios, cuánta miseria!

A veces me pregunto si tendré aguante para este trabajo.

Al final se hace callo.

¿Te llevo? No, prefiero ir caminando.

Así voy organizándome el artículo en la cabeza.

Además, tendrás a tu marido hambriento en casa.

Buenas noches. Buenas noches.

Cristino, me llevo este ramo. Apúntamelo.

Y cámbiate ya el nombre.

¡Coño, Miguel, que me jodes el ramo! ¡Pues te casas otro día!

Hemos pillado a un tío. Un yugoslavo que arrambla iglesias.

Dice que hay un periodista preguntando por rosarios.

(ENFADADO) Claro, no podía ser otro. ¿En qué coño andas metido?

Así que seguís la misma pista.

Camacho nos ordena que estemos atentos a los clientes del tío ese.

¿No te has preguntado por qué?

Cuentas de rosario.

Aparecieron en el lugar donde asesinaron a Asunción.

Recibí una carta.

Una esquela sobre la muerte de tu hermana.

"25 años después no te olvidamos".

¿Quién te puede haber gastado una broma así?

El asesino del rosario ha vuelto. Quiere jugar conmigo.

Tu jefe lo sabe. Los dos buscamos lo mismo.

Eso me lo llevo. Deberías haberlo entregado en comisaría.

Últimamente no te veo mucha disposición a colaborar.

Me ocultaste información sobre el caos de la quemada.

Había gasolina en la escena. No podía contarte nada.

Habrías interferido en la investigación.

Pues sí. Nos llegan órdenes desde arriba.

Los de "El Caso" debéis recibir los últimos las notificaciones.

No me dejan acercarme a ti, Jesús. Van a por nosotros. Nada nuevo.

Esta vez van en serio.

Toma. Tendremos más posibilidades de pillar a ese cabrón

si estamos juntos en esto, Peluso.

Son cuentas de un rosario.

Dígame la verdad. ¿Ha vuelto el asesino de mi hermana?

(CARRASPEA)

El asesino del rosario se tiró al río.

Ese cabrón y ese caso están enterrados.

Se las han hecho llegar a Expósito. A Expósito.

¿Qué hacemos con ellas? ¿Jugamos a las canicas?

(ENFADADO) ¡Tu amiguito está perdiendo la cabeza!

Tanto escribir sobre crímenes le está pudriendo el cerebro.

¿Algo más?

No. Ya sabes dónde está la puerta.

Por muchas flores que pongas esto va a seguir siendo una pocilga.

Joder, vaya nochecita me estáis dando.

(SARDÓNICO) ¿Son para mí? ¿Qué?

(Las cuentas tintinean)

¿A qué estás jugando? Vaya.

Veo que te ha llegado el mensaje de Montenegro.

Sabía que te pondrías nervioso, pero no tan rápido.

(SUSPIRA)

(FINGE IMPRESIÓN) Hostias.

¿Qué tengo que hacer para que dejes de tocarme los cojones, Jesusito?

Pues matarme. Sería lo más sencillo.

Porque pienso averiguar quién es el asesino ese al que encubres.

Tiene que ser alguien poderoso.

Alguien a quien habéis tenido apartado para que no siga actuando.

Hasta ahora.

Así que si no vas a usar eso, Toñito,

puedes irte por donde has venido. Yo tengo un artículo que terminar.

Hola.

-Buenas noches.

Y feliz cumpleaños. -Gracias.

¿Qué hacía aquí? Nada, intentar acojonarme un poco.

Disfruta con eso.

(SUSPIRA)

Te he comprado unas flores. (SUSPIRA CONTENTA)

¿Te importa ir poniéndolas en agua?

(Música sensual)

¿Celebramos mi cumpleaños?

¡Coño!

Claro que sí, mi vida. Espérame en la cama.

Acabo esto enseguida. Dame 20 o 25 minutos.

Tengo que entregar un artículo a primera hora.

(Puerta)

Son las 5:00. ¿Qué horas son estas para sacarme de la cama?

La hora en que el periódico entra en rotativas, amigo.

(LEE) "Crimen pasional. ¿La mató por sus tierras?

El drama de la inmigración rural".

¿Quieres publicar que lo de la mujer quemada es un crimen pasional?

¡Hombre! Muy seguro tienes que estar.

Si nos quieren boicotear, tiraremos de instinto.

Cabrera no lo va a pasar. Por eso lo he escrito en casa.

Es la única manera de que no me vea. Lo tengo todo el día en la chepa.

Parece que es el jefe ahora. Y aquí jefe solo hay uno.

A mí ya me tienes conquistado. No hace falta peloteo.

¿Pero este tío a qué hora viene a trabajar, macho?

Le gusta comprobar que todo está bien antes de imprimir.

(Música de intriga)

(SUSURRA) Aparicio, tienes que hacer unos cambios.

¿Por qué hablamos tan bajito? ¿Qué más da?

Mete este artículo y cambia la portada.

¿La portada también? ¿Esto está aprobado por...?

Por Rodrigo, coño.

Me va a descuadrar todo el número.

¡El artista de los cojones! El oficio del periodismo es así.

Las cosas cambian. La actualidad manda.

El maquetador se jode. Pareces mi profe de Redacción.

Pues venga, rapidito y al lío. Lo quiero níquel.

¿Hablaba con alguien?

(TITUBEA) -No, no. Estaba canturreando.

(CANTURREA)

(Música dramática)

-Te cojo "El Caso", guapa. -Muy bien.

-Buenos días, María Belén. -Buenos días, Margarita.

-Tienen mejor fruta en el mercado. -Gracias.

-Ese ojo tiene mala pinta a pesar de las gafas.

-Sí, soy un poco torpe.

-Yo también soy torpe. Sobre todo porque soy bastante directa.

Su marido, ¿verdad?

-¿Quién es usted?

-No debería permitir que le haga eso.

Estas cosas a veces se pueden denunciar.

-Buenos días, mi vida. -Hola.

(Música de intriga)

-¿Quiere algo?

-Hablábamos de gafas.

Las que lleva no le sientan bien.

¿Y a usted qué coño le importa?

-Vámonos.

¡Vámonos, por favor!

(ENFADADO) -¿Se puede saber qué es esto?

¿Compra "El Caso"? No le hacía yo leyendo periódicos de porteras.

Pensaba que era más de "El Alcázar". Esta historia no estaba al cierre.

¡No me diga! A ver...

No se preocupe, se le habrá pasado. Esté más atento en el siguiente.

No habrá siguiente número, créame.

¿Perdón?

Tiene una mesa en esta redacción.

Revisa cada texto. Su responsabilidad es que cumplamos

los patrones del régimen y nadie le chista.

No puede cerrarnos porque usted haga mal su trabajo.

¿Cómo que te vas? -Pues ya veis.

Un hombre me retira.

-¿Qué hombre ni que ocho cuartos, Paloma?

¿Y el archivo? ¿Y el teléfono? ¿Y las cartas a Peggy?

Me lo veo venir. -Lo voy a dejar todo muy bien atado.

-No te puedes ir así, a traición. (EMOCIONADA) -Aníbal, cariño.

(LLOROSO) -Esto no puede ser verdad. Paloma...

-No te pongas así. No se acaba el mundo, vendré mucho a veros.

Cada vez que esté de compras por la zona.

Va, que no os vais a librar de mí tan fácilmente.

¡Ya me la habéis liado otra vez!

¡Montenegro, a comisaría!

No le vas a sacar más información a tu amiguito.

Soy periodista. Tengo mis recursos. Pues acabas de jodernos vivos.

¡Interferís en una investigación! ¡Si no informamos es por algo, coño!

Hay alguien más implicado.

No, no, no. (TRANQUILIZÁNDOLO) Ya, ya.

Jesusito, déjanos trabajar, ¿eh, machote?

La mujer ha muerto y dejan a la prensa hablar con el marido.

Hay uno del pueblo que lo conozco. A ver si le saco algo.

¡Coño, Domínguez! Ahora no.

¡Tururú!

(MUSITA) Nos vamos a quedar atrás, ¿qué hacemos?

Todos quieren hablar con el marido, y ese no abrirá la boca.

Ya sabemos algo más. Vamos.

¡Dale, Massiel!

Las tierras que trabaja y una casa de aperos.

(IRÓNICA) Sí, ya tenemos historia.

"El asesino guardaba sus azadas en una casa de aperos".

Estamos dando palos de ciego digas lo que digas.

(Trinos y balidos)

(Música de intriga)

Así que palos de ciego, ¿eh?

Tampoco te emociones.

Es normal que tenga un sitio para descansar mientras traba...

¿Colonia?

Así que se embadurna de colonia, se acicala

se echa una siesta en sábanas de raso y se vuelve a arar.

Esto es un picadero.

Una amante.

Vaya, parece que no es un marido tan perfecto, este pájaro.

¿La cuñada?

Todo queda en familia.

(HOMBRE ENFADADO) ¿Será posible? ¡Todos los días igual!

¿Tenéis que venir a jugar al fútbol aquí?

(SIGUE GRITANDO)

¡Fuera de aquí!

¡Fuera de aquí, coño!

¡Todos los días igual! A los buenos días.

(ACENTO GALLEGO) No estarán robando. ¡Hombre, por Dios!

López y Expósito, de "El Caso".

¿Conoces al dueño?

Sí, lo veo trabajando sus tierras con el tractor.

El muy cabrón me espanta las ovejas y me trae a esa patulea de niños.

Mierda de progreso.

La ciudad nos invade. Publiquen eso.

(Música de suspense)

(Llama)

-¡Toño! ¿Qué haces aquí?

-Estoy con lo de la quemada. No te he visto fuera y...

-Ya, es que por esa pobre mujer poco se puede hacer ya.

Son preciosas.

Siempre te acuerdas.

-Anoche no tuvimos ocasión de hablar. Bueno, yo no me esperaba verte en...

(AZORADA) -Es que no quise decirte nada, porque como...

Jesús y tú estáis como estáis, no...

No quería que influyera en nuestra amistad.

-¿Y él?

(Música triste)

¿Él te quiere a ti?

Porque a mí me parece que Jesús es de los que se quiere solo a sí mismo.

-No, no, no, ¡un momento! ¡Mario!

¡Tú no has sido! ¿Qué has dicho? ¡Saca la cámara!

¡Mario, Mario! -¡Señora, él ya ha confesado!

¡Ya no hay tu tía! ¿Vale?

(PROTESTA) ¡Venga, hombre! No lo puedo creer.

¿Por qué confiesa algo que no ha hecho?

¡Cuidado, cuidado!

Esto no lo habías visto en Londres. Ya te digo que no.

Vosotros no ayudéis, ¿eh? Dejad de hacer fotos ya, que soy yo.

¿Por qué está tan segura de que él no la mató?

Ese hombre es incapaz de matar una mosca.

Además, la noche que mi hermana...

ese bendito estaba conmigo.

¿Por qué no dijo nada? Porque él no ha querido.

Mucha confianza se tienen ustedes, ¿no?

¿Cómo?

Tenemos la sospecha de que su cuñado tenía una amiguita.

Y yo, personalmente,

pienso que esa amiguita es usted.

Coño, que hostia me ha dado.

(INDIGNADA) Mi hermana era mala, pero no se mereció acabar así.

¡Ni que yo la engañara! ¡Y él, menos! Tranquilícese, Fructuosa.

¿Por qué dice que su hermana era mala?

Le hacía la vida imposible, al pobre.

La noche que mi hermana se quemó...

vino a desahogarse conmigo. Habían tenido otra pelea.

Precisamente ahora.

Ahora que Mario parecía más feliz.

Disculpe por lo de antes.

¿Sabe si su cuñado tenía una amistad especial, una vecina o...?

(SUSURRA, HARTA) Y dale, Perico, al torno.

¡Que no!

¡Que mi cuñado es un santo!

Y ahora, si me disculpan, la tila me ha soltado la vejiga.

Dice que empezaba a ser feliz. Efectivamente, había alguien.

(ASIENTE) Sexo y dinero.

Siempre sexo y dinero.

¿Cuál es tu teoría? ¿Que la amante mató a la mujer?

(ASIENTE) Y de paso se quedaba con las tierras.

Eso sale hasta en la Biblia.

¡Vaya con la mosquita muerta robamaridos!

¡Y yo que te abrí las puertas de mi casa cuando viniste del pueblo!

Ahora se explica que mi marido te hiciera su secretaria.

Y agradecida que estoy... -Menos mal. Rodrigo me ha escuchado.

Ha hecho lo que tenía que hacer: ponerte de patitas en la calle.

(Música triste)

-Perdón, ¿la redacción de "El Caso"? -Sí, ahí mismo.

-Gracias.

-Jesusito, tú que eres tan listo,

¿por qué no hay una palabra para los padres que pierden un hijo?

(SOLLOZA) Mi Asun.

Mi pequeña Asun.

Hoy habría cumplido 41 años.

Estaríais casados y tendríais dos hijos.

(LLORA) Mis nietos.

Remigia, cogeré al asesino de tu hija. Se acabará la pesadilla.

Te lo prometo, fíate de mí.

Hola, mamá. ¿Qué haces?

Hola, hijo. ¿Nos permites un momento, mamá?

Deja de calentarle la cabeza a mi madre con el tema.

Llevas años diciéndole que el asesino sigue suelto.

¡Me tienes hasta los cojones! Sabes como yo que está en la calle.

Eso no nos devolverá a mi hermana. Pero evitaremos más muertes.

Porque va a volver a matar, de eso puedes estar seguro.

¡Piensas como yo!

Sabes que no estoy loco y que Camacho nos oculta algo.

Si fueras un buen policía... ¿Pero qué haces, Peluso?

¿Pero qué hacéis? ¡Hombres de Dios, tranquilos!

-¿Pero por qué os peleáis?

¿Qué le da de comer a su hijo? Casi me rompe la nariz.

Vámonos, mamá. Adiós, Jesús.

Adiós, Remigia.

(DOLORIDO) ¡Coño!

Ponme una copa. ¿Te duele?

(RÍE CON SORNA)

(PARA SÍ) Sexo y dinero.

Mira, José, no podemos hacer nada.

Tu vecina dice que su marido la quiere.

No hay quien la saque de ahí.

(DESCONCERTADO) -Pero... ustedes han visto cómo...

(LO CORTA) -No, nosotros no hemos visto nada.

Y tú tienes que ocuparte de tus asuntos.

De sacar el bachiller, de cuidar de tu abuela...

-Pensé que ustedes, los de "El Caso", eran de otra forma.

Que de verdad ayudaban a la gente. -Pues ya ves.

Yo no soy ninguna hermanita de la caridad.

-Ni yo el Capitán Trueno.

-José, ni se te ocurra hacer una tontería.

Ese hombre es policía.

¿Capitán Trueno?

¿Y ese quién es, Crispín? (RÍE) -Eso es de un "uppercut", ¿no?

No me jodas. Mejor no preguntéis. No pensaba.

Es lo de la mujer a la que le pega el marido.

-Queríamos hacer alguna cosa, pero el marido es policía.

-¿Tú crees que si le preguntas a tu amigo Montenegro...?

Ese tipo es un poli. Nadie le va a tocar un pelo.

Lo mejor que podéis hacer es decirle a esa chica que se vaya de su casa.

Y ya está.

Oye, Jesús... ¿Qué quieres tú ahora, Massiel?

(RESOPLA) Vaya humitos. ¿Puedes venir?

¿Cómo no?

(Música de suspense)

Esta es la última ampliación.

Gracias, Alvarito. ¿Qué pasa?

Aquí, la niña, que ha seguido mis indicaciones, y mira.

A ver, sexo y dinero. (ASIENTE)

Uno u otro están siempre detrás de un crimen.

Eso también se lo he enseñado yo. ¿Y a ti qué te ha pasado?

Qué pesado. ¡Que he soplado fuerte! ¿Queréis dejarme hablar?

Esta es la habitación de hospital del marido.

Allí solo había este pastor.

Cuando lo entrevistamos nos dijo que el detenido era un cabrón.

Pero si os fijáis bien, esta cara contradice sus palabras.

Ya. ¿Y adónde quieres ir a parar?

Por lo que vimos en la caseta de la huerta,

estamos convencidos de que el marido tenía una aventura.

Sí, pero yo digo:¿y si la aventura fuera entre dos hombres?

¿Está hablando de una relación inapropiada?

¿De una amistad especial entre el marido y el pastor?

¿Pastor? ¡Cojonudo!

Querían quitarse a la mujer de en medio y la quemaron viva.

La mujer conocía la historia y quiso separar al marido del amante

volviéndose al pueblo. Por eso cedía las tierras a la Iglesia.

Para marcharse lo antes posible. Tranquilidad, hay que contrastarlo.

Es solo un... No, no, claro, claro.

Y para este número, porque esto lo tiene todo.

¿No habréis sacado alguna foto del nido de amor?

No, ahí no, eso son descartes.

La niña y yo podemos acercarnos a la caseta donde se veían.

¡La órdiga!

¿Y esto?

Joder. Pobre mujer.

¿Entendéis ahora por qué dije que nos las había hecho?

A ver, Clarita, hija, yo entiendo que a usted esto le pueda parecer...

escabroso, pero lo que yo veo es un aviso para nuestros lectores,

para que entiendan que hay cosas que no pueden ser.

El dolor que se infringe a alguien en el matrimonio

y que no puede quedar impune, así que esto se publica.

¿Qué? (BURLÓN) No, nada.

(Disparo)

(Disparo)

(Música dramática)

¡Vamos!

(GRITA) ¡Vamos!

-Lleva ahí horas con el culo aplastado.

(MARGARITA SUSPIRA)

-Ponme dos de lo de siempre, y a la señora lo que guste.

-Gracias. -A ti.

(TOSE)

-Muy bien.

Ahora escúchame.

La idea de que Rodrigo te echara del periódico fue mía.

-Pero si... (LA CORTA) -Espera.

Loli pidió tu cabeza a cambio de seguir manteniendo el periódico.

Tú a Rodrigo lo puedes seguir viendo.

Pero sin el periódico ni tú tendrías a Rodrigo ni nosotros con qué comer.

Por eso estás fuera.

Lo siento.

Y ahora sí, dame un buen bofetón, que una mujer no le hace esto a otra.

Pero es lo que hay.

(Máquinas de escribir de fondo)

¡Aparicio!

¿Sí, jefe? La foto para la portada.

Bueno, espera un momento todavía.

Aparicio, mira, al final no...

Lo siento muchísimo, Palomita. Ha sido cosa de Cabrera, el censor.

(ENFADADA) Ni censor ni censora. Margarita me ha dicho lo que hay.

Esa pedorra de tu mujer no va a echarme de aquí.

Que no te va a echar, amor mío. Si son solo unos días.

Que no, Rodrigo. No me vas a convencer, que nos conocemos.

Pero si yo soy el primero que te quiere aquí.

¿Quién va a hacer todo lo que tú haces, y tan bien, amor mío?

Te refieres al periódico, ¿no? Pues claro.

Pero si para que estés contenta hay que cerrar el periódico, se cierra.

Y ya está, se acabó.

¿Lo dices en serio?

Yo hago lo que sea para que tú y yo sigamos juntos.

No, a ver...

Cerrar el periódico no puede ser, Rodrigo.

Pero qué buena eres. Estás dispuesta a sacrificarte por esto.

Ya sabía yo que al final ibas a entrar en razón.

¡Ay, mi amor! ¿No puedes hacerla entrar en razón a ella?

¿A quién, a Loli? (RESOPLA) No, ¿qué dices?

Ya sabes cómo es, que me las lía de a quilo. No, no, no.

Quita, quita, Loli... Ya.

Que te conozco, bacalao, aunque vengas "disfrazao".

¿Por qué?

Prefieres que yo me vaya antes que enfrentarte a tu mujer.

Sabías perfectamente que Paloma te iba a decir que sí a todo.

¿Pues sabes qué? Que se acabó.

Que pones encima de la mesa lo que hay que poner

y le dices a esa pedorra que esta menda vuelve al periódico,

que de aquí no me mueve ni el terremoto de San Francisco.

Claro, cariño, lo que tú quieras.

Ah.

Y el pisito me lo quedo.

Eso es lo que pasa con las relaciones inapropiadas,

que la gente tiene que esconderlas. Muchos se casan para disimular.

Como el marido de esta pobre mujer.

Los descubrió, amenazó con delatarlos

y la mataron a la desesperada.

(Mete marcha enérgicamente)

Sí. Tú no sabes cómo tratan a esos en la cárcel.

Salen con los pies por delante.

(Música de suspense)

¿Qué pasa ahí?

Accidente, ¿no?

Accidente es noticia. Sí, pero eso no es un accidente.

¿Cómo no han dado aviso antes?

¿La comandancia?

¡Pues yo me cago en la comandancia!

Han matado a dos de los nuestros en un traslado a un preso.

Quiero dos patrullas. Yo aviso al jefe.

Mejor será que le dejemos tranquilo. Luego le informo.

Es que no me apetecía comer sola. Sabía que te encontraría aquí.

-Quieres decir que soy predecible.

(RÍE) -No.

Siempre sé dónde encontrarte.

(Música triste)

-Perdona, lo siento.

¿Te he incomodado?

Quiero envejecer contigo.

(EMOCIONADA) -¿Y dices que eres predecible?

-En serio, piénsatelo.

Yo solo quiero que seas feliz.

Estar contigo toda la vida.

-Espera.

¿Me estás pidiendo que...?

-Sí.

Están ahí dentro, estoy seguro. Mi instinto nunca me falla.

Pues vamos a buscar a los guardias de la carretera.

¿Con esos tacones?

¿Qué pasa? Yo iré más rápido.

Tú quédate vigilando.

Al menor signo de peligro sales zumbando, ¿estamos?

(SUSPIRA)

(Da dos golpecitos en el coche)

(Trinos y canto de cigarras)

(Autorradio: música clásica)

(Retransmisión deportiva)

(Silencio)

(Música de suspense)

(No arranca)

(Música de tensión)

(Música de tensión)

(Música dramática)

(PARA SÍ) ¡Mierda! ¡Eh, eh!

(ASUSTADA) Por favor, soy periodista.

¡No, no! ¡Tranquilos, no le hagáis daño!

Somos López y Expósito, de "El Caso". Podemos ayudaros.

Bajad las armas.

(Música de tensión)

(Trinos y cantos de cigarras)

(Música de tensión)

(ENTRE DIENTES, NERVIOSA) ¿Qué hacemos?

No abras la boca. Déjame hablar a mí.

(SUSURRA) ¡Eh! No os compliquéis más la vida, coño.

¡Dejadnos salir! Por lo menos a la chica.

Intentaremos que sean comprensivos. Si no, entrarán aquí a mataros.

De aquí no se mueve ni Dios.

¿Nadie sabe que estamos aquí?

Os van a detener. Iréis a la cárcel. ¡Vosotros ya estáis jodidos!

¡No os llevéis a más muertos con vosotros, joder!

¡Levántate, venga!

-Mario. -Es lo único que podemos hacer.

-Mario.

¡Mario!

De aquí no se mueve ni Dios, ¿eh? ¡No, no, no!

(SUSURRA) Vete.

¡Venga, fuera!

¡No disparen! Voy con una mujer. (GRITA) -¡Joder!

(Música de tensión)

Pero qué mierda de oficio, coño.

Solo quiero entregarme.

-Pero comisario, ¿qué coño hace?

No le haga daño.

Jesús está dentro.

(Disparo)

¡No, Jere! ¡Vamos, corra!

(Disparo)

(GRITA DESGARRADORAMENTE) -¡Mario! Dentro hay otro civil.

Clara, ¿estás bien? Sí. Me hecho daño en la rodilla.

¡Tú los has traído! (GRITA)

Ve a por Jesús.

Vas a ver venir la muerte. Despacio, como hice con ella.

(JADEA) ¿Qué haces?

(JADEA)

(JADEA Y GIME)

¿Dónde vas, cabrón?

(Disparos)

(JADEA Y GIME)

"De forma trágica terminó la especial relación

de Mario y Jeremías. Mario pensó que el matrimonio con Josefina

sería una forma de olvidar sus poco naturales inclinaciones.

Pero no sirvió de nada.

Encontró en el rudo pastor

todo lo que no podía encontrar en una mujer".

¿Le parece bien este tono?

No está mal, pero no justifiquemos a los degenerados.

(LEE) "Degenerados para unos, pobres pecadores para otros.

El caso es que una relación así no deja a nadie indiferente".

Deberías irte a casa, que menudo trompazo te diste.

No, me duele un poco la rodilla, pero estoy bien.

¿Puedo? Venga.

(Música juguetona)

"Pero de quien no debemos olvidarnos es de la víctima de la situación,

Josefina, la mujer asesinada por el amante...

¡Chist! Nada de "amantes".

(SUSPIRA)

"La mujer asesinada por el amigo... (CON SORNA) especial

de su marido,

quien cruelmente la quemó para evitar así

que la enamorada esposa los separara".

Deberías poner que nadie de la familia conocía la relación.

Un aviso. ¿Tú no te habías ido?

(TITUBEA) No, de momento no.

¿Y el aviso?

Incendio en el psiquiátrico de San José.

¿Eso no es donde el asesino del estilete?

¿Víctimas? No.

Pero ha ardido parte de un ala, archivo y documentación.

Pudo ser fortuito.

O algún paciente, que allí están... ¿Quién se va a encargar?

Nosotros. (SE QUEJA DOLORIDA)

Vosotros no, que estáis con lo vuestro.

Eso hay que curarlo, Clarita, hija.

¿Y Germán dónde está? Yo me ocupo.

(Música de suspense)

(El hombre de delante tose)

(Música de tensión)

-Hace rato que te vengo oyendo.

(CON SORNA) -Claro.

Yo no ataco a traición a cobardes como tú.

-¡Atrás!

(GRITA) ¡Atrás!

(Música de tensión)

¿Quién coño eres?

-El que te va a quitar las ganas de pegarle a una mujer.

-¿Quién te envía, la puta de mi mujer?

(MUJER) ¡Basta!

¿Pero qué le ha hecho a mi marido? (GRITA) ¡Socorro!

¡Socorro!

(Timbre)

(Música de intriga)

Hola.

Hola.

(TÍMIDO) Perdóneme.

No quería molestarla ni a usted ni a su marido.

No podía irme a dormir sin saber cómo estaba.

No se preocupe. Mi marido no está.

Estoy mejor.

No quería incomodarla. No, no.

Está bien, yo debería...

Gracias por...

Bueno, buenas noches.

Buenas noches.

Voy a dormir.

(RONRONEA) Ay, ¿qué hora es?

(RESOPLA) Pues tarde, o temprano, según se mire.

Sí que es tarde, sí.

¿No te quedas? No, tengo trabajo mañana.

Bueno, en un rato.

Además, esta cama nunca ha sido para dormir los dos.

(RESOPLA)

(Música de tensión)

(Cantos gregorianos)

(Música de suspense)

(Cantos gregorianos)

(Trinos)

(Música de tensión)

(MUJER) ¡Le tienes que dar algo para que nos abra la puerta!

(Música triste)

(Puerta)

-¿Qué hay?

-Hola.

Hola.

(SUSPIRA)

Nos has visto.

(Música triste)

¿Este era el trabajo que tenías que hacer esta mañana?

Ayer me pidió que me casara con él.

Le he dicho que sí.

Enhorabuena.

¿Ni siquiera vas a decir nada? ¿Para qué?

Ya lo has dicho tú todo. (RÍE CON AMARGURA)

(MOLESTA) Tiene gracia que encima seas tú el ofendido.

Solo espero que te hayas pensado dónde te metes.

(SUSPIRA)

(Música de intriga)

(Teléfono)

-Comisario Camacho, dígame. -"Se ha pasado, comisario".

-Ah, señor, es usted.

¿Que me he pasado? ¿Me he pasado por qué?

-"¿Tengo que aclarárselo? El incendio del psiquiátrico.

-Ya lo sé, señor. Lo siento.

-"Le encargamos el caso del asesino del rosario

porque era el mejor en esto". (FIRME) -¡Y lo sigo siendo!

Señor.

-"¿No podía llevarse el historial y ya? Tuvo que quemar el sanatorio".

(CONTENIÉNDOSE) -Para que pareciera un accidente.

Y fue solo la zona de archivos. Lo raro hubiera sido

que hubiese desaparecido solo ese expediente.

-"Al próximo error lo mando a Fuerteventura, ¿está claro?

Dese prisa, no podemos tenerlo mucho tiempo suelto.

Ya sabe de lo que es capaz". -Ya lo sé, señor, soy el...

(Cuelgan)

(Cuelga)

(Música dramática)

-Un hombre y una mujer, abrazaditos y con signos de haberse amado.

¿Cómo te suena eso? Bien, me suena a perversión.

(RADIO) "En Salamanca ha sido detenido Eleuterio Sánchez.

Lo trasladan a Madrid". (GERMÁN) -¿El Lute?

¿Qué hace aquí Camacho? (FASTIDIADA) ¡Bueno!

Qué peste, coño.

(Teléfono)

En todos los años que llevo de jefe jamás me han llamado de este teléfono

-¡Sé que estás aquí, Paloma!

Recoge y pasa por administración a firmar el finiquito.

(SUSURRA) ¡Tu padre! Como me vea aquí se jodió.

¡Hija!

(HOMBRE, ACENTO EXTRANJERO) Ustedes nos pidieron un favor y lo hicimos.

-Más bien nos pasasteis el muerto.

-¡Nos tiene trabajando las 24 horas! (CALMÁNDOLO) Eh, eh, eh.

Tranquilito, Germán.

¡Por favor! No puede pasar.

¿Qué habéis hecho, papá?

No te cases con él. Es demasiado tarde ya.

-Deja de rondar a Rebeca. Gilipollas.

Se te acaban los amigos, Germán, y tus enemigos no paran de crecer.

-Han encontrado a una chica muerta en el callejón de la Mina.

Tía, ¿tú me has dejado esto en la mesilla?

Yo no.

Estoy segura de que es el que le di al paciente del manicomio.

  • Capítulo 4, 'Una relación inapropiada'

El Caso. Crónica de sucesos - Capítulo 4, 'Una relación inapropiada'

05 abr 2016

Una mujer aparece horriblemente quemada en su domicilio y su propio marido, al intentar apagar el fuego que la consume, resulta también herido. La investigación policial apunta a un accidente con gas butano. Sin embargo, que la propia policía custodie al marido herido les hace sospechar a Clara y Jesús que el accidente no sea tal, sino un intento de asesinato.

Jesús continúa su investigación sobre el asesino del rosario tras haber recibido de éste una provocadora nota y unas cuentas del instrumento de sus crímenes. El padre Josemari, amigo personal de Jesús, le pone sobre la pista del rosario pero la investigación se ve pronto truncada por Montenegro.

Por su parte, Margarita y Germán investigan una historia de malos tratos que surge a través de la sección “Consulta a Peggy”

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