Serie documental sobre el Canal de Castilla. Cuatro capítulos con una duración de 55 minutos cada uno en los que se recorre los aspectos históricos, económicos, culturales y medioambientales de esta obra de ingeniería.

Seria documental realizada por la productora Sateco Documentalia y contarán con el conocido actor Manuel Galiana como narrador y presentador.
Cuenta con imágenes de los museos y edificios culturales situados en las localidades cercanas al Canal, así como de los espacios turísticos habilitados y también con entrevistas que aportan detalles históricos, como Ernesto Escapa y Raúl Guerra Garrido.

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El Canal de Castilla - Capítulo 2 - ver ahora
Transcripción completa

Estamos en Alar del Rey, Palencia,

desde donde comenzaremos nuestro recorrido.

Trazar la ruta del Canal

es sumergirse en las aguas de la historia que nos lleva.

Y si ciertamente el Canal no llega hasta el mar,

también es cierto que una Castilla sin mar,

un día, fue dueña de los océanos.

En el libro "Castilla en canal",

el escritor Guerra Garrido dice algo que no deja de darme vueltas.

Dice: "Castilla quiere decir tierra de castillos".

Y su canal fue su castillo más insólito, majestuoso

e intencionado.

Un castillo que movilizaba sus escasas aguas

para hacerlas navegables,

y alcanzar así, ya embarcados, la mar de sus ancestros.

Bueno, Raúl.

Hola.

Gracias por acudir a nuestra llamada.

¡Faltaría más!

Tu libro, una vez leído, te arrastra.

No puedes más que decir: "Esto tengo que recorrerlo yo".

¿A ti qué te impulsó a...?

La misma sensación.

Claro.

Era como un desafío.

Cuando cruzas por carretera el Canal, hay un letrero:

"Obra de ingeniería hidráulica del siglo XVIII".

Pero hay mucho más.

Es una obra de ingeniería hidráulica,

pero para mí, después de descubrirla andando,

es la gran epopeya civil de obra cívica, civilizadora,

del siglo XVIII, de La Ilustración.

La idea de los ilustrados era poner en pie Castilla,

volver a que fuese el granero de España,

y sacarla al mar.

El Canal es una vía de navegación para salir al mar.

Tu libro ha servido de acicate

para que toda esta zona del Canal, hayan dicho:

"Esto hay que conservarlo y mejorarlo".

Porque claro, es mucho tiempo de canal.

Ha tenido que sufrir mucho deterioro.

Creo que el libro fue como un revulsivo.

Empezando por la misma confederación hidrográfica,

pues se lo tomó más en serio.

Antes, yo creo que ni figuraba en las guías

de las juntas autonómicas

como un paseo turístico.

Creo que lo que verdaderamente puede cuajar

es su naturaleza de senda,

de peregrinaje laico, el cruce con el peregrinaje sagrado,

y de recorrer La Ilustración.

No se tiene muchas veces la oportunidad de volver a otro siglo.

Es la máquina del tiempo.

Recorrer el Canal es pasearse por el siglo XVIII y por las Luces.

El 25 de septiembre de 1759,

a base de pico y pala,

se iniciaron las obras del Ramal del norte,

aquí, en Alar del rey.

Fundada en 1657,

debe su existencia a la construcción del Canal.

Alar, por tanto, nació y creció con él,

y hoy, es la única villa de repoblación que sobrevive.

Algunas fuentes dicen que el epíteto del rey

se debe al rey Carlos IV,

quien ordenó poblar el curso del Canal

y dar a Alar el título de Villazgo.

Es un pueblo tranquilo, de calles amplias y limpias.

Algo solitarias todavía, a esta temprana hora.

Su iglesia de Nuestra Señora del Carmen, de estilo neorrománico,

en el centro de la ciudad, fue construida en el siglo XIX,

debido al gran aumento de población que se dio

con la navegación por el Canal de Castilla.

La torre del campanario se debe al arquitecto Jerónimo Arrollo.

Fue construida con posterioridad.

Descansa sobre tres arcos con capiteles,

que dan acceso a la puerta principal.

Aquí, en el estrecho de Nogales del río Pisuerga,

junto a un parque, la carretera y la vía del ferrocarril,

comienzan la historia y la aventura del Canal.

En una de las orillas de este bello paraje

que forma el río Pisuerga a su paso por esta localidad,

nace el Canal de Castilla.

De aquí es de donde toma el agua.

A unos 200 metros,

en el que se conoce como puente de La Coneja,

se encuentra la primera retención.

Y algo más abajo, la dársena.

Ambos fueron y son

uno de los enclaves más importantes del Canal de Castilla.

Esta dársena fue, probablemente,

la más concurrida cuando el Canal estuvo activo.

Era el destino último de la mayoría de las barcazas

que transportaban las mercancías de las riveras de los tres ramales.

Además de la enorme riqueza histórica de los pueblos rivereños,

el Canal ofrece muchas posibilidades actividades deportivas y de ocio.

En este sentido, uno de los eventos más importantes,

lo encontramos en las proximidades de Alar de rey.

Aquí, anualmente,

cada 15 de agosto, y realizado por el centro de Iniciativas turísticas,

tiene lugar el descenso internacional

del Pisuerga en piragua.

Declarada de interés turístico nacional.

Unos 200 palistas

y unas 170 embarcaciones,

recorren una vez al año

los 17 kilómetros que separan el puente de Olleros

del de Alar del rey.

La fiesta concluye con una comida en los campos del soto.

En este caso, la degustación de una singular paella.

El Ramal del norte dispone de 24 esclusas

a lo largo de los 75 kilómetros que separan

Alar del rey de Ribas de campos.

La primera está en el barrio de San Vicente,

en el término municipal de Alar del rey.

Es ovalada y de un solo salto.

Junto a ella, vemos las ruinas de una antigua central eléctrica.

Un kilómetro y medio aguas abajo,

la esclusa número dos nos sitúa en San Quirce,

un pequeño barrio de casas de barro y piedra,

con el encanto de las antiguas ventas de Castilla La Vieja.

Como la iglesia parroquial de estilo románico del siglo XII.

Desde esta ermita dedicada al Cristo,

de románico tardío, situada en un cerro próximo al pueblo,

el inmenso panorama nos ofrece

una de las vistas más extensas del paisaje del Canal.

Al fondo, la montaña palentina,

y a su derecha, la histórica peña Amaya,

en la provincia de Burgos.

Una atalaya que albergó una de las míticas ciudades cántabras

poblada por los antiguos blendios.

Visto a lo lejos, bañado por el sol,

el canal ofrece un espejismo,

una larga cinta plateada que fertiliza la vega.

En apenas un kilómetro nos encontramos en la esclusa tres.

Y aquí, en la cuarta, en Herrera de Pisuerga,

encontramos un par de casas de turismo rural

y una central eléctrica ya en desuso,

recientemente restaurada para que viajeros y turistas

vean cómo funcionaban estos viejos ingenios.

Seguimos la trayectoria del canal,

rebasando las esclusas cinco y seis,

separadas por poco más de un kilómetro.

En esta última se ha recuperado una de las casas del esclusero,

y se le han puerto las compuertas, adaptándola para la navegación.

Hasta ella llega la embarcación de recreo

que parte del embarcadero de Herrera de Pisuerga.

Un lugar idóneo para hacer un alto en la ruta.

Aquí, el viaje al pasado,

se hace más intenso.

Los romanos permanecieron largo tiempo en Herrera.

La llamaron Pisoraca.

En el exterior del aula arqueológica

se representa una calzada con biliarios,

que nos dicen qué emperador gobernaba.

Sucesivas excavaciones han revelado vestigios arqueológicos

que dan testimonio del paso de las guerras cántabras

por esta ciudad palentina.

El aula muestra réplicas de cerámica romana.

También los juegos que abundaban en las tabernas,

como Tres en raya, Damas o Dados.

A diferencia de otras ciudades palentinas,

ciudades de meseta,

Herrera de Pisuerga nos avisa, con sus cuestas,

de la proximidad de la montaña.

Su plaza mayor, típica castellana de soportales,

conserva muchos edificios antiguos.

La ciudad, cuyo conjunto urbano fue declarado

de interés cultural en 1990,

se conformó como burgo durante la Edad Media.

De las antiguas puertas de la muralla de la villa,

solo se conserva esta, la puerta nueva.

Esta puerta es una construcción extraordinaria de mediados del XVI.

Y ahora, restaurada, podemos contemplarla en todo su esplendor.

En su muro exhibe el escudo de la familia Fernández de Velasco.

Adornado con la orden del Toisón de oro.

De la que también fue miembro el marqués de la Ensenada,

impulsor del Canal.

La cara interior presenta una hornacina

con la imagen de la Virgen de la Piedad, en piedra.

En el siglo XV, y durante varias fases,

se construye la parroquia de Santa Ana.

Y en el XVIII, la ermita de la Piedad.

De origen medieval,

pero la fábrica que contemplamos es del XVIII.

Entre 1900 y 1902,

el artista Mariano Lantada, decoró los muros de la ermita

con pinturas que recrean los dolores de la Virgen.

El resultado,

cuando uno lo ve por primera vez, y traspasa esa puerta,

es de asombro.

Es bellísimo.

Hay una calidad cromática en toda la ermita

que nos deja, realmente, sorprendidos.

Antes de seguir, visitamos el parque de Herrera,

situado a orillas del río Burejo.

En el centro está la puerta de Aguilar,

torreón reconstruido, del XVI, que formaba parte de la muralla.

Junto a él, el zoo municipal,

dedicado al mundo de las aves.

A la salida de la ciudad nos encontramos

con este particular monumento al cangrejo.

Aquí se instauró, en 1972, el festival del cangrejo.

Un festival gastronómico que ha alcanzado especial relevancia.

Muy cerca de Herrera está la Presa del Rey,

punto en el que se cruzan el río Pisuerga y el Canal.

Podríamos decir que son las presas las que amansan al río

y permiten el fluir tranquilo de las aguas que surcamos.

La Presa del Rey hizo necesaria para impedir la inundación del Canal,

la construcción de la segunda retención,

conocida como la de San Andrés.

Este complejo hidráulico

tiene más de 200 años.

Todavía sigue cumpliendo su función,

dentro de la vida del Canal.

Sus dos casetas rectangulares y un puente de tres arcadas,

para comunicar los dos márgenes,

se puede ver desde la carretera.

Aquí existe un área de descanso,

un centro de interpretación en lo que fue la casa de barquero,

donde uno puede enterarse de la historia del Canal de Castilla,

y un embarcadero donde embarcarnos en el Marqués de la Ensenada

y darnos un paseo disfrutando del paisaje

y de las especies protegidas que lo pueblan.

Es un espacio ideal para disfrutar del Canal de Castilla.

Aquí, al igual que en Alar,

hay centros deportivos y de ocio

que ofrecen opciones para disfrutar de la naturaleza.

Como piragüismo,

paseos en bicicleta

o a caballo.

A poco más de un kilómetro se encuentra la esclusa número 7.

Y las ruinas del Batán del Rey, por el que toma el nombre la zona.

Aunque no entraba dentro de los planes de uso del Canal,

el aprovechamiento industrial era uno de los más importantes.

Aquí, en la esclusa número 7, aprovechando la fuerza del agua,

se estableció una fábrica de cueros, el Batán del Rey,

de la que todavía vemos lienzos de sus muros en pie.

Este batán empezó a funcionar en 1793.

Aquí se formó otro de los pueblos que nacieron al amparo del Canal

y en el que llegaron a vivir más de 15 familias.

Desde el camino de sirga, completamente llano,

podemos ver los pequeños pueblos que quedan a un lado de la carretera.

Encontramos la esclusa número 8 sin pretil a ambos lados del puente.

La distancia entre esclusas en este tramo es pequeña.

Enseguida encontramos este viejo edificio.

En su día albergó una fábrica de harina, una central eléctrica

que suministraba energía a la fábrica

y a la pequeña población que se había establecido

alrededor de la fábrica.

Hoy día ya no está la fábrica,

pero la central eléctrica sigue funcionando.

El Canal entra muy brevemente en la provincia de Burgos.

La esclusa 10, en Castrillo del río Pisuerga,

está en territorio burgalés,

pero lo abandona enseguida para entrar en Palencia.

Frente a este páramo está la iglesia de Nuestra Señora,

en Olmos de Pisuerga.

Es un pequeño municipio del ayuntamiento de Herrera,

cuya única institución política se reduce a una junta,

y en el que se encuentran las esclusas 11 y 12.

Al llegar a la esclusa número 13,

en el término municipal de Naveros de Pisuerga,

además de su molino, hoy en estado de ruina,

acequias, páramos y choperas

nos dan la bienvenida.

En esta localidad, muy cerca de Melgar de Fernamental,

se levanta una iglesia románica y gótica

en el norte de San Martín de Tours.

Y este monumento pretende rendir un orgulloso homenaje

a la vida de la mujer rural.

La pieza, de Román García, se erigió en el año 2006.

Naveros es frecuentada

por caminantes que hacen la ruta del Canal a pie.

Aquí, el ocio se comparte con el silencio,

con la quietud de las aguas mansas y con el deporte de la pesca.

Una vez rebasada la esclusa 14, en San Llorente de la vega,

el camino, nuevamente en Burgos,

nos ofrece kilómetros de vía verde,

junto a magníficos páramos que continúan invitándonos

a la práctica del senderismo o al sencillo y tranquilo paseo.

¡So!

Además de los encantos que vamos a ver en el viaje por el Canal,

en Melgar de Fernamental encontramos una casa rural,

donde Inmaculada nos obsequiará con un delicioso bizcocho

y Tomás Sánchez nos dará un paseo en este carro,

tirado por esta yegua hispano-bretona

que responde al nombre de Percha.

¿Qué les parece?

Melgar de Fernamental conserva

un valioso patrimonio histórico artístico,

como este edificio renacentista que hoy alberga al ayuntamiento.

Y la monumental iglesia de la Asunción,

construida entre los siglos XV y XVI según el modelo gótico tardío.

El nombre de Melgar podría tener origen celta, hebreo,

romano o visigodo.

No hay consenso al respecto.

La primera documentación escrita pertenece a la repoblación

de la villa, bajo el dominio de Fernando Armentález,

allá por el año 950.

La industrialización llega a la villa en el XVIII.

En 1768, el prior del consulado del Mar

y regidor de Burgos, Antonio Tomé,

establece aquí la fábrica de curtidos a la inglesa,

que alcanzará una importante y merecida fama en toda España

gracias, entre otras cosas,

a las posibilidades comerciales que ofrecería

algún tiempo después el Canal de Castilla.

Semejante a una catedral, la iglesia de la Asunción,

cambió el modelo de planta de cruz de latina

por el de planta de salón,

dando como resultado este gran edificio,

que su altura y anchura

domina todo el centro de la ciudad.

La portada sur, flanqueada por pináculos góticos flamígeros

y con arquivoltas repletas de estatuas de ángeles,

es obra del siglo XVI, de estructura gótica muy tardía.

En su interior,

piezas muy interesantes.

El retablo barroco,

con la imagen de Santa María La Menor

y el tabernáculo de finales del siglo XIV.

Ambos bellísimos, piezas de valor incalculable.

El coro,

también del siglo XVIII,

pero con la peculiaridad de que está hecho

en madera de nogal labrada.

Ya no era propio de esa época hacer trabajos así.

Tiene 21 sitiales.

Y el órgano, representativo de la escuela castellana,

y que puesto en funcionamiento nos transporta a los cielos.

Una obra asombrosa, preciosa.

En una de sus capillas, el grupo de la adoración de los reyes,

de autor anónimo, de finales del XV, principios del XVI.

Es un grupo magnífico.

En madera policromada.

Ha participado en exposiciones de Las Edades del Hombre.

También ha sido exhibido fuera de España.

Es un grupo escultórico muy considerado.

Al igual que en Herrera de Pisuerga,

en Melgar de Fernamental tenemos la posibilidad

de hacer otro viaje en barco, y no la hemos desperdiciado.

Aquí nos tienen,

a bordo del San Carlos de Abánades,

metidos en el Canal de Castilla,

intentando dar rienda suelta a la imaginación,

atravesando lo que a nuestra nos quiera proponer.

En el viaje podemos ver un vídeo

que nos informa de la historia del Canal.

El capitán, muy amable,

si alguna pregunta se nos ocurre,

nos responderá amablemente.

Ya estamos ante el puente de Carrecalzada.

Se pueden apreciar todavía los arcenes por donde pasaban las mulas.

Esto sería.

Sí.

Habría tráfico en las dos direcciones.

Aguas arriba, por la margen izquierda.

Y aguas abajo, por la derecha.

Aquí se aprecian los arcenes.

El Carlos de Abánades navega

por el acueducto sobre el río Valdavia.

Merece la pena que nos acerquemos hasta su pie

para contemplar, in situ,

la espléndida estructura de esta notable muestra de talento,

tan característica del Canal.

Estos acueductos se construyeron para que el cauce del Canal

pudiera sortear ríos o barrancos.

Este se alza unos 3,5 metros sobre el río.

Los ingenieros, Carlos Lemaur y Antonio de Ulloa,

una vez salvadas sus diferencias de criterio,

iniciaron la construcción de este acueducto.

Las obras tardaron cinco años, pero el resultado mereció la pena.

Y por encima, ahora, el barquito,

que nos da un paseo delicioso por las aguas del Canal.

El embarcadero está junto a un antiguo almacén

rehabilitado como albergue.

Muy cerca de aquí, se levantó el poblado de San Carlos de Abánades.

Pero San Carlos de Abánades fue barrido como por el viento.

Y hoy, solo quedan como testimonio de aquel fugaz asentamiento,

una almenara y una arqueta,

a la que los vecinos han bautizado con el nombre de El Hueso.

Esto sería la recta de El Hueso.

Pasando la curva.

Al fondo ya sería provincia de Palencia.

Al fondo, el pueblo que se ve, es Osorno.

Osorno se encuentra en un cruce de caminos entre los campos mesetarios

y los valles que descienden

desde las montañas de la cordillera Cantábrica.

Los restos de los primeros pobladores de Osorno

se remontan al Paleolítico.

En el año 1558,

el militar español García de Mendoza y Manríquez,

gobernador de Chile y virrey del Perú,

fundó en la región de los lagos de Chile,

una ciudad con el nombre de San Mateo de Osorno.

¿Lo hace en memoria de su abuelo?

Sí.

Sí, claro.

Murió su abuelo, que era el conde de Osorno.

Ese personaje histórico tiene una aventura

con Alonso de Ercilla, otro personaje histórico.

¿Cómo fue esa historia?

Alonso de Ercilla era un capitán que iba con la tropa

de Hurtado de Mendoza.

Era poeta, vallisoletano.

Y tuvo ese desafío a consecuencia de diferentes puntos de vista

con los caídos.

Uno, que había que rematarles, y el otro que...

El que daba caña era Hurtado de Mendoza.

Claro. Alonso de Ercilla era más piadoso.

Tal reto tuvieron, que le condenó a muerte.

Le iban a sentenciar al garrote vil.

Hasta que intervino una señora,

se supone que alguna que tenía amistad con Hurtado de Mendoza.

Pero Ercilla no perdonó la humillación.

En el poema "La araucana",

no mencionó a Osorno ni una sola vez.

Se las apañó para hacer el poema sin que Osorno apareciera.

Muchas gracias, don Luis, por su testimonio.

Entre los monumentos para visitar en Osorno,

encontramos la iglesia parroquial de estilo gótico, del siglo XV.

Las tropas napoleónicas incendiaron parte de ella.

En Osorno se siente gran devoción por la Virgen del Ronde,

cuya imagen del siglo XIII se conserva aquí.

Cuenta con una pila bautismal románica,

situada a los pies de la nave de la Epístola.

Su altar mayor contiene tallas del siglo XVI de Felipe Vigarny.

La Casa del Hierro, el edificio más suntuoso de la villa,

que data del siglo XVII, reconvertido en ayuntamiento.

Todavía conserva un precioso patio,

y en el chaflán,

el escudo con los blasones del antiguo linaje que vivió aquí.

¡Venga, corre!

Al lado de la obra más importante hidráulica del siglo XVIII,

el Canal de Castilla,

Castilla va a hacer una obra digna

del siglo XXI,

una planta de generación eléctrica con biomasa.

En estas tierras de Osorno,

con este sol de la tarde,

se van a estropear por la fábrica que vais a montar aquí.

No.

La planta cuida mucho el impacto visual.

Es una planta que, desde un punto de vista medioambiental,

tiene efectos positivos en el entorno.

El agua del Canal tiene relación con la instalación de la planta.

El agua del Canal interviene.

Uno de los efectos positivos es que es un circuito cerrado de agua,

por lo tanto, el consumo de agua es mínimo.

El impacto para el Canal es muy reducido.

¿Qué se utiliza aquí para la biomasa?

La biomasa que utilizamos es la que no se utiliza para otras cosas,

como la ganadería.

Principalmente, la biomasa que se va a utilizar

va a ser la paja de cereal.

¿Los residuos se pueden utilizar como fertilizantes?

Sí.

La paja entra, se quema, calienta el agua,

la ceniza va a un depósito,

y el depósito se utiliza como fertilizantes.

Enhorabuena por el proyecto.

Esta es la esclusa número 15.

Es ovalada, y los pescadores le llaman La Charca.

Estamos cerca del Puente de Cabañas. Vamos.

Antes, a 2 kilómetros de la esclusa,

nos encontramos con un acueducto de tres ojos.

Y un kilómetro más abajo,

el Puente de Cabañas ofrece una fantástica vista,

casi podría uno decir que estratégica.

Pues desde aquí dominamos de un solo vistazo

la localidad de Cabañas de Castilla

con su torre señorial que vigila la llanura.

En la misma dirección

encontramos Santillana de Campos,

feudo en tiempos del marqués de las Serranías.

En el camino que une el puente de Cabañas y el de Requena de Campos,

adonde nos dirigimos para continuar a Boadilla del camino,

vamos a encontrar varios acueductos

y una serie de almenaras.

Estas pequeñas casetas guardan los mecanismos de cierre o apertura

que permiten la salida del agua a las acequias de riego.

Nos llaman la atención estos pinos de la orilla.

Son los únicos que veremos a lo largo del recorrido.

Requena de Campos es un pequeño municipio de casas

de adobe y ladrillo con cierto toque de señorío.

Su iglesia, dedicada a San Miguel,

es un edificio de una sola nave con planta de cruz latina,

cubierta de bóveda de crucero

y con retablo renacentista.

En un lateral de la plaza, el poeta recientemente fallecido,

Ceferino Puebla,

tiene la fachada de la que fue su casa,

decorada con motivos geométricos de colores.

En el camino entre Requena de campos y Boadilla del camino,

antes de llegar a la esclusa 16,

nos encontramos con la charca de Valdemorco,

una laguna en la que observamos diversos tipos de aves.

Como la mayor parte de los humedales anexos al Canal,

se creó, al encontrarse un arroyo antiguo,

un talud que ejerce de barrera, y que hace que se acumulen

estas aguas, que con las décadas han creado un entorno

de una naturalidad importante

para gran cantidad de aves acuáticas,

como el aguilucho lagunero o la garza imperial.

Es una laguna sobre la que se ha trabajado muy duro

para conseguir mejorar ambientalmente,

dentro de un proyecto.

Además, supone un entorno, a nivel turístico, de gran interés

en un lugar que carece de arbolado, de zonas húmedas,

y se trata de un entorno más austero.

Tras pasar la esclusa 16, en el margen derecho del Canal,

descubrimos una explanada inundada.

Un gran paraíso para las aves acuáticas.

-A 1,5 kilómetros de aquí encontramos Boadilla del camino.

Si tomamos aquel sendero a la izquierda,

llegaremos a la villa.

"Boadilla" significa "pastizal de bueyes".

Y "del camino" tiene que ver con el Camino de Santiago.

Buena. Muy buena el agua.

Este es un sitio mágico.

El brazo lo tengo un poco lesionado.

Y, sin embargo, he podido mover la rueda,

y el brazo, como si estuviera bueno.

Fantástico, ¿no?

Yo creo que es mágico.

Se dan aquí una serie de fuerzas.

El Camino de Santiago,

que pasa justo ahí.

Este manantial viene de las montañas, no sabemos de dónde.

Es una fuente que tiene muchos años.

Tiene un curioso mecanismo.

Dentro hay una noria con unos vasos de acero inoxidable,

que al mover la rueda echan agua en un recipiente y rebosa agua.

Y justo aquí,

un arroyo del Canal de Castilla.

Nace del agua del Canal.

Y al fondo,

la iglesia,

vigilante y protectora.

Y un ruido especial del viento en los chopos.

Desde aquí, el Camino de Santiago y el Canal de Castilla,

comparten ruta.

En la plaza, entre el albergue y la iglesia,

se puede ver el pináculo en el que me encuentro.

Este rollo gótico francés, en piedra labrada,

a la entrada de Boadilla del camino,

representa la libertad jurisdiccional

de la villa por decreto del rey Enrique IV.

Fechado entre los siglos XV y XVI,

se asienta sobre un basamento circular

y se remata con un pináculo apiramidado.

Señalaba, como otras columnas similares,

los límites entre territorios.

También tenía otros menesteres.

Aquí se ataban con cadenas a los reos

para ser expuestos a la vergüenza pública

antes de ser ajusticiados.

De ahí viene el nombre de "poner en la picota a alguien".

Costumbres de otros tiempos.

Además del oscuro y postrero pedestal de tantas almas

que acabamos de ver, Boadilla nos sorprende

con esta iglesia de Nuestra Señora de la Asunción,

declara monumento histórico artístico en 1981.

La iglesia fue construida entre los siglos XV y XVI,

sobre una iglesia anterior, románica,

de la que todavía quedan algunos restos en la base de la torre.

El retablo mayor está dedicado a la Virgen.

Fechado en 1548, es obra de tres escultores:

Juan de Cambray, Pedro de Flandes y Mateo Lancrín.

Aunque de orígenes diversos, todos residían en la Palencia de la época.

En la nave dedicada al Evangelio, encontramos este retablo

del siglo XV que contiene, entre otras tallas,

este Cristo atado a la columna, de Manuel Álvarez.

En la misma nave, está este Calvario del siglo XIII,

llamado Cristo de San Miguel, por haber pertenecido a esa iglesia.

El retablo neoclásico de la nave de la Epístola

está adornado con un relieve de la Virgen María entregando

un rosario a Santo Domingo de Guzmán, fundador de los Dominicos.

La pila bautismal, de estilo románico ojival,

es del siglo XIII, y presenta unas runas célticas,

esvásticas y símbolos solares propios de los canteros

constructores de las iglesias medievales,

y que fueron el origen de los Caballeros Templarios.

Las 12 columnas que rodean la pila, implican a los 12 apóstoles,

que son, a su vez, soporte de la Iglesia.

Frómista es una de las paradas más importantes del recorrido.

Durante el dominio visigodo,

la villa fue arrasada por los musulmanes.

Resurgiendo durante el siglo XI

gracias al camino francés hacia Compostela,

cuya ruta fija aquí el final de su sexta etapa.

En este enclave tan especial

no podía más que ocurrirnos algo especial.

He encontrado un peregrino japonés, el señor Yoshi.

¿Desde cuándo viene a hacer el Camino de Santiago.

Esta vez, empecé a hacer el Camino

desde Francia.

Desde allí, continuamos el Camino,

hasta llegar a Pamplona.

Y viene usted desde Alar,

bordeando todo el Canal de Castilla hasta aquí.

Hasta aquí. Eso es.

Me gusta mucho este canal.

Es bonito.

El señor Yoshi tiene

73 años.

Exacto.

Exacto.

Si siguiéramos su ejemplo sería fantástico.

Estaríamos así de joviales.

¿Usted siente una llamada espiritual?

Sí.

Que hace que siga viniendo a España a hacer este camino.

¿Motivo? Sí.

Ah.

Es espiritual.

Espiritual.

Yo no soy católico, soy budista.

Pero mientras camino,

algunas veces, muy semejante.

Concentración y meditación.

Mientras caminamos

me encuentro a mí mismo.

Y dialogo conmigo mismo

porque atrás, nadie.

Yo camino solo.

Pero mire,

ayuda el Señor de arriba.

El Señor de arriba...

Ese es para todos.

No solo para mí.

Para todos los peregrinos

que hacen la Ruta jacobea.

Yo no me siento solitario nunca.

Le deseamos que tenga un feliz recorrido hasta Santiago.

Gracias.

Gracias, amigo.

Muchas gracias.

En el Camino nos encontraremos.

Muchas gracias.

Despedimos al señor Yoshi.

Estamos al borde de la espectacular esclusa cuádruple de Frómista.

Sus cuatro balsas ovaladas saltan en desnivel de casi 15 metros.

Pero aparte de eso,

en este lugar se produce

un interesante cruce de caminos.

El cruce del razón,

y la fe, el camino de la fe,

el Camino de Santiago.

En España, que la fe y la razón se encuentren,

verdaderamente, tiene mucho mérito.

Están simbolizados en dos cosas

que tienen una fuerza increíble.

Esas cuatro esclusas sucesivas, de la 20 a la 17,

son fastuosas

y son la razón, lo que con el trabajo y sentido común

hace que el hombre sea dueño de su historia.

Y a nuestra derecha está la iglesia de San Martín,

que es un alarde del románico,

que es el alarde de Las edades del hombre, siendo el hombre Jesucristo.

Su construcción puede datarse del último tercio del siglo XI.

Naturalmente, ha tenido que sufrir algunos arreglos.

A lo largo de los siglos, entre incendios, guerras...,

algunas de las cosas se deshicieron.

Ha sido reconstruida, a mi juicio, bien.

Se que hay una polémica grande

con esta restauración,

pero a mí me parece bien.

Tal como está hoy,

nos permite disfrutar de la belleza y la armonía del arte románico.

Su construcción fue patrocinada por la reina doña Mayor de Castilla,

viuda de Sancho III de Navarra.

San Martín es pequeña.

Consta de tres naves rematadas por ábsides semicirculares.

Cuenta con medio centenar de capiteles de temática vegetal,

historiada y escenas bíblicas.

"La expulsión del paraíso", "La fábula de la zorra y el cuervo"

o "La adoración de los Reyes Magos", son algunas.

En el ábside central,

una escultura de Santiago en madera policromada.

Y un Cristo de finales del siglo XIII,

también de madera.

Frómista, para mí tiene una resonancia extraña.

¿Es romano o...? Es romano.

Viene "fromentun", que es "grano de trigo".

Tiene mucho que ver con lo que estamos hablando,

como el Canal quería poner en pie

lo que podía ser el granero de España.

Porque si no se movía el grano, la harina, etcétera,

no servía para nada.

Es curioso, que de muy tierra adentro,

que de Frómista sea San Telmo, el patrón del amado océano.

Esta es la estatua de Pedro González Telmo.

San Telmo, patrón de navegantes.

Evangelizador de las costas gallegas.

Con un candil y el crucifijo hacía milagros ante un naufragio.

Entre navegantes se conoce como fuego de San Telmo

un fenómeno que se produce en las tormentas

en forma de ráfaga de luz sobre los postes de las embarcaciones.

Y en su memoria,

la tierra que le vio nacer, elabora unos deliciosos dulces.

Las rosquillas de San Telmo.

Hay que llevárselas de recuerdo.

Nunca he tenido afán de proselitismo,

pero creo que para todos los españoles,

como para los islamistas y musulmanes,

el ir a la Meca una vez en la vida,

yo creo que venir a Frómista una vez,

como lugar de meditación en este cruce,

es una idea muy aconsejable.

Frómista cuenta con otras joyas monumentales,

como el templo de Santa María del castillo,

con su torre de tres cuerpos.

Hay referencias documentales desde 1206,

aunque el edificio actual corresponde al siglo XVI,

en cuyas bóvedas estrelladas,

sobre esta preciosa escalera, trabajó Juan de Arce.

O la iglesia de San Pedro, de estilo gótico.

A lo largo de los siglos, por aquí han pasado millones de peregrinos.

Y en este lugar se han detenido para descansar un poco,

disfrutar de la belleza de este paisaje

y seguir el viaje.

Nosotros también vamos a continuar.

Todavía tenemos muchas cosas que ver.

Al emprender la marcha por este tramo,

pasamos por la esclusa 21,

y poco después, por el acueducto sobre el río Ucieza.

Antes de llegar a Calahorra de Ribas,

donde termina este Ramal del norte,

cruzamos varios municipios con importantes monumentos.

El primero de ellos es Piña de Campos.

Localidad de casas solariegas y típica sobriedad castellana.

Cuya iglesia de piedra y ladrillo, que data del siglo XVI,

posee una buena colección de antiguos retablos.

Y una reja del siglo XVI,

que presenta un medallón con la efigie de Santiago Peregrino.

Este es el Ramal del norte

discurriendo por el término municipal de Piña.

Aquí

había una antigua dársena,

que ha sido una pena que se haya abandonado.

El sitio, de todos los que hay a lo largo del Canal,

es de una belleza serena,

pacífica,

que invita a sentarse aquí.

Creo que por eso lo han hecho.

Mucha gente habrá pensado que es un sitio ideal para sentarse

y ver cómo pasan las horas,

ver esta metáfora del agua corriendo,

la metáfora de nuestra vida.

Ese puente reflejándose en esas aguas.

Es un sitio ideal, como he dicho antes.

A lo lejos, habiendo pasado Piña de Campos,

descubrimos otras dos iglesias, ambas góticas.

La de San Hipólito del Real,

en el municipio de Tamara, iniciada en el siglo XIII,

y la de San Juan, que pertenece a Santoyo.

Su torre de cinco cuerpos o su portada plateresca,

nos habla de su elegancia.

Es conocida como La noble villana.

Noble por su señorío,

y villana por estar situada en esta humilde villa.

Allá, al oeste, encontramos las dos Amayuelas.

Amayuelas de abajo

y Amayuelas de arriba.

Con sus fuentes e iglesias románicas.

En la de abajo, la de San Vicente.

Y en la de arriba, la de Santa Colomba, que data del siglo XIII.

Desde este puente, el de Besana,

podemos ver la charca que lleva su nombre,

a dos kilómetros de Amusco,

un pueblo de tierras pardas que fue asentamiento judío.

La enorme iglesia de San Pedro, del siglo XVI,

es conocida por el nombre de El Pajarón de Campos,

debido a su monumentalidad.

El templo conserva dos fachadas con relieves esculpidos,

una tardorrománica y otra protogótica,

que convierten a la iglesia

en una suerte de bisagra entre dos tiempos sucesivos.

En las afueras se halla la ermita de Nuestra Señora de las Fuentes.

Una muestra de románico entre los siglos XII y XIII,

increíblemente bien conservada.

Alberga varias obras notables.

Un púlpito mudéjar.

Un retablo mayor barroco con la Virgen de las Fuentes

y varias esculturas góticas.

Hemos dejado atrás Amusco,

y nos situamos en el camino de sirga del margen derecho del Canal.

Ante nosotros se abre la laguna de La Toja.

Es una de las más grandes que podemos encontrar,

y es la más profunda de todo el Canal.

Cuando dices profunda...

Una profundidad considerable.

Unos 10 metros es su punto más profundo.

Oigo un ruido, como si el agua estuviera corriendo.

Sí. ¿Qué pasa?

Nos encontramos en una de las singularidades de estos humedales.

Esta laguna tiene muchas. Vierte agua al Canal de Castilla.

Solo hay dos o tres que vierten agua.

En este caso, al tener aguas permanentes todo el año,

es un tributario continuo del Canal.

Ajá.

Aquí habrá muchos peces

y de aves...

Ahora estamos en una época muy bonita del año, en primavera.

Los peces están cebados a los insectos,

las aves palustres, paseriformes...

Muy buenas.

Hola.

Nos enriquecen la mañana con sus trinos.

Es un momento de felicidad para esta comunidad biológica.

¿Alguien coge peces aquí?

Ya no.

Históricamente, ha sido una actividad muy practicada aquí.

Había varias familias que se dedicaban a la pesca.

Llama la atención, en tierra de campos.

Queríamos hacer navegable Castilla.

Hacer un mar dentro de Castilla.

¡Qué menos que haya pescadores!

Son cosas curiosas.

Pero ahora es un humedal catalogado y está prohibida la pesca.

-¿Qué cantidad de aves acuáticas hay?

-Un montón de ellas,

dependiendo de que sean migratorias, estivales, sedentarias...

Podemos encontrar cerca de 80 o 100 especies de aves,

ligadas a zonas acuáticas o no tan ligadas,

de entornos como agrícolas o forestales.

Siguiendo la ruta por el camino de sirga,

llegamos a Calahorra de Ribas.

Este monumento fue erigido en 1791

como testigo del enlace

del Ramal del norte y el Ramal de campos.

Calahorra es uno de lugares más bellos del Canal de Castilla.

Su triple esclusa para salvar este desnivel

tiene restauradas las compuertas, que la habilitan para la navegación.

Aquí termina pues,

nuestro viaje por la ruta del Ramal del norte

del Canal de Castilla.

El Canal de Castilla - Capítulo 2

57:08 11 feb 2018

En este capítulo de la ruta por el ramal de norte, iremos desde Alar del Rey a Calahorra de Ribas. El aprovechamiento industrial del canal fue muy importante; a lo largo del recorrido se estableció una fábrica de curtidos a la inglesa de gran influencia. Fromistá estará presente en nuestro camino.

Histórico de emisiones:
26/09/2012
09/05/2013
28/12/2014
25/04/2015
03/01/2017
23/04/2017

En este capítulo de la ruta por el ramal de norte, iremos desde Alar del Rey a Calahorra de Ribas. El aprovechamiento industrial del canal fue muy importante; a lo largo del recorrido se estableció una fábrica de curtidos a la inglesa de gran influencia. Fromistá estará presente en nuestro camino.

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    51:41 25 feb 2018 Durante el Ramal del sur , viajaremos desde "El Serrón hasta Valladolid" donde concluiremos el acercamiento al recorrido del Canal de Castilla que hoy ha sido recuperado como uso turístico. Histórico de emisiones: 28/09/2012 14/05/2013 04/01/2015 09/05/2015 05/01/2017 07/05/2017

  • Capítulo 3

    Capítulo 3

    55:13 18 feb 2018

    55:13 18 feb 2018 Abordaremos en esta ruta por el Canal de Castilla el ramal de la zona centro-oeste de Castilla y León desde Campos de Calahorra de Ribasa a Medina de Rioseco. Histórico de emisiones: 27/09/2012 10/05/2013 03/01/2015 02/05/2015 04/01/2017 30/04/2017

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    Capítulo 2

    57:08 11 feb 2018

    57:08 11 feb 2018 En este capítulo de la ruta por el ramal de norte, iremos desde Alar del Rey a Calahorra de Ribas. El aprovechamiento industrial del canal fue muy importante; a lo largo del recorrido se estableció una fábrica de curtidos a la inglesa de gran influencia. Fromistá estará presente en nuestro camino. Histórico de emisiones: 26/09/2012 09/05/2013 28/12/2014 25/04/2015 03/01/2017 23/04/2017

  • Capítulo 1

    Capítulo 1

    52:03 04 feb 2018

    52:03 04 feb 2018 El primer capítulo de la serie incluye la preparación de todos los supuestos que incluía el proyecto del Canal de Castilla, en lo relativo a todos sus ramales, incluido el aprovechamiento de uso industrial que de él se hizo en su momento, incluidos los inicios de las obras en Calahorra de Ribas. Histórico de emisiones: 25/09/2012 08/05/2013 27/12/2014 18/04/2015 02/01/2017

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