Diciembre de 1973. Franco acaba de cumplir 81 años. Los rumores sobre su sucesión circulan por todos los estamentos del franquismo.

El almirante Carrero Blanco, Presidente del Gobierno y hombre fuerte del régimen, acude como cada mañana a misa en la iglesia de los Jesuitas de la Calle de Serrano. Él no lo sabe, pero el hombre que comulga detrás de él es Arriaga, miembro de un comando de ETA que lleva meses planeando su secuestro, y, posteriormente, su asesinato.

El 20 de diciembre de 1973, Carrero sale de la iglesia y sube al Dodge oficial para dirigirse a su despacho. Al pasar junto al número 104 de la calle de Claudio Coello, el coche salta por los aires, volando literalmente por encima del edificio y cayendo en el patio de manzana del mismo.

100 kilos de GOMA-2 en un túnel excavado debajo de la calzada acaban con la vida del almirante, de su escolta y del conductor del vehículo.

El día anterior al atentado, Carrero Blanco había recibido al Secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger. Según parece, el encuentro estuvo marcado por las profundas diferencias entre ambos respecto al futuro político del país.

Arriaga se había entrevistado un año antes con el conocido como “hombre de la gabardina blanca”, un misterioso personaje que le proporcionó información sobre los itinerarios y costumbres del almirante. Nadie ha desvelado nunca su identidad.

El único que podría haberlo hecho, el propio Arriaga, fue asesinado en 1978 por un grupo de militares que se ocuparon así de vengar la muerte del almirante.

EL ASESINATO DE CARRERO BLANCO reconstruye todos los detalles que rodearon el magnicidio.

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No recomendado para menores de 12 años El asesinato de Carrero Blanco - Capítulo 2 - ver ahora
Transcripción completa

Luis, a ver si tiras de una vez ese bolígrafo,

que eres todo un presidente.

La presidencia del Estado es sagrada, Laureano.

¿Cómo se lo han tomado en casa, has hablado con todos tus hijos?

El otro día cenaron en casa,

estaban casi todos, faltaban Guillermo y Mari Carmen.

Llaman a la puerta

¿Sí?

Almirante. ¿Ya es la hora?

El señor Arias Navarro,

quiere hablar con usted antes de ir a las Cortes.

Dile que no puedo.

Querrá agradecerte la cartera de Gobernación.

Que se la agradezca al Caudillo.

Tú sabes bien que Arias no es santo de mi devoción,

ni yo de la suya.

Pero el nombramiento

de Fernández Miranda como vicepresidente

sí es de tu cosecha.

Torcuato es fundamental en este nuevo Gobierno,

por su valía personal y proximidad al príncipe Juan Carlos.

Será mejor que nos pongamos en marcha.

Soy un hombre totalmente identificado

con la obra política del Caudillo.

Mi lealtad a su persona y a su obra es total, clara y limpia.

Declaro igualmente mi lealtad al príncipe de España,

su sucesor a título de rey en la Jefatura del Estado.

(Hablan todos en vasco).

Pachi, Chema, Guerrika, Josu Ternera, Goyen.

Arriaga, despierta, nos tenemos que ir.

¿Qué pasa?

Que te vas con Goyen y con Txirulo a Madrid a terminar lo empezado.

O sea que seguimos con lo del Ogro.

Ha habido un cambio de planes.

Ya, a ver, qué.

Vais a matar a Carrero.

Bueno, ¿y cuándo salimos?

Es un error. ¿El qué?

Matarlo, es un error. -¿Qué hostias dices, Goyen?

La idea fue secuestrarlo para canjearlo por compañeros presos;

matándolo no conseguimos nada.

¿Que no conseguimos nada matando al segundo de Franco?

Venga ya.

Solo eso: quitarlo de en medio. -¿Y te parece poco?

Pondrán a otro igual o peor en su sitio

y endurecerá la represión.

¿No te das cuenta de lo que supone para la lucha?

Matarle nos pondrá en primera página

de todos los putos periódicos del mundo.

El secuestro también sería portada,

pero dime que no hacemos esto solo por publicidad.

¡Es lo que han decido los de arriba, y punto!

Me cago en la hostia, tú estabas dentro cuando se decidió.

Pero la decisión ya estaba tomada, eso es lo que me extraña.

Venga ya, joder.

Venga, va.

Qué hostias, Goyen.

El Caudillo tiene que comprender que la mayoría

de las asociaciones políticas registradas ha quedado obsoleta.

Almirante,

es el momento de crear una ley de asociaciones

que abarque a las fuerzas políticas

representativas de la sociedad actual.

Siempre acabáis hablando de lo mismo,

y os recuerdo que estamos aquí para hablar de política exterior.

Y tu, Gregorio, estás pasando los trastos y la cartera a Laureano,

no cantándome las cuarenta.

La política exterior depende en buena medida

de lo que hagamos en casa.

El Caudillo ha dado un paso de gigante

nombrándote presidente:

asegura la continuidad del Régimen cuando él, desgraciadamente, no esté.

La continuidad está asegurada desde que nombró como sucesor

al príncipe Juan Carlos.

Pero el príncipe, en su momento,

tendrá que encontrarse con el terreno allanado.

¿Dándole voz y voto a las fuerzas

que atentan contra el orden y contra la paz?

¿A eso le llamáis vosotros allanar el terreno?

Que Dios nos asista.

El modelo a seguir sería similar al de nuestros vecinos europeos.

El modelo a seguir tiene que ser genuinamente español.

No vamos a permitir que nadie de fuera

venga a decirnos cómo tenemos que hacer las cosas.

Kissinger vendrá de visita en el último trimestre del año;

esperará algún gesto de apertura por nuestra parte.

Con el debido respeto,

el señor Kissinger es un reconocido liberal,

judío y masón, para más señas.

No pensarás, Laureano,

que seguiremos su dictado para definir el futuro de España.

Señores ministros.

Del Servicio de Información francés.

Después de esto te van a hacer coronel.

Es información de los Servicios Secretos franceses.

¿De su amigo Sena? -De un contacto suyo, sí.

Tres personas.

Tres los que han cruzado la frontera; no sabemos si vendrán más a Madrid

o si hay aquí algún comando esperándoles.

El almirante Carrero. -Es lo que suponen los franceses.

¿Ha venido a Madrid con su amigo?

Sí, señor, esperamos sus órdenes, ¿qué quiere que hagamos ahora?

La rubia nos da la bienvenida,

y dice que hay bocadillos y cervezas en la nevera.

Pues cojonudo, porque tengo un hambre que me muero.

Cuál es el plan, ¿le ametrallamos al ir en el coche?

Estará blindado.

Pues le pegamos un tiro al entrar o salir de la iglesia.

¿Has oído, Goyen, tú qué dices? Yo me largo.

¿Adónde? -Me vuelvo a Iparralde.

¿A Francia, qué dices?

No le hagas caso, es el responsable del talde.

La dirección pondrá a otro, no te preocupes.

Si tú formas parte de la dirección. -Por eso no me gusta nada esto.

No lo queréis ver,

pero las decisiones las toma alguien muy por encima de nosotros.

Vamos a ver, Goyen, si esto del Ogro lo empezamos tú y yo.

Porque nos lo pusieron en bandeja, Arriaga.

Dime, ¿quién cojones era el tipo elegante de la cafetería?

Yo qué sé, qué más da, un amigo de Berta.

Por las pintas que me dijiste no parecía un camarada.

¿Querías que tuviera en la solapa la hoz y el martillo o qué?

No me jodas, ¿ahora no te fías de Berta?

Ahora no me fío de nadie.

Pero solo sé una cosa,

y es que si Txikia siguiera vivo no permitiría este cambio de planes.

No lo veo nada claro, Arriaga, pero nada claro.

Espera, déjale que se vaya, no lo necesitamos.

Tengo algo muy gordo. -Olvídalo.

¿Cómo que lo olvide?

Estamos fuera, los dos.

Me han llamado para comunicármelo, para eso hemos venido a Madrid.

Un excamarada de la OAS ha sido reculado para un trabajo,

aquí, en Madrid.

Se trata de un artificiero experto en túneles.

Estoy convencido

de que tiene relación con lo de Carrero.

Me han suspendido de empleo y sueldo.

Estoy apartado del servicio, se acabó.

¿Se han vuelto locos?

Me acusan de haberme apropiado de fondos reservados.

Eso es ridículo.

Así me pagan por todo lo que he hecho por mi patria.

Seguro que si les llevamos la información...

No serviría de nada, nos hemos convertido en una molestia.

¿Qué vas a hacer?

Irme a casa, y te sugiero que hagas lo mismo.

¿Sabes lo que significa lo que te acabo de decir?

¿Lo de tu excamarada?

ETA no contrataría a un ex OAS, somos mercenarios,

pero nunca trabajamos para el otro bando.

Buena suerte, amigo. -Merci.

Dentro del estadio nacional hay unos 6.500 prisioneros.

(Gritan): Patricio Guzmán.

Hay un preso que pide

que salga la lista oficial de los detenidos

para que sus familias sepan que están aquí.

(TV): Este pueblo nuestro es un pueblo organizado,

con el principio de autoridad que se había perdido.

Otra vez recuperado y con el concepto del trabajo,

este pueblo, tenga la seguridad,

que si Alemania lo hizo, también lo vamos a hacer nosotros.

Las madres estamos desesperadas,

mire usted que no nos dan una noticia ni nada.

Hasta cuándo, son doce días; por Dios, no podemos aguantar más.

Tranquilo, dentro de nada les daremos de su propia medicina.

A veces pienso presentarme en la iglesia

y acabar esto de una puta vez, Berta.

¿Cómo se llama el que viene a sustituir a Goyen?

Kaiku, y debería haber venido ya.

Seguro que Kaiku trae instrucciones precisas.

Vais a ser unos héroes, Arriaga; vais a matar a Carrero.

Espera.

¿Qué es esto? Me lo han traído de Cuba.

Intercepta las emisoras policiales, os será muy útil.

Sonidos de antena

No está mal.

Timbre

Mira, ese debe ser Kaiku.

Pasa, por aquí.

Apa. Apa.

No, esta es la casa de Berta.

No, no lo hablo pero lo entiendo.

¿Tienes hambre?

¿Y cuál es el plan?

Arriaga dice que traes instrucciones de la dirección.

Sí, estamos deseando saber cómo vamos a hacerlo.

Dinamita.

¿Explosivos?

Vamos a reventar el coche, con el Ogro dentro, claro.

¿Y cómo hostia vamos a poner la dinamita?

Sí, no podemos acercarnos sin llamar la atención.

Haremos un túnel; está todo previsto.

Solo hace falta encontrar algún local con sótano

en algún punto del recorrido que el Ogro hace cada mañana

desde su casa a la iglesia o a la vuelta.

¿Y de dónde sacamos el explosivo?

Los txakurras no encontraron

toda la dinamita que robamos en Hernani.

Nos bastará con 100 kilos. -¿100 kilos?

Espera.

A ver, a ver, aparta esto.

El Ogro siempre sigue el mismo itinerario.

Que yo recuerde, para hacer un túnel hay dos posibilidades.

Al salir de la iglesia, enfrente está la embajada americana;

calle Serrano, no podía ser.

Calle Juan Bravo,

Claudio Coello, tenemos un buen tramo;

Diego de León es demasiado grande también.

Dos posibilidades.

Le tienes ganas, eh.

Sí.

¿Cuánto tiempo llevas preparanto esto, Arriaga?

Un año.

Pues no te preocupes,

que el almirante no va a comer las uvas.

Muy buenas, doña María, ¿qué tal?

Llaman a la puerta

¿Qué le habéis dicho a la portera?

Que vamos a arreglar la instalación eléctrica.

Esta tía nos dará problemas, ya lo veréis.

Es la típica cotilla;

ya le he tenido que contar tres veces que no voy a vivir aquí,

que es para un estudio de escultura.

Y está empeñada en que ponga mi nombre en el buzón.

¿Y cómo te llamas? ¿Otra vez, joder?

¡Arriaga! Sí, otra vez.

Roberto Fuentes Delgado, natural de Burgos

y estudiante de Bellas Artes.

¿Ya tenéis el coche? Un Austin Morris 1.300.

Por cierto, mañana tienes que ir a buscarlo.

¿Yo? ¿Por qué no habéis ido vosotros?

Porque eres el único que tiene carnet de conducir.

(Himno de La Marsellesa).

(Se oye la radio). -Baja el volumen, que se oye.

Nos están robando el partido.

¿Cómo va?

Empate a 0, pero nos acaban de pitar un penalti en contra.

¿Le ha gustado la película, almirante?

Una fábula que no tiene nada que ver con lo que realmente pasó.

¿Ah, no?

Al general De Gaulle

intentaron asesinarlo en varias ocasiones,

la última en el 62, pero no ocurrió de ese modo.

Bueno, el cine ya se sabe.

Lo que más me ha molestado es que presenten a ese Chacal

interpretado por un actor británico casi como si fuese un héroe.

Es verdad, me recordaba al 007, siempre tan tieso y repeinado.

Un terrorista, eso es lo que era.

Y como todos los terroristas, un cobarde.

Va a ser jodido, chicos,

sin ventilación y dándole de hostias a una pared más dura que una roca.

¿Por qué no probamos con un pico?

Teléfono

A la atención del coronel Montero,

de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Señoría, como se deduce de los últimos informes

que le hemos remitido desde esta Jefatura Superior,

la actividad delictiva de ETA en las Vascongadas,

se está incrementando de forma considerable.

Baste el intento de volar con explosivos

un transporte de la Guardia Civil en Martutene,

el asalto a una cantera de Vizcaya,

los dos artefactos que estallaron en Zarauz y en San Sebastián.

El incendio del club marítimo de Labra,

y el fallecimiento de dos militantes etarras

mientras manipulaban una bomba en Las Arenas.

Siendo muy graves todos estos incidentes,

los informes de nuestros agentes

infiltrados en las filas de la organización

aseguran que se trata de una estrategia de distracción.

¿Una estrategia de distracción?

Termine. -Una cortina de humo

para desplazar la atención de las Fuerzas de Orden Público,

el objetivo prioritario de ETA.

Una acción de gran envergadura contra el Gobierno

en la capital del reino.

Acuérdese del informe Turrón Negro.

Eso hace un año, ¡por Dios!

¿También este vuelve por Navidad?

El secreta está obsesionado con la ETA, te lo he dicho,

lleva meses anunciando atentados que nunca se cometen.

Lo sé, parece la historia de Pedro y el lobo,

esta vez a lo mejor va en serio y nos pasa como en el cuento.

Ya no tengo edad para cuentos, Montero.

¿Lo dejamos por hoy, chicos?

Mañana te toca a ti, Txirulo.

¿Creéis que lo tendremos listo a tiempo?

Atravesar el muro del edificio es lo más complicado,

lo demás será más fácil.

Esto hay que acabarlo en 15 días, antes de Navidad.

Ya.

Llaman a la puerta

¿Quién es? -El portero.

Un momento.

Hola, muy buenas. -Buenas tardes,

voy a tirar la basura, ¿tiene alguna bolsa que sacar?

Pues no.

Ya sé que mi mujer se lo ha dicho, pero los vecinos se quejan del ruido.

Lo siento, pero ya les advertí que era escultor.

Sí, si yo lo comprendo perfectamente, pero si terminara un poco antes;

es que ahora es cuando la gente viene del trabajo a casa.

Descuide, que a partir de mañana lo dejaré media hora antes.

Muy amable. -Hasta luego.

Hola, pedazo guapa.

¿Hablaste con el escultor? -Sí, parece buena gente.

¿Y qué está haciendo, una estatua?

No sé, a ver si te crees que he entrado a fisgonear.

Pues por el ruido que mete,

tiene que estar haciendo el Valle de los Caídos,

si no, yo no lo entiendo, Clemente.

Me ha dicho que a partir de mañana no va a dar golpes hasta tan tarde.

Pero... (Llanto de bebé).

¿Qué, intentaste coger a tu hermana? -Pero si no la he tocado.

Te crees que no te conozco, anda tira, tira.

¡Ay mi niña, dónde está! ¿Qué haces, guapa?

¿Y el cole, cómo te ha ido? -Bien.

¿Bien, sí? ¿Cómo se ha portado tu hermana?

Bien. -¿Sí?

¿Y tú la has cuidado? Sí.

Pues corre, ve a por la gorra, que papá se va a trabajar.

Pero hombre, ¿no vas a cenar nada? -Mujer, no me da tiempo.

Bueno. -Venga, dame la gorra.

Esa gorra, que me voy, un besito.

Adiós. -Dile adiós a papá.

¿Pero a qué huele esa mierda? Es gas.

¿Estás bien? Sí.

Es la tierra, que está impregnada.

¿Pero has picado una tubería?

Que no, es que hay que tener un poco de cuidado.

¿Un poco de cuidado?

¡Joder cómo huele!

Apesta a gas.

Habéis tardado mucho.

Hemos venido por carreteras secundarias,

con mucho camión. Qué hostias; te has perdido.

¿A qué oléis? A gas, apesta la tierra del tunel.

Y no se puede quitar con nada.

Ah, joder, no puedo. ¡Dios!

25 kilos cada una. Txirulo, despacio.

Txirulo me tiene hasta los huevos.

Me alegro de verte.

¿Cómo lo lleváis? Más o menos lo pensado.

¿Y qué tal todo por ahí arriba, bien?

Bien.

¿Sigues en la dirección?

Sigo pensando que sería mejor secuestrarlo,

pero yo no soy el que manda; asumo la decisión de la gran mayoría.

Esto ya está.

¡Cien kilos de dinamita!

No corras; si tenéis un accidente saltáis por los aires.

¿A sí, no jodas? Venga, va.

¿Qué tal Kaiku? Bien, le hemos dejado descansando.

Estamos molidos de tanto picar. -¿Habéis parado a comer algo?

Qué va, y tengo un hambre... No, que nos levantamos a las 6.

Pero si no podemos picar hasta las 10 porque protestan los vecinos.

Habrá que meter esto antes de que levante la portera,

¿o no? ¡Joder!

Oye, id con cuidado.

¿Estás bien? ¡Kaiku!

Buenos días, Remedios, un café.

Uff. Sí, calla, no me digas nada,

y eso que me he duchado dos veces. ¿Qué ha pasado?

Que ayer Kaiku casi se queda en el sitio,

tuvimos un desprendimiento.

¿Está bien? Sí.

Gracias.

Sí, está bien, pero hemos decidido que, a partir de ahora,

el que entre a picar, entre con una pistola.

Aquí nadie quiere morir enterrado.

Kaiku tuvo suerte

porque le asomaban los pies y pudimos tirar de él,

pero espera que avancemos un poco.

¿Y el túnel?

No podemos apuntalar ahora, no vamos a llegar al 18.

Tranquilo, ese día no podrá ser. ¿Por?

Kissinger ha adelantado su visita, pero solo estará 24 horas.

No podemos retrasarlo más, se nos echan las Navidades encima.

El 20 es un día perfecto,

es el día que comienza el proceso 1001

a la dirección de Comisiones Obreras.

No, no vamos a llegar.

Son ocho metros y no llevamos ni la mitad,

encima con los desprendimientos.

Berta, necesitamos ayuda. Yo me encargo.

(Acento francés): Avanzáis hasta los seis metros y medio

y luego medio metro más a cada lado en ángulo recto.

No, porque yo calculo

que desde el edificio hasta la mitad de la calle

hay ocho metros, no creo que lleguemos.

Vamos a aparcar un coche aquí, en segunda fila,

así obligamos a que el objetivo vaya más despacio

y a pegarse más al edificio;

metro y medio que te quitas de excavar.

Qué buena idea.

¿Cuántos kilos de dinamita tienes?

Más o menos 100.

Coloca dos cargas de 25 aquí, y aquí, y otra más aquí.

Lo que te queda lo metes

en el maletero del coche en la doble fila.

Entonces necesitamos un segundo detonador.

No, porque la carga del coche explotará por simpatía.

Muy bien.

Y algo muy importante.

Toda esa tierra la colocas en sacos pequeños

alrededor de las cargas explosivas y en la boca del túnel,

para que la onda expansiva suba y no alcance las viviendas

o se pierda en las alcantarillas.

Toda. Sí.

¿Cómo va su hijo José Luis? Sigue con su cine.

¿Ya no escribe para televisión esa serie de policía de Tomelloso?

Esa me gustaba.

¿Plinio? No, ahora está con una película.

Bueno, habrá que verla.

Espero que no sea una historia como la López Vázquez,

encerrado en una cabina.

Pues ganó un montón de premios internacionales, don Luis.

Lo que usted quiera, don Manuel.

Una historia sin pies ni cabeza; rarísima.

De tal palo tal astilla,

¿qué se puede esperar del hijo de un pintor cubista?

Mejor hablamos de fútbol y así no discutimos, don Luis.

Bueno, usted ya sabe que a mí el fútbol...

Servido, señor.

¿Como va su Sporting este año?

Gracias a Dios, tenemos a Quini,

este año va a ser máximo goleador, ya lo verá.

Bueno, pues ya no nos vemos hasta después de Reyes,

así que feliz Navidad y próspero año nuevo.

Lo mismo le digo, don Luis.

¿Este año pasa las fiestas aquí o en casa de su hija?

En Sevilla, en casa de mi hija Carmen.

Quiere que plante un magnolio en su jardín.

Es lo único que le queda por hacer, porque hijos y libros tiene muchos.

Bueno, muchas gracias. Lo mismo le digo, don Luis.

¡Felices Fiestas!

Caballero.

Estarán listos en dos días.

¿Tienen goma suficiente?

Tienen 100 kilos, no sé en qué estado de conservación.

No podemos correr riesgos.

"Très bien".

Mañana ponemos el cableado, y listos.

Ya está. Lo hemos conseguido.

Buenos días. Oiga.

¿Se puede saber dónde va usted? Al taller del escultor,

a acabar la instalación eléctrica, ¿no se acuerda?

A mí nadie me dijo nada de que iban a volver.

Usted es Abelina, ¿verdad?

No se preocupe, el señor Fuente nos ha dejado las llaves,

somos de confianza, tranquila.

Va a venir un compañero a ayudarme, que tenga un buen día.

Llaman a la ventana

¿Qué pasa?

Dame la llave del portal, está cerrado, joder.

No, espérate, ahora voy.

¡Eh! ¿Y eso?

Es una línea eléctrica trifásica para el estudio del escultor.

¿Para qué quiere otra línea?

Necesita potencia industrial para alguna de sus máquinas.

Joder con los artistas, un día nos echa la casa abajo.

(TV): Llegó al aeropuerto de Barajas

el secretario de Estado norteamericano,

Henry Kissinger, con objeto de mantener conversaciones en Madrid

sobre asuntos bilaterales y estudiar la situación internacional

Acto seguido se dirigió al palacio del Pardo,

donde saludó cordialmente a su excelencia el jefe del Estado.

Desde el Pardo,

Henry Kissinger y las personalidades que le acompañaban

fueron al palacio de la Zarzuela,

donde después de saludar al príncipe de España

mantuvo una larga entrevista con don Juan Carlos.

Muy bien señores, acompáñenme por favor.

Gracias, acompáñenme por favor.

Hagan el favor.

Hagan el favor.

Gracias.

Acebedo, llame al Toronto, que suba más café

y un paquete de tabaco para el presidente.

Ahora mismo, don Laureano, va para largo.

Y guarde esto en algún sitio.

¿Qué es? -Un regalo del secretario de Estado.

Tiene en sus manos un trozo de la Luna, Acebedo.

Málaga-Oviedo.

Pon un uno.

Barcelona-Atlético de Madrid.

El Barcelona no ha perdido este año en casa todavía.

Ahí están los del SECED, míralos.

Ni se bajarán del coche.

Se deben creer que son de la CIA o del FBI.

Hoy me he levantado con el presentimiento

de que algo va a ocurrir. ¿Ah sí?

¿Y que presentimiento tienes del Bilbao-Las Palmas?

Va en serio.

Bueno, pues pongo una equis.

He dejado la caldera preparada

para que la enciendas cuando me vaya.

Vale. -Un besito.

Cariño, te quiero.

Que tengas un buen día.

Aquí es donde tienes que aparcar luego, ¿vale?

Os espero en el 124 de la calle Lagasca.

Suerte.

¿Qué, a terminar el trabajo, no?

¿Perdón, cómo dice? La trifásica del escultor.

Sí, hoy mismo la dejamos terminada.

Que tenga un buen día.

Luis.

Ah, gracias.

Ángeles hoy no va contigo a misa. ¿Y eso?

El pequeño tiene un poco de fiebre y prefiere no salir.

Bueno, luego la llamo.

No va a pasar nada, ¿verdad?

¿A qué te refieres?

El proceso de los sindicalistas.

Dicen en la radio que ya hay gente esperando en la puerta

del palacio de Justicia.

No te preocupes, mujer.

Anoche hablé con Arias Navarro

y me dijo que el despliegue policial iba a ser extraordinario.

¿Por qué, pensabas salir?

Todavía me quedan algunos reyes para los nietos.

Puedes comprarlos en Sevilla.

¿Crees que podremos salir mañana?

Mañana tengo un Consejo, mejor el sábado.

No te olvides de poner en la maleta la piedra lunar

para que la vean los chicos.

¿Vendrás a comer?

Haré lo posible.

Don Gregorio, ¿cómo estás? Luis.

¿Cómo van las cosas en el banco? Bien, no me puedo quejar.

Se vive mucho más tranquilo que de ministro.

Ahí va.

Tranquilo, que el follón va a estar hoy en el palacio de Justicia

Dale un beso de mi parte. Sí.

Feliz Navidad. Feliz Navidad.

En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.

Coronel, se han recibido dos llamadas anunciando que va a haber hoy

un ataque terrorista en Madrid.

¿Dos llamadas? Explícate.

Una a la embajada de Canadá y otra al diario Pueblo.

En las dos, un comunicante anónimo advierte de un atentado.

Hay que avisar a Yague, y que ponga en alerta a sus hombres.

Yague está en las Salesas. -Por eso mismo.

Si los comunistas han preparado algo seguro que el allí.

La bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo

descienda sobre vosotros. (Todos): Amén.

Podéis ir en paz. (Todos): Demos gracias a Dios.

Hasta luego.

Ahí están.

Atento a mi señal.

Pero, por qué frena.

Un coche aparcado en doble fila. Que pesadito estás hoy, coño.

¡Ahora!

¡Una explosión de gas!

¡Vámonos de aquí!

¡Una explosión de gas!

(Llanto de bebé).

¡Hija, hija!

¿Y el coche? -¿Eh?

El coche del presidente.

No sé, habrá pasado antes de la explosión.

Aquí móvil ministerial para H20, ¿me recibe?

(Radio): Adelante.

Ha habido una explosión en Claudio Coello, huele a gas.

Hay un socavón enorme.

No veo el coche del presidente.

(Radio): El presidente no comunica por radio.

Estamos a la espera de saber qué le ha ocurrido.

¡Ariana!

¡Ariana, voy a casa del presidente! ¡Voy a casa del presidente!

¿Dónde está el coche del presidente?

(Grita): ¿Dónde está el coche del presidente?

(Reza).

Sirenas policiales

El presidente no ha llegado a su domicilio,

no sabemos nada de él desde la explosión.

Ven conmigo.

Un cura dice que hay un coche en la terraza del convento.

No jodas.

Sirenas policiales

Almirante, vamos a sacarle de ahí, ¿me oye?

¡Está vivo, está vivo!

¡El chófer está vivo!

¡Un médico rápido, que el chófer está vivo!

¡Por aquí!

Ahora mismo te vas a curar esas heridas.

Yo me ocupo de llamar al jefe para informarle.

Os lo dije, os dije que tenía un mal presentimiento.

(Radio): K18 diríjanse hacia Claudio Coello,

que parece que es grave.

Recibido.

¿A qué se ha debido esta explosión?

Efectivamente, ha habido una explosión de gas,

ya están los bomberos con esto.

A los heridos se los han llevado el equipo completo.

Pregunte si al presidente del Gobierno

le ha ocurrido algo o no.

Los funcionarios del coche de escoltas

han resultado heridos

y estamos tratando de localizar el coche del presidente.

Que no dejen la escucha.

Según nos informan, aquí, en el lugar del suceso,

dicen que un coche que le ha cogido la explosión de lleno

y que lo ha subido hasta la azotea.

Acaban de subir los bomberos, llevaban tres ocupantes.

Bien, recibido, adelante K20, adelante.

Vamos a ver. Parece que el coche que hay en el tejado

es del presidente del Gobierno y parece ser que está muerto.

Gracias por la información.

No, no hace falta, llamo yo al ministro Arias Navarro.

Perdone coronel.

Parece ser que al presidente lo han trasladado al Francisco Franco

El almirante Carrero Blanco ha muerto camino del hospital.

Me lo acaba de comunicar el jefe de Orden Público.

Dice que la explosión de gas

dio de lleno en el vehículo en el que iba.

¡Lo sabía, lo sabía!

¡Sabía que esto terminaría pasando!

¡Cómo lo sabía, me cago en la puta que los parió a todos!

Soy el comisario Sánchez,

tengo que hablar con el coronel Blasco de inmediato.

Sánchez. Qué hay, Montero.

Ya tenemos algunas descripciones

de los tipos que tendieron el cable para la detonación.

Todas coinciden en que uno de ellos es delgado, moreno de piel,

serio, aunque con cara de niño. Ese es Arriaga.

Ha sido Arriaga.

(Resopla).

Les pasé una copia de todas nuestras fichas, Montero.

Ahora no les servirá mirarlas porque ya habrán cruzado la frontera

He venido en coche desde Bilbao hasta Madrid

y no me he encontrado con un solo control de carretera.

Desde el dolor de España que ha perdido uno de los hombres

que con más lealtad y fidelidad la ha servido,

quiero dirigirme a la nación.

Las investigaciones realizadas demuestran

que el almirante Carrero Blanco, presidente del Gobierno,

ha sido asesinado.

Ha sido víctima de un atentado criminal.

El orden es completo en todo el país

y será mantenido con la máxima firmeza.

¿Cómo te atreves a sacarme de la cama a estas horas de la noche?

Perdona, pero es muy urgente, embajador.

La policía francesa tiene a los responsables del atentado.

¿Qué cuento es ese?

Un alto funcionario de Interior ha venido a comunicármelo en persona.

Dile que vuelva mañana a las 10, que es cuando comienza mi jornada.

Monsieur Venoise.

Lo lamento muchísimo,

pero el embajador no le puede recibir ahora.

De todas formas, yo puedo ocuparme de redactar un telegrama

para el ministro de Asuntos Exteriores,

pero necesito algo más de información.

¿Puede darme el nombre de esos terroristas?

¿Puedo usar vuestro teléfono? -Sí, por supuesto.

(Habla en francés).

Embajador,

tenemos que informar al ministro inmediatamente.

El señor Venoise fue muy claro anoche:

ellos no quieren a esos terroristas aquí,

y nos están brindando la oportunidad de tenerlos.

¿Sabe qué día es hoy? -Claro que lo sé.

Es 21 de diciembre, hace 24 horas

unos asesinos acabaron con la vida del almirante Carrero Blanco.

Hoy es el día que tenía planeado volar a Madrid

para tomarme unas merecidas vacaciones de Navidad,

y eso es justo lo que voy a hacer.

Solo tienes que firmar este documento.

Lo siento, tengo asuntos más importantes que atender.

¿Te has vuelto loco?

Si no lo firmas tú ahora, lo envío yo en cuanto despegues,

en calidad de embajador en funciones.

Ahí te las compongas, José María.

Buen viaje.

(Gritos de indignación contra el terrorismo).

(Vítores a favor del Ejército).

(Hablan en vasco).

Coronel, tenemos la traducción de la rueda de prensa en Burdeos,

dan información que desconocíamos. -¿Qué información?

El coche que rescataron del socavón, un Austin Morris,

llevaba en el maletero una carga de dinamita

que nunca llegó a hacer explosión.

Hay que llamar a los municipales urgentemente,

seguro que lo han llevado a un desguace.

He hablado con ellos para que localicen el coche

y den con la dinamita.

Es probable que estuviera en mal estado,

si no no se entiende que no estallara.

¿Ha hablado con el ministro Arias?

Esto puede ser el fin de su carrera política.

El nuevo presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro,

es abogado fiscal de término,

notario, funcionario del ministerio de Justicia

y pertenece al Cuerpo Jurídico del Aire.

Teléfono

¿Se puede, coronel? -Adelante, Montero.

Teléfono

¿Quiere que le ayude? -No hace falta, muchas gracias.

Bueno, sí.

Llévale esto al comisario general de Investigaciones.

"Informe sobre el asesinato del almirante".

El fiscal del Tribunal Supremo ha solicitado una copia.

Le deseo que tenga suerte en su nuevo destino, coronel.

Gracias, Montero.

¿Se puede? Adelante.

Hola, montero, pasa y siéntate.

El coronel Blasco me ha dado esto para ti,

es para el fiscal del Supremo.

¿Sabes? Aún no entiendo muchas cosas del atentado.

Eso nos pasa a todos.

¿Por qué no hizo explosión la carga del Austin Morris?

Toda la dinamita provenía del mismo polvorín.

¡2.500 kilos, jefe!

Estaría deteriorada.

Ya, pero si todo el explosivo provenía del mismo sitio,

¿no debería haber fallado también el que colocaron en el túnel?

Ha llegado a las manos del fiscal del Supremo

un informe de los Servicios Secretos franceses,

por eso ha pedido el dosier.

¿Un informe?

¿Por el atentado? No exactamente.

Gracias.

Los franceses afirman que unos meses antes del atentado

desaparecieron de la base de Torrejón

unas sofisticadas minas antitanque.

¿Qué insinúas? Nada, Montero.

Pero, juguemos por un momento a las hipótesis,

¿te parece bien? Adelante.

Si hemos de creer a los etarras, e informes policiales lo corroboran,

el comando estuvo vigilando al almirante más de un año.

Y la excavación del túnel les ocupó casi un mes,

un mes de ruidos, quejas de los vecinos,

olor a gas..., deberían haber saltado las alarmas.

¿No crees?

Está claro que fue un fracaso de las fuerzas del orden.

No era mi intención señalar culpables.

Pero sí llama la atención que los etarras hicieran todo eso

sin despertar sospechas

ni de la Policía ni de la Guardia Civil.

Resulta inconcebible

que burlaran la seguridad de la embajada americana.

¿Adónde quieres ir a parar? Es solo un juego.

Quiero que me digas si la hipótesis te resulta completamente disparatada

porque a mí me lo parece, pero más lo es la versión oficial.

¿Tú qué opinas?

Un juego, ¿no es así?

La iglesia de San Francisco de Borja está justo enfrente

de la embajada americana.

Si los etarras frecuentaron el barrio durante un año,

pienso que los servicios de seguridad americanos

deberían haberlos detectado.

Lo mismo pienso yo.

Pienso que unos terroristas excaven un túnel de 6 metros

a tan solo 100 de la embajada, sin su conocimiento,

es, como tú bien dices, inconcebible.

¿Pero?

Pero la idea de un plan conjunto de los EE. UU.

con un grupo marxista de la ETA para atentar contra el presidente

no es ya inconcebible, Sánchez;

es ridículo.

Te entiendo, pero son conocidas las buenas relaciones

del nacionalismo vasco con la CIA.

Yo tampoco creo que hubiera colaboración.

Entonces, ¿tu hipótesis? Que no fuera un plan conjunto,

que ETA no supiera que alguien les estaba ayudando,

que tuvieran un ángel de la guarda.

Déjame llevar este juego hasta el final.

Los etarras robaron el explosivo, vigilaron al almirante,

excavaron el túnel,

y su ángel de la guarda se ocupaba

de que nada de esto llegara a oídos de la Policía.

ETA hace el trabajo sucio,

y si todo sale mal, carga con las culpas.

Si sale bien, se apunta un tanto en su lucha contra el Gobierno.

A nuestro ángel de la guarda le interesa que salga bien.

Los etarras nunca han llevado a cabo una acción de esta envergadura.

Pueden cometer muchos fallos.

Por ejemplo, no conservar en las mejores condiciones

el explosivo que robaron un año atrás.

Y ahí entra en juego las minas antitanque

que, según los franceses, desaparecieron en Torrejón.

Si la dinamita no hace explosión, las minas lo harán,

y los etarras nunca sabrán que les vigilaron todo el tiempo.

Protegiéndoles y asegurando que su plan saldría bien.

Es solo una hipótesis, un juego.

Un juego muy peligroso.

Ya sabes, las cosas de Pepe "el secreta".

Entonces, según tú,

¿para quién trabaja el ángel de la guardia?

El almirante molestaba a muchos, a los comunistas desde luego.

Pero también incordiaba a los americanos,

y a muchas gente dentro del Régimen.

"Qui bono", que dice el Derecho Romano,

"quién se beneficia".

¿Vas a contarle tu hipótesis al fiscal?

¿Crees que serviría de algo?

Subtitulación realizada por Cristina Rivero.

El asesinato de Carrero Blanco - Capítulo 2

02 dic 2017

Los últimos 9 programas de El asesinato de Carrero Blanco

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