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Para todos los públicos El árbol de los deseos - 18/03/17 - ver ahora
Transcripción completa

(GRITAN CONTENTOS)

¡Holaaaaa!

Soy Edu Soto y me han encargado una misión:

recoger deseos de niños por los colegios

de todo el territorio nacional.

(GRITAN CONTENTOS)

Son libres de pedir lo que quieran.

Yo deseo que el famoso científico Stephen Hawking

que le hiciesen una fiesta sorpresa para alegrarle.

Con una única condición, los destinatarios de sus deseos

no pueden ser ellos mismos,

siempre y sin excepción deben de ser para otra persona.

¡Sara, Sara!

Bienvenidos al "Árbol de los Deseos".

Estamos en Paracuellos, un municipio a 26 kms

de Madrid con un gran crecimiento residencial,

moderno y muy activo,

cuyo apellido se lo debe al río junto al que

se encuentra ubicado: el Jarama.

En un día despejado como el de hoy

desde sus miradores se pueden ver

hasta las pistas del aeropuerto.

Pero yo sólo tengo puestos los ojos

en mi siguiente objetivo.

Y no es precisamente un avión.

(RESOPLA)

¡Ah, eh!

Aquí estoy.

A mis espaldas los muros del Colegio Miramadrid.

Tras esos muros hay niños esperando que les sorprenda.

A priori puede parecer un misión imposible.

Pero estoy sobradamente preparado para sorprenderles.

(TARAREA SINTONÍA DE "MISIÓN IMPOSIBLE")

(Sintonía "misión imposible")

(Sintonía "misión imposible")

Soy Soto, Edu Soto.

Estoy en misión especial.

Seguid mis instrucciones.

Coged los abrigos y salid rápidos y veloces

al patio del colegio.

(Sintonía "misión imposible")

(GRITAN CONTENTOS)

(GRITAN CONTENTOS)

¡Holaaaa!

Buenos días, alumnos del Colegio Miramadrid.

(TODOS) ¡Buenos días!

Estoy aquí en vuestro cole en una misión secreta.

¿Cuál es? -Es un espía.

Necesito vuestra colaboración.

Quiero que sepáis que vuestro colegio ha sido el elegido

por el Árbol de los Deseos.

(TODOS) ¡Bieeeeeen!

Ahora el turno es vuestro.

Y la cuenta atrás comienza ya.

Tres,

dos,

uno,

¡cero!

(GRITAN CONTENTOS)

Hola.

Vengo a traeros unos regalos

que se convertirán en deseos.

Tarjetas para todos, venga.

De todos los colores.

-¡La mía verde! -¡Yo la rosa!

Mi deseo es ir a un spa con mis amigas.

Recordad que tenéis que hacer feliz a otra persona,

no a vosotros mismos.

He pedido esto porque casi nunca salgo de casa.

Hola. (TODOS) ¡Hola, buenos días!

Qué buen recibimiento me dais

en este cole, y en especial en esta clase maravillosa

donde seguro que tenéis deseos maravillosos.

Este.

Vale.

Hola.

Hola, qué tal. Hola.

Hola, qué tal.

Hola, qué tal.

Yo lo que he pedido

es una mano para Sara, una mano robótica.

Porque le faltan tres dedos en una mano

y para que pueda escribir y hacer todo mejor.

Hola, qué tal. Hola.

¿Cuál es tu nombre? Ana.

¿Y qué, cuál es tu deseo?

Pues yo deseo que el famoso científico Stephen Hawking,

el de la teoría del Big Bang pues como lleva 80 años

en una silla que le hiciesen

una fiesta sorpresa para alegrarle.

Y además es que es mi modelo a seguir.

(RÍEN)

¿Hola?

Mira cómo me he quedado.

O sea, te gusta como científico, ¿no?

Es un hombre al que admiras.

Sí.

Hombre, a ver si...

si las ramas de nuestro árbol

podrían llegar en un momento a Stephen Hawking y decirle:

"Tenemos una sorpresa para ti."

Yo quiero que mis abuelos vayan en avión

a una playa preciosa y que se divierta muchísimo.

Yo creo que una playa

que les gustaría mucho sería Canarias.

¿Cuál es tu nombre? Sara.

Hola, Sara. ¿Cuál es tu deseo?

Mi deseo es mucha agua y objetos para los pobres

y para toda la gente que necesita estos objetos.

Ese es un buen deseo también, ¿eh?

Sí, eso está bien.

Bueno, pues veo que sois una clase supersolidaria,

que tenéis unos deseos muy bonitos.

Ahora tenéis que ir a colgar vuestros deseos.

Venga, id vosotros cinco

y luego iremos todos los demás, ¿vale?

Adiós, que tengáis suerte. Adiós.

Adiós, adiós.

Adiós, adiós.

Vamos a ver, le he dicho a esta mesa

que se vayan a colgar los deseos

porque quería quedarme con todos vosotros a solas.

Porque me he dado cuenta que algunos de vosotros

habéis coincidido en el mismo deseo.

Y ese deseo es para una compañera

que estaba en esa mesa que se llama...

Sara. Sara.

Y vosotros dos creo que también

habéis coincidido con el mismo, ¿no?

Pues sí, la verdad.

Que es...

Eh... una mano robótica.

¿Y cómo es que coincidís muchos con ese deseo?

¿Qué es lo que pasa con Sara? ¿Es muy buena con vosotros?

Sí.

Y es amiga de casi toda la clase.

¿Estáis convencidos de que lo que quiere ella

es eso, una mano robótica?

Sí. ¿Sí?

Sí.

¿Alguien más ha deseado ese mismo deseo?

Toda la clase.

Toda. -Toda, todita.

Casi toda la clase ha deseado lo mismo.

Más los que están en otras clases.

Vaya, vaya, vaya, vaya.

Es la primera vez que nos pasa algo así.

Hola, qué tal. Hola.

Soy Edu. ¿Cómo te llamas? Ana.

¿Qué es lo que está sucediendo? Explícamelo tú.

Pues mira, son compañeros desde primero

y Sara es una compañera más de nuestra clase.

Y tiene un problema,

que ella es autónoma y totalmente.

Pero los niños saben que ella quiere una mano,

porque aunque ella se ate la cremallera,

ella escribe, ella realiza todas las actividades.

Pero ella lo pasa mal algunas veces.

Si vamos a hacer alguna actividad

de escalada le cuesta mucho.

Entonces ve que ahí está limitada.

Ella no lo dice, pero los compañeros lo ven.

Porque pasan muchas horas.

Somos nuestra segunda familia.

Y entonces querían una mano para ella.

Y nada, el deseo es suyo.

Si eligiera este deseo el árbol sería una pasada, ¿no?

Estaríamos todos supercontentos, ¿verdad?

Sí. Pues me tenéis que prometer

que cuando colguéis vuestro deseo

lo hagáis con muchísima fuerza y con muchísima energía.

Tenéis que intentar de todas todas

que este deseo se haga realidad, ¿vale?

Vale.

(GRITAN CONTENTOS)

El árbol recibe por fin las tarjetas de los alumnos

que tienen la capacidad mágica

de alegrar la vida de otras personas.

Y no tarda en ponerse a trabajar en su primer deseo,

el de Ricardo.

Su madre nos ayuda a traerlo a una tienda en Malasaña

donde conocerá que sus abuelos disfrutarán por fin

de unas merecidísimas vacaciones.

Hola, qué tal.

¿Qué habéis venido a buscar? ¿Qué deseáis?

Cuando he visto a Edu no me esperaba que estuviera,

porque iba a comprar un juguete con mi madre.

Esto es una tienda maravillosa

para cosas muy especiales, para sueños.

Son objetos que son sueños, todos son sueños.

¿Tú tienes algún sueño, algún deseo? ¿Deseas algo?

Que mis abuelos vayan en avión a Canarias.

Ah, que es que tú ya me conoces a mí, ¿no?

Sí.

Pues tu deseo se va a hacer realidad.

¡Bien!

Aúpa ahí.

Yo creo que se les va a poner una cara de sorpresa

porque no se esperan nada de lo que va a ocurrir.

¿Qué es lo que está sucediendo

por la cabeza de este hombrecillo?

Realmente mis padres

pues han estado trabajando toda la vida.

Y después cuidando a los nietos.

Y luego estos últimos años

que era cuando ya podían a lo mejor decir:

"Venga, me jubilo y me hago un viaje."

Bueno, pues tuvieron que cuidar de mi abuela,

que todavía está enferma porque tiene Alzheimer.

Y entonces al final nunca han hecho eso de...

me voy a la playa.

Y entonces yo creo que por eso él pidió ese deseo.

¿Y qué te parece a ti

que tu hijo haya pensado en tus padres?

Pues a mí me parece muy bien,

porque Ricardo tiene muy buen corazón

y piensa mucho en los demás antes que en él.

Y quiere muchísimo a sus abuelos.

Pues mira, a ver qué os parece que nos vayamos ahora mismo

a casa de tus abuelos y que les digamos:

"Oye, venga, salid de casa que nos vamos a las Canarias."

Guay, ¿verdad? Sí.

¿Tú qué crees que les va a pasar por la cabeza?

Se van a sorprender muchísimo.

Pues venga, me quito todo esto y nos vamos.

Venga, adelante, por favor.

Pasen ustedes.

Yo creo que una semana de desconexión de mi abuela,

de tener que venir a cuidar a los nietos...

pues yo creo que eso les va a venir muy bien.

No hay que perder tiempo.

El primer deseo que el árbol va a cumplir ya está en marcha.

El resto de deseos está por decidir.

Y al árbol le queda mucho trabajo por delante.

Yo como siempre estoy a su disposición.

(CANTURREA)

¿Sí, quién es?

Yo. ¿Yo? ¿Quién es yo?

Jaime. ¿Puedo subir? Ah, sí.

Es que claro: "¿Quién es?"

"Yo." ¿Yo? ¿Quién es yo?

Jaime. Cuida, espérate.

Y ya está, cerrado.

Vale. Yo soy Edu. Encantado.

Encantado. Siéntate aquí.

¿Cuál es tu sueño? ¿Cuál es tu deseo?

Hacerle una broma a mi profesora, Alicia Ruiz,

para pasar un rato divertido.

¿Y cuál es la broma?

De momento no se me ha ocurrido nada.

Pero pasar un rato divertido.

Y que me ayuden mis compañeros.

¿Pero tú quieres mucho a tu profesora?

Sí. Sí. O sea, que no es una broma

porque te haya cateado ni nada de eso.

No. No, es una broma

porque te cae muy bien y dices...

Y quiero verla más contenta aún.

¿Cómo es tu profesora?

Es muy maja y siempre está explicando.

¿Es joven? Sí.

¿Tiene novio? No lo sabemos... Novio sí tiene.

Tiene novio. Lleva mucho tiempo con él,

pero no sé si están casados o no.

Y también tienen un hijo.

Pues tiene todo muy buena pinta. ¿Qué te voy a decir de las bromas?

Me encanta hacer bromas. Ya me han contado.

La vida sería muy aburrida si no nos riéramos.

Pues vamos a por el segundo deseo.

El árbol tiene mucha curiosidad y quiere comprobar por qué Jaime

quiere gastar una broma a su profesora.

La sorpresa va a ser doble porque estamos de celebración.

(CANTAN "CUMPLEAÑOS FELIZ" EN INGLÉS)

Hola, Jaime. Hoy es tu cumpleaños, ¿no?

Sí. Qué sorpresa te he dado.

Pide un deseo.

¡Bieen!

¿Te acuerdas que ya me pediste uno? Sí.

¿Y has pedido el mismo? Sí.

El deseo era gastarle una broma a tu profesora Alicia.

Sí. Pues he venido a decirte una cosa.

Es que lo vamos a hacer realidad.

Pero ahora mismo. ¿Qué?

Y a ver si te gusta la broma. Sabéis lo que son los pósits, ¿no?

(TODOS) Sí. Vale. Pues vamos a coger su coche,

que yo le cogido las llaves,

Y vamos a ir todos y le vamos a llenar el coche de pósits.

(TODOS RÍEN)

Bueno, aguantadme ahí un momento que sé que tenéis ansias

de salir a los pósits. Hola, ¿qué tal? ¿Cómo te llamas?

Hola. Elena. Sé que eres amiga de Alicia.

Sí. Hasta hoy. Hasta hoy sois amigas.

¿Cómo es Alicia? ¿Qué crees que le va a suceder cuando...?

Alicia va a querer que le trague la tierra.

Vale. Es la persona más tímida

que te puedes imaginar. Creo que la más tímida

de todo el colegio. Para que te hagas una idea,

si se le cae un cubierto en el tenedor y todo el mundo mira,

ella se pone como un tomate. O sea, que con cinco cámaras

delante le puede dar un paro cardiaco.

Claramente.

Si con lo de los pósits y lo del coche ya pierde

un poquito el miedo, hemos hablado con su novio.

Él va a estar dentro del coche y le va a hacer una pedida de mano

en toda regla. Le va a pedir matrimonio.

La que has liado.

A ver si Alicia traga saliva, aguanta, no se nos va corriendo

y si nos sale corriendo o pretende irse con el coche,

primero tendrá que quitarle miles de pósits.

Bueno, chicos, a partir de ahora somos todos cómplices.

¿Estáis preparados? (TODOS) ¡Sí!

Pues con tu permiso, ¡vamos a colocar pósits!

Que ganas tengo de que Alicia se sorprenda con el coche.

Ha llegado el momento de empezar a poner pósits como locos.

Venga, vamos allá. Esto es una broma de diez.

En el Colegio Miramadrid el primer sorprendido he sido yo.

Más de 30 alumnos han pedido un mismo deseo

para una compañera, Sara.

Ante esta situación, el árbol no nos ha defraudado.

Los primeros en conocer la noticia son sus padres.

Hola, buenos días. Buenos días.

¿Carolina? Sí.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien.

¿Me dejarías entrar, por favor? Por favor, pasa.

Hemos venido un poco a endulzaros la mañana.

Primero con el desayuno. Lo dejo por aquí.

¿Cómo estáis? Bien. Sorprendidísima.

Cuando ha llegado Edu ha sido emocionante de verle.

No sabía si darle un beso... ¡Gracias!

Qué maravilla. Impresionante.

Oye, me da la impresión de que sabéis un poquillo

de qué va el tema. Ojalá que sea lo que pensamos.

Ha sido muy difícil intentar dar una sorpresa

porque por primera vez en nuestro programa

hay un deseo que se ha hecho prácticamente vox populi.

Y eso nos ha hecho pensar que estaba sucediendo

algo bastante importante. Muy importante.

Muy importante. Es que, como sabréis, en el cole

donde está Sara ha llegado un árbol que es el Árbol de los Deseos,

y tengo que deciros que hay muchísimos niños que han pedido

una mano biónica o...

Una prótesis, vamos. Además, cuando he entrado he visto

este dibujo... Lo ha pintado ella, sí.

Es algo que tiene muy presente. Lo tiene grabado a fuego.

Grabada a fuego su mano de robot como dice ella.

¿Dónde empieza esta historia? ¿Veis desde un inicio

cuando nace Sara que hay un problema?

¿Cómo os dais cuenta? Nos enteramos al nacer.

En las ecografías no se vio nada.

Me llaman a quirófano y según bajo a quirófano,

me lo dice la doctora. Me enseña las manitas

y la verdad es que me dio un bajón fuerte.

Me duró 30 segundos, también te digo.

Tras 30 segundos dije: "Aquí hay que luchar y adelante".

¿En ese momento los médicos qué os dicen?

¿Qué instrucciones os dan? Cuando nace, nada.

No sabían hasta que abrieran. Su manita de dos dedos

se la operaron y le quitaron huesitos de aquí y le hicieron

una especie de meñique, pero para agarrarse

no puede por ejemplo con esa mano.

Y luego, en la otra mano no tiene articulaciones.

Tiene tres deditos. -Tres deditos en garra

que no puede doblar. También está limitada.

Es que es una luchadora desde pequeñita.

Desde chiquitita. -Tú que nunca has hecho algo

con esas herramientas, no te imaginas cómo hacerlo.

Ella que ha nacido así, te enseña cómo se hace y dices:

"Ah, pues sí, se puede hacer".

¿Qué significaría para Sara tener de repente esa mano

y ese sueño hecho realidad? Todo.

Pues fíjate. -Todo.

Llevamos desde los 6 años detrás de la mano.

Cometimos el error o el acierto de decírselo.

Que íbamos a intentarlo con una empresa que lo hacía

en Francia, que lo vi en la tele.

Y desde entonces, su mano, su mano, su mano, su mano...

Hasta el punto de decir este año que era el último año

que pedía juguetes, que el año que viene quería dinero

para irse a Francia a hacerse una mano.

Yo, como padre, he sentido impotencia por no poder

hacerlo yo, pero no es tan sencillo de conseguir. No es sencillo.

¿Y para vosotros qué significaría?

Lo que ella va a sentir, yo lo voy a sentir por dos.

Porque es muy grande. Se pasó mucho con ella

y en ocasiones se pasa mucho con ella, pero...

Hay momentos duros. ¿Y esos momentos duros qué son,

los momentos en los que veis...? Que ella flojea.

Porque es muy dura. No te lo dice hasta que... o le da muchas vueltas

a la cabeza o le vuelve a pasar. Te lo dice ya pasado.

"Me ha pasado esto". "Hija, dilo antes".

"Bueno, mamá, no pasa nada". -Su manita le va a servir

para agarrarse, lo primero, al columpio de ahí fuera.

Chocar los cinco. -Chocar los cinco.

Que no ha podido hacerlo. -Un montón de cosas.

Entonces hay que decirle a Sara esta noticia.

Ay, Dios mío.

Ella es la protagonista de la historia, pero no es

quien ha pedido este deseo, lógicamente.

Entonces, acompañadme, porque son otros niños los que han pedido

un deseo para Sara.

Entonces, yo os invito a que salgáis...

(TODOS) ¡Sorpresa!

¡Sara! ¡Sara! ¡Sara! ¡Sara! ¡Sara! ¡Sara!

Muchas gracias, chicos.

No puedo describirte qué es lo que siento.

Podían haber pedido otra cosa y han pedido una mano para ella.

Vais a formar parte de su vida, pero para siempre.

Vais a estar en su corazón y en el nuestro.

Siempre. -Siempre.

Pues, chicos, ahora va a venir Sara acompañada de su padre.

Lo que no sabe es que le vamos a dar la sorpresa de su vida.

Mientras sucede esto y llega Sara, ¿queréis que preparemos un cartel

y una cosa chula? (TODOS) ¡Sí!

Pues, venga, vamos. Vamos adentro todos.

Ver que se va a hacer realidad el sueño de la niña

es algo maravilloso. Qué bonito es ver

a tantos compañeros buscando la felicidad de Sara.

Sin perder tiempo, se ponen manos a la obra

para sorprender a su compañera.

Mientras, Ricardo no está dispuesto a que nada dificulte la sorpresa

que le tiene preparada a sus abuelos.

Bajad, soy Raquel.

(CANTURREA)

Ya están aquí. Cuidado que ya están aquí.

Ahí, está ahí. Ricardín.

Que está Ricardo ahí. Hola, ¿qué tal?

Hola.

Pero bueno... Hola, ¿qué tal? Me llamo Edu.

Ah, hola. ¿Cómo se llama usted?

¿Yo? Visitación. Visitación, encantado.

¿Y usted cómo se llama? Avelino.

Avelino, encantado.

Creo que se han quedado flipados. Se han sorprendido muchísimo

y creo que encantados, claro.

Qué susto. Así de repente... Me he quedado impresionada.

Parece que estáis acostumbrados. Os habéis cruzado,

nos habéis visto, un poco de susto pero enseguida qué normalidad.

Pensé que era una reunión de la iglesia.

¿Una reunión de la iglesia? Pues no.

Voy a confesaros una cosa y es que somos un programa

que se llama "El Árbol de los Deseos".

Ja, ja. A ti te da la risa, ¿no?

(RÍEN TODOS) Pues nada, vamos a reírnos.

Claro que sí. Mejor que llorar. Bueno, ahora estás llorando

de risa. Estás mezclando todo.

Pues el niño nos ha pedido que cumpliéramos una misión

que es un deseo suyo. Ah, ¿sí?

Y nosotros vamos a cumplir el deseo de vuestro nieto.

Ah. Porque nos ha parecido muy bonito.

Y el deseo de vuestro nieto va dirigido hacia vosotros dos.

Mira, estas son las tarjetas que escriben los niños, ¿veis?

Léela tú en voz alta.

Para que mis abuelos viajen a Canarias.

Este es el deseo de vuestro nieto. ¡Hala! Pues muy bien.

Porque nos ha dicho vuestro nieto que estáis muy cansados

de trabajar y de ocuparos de los demás, y os merecéis

unas vacaciones. La verdad es que sí.

La verdad es que sí.

Pues os vais a ir ahora mismo.

Ahora mismo os vais.

Os vais ahora mismo. Ja, ja, ja.

Ella se parte de risa. ¡Que os vais ahora mismo!

Que sí. Sí.

Ahora mismo no. ¿Cómo que no?

El deseo es así. Os vais ahora mismo.

Parece que no me estoy explicando bien.

(RÍE) Os vais a ir ahora mismo a casa, ¡ahora!

A casa, os hacéis la maleta y os venís conmigo a Canarias.

No... ¡Pero...!

(RÍE) Que no...

¡Que sí, sí! Venga, tira. Venga, tira para acá.

Es mucha sorpresa, esto ya no... Esto es un sorpresón, sí.

No, no. Que sí, que sí, que sí.

(BALBUCEA)

Como se van a ir, yo les voy a hacer la maleta

para que no pierdan el avión.

-Nos vamos ya. Ya te has convencido.

Vámonos ya para allí. Venga, otra por aquí.

¡Hala! Hala, adiós.

Adiós.

-Adiós. Por ahí.

A Canarias que nos vamos.

Tras el susto inicial, los abuelos de Ricardo

ya van de camino dispuestos a disfrutar del sol de Canarias.

En Paracuellos, todos los compañeros

echan una mano para que Sara cumpla, por fin, su sueño.

Vamos para dentro, chavales.

Venga. ¡Anda!

¡Hola, Edu! ¡Hola!

¿Este quién es?

Bueno, ¿qué? Pero tú... y...

¿Y tú te esperabas que yo estuviera en tu casa?

No. No, ¿verdad?

¿Y qué crees que puede estar pasando?

Que nos van a volver a grabar. Sí, eso sí.

Es que los niños son... (RÍE)

Para estas cosas son lo mejor que hay.

¿Y tú te acuerdas de qué iba nuestro programa?

"El árbol de los deseos". ¿Tú qué deseo pediste?

Agua y objetos para los pobres.

Pues creo que ese... ese no lo han podido elegir aún.

Pero yo necesitaba hablar contigo,

porque ha coincidido el deseo de algún otro niño de tu clase.

¿Tú qué crees que puede ser? Mi mano de robot.

¿Te gustaría que concedieran ese deseo a tus amigos?

Sí. (SUSPIRA)

(RÍE) Estamos aquí como muy encerrados.

¿Por qué no vamos al patio y lo hablamos en el patio?

Vale. Venga.

Vente, vente conmigo, ven. Salid aquí mejor, allí hace frío.

-Ahí hace más solete. Venga, Sara.

(NIÑOS AL UNÍSONO) ¡Sara, Sara, Sara, Sara, Sara, Sara...!

(NIÑOS AL UNÍSONO) ¡Sara, Sara, Sara, Sara, Sara, Sara...!

Me he quedado muy sorprendida

porque han pedido mi deseo y eso es mucho para mí.

Vengo a decirte que el deseo de tus compañeros

se puede hacer realidad.

Tú sabes que es difícil, ¿no? Sí.

Sabes que es muy difícil conseguir una mano tan bonita como esta.

Y lo que yo he venido a decirte es que vamos a hacer

todo lo que sea necesario y lo que podamos para conseguirla.

No sé si la podremos conseguir, pero lo vamos a intentar.

He sentido mucha alegría, si se empeña,

puede conseguirme la mano.

¿Me dejas que me lleve este dibujo para que yo busque una mano

que sea lo más similar a esta posible?

Vale. Yo te prometo que voy

a intentar encontrarla, ¿vale?

¿Me das un abrazo y un beso?

¿Sabes qué? ¿Qué?

Todo el mundo me dice que eres una campeona.

Y estoy convencido de que es verdad.

Hasta que la encuentre no voy a parar de luchar.

Seguid deseando con fuerza esa mano.

Si ponemos de nuestro empeño, conseguimos dar con la clave.

¡Adiós! (TODOS) ¡Adiós!

-¿Contenta? -Sí.

-¿Feliz? ¿Sí? -Claro.

Pues disfruta con tus amigos, que mira lo que han hecho por ti.

Tercer deseo en marcha.

Sara está ilusionada con la posibilidad de que,

aquello que había imaginado tantas veces, se haga realidad.

Está a punto de poder agarrarlo con sus propias manos.

El árbol tiene aún un último trabajo que hacer.

(TOCA EL PIANO) (CANTAN ESCALAS)

Álex, nuestro niño cantante, está en clase de música

con algunos de sus compañeros del coro que, por cierto,

nos ayudarán a hacer su deseo realidad.

(CANTA ESCALAS)

(TODOS CANTAN ESCALAS)

Hola, ¿qué tal? Perdonad que interrumpa.

(RÍE) El otro día estaba yo hablando

en lo alto de un árbol con un chico.

Que se llama Álex. Hola.

¿Cuál es tu deseo? Eh, mi deseo es dar una sorpresa

al coro del cole Miramadrid para que estén felices.

¿Tú estás apuntado al coro? Sí.

¿Y qué cancines cantáis? Eh, música clásica y antigua.

A ver, ¿me puedes cantar un poco? (CANTA UNA CANCIÓN EN OTRO IDIOMA)

¡Guau! Está cantado en un idioma africano, ¿no?

Sí. ¡Qué guay!

¿Cuántos sois en el coro? ¿En el coro? 54.

Entonces, es un deseo multitudinario.

Ya. Oye, pues me alegra mucho

que tu deseo vaya relacionado con la música,

porque a mí también me gusta mucho la música.

¿Tú tienes fe en que se va a cumplir?

Sí. ¿Sí? ¿Has podido dormir estos días?

Sí. ¿Pero antes de dormir pensabas:

"Ojalá se cumpla, por favor"? Sí. Y soñaba con eso.

Ah, ¿soñabas incluso? Sí.

¿Y qué soñabas? Que se me cumplía el deseo.

¿Ah, sí? Sí.

¿Y en el sueño estaba sentado a tu lado en una silla?

Sí. ¿Sí? ¿También?

Este niño es adivino. (RÍEN)

Tenías razón tú en el sueño, ¿sabes?

O sea, estabas soñando algo que iba a pasar de verdad.

Se va... se cumple. ¿En serio?

Sí. Me he sentido muy feliz,

porque Edu me ha dicho que mi deseo se va a cumplir.

¿Tú te atreves a dejar la clase, con el permiso del maestro,

y venir conmigo a darle la sorpresa a tus compañeros del coro?

Sí. ¿Crees que van a alucinar?

Eh, sí. Pues tú también vas a alucinar,

porque no sabes cuál es la sorpresa.

No. Así que...

Esto, esto aquí se queda.

Vicente, ¿me lo puedo llevar? Muchísimas gracias.

Gracias a ti. Adiós, chicos. Vente conmigo.

Van a alucinar, te lo digo. Te lo digo que van a alucinar.

La que también va a alucinar es Alicia, la profesora de Jaime,

cuando vea la broma que sus alumnos le han preparado.

A ver, chicos, venid para acá, vamos a ver nuestra obra de arte.

A ver cómo ha quedado.

¡Guau! Genial, increíble.

¡Somos, vamos, somos unos arquitectos del post-it!

Ahora solo falta que llegue Juan, que es el futuro marido de Alicia.

Bueno, futuro, digo, porque no sabemos qué va a decir ella.

Por ahí, mira, por ahí llegan. Por ahí llegan.

¡Un aplauso para ellos!

(Aplausos)

A ver, dejadme pasar un segundito.

¿Qué tal, caballero? Hola, Edu.

Hola. Aquí tenemos a un valiente.

Un valiente porque viene recién operado y no sabe

si le va a decir que sí o no. Puede ser que diga que no.

Espero que no sea así. Esperemos que se porte bien.

¿Cuánto tiempo llevas con ella? 14 años ya.

Después de 14 años, ¿por qué te surge ahora la idea?

¿Qué ha sucedido antes? No, porque siempre me ha dicho

que quiere que se lo pida de una manera especial.

Entonces, yo creo que esta manera está bastante bien.

Vale, ella necesitaba una... Yo creo que...

Un envoltorio, nunca mejor dicho, un envoltorio de regalo

que fuera espectacular. Este es vuestro hijo.

Sí. Hola, pequeñajo.

Hola, ¿qué tal? Oye...

(RÍEN) Oye, ¿tú qué crees

que le va a decir tu madre a tu padre?

Risas. "¡Sí!".

¡Ay, qué cosa más bonita!

Y aquí tenemos a la familia.

¿Qué os parece que después de 14 años suceda este evento?

Que ya es hora. "Que ya es hora".

(RÍEN) -Yo creo que ya está bien.

La familia tenía ganas de boda. Sí.

Pues en breve vamos a ver qué sucede,

si vais a tener boda o no vais a tener boda.

Eh, Juan, te vamos a colocar aquí dentro.

Te escondes ahí.

"Hasta luego, Lucas", como diría aquel.

Nos tenemos que esconder todos allí, ¿vale?

Estoy en Maspalomas, el principal núcleo turístico de Gran Canaria.

Su playa va, desde la Playa del Inglés

hasta el Faro de Maspalomas.

Es la playa más larga de Gran Canaria:

5600 metros de longitud. ¿Y el clima? ¿Qué me dice?

Se puede ir con camisa hawaiana todo el año. ¡Maravilloso!

Visi y Avelino ya se han relajado y, después de mucho tiempo,

empiezan a recordar lo que son unas vacaciones. Se lo merecen.

Avelino. ¿Qué?

¿Llamo para que nos den un desfibrilador?

No, no, no. Te veo bien, ¿eh?

Estoy bien. Voy a pedir algo de azúcar para...

os veo un poquito apalancados, al final no vemos la calle.

Eh, a ver, por favor, si es tan amable, señorita.

Un poquito de frutita... Muy buenas.

Para que nos dé un poquito de energía,

a ver si levantamos cabeza, Avelino.

Bueno, bueno, intentaremos... Joder...

Oh, qué rica la fruta.

-Come, come. -Está muy rica.

A ver, dame un cachito. Con vuestro permiso, ¿eh?

Sí, sí. -Está bueno.

-Está buenísimo. -Sí, sí, está riquísimo.

Visi, contadme un poco cómo ha sido vuestra vida de pareja.

Pues nuestra vida, pues trabajando, trabajando.

¿Los dos trabajabais? Los dos trabajábamos.

Con un hijo y una hija, y ahora los nietos y la abuela.

O sea, todo, toda la vida trabajando.

Y cuando, por fin, os jubiláis, porque teníais que estar pendientes

de los cuidados, ¿no? También.

-Claro, eso fue el colmo del vaso. -De los nietos y de mi madre.

Pero, vamos, estamos entretenidos, más o menos.

¿Y sin perder la sonrisa, no?

No, eso es lo último que se debe de perder, digo yo.

Oye, ¿hay un momento en que dices: "toda la vida trabajando

y parece que no llega el momento de relajarse un poquito"?

Luego lo vas aplazando y dices: "Bueno, para cuando me jubile".

Y luego no... no se hace realidad. Ahora sí se ha hecho realidad.

Pues a eso hemos venido, a que os olvidéis un poco

de todos esos años de trabajo.

Primero, el trabajo para ganar dinero, ¿no?

Luego, el trabajo con la familia. Claro. Pues sí.

Venga, vámonos, vamos a hacer algo que, si no,

nos vamos a quedar aquí todo el día.

Bueno, con lo estupendamente que estamos aquí.

("Surfin' U.S.A." de Beach Boys)

Está todo listo, Alicia está a punto de ver

lo que hemos preparado en su coche.

Pero no imagina que esa no es

la verdadera sorpresa que cambiará su vida.

Está saliendo ya, está saliendo ya.

Murmullo. Chis. Silencio total.

¿Es la de más para acá, no, la del pelo liso?

La del pelo liso, sí. ¿La de coletas o la del pelo liso?

La de la izquierda, esta que levanta.

Preparados que vamos a ir en breve.

Pues, está para darle con una bayeteja.

No sé, a lo mejor es el tuyo, mira a ver.

¿Me lo habéis cambiado? Sí, quita, quita.

Qué guapo.

¡Hola, hola!

(Gritos)

Qué vergüenza.

¡Sorpresa!

Aquí tenemos tu coche un poco...

ha sufrido un poco una alteración, ¿no?

Bueno.

Se perdona con este corazón tan bonito.

Mira, fíjate con los faros rosas.

El bajo este así. Cristales tintados de rosa,

como me gustan, las llantas, también, rosas.

Llantas de... Mira, aquí, un toque naranja.

Muy bien. Como si tocara el sol por aquí.

Pues, esto hemos estado haciendo en la mañana con tus alumnos.

Qué bien, mis chicos.

¿Tú sabes quién pidió hacerte una bromilla?

Me lo puedo imaginar,

el más pillín de mi clase, seguro.

¿Quién es? Quién es...

Jaimito.

Jaimito, que le queda el nombre ideal.

Ven para acá, ven para acá, míralo, aquí lo tienes.

Este es el culpable, pues, te quería hacer una broma,

pues, no sé, ¿por qué querías hacer una broma?, cuéntame.

Para verla sonreír.

Ah, muy bien, oh, mi chico.

Pero, bueno.

Ay, qué gracioso.

¿Qué pasa, es muy seria o qué?

Bueno, se toma muy en serio su trabajo.

Muy bien, Jaime.

Mira, Jaime, delante de los jefes no sabes cómo la estás dejando,

la estás dejando perfecta, porque una maestra

que se toma en serio su trabajo, eso está muy bien.

Y para que no te sintieras sola

en este tipo de bromas y acontecimientos,

pues, querían estar el resto de los niños

y, además, hemos traído... hola, hola,

familia, hola, oh, mira, las cabecillas ahí.

(RÍEN)

Qué plano más maravilloso, venid por aquí, venid.

Ay. Venid para acá, venid para acá.

(APLUDEN)

Pues, me he quedado

que se me saltaron las lágrimas de verles.

Hola. Qué sorpresa, cariño.

Álex quiere sorprender a sus compañeros del coro

que sin saber nada, ensayan en el auditorio del colegio.

Vamos a ver cómo se lo toman, espero no dar mucho el cante.

Están ensayando.

(CANTAN)

¡Eh, un, dos, tres y...!

(CANTAN)

Cuando se abrió el telón y vieron a Edu y a la tele,

bueno, algunos siguieron cantando,

otros, estatuas de qué está pasando.

Ha sido muy bonito, muy bonito.

(CANTAN)

(APLAUDEN)

Yo, al ver al telón entrar

a Álex y Edu y un montón de cámaras pues, fue como...

Chicos, hoy es un día muy especial

para el coro de Miramadrid.

Marta, hola, qué tal,

Álex se acaba de enterar de una cosa muy importante

y es que tenía un deseo en su cabeza

y en ese deseo, todos los que estáis aquí,

estáis implicados.

(SONRÍEN)

¿Alguien se imagina cuál?

No. Creo que ninguno

de los que estáis aquí, os lo imagináis.

Ahora mismo hay un autobús

en la puerta de vuestro cole

y os va a llevar a un destino inimaginable.

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

Vamos a irnos a...

(SONRÍEN)

Ay, que casi se me escapa, ay.

Todos para el autobús.

(GRITAN)

(TODOS) Álex, Álex, Álex.

¡Bien!

Colóquense los cinturones

que nos vamos.

(GRITAN)

Cuando el árbol se propone algo es difícil que se le resista.

Los padres de Sara intentaron

que fabriquen la mano, incluso, fuera de España.

Para nosotros, la búsqueda tampoco ha sido fácil,

pero, por fin, dimos con una empresa en el País Vasco

que podrían hacerlo y quieren colaborar con nosotros.

Hola, muy buenas, ¿eres Koldo? Sí, soy yo.

Tengo aquí el diseño, que ha hecho Sara

de una mano, y quería preguntarte

si esto es realizable, si no.

Pues, sí que es realizable, sí.

¿Y cuánto tiempo necesitáis, más o menos, para realizar esto?

Pues, a ver, desde que nos paséis

el diseño de Sara,

pues, pienso que en unas 12 horas podemos tener la mano 3D fabricada.

A mí me das una alegría,

pero, sé de otra personita, bueno, de una familia entera

y de un colegio entero,

que serán muy felices con tus 12 horas de trabajo.

Mola, la verdad, es que mola.

Yo pienso que las máquinas, las impresoras 3D,

tienen que estar al servicio de las personas.

Me siento útil de poder ayudarle a la niña

porque yo hago muchas cosas,

piezas de joyería, dentales,

pero, vale, las hago y ya está, es un trabajo,

pero, aquí, es ayudar, ayudar a la persona que lo necesita

y eso a mí, mola, me gusta, me gusta hacerlo.

Creemos que Sara estará muy contenta con el resultado.

El esfuerzo ha merecido la pena.

Detrás de la broma siempre hay

muy buenas intenciones Sí, que nos está viendo.

Jaime es muy feliz, te ha hecho una broma, te vio sonreír,

pero, es que detrás de ese corazón

pues, puede que encontremos un por qué mucho más grande.

Yo agarro a tu niño,

a ver si abres la puerta trasera, a ver si la puedes abrir.

Yo creo que está por aquí, ahí, ahí, ahí.

Por costumbre.

Pero...

Pero, bueno.

Qué haces aquí.

Madre mía.

A ver si puedes, ¿sí, puedes? Ahora estamos todos, todos.

Pensabas que me lo iba a perder, ¿no?

Bueno, vete con mamá, vete con mamá.

Ven con mami. Sí, hombre, sí.

Yo te cojo el ramo, yo cojo el ramo, ¿vale, Alberto?,

venga, me pongo aquí. Pero, ¿quién estaba escondido?

Papá. Papá, pero, bueno,

vaya sorpresa tenemos hoy, ¿eh?

Papá estaba escondido y yo voy a dar un paso atrás,

te cojo una muleta y te dejo el ramo,

a ver si podemos, ¿no?, ¿sí, puedes?

Venga, hasta luego.

Bueno, Alicia,

yo no me quería perder esta broma

que te están haciendo, esta sorpresa,

y sabes que llevamos mucho tiempo juntos ya.

Siempre me estás diciendo que quieres algo especial

para que nos podamos casar,

entonces, he pesando aprovechar este momento

para pedirte si quieres casarte conmigo.

Sí.

(APLAUDEN)

Madre mía.

Mira, cariño.

Qué bonito.

Ahora mismo estoy en una nube,

muy bien, muy bien, vamos, un sueño.

¡Vivan los novios!

(TODOS) ¡Vivan! ¡Vivan los novios!

(TODOS) ¡Vivan! ¡Vivan los novios!

(TODOS) ¡Vivan! ¡Que se besen, que se besen!

(TODOS) ¡Que se besen!

¡Bien!

Jaime, Jaime,

¿podríamos decir que tu sueño se ha hecho realidad?

Sí. Pero, incluso más que tu sueño,

tampoco te esperabas esto. No.

Bien, pues, deseo cumplido,

me encanta que los planes salgan bien.

¡Bravo!

(APLAUDEN)

Avelino y Visi se han pasado la vida trabajando,

él, encargado de una fábrica, ella, como costurera.

Ahora, por fin, los abuelos de Ricardo, disfrutan

en unas vacaciones donde todavía les queda mucho por descubrir.

Muy buenas, familia. Hola.

¿Cómo estáis? Bien, bien.

Vaya bonito. ¿Os lo pasáis bien?

Estupendamente. Pues, vamos para allá,

que os voy a enseñar la parte de atrás de la catedral.

Vale. Es muy bonita, también.

Me gusta mucho todo esto que veo,

es muy bonita.

Está muy bonita.

Toma ya, qué catedral.

Y la entrada de la catedral, muy bonita, también.

¿Qué le vais a contar a vuestro nieto?

Le contaremos todo porque nos ha gustado todo mucho.

Estará ya loquito por saber.

¿Sí, crees que tiene ganas de veros ya?

Sí, sí, seguro.

Ya os echa de menos con solo dos días fuera.

Va a preguntar que qué hemos hecho.

También, le echamos de menos a él mucho.

¿Qué harían los padres de hoy en día sin los abuelos?,

porque, claro, tal y cómo está todo,

tiene que trabajar el padre, la madre

y, entonces... Alguien los tiene que cuidar.

Los abuelos. Claro.

Pues, yo me alegro mucho que en programas como este

se vean el papel que tienen

los abuelos en las familias de nuestro país.

Nosotros estamos pegados a los nietos porque son

los primeros que hemos tenido

y los que empezamos a cuidar

y como si los hubiésemos estado criando.

Nos vamos a ir hacia allá, hacia el final de la plaza

porque creo que este monumento hay que verlo un poco

desde la lejanía porque es que aquí te quedas un poco así,

con el cuello un poco con tortícolis, ¿no?

Sí, sí. Vale, estupendo.

Venga, vamos allá.

Vamos para allá.

Os vais a colocar aquí los dos, os harán una entrevistita,

¿pero, a los dos juntos? Sí, los dos juntos.

Vale, así. Ah, yo aquí.

Avelino y Visi creen que están haciendo una entrevista

y no se esperan lo que está a punto de suceder.

¿Cómo va la visita por Las Palmas? Pues, muy bien, nos ha encantado.

Hasta piensa en quedarse a vivir aquí.

Pero, tenemos que ir a ver

a Ricardo, tenemos que llevarlos al cole.

Le compraremos algo y...

Claro. -¿Qué es lo que vais a comprar?

Algo le llevaremos. Estoy pensando en algo.

Tengo que ver qué les llevamos. -¡Hola, abuelos!

Esto es "Sorpresa sorpresa". (RÍE)

Pero bueno. Cuando ha llegado nuestro nieto y nuestra hija,

eso ha sido una sorpresa enorme.

Porque ya les echábamos mucho de menos.

Esto es lo que me faltaba a mí. Pero bueno, bueno.

(RÍE) ¿Qué? No te lo esperabas esto.

No. Esto ha sido un sorpresón.

¿Qué pasa, Ricardo? Bien.

¿Cómo estás, guapo? Oye, vaya sorpresa

le has dado a los abuelos. Sí.

Bueno, bueno, bueno. Esto es un sorpresón.

Esta sí que no te la esperabas tú. No. Qué va.

Dos sorpresas. Se van a quedar un par de días

para que no os sintáis solos.

¡Ay, qué bien! Pues mira, así mamá nos guía un poco.

Ahora, con ellos aquí, encantados.

Ahora sí que van a dar un paseo a gusto.

Esto no me lo esperaba yo. ¿Sí?

Venga. Vámonos a dar una vuelta.

Oye, ¿has visitado la ciudad? No.

¿No? Pues hay que verla, porque tiene cosas superbonitas.

Es muy bonita. Es superbonita esta ciudad.

(NARRA) Los compañeros de Álex han llegado a su destino.

Desconocen que uno de los coros más prestigiosos de este país

está deseando participar en este sueño.

Venid para acá. Venid todos para acá.

Aquí quietos.

¿Estáis todos?

(CANTAN MÚSICA CORAL)

Lo que más me ha sorprendido, es que cantaban muy alto y muy bien.

(CANTAN MÚSICA CORAL)

(TOCA EL PIANO)

(APLAUDEN Y VITOREAN)

Javier Corcuera.

Gracias a todos. Os habéis quedado...

flipados. (RÍEN)

(RÍE) Yo también me he quedado flipado.

Me he quedado flipado.

Pues aquí estamos con uno de los coros más prestigiosos

del país y parte del extranjero.

¿Qué tienen que hacer estos niños

que han quedado sorprendidos,

no lo van a olvidar nunca, para entrar en el coro?

¡Uf! Estudiar muchísimo.

Años y años y años, pero merece la pena.

Álex. Álex, ven. Hola.

(Risas)

Este niño había pedido que los chicos de su coro

y las chicas pudieran tener una experiencia sin igual

y que pudiera actuar algún día en algún sitio de prestigio, ¿no?

Por eso, hemos pensado traerlos a nuestra casa,

a Televisión Española, para que pudieran compartir

con todos vosotros una experiencia como esta.

Quería darles esta sorpresa porque el coro me gusta mucho.

Te voy a presentar a Marta, que es la profesora

y la directora de este coro de niños.

Imagínate que te han crecido los niños

y te encuentras con esto. (RÍEN)

Aquí están todos un poquito más creciditos.

¿Qué has sentido tú cuando has visto esto?

Mucha emoción. La verdad es que la potencia que tenéis

de voz, es la de unos adultos. Es una pasada.

Pero, sobre todo, mi emoción va más por lo que estoy sintiendo

a través de ellos que la mía.

Entonces, para ellos es una sorpresa increíble.

No van a olvidarla nunca.

Y las caras que tenían, creo que eso es casi

lo que más me llena, el poder, gracias a Álex,

pues... (RÍEN)

(Aplausos)

Me ha sorprendido mucho que pidiera este deseo,

porque él lleva muy poco tiempo en el coro.

Entonces, que él ya sienta el coro

como una parte importante de su vida,

que quiera dar una sorpresa a todos sus compañeros,

para mí, es increíble.

Oye, Álex, ¿podríamos decir que tu deseo se ha hecho realidad?

Sí. Pues yo creo que no.

(Risas)

O sea, quiero decir, habéis alucinado.

Pero os veo aquí en una actitud muy pasiva,

como de "venga, que canten, que canten".

(Risas) Que canten, que canten.

Oye, ¿os atreveríais a cantar con el coro

de Radio Televisión Española?

(NIÑOS) Sí.

(APLAUDEN)

No me los habéis amilanado, eh.

Son niños, pero son valientes.

¿Qué os parece si hacemos algo juntos?

Yo creo que puede sonar maravillosamente.

Chicos, ¡a trabajar!

(Suena el piano)

(CANTAN "IMAGINE" DE JOHN LENNON)

(CANTAN "IMAGINE" DE JOHN LENNON)

(Aplausos)

(NARRA) Imaginar es el primer paso para que los deseos se cumplan.

Sara imaginó cómo sería la mano de sus sueños

y nuestro amigo Koldo ha hecho todo lo posible

para que se convierta en una realidad.

(APLAUDEN)

Esto es para ti, lo que hay dentro.

Ya está, hija.

Muchas gracias. Yo no pensaba que venía ahí la mano.

No me lo esperaba.

Ya está, mi niña.

Sí. Te quiero mucho.

Y a ti también, cariño. Muchísimas gracias.

-Luchadora. -¿Ves cómo la tienes?

Luchadora.

Muchísimas gracias, Koldo. Muchísimas gracias a todos.

Sara.

Yo creo que es casi más chula. ¿Quieres que la pongamos, Sara?

¿Sí? ¿Quieres que lo intentemos?

Vamos a intentar ponerla.

Hay que decir una cosa. Esta mano hay que trabajarla ahora

y adaptarla bien a las condiciones de su mano.

Entonces, ahora hay que acostumbrarse a ella

y es un trabajo... Mis padres han dicho

que es muy difícil aprender a manejarla.

Claro. Ahora hay un trabajo. Mete la manita.

No. La otra.

Es que ya se me olvida. -Venga. Hasta el fondo.

Así. Vamos a ajustarlo mejor.

Vale. A ver. Y ahora, ¿puedes hacer así?

Eso es. Eso es.

Así.

(APLAUDEN)

Eso es. Muy bien, Sara. Eso es.

Haciendo esto, se cierra el puño.

Tengo unas ganas de enseñársela a todo el mundo

que no puedo ni con ellas.

Choca los cinco. No. Los otros cinco.

Los otros cinco.

¡Bien! (APLAUDEN)

Cuando he visto a mi hija con el sueño ya cumplido,

superemocionante.

Bueno, familia, es un día muy especial para nosotros.

Imagino que para vosotros, más.

Muchísimo. Habéis sido capaces de darnos

aquello que tanto deseamos y cumplir nuestro sueño

y el de mi niña, ¿verdad?

Muchas gracias a todos.

Es algo único. Vais a estar en nuestro corazón siempre.

(APLAUDEN)

(NARRA) En nuestro corazón, también se quedaron

la sonrisas de Sara y sus compañeros,

de Álex y su coro,

de Jaime y Alicia

y de Ricardo y entregados abuelos. ¡Hola, abuelos!

(NARRA) No es tan difícil provocar esas sonrisas,

si miramos a nuestro alrededor y pensamos

a quién podemos hacer felices.

"El árbol de los deseos" ha cumplido

y se pone en marcha hacia nuestros retos.

¡Ay, ay!

Parece que se ha caído algo.

Disimula, disimula.

(SILBA)

Yo no he sido. ¿Y tú? Tampoco.

Tampoco, ¿verdad? Pues ya está.

Soy Soto, Edu Soto.

Y vengo en una misión especial.

#Limpia que te limpia.#

(TARAREA "HIJO DE LA LUNA")

Muy amable. Es tan amable nuestro Antonio.

(Avión) Me voy a callar un rato.

¿Para qué hablar si me harán

repetir los de sonido porque pasa un avión?

No vinimos a un viaje de placer, aunque intentaré "aplacentarme".

¿Dónde estás, Yolanda?

¿Qué pasó? ¿Qué pasó, Yolanda?

"Aplacentarme", sí.

(Risas) Es de placenta, eh.

Viene de placenta. Búscalo, de verdad.

¿Vais a cantar? A cantar y a bailar.

(CANTAN) #Te deseamos todos.#

#Cumpleaños feliz.#

#Todo el mundo para adentro. Todo el mundo para adentro.#

Buenas tardes. Déjalo por ahí, que la pareja se apañará.

Oye, ¿qué os parece si...?

¡Huy! ¡Ahí va!

De ahí, no pasa. Eso nos lo comemos.

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El árbol de los deseos - 18/03/17

18 mar 2017

El Árbol de los Deseos crece en Paracuellos del Jarama, donde está el colegio Miramadrid y donde casi 40 alumnos han pedido el mismo deseo: que Sara, una compañera suya, pueda tener una prótesis de mano. Sara tiene una malformación de nacimiento en su mano derecha y, gracias a sus compañeros y el árbol, una empresa especializada le fabricará una prótesis con su propio diseño. Ricardo conseguirá que sus abuelos puedan por fin descansar después de una vida dedicada a la familia y viajen a Gran Canaria, sus vacaciones soñadas: playa, mar, camellos y sol. Por otra parte, Jaime pedirá al árbol un deseo inesperado: una broma para su profesora favorita, Alicia. Y no se le ocurre nada mejor... que su novio le pida matrimonio delante de todo el colegio. Y para eso forrarán el coche de Alicia todos sus compañeros con miles de post-its de colores y esconderán dentro al futuro prometido. ¿Aceptará cuando le vea salir con un ramo de flores? Y para terminar, como pieza final, Alex quiere que su coro del colegio dé un concierto a lo grande y vaya si lo conseguirá: nada menos que con el coro de RTVE, junto con el que interpretarán su repertorio.

Contenido disponible hasta el 18 de marzo de 2020.

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  1. Gorka

    Sabéis la dirección para apuntarse me encantaría dar una sorpresa a mi abuelita;la amo ...¿¿¿¿

    02 abr 2017
  2. Lorena Trujillo Gutierrez

    Sara es una chica súper luchadora , va a llegar súper lejos y cada vez que veo su vídeo me emocionó y nunca dejare de verlo¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿

    26 mar 2017