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Para todos los públicos El árbol de los deseos - 15/04/17 - ver ahora
Transcripción completa

¡Hola!

(NARRA) Soy Edu Soto y me han encargado una misión:

recoger deseos de niños por los colegios

de todo el territorio nacional.

Son libres de pedir lo que quieran.

Mi deseo es que mi primo vea a su padre,

que hace años que no lo ve.

(NARRA) Con una condición:

los destinatarios de sus deseos no pueden ser ellos mismos.

A ver si tus amigos van a dejar de ser

tus amigos, después de este deseo.

(NARRA) Siempre y sin excepción, deben ser para otra persona.

Bienvenidos a "El árbol de los deseos".

Estamos en el centro de Madrid, en el Paseo de Extremadura,

junto al madrileño río Manzanares.

En este barrio, hay un cole que se llama San Miguel Arcángel

y que, al igual que el barrio, es familiar, tranquilo.

Hasta hoy, que he llegado yo.

Porque voy a poner esa escuela y este barrio patas arriba.

Para los alumnos de este cole, hoy es un día completamente normal,

no saben que yo ando por aquí y cuáles son mis intenciones.

¿Me dejáis un minutito?

La tranquilidad pasmosa que hay en esta escuela,

va a cambiar de golpe.

Dicen que la música amansa a las fieras.

Pero hoy vamos a intentar que sea todo lo contrario.

(Música de tambores) ¡Eh!

¡Hola!

¡Venga! ¡Venga! ¡Venga!

¡Eh, eh! (NIÑOS) ¡Eh, eh!

¡Venga!

¡Bien! (APLAUDEN)

Buenos días, alumnos del colegio San Miguel Arcángel.

(NIÑOS) ¡Bien!

Vaya ritmo que tenéis. Vaya energía, eh. Vamos a ver.

Tengo que explicaros por qué está sucediendo

esta batucada en vuestro colegio.

Porque vuestro colegio, San Miguel Arcángel,

ha sido elegido por "El árbol de los deseos".

(NIÑOS) ¡Bien!

El Árbol de los Deseos va a crecer hoy aquí,

en vuestro cole, y cada uno de vosotros

le vais a poder pedir un deseo.

Pero hay una sola regla. Ese deseo tiene que ser

para otra persona, no puede ser para vosotros mismos.

O sea, que no me sirve eso de:

"tengo un deseo para mi amigo invisible".

Eso no sirve. Eso no va a colar.

Tenéis que pedir un deseo para alguien

que creáis que merece algo bueno.

Y esta tarjeta, la colgaréis en el Árbol de los Deseos.

Y, quizás, tu deseo se haga realidad,

o el tuyo, o el tuyo, o el tuyo.

¿Estáis preparados para escribir vuestro deseo?

(NIÑOS) ¡Sí!

Pues a ver si corréis tanto como habéis salido de clase.

(GRITAN)

Hola, hola. Hola. Buenos días.

¿Puedo interrumpir la clase?

Adelante. Os gusta que interrumpa la clase.

(NIÑOS) Sí. Ya lo sé, ya.

Mirad, chicos. He traído una caja con unas tarjetas.

En esas tarjetas, vais a escribir vuestro deseo.

Mi deseo es que mi tía encuentre novio,

porque estaba casada, pero se divorció.

Venga, venga, venga. Muy bien. Venga, venga.

Mi tía tiene 45 años y me gustaría que su novio

tuviera entre 47 y 44.

Muy buenas. ¿Tú te llamas? Pepe.

La que te he liado en un momento. (RÍE)

¿Se puede poner en la carta esa...?

Tiene que ser para una persona.

¿Para mi primo vale? Para tu primo, vale.

Estoy viendo que para ejercer,

hay que tener muchas respuestas. Sí, sí.

¿Cuánto tiempo llevas educando a niños?

Pues llevo bastantes años. Yo creo que alrededor de 30.

No es una persona tu mascota, ¿no?

Estás viendo la práctica real.

Mi deseo es que mi enemiga Andrea tenga amigos.

Se portan bien.

Te desbordan de alegría y son geniales.

Me gustaba un chico de primero

y como ese chico pasaba mucho tiempo con Andrea,

no me caía muy bien por eso.

Tenía seis años.

Yo creo que era como un bebé. No sabía lo que hacía.

Lo más difícil de un profesor

es mantener la atención de los niños, ¿no?

Mantenerles a raya, que te atiendan, ¿no?

Y estoy viendo ahí que tienes una guitarra.

¿Eso es una herramienta para llamar la atención?

Pues depende. A veces, con ella, hacemos canciones

o hacemos un momento de relax.

O en un momento que se pueda hacer excesivamente pesado,

rompemos un poco del ritmo con alguna canción.

Venga, va. Hacedme una demostración de lo que sabéis hacer.

(TOCA LA GUITARRA)

#Súbete al tren de la risa. #¡Ja, ja!

#Súbete a la moto del amor. ¡Rum, rum!

#Súbete al árbol de la fantasía.

#Súbete al tren del amor.

#Que hace, ¡sí! Que hace, ¡chaca!

#Que hace, ¡chiqui, chiqui, chaca!#

Muy bien. (APLAUDE) ¡Bien!

¡Bravo! ¡Muy bien, muy bien!

Bueno, chicos, os voy a dejar, porque mientras escribís

vuestros deseos, el Árbol de los Deseos está creciendo

para que luego colguéis vuestras tarjetas.

Mi deseo es que mi primo vea a su padre,

que hace años que no lo ve.

Sería superemocionante para él.

Hola, hola. (NIÑOS) ¡Hola!

Mi deseo es que mi madre conozca a Bustamante.

Eso casi no se lee, porque lo has llenado de cosas.

Que a mi profesor Pepe le hagan una fiesta de despedida, el cole.

¿Quién es Pepe? El profesor que tengo al lado.

Un profesor que tiene una guitarra. Sí.

¿Y se jubila ahora? En este curso.

¿Este curso es el último? Ah, pues qué pena.

No me lo había dicho Pepe. ¿Cómo te llamas?

Yo, Rubén. A ver. Cuéntame.

Que mi primo quiere conocer a un futbolista

que llama Gareth Bale. ¿Ese quién es?

Es un futbolista del Real Madrid.

Y tu primo quiere conocerle. Y que le firme una camiseta.

Vale. Y que le regale un balón.

Y que le regale botas. Vale.

Y un partido del Madrid. Sí.

No sabes tú nada. ¿Y cuál es tu deseo, Marina?

Que mi profesor Pepe tenga la despedida.

¿Tú no te habrás copiado? No.

¿No? ¿No os habéis copiado? ¿Qué tipo de fiesta os imagináis?

En el teatro. ¿Y qué más?

Un concierto. Ya tenemos unas ideas,

por si el Árbol de los Deseos concede vuestro deseo.

Ya tenemos algunas ideas por ahí. Sí.

Me gustaría que en la fiesta de Pepe hubieran

soldados imperiales de "Star Wars".

Mi deseo es que dos amigos que se llaman Javi y Jontxu,

que son muy fanáticos de la mili, vayan al Ejército español.

¿Y a ti también te gusta? Sí.

Tú sabes que en el ejército hay muchas reglas, mucha disciplina,

hay que levantarse muy pronto. Sí.

A ver si tus amigos van a dejar de ser tus amigos,

después de este deseo. Que no.

Que quede claro que si este deseo se cumpliera, lo ha pedido él.

Él es el culpable, eh. Tú eres el responsable del deseo.

Quiero que mis amigos vayan a ver tanques, aviones,

hagan pruebas y se arrastren por el fango.

Me voy a meter en esta clase. Me han chivado que los dos chicos

por los que Dani ha pedido el deseo de alistar al Ejército,

están ahí dentro.

¡Hola! ¿Cómo van vuestros deseos?

(NIÑOS) ¡Bien! -Deseo que mi padre tenga pelo,

porque cuando yo era pequeño, pues tenía pelo.

Hasta que se lo cortaron y no le creció nunca más.

¿Cuál es tu nombre? Jontxu.

¿Jonsu? Jontxu.

¿Jonsu? Jontxu.

Jontsu. Jontxu.

Jontxu. Ah. Jontxu.

Sí. ¿Eres chino?

(Risas) No.

Jontxu. El nombre es vasco,

pero yo soy de Madrid.

No te acabas de decidir, ¿no?

Estás ahí, entre Madrid y el País Vasco,

que no sabes. Y chino.

¿Y tú cómo te llamas? Sara.

Sara. ¿Cuál es tu deseo?

Que mi madre tenga un día libre, porque estamos mi perro,

yo, mi hermano, mi padre y mi conejo.

Eso lo he entendido menos que el nombre de Jontxu.

Entre que mi hermano y yo nos peleamos mucho

y mi perro está observando todo el día a mi conejo

para ver si se lo puede comer,

pues yo deseo para mamá, un día libre,

porque se lo merece.

Alejandro, tu deseo. Deseo que mi abuelo de 93

llegue a los 109

con una medicina especial de sabor a fresa.

¿Cómo se te queda el cuerpo, Jontxu?

(Risas) ¡Uf!

¿Has entendido algo?

No. No.

Si, al final, va a ser que en esta mesa

lo que más claro me ha quedado es tu nombre, Jontxu.

Mi deseo es que mis padres no discutan tanto.

(NARRA) Los alumnos del colegio San Miguel Arcángel

ya han escrito sus deseos para hacer felices a otras personas.

Los colgarán en el árbol, que será quien decida

qué sueños se hacen realidad.

Estíbaliz, ¿me recuerdas tu deseo? Sí.

Pues que mi primo viese a su padre, que hace años que no lo veo

y lo pueda saludar. Como me he quedado un mes

sin ver a mi padre, me he quedado supertriste.

Cuando viene conmigo y con mi padre,

empieza a pensar en su padre. Entonces, empieza a llorar,

se queda muy triste y no me gusta.

¿Cómo se llama? Gustavo.

Y Gustavo vive... Aquí, en España.

¿Y su papi dónde vive? En Brasil.

Entonces, no es muy bueno.

Creo que tu deseo es muy bonito. Depende solo del árbol.

Pero yo creo que si se tienen muchas ganas

y mucha fe, se consigue. Sí.

Yo me imagino que Estíbaliz se habrá despertado pensando...

(CON ACENTO BRASILEÑO) Hoy es un día muy normal.

Lo que no sabe, es que hoy el Árbol de los Deseos

ha elegido el suyo. Su primo Gustavo,

que vive aquí, en España.

Pues su padre vive aquí, en Brasil.

Claro, ¿qué piensas tú desde tu casa?

Pues que coja su padre

y haga ti, tori, tori, pum y se presente aquí.

pues, no, porque todo esto de aquí es un océano.

A nado son horas y horas.

Estíbaliz, hola.

¿Te acuerdas de mí?

¿Y te acuerdas de esto?

¿Sabes qué significa que yo esté aquí?

¿No?

Significa...

que va a venir tu tío.

Desde Brasil. Bien.

No me creo nada que me está diciendo.

No esperaba esto, ha venido así de pronto,

me he quedado asustada.

Un momentito, aguántame tu deseo.

¿Estás contenta, no? Sí.

Voy a hacer una llamada, ahora vuelvo.

Tengo el corazón, madre mía, a mil.

Dentro de poco encontraré a mi hermano que no lo veo

y a ver, estoy loco, desando verle y de abrazarle

y pasar el tiempo juntos.

¿Sí? Hola, Cristian, hola,

¿has aterrizado en Madrid?

Sí, ya estoy en el hotel. Vale, ve a la habitación,

descansa y yo, luego, te paso a recoger.

Vale, muchas gracias, voy ahí, chao, hasta ahora.

El árbol ya ha elegido el primer deseo,

hará feliz a una familia trayendo desde Brasil

a Cristian, el tío de Estíbaliz.

Los que no sabemos si se pondrán tan contentos,

son los protagonistas del siguiente deseo.

(Teléfono)

Comunicación Pública. Hola, buenas, ¿teniente Soto?

Sí, soy yo.

Pues, me hace mucha ilusión llamarle, soy Edu Soto.

Sí, qué casualidad con un puñado de sotos,

usted y yo haríamos un sotobosque.

Sí, perdón, me pongo serio, sí.

Mire, tenemos a un alumno que se llama Daniel Lozano

y ha pedido un deseo al árbol

que es reclutar a dos de sus mejores amigos.

Se llaman Jontxu Fiandor

y Javier Oreja

y era por si usted podía reclutarlos,

inmediatamente, así, de sopetón.

Contad con la UME para esta misión,

además, de un Soto a otro Soto, ¿cómo te lo voy a negar?

Muy bien... Vale, pues, mire, ahora,

están todos durmiendo en casa de Daniel Lozano,

yo le mando la ubicación vía WhatsApp

y ya se informa usted, muchísimas gracias.

Gracias a ti por el interés, un saludo, Edu.

A sus órdenes, mi teniente, gracias.

(Sirena)

¿Os acordáis, Sara, que quería que su madre tuviera un día

relajado, feliz, contenta y se cuidara a sí misma?

Pues hoy, lo vamos a hacer realidad.

Hola, Sara. Hola

¿Cuál es tu deseo? Que mi madre tenga un día

un día libre porque tenemos un perro,

un conejo, yo y mi hermano.

¿Y ayudáis en casa? A veces, sí y, a veces, no.

¿Hay más veces que sí o más veces que no?

Más veces que no.

Entonces, tu madre está un poco estresada.

Sí, un poco, mucho.

Y, entonces, ¿qué podemos hacer?

Pues, llevarla un día de compras con sus mejores amigas

o a un spa

o a una fiesta, cosas de esas. Ponerla guapa.

Sí, ponerla muy guapa.

La madre de Sara, Virginia,

no tiene ni idea de que estamos aquí.

Imaginaos que, de buena mañana, abrís la puerta y veis este percal.

Pues, esto es lo que venimos a hacer, a darle una sorpresa.

(Timbre)

Virginia. No me lo puedo creer.

Buenos días. Pero, mira, cómo estoy.

Soy Edu Soto.

Ya lo sé, pero... Esto no es un sueño,

esto es real. Ay, qué vergüenza.

Y hoy va a ser un día muy especial para ti.

¿Podemos pasar?

Claro que sí.

Adelante, chicos, no os cortéis estáis en vuestra casa.

Madre, qué vergüenza.

Pues, esto es "El árbol de los deseos".

Jolines. Y hoy, el deseo de tu niña

se va a hacer realidad.

Hoy es un día tranquilo, es un día libre para ti,

no tienes que hacer de comer, no tienes que hacer nada

porque tu hija te pide a través de nosotros...

Madre mía, qué hija tengo.

Que tengas un día relajado y alegre.

Fabulosa.

¿Tú, por qué crees que tu hija ha pedido este deseo?

A lo mejor me ve, pues, que estoy todos los días corriendo

que no hay tiempo, no sé, no te lo puedo decir,

me ha dejado tan en shock que no...

Vives un poquillo estresada.

Pero, como todo el mundo, el trabajo, los niños...

todo el que tiene niño sabe lo que hay, es un estrés.

Cuánto tiempo hace que no sales a la calle,

te pones guapa y dices: "Hoy me como el mundo".

Yo qué sé... pues, hace tiempo, no...

Es una cosa que has perdido la costumbre, ¿no?

La pierdes por el hecho de tener tus hijos.

Te pido que te dejes llevar, permíteme que me quite esto.

Bueno. No te preocupes.

Soy un tío muy apañado, ¿eh?

Eso está muy bien.

Me voy a poner mis guantes de trabajo.

Estoy preparada para que se cumpla el deseo de Sara

y que hagáis todo lo que haya deseado mi hija, todo.

Le recomiendo que se ponga el plumas

no se vaya usted a enfriar.

A disfrutar. Muchas gracias.

Hasta luego. No se preocupe,

yo me quedo al mando. Vale, gracias.

Eso no sé si es bueno o malo, pero, me quedo al mando.

Ahí va, qué alto es esto.

Gracias a las madres de Dani, Jontxu y Javi,

que son mis cómplices, conseguí que todos

durmieran en la misma casa.

Además, el teniente de navío Soto,

activó el dispositivo militar que le pedí.

Espero que Dani no se arrepienta de su deseo.

Buenos días, señores, en pie.

Solicitamos la presencia de Daniel Lozano,

Jontxu Fiandor y Javier Oreja.

Acompáñenme.

¿Ustedes no tienen nada que decir?

¿No les parece raro esto?

Pues me parece a mí que tienen una sorpresa para ustedes.

Se viene con nosotros.

"El árbol de los deseos", de TVE,

quiere atender a la petición de Daniel Lozano, ¿quién es?

El personal que, a continuación, se relaciona, se incorporará

al batallón de transmisiones de la UME.

Daniel Lozano, Jontxu Fiandor y Javier Oreja.

Mis amigos están flipando

tienen una cara de... que no se lo creen.

Este personal se personará, debidamente, uniformados

en las instalaciones de la UME de la base aérea.

¿Lo habéis entendido? (TODOS) Sí.

Se dice: "Sí, mi cabo".

(TODOS) Sí, mi cabo.

Tenemos cinco minutos, vamos, vamos, señores.

Yo sé muchas cosas del ejército

y según cuántas estrellas tengan, pues, lo sé, comandante,

general, sargento, capitán.

Pero, no sé cuál va antes o cuál va después.

Vamos, señores, esa rapidez.

¡Venga, chicos, la puntualidad es un requisito indispensable!

Los soldados dan un poco de miedo

porque hablan muy fuerte y están muy firmes.

Es muy guay. Ahora, mi compañero

os pasará un poco de revista,

a ver, qué tal andan de uniformidad.

Esos pelos, me parece a mí que hay que pasar la maquinilla.

¿Algo que decir?

(TODOS) No, mi cabo.

Vamos, por favor, rapidez, por favor, señores.

si no lo hacemos bien,

puede que hagamos flexiones, pero, nosotros, a la orden.

("El puente sobre el Río Kwai")

Hala, vamos a montar ahí.

Madre, nos vamos a montar ahí.

Qué chulo.

Hala. Cómo mola.

Id subiendo. Sí, mi cabo, sube, Dani.

Los cinturones.

"El árbol de los deseos" no podía pasar por alto

una petición que la han repetido varios niños

y es que he conocido un ratito a Pepe y me ha parecido encantador.

Matías, Óscar

y Marina.

Los tres habéis pensado... En el profesor.

En Pepe, muy bien.

¿Qué tiene de especial Pepe?

Es un profesor del colegio que mola mogollón.

Porque toca muy bien la guitarra y es muy amable.

Es muy bueno el profesor,

creo que le ha dado clases a casi todos los del colegio.

¿Qué podemos hacer para que Pepe sea feliz?

Que tenga la mejor fiesta de jubilación.

En el teatro del colegio y que toque una canción.

Y que estén los alumnos y profesores que él conoce.

Cuatro, cinco,

seis...

Esto contando árboles, no he enloquecido, ¿eh?

Es que he quedado aquí, en el Madrid Río

con Luis Fernando, el hermano de Pepe.

Y como no sabía, exactamente, dónde quedar, le he dicho:

"Entre el árbol 46 y el 47".

Y me he puesto a contar árboles, ¿cuál he dicho, este cuál es?

Seis, siete...

Siete, este es.

Disculpa. ¿Sí?

¿Pepe? Bueno, soy su hermano.

Ah, vaya...

Qué susto, yo soy Edu. Encantado, muy bien.

Es que digo: "A ver si me han hecho la broma a mí al final".

No, no, soy su hermano.

Lo primero, gracias por venir, pero, es por un buen motivo.

Sí, sí. ¿Vienes conmigo?

De acuerdo. Te lo voy a contar.

Esto es un programa que se llama "El árbol de los deseos"

y hemos ido al colegio de tu hermano

y a cada niño le pedimos

que elija un deseo para otra persona.

Hay varios alumnos que han elegido

hacerle una fiesta sorpresa.

Muy bien. Para su jubilación.

Jo, que es muy querido en el colegio yo sí que lo sé

porque es una persona que es muy amable y cercana.

Vive su vocación con espíritu de familia.

En ocasiones él me ha comentado,

digo que pareces que te sientes casi como sus padres, ¿no?

El verlos crecer, verlos cómo van madurando,

a él le llena, ¿no?, y creo que lo transmite,

ese cariño lo transmite, entonces...

Es un broche de oro a toda una vida.

Pues, te voy a pedir que me ayudes,

yo me encargaré de amigos, exalumnos, familia, etc.,

pero, a los alumnos actuales

me gustaría que te hicieras pasar por él.

Vayas allí, les des clase y les engañes

y les lleves hacia el lugar de los hechos.

Muy bien. ¿Crees que eres capaz?

Hombre, ya estoy acostumbrado. Perfecto, pues, vamos a ello

porque Pepe se merece esta sorpresa.

Me voy a pasar un rato divertido.

Venga.

A sus órdenes, mi capitán.

¿Son los nuevos aspirantes a soldados de la UME?

(TODOS) Sí. -"Sí, mi capitán".

(TODOS) Sí, mi capitán. -Bienvenidos. Pasen a formación.

¿Cuál es su nombre? -Oreja.

-¿Sabéis lo que es la UME? -Unidad Militar de Emergencias.

Vale, ¿pero sabes qué es lo que hace?

-No. -¿Qué significa?

-No, mi capitán. -Aspirantes, deben saber

que ser soldado de la UME no es un regalo.

Este uniforme hay que ganárselo. -Sí, mi capitán.

-Deben de demostrar que valen para ello

superando las pruebas físicas y técnicas que comienzan ya.

¿Alguien tiene alguna duda? -A la orden, mi capitán.

Eh, ¿si has pilotado un kart, puedes pilotar un...

un coche militar?

-Ya veremos. -Sí, mi capitán.

-Todos firmes.

¡Hey!

Rompan filas. ¡Hey!

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

Que nos chocamos.

-¡Jontxu! (UNO DE LOS NIÑOS BALBUCEA)

A Jontxu, Javi y Dani ya les han reclutado

y ya les han encomendado la primera misión:

entrenamiento físico de alto nivel.

Vamos, no quisiera estar en su pellejo.

¿Quién es el primero que se anima?

-¡Oh! -¡Muy bien!

Venga.

Muy bien.

¡Hala!

-¡Ah! -¡Tú puedes! ¡Te queda poco!

¡Cuidado, Javi, que ahí tienes una bomba!

-¡Somos unos máquinas! -¡Eh, piña, piña!

Estíbaliz se ha quedado en shock con mi sorpresa.

Creo que aún no es consciente de que está a punto de ver

a su tío recién llegado de Brasil y que, en un par de horas,

se producirá un reencuentro familiar inolvidable.

Bueno, Estíbaliz, ¿estás bien? Sí.

¿Estás nerviosilla? Más o menos.

Un poco sorprendida, ¿no? Sí.

Yo creo que tú aún no te crees que tu sueño se va a hacer realidad.

No, no. ¿Te hace ilusión que venga?

Sí. Porque me gustaría ver a mi primo feliz,

estar con su padre.

Me gustaría mucho. Pero también sabes que tu padre

echa mucho de menos a su hermano, ¿no?

Sí. Eso sí. -Estamos muy apegados uno al otro.

Ha sido, vamos, mi compañero de siempre, desde pequeño.

¿Y cómo te imaginas en reencuentro? Pues superemocionado.

¿Cómo se llama tu tío? Cristhian.

-Hola.

¿Qué tal? Bien, ¿y tú?

Qué fuerte.

Esta noche no he dormido pensando en el momento que sería

cuando yo vería a mi hermano y a mi sobrina.

Y, claro, a mi hijo que tanto le quiero, ¿no?

Ay, qué encantado esto de verlo.

Ay, la ansiedad me está... (BALBUCEA)

Me rompe todo el corazón.

Estoy muy feliz. Yo siempre tengo conmigo que los niños

son los que tienen el corazón más puro, ¿sabes?

Y la niña esta es la prueba de que el amor existe, ¿no?

Le agradezco mucho y sabe que tiene a su tío para siempre.

Te quiero, ¿vale?

Estíbaliz es, de verdad, es una sobrina especial.

¿Tienes ganas de ver a... a tu hijo?

Bueno, madre mía. Mi imagino que cinco años es

algo como interminable, ¿no?

Macho, imagínate que me dolió muchísimo porque ya sabía

que a mi hijo no le iba a ver tan pronto, ¿sabes?

Por el tema, eh, de los papeles, que no me salieron,

pues yo tampoco podía quedarme aquí porque así era más difícil la vida.

Yo, cuando me fui, me fui con la esperanza

de que su mamá un día se volviera rápido de pronto, ¿no?

No iba a tardar tanto en volver a Brasil.

Hay que esperar a que venga, es que para venir acá a España

por mi propia cuenta no es fácil, eh...

Soy una persona que no... no trabajo, pero hago para vivir

igual que mucha gente, ¿no?

Y un viaje como este pues no sería posible.

¿En qué parte de Brasil estás ubicado?

Lo que es la parte de Amazonia por ahí.

¿Y qué trabajo tienes allí? Yo trabajo en agricultura.

Voy sembrando la soja y el maíz.

Y ahí tienes pocas posibilidades de acceder a Internet, imagino.

El campo todavía no... no me ha llegado la señal.

Siempre que he querido hablar con mi hijo

he bajado a la ciudad, ahí hay condiciones para llamarle y verle.

El que está lejos sabe que es duro, ¿no?

Es difícil. Yo creo, yo pienso que...

que el destino me va a poner algo para que un día

yo pueda estar con él para todo siempre, para que él...

Así a su lado verle crecer y...

y yo creo que eso está en el destino

y voy a luchar por eso.

Ha estado lejos de mí por casi cinco años.

Pero en mi corazón sí está vivo todos los días.

Está aquí dentro y los hijos no... no se olvidan.

Pero no había otra cosa que hacer, ¿no?

Pero por eso hay corazones buenos igual que ella.

Y, por su corazoncito bueno, hoy voy a poder ver a mi hijo, ¿no?

Y pasar pues uno de los días más maravillosos de mi vida.

La felicidad ya se me explota y ya por todo el cuerpo, vamos.

Estoy temblando más que antes un poquito.

Pero me voy a controlar hasta que llegue la hora de mi hijo,

para que no me desmaye antes, ¿no? (RÍE)

Yo no te quiero hacer sufrir. Está a punto de llegar ya.

Está a punto, a punto, está ahí, está ahí.

Es lo que quiero. Lo que pasa es que montaremos

una mentira para que él piense

que va a un lugar a jugar a unos videojuegos.

Estíbaliz me va a ayudar a que él lo crea.

Entonces, ahí estarás tú y eso va a ser una tremenda patota.

Imagínate. ¡Oh! Imagínate cómo va a ser.

Venga, pues vamos a prepararlo.

¡Venga, venga, que ya no queda nada!

¡Madre mía!

¡Oh! ¿Dónde estoy? -Buenos días.

¡Buenos días! ¡Madre mía!

Bueno, Virginia, este es el espacio donde vamos a estar contigo hoy.

¡Qué bonito! Es flipante, es increíble.

Tan grande, lujosa, nunca había entrado en una tienda así.

¡Madre mía qué tienda, maja!

-¿Este vestido te lo pondrías? -El color sí, pero de estilo....

-¿Lo ves demasiado serio? -Sí.

-Este es un poco más juvenil. Imagínate este con unos botines.

A lo mejor... -Pues sí, ¿ves?

-Este se va acercando un poco más. -Sí.

-Este es mono, por ejemplo. -Es bonito, sí

Mi hija sabe que este tipo de tiendas me encantan.

Parecía una "pretty woman" ahí.

Bueno... -¿A ver?

-¿Cómo me veis? -A lo mejor un poco cerrada.

-Un poco seria, un poco así, sí.

-Bueno, muy bien, qué cambio. -Con este me veo mucho mejor, sí.

Todo superbonitos, algunos más serios que no me iban,

pero otros ya sí que... ya me veía yo muy mona.

Edu se quedó en casa recogiéndola.

El aspirador se lo saqué para que haga cosas.

Ya os contaré. Muchas gracias. -Sube y te pasamos...

Ahora me esperará... Hombre, si me habéis vestido,

que mínimo que me peinéis y me pintéis, ¿no?

Me maquilláis un poquito.

¡Ah!

Ya no puedo más.

¡Hola! -¡Hola!

La sorpresa sigue, así que acompáñame.

-Muy bien, vamos.

Esto es Tacha, haremos que pases un día inolvidable.

Déjate llevar y disfruta, que verás qué bien te dejamos.

Pues perfecto.

En el árbol de los deseos, cualquiera puede ser sorprendido.

Luis Fernando, el gemelo de Pepe, está a punto de llegar al colegio.

Se hará pasar por su hermano ante sus alumnos.

¿Conseguirá engañarles?

¡Hola, Pepe! -Hola.

Habíamos quedado en que teníamos examen hoy, ¿verdad?

(TODOS) No. -Sí.

Mira, te llamo porque estamos preparando

una fiesta sorpresa de jubilación para Pepe.

(Suena el teléfono)

Un momento.

Estoy contigo, pero atiendo un par de llamadas.

Os lo digo a los dos.

(Suena el teléfono) Espera, espera. ¿Hola?

Estamos preparando una fiesta sorpresa para Pepe, que se jubila.

¿Estáis llorando los tres?

(Suena el teléfono)

Hablad entre vosotros y... y os consoláis vosotros.

Yo no estoy para consolar.

Están llorando todos.

Venga, pues gracias a todos, ¿eh?

Venga, viva Pepe.

-María, ¿dónde estaba María? -No hay ninguna María.

-¿No hay ninguna María? ¿Tú eres Juan?

-¡No! -¡Eres el hermano!

Ya me habéis pillado, efectivamente, yo no soy Pepe,

soy su hermano gemelo.

Y venía a deciros una cosa muy importante.

-¿Qué? -Se ha concedido vuestro deseo.

(Aplausos y ovación)

Aquí estoy agazapado tras un seto

en el barrio de Puerta del Ángel esperando a que llegue mi víctima,

que no es otro que Pepe.

Con la guitarra en mano, he quedado con su hija Teresa

para interceptarlo de camino a la escuela.

Le voy a comentar que un niño ha deseado que toque

con un artista conocido en un gran concierto.

Pero es un deseo que esconde otro deseo detrás,

y es que el público del concierto del deseo de Pepe

va a ser su familia, sus amigos, ex alumnos, alumnos.

Y eso va a ser en breve.

En silencio, vamos a ir saliendo poquito a poco, ¿vale?

(CARRASPEA) ¡Hola, perdón! ¡Anda, hola!

Nos volvemos a encontrar. Pues sí.

¿Quién es ella? Pues es mi hija.

Tu hija. ¿Cómo te llamas? Teresa.

Hola, encantado.

¿Sabes que tu padre es un hombre muy deseado?

Sí. -¿Ah, sí?

En el árbol de los deseos han pedido un deseo para ti y...

para tu guitarra.

Pero, bueno, por Dios, me dejas alucinado.

El deseo es que toques la guitarra

con un cantante conocido en un concierto suyo.

¡Pero que yo soy muy vergonzoso para actuar en público!

Bueno pero, Pepe, tranquilízate.

Relájate y prepárate porque esta noche debutas

como guitarrista en un concierto multitudinario.

Hoy vamos a darle una sorpresa a Pepe.

Mira, aquí vienen un antiguo alumno de Pepe,

el hermano de Pepe y una profesora del colegio

que estuvo aquí un montón de años

y han venido a compartir con nosotros el día.

Va a venir un autobús a por nosotros a recogernos

y vamos a ir a darle la sorpresa a Pepe.

¿Os hace ilusión? (TODOS) ¡Sí!

¿Tú crees que tu padre está preparado

para dar un salto a lo que sería

un gran concierto?

Hombre, por supuesto.

Crees demasiado en mí.

¿Vamos, Pepe? Venga, vamos.

Venga, vente conmigo.

La guitarra.

Sí, la guitarra llévatela, claro.

Ay, ¿me esperas aquí?

Es que le quiero dar las gracias a tu hija.

Que tú y yo nos vemos luego en el concierto.

Vale, gracias, guapa.

(RÍE)

Me han engañado.

Me han traído aquí y mi hija es parte del juego.

En ese sentido desbordado. O sea, no lo sé,

no encuentro muchas palabras para explicarlo.

Os voy a confesar que tengo celos.

Los niños llevan todo el día con los militares estos

y a mí no me hacen ni caso.

Me tienen abandonado completamente.

Voy a ver si los rapto un ratito y...

y charlo un ratito con ellos, ¿no?

A ver qué sienten, cómo les va.

Ahí están, ahí están.

(SILBA)

¡Chicos, chicos!

¡Por aquí, por aquí, por aquí!

Venga.

Venga, ahí a...

Venga, en formación.

(RÍE) Yo no soy militar, ¿eh?

Ah. Se nota, ¿verdad?

Sí. -Demasiado.

Ya lo sabía, ya.

Oye, ¿cómo va vuestro día?

Genial. Al principio era un poquito difícil.

Sobre todo lo físico.

¿Y a ti también te gustaría ser militar?

Un poquito más otra cosa.

¿Qué te gustaría ser?

Yo quiero hacer órganos robóticos para humanos.

¿Órganos? Sí.

O sea, ¿un corazón? Sí.

¿Y eso existe?

Eh...

lo iba a inventar yo.

Lo vas a inventar tú.

Sí.

Guau, pues ya me avisarás cuando tengas el primero.

Una cosa que os quería preguntar.

¿Ahora que habéis pasado por esta experiencia

me podríais decir qué es más duro,

si estar aquí o estar en el cole?

Aquí. -Aquí.

¿Aquí es más duro? Sí.

¡Firmes!

Ar. -Se dice "Ar".

Vale, vale.

¡Firmes, ar!

¡Media vuelta, ar!

¡Otra media vuelta, ar!

¡Ahora para el otro lado, otra media vuelta, ar!

Y al frente, paso ligero.

¡Vuelvan con su batallón, ar!

Esto es un no parar. Ahora a los chicos los meten

en una pruebas técnicas con drones.

En principio no hay peligro.

-Tú eres el que mandas, ¿vale?

Ellos tienen que recibir tus instrucciones.

Vale. Bravo, Charlie,

confirmen equipos operativos para la prueba.

Charlie está preparado.

De Bravo todo preparado, cambio.

Charlie, ¿está listo para el despegue inmediato?

Alfa, estamos preparados para iniciar la búsqueda.

Procedemos a trasmisión de imágenes, cambio.

Procedan a reconocimiento. -Muy bien.

Procedemos.

Ya está volando. Vete al camión.

Ahí puede estar. -Ahí puede que esté.

Justo aquí estamos localizando.

Tenemos contacto positivo con la víctima.

Confirmo que he encontrado a la persona, cambio.

Avisamos a los equipos de rescate.

Alfa, procedemos al aterrizaje.

De Bravo recibido, cambio.

Qué bueno eres, tío.

Dani y sus amigos están disfrutando tanto

que no quieren que este día acabe nunca.

Sin embargo el tío de Estíbaliz

no puede esperar más para ver a su hijo.

Aquí vas a jugar. Sí.

Un partido contra tu hijo.

Que tu hijo va a estar detrás de esta pared.

No la rompas, ¿eh? No la tires abajo.

Que te veo aquí con los nervios.

Ahora yo voy a hacer la historia

de que es una convención internacional

de jugadores de fútbol y tal tal tal.

Y tu hijo va a pensar que está jugando

contra alguien que está en algún lugar del mundo.

Sí. Y no sabe que está jugando

contra su padre, que está justo

en la habitación de al lado.

En fin, que me voy para la otra habitación.

Y me alegra mucho decirte que la próxima vez que te vea

vas a estar con tu hijo.

Eso sí va a ser una maravilla.

Bueno, a por ello.

Gracias.

Un placer hacer este deseo realidad, de verdad.

Practica un poco que tu hijo te va a dar una paliza.

Eso seguro. (RÍEN)

Disfruta. Venga, hasta luego.

Bueno, bueno, el show está a punto de comenzar.

Tengo a Gustavo abajo con su madre,

con su tío, con su prima. Toda la familia unida.

Está su padre, el padre más impaciente del mundo,

tras esa pared esperando ansioso la llegada de su hijo.

Él ha venido desde Brasil.

Siéntate ahí. Y empieza el siguiente partido.

Vamos allá.

Hola, qué tal. Buenas tardes.

Tomen sus acreditaciones.

¿Quién va a jugar? ¿Vais a jugar vosotros?

Uno por aquí, otro por allí. ¿Tú vas a jugar?

Venga, vosotros dos.

Si no os importa os tenemos que colocar un micrófono

a cada uno porque esto está retransmitido

para nuestra Web de videojuegos.

La gente está siguiéndolo por todo el mundo.

Ha despertado muchísimo interés.

The Wishing Tree Games.

Vamos a ver, chicos, ¿qué tal?

¿Cómo estás, campeón?

¿Cómo te llamas? Gustavo.

Gustavo. ¿Aficionado a las máquinas?

¿Sí, te gusta? Sí.

Hola, amiga. ¿Cómo estás?

Bien. ¿Cuál es tu nombre?

Estíbaliz. Estíbaliz. Pues pasad por aquí.

Vente tú por aquí, colócate por aquí.

Vas a hacer una partida, una fase de clasificación.

Hay un premio final fantástico al que optas

sólo por haberte desplazado hasta aquí.

¿De dónde venís? ¿De dónde sois?

De Brasil. ¿Y qué tal por España?

¿Bien? Bien.

¿Tu familia dónde la tienes? ¿En Brasil o aquí?

La madre aquí, el padre en Brasil.

¿Quieres mandarle un saludo

a tu padre a través de nuestra web?

No creo que vea.

No creo que él lo vea, ¿no? No le gustan mucho los juegos.

Qué ideas tengo de bombero. Bueno, discúlpame.

¡Empieza el partido!

Ay, esto va a ser muy largo.

Era una ocasión clara de gol. ¿Eh, Gustavo?

El partido ya no me está importando mucho

si gano o si pierdo, vaya.

Minuto 45, empieza el tiempo de descuento.

Madre mía, madre mía, intentando marcar ese gol.

¿Qué ha pasado?

¿Qué ha pasado?

A ver, organización, por favor, el técnico.

¿Dónde está el técnico?

Que entre el técnico a solucionar este problema.

Que le pueden estar marcando un gol a este chaval.

Esto no puede ser.

No nos hace ninguna ilusión que Pepe se jubile.

Pero la fiesta de hoy la tiene que recordar.

Así que cuando lleguemos

hay que gritar todos: "¡Viva Pepe!"

(TODOS) ¡Viva Pepe!

¡Viva Pepe! (TODOS) ¡Viva Pepe!

(COREAN) ¡Pepe, Pepe!

(COREAN) ¡Pepe, Pepe!

(COREAN) ¡Pepe, Pepe!

Oye, ¿qué vas a hacer cuando te jubiles?

No lo he pensado, mira...

No lo he pensado, de verdad.

Tienes la guitarra, tienes la pintura.

Sí. ¿Alguna cosa más que no

hayas podido hacer porque tu trabajo

no te lo ha permitido?

Mira, es que prefiero no pensarlo.

Yo lo que... mira, son etapas y según vengan.

Yo a veces soy un poco de improvisar.

Es decir, dejar que el tiempo diga.

El tiempo tiene su palabra.

Le tengo más miedo un poquito, cómo diría yo, a...

la desconexión, ¿no?

Estás dentro de un círculo de personas

con las que realmente te llevas genial.

Yo he encontrado aquí en este mundo mío

no sólo compañeros de trabajo, he encontrado amigos.

Y...

a veces me da la impresión que desconectar, perder...

que se puedan perder estos lazos...

no sé, me...

lo sentiría muchísimo, ¿no?

Pero bueno, repito, es una nueva etapa y...

y todo saldrá bien.

Hay que confiar. Yo confío en...

confío en la vida, confío en...

Es así.

Hay que ser optimista.

Claro que sí, Pepe. Me he emocionado un poco.

(RÍE)

Yo soy Ángel. Soy el mayor de los hermanos.

Y he venido aquí, pues bueno,

creo que le va a hacer mucha ilusión

en el día de la celebración de su jubilación

el que estemos todos con él.

Estás contenta, ¿no? -Sí, estoy contenta.

Que tu deseo y tus ganas de que se hiciera este homenaje

al final se va a cumplir. Queda poco tiempo ya

para que se cumpla. -Sí.

Lo vamos a petar, chaval. -Sí.

Yo tengo la suerte de haber sido alumno de Pepe

y ahora actualmente compañero de él.

Yo creo que Pepe se va a llevar una sorpresa que, vamos,

va a flipar en colores. -Sí.

(CANTA) #Ha transformado en hombre a Denisse.#

No sé, ponme un poquito más de música.

Hola, buenas. Hola. ¿Qué haces aquí?

¡Jesús! -Espérate, que salgo.

¡Qué sorpresa! -Hola.

¿Le conoces? ¿Conoces al taquillero?

Joder, empezamos bien. ¿Qué tal?

¿Qué haces aquí?

¿Y tú? -Yo trabajo aquí.

¿De qué lo conoces? Alumno mío.

No me digas. Oye, ¿qué recuerdos tienes

de Pepe como profesor?

Bueno, maravilloso. De todos los profesores

yo creo que don José...

Es que se me hace muy raro llamarte Pepe.

Aparte de que tiene mucho carisma,

porque es verdad, tienes mucho carisma,

también es una forma de que los niños

se comunican muy bien con él, sabe transmitir muy bien

todo lo que él quiere decir.

Y luego también quieras que no es la alegría.

Bueno, ¿qué venís a...?

Sí, es que don José

esta noche va a debutar como guitarrista.

(RÍE)

Tenemos aquí dentro a un artista

que nos va a permitir que Pepe debute como artista.

Y aquí trae la guitarra.

Maravilloso. La de siempre.

La de toda la vida. ¡Tu guitarra, tu guitarra!

(CANTA) #¡Auuuh!

#Lobo hombre en París.

#¡Auuuh!

#Su nombre es...#

Para. Para un momento, por favor.

¿Pepe? -Sí.

Bueno, aquí tenemos, Rafa...

Edu, ¿qué tal? ¿Cómo estás? ¿Cómo estás?

Muy bien. Un gusto verte. Muchas gracias.

Aquí tenemos a Pepe. Encantado.

Encontrármelo de repente hoy aquí...

No sé, me ha dejado alucinado. No me lo podía imaginar.

No me lo podía imaginar.

Pepe, esta canción, la ha utilizado

más de una vez en sus enseñanzas, ¿verdad?

Había una temporada que he ido llevando grupos de mayores,

de Bachillerato, del antiguo BUP,

y esta es una de las que tocaban los grupos.

¿Te atreves a hacerla conmigo a guitarra y voz?

¿Miedo escénico? -Sí. Pánico.

Bueno, es como parte de un sueño, pero a la vez

dices: "No sé si voy a dar la talla".

(CANTA) #Una joven, no ten...#

Será posible.

¿Hacemos otra vez la parte complicada?

Un momento. Creo que si esto lo escribimos en un papel,

la letra y sobre cada palabra ponemos el acorde,

te va a ser más fácil y lo utilizo como excusa

porque tengo un hambre ya...

Gracias que hablas de ese tema porque yo estoy

también rematado ya. Pues vamos aquí detrás.

Vamos allá. Y luego vamos a comer.

Pepe continúa ensayando con Rafa Sánchez,

el vocalista de La Unión.

Sus alumnos y seres más queridos

están entrando en el teatro, sin que él sospeche

lo más mínimo.

Mientras tanto, nuestros pequeños soldados

están a punto de licenciarse.

Estimados aspirantes... Un momento, por favor.

Es que vamos a ponerle un broche de oro a este sueño

con una ceremonia, pero creo que es muy necesario

que entren las tres mamis de los niños, por favor.

Enhorabuena.

Felicidades.

Ahora sí, mi comandante, por favor.

Muchas gracias. Estimados aspirantes,

llegaron aquí como niños y se han convertido

en auténticos soldados. Y prueba de ellos

es el diploma que les voy a entregar.

Don Daniel Lozano.

Al revés.

Enhorabuena. Javier Oreja.

Don Jontxu Fiandor.

Muy bien. Enhorabuena.

Gracias, Dani.

Soldados, firmes. ¡Ar!

Rompan filas. ¡Ar!

Que hay que saludar, ¿no?

Firmes. ¡Ar!

Rompan filas. ¡Ar!

Rompan filas. ¡Ar!

Venga, para casa. ¡Hala! Venga. Vámonos.

Por lo visto, romper filas no es tan sencillo

como parece. Pero nuestros chicos

finalmente se han graduado con honores.

Por cierto, ¿os acordáis de Virginia, la madre de Sara?

La última vez que la visitamos estaba

recibiendo todo tipo de cuidados.

Vamos a ver el resultado. Como dirían en el sur:

estoy "estrosaíto".

Lleva los niños al cole, hazles de comer,

vete al trabajo, vuelve, haz la colada, la comida,

dale de comer al conejo... Es un no parar.

Pero hoy había que hacerlo para que Virginia

se quedara libre y ahora vamos a ver el resultado final.

Tengo muchas ganas.

¿Y tú? Sí, muchas.

¿Sí? ¿Muy muchas? Sí.

Pues venga, media vuelta.

La mano y vamos para allá.

Pase usted. Di: "Hola". Hola.

Hola. Tu mami ha estado aquí toda la mañana

y han estado cortándole el pelo, con un cambio

de imagen, que si el cutis tal, te corto por aquí,

que si tienes las puntas abiertas,

que te cierro las puntas...

Ha sido una maravilla. Te tienes que esconder

porque ella no sabe que has venido a verla.

Vale. Te vas a esconder ahí detrás.

Vale. Aunque oigas hablar a tu madre

y diga cosas bonitas de ti, tú calladita, ¿eh?

Entonces tú vas a salir cuando diga una palabra mágica.

A ver, ¿cuál es tu color favorito?

El azul. El azul. ¿Y tu animal favorito?

El guepardo.

Cuando yo diga guepardo azul, tú sales corriendo.

Venga, ven.

Te escondes aquí.

Cuando mi madre me vea me va a abrazar sin parar.

Y me va a comer a besos.

Seguro que me compra chuches.

¡Virginia!

¡Ooh! ¿Has visto?

Pero bueno, bueno, bueno... Por favor. Qué guapa estás.

Está como atrevida pero discreta.

Muy a la moda, muy estilosa. Sí, sí.

Y lo importante es que te hayas relajado.

Me he relajado, me lo he pasado genial.

Los sitios a los que me han traído...

Es todo increíble. Los niños también quieren ver

que sus padres son felices. Es increíble que una niña

de 10 años tenga esa madurez de pedir eso.

¡Guepardo azul! ¿Dónde está?

¡Ay, mi niña!

Ay, no puedo contigo.

¿Cómo estoy? Mírame. -Estás muy guapa.

Mírame entera. -Cómo molan los pantalones.

¿Has visto? -¡Hala! Te han echado...

Gracias, cariño.

Muchísimas gracias, mi amor.

Mi princesa.

Es muy bonito emocionarse, es muy bonito este momento,

pero todo lo que empieza se acaba. Vámonos.

Hala. Volvamos a la realidad.

(GRITAN EUFÓRICAS)

La mayor sorpresa, mis amigas de toda la vida.

Ha estallado la locura. Para que el deseo sea completo

tú y yo nos vamos a ir para casa, no te preocupes,

que ya hago yo la cena.

No esperaba menos de ti. -Ya vuelve a desayunar.

Ya me ocupo yo de los niños, de los animales...

Y nosotras de fiesta. -Y ahora a quemar Madrid,

a los que se nos pongas a mis amigas y a mí.

¡Adiós! Por allí, por allí.

Virginia y sus amigas tienen muy claro

que van a quemar Madrid esta noche.

El que no tiene ni idea de lo que le espera es Pepe.

Está a punto de descubrir que tocará para un público

de lo más familiar.

No, tranquilos en casa porque no es Pepe.

¿Os acordáis que tenía un hermano gemelo?

Bueno, Luis Fer, gracias por colaborar a ayudarnos

a traer a sus amigos, exalumnos, excompañeros,

compañeros, familia... Un placer.

Y a su grupo... De Santa Ana de Pusa.

He dejado en el camerino a Pepe junto a Rafa Sánchez,

de La Unión, repasando el tema.

Colocaos aquí. Cuando salga Pepe y crea

que va a hacer un concierto con Rafa...

Va a ser todo mentira porque va a tocar

con su grupo y va a estar junto a su gente.

Creo que la sorpresa mola.

Ya lo tenemos casi.

Ey, te veo más tranquilo. Eso es bueno.

Es que la música... -La música sirve para eso.

Me ha pedido el técnico de sonido que si antes de comer

podemos hacer una pasadilla rápida y así ajusta

voz, guitarra...

¿Más o menos la tienes para hacer una pasadita rápida?

-Sí, perfecta, además. Pues vamos allá.

Yo creo que ha colado totalmente.

Piensa que vamos a cantar la canción.

Está además nervioso, estamos apuntando

todos los acordes... Creo que se va a sorprender

muchísimo cuando vea realmente la sorpresa.

Bueno, pues vamos a hacer el ensayito.

Vosotros aquí... ¿Quiénes son estos, Pepe?

¿Pero qué hacéis? Mira, Pepe, te presento

a tu hermano.

De repente veo que me encuentro aquí al coro de mi pueblo.

A mi hermano, que está con la guitarra...

Vaya encerrona.

Que vengan aquí los tres culpables.

Que vengan aquí. ¡Bravo!

Enormemente agradecido y, sobre todo, admiro

esa grandeza de corazón que tenéis.

Yo me siento deudor

de todo ese cariño.

Y de todo ese amor.

¡Saludad a Pepe, venga!

Valentina.

Muchas gracias. No hay nada como recibir

el cariño de nuestros seres queridos.

Eso mismo debe de estar pensando Cristhian

en estos momentos.

Lleva 5 años sin abrazar a su hijo

y estos últimos minutos se le están haciendo eternos.

No le hagamos esperar más.

Intentando marcar ese gol.

¿Qué ha pasado? A ver, organización, por favor.

¿Dónde está el técnico?

Que entre el técnico, por favor.

Gustavo...

Te quiero.

Cómo te he echado de menos, mi nene.

Qué bonito estás.

Estás guapetón.

Te prometo que no te voy a dejar así, no va a pasar más.

¿Vale? -Vale.

No me soltaba. El niño creo que dijo:

"No lo voy a dejar escapar otra vez".

Ha sido por ella, ¿eh?

Muchas gracias. -De nada.

Creo que es el segundo día más bonito de mi vida.

El primero, el día que nació.

Las dos cosas que me pasaron más importantes.

Lo llevo conmigo para siempre.

No llores, mi amor.

Hemos conseguido que Dani y sus amigos se gradúen

con honores en la Unidad Militar de Emergencias;

un día de relax y lujo para Virginia,

que andaba un poco estresada;

Pepe recordará su fiesta sorpresa de jubilación

el resto de su vida;

Y Cristhian se ha hecho un montón de kilómetros

para poder abrazar a su hijo Gustavo

después de 5 años sin verse.

La semana que viene volvemos con más sueños cumplidos.

Y ya sabéis, tened cuidado con lo que deseáis

porque a veces se hace realidad.

(CANTA EN BRASILEÑO)

Es que ahora eso no... Yo no llevo eso. Sí.

Os... ¿Tú quién eres? Cuando van a encender un dron,

cercan la zona y Enrique Iglesias

no puede penetrar dentro. No se puede ni poner

una canción. Ni tararearla.

(CANTA) #Yo quiero estar contigo, y tú conmigo.#

No. Me callo, me callo.

(CANTA EN BRASILEÑO)

(HABLA EN BRASILEÑO)

Queda feo decirlo pero me veo preciosa.

Me veo superguapa.

¡Se va a hacer realidad!

Ay, perdón. No, no. Los parques limpios.

Los parques limpios, por favor.

Esto a la basura.

(CANTA EN BRASILEÑO)

Y la mesa a...

Dale.

No me he dado ni cuenta. -Hay que romper la noche.

Eh, yo también. -Ella también se viene.

Creo que se va a chocar.

Sois la caña. Esto es impresionante.

El árbol de los deseos - 15/04/17

15 abr 2017

‘El Árbol de los Deseos’ cumple los deseos de varios alumnos del colegio San Miguel Arcángel de Madrid. Edu Soto sorprenderá a los más pequeños haciendo realidad las peticiones que han hecho al árbol mágico como una jornada de relax, un día con las Fuerzas Armadas, un reencuentro muy especial y una fiesta sorpresa para el profesor antes de su jubilación.
Sara ha pedido un día de relax para su madre y el árbol le proporcionará una jornada para ella misma: visitará un centro de estética, probará y escogerá el mejor vestido en un showroom con asesores. Daniel quiere un deseo para sus dos mejores amigos del cole y les sorprenderá con una experiencia menos relajante pero igual de divertida: vivir un día con las Fuerzas Armadas, su gran fantasía. Estíbaliz pedirá un deseo más familiar: quiere que su primo Gustavo, de 12 años, pueda reunirse con su padre que vive en Brasil y hace más de cinco años que no ve.
El gran deseo de este colegio será el de un montón de niños que pidieron al árbol, cada uno por su cuenta, una fiesta especial para su querido profesor Pepe, que se jubila este año. Un profesor que toca la guitarra en clase y se hace querer tanto tendrá una fiesta sorpresa con invitado especial: Rafa Sánchez, cantante de La Unión. El artista le acompañará a la guitarra de Pepe para despedir su carrera por todo lo alto.

Contenido disponible hasta el 15 de abril de 2020.

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