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Para todos los públicos El árbol de los deseos - 06/05/17 - ver ahora
Transcripción completa

Soy Edu Soto y me han encargado una misión:

recoger deseos de niños por los colegios

de todo el territorio nacional.

Son libres de pedir lo que quieran.

Mi deseo es que mi madre conociese a su grupo de música favorito.

Con una única condición,

los destinatarios de los deseos no pueden ser ellos mismos.

Siempre, y sin excepción,

deben de ser para otra persona.

(APLAUDEN)

Bienvenidos a "El árbol de los deseos".

Estoy en Segovia, más concretamente,

a los pies de su estructura más conocida, El Acueducto.

Hecha sin grúas ni artilugios de ningún tipo.

Lleva en pie desde el siglo I después de Cristo.

Recorre 15 kilómetros hasta llegar a Segovia.

Hay que ver cómo construían estos romanos,

estos eran unos paletas "güenos, güenos".

Virgen de la Fuencisla,

pero, que vistas hay desde este colegio.

Por cierto, Nuestra Señora de la Fuencisla,

patrona de Segovia y el nombre de nuestro siguiente cole.

Hay 130 niños ahí dentro y les voy a sacar de clase

al más puro estilo flautista de Hamelín.

(TOCA LA FLAUTA DESAFINANDO)

Creo que me van a apedrear.

Será mejor

a golpe de tambor.

(TOCA EL TAMBOR)

(RÍEN)

(Música)

¡Buenos días!

(TODOS) ¡Buenos días!

Tenéis mucha energía así, de buena mañana,

qué bien, qué bien.

¿Tenéis ganas de recibir una muy buena noticia?

(TODOS) ¡Sí!

En vuestro cole,

ahora mismo, ya está creciendo un árbol.

Un árbol que es mágico y se llama: "El árbol de los deseos",

porque vuestro colegio ha sido, ¡el elegido!

(GRITAN)

Ahora, ya sabéis que podéis pedir cada uno de vosotros

un deseo a nuestro árbol,

pero, no os olvidéis,

el deseo no puede ser para vosotros mismos,

tiene que ser para otra persona que queráis hacer feliz.

¿Tenéis vuestro deseo en la cabeza?

(TODOS) ¡Sí!

Pues, tenéis que escribir vuestro deseo

en unas tarjetas mágicas que os voy a dar.

Y cuando tengáis los deseos escritos,

los vais a colgar vosotros mismos

en el árbol de los...

(TODOS) ¡Deseos!

Sólo tenéis que volver a vuestra clase y vais a iros...

¡Ya!

(GRITAN)

Chimpón.

Hola, buenos días.

(TODOS) Hola.

¿Habéis pensado ya vuestro sueño?

(TODOS) Sí. ¿Sí?

Pues, yo os traigo tarjetitas de colores.

Estas por aquí.

Decorad muy bien vuestro deseo.

Yo he pedido que mi madre monte en el Shambhala,

la montaña rusa más grande de España,

pues, porque la última vez que fuimos

a ese parque de atracciones,

mi madre no se montó porque había mucha cola

y se fue muy triste.

Deseo que mi hermana

vaya a una pasarela vestida de modelo.

¿Así, eso hay que hacer así?

(Risas)

Lo que he pedido es que Daniel, Marcos, Javier y yo,

es una experiencia terrorífica,

que pasemos miedo.

¿Cómo van vuestros deseos? (TODOS) Bien.

¿Sí? (TODOS) Sí.

¿Qué tal? Bien.

¿Cómo te llamas? ¿Yo?, David.

¿Y tú, qué has pedido al árbol?

Pues, que mis vecinos,

que se han mudado hace poco,

pues, que se lleven bien con los demás

porque son tímidos

y no quieren hablar con las personas y vecinos...

¿Son muy vergonzosos?

Algo así. Será eso, ¿no?

A ver, levántate, ahora, tú y yo somos vecinos, ¿vale?

Y tú y yo nos encontramos en el pasillo, ¿vale? Imagínate.

Hola. Hola.

¿Qué tal te va el día?

El día me va muy bien, ¿y a ti? A mí, también.

¿Cómo está la familia? ¿La familia? Fenomenal.

¿Y tú, cómo estás? Muy bien.

¿La familia, qué tal? Todos muy bien.

Pues, gracias, vecino, que tengas un buen día.

Igualmente, Oye, qué tío más enrollado.

Yo quiero vivir en tu comunidad

es una alegría verte por las mañanas.

¿Él es tan simpático en el cole con vosotros?

Sí. ¿Y tú, cómo te llamas?

Noa. ¿Noa?

¿Y tú, qué has pedido al árbol?

Que mis padres paguen menos por la luz

porque no les queda, a veces, dinero para comprarse

cosas para el trabajo.

O sea, que pagan mucho de luz. Sí.

¿Por qué no le pides a los señores de las empresas

de electricidad que bajen el precio

para que tu padre esté más tranquilo?

Y mi madre, y mi madre.

Tu madre, también, claro, mira a esta cámara.

Señores...

bajad el precio de la luz.

(Risas)

Pero, dile, dile: "Que tenéis a mis padres, fritos".

Tenéis a mis padres, fritos.

(Risas)

Como los huevos. Como los huevos.

(RÍEN)

Muy bien.

Bueno, chicos, tenéis unos deseos muy bonitos

ya hicimos lo que podíamos hacer, ahora, solo tenéis que colgar

vuestro deseo del árbol mágico.

¿Y sabéis quién decide qué deseo se hace realidad?

(TODOS) Sí, el árbol.

Pues, ya podéis ir.

El árbol está en su sitio

y empieza a acumular tarjetas llenas de deseos

que colgaron los alumnos del colegio

Nuestra Señora de la Fuencisla.

Hay que ver cuáles de entre todos ellos se ponen en marcha,

la elección, como siempre, está difícil.

El deseo que he pedido a "El árbol de los deseos"

es que mi madre conociese

a su grupo de música favorito que son los Hombres G

porque le gusta la música que hacen y las canciones.

¿Qué tal? Bien.

Eh, qué día más bonito, soleado

y aquí, en la caseta del árbol. Sí.

Paula, ¿qué deseo has pedido?

Pues, he pedido que mi madre conozca a los Hombres G

porque le gustan mucho

y he pensado en ella

porque trabaja mucho

y nos cuida mucho

y como fue su cumpleaños y no lo pudo celebrar

con sus amigas y todo eso,

pues, me gustaría esa sorpresa.

Aparte de los Hombres G

me gustaría que estuviesen sus amigas.

Vamos, que tienes una madraza

y le querías agradecer. ¿Trabaja mucho tu madre?

Sí. ¿Sí, de qué trabaja?

A ver, es un poco popurrí,

trabaja de logopeda y vende seguros.

Fíjate, ¿y cómo es de fan, cómo es, la ves muy fan?

Sí, del 1 al 10, 20.

A mí, de tanto que lo pone, me ha acabado gustando

y, pues, ahora, me gustan.

¿Cómo era esta? yo me sabía alguna.

(CANTAN) #Vamos juntos hasta Italia,

#quiero comprarme un jersey a rayas.

#Pasaremos de la mafia,

#nos bañaremos en la playa.#

Toma ya.

(CANCION) #Venecia. Quiero espagueti.

#Venecia. Y mortadela.

#Venecia, cha, cha.#

(CANTA) #Hoy, va a ser un día especial.

#Paula, por aquí, va a pasar

#acompañada de su padre Sandro

#en un Ford Fiesta blanco

#y un jersey amarillo.#

Por aquí va a pasar Paula con su padre

y la voy a interceptar para decirle

que hoy, su madre, por fin, va a conocer

¡a los Hombres G!

¿Esos?

(CANTA) #Estoy cantando en un placetón.#

Hola, hola, hola.

Hola, qué tal, buenos días.

Qué tal. Bien, ¿y ustedes?

Pues, bien. ¿Qué tal, Paula?

Bien. ¿Bien?

¿Qué te dice mi jersey?

Muy bien, muy bien, vengo a contarte

que hoy va a ser un día muy amarillo,

con muchos polvos pica-pica y con muchos Hombres G

porque hoy, tu deseo, se va a hacer realidad.

Bueno, bueno.

¿Qué te parece?

¿Sí? Sí.

Estoy un poco nerviosa

porque mi madre

se va a poner muy contenta y por eso.

Sandro, tu mujer, Miriam, ¿dónde está?

Ahora mismo debe estar

por la Plaza Mayor. Pues, intentaremos

que no nos vea, me conduces para allá.

Vale. Y le damos la sorpresa, ¿no?

¿Estamos deseando conocer a los Hombres G?

Pero, sobre todo, ella,

cuando se entere, va a alucinar, ¿no?

Los Hombres G, esto sí que es poner el listón alto.

Primer deseo en marcha.

El segundo llega con tan buenas intenciones

que hasta yo me siento en familia.

¿Quién anda ahí?

David Soto.

¿David Soto?

¿Sabes que mi primo se llama David Soto?

¿En serio? Sí.

Qué susto me has dado, digo: "A que ha venido mi primo,

si no me ha dicho nada".

Qué a gustito las mantas, ¿eh?

Bueno, primo, ¿qué, qué deseo has pedido?

Pasar un día con la familia en la nieve.

Tú quieres que se junte la familia. Sí.

¿Cuántos sois en la familia?

A ver, mi hermano, mi padre, mi madre,

mis primos.

¿A quién te dejas? Mis abuelos.

Tus abuelos. Es que me quedan muchísimos.

¿Te quedan muchos más? Sí.

¿Y dónde viven ellos?

Badajoz, Segovia, Sevilla.

O sea, que es una familia bastante numerosa.

Sí. Y quieres que se junte toda

en un evento en la nieve.

Oye, ¿tienes alguna duda sobre tu deseo o crees

que ya recontaste a todos, los tienes a todos ahí ya, no?

Sí, pero, tengo una duda, ¿dónde van los papelitos

de los deseos cuando el árbol llega a otro colegio?

¿Los deseos?, los que se cumplen

se los devolvemos a los niños,

para que se los queden de recuerdo y los que no se cumplen,

se quedan en la copa del árbol

para ver si algún día se hacen realidad.

Porque tarde o temprano, los deseos se cumplen.

¿Vale?

El deseo de David es de los complicados,

quiere juntar a su familia,

que vive repartida por toda España,

en una gran reunión en la nieve.

Le vamos a decir que su deseo se va a cumplir en parte.

A ver cómo se lo toma. Para ello, nos ayuda su madre,

que está a punto de llevarlo al colegio.

Tienen que venir aquí a coger el coche para ir al cole.

Y, bueno, se van a llevar una sorpresilla.

¿Eres David Soto?

¿Me conoces? Sí.

¿Quién soy? Edu Soto.

¿Cómo lo sabes? Te he reconocido la voz.

Ah. Porque por la pinta no será.

Vas muy fresco. ¿No tienes frío? No.

Aquí no. Aquí no tienes frío. Pero tú y yo habíamos hablado

de un sitio. Sí, en el colegio.

Sí. Encima del árbol, ¿no? Sí.

¿Y qué me habías pedido tú? Que...

¿No te acuerdas? Ir con mi familia a la nieve.

Ah. Que toda tu familia fuera a la nieve.

No te has preparado mucho, ¿no? No.

Pero tú tienes que ir preparado, macho.

Tienes que ir a la calle preparado por si se cumple.

¿Entiendes o no? Sí.

¿Y si te digo que se cumplirá? No lo sé.

Si te digo: "Se va a cumplir ahora"

y vas así a la nieve, te pelarás de frío.

Eva. Dime.

¿Qué le pasa con la familia, que tiene ganas de verla?

Que no nos juntamos nunca. Mira.

De momento, nos vamos nosotros. Vale.

Yo no creo que se pueda conseguir el objetivo final,

que es toda la familia. Pero con que vaya tu hermano,

tu padre, tu madre. ¿Dónde está tu padre?

En el trabajo. Hay que ir a buscarle.

Si voy con mi padre y con mi hermano, me sirve.

Para mí, estar con toda mi familia es divertido.

A ver. Os tendréis que ir equipando un poco.

Venga, ponte un gorro. Ponte una bufanda tú.

Tú pone otra. Este para mí.

Me gustaría hacer en la nieve muñecos de nieve,

guerras de nieve, tirarme por trineo,

tirarme por mi pala de nieve.

Ha sido una gran sorpresa.

(NARRA) Juan ha pensado en sus hermanos

para darles una sorpresa. Su deseo es que conozcan

a los jugadores del Sporting de Gijón.

Todos en la familia son hinchas del equipo asturiano,

empezando por los padres, con quienes he quedado

para que me ayuden a organizar la sorpresa.

Hola. ¿Veis a esos que vienen por ahí?

Son Isabel y José Ramón. Les he llamado yo.

(RÍE) Son los padres de Juan,

que pidió un deseo. Ahora os cuento. Ahora os cuento.

¿Cuál es tu deseo? Pues que mis hermanos

puedan conocer a los del Sporting.

Del Sporting de Gijón. Sí.

¿Son superfutboleros tus hermanos? Sí.

¿Juegan a fútbol? Sí, mucho. Conmigo.

¿Y tu padre es de Gijón? No. Somos todos de Gijón.

Nacimos todos en Gijón. Sois todos

unos fanáticos del Sporting, ¿no? Sí.

Y quieres que conozcan a todo el equipo.

A algunos, tampoco pido a todos.

¿Por qué has pensado en tus hermanos?

Porque mis hermanos son a los que más quiero

y también con los que más juego.

¿Sí? ¿Y qué edad tienen tus hermanos?

Uno tiene doce años y otro tres. Cuatro.

Tienes unos buenos hermanos. Sí.

Tú también eres buen hermano porque te has acordado de ellos.

Anda que no estarán contentos

tus padres, que os queráis tanto. Sí.

Estáis aquí por un motivo muy muy bonito.

Y es que vuestro hijo ha pedido un deseo

a nuestro árbol de los deseos.

Y es para sus hermanos. Él se ha percatado

de que sus hermanos son

fieles seguidores... Del Sporting.

Del Sporting. Del Sporting de Gijón.

Sois de Gijón. Somos de Gijón, sí.

Vale. Quieren que conozcan a los jugadores del Sporting.

Ah, muy bien. Fenomenal.

Eso es lo que él quiere, es su deseo.

¿Por qué ha pedido este deseo? Lo intuyo.

Hay mucha afición, ¿no? Hombre, sí.

Son muy futboleros los tres. -Sí.

¿Qué supondría para sus hermanos

conocer a los futbolistas del Sporting?

Yo creo que cumplir un sueño, porque siempre los ven en la tele

y para ellos es como algo inalcanzable.

Entonces, el poder estar un día con ellos

es algo que les haría ilusión, sobre todo, al mayor.

El mayor es el más... Bueno, por la edad.

Es el que es más consciente de lo que son los futbolistas

y conocer a un futbolista y esas cosas.

Bien. Pues se me está ocurriendo una cosa.

¿Cuántos tardáis de Segovia a Madrid, más o menos?

Una hora, hora y cuarto. O sea, que si os cito mañana

a las nueve de la mañana, es un pelín temprano, ¿no?

No. Temprano es.

Nos vemos un poquito más tarde. ¿Vale?

Muy bien. Muchas gracias. Bueno, despiértamelos

un poquillo temprano, que sea como un día de:

¿Por qué he tenido que madrugar hoy?

Vale. De acuerdo. Se van a llevar un sorpresón.

Muchas gracias. Gracias. ¿Qué seríamos

en este programa sin los cómplices?

(NARRA) Paula quiere que su madre conozca por fin

a los Hombres G, el grupo que admira de toda la vida.

Por su culpa, todos en casa se han convertido en fans.

El padre de Paula nos lo cuenta antes de conocer a la protagonista.

¿Cómo pasó esto de los Hombres G?

Cuando la conociste, ella me imagino

que ya era una fan absoluta, ¿no? Bueno, una fan total.

En el coche, cuando éramos novios, los Hombres G.

Íbamos a cualquier lado, los Hombres G.

Ahora... -Lo sigue haciendo.

Bueno, ahora lo sigue haciendo, ¿verdad?

Nos levantamos con los Hombres G,

con "La chica cocodrilo". -Tuvo una época

que nos levantaba a nosotras, ponía la alarma

y nos despertaba a nosotras con las canciones.

O sea, hasta ahí llega.

¿Y qué te parece el deseo que ha pedido Paula?

Ah, pues muy chulo. La verdad es que está muy bien

que ella conozca a sus ídolos de toda la vida.

Y a ver si con esa terapia de choque, se le baja un poco.

A ver si va a subir más. Sí. Eso es lo que temo,

que suba a más y ya me pone toda la habitación de pósteres.

Seguro que le va a gustar muchísimo, muchísimo.

Ese momento en que los tenga de frente, ¿qué puede suceder?

¿Es muy histérica ella? Bueno, un poquito histérica.

Pues pueden pasar dos cosas.

O que se ponga a llorar como una magdalena,

o que se abrace a alguno de ellos

y tengas que salir tú a separarla.

O tú. Yo no me atrevo.

Tú no te atreves.

Bueno, bien. Pues yo creo que el programa está muy abierto

a cualquier tipo de reacción.

Yo creo que es el momento de ir a ver

si podemos llamar su atención para darle el notición.

Venga. Vamos a por ella. Vamos a por ella.

Hala, vamos.

Este parece un buen lugar, ¿no? Sí.

Miriam, oye. Mira. ¿Puedes bajar aquí donde Juan Bravo?

Pues baja un segundito, anda.

Venga, date prisa. Hasta ahora.

Ya viene, ya. ¿Y ella tarda cuánto?

Pues dos o tres minutos, no mucho. Chicos, a prepararse.

Yo me voy a esconder. Cuando llegue, yo os abordo,

no os preocupéis. Me voy para allá.

Que no han ido al cole hoy.

Porque teníamos que hacer unas cosas y se me ha roto el coche.

-Se nos ha roto el coche. -A ver.

Que se nos ha roto el coche.

A ver.

¿Las llaves del otro las tienes tú? -¿Del 206?

Claro. Entonces, vamos. Llegamos tarde.

Al final, no hemos ido al cole. ¿Y eso?

¿Qué pasa? Hola.

Que están aquí las cámaras.

Soy Edu. Encantada. Miriam.

Pues que al final no hay cole hoy. ¿Y eso?

Pues es que han pasado cosas.

¿Qué cosas? (RÍE)

Fuimos hace unos días al cole

y tu hija Paula, igual que todos los niños del cole,

pidieron un deseo a nuestro programa,

que se llama "El árbol de los deseos".

Pues nada, que tu hija ha pedido un deseo para ti y se va a cumplir.

¿Y qué deseo es? -No lo puedo decir.

¿No lo puede decir? No.

Mi hija es maravillosa. Mi hija es una niña maravillosa.

Me emociona porque mi hija ha pensado en mí.

¿Tú tienes algo que hacer hoy? Sí, trabajar.

Pues no vas a hacerlo. Mira qué bien.

Despídete de tu familia. Di adiós. Adiós.

Adiós. Adiós.

Di adiós a mamá. Adiós.

¿Cómo te llamas? Andrea.

Hola, Andrea. ¿Cuál es tu deseo?

Algo para mi primo Íker, porque está en una silla de ruedas.

¿Por qué está así? Porque nació antes de tiempo.

¿Y no puede andar?

Puede andar, pero con unos aparatos.

Íker tiene cinco años.

Me gusta porque siempre está contento,

aunque no se pueda mover bien.

Tú le quieres mucho, juegas mucho con él.

Y cuando os veis, ¿os da mucha alegría?

¿Sí? Porque nos vemos muy poco.

¿Por qué os veis tan poco? Porque él vive en Toledo.

Y te pilla un poquillo lejos, ¿verdad?

Y cuando os veis, os debe dar una alegría enorme.

He pensado en Íker porque es el que más se esfuerza

y necesita curarse.

Hay una tarjeta que nos ha llamado mucho la atención y dice:

"Deseo algo para mi primo Íker,

porque está en una silla de ruedas".

Algo. ¿Qué significará "algo" en la cabeza de un niño?

Pues yo quiero comprobarlo. He quedado aquí con Laura,

su madre, que va a pasar por aquí con su hija Andrea.

Quiero preguntarle qué es "algo" en su cabeza. Algo, algo.

Ahí vienen. Ya las he visto. Ya las he visto.

Algo, algo. Vamos a ver.

Estoy ansioso por saber qué es "algo".

Algo. Algo. Algo. ¿Qué será "algo"?

Algo. Yo busco algo.

¿Qué será "algo"? Quiero decir, algo.

Al... Perdón, perdón. Perdón.

Algo, algo. Ah, algo.

Hola. Esto te suena, ¿no? Sí.

Sí. La libelulilla esta. Esto lo hiciste tú, ¿verdad?

Yo vengo a decirte que "El árbol de los deseos"

ha elegido tu deseo.

Anda. Qué suerte, ¿no?

Mi deseo del árbol se va a cumplir. Era lo que quería.

Estamos aquí con este mensaje tan bonito

que es para su primo Íker. Porque tú quieres

que tu primo sea feliz. Sí.

A ver. ¿Qué relación tiene Andrea con su primo?

Pues una relación muy buena.

Nos vemos de vez en cuando, cuando ellos van al pueblo. Bien.

Bueno, la relación de los primos. Primos, claro.

A jugar, ¿verdad? A jugar con el primo Íker.

¿Y qué le sucede a Íker?

Pues que tuvo una parálisis cerebral cuando nació.

Está en una silla de ruedas y no puede jugar bien con ellos,

no puede hacer todo lo que ellos quisieran.

Claro. Pero tú te lo pasas fenomenal con Íker.

Le quieres muchísimo. Sí.

Pues cuéntanos cómo es Íker. Alegre.

Es muy alegre. Es muy alegre.

Se relaciona muy bien con todo el mundo.

Con los niños se lo pasa genial.

¿En qué situación está ahora mismo Íker?

Él va al hospital y aquí a terapia, a una fundación.

Y está en un proceso de intentar conseguir logros, ¿no?

Claro. Intentar sujetarse y andar.

Oye. Y los padres de Íker, ¿cómo lo llevan?

Hombre, para estas cosas no hay mucha ayuda

y lo tienen que afrontar ellos como pueden, claro.

Ya. Entonces, es duro.

Andrea, yo te voy a decir al oído cuál creo que es

el deseo que el árbol ha entendido.

Y tú me dices si te parece bien o no te parece bien.

Vale.

¿Crees que le va a gustar?

Sí. Bien.

¿Pues me acompañáis a su centro de rehabilitación

y le damos una sorpresa?

Sí. ¿Sí? ¿Sí?

¡Ay, qué día más emocionante vamos a vivir!

¿Verdad que sí?

Si David quería nieve para su familia

aquí hay para dar y tomar.

Ya los tenemos en Valdesquí y un monitor les espera

para que puedan disfrutar al máximo.

Llegan completamente equipados para pasar un día

lleno de diversión y de sorpresas.

Aquí estamos, en el telesilla. ¡Hola, familia!

¡Hola! -¡Edu!

Bueno, no tienen ni idea de las sorpresas

que les tengo preparada en la cima de Valdesquí.

Les había dicho que la familia no iba a estar

porque era muy difícil reunirla.

Pero los tengo a todos en la nieve.

Una fiesta familiar vestida de blanco.

¡Ay, qué bonita es la nieve!

Y qué rasquilla hace.

También hace frío. Sí, sí, sí.

Pero qué bonito todo.

Hola, chavales. ¡Venga, venga, dale ahí!

¡Cuidado, no te caigas! ¡Cuidado!

José. Hombre, por fin estáis arriba.

Nos lo has preparado todo, ¿no?

Bienvenidos. Aquí lo tenéis. Qué maravilla.

Ahora no tenemos que empezar a poner las raquetas.

David, tú primero. Vente. -¡Bien!

Bueno, familia, ¿cómo es el chaval?

Imagino que un tío familiar, porque la sorpresa

que os ha preparado a todos es de aúpa, ¿no?

Buena sorpresa. -Sí, es muy familiar.

Le gusta mucho estar con su familia y sus amigos.

Y sobre todo es muy movido. Muy movidito, ya se le ve.

Cosas que haya que moverse. -Pura energía.

Ahí las tienes puestas.

Venga, ¿quién es el siguiente que se apunta?

¿Cómo te manejas con las raquetas?

Mal. Venga, ve practicando ahí.

¡Uno, dos, papa y arroz!

La familia Soto termina de pertrecharse

como si fueran a ir a la Antártida

y comienzan la ascensión por la montaña.

Mientras, alguien se prepara

para la primera sorpresa del día.

Hemos oído su voz así como de niño pequeño,

infantil, así chillona,

y nos ha levantado el ánimo a las tres en plan:

"¡Ay, viene David ya! ¡Qué bien, qué guay

cuando se entere de la sorpresa!".

Oye, David, qué lástima que no haya podido venir

el resto de la familia. Ya.

Para poder estar todos aquí dándole a las raquetas, ¿no?

Sí. Habría molado.

¿Verdad que sí? Sí.

Y me da rabia porque tú querías estar aquí

con tu familia. Sí.

Aquí hay más gente. Hola, qué tal. Buenos días.

Me hacía mucha gracia que no se diera cuenta

de que estábamos a su lado y estuviese ahí hablando

con su familia sin más.

¿A mí sabes por qué me gusta venir a la nieve?

¿Por qué? Porque la gente como me conoce

de la tele, hago así y no me conoce.

¿Tú crees que tú serías capaz de conocer a tu padre

o a tu madre si se pusieran las gafas?

Sí. Por ejemplo, estas chicas,

¿las conocerías aunque lleven las gafas puestas?

Yo no las conozco. ¿No las conoces?

Pero míralas, si no las estás mirando.

A ver, quitaos un poquito las gafas.

¡Hola! -¡Hola!

¿No dices que no las conoces?

¡No las he reconocido!

¿Quiénes son? ¡Mis primas!

No me podía creer

que mis primas de Valladolid estuvieran aquí.

Me he llevado una alegría tremenda.

El deseo parece que se está empezando a cumplir.

Sí. Está muy complicado,

porque había más familia por ahí.

Ya. ¿Te apetecía que estuviéramos

todos juntos? Sí.

¿De dónde venís vosotras? De Valladolid.

Bueno, ya tenemos a las primas de Valladolid

y a la tía de Valladolid.

¿Estás muy emocionado?

Sí. Vamos a seguir.

Oye, os unís a nosotros, ¿no? Sí, sí.

Oye, David, ahora que somos más gente

a ver si ahora más arriba podíamos pensar de hacer

algún muñeco de nieve o hacer alguna cosilla, ¿no?

Sí. Pues venga, vamos "parriba".

David comienza a sospechar que su deseo

no se va a quedar así.

Mientras tanto los padres de Juan y sus hermanos

van a desayunar a un hotel

donde van a necesitar las botas de fútbol.

Los padres de Juan han cumplido

con su parte del plan a la perfección.

Por allí los tengo desayunando un poquito

y con cara de cansados. Bueno, de adormilados.

Porque vienen desde Segovia.

Se han despertado súper temprano.

Pues les voy a dar una buena dosis de vitaminas.

Voy para allá.

Hola, qué tal. Buenos días.

Hola. Que aproveche.

(RÍEN)

Oye, que en la mesa no se juega, ¿eh?

¿Qué pasa? Nada.

¿Tú no eras de Segovia? Sí.

¿Y tú qué haces aquí en Madrid?

Cuando Edu ha entrado me he puesto muy nervioso.

Yo te conozco a ti, ¿verdad?

¿Sí? ¿Dónde nos hemos visto?

Y tú habías pedido una cosa, ¿no?

Un deseo.

¿Para quién era?

Ah.

¿Y cuál era el deseo?

Ah, es verdad.

Que sois del Barça vosotros, ¿no?

Ah, no, perdona. ¿Cuál era?

Del Sporting. Ah, del Real Madrid.

¿Tampoco? ¿De cuál? Del Sporting.

Ah, del Sporting.

Oye, pues mira, hemos hablado con el Árbol de los Deseos

y nos ha dicho que era un poquillo complicado.

El deseo es un poco complicado. Porque claro, ellos cuando...

los futbolistas ya sabes que cuando van a jugar

un partido pues tienen la concentración y todo eso.

Pero no sé, a lo mejor se puede hacer un arreglillo.

Yo tengo algo preparado para vosotros.

Lo que no sé si es exactamente el deseo que tú habías pedido.

Pero si nos acercamos un poquito nos perdonas, ¿no?

Sí. Haremos lo que podamos, ¿vale?

¿Y cuando hay un partido en casa qué pasa?

Pues intenta verlo y animar.

Y alguno termina hasta llorando a veces.

Pues sí. ¿Sí?

(RÍEN)

Alguna vez, sí, la impotencia...

Aquel es el que llora, ¿no? Sí, sí.

A ver, decidme por los menos cinco jugadores del Sporting.

Carlos Castro, Meré, Cuéllar, Isma López y Lillo.

Bien, eso se lo saben bien.

Eso se lo saben bien, ¿eh? Sí, sí.

¿Y jugáis al fútbol? ¿Tú juegas al fútbol?

¿Sí? ¿Tú también? Sí.

¿De qué jugáis?

¿Tú eres portero? Toma ya.

Pues venga, veniros conmigo.

Venid por aquí.

Bueno, os hemos preparado

la fiesta del Sporting de Gijón.

Venga, para adentro.

Os hemos preparado aquí un minicampo de fútbol, ¿eh?

Y ahora me vais a demostrar que sois unos crac, ¿eh?

¿Quién era el portero?

Tú eras portero, ¿no? Sí.

Pues ahí tienes.

Venga, vamos a ir...

Pelayo y Juan

contra Miguelón y Eduardón.

¿Vale?

¡Huy, Miguelón! ¡Venga, vamos ya!

¡Marca tú, marca tú!

¡Marca ahí!

Los jugadores del Sporting de Gijón

están concentrados en el hotel

antes del decisivo partido contra el Leganés.

Vamos a intentar que puedan dejar un rato la concentración

y relajarse con sus seguidores más fanáticos.

¿Lo conseguiremos?

¡No, no!

¡No!

Llegamos con Miriam al centro de Madrid.

No tiene ni idea de en qué consiste el deseo

que su hija ha pedido para ella.

Sólo sabe que pasará un día muy especial.

El viaje al pasado comienza

y la banda sonora la ponen los Hombres G.

(CANCIÓN) #Porque hoy algo me dice#

#que voy a pasármelo bien.#

¿A ti la música que te gusta de qué época es?

Pues de los años 80, 90.

Mi grupo favorito siempre han sido los Hombres G.

¿Y con quién escuchabas música? ¿Con quién?

Con las compañeras del colegio.

Escucha música cuando nos íbamos de discotecas.

O sea, íbamos a la discoteca y ahí escuchabas...

Ahí en Segovia, ¿no? Sí, en Segovia.

Vamos entonces a empezar a llenar las sillas.

Por favor, que entre la primera persona

que tiene que ocupar una de estas sillas.

¡Prima! (RÍEN CONTENTAS)

¡Sorpresa!

Silvia es prima, pero es amiga.

Sentaos...

Silvia es la mujer del primo de Sandro.

Pero que nos llevamos fenomenal,

nos llevamos muy bien.

Entonces es una comensal.

Sí, perfecta. Hemos acertado.

Sí. Nuestras fuentes son...

son buenas de momento.

Sí.

Pues hay que seguir llenando.

Por favor, la siguiente persona.

Que entre, por favor.

¡Qué guay! ¿Os conocéis vosotras?

¡Sí! ¿Hace mucho que no os veis?

Uf, un montón, sí. ¿Sí?

Muchos años. -Mogollón, mogollón.

Vaya, vaya. No lo decimos.

Y, Patri, tú eras amiga de Miriam de pequeñitas.

Nos conocimos en octavo.

Y teníamos un grupo muy majo.

Salíamos, nos gustaba quedar a escuchar música.

Íbamos a las casas y nos molaba

lo de ver vídeos musicales y esas cosas.

Y hacíamos mucho ese plan, nos lo pasábamos muy bien.

La música os ha acompañado en vuestra época de juventud.

¿Sí? Mogollón.

Claro. Vale, pues vamos a presentar

a la siguiente persona, siguiente comensal.

¡Ay! ¡Vaya sorpresa!

Qué sonrisa.

Vamos a ubicar.

Tú también eres amiga de ellas. Sí.

Sí. Y de ella también por supuesto.

Toda la vida siendo amigas.

Hemos hecho la EGB juntas. -Sí.

Hemos pasado lo nuestro juntas,

nuestras hijas son de la misma edad.

Y has traído fotos. He traído unas fotos.

Bueno, esta somos las dos. Huy, huy, huy.

Hala, no me acuerdo es esta. -Con estas pintas de la época.

Mira, esto es del 92. Del 92.

En la Expo o por ahí. El 92, qué cosa, ¿no?

Y mira si le gustaba la música. Ahí estamos cantando.

Cantando todos. Os la voy a enseñar, chicos.

Mira las fotos, ¿eh?

Nosotras en esta época, sobre todo aquí,

tuvimos unas emociones, un grupo de amigos

que es que al final la vida muchas veces es eso,

es la amistad, la fortaleza que te da.

Muy bien, me gusta mucho este reencuentro.

Nos falta una persona. Que entre la siguiente

persona que tiene que ocupar esta silla, por favor.

¡Ay, ahí está!

¡Cuánto tiempo!

¿Qué tal? -Muy bien. Hija, estás igual.

Y tú. -¡Sí, hombre!

Estamos más viejas. -Qué va, qué va.

¿Os veis normalmente? No.

Ella y yo hace 20 años que no nos vemos.

¿Qué dices? Sí.

¿Y por qué no os veis? Yo vivo aquí en Madrid.

Ah... Ellas eran de Segovia.

Y, bueno, cada uno va haciendo su vida,

te vas alejando. Pero siempre nos hemos recordado.

Y por Facebook que nos... Y es verdad que nos vemos

y parece que no ha pasado el tiempo.

Los recuerdos de la infancia nunca se borran.

Andrea seguro que tampoco olvidará este día.

Va a traer la felicidad tanto a su primo Íker

como a sus padres, quienes no saben nada,

y ya están en el centro de rehabilitación.

La directora de NIPACE es quien primero nos habla de Íker

y de sus necesidades. Quedaos vosotras por aquí, ¿vale?

Voy a ir a hablar con Maite.

Maite, que es la directora de este centro maravilloso, NIPACE.

Hola, ¿qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien.

Ya sabes que venimos a ver a Íker. Sí.

En primer lugar, ¿Íker cómo está?

Bueno, Íker es un niño, sobre todo, muy risueño,

es un niño fantástico, maravilloso, eh...

Tiene una lesión que es una parálisis cerebral

y eso provoca ciertas circunstancias a nivel cognitivo

pero, sobre todo, a nivel motor.

Eso es lo más dificultoso que vamos a notar en Íker.

Esos pequeños pasos de ese pequeño paso

es lo que más le va a costar.

¿Cuáles crees que son las ayudas más necesarias y básicas?

Las que son imprescindibles. Necesitarán apoyos de técnicas,

andadores, muletas, sillas para largos recorridos.

Porque date cuenta que un paso para él

es un coste energético enorme, ¿no?

Una silla eléctrica le va a hacer estar al mismo tiempo

en el mismo sitio que tú, ¿no? Eso es algo muy positivo,

porque eso va a ir llevando a que quiera moverse más.

¿Qué papel juegan los padres?

El papel de los papás de Íker es fantástico y, además,

son unas personas maravillosas, con una ilusión, con unas ganas

y con un querer hacer siempre, avanzar en todo que,

la verdad, da gusto trabajar con ellos.

Bueno, yo tengo entendido que tenéis un pasillo secreto.

(RÍE) Sí. Que se puede, un poco, "espiar",

entre comillas. Espiar un poco, sí.

Mira, vamos por aquí.

Es un pasillo que tenemos para que los papás puedan ver

y observar lo que está haciendo el paciente,

sin que eso le pueda dificultar la terapia, ¿eh?

Desde aquí, como ves, vemos a Íker en el raíl,

cómo está caminando sobre las barras.

Ah, tenemos ahí a Íker. Exacto.

¿Qué está haciendo ahora? Mira, lo que está trabajando

es la bipedestación, es decir, la puesta en pie.

Me imagino que es un trabajo para el niño...

Una lucha de titanes, ¿no? Así es. Ajá.

Me has dicho que, además, no pierde la sonrisa nunca.

Nunca. Y eso para nosotros es lo más importante.

Es muy bonito ver a estos niños cómo luchan por un pasito cada día.

Efectivamente. Eso nos hace siempre recapacitar cada día.

Los problemas muchas veces son banales.

Seguro que todos los que trabajáis aquí tenéis los pies en el suelo.

Bueno, más o menos, pero bueno. (RÍEN)

Bueno, pues muchísimas gracias.

Voy a buscar a Andrea, que vamos a seguir nuestro camino.

A ver si encontramos esta palabra, "algo", ¿qué significa?

Nada, espero que lo encontréis. Hasta luego.

David continúa disfrutando de la nieve y de sus primas,

aunque esto no ha hecho más que empezar.

Parece que en la montaña hay muchos más Sotos de los que parece.

Salen hasta de debajo de las piedras.

Pepe. Chicos, ha sido un auténtico placer

conoceros, familia. Cuídate.

Igual, igual. Gracias, adiós. -¡Hasta luego!

-Adiós. ¡Venga, chicos!

Muñeco de nieve, ¿por dónde empezamos?

Después hemos hecho un muñeco de nieve.

Está quedando muy bien. Pero este botón

aquí no puede estar, tendría que ir una zanahoria.

David, ¿no has traído una zanahoria?

Tenemos que encontrar una zanahoria,

¿dónde la encontramos? Perdone, ¿tiene una zanahoria?

¡Huy, pero qué casualidad! ¡Anda, mira!

¡Ah...!

(Risas) ¡Tía Ana!

Nos hemos encontrado a mi tía Ana.

¡Me he llevado una alegría...!

Ana, ¿qué tal? Yo soy Edu. Encantada.

¿Haces mucho esto de ir por las pistas con zanahorias?

¡Huy, todos los días! Todos los días, ¿verdad?

Bueno, oye, David... ¿Qué?

¿Hacemos una foto de familia? ¡Sí!

-¡Vale! Venga, poneos todos aquí.

Todos al lado del muñeco.

A ver, chicos. Otra.

(TODOS) ¡Nieve, nieve!

Venga, y ahora una foto todos gritando.

(GRITAN)

¡Pero bueno...! ¿Pero esto qué es?

Nos estábamos haciendo una foto

y han venido unas personas y nos tiraron bolas.

(Vocerío)

¡Cuidado, chicos, a cubierto!

¿Pero estos quiénes son? No lo sé, unos gamberros.

Eso era una guerra de bolas.

¿Estos también son familia tuya? ¡Sí!

Tendremos que cerrar la pista de esquí por nosotros.

Acaba de llegar... Juanjo, Marta...

O sea, que podríamos decir ya que el deseo está llegando

a su culmen, o sea, que esto ya es un...

esto ya es una reunión familiar en la nieve en toda regla.

Sí. ¿Vosotros os atrevéis...?

¡Ah! ¿A coger un trineo y bajar?

(TODOS) ¡Sí! Venga, todos para arriba.

A ver ahora, a ver ahora.

(Vocerío) A ver ahora qué pasa aquí.

Lo que más me ha gustado fue tirarme por trineo.

(Gritos)

(Gritos) ¡Cuidado...!

¿Estáis preparados para hacer un último descenso en trineo?

Sí. Vamos a subir por allí

y nos van a hacer un descenso. ¡Ahí va, mira!

Pero mira quiénes vienen por ahí.

¿Quiénes son esos? Mis abuelos.

Me puse muy contento de ver a mis abuelos en trineo.

¡Hola! ¡Hemos bajado en trineo!

(Risas) Cógela, David.

Tirarnos en trineo se nos ha hecho corto.

Y es una experiencia estupenda. Pena que ande un poco torpe.

Te vi bajar con el trineo que parecías...

Parecías una esquiadora profesional.

Y porque no me han dejado más.

Si me dejan desde más arriba, más arriba.

Y la familia que tengo tan estupenda, ¿qué me cuentas?

No veas la familia... La tenemos dispersa,

porque es que no pueden resistir las ganas de jugar con la nieve.

Tengo unas ganas de hacer de bolas, como no tienes idea.

Fabuloso. Y yo creo que los niños también han disfrutado mucho.

Porque sí que se juntan pero así, en la nieve,

así no habían estado nunca.

Abuelos. Abuelos.

Me imagino que, aparte de al nieto, que le hacía mucha ilusión,

qué alegría tener a toda la familia junta, ¿no?

Mucha, es lo que más.

Y tenemos que dar las gracias a David por proporcionarnos

este día tan maravilloso porque, francamente, ha sido formidable.

Os dejo tranquilamente, familia,

que disfrutéis del día en la nieve. Gracias.

Yo quería que, con este deseo, mi familia se pusiera feliz.

Gracias, árbol, por reunirme a toda la familia.

En la Fundación NIPACE, en Guadalajara,

Íker y sus padres están en plena rehabilitación

sin saber que Andrea y el árbol les tiene preparada la silla

que tanto necesita Íker y que no se pueden costear.

Se acerca el momento clave. ¿Estás nerviosa?

Un poco. Yo también. Vamos.

Íker, Íker. (ANDREA RÍE)

Mira quién hay aquí. Mira, la prima.

(Risas)

Te has quedado pasmado.

(Risas)

¿No la conoces? ¿Sabes por qué estamos aquí, Íker?

¿No? Yo te lo voy a contar.

Resulta, y os lo explico a vosotros también,

que tampoco sabéis nada, pues resulta que somos

de un programa de TV muy bonito, se llama "El árbol de los deseos".

Y hemos ido al cole donde Andrea está estudiando.

Les hemos pedido a los niños que pidan un deseo.

Y Andrea ha pedido un deseo para su primo.

Porque, parece ser, que Andrea quiere mucho a su primo Íker.

¡Huy, qué vergonzoso está!

Pues, Íker, yo te explico:

¿sabes lo que ha pedido tu prima para ti?

(RÍE) "Que ande". Uhm... Pues no lo sabemos.

Porque ella puso "algo para mi primo Íker".

"Algo". Entonces, nuestro árbol mágico

ha recibido esta tarjeta y ha dicho: "¿Y algo qué es?".

(ANDREA RÍE)

Estás dándole vueltas, ¿no?

Significa mucho que piense en su primo.

Es muy bonito, de verdad.

Tú vete por allí, que tenemos un plan para luego.

Y yo voy a hacer esto, ¿eh? Con vuestro permiso.

Yo me voy a sentar aquí.

Ay, Íker... ¿Qué?

A ver, "algo para mi primo Íker". "Algo".

¿Qué es "algo"? Pues "algo" es algo.

"'Algo' es algo". Con toda la lógica del mundo

(RÍE) A mí me habían dicho que Íker era un niño luchador.

Y veo que es una cosa maravillosa. Su respuesta es que él es feliz.

-¡Sí! -Tú le preguntas

y te dice que es feliz. ¿Para vosotros qué es lo más...

lo más complicado del día a día? A ver, tenerle que coger

todo el rato en brazos, cada vez pesa más.

Todo el día en la carretera con él, en un tratamiento, en otro.

O sea, que estáis 24 horas, ¿no? Metafóricamente...

Prácticamente, todo el día. 24, 24, porque duerme con nosotros.

(Risas) O sea, que 24. 24.

Además, me imagino que siempre queréis más, ¿no?

Que un pequeño logro es un indicio de que se puede mejorar.

Es lo que te ayuda a no tirar nunca la toalla, decir:

"¿Y si el día de mañana sale algo nuevo?

Preparamos estos músculos, ¿y si...?".

Y el "y si"... tiras para adelante.

Se lucha mucho para todo.

Y uno no lo sabe hasta que no tiene un problema así.

Vamos, un problema... no es un problema.

Al final, es mi niño y... y hay que luchar y ya está.

Para una familia normal, trabajadora,

¿qué supone económicamente una situación así?

Uf, mucho. -Mucho.

No poder permitirte un solo capricho.

Ir ahorrando de todos los lados.

En cuanto ahorras un poco,

hay un tratamiento... Lo poco que ahorras...

Todo el año ahorrando para un tratamiento.

Este año le hemos hecho este, el intensivo.

Y ahora estamos ahorrando para ver si le damos otro intensivo.

Otro empuje. Claro, y, además, a medida

que va creciendo, todo lo que has adaptado para él,

tienes que renovarlo. Las férulas, por ejemplo,

se le han quedado pequeñas y son 1400 euros.

Nos hablaba Maite también de... de una silla, ¿no?

Sí, él tiene la suya, pero no le da bien y dice...

vamos, él siempre dice que cuándo va a tener una eléctrica,

con tal de no dar... (RÍE) Los botones le encantan.

En el hospital de parapléjicos echan carreras y se pica.

Van los niños y no llega con la suya.

La idea es ahorrar para comprársela.

Pero por verle más independiente, más autónomo él mismo.

Queda pueda hacer más cosas.

(RÍE)

(Vocerío infantil)

Volvemos con Juan y sus hermanos,

que me están dando una buena paliza al fútbol.

Creo que vamos a necesitar refuerzos

si queremos echar un partido en condiciones.

El equipo está muy descompensado. Yo necesito refuerzos.

Yo, venga. ¿Tú conmigo y lo dejamos a él solo?

Venga. -Y con él.

Pero un dos para dos es complicado porque...

Si abandonas la portería, es más fácil que te marquen.

¿Cómo lo hacemos?

¡Ahí va!

Oye, ¿jugaríais con nosotros? Claro, venga, yo me apunto, va.

¿Sí? Y yo también.

-Me apunto. ¿Sois del barrio?

Sí, nos han llamado. ¿Sois del barrio?

Queríamos echar un partido con unos chavales.

A ver, ¿estos quiénes son? ¿Son de la pizzería de al lado?

No. ¿No? ¿De dónde?

Del Sporting. ¿Son del Sporting?

(AMBOS) Sí. (RÍE)

¿Los has llamado tú? No.

¿No? Tú.

¿Yo les he llamado? (RÍEN)

Chicos, esto es una cosa muy bonita.

Y es que vamos a un cole, los chavales piden un deseo,

pero no puede ser para ellos, sino para otra persona.

Y aquí el chaval, cuando perdéis, se pone a llorar.

No perdáis más, porque es que no cena.

Se está quedando pequeño,

en realidad tiene 25 años. (RÍEN)

¿Sabes? Entonces, ha dicho: "Oye, que conozca

a los futbolistas del Sporting de Gijón

y le doy una alegría a mis hermanos".

¿Podríamos decir que el deseo se está haciendo realidad?

Sí. Sí, ¿verdad?

Aquí hay unas camisetas para que vayáis uniformados.

Me supone mucha alegría porque les había visto alguna vez

en el estadio, pero nunca así en persona.

Oye, que los tenéis aquí. Pregúntale algo, ¿no?

¿Me vais a dedicar la victoria de hoy?

Claro que te la vamos a dedicar.

¿Vas a estar? -No.

¿No vas a estar? Él es de verlo en casa, ¿sabes?

Se pone sus cacaítos. Lo suyo es que estés, ¿no?

Ya que estáis aquí...

Creo que os tendréis que acercar a animarnos, ¿no?

¡No me digas! Pero para vernos tienes

que tener entradas, ¿no?

Gracias. ¿Qué pasa, tío?

¿Te vas a emocionar? (RÍEN)

¿Tú no me decías que solo llorabas si perdían?

¡Si tú solo lloras si pierden! Es de alegría.

No llores, hombre. Venga, campeón.

No llores. Ahora a disfrutarlo, ¿vale, campeón?

A animarnos ahí, ¿vale?

Estoy contento porque me han dado entradas

y yo pensaba que se habían agotado.

Ahí, ahí.

¡Gool!

¡Lesión! ¡Lesión! ¡Ay! ¡Cambio! ¡Cambio!

¡Gool!

¡Qué golazo!

Mucha ilusión, porque es un equipo que sigo desde muy pequeño.

Muy contento.

¿Qué les dirían tú ahora que sabes que tienen

un partido importante y que vas a estar ahí animando?

Que estén tranquilos y van a meter una goleada.

Ole. Yo lo voy a estar viendo. Como se cumpla, lo tenéis

que fichar de talismán. De psicólogo.

Para que vaya a los partidos a... De psicólogo.

Bueno, chicos, deseo cumplido. Muchas gracias.

Un placer. Muchísima suerte. A por todas.

Un placer enorme.

Otro deseo cumplido.

Esperamos que el árbol les traiga suerte.

Volvemos con Miriam, a quien dejamos "in albis"

sin saber lo que iba a pasar.

De momento está disfrutando de sus amigas

y de los recuerdos de juventud. Pero falta algo:

la música de sus adorados Hombres G.

Háblame de la Miriam de hace 20 años.

Pues era una tía supersimpática, muy activa.

¿Tenía pasiones? Sí. Los Hombres G.

Le volvían loca.

Y nosotras la acompañamos, ¿eh? -Sí, sí.

Marcaron nuestra época. ¿Os gustaban a vosotras también?

También. -Mucho.

Era una cosa común. Nos seguimos volviendo locas.

Nos la ponen en un bar y nos volvemos locas.

Sin analizar nada. Oye, y la del jersey amarillo,

¿cuál era? "Sufre mamón".

Fíjate cómo he venido hoy. (RÍEN)

Qué bueno. (CANTAN) #Estoy llorando

#en mi habitación.

#Todo se nubla a mi alrededor.

#Ella se fue con un niño pijo.

#En un Ford Fiesta blanco, y un jersey amarillo.

#Por el parque les ve pasar.#

Un momento, un momento. Un momento...

Un momento que estáis desafinando un poquito.

Estabais desafinando un poquito, reconocedlo.

Es que no es lo mismo que lo cantéis vosotras

a que lo canten los Hombres G.

¡Que entren los Hombre G!

(Gritos y vítores)

Me he quedado helada porque ni me esperaba

que pudieran estar aquí exclusivamente para mí.

Para mí y para mis amigas. Ha sido una sensación...

Creo que ha es el mejor día de toda mi vida.

Oye, encantados de estar aquí y de cantaros una cancioncilla.

(CANTAN) #Abrázame fuerte.

#Ven corriendo a mí.

#Te quiero, te quiero, te quiero y no hago otra cosa

#que pensar en ti.#

(Gritos y vítores)

Gracias. Muchísimas gracias.

Muchas gracias. -Nada, un placer.

Esto es "El Árbol de los Deseos" y su hija ha pedido

un deseo para su madre, y era que conociera a los Hombres G.

Es muy fan de vosotros. creo que es justo que Paula entre.

¿Dónde está Paula?

Buscando a Paula. ¡Ay!

La que has liado, Paula.

Aquí tenemos la tarjeta de Paula: Que mi madre conozca

a su grupo de música favorito, los Hombres G.

Es un deseo, una metáfora de ese cariño de madre e hija.

¿Podríamos decir que el deseo se ha cumplido, Paula?

Sí. ¿Se ha cumplido?

El colofón final sería una última canción si es posible.

Claro. Ya que nos hemos juntado.

¿He cumplido el sueño de tu vida? -Sí, cariño, lo has cumplido.

(CANTAN) #Hoy me he levantado dando un salto mortal.

#Le he echado un par de huevos a mi sartén.

#Dando volteretas he llegado al baño.

#Me he duchado y he despilfarrado el gel, porque hoy

#algo me dice que voy a pasármelo

#muy bien.#

El árbol ya tiene casi todo el trabajo hecho.

Pero le falta cumplir un deseo muy especial.

Andrea quería cambiar la vida de Íker haciéndola más fácil

y está a punto de lograrlo.

Bueno, creo que ha llegado el momento, Íker, de que sepamos

qué significa la palabra "algo" para nuestro árbol mágico.

Y yo creo que os va a gustar muchísimo.

Y ahí lo tenéis.

¿Pero qué es eso?

¿Qué es?

¿Ya lo sabías tú?

Mira lo que te está trayendo... ¡Íker! Y con tu nombre.

¡Ya lo sabía yo! -¿Quieres probarla?

Cuando me quite el traje porque esto...

Cuando he visto aparecer la silla de ruedas ha sido

una emoción tremenda. En mi cabeza no pasaba una cosa así...

Vamos, ni de lejos.

Porque es una silla de ruedas eléctrica que cuesta mucho dinero

y le da una independencia tremenda.

Muchas gracias.

Preciosa.

Mira, mira.

Es muy emocionante. Sobre todo el verle.

Verle que no se quiere bajar.

¿Qué tienes que decir? -Gracias.

Íker ya tiene su silla eléctrica y hacer realidad este deseo

ha sido posible gracias a la intermediación

de la Fundación Pequeño Deseo y a Todortopedia.

Estoy muy agradecida. Para nosotros es muy importante.

Espero que este regalo lo disfrutéis durante mucho tiempo.

O no. Porque no la necesite. Eso sería ya...

Ese es el siguiente deseo que hay que pedir al árbol.

Hay que pedirle otra vez algo.

A ver si funciona, ¿vale? Para mí, lo más importante

es ver a mi hijo feliz y con una sonrisa.

Esto es para vosotros. Muchas gracias.

Íker, ven para acá, ven. Ven. Aquí, aquí, aquí.

Adiós, Íker. Hala, te dejo.

Cualquiera se despide hoy de Íker. te dejo con tu juguete.

Me voy. Adiós, a todos.

Vale la pena entregar la vida por él. Sin duda. Sin duda.

Muchas gracias a todos, de verdad.

¿Me das un beso?

Cuando se desea algo para alguien querido, importa poco lo material

porque el ingrediente indispensable para que se produzca la magia

es el amor.

El cariño de David por toda su familia

y por sus abuelos.

El de Juan por sus hermanos y por el equipo de sus sueños.

El de Paula por su madre. Y el de esta por el grupo

que ha marcado su vida y, sin duda, el de Andrea por Íker,

que cada día da un pasito más gracias a la entrega

sin límite de sus padres.

Ya conocéis el secreto para encandilar al árbol.

Mucho amor.

(BALBUCEA)

Vamos a ver si sabemos hacer un muñeco de nieve.

(CANTA) #Estamos grabando, me parece fatal.

#Porque así pierdo naturalidad.#

(CANTURREA)

¡Los Hombres G!

¿No han venido? Oh, qué pena. Oh, vaya.

Te ha dado un subidón.

(CANTA) #Devuélveme a mi chica. O me retorceré

#entre polvos pica pica.# Me he venido arriba.

Me he venido arriba ahí. Lo sé.

¡Aah!

Nada, no me sale nada. Tengo frío. Tengo frío. ¡Tengo frío!

Unas moneditas para un chocolate con churros.

(CANTURREA)

(CANTURREA)

Un temazo, ¿eh?

Este verano va a pegar fuerte. Os lo digo.

El árbol de los deseos - 06/05/17

06 may 2017

La imaginación de los niños es infinita, pero, si pudieran hacer realidad un deseo para otra persona, ¿qué desearían y para quién sería? 'El Árbol de los Deseos¿ es un programa en el que el actor Edu Soto recorre la geografía española para visitar, por sorpresa, distintos colegios.

Contenido disponible hasta el 6 de mayo de 2020.

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  1. Yara Pasquel

    Hola, les quiero dar las gracias por el excelente programa El arbol de los deseos esta hermoso, me encanta, me encanta, muchas gracias, espero que sean muchos programas mas, soy una mexicana que le encanta España

    07 jul 2017