Malos presagios para la primera reunión del G-20 bajo la Presidencia de turno de Francia. Los ministros de Economía y Finanzas de las potencias mundiales y los países emergentes reunidos desde este viernes en París no han sido capaces de ponerse de acuerdo sobre qué indicadores utilizar para medir los desequilibrios globales. Y eso hace prever mayores dificultades para alcanzar compromisos sobre las soluciones de esos desequilibrios.