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Para todos los públicos Dime qué fue de ti - 29/08/16 (1) - ver ahora
Transcripción completa

(HOMBRE) No, no lo he olvidado.

No lo he olvidado a pesar de que tuve dos matrimonios después

y fui feliz en ellos, pero no me olvidé de ella.

-Darle un abrazo a mi amigo Ginés.

Y preguntarle por qué hemos perdido el contacto.

-Me habla de cómo lo pasaba en el colegio, de las monjas,

y me dice: "Pero esas dos amigas las echo mucho de menos..."

Me cuenta a lo mejor anécdotas: "Nos copiábamos en exámenes..."

Me lo cuenta siempre.

-Muy buena persona, muy buen amigo y muy hombre.

(MUJER) Tanto tiempo buscando...

Teníamos la ilusión perdida.

-Le haría una emoción increíble.

Y además de esta forma a lo mejor tan bonita también...

le gustaría mucho.

(EMOCIONADA) Porque mi hermano el día que su murió

le quitaron la foto de la cartera.

(HOMBRE) Quisiera saber qué es de ella...

Como un amigo, saber qué es de ella, cómo fue su vida...

Compartimos tantas cosas...

Y más estando en un país extranjero,

acabas... queriéndolo como si fuera hermano mío, igual.

(Música de cabecera)

(NARR.) "Esta foto es de las hermanas Segura.

Las cuatro forman parte de una familia numerosa

que durante años quiso desentrañar el secreto de una fotografía

oculta en el altillo de un armario,

la de una niña de mirada triste con su vestido de comunión,

su hermana, la quinta hermana,

hija de un primer matrimonio de su padre

cuya existencia desconocían y a la que nunca han visto.

Una de ellas, Antonia, con el apoyo de su sobrina Meritxell

nos pidió ayuda para encontrar a la hermana desaparecida

hace ahora 68 años".

¿Cuándo sabes que tienes una hermana que no conoces, Toñi?

Era pequeña.

Pues 13 años... 12 o 13 años más o menos.

¿Fue con la foto? Sí, fue la foto de comunión.

Cogíamos la foto que estaba guardada y la mirábamos

y decíamos: "¿Quién es? ¿Quién es?"

Hasta que más adelante cuando fuimos más grandes nos contaron

que era mi hermana,

que mi padre había tenido otra relación y que...

que se habían separado y que no sabemos nada.

Hay otra cosa que tú descubres

cuando preguntas quién es esta niña, que es su nombre.

Me dicen: "Es tu hermana y se llama como tú".

"¿Que se llama como yo?"

Dice: "Sí, se llama Antonia Segura".

"Antonia, Toñi, tenía pocos datos sobre su hermana.

Un nombre: Antonia Segura Aceituno;

una partida de nacimiento:

ocho de agosto de 1942 en Jaén, y una sospecha:

que la madre, Rosario, se había ido a Francia con la pequeña.

Pero Antonia Segura Aceituno siempre vivió en España,

en Alicante, y allí la encontramos.

Su infancia y su juventud transcurrieron en un internado,

nunca se casó, no tiene hijos,

estaba sola y sin familia con la que compartir sus días".

Antonia Segura Aceituno,

te he encontrado por fin.

Tienes setenta y...

...y tres, tengo 73.

Y vives en Alicante. Vivo en Alicante, sí.

Vives desde niña... Sí, sí.

Porque de Jaén donde tú naces te trasladas a Alicante.

Sí, sí, sí. ¿Tienes recuerdos de Jaén?

Pues sí... Sí que tengo recuerdos.

Antonia,

quiero compartir contigo...

una cosa.

¿El qué?

El origen de esta conversación,

el motivo por el cual te he buscado...

Sí, sí.

...es uno muy sencillo.

Es esta fotografía que alguien me dio.

Tu padre tuvo cuatro hijas.

Tienes cuatro hermanas, Antonia.

¡Increíble!

Es que la sorpresa no me deja reaccionar.

¿Tú quieres conocer a la familia de tu padre,

a tu familia?

¿Quieres conocer a tus hermanas? ¿De verdad?

Toñi. Dime.

Yo sí sé que fue de Antonia.

No me digas.

Las cuatro hermanas lleváis

una vida buscándola. Sí.

Pero este paso, el último que tienes que dar

debes hacerlo sola. Suerte, Toñi.

Hazme caso, suerte. A ver si tengo suerte.

¡¿Qué dices?! -¡Antonia!

-¡No me digas! Tú eres... ¿Qué dices?

(SE ECHA A LLORAR) -Ven aquí, reina.

Ven aquí. (LLORA) -¿Dónde vives? ¿Dónde estás?

-Estoy en Alicante, vivo en Alicante.

-¡Qué alegría, Dios mío de mi vida! -No sabes lo que me alegro.

(TOÑI) Te voy a decir una cosa muy importante.

Mis tías de Jaén son mayores, te conocen de pequeña.

-Sí...

-¿Tú te puedes quedar aquí para verlas?

-¿Aquí? -Sí.

-Pues sí.

Sí, sí. -Vale.

"Antonia acaba de encontrarse con su hermana Toñi

y su sobrina Meritxell.

Ahora tiene todo un camino por delante,

conocer al resto de sus hermanas y a su familia paterna,

esa que nunca dejó de buscarla.

En mis manos está hacerlo posible, quiero conocer a sus tías

Antonia, Pepa y Teresa,

las únicas que pueden contar lo que esconde esa fotografía.

Cómo os agradezco que me hayáis recibido...

veros con una sonrisa.

Sois las tías de Antonia. Sí.

Qué ilusión. Cuántas cosas, ¿no? Es los últimos días

se han amontonado un montón de sentimientos.

A mi edad no me lo esperaba. No lo esperabais.

Tanto tiempo buscando...

Teníamos la ilusión perdida.

Vosotras sois las tres hermanas de una familia de seis hermanos.

Tres varones... Y los tres han muerto.

¿Qué número hacía Pedro? El primero.

Era el mayor, por eso vosotras todavía tenéis

una edad razonable, ¿no?

¿Cuántos años tienes, Antonia? Yo, 80.

¿Tú? Yo, 74 voy a cumplir en mayo.

¿Y Teresa? Yo, 78.

Quiere decir que vosotras dos conocisteis a vuestra sobrina.

(PEPA) Yo también. ¿Tú también?

Pero ella tiene 73... ¿nacisteis al mismo tiempo?

Chiquitina era yo cuando conocí a mi sobrina

que era una muñeca.

Tenéis la misma edad. Casi la misma edad,

pero me acuerdo de jugar con ella. Te acuerdas de eso.

Me acuerdo perfectamente.

Mi sobrina era una morena con el pelo anillado

con unos ojos preciosos.

Y yo me acuerdo perfectamente de mi sobrina.

Es que me acuerdo, en mi mente no ha desaparecido ella.

Yo quiero que recordemos un momento que Antonia recuerda,

a ver si vosotras lo tenéis presente.

Dice Antonia que el día que se separa de su padre

ella estaba jugando en la calle. (ASIENTEN)

Y vosotras la llamáis. ¿Os acordáis de aquello?

Yo no. A lo mejor tú sí.

Sí. Y vuestro hermano Pedro...

...salió a la calle para verla. Y le dio un abrazo.

Y llorando se despidió de su niña. De su niña.

Que ha sido una pérdida muy grande para nosotros.

La perdimos cuando chiquilla.

¿Qué es lo que pasa para que esa pareja se rompa?

Que ella era muy ligera de cascos y tenía dos amantes o tres.

Ellos se separan cuando él descubre...

una supuesta infidelidad o infidelidad... Ellos se separan.

¿Y es cuando ella se marcha o no?

No, se tardó bastante en irse.

Más adelante ella conoce a otra persona,

empieza a tener una relación y a raíz de eso ella se marcha.

Y ni siquiera su familia sabe dónde se encuentra.

No teníais ni idea de hacia dónde fue vuestra sobrina.

No... Nunca lo habéis sabido.

Nos llegaron a decir que estaban en Francia.

No sé si será verdad o mentira.

"Creer que la pequeña Antonia había emigrado a Francia

dificultó en gran manera localizarla.

Fue su abuela materna la que les dijo que Rosario

y la pequeña se habían marchado fuera de España.

La buscaron durante años; preguntaron por ella

a todo el que podía darles noticia de su paradero, sin resultado.

Y se aferraron a su recuerdo tanto como a esa fotografía,

la que un día llegara a manos de su padre".

Antonia tiene un sueño, lo ha repetido muchas veces.

En ese sueño ve que está en misa,

a su lado hay un hombre mayor, que se le cae la cartera

y dentro de la cartera hay una foto de ella

vestida de comunión.

Pues eso es que Dios se lo ha puesto,

porque mi hermano el día que se murió

le quitaron la foto de la cartera.

-Sus hijas, las otras.

-Así que fíjese. Y de esa foto

ya hicieron mis sobrinas una para cada uno.

Y tenemos todos una, yo la traigo en el bolso.

No sabéis nada de lo que ha sido de ella.

¿Qué sentiría vuestro hermano...?

Le daría la vida... Si supiera eso le daría la vida.

-Lástima de mi sobrina.

(Música emotiva)

Para cumplimentar el total de esta familia

hay que sumar muchas manos.

Estamos dispuestas.

Recomponer el pasado

está a solo unos cuantos pasos de ti.

Así que esta parte... (ANTONIA) Dime.

del viaje a tu propia vida no la vas a hacer sola,

no conmigo, sino con tu hermana.

Está a unos pasos. Adelante.

Muy feliz de encontrar a mi sobrina.

Que yo no esperaba ya verla.

Y ha estado siempre en nuestro corazón.

(ANTONIA) De estar sola, completamente,

a verme rodeada de tantísima familia...

Es un encuentro maravilloso, maravilloso.

(Música emotiva)

-No nos lo estamos creyendo todavía.

No nos lo creemos.

Y todos muy contentos de haberla encontrado... Estupendo.

No hay una palabra que lo defina.

-Para mí ha sido estos dos días como un milagro.

(LLORA) He sentido muchísima emoción,

me he puesto muy nervioso, cosa que se me nota...

Porque he recuperado a una prima,

y a una cuñada al mismo tiempo, porque son las dos cosas,

que sabía que existía, que no la había visto nunca en mi vida,

y que por lo que me he enterado necesitaba mucho nuestro cariño.

Y estoy dispuesto a partir de hoy de darle todo lo que pueda.

"Antonia creía que estaba sola,

pero hoy ha recuperado a sus hermanas y a toda una familia:

tías, sobrinos, primos, cuñados...

Ha recibido tantos besos y abrazos, tanto cariño...

Antonia, que nunca se atrevió a preguntar a su madre qué pasó,

ha vivido durante todos estos años

aferrada al recuerdo de las lágrimas

de un padre que la vio marchar.

Su familia durante este tiempo también ha vivido aferrada

a algo, a una fotografía.

Y eso ha hecho posible este milagro.

José Manuel también busca

a una persona que lleva dentro de su corazón, a Ginés,

su amigo, al que él considera también su hermano de Suiza".

Y éramos como hermanos, compartíamos la comida,

compartíamos el sitio donde actuábamos...

Antes de morirme,

porque voy a hacer 69 años,

yo quiero darle un abrazo a mi amigo Ginés.

Y preguntarle por qué hemos perdido el contacto.

"José Manuel quiere encontrar a su amigo de Suiza

al que hace 45 años que no ve.

Se conocieron en Basilea, formando parte de un grupo de flamenco

que se arrancaba por tanguillos y pasodobles sobre el escenario.

Llegaron allí en los años 60 y durante tres años

además del tablao compartieron penas y alegrías.

Penas, porque estaban lejos de su tierra

y alegrías porque les unió el cante.

Eran inmigrantes en busca de un futuro

que solo podían hallar fuera de España".

Tuve que hacer la maleta como tantos españoles

e irme a Suiza a trabajar. Pero no había ni un solo día,

(ENFATIZA) ni un solo día, que no me acordara...

...de tu pueblo.

De tu novia... De mi novia, de mis padres...

El sitio que había jugado de pequeño,

y deseando regresar siempre.

Siempre. ¿Tú naces dónde?

¿Cuál es tu pueblo?

Albalat de la Ribera. Bonito, ¿eh?

Muy bonito. Si uno no ha sido emigrante,

no puede comprender lo que es serlo.

Cuántos españoles con historias parecidas a la tuya,

con tu maletita... ¿Te acuerdas de tu maleta?

Fiada.

¡Ay, no era ni tuya, te la dejaron!

Me la dejaron porque yo no tenía una peseta,

no tenía nada.

Fíjate si era poco lo que tenía. ¿Y qué llevabas dentro?

Pues llevaba...

"Collins"... (RÍE)

No pasa nada. Una imagen del cristo de mi pueblo.

Ropa para trabajar,

poca ropa de mudar, porque entonces ya sabes...

¿Y en esa maleta iba una foto de Soledad?

¿A ti qué te parece? Ya lo creo.

Con la que te has casado, has tenido 2 hijos y 4 nietos.

Eso que me estás contando

que aparentemente es una vida muy convencional,

la de muchos españoles que en los años 60 se fueron a emigrar

no es tan convencional,

porque tú en Suiza eras cantante.

Tuve la grandísima suerte de que fue llegar

un lunes o martes en octubre

y me invitaron a una cena

porque allí en el momento te hacían un contrato

te afiliaban al sindicato de la madera y la construcción.

Y había varios grupos de emigrantes italianos,

yugoslavos, suizos... Y el fin de fiesta

lo hacía un grupo español, de folclore español.

Pero en el entreacto,

saca uno de Sueca las castañuelas,

yo bailaba muy bien...

Y "¡Venga, Manuel, cántanos!". Y empiezo yo a cantarles

y llega un momento que me dicen: "¡Eh!"

Y entonces es cuando

hay un señor muy bien vestido, se me arrima y me dice:

"He oído cómo canta usted

¿Usted quisiera ganar dinero cantando?"

Y yo le digo: "Mire..."

Yo que había llegado casi sin ropa...

Digo: "Yo quiero ganar dinero hasta recogiendo papeles del suelo".

"José Manuel empieza a cantar para turistas y grupos de españoles

mientras compaginan las actuaciones con su trabajo de albañil.

Recuerda especialmente un local

que se había convertido en un rincón de España en Suiza

porque todos los que allí iban eran españoles.

Entre sus canciones favoritas, las de Manolo Escobar,

con su amigo Ginés a la guitarra".

Bien, en esa Basilea, Suiza, cuando llegas

muy poquito después de llegar

se cruza en tu camino un grupo de personas muy importante,

pero en ese grupo de personas hay alguien, ¡uno! ¡uno!,

que era después como tu hermano.

O más.

(SOLLOZA)

Tú quieres saber qué fue de Ginés.

Yo lo que quiero, si puede ser, Teresa,

si podéis, antes de morirme,

porque voy a hacer 69 años,

yo quiero darle un abrazo a mi amigo Ginés.

Y preguntarle por qué hemos perdido el contacto.

Por lo que sea.

Pero perdimos el contacto, fíjate.

Y éramos como hermanos. Compartíamos... la comida,

compartíamos el sitio donde actuábamos...

Él sabe que éramos como hermanos, nos contábamos todo,

compartíamos todo dentro de la necesidad y la precariedad.

¿Cómo era Ginés, José Manuel? Muy dulce.

Una buena persona, muy buena persona, muy buen amigo.

Y muy hombre.

¿Por qué dices que para ti era como tu hermano?

Porque compartimos tantas cosas...

que al final, más estando en un país extranjero,

una persona que te ayuda, que te aconseja, que te dice...

(DUDA) Y acabas...

queriéndolo como si fuera...

No quisiera yo, te lo juro...

Darle un abrazo, verlo. Es que le he perdido el contacto.

¿Cuándo es la última vez le ves? ¿Cuándo regresas a España?

Yo regreso a España...

Y les incumplí un poco la promesa a los componentes del grupo

porque la idea era venirnos por Navidad,

pasar una semana en mi casa, que la pasamos.

Las paellitas y todo. Y cuando tuve que marchar con ellos

la próxima parada podemos decir era Málaga.

Pero Sole ya no me dejó ir.

No me dejó. Ya no volviste.

Y aquellos se fueron y yo me quedé.

¿Ginés se fue entonces? Ginés continuó en Suiza.

"Además de guitarrista, Ginés trabajaba de camarero.

Y había llegado a Basilea tiempo antes que José Manuel.

Y durante tres años se convirtió en su gran apoyo.

Le ayudaba con el idioma, con las compras...

Y sobre todo a sobreponerse a las no pocas dificultades

que hay en el camino cuando uno vive en un país extranjero.

¿Cuándo es la última vez que tienes noticias de Ginés?

Pues apareció una vez por Albalat

porque creo que era representante de algo y me localizó.

¡No veas! ¡No veas!

Y yo le devolví la visita a Murcia.

Preguntando por él, preguntando por él...

No, en aquel entonces me dio la dirección.

Pero estuve en Murcia, pasé un día con ellos

y a partir de ahí ya...

Ese encuentro en ese momento,

veros después de todo lo que compartisteis, ¿cómo fue?

Superemocionante. Nos dimos un abrazo que no veas.

Prometimos que continuaríamos viéndonos

a menudo cuando pudiéramos,

pero nada, Teresa.

¿Por qué no se ha cumplido esa promesa?

Pues eso me pregunto también yo muchas veces.

Amigos así no hay que perderlos. ¿Él era de tu edad?

No, creo que tenía como dos años menos que yo.

¿Y si no pudiera verte? ¿Y si llegáramos tarde?

¿Te lo has planteado? No, no quiero ni pensarlo.

Si fuera así...

¿Qué tienes que hacer? Aceptarlo, porque, al fin y al cabo,

la vida es así de dura a veces.

Tú quieres saber qué fue de Ginés.

No quiero que me digas qué le contarías si le vieras,

¿qué le cantarías?

Le cantaría... muchas cosas. Por ejemplo el Viva España.

O él amenizaba las finales de fiesta,

porque él tocaba muy bien la guitarra,

y hacía furor el "Borriquito como tú".

(TARAREA) ¿"Y el emigrante"?

"El emigrante".

"El emigrante" no se lo cantaría

porque no puedo cantar más de dos estrofas.

¿Por qué? Porque me entra... Me emociono.

¿Y una estrofa me cantas a mí de "El emigrante"?

Claro. Una, venga.

Empieza: "Te voy a hacer un rosario...

con las cuentas de marfil..."

No puedo. Perdóname.

...para que pueda besarlo

cuando esté lejos de ti.

Sobre sus cuentas divinas...

"José Manuel se marchó de Albalat de la Ribera, Valencia,

con destino a Basilea, donde encontró a Ginés,

que procedía de la localidad murciana de Cabezón de Torres.

Le perdió la pista en Murcia, tras su regreso a España.

Pienso en posibles empresas internacionales

radicadas en Murcia en aquellos años

en las que podría trabajar dado su conocimiento del alemán.

Contacto con la Cámara de Comercio.

Muchas cerraron en los 90 y no hay registro de empleados.

En el consulado español en Suiza

me confirman que ya no reside allí.

Tras muchas indagaciones, una pista me lleva

al Hospital Psiquiátrico de Murcia.

Lo siguiente es quedar con Ginés".

Ginés te quiero agradecer mucho este encuentro.

Has sido un hombre muy trabajador toda tu vida

y una parte de esa vida profesional arranca en Basilea, en Suiza.

Te marchas siendo muy joven, con 18 años.

Sí. Emigrante.

Emigrante. Como una generación de españoles.

En aquel tiempo, la generación de mi tiempo

era casi toda emigrante.

Era la única salida que tenía la juventud en aquel tiempo.

A mí me gustaba también conocer mundo.

Y más que por buscar el trabajo y tal

por conocer mundo. Yo me vine de Suiza,

pero para bien me tenía que haber quedado.

¿Te habría gustado quedarte? Sí.

(CONDOLIDA) Vaya... ¿En qué trabajabas en Basilea?

Trabajé en varios sitios,

pero generalmente en la hostelería.

Yo con el primer contrato que me fui de España,

me fui al restaurante del parque zoológico de Basilea.

De aquella época en Basilea, te queda, Ginés,

entiendo que unos recuerdos formidables:

haber conocido a tu mujer...

Sí. ¿Y te quedan amigos?

Pues sí. Bueno, hay amigos que no tenemos contacto, pero...

Pero la verdad es que me gustaría de conocer...

No de conocer, de volver a ver

a la gente que trabajábamos allí.

Porque nosotros allí formamos un grupo de música, de flamenco.

Y actuábamos. Todos los fines de semana

actuábamos para la gente emigrante de allí.

Un grupo de españoles, cada uno de su padre y de su madre.

Claro. ¿Tú no cantabas?

No, yo no cantaba.

Cantaba, pero fuera...

Para divertirte en las fiestas. ¿Qué hacías tú?

Yo tocaba la guitarra.

"Ginés aprendió a tocar la guitarra de manera autodidacta.

Siempre buscaba un hueco entre trabajo y trabajo para practicar.

Su esfuerzo se vio recompensado cuando le llamaron

para acompañar a diferentes grupos musicales

con los que recorrió buena parte de Suiza".

A lo mejor me equivoco, pero la música era una manera

de curar la ausencia.

Claro, eso te ayudaba mucho a estar allí.

Estaba uno desplazado, lejos de su tierra,

de tus costumbres, de tus padres,

de tus hermanos...

Y todo lo que sonaba allí a España, a español...

A Manolo Escobar.

De Manolo Escobar tocábamos muchas canciones.

¿Por qué se rompió ese grupo?

Pues yo me vine a España,

y supongo que cada uno iría para su tierra.

Y entonces se...

se dejó, se partiría de esa manera.

¿Hubo una despedida o no? Pues no.

Despedirnos, de la gente sí,

de algunos y tal.

Como un goteo, ¿no? Se va uno, se va otro...

Sí...

¿En algún momento de tu vida has echado de menos aquel tiempo?

¿A aquellos compañeros? Sí...

Esa unión de personas que nunca habías visto en tu vida,

pero que en ese escenario, solos,

luchando por salir adelante, lejos de vuestro país,

os apoyabais unos a otros. Sí, aquello en realidad era bonito.

Era bonito, esa unión y esa cosa

que se coge en el extranjero entre españoles.

Es que aquí en España no existe,

porque como aquí estás dentro de tu tierra...

Pero allí es otro sentimiento.

Te fluyen los sentimientos más fuerte.

No sé cómo explicarlo,

pero, vamos, que allí encontrarte a un español por la calle

y hablar con él, eso ya te motiva,

te da una sensación de alegría, buena.

"Charlo con Ginés y me aclara que está jubilado de su trabajo

como funcionario en el Hospital Psiquiátrico de Murcia.

Le pido que me hable de Suiza

y me doy cuenta de lo poderosos que son los recuerdos.

Dice que trabajó como camarero,

que acabó cocinando espaguetis y macarrones

y hablando alemán y hasta un poco de italiano.

Repasamos fotos,

le pregunto por otros españoles que conoció en Suiza

y me asegura que gracias a ellos su estancia fue más llevadera".

Ginés, ¿los amigos que se hacen en aquella época

ya no se olvidan nunca?

No, no lo voy a olvidar nunca.

Aunque ya no los veas. Aunque no los vea.

Aunque no tengas contacto. Aunque no tenga contacto con ellos.

Ginés, hay un motivo por el cual yo te he buscado

y estoy manteniendo esta conversación.

Y es que hay alguien de aquel tiempo tuyo en Suiza

que lleva... pues 40 años

preguntándose qué fue de ti. Más de 40 años.

A quien tú...

visitaste en su pueblo,

con quien te encontraste,

y del que... bueno, se perdió la pista.

Su nombre es José Manuel. ¡José Manuel! ¡De Valencia!

(RÍE)

¿Y está aquí?

José Manuel quiere saber qué fue de ti.

También José Manuel vino a mi casa a buscarme.

Y tú le buscaste también. Una vez, sí, sí.

Él cantaba incluso. Sí, él cantaba.

En Valencia estuvo cantando un tiempo.

También, sí. (RÍE)

Se pregunta si has sido feliz, si estás bien,

si estás bien de salud, si sigues casado con tu mujer.

(RÍE) Sí, sí, con la misma mujer que tenía en Suiza.

Si has tenido hijos... Sí, he tenido dos.

Un chico y una chica.

Todas esas cosas se pregunta. ¿Nunca has pensado en él?

Sí, muchas veces. Muchas veces.

Él siente que fuiste... no un amigo,

o un compañero, que fuiste su hermano en Basilea.

Sí, nos llevábamos muy bien José Manuel y yo.

-Y éramos como hermanos, compartíamos...

la comida, compartíamos el sitio donde actuábamos.

-Él y yo estábamos muy unidos también.

¿Qué representaba para ti José Manuel?

Pues un hermano, allí éramos hermanos.

O sea, que más que un hermano no se puede ser.

Y la verdad es que siempre...

Siempre que lo recuerdo lo recuerdo como un hermano.

¿Por qué se rompió el contacto?

¿Qué sucedió? Pues por nada... importante.

Digamos que ninguna cosa así excepcional,

sino simplemente que estás aquí

y un día por otro, un día por otro...

La dejadez, a lo mejor, ¿no?

Claro... Él perdió tu teléfono, tus señas...

Te ha tratado de buscar y no ha podido.

¿Tú has hecho algo por ver si le encontrabas o no?

Bueno, la verdad es que no hemos podido.

No hemos podido salir de Murcia tampoco a buscar,

pero sí teníamos que haberlo hecho.

Es bonito,

al tiempo encontrarse la gente.

Además, gente que te has llevado bien con ella, has sido querido.

Es bonito.

Así que este es el pasaporte, José Manuel.

Lo encontré porque...

Una casualidad, pero, mira, lo encontré.

¿Y cuando observas esto qué sientes?

El primer sello de tu entrada en Suiza.

Pues muchos recuerdos.

Muchos buenos,

y no tan buenos, porque ya te comenté

que dejarte todo detrás e ir a un país extranjero

donde no hablan igual,

las costumbres de la gente son totalmente diferentes,

el paisaje cambia...

Es que cambia todo, cambia tu vida.

Un cambio radical de 180 grados.

Esa búsqueda tuya es de alguna forma un homenaje

a todos aquellos hombres y mujeres que se marcharon

años atrás para levantar no sus familias, sino un país.

Porque con el dinero que vosotros enviabais se construía España.

Así fue. Así que es un homenaje para ellos.

Un homenaje total

y mucho respeto, Teresa,

a cualquier emigrante

sea cual sea el color de su piel

y sea cual sea el país de su procedencia.

José Manuel, tú y yo nos hemos conocido porque quieres saber

qué fue de Ginés. ¿Quién era Ginés?

Pues Ginés

es uno de los amigos que toda persona quisiera tener.

Porque como persona era un diez, estupendo.

Y después como guitarrista

y como una persona amable,

dulce, comprensivo, yo que sé...

Los adjetivos se me escapan, de verdad.

Y ya te comenté que yo...

(SE EMOCIONA)

Yo quisiera darle un abrazo,

antes de que nos vayamos.

Observas las fotografías de aquel grupo musical,

empiezas a poner nombre a todos los rostros...

Sí. Y hay muchos que ya no están.

Pero siempre empiezo por él.

Y por eso yo tengo tantas ganas

y tantos deseos de que ojalá lo encontréis,

de pegarle un abrazo a Ginés...

Y ya no perderemos el contacto. Pero es que tampoco sé si vive.

Es que no lo sé.

Ojalá lo encontréis.

Me conformaré...

con...

de cuando en cuando ver las fotos. Y ya está.

Porque te aseguro que...

dentro de la distancia y el dolor que tiene cualquier emigrante

fue una suerte tropezarme con él.

Yo sí sé qué fue de Ginés, José Manuel.

Yo lo sé.

¿Sabes qué ha sido de él? Yo lo sé.

Pero ¿no me das una alegría?

Con este pasaporte en el bolsillo

un día emprendiste un viaje.

Un viaje que te cambió la vida.

Buscar es viajar.

Eso es lo que estás haciendo tú ahora.

Guarda este pasaporte en tu mano

y la última etapa del viaje...

hazla solo. Te deseo mucha suerte.

(Música emotiva)

José Manuel.

-¡Me cagüen...!

(JOSÉ MANUEL SOLLOZA)

¿Cómo estás?

(SOLLOZA)

-¿Y tú cómo estás? -Bien.

-Me alegro de verte. (LLORA) ¡Y yo!

Y gracias, Ginés... por todo.

-Gracias a ti.

(JOSÉ MANUEL) Cuántos recuerdos y sin ti...

Te lo digo de verdad, sin ti, y el grupo, claro,

no sé si yo hubiera aguantado.

Tú llevabas allá más tiempo,

pero yo no sé si habría aguantado lo que aguanté.

Porque mi hermano, que estuvo allí,

aguantó tres meses. -Tres meses, sí.

-Pero yo cuando os conocí, que eso fue una suerte...

Ya sabes cómo nos conocimos, en aquella fiesta primera

del sindicato de madera y construcción,

que tú ya formabas parte del grupo. -Sí.

-Yo es que tengo muchos recuerdos

porque al pensar tantas veces contigo y con el grupo

me venían a la memoria muchos recuerdos.

Muchos, de verdad, Ginés.

-Una maravillosa persona, muy cariñosa.

Como hermanos nos tratábamos allí en Basilea.

Y, claro, ahora al reencontrarnos

la emoción es imposible de evitar.

-A los buenos amigos

aunque estés tanto tiempo sin verlos como yo he estado

nunca se olvidan.

En este país somos un poco desmemoriados,

porque las inquietudes actuales hacen que nos olvidemos

que hubo en época donde en cada familia había

por lo menos un hombre o una mujer que trabajaba fuera de España.

Eran los emigrantes.

Su trabajo, su dedicación

no solo era el bienestar de los suyos sino que contribuyeron

a que España prosperara. Y nos hemos olvidado de ellos.

Sin embargo, entre sí fueron generando unos lazos

de solidaridad, de compañerismo, de amistad,

de amor, de apoyo mutuo

que hacen que estén presentes en los recuerdos siempre.

La historia de Ginés y José Manuel en el fondo es la historia

de muchas mujeres, hombres que están viéndola por televisión

e inevitablemente se acuerdan de aquellos compañeros

y compañeras con los que trabajaron un día fuera de España.

De aquellos otros emigrantes.

"Mari Carmen, con tan solo 16 años

tuvo también que emigrar a Alemania con sus padres

dejando en España a su primer amor,

al que no ha vuelto a ver desde entonces".

No, no lo he olvidado.

A pesar de que tuve dos matrimonios después

y fui feliz en ellos, pero no me olvidé de ella.

(Música emotiva)

Le pedí matrimonio porque nos encontrábamos bien juntos.

Yo por lo menos me encontraba muy bien con ella

y no quería que acabase el día,

quería seguir con ella todo el tiempo.

"La historia de Juan Luis y Mari Carmen

empieza con un baile. Era el verano de 1964,

un día de feria en Mieres, Asturias.

Juan Luis nunca ha podido olvidar

a aquella chiquilla de la que se enamoró

y a la que pidió en matrimonio camino de la romería

mientras sonaba una canción de Víctor Manuel.

¿Qué pasó? ¿Por qué ella dijo no?

Ahora más que nunca quiere saber qué fue de Mari.

Eres gallego de nacimiento, "galego".

Y sin embargo, estás asentado en Asturias.

Sí, señora. ¿Te sientes más asturiano?

Pues no lo sé muy bien,

porque Asturias me atrae mucho.

Pero Galicia me atrae también mucho mucho.

En Galicia tengo mucha familia y la quiero mucho.

Además pasé ratos de mi vida muy buenos en Galicia.

Tú quieres saber qué fue de Mari Carmen.

Sí, eso es. ¿Y quién era Mari Carmen?

Mari Carmen era una chica que, para mí,

hablo para mí porque es muy subjetivo.

Era la chica maravillosa que conocí en aquellos momentos.

La chica tenía 15 o 16 años. Yo tenía 18.

Para 18 años tenía yo.

Y la encontré en un baile,

la invité a bailar y nos quedamos juntos.

Según acabó la pieza nos quedamos con la mano junta

y de ahí no nos separó nadie. Fue un flechazo.

El amor de juventud, el primero. Sí.

¿Tu primer amor? Sí.

¿Y no lo has olvidado, Juan Luis? No, no lo he olvidado.

A pesar de que tuve dos matrimonios después

y fui feliz en ellos, pero no me olvidé de ella.

Y sobre todo en estos momentos en los que estoy solo

la encuentro como algo a lo que agarrarme.

"Han pasado 52 años,

dos matrimonios y casi toda una vida.

Juan Luis hoy vive solo en el campo.

Por las noches piensa en Mari Carmen.

Se acuerda de ella. Dice incluso que habla con ella.

Un día te dijo que ya no quería seguir.

Y eso fue poco después de que tú le pidieras...

...casarte con ella. Sí, le pedí matrimonio.

Y se lo dije.

Y me dijo ella que éramos muy críos,

que adónde íbamos a ir. Y va a ser verdad.

Pensándolo después, vistas las perspectivas de la vida,

te das cuenta de que éramos unos niños.

Cuando me dijo que no me sentí muy dolido.

Como es lógico. Herido en mi amor propio quizá estúpido,

pero amor propio que todo el mundo tiene.

Sobre todo en aquella época y con los años que teníamos.

¿En serio le propusiste casarte? Sí, sí.

Pero llevabais muy poco tiempo juntos.

Pero en aquellos momentos era lo que menos pensaba,

yo quería casarme, estar a su lado.

Estabas tan enamorado como para liarte la manta a la cabeza

y sin tener el futuro resuelto, casarte.

¿Era así? Sí.

¿Cómo se lo pediste?

Le dije: "¿Por qué no nos casamos?" Así, de sopetón, ibais paseando...

Sí, un día... No recuerdo muy bien si estábamos cerca de casa de ella,

y se lo dije.

Que por qué no nos casamos, y me dijo que éramos muy críos.

Y era verdad, entonces no insistí ni nada de nada.

Tratabas de formalizar la relación, casarte,

y ella era muy joven, estaba empezando a vivir,

a abrir los ojos al mundo.

¿Sería un poco eso? Sería, sería.

O también pudo haber sido que a mí me cogieron preso

en una manifestación en Mieres. Cuéntame eso un poco mejor.

Hubo una manifestación en Mieres por problemas laborales.

Y yo salí de la escuela y me topé con esa manifestación.

Estamos hablando del año... ...65.

Era una manifestación prohibida. Sí, febrero del 65.

Entonces me uní. A favor de los derechos laborales.

Nos detuvieron a 26 hombres y dos mujeres.

Yo tenía 18 años. Me cogieron detenido

y estuve preso tres meses en Oviedo.

Después tuve un juicio en Madrid. En el Tribunal de Orden Público,

¿y te condenaron? A seis meses.

¿Ella se enteró de que estuviste preso?

Yo no lo sé, pero creo que sí.

"Juan Luis no recibió la visita de Mari en la cárcel.

Cuando salió, la vio paseando por la calle.

Asegura que el orgullo le impidió hablar con ella.

Fue la última vez que la vio".

Después va pasando el tiempo, te casas una primera vez.

¿Enamorado? Sí.

Sí, pero no con la intensidad de Mari Carmen.

No sintiendo lo mismo que te había despertado Mari Carmen.

Yo lo atribuyo a que Mari Carmen era la primera.

Pero estuviste casado 22 años.

Sí, 22 años. Tuviste un hijo, Ernesto.

Vive en Barcelona, es abogado.

Y no solo eso, vuelves a casarte una segunda vez.

Sí, me casé otra vez.

¿Enamorado como la primera vez que se cruza en tu vida Mari Carmen?

No como tal, pero parecido.

¿Y ahí cuánto tiempo estuviste? 14 años.

Juan Luis, ¿por qué quieres saber qué fue de Mari Carmen ahora?

Pues porque me encuentro solo y quisiera saber qué es de ella.

Como un amigo. Saber qué es de ella, cómo fue su vida, en fin...

Todo eso que llevas dentro, Juan Luis,

¿qué haces con ello? ¿Escribes? Sí, a veces escribo.

¿Qué escribes? Escribí poesía y escribí cuentos.

Es un desahogo para ti. Sí, muy importante.

Cuentos y narraciones de cosas que me pasan y que pienso.

¿Harías algo si te lo pido? Sí.

¿Escribirías una poesía a Mari Carmen

por si al final de esta búsqueda que inicias

llegas a saber qué fue de ella? ¿Te parece?

Sí, sí. ¿Qué le dirías?

Le diría que la rescaté de un pozo,

un pozo del olvido.

Y, en fin, sobre eso.

Y que ahora está ahí.

Sí. Que cierras los ojos y la ves.

¿Ves su recuerdo? Sí, la veo.

Yo sé que el pasado no vuelve,

sé que es imposible. El tiempo no vuelve.

Pero el recuerdo del tiempo se tiene en la cabeza

y el recuerdo sí que no nos lo puede quitar nadie.

"Juan Luis me da algunos datos más

que me ayudan a reconstruir la historia de Mari Carmen.

Su familia abandonó su Galicia natal

para instalarse por motivos de trabajo en Cazalla de la Sierra,

en Sevilla. 12 años después lo hacen en Mieres.

Cuando Mari Carmen tiene 16 años

emigran a Alemania.

Hablo con el consulado

y me aseguran que Mari Carmen abandonó Alemania

hace más de 40 años.

Vuelvo a Asturias en su busca,

la última pista me lleva a Gijón,

a una peluquería donde ella trabajó.

Allí me cuentan que se trasladó a Bilbao

y que es asidua de una academia de baile.

Es allí donde consigo dar con ella.

Me apresuro a ofrecerle la posibilidad de conocernos.

Eres la pequeña de una familia de tres hermanas,

con diferencia de edad, ¿verdad? Sí, la mayor me lleva once años,

la segunda falleció...

Y yo soy la benjamina.

Y, vamos, siempre he sido la benjamina en casa.

¿Eres de recuerdos?

Sí, muchas veces sí.

Eres una mujer de recuerdos. Sí.

¿Qué ha habido? ¿Más sonrisas o lágrimas?

Bueno, yo diría que mitad y mitad.

Últimamente me va de cine.

¡Ahí va! Me gusta mucho. ¿Y por qué?

Bueno, pues he conocido a otra persona...

¿Estás enamorada? Sí.

Y estamos conociéndonos. Llevamos solo seis meses...

y bien, bien. Es más joven que yo...

Pero bueno... ¿Tú qué años tienes ahora?

Yo, 67. ¿Y él tiene?

58 va a hacer.

¿Dónde conociste esta pareja tuya?

En el baile, como todas.

¡Todas tus parejas! La mayoría en el baile.

A mí el baile me encantó desde que era una mocosilla.

¿Cuánto tiempo estuviste en Mieres?

Hasta los 16 años.

A los 16 dejas Asturias.

No, a los 16... mis padres...

Mi padre...

recibe un contrato de Alemania que le mandó una hermana mía

y se va a Alemania.

Y, claro, él allí solo y nosotros en Mieres, como que no.

Entonces nos fuimos mi madre y yo meses después a Alemania.

Te casaste en Alemania muy joven. ¿Qué años tenías?

19. En aquellos tiempos era lo normal.

¿Y fue el primer amor?

(DUDA) No... no.

¿No fue el primer amor? No.

A ver, yo había salido con un chico antes

un poco de tiempo.

¿En Alemania también? Sí.

Y en Mieres, ya sabes, con dieciséis años

lo que tienes son, como nosotros decíamos, refrescos.

Pero amor, no. ¡Con dieciséis años, Dios mío!

¿Tuviste muchos refrescos en Mieres?

Bueno, alguno, sí.

"Mari, viuda de su primer marido,

abandona Alemania en 1975

y se instala en Gijón. Allí conoce a su segunda pareja,

también en un baile,

con quien se traslada a Bilbao, ciudad donde reside.

Hace años que su segunda pareja también falleció.

Hoy Mari ha encontrado un nuevo amor

en otra pista de baile.

Recordamos juntas sus primeros bailes,

aquellos primeros besos con esos chicos

a los que ella llama 'refrescos'".

Mari Carmen, quiero mostrarte una cosa

que me gustaría que leyeras. (ASIENTE)

Me tengo que quitar las gafas porque soy miope y veo mejor así.

(LEE) "Amor del fondo rescatada,

de un fondo creado por lodos,

lodo del carbón y del olvido,

del olvido de los años y los niños.

Me es difícil expresarte

lo que siento ahora, así de pronto..."

(JUAN LUIS) "Pero a mis años, 70, no es raro.

Tiempo hace que dejé de escribir cosas

y entre ellas poesía. Pero no renuncio a volver a verte,

a verte y a remover cosas antiguas".

Juan Luis Pérez Amato.

Si tú y yo estamos hablando

es porque él...

se pregunta qué fue de ti.

Sí, alguna vez quizá yo... Aquí en España igual ya no...

pero en Alemania sí que alguna vez...

Es que la letra, fíjate, es como si me viniera...

me viniera un "flash" de la letra.

Porque sí recuerdo que algo me escribía.

Escribe poesías.

Y todo aquello que le fluye por dentro.

Y esto lo ha escrito para ti.

En ese anhelo de saber qué había sido de su primer amor,

que fuiste tú su primer amor. ¿Sí?

Se lo hice pasar mal al pobre, de verdad.

Yo era muy niña, era... No sé, un poco caprichosa.

Luego como ya sabía que más o menos me iba a tener que ir,

pues tampoco...

Pues con él igual tenía 15 años, no los 16.

Porque a los 16 al acabar el curso me marché con mis padres.

Mari Carmen, ¿te gustaría saber qué fue de él?

Sí, claro que me gustaría. ¿Quieres verle?

Sí. Claro que sí. Me gustaría verle y saludarle.

¿Qué tal, Juan Luis? Bien.

¿Estás bien? Bien, bien.

Nos hemos conocido porque quieres saber qué fue de Mari Carmen.

Sí, eso es. ¿Quién es ella?

Mari Carmen... ¿O quién fue para ti?

Para mí fue una cosa maravillosa

que ocurrió en mi vida, solamente una vez en mi vida.

Y desapareció.

¿Solo una vez en tu vida? Solo una vez en mi vida.

¿Por qué ahora, Juan Luis?

Creo que será el momento en que nos juntemos otra vez.

En que recordemos, por lo menos recordamos.

Aunque no lleguemos a nada, simplemente para recordar.

Sí, porque pretender recuperar un cariño

51 años después,

cuando además fue un cariño corto en el tiempo,

no fue un noviazgo larguísimo... Es... Es arriesgado.

Es difícil, pero...

Pero es arriesgado. Sí.

¿Eres consciente? Sí, sí.

Eso soy consciente plenamente.

Juan Luis,

quiero que me digas

si la mujer de la que estamos hablando

es la de esta imagen.

Sí, es ella.

Sí, es ella. ¿Es Mari Carmen?

Sí.

Pero yo nunca la vi en esa fotografía.

Buscar es un viaje.

A veces ese viaje tiene un final,

otras veces se convierte en un viaje a ninguna parte,

pero en tu caso...

es necesario.

Sí. ¿Es así?

Te he acompañado en una parte del viaje, Juan Luis,

he estado contigo.

Sin embargo,

esta etapa final debo dejarte solo.

Sí.

Que tengas mucha suerte. Gracias.

Te lo digo de corazón. Muchas gracias, de verdad.

(Música emotiva)

¿Eres Mari Carmen? -¿Sabes quién soy?

Estás muy distinta. (ININTELIGIBLE)

-¿Qué tal estás? -Muy bien.

-Cuánto tiempo. -Mucho, hija.

-¿Qué es de tu vida? -Ya ves, estoy buscándote aquí.

-¿Aquí? -Aquí.

-Fíjate en qué sitios.

-En Madrid. -En Madrid.

-Siéntate, nos sentamos un poco.

¿Y cómo me buscabas en Madrid?

-Porque no sabía dónde buscarte. -Ya.

-Querías saber qué era de mi vida. -Claro que quería.

-Ay que ver. ¿Y de la tuya qué?

-De la mía, ya ves. -¿Te has casado? ¿Tienes hijos?

-Estuve casado y tengo un hijo.

Tengo un hijo que está en Barcelona.

-¿Estás separado o estás viudo? -Estoy separado.

-Ah, estás separado. Yo estoy viuda.

-Ya, ya me lo dijo... que tenías dos hijos.

-Dos niñas, sí. -Ah, me dijo que eran dos chavales.

-No, dos chicas.

-La vi cambiada, lógico. Lo que yo pensaba.

Cambiada, con el tiempo, lo normal que cambie.

Pero los ojos son los mismos que siempre.

La mirada aquella es la misma de siempre.

-Bueno, ha sido un encuentro bonito.

Es un recuerdo de juventud.

No me podía imaginar que yo hubiera dejado

tanta huella en una persona porque yo era una niña.

Está claro que el tiempo no pasa igual en cada uno de nosotros.

Hay personas que se quedan varadas en punto de su biografía

como si fueran un barco sin rumbo determinado.

Juan Luis se ha quedado parado

en ese amor casi adolescente

que él considera el más importante de su vida,

a pesar de haberse casado dos veces.

Sin embargo, Carmen tuvo que enfrentarse

a la pérdida de su marido muy joven y a la pérdida de su segunda pareja

y ahí está, con 68 años,

empezando de nuevo, enamorada,

y bailando, como siempre ha hecho.

"Juan Luis encontró a su primer amor,

quizá le escriba nuevas poesías.

La musa de Maribel es su hija Cintia.

Su relación es tan especial

que Cintia vive como suyas dos ausencias importantes

en la vida de su madre".

(Música emotiva)

-Me habla de cómo lo pasaba en el colegio, de las monjas,

y me dice: "Pero esas dos amigas las echo mucho de menos..."

Me cuenta anécdotas: "Nos copiábamos en exámenes..."

Me lo cuenta siempre.

"Cintia tiene 19 años

y ha escuchado muchas veces a su madre Maribel

hablar de Eloísa y Trinidad,

sus mejores amigas del colegio San Manuel,

de las Hijas de la Caridad de Málaga

a las que no ve desde hace ya 45 años.

Estuvieron juntas desde los seis hasta los 14 años.

Las tres compartieron, además de pupitre y aula

las travesuras de la edad.

Tanto le marcó esa etapa de su vida

que siempre ha querido compartir tan buenos recuerdos

con su hija Cintia".

Cintia, tienes 19 años, eres malagueña, estudiante de Derecho.

¿Qué tal va todo? De momento, bien.

Aprobándolo todo y de momento bien. Campeona.

Y yo he venido a tu tierra

porque hay algo que quieres lograr.

Quieres saber qué fue de dos personas.

Sí, de dos amigas de la infancia de mi madre.

Porque de alguna forma quería agradecerle

todo lo que hace por mí intentando que logre uno de sus sueños,

que es encontrar a estas dos personas.

Dos personas de la infancia que eran ¿qué exactamente?

¿Amigas del barrio...? Del colegio.

Compañeras de colegio.

¿Qué colegio? San Manuel.

Es un colegio de mucha raigambre en Málaga, ¿verdad?

Pertenece a la orden de las Hijas de la Caridad,

un edificio muy bonito.

150 años el colegio. Y muy antiguo.

¿Está todavía en pie? Sí, todavía.

Creo que sigue también de monjas, todo igual.

¿Y ella coincide desde que entra hasta que sale?

Sí, entró con seis años y salió con 14 y desde primero

con estas dos personas. Sus amigas.

Tenía más,

pero las íntimas eran ellas y lo compartían todo.

¿Cómo se llamaban?

Una era Eloísa y la otra Trinidad.

¿Tú eres chica sola, también? Sí, soy hija única.

Estáis muy unidas tu madre y tú. Sí, como amigas.

Vamos a todos los sitios, de compras, Semana Santa... todo.

También fuiste una cría muy deseada en tu familia.

Sí, porque mi madre se casó con diecinueve

y hasta los 37 no me tuvo,

porque tuvo tres abortos

y no le detectaban que tenía azúcar en el embarazo.

Entiendo entonces que quieras que cumpla esta especie de fijación.

¿Siempre habla de ellas?

Me habla de cómo lo pasaba en el colegio, de las monjas,

y me dice: "Pero a esas dos amigas las echo mucho de menos..."

Me cuenta anécdotas: "Nos copiábamos en exámenes"...

Me lo cuenta siempre.

"Maribel no sabe que su hija Cintia está buscando a Eloísa y Trinidad.

Muestra de lo estrecha que es su relación

es que Cintia recuerde hasta los apellidos

de las amigas de su madre. Su complicidad no tiene límite".

(Música emotiva)

¿Tu madre qué quería hacer en su vida profesional?

Ella quería ser profesora, lo que pasa es que salió con 14...

porque no había dinero, eran más hermanos y se puso a trabajar.

Y se sacó el título de peluquera que también le gustaba.

Pero le habría gustado ser maestra,

cómo le marcó la época del colegio. Sí, por eso.

¿Tú has ido con ella al colegio? No, no he ido.

Quería ir, pero no he ido.

¿Ha hecho algo durante su vida por saber qué fue de sus amigas?

Es que perdieron el contacto, no tiene dónde mirar.

No puede mirar en la guía. Lo único que sabe son sus apellidos.

¿Cuáles son sus apellidos?

Una se llama Eloísa Sánchez Cañestro

y la otra, María de la Trinidad Lazos de la Vega.

Vale. Voy a tomar nota de los apellidos.

Malagueñas las dos.

Yo creo que sí, estudiaron aquí.

¿Tu madre qué años tiene?

Cumple 57 en mayo.

Tendrán más o menos la misma edad. Sí.

¿Qué significaría para ella retomar...

aquel contacto que se perdió cuando eran crías?

¿Cuándo es la última vez que se ven?

¿A los 14? Creo que sí.

Salen del colegio y nunca más saben de... Ninguna.

No, una se va al instituto, la otra a lo mejor se fue de Málaga,

ella se puso a trabajar. Lo que pasa siempre.

No tiene forma de buscarlas. Solo sabe su nombre y sus apellidos.

¿Y qué sería para ella? (EXCLAMA)

Le daría una emoción increíble.

Y además, de esta forma a lo mejor tan bonita

le gustaría mucho. No sé...

¿Se lo has contado? No.

¿No le has dicho...? No sabe nada.

Un cariño como el tuyo se merece un esfuerzo.

Me gustaría conocer a tu madre, ¿está aquí?

Qué sitio tan bonito este, el Castillo de Santa Catalina.

"Tomo nota de los nombres completos de Eloísa y Trinidad

y me pongo en contacto con el colegio San Manuel, de Málaga.

Prometen ayudarme a buscar entre los antiguos alumnos

que siguen en contacto con el colegio.

Días más tarde, en una llamada me aseguran que ambas amigas,

al igual que Maribel, siguen viviendo en Málaga.

Descubro con sorpresa que la casa de Eloísa

está solo a tres kilómetros de la de Maribel.

A Trini la localizo en Torremolinos.

Me cito con ellas en un hotel cercano al puerto.

¿Cómo estás, Eloísa? Muy bien, buenas tardes.

Bueno, mil gracias por sacar un rato y poder conocerte.

Gracias por invitarme. Porque quería saber...

Quería saber cómo recuerdas tú aquellos tiempos del colegio.

Pues tengo muy buen recuerdo de aquella época,

porque había un buen compañerismo,

compartíamos...

cualquier problemilla que hubiera en la clase,

nos ayudábamos con las asignaturas sobre todo aquellas...

que a lo mejor a unas le costaba más que otras...

Y luego en los recreos jugábamos.

Jugábamos mucho al baloncesto, al mate, que se llevaba mucho.

Y siempre había un ambiente muy grato, de compañerismo.

Y un ambiente de ayudarnos,

sobre todo de ayudarnos y apoyarnos en toda las cosa

que necesitábamos. ¿Qué ha sido de ti en este tiempo?

Pues después estudié C.O.U.

Luego me di cuenta de que me gustaba la enseñanza,

me encantaban los niños, estudié Magisterio...

Luego me di cuenta que dentro de los niños

me sensibilizaba mucho por los niños con necesidades especiales

y tengo la suerte de estar actualmente

trabajando en el Colegio La Colina en el Puerto de la Torre

llevando una clase.

Y gracias a que también tengo un buen grupo de compañeros

y estoy muy contenta. Tengo mucha suerte.

"Eloísa cursó E.G.B. en el colegio San Manuel.

Asegura tener muy buenos recuerdos de los profesores

y sobre todo de sus compañeras.

Ha traído fotos de aquella época. El colegio le marcó tanto

como para acabar siendo profesora de educación especial.

Hace tres años, en un encuentro de antiguas alumnas

dice que echó de menos a más de una compañera".

Son imágenes del colegio.

Sí, las únicas que he podido recuperar.

Las chicas ibais con uniforme.

Sí, además tuve cambio de uniforme.

Al principio era un pichi azul con una camisa blanca,

pero después es que resulta que íbamos pasando de la E.G.B.

y venía detrás pisando Primaria.

Ah, bueno, no, cambiaríais de Primaria por E.G.B.,

en aquel momento, claro. Exactamente.

Aparte de eso, del transcurrir de tu vida profesional,

que has ejercido el magisterio como querías, ¿qué ha sido de ti?

¿Te has casado? ¿Has tenido hijos?

Pues no, no he llegado a casarme, no he llegado a tener hijos.

La verdad es que me habría gustado formar una familia

y tener tres o cuatro niños, pero he hecho otras cosas.

Por ejemplo, me encanta mi profesión,

y los compañeros que tengo. Has sido cooperante.

Sí, estuve hace cuatro años

cuando tuve vacaciones en un voluntariado en Bolivia,

con el tema de la educación especial.

Y ha sido una experiencia...

En mi vida ha habido un antes y un después de aquello.

Y, bueno, hago biodanza, escribo poesía... no sé...

Yo quería recordar aquellos tiempos del colegio San Manuel

de hace 42 años. (RÍE) Solamente.

Que son muchos... Y quería hacerlo

con algunas personas que estabais en aquel momento

y en un curso que era especial para alguien de quien te voy a hablar.

Es que tengo otra alumna, voy a por ella.

Es otra alumna que creo... La recuerdo perfectamente.

Eloísa.

La recuerdo perfectamente. -Yo recuerdo tu cara, cariño.

-¿No te acuerdas? Te tengo en la foto.

-Tu cara sí, pero perdóname... -Mari Trini.

-¡Ay, Dios mío de mi vida!

-Es que era castaña. (ELOÍSA RÍE)

¡Hola!

-Madre mía, nada más que te he visto, qué barbaridad.

"Eloísa y Trinidad tampoco se han vuelto a ver desde el colegio.

Su encuentro es una sorpresa para las dos,

todavía no saben que Maribel es el motivo

por el que las he citado aquí.

Trini tiene dos hijas y dos nietos.

Dice que después del colegio estudió Peluquería,

pero que al nacer sus hijas lo dejó.

Compruebo como entre foto y foto

afloran recuerdos de los viejos tiempos

en los que estaban juntas y hacían trastadas en el colegio,

imitaban a profesores o se ayudaban con las tareas.

Aseguran que no se separaban nunca,

que estaban siempre juntas".

Trini, le he preguntado a Eloísa

si era de las revoltosas de la clase

y se ponía detrás para estar cuchicheando.

(RÍE) ¿Ella no era así?

Era yo más. ¿Revoltosa?

Sí... ¿Quién imitaba a los profesores?

Bueno, hacíamos de todo, sí.

-Yo era la que imitaba a los profesores.

¿Tú imitabas a los profesores?

¡Yo siempre me juntaba con gente que fuera como yo!

(RÍE)

Os habéis preguntado la una a la otra

quién ha tirado del hilo para este encuentro.

Hay una persona que lleva más de 40 años

preguntándose qué fue de sus dos grandes amigas del colegio.

Preguntándose si han sido felices, si lograron sus sueños,

si de vez en cuando piensan en ella.

Si se acuerdan de aquellos tiempos en el recreo

o de aquella excursión de fin de curso

o de aquellas fiestas que se organizaban, o del comedor...

¿Os podríais imaginar quién es?

Su nombre es Maribel, Maribel Torres.

(LAS DOS) ¡Maribel

-¡Las dos!

(RÍE) ¡Madre mía!

Maribel...

(RESOPLA) -Qué fuerte.

Hay algo más bonito, incluso.

Ha sido su hija, con una historia de enorme tenacidad

para que ella naciera, porque Maribel tardó 18 años en ser madre,

y después de escuchar a su madre una y mil veces

hablar de sus dos amigas, de Trini y Eloísa,

quien se ha puesto en contacto conmigo para contarme esa historia,

de tres amigas a quienes la vida separó sin ningún motivo.

Y es la hija la que quiere que su madre, sin saberlo,

pueda conocer por fin qué fue de vosotras.

(RESOPLA) Un poquito fuerte.

Sí, pero hermoso, Eloísa. La verdad es que sí.

Ha sido una sorpresa muy bonita. No me la esperaba.

Muchos años... Te recuerdo.

La verdad que sí.

¿Os acordáis de ella?

¿Le pones cara?

-Sí, pero le pongo cara de aquella época.

-Igual que yo.

Pero a ti sí te he conocido nada más que te he visto.

-¿Sí, tengo la misma cara? ¿Igual de dura?

-Te he visto hoy en fotografías.

Quiere decir... ...que tengo fotografías.

¿De entonces? Sí, en el bolso.

¿Guardas en el bolso esas fotografías

de tus compañeras de colegio? Sí, de San Manuel.

¿Tanto os marcó el paso por el colegio?

Sí.

-Hombre, sí nos marcó. -Sí.

-Es que si no, no estaríamos aquí.

La verdad es que no me lo creo.

Ya te digo...

Las palabras se quedan a veces cortas

para poder expresar tantos cosas del corazón y del alma,

para expresar las emociones las palabras se quedan muy cortas.

¿Os apetece contarle

a Maribel qué ha sido de vosotras?

Por supuesto. Vamos a ello.

(LAS DOS) Vale.

¿Estás bien, Maribel? Muy tranquila.

Así me gusta, dame las manos.

(RÍE) Campeona.

Malagueña, de pro. Sí.

Hace 42 años que dejaste el colegio San Manuel,

¿tienes recuerdos todavía? Muy buenos.

Ojalá si el tiempo volviera atrás

lo repetiría todo desde el principio otra vez.

¿Y por qué? Porque me lo pasé muy bien allí.

Entraste con siete años y te fuiste con 14.

Fíjate si ha pasado tiempo, pero lo tienes muy presente.

Te has llevado al momento en el que estás ahora recuerdos,

pero de forma consciente, es decir...

Pasas por el colegio,

conservas contacto con las profesoras...

¿Y tus compañeras? He perdido el contacto con ellas.

Lo tuve un poco de tiempo,

pero después se fueron.

Una se fue de Málaga a vivir fuera

y la otra lo que le pasó es que la madre tenía negocio

y se fue con ella.

Y ya se casaron... Eso es lo que más siento.

Cuando estabas en el colegio querías ser maestra.

Es que te encantan los niños. Sí, de siempre.

A mí mi padre tenía negocio

y las vecinas de allí que tenían niños pequeños

las niñas lloraban para venirse a la tienda

para que yo les diera de comer. Porque no comían en su casa.

¿Por qué no lo lograste?

Mis padres no pudieron darme esa carrera.

Ya nacieron mis dos hermanos...

las cosas se torcieron un poquillo.

Pero mi ilusión era esa y ser peluquera.

Como no conseguí una cosa, me metí en la otra

y la otra sí la conseguí.

Me ha contado muchas cosas Cintia, tu hija.

Lo principal que me ha contado es la conexión que tenéis.

Mucha. Es una unión demasiado.

Yo muchas veces digo: "Yo no sé lo que haría

si yo no la hubiera tenido".

Lo hacéis todo juntas. Exactamente.

Dice que eres su mejor amiga, que te cuenta todo...

Viajáis juntas, vais al cine, compartís "hobbies"... todo.

Es verdad. Para mí mi hija es una parte de mí,

pero es como si yo me desdoblara con ella.

Me ha hablado de la conexión, de la unión, del vínculo,

del cariño, de la complicidad... Me ha hablado de agradecimiento.

Ella sabe que la suya es una historia de tenacidad,

de tu tenacidad por tenerla. Luché mucho por ella.

Pero ella no me tiene que agradecer nada.

Me ha puesto un encargo.

¿Cuál? Me ha trasladado algo

de lo que tú muchas veces hablas y compartes.

Y puesto que ella no sabe cómo hacerlo

me ha dicho: "¿Teresa, tú me puedes ayudar?"

"Mi madre quiere saber qué fue de dos personas de su infancia".

Dos niñas. (INAUDIBLE)

¿Quiénes? Eloísa y Mari Trini.

Que no las he vuelto a ver.

Desde hace 42 años. Sí.

¿Quiénes eran ellas? Mis amigas.

Mis amigas del alma de siempre.

Lo hacíamos todo juntas allí.

Porque entonces no había niños allí, era un colegio de monjas.

Jugábamos, hablábamos a las casas,

hacíamos los deberes en la casa de una, de otra...

Si una faltaba,

estábamos en la casa mirando por qué no había venido...

Hasta copiando en los exámenes. Hasta copiando.

Qué mal ejemplo. Fatal.

Pero hasta eso. Porque las bancas eran tres

y cuando la profesora se daba la vuelta nos pasábamos los exámenes

y la que había estudiado era la que rellenaba. Hasta eso.

Eran las hermanas que no tenías en una familia de cuatro hermanos

pero tres varones. Tú eras la única chica.

¿Por qué se perdió el contacto,

si erais tan amigas como hermanas? No lo sé.

No lo sé. Fue al salir del colegio.

No, yo después las he visto,

pero ya eran otras vidas.

Ya se habían echado novio, salían con sus novios,

ya te digo: se mudaron... No he vuelto a saber de ellas.

Yo qué sé... un montón de años.

Mari Trini... (RESOPLA)

Ni una carta ni un teléfono... Se mudaron.

Fui a buscarlas, que sabía dónde vivían. Se mudaron.

¿Vivían en Málaga? Sí, sí. Cerca de donde vivía yo.

Yo iba andando a su casa y ellas igual a la mía.

Quiere decir que podrían estar en cualquier sitio.

¿Por qué crees que sería importante...

saber qué fue de ellas ahora? Sería mucho para mí.

Eran mis amigas.

Las primeras que tuve.

Y además yo guardo muy buen recuerdo de ellas.

Nos llevábamos muy bien, no nos engañábamos,

nos respetábamos... íbamos las tres a una,

todo nos parecía bien, las familias se conocían...

Eran mis amigas.

Las que verdaderamente eran mis amigas en la niñez.

Maribel... Dime.

Yo sí sé qué fue de Eloísa y qué fue de Mari Trini.

¿De verdad?

Yo lo sé.

¿Y...?

Cuéntame.

No me digas.

Tu vida es una lucha...

Una lucha por ser madre,

una lucha por criar una familia,

una lucha por ser feliz a tu manera.

Sí.

En esa vida tuya vas a dar un paso.

¿Cuál...? Pero no te puedo acompañar.

Ten fe y confía. Suerte.

(Música emotiva)

(EXCLAMA) ¡Ay, no me...!

(GRITAN CONTENTAS) -¡Trini! ¡Ahora sí!

(MARIBEL) ¡Sí!

(MARIBEL LLORA DE EMOCIÓN)

¿Cómo estás? ¡Ay, Eloísa!

¿Cómo estás, mi vida? ¿Cómo estás?

(MARIBEL LLORA)

¿Cómo estáis? (ELOÍSA) Muy bien.

(MARIBEL LLORA) ¡Sabía que esto no se había roto!

¡Sabía que no!

-Qué guapa estás. -Vosotras también.

-¿Cómo estás? -Muy bien.

-Un abrazo que yo lo venía soñando desde hace 40 años.

Fuerte, maravilloso, especial...

Sin comparación.

-¿Tenéis niños? (TRINI) -Yo tengo dos hijas.

Y dos nietos de la primera hija.

-¡No veas, dos nietos!

-Sí, una niña con siete años que va a cumplir

y mi Brian que tiene tres años.

Ahora ya estaremos en contacto.

Nos veremos, hablaremos de nuestras cosas

que hacíamos en el colegio...

Y la verdad es que recordaremos muchísimas cosas que vivimos.

-¿Y a ti cómo te ha tratado la vida? -No me puedo quejar.

Me ha tratado bien. -¿De verdad que sí?

-Sí, tengo un trabajo muy bonito.

Trabajo con niños de educación especial.

Y esos son mis niños. (RÍE)

-¡No veas! Oh, esto no me lo esperaba yo.

¡Cuánto tiempo he tardado en veros!

Os he buscado por todos los sitios. -Muchos años, sí.

-Lo hemos pasado muy bien allí, ¿verdad?

-Mucho, sí. Una época muy buena. -¿A que sí?

-Muy buena. -¡Yo no me lo creo!

¡No me lo creo!

-Estoy feliz, claro. Mucho.

Como dice la frase: "Hoy puede ser el comienzo de algo hermoso".

Algo que se ha vuelto...

a conectar ese hilo que se perdió por circunstancias de la vida...

Lo hemos vuelto a recuperar y no pensamos volverlo a perder.

Decía: "A Mari Trini la de años que hace que no la veo".

"La de veces que he ido a su casa". Y a ella lo mismo.

Y digo: "Increíble, la de años que hace que no veo a ninguna".

Digo: "A lo mejor las veo por la calle y ni las conozco".

-Claro... -No, no hemos cambiado tanto.

(RÍE)

-Estamos iguales.

-Yo estoy un poco más rubia. -Igual que yo.

Cuánta verdad había en ese abrazo final

de reencuentro entre las tres compañeras del colegio.

Cuánta verdad hay en los recuerdos que dejan las situaciones

que se vivieron poniendo mucho corazón.

Y eso que yo he tendido una trampa a Maribel.

Le he sugerido que a lo mejor

sus amigas no se acordaban de ella con la misma intensidad.

Pero no se puede engañar al cariño de verdad.

Se acordaban las tres. Las tres necesitaban reencontrarse.

(Música emotiva)

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Dime qué fue de ti - 29/08/16 (1)

29 ago 2016

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Reencuentro de Antonia Segura Aceituno con su familia por parte de padre.
"Música en Suiza" 
Jose Manuel busca a Ginés, su amigo de Suiza.
"La chica del baile"
Juan Luis busca a Mari Carmen.
"Mi madre se lo merece".

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