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No recomendado para menores de 12 años Días de cine - 23/11/17 - ver ahora
Transcripción completa

Hola, ¿qué tal? Buenas noches, bienvenidos a "Días de cine".

Estrenos, festivales y una voz que sigue resonando con fuerza

10 años después de su muerte, la de Fernando Fernán Gómez.

Comenzamos.

(Música)

Todos ustedes son sospechosos.

Kenneth Branagh dirige y protagoniza una nueva versión

del clásico de Agatha Christie.

No es un juego, es un hijo, es para el resto de tu putada vida.

Tras "10 000 km", Carlos Marques-Marcet

encuentra tierra firma con un excelente plantel de actrices.

Genial, controvertido, polifacético, imprescindible.

En "Días de cine" recordamos al gran Fernando Fernán Gómez.

¿Pero de dónde habéis sacado a este monstruo?

(Música)

Seis años después del estreno del drama "Tenemos que hablar de Kevin",

la directora británica Lynne Ramsay

estrena ahora un thriller con trasfondo de abuso de menores,

implicaciones también políticas.

Es una película que está magníficamente protagonizada

por Joaquín Phoenix en un papel de sicario,

un personaje tremendo que termina protagonizando

casi una historia de redención.

(Música)

Joaquín Phoenix es el protagonista absoluto

de "En realidad, nunca estuviste aquí",

un thriller enfermizo firmando por la británica Lynne Ramsay,

en el que encarna a un matón por cuenta ajena,

un violento pragmático, metódico, taciturno,

de pasado tortuoso como niño maltratado

y como marine curtido en lo peor de las guerras recientes,

atado únicamente al afecto de una madre demenciada.

Sicario implacable, especializado en rescatar a menores

atrapadas por oscuras redes de trata.

Cuando me puse a escribir el guion, lo primero que hice

fue colgar una foto de Joaquín Phoenix, sabía que era él.

Cada vez que me preguntaban por el actor, decía: "Es Joaquín Phoenix".

Mientras lo estaba escribiendo, en mi cabeza el personaje era él,

porque creo que aporta humanidad a la película

y a la vez es escalofriante,

nunca sabes qué va a ser lo siguiente que va a hacer,

es muy impredecible.

Eso es muy emocionante para la película, para mí, para el personaje,

porque no sabes qué esperar.

Personalmente, creo que es el mejor actor del mundo,

claro que no soy objetiva.

(Música)

Lynne Ramsay, autora también del guión inspirado

en una novela de Jonathan Ames,

construye una película ritual, pulcra,

formalmente despojada, que evita mostrar la violencia

de forma explícita,

como si siguiera el rastro sanguinario

de ese individuo peligrosamente eficaz

al que los imprevistos conducen paradójicamente

a algo parecido a una redención.

Intenté que la película describiera esa evolución de la violencia.

Al principio, el personaje tiene un comportamiento mecánico,

es alguien que hace bien su trabajo, sin más,

hasta que las piezas empiezan a desmontarse

y las tiene que volver a remontar.

Esa era la intención.

La cineasta, que se dio a conocer con "Ratcatcher"

y, sobre todo, con la sórdida "Tenemos que hablar de Kevin",

se demuestra inclinada a contar historias especialmente turbias,

intensas y retorcidas,

que hablan de personajes cerrados sobre sí mismo

como síntomas de algunas patologías contemporáneas.

Hay muchas películas violentas y el público disfruta

esa violencia en cierto sentido,

pero yo quería desvelar lo que se esconde debajo de ella,

es un poco como cuando Lynch se adentra en el césped

y filma unas hormigas en "Terciopelo azul".

Bajo la superficie de lo que parece un mundo normal, solo hay oscuridad.

Quería abordar así la violencia.

Siempre me planteé mostrarla desde el punto de vista del personaje,

un personaje mecánico, de tal forma que el público

acabe preguntándose: "¿Dónde estamos?"

Y todo eso se vuelva cada vez más surreal

y el mundo deje de tener sentido.

Es algo que me planteé desde el principio.

En algunas películas, ves lo que ocurre o ves las consecuencias,

pero todos sabemos ya cómo son esas cosas

y sus empresas más poderoso da rienda suelta

a la imaginación del espectador.

Es algo que existe desde el cine mudo.

(Música)

Podríamos definir "Tierra de Dios"

como una especie de "Brokeback Mountain",

pero situada en la campiña inglesa con granjeros en lugar de cowboys.

Si aquella estaba dirigida por Ang Lee,

casualidades de la vida, este es el debut en la dirección

de un director que se llama Francis Lee.

También nos cuenta una historia de amor complicada, muy sincera,

entre un granjero que se deja el alma en la tierra

y un emigrante rumano que llega a trabajar en la granja.

"Tierra de Dios" llega a nuestras pantallas

tras un amplio recorrido por festivales,

donde ha ido cosechando buenas críticas

y algunos premios, como a la Mejor Dirección en Sundance.

Se trata, por lo tanto, de un debut afortunado,

que tiene a su favor una historia muy personal de corte autobiográfico

donde el recuerdo de la campiña inglesa

en su versión más áspera resulta fundamental.

Todo empezó con un paisaje.

Yo procedo de esa región de Reino Unido,

los Peninos en Yorkshire del oeste, en el norte de Inglaterra.

Mi padre, que es ganadero de ovejas,

sigue viviendo allí, donde yo me crié.

Quería explorar ese paisaje por lo mucho que determinó lo que soy,

física y emocionalmente.

Por un lado, tuvo un efecto increíblemente creativo,

expansivo y liberador,

pero por otro lado también era muy aislante, brutal,

difícil y problemático.

Quise explorar esas dos facetas.

Yo me crié rodeado de ganado, para mí era algo cotidiano,

mi rutina diaria.

Sin embargo, no había visto nunca una película

que representase ese mundo tal y como lo había visto.

Yo quería asegurarme de representarlo tal y como lo había vivido.

Me parecía importante también, para el aspecto emocional de la historia,

como herramienta para reflejar la relación emocional

entre Gheorghe y Johnny.

Por supuesto, el modo de ser rural

exige una especie de fusión con el decorado.

Y eso funciona a la perfección, quizá porque Francis Lee

sabe muy bien lo que quiere, lo que quiere contar.

Mi forma de abordar las historias es partiendo

de un punto de vista muy personal y emocional de los personajes.

Siempre supe que el personaje de Gheorghe

tenía que ser un forastero.

Trabajando en un desguace,

recuerdo que uno de mis compañeros era rumano.

Nos hicimos muy amigos, me impactó su experiencia de inmigrante

y me asombró su forma de lidiar con ello.

Su perfil encajaba perfectamente en Gheorghe.

Inevitable pensar en aquel film pionero, "Brokeback Mountain",

donde a diferencia de "Tierra de Dios",

el entorno sí parecía aportar obstáculos

para el desarrollo de una relación homosexual.

A mí me encanta "Brokeback Mountain", pero no creo que tuviera

una intención consciente de citarla mientras hacía "Tierra de Dios",

creo que son muy diferentes.

Tengo que decir una vez más que se trata de una película muy personal.

Yo nunca tuve problemas con mi sexualidad

en la comunidad donde crecí.

Quizás no estén muy dispuestos a sentarse para hablar del tema,

pero tampoco lo rechazan.

Quería abordar la idea de que no es necesario marcharse

de esas pequeñas comunidades rurales para encontrarse a uno mismo

en un entorno urbano, en una gran metrópolis.

Te puedes quedar allí y tener una vida muy feliz.

(Música)

Gerardo, esta semana y siempre, es importante recalcarlo,

estamos concienciados con la infancia

y hay dos películas, españolas las dos,

que nos hablan de la infancia desde un punto de vista muy distintos.

Hay que recomendarlas.

Una está en cartel todavía desde que se estrenó,

que es "Verano 1993", de Carla Simón, una película que a mí me gusta mucho,

candidata al Óscar, además.

Y nos cuenta una historia que además es muy personal de ella,

su infancia después de haberse quedado sin padres.

La otra se estrenó hace poco,

está producido por nuestro amigo Juan Antonio Bayona,

"El secreto de Marrowbone".

Está rodada en inglés, pero es española la producción,

y cuenta la historia de unos niños que huyen

de un padre que es maltratador,

algo que, por desgracia, es más normal de lo que quisiéramos.

Seguimos recomendando, por ejemplo, el Festival Márgenes,

que se celebra aquí, en Cineteca, esa mirada al cine iberoamericano.

Efectivamente, Márgenes que ocupa todo el mes de diciembre.

Empieza este fin de semana

y tiene sede en varias ciudades de América y España,

y, además, se ve permanentemente online.

Este año trae a Luis Ospina y hace un homenaje a Glauber Rocha,

que es un cineasta brasileño, el más clásico.

Hablando de cineastas brasileños, Novo Cine 2017

también se celebra estos días.

Novo Cine, que es la iniciativa de la Embajada en España de Brasil,

que presenta el cine brasileño más reciente.

Ahí se va a poder ver esta semana "Elis",

con el director de la película, que no estuvo en Huelva,

una película que Alejo, que sé que la ha visto,

le ha encantado.

La Casa Encendida siempre hay propuestas muy interesantes

y vamos también a incidir en una de las últimas propuestas.

Mira, ahora que está en cartel también "Los demás días",

una película que tiene que ver con estas cosas, que se llama "Unrest".

Es un documental sobre el síndrome de fatiga crónica.

Está muy bien, viene de haber tenido mucho éxito en Sundance,

y es entrada gratuita hasta completar aforo.

Para hablar del FICC, tenemos que viajar hasta Cartagena,

porque es el Festival Internacional de Cine de Cartagena,

que este año tenemos a Alberto como jurado.

Alberto está ahí de jurado. Son cortometrajes.

Suelen ser bastante interesantes.

Este año, entre otras actividades,

tienen un ciclo de películas de John Ford para niños,

para enseñarles los intríngulis del maestro.

Qué maravilla, aprender ya con John Ford desde pequeños.

¿Y en Mérida?

En Mérida, está el Festival de Cine Inédito de Mérida,

que lleva, como su propio nombre indica,

ese cine que todavía no ha llegado

ni siquiera a las pantallas españolas a una ciudad como Mérida,

donde no tienen mucha ocasión de ver esas grandes películas.

Me están llegando muy buenas referencias de "Tesnota",

que es la película que preestrenamos

la semana que viene, el próximo martes.

"Tesnota" es una película rusa, potente,

y, bueno, que la gente mande su e-mail como siempre,

que nos desbordan con sus e-mails a nuestro correo

y en el nombre "Tesnota".

En el Cines Paz. En los Cines Paz.

Y como en el programa

estamos teniendo una mirada hacia la infancia,

en tus lecturas también nos recomiendas cosas

que hablan de infancia. "Mi tío".

Tiene referencia,

porque es la novelización que hizo en su día Jean Claude Carrière

por contrato de Jacques Tatí de su película "Mi tío",

que acabaría ganando el Óscar.

Es una novela del año 1959, que se ha reeditado ahora en España.

"Mi tío", aparte de ser la mirada de ese sobrino, sobrina,

sobre ese tío, que era Jacques Tati,

que es una película preciosa que ganó el Oscar

y un libro muy bonito.

Pues una bonita lectura para recuperar en este programa.

Muchas gracias, hasta aquí las recomendaciones de "Días de cine".

(Música)

El Festival de Gijón siempre ha apostado

por un cine de autor de calidad.

En su edición número 55 comienza una nueva andadura,

ahora bajo la dirección de Alejandro García Castaño.

Un año más, "Días de cine" ha estado allí.

(Música)

Cuando se escribe esta crónica, es lunes y estamos en Madrid.

Ello quiere decir que hemos asistido

a la 55 edición del Festival de Gijón

durante el primer fin de semana,

cuando aún quedaban por presentarse

muchas de las películas más atractivas,

en las que no podremos detenernos.

Se trata de los últimos trabajos de Hong Sang-soo, Abel Ferrara,

Bruno Dumont o Julia Solomonoff.

Todos ellos incluidos en la Sección Oficial

que cuenta con 15 títulos.

Asimismo, resultan muy golosas otras proyecciones,

como "Grandeza y decadencia de un pequeño comercio de cine",

de Jean-Luc Godard,

o "24 frames", del desaparecido Abbas Kiarostami.

(Música)

Te pido perdón por enamorarme.

Los nombres citados ya nos dan una idea

de la línea que pretende seguir Alejandro García Castaño,

que tomó las riendas apresuradamente en el mes de abril,

con todo el trabajo por hacerse

debido al abrupto cambio no claramente explicado

de responsable en la dirección.

(Música)

Hemos tenido que trabajarlo

con menos tiempo del que nos hubiese gustado.

Pero, bueno, el festival se mantiene

en un nivel de presupuesto similar al del año pasado,

también en el número de películas, e incluso, bueno,

ha aumentado un poco el número de películas.

Contabilizando siempre cortometrajes y largometrajes, son 177,

que yo creo que es un buen tamaño para un festival internacional.

Luego, estamos muy contentos de tener esas premieres mundiales,

26 premieres mundiales en el festival, cuatro europeas,

y, luego, estrenos importantes como el de Eugène Green,

que es la premier mundial en Gijón,

o la película de Marc Recha, que también se estrena mundialmente.

Creo que engrandecen bastante el festival.

(Música)

Un premio es como decir: "Bueno, te queremos, nos gusta lo que haces".

Y el que lo recibe tiene una sensación de confianza.

(Música)

Lissandra Alonso apadrina

con la producción a su mujer, Constanza Novick,

en su debut como directora de largometrajes,

con "El futuro que viene".

Novick se ha prodigado como guionista de series televisivas

y nos parece que su ojo afina la mirada

para captar la psicología de sus dos mujeres protagonistas,

Dolores Fonzi y Pilar Gamboa,

y reflejarla en situaciones y diálogos atinados

de la vida cotidiana.

Yo pensé que eras escritora como Flor.

-Sí, sí, es escritora. -No, no, soy escritora.

-Creo que sí hay muchos temas que recuerdan la película,

no diría tópicos, pero sí temas que tienen que ver con lo femenino,

que tienen que ver con el lugar de la mujer,

con el lugar de ser madre,

con el lugar de debatirse

entre el éxito profesional y la maternidad,

lograr el equilibrio con una pareja, luego el despertar sexual

o el despertar al amor.

Hay un montón de temas que están ahí.

Suiza es un país de recios contrastes

que solemos reducir a los tópicos.

Lo que pocos podían imaginar

es que detrás de la opulenta fachada del bienestar económico

y la robustez de sus bancos,

las mujeres carecieran del derecho al voto hasta 1971.

Incluso el cantón de Appenzell mantuvo ese atraso hasta 1991.

De la lucha por algo tan elemental

se ocupa una comedia costumbrista y simpática,

eficaz y hábil en el reparto de culpas y responsabilidad social,

que busca seducir a la academia de Hollywood.

De la Suiza del pasado reciente a la Argelia de hoy,

que trata de superar heridas históricas.

Karim Moussaoui estructura su película en tres relatos

con un común denominador no demasiado evidente,

si no fuera por un sutil sentido de la fatalidad,

a la que no pueden escapar los personajes

con un distinto nivel de dramatismo.

Un rico promotor, testigo cobarde de un hecho criminal,

dos jóvenes que se debaten sobre sus sentimientos

y un neurólogo enfrentado a una grave responsabilidad.

Buen cine de un país vecino que apenas conocemos.

Las tres historias hablan

de la imposibilidad que tienen los personajes

de escapar a su contexto, a sus condicionamientos,

porque se enfrentan a situaciones nuevas,

que les empujan a ir hacia cosas que no pueden controlar.

Pero de todas, la que nos sedujo

fue la última película de Marc Recha, "La vida lliure".

Recha trasplanta las aventuras, sueños e imaginación de dos niños

a la isla de Menorca ambientada en 1915.

La poesía de Josep Pla y William Faulkner

flotando en el azul mediterráneo

con la impotente presencia de Sergi López,

al que solo le faltan el parche en el ojo y la pata de palo.

Es una amalgama de 10 000 cosas leídas, revisitadas y contadas.

Desde los relatos de Josep Pla, el escritor,

en el volumen este de "Aigua de mar", "Agua de mar",

a cosas que hemos leído desde pequeñitos.

(Música)

La sección Enfants Terrible,

que cuenta 20 ediciones en el Festival de Gijón,

tiene el objetivo de acercar el cine a las aulas

para que sirva de nutriente intelectual del público juvenil.

Más de 180 000 alumnos han pasado en estos años por las salas.

(Teléfono)

Algunas producciones son apropiadas

para los más pequeños y adolescentes,

aunque resulten demasiado elementales para los adultos.

Tal es el caso de la producción alemana "El milagro de la montaña",

una amistad inesperada,

de la que cabe resaltar, en primer lugar,

el descubrimiento de la joven Mia Kasalo,

una niña de 14 años, cuyo desparpajo promete traducirse

en buenas dotes interpretativa.

La canadiense "Weirdos" es más aprovechable

y abarca un espectro de edades sin límite.

Dos chicos adolescentes se embarcan en un viaje

que, como el del filme anterior, como siempre sucede,

tiene mucho más recorrido por el interior de la personalidad

que por el exterior, de los paisajes.

La pareja de novios consigue engañar a su respectiva familia

para lanzarse a la aventura de la carretera,

pero las expectativas de cada uno son diferentes.

Cuando se descubren, el filme nos recuerda

que el proceso de maduración es doloroso.

(Canción en inglés)

(Música)

Philippe Garrel llegó a Gijón con la tercera entrega

de su trilogía de los celos.

El rodaje en blanco y negro y sus 76 minutos de duración

son la palpable demostración de que a la necesidad

se convierte en virtud cuando hay talento y buena madera.

Un maestro que reduce obligadamente sus presupuestos

y consigue radiografiar en miniatura

los vaivenes sentimentales femeninos.

Con los efectos de la crisis, tuve que reducir a la mitad

los días de rodaje y el presupuesto.

Rodando dos veces más rápido

conseguí hacer la primera película muy corta,

de una hora y cuarto.

Lo decidí a propósito, porque pensé que sería más barata de producir

que de una hora y media.

(Jota)

De repente, la justicia asoma en la pantalla.

La memoria de los vilmente asesinados y enterrados

en las cunetas grita, nada menos que 80 años después,

en una película que le da voz a sus hijos

para pedir que sean rescatados y tratados con dignidad.

Hay tanta nobleza en esas voces, tanta necesidad de justicia

que nada de lo cinematográfico,

ningún desacierto técnico o artístico consigue acallarlo.

Sí, los muertos en paz se dejan, pero en su sitio donde tienen que estar,

no en una cuneta.

(Canción en inglés)

"Indestructible, el alma de la salsa" es un viaje vital y musical

de la mano de un flamenco, Diego el Cigala.

Un documental que funciona también como un doble homenaje.

Por un lado, a su mujer fallecida, y, por otro, a la música,

lo que ha dado sentido siempre a su vida.

A priori puede parecer extraña esta conexión

entre estos dos géneros musicales,

pero no es raro si tenemos en cuenta de quién nos lo está contando,

una persona absolutamente inquieta

y dispuesta a tender siempre puentes.

Diego es un artista universal.

Sabemos en Brasil que no es brasileño,

sabemos que en Argentina no es argentino,

sabemos que en Colombia no es colombiano

o en México que no es mexicano, pero es nuestro Diego.

-La explosión musical que yo tengo empieza aquí.

(Música)

Sin la música, yo estaría perdido.

Indestructible.

Sin la música, no sería nada.

Para mí el cantar lo es todo.

Aparte del flamenco, a mí es que me gusta muchísimo la música.

Indestructible.

Yo tengo ese desfogue que es mi flamenco y música.

Yo te quiero.

Siempre he estado en el mundo del flamenco,

porque flamenco soy.

Pero, claro, ya cuando conocí a Bebo,

conocí a mi héroe.

Tiene lágrimas negras como mi vida.

Gracias al piano del maestro Bebo Valdés,

yo dejé de ser el ser ese flamenco venido de una guitarra

y cuando encontré el piano de él se me abrió el mundo, un abanico.

El alma de su tierra.

Ha habido también muchos momentos en este disco

en los que ha estado él muy presente.

La melodía.

Hace unos años, Diego el Cigala y Bebo Valdés

abrieron la puerta a la fusión

entre el flamenco y las músicas latinas.

Si en aquella ocasión hicieron suyo el bolero,

en "Indestructible" se respira la pasión por la salsa.

La compañera del cantaor, Amparo Fernández,

fue el alma del proyecto.

Siempre decía mi compañera, decía:

"Se trata de hacer 11 temas, como el que va a un sastre

a hacerse 11 trajes".

Tienen que ser los 11 temas que vayan a la voz de Diego el Cigala.

(Música)

Lamentablemente, Amparo falleció

antes de que su sueño fuera realidad,

y El Cigala decidió seguir adelante, plasmando también en un documental

un proceso creativo que respira verdad.

Había muchísima emoción, muchísimos recuerdos

y ha habido muchos lloros detrás de cámaras.

Moreno soy porque nací de la rumba.

Me voy a encontrar con diferentes culturas musicales,

pero que todas tienen que ver con la palabra salsa.

-Las cosas que tienen magia y que tienen corazón

y que conectan son las populares.

(Música)

Coincidiendo con el estreno del documental,

Diego el Cigala va a presentar en sociedad

el resultado de su empeño.

Cuando la pasión, la entrega y el talento se unen,

el resultado solo puede ser sobrecogedor.

En cada plano, en cada nota y en cada palabra de "Indestructible",

palpita el corazón de unos creadores que, siendo muchos,

parecen fusionarse solo en uno.

En principio, el disco, en vez de llamarse "Indestructible",

el disco se iba a llamar "Irrepetible".

Era tanta, tanta emoción, eran tantos genios juntos,

que a mí me hicieron sentir como si yo ya hubiera vivido

ese viaje con ellos, digámoslo así, en otra vida.

Lo único que me decían ellos es: "Cántalo y llévalo a tu terreno.

Llevarlo a su terreno, que nosotros vamos a estar ahí detrás.

"Indestructible, el alma de la salsa"

es una carta de amor a la música, pero también a la vida,

a la amistad y, sobre todo, al amor.

Esos genios fueron la salsa y serán la salsa por siempre,

porque la salsa es indestructible.

Indestructible.

La gente quiere estar contenta, qué le vamos a hacer.

Tras la revelación que supuso "10 000 km",

película por la que consiguió el Goya a Mejor Director Novel,

Carlos Marques-Marcet estrena ahora una nueva historia

donde sigue reflexionando sobre el amor y la desconexión

que se establece en algunas parejas cuando sus miembros

están en estadios distintos.

En esta ocasión, el director catalán nos sitúa en los canales de Londres

para hablarnos de una historia de amor

con la paternidad como eje argumental.

Hacía tiempo que veía con la idea de hacer una película

sobre la pregunta, sobre la cuestión de tener hijos o no.

Veía alrededor muchas parejas que lo dejaban

porque una parte quería tener hijos y la otra no,

¿y qué pasa con este conflicto

y por qué es un conflicto tan frecuente

a mi alrededor?

-Eso pasa dentro del contexto de lesbianas en un barco.

-Aparece un tercero en discordia, que soy yo,

que soy el mejor amigo de una de ellas,

de la que no quiere tener hijos, y me uno, casi de una manera casual,

y entre borracheras, me uno a eso de tener hijos.

O sea no tienen dinero para pagar una clínica, tal,

y ahí aparezco yo con mi semen.

El punto de partida, por qué decidí que fueran dos mujeres,

es una cuestión puramente dramática,

me di cuenta de que muchos de mis amigos heterosexuales

que tenían hijos había un punto de casi accidente.

De que en la decisión de sí no, sí no,

hay, bueno, venga, lo hacemos, ya estás embarazado, pues lo tenemos.

Para una pareja de mujeres es un poco más complicado

porque no es simplemente olvidarse de tomar la pastilla.

Es una operación un poco más científica.

Tiene que ser más clínico, tiene que haber un donante

y una serie de cosas. Es otro rollo.

Es mucho más complicado.

-Lo que sí es cierto es que tenía muchas ganas de retratar

una amistad en el cine entre un hombre y una mujer

le gustan las mujeres.

Hay un tipo de complicidad que no he visto en el cine

y que tengo yo con muchas amigas mías.

Nos reímos un montón, que somos muy cazurros

y haces comentarios a veces sexistas.

Viendo a una mujer haciendo comentarios sexistas...

Diciendo: "Ay, pero qué he dicho".

Pero, si lo puede hacer ella, lo puedes hacer tú.

-Pero puede ella.

-Es fuerte y sexy, mírala.

-Tenía ganas de hacer una película con David y Natalia.

Y era como, ostras...

Era un poco enseñar la amistad que ellos habían desarrollado

a lo largo de "10 000".

-Carlos, cuando terminamos "10 000 kilómetros",

eran las 8:00 de la mañana, llorando,

porque justo habíamos hecho el último plano

y él me dijo: "Nat, quiero hacer otra peli contigo".

Digo: "Vale, pero esta tiene que ser una comedia,

porque estoy harta de llorar y quiero tener un momento,

cuando estoy vestida de monja". Y él: "Vale".

-Supongo que "10 000 kilómetros" en parte la hice

para aprender a rodar en interiores,

pero acabas un momento diciendo: "Necesito rodar en exteriores ya".

Y claro, llegando a esos canales de Londres. Cómo filmarlos.

¿Dónde pones la cámara, cómo haces el plano general?

Esa tensión entre el paisaje y el rostro.

Quizá no me interesa tanto la cuestión romántica del amor,

sino de la dificultad para construir un proyecto común

en la manera que nos han educado.

Tan hedonista, en parte bonita,

de poder buscar la manera de realizarse,

hacer lo que quieres, de sentirte pleno, de ser feliz.

Pero ¿cómo se combina eso cuando quieres construir una vida

con una persona y cómo se construye con dos personas,

que es más difícil, no?

Existen películas difíciles de clasificar

y eso le sucede, por ejemplo,

al segundo largometraje de Ana Murugarren.

"La higuera de los bastardos" es un drama que está basado

en la obra homónima de Ramiro Pinilla

y protagonizado por Karra Elejalde.

Hemos dejado que sean ellos, directora y actores,

quienes nos cuenten y clasifiquen esta película.

¿Seguro que es rojo? -Sí, sí. Republicano de toda la vida.

-Para mí es la historia de un hombre y un niño.

Y cómo esa relación da lugar a una situación

en la que un asesino, Rogelio, puede convertirse en otra cosa.

-¡Que no me mires así, joder! -¡No ves que es un crío, coño!

-Un crío estrella. -Le matarás, ¿verdad?

-Yo lo que creo que pasa a este hombre en el guión de Ana

es que he flipado con el arrojo y el valor que tiene esta gente.

-Ahí abajo, en la tumba,

¿aparte de los dos muertos qué más hay?

-¿Qué puede llevar a una persona a abandonar todo lo que tiene

y ponerse a cuidar una higuera?

-Nunca las cosas son por una cosa.

Es decir, este tío, ¿hay algo de penitencia?

Sí. ¿Educación judeocristiana? Sí.

¿Sentimiento de culpa? Bueno.

-Estoy muy bien. Ahora ya sé lo que quiere el chico.

-Tú, Rogelio, ya estás en otra cosa.

-Este hombre, su condición ideológica la mantiene hasta el final.

En ningún momento verbaliza una petición de perdón al niño.

-Yo no soy un santo, soy un falangista.

-Eso se llama falangista de mierda.

-No te cansas de husmear, ¿eh? Chivato.

-Ermo es una persona deplorable, despreciable.

Una persona primaria se preocupa de sí mismo

y de acumular, de sobrevivir.

-Yo a estos no les he dicho nada de los dineros que guardamos ahí abajo.

Estamos perdiendo montañas de intereses bancarios.

¿Uno de los referentes? Era el Gollum.

Dentro de esa caricatura,

creo que hay personas así.

¿Qué quieres ahora?

-Hay personajes que arrojan un poco de luz sobre la historia,

como son el de Pepa Aniorte.

-¿Ya habéis matado a otro hombre?

-Pero ¿qué dices?

-Pero en el fondo, todos los personajes son muy mezquinos.

La historia está contada desde sus puntos de vista.

-En España ha entrado la autoridad y también en esta casa.

¡A la cocina!

Tu mensaje de denuncia está muy claro.

Pero sin embargo, no había un subrayado evidente

sobre la crítica de los personajes.

-Caballeros, tenemos un problema. La higuera.

-La higuera es intocable... Intocable.

Todo, en realidad, es como un cuento,

una gran metáfora en sí misma.

Yo la clasificaría de un drama mezclado con una comedia negra.

Me gustaría creer de Buñuel y "Simón del desierto".

Y también me recordaba un poco a la "Amarcord" de Fellini.

El público se va a quedar pensando qué he visto,

qué me están contando, pero en el buen sentido de la palabra.

-Ese Rogelio no hace milagros.

En todos estos años no ha curado a nadie.

-Pero aquí estoy yo.

Para acabar con tu chifladura.

-Ramiro Pinilla, lo que intentó es

que unos y otros, todos los que lo leyeran,

empatizaran con un tío que es de ideología marcadamente falangista.

Un acto de valentía.

Nos gastó a todos una broma cruel como diciendo:

"Tíos, espabilad,

dejad de prolongar guerras de vuestros antepasados.

Y a ver si en vez de un punto,

y seguido acaba siendo un punto final".

Hablamos ahora de una de las películas más esperadas

no solo de la semana, sino de los últimos tiempos.

43 años han pasado ya desde que Sidney Lumet

adaptase la novela famosa de "Agatha Christie",

"Asesinato en el Orient Express".

Ahora es Kenneth Branagh quien, no solo dirige,

también protagoniza una nueva versión del clásico.

En esta ocasión también el reparto está plagado de grandes estrellas

y el resultado no está nada mal.

Conozco su bigote. Lo he visto en la prensa.

Con "Tintín", Hércules Poirot es el personaje de ficción

de nacionalidad belga más famoso del mundo.

Sin embargo, interpretarlo es cosa de actores británicos

de rancio abolengo.

En parte, por aquello de que, al fin y al cabo,

nació de la pluma de Agatha Christie.

El cielo es azul, brilla el sol,

pero no olvide que en todas partes está la muerte bajo el sol.

Y en parte, por esa afición del cine,

en asociar el acento británico y la clase de sus actores,

a personajes dotados de una insolente autosuficiencia.

Tal como pensé.

Peter Ustinov fue quien más veces lo encarnó en la gran pantalla.

Y, probablemente, la suya sea la interpretación más memorable.

Dotada de una sublime virtud cómica.

Hágame el o norte bailar este tango conmigo, mademoiselle.

-Una novela interesante.

Pero se suman a la galería grandes de la talla de Albert Finney,

Alfred Molina, David Suchet y ahora Kenneth Branagh,

en una moderna versión del "Asesinato en el Orient Express".

Ha muerto un pasajero asesinado.

Branagh protagoniza y dirige,

cosa que no debería extrañar tratándose de un autor

que ya ha demostrado capacidad para ejecutar ambas cosas con solvencia.

Se reafirma como director de obras comerciales

con buque clásico.

Siempre reviso la historia del cine, pero al mismo tiempo

tengo ya una cierta experiencia

como para confiar en mi aproximación personal.

Tengo ciertas inquietudes sobre cómo rodar determinadas secuencias,

lo que me lleva a revisar películas

como "La edad de la inocencia" de Scorsese,

o a "Conspiración de silencio" de Sturges con Spencer Tracy.

Una película con tren, un hombre y un asesinato,

pero también David Lynch, John Ford,

pero como digo, al final, en el día a día del rodaje,

sigues tus instintos.

-Supongamos, de momento, lo cual es perfectamente posible,

que el misterioso desconocido no exista.

Cierto que existió una adaptación anterior de esta misma novela.

Rodada por un grande como Sidney Lumet.

Por lo tanto, presentes en este coche.

La característica más evidente que comparten ambas

es un reparto regado de estrellas internacionales.

En aquella ocasión, entre los sospechosos,

encontrábamos a Ingrid Bergman, Lauren Bacall,

Jacqueline Bisset, Sean Connery,

John Gielgud, Vanessa Redgrave, Anthony Perkins

o Michael York.

En esta Branagh se ha rodeado de Johnny Depp, Derek Jacobi,

Michelle Pfeiffer, Judi Dench, Willem Dafoe,

Penélope Cruz o Josh Gad.

Un hombre estuvo hurgando en mi compartimento en plena noche.

-¿Y está segura de que era una mujer?

-Sé lo que es tener un hombre en mi cuarto.

-Creo que es importante no copiar lo que se hizo con anterioridad.

Cuando empecé a trabajar en la película,

mi primera pregunta a Kenneth fue si debía revisar la anterior adaptación

y antes de que pudiera acabar la pregunta,

ya me había contestado que no.

Estaba interesado en que trajéramos cada uno nuestro propio estilo.

-¿Tenía enemigos?

-Esta película es especial para mí porque me recuerda

a mi primera vez en el cine con mi familia.

Cuando tenía ocho años.

Esa experiencia colosal en una pantalla enorme de 70 mm.

Disfrutando de un espectáculo de color y maravilloso escapismo.

-No se fíen de nadie. De nadie.

Más allá de los estrenos y de las noticias de la semana,

queremos que el programa de hoy tenga una voz que resuene

por encima de las demás.

Un claro protagonista,

un talento descomunal que dejó huella como director,

como escritor, como actor, como guionista

y, sobre todo, como persona.

Suyo es uno de los legados más impresionantes

de la cultura española.

El pasado martes se cumplía 10 años

del fallecimiento de Fernando Fernán Gómez

y "Días de cine" ha entrevistado a algunas de las personas

que mejor le conocieron.

(Música)

"Bandoleros de hoy". 128-1, segunda. Acción.

-Buenos días, Jesús.

(VOZ FANTASMAL) " -Estaba deseando que viniera usted para acá.

Señorito...

A decirle una cosa un tanto delicada.

Es una mala persona...

en esta casa no hay sitio...

para los dos".

-¿Pero de dónde habéis sacado a este monstruo?

-Un genio, Fernán Gómez.

Y el hombre que era... enorme capacidad creativa.

Multidisciplinaria, ¿no?

-Parece que hago muchísimas cosas.

Por esto, porque he escrito obras de teatro,

he escrito guiones de cine, he dirigido cine,

he hecho radio.

-Vamos a decir las cosas como son.

A Fernando Fernán Gómez como figura intelectual

se lo ha comido el actor.

-Es que yo, por ejemplo, no sé conducir automóviles.

-Pero es que el autor se ha comido incluso al director.

Es que si Fernando Fernán Gómez no hubiera actuado

en las 200 películas que hizo,

habría pasado a la historia como uno de los mejores directores

de cine que ha habido en España.

-No sé bailar. No sé montar en bicicleta.

-Pero es que luego tiene una obra literaria interesantísima,

tanto como autor teatral, donde tiene, probablemente,

una de las mejores obras de teatro del siglo XX español

que es "Las bicicletas son para el verano",

y, probablemente, una de las mejores autobiografías

del siglo XX español, que es "El tiempo amarillo".

-No sé cazar.

No sé muchísimas cosas que cualquier otra persona hace.

-Pero es que además tiene novelas.

-Hago infinidad de cosas corrientes muy mal.

Y solo hago tres o cuatro, que no es que las haga bien,

pero que me he profesionalizado en ellas.

-Entonces dices: "Qué figura".

-Para entender el siglo XX español

y la cultura española del siglo XX,

va a ser siempre una personalidad completamente imprescindible

que reflejó como pocos su época,

las contradicciones y paradojas de su época

y las grandezas de su país, y también las miserias de su país.

-"Bandoleros de hoy", 128-1, tercera. ¡Acción!

-"Estaba deseando que viniera usted por acá, señorito".

-¡Corten o me corto yo los huevos!

¡¿Pero quién ha sido el soplapollas que ha encontrado a este hombre?!

-Esto es una mierda.

No tiene nada que ver con el teatro, ya decía yo.

-Fernando Fernán Gómez fue un ser humano muy raro desde el principio.

Nacer en Lima, pero inscribirlo en Buenos Aires,

ser hijo de madre soltera en aquella época,

ser pelirrojo en aquella época

y ser, además, hijo de padre desconocido...

De manera inevitable influyó en su infancia

y en su personalidad.

-Lo que pesaba más sobre mí era el hecho de no tener padre.

Mi abuela me lo contó muy claramente.

Mi madre, que quería, cuando yo tenía cinco o seis años,

decirme que mi padre estaba lejos.

O que había muerto en un accidente.

Pero en cuanto mi madre se descuidó, mi abuela me cogió a mí

cuando tenía seis años o siete y me contó lo que era.

-Era nieto de María Guerrero,

que es una de las grandes eminencias de la historia del teatro español.

Sin embargo, jamás pudo presumir de eso.

-Muy bien visto, Ramiro.

-Lo castigó su ira.

-Pero si hay algo que me asuste más que una mujer

es una señorita inocente y sensible.

-Fernando Fernán Gómez representa muy bien

la necesidad de supervivencia que había entre su generación.

No hay que olvidar que él empieza a trabajar en plena postguerra.

-Matías, quédese.

Usted es el que se va a encargar del asunto.

¿Yo? -Sí, usted.

¿No esperaba una oportunidad para lucirse?

Aquí la tiene.

Esto puede ser para usted una brillante entrada en la carrera,

un ascenso.

-Pero yo no sé si seré capaz. Piense que es la primera vez.

-Será usted muy capaz.

-Sostenía que él, si tenía la fecha libre,

le pagaban su caché y no tenía que hacer esas cosas

que no le gustaban hacer, que era correr, saltar, bailar,

prender fuego a alguien, tocar un instrumento,

montar a caballo, etc., él hacía la película.

-Venga.

-Muy bien. -Si no la he dado.

-Pero con la intención basta. Vamos, otra vez.

-Tenía una anécdota muy buena

con el que fue su representante durante años.

Que una vez sentado en su casa le dijo:

"Fernando, ¿has leído el guión este que te envié la semana pasada?".

Y Fernando dijo: "Sí, lo he leído".

"Y nada, horroroso, ¿no? A mí me pareció horroroso".

Y Fernando: "Sí, sí. Horroroso, espantoso".

"Y nada, qué desastre".

Y dice Fernando: "Sí, sí, un desastre.

La tendremos que hacer".

Y entonces dijo el otro, el representante:

"Hombre, Fernando, ¿cómo la vamos a hacer si es horrorosa la película?"

Y dijo Fernando: "Tienes razón, entonces hacemos la otra".

Y el representante le dijo: "¿Pero cuál otra?".

-"Pues eso, que no hay otra, tendremos que hacer esta".

En profesiones como la que yo tengo

es una profesión en la que se palpa que todos los compañeros

no han tenido vocación de esta profesión,

no han tenido vocación de actores,

han tenido vocación de actores triunfantes.

Y luego actores triunfantes hay diez.

Vive uno constantemente rodeado de personas frustradas.

-Botón de ancla, botón de ancla.

Todos unidos, unidos todos, nos salvaremos de todos modos.

Tira la mota, tira la chancla, botón de ancla, botón de ancla.

-Manía con lo que pedís.

Y no habéis de pisar ninguna iglesia mientras yo tenga vida.

-Fernando cuando hizo "Balarrasa" y "Botón de ancla",

que fueron sus dos primeros grandes éxitos,

al contrario de lo que pudiera parecer,

pensó que había llegado a su techo como actor.

Él tenía como 30 años.

-Oye, "Balarrasa", ¿qué tienes tú que decir de la cuarta?

-Lo que todo el mundo sabe, que va detrás de la tercera.

-Los mismos guionistas de "La mies es mucha"

que realizaron posteriormente "Balarrasa" con Nieves Conde.

Como el papel era de índole parecida, también era un sacerdote,

también era un misionero, me eligieron para este papel.

Así como "La mies es mucha" tuvo mucho éxito,

pero no llegó a una trascendencia popular,

en cambio sí lo tuvo "Balarrasa".

-Balarrasa, pero hijo, qué alegría.

¿Dónde te has metido estos años? Creí que no te volvería a ver más.

¿Qué te pasa? ¿No me recuerdas? Soy Nina, ¡Nina!

-Nadie se lo discute.

-Para mí, para mi carrera en particular,

lo que fue, podemos decir, mi consagración popular, digamos.

-Contaba que fue el mayor éxito que pudo tener en su vida,

y el mayor éxito que puede soñar un actor.

No ser reconocido por un personaje sin ser un personaje.

-¿La pareja qué? -La pareja feliz.

-La pareja feliz... Ahí va, qué gracia.

¿Y son felices porque no pagan, verdad?

-Ese impulso creativo que forma parte de su personalidad

es lo que le llevó a dirigir, pero también la sensación

de que su carrera de actor había tocado, de alguna manera, techo.

-¡Antonio, Josefina!

-Vosotros sí que habéis sabido dónde está la felicidad.

En cambio yo... -Tengo que hablarte, Manolo.

¡Tengo que hablarte!

-"La vida por delante",

que es mi segunda o tercera película del director,

representó en su momento para mí la alegría de ser la única

de estas dos o tres primeras que quedó bien.

-En fin...

De momento, con lo de tu oficina y con lo que yo he ganado,

tenemos para unos meses.

-Creo que era una película muy fragante, muy sincera,

muy auténtica, en la que yo era bastante fiel a mí mismo,

que creo que es a lo más que se puede aspirar.

-¿Están ustedes ahí metiendo las narices en mis asuntos, eh?

Es muy cómodo, claro.

Se ahorra un poco de la carne, otro poco de la educación de los niños

y un día a la semana, hala, al cine.

-Eran películas que hablaban de la realidad,

de la España que te tocaba vivir, del que estaba viviendo,

que era dirigido a los espectadores, ¿no?

Son crónicas sociales,

las historias de "La vida por delante", "La vida alrededor"

son dos películas, dos crónicas sociales de la vida cotidiana

que a mí me parecen deslumbrantes.

-¡Los 14! ¡¡Los 14!!

-¿Qué le pasa?

-Que tiene la quiniela de 14 resultados.

-Sus mejores películas pasaron inadvertidas desde el principio.

-Un millón o millón y medio no nos lo quita nadie.

-Ay, si fuera verdad.

Sobre todo por los hijos. -Ahora ya no tendrás que preocuparte

de qué les pones de comida. Les pondrás de lo mejor.

-Tenemos ya casi cuatro. -¿Cómo cuatro?

-No se estrenaron.

"El extraño viaje" y "El mundo sigue" no se estrenaron.

Ahora es muy fuerte.

-¿Qué os pasa? ¿Qué hacéis levantados a estas horas?

-He oído pasos, como si corrieran. -Y se ha ido la luz.

-Yo no he oído nada.

(Estruendo)

¿Quién hay ahí, Ignacia?

-Es muy fuerte irte al año 64.

Aceptar dos obras maestras absolutas.

Resulta que no se estrenan.

Eso a él le cambió un poco la cabeza.

De alguna manera, le enseñó de una manera bastante cruel

que vivía en un país y en una época que era incapaz de digerir

esas películas que a él le gustaban tanto.

-Como director, sigo prefiriendo un tipo de cine realista,

humano, cotidiano, que estudie los problemas del hombre,

sobre todos los problemas del hombre como individuo.

Entonces el tipo de cine que prefiero es, pudiéramos decir,

este cine doméstico.

-¿Te gusta Machado? -No lo conozco.

Pero si tú eres de Machado,

tiene que ser el pueblo más bonito de España.

-No, no, no, mujer.

Machado es un poeta. Un señor que escribe versos.

-Pícaro del demonio, rufián. No te me escaparás.

Por las gasas te conocí.

Codornices... no se corresponden con esos harapos...

¡Ladrón, ladrón!

-No es casualidad que después de "El extraño viaje"

y de "El mundo sigue", se abandonara a un cine bastante alimenticio.

¿Quién eres tú para amenazar con tirar la puerta?

-Un hombre.

(CANTA) -"Hombre fiera".

-"Dios mío, Dios mío".

-Pese a eso, hizo alguna obra completamente insólita

como "Bruja más que bruja" y luego, por supuesto,

"El viaje a ninguna parte",

y hay que decir que ninguna de las dos fue un éxito comercial.

-Antes a los cómicos nos perseguían.

Nos marcaban con hierros candentes.

No los enterraban en sagrado.

Ahora nos soportan, nos dejan vivir a nuestro aire.

Aunque no sea el aire de ellos. Y a algunos les dan premios.

-La academia elige a...

"El viaje a ninguna parte" de Fernando Fernán Gómez.

-Como no está con nosotros,

recibe la Academia el trofeo y le felicita.

-Fernando en los primeros Goya arrasa y no va.

-No está. -¿Cómo que no está?

-No.

-Esto son las vergüencitas de Fernán Gómez.

-Porque no iba nunca a los premios.

Sobre todo si los premios no estaban decididos de antemano.

-Señoras y señores, con ustedes Fernando Fernán Gómez.

Para demostrar que él no es que despreciara los premios

o la Academia, ni nada,

hizo el discurso de apertura del año siguiente.

-No sé yo si la entrega de unos trofeos

debe ser motivo de celebración o, más bien,

debería serlo de pésame,

pues muchos más que los premiados son los que se quedarán sin galardón.

-El discurso de apertura del año siguiente, probablemente,

una de las joyas de discursos que hay en la historia de los Goya.

-De aquí saldremos esta noche, poco más o menos,

el 0,8% de los asistentes con premio.

Y el 99,2 sin premio.

-Es verdad que en los últimos 20 años los reconocimientos oficiales

se precipitaron porque llegó un momento

en el que tenía una edad,

estaba tan clara su importancia en la historia de la cultura española,

que los Goya, el precio Príncipe de Asturias...

-Asesino, anarquista, cabrón. Hijo de puta.

Con motivo de la presentación de "La lengua de las mariposas"...

Él salió dispuesto a fingir

de la emoción que corresponde a un galardón.

Se emociona de verdad porque el público se puso en pie.

Fue emocionante aquello.

Y se emociona de verdad.

Fue una noche inolvidable.

-Era un reconocimiento.

Quiere decir que le hizo especial ilusión

porque la literatura era su gran pasión.

Sentirse reconocido como escritor

le provocó un placer superior a cualquier reconocimiento.

-A mí cada vez me va gustando más escribir,

por lo que tiene esta labor de solitaria, de encerrada,

de poco contacto con el público,

que nunca me ha agradado.

Es lo que menos me agrada del teatro.

Mientras uno trabaja, el público está.

-Cuando Fernando era un señor que decía:

"Yo dejé el teatro porque no me gustaba

que la gente me viera mientras trabajaba".

Había llegado...

Eso era una destilación de muchas de las cosas que quería decir.

-Oigo a muchos compañeros míos, y estoy harto de oírlo,

que les gusta mucho el teatro,

que les gusta más el teatro que el cine, más que la radio,

y más que el doblaje, más que la tele.

Yo creo que es mentira.

-Él no se cortaba un pelo en decir:

"No, es que tengo mal carácter".

-Me conviene cultivar, en cierta medida,

esta antipatía, en vista de los pesados que suelen ser

casi todas las gentes que me rodean,

sobre todo respecto a nosotros.

Los que tenemos una profesión de la que se entiende

que son brillantes.

Yo dije: "Cierto grado de antipatía creo que es conveniente".

-O la famosa anécdota cuando llamó a Elías Querejeta,

después de leer el guión de "El espíritu de la colmena"

y le dijo: "¿Para hacer este papel hay que entender el guión

o se puede hacer sin entenderlo?".

Elías le dijo: "No, no es necesario entenderlo".

"Entonces no hay ningún problema".

(AMBOS) "Orejas". -Muy bien.

-Se la conoce por el color pardo y estos bordes ondulados.

-Era un ser, en las distancias cortas.

Cuando se sentía a gusto y relajado,

el ser más tierno y divertido del mundo.

-Yo estoy muy capacitado para no hacer nada.

No soy una persona de esas que se dice

que necesitan estar trabajando porque si no no se realizan.

Si yo hubiera sido heredero,

habría estado perfectamente sin hacer nada.

-Yo creo que era uno de los seres más profundamente divertidos

que he conocido.

-Una de las razones que más me han movido a mi trabajo,

a hacer bien mi trabajo,

a elegir esta profesión entre otras profesiones,

es porque yo soy un hombre que no ha tenido nunca

grandes facilidades para seducir a las mujeres,

para conquistar a las mujeres,

para que las mujeres le acepten.

En este oficio me parece más fácil que en otros.

Aunque quizá esté equivocado.

-Porque a mí la administración importante rábano,

pero por usted, por estar cerca de usted,

por verla, por oírla, soy capaz hasta de trabajar.

-El trabajo del actor es, quizá,

el único en el que se ve supeditado siempre al físico.

Hay que ir renunciando a una serie de personajes

conforme va pasando el tiempo.

Y también se va alcanzando la posibilidad de hacer otros papeles

de abuelo maravilloso, tierno o canallesco.

Yo estoy en un momento que puedo y me ofrezco

a hacer muchos personajes de abuelos tiernos,

canallescos, o como sea.

-Leonor, Dorotea. ¿No me conocéis?

Soy vuestro abuelo.

-¡Abuelo! -¡Abuelo!

-¡Abuelo! -¡Abuelito!

-Yo como actor lo que pienso es que soy, por encima de todo,

como muy profesional.

No puedo decir esto, en lo que tenga de bueno y en lo que tenga de malo.

Pero es lo que contraigo o creo que, evidentemente,

he logrado algunas cosas que se parecen bastante

a lo que yo quería hacer.

-La sensación de que estábamos ante alguien irrepetible.

Alguien del que, diez años después, como pasa ahora, estamos hablando,

y me temo que 100 años después de su muerte se seguirá hablando

si alguien tiene algún interés de hablar de cine y teatro en España.

(Música)

Terminamos el programa de hoy recordando que en "Días de cine"

esta semana y siempre estamos concienciados con la infancia,

sin lugar a dudas, lo mejor que tenemos.

Por eso recurríamos a Dickens en nuestro momento "Días de cine"

y por eso vamos a terminar con una secuencia inolvidable

que corresponde a "El Chico" de Chaplin

y que también habla de la infancia.

Esta secuencias es en la que Jackie Coogan

se resiste a abandonar aquello que consideraba su auténtico hogar.

Dentro de siete días estaremos de vuelta con más títulos.

Uno de ellos es "Perfectos desconocidos",

lo nuevo de Álex de la Iglesia.

Nos vemos, hasta entonces.

(Música)

(Música créditos)

  • Días de cine - 23/11/17

Días de cine - 23/11/17

23 nov 2017

El 21 de noviembre de 2007, hace 10 años, fallecía Fernando Fernán Gómez, una de las figuras más importantes del cine español tanto como actor, guionista y director, pero también en el teatro y como escritor. ‘Días de cine’, presentado por Elena S. Sánchez, recuerda su figura en un programa que recupera imágenes y entrevistas de archivo e incluye nuevos testimonios en torno a este gran nombre del cine español.

El espacio de cine de La 2 repasará también la 55ª edición del Festival Internacional de Cine de Gijón y mirará a los estrenos más destacados de la cartelera cinematográfica de nuestro país: ‘En realidad, nunca estuviste aquí’, ‘Tierra de Dios’, ‘La higuera de los bastardos’, ‘Tierra firme’ y ‘Asesinato en el Orient Express’.

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