'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

4313898 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
Diario de un nómada. Operación Plaza Roja - La historia del español bueno - ver ahora
Transcripción completa

Vuelve "Diario de un nómada".

Este es Miquel Silvestre.

Este es Lenin.

Y esta esta es La Gorda.

Si los mezclamos todos tenemos...

"OPERACIÓN PLAZA ROJA"

Una intrépida travesía al corazón del antiguo imperio soviético.

Se cumplen 100 años de la revolución de 1917.

¿Qué queda de aquel sistema político y social que dominó medio mundo?

Nuestro nómada quiere averiguarlo comenzando un largo viaje

desde los Alpes a las llanuras del Volga.

Tendrá que recorrer miles de kilómetros.

Dormir al aire libre.

Y, sobre todo, cruzar muchas fronteras.

Escalaremos los Cárpatos,

surcaremos inmensos trigales,

comeremos en los mercados,

dispararemos un kalashnikov

y conoceremos a la gente normal que vive en todas partes.

Acompáñanos cada semana a conquistar Moscú.

"CAPÍTULO DOS: HUNGRÍA. I PARTE LA HISTORIA DEL ESPAÑOL BUENO"

Plaza de los Héroes, Budapest, Hungría.

Un país famoso por haber sido cuna de una importante potencia militar

fundada por guerreros, también como artífice

del Imperio austrohúngaro. Sin embargo, en el siglo XX,

se vio maltratado por la historia porque perdió territorio

a favor de casi todos sus vecinos y porque, luego,

se vio sometida a dos totalitarismos consecutivos,

los nazis y el poder soviético. Es curioso que, habiendo estado

tantas décadas sin democracia, tenga uno de los parlamentos

más grandes, bellos e impresionantes del mundo.

Aquí tuvo lugar una de las primeras rebeliones contra el poder

de la Unión Soviética, la revolución húngara de 1956,

sofocada a sangre y fuego por los tanques rusos

y cuyas huellas son todavía visibles en estos agujeros de bala

que adornan muchos de los edificios de Budapest.

Este va a ser el campo de batalla. Es lo que tiene Hungría,

que aquí se puede jugar dentro de una antigua base soviética.

(Disparos)

Hungría es también conocida por la gran llanura panónica,

la Panonia del Imperio romano. Tiene en su territorio,

la mayores praderas naturales de toda Europa, es decir,

no producidas por la deforestación. Inventos húngaros...

El cubo de Rubik y el bolígrafo.

Otro de los edificios más conocidos de Budapest es su gran sinagoga,

la segunda más grande del mundo y la más grande de Europa.

Pero a pesar de tanta grandeza, la comunidad judía húngara

fue prácticamente aniquilada durante la II Guerra Mundial.

Y el desastre hubiera podido ser mayor

si no hubiera sido por algunos diplomáticos

que se encargaron de salvar judíos. Entre ellos, un español,

Ese español bueno es Ángel Sanz Briz,

que salvó a 5200 judíos del Holocausto y al cual

los húngaros le han dedicado esta calle

y un mural en el centro de Budapest.

Para llegar a Budapest recorremos las pocas decenas de kilómetros

que separan Viena de la frontera con dos países

del antiguo bloque socialista y, hoy, miembros de la Unión Europea,

Eslovaquia y Hungría.

Habiendo dejado los Alpes atrás, el paisaje que nos rodea

es llano y fértil. Se trata de la gran vega del Danubio.

Antes de cruzar la linde, Miquel se interna por un camino

de tierra en busca de uno de esos raros puntos en los mapas

que tanto le gustan, el lugar exacto en el que se encuentran

las tres fronteras y que marcaba el comienzo del telón de acero

que no hace tanto tiempo separaba dos concepciones del mundo

contrapuestas y que, de pronto, desapareció de la noche a la mañana.

Este inmenso campo sin puertas estuvo separado por alambradas

y hombres armados hace menos de tres décadas.

(Música)

Las fronteras siempre me han parecido líneas arbitrarias

dibujadas en los mapas y yo he tenido siempre la manía

de cruzarlas para ver qué es lo que hay al otro lado.

Nos encontramos en un punto sumamente curioso.

Es lo que se llamaba un trifinio, es decir, una triple frontera.

Un lugar donde convergen estas líneas arbitrarias

de tres países distintos. Por una parte, Austria,

de donde vengo; por otra parte, Eslovaquia

y, por otra parte, Hungría, hacia donde me dirijo.

Y este es el punto que marca el trifinio.

La verdad es que... esto suponía el punto de encuentro

entre estos dos mundos completamente contradictorios e incompatibles,

que eran las democracias liberales y los países comunistas,

que vamos a recorrer ahora mismo. En el caso de Hungría,

podemos decir que es un país que ha sido solar de grandes gestas

y también terribles derrotas. Que ha configurado

una particular identidad nacional, así que lo vamos a recorrer.

Vamos a ir a Budapest y, después, y lo cruzaremos

con destino a Rumanía. Pero esta vez nos vamos a ir

solos del todo porque nos lo va a enseñar

un español que vive en Budapest y sigue mis aventuras por Facebook.

Le voy a encontrar aquí, en este lugar tan curioso,

donde podemos encontrar los escudos de los tres países

y esta particular línea divisoria que podía haberse dibujado aquí

o en otro lado porque ya sabéis que las fronteras son siempre

líneas arbitrarias que dibujan personas para separar a los pueblos.

Ahí queda dicho. Yo siempre he dicho

que las fronteras verdaderas están aquí dentro.

(Música)

Nuestro anfitrión se aproxima por el camino de tierra.

Es lo maravilloso del mundo abierto de nuestros días.

A través de Internet, un español de Budapest

conoce puntualmente las aventuras de "Diario de un nómada"

y nos propone acompañarnos en cuanto se entera que visitamos Hungría.

¿Cómo estás? Muy bien.

Nada, flipante. Sabes que... este camino que va por aquí,

este es austriaco y este camino que va por aquí es húngaro.

(RÍE) Dos caminos paralelos.

¿Qué te parece el sitio donde hemos quedado?

Curioso. ¿Lo conocías?

No, para nada. No habías venido nunca.

Nunca. Por esta zona, nunca había venido.

No la conocía. Incluso la gente a la que he preguntado

no conocía este punto. Estas son las cosas que descubres

con "Diario de un nómada". Vamos buscando trifinios,

a mí me encantan los puntos de triple frontera.

Luego están los más raros, que son cuatrifinios,

que eso ya es la leche de encontrarlos.

¿Cuántos años llevas en Hungría? Ahora, de fijo, llevo dos años.

Suelo recorrer mucho lo que es el país y disfrutar.

O sea, que nos vas hacer de guía, me vas a enseñar Budapest.

Budapest y mucho más. Bueno, estupendo, me apetece.

Bueno, en Budapest, hay unos cuantos detalles

de historia que a mí me interesan por el tema de la serie.

Bueno, el personaje de Ángel Sanz Briz

y, luego, también la presencia de Fernando I de Habsburgo

como rey de Hungría. Y nada... Vámonos para allá,

Venga. Bueno, pues ya que estamos en esta línea divisoria,

yo voy a ir por Austria y tú vas a ir por Hungría

y nos juntamos más adelante cuando las líneas paralelas se crucen.

Ya sabes que se cruzan alguna vez, ¿no?

(RÍE)

(Motor)

(Música)

Los viajeros abandonan el camino de tierra y se adentran

en la autovía que lleva a la gran capital húngara

con numerosos recuerdos de su época imperial

y los Habsburgo, dinastía fundada por un español.

Sin embargo, el Imperio austrohúngaro terminó

tras la Primera Guerra Mundial y Hungría perdió

el 70 % de su territorio en favor de sus vecinos.

Esta humillación facilitó el ascenso del fascismo

y la alianza con Hitler, que había prometido a los húngaros

la recuperación de lo perdido. La Segunda Guerra Mundial

también fue terrible para el país y provocó la ocupación rusa.

Sin embargo, Hungría fue el país socialista que mejor

sobrellevó la caída de la URSS en 1991 porque, desde los años 80,

había estado acercándose a Europa occidental,

a las libertades políticas y a la economía de mercado.

Cinco pavos hay que...

Es curioso que después de la caída del comunismo,

lo primero que hicieron fue coger todas las estatuas

representativas de esa época y cobrar para poder verlas después.

Del comunismo, liberalismo... Exactamente.

(RÍE) Está bien, convertir el comunismo el negocio.

Sí, sí.

Mira, ahí tenemos al primer héroe del pueblo.

Esas botas son una réplica de las botas que quedaron

de la estatua de Stalin que había en Városliget

en la revolución del 56. La echaron abajo

y lo único que quedó fue las botas. Como era un símbolo de la opresión

del comunismo soviético, pues es la echaron abajo como...

que no estaban de acuerdo. Como un ídolo de pies de barro.

Al suelo. Bueno, es que lo del 56

es fundamental. Occidente miró para otro lado

mientras los tanques soviéticos ocupaban Budapest

y sofocaban a tiros el intento de libertad

o de revuelta para seguir un poco su propio destino.

Entonces, me vas a llevar a los sitios donde hay

agujeros de bala todavía en las fachadas.

Efectivamente. La mejor fachada de toda la ciudad,

donde está una placa conmemorativa de cuando ocurrió

y la veracidad del mismo. Pues... en fin,

un suceso luctuoso, ¿no? El primer intento, digamos,

de un país dentro de la órbita soviética o socialista

de independizarse y buscar su propio destino,

fue sofocado con tanques. Mano dura.

Ahí estamos. Así se las gastaba el camarada.

Exactamente. Quien no me sigue está contra mí.

Hungría ha tenido una historia llena de conflictos.

El siglo XX fue terrible para el país.

La Primera Guerra Mundial y la firma del armisticio supuso

el fin del Imperio austrohúngaro y el final también de la dinastía

de los Habsburgo, que fundara nuestro compatriota,

Fernando I, de quien ya hablamos al pasar por Viena

y recordamos que había nacido en Alcalá de Henares

y que se encargó de defender la ciudad del avance

de los otomanos en 1529. Años después, Hungría,

como toda Europa, cayó en manos del totalitarismo.

Primero, del nazismo y, después, del comunismo.

Y cada uno de estos regímenes impuso su propio terror.

Los soviéticos fueron los que más tiempo estuvieron

y llenaron Budapest de símbolos de su poder,

de estatuas dedicadas a Stalin, Lenin, a Karl Marx

y, por supuesto, a los héroes del Ejército soviético

y a los trabajadores de las fábricas y el campo, a las madres luchadoras.

A estos héroes del pueblo de líneas angulosas

que, prácticamente, forman un arquetipo estético

perfectamente reconocible. Sin embargo, los húngaros,

con la llegada de la democracia, han hecho un curioso negocio,

un curioso viraje intelectual. En vez de tirar

las estatuas sin más, las han reunido todas en este parque

y cobran una entrada de cinco pavos si quieres visitar el antiguo...

estilo soviético, que aún queda vivo,

aunque sea en un museo, en Hungría.

(Música)

Hoy, Memento Park es una atracción turística que ha convertido

el comunismo en divertido y nostálgico negocio.

(Música)

Sin embargo, muchos húngaros no olvidan los trágicos sucesos

de 1956, cuando los tanques rusos aplastaron la rebelión democrática

y popular, que causó 2500 muertos y 200 000 exiliados.

Y llegamos a Budapest, la ciudad de puentes y el Danubio.

(Música)

Dejamos los cascos.

Entonces, según tú, se pueden dejar los cascos aquí.

Todo, todo, hay un respeto increíble. Ah, sí.

Que se respeta la propiedad privada en Hungría.

Ah, entonces, eso es la famosa Estatua de la Victoria.

Exactamente. Que conmemora la liberación

de la ciudad por los soviéticos. Por parte de los soviéticos.

Pero, antes, aquí había un régimen colaboracionista

de los nazis. Creo que era un tal Ferenc.

Ferenc. Que estableció

su propio régimen fascista y de terror.

Ajá. Y de apoyo al nazi. Por fin, en Budapest.

Debajo de esto, que es el principal monumento

que queda del periodo soviético, la Estatua de la Victoria,

que conmemora la liberación de Budapest.

Bueno, liberación..., más bien, destrucción.

El caso es que fue completamente devastada.

Pero hoy es un bonito lugar para contemplar las dos orillas

del Danubio y ver gente entreteniéndose de domingo.

Bueno, vamos a tomar algo, a ver si...

Un café, a ver cuánto cuesta o cuánto cobran por un café. Aquí.

¿Cuánto es eso? ¡Tres euros!

2,60 más o menos. Joder...

Bueno, me voy a pegar el lujo de tomar un expreso aquí.

Expreso a precio de capitalista debajo del monumento comunista.

Es lo que tiene... Europa del Este ahora mismo.

(HABLA EN INGLÉS)

No, no "sugar". La "sugar" es muy mala.

Hostia, me he dejado la cartera en la... moto.

O sea, qué buena excusa. Me he dejado la cartera en la moto.

Es un clásico, ¿eh? Esto no te lo esperabas.

Ha venido del español y ya... me he dejado la cartera.

Al final, es una de esas actitudes tan reconocibles, ¿no?

Me tomo un café a precio capitalista bajo el monumento comunista,

pero dejo que pare otro.

(RÍEN)

Pues ya tenemos a Budapest delante, ¿no?

Aunque, en realidad, no es exactamente Budapest.

Es Buda y Pest. Sí.

¿Cuál es Buda y cuál es Pest? Buda, al lado izquierdo,

y Pest, a la derecha. O sea, eso es Buda y eso es Pest.

Buda, que es montañoso, y Pest, que es plano.

¿Cuántos puentes hay sobre el Danubio?

Hay ocho puentes en total. El primero que se construyó

es el que está segundo a nuestra vista,

que es el puente de las Cadenas. Y antes de construirse

el primer punto que unió las dos ciudades,

se hacía a un puente temporal para verano,

que era de armar y desarmar. Tipo Ikea.

Luego, en invierno, cuando estaba congelado,

se dice que se pasaba de un lado a otro con carros de caballos.

Bueno, nosotros tenemos que ir ahora hacia esa zona, ¿no?

Porque siguiendo este puente ahí llegaríamos hasta el final,

hasta la plaza de los Héroes. La que da a la plaza de los Héroes

es el puente de las Cadenas. O sea, si siguiéramos

el puente de las Cadenas, cogeríamos la Avenida Andrássy,

es la famosa calle de Budapest, y llegaríamos hasta...

Pasaríamos por la basílica, que está al lado del Ojo, la noria,

y es todo recto hasta la plaza de los Héroes.

Pues aquí están tirando con arcos y flechas,

nunca lo he hecho. Así que, bueno,

como me gustan estas chorradas, tirarme de los edificios

y, en fin, meterme en ríos y jugar a disparar,

pues voy a disparar con fechas a ver qué tal se me da.

¿Qué tal arquero hubiera sido yo?

¿Se me hubiera dado bien ser... Robin Hood?

No lo sé, vamos a comprobarlo.

Para ese fácil, pero no lo es en absoluto.

Y a juzgar por la pericia demostrada por estos húngaros,

si tuvieran que cazar búfalos en la llanura Panonia,

que así es como se llamaba este territorio antiguamente

en tiempos de los romanos, una extensión llana

a la que iremos, creo que se quedarían con hambre,

se morirían, de "starving". Yo no creo que lo haga mejor,

Pero lo vamos a intentar por el orgullo patrio

y la furia española. No, son puntas de verdad, ¿eh?

Bueno, lo que pasa es que son simplemente cilíndricas,

no tienen aquí la punta de flecha que hace que se te clave

y no pueda salir. Y que si la tiras,

te hace un desgarro tremendo. En fin, por eso,

en las películas de vaqueros, cuando le meten en el brazo

o en la piel hacen ¡ras! y para adelante.

Y la parten y, entonces, la sacan. No tira porque, entonces,

se romperían el músculo de John Wayne

y quedaría cojo para siempre. Vamos a ver qué desastre.

¡Toma ya!

Bueno, pues esto es lo que hemos hecho.

En fin, espero que cuando llegue a Ucrania

a lo mejor me dejan disparar con una AK-47 y, entonces,

sí que lo voy a petar. ¡"From my cold dead hands"!

Esto es lo que dice Charlton Heston, otro de mis héroes.

Lamento haberte humillado con el arco, tío,

pero... es que cuando me ponen un arma...

(RÍE)

Dicen los perdedores. No, la verdad es

que el tío es bueno, ¿eh? Bueno, supongo que no tiene

otra cosa que hacer.

(Música)

Sin duda, el principal símbolo de la ciudad

es su maravilloso parlamento, un descomunal edificio

de estilo neogótico e intenso color marfil

que brilla con el sol de la tarde. Coronado con una magnífica cúpula

de 69 m de altura, fue construido entre 1885 y 1902.

Con sus 268 m de largo y 118 de ancho,

fue durante décadas el parlamento más grande del mundo

hasta que Ceausescu, dictador comunista de Rumanía,

decidió construir uno más grande todavía.

Tras la visita obligada, los viajeros cruzan

el puente de las Cadenas para adentrarse en la bulliciosa

y alegre ciudad de Pest. El verano saca a los jóvenes

a la calle y el ambiente es festivo y desenfadado.

(Música)

Hungría tuvo un rey español. Sí, Fernando I de Habsburgo,

el nieto de los Reyes Católicos y hermano de Carlos V.

Su hermano, el rey de España, lo envió como archiduque de Austria

para quitárselo de en medio porque él había nacido

en Alcalá de Henares y era, por tanto, verdaderamente español,

mientras que Carlos I había nacido en Flandes

y se le consideraba un rey extranjero.

Bien, una vez que ya fue nombrado archiduque de Austria,

se encontró con que el rey de Hungría había sido muerto

por los turcos en una batalla y, claro, él había casado

con su hermana y, por tanto, reclamó el trono de Hungría,

que le fue concedido. Bueno, se autocoronó rey de Hungría.

Esto se produce porque los Habsburgo eran expertos

en lo que yo considero la diplomacia de la bragueta.

No se conoce ningún Habsburgo que batiera el cobre

en las cruzadas, que era donde la nobleza europea

conseguía títulos, poder, dinero y, sobre todo, prestigio.

Sin embargo, gracias a matrimonios con muchachas de sangre azul,

pues consiguieron extender su poder sobre toda Europa

y fundar, nada menos, que la dinastía de los Habsburgo,

reinar en Hungría, reinar en Austria, reinar en España,

reinar en parte de Italia y ser emperadores

del Sacro Imperio Romano-Germánico. Todo gracias

a saber usar la bragueta.

Ahora toca otra visita obligada y un acto de reconocimiento.

(Música)

¿Esto qué es, macho?

Esto es la sinagoga de Budapest. Ah, la sinagoga es esto, ¿no?

Dicen que es la segunda más grande del mundo.

Sí. Y la más grande de Europa.

Y por aquí está el monumento o el memorial de Ángel Sanz Briz.

Sí, aquí al lado. Vamos. Bueno, si está aquí al lado,

si te parece, aparcamos la moto por aquí mismo y vamos andando.

Ya estoy cansado de tanta moto. Vale.

Venga, vámonos.

(Motor)

Supongo que has oído hablar de Ángel Sanz Briz.

Él era un diplomático español que durante la II Guerra Mundial,

cuando él vio lo que estaban haciendo

con los judíos en Budapest, aplicar la solución final,

enviarlos a Auschwitz, él no lo aceptó.

Y, por su cuenta y riesgo, se encargó de concederles

pasaportes españoles a los judíos. Se sacó de la manga

un decreto de Primo de Rivera en 1925,

que ya estaba, por supuesto, derogado,

que concedía la nacionalidad a los judíos sefardíes.

Y aquí, la verdad, es que prácticamente

no había judíos sefardíes, pero él dijo que sí que los había

y los alemanes le concedieron la autorización para extender

200 pasaportes. Lo que hizo fue extender

200 pasaportes, pero con series cambiadas.

Entonces, consiguió salvar a 5000 judíos.

Alquilaba pisos, donde los escondía, y les otorgaba autoridad

y protección diplomática y ahí los fue escondiendo.

Gracias a él, salvaron la vida muchas personas.

Bueno, ya sabes, las comparaciones son odiosas...

Pero Schindler, que se ha hecho universalmente famoso

por la película, salvó 1000 judíos. Él salvó cinco veces más.

Como dice el Talmud, "quien salva una vida, salva el mundo entero".

Aquí, por fin, le han dedicado este mural.

La verdad, porque tú y yo lo sabemos que, si no,

no se entera nadie de quién es. Porque, además, el nombre

de Ángel Sanz Briz está debajo del toldo del restaurante.

Por lo menos, nosotros nos estamos acordando de él.

Un poco por lo menos.

Caballero...

Un placer.

(Música)

Miquel y Adrián recorren ahora la Avenida Andrássy,

la calle más célebre de la ciudad.

Construida en 1872 y flanqueada por bellos edificios neorrenacentistas

que le dan a Budapest este maravilloso ambiente

de capital cultural centroeuropea.

(Canción en inglés)

¿Esto qué es? Esto es la plaza de los Héroes.

La plaza de los Héroes... Sí.

Son muchos héroes, ¿no? Sí, un puñado.

En el medio, tienes a Árpád... Que es el jefe, ¿no?

Es como, para los españoles, el Cid Campeador.

Es el que entró con los representantes

de todas las tribus magiares, que son los que están

a los dos lados, por la zona de donde estaría,

hoy en día, Ucrania y ganó la batalla contra los eslavos.

Y crean el primer estado del reino de Hungría.

O sea, es el fundador, digamos, de la entidad estatal húngara.

Sí. Es bonita la plaza de los Héroes.

Pedazo de plaza, ¿eh? Lo que pasa es

que yo tengo hambre, macho. ¿Se podrá comer por aquí?

Sí, aquí al lado hay un sitio muy bueno.

Bueno, pues venga, pues vamos a comer,

que ya va siendo hora de llenar la andorga, macho,

que el viaje ha sido largo. Vamos para allá.

(Música)

¿Dónde me has traído? Pues te he traído a un restaurante

que se llama Paprika. ¡Paprika! Esto es como la especia.

Sí, el pimentón. Ah, el pimentón.

¿Pero es de aquí el pimentón? Sí, el pimentón húngaro

es bastante famoso. Ah, ¿sí?

¿Y pica la paprika? Depende, hay dulce y picante.

Bueno, vamos a ver si nos pica de verdad.

La curiosidad es un mundo. A ver, entonces,

¿en qué consiste la comida húngara? ¿Cuál es el plato más típico

que podría pedir? El gulash.

¡El gulash! Que es... carne. Es como un estofado,

pero hay diferentes tipos de maneras de hacerlo.

¿Es de ternera o de cerdo? De ternera, de cerdo, de jabalí...

Depende del tipo de carne que quieras.

Ah, bueno, pues a ver qué me recomiendan aquí.

Macho, porque tengo un hambre después de estar todo el día

en moto dando vueltas... Estoy hambriento.

Bueno, se ve que es bastante típico del sitio, ¿no?

Sí, por dentro está decorado típico...

Como eran antaño las casas... Magiares.

"Mayiares". Que se dice "mayiar", no "magiar".

Ellos lo pronuncian así. Vamos a pedirnos el gulash,

a ver si nos atienden las señoritas estas que van tan monas vestidas

y comemos algo, macho, porque yo estoy desesperado.

(Música)

Ah, esto es mi gulash.

Vamos a ver... ¿Y esto qué es? El "dumping" este.

"Dumping" en inglés.

Yo le llamo "fake" pasta. Sí, porque parece una pasta,

pero no es pasta. Bueno, pero es bastante sabroso.

Me está gustando. También, con el hambre que tengo,

pues... todo está bueno. Muy bien, pues nada,

vamos a disfrutar de la cena.

(Música)

(Música rock)

Decían mis vecinos

que llevaba mal camino

apartado del redil.

Diario de un nómada. Operación Plaza Roja - La historia del español bueno

27:58 19 nov 2017

Llegamos a Budapest después de visitar el trifinio, punto donde se encuentran las líneas fronterizas de tres países: República Checa, Austria y Hungría. En la capital magiara contamos la historia de Ángel Sanz Briz, el diplomático español que salvó cinco mil judíos del Holocausto.

Llegamos a Budapest después de visitar el trifinio, punto donde se encuentran las líneas fronterizas de tres países: República Checa, Austria y Hungría. En la capital magiara contamos la historia de Ángel Sanz Briz, el diplomático español que salvó cinco mil judíos del Holocausto.

ver más sobre "Diario de un nómada. Operación Plaza Roja - La historia del español bueno" ver menos sobre "Diario de un nómada. Operación Plaza Roja - La historia del español bueno"

Los últimos 159 documentales de Diario de un nómada

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
Mostrando 1 de 8 Ver más