'Diario de un nómada' es la primera serie de aventuras protagonizadas por Miquel Silvestre en motocicleta hecha para la televisión española. Empezaron sus emisiones en enero del 2015 con un recorrido por toda Sudamérica, continúo en su segunda temporada por México y Estados Unidos con el título de 'La última danza de guerra' y continúa por el extremo oriental de Asia Menor, al Cáucaso y al monte Ararat; por el Sáhara hacia Dakar; y por la España vacía. Pudimos seguir la aventura casi kilómetro a kilómetro en RTVE.es y en el blog Diario de un Nómada: http://blog.rtve.es/nomada/

5402965 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
No recomendado para menores de 7 años Diario de un nómada: Carreteras extremas 2 - Cruzando las columnas de Hércules - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía del programa)

Vuelve Miguel Silvestre con una gran aventura.

Recorrer en moto las rutas más espectaculares del mundo.

Leyenda.

Historia.

Belleza...

Y riesgo.

Esto es:

Capítulo 1.

CRUZANDO LAS COLUMNAS DE HÉRCULES

(Música)

(Música)

(Música)

Estamos en la playa de Bolonia, en Cádiz,

y lo que tengo a mi espalda es el yacimiento Baelo Claudia.

El Imperio Romano se extendía,

por el Oeste hasta el Océano Atlántico.

Por el Este hasta Armenia,

colisionando con el Imperio Persa;

por el Norte hasta el Limes Germanicus;

pero por el Sur hasta la Mauritania tingitana,

el Magreb, el actual Marruecos,

Túnez y Argelia.

Allí colisionó con una barrera natural

que impidió su avance hasta el sur,

allí se detuvieron las legiones,

el ansia conquistadora de los generales imperiales

y la construcción de las calzadas.

Lo que separaba

la Mauritania tingitana,

del Sahara

y del África negra,

era la cordillera del Atlas,

una gran barrera montañosa

que sirvió de frontera sur del Imperio.

Baelo Claudia,

en la parte norte del Estrecho,

tenía ciudades gemelas en la parte sur,

como Septem (Ceuta) o Tingis (Tánger),

y esto era un centro de producción del garo, el garum,

la famosa salsa de pescado que tanto gustaban los romanos.

Consideraban un autentico manjar,

un delicatesen, y además, afrodisiaco.

Estaba elaborada de vísceras de pescado fermentado,

fundamentalmente, sardina, caballa,

boquerón, atún rojo...

Quizás para nuestro paladar sería demasiado fuerte, pero ellos

lo consideraban algo delicioso.

Se consumía en pequeñas dosis, en gotas.

Una gota era capaz de transformar el sabor de un plato.

De la importancia que el garum tenía

en la cocina romana da fe

el que podríamos considerar

el primer libro de recetas de la historia,

De-Re-Coquinaria,

de la materia de la cocina

de un hedonista llamado Marco Gavio Apicio,

de quien se dice que dilapidó una fortuna

en la búsqueda del plato exquisito,

del plato exótico.

Pues bien, de las 500 recetas contenidas en el libro,

300 incluyen garum como ingrediente.

El garum se producía, fundamentalmente, en Hispania:

desde Baleares hasta aquí;

desde Málaga hasta Ceuta.

Y lo cierto, es que todavía hoy,

en Cádiz se sigue practicando la pesca artesanal del atún,

el atún rojo de almadraba.

Pero, la mayor parte de la producción, se va lejos,

se va a Japón,

donde pagan una auténtica fortuna por él.

Quizás algún día

recorramos las carreteras extremas de Japón,

pero no será hoy, porque hoy,

lo que tenemos que hacer es irnos a Algeciras

a coger un ferri que nos lleve a África.

Miquel arranca el viaje desde la playa de Bolonia

hasta la cercana ciudad de Algeciras,

atravesando una provincia de Cádiz,

que reluce de color esmeralda

debido a las inusualmente abundantes lluvias del otoño.

(Música)

El campo de Gibraltar se nos presenta

como una suave alfombra de verde pasto y ocres montañas.

Resulta un paisaje bellísimo.

Es la comarca más meridional de España

y, por lo tanto, de Europa Occidental.

Desde ella se tienen vistas directas

sobre nuestro cercano vecino del sur,

como desde el llamado Mirador del Estrecho,

a solo 6 km del centro urbano de Tarifa.

Se trata de una atalaya que permite contemplar

la accidentada costa gaditana y el contorno de África.

La Mauritania tingitana se llama también Hispania Trascretana,

es decir, más allá del fretum, El Estrecho.

Eso que se ve allí es África.

Ahí se ve

una de las que serían las Columnas de Hércules,

que es el Monte Musa,

aunque los ceutíes entienden

que sería el Monte Hacho.

La otra es el Estrecho de Gibraltar.

Ya se sabe que las columnas las puso Hércules,

personaje mitológico,

después de venir aquí

a cumplir uno de los trabajos que le encargó Zeus.

Más allá de las columnas

era la No Tierra, es decir, no había nada.

Las Columnas de Hércules

son uno de los símbolos más famosos de la antigüedad.

Mencionadas por griegos y luego por romanos,

como límite del mundo conocido,

y más allá del cual ya no había tierra,

“Non Plus Ultra”.

Al menos hasta que se descubrió América.

(Música)

Hola. -Hola.

¿El de Balearia es para acá? -¿Para dónde va usted?

A Tánger Med. -Perfecto, cruce por aquí.

Las Columnas de Hércules aparecen en el escudo de España,

y son uno de los elementos del conocidísimo símbolo del dólar.

Porque el dólar estadounidense

desciende de la moneda española Real de a 8,

que tuvo circulación legal en Estados Unidos

hasta 1857,

el Spanish Daller.

¿Y el otro elemento?

La famosa S, ¿de dónde sale?

Pues es la simplificación de la cinta en donde estaba escrito:

“Non Plus Ultra”.

Y mientras nosotros recordamos esta curiosidad,

Miquel ha llegado al puerto de Algeciras,

y se dispone a realizar el embarque

en el ferri que le lleve hasta África.

Ahí está nuestro ferri.

Tenemos que tomarlo para hacer la corta travesía del Estrecho,

y viajar desde Algeciras

hasta el gran puerto de Tánger Med, ya en Marruecos.

Para quien realice esta travesía por primera vez,

el ambiente que allí descubrirá

seguramente le resultará sorprendente.

Así fue, al menos,

para nuestro viajero africanista del siglo XIX,

Domingo Abadía,

que se presentó allí

disfrazado de príncipe musulmán con el sobrenombre de Ali Bey.

Domingo Abadía

escribió una crónica absolutamente fabulosa,

descriptiva y analítica,

sobre la realidad de un país

absolutamente desconocido para los europeos del siglo XIX,

como era el Marruecos de entonces.

No solamente era desconocido,

sino que resultaba peligroso viajar por él

siendo cristiano.

Él lo hizo,

tuvo que utilizar el ardid del disfraz,

pero nos legó un testimonio

absolutamente único y magistral

sobre lo que allí se podía encontrar.

Marruecos, posteriormente, se abrió

a los europeos a finales del siglo XIX,

y comienzos del siglo XX,

durante el protectorado francés, y también,

el protectorado español.

Y de hecho, Tánger

era una ciudad sometida a administración internacional,

no formaba parte de la colonia de ninguno de estos dos países,

sino que todos los gobiernos

todos los gobiernos europeos

tenían allí un representante,

en una especie de gobierno colectivo,

y eso hizo que la ciudad fuera...

Absolutamente distinta:

abierta, cosmopolita, próspera.

Allí se presentaron intelectuales de todo el mundo,

y tenía una vida...

Dinámica, bulliciosa.

De hecho, el famoso escritor Paul Bowles

escribió algunas de las mejores páginas

sobre este tipo de vida

abierta al mundo,

que cambió radicalmente como consecuencia

de la independencia de Marruecos en 1956

y tanto Francia como España abandonaron la ciudad

y... Sus colonias,

y se entregó, en 1960, al Reino de Marruecos.

El puerto tiene unas vistas privilegiadas sobre la roca,

Gibraltar.

Si hemos pasado antes por la playa de Bolonia,

que está en el término municipal de Tarifa,

recordaremos que Tarifa procede de Tarik.

O sea, el nombre viene del caudillo bereber

que comandó la invasión musulmana de la España visigótica

el 27 de abril del año 711.

Pero, sin embargo,

Tarik no solamente dio nombre a Tarifa,

si no también a Gibraltar,

que viene de Yabal el Tarik,

la Montaña de Tarik.

Y eso es...

la otra Columna de Hércules,

la que está situada

en el lado español.

¡Gibraltar Español!

(Risas)

A ver si nos lo devuelven un día.

El puerto está tranquilo

porque viajamos en temporada baja

para huir de las anuales aglomeraciones

de la operación Paso del Estrecho.

(Música)

Embarcamos.

Miquel se adentra sobre Etérea

en el interior de la inmensa bodega cual Jonás motorizado.

(Música)

Un marinero le indica dónde aparcar la moto

y cómo subir a cubierta.

(Música)

Estamos a bordo del barco López Anglada,

en el restaurante,

y bueno, la verdad,

es que el ambiente es bastante relajado,

es decir, no hay una gran aglomeración

porque no estamos en temporada alta,

durante el cruce del Estrecho

de las vacaciones de los marroquíes que trabajan en Europa,

sobretodo en Francia,

y cruzan la península para embarcar en este puerto

y dirigirse a su país de origen,

pues aquí se monta un buen mogollón.

Pero hoy se está súper relajado,

súper tranquilito,

y la navegación...

Dura muy poco.

Lo único que podemos estar...

Sometidos a que haya poniente, ¿no?,

que es un viento que azota al Estrecho

y que puede hacer que la navegación sea un poquito más complicada,

pero bueno, eso es lo que tiene navegar,

que...

Estás sometido a estas adversidades

o al azar de la climatología.

Pero, lo bueno que tiene dirigirse hacia Tánger,

en lugar de hacia Ceuta,

que es otro itinerario que he hecho,

pues es que ya aquí, en el mismo barco,

puedes hacer el sellado del pasaporte.

Yo lo único que tengo que hacer es ir con mi pasaporte,

rellenar la ficha de inmigración

y localizar a los policías marroquíes que están en este barco,

y ya me sellarían el pasaporte.

Pero eso no simplifica del todo el procedimiento,

porque aun tendría que declarar la importación temporal de la moto

cuando llegue a Tánger Med,

y eso es siempre una lotería,

puede ser muy fácil o muy difícil.

Llevar muy poco tiempo o mucho tiempo.

Todo eso depende exclusivamente del arbitrio y el humor

del funcionario de aduanas que me toque.

Pero lo que es curioso es disponer

de internet en el teléfono móvil,

porque, claro, yo he entrado en el barco

e inmediatamente me fijo en esas cosas,

¿Quién diablos es López Anglada?

¿Por qué le han dedicado un barco? Yo no tengo ni idea.

Pues nada, accedes a Google,

le das ahí a quién es López Anglada,

y descubres que fue...

un militar y poeta español

nacido en Ceuta,

que ganó nada menos

que el Premio Nacional de Literatura en el año 1961,

Premio Nacional de Literatura.

Y... Lo desconocía por completo,

así que creo que hay algún poema suyo

por las paredes de este buque, me prometo leerlo.

Así que hoy recordamos a López Anglada,

le recordamos porque viajamos en el barco que lleva su nombre,

y así recomendamos un nuevo autor

que desconocía hasta hace 5 minutos.

Así que ya sabéis,

nunca dejéis de utilizar los teléfonos

para encontrar esa información

de aquellas cosas que os llamen la atención.

Yo lo hago muchísimas veces. Paso por alguna calle y digo:

¿A quién estará dedicada esta calle? Y no cuesta nada.

Antes era complicadísimo encontrar esa información,

pero ahora mismo se puede aprender un montón de historia

a través de las calles,

los rótulos y los teléfonos móviles.

No todo es...

Ceguera y estulticia a través de las redes sociales,

también se puede aprender.

He dicho.

(Música)

Y, por fin, divisamos el puerto marroquí de Tánger Med.

Hay que desembarcar

y proceder a realizar el papeleo de la importación de la motocicleta.

(Sonido ambiental)

Tánger Med.

(Sonido ambiental)

Y ahora hay que hacer la aduana,

que eso es un rollo y está lloviendo,

hace frío, es súper tarde.

¿Este hotel de cuando es?

-21

¿1921? -Sí.

¿Franco ha pasado una noche aquí? -Sí

¿En mi habitación? -No.

(Risas)

¡Qué sitio!

Este es el Hotel España, bueno, el Gran Hotel España.

Que es un poco lo que...

Bueno, nos recuerda la grandeza

de nuestro paso por aquí, del paso de España por Larache.

(Ruido apertura puerta)

Pasa, así veis la habitación.

Bueno, es una habitación más que digna,

a ver que nos encontramos...

La Plaza de España, hoy llamada de la Liberación.

Me encanta Larache.

Así que...

tengo una habitación con vistas a la Plaza de España,

hoy llamada de la Liberación,

y este maravilloso cuarto,

modesto, pero...

Acogedor.

En un hotel lleno de historia y...

Personalidad.

Así que...

Bueno, estoy contento.

Aunque ha sido un día duro de narices.

A ver que se enciendan las luces.

Es un poco el Hotel California o el Motel Bates.

Lo que me gustaría es, cada noche,

hacer un pequeño balance de lo sucedido durante el día.

Pues me gustaría dar cuenta

de lo que ha sido nuestro primer día en África

y, la verdad, no ha sido demasiado bueno,

porque...(RESOPLA)

ha habido problemas.

Empezó muy bien

en la playa de Bolonia,

en el yacimiento romano de Baleo Claudia,

hacía buen tiempo ¿no?

y, la verdad, es que Cádiz estaba preciosa

por la cantidad de lluvias que ha habido estos días,

y el viaje comenzaba muy bien.

Sin embargo,

ha sido a partir de la llegada al puerto de Algeciras,

la espera para el ferri,

y sobretodo, el viaje en el ferri,

porque, a pesar de que los profesionales marítimos

de la compañía naviera

eran sumamente competentes,

había mucho viento, y sobretodo,

en el puerto de Tánger Med, lo que había era,

pues, algún tipo de colapso o de coagulo circulatorio,

y hemos estado esperando,

a la entrada de la vía, durante horas.

Hemos ido con muchísimo retraso

y...(RESOPLA)

Bueno, cuando por fin hemos desembarcado,

se había hecho ya de noche y habían pasado ya 3 o 4 horas

por delante de la hora

a la que tendríamos que haber llegado.

Es que cuando he desembarcado en Tánger

me ha caído una granizada

y una lluvia inclemente,

y eso, yendo en moto, es sumamente incómodo,

y más cuando tienes que hacer el papeleo

de atravesar una aduana,

una aduana africana,

porque Marruecos, aunque es un país bastante avanzado,

el caso es que sus procedimientos aduaneros

son algo incomprensibles y prolijos,

en fin, laberínticos.

Y entonces ahí, cayéndome chuzos de punta,

e intentando entenderme con los funcionarios marroquíes,

pues se ha consumido, fácilmente, otra hora y media, dos horas.

Y es que, cuando me he puesto en marcha

en dirección a Larache, pues era ya tardísimo.

Y...,

simplemente, una etapa de transición pesada,

con oscuridad, con lluvia,

muy peligrosa, y deseando llegar.

Cuando te sucede eso, pues, la verdad,

es que no tienes muchas ganas de disfrutar de la conducción,

porque no puedes disfrutarlo,

lo único que quería era llegar al hotel,

poder descansar, dejar los bártulos

y...

Y contaros esto.

Así que espero que, en próximas...

Que en próximas entregas,

en los días sucesivos,

pueda contaros cosas más entretenidas, más aventureras,

y que me hayan hecho disfrutar un poco más.

Así que...

Buenas noches, señores,

desde mi habitación del Gran Hotel España de Larache.

Amanece sobre Larache.

(Música)

Despierta, Miquel, que es hora de levantarse.

#Cantan en inglés#

#Cantan en inglés#

Para conseguir dinero marroquí,

lo mejor no es ir a un cambista,

sino a un cajero automático,

porque, al menos en las ciudades,

están bien surtidas de ellos.

Entonces se obtiene el cambio exacto.

Está sonando, eso quiere decir que está contando.

2000 dírhams son como 185 euros.

Bueno, la tarjeta me la ha devuelto, y me ha sacado la pasta.

Esto son los dírhams. Este es el Rey.

Con esto ya podemos empezar a comprar algunas cosas.

#Cantan en inglés#

¿Eso es eso?

Quiero comprar el pan. Ok. La...

(HABLA EN SU IDIOMA)

¿No habla español?

-No. ¿No?

Eso.

-Harsha. ¿Harsha?

-Harsha.

#Cantan en inglés#

-¿Bueno? Bueno, bueno.

#Cantan en inglés#

Merci beaucoup.

Ya tenemos nuestro pan,

y me encanta comprar en tiendas así,

de gente sencilla.

Porque no sabes lo que cuestan las cosas,

pero sabes que puedes confiar en ellos,

les das el dinero,

y ellos te devuelven el cambio,

y no te engañan.

Los buscavidas son distintos.

Yo aquí me siento muy cómodo.

Pues la verdad, es que el cielo amenaza lluvia

y eso convierte el viaje en incómodo.

Y además, hoy me quedan...

500 km por autopista a Marrakech.

Es una etapa de transición, aburrida,

pero Marrakech es el punto de ataque de la cordillera del Atlas.

Pero antes de irme,

quiero enseñaros tres cosas de Larache:

por una parte, el Pueblo Español, para que lo conozcáis;

por otro lado, hay que ir a un cementerio cristiano

a buscar la tumba de un ladrón;

y por último,

visitar el yacimiento fenicio-cartaginés-romano de Lixus,

una autentica maravilla arqueológica

que, sin embargo, muchos turistas

pasan de largo porque no se detienen

en esta ciudad de Larache

que, desde luego, merece la pena visitar.

Un corto paseo por Larache

nos revela su peculiar y atractivo ambiente.

(Música)

Esta población, desde luego, merece una visita.

Esta es la parte más representativa del legado español en Larache,

el Jardín de las Hespérides, según una embellecida leyenda.

Esta ciudad fue española en dos ocasiones:

1610 a 1689

y de 1911 a 1956,

que es cuando se acaba

el protectorado español en Marruecos,

y nuestro país abandona la región.

De esa época procede esta urbanización tan característica,

propia del protectorado.

Y esta es la Plaza de la Liberación,

pero antiguamente se llamaba Plaza de España,

como ha ocurrido en tantos otros pueblos de aquel protectorado.

#Cantan en su idioma#

No te preocupes. No te preocupes.

Miquel, yo soy Miquel.

-Miquel. Muha.

¿Muha? ¿de Larache? -Sí.

Sí, Sí. -De Larache.

¿Tú eres deportista?

Tú. Sport. -Sí, sí.

Sí. Delgado, bien. -Taekwondo.

¿Taekwondo? Fighter. Sí, sí.

-¿Madrid? Sí. Madrid.

-Madrid. Sí, vivo en Madrid.

Yo soy valenciano, pero vivo en Madrid, pero...

Valencia es como Larache, está en el mar..

(Ríe)

Así que vamos al cementerio cristiano.

-Cristiano Ronaldo.

Sí, al cementerio Cristiano de Ronaldo.

¿Te gusta el fútbol?

-Sí, soy madridiano.

Ah, ¿Tú madridiano? Yo prefiero Atlético de Madrid.

-¿Qué pasa partido Marroco contra España?

Gana Marruecos. -¿Marruecos?

Marruecos. -No.

Seguro.

-Empate. ¿Empate?

(Ríe)

-Empate. Empate.

El cementerio cristiano, pero está cerrado.

¿Hola?

-¿Sabes dónde está la casa del guarda de ahí?

Sí. -El verde, ahí.

El verde. ¿El verde?

-Sí. Toca la puerta. ¿Ahí vive el guarda?

-Hay vive gente, sí.

Venga, gracias. Hasta luego.

-Hasta luego.

"Toca ahí la puerta"

¿Toco la puerta? Vale.

Cooperación Española.

(Llama a la puerta)

Hola. -Hola.

¿Español? Cementerio. -Sí, pasa a la puerta.

A la puerta principal, ¿no? -Sí, sí.

¡Ah!, gracias.

Bueno, está bien,

esta vez no vamos a tener que asaltar el cementerio,

como en Essaouira,

para encontrar la tumba de Cristóbal Benítez,

que fue uno de los momentazos de Diario de un Nómada.

A mí me encantó encontrar la tumba

del explorador malagueño que llegó a Tombuctú,

el tercer europeo en llegar a Tombuctú.

Lo que pasa que es que como allí no había guardián,

tuvimos que saltar la verja.

Esta vez no tenemos que profanar el lugar,

nos van a abrir.

Este cementerio cristiano,

el cementerio español de Larache tiene un aspecto hoy muy pulcro,

está prácticamente abandonado,

pero, desde hace unos años,

el Ministerio de Asuntos Exteriores español

está realizando la labor de recuperación y restauración

de nuestros camposantos, ya lo vimos en Tetuán,

y lo vemos en este que está muy bien.

¡Hola!

Gracias.

Aquí están muchos soldados

de la guarnición y el personal civil,

pero hay una tumba

que no es ni de un español ni de un militar,

y es la que tenemos que buscar, porque es la tumba de un poeta,

libertario, homosexual, ladrón, presidiario y vagabundo.

No puede haber una edición de Diario de un Nómada

sin que busquemos alguna tumba.

Forma parte ya

de los signos de identidad de nuestra serie.

Hemos buscado tumbas de militares,

de exploradores, e incluso, de asesinos.

En esta ocasión,

hemos buscado no una tumba, si no dos.

Tumbas de poetas.

La principal es esta, de Jean Jenet,

un escritor francés nacido en 1910,

y que murió en 1986.

Pasó sus últimos años aquí, en Larache,

y aquí fue enterrado cuando murió.

Se convirtió en el último europeo en ser enterrado

en el cementerio cristiano de Larache.

Jean Jenet era lo que podíamos considerar un maldito,

un poeta de la calle, un poeta homosexual

que en aquella época, a principio del siglo XX,

en Europa estaba perseguido criminalmente,

estuvo detenido varias veces por obscenidad,

y eso le pudo haber costado una condena a prisión perpetua,

simplemente por reiteración, por acumulación de condenas.

El genio de Jean Jenet era tal

que, a pesar de la procacidad de los temas que trataba,

consiguió trascender

y llegar a ser un grande, un genio de la literatura.

Supongo que él no podía imaginar que iba a acabar rodeado

de militares y cristianos,

que serían aquellas personas

contra las cuales se hubiese revelado.

Y así lo escribió el amigo que tiene enterrado al lado,

que es Juan Goytisolo.

La paradoja es

que, si Jean Jenet

tiene esta tumba maravillosa

en este recoleto cementerio,

es porque, esas instituciones que él tanto despreciaba,

son las que costean el mantenimiento del cementerio cristiano de Larache:

el Ministerio de Defensa,

y el Ministerio de Asuntos Exteriores,

la Cooperación Española es la que paga este lugar,

y quienes pagan el salario del guardián

que nos ha abierto la puerta.

Esta situación, un tanto curiosa,

es un símbolo de nuestro tiempo,

y es el símbolo de lo que yo pienso y siento,

y de lo que hago en Diario de un Nómada.

Por una parte, aprecio, admiro y respeto a los seres,

a los militares,

a los funcionarios que se dejaron la piel

en el empeño de cumplir su deber lejos de su patria.

Pero por otro lado, admiro, reconozco,

envidio a los genios de la literatura,

a los iconoclastas,

a los rebeldes,

a aquellos locos y románticos

que solamente han seguido su propio ideal, su propio talento.

Yo creo que, simplemente, son las cosas que suceden,

y que la vida tenemos que aceptarla así,

no todo es blanco o negro,

hay muchas zonas grises.

Como la tumba de Jean Jenet

en el cementerio cristiano de Larache.

Subtitulado realizado por María del Carmen Casado Rubio.

(Música y créditos)

Diario de un nómada: Carreteras extremas 2 - Cruzando las columnas de Hércules

29:42 06 oct 2019

Miquel comienza su viaje en el yacimiento romano de Baelo Claudia, Cádiz. Tras coger un ferri hasta Larache, Marruecos, nos enseñará los secretos de esta localidad costera: el cementerio cristiano, el Pueblo Español y el yacimiento de Lixus.

Miquel comienza su viaje en el yacimiento romano de Baelo Claudia, Cádiz. Tras coger un ferri hasta Larache, Marruecos, nos enseñará los secretos de esta localidad costera: el cementerio cristiano, el Pueblo Español y el yacimiento de Lixus.

ver más sobre "Diario de un nómada: Carreteras extremas 2 - Cruzando las columnas de Hércules" ver menos sobre "Diario de un nómada: Carreteras extremas 2 - Cruzando las columnas de Hércules"
Xcerrar

Añadir comentario ↓

  1. Germán Fernández

    Como siempre fabuloso capítulo. Moto, historia, geografía, cultura..... una fantástica mezcla. Gracias Miquel.

    pasado viernes
  2. Javier

    Muy buen capítulo!!!

    pasado martes
  3. Manuel

    Miquel maravilloso capítulo como siempre gracias por poder disfrutarlo hasta la semana que viene

    pasado lunes

Los últimos 196 documentales de Diario de un nómada

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
Mostrando 1 de 10 Ver más