El día del Señor La 2

El día del Señor

Domingos a las 10.30 h.

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Para todos los públicos El día del Señor - Tarancón. Parroquia de la Asunción - ver ahora
Transcripción completa

En La Mancha Alta,

entre las cuencas del Tajo y del Guadiana,

se sitúa la villa de Tarancón.

Es, detrás de la capital,

el municipio más poblado de Cuenca.

Es una población de Castilla-La Mancha muy cercana a Madrid.

Con una amplia oferta cultural.

Un casco histórico con edificios restaurados y nuestra Semana Santa.

Se asoman algunos edificios que nos hablan

de la notable historia de Tarancón.

Esta es la actual sede del ayuntamiento.

Fue convento de los padres franciscanos.

La primera piedra se colocó en el 1693.

Es la típica esta es la típica casa solariega de siglo XVI.

Se hospedaron Isabel la Católica o Alfonso XII.

Aloja el archivo histórico de la ciudad

y un museo de arte contemporáneo.

En la plante alta se expone una colección

dedicada al pintor Emilio Lozano Moreno.

Fue un polifacético artista formado en Valencia.

Magnífico dibujante, supo retratar las costumbres de su gente.

Podemos visitar esta singular exposición de figuras de terracota

que recogen escenas "El Quijote".

Salieron de un prestigioso taller de alfarería.

A través del arco de la Malena,

una construcción románica coronada con la imagen

de la patrona de Tarancón,

accedemos a la iglesia de Tarancón.

Está dedicada a nuestra Señora de la Asunción.

La última restauración se llevó a cabo en los 90 del siglo pasado.

El interior de la iglesia se distribuye en tres naves.

La principal nos dirige al altar mayor,

de marcado estilo plateresco.

El imponente edificio, sin duda,

constituye un elocuente testimonio de la fe de un pueblo,

que popularmente se expresa a través de sus cofradías y hermandades

que tienen en esta parroquia sucede.

Creo que las cofradías, en general,

tienen la presión de una fe que hay en las personas

y, por otra parte, una catequesis importante para la gente.

Aparte de otros elementos que tiene de interés turístico,

pero creo que eso es secundario.

Detrás de la capilla mayor se abre otra pequeña

dedicada a Jesús Nazareno,

titular de la hermandad del mismo nombre,

que viene celebrando su tercer centenario.

Estamos en nuestro 300 aniversario.

Es un homenaje a todos los hermanos que han pasado por esta hermandad

y con vistas a esa renovación de conseguir poder llegar

a otros 300 años, si es posible.

Los 4000 hermanos y hermanas cofrades

distribuidos en las ocho hermandades

nos da la importancia del momento cofrade.

La Junta de Cofradías y Hermandades

aglutina a las hermandades de la Semana Santa,

alrededor de 4000 hermanos,

y organizan procesiones desde el Viernes de Dolores

hasta el propio Domingo de Resurrección.

Se hace en infinidad, o un número bastante importante,

de actividades culturales, religiosas y sociales,

tanto en Cuaresma como Semana Santa.

Celebramos la eucaristía en la iglesia de la Asunción.

Nos unimos a los 800 hermanos de la hermandad del Nazareno,

que cumple 300 años de existencia.

(Coro)

(Música)

Vengo a ti, Señor, reconociendo mi culpa.

Con la fe puesta en tu amor,

que tú me das como a un hijo.

Te abro mi corazón.

Buenos días desde esta parroquia

de Nuestra Señora de la Asunción, en Tarancón.

Comenzamos esta eucaristía

correspondiente al quinto domingo de Cuaresma.

Los padres franciscanos tienen un colegio en esta villa conquense.

Mas tú me quieres así, yo te bendigo y te alabo.

Padre, en mi debilidad, tú me das fortaleza.

Amas al hombre sencillo, le das tu pan y perdón.

Que mi espíritu, Señor, abrace todo mi ser.

Está colocada esa imagen del Nazareno,

titular de la hermandad que lleva su nombre

y que celebra a 300 años durante este curso.

Transforma mi vida entera.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

-Amén.

-La gracia de nuestro Señor Jesucristo,

que nos llama a la conversión, esté con todos vosotros.

-Y con tu espíritu.

-Buenos días y feliz quinto domingo de Cuaresma.

Estamos muy cerca de celebrar la Semana Santa.

Todas las cofradías de España vivimos con pasión

los días previos la muerte y resurrección de nuestro Señor.

Todas las hermandades deseamos salir por las calles de nuestros pueblos

con la convicción de salir de seguir los pasos de Cristo.

Es una tradición que nos viene dado desde antiguo,

como prueba los 300 años que acaba de cumplir la hermandad

de nuestro padre Jesús Nazareno.

Nos vuelve a invitar, casi terminando en la Cuaresma,

una conversión en nuestras vidas, sociedad, nuestra iglesia.

Celebremos juntos el Día del Señor.

-Un saludo cordial a los párrocos a los padres franciscanos,

a las comunidades cristianas de esta ciudad de Tarancón.

A las autoridades aquí presentes, a los hermanos cofrades,

y a todos aquellos enfermos e impedidos

que nos siguen esta mañana por TVE y participan de la eucaristía.

El Señor ha dicho:

"El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra".

-Señor, ten piedad.

Ten piedad de mí, Señor, ten piedad, Señor.

Tú, que nos has hecho por el agua y el espíritu

miembros de la Iglesia, perdónanos.

Señor, ten piedad.

Ten piedad de mí, Señor,

Ten piedad de mí, Señor,

ten piedad de mí, Señor, ten piedad, Señor.

Tú, que mostraste a los samaritanos

lo que significaba adorar en espíritu y en verdad.

Señor, ten piedad.

Ten piedad de mí, Señor, ten piedad, ten piedad.

Tú, que enviaste al Espíritu Santo

para crear en nosotros un corazón nuevo.

Perdónanos por no considerar la caridad como un pilar fundamental

de nuestra vida de hermandad.

Señor, ten piedad.

Ten piedad de mí, Señor, ten piedad, ten piedad.

Ten piedad de mí, Señor, ten piedad, Señor.

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros,

perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

Oremos.

Te pedimos, Señor Dios nuestro,

que con tu ayuda avancemos animosamente

hacia aquel mismo amor que movió a tu Hijo a entregase

por la salvación del mundo.

Por nuestro Señor Jesucristo,

tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo

y es Dios por los siglos de los siglos.

-Amén.

-Lectura del libro de Isaías.

Esto dice el Señor,

que abrió camino en el mar y una senda en las aguas impetuosas;

que sacó a batalla carros y caballos,

la tropa y los héroes: caían para no levantarse,

se apagaron como mecha que se extingue.

"No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo;

mirad que realizo algo nuevo;

ya está brotando, ¿no lo notáis?

Abriré un camino por el desierto, corrientes en el yermo.

Me glorificarán las bestias salvajes,

chacales y avestruces,

porque pondré agua en el desierto, corrientes en la estepa,

para dar de beber a mi pueblo elegido,

a este pueblo que me he formado para que proclame mi alabanza".

Palabra de Dios.

-Te alabamos, Señor.

-El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

-El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

-Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión,

nos parecía soñar:

la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares.

-El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

-Hasta los gentiles decían:

"El Señor ha estado grande con ellos".

El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

-El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

-Recoge, Señor, a nuestros cautivos como los torrentes del Negueb.

Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares.

-El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

-Al ir, iba llorando, llevando la semilla;

al volver, vuelve cantando, trayendo sus gavillas.

-El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

-Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo

a los Filipenses.

Hermanos:

Todo lo considero pérdida comparado con la excelencia

del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.

Por él lo perdí todo,

y todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo

y ser hallado en él,

no con una justicia mía, la de la ley,

sino con la que viene de la fe de Cristo,

la justicia que viene de Dios y se apoya en la fe.

Todo para conocerlo a él, y la fuerza de su resurrección,

y la comunión con sus padecimientos,

muriendo su misma muerte,

con la esperanza de llegar a la resurrección de entre los muertos.

No es que ya lo haya conseguido o que ya sea perfecto:

yo lo persigo,

a ver si lo alcanzo como yo he sido alcanzado por Cristo.

Hermanos, yo no pienso haber conseguido el premio.

Solo busco una cosa:

olvidándome de lo que queda atrás

y lanzándome hacia lo que está por delante,

corro hacia la meta, hacía el premio,

al cual me llama Dios desde arriba en Cristo Jesús.

Palabra de Dios.

-Te alabamos, Señor.

(Música)

Escucha tú la palabra de Dios,

no solo con tus oídos, también con el corazón.

Escucha tú la palabra de Dios.

Quédate siempre atento a su voz.

Escucha tú la palabra de Dios,

no solo con tus oídos, también con tu corazón.

Escucha tú la palabra de Dios

y quédate siempre atento a su voz.

El párroco de esta parroquia de Nuestra Señora de la Asunción,

Alberto López, nos va a leer el Evangelio.

El Señor esté con vosotros. -Y con tu espíritu.

-Lectura del santo Evangelio según san Juan.

-Gloria a ti, Señor Jesús.

-En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos.

Al amanecer se presentó de nuevo en el templo,

y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.

Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio,

y, colocándola en medio, le dijeron:

"Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.

La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?".

Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.

Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.

Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:

"El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra".

E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.

Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno,

empezando por los más viejos.

Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante.

Jesús se incorporó y le preguntó:

"Mujer, ¿dónde están tus acusadores?;

¿ninguno te ha condenado?".

Ella contestó: "Ninguno, Señor".

Jesús dijo:

"Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más".

Palabra del Señor.

-Gloria a ti, Señor Jesús.

Y será César Fernández Cano,

delegado diocesano de hermandades y cofradías,

quien nos dirija la homilía en este quinto domingo de Cuaresma.

A lo largo de estas semanas,

hemos tenido la oportunidad de descubrir, una vez más,

las historias de Abraham y de Moisés,

la oportunidad de sentirnos como esa higuera

la oportunidad de sentirnos como esa higuera,

de la que se espera que dé buen fruto,

o con el hijo pródigo,

que reconociendo su pecado vuelve a la casa paterna.

Este último domingo de Cuaresma la Iglesia nos invita

a reconocer algo nuevo, algo inesperado

en nuestro proceso de conversión.

La imagen del desierto transformado,

de un camino recto para facilitar nuestro regreso al paraíso perdido.

¿Qué es lo nuevo? ¿Dónde está es novedad?

Quizás parece ya aprendido.

Jesús se inclinó delante de la mujer.

Y no una vez, sino dos veces.

Mientras otros tenían la mano alzada para apedrear a la mujer adúltera,

Jesús estaba de rodillas escribiendo en la arena.

Nadie sabe lo que escribió, pero todos sabemos lo que dijo.

"Yo no te condeno".

Casi todo el pueblo fiel ha buscado con un corazón contrito y humillado

la confesión en esta Cuaresma.

Otros muchos la buscarán en estos días.

Y Jesús nos dice lo mismo: "Yo tampoco te condeno".

Miles de cofrades en toda España

van a levantar imágenes de Cristo en su pasión,

la imagen de Cristo en la cruz.

Ese Cristo que se arrodilló delante de la adúltera

y que se arrodilla delante de cada uno de nosotros

para levantarnos, para llevarnos,

para llenarnos de abrazos,

para revestirnos con la dignidad de hijos queridos

y para conducirnos a la gran fiesta pascual.

Millones de personas puestas en las aceras de las calles de toda España

o colocadas delante de la pantalla del televisor

van a poder disfrutar con la belleza de estas imágenes

que custodiamos en nuestras iglesias.

Algunas hermosísimas, como esta parroquia de Tarancón.

Van a sentir la emoción, el olor, la música

y la belleza de nuestras procesiones.

En ellas seguimos los pasos de Cristo,

maestro y modelo de la humanidad reconciliada en el amor.

Deseo que cada uno de los que estamos participando

de esta eucaristía,

los aquí presentes y los enfermos e impedidos,

que nos seguís desde la cama en un hospital

o desde la sala de una residencia,

o los que nos vean estos días por Internet

o los que no tienen fuerza para acudir al templo,

que todos seamos tocados por la gracia de Dios

y reavivamos nuestra vocación de pueblo elegido.

Convocados para bendecir su nombre.

¿Dónde?

En nuestras situaciones concretas, en nuestras situaciones personales.

Que al escuchar y dejarnos seducir por su palabra

experimentemos las maravillas que el Señor

quiere hacer con su pueblo.

Él lo hace todo nuevo.

Dejemos atrás todo lo antiguo.

Sobre todo, nuestro pecado.

Y caminemos, corramos si podemos, al encuentro del Señor.

Así sea.

Ha sido la homilía de don César Fernández Cano,

delegado de hermandades y cofradías de Cuenca.

-Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo su único hijo, nuestro Señor,

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Nació de Santa María Virgen.

Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.

Fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos.

Al tercer día resucitó de entre los muertos.

Subió a los cielos

y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica,

la comunión de los Santos, el perdón de los pecados,

la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.

Oremos al Señor, nuestro Dios.

Que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva.

-Para que la Iglesia sea para el mundo signo de esperanza,

acogiendo, animando y consolando a todos los hombres,

roguemos al Señor.

-Te rogamos, óyenos.

-Para que nuestra sociedad,

nuestra iglesia y nuestras cofradías reconozcan sus pecados colectivos

que dañan a los hombres,

asuman sus culpas y procuren el remedio necesario.

Roguemos al Señor. -Te rogamos, óyenos.

-Para que los ancianos enfermos y marginados de la sociedad

encuentren la ayuda fraterna que necesitan

para resurgir de su situación.

Roguemos al Señor. -Te rogamos, óyenos.

-Para que no nos creamos libres de pecado

ni nos erijamos en jueces de los demás,

como los acusadores de la mujer adúltera, para que seamos

compasivos.

Roguemos al Señor. -Te rogamos, óyenos.

-Nos has enviado tu Hijo para decirnos:

"Yo tampoco te condeno".

Abre nuestros corazones a la esperanza.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

-Amén.

Comienza la eucaristía.

Acompaña la banda de cornetas y tambores

de la Hermandad Jesús Nazareno, que celebra su 300 aniversario.

Llevan hasta el altar pan y vino para la celebración.

También un sobre que recoge donativos

la hermandad de cofradías y que va a parar en los más necesitados.

Es una de las labores que llevan a cabo tantas hermandades y cofradías

extendidas por toda España.

(Música)

"Jesús Nazareno" se titula esta marcha

que interpreta esta banda de cornetas y tambores

que dirige Javier Fernández.

(Música)

300 años se cumplen de esta hermandad

de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Es una de las ocho que tiene su sede en esta parroquia de la Asunci/c>on.

Hay más de 4000 hermanos y cofrades en esta diócesis.

Están saliendo preparando las procesiones

cientos de miles de hermanos cofrades.

César Fernández Cano, que preside esta celebración,

es asistente de los jóvenes cofrades.

Son los más jóvenes que se van incorporando cada año

esa corriente de hermandades y cofradías de todo el territorio.

Orad, hermanos, para que este sacrificio mío y vuestro

sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.

-El Señor reciba de tus manos este sacrificio para alabanza

y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su Santa Iglesia.

Escúchanos Dios, todopoderoso y, por la acción de este sacrificio,

purifica a tus siervos, a quienes has iluminado

por las enseñanzas de la fe cristiana.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

-El Señor esté con vosotros.

-Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón.

-Levantemos el corazón.

-Lo tenemos levantado hacia el Señor.

-Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

-Es justo y necesario.

-En verdad es justo bendecir tu nombre.

Padre, rico en misericordia.

Ahora, que nuestro itinerario hacia la luz pascual

seguimos los pasos de Cristo,

maestro y modelo de la humanidad reconciliada en el amor.

Abres a la Iglesia el camino de un nuevo éxodo

a través del desierto cuaresmal.

Escuchar tu palabra y experimentar con gozo tus maravillas.

Por estos siglos de salvación, unidos a los ángeles,

ministros de tu gloria, proclamamos el canto de tu alabanza.

Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo.

Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.

Hosanna.

Hosanna, hosanna, hosanna,

hosanna en el cielo.

Hosanna, hosanna, hosanna en el cielo.

Bendito el que viene en el nombre del Señor.

Hosanna en el cielo, hosanna.

Hosanna, hosanna,

hosanna en el cielo.

Hosanna, hosanna, hosanna en el cielo.

-Santo eres en verdad, Señor, fuente de toda santidad.

Por eso te pedimos que santifiques estos dones

con la efusión de tu Espíritu,

de manera que sean para nosotros cuerpo y sangre de Jesucristo,

nuestro Señor.

El cual, cuando iba a ser entregado a su pasión

voluntariamente aceptada, tomó pan.

Dándote gracias lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:

"Tomad y comed todos de él, porque esto es mi cuerpo,

que será entregado por vosotros".

(Campanillas)

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz.

Y dándote gracias de nuevo lo pasó a sus discípulos, diciendo:

"Tomad y bebed todos de él,

porque este es el cáliz de mi sangre.

Sangre de la alianza nueva y eterna

que será derramada por vosotros y por muchos

para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía".

(Campanilla)

Este es el sacramento de nuestra fe.

-Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección.

Ven, Señor Jesús.

-Así pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la muerte

y resurrección de tu Hijo,

te ofrecemos el pan de vida y el cáliz de salvación.

Y te damos gracias porque nos haces dignos de servirte en tu presencia.

Te pedimos humildemente que el Espíritu Santo

congregue en la unidad

a cuantos participamos del cuerpo y sangre de Cristo.

-Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra,

reunida aquí en el domingo, día en que Cristo ha vencido a la muerte

y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal.

Y con el papa, Francisco, con nuestro obispo,

José María, y todos los pastores que cuidan de tu pueblo,

llévala a su perfección por la caridad.

-Acuérdate también de nuestros hermanos

que durmieron en la esperanza de la resurrección

y de todos lo que han muerto en tu misericordia.

Admítelos a contemplar la luz de tu rostro.

Ten misericordia de todos nosotros,

y así con María, la Virgen, madre de Dios,

su esposo, san José,

los apóstoles y cuantos vivieron en tu amistad a través de los tiempos,

merezcamos por tu hijo Jesucristo

compartir la vida eterna y cantar tus alabanzas.

-Por Cristo, con él y en él.

A ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo.

Todo honor y toda gloria.

Por lo siglos de los siglos.

-Amén.

-Antes de participar en el banquete de la eucaristía,

signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna,

oremos juntos como el Señor nos ha enseñado.

Padre nuestro, que estás en el cielo.

Santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día.

Perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.

Líbranos de todos los males, Señor,

y concédenos la paz en nuestros días

para que, ayudados por tu misericordia,

vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación

mientras esperamos la gloriosa venida

de nuestro salvador Jesucristo.

-Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.

-Señor Jesucristo, que dijiste a los apóstoles:

"La paz os dejo, mi paz os doy",

no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia.

Y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad.

Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

-Amén.

-La paz del Señor esté siempre con vosotros.

-Y con tu Espíritu.

-Daos como hermanos la paz.

Y nos damos la paz.

Nos acordamos también esta semana de otro desastre natural,

en Nepal en esta ocasión.

Una tormenta que se ha cobrado muchas víctimas humanas.

Hoy están tan en el corazón de todos.

Pedimos para todos la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

ten piedad, ten piedad, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

danos la paz.

Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Dichosos los invitados a la cena del Señor.

-Señor, no soy digno de que entres en mi casa,

pero una palabra tuya bastará para sanarme.

(Música)

Donde un hombre sufrió y un Dios se entregó.

Siendo una entrega de amor, su camino siguió.

Celebramos el quinto domingo de Cuaresma

en la parroquia de la Asunción, en Tarancón,

en la diócesis de Cuenca.

Esta parroquia recoge las hermandades y cofradías de Tarancón.

La de Jesús Nazareno está celebrando 300 años.

Como tantas cofradías en España,

estos días hay tantas celebraciones.

Que se acerca a su hijo y abraza feliz.

Este movimiento agrupa a miles de personas en nuestro país.

Siendo hombre, amigo, esclavo y maestro.

Se entregó hasta la muerte en el pan y la vid.

El próximo domingo comienza la Semana Santa,

la semana cristiana por excelencia.

Celebrando los misterios centrales de nuestra fe.

La comenzaremos, como cada año, en Roma.

La celebración del Domingo de Ramos.

Será a las 10:00 de la mañana,

en plaza de San Pedro,

la celebración que presida el santo padre, el papa Francisco.

La pasión en el Domingo de Ramos.

Se adelanta media hora nuestro horario habitual.

Para esa celebración que preside el santo padre.

Comenzaremos las celebraciones de Semana Santa.

Este año viviremos el sagrado Triduo Pascual.

Veremos el viacrucis desde el Coliseo de Roma.

También estaremos presentes en las celebraciones populares,

las procesiones de Semana Santa,

que este año las estaremos viviendo desde Medina del Campo

el Jueves y Viernes Santo,

la procesión de caridad y del silencio.

Pues nadie te ama como yo.

El presidente de la hermandad de Jesús Nazareno...

Yo sé bien lo que me dices.

Nos acompaña durante toda la liturgia un coro compuesto

por distintos coros de Tarancón.

Los franciscanos conventuales viven aquí.

Aunque a veces no está claro,

he sido tu mejor amigo.

Pues nadie te ama como yo.

Pues nadie te ama como yo.

Mira la cruz,

esa es mi más grande prueba.

Nadie te ama como yo.

Pues nadie te ama como yo.

Pues nadie te ama como yo.

Este magnífico templo dedicado a la Asunción,

que ocupa el lugar de este magnífico altar de esta iglesia.

La patrona de Tarancón es la señora de Riánsares.

Pues nadie te ama como yo.

Detalles con relieves.

Imágenes de la vida del Señor.

Pues nadie te ama como yo.

Mira la cruz,

fue por ti, fue por que te amo.

Nadie te ama como yo.

Magnífico retablo renacentista.

Sin duda, una obra maestra del Renacimiento.

Oremos.

Te pedimos, Dios todopoderoso, que nos cuentes siempre

entre los miembros de Cristo, cuyo cuerpo y sangre hemos recibido.

Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

-El Señor esté con vosotros.

Inclinaos para recibir la bendición.

Señor, bendice a tu pueblo,

que espera siempre el don de tu misericordia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Y la bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre vosotros.

-Demos gracias a Dios.

-Este pueblo, que tanto ama a su patrona,

la Virgen de Riánsares, celebra con especial emoción la Semana Santa.

Tres imágenes nuevas van a procesionar

por primera vez este año.

Y la última de ellas va a ser bendecida en este momento.

Oremos, queridos hermanos, a Dios Padre todopoderoso,

para que, al recordar el misterio de Cristo,

alcancemos los beneficios de nuestra salvación.

Oh, Dios, nos has amado tanto, que siendo invisible,

nos has hecho visible en Cristo.

Mira con bondad a estos hijos tuyos que han dado forma

a esta efigie de tu hijo

y haz que, al venerarla, se vayan transformando

en la realidad que esta imagen representa.

Va a bendecir el párroco esta imagen de Jesús

en su entrada triunfal en Jerusalén.

La ha encargado la hermandad con motivo de este 300 aniversario.

(Tambores y cornetas)

Saldrá en procesión con el resto de cofradías

por primera vez este año.

Vemos ahora una de las imágenes

que estrena esta hermandad para este año.

(Tambores y cornetas)

Mientras, la banda de cornetas y tambores

de esta Hermandad de Jesús Nazareno toca "Tu piedad".

Recordamos que el domingo que viene es el Domingo de Ramos.

La celebración de la Pasión en el Domingo de Ramos

la estaremos celebrando desde Roma,

la celebración que preside el santo padre,

recuerdo, a las 10:00 de la mañana.

A continuación en la dos o más dentro

A continuación en La 2,

dentro de la programación religiosa católica,

se pueden quedar viendo programa "Pueblo de Dios",

que nos lleva hasta a Alepo,

ciudad castigada por la guerra durante más de cinco años

que intenta recuperarse.

Hemos estado en Tarancón, Cuenca.

Aquí, de la mano de la Virgen, feliz Día del Señor a todos.

(Música)

(Tambores y cornetas)

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El día del Señor - Tarancón. Parroquia de la Asunción

07 abr 2019

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