El día del Señor La 2

El día del Señor

Domingos a las 10.30 h.

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4720218
Para todos los públicos El Día del Señor - Mejorada del Campo - Parroquia de la Natividad - ver ahora
Transcripción completa

Yo celebraré delante del Señor, cantaré un canto nuevo.

Yo celebraré delante del Señor, cantaré un canto nuevo.

Yo le alabaré porque...

Buenos días desde esta parroquia de Mejorada del Campo,

donde vamos a celebrar la eucaristía,

desde esta capilla dedicada a San Fausto.

Fue mandada construir a finales del siglo XVII

por Pedro Fernández del Campo,

marqués de la Villa, y comendador de la Orden de Santiago.

La capilla de barroca fue construida como templete funerario

y para albergar las reliquias, ahí vemos la imagen,

de San Fausto labrador.

En maravilloso, maravilloso.

Iglesia que tiene

como titular esta dedicación de la Natividad de la virgen María.

El cuadro representa el nacimiento de la Virgen.

María niña, al fondo,

en la cama, Santa Ana, su madre,

bajo la atenta mirada de los donantes

de la familia de los Fernández del Campo

que financiaron la construcción de la iglesia.

Aquí celebramos este domingo la eucaristía.

Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria al Padre.

Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria al Padre.

A él sea la gloria.

Aleluya, amén.

Aleluya, amén.

Gloria Dios, Gloria Dios, gloria al Hijo.

Gloria Dios, Gloria Dios, gloria al Hijo.

A él le sea la gloria, a él le sea la gloria.

Aleluya, amén.

Aleluya, amén.

Es el tercer domingo que estamos en esta parroquia,

hoy preside nuestra celebración

monseñor Alberto Ortega,

es el nuncio apostólico en Irak y Jordania.

Le acompañan su hermano gemelo de él,

Javier Ortega, provicario general

de la diócesis de Alcalá de Henares, a la que pertenece

esta parroquia de Mejorada del Campo,

y también el párroco Jesús Javier Mora.

Comienza nuestra celebración besando el altar

donde vamos a recordar, a repetir, a actualizar,

el sacrificio de Jesús.

-En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

-Amén.

-Es una gran alegría compartir

con vosotros la eucaristía y hacerlo en este día

que se transmite por la televisión.

Un saludo a todos los que están viendo este programa,

sobre todo a los enfermos.

Se unen a esta celebración delante del Señor,

y todos con humildad empezamos reconociendo que somos pecadores,

abriendo toda nuestra vida a la misericordia del Padre.

-Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros,

hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra,

obra y omisión.

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen.

A los ángeles, a los santos

y a vosotros, hermanos,

que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros.

Perdone nuestros pecados

y nos lleve a la vida eterna.

-Amén.

Señor, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Gloria a Dios en el cielo,

y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor.

Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos.

Te glorificamos, te damos gracias.

Gloria Dios en el cielo,

y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor.

Señor, Dios, rey celestial, Dios padre todo poderoso,

Señor, hijo único Jesucristo,

Señor, Dios, cordero de dios, hijo del Padre.

Gloria a Dios en el cielo,

y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.

Tú, que quitas el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros.

Tú, que quitas el pecado del mundo,

atiende nuestra súplica.

Tú, que estás sentado a la derecha del Padre,

ten piedad de nosotros.

Gloria Dios en el cielo,

y en la Tierra paz a los hombres que ama el Señor.

Porque solo tú eres Santo,

solo tú, Señor, solo tú,

altísimo Jesucristo,

con el Espíritu Santo

en la gloria de Dios Padre.

Amén.

Oremos.

Dios todopoderoso,

de quien procede todo bien,

siempre en nuestros corazones el amor de su nombre,

para que haciendo más religiosa nuestra vida,

acrecientes el bien nosotros y con solicitud amorosa lo conserves.

Por Nuestro Señor Jesucristo tu hijo,

que vive contigo en la unidad del Espíritu Santo,

y es Dios por los siglos de los siglos.

-Amén.

Comienza la liturgia de la palabra,

nos disponemos a escuchar la palabra de Dios

que va a ser proclamada este domingo.

Lectura del libro del Deuteronomio.

Lectura del libro del Deuteronomio.

Moisés habló al pueblo, diciendo:

"Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os enseño

para que, cumpliéndose,

viváis y entréis a tomar posesión de la tierra que el Señor,

Dios de vuestros padres, os va a dar.

No añadáis nada a lo que yo os mando ni suprimáis nada;

observaréis los preceptos del Señor, vuestro Dios, que yo os mandohoy.

Observadlos y cumplidlos, pues esa es vuestra sabiduría y vuestra

inteligencia a los ojos de los pueblos, los cuales cuando tengan

noticia de todos estos mandatos, dirán:

"Ciertamente es un pueblo sabio e inteligente esta gran nación".

Porque, ¿dónde hay una nación tan grande que tenga unos dioses

tan cercanos como el Señor, nuestro Dios, siempre que lo invocamos?

Y, ¿dónde hay otra nación tan grande que tenga unos mandatos y decretos

tan justos como toda esta ley que yo os propongo hoy?".

Palabra de Dios. -Te alabamos, Señor.

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que procede honradamente y practica la justicia,

el que tiene intenciones leales

y no calumnia con su lengua.

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que no hace mal a su prójimo ni difama al vecino,

el que considera despreciable al impío

y honra a los que temen al Señor.

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que no presta dinero a usura

ni acepta soborno contra el inocente.

El que así obra nunca fallará.

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

-Lectura de la carta del apóstol Santiago.

Mis queridos hermanos:

Todo buen regalo y todo don perfecto viene de arriba,

procede del Padre de las luces,

en el cual no hay ni alteración ni sombra de mutación.

Por propia iniciativa

nos engendró con la palabra de la verdad,

para que seamos como una primicia de sus criaturas.

Aceptad con docilidad esa palabra,

que ha sido injertada en vosotros

y es capaz de salvar vuestras vidas.

Poned en práctica la palabra

y no os contentéis con oírla, engañándoos a vosotros mismos.

La religiosidad auténtica e intachable

a los ojos de Dios Padre es esta:

atender a huérfanos y viudas

en su aflicción y mantenerse incontaminado del mundo.

Palabra de Dios.

-Te alabamos, Señor.

Aleluya, aleluya, aleluya.

Aleluya, aleluya, aleluya.

-Por propia iniciativa el Padre nos engendró

con la palabra de la verdad,

para que seamos como una primicia de sus criaturas.

Aleluya, aleluya,

aleluya.

-El Señor esté con vosotros. -Y con tu espíritu.

-El Señor esté con vosotros. -Y con tu espíritu.

-Lectura del santo Evangelio según San Marcos.

-En aquel tiempo,

se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas

venidos de Jerusalén;

y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras,

es decir, sin lavarse las manos.

Pues los fariseos, como los demás judíos,

no comen sin lavarse antes las manos,

restregando bien,

aferrándose a la tradición de sus mayores,

y al volver de la plaza,

no comen sin lavarse antes,

y se aferran a otras muchas tradiciones,

de lavar vasos, jarras y ollas.

Y los fariseos y los escribas le preguntaron:

"¿Por qué no caminan tus discípulos

según las tradiciones

de los mayores y comen el pan con las manos impuras?".

Él les contestó:

"Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:

'Este pueblo me honra con los labios,

pero su corazón está lejos de mí.

El culto que me dan está vacío,

porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos'.

Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros

a la tradición de los hombres". Llamó Jesús de nuevo

a la gente y les dijo: "Escuchad y entended todos:

nada que entre de fuera

puede hacer al hombre impuro;

lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre.

Porque de dentro, del corazón del hombre,

salen los pensamientos perversos,

las fornicaciones, robos,

homicidios, adulterios, codicias, malicias,

fraudes, desenfreno, envidia,

difamación, orgullo, frivolidad.

Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro".

Palabra del Señor.

-Gloria a ti, Señor Jesús.

Ha sido Jesús Javier Mora,

el párroco de esta parroquia de la Natividad de Nuestra eñora,

el párroco de esta parroquia de la Natividad de Nuestra Señora,

quien ha proclamado el Evangelio que llevaba

a besar a monseñor Alberto Ortega.

A quien escuchamos ahora, en sus palabras de homilía.

La Palabra de Dios te ilumina siempre nuestra vida.

Esta palabra nos habla de los mandamientos de Dios,

de lo que dios quiere que hagamos, de su voluntad para nosotros.

Nos presenta algunos elementos de reflexión muy importantes,

los mandamientos son para nuestro bien,

para nuestra vida y para nuestra felicidad.

Son algo positivo y bueno para nosotros.

Ahora, Israel,

escucha los mandatos y decretos que os enseño,

para que cumpliendo los viváis y entréis a tomar posesión

de la tierra que el Señor,

Dios de vuestros padres, os va a dar.

Observadlos y cumplidlos, es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia.

Los mandamientos son nuestra sabiduría, nuestra inteligencia.

Estamos tentados a ver los mandamientos

como un límite a nuestra libertad,

el hombre moderno de los mandamientos

como un obstáculo para su plena realización,

mientras que la verdad es todo lo contrario,

los mandamientos son una ayuda para la libertad,

una indicación para el camino de la vida y de la felicidad,

un don de Dios, un regalo de Dios,

que ha querido implicarse en la historia de su pueblo,

y ha querido hacer alianza con él.

"¿Dónde hay una nación tan grande que tenga unos dioses

tan cercanos como lo es el Señor nuestro Dios

siempre que lo invocamos?".

En el Antiguo Testamento, a través de Moisés,

da los Diez Mandamientos,

serán siempre un punto de referencia importante para nuestra vida.

En el Nuevo testamento Jesús

nos da una ley nueva,

el don del Espíritu Santo,

hace que podamos cumplir los mandamientos,

sobre todo el mandamiento nuevo del amor.

En el Antiguo Testamento los mandamientos fueron escritos

en tablas de piedra, en el Nuevo Testamento

el don de la palabra el don de la palabra y del espíritu Santo se

escriben en el corazón del hombre,

se plantan en el corazón

y lo hacen nuevo.

En la segunda lectura el apóstol Santiago nos invita a aceptar

dócilmente la palabra, dice:

"La palabra injertada en nosotros, es capaz de salvar nuestras vidas".

La nueva ley, lo que Dios quiere,

no es algo que se impone desde fuera, desde el exterior,

es la palabra de la verdad,

que ha sido injertada en nuestro corazón,

y que es capaz de salvarnos.

Se nos invita a acoger dócilmente la palabra,

esta palabra que debe iluminar y modelar toda nuestra vida.

Acoger la palabra es dejarnos iluminar y modelar por esta palabra.

El apóstol Santiago nos da otra indicación importante:

"Poner en práctica la palabra".

Los mandamientos son para cumplirlos,

no para saberlos o para escucharlos.

Los mandamientos son para ponerlos por obra.

¿Os acordáis lo que dice Jesús en ese pasaje precioso?

Quien los pone en práctica es como un hombre

que construye su casa sobre roca.

Estamos invitados a acoger los mandamientos, ponerlos en práctica.

Los mandamientos se resumen en el mandamiento del amor,

o como dice Santiago, con una expresión preciosa:

"La religiosidad auténtica, intachable,

a los ojos de Dios Padre,

es atender a huérfanos y viudas en su aflicción,

y mantenerse incontaminado del mundo".

Una expresión preciosa.

En el Evangelio Jesús hace una crítica

a los fariseos porque han interpretado

mal los mandamientos de Dios, lo que Dios quiere,

y los han manipulado.

A los mandamientos de Moisés,

los judíos habían añadido muchos otros,

muy complicados, más de 600,

y eran tradiciones humanas que la gente no podía cumplir.

A veces hacían descuidar lo más importante.

Por eso Jesús repite, propósito de ellos,

lo que había dicho el profeta:

"Este pueblo me honra con los labios,

pero su corazón está lejos de mí,

el culto que me dan está vacío,

la doctrina que enseñan son preceptos humanos".

Jesús crítica que hayan dejado a un lado el mandamiento de Dios

para aferrarse a una tradición de los hombres.

Imponían cargas a los demás, y ellos no lo cumplían.

Les consideraban impuros y pecadores.

Lo importante es el mandamiento de Dios.

El Evangelio nos da otra indicación fundamental para nuestra vida,

lo que hace impuro al hombre no es lo que viene de fuera,

sino lo que sale de dentro,

lo que sale del corazón.

Lo que cuenta es el corazón,

no prácticas exteriores, vacías.

Hoy queremos que esta palabra de salvación iluminen nuestra vida,

que nos siga corrigiendo.

Viniendo de Irak,

soy un nuncio apostólico en Irak,

quería deciros un ejemplo precioso y concreto

de gente que vive los mandamientos de Dios.

Una nación que pone en práctica los mandamientos de Dios,

me refiero a los cristianos iraquíes,

que desde hace años sufren persecución.

Cuando estaba en tiempo de Saddam Hussein,

había 1,5 millones de cristianos en Irak.

Luego ha habido extremismo islámico, de persecución de los cristianos.

Ahora serán 300.000, quizá alguno más,

pero han disminuido mucho.

Han sufrido una persecución muy fuerte

cuando en 2014 llegaron los bárbaros del así llamado Estado Islámico,

el Isis.

Ocuparon la llanura, Mosul,

donde estaban las principales zonas cristianas.

De un día para otro dijeron a los cristianos:

"Tenéis tres opciones, convertirse al islam,

pagar una tasa para que os toleremos, os vais".

Todos prefirieron irse, perder todo, todo lo que tenían,

con tal de no renegar de su fe, con tal de no renegar de su Señor.

Cogieron lo poco que podían coger,

salieron de sus casas, dejando todo.

A la salida de los pueblos había controles,

lo poco que cogieron se lo quitaron también.

Llegaron al Kurdistán a otros sitios con lo que tenían.

Y decían: "Nos han quitado todo, pero no nos han quitado la fe".

El testimonio de estos cristianos

es un regalo precioso para toda la Iglesia,

han estado años viviendo

en condiciones muy precarias.

Al principio entiendas,

luego en campos de refugiados, otros en casos alquiladas.

Algunos han salido del país, por desgracia han emigrado.

Ahora que el Isis ha sido vencido militarmente,

la situación va un poco mejor,

gracias a Dios, regresan a sus pueblos.

Hay una ciudad que habréis oído hablar en los periódicos,

más de 6000 familias cristianas han regresado,

aunque está todo por reconstruir,

las casas están quemadas o destruidas o dañadas.

Pero son cristianos que gracias

a su fe y a su amor a su patria

regresan porque tienen una misión importante.

Son capaces de perdonar,

rezan por aquellos que les persiguen,

es bonito ver que Cáritas Irak les lleva ayuda

a los mismos musulmanes que les habían echado,

ahora están refugiados y tienen necesidad, les llevan comida.

Es el milagro de la fe,

observar el mandamiento de Dios,

que ha sido grabado en nuestro corazón.

Termino, uno se puede preguntar:

"¿Cómo podemos ayudar a estos cristianos

que han dado este testimonio precioso de fe?".

Cuando yo les pregunto lo que quieren,

lo que esperan de los cristianos de occidente, muchos me responden:

"Que vivan la fe".

Lo que les interesa es que vivamos la fe,

que vivamos la voluntad de Dios,

que seamos fieles a aquel que nos ha llamado

y nos ha dado un regalo precioso.

Por eso os invito a acordaros

de estos cristianos estupendos de Irak y de Oriente Medio en general.

Podemos ayudarles con nuestra oración,

podemos ayudarles con nuestra ayuda,

que siempre es bienvenida

a través de muchas organizaciones que ayudan.

Cito una, Ayuda a la Iglesia Necesitada,

pero hay muchas organizaciones

que ayudan seriamente a estos cristianos,

y podemos ayudarles diciendo que sí al Señor.

Sostenemos y apoyamos el sí al Señor

que ellos han dado dando un precio muy alto,

algunos han perdido la vida, hay mártires.

Sostenemos su sí al Señor con nuestro sí al Señor

en las circunstancias cotidianas

que tenemos que afrontar cada uno de nosotros.

-Creo en Dios todopoderoso,

creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo su único hijo, nuestro Señor,

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Nació de Santa María Virgen.

Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.

Fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos.

Al tercer día resucitó de entre los muertos.

Subió a los cielos

y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica,

la comunión de los Santos, el perdón de los pecados,

la resurrección de la carne y la vida eterna.

-Amén.

-Presentamos al Señor nuestras oraciones.

-Jesús, te pedimos por toda la Iglesia,

por el papa Francisco, por nuestro obispo, y por don Alberto,

obispo y nuncio de la Santa Sede de Irak.

Para que el Espíritu Santo les asista en todas sus decisiones,

roguemos al Señor.

-Te rogamos, óyenos.

-Te pedimos por los enfermos, por los pobres,

los necesitados y por todos los que sufren,

para que tu infinita misericordia

sea su auxilio y salvación, roguemos al Señor.

-Te rogamos, óyenos.

-Te pedimos de modo muy especial

por todos los cristianos perseguidos,

para que les llenes de tu fuerza y alegría, roguemos al Señor.

-Te rogamos, óyenos.

-Te pedimos para que te abran la puerta de su corazón,

roguemos al Señor.

-Te rogamos, óyenos.

-Te pedimos por nosotros,

que vivamos cada día con más hambre de ti,

de tu cuerpo, de la eucaristía.

Roguemos al Señor. -Te rogamos, óyenos.

-Te pedimos por los que nos siguen desde casa por la televisión,

para que a todos les lleves.

-Te rogamos, óyenos.

-Por todos las almas del purgatorio,

para que puedan gozar del cielo, roguemos al Señor.

Escucha las oraciones que te hemos presentado con confianza.

-Amén.

Estas niñas nos invitaban a rezar por todas las necesidades

del mundo, por los alejados, por los que no se desde casa.

Comienza la liturgia eucarística

con la profesión de las ofrendas,

trayendo al altar las flores que adornarán el altar,

el pan y el vino.

Transfórmame.

Hágase en mí tu voluntad.

Hágase en mí tu voluntad.

Moldéame, transfórmame.

Hágase en mí tu voluntad.

Hágase en mí tu voluntad.

Hágase en mí tu voluntad.

Te quiero, Señor, te adoro, mi Dios, me siento vivo.

Te quiero, Señor, te adoro, mi Dios, por ti palpita el corazón.

Hágase en mí tu voluntad.

Hágase en mí tu voluntad.

Moldéame, amásame, transfórmame.

Hágase en mí tu voluntad.

Hágase en mí tu voluntad.

Hágase en mí tu voluntad.

Moldéame, amásame, transfórmame.

Hágase en mí tu voluntad.

Hágase en mí tu voluntad.

Hágase en mí tu voluntad.

Moldéame, amásame, transfórmame.

Hágase en mí tu voluntad.

Hágase en mí tu voluntad.

-Orad, hermanos,

para que este sacrificio mío y vuestro sea agradable a Dios,

Padre todopoderoso.

-El Señor reciba de tus manos este sacrificio

para alabanza y gloria de su nombre,

para nuestro bien y el de toda su Santa Iglesia.

Para que perfeccione con tu poder

lo que se realiza en el sacramento.

El Señor esté con vosotros.

-Y con tu espíritu. -Levantemos el corazón.

-Lo tenemos levantado hacia el señor.

-Demos gracias al Señor nuestro Dios.

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,

Dios todopoderoso y eterno, por Cristo,

señor nuestro, porque él,

con su nacimiento renovó la vieja tradición humana.

Destruyó nuestro pecado,

al resucitarle entre los muertos nos aseguró el acceso a la vida eterna,

y abrió las puertas del cielo.

Por eso, con los ángeles

y la multitud de los santos,

te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar...

Santus, dominus Deo.

(CANTAN EN LATÍN)

(CANTAN EN LATÍN)

-Santo eres en verdad,

Padre, y con razón te alaban todas tu criaturas.

Ya que por Jesucristo,

tu Hijo y Señor nuestro,

con la fuerza del Espíritu Santo,

das vida y santificas todo y congregas a tu pueblo

sin cesar para que ofrezca en tu honor un sacrificio sin mancha

desde donde sale el sol hasta el ocaso.

Por eso, Padre, te suplicamos que santifiques por el mismo espíritu

estos dones que hemos separado para ti, de manera que sean cuerpo y

sangre de Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que nos mandó

celebrar estos misterios.

Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan. Dando

gracias te bendijo, lo partió y lo dio

a sus discípulos diciendo: "Tomad y comed todos de él,

porque esto es mi cuerpo, que será entregado por vosotros".

Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz.

Y dándote gracias de nuevo lo pasó a sus discípulos, diciendo:

"Tomad y bebed todos de él,

porque este es el cáliz de mi sangre.

Sangre de la alianza nueva y eterna,

que será derramado por vosotros

y por muchos para el perdón de los pecados.

Haced esto en conmeración mía.

Este es el sacramento de nuestra fe.

-Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección,

ven, Señor, Jesús.

-Al celebrar la oral memorial

de la pasión salvadora de su hijo,

de su admirable resurrección y ascensión al cielo,

mientras esperamos su venida gloriosa,

te ofrecemos el sacrificio vivo y santo.

Dirige tu mirada sobre la ofrenda de tu Iglesia,

y reconoce la víctima por cuya inmolación

quisiste devolvernos tu amistad,

para que fortalecidos con el cuerpo y la sangre de tu hijo

y llenos de su Espíritu Santo,

formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo espíritu.

-Que él nos transforme en ofendra en la permanente,

para que gocemos con tus elegidos,

con María, la Virgen, su esposo, San José, los apóstoles,

los mártires y todos los santos,

cuya intercesión confiamos obtener siempre tu ayuda.

-Te pedimos que esta víctima de reconciliación

traiga la paz y la salvación al mundo entero.

Confirma en la fe y en la caridad a tu Iglesia peregrina en la Tierra,

a tu servidor, el papa Francisco,

a nuestro obispo Juan Antonio, a Alberto,

que nos preside, los presbíteros y diáconos,

y a todo el pueblo redimido por ti.

Atiende los deseos y súplicas de esta familia

que has congregado en tu presencia en el domingo,

día en que Cristo al vencido a la muerte,

y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal.

Reúne en torno a ti, Padre misericordioso,

a todos tus hijos dispersos por el mundo.

A nuestros hermanos difuntos,

y a cuantos murieron en tu amistad,

recíbelos en tu reino,

donde esperamos gozar todos juntos de la plenitud eterna de tu gloria.

Por Cristo, Señor nuestro,

por quien concedes al mundo todos los bienes.

A ti, Dios Padre omnipotente,

en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria,

por los siglos de los siglos.

-Amén.

-Llenos de alegría y gratitud

rezamos la oración

que el mismo Jesús nos enseñó.

-Fieles a la recomendación del Salvador

y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro, que estás en el cielo.

Santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como

también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.

Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días

para que, ayudados por tu misericordia,

vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación

mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro salvador

Jesucristo. -Tuyo es el reino, tuyo el poder

y la gloria, por siempre, Señor. -Señor Jesucristo, que dijiste a los

apóstoles: "La paz os dejo, mi paz os doy", no tengas en cuenta

nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia. Y, conforme a tu palabra,

concédele la paz y la unidad. Tú, que vives y reinas por los siglos de

los siglos. -Amén. -La paz del Señor esté siempre

con vosotros. -Y con tu Espíritu.

con vosotros.

-Y con tu Espíritu.

-Daos fraternalmente la paz.

También vosotros os deseamos la paz,

que llegue a nuestra vida de familia,

a nuestra sociedad, que vivamos siempre buscando el bien común,

el bien de todos.

Paz en la Tierra, paz en las alturas.

Que el gozo eterno reine en nuestro corazón.

Cordero de Dios,

que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

Este es el Cordero de Dios,

que quita el pecado del mundo.

Dichosos los invitados a la cena del Señor.

-Señor, no soy digno de que entres en mi casa,

pero una palabra tuya bastará para sanarme.

Ven ahora, santo Espíritu.

Ven y toma tu lugar.

Ven ahora, santo Espíritu.

Ven ahora, santo Espíritu,

ven y toma tu lugar.

Ven ahora, ven a mí.

Estamos celebrando

la eucaristía en esta parroquia dedicada a la Natividad

de Nuestra Señora en Mejorada del Campo.

Llevamos estos últimos domingos haciéndola desde aquí.

El próximo domingo estaremos en otra parroquia,

el próximo domingo, 9 de septiembre,

en nuestro horario habitual,

a las 10:30 en La 2,

desde la parroquia de San Bonifacio, en Madrid.

Allí celebraremos la eucaristía,

conoceremos también la actividad de esta parroquia.

Arranca de mi pecho el corazón de piedra.

Arranca de mi pecho el corazón de piedra.

Pon en su lugar un corazón de carne,

que sea adorarte.

Arranca de mi pecho el corazón de piedra,

arranca de mi pecho el corazón de piedra.

Como les comentaba al principio de la eucaristía,

preside nuestra celebración monseñor Alberto Ortega,

nuncio apostólico, embajador del papa en Irak y Jordania.

En la homilía terminaba sus palabras

comentándonos la situación de los cristianos en esta región.

Allí donde él ejerce este ministerio,

este servicio, como embajador del Vaticano en Irak.

Nos hablaba de esa situación que habían vivido

los cristianos de persecución,

dejaron todo para no abandonar su fe.

Nos comentaba que pedían a los cristianos de occidente,

ellos querían que sobre todo viviésemos la fe.

Les acompañamos con la oración y con nuestra ayuda

en las campañas que se hacen

en nuestras parroquias y diócesis.

Sobre todo, viviendo la fe.

Más grande que estar a tus pies, que estar a tus pies.

No hay lugar más alto, más grande, que estar a tus pies.

No hay lugar más alto, más grande, que estar a tus pies.

No hay lugar más alto, más grande,

que estar a tus pies, que estar a tus pies.

Este miércoles pasado,

en la tradicional catequesis y audiencia

del papa Francisco en Roma,

dedicó su intervención, su catequesis,

a un resumen del viaje que había realizado

a Irlanda para participar en el Encuentro Mundial de las Familias.

Decía el papa el fin de semana pasado que había estado

en Irlanda para participar en el Encuentro Mundial de las Familias,

tenía como lema:

"El Evangelio de la familia, alegría para el mundo".

Animaba a las familias cristianas

en su vocación para ser transmisoras de la alegría

y de la fe hundida del amor de Dios en medio del mundo.

Miles de familias reunidas en Dublín con toda la variedad

de idiomas culturas y experiencias,

fueron signos elocuentes de la belleza del sueño de Dios

para toda la familia humana.

Este sueño es la paz fruto

de la reconciliación que nos ha dado en Cristo.

Allí permaneceré, posado a tus pies.

--postrado

No hay lugar más alto, más grande,

que estar a tus pies, que estar a tus pies.

No hay lugar más alto, más grande,

que estar a tus pies, que estar a tus pies.

No hay lugar más alto, más grande,

que estar a tus pies, que estar a tus pies.

Comentando ese encuentro con las familias,

decía el papa que en la vigilia que se celebró el sábado,

escuchamos testimonios muy conmovedores

de familias que han sufrido guerras,

familias renovadas por el perdón,

familias que el amor,

familias que han aprendido a priorizar

el tiempo que pasan juntos.

Se ha destacado el valor

de la comunicación intergeneracional,

y el papel específico de los abuelos

en el fortalecimiento de los lazos familiares

y la transmisión del tesoro de la fe.

Él vive hoy...

Es razón de nuestra vida, es el Señor,

nos reúne en pueblo de amor.

Rompe las cadenas que nos atan,

llénanos de gracia en tu palabra.

Gracias, Señor, gracias, Salvador.

Jesús está entre nosotros,

él vive hoy, su espiritua a todos da.

él vive hoy, su espiritu a todos da.

Jesús, razón de nuestra vida, es el Señor,

nos reúne en pueblo de amor.

Nuestros corazones te dan gracias.

Tú eres amor, eres canción.

Jesús está entre nosotros,

él vive hoy, su espíritu a todos da.

Jesús, razón de nuestra vida,

es el Señor, nos reúne en pueblo de amor.

Jesús está entre nosotros,

él vive hoy, su espíritu a todos da.

Jesús, razón de nuestra vida,

es el Señor, nos reúne en pueblo de amor.

Cambia nuestras vidas con tu fuerza,

guárdanos por siempre en tu presencia.

Tú eres verdad, tú eres la paz.

Otro mensaje que nos ha llegado del papa Francisco

en estos días ha sido el mensaje

con motivo de la jornada mundial de oración por el cuidado

de la creación que se celebró ayer, el 1 de septiembre.

Te pedimos que el amor

con que nos alimentas fortalezca nuestros corazones,

por Jesucristo, nuestro Señor.

-Amén. -El Señor esté con nosotros.

-Y con tu espíritu.

-Nuestro auxilio es el nombre del señor.

-Que hizo el cielo y la Tierra.

-El Dios de la paz os consagre totalmente,

y que todo vuestro espíritu,

alma y cuerpo sea custodiado hasta la venida

de nuestro Señor Jesucristo. -Amén.

-La bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.

-Amén.

-En el nombre del Señor, podéis ir.

-Demos gracias a Dios.

María, mírame, María, mírame.

Si tú me miras...

Cantando a la Virgen concluimos la eucaristía de este domingo.

Como cada domingo,

a continuación pueden seguir viendo

la programación católica dentro de TVE con "Pueblo de Dios".

Nosotros estaremos aquí,

nuestro horario habitual, en La 2, el domingo,

en la parroquia de San Bonifacio.

Hasta entonces, feliz domingo y buena semana,

buenos días nos dé dios.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Mejorada del Campo - Parroquia de la Natividad

El Día del Señor - Mejorada del Campo - Parroquia de la Natividad

02 sep 2018

Programas completos (653)

Los últimos 655 programas de El día del Señor

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios