El día del Señor La 2

El día del Señor

Domingos a las 10.30 h.

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Para todos los públicos El día del Señor - Domingo de Ramos - ver ahora
Transcripción completa

Buenos días desde la plaza de San Pedro en Roma,

donde cada año comenzamos la Semana Santa,

celebración del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor.

Altar situado en el obelisco.

Se conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén.

Buenos días.

Hola, buenos días.

Estamos viendo a este grupo de jóvenes, religiosos, religiosas,

que llevaban las ramas, los ramos de olivos

que van colocándose en el centro de la plaza de San Pedro.

Este domingo se celebra el 33 Jornada Mundial de la Juventud,

que se celebra a nivel diocesano.

Marcado por el Sínodo de los Jóvenes.

Acompañan en esta procesión los jóvenes

que participaron en ese presínodo en la Procesión de las Palmas.

"Hosanna, hijo de David",

clamaba la gente en este domingo cuando

el Señor entraba en Jerusalén.

(Coro en latín)

Estas palmas que llevan los jóvenes

que participan en esta procesión han sido donados

por la una diócesis en la región de Liguria.

También ramos de olivo que vemos han sido donados

por una diócesis de Calabria.

También ha llegado hasta el Vaticano las palmas españolas,

concretamente, desde Elche.

El ayuntamiento de Elche envió una palma blanca

de unos 3,5 m de alto para el santo padre.

(Coro en latín)

Esta celebración tiene dos partes,

este primera en la que se lee el Evangelio triunfante de Jesús.

Bendicen los ramos.

La segunda parte, se celebra la pasión y muerte del Señor.

Por eso también llevan el color rojo.

Participaremos al final en el rezo del ángelus.

Escucharemos las palabras del papa en ese momento.

También entregarán los jóvenes

las conclusiones del presínodo

que ha tenido lugar estos días en Roma.

300 jóvenes del mundo entero han participado,

dos de ellos españoles.

Como comentábamos,

la Jornada Mundial de la Juventud se celebra a nivel diocesano.

Cada 2-3 años, depende,

se celebra a nivel internacional.

Se hacen concentraciones a las que el papá convoca a los jóvenes.

La próxima internacional será en enero de 2019 en Panamá.

Este año, en todas las diócesis

se se celebra esta Jornada Mundial de la Juventud.

(Coro en latín)

La piedra que desecharon los arquitectos

es ahora la piedra angular,

es una maravilla entre nosotros.

Canta el coro:

"Bendito aquel que viene en el nombre del Señor".

(Música)

(HABLA EN ITALIANO)

(TODOS) Amén.

(HABLA EN ITALIANO)

Queridos hermanos,

esta asamblea litúrgica es el preludio

de la Pascua del Señor

para la que nos hemos estado preparando

haciendo obras de caridad desde el principio de la Cuaresma.

Jesús entra en Jerusalén para el cumplimiento

del misterio de su muerte y resurrección,

acompañemos con fe y devoción an uestro salvador

en su entrada a la ciudad santa.

Y demos gracias de seguirlo junto a la cruz

para participar de su resurrección.

Oremos.

Dios todopoderoso y eterno,

santifica con tu bendición estos ramos.

Aclamándolo con cantos por medio

del cual entra en Jerusalén del cielo.

(Música)

Escucharemos ahora el relato del Evangelio que narra,

precisamente, la entrada triunfante de Jesús en Jerusalén.

Esa misma entrada que hoy, en Jerusalén,

en estos momentos están celebrando miles de cristianos

de Tierra Santa.

Muchos otros van en peregrinación

y hoy bajan ese Monte de los Olivos recordando lo que Jesús hizo.

(Música)

El Evangelio según San Marcos.

Cuando se acercaban a Jerusalén junto al Monte de los Olivos,

Jesús mandó a dos de sus discípulos diciéndoles:

"Id a la aldea de enfrente y, cuando entréis,

encontraréis un pollino atado que nadie ha montado todavía.

Desatadlo y traerlo.

--traedlo

Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis,

'el Señor lo necesita y lo devolverá pronto'".

Fueron y encontraron el pollino a la calle y lo soltaron.

Algunos de los presentes les preguntaron:

"¿Qué hacéis desatando el pollino?".

Ellos le contestaron, como había dicho Jesús, y se lo permitieron.

Llevaron el pollino, le echaron encima los mantos

y Jesús se montó en él.

Muchos alfombraron el camino con sus mantos.

Otros con ramas cortadas en el campo.

Los que iban delante y detrás gritaban:

"¡Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor!

Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David.

Hosanna en las alturas".

Imitemos, queridos hermanos,

a la muchedumbre de Jerusalén,

que aclamaba Jesús y vayamos en paz.

Así inicia el diácono

la procesión que comienza ahora con estos ramos,

ya bendecidos por el santo padre.

El coro canta el salmo 23.

Llevan ramas de olivo y salieron al encuentro del Señor,

Hosanna en el cielo.

(Coro en latín)

El Señor es la tierra y cuanto en la llena,

el orbe y todos sus habitantes.

Él la afianzó sobre los ríos.

Así empezamos,

con este pórtico,

las celebraciones de Semana Santa.

En muchas parroquias se celebra de forma más solemne o más sencilla.

Se bendicen los ramos,

después lo llevamos a casa para recordar este momento.

Jesús llega a Jerusalén para cumplir la voluntad del Padre

y mostrar su amor.

Como comentábamos antes,

hoy se repite esta procesión en Jerusalén,

en ese pequeño pueblo, pegado a la ciudad.

Está aquella capilla,

la iglesia de los franciscanos donde se recuerda, está conservado,

según la tradición,

aquella roca sobre el que Jesús

subió para montarse encima de ese asno, de ese pollino,

y empezar esa procesión hacia el templo de Jerusalén.

Ahora canta el coro el himno a Cristo Rey.

"Gloria y honor al que viene en nombre del Señor".

(Coro en latín)

Antes veíamos la palma que han enviado desde Elche.

Comentaba el ayuntamiento hace unos días

que era una palma blanca rematada con una cruz y dos ángeles.

Ahí va el largo cortejo de hoy,

que cerrará la celebración litúrgica el santo padre.

"Tú eres el rey de Israel,

que vienes en nombre del Señor.

Todos los ángeles a coro te alaben

en el alto de los cielos

y sobre la tierra todos los hombres te canten".

Además de los sacerdotes,

obispos y cardenales que concelebra junto con el padre,

con el santo padre,

estarán con celebrando el cardenal Lorenzo,

secretario general de la Secretaría General del Sínodo de los obispos,

también cardenal presidente para los laicos,

la familia y la vida.

También organiza todas las Jornadas de la Juventud

y el monseñor Angelo,

vicario del papa para la diócesis de Roma.

Y también es subsecretario de esta Secretaría General

del Sínodo de los Obispos, que se celebrará en octubre.

El santo padre ha sustituido el báculo por esa palma.

Esa cruz de madera de olivo

también hace hoy de báculo.

La porta uno de los acólitos,

uno de los diáconos que acompañan al santo padre.

(Coro en latín)

Semana Santa que abrimos con esta procesión

del Domingo de Ramos que también para el santo padre

es un esfuerzo añadido,

son muchas las celebraciones que presidirá.

Celebraciones todas ellas llenas de símbolos

para explicar el misterio que estamos celebrando.

Es importante durante estos días fijarnos en la palabra,

en los cantos, en los textos,

en los signos que se realizan en las celebraciones.

Todo el pueblo hebreo se acercaba aquí con sus palmas y con oraciones.

Ahora llevamos cantos a ti, canta el coro,

a ti que andabas hacia la muerte elevamos el canto y alabanza.

Ahora a ti, nuestro Rey, todos te cantamos.

(Coro en latín)

Vemos adornado este altar, en el Domingo de Ramos,

con los colores verdes.

La lugar para la palabra porque se va a al leer

la Pasión del Señor con los tres atriles dispuestos.

En estos momentos,

el santo padre se está quitando la capa

con la que ha presidido esta procesión

y se coloca la casulla para comenzar la parte de la eucaristía,

de la misa.

La fachada de la basílica, espectacular,

que sirve retablo cuando la misa se celebra al aire libre,

como en este Domingo de Ramos.

El papa besa el altar.

(Coro en latín)

"Acepta nuestras oraciones",

canta el coro,

"rey bueno, rey clemente, a quien todo bien para sus fieles le place".

(Coro en latín)

Ya va a ocupar su sede en la cátedra del santo padre

para comenzar esta segunda parte de la liturgia

de este Domingo de Ramos de la Pasión del Señor.

Oremos.

Dios todopoderoso y eterno.

que has dado como modelo a los hombres a Cristo,

tu Hijo, nuestro salvador,

hecho hombre y humillado hasta la muerte en la cruz.

Haz que tengamos presente la gran enseñanza de su pasión,

para participar en la gloria de la resurrección.

(TODOS) Amén.

Ya comienza a la liturgia de la palabra.

Se explica el significado de hoy.

La primera lectura será en castellano, la profecía de Isaías.

Del libro de Isaías.

El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo;

para saber decir al abatido una palabra de aliento.

Cada mañana me espabila el oído,

para que escuche como los discípulos.

El Señor Dios me abrió el oído;

yo no resistí ni me eché atrás.

Ofrecí la espalda a los que me golpeaban,

las mejillas a los que mesaban mi barba;

no escondí el rostro ante ultrajes ni salivazos.

El Señor Dios me ayuda,

por eso no sentía los ultrajes;

por eso endurecí el rostro como pedernal,

sabiendo que no quedaría defraudado.

(CANTAN EN LATÍN)

Y el salmo,

este ya es el salmo 21,

"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?",

las palabras que pronunció Cristo en la cruz.

(CANTA EN ITALIANO)

Al verme, se burlan de mí, hacen visajes, menean la cabeza:

"Acudió al Señor, que lo ponga a salvo;

que lo libre, si tanto lo quiere".

(CANTAN EN ITALIANO)

Me acorrala una jauría de mastines,

me cerca una banda de malhechores;

me taladran las manos y los pies,

puedo contar mis huesos.

(CANTA EN ITALIANO)

Se reparten mi ropa,

echan a suertes mi túnica.

Pero tú, Señor, no te quedes lejos.

Fuerza mía, ven corriendo a ayudarme.

(CANTAN EN ITALIANO)

Contaré tu fama a mis hermanos,

en medio de la asamblea te alabaré.

Los que teméis al Señor, alabadlo;

linaje de Jacob, glorificadlo;

temedlo, linaje de Israel.

(CANTAN EN ITALIANO)

Escucharemos la segunda lectura,

que será proclamada en inglés.

(HABLA EN INGLÉS)

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses.

Cristo Jesús,

siendo de condición divina,

no hizo alarde,

no retuvo ávidamente el ser igual a Dios;

al contrario, se despojó de sí mismo

tomando la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres.

Y así, reconocido como hombre por su presencia,

se humilló a sí mismo,

hecho obediente hasta la muerte,

y un muerte de cruz.

Por eso Dios lo exaltó sobre todo

y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre;

de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble.

"Cristo, por nosotros se hizo obediente hasta la muerte

y muerte de cruz",

canta, completando la carta de los filipenses.

El diácono se dirige para recibir la bendición

del santo padre.

(Coro en latín)

(HABLA EN ITALIANO)

Faltaban dos días para la Pascua y los Ázimos.

Decían:

"No durante las fiestas, podría amotinarse el pueblo".

Estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,

sentado a la mesa, llegó una mujer con un frasco de perfume muy caro,

de nardo puro.

Quebró el frasco de alabastro y se lo derramó sobre la cabeza.

Algunos comentaban indignados:

¿A qué viene este derroche de perfume?

Se podría haber vendido por más de 300 dinares a los pobres.

(Coro en latín)

Y reprendían a la mujer, pero Jesús replicó:

"Dejadla, ¿por qué la molestais?

Una obra buena ha hecho conmigo.

A los pobres los tenéis siempre con vosotros

y podéis socorrerlos cuando queráis.

Pero a mí no me tenéis siempre.

Ella ha hecho lo que podía.

Se ha adelantado a embalsamar mi cuerpo para la sepultura.

En verdad os digo que en cualquier parte del mundo

donde se proclame el Evangelio se hablará

de lo que está hecho para memoria suya".

Judas Iscariote, uno de los 12,

fue a los sumos sacerdotes para entregárselo.

Al oírlo se alegraron y le prometieron darle dinero.

El andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.

El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual,

le dijeron a Jesús sus discípulos:

"¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?".

El envío a los discípulos diciéndoles:

"Id a la ciudad.

Os saldrá al paso un hombre que lleva un cántaro de agua.

Seguidlo.

En la casa donde entre decirle al dueño:

'El maestro pregunta cuál es la habitación

donde voy a comer la Pascua con mis discípulos'.

Os enseñará una habitación grande en el piso de arriba acondicionada

y dispuesta.

Preparárlosla allí".

Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad,

encontrar lo que les había dicho y prepararon la Pascua.

Al atardecer fue el con los 12.

Mientras estaban a la mesa comiendo dijo Jesús:

"En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar.

Uno que está comiendo conmigo".

Ellos comenzaron a entristecerse y a preguntarle uno tras otro.

"¿Seré yo?".

(Coro en latín)

Respondió:

"Uno de los 12, el que está mojando en la misma fuente que yo.

El hijo del hombre se va, como está escrito.

Pero ay de aquel hombre por quien el hijo del hombre será entregado,

más de valdría a ese hombre no haber nacido".

Mientras comían, comió pan y, pronunciando la bendición,

lo partió y se lo dio diciendo:

"Tomad, esto es mi cuerpo".

Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias,

se lo dio y todos bebieron.

Y les dijo:

"Esta es mi sangre de la alianza que es derramada por muchos.

En verdad os digo que no volveré a deber del fruto de la vid

hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios".

Después de cantar el himno

salieron para el Monte de los Olivos.

Jesús les dijo:

"Todos os escandalizaréis, como está escrito:

'Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas.

Cuando resucite iré delante de vosotros a Galilea'.

En verdad te digo que hoy, esta misma noche,

antes que el gallo cante dos veces, tú me habrás entregado

y negado tres.

Pero él insistía: 'Aunque tenga que morir, no te negare'.

Mi alma está triste hasta la muerte.

Quedaos aquí y velad.

Adelantándose un poco cayó en tierra

y rogaba que pasarse aquella obra.

"Padre, tú lo puedes todo.

Aparta de mí este cáliz pero no sea como yo quiero,

sino como tú quieres".

Vuelve y al encontrar dormidos dice al dice a Pedro:

"Pedro, ¿duermes?

¿No has podido velar una hora?

Velad para no caer en tentación.

El espíritu está pronto, pero la carne es débil.

El espíritu está pronto, pero la carne es débil".

Volvió y los encontró otra vez dormidos.

No sabían qué contestarle.

Vuelve por tercera vez y les dice:

"Ya podéis dormir y descansar.

Ha llegado la hora.

Mirad que el hijo del hombre va a ser entregado

en manos de los pecadores.

Levantaos, vamos.

Ya está cerca el que me entrega".

Todavía estaba hablando cuando se presenta Judas,

uno de los 12, y, con él, gente con espadas y palos

mandada por los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos.

El traidor les había dado una contraseña diciéndoles:

"Al que yo bese, es él.

Prenderlo y conducirlo bien sujeto".

En cuanto llegó, acercándose, le dice:

"Rebí".

Y lo besó.

Ellos le echaron mano y lo prendieron.

Pero uno de los presentes de un golpe

le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote. Jesús dijo:

"Habéis salido aprenderme como si fuera un bandido...".

Todos le abandonaron y huyeron.

Le iba siguiendo un muchacho envuelta en una sábana

y le echaron mano.

Pero él, soltando la sábana, se les escapó desnudo.

Condujeron a Jesús a casa del sumo sacerdote

y se reunieron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos.

Pedro le fue siguiendo de lejos.

Se sentó con los criados a la lumbre para calentarse.

Los sumos sacerdotes y el celedrín

en pleno buscaban un testimonio contra Jesús,

pero no lo encontraban.

Muchos daban testimonio contra él, pero los testimonios no concordaban.

Algunos, poniéndose de pie, daba falso testimonio contra él diciendo:

"Nosotros le hemos oído decir:

'Yo destruiré este templo edificado por manos humanas

y en tres días construiré otro no construido por manos humanas'".

Pero ni siquiera en esto concordaban los testimonios.

El sumo sacerdote, levantándose

y poniéndose en el centro, pregunto a Jesús:

"¿No tienes nada que responder?

¿Qué son estos cargos que presentan contra ti?".

Jesús callaba por respuesta.

Jesús callaba por respuesta.

Le preguntó: "¿Eres tú el bendito?".

Veréis al hijo del hombre sentado a la derecha del poder.

"Habéis oído la blasfemia, ¿qué os parece?".

Algunos se pusieron a escupirle.

Tapándole la cara lo abofeteaban y decían:

"Profetiza".

Y los criados le daban bofetadas.

Mientras Pedro estaba abajo, en el patio,

llega una criada del sumo sacerdote.

Vea Pedro calentarse, lo mira fijamente y le dice:

"También tú estabas con el Nazareno, con Jesús".

Él lo negó diciendo:

"Ni sé ni entiendo lo que dices".

Salió al zaguán y un gallo cantó.

La criada, al verlo, volvió a decir a los presentes:

"Este es uno de ellos".

Pero él de nuevo lo negaba.

Al poco rato los presentes decían a Pedro:

"Seguro que eres uno de ellos, pues eres Galileo".

(Coro en latín)

Pero él se puso a echar maldiciones y a jurar:

"No conozco a ese hombre del que habláis".

Enseguida, por segunda vez, cantó el gallo.

Pedro se acordó de las palabras que le había dicho Jesús:

"Antes de que el gallo cante dos veces, me habrás negado tres".

Y rompió a llorar.

Apenas se hizo de día, los sumos sacerdotes, con los ancianos,

los escribas y el sanedrín en pleno, hicieron una reunión.

Llevaron a Jesús y lo entregaron a Pilato.

Le preguntaron:

"¿Eres el rey de los judíos?

"¿Eres el rey de los judíos?".

Respondieron:

"Tú lo dices".

"¿No contestas nada? Mira de cuántas cosas te acusan".

Jesús no contestó más.

Pilato estaba extrañado.

Por la fiesta solía soltarles un preso, el que le pidieran.

Estaba en la cárcel un tal Barrabás con los rebeldes

que habían cometido homicidio de revuelta.

La muchedumbre que se había reunido

comenzó a pedirle lo que era costumbre.

Pilato les contestó:

"¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?".

Los sumos sacerdotes se lo habían entregado por envidia.

Le pidieron que liberara a Barrabás.

Pilato tomó de nuevo la palabra y preguntó:

"¿Qué hago con el que llamáis rey de los judíos?".

Ellos gritaron de nuevo:

"Crucifícalo".

Pilato les dijo:

"¿Qué mal ha hecho?".

Ellos gritaron.

"Crucifícalo".

Pilato, queriendo complacer a la gente, soltó a barrabás.

A Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.

Los soldados se lo llevaron al interior del palacio, al pretorio.

Convocaron a toda la compañía.

Lo visten de púrpura, le ponen una corona de espinas

que habían trenzado y comenzaron a hacerle el saludó.

"Salve, rey de los judíos".

Le golpearon la cabeza con una caña, le escupieron y,

doblando las rodillas, se postraron ante él.

Terminada la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa.

Y lo sacan para crucificarlo.

Pasaba uno que volvía de Camos, el padre de Alejandro y de Rufo.

Y le obligaron a llevar la cruz.

Conducen a Jesús al Gólgota, que quiere decir lugar de la calavera,

y le ofrecieron vino con mirra, pero él no lo aceptó.

Lo crucifican y se reparten sus ropas

echando las suertes para ver lo que se llevaba cada uno.

Era la hora tercia cuando lo crucificaron.

En el letrero de la acusación estaba escrito:

"El rey de los judíos".

Crucificaron con él a dos bandidos.

Uno a su derecha y otro a su izquierda.

Los que pasaban le injuriaban meneando la cabeza y diciendo:

"Tú que destruyes el templo y lo reconstruye es en tres días,

sálvate a ti mismo bajando de la cruz".

(Coro en latín)

De igual modo, también los sumos sacerdotes

comentaban entre ellos burlándose:

"A otros ha salvado y asimismo no se puede salvar.

Que el Mesías, el rey de Israel,

baje de la cruz para que lo veamos y creamos".

(Coro en latín)

Al llegar la hora sexta,

toda la región quedó en tinieblas hasta la hora nona.

Y a la hora nona Jesús clamó con voz potente:

Que significa:

"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?".

Algunos de los presentes al oírlo decían:

"Mira, llama a Elías".

Y uno echo a correr.

Y empapando una esponja en vinagre la sujeto a una caña

y le daba deber diciendo:

"Dejad, a ver si viene Elías a bajarlo".

Jesús, dando un fuerte grito, expiró.

Jesús, dando un fuerte grito, expiró.

El velo del templo se rasgó en dos, de arriba a abajo.

El centurión que estaba enfrente, al ver cómo había expirado, dijo:

"Verdaderamente este hombre era hijo de Dios".

(Coro en latín)

Había también unas mujeres que miraban desde lejos,

entre ellas, María la Magdalena, María,

la madre de Santiago el Menor y José, y Salomé.

Las cuales, cuando estaba en Galilea, lo seguían y servían.

Y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén.

Al anochecer, como era el día de la preparación, víspera del sábado,

vino José de Arimatea.

Se presento decidido ante Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús.

Pilato se extrañó de que hubiera muerto ya.

Llamando al centurión le preguntó si hacía mucho tiempo que habíamuerto.

Informado por el centurión, concedió el cadáver a José.

Este compró una sábana y, bajando a Jesús,

lo envolvió en la sabana y lo puso en un sepulcro excavado en una roca.

Rodó una piedra a la entrada del sepulcro.

María Magdalena y María, la madre de José, observaban dónde loponía.

(HABLA DE ITALIANO)

Ha sido el relato de la pasión según San Marcos

que han leído los tres diáconos.

Escuchamos ya la homilía del Salto padre.

Jesús entra en Jerusalén.

La liturgia nos invitó a hacernos partícipes

y participar de la alegría y fiesta del pueblo

que es capaz de gritar y alabar a su Señor.

Alegría que deja un sabor amargo y doloroso

al terminar de escuchar el relato de la pasión.

Pareciera que en esta celebración se entrecruzan historias de alegría

y sufrimiento, de errores y aciertos

que forma parte de nuestro vivir cotidiano como discípulos.

Logra desnudar los sentimientos contradictorios que,

también hoy, hombres y mujeres de este tiempo.

Capaces de amar mucho, y también de odiar, y mucho.

Capaces de entregas valerosas

y también de saber lavarnos las manos en el momento oportuno.

Capaces de fidelidades, pero también de grandes abandonos y traiciones.

Y se ve claro en todo el relato evangélico

que la alegría que Jesús despierta es motivo de enojo e irritación

en manos de algunos.

Jesús entra en la ciudad rodeado de su pueblo,

rodeado por cantos y gritos de algarabía.

Podemos imaginar que es la voz del hijo perdonado,

el leproso sanado o el balar de la oveja perdida,

que resuena con fuerza.

Es el canto del publicado y del impuro.

Es el grito del que vivía en los márgenes de la ciudad.

Es el grito de hombres y mujeres que lo han seguido

porque experimentaron su compasión ante su dolor y su miseria.

Es el canto y la alegría espontánea de tantos postergados que,

tocados por Jesús, puede gritar:

"Bendito el que lleva el nombre del señor".

¿Cómo no alabar a aquel que les había devuelto

la dignidad y la esperanza?

Es la alegría de tantos pecadores perdonados

que volvieron a confiar y a esperar.

Está alegría y alabanza resulta incómoda.

Y se transforma en sinrazón escandalosa

para aquellos que se consideran a sí mismos

justos y fieles a la ley y a los preceptos rituales.

Alegría insoportable para quienes han bloqueado

la sensibilidad ante el dolor, sufrimiento y la miseria.

Alegría intolerable para quienes perdieron la memoria

y se olvidaron de tantas oportunidades recibidas.

Qué difícil es comprender la alegría

y la fiesta de la misericordia de Dios

para quien quiere justificarse a sí mismo y acomodarse.

Qué difícil es poder compartir esta alegría

para quienes solos confían en sus propias fuerzas

y se sienten superiores a otros.

Así nace el grito del que no le tiembla la voz para gritar:

"Crucifícalo".

No es un grito espontáneo, sino un grito armado, producido,

que se forma con el desprestigio, la calumnia,

cuando se levanta falso testimonio.

Es la voz de quien manipula realidad

y crea un relato a su conveniencia.

Y no tiene problema en machacar a otros para acomodarse.

El grito del que no tiene problema en buscar los medios

para hacerse más fuerte y silenciar las voces disonantes.

Es el grito que nace de trocar la realidad

y pintarla de manera tal que termina desfigurando el rostro de Jes/c>us

y lo convierte en un malhechor.

Es la voz del que quiere defender la propia posición,

desacreditando especialmente a quien no puede defenderse.

Es el grito fabricado por la tramoya,

el grito de la autosuficiencia, del orgullo

y de la soberbia que afirma sin problemas:

"Crucifícalo, crucifícalo".

Y así se termina silenciando la fiesta del pueblo.

Derribando la esperanza, matando los sueños, suprimiendo la alegr/c>ia.

Así se termina blindando el corazón, enfriando la caridad.

Es el grito de: "Sálvate a ti mismo" que quiere adormecer la sociedad,

a pagar los ideales, insensibilizar la mirada.

El grito que quiere borrar la compasión.

Compadecer con "compasión".

Frente a todos estos titulares el mejor antídoto

es mirar la cruz de Cristo

y dejarnos interpelar por su último grito.

Cristo murió gritando su amor por cada uno de nosotros.

Por jóvenes y mayores, santos y pecadores.

Amor a los de su tiempo y a los de nuestro tiempo.

En su cruz hemos sido salvados

para que nadie apagué la alegría del Evangelio.

Para que nadie, en la situación que se encuentre,

quede lejos de la mirada misericordiosa del padre.

quede lejos de la mirada misericordiosa del Padre.

Mirar la cruz es dejarse interpelar en nuestras prioridades,

opciones y acciones. Es dejar

opciones y acciones.

Es dejar cuestionar nuestra sensibilidad

ante el que está pasando o viviendo un momento de dificultad.

Hermanos y hermanas, ¿qué mira nuestro corazón?

¿Jesucristo sigue siendo motivo de alegría y alabanza

en nuestro corazón o nos avergüenza en sus prioridades

hacia los pecadores, los últimos olvidados?

Queridos jóvenes que estáis aquí,

la alegría que Jesús despierta en vosotros

es motivo de enojo e irritación en manos de algunos,

ya que un joven alegre es difícil de manipular.

Un joven alegre es difícil de manipular.

Pero existe en este día la posibilidad de un tercer grito.

Algunos fariseos de entre la gente le dijeron:

"Maestro, reprende a tus discípulos".

La palabra reprende.

Reprende a los jóvenes.

Él responde: "Yo les digo que si estos callan, gritarán las piedras".

Hacer callar a los jóvenes es una tentación que siempre ha existido.

Los mismos fariseos increpan a Jesús y le piden que les calme y silencio.

Hay muchas formas de silenciar y volver invisibles a los jóvenes,

muchas formas de anestesiarlos y adormecerlos

para que no hagan ruido, para que no se pregunten ni cuestionen.

Hay muchas formas de tranquilizarlos para que no se involucren

y sus sueños pierdan vuelo

y se vuelvan ensoñaciones rastreros, pequeñas, tristes.

En este Domingo de Ramos, celebrando la Jornada Mundial de la Juventud,

nos hace bien escuchar la respuesta de Jesús a los fariseos de ayer

y de todos los tiempos, también de los tiempos de hoy:

"Si ellos callan, gritarán las piedras".

Queridos jóvenes, está en vosotros la decisión de gritar,

está en vosotros decidirse por el domingo

para no caer en el crucifijo del viernes.

Está en vosotros quedarse callado.

Si los demás callan, si los mayores y los dirigentes callamos,

si el mundo calla y pierde la alegría, me pregunto:

"¿Ustedes gritarán?".

Por favor, por favor, decídanse antes de que griten las piedras.

(Aplausos)

Así ha terminado el santo padre esta homilía:

"Decídanse a hablar antes de que griten las piedras".

Eso dice a los jóvenes.

Sí, sido una homilía interesante

que ha girado alrededor de esta idea del grito.

Hablaba de tres tipos de grito,

según el pasaje del Evangelio de las lecturas que hemos escuchado.

El grito de los que aclamaban a Jesús.

Muchas pecadores, gente que había sido curada.

El grito de los que quería que lo clasificarán,

y el grito de los que pedían que callarán.

(HABLAN EN ITALIANO)

(HABLA EN ITALIANO)

Comenzamos la oración de los fieles.

(Coro en latín)

Empezamos rezando por la Santa Iglesia de Dios.

Que Dios Padre Santo, la guarde integra en la fe,

la colme de su caridad

y la sostenga con la esperanza de la vida eterna.

Rezamos ahora por los gobernantes, legisladores y jueces.

En italiano...

Dios Padre justo los libre de cualquier forma de egoísmo.

Los cristianos perseguidos

también tienen cabida en esta ahora hacia.

Lo hacen la lengua india.

Dios Padre de consuelo los alivie en su sufrimiento

Dios Padre de consuelo los alivie en su sufrimiento

y los mantenga a suertes en la obra de la prueba.

Y en esta Jornada de la Juventud rezamos por los jóvenes en francés.

Que Dios Padre de misericordia los envuelva con su abrazo,

los haga dóciles, haga dóciles sus corazones a su voluntad

y cumpla en ellos sus maravillas.

Rezamos por los pobres los que están solos y faltos de afecto.

Que les conceda la alegría de una verdadera fraternidad.

Padre, escuchar nuestra súplica

y renuévanos con la gracia de tu espíritu.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Así termina la liturgia de la palabra

tan especial en este Domingo de Ramos.

Comienza la liturgia de la eucaristía.

Romanos ocho nos hablará de su amor.

Ni la muerte ni la vida, nos separará del amor a Cristo.

(Coro en latín)

(Coro en italiano)

Estas familias religiosas, matrimonios, jóvenes,

llevan el pan y el vino.

Por las palabras de la consagración y la fuerza del Espíritu Santo

se convertirán en el cuerpo y la sangre de Jesucristo.

(Coro en italiano)

Ningún poder nos separará de aquel que ha muerto por nosotros.

Todas las razas, todas las edades,

todas las bendiciones están representadas

en esta representación de las ofrendas.

(Coro en italiano)

Es la representación de la universalidad de la Iglesia.

Porque los misterios de la redención que celebramos esta semana

alcanzan al mundo entero.

Cantaba el coro esta última estrofa:

"¿Quién nos separará de su alegría?

¿Quién podrá arrancarnos su perdón?

Nadie nos alejará de la vida en Cristo Señor".

Y sobre esa alegría que da estar cercanos a la vida en Cristo,

acababa el santo padre erigiéndose a los jóvenes.

Se lo ha repetido en muchas ocasiones.

"Un joven alegre no es manipulable", decía.

Alertaba del peligro de que algunos quieren hacer callar a los jóvenes.

"Es una tentación", decía el papa, "que siempre ha existido".

Para anestesiarlos para que no hagan ruido.

Esa expresión que ha repetido en varias ocasiones.

Para que no se pregunten, para que no se cuestionen.

Él preguntaba a los jóvenes si querían estar así o querían gritar,

si querían ser partícipes de su propia historia.

(Coro)

También colocando esos sacerdotes y diáconos,

que van a ayudar a distribuir la comunión.

El santo padre inciensa las ofrendas del pan y el vino.

El incienso que, como la oración, sube hasta el cielo.

(Órgano)

Un cielo que este Domingo de Ramos es azul.

El tiempo ha querido contribuir en esta plaza de San Pedro hoy

para celebrar este Domingo de Ramos.

Oíamos también en algún momento esas ráfagas de viento

que en la plaza de San Pedro se hacía sentir.

(Coro en latín)

Orad, hermanos, para que este sacrificio mío y vuestro

sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.

Señor, que por la pasión de tu unigénito

descienda sobre nosotros tu misericordia.

Aunque no la merecen nuestras obras,

que podamos recibirla en este sacrificio único.

En verdad, es justo y necesario...

Se ofreció para ser condenado en lugar de los malhechores.

De esta forma, al modo herir borró nuestros delitos

y al resucitar logró nuestra salvación.

Te rogamos con todos los ángeles aclamándote llenos de alegría.

(Coro en italiano)

(HABLA EN ITALIANO)

Te suplicamos que santifiques por el mismo espíritu

estos dones que hemos separado para ti.

En la noche en que iba a ser entregado, tomó pan.

Dándote gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos.

"Tomad y comed, esto es mi cuerpo".

Acabada la cena tomó el cáliz.

Dio gracias, te bendijo y lo dio a sus discípulos.

(HABLA EN ITALIANO)

"Tomad y bebed, este es el cáliz de mi sangre".

Este es el misterio de la fe.

(Coro en italiano)

Así pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la muerte

y resurrección de tu Hijo,

te ofrecemos en esta acción de gracias el sacrificio vivo y santo.

Dirige tu mirada sobre la ofrenda de tu Iglesia.

Nos unimos ahora a la Iglesia del cielo con María a la cabeza,

San José, los apóstoles, los mártires y todos los santos.

Nos unimos con la Iglesia que está en la tierra.

La Iglesia en la tierra, el papa Francisco, el orden episcopal,

los presbíteros y diáconos y todo el pueblo redimido por ti.

(HABLA EN ITALIANO)

Nos unimos, por fin, a los difuntos,

a las ánimas del purgatorio.

(HABLA EN ITALIANO)

(CANTAN EN ITALIANO)

Así termina la liturgia de la eucaristía

y empieza el rito de la comunión.

Con la confianza y la libertad de los hijos, digamos todos juntos:

(Coro en italiano)

Líbranos, Señor, de todos los males

y concédenos la paz de nuestros días.

Para que ayudados por tu misericordia

vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación,

mientras esperamos la gloriosa venida

de nuestro Salvador Jesucristo.

(HABLA EN ITALIANO)

El diácono nos invita a darnos la paz

y a pedir la paz para el mundo entero.

Ojalá que estas celebraciones, esta Semana Santa sea capaz

por la fuerza del sacrificio redentor de Cristo

de llevar la paz a todos los corazones, todas las naciones.

La paz para todos.

(Órgano)

(Coro en italiano)

Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Dichosos los invitados a la cena del Señor.

(Música)

Hostia santa, testamento de lo divino...

Tuvo gran misericordia eres el cuerpo y la sangre del Señor

por nosotros pecadores.

El coro para acompañar la comunión.

Momento en que los que no estábamos físicos físicamente,

lo hagamos de manera espiritual

expresando nuestro deseo por recibir ese cuerpo y sangre

derramados por nosotros y por nuestra salvación.

Fuente de agua viva para nosotros, pecadores.

Hostia santa, medicina que da alivio a nuestra debilidad.

Vínculo santo entre Dios

y cada uno de los hombres a los que das tu amor.

Eres, hostia santa, la única esperanza

en la tempestad de las tinieblas del mundo,

en las fatigas y en las dificultades.

Ahora y en la hora de nuestra muerte.

(Coro en italiano)

Esta semana santa que comenzamos con este Domingo de Ramos,

hoy con estas posiciones, en muchos sitios las típicas procesiones

de la borriquilla, donde los jóvenes son los protagonistas.

Semana Santa que celebramos en los templos, y los santos oficios.

También que sale de las iglesias iba por nuestras calles

con tantas procesiones en las que podremos admirar esas tallas

que nos recuerdan lo que celebramos estos días.

Confío en ti, hostia santa, confío en ti.

Esta mañana en el tuit del papa, en el Twitter del papa:

"Entremos con Jesús en la Semana Santa

para celebrar la Pascua con el corazón renovado

por la gracia del Espíritu Santo".

(Música)

Señor, dulce de rostro de pena y dolor,

rostro lleno de luz golpeado por el amor envuelto en la muerte,

que has perdido por nosotros, acoge nuestro grito,

oh, salvador nuestro.

Oh, cabeza, llena de sangre y heridas, llena de sangre

y desprecio.

Oh, cabeza ceñida por la corona de espinas.

Coronado de espinas, traspasado de dolor,

¿por qué no tienen los hombres piedad de ti?

Oh, cabeza ensangrentada de mi dulce Señor,

coronado de espinas, traspasado de dolor.

Según lo que está previsto,

después de la oración de la comunión,

los jóvenes, un grupo de jóvenes que han participado

desde el lunes pasado día 19 de marzo

en unas reuniones de preparación del sínodo del o los obispos

van a entregar al santo padre las conclusiones

de esta semana de reunión.

Después escucharemos el mensaje del papa antes del rezo del ángelus.

Oremos.

Saciados con los dones santos te pedimos, Señor,

que así como nos has hecho esperar lo que creemos

por la muerte de tu hijo, podamos alcanzar por su resurrección

la plenitud de lo que anhelamos.

Querido papa Francisco, los jóvenes hemos acogido con alegría

e ilusión su llamada a participar en esta reunión.

Sus palabras al comienzo de nuestros encuentros nos han alentado mucho.

Gracias por esta invitación.

Hemos podido vivir sin distinción alguna de cultura o creencia

un momento de comunión en favor del trabajo por los jóvenes.

Estos apuntes iluminen la labor de nuestros obispos

y el pueblo de Dios en la labor sinodal.

Usted y toda la Iglesia puede estar seguro

de que pueden contar con nuestras oraciones. Muchas gracias.

Esta es la presentación de estas conclusiones

de este pre sínodo que los jóvenes han celebrado en Roma

y que los jóvenes ahora entregan al santo padre.

Está Jornada Mundial de la Juventud

que hoy se celebra a nivel diocesano,

pero tiene un carácter especial puesto que estamos en este año

preparando el sínodo de los jóvenes,

el acompañamiento que se va a celebrar en octubre.

El papa ha querido que los jóvenes participen.

Por eso convocó a estos 300 jóvenes, para que participaran esta semana.

Muchos participaron a través de la redes sociales.

Alguno llora de emoción al lado del santo padre.

Mientras el coro canta a la Virgen:

"No tengas miedo, María, porque has encontrado a tu Señor.

Abre tu corazón, él estará contigo".

Es ese el título de la jornada de la juventud celebrada hoy:

"No temas, María, porque has encontrado gracia cerca de Dios".

Les hablaba de los miedos y les preguntaba a los jóvenes:

"¿Qué miedos tenéis?".

A veces algunos se ven obligados a mostrarse distintos

a lo que son en realidad.

El miedo al rechazo...

No temas, Abraham, tu debilidad.

No temas, Moisés, si no puedes hablar,

que la voz del Señor hablara por ti.

Pedro, no te preocupes si el Señor

te ha elegido para convencer al mundo.

El papa se transforma cuando está rodeado de jóvenes.

Algo les está explicando acerca de la casulla,

que no alcanzamos a escuchar y a entender.

Aprovecha para hacerse un selfie,

aunque todavía no ha terminado la misa.

Sin embargo, el papa entiende,

sabe que a ellos les gustan estos recuerdos.

De hecho, les ha hablado en muchas ocasiones,

precisamente, de que tiene que utilizar también estas tecnologías

para comunicarse con los demás, para no encerrarse.

En este mensaje que les decía que les dedica en esta jornada

de la juventud, les hablaba también de la soledad a veces,

de que se pueden ellos encerrar.

Estas palabras con los jóvenes han roto el protocolo

y también han retrasado un poco el horario previsto por la organización

para esta ceremonia.

Hoy no se puede concebir un joven sin hacer un selfie.

Y lo han hecho. Son bravos.

Antes de concluir esta celebración...

Quiero saludaros a todos vosotros, romanos y peregrinos,

que venís de distintas partes del mundo.

Sobre todo a los jóvenes, que viene de distintas partes del mundo.

También a aquellos 15.000 que han participado

conectándose virtualmente.

Que han estado participando de esta manera durante esta semana.

Pensando con gratitud a mi reciente viaje a Perú,

saludo con afecto a la comunidad peruana presente en Italia.

La Jornada Mundial de la Juventud, que se desarrolla a nivel diocesano,

es una etapa importante en el camino hacia el sínodo de los obispos.

es una etapa importante en el camino hacia el sínodo de los obispos

sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento del próximo octubre.

También la jornada que se desarrollará en Panamá en 2019.

En este itinerario nos acompañan el ejemplo

y la intercesión de María, una joven de Nazaret

que Dios ha elegido como madre de su hijo.

Ella camina con nosotros y iría a las nuevas generaciones

en su peregrinaje de fe.

Que María nos ayude a todos a vivir la Semana Santa.

De ella aprendamos el silencio interior,

la fe amorosa para seguir a Jesús sobre el camino de la cruz

que conduce a la luz alegre y gloriosa de la resurrección.

Antes del ángelus quiero agradecer de verdad

a todo el secretariado del sínodo,

a todos los colaboradores que nos han ayudado en esta semana. Gracias.

Rezamos el ángelus con el santo padre.

(HABLA EN ITALIANO)

(HABLA EN LATÍN)

Así termina esta celebración del Domingo de Ramos,

la pasión del Señor.

Comienza la Semana Santa,

que también estará presente en Televisión Española.

Escuchamos la bendición del santo padre.

(HABLA EN LATÍN)

Pues después de recibir la bendición del santo padre,

recordamos que estaremos el jueves por la mañana en Málaga

ofreciendo el desembarco de la legión en La 2.

A las 6:00 de la tarde comienzan las celebraciones

de la cena del Señor en Getafe.

Concluidos los santos oficios,

a las 7:30, daremos las procesiones en directo desde Málaga.

El viernes santo ofreceremos los oficios desde Málaga.

A las 9:15 ofreceremos el viacrucis que el santo padre

e realiza en el Coliseo Romano.

Esta vez también con los jóvenes.

Volveremos el sábado a las 11:30 de la noche

para celebrar desde Getafe en la vigilia Pascual.

El domingo a las de de la mañana misa del Domingo de Resurrección

y bendición Urbi et orbi desde el Vaticano.

Desde esta plaza de San Pedro

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El día del Señor - Domingo de Ramos

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