www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
3643862
Para todos los públicos Desafía tu mente - 23/06/16 - ver ahora
Transcripción completa

(Música divertida)

No, no estoy en la edad media,

estoy en el centro de Madrid en pleno siglo XXI

y este que ven es mi amigo el dragón,

que como pueden observar, tiene vida propia.

(Música intro)

Hoy les sorprenderemos con lo que construye nuestro cerebro

con tan solo ver unos ojos.

Les daremos las claves para entrenar la memoria de una manera divertida.

Mal de muchos, consuelo de tontos. (RÍE)

Esto es Desafía tu mente.

Estamos en el centro de Madrid junto al Teatro de la ópera,

ya conocen a mi amigo, el dragón,

pero tengo otro amigo que va a ayudarme en este juego,

le conocen porque nos da la información deportiva

¿Qué tal Antonio? Jesús Álvarez.

Estamos en la Ópera Isabel II o como se llame.

Estamos bien acompañados. Fíjate qué tengo detrás, mi amigo el dragón.

Ya le veo, pero él me ve a mí más, me parece, ¿no?

Te sigue con la mirada. Me va a seguir.

Quiero que hagas un experimento. Tú que eres un gran periodista

quiero que investigues las causas por las que este dragón

que no está articulado y no tiene mecanismo,

es capaz de seguirte con la mirada y gira la cabeza allá donde vayas.

Vale, si no soy capaz de hacerlo, me lo explicas luego.

Lo intento. A ver qué truco tiene.

Muévete. A ver qué as tienes sobre la manga.

Vamos a verlo, vamos a verlo.

Bueno, si me muevo por aquí, la verdad es que me está siguiendo.

Se va girando, creo que es el aire, le da el aire y se mueve la figura.

Qué tío, sí, es verdad que me persigue.

Jesús sigue buscando una explicación, que de momento no encuentra.

Espero que en sus casas estén tan alucinados como lo está él.

Un dragón de cartón que les sigue con la mirada

y están viendo cómo gira la cabeza. Pero, ¿por qué?

A ver si nos da la explicación Jesús.

Mira, te está siguiendo con los ojos. Gira la cabeza.

(HABLAN INDISTINTAMENTE)

(RÍE)

-Mira, está mirando. -Ostras, sí.

A ver, échate para allá a ver. Muévete, muévete.

-Gira la cabeza. -Sí. Sí.

-Está mirando. -Gira la cabeza.

-Qué bueno. -Sigue la mirada.

Mira, míralo.

Tienes que mirar directamente a los ojos.

Sí, sí. Ostras. Oye, que lo estoy viendo. De verdad

Yo también. (RÍE)

¿Cómo es posible que veamos en 3D si las herramientas que tenemos,

nuestros ojos, solo son dos cámaras que captan imágenes duales

y con una resolución no excesivamente alta?

Qué padre. (RÍE)

-¿Nos movemos o qué? -No, quédese.

Explícamelo porque he visto que me persigue el dragón este,

pero no sé muy bien por qué. Sé que hay una explicación lógica.

¿No llegas a ninguna conclusión? La verdad es que no.

Bueno, pues vamos a hacer que los espectadores vean también

cómo es este dragón, que no es convexo, es cóncavo,

por lo que el cerebro hace que veamos cosas que no existen

porque en este programa no todo lo que vemos es real.

Tiene que ver con las expectativas que el cerebro tiene aprendidas

sobre el aspecto de una cara. Es decir, cuando veamos unos ojos,

el cerebro interpreta que detrás de ellos

hay una cara con unas características concretas.

Por eso, aunque la cabeza del dragón no es mas que un trozo de cartón,

parece que tiene vida propia.

Los cerebros de los seres humanos están diseñados de tal forma

que pueden reconocer caras con que aparezcan unos ojos,

pero no es real, no existe.

Podemos decir que nada es verdad, nada es mentira,

todo depende no del cristal con que se mire,

sino que todo depende de lo que se mira.

Sí. ¿Quieres uno para la mesa del telediario?

Claro, este me va a hacer las sustituciones en la tele.

Porque mira, no va a tener que mirar a ninguna cámara,

le va a perseguir la cámara o él a la cámara.

(Música divertida)

Bueno, ha sido menos complicado de lo que parecía, ¿verdad?

Bueno, ¿los ven?

Si la mirada de uno era inquietante, ahora nos mira toda la familia

y ahora sí que da miedo, madre mía, no nos quitan ojo ¿eh?

Jesús, estoy feliz de que me acompañes en esta prueba

eres el hombre indicado.

Bueno, vamos a ver, vamos a ver dónde me vas a meter. En qué lio.

Cuarenta años trabajando en RTVE, prácticamente todos en televisión,

estás acostumbrado a lanzar mensajes, a mandar textos a leer en directo.

Si, claro, es nuestro trabajo diario.

Bueno, es muy sencillo para ti porque solo tienes que leer

las frases que tenemos preparadas.

Leer lo que pone en los carteles que te vamos a mostrar. ¿De acuerdo?

A ver. Bueno, es muy sencillo.

No dirá eres feo y esas cosas, ¿no? Nada, son frases bonitas y sencillas.

Espero que en casa estén preparados y que lean en voz alta

junto a Jesús cuando mostremos el cartel.

¿Preparados? Venga.

Primera frase.

El ejercicio de la mente.

La siguiente. Hace mucho calor en el verano.

Perfecto, pues ya está, muy bien.

¿Esto era? Fácil. Lo has hecho con claridad.

¿Cuarenta años para esto? Para esto.

Es de eso que ahora se cambian las letras y esas cosas

cuando metes hacia abajo el cartel.

No, no. No hay doble sentido, no hay cosas extrañas.

En casa bien, fácil, ¿no?

Vamos a ver la gente que nos acompaña en el centro de Madrid

a ver qué capacidad tienen para leerlo,

si hacen la misma lectura que has hecho tú. Vamos a verlo.

(Claquetas)

El ejercicio de la mente.

El ejercicio de la mente.

-El ejercicio de la mente. -El ejercicio de la mente.

Fran venga, que tú vas a leer.

Hace mucho calor en el verano.

Hace mucho calor en el verano.

Hace mucho calor en el verano.

Hace mucho calor en el verano.

La van a liar.

(PRONUNCIANDO LENTAMENTE) El ejercicio...

(PRONUNCIANDO LENTAMENTE) De la mente.

Mh.

Ejercicio de la mente.

El ejercicio de la mente.

(Grillo)

Ejercicio de la mente.

(Grillo)

De la mente.

De la la mente.

(RÍEN)

El ejercicio de la mente.

De la la la. (TARAREANDO) La la la.

(RÍEN) Es verdad, es verdad.

Como engaña la mente. (RÍE)

-Madre mía, yo soy disléxica, ¿eh? -Hace mucho calor en el el verano.

No, lo que está duplicado ya lo paso. (RÍEN)

No me había dado cuenta.

(IMITA RUIDO DE TUERCA)

(VITOREAN)

Me hubiese equivocado, somos muy tontos.

(RÍEN)

El fenómeno que acabamos de ver se explica

porque nuestro cerebro adulto tiene automatizada la capacidad lectora.

Para ganar tiempo y eficacia, sacrifica la exactitud.

Es decir, que no procesamos cada caracter escrito por separado,

sino que cogemos la totalidad de los datos de la frase,

lo juntamos o integramos con experiencia previa

creando o dando un contexto con significado global

y desechando la información que no es útil.

De ahí que las personas no lean la palabra que sobra en la frase.

Bueno, pues la gente en la calle ha leído exactamente igual que tú.

Me parece que nos hemos equivocado todos, ¿no?

Y la gente en casa ha leído exactamente lo mismo.

Vamos a ver el cartel con detenimiento.

¿Qué pone? Yo dije: Lee lo que pone. Sí, sí, es verdad.

Yo lo he leído bien. Aquí pone: El ejercicio de la la mente.

Claro se repite la. Como el la la la.

Te lo has saltado. Me lo he saltado.

Y en el segundo. Hace mucho calor en el el verano.

Ya sé que no he leído todo, pero he hecho lo correcto, ¿no?

Claro, la explicación está en que nuestro cerebro optimiza,

cuando leemos, no leemos todas las palabras,

directamente leemos, sintetizamos, para encontrar el mensaje.

Y el mensaje correcto, exacto, estaba erróneo

el cerebro ha hecho que nos lo saltáramos.

Pasa mucho en el telediario, escribir, repetir una frase,

y sobre la marcha corregirla. Bueno, por lo menos estoy bien de reflejos.

Jesús, gracias por acompañarnos. Gracias a vosotros. Adiós.

Cero, uno, cero.

Uno, cero, uno.

Uno, uno, cero.

Se preguntarán qué hago. Me he propuesto mejorar mi memoria

porque no sé si les pasa a ustedes, cada día se me olvidan las cosas,

no puedo recordar nombres, fechas, nombres de actores. Un desastre.

Y tengo una prueba aquí que sirve para ejercitar la memoria

y para demostrar cómo vamos un poquito de cabeza.

Nos acompaña el Gran maestro de la memoria, José María Bea.

Hola, José María. Hola, ¿qué tal?

Voy a ver si soy capaz de explicarlo.

Dices que puedo escribir diez series de tres números binarios,

de ceros y de unos. Sí.

Y que mientras yo lo voy escribiendo, en ese tiempo,

eres capaz de memorizarlos y luego escribirlos exactamente igual,

la serie de los treinta números. Correcto, cero fallos.

¿Cero fallos? Pues voy a completar la serie, ¿vale?

Vale, escribe rápido. Todo lo rápido que puedas, venga.

Uno, cero, uno. Cero, cero, uno.

Venga, más rápido. No soy capaz.

Cero, uno.

Ya está, ¿lo tienes?

Lo tengo.

Yo no sé si podría recordar dos números o tres.

Bueno, rotulador.

Y tu tiempo empieza ya.

(Música de intriga)

Vale. Bueno, José María,

¿crees que has acertado los treinta? Sí.

(RÍE) Eso es seguridad. Están bien.

Anda que si lo tengo que hacer yo.

Pues vamos a ver.

Cero, uno, cero, uno, cero, uno, uno, uno, cero, uno, cero, uno,

cero, cero, cero, uno, cero, uno, cero, uno, uno, uno, cero, uno,

uno, cero, cero, cero, cero, uno.

(Música de victoria) (Fuegos artificiales)

Me lo tienes que explicar, ¿cómo eres capaz de hacer esto?

¿Cómo entrenas tu memoria? Visualización, imaginación.

Hay que poderlo ver en la mente. Cerrar los ojos y poder verlo.

En la mía no puedo escribir, tengo el disco duro completo, no cabe más.

Cuestión de entrenamiento. ¿Si se entrena se puede mejorar?

Mucho. ¿Qué dirías a la gente que nos ve

con problemas de memoria? ¿Cómo puede entrenarla?

Cuatro mandamientos básicos de la memorización.

Es la regla Absume.

Absurdo, sustitúyelo, muévelo y exagera.

Si consigues despertar emociones vas a recordarlo sin ningún problema.

Bueno, yo no sé si con esas reglas seré capaz.

Seré incapaz el resto de mi vida de poder memorizar estos 30 números,

pero tenemos una prueba ahora que es más difícil todavía.

Todavía más complicada. ¿Estás preparado?

Preparado, vamos para allá. Vaya seguridad. Pues vamos a ello.

Seguimos ejercitando nuestra memoria, vamos a seguir entrenando el cerebro.

Esponjas, necesitamos esponjas. ¿Estamos preparados, José María?

¿Preparado para la más difícil todavía?

Vamos. Mira qué caras.

Jóvenes, cerebros ágiles. Son tus rivales.

Intentaremos batirlos. ¿Sí?

¿Cómo andáis de memoria vosotros?

-Bien. -Bien, no vamos mal.

No vamos mal. Ay, Jose María, contra las cuerdas.

Y ahí delante tenemos cinco voluntarios.

Os voy a decir los nombres, tenéis que recordar también sus nombres.

Empezando por la izquierda tenéis a Jorge, Lidia, Virginia,

Javi y Borja.

Cada uno de ellos va a decir tres animales.

En total quince. Tenéis que recordarlos

en el orden en el que lo van a decir en tres rondas diferentes.

¿Listos? Empezamos.

-Caballo. -Pez.

-Gato. -Perro.

Avestruz.

Segunda ronda.

-Delfín. -Jirafa.

-Búfalo. -León.

Tigre.

Tercera.

-Mosca. -Elefante.

-Águila. -Ratón.

Rana.

Pues ya tenemos todos los animales. Les ayudamos con este listado.

¿Los tienen? Les damos unos segundos más.

Intenten recordar cuantos más mejor y díganlos en voz alta.

(Reloj)

¿Van bien? ¿Han recordado los primeros cuatro o cinco nombres?

Vamos a ser realistas, probablemente nadie podrá memorizar

la lista con todos los animales que se han dicho al azar.

Te veo muy concentrado. Sí.

Álvaro, ¿cuántos puedes recordar en orden? Empieza.

Voy a intentarlo a ver. Caballo. Bien.

Pez. Bien.

Gato, perro, avestruz.

Em, Jirafa. No.

Has dicho cinco correctos. Mina.

Tienes la ventaja de que le has oído a él, pero bueno.

Vale, caballo. Sí.

Pez. Sí.

Gato, perro. Sí.

Avestruz. Sí.

Delfín. Sí.

Búfalo. No.

Uno más que tú.

¿Hay diferencia entre los cerebros de mujeres y hombres

para tener más o menos memoria?

Quien entrene tiene una memoria extraordinaria.

Vale, pues a ver la tuya. Vamos a ver.

Tienes que batir seis.

Caballo, pez, gato, perro, avestruz.

Delfín, jirafa, búfalo, león, tigre.

Mosca, elefante, águila, ratón, rana.

Correcto. Buah, impresionante. Gracias.

Voy a ponerlo más difícil todavía. Venga.

¿Estáis preparados? Os ha pegado un repaso monumental, ¿eh?

Álvaro, ¿cómo se llama él?

¿Juan? ¿Recuerdan en casa cómo se llama?

Se llama Jorge, Jorge.

¿Qué animal dijo en segunda posición, Mina?

Em, ¿jirafa?

Me temo que no. José María. Delfín.

Delfín, correcto.

¿Me puedes decir los tres animales que ha dicho, cómo se llama ella?

Lidia. ¿Qué tres animales dijo?

Pez, jirafa, elefante.

Lidia, ¿dijiste esos? Efectivamente.

Muy bien. Pues nos vamos a por este hombre,

José María, que se llama Javi, ¿verdad?

No, se llama Borja. Ah, ¿se llama Borja?

¿Te llamas Borja? ¿No eres Javi? No.

¿Seguro que no? Seguro.

¿Qué animal dijo en tercera posición? Rana.

Bueno, em, yo ya no sé qué más decir.

¿Qué animal, José María, fue el octavo que se dijo en esta sesión?

El octavo, búfalo.

¿Y quién lo dijo? Virginia.

(RÍE) ¿Y quién dijo el decimotercero?

Lo dijo Virginia también. ¿Y cuál era?

Era águila. ¿Era águila, Virginia?

Pues no sé qué más preguntar, es algo absolutamente increíble.

No sé si en casa han contestado a alguna pregunta que he hecho,

pero es realmente impresionante.

Bueno, José María, espectacular. ¿Cómo os habéis quedado?

Sin palabras. ¿Cómo se han quedado en casa?

Una pregunta, ¿esa memoria que tienes si la entrenamos cualquiera

podemos hacer lo que tú haces?

Técnica y entrenamiento.

Pues ya saben, hay que seguir entrenando la técnica

para que la memoria siga funcionando, para que el cerebro siga trabajando

y no quedarnos anquilosados.

Intenten memorizar esta serie de diez dígitos.

Tienen cinco segundos.

(Reloj)

Lo siento, pero el tiempo es el tiempo y se ha terminado.

Disfruten ahora con estos elefantes.

(Música alegre)

Ahora vamos con los números, ¿los pueden recordar?

Es probable que lo consiguieran

gracias a una técnica que se llama cortar en pedazos.

Es una herramienta simple que usamos a diario.

Cortar secuencias largas de números en pequeñas series,

hace que sea más fácil de recordar.

Al añadir un par de guiones en una serie de diez dígitos

el cerebro lo trata como si fueran menos elementos.

De esta forma, hay un menor esfuerzo de la memoria de corto plazo.

Vamos a acabar hoy con un juego.

quiero que entrelacen sus manos y mantengan los índices separados

esto, alrededor de dos centímetros, una cosa así.

Ahora algo extraño está a punto de suceder.

Les voy a pedir que cierren los ojos.

Seguramente sus dedos se han tocado

a pesar de que ustedes trataban de mantenerlos separados,

pero ¿por qué se siente como si una fuerza invisible

empujase el uno contra el otro como un imán?

Una vez más, la fuerza invisible que trabaja aquí

es el efecto ideomotor. Es decir, un fenómeno psicológico

por el que realizamos movimientos inconscientes de manera automática

y que es causado, como no, por nuestro amigo el cerebro.

(Música divertida)

Me está mirando. Qué tío.

  • Desafía tu mente - 23/06/16

Desafía tu mente - 23/06/16

23 jun 2016

Antonio Lobato pone a prueba la percepción visual de Jesús Álvarez. El cerebro tiende a ver caras y crear movimiento donde realmente no lo hay.

ver más sobre "Desafía tu mente - 23/06/16" ver menos sobre "Desafía tu mente - 23/06/16"
Programas completos (32)
Clips

Los últimos 169 programas de Desafía tu mente

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Fede

    http://www.comolohago.cl/como-hacer-un-dragon-de-gardner/

    01 jul 2016
  2. Érika

    ¿Combo se have see dragon Del episodio 6?

    24 jun 2016
  3. EnriGarci

    Alguien sabría decir de dónde se puede descargar la plantilla para construir el dinosaurio que sigue con la mirada???

    24 jun 2016