Desafía tu mente La 1

Desafía tu mente

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Para todos los públicos Desafía tu mente - 17/10/18 - ver ahora
Transcripción completa

Vamos a darle al coco en este gimnasio de la mente,

que es el programa. Pero antes de ir al gimnasio

es recomendable comer algo te que aporte energía.

Con la mente ocurre lo mismo: debemos alimentarla.

Un alimento beneficioso para el cerebro es,

curiosamente, el chocolate negro. Buena noticia les he dado.

Mejora el flujo sanguíneo, mejora el pensamiento,

potencia la función cognitiva, contiene minerales y vitaminas.

y protege de los efectos neurodegenerativos.

Chocolate negro. Comer una onza al día

es beneficioso para su cerebro. Eso sí, tampoco se pasen.

Como se coman la tableta, tenemos el problema de las calorías

y nos llevamos un disgusto. Comenzamos.

Preparen su ración diaria de chocolate:

ayudará a que sus cerebros estén a pleno rendimiento.

Pondremos a prueba su memoria y retaremos su lógica

para que completen una serie.

Comprobaremos si nuestro cerebro nos engaña con una ilusión óptica.

Trabajaremos la coordinación, que les va a volver locos.

¿Están preparados? Empezamos.

Es complicado.

¿Qué? ¿Son muy chocolateros en casa? ¿Sí o no?

A más de uno le encantará el chocolate

y tiene batallas por el último trozo que todos quieren comer.

A mí me encanta, pero tengo un problema.

Quiero comer una onza de esta tableta sin que se dé cuenta nadie.

¿Saben algún truco para conseguirlo? Vayan pensándolo.

Vamos a la calle a preguntar a la gente si se les ocurre algo.

A ver, si lo corto así, se me queda esto así.

¿Cómo lo ves? Toma un poco.

Corto, a ver. Si tiene que ser una... Se tiene que notar nada, ¿no?

(LLORA)

Es posible.

Creo que ya la he liado.

Pues no cortamos ninguna y ya está. Como no te la vas a comer...

Les revelo el truco que he diseñado a base de años de estudio

para comer chocolate sin que se dieran cuenta de que la tableta

estaba sin empezar. Me ha costado lo mío.

Ahora lo comparto con ustedes. Es sencillo: fíjense en cómo lo hago.

Tengo la tableta de chocolate. Cuenten conmigo:

A lo largo: una, dos, tres, cuatro, cinco, seis onzas.

Y por el otro lado, en el ancho, cuatro.

Perfecto. Bueno, cogemos un cuchillo. Afilado, a poder ser.

Cortamos la tableta de chocolate desde esta esquina hasta esta.

Con cuidadito, comemos el chocolate sin que se den cuenta.

Vale. Un corte. Cogemos este lado de aquí.

Le damos otro corte, en esta fila.

Tenemos tres pedazos. Nos falta cortar la onza que queremos comer,

que va a ser esta. Perfecto.

Mmm... Pues me puedo comer esta onza de chocolate.

¡Oh! Mmm... Con almendras me gusta más.

Entonces ahora cogemos esta parte, la colocamos aquí,

Y el otro trocito, lo ponemos aquí.

Bien, cuenten conmigo.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis. Uno, dos, tres, cuatro.

Pero me he comido una onza. ¿Cómo se han quedado?

No se han vuelto locos, tiene una explicación.

Pueden contar el número de filas. Es el mismo, está claro.

En realidad, le he quitado una cuarta parte a toda una fila.

Es casi imperceptible. Se lo voy a explicar.

En el primer corte, he atravesado una fila.

El segundo, que baja en vertical, se cruza un poco más arriba

que a la altura del borde. ¿Ven?

Así, le quito a esa fila una cuarta parte de su altura.

Como la tableta tiene cuatro onzas de ancho.

Eso es, cuatro cuartos de onza hacen una onza. La que me he comido.

José María, ¿cómo estás? Muy bien, Antonio.

Bueno... Preparado.

¿Entrenando tu memoria? Entrenando.

Te traigo un regalo porque le vengo contando a los espectadores

lo bueno que es el chocolate para el cerebro.

¿Para la memoria? Va muy bien.

Toma. Cuando compito, llevo chocolate.

¿Sí? ¿Es bueno para la memoria entonces?

Pues va bien que abras el paquete y vayas comiendo,

porque la prueba que tengo preparada exigirá el máximo de tus neuronas,

de tu capacidad para memorizar. Estén todos muy atentos.

La prueba de José María Bea, maestro de la memoria,

también la podrán hacer en versión reducida.

Cerebros preparados, vamos a memorizar. ¿Estás preparado?

Preparado. Vamos.

Vamos.

Lo que te pediré, José María... Tenemos ocho voluntarios.

Es que recuerdes las caras de los voluntarios, sus nombres,

y les preguntes mucha información. Quiero que identifiques, retengas

y luego, cuando pregunte, contestes con corrección sus nombres, edades,

sus profesiones y números de teléfono. ¿Serás capaz?

Sí. A ustedes se lo ponemos más fácil.

Vamos a hacer las presentaciones. Queremos que recuerden sus caras,

sus nombres y sus profesiones. ¿Preparados? ¿Estás preparado?

Estoy preparado. Pues empieza la entrevista.

Soy Miguel Ángel Olalla, tengo 24 años.

Soy estudiante de psicología. Mi número de teléfono es:

64 93 61 (Pitido)

Ese es el primero. Vale.

¿Ya? No me acuerdo ni de cómo se llama.

Segundo voluntario. Voluntaria. Hola, me llamo Sara Rueda.

Tengo 29 años. Soy veterinaria. Mi número de teléfono es

640 66 82. (Pitido)

Tercera voluntaria. Hola, soy Miriam. Tengo 36 años.

Soy comercial y mi número de teléfono es

665 75 11. (Pitido)

Hola, me llamo Soraya Garrido. Tengo 25 años, soy promotora.

Mi número de teléfono es 659 57 50. (Pitido)

Mi nombre es Rodrigo Marián. Tengo 30 años. Trabajo de vigilante.

Mi teléfono es 674 26 39. (Pitido)

¿Qué tal? Me llamo Javier Santos. Tengo 33 años. Soy abogado.

Mi número es el 680 13 59. (Pitido)

Hola, me llamo Margarita Cillero. Tengo 51 años. Soy contable.

Mi número de teléfono es 686 13 90. (Pitido)

Hola, me llamo Adrián Moreno. Tengo 22 años.

Soy estudiante de informática.

Mi número de teléfono es 634 02 41. (Pitido)

Ahora me dice que lo tiene y yo me muero. ¿Lo tienes?

Te voy a decir que lo tengo, Antonio.

No sé ustedes. Yo ahora mismo creo que no podría decir ni un nombre.

Lo mío es un desastre. ¿Están preparados en casa?

Empezamos con ustedes.

Luego exprimimos el disco duro de José María Bea. Empezamos.

Recuerden: nombre y profesión. A ver cuántos son capaces de recordar.

Vamos a comprobar. El primero era... Sí, Miguel Ángel, estudiante.

Sara, veterinaria.

Miriam, comercial. Muy bien hasta aquí.

Si alguno se quedó con el nombre de Soraya y su profesión, promotora,

enhorabuena, han acertado la mitad.

Si alguno recuerda que después de Soraya venía Rodrigo, vigilante;

Javier, abogado; Margarita, contable; y, por último, Adrián,

estudiante de informática, entonces increíble. Han hecho pleno.

No se preocupen. Es normal no quedarse con todos los nombres

y asociarlos con su trabajo. Haberlo intentado ha hecho

trabajar a la memoria.

Aunque tenemos a la persona capaz de esto y de muchísimo más,

nuestro amigo José María Bea.

Empezamos. A ver, José María, un repaso rápido.

Espera un momento. La gente pensará: "están colocados en fila,

y eso es fácil, memorizó las posiciones".

Chicos, barajaos como queráis.

(TOSE)

Ahora el problema es para mí. La lista no vale para nada. Bueno.

Quiero que llames a Sara. ¿Quién es Sara? ¡No me lo digas!

Verás tú. Quiero que llames a Sara, teléfono en la mano, a ver si suena.

6 40... ¿Vale? 66...

¿Seguro? (Tono de llamada) (Fanfarria)

Suena, ¿verdad? ¡Bien!

¿Quién era Miriam? Miriam. Ella.

De rojo. 36. Me alegra que me lo digas.

Miriam es veterinaria. Veterinaria es Sara.

¿No es veterinaria? ¿Qué es ella? Ella es comercial.

Tiene 36 años. ¿La puedes llamar por teléfono?

La puedo llamar. Teléfono preparado.

6 65... (Tono de llamada) (Fanfarria)

Pues sí. Ahora quiero que llames...

al abogado que teníamos. Javier Santos, ahí.

¿Puedes llamarle? Teléfono a mano. Voy a llamarle.

(Tono de llamada) No hace falta que lo cojas, pero...

(Fanfarria)

Ahora quiero que me llames a Adrián.

Adrián. ¿Qué es...?

Lo tienes detrás. Estudiante de informática. Este es de los míos.

¿Teléfono preparado? Vale.

José María, ¿a quién has llamado? ¿No lo tendrás en silencio?

(Tono de llamada) Suena.

(Fanfarria) Perfecto. Dime quién es Margarita.

Aquí la tienes. (CANTA) Margarita se llama mi amor.

¿Su teléfono, lo puedes marcar? Sí.

¿Cuántos años tenía Margarita? 51 años.

Marca el teléfono, dice la edad, sabe quién es.

Margarita. (Tono de llamada) (Fanfarria)

Lo próximo, que recuerdes las sintonías y tonos de los móviles.

Eso será lo siguiente. Estaría buena.

No puedo ponerle más a prueba. José María, solo puedo felicitarte,

porque nos has vuelto a sorprender. Muchas gracias.

Esto entrenando, sí. Entrenando se consigue.

Conmigo entrenaremos mucho porque, si no es por esto, estoy muerto.

Gracias. Gracias, Antonio.

Muchas gracias. Gracias.

Tengo un acertijo que no consigo resolver.

Estas seis líneas en vertical y horizontal son igual a 9.

Estas dos y estas cuatro tienen que ser igual a otro número.

La verdad es que no sé qué cuento. El número de líneas no, desde luego.

¿Qué opinan? ¿Cómo se resuelve este juego de lógica?

Claro, aún el nueve, podríamos decir que hay nueve...

Tampoco nos cuadrarían.

Pues el número de líneas.

No son las líneas, no son los rectángulos. O sea, esto.

Tampoco son los lados.

Tiene que ser algo más sencillo. Mucho más sencillo.

Mucho más sencillo.

Pues yo diría que aquí, 2 y aquí, 4.

Las puntas de... Pero son doce.

Había pensado en tres rayas y tres, 3 por 3, 9.

Los cuadrados es que dan más.

Debemos encontrar un patrón que nos dé la respuesta.

En la primera figura, algo se repite nueve veces.

Hemos visto que no es el número de líneas.

El número de cuadrados tampoco, hay cuatro. Pero las esquinas...

¿Ven por dónde voy?

En la primera figura se repite nueve veces las intersecciones,

los cruces. Tiene sentido porque en la figura de abajo hay un cruce.

La respuesta es 1 y la solución lógica a la tercera figura es 4.

Cuatro intersecciones.

Haremos ejercicios mentales. Para ayudarles, tengo a Guillermo.

¿Cómo estás? Muy bien.

Es muy sencillo. Tenemos un panel, una bandeja y dos objetos.

¿Cómo te las ingeniarías, cómo se las ingeniarían,

para conseguir que solo haya un objeto en la bandeja?

¿Podemos meter la copa dentro del vaso?

¿Puedes hacerlo? ¿Puedo hacerlo?

Sacándolo y metiéndolo ahí... No se puede.

Sacando uno o tirándolo. No lo sé.

¿Qué harían para sacar un objeto de la bandeja sin retocar la imagen?

Les voy a dejar unos segundos.

¿Están pensando? Vamos a ver qué nos dicen nuestros voluntarios.

Doblarla. Doblar el dibujo. Podríamos...

Sin que me destroces el panel, por favor, a poder ser.

Esto está fuera de la bandeja. No, está apoyada en la bandeja.

Ya. Ahora sí que está apoyada. Cuidado con Guillermo...

¡Mira por detrás! No lo sé.

(Fanfarria) Se cae.

Sí, señor. Qué crack.

Eso es. Girando la bandeja, miren qué ocurre.

La copa queda fuera de la bandeja.

Apuesto a que ustedes habían descubierto el truco.

La perspectiva desde la que miramos un objeto

nos da una percepción diferente.

Muchos aspectos de la vida cambian según el punto de vista.

Estamos todos juntitos para hacer coordinación.

Coordinación corporal. No es fácil.

Vamos a poner en un tremendo estrés nuestros dos hemisferios cerebrales.

Empiezo por un lado, de uno en uno. Así los demás se ríen un rato.

Ya veremos qué ocurre. ¿Cómo te llamas?

Francisco. Levanta tu mano izquierda.

Metes el pulgar aquí y señalas con la derecha hacia esa mano.

¿Bien? Hasta aquí es todo sencillo. Ahora lo que quiero es que cambies.

Alternativamente.

¿Qué pasa? Se ríen por aquí.

Es algo complicado, pero se puede... ¡Ah!

¡Ah! Ah, ¿qué pasa?

No puedo. En realidad, el dedo este me complica un poco.

Si hiciera esto nada más...

(GRUÑE) ¿Qué está pasando?

Imposible. Muy difícil.

Pueden hacer este ejercicio de coordinación en casa.

Aunque no lo crean, esta actividad mejora la memoria,

adiestra el cerebro para que los hemisferios trabajen al mismo tiempo,

desarrolla la imaginación y, entre otras cosas más,

permite una mejor salud mental.

Este juego promete: Luis Boyano con unas cadenas.

Unas cadenas, pero mira, esto promete porque hoy... Ven.

¿A que promete? Muchísimo.

Sheila, ¿cómo te llamas? Sheila.

Hay nivel. Fíjate en la altura de la chica.

Comprueba que es un candado normal, no tiene ningún tipo de trucaje.

¿De ferretería normal? De ferretería.

No se intercambian las cadenas. El aro es sólido, no tiene aberturas.

No. Vale.

Los eslabones de las cadenas son normales. ¿Me das uno?

Lo entregamos a Antonio. Tiene que encadenarme

en los eslabones más próximos a la muñeca.

Esto me gustará. ¿Porque me encadenas a mí?

Sí. Pero bien fuerte, ¿no?

Bien fuerte. Luis Houdini...

Que compruebe la gente que colabora. Antonio está muy fuerte.

No vaya yo a quedar mal. La gente que te ayuda, que te joroba.

Quito algún pelillo. ¿Algún pelillo?

He quitado dos. ¿Ajuste al máximo?

Ya. De aquí es imposible escaparme.

Imposible. Preparado tengo por aquí un pañuelo,

que cogerás, Antonio, por esa esquina con tu mano derecha.

Con la izquierda coges la otra punta. Esto es.

Con tu mano... Espera, esta soy yo. Juntas derecha con izquierda.

Nunca han doblado una sábana. Esto es.

Lo más importante es que no suceda esto. O sea, sujeta por ahí.

Giras el cuerpo de esta forma. Pero así no veo nada, Luis.

Mejor. Ya lo veo yo. No soltéis por nada del mundo.

Mantenle un poquito tenso para que pueda hacer el juego.

Perfecto, mantenerlo tenso... ¿Qué está pasando por ahí?

No se ha enterado. Está cerrado.

Sí. Tú tranquilo. No, gira el cuerpo un poco más. Ahí. Y baja.

Vigilen ustedes. Fíjense en el mago, no en la chica.

Pensarán: "Como tiene la llave dentro, es muy sencillo".

La llave no tiene sentido ninguno, con lo cual, la pongo por aquí.

Ah. Ah, bueno.

¿Dónde la ha puesto? Lo importante: está cerrado.

Sí, sigue cerrado. Anda, estás deseando quitar la llave.

Tira de la llave. Cuidado, no abras. A ver, con las dos manos.

Ahí estamos. No está abierto. Ponlo en su sitio.

Ya lo ha entendido. Uy, Luis.

¿Sabes qué hacer? Gira el cuerpo. Otra vez.

Me aburro del truco. Me dejas la mano. La metes aquí.

¡Madre! Tranquila, no hagas nada.

¿Hacéis manitas ahora? Shh. No digas eso, hombre.

Estamos en horario infantil.

Déjame la mano de este lado, la izquierda.

La metes ahí. Tranquilo. Noto algo.

¿Notas? Suele pasar. Cuando cuente 1, 2, 3, ni antes ni después.

Sheila, muy bien. Antonio, no tanto. Puedes mirar a cámara.

No sé si se ve que están los dos encadenados.

¡Qué fuerte! Tampoco estoy tan fuerte.

Eso no. Es todo pilates.

No tires. Mira. Espera, que se vea a cámara.

Dile a todos... Está cerradísimo y bien prieto.

Bien prieto. Abre, por aquí. Abrimos este. Comprueba que no sale.

No. Comprueba que no sale hacia atrás.

Complicado. Tienes el brazo. Lo mejor es

que sigas analizando. Desafía tu propia mente, incluso el cerebro.

Yo he terminado. Esto no lo quiero. Muy bien.

Hasta luego, Antonio. Que se quede, es un pesado.

Me deja aquí el tío. No son listos los magos ni nada.

Pues nada, aquí me... Yo me voy también.

¿Sois rusas? Sí.

Privet. Kak dela? Horosho.

(RESPONDE EN RUSO)

Qué don de lenguas.

Desafía tu mente - 17/10/18

17 oct 2018

Hoy Antonio Lobato nos ayudará a que nuestros cerebros estén a pleno rendimiento y nos intentará engañar con una serie de ilusiones ópticas.

Contenido disponible hasta el 11 de febrero de 2027.

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