Desafía tu mente La 1

Desafía tu mente

Lunes a jueves a las 22:05 horas

Presentado por: Antonio Lobato

Nuestro cerebro esconde numerosos enigmas y secretos que Antonio Lobato se encargará de desvelar en 'Desafía tu mente', primera adaptación a nivel mundial de la serie 'Brain Games', de National Geographic Channel, un programa que pone a prueba el cerebro de los espectadores y de rostros conocidos mediante divertidos juegos y experimentos.

Igual que en el modelo original, ‘Desafía tu mente’ incluye un presentador de reconocido prestigio, en este caso Antonio Lobato, así como la creación de contenidos propios para hacerlos más atractivos a un público más amplio. Un programa divertido, original y entretenido que saldrá a la calle para que el público haga numerosas pruebas y también propondrá esos divertidos retos a personajes conocidos.

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Para todos los públicos Desafía tu mente - 26/10/18 - ver ahora
Transcripción completa

Toma 1. Hoy Desafía tu mente

es un programa de altura. Hacemos volar su imaginación.

Para ello, visitaremos el Museo del aire

y también esta escuela de pilotos, donde pondremos contra las cuerdas

a unos jóvenes que quieren ser pilotos en el futuro.

Abróchense los cinturones porque despegamos.

Traemos un programa de altura.

Probamos si sobrestiman su trabajo frente al de los demás.

Jugamos con la gama cromática. ¿Cuántos colores distinguen?

Probamos su habilidad y coordinación para ponerle el capuchón a un boli.

Aplicamos matemáticas y lógica para emparejar calcetines del mismo color.

Utilizamos pensamiento creativo para buscar soluciones sencillas

a problemas aparentemente difíciles. ¿Listos para jugar? Despegamos.

Estoy en el Museo del aire. Comienza el programa donde comenzó todo,

en la sala de los orígenes de la aviación española:

más de 100 años volando por los aires.

Tenemos a dos personas que quieren ser pilotos, están estudiando.

Alumnos de una escuela de aviación.

Imagino que no os atreveríais a subir a uno de estos.

- No... - No tiene pinta.

Madre mía. Pero en el futuro nos trasladaréis, ¿no?

CHICO BARBUDO: Es la idea. No sé si es más difícil

volar un avión o resolver la prueba que tengo delante.

Podéis observar que hay puntos amarillos, rojos y azules.

En casa, preparados para usar la lógica y la visión espacial.

La prueba es muy sencilla.

Solo debéis unir con líneas los puntos del mismo color.

Hasta aquí, fácil. La parte complicada

es que no queremos que al unir los puntos las líneas se crucen.

Gonzalo, Carlos, ¿estáis preparados? Sí.

Pues hacedlo. En casa, pueden intentarlo mentalmente.

Quiero que unan con una línea las dos bolas amarillas.

Con otra, las dos bolas azules, y con una tercera, las rojas.

Pero les pondremos una pequeña complicación.

Las tres líneas no se pueden cruzar entre sí.

Sin que se crucen las líneas.

Debe ser, lógicamente, dentro de esto.

Sí, a poder ser.

CHICA CON CORBATA: Amarillo con amarillo. Pero el rojo se nos va.

CHICA RUBIA: Ostras. Suponemos que tendrá algo que ver

con el triángulo que se ve. No, es el logo del programa.

No te preocupes. Qué bien.

- No lo veo. - Tampoco lo veo claro.

Mayday, mayday.

CHICA CON CORBATA: Uf. CHICA RUBIA: El rojo por aquí.

Recto cruzará por todo.

Tenemos los dos azules juntos.

(Fanfarria y ovación)

¿En casa han volado tan rápido? CHICA RUBIA: No me lo creo.

¡Pero si era evidente! Había que pintar.

Imaginen que les pido hacer una tarea en grupo. Después me dan la solución.

Cuando acabe, me darán anónimamente, en un papel,

cuánto aporta cada uno a la realización

y resolución de la tarea. Seguro que entre todos los papeles

la suma de los porcentajes da más de un 100 %.

De poder estimar objetivamente cuánto ha aportado cada uno,

la suma debería ser 100 %. Casi siempre tendrá un valor mayor.

- Yo he puesto que aporto un 60. - Y yo, un 45.

Ah, es que aportamos mucho más del 100 %.

- 70 %. - Un 40 %.

Sí que tendemos a pensar más de nosotros mismos.

La explicación radica en que es un sesgo por el cual tendemos

a sobrestimar la aportación que nosotros hemos hecho a una tarea.

Como sé lo que he hecho, que he trabajado, y lo valoro,

me doy bastante porcentaje, aunque el resultado final no sea objetivo.

Lo más probable es que todos sobreestimen su trabajo

frente al resto. Nuestra tendencia egocéntrica nos lleva a pensar

que aportamos más de lo que corresponde.

En un sesgo social común. Lo mismo pasa en las parejas

y las tareas del hogar. ¿Cuánto dirían que aporta cada uno

en las tareas de casa? Háganse esa pregunta.

Si quieren probarlo, que alguien apunte sus porcentajes y los sume.

A ver si también sale más de un 100 %.

Probablemente, su sesgo social y su tendencia egocéntrica

hagan que el número sea mayor. Nos ocurre a casi todos.

Les invito a comprobarlo pero yo no me responsabilizo de lo que suceda.

El cerebro está diseñado naturalmente para valorarnos a nosotros mismos

de forma diferente. Tiene tendencia a valorar positivamente y a exagerar

los rasgos buenos de nuestra personalidad.

Tiene una tendencia también natural a amortiguar los valores malos.

Los suele ver más pequeños. Vamos a hacer una prueba.

En casa pueden contestar también.

Es importante que contesten de forma sincera. Sinceridad, ¿vale?

Preguntaré sobre ciertos rasgos que puede tener cualquier persona.

Me decís si estáis por debajo, en la media o por encima de la media.

VARIAS: Vale. Empezaremos por ti.

Inteligencia. Hombre, por encima de la media.

SEGUNDO: Por encima. TERCERA: En la media.

TRES ÚLTIMOS CHICOS: En la media.

CHICA CON GAFAS: Qué modestos. Bueno. ¿En casa?

Por encima de la media.

Tengo mucha capacidad imaginativa. Considero que estoy por encima.

Por encima de la media. Educados, educación.

CUATRO PRIMEROS: Por encima.

DOS ÚLTIMAS CHICAS: Por encima.

- Por encima de la media. - Sí, siempre soy educado.

Por encima de la media. Buen amigo.

CHICA CON GAFAS: Bastante por encima. SEGUNDO: Super por encima.

TERCERA: También. CUARTO: Por encima.

QUINTA: Se intenta que por encima. ÚLTIMA CHICA: También.

- Por encima de la media. - Por encima de la media.

Avaricioso. CHICA GAFAS: Por debajo.

SEGUNDO: Por encima. TERCERA: Nivel medio.

CUARTO: Medio-alto.

QUINTA: En la media. ÚLTIMA: Media.

- Por debajo de la media. - En la media.

Envidia. CHICA CON GAFAS: Por debajo.

SEGUNDO: Por encima.

TERCERA: Medio. CUARTO: Medio.

CUARTA: Por debajo, creo.

ÚLTIMA: Yo no lo sé. Venga, por encima, voy a decir.

- En la media. - En la media, supongo.

¿Soberbia?

CHICA CON GAFAS: Puede que la media. SEGUNDO: En la media.

TERCERA: Media. CUARTO: Por debajo.

QUINTA: Creo que por debajo. ÚLTIMA: También.

- Por debajo de la media. - Por debajo de la media.

Cómo se quieren a sí mismos.

Lo que sí creo que han sido, y espero que en casa también, es sinceros.

Si son sinceros y hacemos una nota media,

de poderles analizar uno a uno, seguramente, siendo objetivos,

creo que se han sobrevalorado todos.

Ustedes también y si lo hubiera hecho yo, también.

Miren esta imagen. ¿Cuántos colores distinguen?

Les voy a dar 10 segundos para que puedan contarlos.

¿Qué? ¿Cuántos colores han visto? 36, creo, si he contado bien.

- Yo 26. - 39 o 40, no estoy muy seguro.

Ocho o nueve. Ocho o nueve.

Once. Gonzalo, ¿qué color es este?

¿Qué me dirías? Azul.

¿Cristina? Azul clarito.

Azul clarito. Los hombres tendemos a ser mucho más planos.

Vemos amarillo, azul, verde... Las mujeres tienen la capacidad

de determinar matices en los colores. Yo, diez.

- Veo bastantes más. - Veo 42.

Tengo que decir que hay 39 colores, 39 tonos de color diferente.

Los que pasa es que son tan parecidos unos a otros,

que a veces es difícil identificarlos.

Si han visto menos de cinco, algo no va bien. Hay algo que no funciona.

Si han visto menos de 20, probablemente sean dicrómatas.

- Ocho o nueve. - Yo, diez.

Once. Esto quiere decir que solo tienen

dos tipos de conos en sus ojos. No se preocupen,

el 25 % de la población es dicrómata. Hasta los perros lo son también.

No es casualidad tiendan a vestir con tonos beige, negro o azul.

Si han visto entre 20 y 32 colores, son tricromáticos.

Yo, 26.

Tienen tres tipos de conos en sus ojos.

El 50 % de la población es tricrómata.

aprecia bien los colores violeta, azul, los verdes y los rojos.

Si distinguen entre 32 y 39 colores, ya son tetracrómatas.

- 35. - 36, creo, si he contado bien.

39 o 40. Al igual que las abejas.

Tienen cuatro tipos de conos. ¿Y si han contado más de 39 colores?

Veo 42. Simplemente, se han equivocado.

La imagen no contiene más que 39.

Esto tiene que ver con la percepción a nivel neurológico de los colores.

Sabemos que la retina está formada por dos tipos de célula:

los bastones, que distinguen una gama de grises,

y los conos, para distinguir el rojo, el azul y el verde.

La combinación de ambos tipos de células nos permite distinguir

aproximadamente dos millones de colores.

Todo ello, gracias a fotopigmentos localizados en las células

que responden selectivamente a la longitud de onda de cada color.

Uno. El ser humano es capaz de ver

el mundo tridimensionalmente, porque tiene una herramienta muy importante:

los ojos. Y el cerebro, que analiza lo que llega a través de la vista

y lo interpreta para que nos movamos en el universo en el que estamos.

Sin embargo, los ojos, que tenemos dos y separados,

ofrecen una visión binocular. ¿Qué pasaría, por ejemplo,

de solo tener un ojo? ¿Veríamos de la misma forma? No.

Perderíamos algo de perspectiva y esa capacidad

de interpretar las cosas en tres dimensiones.

Haremos una pequeña prueba, que pueden hacer en casa

si tienen un bolígrafo como este con un capuchón.

Os haré una prueba sencilla. A ver cómo andáis

de visión en tres dimensiones si os quito un ojo.

CHICA RUBIA: Vale. ¿Quieres ser la primera?

Vale. Es muy sencillo.

Coge el bolígrafo, el capuchón. Sepáralos bien.

Cierra un ojo y ahora, de un tirón... ¿De un tirón?

Trata de poner el capuchón en el bolígrafo.

CHICA CON GAFAS: Uy... CHICA RUBIA: Listo.

Listo... Te ha costado un poquito.

(Bocina) Jolín.

Intenta... Uy, ¿qué ha pasado?

(Bocina) ¡Uy!

¡Rápido! Muy bien.

¡Uy! Casi.

Difícil. CHICA CON GAFAS: ¿Lo intentas?

Ningún problema con hacerlo. ¿Puedo dejar los ojos abiertos?

(Repique tenso) Iba a hacerlo con los dos cerrados.

(Trombón triste)

Como habéis comprobado, con un ojo todo es más complicado.

Precisamente, la separación entre los ojos nos hace ver un objeto

de forma ligeramente distinta. Para verlo mejor, pongan su pulgar

a 10 cm de sus ojos. Luego, alternativamente,

mírenlo con su ojo izquierdo y derecho, cerrando un ojo o el otro.

Parece que cambia de posición. Si alejan el pulgar poco a poco

mientras lo hacen, la leve diferencia de lo que vemos con el ojo izquierdo

y el derecho se hace cada vez más sutil, menos perceptible.

Estas diferencias, dependiendo de nuestra distancia

con respecto a algo, es lo que la corteza visual interpreta

para calcular la distancia a la que está un objeto.

El cerebro combina las imágenes que percibimos con cada ojo en una.

Hablaré también de colores para proponerles un juego matemático.

Imaginen que tienen diez calcetines negros y diez blancos

mezclados en un cajón. Ninguno está emparejado con su color.

Están revueltos. En su habitación no se ve un pimiento.

Tienen que sacarlos del cajón completamente a oscuras.

Para estar seguros de que sacan dos calcetines del mismo color,

¿cuántos calcetines tendrían que sacar?

Cinco y cinco. Vamos, no, diez y diez.

- Sí, diez. - Mínimo, tres o cuatro.

CHICA: ¿Todos? Piensen en casa.

- ¿Cuatro? - Cuatro.

CHICO: Ocho. CHICA: Eso, ocho. ¿Seis?

CHICO: Sin riesgos, serían doce. Incorrecto.

Sacas uno: blanco. Sacas otro: negro.

¿El siguiente de qué color va a ser? Joé, macho.

Sea cual sea el color, tendré un par. Esta era la pregunta fácil.

La difícil. ¿Cuántos calcetines necesitaría sacar

en las mismas condiciones para, siendo un tipo original como soy,

llevar uno de cada color.

En este caso, ¿cuántos tendríamos que sacar del cajón para estar seguros?

- ¿Dos? - No, tres. No sé.

CHICA: Diría que lo mismo. CHICO: No.

No es lo mismo, si sacas los tres del mismo color, eres tan original

que quieres uno y uno.

CHICO: Tres. CHICA: Bueno, está bien.

Esta vez, no es "tres" la respuesta correcta.

Diría once. Son diez del mismo color.

Se podría sacar los diez del mismo color. Pero si sacas once,

por fuerza sería de un color diferente.

Correcto.

Vale, me acaba de explotar la mente.

Cristina y Carlota, antes de empezar la prueba, me decían:

"una pista antes de empezar". Y voy a dar una pista.

Traten de resolver la prueba siendo creativos.

Tenemos seis monedas.

¿Vale? Hay cuatro en esta fila y tres en esta.

¿Cómo podemos conseguir que, moviendo solo una moneda,

tengamos dos filas de cuatro?

Ay, no. ¡Por Dios! Esto en casa seguro que lo saco.

Piénsenlo. Moviendo solo una moneda, ¿cómo pueden conseguir

que en cada fila haya cuatro monedas? Les voy a dejar probar.

Me encanta la posición de las dos, así.

Si wa como una X, se usará para las dos.

Tiene que ser una contigua que parta tanto para una como la otra fila.

Tictac, tictac...

CHICA: Una. Tenemos tres y tres.

Necesitamos cuatro y cuatro. CHICA: ¿Se te ocurre algo?

CHICA DE LA DERECHA: Ah, ya. Así. Cuatro y cuatro.

Sí, señor, lo han conseguido. No era tan difícil, ¿eh?

Tras tanto esfuerzo para el cerebro, vamos a relajarlo un poco,

o quizá no, con un poco de magia. Con un poco de magia.

vas a cortar... Mejor corto yo. La mitad para ti, más o menos.

La otra mitad para mí. Mezclas. ¿Mezclo?

Sí, vale. Retiraré el comodín, que no me gusta demasiado. Trae mala suerte.

Vale. ¿Sabes mezclar a la americana? Mejor no lo vamos a...

Pues mejor. Vale, mira.

Del montón que quieras del paquete le darás la vuelta a un grupo de cartas.

Pueden ser tres, cuatro... Me quedo con mi montón.

Le doy la vuelta a estas. Al tuntún. Perfecto. Pues estas con estas.

Con lo cual se quedan cara arriba y cara abajo, sí o sí.

Muy bien. Pues de ese bloque, ese montón,

le das la vuelta a un grupo: tres, dieciocho, veinte...

La elección es tuya. Ahí. Bueno.

Las mezclo con las tuyas y queda mezclado a libre...

Albedrío. Albedrío. Muy bien.

¿Nos plantamos o una más? No, voy a ponértelo difícil.

Hagas lo que hagas. Una más.

Sí, la que quieras. Cortes por donde cortes...

Corto y volteo. La predicción mía es la correcta.

Si no has hecho predicción todavía. Mira, mezclamos.

Las cartas... ¿Nos plantamos ahí? Sí, no tenemos toda la noche.

Las cartas se ven cara arriba y cara abajo, sí o sí.

En tu montón se ven también cartas cara arriba

y cartas cara abajo, sí o sí. Sí.

Cierto. Mezclamos una vez más, fíjate.

Aunque no lo creáis... Has cortado las que has querido.

Y la predicción es la correcta. Ya está: predicción correcta.

Libre elección tuya. ¿La predicción dónde está?

Aquí hablamos de predicciones y no la tenemos.

Antoñito, ¿qué pone ahí? Habrá 21 cartas cara arriba.

A pesar de tus cortes. No. Eso no puede ser.

Si sale, casualidad. Déjame concentrar o me equivoco.

Una, dos, tres... No llegas, imposible.

He cortado por donde me ha apetecido. Cuatro, cinco, seis, siete, ocho.

Nueve, diez, once, doce. No llega.

Trece, catorce. Para nada.

Quince, dieciséis, diecisiete. Igual sí llega.

Dieciocho, diecinueve, veinte y veintiuna cartas.

Al final ha llegado. Veintiuna cartas. Además, no hay más.

Pero sí hay más. ¿Por qué? Mira, uno y dos. ¿Qué pone aquí?

Por favor, no sigas. ¿Qué pone?

Diez serán rojas. ¡Diez serán rojas!

Rápidamente lo que haremos es contar las rojas. Son:

Una, dos, tres, cuatro, cinco.

Seis, siete, ocho, nueve y diez.

Serán rojas y son rojas. ¡No puede ser!

Puede ser. Hay más. Mira. ¿Qué pone? ¡No!

Una de ellas será el as de corazones. Será el as de corazones, lo vemos.

Una será el as de corazones. ¿Hay as de corazones? Efectivamente, está.

As de corazones. ¿Cómo te quedas? Muerto.

Pero hay más, porque mira. ¡No sigas más!

¿Qué pone aquí? ¡No!

Sí. Entre las negras,

solo habrá una figura: el rey de picas.

Entre las negras, solo una figura: el rey de picas.

Hago una extensión. Efectivamente... ¡Eh!

Está el rey de picas, que coincide, pero..

También... Hay otra.

Nos sobra una. ¿Sobra una?

He fallado. Sobra. Sobra esta.

Nunca había fallado en este programa, lo siento muchísimo. Sobra una.

No te pongas así, no pasa nada. No, si sobra una, pues sobra, mira.

Si sobra, me voy. Yo, cuando fallo, me voy.

Si he fallado, me voy. ¡Qué pena! ¡Ay, Dios mío! Cada día igual.

Desafía tu mente - 26/10/18

26 oct 2018

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