Derecho a soñar La 1

Derecho a soñar

Lunes a viernes a las 18.15 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4961394
No recomendado para menores de 7 años Derecho a soñar - Capítulo 16 - ver ahora
Transcripción completa

A ver, Rodri, que tus padres no se quieren.

En algún momento, debes asumirlo.

"Se venderán todos los inmuebles

y el total se repartirá entre las partes".

-No puedo, de verdad. Se me rompe el corazón, no puedo.

-Si te vas a comportar como un niño con berrinche,

te levantas y te vas.

-Es que lo hemos mimado demasiado. -Claro.

-¿Yo soy un cobarde? ¿En serio? -Queda claro, sí.

-¿En serio? Un cobarde por no querer robar

y por no querer ser un pringado. ¿Por eso soy un cobarde?

Mira, te quiero, pero esto no lo voy a hacer.

-¿Tú sabes qué se le regala a una chica de 20 y pocos?

-No es lo mismo regalar a tu sobrina que a quien te quieres ligar.

-Anda, ábrelo y así nos enteramos de qué es.

¿Eso qué es?

Un cojín, mamá, un cojín.

-Necesito un médico.

-¿Es por...?

-El inversor, asume toda la inversión.

-Pero ¿y cuál es el invento?

-CierraTodo Universal.

Lo cierra todo, absolutamente todo, bolsas, paquetes...

Como las pinzas.

Yo te quiero, tú me quieres.

No sé, ¿por qué no podemos pasar un tiempo aquí?

-Pero ¿te estás dando cuenta

de lo egoísta que es lo que me pides?

A lo mejor, los que somos egoístas somos los dos.

Está claro que ni tú ni yo estamos dispuestos

a renunciar a nada por la relación.

¿Dices que no nos queremos lo suficiente?

Te digo lo que está quedando claramente demostrado,

que ni tú ni yo queremos sacrificar nada por estar juntos.

-Pero, Julia,

¿eres la madre de Luis?

¿O la madre de tu novio?

Dicho así, suena un poco disfuncional, pero...

A ver, es verdad

que la situación en casa es difícil para todos, pero...

pero no es para tanto.

Tu hermano necesita que lo cuides,

tus jefes necesitan que estés a la altura,

tu novio necesita protegerte.

¿Lo ves?

Sí.

No. No, no, no. La verdad es que no te estoy siguiendo.

Como estás sujeta a lo que tú crees que los demás necesitan,

no asumes ninguna responsabilidad.

Y si algo se tuerce, la culpa es de ellos.

Por lo que no es extraño que en un momento de enfado,

sientas el deseo de castigarlos.

Nunca lo había visto así.

Primero deja que tu hermano sea un adulto,

deja que se defienda solo.

Y a Chema ponle límites.

Está muy bien que os cuidéis,

pero dentro de unos parámetros de adultos.

Tienes que... asumir la responsabilidad de tu vida.

Escúchame.

En un momento de tensión,

quiero que te expreses desde el yo.

"Yo me quiero, yo soy una válida profesional".

Pero quiero que lo digas, no es solo que lo pienses.

No tengas miedo.

Di la palabra "yo".

(Sintonía "Derecho a soñar")

-¿Estás mejor?

-Sí, estoy mejor.

-Te he traído algo para que comas.

-No tengo hambre, gracias.

-Ya, pero igual te conviene comer algo, Carlota.

-No, de verdad, estoy bien, Daniel.

Volvamos al bufete.

-¿Cómo al bufete? ¿Vas a ir a trabajar?

-Sí, quiero volver al bufete.

Prefiero estar trabajando...

que en mi casa pensando en todo lo que acaba de pasar.

-Lo siento mucho, Carlota.

-Lo sé.

Y te agradezco mucho que me hayas acompañado, de verdad.

Me he dado cuenta de lo sola que estoy en la vida.

Acabo de pasar por lo que he pasado

y la única persona que me ha acompañado a la clínica...

es mi asistente personal, con el que tengo un trato bastante...

bastante malo.

-Bueno, tampoco es tan malo.

-Daniel, por favor, no paro de gritarte.

Tengo que reconocer que a veces me exasperas, la verdad.

-Ya, ya, si... si lo sé, y lo siento.

-No, no pidas disculpas encima.

Ni siquiera mi padre sabía que estaba embarazada.

-¿El...? ¿El juez Quintana?

-Sí, el juez Quintana.

¿Te das cuenta? Eres la única persona que lo sabe.

-Sí.

Pero bueno, tú no te preocupes.

Puedes contar conmigo para lo que quieras.

-No, lo que quiero decir es que esto

no lo puede saber nadie más.

Es algo que tiene que quedar entre nosotros,

porque no me gustaría

tener que dar explicaciones que no quiero dar a nadie del bufete.

-Y no vas a tener que darlas, estate tranquila.

-Muy bien.

Y quiero que te quede claro que a partir de ahora,

nuestra relación laboral va a ser exactamente igual que era.

-Por supuesto.

-Bien. Es más, creo que deberías ir adelantándote al bufete,

porque necesito en la mesa ya

los expedientes de Marcos Calleja y López Aguado.

Y deberías revisar la agenda de esta semana

porque han quedado muchas cosas pendientes.

Ah, y necesito un billete de avión a Santiago,

porque tengo que hacer el caso de López Tudela.

-Vale.

-Venga, ¿a qué esperas?

-Ah, pero ¿qué vaya...? -Sí.

Adelántate.

-Buenos días.

¿Qué tal has dormido?

-¿Mi hermana?

-Yo también he dormido muy bien, muchas gracias.

-Perdona, tío, es que estoy sobadísimo.

¿Esto qué movida son, cereales?

-Sí, te los compró tu hermana ayer, para ver si te gustaban.

-¿Se ha ido a currar ya? -No.

Antes tenía que pasar por el "coach".

-Qué sueño tengo. -Pues date una ducha bien fría.

Ya verás cómo te pones a funcionar, pero ya.

-Ya. Si eso, me lo pienso.

-Bueno. ¿A qué hora te vas a pasar por el taller?

¿Ya no te acordabas? -Eh...

Es que no me viene bien esta mañana.

Porque... tengo que mirar lo de...

lo de la FP, en el ordenador.

-Nos vemos esta tarde entonces.

-Sí, esta tarde voy fijo.

-O mejor, comemos aquí y luego nos vamos para allí.

Y te explico por el camino un poco cómo funciona el taller.

-Planazo.

-¿Cómo?

-No, que guay, tío, guay.

-Luis, tío.

A tu hermana le va a encantar ver que te pones las pilas,

que estás activo, que haces mil cosas...

Pásame la leche, porfa.

-Toma la leche.

¿Nos vemos luego, Luis? -Sí.

(Puerta cerrándose)

¿Alguien ha visto la agenda grande?

Álex, haz la cama antes de irte, y ventila el cuarto, que...

-Cariño, ¿por qué no te sientas a desayunar tranquila por un día?

Sí, ahora, pero antes debo encontrar la agenda.

-¡No! Era mía.

-Haberla cogido tú antes. -Papá, él ya se ha comido dos.

-Álex, ¿te has comido dos?

-No llevo la cuenta, como la enana tragona esta.

Álex, por favor.

¿No podéis hacer silencio para poder desayunar tranquilamente?

José, di algo.

-Pero bueno, ¿qué pasa, que no vamos a poder desayunar tranquilos

ni un solo día en esta casa o qué?

¿Eh?

¡A partir de ahora quiero silencio absoluto!

Os quiero quietos como estatuas y callados como tumbas, ¿está claro?

Que no hay derecho.

Que vuestra madre no se puede tomar un café tranquila un solo día,

con todo lo que hace por nosotros.

¿Eh?

A partir de ahora, las cosas van a cambiar en esta casa,

y van a cambiar mucho.

A partir de ahora, vamos a desayunar en la cama,

y servida por nuestro propio servicio.

Lo que no sé es si primero poner cocinera o chófer.

Es la única duda que tengo.

-¿Vamos tener personal de servicio, mamá?

-Vamos a tener una casa

que para ir al servicio, necesitarás patinete.

-Yo prefiero en un "segway". Sí, mira, en nave espacial mejor.

Me voy. Adiós.

-Adiós, cariño, ten un buen día. Adiós.

Oye, todo esto es una broma,

pero dentro de muy poco, va a dejar de serlo, ¿eh?

Sí. Cuando dices "poco", ¿qué quieres decir?

Pues mira, esta semana tenemos una cita con el notario...

Ajá. ...para firmar la constitución

de la sociedad.

Faltan cuatro detalles, pero...

ya está hecho. ¿Qué detalles?

Cuatro flecos que los arreglo hoy. José...

De verdad, cariño,

dentro de muy poco... Ajá.

...os voy a dar lo que os merecéis. Uy.

Eso no sé si es una promesa o una amenaza de la mafia.

Tú tómatelo como una amenaza.

Que pase usted un buen día, esposa.

"Arrivederci".

"Adeu", y no lleguéis tarde.

¡Pero bueno! Que esto ya está casi.

-¡Ay, qué bien!

Es que estoy muy nerviosa, por Dios. Pero, Oli, por favor.

A ver, todavía me queda fregar los suelos, limpiar la barra,

poner los servilleteros, esto lo veo como muy policromado...

¿Te parece morado por un lado, rojo, o todo mezclado?

A mí me gusta más mezclado.

Estoy muy atacada, Julia. No lo estés. Hagamos una cosa.

Vamos a respirar juntas profundamente...

y vamos a decir:

"Soy la leche y me voy a comer el mundo".

Soy la leche y voy a comerme el... Ay, el de la leche.

No llega el proveedor y no podré servir café.

Bueno. ¿Qué hora es?

No sé qué hora es, pero no pasa nada, de verd...

Tienes que estar muy orgullosa de todo lo que has conseguido.

Todavía queda algún colorcillo que no me convence,

pero ya tendré tiempo de cambiarlo.

¿Sabes qué te digo? ¿Qué?

Que soy la leche y voy a comerme el mundo.

Lo eres. "Power".

Buenos días. ¿Qué tal?

¿Podrían ser un par de tostadas, un café con leche,

un zumo natural?

En dos horas abro, esté como esté, ¿vale?

Oye, pero esto está genial, ¿eh?

Me encantan las mesas y las sillas. ¿Sí?

Sí. Qué misterio, ¿no? Bueno...

Pásate luego y te pongo la tostada y el café, ¿vale?

Por supuesto. Y tráete gente.

Sí, sí, el primero de muchos.

Sí. Eh... ¿Te espero arriba?

Vale, sí. Ahora nos vemos.

Hasta luego. Enhorabuena. Chao. Gracias.

Chao.

Oye, que digo yo, ¿hoy os habéis besado o...?

Oli, en serio, déjalo. Como se ha convertido

en una costumbre... Que me encanta

que hayas conseguido todo esto.

Tengo mucho miedo. Lo sabes, ¿verdad?

Saldrá todo bien. No cambiaría esto

por nada del mundo.

¡Ay, Dios!

Mira, viene el de la leche, el de la leche.

¿Estas son las cartas? Sí. Sí, sí, sí.

Olivia, Comida Natural, ¿vale?

-Ah, Carol, eh... un cafelito a mi despacho,

pero con chispa, como siempre.

-Sí. ¿Qué le ha pasado? -¿Qué?

-El vendaje, la herida. -Ah. Ni me acordaba.

-¿Le duele? -No, no. No ha sido nada.

-Pues, con todo el respeto, parece que sí.

-Bueno... Sí, a pesar de la pérdida de sangre y de la brecha profunda,

no deja de ser una herida de guerra más,

una de tantas que he recibido durante mi carrera de cazador.

-Lo dice en sentido figurado... -Eh... Sí, sí.

Oye, me traes el café, por favor, que no me pasen ninguna llamada.

-Buenos días. -Buenos días, Carol.

Un fin de semana movido, veo, ¿no?

-Es una herida de guerra. -Eh, eh.

-De la Guerra de Cuba será.

-Señorita, ese café, que no se hace solo.

-Deberías haber pedido que te pusieran una venda

o algo más grande. -No quería impresionar a la gente

con la herida. -Claro.

Bueno, desde luego esa pasa totalmente desapercibida.

-Ajá. Oye, y espero que esos dosieres que llevas

no supongan trabajo añadido para mí esta mañana.

-¿Para ti? No, nombre, no.

Tú tienes que recuperarte de tu herida de guerra.

Estas batallas son solo mías. -Esa es la actitud, sí, señor.

Gracias.

Y ahora, si me disculpas, voy a seguir facturando horas.

-Sí, sí, ve, ve. Ve, ve.

Otro duplicado de la minuta.

Sofía.

Dime. ¿Tienes un momento?

Sí, claro.

Estoy un poco sobrepasada

con toda la información en papel que llevaba Feli.

Los archivos informáticos los tengo más o menos controlados,

pero es que todo esto...

Ya, es que a don Felipe le encantaba

tener un duplicado en papel de todo,

y Feli, la pobre, iba arriba y abajo

con las carpetas y los archivos...

Sí, imagino que tendría sus métodos para clasificarlos,

pero se me escapan.

Sí, puede ser, porque cuando uno está mucho tiempo en un puesto,

pues acaba creándose sus propias rutinas, de archivo...

Ya, pues hubiera agradecido un manual de instrucciones.

Oye, ¿y podrías darme su número de teléfono?

No, no ha dejado ningún contacto.

Bueno, pues su "mail" o cualquier cosa.

No te iba a servir de nada.

No contesta los "mails" ni las llamadas... Nada.

¿Y no te parece un poco raro?

Sí, sí, raro es.

Desde que la hermana se puso enferma,

como que ha desconectado del mundo.

¿Y qué tal si voy a su casa y le dejo una nota en el buzón?

Estaría bien, pero es que no sé dónde vive ahora.

Creo que se ha ido a vivir con la hermana a la costa.

Ya...

Bueno, pues nada. Gracias de todas formas.

Lo siento, es lo que hay.

Julia. Sí.

¿Por qué no te vienes con todos los archivadores?

Igual, los puedo mirar y hay algún asunto que me suena de algo

y podemos comparar datos. ¿Qué te parece?

Hay, pues te lo agradecería infinitamente, Sofi.

¿Se puede? -Adelante, Jorge.

Siéntate.

¿Pido café? Eh... Para mí no.

He tenido un despertar intenso y creo que no me hace falta.

Bueno, tú dirás, ¿qué tenemos?

Un asunto no muy bonito

en el que creo que deberíamos trabajar juntos.

Por supuesto, estaré encantado.

Eh... ¿Nuevo cliente?

No, acabo de representar a nuestra clienta, Susana,

en su proceso de separación.

¿Y qué tal ha ido?

¿Complicado? Bueno, ya sabes que todos lo son.

En este caso, el problema lo hemos encontrado

en la empresa en la que ambos trabajaban.

¿Despidieron a alguno de los dos o hubo algún problema?

No, no, el dueño es él.

Se trata de una empresa de diseño gráfico,

el típico proyecto de emprendedor ilusionado.

Una cosita pequeña que apenas servía para cubrir gastos.

Luego ella se incorporó a trabajar allí,

y de pronto, la empresita despegó

y se convirtió en una de las más fuertes del sector.

De hecho, ahora mismo es una de las mejores.

Y, claro, ella quería su parte.

Bueno, fue a partir de la entrada de Susana

que todo empezó a marchar bien.

Y ella sabe muy bien lo que ha puesto allí.

Y también sabe la parte que su talento

ha tenido que ver en el éxito de la empresa.

Ha puesto a que él alegó... que fue una coincidencia.

Desgraciadamente, el talento es algo intangible,

lo mismo que la rabia o las ganas de hacer daño.

Bueno, ¿y qué conseguiste?

Viendo que era prácticamente imposible probar la relación directa

de la incorporación de Susana a la empresa y el éxito de esta,

no centramos en conseguir dinero.

¿Se puede saber cuánto?

Sí.

Enhorabuena. Sí.

Nos costó infinitas negociaciones, pero bueno.

Ahora, Susana ya tiene su propia empresa de diseño,

y va a poder demostrar lo que vale.

Por lo que me cuentas y por lo que veo aquí,

acabo todo, más o menos, en tablas.

¿Por qué litigan ahora?

Lo más complicado ya ha pasado. No.

En realidad, lo más duro acaba de empezar.

-Bueno, ¿qué se cuece por aquí?

-Pues que yo sepa, nada nuevo.

Del tema Ángel y los regalos misteriosos no he sabido nada.

-Ah, de ese tema olvídate. No tiene futuro.

Pero... ¿te has fijado en estos dos?

-¿En qué dos, en Tino y Maca?

-Sí, sí.

¿No los ves muy...?

-¿Muy qué? -Muy tontitos.

Pero mira, si la mirada de Tino... Está... pillado, pillado.

-Ahora que lo dices, el otro día me estuvo hablando de Maca.

-¿Ves? -Sí, además se puso muy pesado.

Que si no reconocían un trabajo, que si merecía un ascenso...

-Y que lo diga Tino, que nunca reconoce el trabajo de nadie...

-Eso sí. Pero no sé, yo no creo que estos dos...

-Que sí, que sí.

¡Oh!

Has visto eso, ¿no? -Ya ves, están liadísimos.

-Si es que yo nunca me equivoco.

-¿Y qué vamos a hacer?

-Pues ir pregonándolo. (DANI RÍE)

Te juro que al final del día nunca me queda claro

si te odio o si te adoro.

-Sabes que me adoras.

-Bueno, a ratos.

-Perdona. No he mirado al salir.

No, si era yo la que andaba sin mirar.

Ya.

Sí.

Bueno, yo voy a recoger... Sí, yo iba...

a reunirme con... (CARRASPEA) Hasta luego.

Hasta luego.

Esto es absurdo.

Parece que no podamos hablar con normalidad.

Y trabajamos en el mismo sitio. No tiene nada de raro charlar.

No.

Bueno, ¿qué...?

¿Qué tal el fin de semana? Muy bien.

Apoyada en un cojín monísimo que me han regalado.

Vaya. ¿Así que te ha gustado?

Sí. Estaba pensando en traérmelo aquí.

¿Qué? Es tan calentito y amoroso

que quedaría muy bien en mi silla.

Alba, creo que deberíamos ser un poco prudentes.

Es broma, nunca lo traería.

De todas formas, ni que llevase tu nombre bordado.

Nadie sabrá que me lo has regalado. (CHISTA)

Hay que ser discretos.

La gente del trabajo tiende a pensar mal,

y no me gustan los cotilleos.

Además, este es un bufete serio.

Claro. Si prefieres que dé un rodeo cada vez que nos crucemos...

No. No, solo hablaba de prudencia.

No hace falta que hablemos de forma extraña

ni que nos evitemos cada vez que nos crucemos.

Claro que no. No.

Ni que hiciéramos algo malo. No lo estamos haciendo.

Hay que actuar con normalidad.

Ser totalmente naturales. Así es.

-Se lo comunicamos al señor Zabálburu.

Sí, en cuanto me concreten una cita nueva, le vuelvo a llamar.

-Resumiendo, que después de haber luchado a muerte por la empresa,

ahora se avecina otra batalla

que va a dejar a la anterior en una simple diferencia de pareceres.

Y esa batalla es...

Susana y su ex marido tienen una niña de ocho años.

La custodia.

Susana se niega a la custodia compartida.

Bueno, no es un caso que no hayamos visto miles de veces.

Sí, pero te aviso que el marido, que el ex marido, va a por todas.

¿Y nosotros no?

Hay un detalle que complica todo esto mucho más.

La niña está enferma.

Vale.

Ahora ya entiendo por qué decías que no era un asunto muy bonito.

¿Qué tiene la niña?

Una enfermedad que se llama hemocromatosis.

¿Hemocromatosis?

No me suena.

¿Es como un tipo de anemia o algo así?

Más bien todo lo contrario. Es exceso de hierro en la sangre,

lo que perjudica a todos los órganos vitales.

El páncreas, el corazón, el hígado... Todo.

Joder.

Disculpa, ¿eh?, Carlota.

Es que con las enfermedades de los niños, no...

No consigo verlas con distancia.

Ya.

Y te advierto que cuando digo que el padre va a por todas,

no lo digo por decir.

Ha cambiado de abogado, y ahora lo lleva a Isabel Fuentes.

No sé quién es.

Pero por cómo lo dices, intuyo que tú sí.

Pues sí.

Trabajé con ella en el mismo bufete.

Incluso puede llegar a decir que fuimos amigas,

pero ahora ya no lo somos.

Y lo voy a dejar ahí. Ya.

La niña es una enferma delicada que necesita cuidados constantes.

Pero este caso, en manos de Isabel Fuentes,

se va a convertir en una batalla sobre el machismo,

en la que nosotros vamos a llevar la peor parte.

Pero machismo, ¿por qué?

Porque Isabel va intentar demostrar

que nosotros defendemos que por ser madre y mujer,

Susana está más capacitada para cuidar a su niña

que su ex marido por el hecho de ser hombre.

Y por esta razón, quería que estuvieras conmigo.

Ya, para que no parezca un complot femenino

contra el pobre padre despojado de su hija.

Exacto.

Ya te dije que no era un caso muy bonito.

No.

No lo es.

Y con Isabel Fuentes enfrente, te garantizo que va a ser aún peor.

Bueno.

Si a algo me he acostumbrado ejerciendo en EE. UU.

es a pelear en el barro.

Pues nada, pásame la documentación y me pongo con ello.

Gracias, Jorge.

No, gracias a ti por la confianza, Carlota.

Estaré en mi despacho. Vale.

Sí. Un momentito, por favor.

Francisco, que tengo al señor Arnau al teléfono.

-Ay. No, no, no, estoy reunido.

Y, bueno, querrá que lo llame después.

Eh... Bueno, pues dile que sí.

¿Que sí qué? ¿Que lo llamará? Que digas que sí a todo.

¿No ves que no voy a estar? Me voy. Pero ¿cómo?

En diez minutos tiene videoconferencia con Air Fair.

Además viene el secretario de... Eh... Sofía.

Estas aquí para evitarme problemas, no para dármelos.

Ah, y lo que tenga a partir de ahora se lo pasas Carlota.

¿Entendido? Sí, claro, como siempre.

(SUSPIRA)

¿A ti no te dan ganas de ser jefe por un día?

¿Y salir de currar a media mañana? Ya te digo.

Toma. Ay, gracias.

Perdone, el señor don Francisco está reunido ahora mismo.

Se lo digo. Gracias.

Reunido...

(TV) "Ayer estrenamos una nueva estación

y se ha hecho notar con un fenómeno primaveral...".

(Vibración de móvil)

"...las tormentas, que han afectado muchos puntos del país.

Y de eso se hacen eco también nuestros telespectadores

enviando sus fotografías.

Esto nos lleva hasta Barcelona, concretamente a Cardona,

donde se apreciaba la niebla cubriendo toda esa zona,

con cielo bastante despejados, imagen de Josep.

Sin embargo, el día no acompañaba tanto, por ejemplo,

en Matalascañas, en Huelva".

(Vibración de móvil)

"José Manuel enviaba ese cumulonimbus,

esas nubes de desarrollo vertical que crecían en la zona".

-¿Qué pasa, tío?

Nada, aquí estoy.

Ya.

Ya, ya, es que tenía el móvil reventado.

No, de verdad, que es que he estado liado.

No, en casa de mi hermana. ¿Por?

No.

No. No, no. No, aquí no vengas.

Porque el pavo que vive con mi hermana te puede ver, y no.

Vale, pues yo...

Vale, pues yo esta tarde voy por el parque de los tubos.

Joder, tan urgente no será, ¿no?

Venga.

Que sí. Venga, yo me paso por ahí, te lo juro.

(TV) "...en nuestro Facebook.

Ahí las tienen. Pueden votar, como tiempo límite, hasta el viernes.

La primera nos lleva a Covadonga, en Asturias.

Esta imagen es de...".

-Pero deja que te vea eso, por favor.

-¿Para qué? -Quiero ver cómo va,

Si está curando bien. -Está todo controlado.

-¿Cómo te arreglaste para hacerte una herida de caza?

-No lo puedes ni imaginar.

Hay que haber estado allí para verlo.

¿Sabes lo que puede llegar a pesar un jabalí?

-¿Yo? Ni idea. Qué miedo y que bichos más feos.

-Pues este... 100, 150... 200 kilos, lo que yo te diga.

-Ya.

-Sí, el problema está en que me acerqué demasiado.

-¿Te acercaste? -Sí,

porque yo soy un cazador de raza y...

me gusta el peligro, es uno de los ingredientes necesarios.

A mí las medias tintas no me van. -No te van nada.

-Sí, y entonces, me acerqué al bicho...

-Ajá. -Porque quería meterle un tiro

entre ceja y ceja,

y se ve que me olió, levantó así la mirada,

se me quedó mirando... -Y se puso a aletear

y salió volando.

Francisco, dime la verdad. ¿Eran patos?

-Sí, eran patos.

-Otra vez encañonaste en alto y te diste un culetazo a ti mismo.

Creo que es la tercera vez que te pasa.

-Para que veas que la caza es un deporte de riesgo.

Sí, sobre todo para algún pato duro de oído

que no consiga huir volando.

Déjame mirarte esto.

Tengo unas tiritas de color piel que serán suficiente

y menos llamativas que tu vendaje de momia.

-Espera un momentito, espera un momentito.

Quédate conmigo, mujer,

que me he dejado mil cosas en el bufete para venir a verte.

Oh, aquí, contigo.

Me falta... un buen coñac, ¿eh?

Y me voy a fumar este Veguero. -Sí, en otra parte,

porque aquí, todo tipo de tabaco, prohibido.

-¿Sabes? Eres la única persona

que puede prohibirme algo a mí. -Así es como debe ser.

Jabalí.

¿200 kilos?

-Pues 200 kilos de pato, imagínate. -¿Cuánto pesa un jabalí?

-Un pato de 200 kilos.

-Buah, como no coma algo ya, te juro que voy a caer desmayada aquí mismo.

-Yo también, ¿eh? Mataría por un churro, una porra

o cualquier fritanga. Ahí tienes fruta.

Pero ¿tú qué quieres, destruirme?

Me ha hecho un regalo. ¿Quién?

¿Quién va a ser? -Ángel.

Que lo estamos llevando con discreción.

¿Y qué te ha regalado?

Un cojín de esos con carita. Más mono...

-Normal que lo estéis llevando con discreción.

Lo ha dado todo regalando.

-Bueno, ¿y qué quieres? Si tiene una edad.

-Alba, ¿tú te estás pensando bien todo esto?

No sé, me ha parecido un detalle tan mono...

Pero no hablo del regalo.

Si sigues así, tonteando, vas a acabar...

-Liada con un jefe.

Ya...

Y si eso pasase, que no ha pasado,

¿no tiene un punto como... como de peli romántica?

-Y también de peli de por la tarde, donde ella acaba loca

llorando por las esquinas. -Déjala, Charly,

que Alba seguro conoce el dicho.

¿Qué dicho? -Donde tengas la olla...

-Bueno. El caso es que te lo pienses bien nada.

Hola, niñas.

La pausa del café está siendo un éxito.

(LAS TRES) Sí. Qué frío. ¿No estáis heladas?

(LAS TRES) Sí. Uh, qué unanimidad.

-Ya lo siento, tío.

Entonces, ¿te dejó y se fue, sin más?

Sí, sí.

Cogió la maleta, la... la hizo, y esta mañana ya no estaba.

¿Y qué cogió, un vuelo a Chicago? No.

De aquí no saldrán tantos. Se cogió un vuelo a Venecia.

¿Cómo que a Venecia?

Sí, porque, a ver, era una sorpresa que me había preparado,

porque, bueno, siempre habíamos hablado de ir a Venecia juntos,

y ella, pues se presentó aquí con la idea de que...

nos íbamos a Venecia cuatro o cinco días

y de ahí, nos íbamos a Chicago. ¿Y tú no sabías nada?

Te digo que era una sorpresa, ¿cómo iba a saber nada?

Ella compró los billetes hace tiempo

y, bueno, pues se presentó aquí con pues con la supersorpresa.

Pues qué bonita, ¿no?, la sorpresa.

Con lo chulo que es Venecia, estuve una vez.

Pero así, en pareja, tiene que ser superromántico, superbonito.

Eh, pero que... que eso es lo de menos, vaya.

Lo importante es que tú estés bien y...

Es que no me puedo...

Es que no me explico que una relación así, de tanto tiempo,

que nos íbamos a casar,

se va a acabar así. No, hombre,

ya se le pasará, seguro.

No se le va a pasar. Sí, sí.

¿Y todo por qué, eh?

Porque he intentado hacer las cosas bien con mi padre.

Pero ella no podía parar, no podía parar su vida

y la boda, la boda, la boda. Ya sabes cómo son, hombre.

Ya está, la ilusión, casarse. Pues a mí me parece

que hay cosas más importantes. Claro.

Y lo que me ha pasado, no es por nada, pero es bastante grave.

Si le hubiera pasado a ella, no habría tenido problema

en retrasar una boda, dejar mi trabajo un tiempo

o lo que hiciera falta. Totalmente.

¿Y si esto es lo mejor que te podía pasar?

¿Que me deje mi novia? No sé, tío.

Yo tampoco te he visto nunca como muy ilusionado, ¿no?

Con lo de casarte. Yo no me enteré hasta que vino ella.

Bueno, pues porque, Rodri, ya me conoces,

no me gusta ir contando mis cosas.

Solo a ti porque eres mi amigo. No, claro.

Yo te apoyo, lo que quieras, pero a ver,

le dices que tienes que resolver lo de tu padre,

y ya lo has hecho. No.

Sí, lo de la casa, lo de la herencia.

Si quisieras, te podrías ir. No puedo.

Que yo, encantado de que te quedes, encantado.

Yo, feliz, pero...

Si es que no me siento que esté preparado para irme todavía.

Entre otras cosas, porque...

yo sigo pensando que...

que dejé tirado a mi padre, entonces no sé.

Hasta que no resuelva...

Muchas cosas que resolver. Eso no es así.

¿Vale? Tú no has dejado tirado a nadie.

(Llaman a la puerta)

-¿Qué pasa, Luis?

-Tío, Webo, ¿qué haces aquí?

-¿Así es como recibes a tus colegas?

Anda, déjame pasar.

-Te dije que nos veíamos esta tarde.

-Ya, pero he pensado: "A ver si a este le va a surgir algo".

Como me dijiste que estabas tan liado...

-Va a venir el novio de mi hermana.

No quiero que te vea aquí. -Pero ¿por qué?

Ah, ya.

Ya veo que estás aquí muy pancho, tío,

que si la tele, que si el sofá...

Vamos, que te van... te van bien las cosas, tío.

Y me alegro, que somos colegas. -Webo, ¿qué quieres?

-Eh... Necesito...

Necesito que me hagas un favor.

-¿Qué?

Tronco, paso de historias.

-Pero ¿qué historias? Si aún no te he dicho nada, tío.

-Acabo de salir del centro. -¿Y?

-Que no quiero movidas.

-¿Qué movidas? ¿Por qué te voy a meter en movidas?

Si me alegro mazo de que estés fuera del lugar ese.

-Va a venir el novio de mi hermana. -Tranquilo, Luis.

¿Qué te pasa? Solo te pido que me lo guardes.

-¿Aquí?

-No creo que tu hermana te registre los cajones, ¿no?

-No voy a guardar nada aquí.

-Te estoy pidiendo un favor, tronco.

-Que no puedo. -No me digas que no puedes, ¿eh?

¿Somos colegas o no? ¿Eh?

¿No te he sacado yo a ti de unos cuantos marrones?

¿Eh, te he sacado o no? -Sí.

-Cuando tú me has pedido algo, nunca te he dicho que no.

Y lo sabes.

Es solo guardarlo aquí unos días, tío.

¿No me vas a hacer el favor?

"Dabuti", tío.

(Puerta abriéndose y cerrándose)

¿Me haces dos copias de este ejemplar?

-Claro. Gracias.

De nada.

-A ver, niña, quiero ver a tu jefe.

-Eh... ¿A qué jefe se refiere? -A Zabálburu.

Y venga, que no tengo todo el día.

-Eh... ¿A Zabálburu padre o a su hijo?

-¿A quién va a ser? Al padre. -Eh...

Disculpe, don Francisco ha salido... -Mira, bonita,

no tengo tiempo para balbuceos.

Ya voy al despacho, que sé dónde está.

No hace falta que me acompañes. Disculpe.

¿Tiene un momentito? ¿No ves que tengo prisa, mujer?

Yo... Tú, ¿qué?

Yo entiendo que tenga prisa, pero quería prestarle mi ayuda.

Pues ayúdame quitándote de en medio, que debo hablar con Francisco.

Entiendo su necesidad, pero don Francisco no está aquí.

Bueno... A las secretarias de aquí, ¿qué os pasa?

¿Sois todas idiotas o qué?

Que tengo que hablar con Francisco ahora.

Le repito que va a ser imposible.

Don Francisco salió hace una hora y no sabemos cuándo va a volver.

Puede seguir gritando a las profesionales

que no nos queda otra que soportar el trato de gente como usted,

o puede entrar en razón y comportarse con alguien normal.

-Fajardo, un placer tenerlo aquí. No esperábamos su visita.

-Por fin una cara conocida, Ángel.

-Francisco no está, pero si quiere, puedo ayudarlo.

¿Vamos a mi despacho? -Ajá.

(ÁNGEL) Siéntese, por favor.

Carol, ¿estás bien? -Sí, sí.

Ya me pongo, tranquila.

(ÁNGEL) Lamento el incidente.

-A estas que van de listas, yo en mi empresa no las quiero ni de visita.

Si me sale una así, despido fulminante.

Se quedan todas más suaves que un guante.

-Ya...

Quería usted ver a Francisco. -Sí.

-¿Había concretado la cita? -Eh... No, no llegamos a cerrarla.

Llevo llamándolo toda la mañana y no me hago con él.

-Si puedo serle de ayuda...

Francisco y yo estamos al tanto de sus asuntos.

-Pues el asunto de O.S.

No me lo estáis cuidando mucho.

-Lamento oír eso.

-Es que me están poniendo muy nervioso, Ángel.

-Ya. -¿Eh?

Francisco me dijo que esto sería una inspección de rutina,

que no tenía que preocuparme.

-Sí, sí, es cierto, eso dijo.

-Bueno, pues está metiendo las narices en todos los lados.

No es lo que hablé con Francisco.

Me dijo que vosotros le ibais a dar carpetazo rápidamente.

No hacen más que pedirme informes y solicitarme papeles y...

Están mirándolo todo con lupa.

¿No se supone que os ibais a encargar de todo esto?

-Sí, y lo estamos haciendo,

pero ya sabes lo pesados que son los de Hacienda.

De nada sirve ponerse nervioso, porque es lo que pretenden.

Sobre todo cuando no tienen nada.

-Bueno, pues yo quiero tener la seguridad

de que no tengo nada que temer. -Y podemos ofrecérsela.

Pero la lentitud de los procedimientos

a veces puede resultar bastante inquietante.

-¿Inquietante?

Pues mira, entre tú y yo, Ángel, me tiene hasta las narices.

Bueno, en cuanto veas a Francisco, le dices que me llame.

Por favor. -Inmediatamente.

Y, por favor, quédese tranquilo, está todo en orden.

-Carol, sé que estás ahí.

Deja de esconderte.

(CAROL SE SUENA LA NARIZ)

-Tía.

Tía, que solo estoy yo.

Yo no me muevo de aquí hasta que salgas, así que tú misma.

Carol, cariño...

Si es que es un impresentable.

No tienes que dejar que te afecte.

-Ya, pero es que no puedo evitarlo, Charly.

-Pues tienes que intentarlo.

El mundo está lleno de imbéciles impresentables.

-Sí ya lo sé, ya lo sé. Es que...

cuando me cruzo, pues... es que no sé qué hacer.

-Oye, estás hecha un asco, ¿eh?

Pero mira lo que te he traído.

Venga, arréglate un poco, anda. -Gracias.

Es que, tía, no soporto a esta gente, estos prepotentes.

Es que no lo entiendo, no entiendo por qué tratan así a la gente.

¿No pueden tratar a la gente con un poquito de consideración?

Es que todos tenemos problemas, ¿eh?

Pero es que este no es el sitio para desahogarse.

-Tienen que tener un asco de vida, seguro.

-Yo también tengo mis problemas, ¿eh?

Y me los trago, como todo el mundo.

Si fuésemos todos mostrando lo que nos pasa,

esto sería la jungla, yo qué sé.

¿Qué culpa tengo yo de que a este tío le vaya mal en los negocios?

-Están amargados.

-Es que ninguna culpa tengo, ninguna.

-Bueno, por cierto, ¿te has enterado de lo nuevo?

-No, ni idea.

-El nuevo lío que hay en el bufete.

-¿Se han enterado de lo de Alba y Ángel?

-No. Tino y Macarena.

-¿Qué dices? -Como lo oyes.

Si se van a ir a vivir juntos y todo.

-¿Tino y Macarena? -Que sí.

-Es que no me pegan nada, ¿eh?

-Ya. Y eso que pensaba que Tino era...

Pero no, se ve que están juntos, juntos.

-¿Estás segura? -Que sí, que sí.

-No me lo creo, ¿eh? -Lo sé de buena tinta.

-¿Sí?

-Hombre, Daniel.

Dile a Carol quién se está liando en el bufete.

-Ah, Tino y Maca. Si le va a presentar a sus padres.

-Eso suena a boda.

-Bueno, si a ella le gusta...

-Bueno, anda, ¿vamos?

Un tono más desagradable...

Es que hablaba con una prepotencia...

-Por lo menos a este no le tiraste un paquete de servilletas.

No. No, no. La verdad es que me pude controlar.

Y tiene mérito, ¿eh? Porque el tío era un insoportable.

¿Qué me vas a contar a mí de insoportables? Por favor.

Mira, a porrillo vienen por aquí.

Sobre todo, maja, al final de cada luna llena.

Ay, Oli...

Y al principio.

Bueno, y ahora que lo pienso, también por el medio.

Oye, no me voy a retrasar mucho,

no sé cómo le habrá ido a mi hermano.

Juli, hija, relájate un poquito, de verdad.

Disfruta de la cerveza.

Disfruta de tu amiga Olivia, del aquí y del ahora...

Además, por media hora no le vas a arreglar el día a Luis.

Ahora que no hay nadie, me tomo una contigo.

-Pues otras dos para nosotros.

-Éramos pocos y parió la abuela.

-Ay, de verdad, ¿eh?

¿Podemos sentarnos contigo? Sí. Sí, sí.

Ya... me han contado

que has tenido unas palabras con uno de nuestros clientes.

Sí.

Imagino que ahora te toca llamarme la atención, ¿no?

Nunca lo haría por poner en su lugar a un maleducado.

¿Estás bien?

Sí. Sí, sí, no ha sido nada.

Gracias por preguntar. (RODRI CARRASPEA)

Eh... Bueno, ya está bien de hablar de cosas del bufete,

que ya toca desconectar.

-¡Anda! ¿Los abogados también salís de marcha?

De momento vamos a cenar.

-Por todo lo alto. Invita el aquí firmante.

Debo agradecer a mi amigo su bonito gesto.

Ah. ¿Y de qué gesto se trata?

Este hombre me ha ofrecido su casa.

No, no te equivoques.

Yo no te he ofrecido nada.

Se me ha metido en casa sin invitar.

Pero eso es lo bonito de la amistad, que no hace falta invitación.

Entre nosotros está de más, Giorgio. Sí, sí...

Eso y otras cosas que estoy viviendo contigo.

-Así que ahora vivís juntitos, ¿eh? Como en la uni.

Qué guay, ¿eh?

Sí.

Es una experiencia que Rodrigo y yo no vivimos en su momento

y que ahora dudo que sirva de mucho, la verdad.

-Es algo que tenemos pendiente tú y yo, de verdad.

Hacer a los 30 y tantos lo que a los 20 tenía poca gracia,

no suele terminar muy bien.

Madre mía. Y tampoco ha empezado muy allá,

no te creas.

Yo me voy.

-¿Tan pronto? -Tómate una más, una.

-Una, Juli, una. No, lo siento.

Me están esperando en casa.

Nos vemos mañana. Hasta luego.

-Adiós.

(Puerta cerrándose)

(Puerta abriéndose)

-Alba. Ya has llegado.

He oído la puerta, pero tenía la sartén en el fuego.

¿Qué tal tu día? Bien. Nada especial.

¿Y el tuyo? También normal.

¿No has... salido o...?

No, qué va.

No hecho más que recoger la casa, que la teníamos que daba pena.

Un palizón que me he pegado.

Fíjate las uñas.

Con lo bonitas que me las había dejado esta vez.

Pues mira, por no usar los guantes. Mañana mismo pido cita.

Qué exagerada.

Bueno, voy a ir poniendo la mesa, que vendrás con hambre.

Te ayudo.

-¿Cómo me vienes ahora con eso?

Que pensaba que ya estaba todo cerrado.

Por eso necesitaba tu respuesta cuanto antes.

Mira...

A ver, si yo te entiendo, pero...

Vale. Pues mira, dile a tu mujer que esto es un negocio seguro.

La prueba es que no os pido nada, os estoy ofreciendo.

Tú verás.

Como quieras.

No, hombre, no. ¿Cómo me voy a molestar?

Si somos amigos de la infancia, hombre.

Que no, tranquilo.

Tranquilo. Si yo lo hacía por ti.

Venga. Nada, nada, ni te preocupes, tan amigos.

Adiós.

-Papá, ya he terminado mis deberes. -Ah, ¿sí?

Qué bien, ¿no?

-¿Y tú has terminado tus deberes? -No.

A mí todavía me queda un poco.

Anda, ven aquí conmigo.

Ay, qué gozada.

-A veces, yo también creo que no me sé "Mates",

pero al final, siempre apruebo.

-Mira, eso es lo que me va a pasar a mí.

Hola.

-¡Es mamá! Hola, cariño.

Ay, ay, ay, qué guapa estás.

-Hola, cariño. Hola.

¿Qué tal te ha ido el día? Bueno, normalito.

¿Y el tuyo? Bien.

Perfecto. Y ahora que estás tú aquí, mejor.

¿Y no te dijo adónde iba ni a qué hora volvería?

-No, mi amor, a mí no me ha dicho nada.

No sé si poner cubiertos para él.

La verdad, pensaba que volveríais juntos del taller.

A mí me dijo que no podía venir por la mañana.

Y quedamos en que comíamos juntos y luego íbamos para el taller.

Pero cuando he llegado, ya no había nadie.

Pero que no pasa nada, que se habrá olvidado.

Mañana me lo llevo y ya está.

Eh, que no pasa nada, de verdad.

Que es normal que le esté costando un poco...

adaptarse a todo esto.

No debe ser nada fácil para él.

Chema, es que... Julia, mírame.

Está saliendo todo bien, cada día mejor.

Y ya sé que lo hemos hablado mil veces,

pero es que es verdad, es todo nuevo para él.

Esta casa, el barrio... hasta nosotros.

Yo es que... Chema, no quiero hacerlo mal esta vez.

Pero que tú no lo estás haciendo mal.

¿Puedes dejar de culparte?

Es mi hermano pequeño.

Y no le puedo fallar, tengo que cuidarlo.

Tú lo estás cuidando perfectamente. Nadie lo cuidaría mejor que tú.

Pero tienes que dejarle su espacio, ¿vale, mi amor?

Y que él solo vaya acomodando todo.

¿Por qué siempre sabes qué decir para animarme?

Será porque te tengo aprecio o algo así.

Ah, ¿aprecio? Yo diría que algo más que aprecio.

Incluso te lo demostraría,

pero es que ahora, de verdad, tengo un hambre...

Anda, come. Vale.

Te sirvo. ¿Así está bien?

¿Y qué tal ayer?

Chema me dijo que fuiste al taller y que habíais quedado.

¿Le ha planteado a su ex marido la posibilidad

de llegar a un divorcio de mutuo acuerdo?

-¿Ustedes de parte de quién están? Son mis abogados, ¿no?

-Nuestro viejo amigo Fajardo Chaparro,

preguntaba por ti y estaba bastante cabreado.

-Fajardo es muy impresionable. Oye "Hacienda" y se enerva.

-Me alegro de verte. ¿Cómo estás? -Perfectamente.

-Aquí estamos de nuevo tú y yo, por fin de frente.

-¿Quién ha bajado la temperatura? ¿Es por ahorrar?

No creo.

No sé quién ha sido, pero alguien que quiera fastidiarnos

o que piensa que con frío se rinde más.

-Pero si está aquí mi cuñado.

-¿Sabes lo que grave que es

que un niño crezca con un progenitor ausente?

Para eso hace falta ser padre.

O madre.

-Tanto trabajo... Hay cosas más importantes,

la amistad, por ejemplo. -¿Te ha funcionado

algo tan cursi, como las fresas con champán?

-Las mujeres son especialistas en sacarnos de nuestras casillas,

y creo que son bastante más duras que nosotros.

Eso desde luego. Le darán mil vueltas a las cosas,

pero cuando algo se les mete en la cabeza, al final lo consiguen.

Creía que querías mantener las distancias.

-Yo lo que quiero es acortar distancias.

-¿Querías que me ocupara de Laura porque era lo mejor para ella

y ahora ya no quieres que me ocupe?

Deberías haberte comportado como un padre cuando ella lo necesitaba.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 16

Derecho a soñar - Capítulo 16

31 ene 2019

Julia aplica una técnica sugerida por su coach para gestionar su forma de actuar en el trabajo y en su hogar. Jorge ve cómo Rodrigo ha invadido literalmente su casa y su cama. El Webo convence a Luis para que le custodie un paquete en casa de su hermana. Jorge junto con Carlota afronta el caso de la custodia de una menor enferma en el marco del divorcio de sus padres. A Jose empiezan a fallarle los planes de su emprendimiento. Don Francisco aprovecha una herida insignificante para ir a casa de Maricarmen, se deja allí un puro y esto levanta las sospechas de Alba. Ésta, por su parte, continúa el tonteo con Ángel. Él, por su parte, quiere enterarse de los negocios secretos que lleva Don Francisco. Julia aplica una técnica sugerida por su coach para gestionar su forma de actuar en el trabajo y en su hogar. Jorge ve cómo Rodrigo ha invadido literalmente su casa y su cama. El Webo convence a Luis para que le custodie un paquete en casa de su hermana. Jorge junto con Carlota afronta el caso de la custodia de una menor enferma en el marco del divorcio de sus padres. A Jose empiezan a fallarle los planes de su emprendimiento. Don Francisco aprovecha una herida insignificante para ir a casa de Maricarmen, se deja allí un puro y esto levanta las sospechas de Alba. Ésta, por su parte, continúa el tonteo con Ángel. Él, por su parte, quiere enterarse de los negocios secretos que lleva Don Francisco.

ver más sobre "Derecho a soñar - Capítulo 16" ver menos sobre "Derecho a soñar - Capítulo 16"
Programas completos (94)

Los últimos 96 programas de Derecho a soñar

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Nuevo Capítulo 94 Completo 51:47 70% pasado viernes
    Capítulo 94 pasado viernes El conflicto entre Alba y Maricarmen por el tema de la venta de las naves para obtener dinero para la fianza de Francisco está en un momento álgido. Por un lado, Maricarmen duda en entregar el que c...
  • Nuevo Capítulo 93 Completo 51:20 68% pasado jueves
    Capítulo 93 pasado jueves Al menos dos acontecimientos amenazan con tener consecuencias importantes en el futuro de todos. Por una parte, Julia descubre que el procedimiento de expulsión del hijo de María es más retor...
  • Nuevo Capítulo 92 Completo 51:35 66% pasado miércoles
    Capítulo 92 pasado miércoles Julia pide a Jorge ocuparse del caso de María Tembo y lo consigue. Está convencida de que será un caso fácil y podrá traer a su hijo de vuelta a España. Jorge tiene dudas...
  • Nuevo Capítulo 91 Completo 52:09 67% pasado martes
    Capítulo 91 pasado martes El coach anima a Sofía a mirar la vida de una manera más alegre y ligera, ella lo intentará. Julia ha ligado este fin de semana por el Acorder y ha sido un desastre. Los socios reparten los c...
  • Nuevo Capítulo 90 Completo 53:54 65% pasado lunes
    Capítulo 90 pasado lunes La demanda contra Sofía es retirada en el último momento por la demandante, y Jesús, después de tantos temores, no llega a intervenir. Jesús arrastra una descomunal resaca duran...
  • Capítulo 89 Completo 51:52 67% 17 may 2019
    Capítulo 89 17 may 2019 Sofía sufre por la demanda de la que ha sido objeto y Jesús sufre por haberse ofrecido a defenderla ante el tribunal, cuando sospecha que, dada su inexperiencia en ese campo, quizá no vaya a ...
  • Capítulo 88 Completo 52:34 67% 16 may 2019
    Capítulo 88 16 may 2019 Sofía ha de enfrentarse a una demanda por el accidente de la amiga de Cristina. Contará con la ayuda desinteresada de Jesús, inexperto a la hora de pisar los Juzgados. Sofía se siente ...
  • Capítulo 87 Completo 52:52 64% 15 may 2019
    Capítulo 87 15 may 2019 Sofía está nerviosa por la demanda que le ha puesto Inés a raíz de la caída de su hija en el parque. Por suerte Jesús le ha ofrecido ayuda. Sin embargo, Jesús est&...
  • Capítulo 86 Completo 51:26 68% 14 may 2019
    Capítulo 86 14 may 2019 Es domingo y vamos a mostrar cómo lo afrontan nuestros distintos protagonistas fuera de su rutina laboral. Julia aburrida acude a la terraza de Olivia. Maricarmen y Alba discuten, porque la hija ha quedado...
  • Capítulo 85 Completo 51:31 73% 13 may 2019
    Capítulo 85 13 may 2019 En el final de la semana, muchos de los conflictos se resuelven gracias a la intervención de héroes anónimos. Julia logrará, gracias a una prueba enviada por un anónimo, que la ...
  • Capítulo 84 Completo 55:59 69% 10 may 2019
    Capítulo 84 10 may 2019 Julia pierde un nuevo caso. Alba advierte a Jesús y Ángel que su madre está trabajando en la terraza. Olivia le pide a Luis que llame a su hermana. Los socios le piden a Victoria que readmita...
  • Capítulo 83 Completo 54:08 64% 09 may 2019
    Capítulo 83 09 may 2019 Día de situaciones tragicómicas en el bufete. Un grupo de vecinas de Tomasa llega desde el pueblo a saludar a su amiga. No se moverán de allí hasta conseguirlo. Esta invasión si...
  • Capítulo 82 Completo 54:18 65% 08 may 2019
    Capítulo 82 08 may 2019 Primeros roces por la convivencia entre Olivia y Julia. Sofía tiene problemas para dar de baja el teléfono de Jose porque no es la titular. Berta sube una foto con Alba a Photopic, provocando una gr...
  • Capítulo 81 Completo 53:35 71% 07 may 2019
    Capítulo 81 07 may 2019 Julia lleva un caso de despido improcedente como abogada. Sigue molesta con Jorge por su cita frustrada. Jorge está confuso respecto a las intenciones de Madison. Sofía recibe del Coach el consejo d...
  • Capítulo 80 Completo 53:21 72% 06 may 2019
    Capítulo 80 06 may 2019 Julia le confiesa a Olivia que está nerviosa por su cena con Jorge. Macarena y Tino inician un nuevo bulo con Ángel y Alba. Hugo, perdiendo los nervios, decide en el juzgado que no quiere ir a juici...
  • Capítulo 79 Completo 51:58 71% 03 may 2019
    Capítulo 79 03 may 2019 Rodrigo tiene un agitado día en los Juzgados en el que se encuentra con todo el mundo: con Victoria, a la que importuna con zalamerías; con Berta, a la que invita a compartir una velada en casa de J...
  • Capítulo 78 Completo 51:45 70% 02 may 2019
    Capítulo 78 02 may 2019 Julia está de subidón porque Jorge le ha prometido un caso y también la ha invitado a cenar. El caso de Hugo Collado se da la vuelta, la defensa tiene un as en la manga y ahora pueden convert...
  • Capítulo 77 Completo 51:11 70% 30 abr 2019
    Capítulo 77 30 abr 2019 El caso de plagio que lleva Berta, el del diseñador Hugo Collado, se complica con una nueva estrategia de Rodrigo, defensor de la estilista supuestamente plagiadora, y amenaza con traer una contrademanda p...
  • Capítulo 76 Completo 55:24 71% 29 abr 2019
    Capítulo 76 29 abr 2019 Sofía intenta recomponerse para afrontar su nueva realidad familiar y vital, y el coach le recomienda emprender alguna afición. Sofía se planteará aprender ajedrez. Jorge lleva junto a...
  • Capítulo 75 Completo 51:08 67% 26 abr 2019
    Capítulo 75 26 abr 2019 Sofía tiene su primer sesión con el coach. Julia le cuenta a Alba que su madre es dueña de medio polígono industrial porque Francisco lo puso a su nombre. Charly, Carol y Daniel buscan...

Añadir comentario ↓

  1. María

    No pensaba que Jorge Sanz fuera tan mal actor.

    03 feb 2019