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Para todos los públicos Culto Evangélico de Navidad - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

# Ángeles cantando están

# tan dulcísima canción.

# Las montañas su eco dan

# como fiel contestación.

# Gloria

# a Dios en lo alto.

# Gloria

# a Dios en lo alto.

# Los pastores sin cesar

# sus loores dan a Dios.

# Cuán glorioso es el cantar

# de su melodiosa voz.

# Gloria

# a Dios en lo alto.

# Gloria

# a Dios en lo alto.

# Oh, venid pronto a Belén

# para contemplar con fe

# a Jesús, autor del bien,

# al recién nacido Rey.

# Gloria

# a Dios en lo alto.

# Gloria

# a Dios en lo alto. #

Buenos días

y feliz Navidad para todos,

los que estáis aquí acompañándonos,

en esta Iglesia Evangélica

Cristo Vive de Madrid,

y a los que nos seguís

desde vuestras casas en La 2 de Televisión Española.

Hemos preparado

un culto muy especial

y nos gustaría

que a lo largo de este culto

podamos disfrutar todos y gozarnos

en lo que significa la Navidad.

Cuando Jesucristo nació,

como acabamos de escuchar,

un grupo de ángeles salieron cantando

"gloria a Dios en las alturas y en la Tierra paz".

Y lo que queremos

es precisamente eso,

que este tiempo que vamos a pasar juntos

sea para darle gloria a Dios

y para tener

su paz en nuestro corazón.

Así que esperamos que salgamos de aquí con más paz

en nuestro corazón y todos aquellos

que nos están viendo también en la pequeña pantalla

se llene su corazón de paz.

Como veis, estamos

muy bien acompañados.

Tengo aquí un grupo de niños

que lleva meses preparando una canción de Navidad

y que quieren compartirla con todos nosotros

y estoy segura de que todos vosotros

también queréis escucharlos.

Así que, niños,

¿estáis preparados?

-¡Sí! -Pues démosles un fuerte aplauso.

(Aplausos)

(Música)

# Esa luz que brilla en el cielo

# es la que nos guiará

# al lugar donde ha nacido

# el que reinará.

# Vayamos y adoremos con júbilo.

# Encontremos al gran redentor.

# Celebraremos con gozo,

# que se oiga en toda la Tierra,

# ha nacido Jesús,

# ha llegado la luz.

# Es Navidad.

# Su estrella hemos visto brillar.

# Ella nos guiará

# hacia donde Él está.

# Y postrados adoraremos

# y traeremos lo mejor para el Rey.

# Es Navidad.

# Él dará agua al sediento.

# La tristeza se borrará.

# Él traerá la paz al mundo,

# Él gobernará.

# Vayamos y adoremos con júbilo.

# Encontremos al gran redentor.

# Celebraremos con gozo,

# que se oiga en toda la Tierra,

# ha nacido Jesús,

# ha llegado la luz.

# Es Navidad.

# Su estrella hemos visto brillar.

# Ella nos guiará

# hacia donde Él está.

# Y postrados adoraremos

# y traeremos lo mejor para el Rey.

# Es Navidad. #

"Porque un niño nos es nacido,

hijo nos es dado,

y el principado sobre su hombro;

y se llamará su nombre Admirable,

Consejero,

Dios Fuerte,

Padre Eterno,

Príncipe de Paz".

# Es Navidad.

# Su estrella hemos visto brillar.

# Ella nos guiará

# hacia donde Él está.

# Celebraremos con gozo,

# que se oiga en toda la Tierra,

# ha nacido Jesús,

# ha llegado la luz.

# Es Navidad.

# Su estrella hemos visto brillar.

# Ella nos guiará

# hacia donde Él está.

# Y postrados adoraremos

# y traeremos lo mejor para el Rey.

# Es Navidad. #

(Aplausos)

Vamos a orar.

Te damos muchas gracias, Padre,

por traernos aquí esta mañana.

Bendecimos tu nombre, Señor Jesús.

Tú eres la vida

y en ti está toda nuestra esperanza.

Y pedimos, Espíritu Santo de Dios,

que todo lo que en esta mañana vamos a realizar

tu presencia se haga evidente

para traer bendición,

alimento, edificación a nuestras vidas.

Lo pedimos en el nombre del Señor Jesús.

Amén.

Cuatro semanas antes de Navidad,

muchos cristianos preparan esta gran celebración

con la corona y las velas de Adviento.

Cada vela tiene un propósito

y nos invita a pensar

en el verdadero significado de la Navidad,

que es esperanza, fe, gozo y paz.

Es bueno acercarnos a la Navidad

y pensar en lo que significa ese evento,

acercarnos y tener muy claro

que cada uno de los valores

que Jesucristo nos enseñó

y todo lo que significa la Navidad,

ir preparando nuestra mente y nuestro corazón

porque vivimos en una sociedad

que la única forma en que piensa en arreglar

o de preparar la Navidad es en el consumismo.

Y queremos hacerlo de otra manera.

Así que cada semana,

cuatro semanas antes del nacimiento de Jesús,

vamos recordando un pasaje distinto

acerca de lo que significa la Navidad.

Y ahora nuestros hermanos Alfonso y Tatiana

nos van a guiar en una de esas lecturas

y nos guiarán también

en lo que significa cada una de las velas.

"Isaías 9:1-7".

"Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia,

tal como la aflicción que le vino

en el tiempo

que livianamente tocaron

la primera vez

a la tierra de Zabulón

y a la tierra de Neftalí;

pues al fin llenará la gloria el camino del mar,

de aquel lado del Jordán,

en Galilea de los gentiles.

El pueblo que andaba en tinieblas

vio gran luz.

Los que moraban

en tierra de sombra de muerte,

luz resplandeció sobre ellos.

Multiplicaste la gente y aumentaste la alegría.

Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega,

como se gozan cuando reparten despojos.

Porque tú quebraste su pesado yugo

y la vara de su hombro

y el cetro de su opresor,

como en el día de Madián.

Porque todo calzado que lleva el guerrero

en el tumulto de la batalla

y todo manto revolcado en sangre

serán quemados, pasto del fuego.

Porque un niño nos es nacido,

hijo nos es dado,

y el principado sobre su hombro;

y se llamará su nombre Admirable,

Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite

sobre el trono de David y sobre su reino,

disponiéndolo y confirmándolo

en juicio y en justicia desde ahora y para siempre.

El celo de Jehová de los ejércitos hará esto".

Encendemos la primera vela de Adviento

recordando al Dios de amor

que envió a su hijo Jesucristo

al mundo y que en Él está nuestra esperanza.

Encendemos la segunda vela de Adviento

recordando nuestra fe en la venida de Cristo.

Encendemos la tercera vela de Adviento

recordando la alegría que trajo Jesucristo a la Tierra.

Encendemos la cuarta vela de Adviento

recordando la paz que Jesucristo trajo

a nuestras vidas y al mundo.

Señor, te damos las gracias, Padre,

por ese regalo tan mereci...

tan inmerecido, Señor,

que es Jesucristo.

Gracias porque Él es nuestra esperanza.

Gracias porque Él es nuestra paz,

nuestro gozo, nuestra alegría.

Él es la razón de nuestras vidas, Señor.

Te damos muchísimas gracias

por tu hijo Jesús en nuestras vidas.

Te damos las gracias porque en Él tenemos vida

y vida y abundancia.

En ese nombre precioso de Jesús, te agradecemos.

Amén.

Por favor, vamos a ponernos de pie

para cantar juntos

que la Navidad no es solamente un día,

que debería ser toda la vida.

(Música)

# Al llegar la Navidad,

# todos queremos cantar,

# tener paz y libertad, ser felices;

# que se cambie por amor

# egoísmos, vanidad;

# que la vida # sea distinta a lo demás.

# Pero anda algo mal

# cuando solo vemos paz

# y tenemos libertad en un día,

# mientras todos los demás

# los perdemos en luchar,

# sin pensar.

# Navidad, Navidad no es un día.

# Navidad, Navidad es algo más.

# Debería ser toda la vida

# y no solo un momento nada más.

# Pero si quieres tener

# cada momento en tu ser

# la misma felicidad que estos días,

# solo has de dejar guiar

# tu vida por aquel

# que 20 siglos hace que nació.

# Él anunciaba la paz

# y traía la libertad

# para todo aquel que en Él creyera.

# Hoy también te puede dar

# lo mismo que proclamó,

# pues vivo está.

# Navidad, Navidad no es un día.

# Navidad, Navidad es algo más.

# Debería ser toda la vida

# y no solo un momento nada más.

# Navidad, Navidad no es un día.

# Navidad, Navidad es algo más.

# Debería ser toda la vida

# y no solo un momento nada más. #

"'Consuelen, consuelen a mi pueblo',

dice su Dios.

'Hablen con cariño a Jerusalén

y anúncienle que ya ha cumplido

su tiempo de servicio,

que ya ha pagado por su iniquidad,

que ya ha recibido de la mano del Señor

el doble por todos sus pecados'.

Una voz proclama:

'Preparen en el desierto un camino para el Señor,

enderecen en la estepa

un sendero para nuestro Dios.

Que se levanten todos los valles

y se allanen todos los montes y colinas.

Que el terreno escabroso se nivele

y se alisen las quebradas.

Entonces se revelará la gloria del Señor

y la verá toda la humanidad.

El señor mismo lo ha dicho'".

(PÚBLICO) Amén.

Dios es el dueño del tiempo.

Vamos a agradecérselo.

Vamos a agradecerle

porque Él seguirá haciendo

todo lo que nosotros

no podemos hacer.

(Música)

# Tú, que eres dueño del tiempo.

# Tú, que agrandas mi ilusión.

# Tú, que seguirás haciendo

# todo lo que no puedo hacer yo.

# Tú, que enciendes mi esperanza,

# eres mi necesidad,

# que das vida a tus palabras,

# vida que ya nunca morirá.

# Quiero sumergirme

# en este amor sin tregua.

# Tú, que cuidas cada paso

# regalándome tu amor,

# que olvidas mis fracasos,

# que me has dado tu perdón,

# que vives en mi mente,

# que me haces diferente,

# que me alivias siempre Tú,

# que nunca me abandonas,

# que me aceptas como soy,

# que conoces mis horas,

# que me has puesto donde estoy,

# que te llamas mi Padre,

# que me amas como nadie,

# que me asombras siempre Tú.

#Tú, que has sido mi refugio

# al llegar la tempestad,

# que no hay nada más seguro

# que la luz de tu fidelidad.

# Quiero sumergirme

# en este amor sin tregua.

# Tú, que cuidas cada paso

# regalándome tu amor,

# que olvidas mis fracasos,

# que me has dado tu perdón,

# que vives en mi mente,

# que me haces diferente,

# que me alivias siempre Tú,

# que nunca me abandonas,

# que me aceptas como soy,

# que conoces mis horas,

# que me has puesto donde estoy,

# que te llamas mi Padre,

# que me amas como nadie,

# que me asombras siempre Tú,

# que cuidas cada paso

# regalándome tu amor,

# que olvidas mis fracasos,

# que me has dado tu perdón,

# que vives en mi mente,

# que me haces diferente,

# que me alivias siempre Tú,

# que nunca me abandonas,

# que me aceptas como soy,

# que conoces mis horas,

# que me has puesto donde estoy,

# que te llamas mi Padre,

# que me amas como nadie,

# que me asombras siempre Tú. #

El mensaje de los ángeles a los pastores

es hoy tan actual

como lo fue hace 2.000 años.

Nuestro mundo necesita paz,

una paz que solo Jesús puede dar.

(Música)

# Al mundo, paz.

# Nació Jesús.

# Nació ya nuestro Rey.

# El corazón

# ya tiene luz,

# y paz su santa grey,

# y paz su santa grey,

# y paz,

# y paz su santa grey.

Al mundo, paz.

# Nació Jesús.

# Nació ya

# nuestro Rey.

# El corazón

# ya tiene luz,

# y paz su santa grey,

# y paz su santa grey,

# y paz,

# y paz su santa grey.

# Al mundo, paz.

# El Salvador

# en Tierra reinará.

# Ya es feliz

# el pecador,

# Jesús perdón le da,

# Jesús perdón le da,

# Jesús,

# Jesús perdón le da.

# Al mundo, Él

# gobernará

# con gracia

# y con poder.

# A las naciones,

# Él mostrará

# su amor y su poder,

# su amor y su poder,

# su amor,

# su amor y su poder. #

"Y aquel Verbo fue hecho carne

y habitó entre nosotros

y vimos su gloria,

gloria como del unigénito del Padre,

lleno de gracia y lleno de verdad".

# A las naciones,

# Él mostrará

# su amor y su poder,

# su amor y su poder,

# su amor,

# su amor

# y su poder. #

Vamos a leer el nacimiento de Jesús

en el Evangelio de Lucas.

Dice así la palabra de Dios:

"José subió de Galilea,

de la ciudad de Nazaret,

a Judea,

a la ciudad de David, que se llama Belén,

por cuanto era de la casa y de la familia de David,

para ser empadronado con María, su mujer,

desposada con Él,

la cual estaba encinta.

Aconteció en aquellos días

que, cumplidos los días de su alumbramiento,

dio a luz a su hijo primogénito

y lo envolvió en pañales

y lo acostó en un pesebre

porque no había lugar para ellos

en el mesón.

Había pastores en la misma región,

que velaban y guardaban las vigilias de la noche

sobre sus ganados.

Y he aquí se les presentó el ángel del Señor

y la gloria del Señor los rodeó de resplandor

y tuvieron gran temor.

Pero el ángel les dijo:

'No temáis, porque he aquí os traigo nuevas de gran gozo:

que os ha nacido hoy, en la ciudad de David,

un Salvador,

que es Cristo, el Señor.

Esto os servirá de señal:

hallaréis al niño envuelto en pañales,

acostado en un pesebre'.

Y, repentinamente,

apareció con el ángel

una multitud de las huestes celestiales,

que alababan a Dios y decían:

'¡Gloria a Dios en las alturas,

y en la Tierra paz,

buena voluntad para con los hombres!'.

Sucedió que, cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo,

los pastores se dijeron unos a otros:

'Pasemos, pues,

hasta Belén y veamos esto que ha sucedido

y que el Señor nos ha manifestado'.

Vinieron, pues, apresuradamente

y hallaron a María y a José

y al niño en un pesebre.

Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho

acerca del niño.

Y todos los que oyeron

se maravillaron de lo que los pastores decían.

Pero María guardaba

todas estas cosas en su corazón meditándolas.

Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios

con todas las cosas que habían oído y que habían visto,

como se les había anunciado".

Que el Señor bendiga su palabra en nuestros corazones.

Vamos a darle un aplauso

a estos niños,

que lo han hecho muy bien,

a Angelita también.

(Aplausos)

La verdad es que sí,

lo han hecho muy bien,

hasta el punto de que yo diría

que parecen verdaderos ángeles.

Creo que se quieren quedar aquí

ya el resto del culto. -Ya podéis salir.

-Muchas gracias. -Muchas gracias.

-Otro aplauso. -Podéis seguir aplaudiendo.

Un fuerte aplauso para ellos.

Pues me pregunto, José Pablo,

estos detalles de la historia de la Navidad

cómo podemos conocerlos,

como, por ejemplo, que hubo ángeles.

Pues la verdad es que todo esto lo conocemos

porque está escrito en la Biblia, en la palabra de Dios.

Y podemos celebrar el significado de la Navidad

porque también está escrito.

Y si ahora podemos acercarnos a la Biblia

y conocer más acerca de la Navidad

es precisamente porque allí está todo reflejado.

Y para nosotros...

Podemos disfrutar de todo lo que aquello

significaba y significa hoy en día

cada vez que nos acercamos a la palabra de Dios.

Y es lo que vamos a hacer ahora,

es algo que realmente anhelamos

y es abrir nuestro corazón

para lo que Dios nos quiere seguir compartiendo

y comunicando a través de su palabra.

Y esto lo va a hacer ahora

el pastor Mariano Blázquez,

es el que va a tener en su cargo

la predicación. Así que vamos a pedir que el Señor

le bendiga y que pase aquí

y comparta con nosotros

lo que Dios ha puesto en su corazón.

Muchas gracias.

Muchas gracias a todos.

Es un privilegio poder compartir.

Soy miembro de esta Iglesia,

que con sus virtudes y sus defectos

quiere seguir adelante.

Y, entre los defectos,

me han elegido a mí como predicador.

Y quiero compartir

algo sobre la Navidad,

pero de una manera diferente.

El Evangelio de Lucas y el Evangelio de Mateo

nos narran preciosos relatos de la Navidad.

Marcos empieza el Evangelio

ya hablando

sobre la predicación de Juan el Bautista

y el bautismo de Jesús.

No tiene un relato de la Navidad.

Y yo quiero hablar

del relato que viene en Juan,

en el Evangelio de Juan.

¿Viene algún relato ahí de la Navidad?

Es un relato extraño,

es un relato diferente,

no hay pastores,

no hay estrella fugaz,

no hay magos,

no hay pesebre,

no hay nada,

parece ser,

pero sí, hay algo.

Hay luz,

la luz de la Navidad.

Es un relato complementario

al de los anteriores.

Y yo quisiera destacar de él

tan solo tres ideas

para que podamos armar un poco una visión más global

de cuál es el sentido de la Navidad.

Y espero que la luz de Dios

nos ilumine a todos

en esta pequeña reflexión.

La primera imagen,

lo primero que quiero compartir es

sobre esta luz,

es que es una luz menguante.

La luz menguante de la Navidad

está en este mundo.

La Biblia nos muestra que Dios es Luz

y que en Él no hay ninguna tiniebla.

Este es el concepto general.

Y la primera imagen que nos da el Evangelio de Juan

es la de un Dios inmenso,

un Dios eterno,

el Dios creador de todas las cosas,

que el universo cabría en su mano.

Una Luz absolutamente sobrecogedora

que se achica,

que mengua,

que viene a nosotros,

que se hace pequeña

para entrar en este mundo,

para entrar en un pequeño rincón

de nuestro mundo

y en un pequeño pesebre,

porque no había lugar

para hacerse como uno de nosotros.

Así dice el Evangelio:

"Todas las cosas por Él fueron hechas.

En Él estaba la vida

y la vida era la luz de los hombres.

Aquella Luz verdadera

que alumbra a todo hombre

venía a este mundo".

Esta Luz creadora del universo,

ya lo digo yo,

menguaba para venir a un pequeño rincón de este mundo

y nacer en un pesebre.

Una Luz

que alumbra a todo ser humano,

que alumbra a todo ser humano por igual,

al que cree y al que no cree,

al cristiano

y a la persona de cualquier otra religión,

a quien tenga otra creencia,

alumbra a todos.

Y lo hace porque, según hemos señalado, dice

que "en Él estaba la vida

y la vida era Luz de los hombres".

En realidad,

es mi convencimiento

que la vida que procede de Dios

intrínsecamente anhela volver a su Creador.

Todos los seres humanos tenemos

esa marca en nuestro corazón,

ese deseo

de volver a aquel que nos ha creado.

Para hacer posible esta vuelta

es por lo que vino Jesús en Navidad.

Para hacer posible este regreso,

Jesús vino a este mundo.

Aquella Luz verdadera que alumbra a todo hombre

venía a este mundo,

está ya en este mundo,

nunca nos dejó esa Luz.

No es una Luz cegadora

o una Luz que quema o que deslumbra

a los que están a su alrededor,

no es un espectáculo,

es una Luz tierna,

pequeña,

que se ha hecho pequeña

para que nos pueda ser útil

para alumbrar, encontrar

y también encontrarnos a nosotros mismos.

Por eso permite la luz de Dios

que vivamos aún en nuestra oscuridad.

Nos deja un lugar.

"La Luz, en las tinieblas, resplandece",

dice en Juan 1:5,

"pero las tinieblas no pudieron prevalecer contra ella".

No es, por tanto, una Luz intimidante,

deja lugar a nuestra oscuridad,

pero no se deja vencer por ella.

¿A qué vino esta Luz a este mundo?

¿Para qué vino a nosotros?

Dicen que para dejarnos un ejemplo de vida,

unas normas éticas;

para liberar al pueblo;

para morir por nosotros;

para salvarnos.

Todo esto es verdad

y para cumplir las profecías,

pero hay algo más

que aquí a mí me gustaría destacar,

es la segunda idea:

vino para buscarte.

Vino para buscarte.

Es así de sencillo.

Dios vino para buscarte

y para eso se hizo pequeño.

"A lo suyo vino",

dice el Evangelio,

"pero los suyos no le recibieron.

Mas a todos los que le recibieron,

a los que creen en su nombre,

les dio el poder

de ser transformados como hijos de Dios".

Un poder sobrenatural,

un poder diferente al que encontramos en esta Tierra.

Dios nos alumbra con su luz

para que tengamos la oportunidad

de entrar en un tipo de relación diferente con Él,

una relación transformadora

y sobrenatural.

Por eso dice

que "los que creen en Él

tienen el poder de ser hechos hijos de Dios,

los cuales no son engendrados de voluntad de varón,

sino de Dios",

de la voluntad de Dios.

Esto es lo más maravilloso del Evangelio,

una transformación

que Dios nos ofrece.

La última idea que quiero dejar

con vosotros es

que la Luz vino a este mundo

para que veamos,

es muy sencillo,

para que veas.

Ver no es siempre fácil.

La Luz vino para transformarnos,

como hemos dicho,

pero también para que entendamos

sus propósitos,

por qué quería venir a esta sociedad.

Esta Iglesia en la que me honro en pertenecer

y celebrar este culto,

ha participado

con cánticos, con canciones, con letras,

con niños,

con cosas como comunidad que tenemos,

que son buenas y otras mejorables.

Eso es lo que nos caracteriza

a cada uno de nosotros.

Y así es como Dios

también ha venido a buscar personas

que son mejorables.

Pero ha venido a darnos una perspectiva

de lo que Él quiere hacer

con nuestra vida,

para que veas.

Hay un texto que me gusta mucho, dice

que levantes los ojos y mires.

Los ojos son el catalejo del corazón.

Lo que vemos no es solo por la vista,

sino también es...

Pasa por el Tamid de la mente

y también

por la experiencia.

Eso nos condiciona a lo que vemos.

Lo que Dios pretende es que miremos

un sentido más profundo

de la Navidad,

que trascendamos

al mensaje social

y aun al mensaje que nosotros mismos damos

a veces simple y sencillo

y que miremos en lo que Él está buscando

en realidad.

Un sentido más profundo

que nos muestra un Dios enamorado

que sigue viniendo a buscarte

desde la eternidad.

Hace más de 2.700 o 2.800 años,

el profeta Isaías señaló:

"Alza tus ojos y miras

y entonces verás

y se resplandecerá tu corazón

porque ha venido a ti

el Señor".

¿Qué es lo que tenemos que ver?

¿Qué es lo que vio allí Isaías?

El futuro de lo que Dios quiere hacer

con cada uno de nosotros,

el plan maravilloso que Él tiene para nuestras vidas,

la razón de su venida en esta Navidad.

Lo que nos muestra el profeta Isaías

son pequeñas imágenes,

pequeños flases

de algo,

una Navidad diferente.

"Primero ve una multitud

de todo lugar que llegan a la Jerusalén celestial".

La Navidad es la acogida,

el mensaje de acogida

de todas las personas.

Vivimos en una sociedad que excluye,

que marca territorios.

La Navidad los rompe y los derrumba.

"Una multitud de todo lugar".

Dice más: "Unos extranjeros

que construyen

los muros de la ciudad".

Hoy se están levantando muros para que los extranjeros no entren.

En la Navidad de Dios hay muros

que se levantan por extranjeros,

pero no para excluir,

sino para defender la integridad

y la santidad de lo que hay dentro,

porque las puertas de esos muros están abiertas

de día y de noche

para que todo el mundo pueda entrar,

para que pueda encontrar cobijo,

para que pueda encontrar gracia,

para que pueda encontrar

una relación eterna con Dios.

En esa Navidad de hace...

vista hace más de 2.700 años,

también está España.

Ahí se narra

que "bien vendrán naves de Tarsis",

de España,

"que colaboran trayendo riqueza.

Traerán a los hijos de Dios

esparcidos y cautivos

por todo el mundo

para permitirles entrar

en esta nueva ciudad.

Ahí estamos tú y yo también".

"Alza tus ojos alrededor y mira:

todos estos han venido a Ti",

dice Isaías 49:18,

"y estos que han venido

serán vestidos de honra.

No importa cómo vengas,

recibirás honra,

recibirás gracia,

serás transformado como una novia

que se va a desposar con el Creador".

Ese es el sentido de la Iglesia.

Normalmente, en las bodas

narramos un pasaje de Efesios,

pero en realidad ese pasaje en Efesios 5

tiene que ver con la Iglesia:

"Cristo amó a la Iglesia

y se entregó por ella

para santificarla,

habiéndola purificado

para presentársela

como una Iglesia gloriosa

que no tuviese mancha

ni cosa semejante,

para vivir con ella

por toda la eternidad".

Es un mensaje maravilloso

de lo que Dios quiere hacer con nosotros,

construir una nueva comunidad,

una nueva comunidad

que dice que vivirá

con Dios para siempre.

Dice Efesios

que "Él creó todas las cosas

para que, en este tiempo, todas

tuvieran un cumplimiento

y la Iglesia fuera la plenitud del Dios todopoderoso

que todo lo completa en todos".

Es decir, la Iglesia, nosotros

somos aquello que, por amor,

completa a un Ser,

a un Dios enamorado de nosotros.

Cristo vino a buscarnos.

Tenemos la oportunidad

de decirle "sí".

Él, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz,

es el que resplandeció en nuestros corazones.

Termino con un resumen.

La Luz menguante de la Navidad

está en este mundo

y ha venido a buscarte

para que levantes los ojos y mires

lo que Dios desea hacer contigo,

que no es otra cosa que invitarte

a ser parte de su cuerpo,

personalmente,

para vivir con Él para siempre,

para vivir una relación de amor

que durará toda la eternidad.

Solo espera de ti y de mí

que tu decisión sea positiva.

Que así sea.

Dios te bendiga.

(PÚBLICO) Amén.

(Música)

# Oh, ven,

# oh, ven, Emanuel.

# Rescata ya

# a Israel,

# que llora

# en su desolación

# y espera

# su liberación.

# Vendrá, vendrá

# Emanuel.

# Alégrate,

# oh, Israel.

# Sabiduría celestial,

# al mundo hoy

# ven a morar.

# Corrígenos

# y haznos ver

# en Ti lo que podemos ser

# Oh, vendrá,

# vendrá Emanuel.

# Alégrate,

# oh, Israel.

# Oh, vendrá,

# vendrá Emanuel.

# Alégrate,

# oh, Israel.

# Ven Tú,

# oh, hijo de David.

# Tu trono

# establece aquí.

# Destruye

# el poder del mal.

# Visítanos,

# Rey celestial.

# Oh, vendrá,

# vendrá Emanuel.

# Alégrate,

# oh, Israel.

# Oh, vendrá,

# vendrá Emanuel.

# Alégrate,

# oh, Israel.

# Vendrá, vendrá

# Emanuel.

# Alégrate,

# oh, Israel.

# Alégrate,

# oh, Israel.

# Alégrate,

# oh, Israel. #

(Aplausos)

Gracias, Nohemy,

por esta canción tan inspiradora,

como ella ha cantado,

todos deseamos que Cristo

complete lo que comenzó.

Y la Navidad es el mejor tiempo

para pedir a Dios que haya paz en la Tierra,

que acabe tanta maldad,

el poder de la maldad termine,

que traiga bendición,

que traiga salud a nuestro mundo.

La verdad es que estamos rodeados

de tanta maldad en nuestro mundo

que tener este tiempo de Navidad

para clamar a Dios que termine toda esa maldad,

yo creo que es un buen tiempo.

Así que os animo a que aprovechemos este tiempo

y continuemos haciéndolo

a lo largo de estos días

y que le pidamos a Dios que traiga esa paz,

pero que empiece por cada uno de nosotros,

que empiece en nuestro corazón,

porque realmente Dios va a traer paz al mundo

y quiere empezar con cada uno de nosotros.

Así que vamos a empezar preparándonos

y dejándole a Él obrar en nuestra vida.

Vamos a terminar con una última participación

de los jóvenes

de esta Iglesia Evangélica Cristo Vive de Madrid.

Ellos han preparado una canción

que expresa la grandeza de nuestro Dios.

Y queremos dar las gracias a todos los que nos habéis seguido

por Televisión Española

y también a todos los que estáis aquí esta mañana,

la verdad es que es una bendición compartir

este tiempo juntos,

y animaros también a que si queréis seguir viendo

el programa, "Buenas noticias TV",

que recordéis cada domingo en La 2 de Televisión Española

a las 9:15 estamos aquí

Beni y un servidor con algunos invitados más.

Así que no os lo perdáis

cada domingo.

Pues ¿qué más decir?

Que disfrutéis esta Navidad.

Feliz Navidad

y no lo olvides: tú vales mucho para Dios.

(Música)

# El esplendor

# de un Rey

# vestido en majestad.

# La Tierra alegre está.

# La Tierra alegre está.

# Cubierto está de luz.

# Venció la oscuridad.

# Y tiembla a su voz.

# Y tiembla a su voz.

# Cuán grande es Dios.

# Cántale

# cuán grande es Dios.

# Y todos lo verán,

# cuán grande

# es Dios.

# Día a día Él está.

# Y el tiempo está en Él.

# Principio y el fin.

# Principio y el fin.

# Los tres en uno son

# la Santa Trinidad.

# Cordero y el león.

# Cordero y el león.

# Cuán grande es Dios.

# Cántale

# cuán grande es Dios.

# Y todos lo verán,

# cuán grande

# es Dios.

# Cuán grande es Dios.

# Cántale

# cuán grande es Dios.

# Y todos lo verán,

# cuán grande

# es Dios.

# Tu nombre sobre todo es.

# Eres digno de alabar.

# Y mi ser dirá

# cuán grande

# es Dios.

# Tu nombre sobre todo es.

# Eres digno de alabar.

# Y mi ser dirá

# cuán grande

# es Dios. #

(CANTA EN PORTUGUÉS)

(CANTA EN FRANCÉS)

(CANTA EN CATALÁN)

(CANTA EN INGLÉS)

# Cuán grande es Dios. # Tu nombre sobre todo es.

# Cántale... # Tú eres digno

# de alabar. # Cuán grande es Dios.

# Y todos lo verán... # Y mi ser dirá

# cuán grande

# es Dios. #

(Aplausos)

Culto Evangélico de Navidad

25 dic 2018

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