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No recomendado para menores de 7 años Cuestión de tiempo - 27/09/16 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Tenemos a los científicos y a los cocineros desconcertados,

porque para unos la caja del tiempo sabe a gracias, para otros a perdón,

algunos dicen que sabe a amistad,

y una mayoría dice que es tan dulce como el amor.

Nosotros pensamos que sabe a emoción y sorpresa.

Bienvenidos a "Cuestión de tiempo",

el único programa en el que el tiempo lo marca usted.

-¿Para quién es esta caja del tiempo?

Se la vamos a dar a mi amiga Mónica,

porque ha pasado por una etapa muy difícil en su vida.

-Te traigo una cosa.

Solo sé que cuando llegue el tiempo, que es una caja del tiempo,

se abrirá sola. -¿Sola?

Realmente no sé qué he podido hacer para merecer la caja del tiempo.

-Yo pienso que se va a emocionar. -Cuatro segundos.

Michael es boxeador profesional y sabe qué es el trabajo duro.

Por eso admira a su amiga Mónica,

ella se inició en este deporte para superar sus problemas de salud,

y donde otros veían un obstáculo, él vio un reto.

Hola, Michael. Hola, Patricia.

¿Qué tal? Ocupado.

Como siempre liado. Un beso.

Y más que te vas a liar ahora,

porque veo que estás en tu lugar natural, en un ring.

Pero mira qué traigo. La sorpresita.

Lo que me has pedido, una caja del tiempo.

Muy bien.

Tendremos que charlar un ratito. Lo que usted mande.

¿Nos sentamos allí? A ver cómo sales de ahí.

Muy bien, vamos.

Michael, una caja del tiempo, la necesitas.

¿Para quién es esta caja del tiempo? Se la vamos a dar a mi amiga Mónica.

¿Por qué quieres enviarle esa caja y con qué mensaje?

Porque ha pasado por una etapa muy difícil en su vida,

ha pasado por mucho y pienso que es el momento

por todo lo que ha transcurrido.

Es una historia de superación la de Mónica.

Superación, tenacidad, fuerza, sacrificio.

Es un estímulo,

la caja es un plus más de fuerza y de ganas de seguir luchando.

Tú eres boxeador profesional.

Precisamente, Mónica llega a través del deporte, ¿cómo le conoces?

Teníamos un amigo en común,

viene al cuadrilátero, a Villanueva de la Torre,

donde estoy practicando deporte y estoy dando las clases,

me dice que ha intentado entrenar en otro gimnasio, en otros sitios,

y no le permitían hacer deporte por las enfermedades que tiene.

¿Qué le pasaba? Tiene fibromialgia,

tiene otros problemas óseos y no ha llevado una vida fácil,

ha estado muchos años tumbada en casa, ha estado hospitalizada.

Con muchos dolores. Con muchos dolores, con sobrepeso.

Ella era una mujer que quería hacer deporte,

pero cada vez que iba a un gimnasio le decían:

"En tu situación no nos atrevemos". ¿Qué le decían?

No nos hacemos responsables de lo que te vaya a pasar.

Llega a ti con ese mismo problema,

con el que ha llegado a otros gimnasio,

y cuando te cuenta lo que le pasa y que en otros sitios

no quieren hacerse responsable de lo que podría pasar,

¿qué le dices?

Fueron tantas las ansias y las ganas de querer trabajar

y de cambiar y de esforzarse, que acepté la propuesta.

Cuando empezó a entrenar tenía bastante sobrepeso,

a día de hoy ya veremos el resultado,

que ha sido espectacular. ¿Le costó empezar?

Sí, porque ya no digamos lo que es una persona normal

a la hora de entrenar, tenemos que sumar más las dolencias

y la enfermedad que padecía,

pero ella, a pesar de todo eso seguía viniendo.

¿Se quejaba mucho?

Se tenía que quejar, porque la enfermedad que tiene

y los dolores no le permitían otra cosa.

Pero ella, como una jabata, todos los días estaba aquí.

Además tú introduces a Mónica en un deporte duro,

a priori, que es el boxeo. El boxeo es el deporte más duro

que hay ahora mismo y el más completo.

Es muy duro, pero hay que ver la manera

de cómo lo enfocan otras personas.

Oyen "boxeo" y se creen que son golpes, no son golpes.

Esquivarlos.

Es esquivarlos, es el no tener contacto,

es trabajar físicamente para sentirte bien.

Cuando Mónica vino aquí, vino decidida a practicar boxeo.

Dijo: "Quiero hacer este deporte además, no cualquier deporte,

quiero hacer boxeo".

Ella me dijo: "Quiero quemar, quiero tonificar,

quiero sentirme bien físicamente".

¿Hace cuánto tiempo llegó Mónica? Hace unos cinco años.

A partir de los seis meses empecé a ver una ligera mejoría,

cuando empezó, con la enfermedad que tiene, le costaba mucho,

salía de aquí baldada, con dolores.

Aparte de eso, ella tomaba mucha medicación también.

¿Cuáles son los primeros cambios que tú ves en ella?

A los seis primeros meses veo que ya está perdiendo peso

y ya está más contenta, el trabajo lo va asimilando de otra manera,

ya no viene arrastrando los pies como venía en un principio,

ella viene caminando.

No solo influye en su forma física, sino también en su estado de ánimo.

Exacto.

Ves a una Mónica más alegre cada día.

Mucho más.

Con el paso del tiempo eso habrá ido a más.

Esto es mucho más que venir a hacer deporte,

aquí os habéis convertido en una familia.

Claro que sí, con el paso del tiempo tengo una relación espectacular

con su marido, con su familia, su familia me tienen

como si fuera un santo, y yo no he hecho nada.

¿Cómo ha evolucionado la enfermedad de Mónica en estos años?

¿Ha mejorado con el ejercicio? De no poder ponerse la ropa,

que le quedaba apretada, ahora en verano

le tengo hasta que echar la bronca, pero está bastante bien.

Has conseguido que la autoestima de Mónica suba.

Por las nubes la tiene.

¿Alguna vez te ha comentado lo que hubiera sido de ella

si no llega a tener la oportunidad de entrenar contigo?

Sí, muchas veces lo hemos comentado, no solo ella, su pareja, su familia.

Ella piensa que sería lo mismo, el estar tirada en el sofá,

llevando la misma vida.

Pero ella sabía que tenía que cambiar.

¿Qué significa Mónica para ti? Mucho, aparte de que como amiga,

me ayuda como persona, es una gran amiga,

casi una hermana ya.

Lo primero que tenemos que hacer

es ver qué vas a meter en esta caja del tiempo.

Lo que voy a meter un guante de boxeo.

Ya le estás dando una pista muy grande,

este guante lo va a relacionar contigo.

Este guante va a significar mucho para ella,

porque es el antes y el después de todo.

¿Dónde quieres que le entreguemos la caja del tiempo?

En un punto de encuentro que tiene con su hermana Sandra,

que es una cómplice.

¿Cuánto tiempo quieres que esté la caja cerrada?

¿Cuándo debe abrirla? Unas cuatro horas,

en cuanto me dé tiempo a mí a terminar de entrenar

y acicalarme un poquito, a peinarme un poquito

los cuatro pelos que tengo, vamos para allá.

Vamos a meter el guante dentro de la caja.

Me has dicho que quieres que la programemos cuatro horas.

Así que allá vamos.

Mónica, un ejemplo de superación. Exacto.

Cerramos la caja. Cerramos.

Ahora tengo que hacer que esta caja llegue hasta ella

y que sufra estas cuatro horitas. A ver quién será, qué habrá dentro.

Tú prepárate para lanzar ese mensaje de ánimo que necesita.

Perfecto.

Hasta luego. Hasta luego.

Michael ha cerrado su caja del tiempo

y en ella ha puesto toda su admiración por Mónica.

Ella la va a recibir de manos de su hermana Sandra,

que hoy es nuestra cómplice en esta sorpresa.

Hola. Te traigo una cosa.

Solo sé que, cuando llegue el tiempo,

que es una caja del tiempo, se abrirá sola.

Así que ten un poco de paciencia. -Vale.

Estoy flipada. -Pásalo bien.

-¿Ya te vas? ¿Me dejas sola? -Aquí te dejo con tu caja.

Te quiero. -Y yo.

Como a la caja del tiempo le queda un ratillo,

yo me voy a poner cómoda, porque aquí estoy muy alta.

Realmente no sé qué he podido hacer para merecer la caja del tiempo,

no tengo ni idea de por qué me la han enviado.

-Para Mónica, recibir la caja del tiempo

le va a suponer lo más, se va a emocionar.

-Barajo algunas ideas,

pero no sabría decir quién es exactamente.

-A lo mejor piensa que es su pareja, que le mande flores o alguna cosa.

-Pienso que va a ser una tarjeta con una felicitación

de "te queremos mucho" y todas esas cosas.

-Hasta va a llorar, te lo digo yo.

Conociéndola, pienso que va a llorar.

-Mi tiempo libre, que es poco, practico boxeo.

Realmente nunca he tenido afición por el boxeo,

pero tengo una fibromialgia y he estado muchos años malita

y me lo recomendó el médico. Me lo recomienda el médico porque,

aparte del ejercicio físico, liberas muchísima agresividad,

a base de tanto insistir que lo probase,

empecé y enganchada estoy, no puedo vivir sin él.

-Lo que me hizo decidirme por la cara y por las ganas,

porque la cara que tenía y las ganas de entrenar

y de vivir y de hacer algo era lo que me animó a empezar con ella.

"Que quiero".

"Si quieres, vamos al lío y ya está".

-Tengo el gimnasio muy cerquita de casa y somos una familia,

nos machacamos muchísimo, pero nos lo pasamos muy bien.

Mi vida anterior era un poco caótica.

Tomaba mucha medicación, que sigo tomando.

Me tenían con morfina, estaba en un sofá tumbada todo el día,

sofá, cama, cama, sofá.

Pesaba 25 kilos más, no salía, yo empecé a estar mala con 20 años.

Entonces el tema de salir de discotecas o de copas,

eso lo he vivido muy poquito.

Empecé con el boxeo y empecé a encontrarme mejor físicamente,

a moverme en el ambiente.

-Mónica, por la falta de actividad, por la falta de movilidad,

tenía bastante sobrepeso, no podía hacer nada, le dolía todo.

Cada vez que salía se ponía mala y está todo el día en casa.

Pero fue mejorando.

-Cuando me detectaron la fibromialgia

se te viene todo el mundo abajo, te vuelves loca, no sabes qué hacer.

Te dicen, con 20 años, que vas a estar mal toda tu vida,

que vas a ir a peor,

que no puedes tener hijos, es un caos.

24 o 25 pastillas diarias.

Todos los meses eran como cuatro o cinco pruebas médicas,

a cual más diferente y a cual peor. -Era quejica,

es normal con la enfermedad que tiene.

Otro día me venía como Chiquito de la Calzada,

con la mano en la cintura.

-Era un infierno, nadie se puede imaginar

lo que es levantarse con un dolor y acostarse con ese dolor.

-Era todos los días sufrimiento, a mí me daba pena,

pero ha tenido las dos narices,

ha tirado para adelante y estoy orgulloso.

-Yo quería practicar otra cosa, el boxeo no me gustaba.

Quería hacer full contact o kick boxing,

pero los monitores con los que hablaba

no se atrevían a darme clases por el tema de la enfermedad.

Hasta que llegué a dar con mi amigo y me dijo que sin problema,

que para adelante, que poquito a poco.

-Mónica estaba muy lánguida, casi no podía andar,

y ahora cuando voy a charlas me la llevo como ejemplo,

porque es una máquina.

Ahora la ves haciendo las técnicas de boxeo,

solo me falta llevarla a Las Vegas, pasarla a profesional

y a empezar a ganar millones.

-Michael es un gran amigo, uno de mis mejores amigos,

es un tío superquerido,

no es un entrenador personal, da clases genéricas,

pero sí que es verdad que conmigo, al principio,

tenía mucho cuidado por el tema de que no me fuese a hacer daño.

-La he visto mal,

pero siempre he estado a la expectativa a ver qué hacía.

Yo siempre decía: "Verás como no viene mañana".

Porque salía de aquí reventada. Pero siempre aparecía.

-En cuanto me conoció, al revés, me pide más y más,

porque se da cuenta de que me quejo pero, al final, lo hago.

Me da mucha caña, más de la que me merezco.

Nos hemos hecho muy buenos amigos.

-Está mucho más alegre, más contenta, está trabajando,

está bien con su pareja, está feliz.

-Mis padres, sobre todo mi madre, desde que me ve así está muy feliz,

es la primera que me apoya en todo y que me dice:

"Tira para adelante, y al que no le guste que no mire".

Tengo muchísima curiosidad de que se abra la caja,

estoy deseando que se abra ya.

Mónica se esfuerza cada día,

intenta que su fuerza no disminuya y que su ánimo no decaiga.

En unos minutos verá que todo su esfuerzo tiene recompensa,

la admiración y el cariño de quien la ve luchar cada día.

Estoy muy nerviosa.

Ya no queda nada.

-Imagino que estará de los nervios, estará histérica.

-No tengo ni idea de lo que puede haber.

-Se va a venir abajo, se va a ilusionar,

se va a emocionar, va a ser cúmulo de sensaciones.

-Tengo ganas de mirar para todos los lados,

a ver si veo a alguien, controlar a ver quién es.

-Cuando me vea a mí entrar le va a dar mucha alegría,

se va a acordar de mi madre y va a decir:

"Eres el tío más grande que hay".

-¿Se va a abrir ya? Cuatro segundos.

Sé hasta de quién es.

Michael, ahora mismo tengo ganas de cogerle y guantearle.

Significa mucha alegría,

me encantó la sensación de ponerme el guante por primera vez.

-¿Qué pasa? -Te has puesto de guapito.

-Sabías que era yo.

-Claro que sabía que eras tú. -Siéntate y te explico el tema.

Te he traído aquí para que vea la gente que,

por todo lo que has pasado, creo que eres un ejemplo de superación,

de lucha y de entrega,

y de esta manera quiero que te vean tus compañeros de trabajo,

la gente que te conoce y que sepa lo que era Mónica antes

y lo que es la Mónica de ahora.

-Muchas gracias.

Gracias a ti también, que has sido un apoyo, muy cansino.

-Eres muy pesada, pero bien.

Estoy muy contento que todo se haya arreglado,

que hayas podido coger el toro por los cuernos

y todo ha sido cosa tuya,

yo he puesto la parte de mi trabajo que me correspondía,

pero cuando uno no quiere, no se puede,

la que tiene que poner parte y terminar las cosas eres tú.

-Un abrazo.

Madre mía. Que te quiero, loco.

Superarse es ver retos donde otros ven obstáculos,

es tiempo de luchar y conseguir metas,

y quién sabe si usted será el siguiente en recibir

la próxima caja del tiempo.

Quiero enviar la caja del tiempo a mi hermana Marga,

es mi segunda madre.

-Mira qué me han dado para ti.

-¿Vienes tú? -Es una sorpresa para ti.

-Salía de trabajar de la peluquería

y siempre tenía que estar pendiente de mis hermanos.

-Quizás debería de habérselo dicho más veces.

-Está abierta. Venga, vamos.

¿No aguantas más? No, no aguanto.

Para Yolanda, su hermana mayor Margarita,

es su segunda madre, le ha enseñado a vivir

y ha estado a su lado superando los peores momentos.

Yolanda la admira tanto que quiere que lo sepa todo el mundo.

Quiero enviar la caja del tiempo a mi hermana Marga,

porque se lo merece, es mi segunda madre

y además quiero que sepa que puede contar conmigo para todo.

Yo me llevo con mi hermana ocho años,

me ha levantado los ánimos

cuando yo sé que los suyos no estaban bien

y es un referente.

Quiero agradecérselo de esta manera especial.

Somos cuatro hermanos, yo soy la pequeña,

la infancia que he tenido ha sido entre dura y bonita, pero muy buena.

Mi hermana, al ser la mayor,

siempre ha estado al pie del cañón, estaba pendiente de todo,

incluso de la casa, hemos tenido momentos,

como hermanas, muy buenos y muy malos.

Porque yo he sido un poco rebelde.

Más de una vez me ha tenido que regañar y llamarme la atención.

Mi hermana empezó muy jovencita, con 14 años, en una peluquería,

ahí ayudó mucho en mi casa.

Ella es la que en casa hacía y deshacía

y la que siempre ha estado ahí para todo.

Por ser la mayor no ha podido disfrutar,

porque estaban mis padres,

estábamos nosotros, que si uno por la mañana hacía una cosa,

ella era la que tenía que poner orden.

Se casó, tuvieron a mi sobrino, su hijo, y muy bien.

Mis padres se separan, no lo esperábamos,

mi hermana también estaba ahí

para ver si se podían volver a juntar.

Ya estábamos todos independizados, entonces, como una piña,

intentábamos que la situación cambiara,

porque sabíamos que se querían.

Era un poco el estar juntos y el poder evitar

el que la situación fuera un poco tensa.

Mi hermana estuvo a mi lado cuando yo conocí a mi segunda pareja.

Mi familia, cuando lo conocieron, estaba muy reacia,

ella fue la primera que dijo: "¿Y por qué no?".

Mi padre vivía conmigo,

yo ya estaba con mi segunda pareja, con mis hijos ya mayores.

Empieza a sentirse mal, empieza a adelgazar comiendo mucho,

en una revisión rutinaria le detectaron un tumor en el pulmón.

Con el paso del tiempo le operaron,

estuvo con su quimio, mi madre se volcó mucho.

De hecho, cuando operaron a mi padre,

mi madre pasó toda la noche con él en el hospital.

Te pones a pensar: "¿Y por qué se separaron?".

Lo que pasa que llegamos a entender de que,

a pesar de que se querían mucho, no podían vivir juntos".

El cáncer avanza y fue empeorando.

En el transcurso de la enfermedad de mi padre, mi madre murió.

Fue un palo muy gordo, porque a la hora de tener

que comunicarle a toda mi familia que había muerto mi madre,

no se lo creían.

Cuando fallece mi padre estábamos todos en casa

y ahí volvimos a ser como cuando éramos pequeños.

Pero con mi hermana era como decir:

"Se ha ido mamá, ahora se va papá, me quedas tú".

No se lo llegué a decir.

Un día me llama mi hermana y me dice que se tienen que ir a Barcelona,

porque a mi cuñado lo mandan a la calle

o lo tienen que trasladar.

"¿De cuánto tiempo se trata?". "En principio, ocho años".

Ya te quedas como diciendo: "¿Ocho años en Barcelona?".

He intentado animarla, pero no siempre se ha podido.

Yo la conozco, yo sé que ha llorado mucho en la cama ella sola, lo sé.

Mi hermana nos avisa a todos

de que ya vienen para Madrid a quedarse,

mi cuñado se prejubila.

Imagínate, de nuevo otra vez aquí, ya puedo verla,

tanto ella si quiere venir a verme a mí, como yo a ella.

Yo sé que mi hermana siempre ha estado, lo sé.

Quizás debería habérselo dicho más veces, que para mí es mi madre.

Pero está lo típico que tiene su marido, tiene su hijo,

¿quién más la va a querer a ella que su marido y su hijo?

Por unas cosas o por otras,

pero para mí mi hermana ya sido mucho.

Voy a enviar la caja del tiempo a mi hermana Marga

porque quiero que sepa lo mucho que la quiero,

todo lo que me ha apoyado en todo este tiempo.

Sé que ella lo sabe,

pero esta es una manera muy especial por ayudarme tanto

y que me va a tener ahí para lo que quiera.

En la caja voy a poner este anillo, que era de mi madre, lo tenía ella,

a pesar de que no me lo quería dar, me lo ha dado,

sé que en el momento que lo vea va a saber que soy yo.

He elegido este anillo porque quiero que represente

para ella lo mismo que representa para mí.

Quiero que la caja se abra para mi hermana Marga

en cinco horas.

Yolanda siente adoración por su hermana Margarita,

por eso hoy le envía su caja del tiempo

como muestra de toda esa admiración y cariño que siente por ella.

Hola, Marga. Mira qué me han dado para ti.

Es una sorpresa para ti. -¿No es tuyo? ¿No sabes nada?

-No, a lo mejor algún novio que tengas o algo por ahí.

-¿Novio? ¿No se puede abrir? -Es una sorpresa.

-Quedan 4 horas y 12 minutos.

Hasta ese tiempo no se puede saber nada.

-Hasta este tiempo no puedo saber nada

ni puedo abrir la caja ni sé nada. ¿Qué habrá aquí? ¿Lo sabes tú?

-Yo tampoco lo sé.

Ya falta poco, cuatro horas nada más.

-¿Cuatro horas aquí esperando? -Ahí te dejo con ello.

-4 horas, 10 minutos y 18 segundos. ¿Qué hago yo?

No tengo ni idea de quién me manda esta caja del tiempo.

Estoy casada hace 37 años, tengo un hijo de 30.

A mi marido lo conocí con 14 años. A los ocho nos casamos.

Y vivimos en este piso.

Yo creo que mi marido y mi hijo pueden estar detrás de todo esto.

Otras personas, mis hermanos también podrían ser,

alguien de Barcelona, pero no tengo ni idea quién podrá ser.

Soy la mayor de cuatro hermanos,

mi padre era electricista y mi madre era ama de casa.

Pasando muchas calamidades.

Siendo la mayor, he tenido que cuidar de los tres hermanos,

he sido la mamá y más con la pequeña,

que yo soy nueve años mayor que ella,

a esa la he criado yo.

-Desde que falta mi madre, es un ejemplo a seguir para mí.

-Empecé a trabajar con 14 años y a ayudar a los padres.

Salía de trabajar de la peluquería y siempre tenía

que estar pendiente de mis hermanos, son épocas que se ponen rebeldes.

-Aprovechamos que mi madre no estaba en casa

y fastidiarla un poco más:

"Como no está mamá, te vas a enterar".

-Mis padres, entre ellos,

se estaba ya oyendo en el trabajo de mi marido,

que en el 2006 iban a cerrar y llegó.

Nos teníamos que ir preparando para hacer un traslado a Barcelona.

Te decían: "A la calle o a Barcelona".

Nos fuimos, yo dejé mi trabajo,

estaba trabajando y dejé todo para irme con él.

Cuando me voy a Barcelona, mi preocupación es mi hijo,

porque se quedó solo y se tuvo que independizar a la fuerza.

Tenía 21 años, pero un hijo,

puede tener la edad que sea, que te da pena.

-He necesitado a mi hermana en muchas ocasiones

y no puedo plantarme en 45 minutos, por ejemplo.

-Es un golpe muy grande el irte de dónde has estado toda la vida.

Mi marido se iba a trabajar y yo me quedaba sola.

Cuando me encontraba así...

A veces llamaba a mis hermanas, pero no soy tampoco

de estar preocupando a los demás, y más a la familia.

-Ha hecho mucho por no sentirse sola,

por tener la falta de cercanía, tanto mía como de su propio hijo.

-Durante estos nueve años en Barcelona,

el contacto principal era el móvil,

todo cuesta mucho y no se puede estar yendo de viaje.

Yolanda, cuando me iba para Barcelona,

las veces que ha podido, pero ha ido muchas veces,

me ayudaba mucho, me daba mucha alegría.

Nosotros veníamos también mucho.

Luego, por fin, le dieron la noticia a mi marido

de que nos íbamos para Madrid y que íbamos a dejar Barcelona.

Después de nueve años no me lo creo.

Cuando vuelvo a Madrid recupero lo que había dejado.

Al ser la mayor

soy la que he procurado que vaya todo bien.

Soy yo la que digo: "Vamos a juntarnos

y vamos a estar juntos.

Vamos a hacer esto y vamos a hacer lo otro".

Y más cuando no tienes a los padres. Y más afinidad tengo con la pequeña,

porque es la que más ha estado en momentos malos conmigo.

Ella, cuando yo la he necesitado, ha estado conmigo.

Ahora, desde que tengo la caja del tiempo,

que la tengo en mi casa, estoy que no sé qué será,

estoy intrigada, tengo ganas de saber qué es,

porque es una caja que también te mosquea.

Las más dudas que tengo es más bien quién ha sido.

No sé quién puede ser. ¿Qué será? Me tiene intrigada esto.

Yolanda está muy nerviosa y Margarita impaciente.

Las dos están deseando que se abra su caja del tiempo, en unos minutos,

un anillo que perteneció a su madre les hará sentirse aún más unidas.

¿Qué tal, Yolanda? ¿Muy nerviosa? Muy nerviosa.

¿Por qué? Si lo que vas a hacer es una cosa muy bonita.

Ya, pero esto es más grande todavía.

Está despistadísima tu hermana. No tiene ni la menor idea

de quién puede estar detrás de todo esto.

Si es alguien de Barcelona, si es alguien de Madrid,

si es alguien de la familia. De eso se trata.

¿Estás lista para decirle todo eso que tú quieres decirle

a tu hermana mayor, que es como una madre para ti?

Deseando.

Prepárate, que yo me voy a hablar con ella.

Muy bien.

Hasta ahora. Hasta ahora.

Hola, Margarita.

Hola, bonita.

¿Puedo pasar? Sí, con mucho gusto.

¿Qué tal estás? Qué guapa.

Cierra, que hace frío.

¿Nerviosa?

Tienes una caja del tiempo aquí que habrá que abrir.

Sí, parece que tengo una caja del tiempo aquí.

Enséñame dónde la tienes, vamos.

Mira, aquí la tengo. Estoy deseando que se sepa qué es.

¿Cuántas horas con la cajita aquí? Estoy muy harta ya,

harta en el buen sentido

de que estoy con los nervios que no veas.

¿Quién es la persona que te ha enviado esta caja?

Estás muy despistada. No tengo ni idea.

Vecinos, familia, amigos.

Puede venir de Madrid, de Barcelona.

¿Por qué alguien querría mandarte una caja del tiempo?

Mal no he hecho a nadie. A lo mejor es por eso.

A lo mejor si he hecho algo mal me estará avisando.

Al revés. Y si es algo bueno,

algo que me tendrá que agradecer, no lo sé.

Tú eres la mayor de cuatro hermanos.

Sí, tres.

¿Ser la mayor le hace a uno tender a ayudar más y estar más pendiente?

De cuidar a mis hermanos,

de trabajar muy joven para ayudar a los papis.

¿Has pensado en tu marido? He pensado en mi hijo,

en mi marido, de los más allegados, que son mi marido y mi hijo.

Qué ilusión si me hicieran algo ellos.

Te gustaría que fueran ellos. Sí, me gustaría.

Escucha. Está sonando la caja.

Eso significa que la caja se va a abrir, atenta.

Se está acabando el tiempo.

Ya está abierta, venga, vamos, a ver qué es.

¿No aguantas más? No aguanto,

ya quiero saber quién es.

¿Quito la mano? Sí, venga.

Caja abierta, toda tuya.

La madre que la parió, ya sé de quién es esto.

Este anillo es mío, me lo regaló mi madre,

pero como yo soy así, para tenerlo guardado

y si lo quería disfrutar ella, lo disfrutaría.

Es mi hermana Yolanda.

Te lo ha devuelto.

¿Por qué? Ahora lo vas a saber, atenta.

¿Por qué ha sido esto? -Escúchame.

-Vale ya. Qué tonta eres.

-Que sepas que, desde que no están los papás,

nunca te lo he dicho, pero eres mi segunda madre.

-Ya lo sé, tonta. -Eres fuerte.

-Intento, como tú.

-Lo sé, y ojalá estuviera aquí papá y mamá,

para que vieran que, aunque faltan.

-Nos queremos todos. -Ya.

-Y tú y yo más.

¡Madre!

Dicen que la familia no se elige,

pero si pudiéramos hacerlo, la mayoría de nosotros

elegiríamos una y mil veces la que tenemos.

Es el tiempo de disfrutar de la familia,

y quién sabe si usted será el siguiente

en recibir la próxima caja del tiempo.

La caja del tiempo se la voy a enviar a mi hija Elisa,

el mensaje que le quiero dar es que estoy muy orgullosa de ella,

que sé que puede conseguir las oposiciones.

-Eli, mira, una caja para ti. -¿Y esta caja?

No tengo ni idea

de lo que puede haber dentro de la caja.

No lo sé, estoy nerviosa. Estoy atacada.

Amelia está orgullosa de su hija Elisa

y lo grita a los cuatro vientos.

Le envía una caja del tiempo para animarla,

porque está haciendo un gran esfuerzo

para conseguir su sueño.

La caja del tiempo se la voy a enviar a mi hija Elisa.

El mensaje que le quiero dar

a mi hija Elisa con esta caja del tiempo

es que estoy muy orgullosa de ella,

que sé que puede conseguir las oposiciones.

Elisa es la pequeña de tres hermanos,

dos mayores que ella.

Ella siempre ha sido una niña que ha destacado

porque siempre ha sido más buena, le ha gustado estudiar,

nunca le he tenido que castigar ni que regañar.

Elisa es especial porque es una niña que,

desde que tenía 19 años, se independizó.

Siempre ha sido una persona que tenía las ideas muy claras.

Todo lo que se lo propone, lo consigue.

Por eso he decidido dar este paso de darle esta caja del tiempo

para poder decirle que la quiero muchísimo,

que estoy muy orgullosa de ella y que si aprueba como si no aprueba,

siempre voy a estar ahí con ella, animándola,

y que sé que lo va a conseguir, porque lo sé.

Cuando me separé de mi primer matrimonio

tenía cuatro meses y medio, era muy pequeña.

No se enteraba mucho, porque en esas edades

no sabe si existe papá o no existe.

Con su padre se lleva fenomenal, lo ve, habla con él.

Cuando tuvo tres o cuatro años preguntaba:

"Mamá, en el cole viene el papá y la mamá de tal".

Como ella, desde pequeña,

sabía que su padre estaba en Madrid y que yo estaba aquí,

tampoco le toma importancia,

de hecho ellos también se fueron con su padre, estuvieron con él,

no le ha dado ningún tipo de importancia,

porque verlo lo han visto igual.

Elisa tiene contacto con su padre, la apoya en lo que haga.

Elisa, con la que más se ha llevado de mis hermanas,

ha sido con mi hermana Isabel.

Porque cuando ella nació y cuando yo me separé de su padre,

tenía cuatro meses y medio,

cuando salió de la cuna éramos muchos en casa,

porque yo me tuve que quedar en casa de mi madre con mis tres hijos,

todavía vivía mi hermana, mi hermano,

la mayor ya estaba casada, y ella se fue a dormir con su tía,

se le ponía como una ramita encima de su barriguita y es su tita,

es como si fuera su segunda madre.

Con mi madre,

su abuela ha sido todo, yo soy su madre y me quiere muchísimo,

pero su abuela era su abuela y el día que mi madre

se marchó lo pasó muy mal, porque su abuela era su corazón.

De hecho,

ahora por lo que está haciendo, por sus oposiciones,

se ha tenido que borrar dos tatuajes que tenía en las muñecas,

uno con el nombre de su madre y con el nombre de su abuela

y su tía, que es Isabel y las llevaba grabadas en la piel.

Se han querido y se han abrazado muchísimo,

han estado siempre muy unidas

y el amor que se tenían era indescriptible.

La pobre, cuando ya era mayor, que ya cayó enferma,

tenía alzhéimer, me daba mucha pena verla así,

era otra persona que no se acordaba ni de mí,

sin embargo sí se acordaba de Elisa y preguntaba por Elisa,

las cosas de la vida, pero nunca dejó de olvidar a Elisa.

Cuando murió mi madre, Elisa lo pasó muy mal, porque para Elisa,

su abuela era su segunda madre y era lo más.

Lloró hasta la saciedad el día que falleció,

no se lo podía creer, porque fue inesperado,

nadie nos pensábamos que de un día para otro,

de verla bien a decirnos

que le había dado una parada cardiorrespiratoria.

Ese día, mi hija ni comió, ni cenó, se tiró, hasta que fue enterrada,

dos días llorando, pero sin parar.

De hecho, cuando tiene algún deseo siempre se lo pide a su abuela,

en las fotos de su Facebook

siempre tiene a ella con su abuela al lado.

Dice que es su estrella.

El sueño de Elisa es llegar a ser Policía Nacional el día de mañana,

le gusta estar en acción, hacer cosas por los demás.

Ella ya lleva unos tres o cuatro años

que quiere ser Policía Nacional.

Lo que le pasa es que con toda esta problemática,

de estar estudiando, trabajando, le genera un poco de estrés.

Yo quiero decirle que no te estreses, que poco a poco.

Quiero enviar la caja del tiempo a mi hija Elisa

porque quiero decirle que estoy muy orgullosa

y que está consiguiendo todos sus sueños.

Voy a poner la primera puesta de mi hija Elisa cuando nació,

la que según nació le pusimos en el hospital

para que estuviera abrigadita.

Ella no sé si sabrá qué significa esto,

pero seguro que si lo sabe, sabrá que es de su madre.

Quiero que le entreguen la caja del tiempo en el trabajo,

quiero poner la caja del tiempo en dos horas

para que a mi hija Elisa le llegue cuanto antes.

Elisa va a recibir la caja del tiempo

en la cafetería en la que trabajar,

mientras se prepara para las oposiciones.

Esta madre quiere animar a su hija a conseguir su sueño de ser policía

y decirle que no abandone nunca.

Hola, Verónica.

¿Qué tal? -¿Qué tal?

-Te estaba esperando.

¿Le puedes entregar esta caja a Elisa?

-Sí, claro. Está dentro. -Gracias.

-Eli, mira, una caja para ti.

-¿Y esta caja? -No lo sé.

Tú sabrás.

-Yo sabré no, tú sabrás, que la traes.

-¿No esperabas nada de nadie? -No,

¿me puedes explicar de dónde viene? -No lo sé, mira.

-Tú me lo has traído a mí.

-Pero no te puedo decir nada. ¿No esperabas nada?

-¿De dónde lo has traído? -Me la he encontrado.

-Te la has encontrado y sabes que es para mí.

-Sí, es para ti.

Ábrela y ya me contarás qué hay dentro.

-¿Y te vas así?

-Yo me tengo que ir, que es muy tarde.

Mañana nos vemos y ya me cuentas. -Vale.

La verdad es que estoy muy nerviosa, porque no sé de qué trata,

no sé qué puede haber dentro, no sé.

Como queda más de una hora,

me quedaré trabajando hasta que se abra o hasta que suceda

lo que tenga que suceder y la dejaré aparcada en un ladito.

Mi vida, mí día a día es trabajar en esta cafetería,

estudio una oposición y mí día a día es ese,

estudiar, trabajar y entrenar.

Se me ha dado bastante bien estudiar,

mi sueño, estoy luchando por ello y es ser funcionario del Estado.

Cuando yo dije en mi casa que quería ser funcionaria

toda mi familia me apoya muchísimo, y la gente que conozco también.

Incluso en el trabajo, mi jefe me apoya,

mis compañeros y la gente, en general, me apoya.

Vivo sola hace bastantes años,

he estado bastantes años compartiendo piso,

y ahora en Madrid estoy sola.

Mi madre, cuando era más pequeña,

no ha podido estar todo el tiempo posible conmigo,

ahora, a pesar de que vivo sola, nos vemos muchísimo,

me apoya en todo, yo le apoyo a ella,

y es una madre que no la cambiaria en la vida.

Lo que más tendría que agradecer a mi madre

es la educación que me ha dado y el estar siempre a mi lado,

que es lo más importante.

Con mi familia muy unida,

cualquier problema hemos estado todos.

Las personas con más relación que he tenido en mi vida, mi abuela,

que en paz descanse, que ya no está, y mi tía, aparte de mi madre.

Pero son esas dos personas las que me han criado

y las que han estado ahí siempre.

Mi abuela ha sido todo.

Cuando era pequeña siempre he dormido con ella,

acompañaba a comprar a mi abuela todos los días,

siempre he estado con ella.

Hasta el último día he estado con ella,

ha sido para mí lo más importante.

Para mi abuela siempre he sido como su ojito derecho,

siempre era Eli por todos los sitios,

cuando estaba enferma siempre se acordaba de mí,

tenía alzhéimer, y la relación con ella ha sido inmejorable.

Mi tía Isabel hace un papel enorme en mi vida,

porque cuando mi madre

no podía estar conmigo y con mis hermanos,

ella era la que nos llevaba a la guardería, al colegio,

la que siempre ha estado con nosotros, siempre.

Nos ha educado, nos ha criado, nos ha dado todo lo que ha podido,

es un pilar muy grande.

Hoy en día es como si fuera mi segunda madre.

En las muñecas decidí tatuarme el nombre de mi abuela y de mi tía,

que se llaman igual, se llaman Isabel, y el nombre de mi madre.

Por tema de oposiciones me los tuve que quitar.

Me ha dado mucha pena borrármelos,

sobre todo por el nombre de mi abuela,

pero no deja de ser tinta y donde la llevo siempre es aquí

y no me hace falta tenerla marcada en la piel.

Pienso que puede estar detrás de esta sorpresa mi madre o mi tía.

La cuenta atrás de la caja del tiempo de Elisa

está a punto de llegar a cero.

Amelia piensa que el esfuerzo que está haciendo su hija

merece una recompensa, en cuanto se abra la caja del tiempo

recibirá todo el apoyo y cariño de su madre.

Por favor. Estoy nerviosa.

Estoy atacada, nerviosa no, estoy atacada.

Intento interiorizar.

-Necesito ver a mi hija ya, ya no puedo más,

quiero entrar a verla, quiero saber qué está haciendo,

lo que está pensando y darle un abrazo.

Vamos, que tengo que verla ya.

-Por más que pienso... unas esposas.

No quiero ni mirar.

Ya está a cero.

Esto es de cuando yo era pequeña, seguro.

No quiero llorar.

-Elisa, ven, levanta.

Con esto quiero decirte que eres una luchadora,

que te quiero agradecer todo lo que haces en esta vida

y que quiero que sepa todo el mundo que vas a conseguir tus sueños,

que es ser policía.

Mi chica, mi princesa.

-Te quiero muchísimo y eres la mejor madre,

que se entere todo el mundo.

-Muchas gracias.

No hay nada más importante para una madre

que ver la felicidad de sus hijos, es el tiempo de la felicidad,

quién sabe si usted será el siguiente en recibir

la próxima caja del tiempo.

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Cuestión de tiempo - 27/09/16 (1)

27 sep 2016

Michael ayudó a Mónica a superar un trance a través del boxeo. Ha llegado el día en que Mónica sepa que ella es todo un ejemplo de superación. Una caja del tiempo hace saber a Margarita cuánto la quiere su hermana. Amelia manda todo su apoyo y cariño a su hija Elisa dentro de la caja del tiempo.

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