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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T18 - Capítulo 319: 'Tiroliro' - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Cuéntame

cómo te ha ido

en tu viajar

por ese mundo de amor.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame

cómo te ha ido

si has conocido la felicidad.

(Música)

# Ay, molestia, papá, molestia, nena. #

"Verano de 1985. España se va de vacaciones".

# ...molestia, nena.

# Ay, mamá, molestia, papá, molestia, nena.

# La negrita llamaba a su mama

# y así le decía:

" Mami, el negro está rabioso, quiere pelear conmigo,

# decídselo a mi papa. #

"Mientras en España Georgie Dann arrasaba con su tema "El africano",

el mundo seguía su curso con noticias para todos los gustos.

Algunas tan estremecedoras como el hundimiento

del Rainbow Warrior, el barco de Greenpeace

que hundieron los servicios de espionaje del gobierno francés.

Otras noticias tan chocantes como las vacaciones

de Felipe González a bordo del yate de Franco, el Azor,

o como la dimisión de Miguel Boyer, el superministro de Economía,

que abandonó la política por amor.

O, al menos, así quedó en la leyenda.

Con noticias tan esperadas como la renuncia de Chicago

a la celebración de la Expo 92, dejando como sede única a Sevilla.

Y con novedades tan lúdicas como la apertura

del parque acuático más grande de Europa

en las faldas de Sierra Helada, al lado de Benidorm".

# Mami, el negro está rabioso... #

"Precisamente a Benidorm iban mis padres,

con mi hermana y mi abuela, dispuestos a pasar 15 días de lujo

en el fastuoso chalé de mis tíos Paquita y Miguel".

# ...me tapo la cabeza y el negro me destapa.

# Mami, ¿qué será lo que quiere el negro? #

¿Alguien quiere agua?

No. ¿Tú quieres?

¿Qué? Un poco de agua, que si quieres.

¿Por qué lo quitas? Pues porque no puedo más, Herminia.

Me duele la cabeza, que esto es una pesadilla.

Eso es una horterada. Claro.

Pues a mí me gusta:

# Mami, ¿qué será lo que quiere el negro? #

Me recuerda a Machín, fíjate.

A ver, ¿qué se cree usted que está cantando Herminia?

No... Piense, piense, piense.

A ver, qué es lo que querrá el negro.

Antonio, por favor... Mira lo que dice la canción:

# Mami, me acuesto muy tranquila,

# me tapo la cabeza y el negro me destapa. #

Por Dios, Antonio. Bueno, bueno, vale, vale, vale.

No me había fijado en la letra, hijo.

Menuda sinvergonzonería.

¿Falta mucho?

La mitad, hija, la mitad.

Esto es un lujo, hija.

¿Tú sabes la primera vez que fuimos a Benidorm?

Íbamos todos en el 600, toda la familia.

Y la vaca llena, de las mesas, las sillas, la nevera de la playa...

¡Madre mía!

Y tardamos... ¿Cuánto tardamos?

Yo qué sé, una eternidad, Merche. Desde luego.

¿Cuánto hace de eso? Diecisiete años.

¿Y la ilusión que llevábamos por ver el mar?

Sí.

¿Y a ti no te hace ilusión bañarte?

Yo quiero ir a la discoteca. ¡Que no!

¿Cómo vas a ir a una discoteca si no has cumplido los 18?

Es que de noche y maquillada los parezco.

Tú no quieras correr tanto.

¡Qué no corras te han dicho! Pero madre...

Madre...

Mira, Merche, la próxima vez que monte tu madre en el coche,

le ato las manos. Qué corbejón me ha dado otra vez.

Qué manía ha cogido ahora. Desde luego...

(RADIO) "...que finalice esta legislatura habrá una nueva ley

que regule la televisión privada en España.

El ministro no quiso especificar cuántos canales se van a conceder

ni qué modelo de televisión privada..."

¿Y para qué vamos a querer tantas televisiones?

Con las dos que tenemos tenemos suficiente.

"...1986 estará ya en marcha la televisión privada,

lo que es seguro es que para entonces

ya se habrán aprobado los instrumentos..."

Josete... ¿Qué?

Por favor, ¿te importa guardar esto? Dame.

Eh, eh, eh. Ahí no.

¿Dónde las meto? ¿Las tiro por la ventana?

Donde quieras, ahí por ejemplo. Vale.

Macho, lárgate, que no quiero que vea a nadie extraño.

Extraño dice... Oye, que yo vivo aquí, ¿eh?

Tío, van a ser un par de días.

Además, así ves a tu madre, que hace tiempo que no la ves.

¿A que hora te dijo que venía?

No me lo dijo. Me dijo que por la mañana.

¿Cómo se te ocurrió decirle que viniera aquí?

Porque necesita un sitio seguro. Me ha pedido un favor, y se lo hago.

No lo veo tan grave. No sé, macho, ¿eh?

Es que me da muy mal rollo tener una etarra en casa.

Creo que deberías consultarme cuando tomes una decisión así.

Es la verdad, siempre haces lo que te da la gana.

No cuentas con los demás. Desde luego, conmigo no cuentas.

Josete, no... No te pongas así.

Una amiga intenta rehacer su vida y me ha pedido un favor.

No me podía negar, ¿no?

¿Tan buena está?

Pero ¿tú eres anormal?

Que es mi amiga y punto.

(Timbre)

Ya está aquí. Vete, por favor.

Pero déjame verla. Que nunca he visto una terrorista.

Chis. ¿Tú eres tonto o qué? Vale, vale.

¡Hola! Hola, Carlos.

-Hola. -Hola.

Es Josete, vive aquí.

Ah. Aupa. Hola y adiós. Vamos.

Sí. Bueno, mucho gusto. Adiós. -Adiós.

Perdona, ¿eh? Tranquilo.

Me pillas limpiando.

¿Cómo estás? Bien.

Por favor, ¿puedes mirar si hay alguien ahí afuera?

Pero ¿te están siguiendo? Pues no lo sé.

Pero muy poca gente sabe que he venido, y mejor así,

no quiero publicidad. Venías con tu hijo me dijiste, ¿no?

Estará de camino...

Mi suegra me lo trae y vuelve a Euskadi.

Ya. Eh...

Yo no veo nada raro, si quieres mirar tú...

No, no. Está bien, gracias.

¿Te enseño el resto de la casa? Gracias. Deja.

(Teléfono)

Dígame. ¿Koro?

¿Koro?

Es una mujer. Pregunta por ti.

¿Quién es? -¿Koro?

Mi suegra.

¿Todo bien? Ya han llegado.

Están en la Estación de Maudes. Tú sabes dónde es, ¿no?

Claro. ¿Puedes ir a por el crío?

Mi suegra te lo da y tú te lo traes. Se llama Eneko.

Bien. Bien, bien.

Pero... ¿ella va a confiar en mí?

(Claxon)

(Claxon)

Bueno...

(Claxon)

¡Cállate la boca con la bocina ya, que ya te he oído!

¡Mastuerzo, coño!

Joder.

¡A ver si vamos a tener una conversación fina, hombre!

Una conversación o dos.

¿No ves que ha pinchado el camión, que no puedo pasar?

¡Y además estoy perdido!

¡Pues váyase usted a perder a otro sitio!

Me cago en la leche. Cuidado, que vengo calentito,

que llevo 400 kilómetros conduciendo con Georgie Dann, fíjate.

Anda, venga. De verdad. A ver.

El Rincón de Loix tiene que estar a la derecha.

Pues vamos a la derecha.

Métete por la Avenida del Mediterráneo.

Pero la avenida del Mediterráneo, ¿por qué número, a qué altura?

¿Por qué no preguntáis?

Tenemos un mapa, Herminia, para eso son los mapas.

Ahí pone centro urbano. ¿Dónde?

Pero ¿dónde está el mar?

Merche céntrate, coño. El mar está ahí, ¿ves?

Tú estás tonto, el mar en el plano. Ah.

Pero que lo tienes al revés. Que lo tienes al revés.

Anda, coge tú el plano, hija,

que en manos de tu madre parece el enigma de la Esfinge.

Trae. De verdad.

A ver, búscame El Rincón de Loix. ¿Como los pantalones?

No, con equis. Pero ¿qué pasa, que es inglés?

No, es valenciano. Valenciano, madre.

A ver.

(HABLA EN VALENCIANO)

"Avore". ¿Qué dice? Pues eso.

Voy, voy. Sí, sí. (HABLA EN VALENCINO)

(HABLA EN VALENCIANO)

(HABLA EN VALENCIANO)

¿Lo ves? Sí.

(Música)

-# Voy...

# Voy a Benidorm. Voy a Benidorm.

# Voy...

# Voy...

# Voy...

# Voy a Benidorm.

# Na na na na na na na na na na na na na, voy a Benidorm.

# Na na na na na na na na na na na na na, voy a Benidorm.

# Voy...

# Voy a Benidorm. #

-Eh... ¡Aquí es, sí, aquí! La calle Albatros.

Pues mira, este es el 31, el 33... El número 35 es.

Ahí es. Mira, aquí es.

¿Aquí?

Pero estas son casas de mucho lujo.

¿Esta es la casa del Matamulas?

Madre mía. Yo no me la imaginaba así, ¿eh?

Qué barbaridad... Toca el claxon.

(Claxon)

No, voy a llamar. Pero a ver si no es, hombre.

Que sí hombre. Que no vayas.

¡Ay, mira! Se abre la puerta sola.

Pues no sé, aparca aquí. A lo mejor ese es su coche.

¿Cómo que su coche?

¿Se ha comprado un 300E de los nuevos, de los redonditos?

A ver si nos equivocado de casa... Pues eso digo yo, Antonio.

¡Ya están aquí! ¡Miguel, sal, corre, que ya han venido!

Qué susto. ¿Esa es...?

Pero... No sé, porque...

Me parece que... Que sí, que sí que es. Mírala.

Ay, Dios santo. ¡Ay, por fin!

-Pero, tía, ¡qué guapa estás! Pareces una extranjera...

Aquí todo el mundo es extranjero. ¡Porque esto es Benidorm!

Pero... ¡Paquita! ¿Qué tal el viaje, tía?

Muy bien. ¿Pero qué te has hecho en el pelo, hija, por Dios?

¡Qué pedazo de mansión, Paca! Bueno, 400 metros de ladrillo

sobre 2.000 de parcela, ¿qué le parece?

¡Antonio, hermano!

¡Bienvenidos a casa!

Pero ¿qué horas son estas de llegar? Por favor.

Las tres en punto de la tarde.

Pero ¿qué te ha pasado? ¿Has venido a Benidorm en metro?

(TITUBEA) No te había conocido, pareces Jaime de Mora y Aragón.

Pero ¿aquí todo el mundo se tiñe de rubio?

Es que le rejuvenece, y como estamos todo el día de cara al público...

Es que estáis tan... No sé, tan cambiados, que...

Ya veo que te has comprado un coche nuevo.

Qué bonito, por Dios. ¿Qué color es este?

Visón. ¿Cómo?

Visón, como el animalillo.

-Sí, se lo regalé yo. ¿No es ideal? -Ideal, vamos...

Tiene asientos calefactables, dirección asistida,

techo solarizado... "Full equipment".

Que no me lo restriegues por las narices,

que he tenido uno parecido toda la vida.

Un coche ideal, pero sobre todo para mí, que soy empresario.

Para ti, que eres comunista...

Eurocomunista, Antoñito, no empecemos.

Que me da igual.

Si quieres mañana te lo presto para que des un garbeo por la playa.

Tío, no se ocupe de las maletas, que ya lo hacen los filipinos.

¿Qué filipinos? ¡Danilo! ¡Imelda! ¡Por favor!

Ah, pero ¿tenéis filipinos? Ocúpense del equipaje, por favor.

¡Buenos días! ¡Buenos días!

Si esto parece la casa de Julio Iglesias.

¿Y las niñas dónde están?

En el cumpleaños de unas amiguitas. Vienen en un rato.

¿También se han vuelto rubias? Bueno, bueno, bueno, bueno.

-¡Hala, qué pasada!

¡Cómo mola, me encanta!

¡La piscina, qué bonita!

Es enorme. ¡Venid!

Pero si se ve el mar y todo. ¡Menuda casa!

Por Dios, y qué jardín. ¡Madre mía!

Hay unas letras pintadas en el fondo. -No, no, no, no.

No son letras, son nuestras iniciales.

MP: Miguel, Paquita.

¡Cosas de tu tía!

-Es que lo vi en un "Hola" y me pareció divino.

-(RÍE)

Si queréis podéis pasar al interior. Sí, claro.

¡Vamos! ¡Vamos!

(RÍEN)

-¡Hala! ¡Cómo mola!

Bueno, bueno, bueno. Madre mía, qué casa...

Bueno, esto no estaba así.

Lo he redecorado yo con ayuda de Luigi,

que es un decorador de Marbella que hemos tenido la grandísima suerte

de que ha empezado a trabajar en Alicante.

Paquita, hija, ¿dónde hay un baño? Ahí tenemos el de las visitas.

Pero si queréis subir, arriba tenemos cuatro.

¿Y ganáis para papel higiénico? (RÍE) Herminia, qué cosas tiene.

-¡Imelda! Imelda, por favor.

Acompáñelas a los cuartos de baño.

¡Qué maravilla, de verdad!

Sí. Los sofás vienen de Italia y las lámparas, también.

-Luigi es un tipo que tiene... no sé, un concepto de la vida

un poco extravagante pero muy interesante.

Cobra por horas, no te digo más.

Y lo más importante, la fotografía artística de gran formato.

Pero ¿qué os parece, eh? ¿Qué os parece, eh?

Pues que estáis... Que... ¿Qué te parece, Antonio?

¿Y vosotros no tendríais que estar en la arrocería?

La verdad que sí, pero tratándose de vuestra llegada,

la ocasión lo merece. -Claro que sí.

Era un día especial y hemos dejado al maitre y al chef

encargados de todo. Total, son una maravilla.

-Pero esta noche os espero, cuento con vosotros.

¡Ay, Antonio! -Sí.

¿Entonces os va bien? Pero muy, muy, muy, muy bien.

Vamos, a tope nos va. Todos los días se nos queda gente en la calle.

-Si es que esto es otro mundo, Antonio, otro mundo, de verdad.

Mira. Yo que vosotros, de verdad,

yo vendía mañana la bodega y me venía a aquí vivir a Benidorm.

Ya me contarás qué pinto yo aquí en Benidorm.

Ay, por favor...

-Disneylandia. -Disneylandia.

-Disney, el del ratón.

Que van a abrir aquí, a cinco minutos, un parque.

-Otro mundo, Antonio.

Otro mundo.

(Altavoz)

Hola.

¿Eres tú el amigo de mi nuera?

Sí. Creo que sí... ¿Cómo que crees que sí?

¿Eres o no eres?

Sí. Sí, sí... Pues explícate con fundamento.

Si eres, di y si no, no digas.

Soy Carlos.

Tú eres Eneko, ¿verdad?

Tu madre se está quedando en mi casa.

¿Te vienes conmigo, no?

Te lo llevas pero es una locura.

Mire, yo solamente estoy ayudando. Yo no sé nada.

Bueno, pues entonces ya está.

¿Quiere que le diga algo a Koro?

Dile que se ande con ojo. Que se acuerde de Mikel Solaun.

¿De quién? Ella ya sabe.

Y gracias por todo.

Majo pareces.

(Altavoz)

Bueno. Pues vámonos. Yo puedo.

Está bien.

Estarás contento, primera vez en Madrid.

Sí, pero no me gusta.

Vaya, ¿y cómo lo sabes? Pues porque no me gusta.

Ya. Vamos a coger un taxi, anda.

Impresionante. Las jardineras y todo...

Bueno, y yo ya sé hablar bastante alemán,

porque claro, aquí hay que hablarlo. Me ha enseñado nuestro vecino,

que es simpatiquísimo, un alemán que es de...

-De Múnich. -De Múnich.

-Oh, sí. -Y entonces yo ya...

Por ejemplo, pongámonos en situación de que vienen unos clientes alemanes.

-Vamos a ver, vamos a ver. -Y entonces yo digo:

(HABLA EN ALEMÁN)

-Que significa: "Buenas noches, ¿que van a tomar los señores?".

-(HABLA EN ALEMÁN) -Vino.

-(HABLA EN ALEMÁN) -Pan.

-(HABLA EN ALEMÁN) -Agua.

Y merluza...

no lo decimos porque merluza es muy difícil de decir en alemán.

Merluza. Pues merluza.

Bueno, vamos para allá, que os hemos puesto un dormitorio

con baño "en suite". -Sabes lo que es, ¿no?

-¡Cómo no voy a saberlo!

Coño, De Gaulle, que he vendido yo pisos en suite.

-Y nos vamos a tomar un refrigerio que nos han preparado los filipinos,

que es sísig ukoy. -¿Qué es, qué es?

-Es cerdo con salsa agria de vinagre.

-Pero, cuidado, cuando decimos cerdo no estamos diciendo torrezno,

que esta gente no trabaja eso. Cerdo con vinagre.

Sí. ¿Puedo subir a mi cuarto en suite?

-Por favor. Muchas gracias.

¡Madre, madre, madre, madre!

¡Abuela! ¡Abuela! ¡Sí, dime, hija!

¿Tú tienes tele? Sí, sí tengo tele.

Pero no sé para qué la quiero porque estoy durmiendo.

Hay que ver, qué manera de tirar el dinero.

Son muy millonarios, abuela. Las vueltas que da la vida.

¿A ti no te gustaría vivir así? A mí, no.

Yo me perdería en una casa como esta.

Y luego, hay que ver, para limpiar tanto cristal.

Ya, estás pensando en que tienen a los filipinos.

Pues para limpiar esta casa bien necesitarían un ejército de ellos.

¿Y cuánto dinero tendrán? Más de un millón por lo menos.

Uy, un millón... ¡Mucho más! Si un millón hoy en día no es nada.

Y las primas lo heredarán todo.

Bueno, pero para eso falta mucho tiempo, hija,

sobre todo por Paquita, que es muy joven.

Ya, ya lo sé, pero nosotros, ¿qué vamos a heredar?

Pues la bodega. Bah, venga, sí, la bodega.

¿Cómo bah? Igual la bodega vale más que esta casa...

Ah, ¿sí? Sí.

Oye, y tú, con la edad que tienes,

¿por qué te preocupas tanto de estas cosas?

Yo quiero ser millonaria, abuela.

Y lo voy a ser.

Desde luego yo lo de las iniciales en el fondo de la piscina

no lo había visto nunca. La verdad es que es impresionante.

¿Impresionante? Me parece de nuevos ricos.

Bueno, es que es lo que son. Pero todo muy ostentoso, Merche.

Mira qué angelotes ponen. Y las sábanas estas de seda.

No sé, a mí me gusta.

Eso sí, Paquita teñida de rubio y con las cejas negras,

pues no sé yo qué decirte.

¿Y los filipinos? ¿Qué me dices de eso?

Calla, hombre, calla. Toma, cámbiate.

Desde luego mi hermano... Ay, Dios mío.

Vivir para ver, Merche.

El dinero es muy goloso, Antonio. Y sobre todo, que cambia a la gente.

A nosotros no nos ha cambiado tanto el dinero.

Mira este, porque nunca hemos tenido tanto.

¿Sabes lo que sí me tiene fastidiado?

Lo del 300 clase E, Merche.

50.000 duros vale ese coche, me cago en la leche.

Eso sí me tiene un poco envidioso, pero muy poquito.

Como he tenido toda la vida el modelo anterior, pues...

¡Cómo mola, en mi cuarto hay una tele!

Oye, María, ¡eso no significa que puedas ver lo que quieras, hija!

¡Y no se te ocurra ponerte ahora a ver la televisión, hombre!

¡Es la bomba! ¡Cómo se nota el olor a mar!

Es verdad.

¿Te gusta?

¿Eh? El olor a mar, sí, Merche.

No, el bañador. ¡Ah!

Mucho.

(Cláxones)

Ese es el mismo coche de la estación.

¿Qué?

¿Son de la policía?

¡Agáchate! La madre que lo parió. ¡Tome, tome, aquí tiene!

¡Nos bajamos aquí! ¡Vámonos! Joder.

Va, va, va, va, va. Vámonos.

¡Taxi! ¡Taxi! ¡Taxi!

Vamos, rápido.

Está templada, hermano. Ya te digo.

Cuando bajen los buñuelos, me doy un chapuzón.

Y a lo mejor yo contigo, fíjate.

Bueno, ¿qué, Antonio? Coño, chico, no dices nada, hombre.

¿Qué te parece todo en general? Me refiero a la casa, nosotros...

¿Que qué me parece, hermano? Me parece la leche.

Pero... Pero ¿qué?

Pues no sé, que me sorprende. No te jode, y a mí también.

El Matamulas, un miserable toda la vida

y luego resulta que era dueño de todo esto.

El que me sorprende eres tú aquí, Miguel, con tanta parafernalia.

¿Qué quieres decir con "tanta parafernalia"?

Pues ya me entiendes, Miguel. Ojo, se te ve como en tu casa, ¿eh?

Hombre, claro, es que estoy en mi casa.

Ya, ya sé que es tu casa, pero...

Pero ¿qué?

Espera un momento, Antonio, ¿tengo que avergonzarme de algo?

No, avergonzarte, no. No, para un momento.

Por favor te lo pido, Antonio. Es que...

quiero que sepas que aquí, en esta casa,

se trabajan diez horas diarias durante seis días a la semana.

Así que, no creo yo que tenga que avergonzarme de nada.

Hombre, si tú estás satisfecho, no. ¡Pues claro que estoy satisfecho!

Pero ¿y a ti qué coño te pasa?

¿Se puede ser comunista y vivir así?

¡Acabáramos! Con el comunismo.

Venga, Antonio, por favor, no seas antiguo.

Que yo solo te lo estoy preguntando. Pero ¿qué coño pasa aquí?

A ver si Fidel Castro vive en una chabola, ¿eh?

¿Tú eres feliz? Pues claro que soy feliz, Antonio.

Pues ya está. ¡Enormemente feliz!

¡Y las niñas también son felices!

¡Y Paquita también es feliz!

¡Toda la vida trabajando como una bestia!

Pues al final también le tocaba un poco, ¿no?

Hasta vosotros merecéis ser felices. Que sí, que ya.

Y no me irás a decir que María es más feliz

viviendo en San Genaro que aquí en Benidorm.

(Música)

¿Qué es eso?

Klaus, el vecino.

Ha instalado un dispositivo en la puerta del garaje

y cada vez que se abre y se cierra, pues suena la música.

Un tipo cojonudo este Klaus, y generoso como pocos, de verdad.

Y parece que le encanta la música deportiva.

Este es el himno del Bayer, no sé si el de Múnich o el de Leverkusen.

Pues será el Bayer de Munich, de Beckenbauer,

que ha ganado tres copas de Europa, Miguel.

Toma, sujeta esto, que voy a presentarme.

(RÍE)

¡Hola!

Yo Antonio. Ah, muy bien, muy bien.

Hermano de Miguel. Gracias. Tengas buen día.

Adiós. ¡Jao! Sí.

Es que es...

Cago en la leche, esta música me suena

a lo que cantaban los de la Falange, ¿no te acuerdas?

¿Cómo habéis tardado tanto? -Es que nos han seguido.

-¿Quiénes? No... No lo sé. No lo sé.

Uno llevaba máquina de fotografiar. Pero les hemos despistado.

¿Seguro? Sí.

¿Comemos? He preparado macarrones que he encontrado.

Estupendo, yo me encargo. Bienvenido.

Ahí está tu cuarto, es superchulo, ya verás.

Déjame, que te llevo...

-¿Cuánto tiempo nos vamos a quedar aquí?

-Pues dos días más o menos. -¿Y luego qué vamos a hacer?

-Ya veremos, hijo. Tiempo al tiempo. -¿No vamos a vivir con la abuela?

-No, de momento, no.

-Y en septiembre, ¿qué va a pasar con mi colegio?

-No lo sé, maitia. -Yo no quiero cambiar de colegio.

-Ya veremos. -Y yo no quiero irme a Canarias.

-¿Quién ha dicho nada de Canarias? -La abuela dijo.

-La abuela no sabe nada.

-La abuela lo está pasando mal por tu culpa.

-Tranquilo, déjame. -La gente no la saluda.

Eneko, venga, vamos a comer.

(HABLA EN EUSKERA)

¡Eh, chaval! Pero ¿qué haces empujando a tu madre?

¡No voy a poder con todo esto! Eh, eh, Koro.

¡Pero, madre mía, qué bonitas están estas niñas!

Vamos a la arrocería, pero mañana vamos a la playa juntos.

No, mañana tenemos clase de equitación.

¿Que dais clase de caballo? Sí.

A mí me gustan mucho los caballos. Es un animal muy noble.

El mío se llama Toño. ¡Cómo que Toño! ¿Toño de Antonio?

Sí. No, Toño de tío Antonio.

Ah. ¿Y María dónde está, madre?

La prima en su cuarto enfurruñada, viendo la televisión.

Vaya. Que se había empeñado en venir.

Ella dice que ya ella es mayor.

Bueno, pues ya tiene dos trabajos. Enfurruñarse y desenfurruñarse.

No. Vamos a ver a la prima, que no quiero que esté enfadada.

Adiós, niñas.

Con lo que le gusta a ella ver la televisión, ya verás.

Los pelos cómo le han teñido, si parece una sueca.

Qué quiere que le diga, a mí la casa no me gusta nada.

Pero Antonio hijo, reconocerás que la casa es muy grande.

Tiene de todo. Pues demasiado de todo, Herminia.

¿No ve que esta casa está puesta para que se vea el dinero?

Que le falta mucha categoría, mujer. Bueno.

Pero para este tren de vida tendrán que ganar mucho dinero.

Pues yo creo que no, Herminia, yo creo que no.

Mire, ¿ve aquellas dos torres grandes que hay allí?

La pequeña no, la de la derecha. Sí.

Allí tenía el Matamulas el chiringuito que vendió.

De ahí sacan el dinero, Herminia, no de lo que ganan.

Ah, ya, ya, ya. Pues mira, que lo disfruten.

Yo me alegro, ¿tú no? Yo también me alegro muchísimo.

Otra cosa es que no les tengo ninguna envidia.

Bueno...

Mira, nosotros somos gente normal y corriente.

No estamos hechos para estos lujos.

Otra cosa es el coche nuevo, que eso ya...

Se han quedado viendo la televisión. ¡Las niñas están monísimas!

¡Pero qué dices, Merche, por Dios! Están ridículas.

Y Paca parece una cabaretera, y mi hermano da una pena... ¿O no?

Pues a mí me parece que están monísimas.

Pero ¿cómo te van a parecer monísimas?

¿Por qué estás enfadado, por Dios?

Pero que no estoy enfadado, mujer.

Me da mucho coraje la gente que no sabe estar en su sitio.

Pues eso, aplícate el cuento.

Ya, tú como eres rubia natural no te das cuenta, pero es ridículo.

¿Te echo una mano? No. No te preocupes, siéntate, anda.

Ya se ha dormido. Estaba agotado. No me extraña.

Oye, perdona por lo de antes.

Todo esto es muy duro para él.

Me lo puedo imaginar.

Primero perdió a su padre

y después tuve que marcharme yo.

Voy a ver si intento dormir.

Mañana estoy citada para hablar de mi situación.

¿Con quién?

Con gente del Ministerio de Justicia y de Interior.

Tengo que comunicar que he vuelto.

Ya. ¿Te ponen alguna dificultad?

No, no pueden.

Me concedieron la amnistía en el 77, como a muchos.

Pero, eso sí, intentarán convencerme

para que haga una declaración pública,

pero no voy a hacer eso.

Supongo que a tus excompañeros no les haría ninguna gracia.

Dejar la organización no es como dejar un trabajo en una oficina.

Decir "adiós" y no volver más.

¿Tienes idea de quiénes eran los que me siguieron hoy?

Periodistas, seguro.

Si aparezco en la prensa estoy perdida, Carlos.

Ellos saben de sobra que no soy una chivata,

por ahí no tienen ninguna duda,

pero luego está lo otro,

el ejemplo que doy al marcharme. ¿Me entiendes?

¿Quién es Mikel Solaun?

¿Pues?

Tu suegra dijo que te acordaras de Mikel Solaun.

La organización lo mandó matar. Igual que a Pertur.

¡Joder, con tu suegra! Vio morir a su hijo.

Ninguna madre puede superar eso.

Yo tampoco podría, la verdad.

(Música disco)

Ay... Es que es precioso, ¿eh?

Muy bonito, Merche, y muy grande.

Ahora, te digo una cosa, ¿eh? Vivir aquí todo el tiempo, no sé yo.

¿Tú te imaginas en invierno cómo será esto?

Pues en invierno debe de ser estupendo, vamos.

Lo que pasa es que tú le ves pegas a todo.

Que no le veo pegas, Merche.

Hombre, no te voy a negar, que soy manchego

y me gusta más el clima de secano. Ya.

Y que el restaurante de mi hermano está muy en el centro,

pero hay que dejar el coche en el quinto pino.

Que no tiene el tío aparcacoches, Merche, será cabezón.

Con los cochazos que aparcarán ahí y no tiene aparcacoches.

Estás celoso. ¡No estoy celoso, Merche!

No estoy celoso. Ya.

Si te poner así, vámonos, que nos espera tu madre.

No seas bobo, hombre.

Mi madre está con Paquita, que le está enseñando la cocina.

Te voy a decir una cosa.

Cuando entremos ahí no quiero que estés de mal humor.

¡Y dale! No, y dale, no, que te conozco.

Ya sé que me conoces, Merche, pero estarás conmigo

en que un poquito de humildad no les vendría nada mal, ¿no?

Antonio, por Dios, que les va bien y es tu familia.

Deberías estar contento. Yo estoy contenta.

Tú porque eres una santa, Merche. No seas tonto, anda.

Que es que estás con el colmillo revirado.

Que no Merche, que no es eso, te lo juro que no.

Me conoces mucho, pero hay veces que aciertas y veces que no.

Y no estoy con el comillo revirado. Disfruta, hombre, mira, relájate.

Anda.

¿Qué? Venga, dame un beso.

Aquí, delante del mar.

Cómo te gusta a ti el mar, ¿eh?

Oye, tú... ¿Qué?

que lo puedes hacer mejor, ¿no?

Pues claro que puedo, Merche.

Si me lo pides así, claro que puedo. Ay, de verdad...

A ver. Antonio Alcántara...

Me has oído bien, ¿eh? Sí.

De buen humor. Sí.

Anda, vámonos. Vamos, anda.

Mira dónde está, justo enfrente del mar.

Es que en Benidorm está todo enfrente del mar, Merche,

no tiene mérito eso.

El aparcacoches, Merche, el aparcacoches.

Que hay que irse hasta la montaña. Anda, anda.

(Piano)

(CANTA EN FRANCÉS)

Buenas noches. Buenas noches, señoras, señores.

Bienvenidos a la arrocería de Anselmo.

Gracias, nunca me cansaré de agradecerles

que estén aquí compartiendo estas noches con todos nosotros.

Ay... Cuánto tiempo.

Caras nuevas cada día.

Y caras de toda la vida, caras que uno nunca olvida.

Qué bien le sienta este año su peinado, señora.

Con permiso de su esposo.

Y es que tiene usted

unos ojos

tan azules,

tan profundos,

algo así como...

(CANTA EN FRANCÉS)

-¿Qué os parece? Pues...

¡Impresionante! No sabía que mi hermano

era Charles Aznavour en persona. Más gordo, claro.

Yo no sabía que cantaba tan bien, desde luego.

Era su asignatura pendiente.

Lo llevaba dentro pero no lo sacaba. Y aquí lo ha soltado.

Ya... Visto lo visto, desde luego, aquí todo el mundo suelta algo.

¿Sabe cuál va a ser mi regalo para su cumpleaños?

Que grabe un disco.

Qué bonito, Merche, va a grabar un disco y todo.

Bien grabado, un disco con su orquesta y todo.

Me da igual lo que cueste.

Lo vamos a vender aquí, que a la gente le encanta, míralos.

Pues igual se hace famoso.

¿Cómo no se va a hacer famoso? Claro que será famoso.

Hombre, Miguel no tiene nada que envidiarle a Lucho Gatica.

No ponga esa cara. Le digo una cosa.

El año que viene, en el festival de aquí, de Benidorm,

Miguel Alcántara tiene que estar, aunque sea de palmero, ¿o no?

No sé por qué no, tío, porque los sueños hay que cumplirlos.

Claro, mujer.

Yo me voy a ir a la cocina porque hoy vamos muy lentos.

Sí. ¿Les ha gustado el local?

Bueno, es precioso. Sí.

¿Y la comida? Cinco estrellas.

Muy bien elegido el vino de la casa, Paca, muy bien elegido.

Claro que sí, tío, la familia es lo primero.

A mi negocio le va muy bien su vino porque a los extranjeros le encanta.

¿Verdad? Sí, sobre todo con sangría.

¿Con qué? Porque combina bien con la paella.

¿Esta muerta de hambre qué se ha creído?

¿Y tú, qué te has creído tú?

Nos invitan a su casa y nos dan todo lo mejor,

¿y cómo te estás comportando?

Pues porque me da vergüenza, Merche. Si es que estoy avergonzado.

A mí sí que me da vergüenza. Mira qué pinta mi hermano.

Qué pinta, con esa camisa, esa pajarita

y ese sombrero, que parece Don Pimpón, ¿o no?

Parece un hombre feliz. No seas ingenua, qué va a ser feliz.

Está manejado por esta. Cago en la leche.

Que te está pasando las pulseras por las narices todo el tiempo.

¿Qué se ha pensado esta?

Coño, que es la hija de Matamulas.

Hace dos años estaba en el pueblo con los mocos colgando.

Ya está bien, Antonio, ya está bien. Ya vale, hijo, ya vale.

Caramba, que te portas con tu hermano como Caín con Abel.

Vamos, hombre.

Te deberías alegrar de que le vaya tan bien.

Me alegro mucho, Herminia, ¿cómo no me voy a alegrar?

Anda, que... (CANTA EN FRANCÉS)

¡Bravo! Herminia.

(Aplausos)

¡Bravo, De Gaulle! ¡Bravo!

¡Bravo!

Gracias por estos cálidos aplausos que no merecemos,

pero que, sin duda, agradecemos mucho.

El maestro Fernando Ortiz al piano. Un aplauso, por favor.

¡Otra, otra! Con esto terminamos el show.

¡No, no, no, no, no! ¡De Gaulle, otra! ¡Otra, por Dios!

(TODOS) ¡Otra, otra! ¡Siéntate de una vez!

No, el maestro está muy cansado. Esto no es fácil, no.

Bueno, está bien. A ver si hay suerte, Merche,

y llueve sobre mojado.

A petición popular, tengo el honor,

junto al maestro Fernando Ortiz, de estrenar

un maravilloso bolero compuesto por él mismo

y que lleva por título

"Si me vas a dejar".

(Aplausos)

No me irás a dejar, Fernando. ¿Eh?

(TARAREA)

¿Merche? ¿Qué?

¿Eh? Nada, mujer, nada. Nada.

Estoy cansada esta noche, Antonio. Ya, pero...

Pero ¿qué?

¿No te apetece estrenar la cama de María Antonieta?

Me has hecho sentir muy incómoda. Mira que te lo dije antes de entrar.

Pero tú, nada. Porque eres incapaz de...

¿Incapaz de qué? De ser un poco generoso, un poquito.

No te preocupes, mañana será otro día, te lo prometo.

Y además, voy a ser muy bueno.

¡Ay! Que te he dicho que no, ¿eh?

Merche, ¿me vas a dejar así? ¿Así cómo? A ver.

Melódico Merche, melódico. (CANTA EN FRANCÉS) Melódico.

Pues mira, esta noche canta solo.

Me voy a dormir.

¿Así, sin más?

¿Y esa luz de ahí?

Pues no sé, la habrá puesto Luigi, el decorador.

A ver cómo se apaga.

Desde luego, muy bonita, pero...

Merche, a lo mejor es que la cama tampoco quiere dormir.

Qué tonto eres, de verdad.

Mi hermano es así. Y tú lo sabes perfectamente.

-Lo que sé perfectamente es que se ha puesto verde de envidia

nada más ver tu Mercedes. -Pero ¡por favor!

Porque le gustan mucho los coches, especialmente los Mercedes.

Mi hermano es como es. Bah.

-Está todo el tiempo soltando ironías

y mirando todo por encima del hombro, como un creído.

-Que no, Paquita, por favor, que eso no es verdad.

Mi hermano siempre ha sido así, nació así, no lo vas a cambiar nunca.

Y, si me lo permites,...

yo creo que estás sacando un poco las cosas de quicio.

-Yo les estaba esperando con toda la ilusión del mundo, Miguel.

-Paquita, no empieces. -¿Tú no has visto cómo se miraban

al enseñarles las letras de la piscina?

-¿Se miraban? ¿Estás metiendo a Merche en esto?

-Para ellos soy la criada de la familia.

-¡Ay por favor! ¡Eso no de verdad!

-Claro que es verdad, y no sé por qué,

porque él era un ordenanza y ella cosía pantalones, Miguel,

y ni siquiera han sido capaces de adaptarse al chalé.

-¡Basta ya, por favor, Paquita, te lo ruego!

Te lo pido por favor. Piensa en algo agradable.

-¿Qué agradable puedo pensar? ¿Que son unos clasistas

y que no me van a ver nunca como a una igual, nunca?

-¿Cuánta caja has hecho hoy?

En pesetas, contantes y sonantes, cuánta caja.

-Ciento setenta y dos mil.

-Ciento setenta y dos mil pesetas, redonditas.

Buena caja. (RÍE)

¿A que ya te encuentras mejor? -No.

No me encuentro mejor. -Sí.

Pero si te ha cambiado la cara. Anda, ven aquí. Ven aquí.

Ven.

Ven. Ay...

-No permitas que se burlen de nosotros, Miguel, por favor.

(Teclas)

¿Qué haces? Estoy escribiendo.

Ahora eres escritor, como yo.

Es una carta para mi madre.

¿Dónde está? Ha salido temprano.

¿Y una carta para qué? No te importa.

Me voy. ¿Adónde?

Me voy con la abuela.

No te puedes ir, ¿eh? Además, necesitarías dinero.

La abuela me dio 5.000 pesetas. A ver qué has puesto.

Esto no es para ti, idiota.

¿Idiota? ¿Tú quieres que te parta la cara o qué, chaval?

¿Y tú quieres que te tire la máquina por la ventana?

Deja la máquina donde estaba.

No quiero vivir con mi madre, quiero irme.

Nadie puede obligarme, y tú menos.

Mira Eneko, vamos a llevarnos bien. ¿Me oyes?

Si te quieres ir, te esperas a que llegue tu madre

y se lo dices a la cara. ¿Y si no vuelve?

¡Claro que va a volver! La última vez no volvió.

Tu madre está reconociendo que se equivocó,

y eso es de ser una persona inteligente.

O de cobardes.

Las cosas no se arreglan a tiros.

Y tampoco tirándolas por la ventana.

Deja eso ahí. Venga, anda...

¿Has desayunado ya?

¡Eh!

(Frenazo)

Tú, ¿cómo cruzas la calle así? Perdone. Perdone, lo siento.

Disculpe. ¿Estás bien?

¿Qué le pasa? Ven aquí, anda. Está asustado.

¿Usted conoce a este niño? Sí. Sí, sí, claro. Es... mi sobrino.

Es de pueblo y no está acostumbrado a la ciudad.

Es muy tímido, ¿sabe? ¿Y usted cómo va así por la calle?

Vivo ahí. He salido corriendo. ¿Este señor es tu tío?

No te estará molestando o algo...

¡Por favor!

Pues lléveselo a casa y cámbielo.

Y vístase.

Tranquilo, ¿vale? Vamos a casa a cambiarnos.

Hay que ver el tiempo que lleva ese hombre ahí con el castillo, ¿eh?

Qué paciencia.

Pero qué bonito le está quedando.

Ay... Tenía razón Paquita, ¿eh?

Está la playa de bote en bote, es que no cabe un alfiler.

Pues yo estoy divinamente, vamos. María se lo está perdiendo.

María tenía sueño, ya vendrá mañana.

Además con ese piscinón que tienen, ya me dirás tú.

No sabe nada la niña.

¿Qué pasa, que tampoco estás a gusto aquí?

Que sí, Merche, que yo estoy muy a gusto, mujer.

¡Qué! Te quejarás de paisaje, ¿eh?

Pues no, no me quejo Merche, está estupendo.

Estupendo. De verdad...

¿Te vienes a bañar?

No, me voy a quedar aquí leyendo, que hay una noticia de Disneylandia.

De Disneylandia, ya, ya.

Eres lo más bonito de esta playa. No te quejes.

¡Mientes muy bien!

Mercedes, ten cuidadito, hija.

No te metas muy dentro, no me hagas sufrir.

Pero si está buenísima, madre.

Métete solo hasta donde yo te he dicho.

Antonio, hijo, que te va a dar tortícolis.

No tuerzas tanto el cuello.

¡Anda, mire, Herminia! ¡Mire lo que pone aquí!

¿Anda, esos son Miguel y Paquita? Sí, en la arrocería.

Dice que hacen veladas musicales.

Bueno, musical sí que es verdad, ¿eh?

Eso es cosa de Paquita, seguro.

Pues sí, ya la conocemos, ya sabes cómo es.

Mi hermano es un calzonazos.

Bueno, él ya es mayor, y él sabrá lo que hace.

No me diga usted, hombre, con esas chaquetas amarillas,

ese pelo, las niñas en el hipódromo ese.

Que no es mi hermano.

Bueno, déjalo en paz, hombre, déjalo en paz.

Eh, oiga, oiga, ¿Qué hace usted? ¿Yo? Pillar sitio.

¿Cómo que pillar sitio? Delante de mí, con dos cojones.

Me va usted a poner un chiringuito. Bueno, hay espacio, ¿no?

-Paco, por favor. Vamos a ver.

Que he venido a primera hora, que no estaban ni las gaviotas,

solo estábamos mi suegra, mi mujer y yo,

para buscar sitio y me pone usted un chiringuito.

Perdone, la playa es de todos. No se me ponga usted gallito.

El que se está poniendo gallito es usted.

Se ha puesto en mi sitio, joder. Dice que me pongo gallito, el tío.

¿Algún problema, papá?

¿Cómo que...? Ah, es su papá.

¡Me cago en la leche! Cambie esto.

Que hay espacio para todos. ¡Que saco el brazo a pasear!

¡Antonio! Póngalo donde estaba.

Que no me da la gana, hombre. ¡Antonio! ¡Mercedes!

Que no te lo doy, me cago en la le...

Cago en la... ¡Eh, oiga! Pero ¿qué hace?

¡Ay, Señor!

Pero... Hala, coño.

Pero ¿tú estás loco o qué?

¿Estás loco o qué?

(Puñetazo)

¡Ahí va! Pero... Por Dios...

(Radio)

¿Tienes lavadora?

Sí, claro.

Trae, anda.

No se lo digas a mi madre. Tranquilo, no se lo pensaba decir.

¿Tú has visto "Los Goonies"? ¿Qué son "Los Goonies"?

Una nueva película, la acaban de estrenar.

Creo que está muy bien.

Si quieres vamos esta tarde al cine a verla.

Yo no soy un cobarde.

¿Quién ha dicho que seas un cobarde?

Es que igual lo piensas después de esto.

¿Después de qué? Después de que me he meado.

Tener miedo no es de cobardes.

Los valientes también tienen miedo.

¿A ti te gusta ser español?

Sí.

Bueno, no sé, nunca me lo he planteado, nací aquí.

No me queda otra.

Yo soy vasco.

¡Claro que eres vasco! Solo vasco, nada más.

Ahí te equivocas.

Eres muchas más cosas además de vasco.

Gracias, Danilo.

Ah, era mi mayordomo. Bueno, tía, es que no te lo puedes ni creer.

¿A que no sabes desde dónde te estoy llamando? ¡Desde el jardín!

Es que tienen un teléfono de esos sin cable, ¿sabes?

Y, bueno, una casa que es demasié. Y una piscina.

Y Benidorm...

Pues Benidorm es que es precioso, parece Nueva York.

¿Y tú qué tal?

¿Y tu hermanito? Ya. -¿Naranjada?

-Espera un momentito. Sí, por favor.

Bueno, Gala, te dejo, ¿vale? Después te llamo.

-María, María.

-Abraham... Pero ¿tú qué haces aquí? -No digas nada.

Yo antes vivía aquí. Ahí arriba, mi habitación.

-Pero, ¿tú no estabas en Madrid? -No.

Estoy en Alfaz pasando unos días con mis abuelos.

Mis abuelos tienen un perro que se llama Canelo.

-¿Y qué haces aquí?

-He venido a por mis cosas, porque aquí hay cosas mías.

-Ya. -Porque la bruja nos echó.

-¿Qué bruja? ¿Mi tía Paquita? -No, no.

Técnicamente no es tu tía, prima segunda.

Su madre y la tuya eran primas. -Pero está casada con mi tío.

-Le he rayado el coche antes. -¿A mi tío?

-Sí, muy temprano, con esto. Luego me he ido a nadar.

A esa hora no hay nadie y me puedo bañar desnudo.

-Ah.

-¿Señorita? ¿Puedo retirar el desayuno?

-Sí, por favor, Imelda, gracias.

-Si me pillan los filipinos me echan. Se lo ordena la bruja. Es perversa.

Esto es mío. Esto es mío.

-¿Quién es? -Es mi madre en el bingo.

-¡Qué guapa está aquí! -Es muy guapa mi madre, muy guapa.

-Este soy yo.

-Qué rico.

No, no éramos ricos, éramos pobres.

Yo no tenía bicicleta.

-¿Esto es lo que te querías llevar? -Sí. Mis fotos. Y...

Y el balón del Mundial, el Naranjito. Firmado por Arconada.

¿Qué? ¡No! ¡No, no, no, no, no! Mi....

¡No, no, cago en diola! ¡Lo ha reventado ella, la bruja!

-No, ¿por qué? No lo sabes. -Sí, es perversa. Ha sido ella.

Se va a enterar, se va a enterar la bruja, se va a enterar.

(Motor)

¡Viene Paca! ¡Viene Paca, María! -¡Tranquilo! Tranquilo.

-¡Viene Paca! -Tranquilo, ¡tranquilo!

Yo me voy para adentro, ¿eh? Me molesta mucho la arena.

Y tú también. Ve a descasar, anda, pesado.

¿Cómo se te ocurre? Para un día que podemos pasar en la playa.

¿Encima le das la razón a él, Merche?

Pero, vamos a ver, ¿quién tenía prioridad?

Yo, que he estado hoy a las 7:30 de la mañana cuidando la playa.

Que eres un majadero, hombre.

Por favor, no me llames majadero encima, que me duele la cabeza.

(Claxon)

Mira, otro descerebrado.

(Claxon)

Que ya te hemos oído.

(Claxon)

¡Antonio! ¡Sorpresa, sorpresa!

Ya verás, ya verás.

Vas a ver las ventajas que tiene vivir en la costa.

Mira lo que te he conseguido en la lonja de Benidorm, ¿eh?

Y no solamente es esto, hay cabrachos, lubinas, doradas...

De todo, Antonio, de todo.

Ah, y te tenía que decir una cosa, una tontería.

La próxima vez que saques el coche del garaje,

pon un poquito de cuidado, porque... ¿Y eso por qué?

Hombre, pues porque me le has hecho un rayón.

¿Yo? ¿Qué rayón? Joder, sí.

Este rayón, Antonio. ¿Esto?

Esto, esto. Esto no lo he hecho yo, Miguel.

Pues qué curioso, porque anoche el coche estaba en perfecto estado

y al cogerlo, resulta que me he encontrado con este rayón.

Que no he sido yo. Bueno, pues nada, no quiero discutir.

Se habrá rayado el coche solo. ¿Cómo se va rayar el coche solo?

¿Tú eres tonto o qué? Lo habrás chocado con algo, joder.

No lo he chocado con nada, Antonio. Lo trato con mucho mimo.

Este coche es la niña de mis ojos.

Que no me extraña, Miguel, si es mucho coche para ti.

Hoy estás un poco tocacojones.

Joder, porque me acusas de cosas que no hago.

¿Cómo quieres que esté? Y encima me han partido la cara.

¿Qué te ha pasado?

Un encontronazo con un imbécil de tu pueblo.

¡Coño, como el coche! Joder, qué pesadilla, de verdad.

Qué obsesión con el coche y con la mierda.

Danilo, deje eso que tiene usted entre manos,

cójame esta caja de pescado y me la lleva al frigorífico.

Me hace usted dos paquetes: uno para el restaurante

y el otro se lo prepara a mi hermano a la plancha.

Y a las tres y media en punto, me conecta usted la depuradora

porque entre servicio y servicio,

pienso solazarme un rato con mi señora.

-Ahora lo hago, señor.

-(TELEVISIÓN) "Hace tiempo que se viene hablando

de la posible instalación en nuestro país de Disneylandia.

El principal competidor es en estos momentos Francia.

Para conseguir que el futuro parque se instale definitivamente aquí,

el gobierno español ha enviado..." -Hola.

Hola. ¿Qué? ¿Qué tal, cómo ha ido?

Agotada.

¿Qué tal el crío? Se ha dormido después de comer.

¿Y qué tal se ha portado? Digamos que bien.

Chico duro, ¿eh? Chico duro.

Es como el aita, que iba para aizkolari.

Cuéntame, qué.

Pues no sé, no sé muy bien qué decirte, pero...

Creo que hay luz al final del túnel.

¿Qué te han dicho?

Mira. En el Ministerio me han dado esto.

(LEE) "Los refugiados vascos se ven en la desagradable obligación

de denunciar la grave responsabilidad de Koro Zabaleta

al volver de su exilio en Bélgica".

¿Qué piensas hacer?

No sé. Me han ofrecido protección,

pero esa no es la clase de vida que quiero para mi hijo.

¿Y los de la organización?

Si no llamo la atención, me dejarán tranquila.

Espero.

Lo dices con la boca pequeña.

Bueno, entonces ¿qué, cuál es el plan?

Voy a montar un hotel.

¿Cómo que un hotel?

Un hotel pequeñito, como los que hay en Francia.

Tranquilo, con buena comida, en el campo, o...

No sé, o en la orilla del mar, que abras las ventanas y se vea.

Me parece una idea cojonuda.

En algún rincón donde no nos conozca nadie.

Koro.

¿Sabes lo que necesitáis tu hijo y tú? "Los Goonies".

¿Qué? Cine comercial.

Sí, cine de aventuras. No se piensa, solo se disfruta.

La fórmula secreta para que Eneko y tú volváis a ser madre e hijo.

¿Qué haces con el detergente?

-Ya verás. Ya verás, ya verás. -Abraham, ¿adónde vas?

¡Abraham! Abraham, ¿qué vas a hacer?

Abraham, ¿qué vas a hacer?

¿Adónde vas, Abraham?

Yo me voy, Merche.

Me voy a Sagrillas porque yo aquí no soy feliz.

¿Tú sí? Pues yo sí.

Si dejaras de amargarme las vacaciones, claro.

Pero, vamos a ver, lo que yo veo ¿no lo ve nadie?

¿Quieres que te diga lo que veo yo? Sí, sí, dímelo.

Un hombre que tiene envidia de la felicidad de los demás.

Que no, que no es envidia, Merche. Lo que tienen aquí es petulancia.

¿Sabes lo que significa petulante? Me lo sé de memoria.

Petulante es quien presume en exceso o de forma ridícula

de sus actos o sus cualidades. ¿Quién? Mi hermano.

Pues debe de ser una cosa genética. Anda, coño, ¿por qué dices eso?

Callate, ¿eh?

Mira, mira qué rayones han quedado, mira, ¿sabes por qué?

No se puede meter el cristal de Bohemia, en el lavaplatos,

hay que lavarlo a mano, mujer.

No sé para qué os tengo si tengo que estar pendiente de todo.

-¡Ay, mis pequeñas vestidas del tenis ya!

Un besito a mamá antes de iros. Ven aquí, mi vida. Ven aquí. Ven.

Pasadlo muy bien.

Imelda, no te quedes ahí, que llegan tarde al tenis.

Venga. Una cosa os voy a decir, ¿eh? Nada de pararse a comprar chucherías.

Por favor, que luego no cenan, ¿estamos?

Muy bien. Ale, corred.

Venga, hala. Gracias, Imelda.

Tía, tiene usted suerte de no tener servicio

porque al final no dan más que disgustos.

Tampoco exageres, Paca, es servicio.

Bueno, yo los veo muy buena gente y muy serviciales.

Lo son, yo no digo que no lo sean, pero son muy lentos,

hacen lo que quieren y se pasan el día bebiendo cerveza.

¿Cerveza? Cerveza. Pero no sabe qué cantidad.

Paca, qué actividad tienen las niñas, ¿no?

Yo solo de verlas me canso.

Es que tienen unas habilidades para los deportes extraordinarias.

Y hacen vela también.

Que por cierto, había pensado que podíamos apuntar a María,

que navegando se hacen buenas relaciones.

Hombre, eso es verdad. Y el colegio, ¿qué? ¿Eh?

Aquí hay un colegio buenísimo, bilingüe,

y las niñas empiezan en septiembre.

Eso sí que le vendría bien a María. En eso tiene razón.

¿Y si nos damos un bañito? A estas horas el agua está estupenda.

Sí, que esta mañana no nos hemos podido bañar.

¡Joder!

Vamos a ver, tíos, a ver si nos animamos un poquito.

¿Vamos ahí, después del baño, a ver los pisos de la torre?

-La piscina está casi lista.

Mira. -Mire tío, lo que le decía.

¿Ve lo que está construido? Buenísima.

Pues no ha hecho más que empezar. Paca, no podemos invertir.

Que tenemos que sacar el reserva y concentrar ahí los esfuerzos.

Si necesitan un préstamo, nosotros... No necesitamos nada.

No, solo si lo necesitaran... No necesitamos nada,

que no somos muertos de hambre, hombre.

(Motor)

¿Eso qué es? ¿Eso?

Eso...

Eso es la depuradora. ¿La depuradora?

Las piscinas, el mundo de las piscinas,

es otro mundo, Antoñito.

Me estoy planteando muy seriamente

climatizar todo este recinto para el invierno.

Miguel, te lo tengo que decir, chico, es que no pareces tú.

¿Qué quieres decir con que no parezco yo?

Pues eso, que no pareces tú, coño.

Ah, ¿no? No.

¿Y qué se supone que tendría yo que hacer

para llegar a parecerme a mí mismo? Pues ser el de siempre.

O sea, un tío encabronado con la humanidad, ¿no?

Amargado con la existencia humana.

Vamos, lo que viene a ser tu vivo retrato.

Ser consecuente, Miguel, coño.

Parece que te ha poseído el espíritu de Torrebruno, ¿no te ves, payaso?

Antonio, por Dios. Pero...

-¿Sabes lo que te digo, Antonio?

Que a tomar por culo la bicicleta, ¿eh?

Esto se ha acabado. Nosotros lo hemos intentado.

-Estábamos muy ilusionados con que vinieran.

Si nosotros también estábamos ilusionados con venir.

Ya veo a mi tío cómo ha venido con el colmillo torcido.

-Bueno, Paquita, ten cuidado.

-Hombre, que ha venido a criticarnos y a juzgarnos.

-Paquita, por favor. No te embales. -¿Sabes qué le pasa a mi tío?

Lo que le pasa es que no puede soportar

que yo haya conseguido en esta vida

todo lo que él lucha para conseguir.

Pero ¿qué has conseguido tú, alma cándida?

Te ha caído todo del cielo, como la lluvia.

Me ha caído del cielo, ¿y? ¿No será que me lo merezco?

Bueno, ya está bien, que esto es horrible, de verdad.

Que nos vamos a arrepentir.

Para ustedes yo parece que sigo siendo

la sobrina del pueblo que llegó a su casa

con una mano delante y otra detrás. No digas eso por Dios.

Y es que para mí, ustedes han sido lo más de lo más toda mi vida,

y para una vez, una vez, que yo podía darles algo de lo que yo tenía,

es que llegan y son todo desaires.

Y yo... Yo pisaba el suelo por donde ustedes besaban.

-Paquita, es al revés.

-Bueno, pues yo besaba el s... Pisa...

Dios mío, pero ¿qué es esto? -Pero... ¿Y esto qué es?

Parece espuma.

Pero ¿qué hace toda esta espuma en mi piscina?

Esto es la depuradora, Miguel.

¡Primero me rayas el coche y ahora me contaminas la piscina!

Y ahora... Ahora... -Ha sido Abraham.

-¿Abraham? ¿Abraham, el hijo de esa señora?

-Sí, ha estado aquí esta mañana. -¿Qué ha venido a hacer?

-Venía a recoger unas cosas suyas. -¿Recoger cosas suyas? ¿Qué cosas?

-Unas fotos y una pelota. ¿El hijo de Olga?

Sí. Esta era su casa. -Esta era la casa de mi padre.

-Pues dice que les has echado.

Y que te has portado muy mal con ellos.

-¿Yo? Pero ¡si les he regalado el Bistrot!

¡Si se lo hemos traspasado gratis, sin hacer nada!

Pero ¿por qué nos lo pagan así?

-Paquita, por favor, reflexiona. Este niño, Abraham, no está bien.

-Sabe perfectamente lo que hace. ¡Y mañana mismo les echo del bar!

-¡Paquita! -¡Sí, Paquita siempre es la mala!

¡Paquita es muy mala, pero ya estoy hasta las narices de todo esto!

¡Que se vaya todo el mundo de mi casa!

-¡No te vayas! Pero ¿dónde vas, Paquita?

¡Paquita, que te vas a matar!

¡La piscina, Miguel! -Tiene tanta densidad esta espuma...

-Molaba un montón Gordi. Pero el más listo era el chino.

El chino sí sabía. Y el gigante... Me he reído mogollón con él.

¡Eh, eh, eh, oiga! Oiga, que lo he pedido yo.

Claro que sí.

Está el metro ahí al lado. ¿Vamos andando?

No, no, mejor en taxi. Es más discreto.

-Oye, Carlos.

¿Qué? ¿Ese no es el mismo coche de ayer?

-¡Hostia, no quiero que hagan fotos! ¡Meteos dentro! ¡Meteos dentro!

¡Oiga!

¡Eh, oiga, oiga! ¡Pare, pare! ¡Eh!

La madre que me parió... ¡Pare!

Es que yo no me quiero ir.

Ya lo sabemos, ya lo has dicho 20 veces.

¿Y no puedo quedarme aunque sea yo sola?

Este no es tu ambiente, hija. ¡Sí que es mi ambiente!

Yo cuando sea mayor quiero vivir aquí.

¿Nos vamos a ir así, sin despedirnos?

Bueno, si hubieran querido despedirse, ya habrían salido.

Bueno, yo voy a entrar a despedirme, vosotros haced lo que queráis.

No, y yo voy contigo. Bueno...

De verdad...

¿Qué?

¿Ya habéis recogido todo? Pues sí.

Miguel, esto no me parece bien.

Es que no me parece ni pizca de bien.

Eso dígaselo a mi hermano. Eso, tu hermano, tú lo has dicho.

Parece mentira, con lo mucho que os habéis querido siempre.

Y ahora... Déjelo, Herminia. Déjelo.

No, Antonio, no lo dejo.

Es el dinero, el puñetero dinero.

Y la envidia, tanto presumir, y tanto darse postín,

como si fuerais dos niños pequeños, por Dios, que sois personas mayores.

Vamos, se me caería la cara de vergüenza.

Venga, abrazaos. ¡Sí, hombre, sí!

Eso. Vamos...

Miguel, abraza a tu hermano. Que me abrace él. No te digo...

¡Qué le abraces te digo! ¡Ay, joder!

Venga...

Anda, porque si no...

Ay... Ya está. Ya está.

Te voy a decir una cosa de todas formas.

Que te quede bien claro que yo no te he rayado el coche.

Nada. Bueno, pues eso.

¡Tíos! Por favor, no se vayan, así. No se vayan así.

Yo estoy destrozada, y no he podido dormir en toda la noche.

Yo tampoco he pegado ojo.

Nosotros lo único que queríamos era...

era gustarles. Anda, de verdad.

Será posible...

¿Qué nos está pasando, Antonio?

No sé, debe de ser culpa mía. No, no, es culpa de todos.

No, no, es culpa mía y fundamentalmente mía,

porque soy un rencoroso, un soberbio y celoso, Miguel.

Y es mucho peor que ser petulante, que es lo que tú eres.

¿Cómo? Te voy a decir además una cosa.

Con lo del 300E color... Visón.

Visón. Me has tocado en un sitio muy delicado,

y sabes que ahí me duele, lo sabes perfectamente.

Claro, Antonio, lo sé perfectamente, pero si te lo dije el primer día.

Antonio, si te quieres dar un garbeíllo con el Mercedes,

pues me lo pides, yo te dejo las llaves.

Pero si a mí no se me caen los anillos por conducir

el coche de reparto de la bodega.

Y si lo quieres rayar otro poco más, no te preocupes.

Pero si está demasiado nuevo. Que no lo he rayado yo, Miguel.

No importa, que tengo seguro a todo riesgo.

-Tía, si es que usted es lo que más quiero en este mundo.

Después de mis hijas, claro.

-Espero que me pongas detrás de mi cuñada en la lista.

Anda, no seas tonto. Miguel.

Pero usted sabe...

que yo siempre he querido ser como usted.

Y hasta me he teñido el pelo de rubio como una tonta.

Pero si tú estás preciosa de todas formas, hija.

¿Le gusta como me queda? Claro que sí.

¡Danilo! ¡Imelda!

Nos quedamos. ¡El equipaje de los señores!

Claro que sí, nos quedamos.

"El verano es una estación propicia para olvidarse de todo,

pero a la vez es un tiempo en el que nuestros cuerpos y nuestras almas

sufren trastornos difíciles de controlar:

nos deshidratamos, nos quemamos, nos intoxicamos,

pillamos hongos, otitis, nos devoran los mosquitos,

nos pican las medusas y los golpes de calor alteran nuestra conducta".

Bueno, ¿qué? Al final Madrid ha estado bastante bien, ¿no?

No ha estado mal del todo.

¿Canarias?

No, a Euskadi.

¿Lo has pensado bien?

A Eneko no le puedo hacer esa faena. Ya.

Y tú, ¿vas a estar segura allí?

Segura no voy a estar en ningún lado,

pero, bueno, el tiempo lo cura todo.

¿Y qué pasa con el hotel?

Pues ya he pensado un sitio donde ponerlo.

¿Lo dices de verdad?

En cuanto lo tenga abierto, te invito.

Por favor.

Eres una gran persona, Carlos.

Cuídate mucho, ¿eh?

Cuídate tú.

(HABLA EN VARIOS IDIOMAS)

Con todos ustedes, "El Tiro Liro".

(Piano)

# Arriba con el tiro liro liroli,

# y abajo con el tiro liro lero. # ¡Todos!

# Arriba con el tiro liro liroli,

# y abajo con el tiro liro lero.

# Era el baile de moda en los cuarenta

# y ahora, en los ochenta, enrolla mucho más. #

¡Vamos arriba!

# Era el baile de moda en los cuarenta

# y ahora, en los ochenta, enrolla mucho más.

# Lo bailan los vejestorios

# y los que le dan al chupete.

# Lo bailan los vejestorios

# y los que le dan al chupete. #

Voy a llamar a Carlos, a ver si a estas horas lo pillo.

Venga.

# Arriba con el tiro liro liroli,

# y abajo con el tiro liro lero. # ¡Todos!

# Y arriba con el tiro liro liroli,

# y abajo con el tiro liro lero. #

(Televisión)

-(TELEVISIÓN) "Buenas tardes.

La activista de ETA Koro Zabaleta, conocida como Garoa,

fue asesinada ayer tarde a las 17:45 en plena calle,

en presencia de su hijo de 13 años.

La mujer paseaba por la calle cuando, según testigos presenciales,

un hombre se le acercó por la espalda y, sin mediar palabra,

le efectuó tres disparos, uno de ellos en la cabeza.

...charco de sangre.

Los servicios de emergencia que se desplazaron hasta el lugar

solo pudieron certificar su muerte e intentar calmar el llanto del niño.

(Teléfono)

Koro, que vivía desde hace unos años exiliada en Bruselas,

(Teléfono)

acababa de regresar a Euskadi, acogida a las medidas de reinserción

propiciadas por el Ministerio del Interior,

e intentaba rehacer su vida en su tierra natal".

(Contestador)

"Hijo, que no hay manera de localizarte.

Que ya está bien, cariño.

¿Cómo estás?

Nosotros estamos bien, estamos aquí como unos rajás con los tíos.

Bueno, no sabes la casa que tienen.

Cariño, dentro de unos días es el cumpleaños de tu abuela,

que cumple 86 años.

Nos haría mucha ilusión que vinieras".

Y a tu padre, también.

Ya está bien, que lleváis mucho tiempo,

tenéis que arreglar las cosas.

¿Me has oído?

Hazlo por mí, hijo.

Anda, te llamo esta noche y me dices algo.

Adiós. Te quiero mucho.

# ...y ahora, en los ochenta, enrolla mucho más.

# Era el baile de moda en los cuarenta

# y ahora, en los ochenta, enrolla mucho más.

# Lo bailan los optimistas

# y los que lo ven todo negro.

# Lo bailan los optimistas

# y los que lo ven todo negro.

# Y se baila en el pico de una rama,

# también en una cama y encima del colchón.

# Y se baila en el pico de una rama,

# también en una cama y encima del colchón.

# Y arriba con el tiro liro liroli... # ¡Vamos, vamos, vamos!

¡Sí, señor!

-(TODOS) # Y arriba con el tiro liro liroli,

# y abajo con el tiro liro lero.

# Y era el baile de moda en los cuarenta

# y ahora, en los ochenta, enrolla mucho más.

# Y era el baile de moda en los cuarenta

# y ahora, en los ochenta, enrolla mucho más.

# Arriba con el tiro liro liroli,

# y abajo con el tiro liro lero.

# Arriba con el tiro liro liroli,

# y abajo con el tiro liro lero.

# Era el baile de moda en los cuarenta

# y ahora, en los ochenta, enrolla mucho más.

# Era el baile de moda en los cuarenta

# y ahora, en los ochenta, enrolla mucho más.

# Arriba con el tiro liro liroli,

# y abajo con el tiro liro lero.

# Arriba con el tiro liro liroli,

# y abajo con el tiro liro lero. # ¡Vamos, para acabar!

# ...de moda en los cuarenta

# y ahora, en los ochenta, enrolla mucho más.

# Era el baile de moda en los cuarenta

# y ahora, en los ochenta, enrolla mucho más. #

(HABLA EN VARIOS IDIOMAS)

  • T18 - Capítulo 319: 'Tiroliro'

Cuéntame cómo pasó - T18 - Capítulo 319: 'Tiroliro'

09 mar 2017

Agosto, 1985. Antonio, Mercedes, Herminia y María viajan a Benidorm invitados por Paquita y Miguel, que allí disfrutan de un nivel de vida que impresiona a Antonio. Carlos, por su parte, ha acogido en Madrid a Koro, su jefa en Bruselas, que negocia con el Gobierno su vuelta de su exilio.

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  1. Myriam

    Excelente serie y producción. ODIO a Antonio (papá). AMO A DOÑA HERMINIAAAA!!! Muchos besos le mando desde MÉXICO. ¿¿¿¿¿¿

    07 jul 2017
  2. Monica Formozinho

    Me encanta todos... saludos de Sao Paulo-Sao Paulo- BRASIL,

    27 mar 2017
  3. Edna

    No se pueden ver pero no sólo esa serie ninguna y no sé cómo habilitarlas nuevamente

    25 mar 2017
  4. John

    No consigo verlo! Solo la foto ! Porque?

    21 mar 2017
  5. Julio Gurrea

    Este es uno de mis programas favoritos que gracias a la television por satelite puedo disfrutar desde los Estado Unidos en la Florida.

    15 mar 2017
  6. Rafael

    No consigo ver mas que la foto de inicio y el sonido sigue sin video....¡¡¡¡ no se ve !!!!!

    14 mar 2017
  7. Elena Gonzalez

    Que capitulo , sin duda el mejor de la temporada . Me ha gustado mucho que se hayan ido a Benidorm , me acuerdo la primera vez que vieron el mar . Un capitulo muy bonito y un sueño hecho realidad para los Alcántara , también me ha gustado ver de nuevo a Paquita y Miguel .Me parece que Antonio es un envidioso pero como dice Carlos , Antonio Alcántara es una persona con la que es fácil discutir pero imposible no querer . Y PORFI HECHAR YA EL MALDITO ANUNCIO , DEL JUEVES QUE VIENE !!!!!!!!

    13 mar 2017
  8. Cristina

    El capítulo 318 no tiene audio ,así que no lo he podido ver,desearía solucionen ese problema ,yo lo miro en mi tablet,miro cuéntame,desde hace más de 15 años,soy una fan de la serie,vivo en Argentina ,un saludo para todos los excelentes artistas de la serie,un gran beso.Cristina de Banfield, Buenos Aires ,Argentina

    13 mar 2017
  9. Marcos

    Una auténtica pena... Llevo toda la vida viendo Cuéntame cómo pasó y en este capítulo 319 "Tiroliro" (y los anteriores de esta temporada) ha hecho que pierda mi pasión por la serie. No sé cual es el motivo, si audiencia, económico, dirección, el escándalo financiero..., pero el montaje, el guión e incluso la interpretación que estoy viendo en esta temporada no está a la altura de una serie y unos actores como los de Cuéntame. Marcos T.

    11 mar 2017
  10. HLMSTB

    Se volvió a habilitar éste rincón (la semana pasada no estuvo). Cómo me reí con éste episodio. Desde ya que Benidorm no es la misma después de 16 años. María aún no había nacido y ésta vez no estuvieron Inés, Tony y Carlos. Y ni que hablar sobre Paquita y Miguel: quién diría a lo que llegaron dos otrora paletos. Claro que la abundancia de dinero los volvió algo horteras y con vulgaridades también. Y éste Antonio, que siempre quiere más, que casi nunca soportó que gente cercana a él, tenga más cosas, además de ser un buscapleitos. La de reproches familiares que volaron... Carlos: que le haya dado refugio a su ex jefa en Bélgica y a su hijo, habla muy bien de él. Qué horrible la persecución con cámaras fotográficas, Pero ahora el Eneko, el hijo de Koro, hijo se quedó huérfano de padres. El capítulo se pasó volando y lo disfruté mucho. Gracias otra vez y hasta la próxima.

    10 mar 2017