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Subtítulos de Cuéntame cómo pasó - T9 - Dolores, angustias y remedios - Capítulo 148

Cuéntame,... ...tú que has vivido... ...el despertar... ...de un tiempo que nos cambió. Volverás... ...a ser un niño... ...al recordar... ...las largas tardes de sol. Háblame de lo que has encontrado... ...en tu largo caminar. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. Sentirás... ...el dulce abrazo... ...de aquellos padres... ...que dieron todo por ti. El sabor... ...del primer beso,... ...todos los sueños... ...que tú querías cumplir. Es lo que tienes que hacer. ¿Y si no estoy de acuerdo? Pues lo haces. (TV) "Buenas tardes". ¿No tengo derecho a opinar? ¡Callaos! Ponle la servilleta. "Se hace público el siguiente comunicado". "En el curso de un proceso gripal, el jefe del estado... ...ha sufrido una insuficiencia coronaria aguda... ...que evoluciona favorablemente y ha comenzado la rehabilitación... ...y sus actividades". "Hoy recibió al Presidente,... ...con quien mantuvo una conversación de 45 minutos". "Según se ha hecho constar..." ¿Una crisis coronaria? Un arrechucho al corazón. A su edad, yo creo que ya está preparando las maletas. Tiene una salud de hierro y además, no es tan mayor. Eso me gustaría verlo. Timbre Voy yo. A ver quién es. Come, cariño. Es Desi. Hola, Carlos. ¿Te has enterado? Se ha muerto Franco. Que no, que le ha dado un arrechucho al corazón. Me lo ha dicho un representante. ¿Y qué sabe él? Lo sabe todo. Le ha puesto los electrodomésticos. A lo mejor es verdad. A lo mejor lo dicen para preparar a la gente. A ver si va a tener razón el representante. A ver. ¿Quieres tomar algo? No, gracias. ¿A quién vas a llamar? A Tony, al periódico. Seguro que en "Pueblo" lo saben. Diario "Pueblo". Sí, un momento. ¡Tony! -¿Dígame? Hola, papá, dime. Hasta arriba de trabajo. Entre la marcha verde y Franco... Sí, sí. No, eso es un bulo. Está mal, pero no es para tanto. -¡Tony! Está saliendo. -Te dejo, tengo mucho trabajo. Muchas gracias, hijo. Otra cosa. Si hay alguna novedad, nos avisas. Gracias, hijo. ¿Qué? Un bulo. Claro. ¡Qué dices! Que te fagorices. Me han dicho que está embalsamado. Vivito y coleando. Grave debe estar. Si no, no lo hubieran anunciado. ¿Y ahora qué va a pasar? ¿Vas a ir a comprar provisiones? Tú ríete. Ya verás cuando se acabe la comida. Tiene razón. Yo voy a cerrar la tienda. Sí, hombre, igual te rompen los cristales. ¡Pues no sería la primera vez! No va a pasar nada. ¿Cómo que no? No hay más que matanzas de militares y huelgas. Voy a ver si sabe algo la monarquía. Adiós, Desi. ¿Ya estamos como antes de la guerra? Sí, estamos como antes de la guerra. No se acuerdan. Pero se está repitiendo. Son unos desmemoriados. "En ese otoño del del 75, los españoles nos debatíamos... ...entre la incertidumbre y la esperanza". "Nadie sabía qué pasaría. Todos tenían sus teorías sobre el futuro". "Nadie me preguntaba, pero yo era el único que lo sabía". Están Franco y doña Carmen en la cama y doña Carmen le dice: -Como te escuche Tinín... -Pronto aprende. -Tienen gracia los chistecillos. -Estamos de guasa. -No está la cosa para guasa. -¡Qué mala leche tiene! -Sí. -Haz bromas del Príncipe. -Yo no consiento que nadie se burle de su alteza real en mi presencia. -Cuidado, que está aquí el conde de Romanones. -Reíros. Ya vendréis. -Miguel dice que la monarquía aquí no durará. -Ahí le ha dado el francés. Le llaman Juan Carlos, el breve. O Juan Carlos de bobón. Sí, este tío no tiene dos dedos de frente. -Estás cometiendo un delito de lesa majestad. -Muerto de miedo me tienes. -La culpa es mía por tratar con plebeyos. -¿Qué pasa, eres aristócrata? -No me gusta presumir de títulos. No sé si os he contado... ...que mi bisabuelo estaba emparentado por parte de madre... ...con un grande de España. -Perdone, somos unos plebeyos ignorantes. -Somos indignos de estar ante vuestra presencia. Me voy a la facultad. Voy a llegar tarde. Ten cuidado, porque hay cada lío... Yo no me meto en líos. Espabilad, que llegáis tarde. Sí, ahora me llevo a la niña. Luego iré a ver a Alfredo. Bueno. Antonio. Antonio. Va a venir la asistenta que nos recomendó Severiano. ¿Eh? Como si nos hiciera falta. ¡Ay, Dios mío! No empecemos, que no damos abasto. Yo no digo nada. Lo que vosotros decidáis. Pues eso. Le tendrás que enseñar la casa, dónde están las cosas. La fregona y la escoba están en el lavadero. Los trapos y la lejía, debajo de la pila. Me bajo contigo. La ropa blanca está encima de la lavadora, que la planche. ¿Eh? Vámonos. Vamos, que llegamos tarde. La cebolla es escarcha... ...cerrada y pobre. Escarcha de tus días... ...y de mis noches. Hambre y cebolla. Quiero mi escarcha... ...grande y redonda. Desperté de ser niño. Nunca despiertes. Triste llevo la boca. Ríete siempre. Siempre en la cuna,... ...defendiendo la risa... ...pluma por pluma. Vuela niño en la doble... ...luna del pecho. Él triste de cebolla,... ...tú satisfecho. No te derrumbes. No sepas lo que pasa... ...ni lo que ocurre. Tu risa me hace libre,... ...me pone alas. Soledades me quita,... ...tras él me arranca. Boca que vuela,... ...corazón que en tus labios... ...relampaguea. Es tu risa... ...la espada más victoriosa. Vencedor de las flores... ...y las alondras. Rival del sol. Por venir de mis huesos... ...y de mi amor. Timbre ¡Voy! Buenas tardes. Remedios Guerrero, empleada del hogar. ¿Cómo dice? Remedios, empleada de hogar. Soy Antonio, dígame. Vengo de parte de don Severiano. Remedios, perdone, sabía que venía. Se me había olvidado. Pase. Me ha dicho que las cosas están ahí dentro. A ver si están juntas. ¡Sí, aquí están, Remedios! La salud de Franco,... ...mermada por décadas... ...de servicio a la patria,... ...nos afecta a todos. Tengo que contarte algo. -Ya lo sé, Franco ha muerto. No, está vivo. No, me lo ha dicho mi padre. No, es una mentira. Mi padre no miente. -Con mano férrea. Hola. ¿Ha pasado algo? Lo entierran pasado mañana. ¿A Franco? No se ha muerto. -Lo han dicho por Radio Pirenaica. -Lleva dos días muerto. No quieren que salgamos a la calle. En el periódico de mi hijo, dicen que sigue vivo. Está muy grave. -Su hijo trabaja en "Pueblo". -¿Hacemos más caso a esos fascistas? "Pueblo" será lo que sea. Pero mi hijo no es fascista, que quede claro. Te oye y te mata. -Trabaja para el periódico oficial de los sindicatos verticales. ¡Mi hijo no es fascista! -Si está muerto, celebrémoslo. ¿Qué hay que celebrar? -La muerte del dictador. Yo no celebro ninguna muerte. -¿Te gustaría que viviera? No he dicho eso. -Opresión, hambre y miseria. ¿Hambre y miseria? ¡Tú qué sabes lo que es eso! -Déjalo, Mercedes. No. ¿Has oído? -La batallita de la abuela. ¡Ninguna batallita, la verdad! Hambre es lo que vivimos aquí hace 30 años. -Gracias al caudillo, somos millonarios. No sé si gracias al caudillo. Pero vivimos mejor que antes. Porque somos unos, grandes y libres. Pues no. Mi marido y yo, no te rías, hemos trabajado como burros. Él, desde los 12 años y yo, desde los 14. No teníamos un padre que nos pagara la universidad. Somos burgueses, hijos de papá. -Jugamos a ser revolucionarios. Me lo has quitado de la boca. -¿Tú qué te has creído? -Es una reaccionaria. ¿Una reaccionaria? -Sin insultos. Vámonos. Vámonos, Mercedes. ¿Has oído lo que me han dicho estos niñatos? Están nerviosos. Deberías aprender a callar. ¿Por qué? Porque no está el horno para bollos, Mercedes. Vámonos. Exceptuando a los Reyes Católicos, a Viriato y al Cid,... ...no ha habido una figura más importante en España... Lo que te quería contar... ...es lo que va a pasar en España cuando la palme Franco. -¡Qué pesado! Que ya la ha palmado. Para ti la perra gorda. Lo que va a pasar ahora. ¿El qué? Mira. Nos asegura el mejor regalo: la paz... ...y la seguridad de los españoles. Encabezando el alzamiento... -El libro rojo. ¡Chist! ¿Te lo ha dado Azucena? No, mi hermano. Yo de ese libro no entiendo nada. Solo habla de campo, flores, árboles. Tonto, habla en metáfora. ¡Ah! -Sabe percibir las inquietudes y necesidades reales... ...de nuestro país. Aquí cuentan cómo ganar una revolución. La seguridad de todos. Es lo que tendremos que hacer los maoístas. ¡Alcántara! ¿Quién es el español más importante del siglo XX? Eh... ¿Massiel? ¡Silencio! ¡Silencio! ¡Fuera! ¡He dicho silencio! Adelante. Antonio. ¿Qué pasa, Curro? Necesito un par de días de permiso. Lo que me faltaba. ¿Quieres vacaciones? No, qué más quisiera. Están haciendo redadas y están cayendo muchos compañeros. ¡Ah, bueno! Quieres unos días para esconderte. Pues sí. Tómatelos, qué te voy a decir. Pero escóndete bien. Gracias, Antonio. Te lo descuento. O lo recuperas con horas. Lo que me pidas. Aquí haces mucha falta. Gracias. De nada. -¿Por qué no cerramos un par de días? ¿Por qué vamos a cerrar? Por lo menos, hasta después del funeral. ¿Qué funeral, Paulino? Franco lleva una semana muerto. ¿Te lo ha dicho el marqués de Villaverde? No, mi cuñado, que trabaja en la diputación provincial. Por lo menos, una semana. ¡Dios mío, una semana muerto! ¡Joder! ¿Adónde vas, Antonio? Al Pardo inmediatamente. ¿A qué? Si lleva una semana muerto, habrá que rezar un responso. ¡Qué ingenuidad! Me voy a "Criterio". Luego vuelvo. ¡Qué susto, me lo he creído! Pues sí, Alfredo. Hasta mis nietos se ríen de mí. Si hubieran vivido lo aquello... Hemos vivido demasiado. No digas eso. Es verdad. Los jóvenes miran al futuro y nosotros... Ya empezamos. No, yo solo digo que... No quiero oírte hablar así. La vida es muy bonita. Ya lo creo. Y más si se está bien acompañado. Herminia. Me gustaría vivir algunos años más. ¿Solo algunos? Los suficientes como para vivir en un país normal. ¿Piensas ir al extranjero? No, mujer. ¿Qué hago en el extranjero? ¡Ah, bueno! Llevo toda la vida viendo cómo los españoles nos odiamos y nos matamos. Me gustaría una España en la que todos nos respetáramos. ¿Me entiendes? Perfectamente. Aunque no nos pusiéramos de acuerdo, pero que hubiera respeto. Dios te oiga. -Se ha acabado la hora de la visita. Bueno. Tengo que ir a recoger a mi nieta. Hasta luego. Hasta luego. Gracias. Yo ya le he dicho a mi Luis. Si vienen los comunistas, nos vamos. -¿Al pueblo? -Al exilio. -No es para tanto. -Claro que no. En el extranjero se vive muy bien, aunque lavar y marcar es carísimo. -Y lo hacen mucho peor. Solo hay que verlas, parecen teñidas con pintura. -Eso es verdad. Pili, ¿qué sabes de tu novio? -Pues nada. Están acuartelados por la marcha verde. -Lo que le faltaba a Franco. -No me extraña que le dé un patatús. -Y ya veréis cuando no esté. Le echaremos en falta. -A nosotras qué nos importa quién mande. -De eso nada, monada. Si llegan los comunistas, me quedo sin negocio. -¿Como en Rusia? -Claro. Y no creas que las comunistas se depilan. -¡Qué manía os ha entrado con las comunistas! Cuando muera Franco, todas monárquicas. -Ya lo veremos. -Pues claro. Con la pinta que tiene Juan Carlos. -Lleva razón. Que el rey tenga ese porte. -Eso sí es un príncipe. Pasamos de Franco, que gobierna por la gracia de Dios... ...a un rey que gobierna por la gracia de Franco. Eso acabará mal. No te equivoques. Eso dice el populacho. Lo sabe todo el mundo. Mira, Antonio. La gente de la calle no sabe nada. Hay que oír a los enterados, los que manejan los hilos del poder. ¿De qué hemos hablado? Ya me he enterado de lo de los militares. Lo del búnker del Pardo. Pero luego está la monarquía, el padre, el hijo. Me lío. Tú y mucha gente. Pero esa es la única salida. ¿De qué monarquía estamos hablando? El marido de Carmencita, el padre de Juan Carlos. Ese lo tiene muy difícil. ¿Por qué? Es al que le toca. Pero los del exilio... ¿Carrillo? Carrillo y los demás. No saben lo que pasa. Siguen dorándole la píldora. Da lo mismo el padre que el hijo. No es lo mismo. Que sí, que venimos de Franco, que nadie se lo cree. Se lo creen lo que tienen que tomar decisiones. Las personas con dos dedos de frente sabemos que es la única solución. La dictadura está acabándose. Se acabó. Los militares no consentirán otra república. Yo no digo eso. ¡Ah! No nos queda otra. No, señor. ¿Y Juan Carlos es capaz de gobernar? Te parece un poco cortito. No, eso lo has dicho tú. Pero ha estado a la sombra de Franco y aquí hay mucho buitre. Vuelves a equivocarte. Ese muchacho, Juan Carlos,... ...es más largo de lo que creemos. Está convencido de que necesita el apoyo de la derecha civilizada... ...y de la izquierda blanqueada o acabará como su abuelo. En el exilio. Pasamos de ser demócrata cristianos a monárquicos de pura cepa. Pues mira, eso es. Más que monárquicos, juancarlistas. Juancarlistas, de momento. ¿No va a haber rey? No. Cuando muera Franco, va a llegar la revolución. -¿Bailamos? -Venga. Con los momentos que estamos viviendo y solo pensáis en bailar. -¡Qué pesado te pones! -Es solo un baile. Mao no bailaba. ¿Ni en su cumpleaños? No. -Pues vaya muermo. Ahí os quedáis. Va a empezar con el levantamiento de los campesinos oprimidos. ¿Los pueblos? Claro. Hay que adoctrinar al campesinado. Vamos a Sagrillas. ¿A tu pueblo? Ni loco. ¿Por qué? Son unos bestias. Si vamos con este libro, nos sacuden. Vete a bailar. -Josete, ven. ¿Y usted quién es? ¿Qué hace usted aquí? Remedios, empleada de hogar. ¡Ah! La asistenta que nos recomendó Severiano. Yo me llamo Herminia. Se me había olvidado que venía. Mi yerno ya... ¿En esta casa hay judíos? ¿Cómo dice? Que si hay judíos. ¡Por favor! Somos cristianos. ¿Y masones? Oiga, ¿qué se ha creído usted? Somos gente de orden. Pues no lo parece. ¿Cómo dice? Está todo manga por hombro. Parece una casa judeomasónica. Ayer tarde limpié y esta mañana también. Orden y limpieza, doña Herminia. ¿Cómo? ¡Orden y limpieza! Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa. Anda, hija, merienda. ¿Sabes quién es Susana? La hija de un general. Y Ricardo... El de la boina. Su padre es dueño de medio Jaén. Niños ricos que se las dan de revolucionarios. Peor sería que estuvieran pasándoselo bien. Se preocupan de lo que pasa. Dan unos gritos, unas carreras con los grises... ...y van a casa a que la criada les sirva la cena. Conozco a muchos de esos. Algunos se comprometen. Y acaban en la cárcel. Y sus papás les sacan. Y a otros no, Mercedes. No se puede generalizar. Bueno, pues habrá de todo. Tú les ves a ellos... ...como unos niños bien y ellos a ti,... ...como una señorona de derechas. ¿Una señorona de derechas? ¿Para ellos qué significa eso de reaccionaria? Parecía un insulto. Lo contrario de progresista. Los progresistas quieren que la sociedad cambie. Que sea más justa. Los reaccionarios, al contrario. No cambian nada. Eso es. ¿Me guardas esto? La policía hace redadas. Aquí hay nombres de compañeros que la policía no debe encontrar. La policía ha estado en mi casa. Y mi hijo está fichado. -Documentación, por favor. Pueden continuar. Gracias. -Dame, ya la guardo yo. No, te la guardaré unos días. Gracias. ¡Pero Remedios, por Dios! Más tranquila, le va a dar algo. No, doña Herminia, en la lucha contra la suciedad no hay descanso. Un momento, aquí de suciedad nada. A lo mejor no se da cuenta. La mugre es como el comunismo. ¿Cómo el comunismo? Sí. Se cuela por todas partes. Y se la combate siempre Pues ahora que lo dice... Solo pienso en eso. Ya lo veo, ya. Oiga, doña Herminia. Dígame. ¿Nos vamos a quedar huérfanas? Yo soy huérfana hace muchos años. No, digo si le pasa algo al Generalísimo. Franco es como mi padre. No lo sabía, pero me lo puedo imaginar. ¡Ay! ¿Riesgo? No, riesgo ninguno. Ya le he dicho a Diego que si hubiera problemas no te lo pediría. Tu nombre no va a aparecer en ningún lado. ¿Quedamos frente a la puerta de El Pardo? Muy bien. Gracias, te estoy muy agradecido. Hasta ahora. -Tony. -Dime. -Han llegado las declaraciones de Hassam. ¿Era la enfermera? -Sí, he quedado con ella. -Donde pones el ojo, pones la bala. -Es prima de un amigo. -Ya, la prima. -Y la necesitamos. -La chica tiene razón, es un poco arriesgado. -Es muy arriesgado. Pero nadie cree lo de los partes médicos. -Ni ellos. -Necesitamos una fuente dentro. -Pero ten cuidado. -Claro, no soy tonto. -Si la pillan se le cae el pelo. "Avance informativo". "Según el último parte, la situación clínica de su Excelencia... ...ha mejorado". "Ha remitido la insuficiencia cardiaca". Carlos. Estamos en la mesa. Calla. Voy. ¡Sh! A ver si despiertas a tu hermana. Venga, siéntate. ¿Te has lavado las manos? Sí. "Doctores López García, Gómez Antilla, Castro Fariñas..." Timbre "19 personas, entre ellas varias mujeres,... ...han sido detenidas..." -Paquita. -Hola, Miguel. -Pasa, pasa, mujer. Pasa. Pasa. ¿Qué haces aquí? ¿Quieres tomar algo? -No, gracias, no. Es que con todo lo que está pasando... -Desde luego la cosa está que arde. -Yo estaba nerviosa en casa. Pili y Loli habían salido. Y me he dicho: "Me acerco a casa de Miguel..." -Me parece muy bien. -Claro. A lo mejor me podía quedar aquí a dormir. -¿Aquí?, bueno. -Pero juntos no. -Paquita, por favor, lo que tú quieras. Anda, entra siéntate. ¿Te sirvo algo, una copa de coñac? -¿Coñac? No, no. -Un caldito, lo acabo de hacer, está buenísimo. ¿Un caldito? -Un caldito sí. -Te tomas un caldito con un chorro de coñac y verás qué bien duermes. Siéntate y ponte cómoda. El caldito. Bueno, hija, yo me voy. No tienes que ir todas las noches. Ya, hija. Pero es que esta tarde le he visto más cansado. Cada uno tiene su familia. Si no, ¿para qué sirve la familia? Yo sé que a él le gusta verme allí. Te pasas la noche allí y vienes reventada. En esas butacas del hospital duermo tan ricamente. La abuela es más solidaria que vosotros. ¿Lo dice tu amigo Mao Tse Tung? ¡Hijo, por Dios! Punto en boca. Bueno, pues me voy. Espere, la llevo yo, Herminia. Antonio, yo cojo un taxi. No, mujer. No vas a encontrar un taxi a estas horas. Ten cuidado. A estas horas no está ni mi hermano. Bueno. Yo la llevo. Vamos. Hasta mañana. Hasta mañana, madre. ¿Tony? -¿Elsa? -Sí. Oye, ¿seguro que aquí no va a sospechar nadie? Hay policías por todos lados. -No, pensarán que soy tu novio y que vengo a buscarte. ¿Vamos? Mira, no pensaba venir, ¿sabes? -Tu nombre no va a aparecer. -No es eso. La policía se ha llevado a una compañera. -¿Otra enfermera? Dicen que sacaba una foto de Franco. Y que una revista le había dado mucho dinero, no sé. -No te pido que hagas fotos. -No imaginas las medidas de seguridad que hay. Hoy me han registrado el bolso. -Solo quiero que me mantengas informado. ¿Cómo está? -Mal, muy mal. -Decían que mejoraba. -Más o menos lo han podido estabilizar. Pero sigue grave. El marqués y doña Carmen insisten en que no pasa nada, que se recuperará. Y que no hay que alarmar. -Pero no sale, ¿no? -¿A su edad? Resulta que soy una reaccionaria. Pues has tenido suerte. Porque la última palabreja de moda es fascista. O militas en un partido de izquierda... ...o eres un fascista. Yo voy a la universidad a aprender y nada más. Para eso se va a la universidad. Eso pienso yo. Eso mismo pienso yo. ¿Y a ti qué te pasa últimamente? A mí nada. Estás más raro... Ven aquí. ¿No será por lo de Franco? ¿Por lo de Franco? Puede que tenga algo que ver. Nunca has sido franquista. Ya lo sé, pero estoy pensando mucho. ¿Tú crees que Franco sabrá el poco tiempo que le queda? Si tiene la cabeza clara todavía, sí. ¿Y se arrepentirá de toda esa gente que murió? ¿En la guerra? Y después. ¿A qué viene eso ahora? Mañana es el aniversario de la muerte de mi padre. No me acordaba. A mí también se me ha olvidado estos dos últimos años. Pero este no. Este no. Será por todo lo que pasa. Eso fue en la guerra, hace muchos años. 39 años, Merche. Hace 39 años. Pero esta vez no se me quita de la cabeza. Mañana me voy a levantar muy temprano. Voy a recoger a Miguel y nos vamos a Sagrillas,... ...a ver la tumba de mi padre. Me parece bien. Muy temprano. Apaga la luz. Pobre Eusebio. ¿Ya te has vestido? Espera, te preparo el desayuno. No tengo tiempo. Al menos un café. Si no salgo ahora, se me va a hacer tarde. Abrígate, en Sagrillas hace frío. No te preocupes. Ten mucho cuidado. Sí. No vuelvo tarde, no te preocupes. ¡Joder! ¡Jolines! ¿Todavía estás así, Miguel? ¿Son ya las siete? Las 7:30, ya teníamos que estar en la carretera. ¿Has hecho café? Me acabo de despertar. Vaya día que eliges para dormirte. Ahora entiendo. Paca, ¿qué haces aquí? Hola, tío. He venido a dormir, con todo lo que pasaba, yo estaba sola y... Por si venía la policía, ya lo sé. A mi hermano le va a entrar un lumbago. Yo no digo nada. Cada uno hace lo que quiera. ¿Te hago café o qué? Sí, prepara un café, a ver si me visto. Lávate la cara y espabílate. Vamos a preguntárselo a Cervan. Vale. Buenos días. Buenos días. -Hola. ¿Se ha muerto Franco? Callaos. Qué manía tenéis con que muera el Caudillo. -Cuando murió Carrero nos dieron tres días devacaciones. A lo mejor con Franco nos dan una semana. Por lo menos. -Hay que pensar más en el país y menos en las fiestas. Por el luto. No sé si sabéis que está al llegar el gran día. Cuando se muera. No, el día que suba al trono nuestro monarca. El día que ese sea rey. La monarquía es el futuro. A ver si os enteráis. Aquí viene. Aquí lo dice todo. "ABC", eso no lo compra nadie. -Solo leemos "Bandera Roja". -Ese tebeo no lo tengo yo, no. Aquí dicen cosas buenas. Que hay que educar a los monárquicos del futuro. Eso ni regalado, anda ya. Adiós. Ya vendréis cuando sea conde. Conde de San Genaro, ¿no? ¿Conde de San Genaro? Me gusta. Señor... Caballero... A sus pies, señora. Perdona que no te haya advertido. Pero Paquita se presentó en casa. Ya, quería cobijo. No, Loli y Pili habían salido. Se había quedado sola. Con todo lo que pasa... No sé por qué te doy tantas explicaciones, coño. No digo nada, hermano. Entre mi hijo y tú esa casa es un lupanar. ¡Qué cosas tienes, de verdad! Tú ya eres muy mayor. ¡Y dale con la edad! Que no digo nada. Pues no digas nada. La verdad es que con todo lo que está pasando... ...se me ha ido el santo al cielo. El viaje, el divorcio, los chicos. Se me había olvidado lo de padre. Pero cuando recuerdo lo que me contaste hace dos años... Quién lo hizo y por qué lo hizo, joder. En Sagrillas mataron gente por las dos partes. Y algunos eran inocentes, como padre. Pero eso no justifica lo que le hicieron. Ya lo sé, hombre. Y le mataron al principio de la guerra. Y fue un asesinato. Por el que no ha pagado nadie. Y ni podemos decirlo en voz alta. De momento, no. Y lo peor es la impotencia que se siente. Saber quién lo hizo y por qué. Y no poder hacer nada. ¿Y qué quieres hacer? Yo qué sé, algo. No es el tiempo de la venganza, Miguel. No. hay que esperar a que se muera Franco. Cuando acabe la dictadura habrá justicia para todos. La democracia es eso, ¿no?, justicia para todos. Sí, pero igualdad ante la justicia para todos. En eso tienes razón, hermano. Tenemos que contactar con la dirección del comité maoísta. ¿Con los jefes chinos? Sí, pero con los de España. ¿Qué hago, les escribo? No, si son clandestinos... ¡Ah, claro! Viven escondidos. Sí. Azucena sabrá qué hacer. -¡A sus sitios! ¡No quiero oír ni una mosca! Después de clase vamos a buscarla. Pues sí, Miguel. Sufrir sufrimos todos. Sufrió todo el país. Pero a unos muertos los enterraron con monumentos y a otros... Como si no existieran. Claro. Los caídos por Dios y por España y los otros. Como en el metro. ¿Cómo? El metro y los autobuses, ¿no te acuerdas? Había asientos para caballeros mutilados. Todavía los sigue habiendo. Unos eran caballeros mutilados y otros eran jodíos rojos. Pues esto es. Yo no sabía ni que estaba aquí. Un día me lo contó Anselmo y me vine. Ahí. Detrás de la tapia. ¡Joder! ¡Cuánta gente habrá enterrada aquí! Pues según Anselmo, quince, Miguel. Entre ellos, dos tíos suyos. Después de la guerra hubo una redada en Sagrillas y... Los fusilaron aquí, los taparon y hasta hoy. Esto debe saberlo toda la comarca, ¿no? Lo sabía toda la provincia. Esa es la vergüenza. Lo sabía todo el mundo y nadie hizo nada por lo que pudiera pasar. Por lo menos a padre pudimos enterrarlo en un cementerio. Sí. Cuántas fosas como esta habrá en toda España. Pues imagínate. A una por cada pueblo como este. Pues por lo menos mil. ¿Y crees que esto se podrá llegar a perdonar algún día? Sí lo creo, Miguel. ¡Qué ingenuo eres! ¿Por qué? Esto es una dictadura. Aunque se muera el viejo van a seguir mandando los mismos. Pues arreglamos esto o yo el futuro lo veo muy negro. Y no me gusta eso para mis hijos. Vamos a ver a padre. Están ahí. ¿Seguro que son ellas? Sí. Hola. -Hola. ¿Y Azucena? -Hoy no ha venido. -Estará enferma. ¿Vendrá mañana? -No, ¿le doy algún recado? -Sí, necesitamos hablar con la dirección. -¿Qué dirección? Nada, tonterías de mi amigo. Nosotros nos vamos. ¿Estás tonto o qué? Casi nos metes en un lío. No he dicho nada. ¿No? -Oye, ¿para qué queréis ver a Azucena? -Porque quiero bailar con ella. -Conmigo podéis hablar, ¿eh? Soy su amiga. Azucena no va a venir estos días por precaución, ¿entendéis? -Sí. -Le diré que queréis hablar con ella. -Vale, gracias. Gracias. Adiós. Todo este estudio va a afectar a la nota final. Entonces, u os implicáis o me meto que... Hola. Hola. -Hola. -Venga, vamos. ¿No quieren tratarse conmigo? No tiene importancia. Acompáñame al despacho. He pensado en lo que me dijiste y tienes razón. Son jóvenes y no tienen culpa de haber nacido donde han nacido. Claro que no. Qué tonta he sido. He vivido esto con mi hijo. ¿Se politizó en dos días? Todo el día hablando de política. Antonio y yo no le entendíamos, discutíamos con él. Por eso hoy quería hablar con más calma. Ayer estábamos nerviosos con lo de la muerte de Franco. Otro día será. Sí, ya hablaréis otro día. ¿Siguen diciendo que soy reaccionaria? Sí, bueno, más o menos. ¿No me quieres decir lo que están diciendo? No, mujer. Dímelo, no me voy a enfadar. No pensaba decírtelo. Pero te vas a acabar enterando. Se les ha metido en la cabeza que eres una informante. ¿Una informante? ¿Una informante de qué? ¿De quién va a ser? De la policía. Anda, vamos. ¿De la policía? ¿Cómo pueden decir que soy informante de la policía? Lo que me faltaba. No dicen que lo seas. Lo piensan. El marqués y doña Carmen se empeñan en que no pasa nada. -Lo imaginaba. Lo mantendrán vivo como sea. -Eso seguro. -¿Qué tal está el ambiente por los alrededores? -¿De El Pardo? -Sí. -Mucha gente, curiosos, periodistas. Lo normal. Está normal, sí. -¿Qué pasa? ¿No es lo que te esperabas? Creías que sería como el Palacio de Invierno. -Hombre. La masa proletaria jugándose la vida para matar al dictador. -Joder, tanto como eso no. -Pero casi. No podías esperar que Franco llegara a morirse tranquilamente en su cama. Como cualquiera. -Eso no me lo hubiera imaginado nunca. -Ni que hubiera tantos españoles que le estuvieran agradecidos. Ni que su agonía afectara a tanta gente. -No creo que haya muchos españoles ni agradecidos ni afectados. -Pues te equivocas. Aunque no nos guste, esa es la realidad. Y lo sabemos. -Todos somos ricos y felices gracias al Caudillo... -Yo no digo eso. Soy periodista, mi trabajo es contar la realidad día a día. -Pero eso no significa... -Contamos lo que pasa. Y los políticos cuentan lo que les gustaría que pasara. Esa es la diferencia. -¿Qué me quieres decir con eso? -Lo que te digo es que vas a tener que elegir. -¿El qué? -Si quieres ser periodista... ...o político. Anda, lárgate. Tengo mucho trabajo. No te pongas así. ¿No? Dicen que soy una espía de Franco, eso sí que es muy grave. Ya te lo he explicado. Están todos medio paranoicos. Alguien corre la voz y todos se lo creen. ¿Y tengo que callarme? Pues no. No, no hacer ni caso. Te harán el boicot unos días y se olvidarán del tema. Yo no he venido a esto a la universidad. Ya lo sé, Mercedes. Debí quedarme en mi casa. No digas eso. Sí, ¿qué hago aquí a mis años? Aprender. No, este no es mi mundo. No me extraña que piensen que soy una extraterrestre. No te preocupes de lo que digan. Tú a estudiar. Lo demás ni caso. Venga, vámonos a clase. Venga, vámonos. Esta no viene. Solo llevamos aquí diez minutos. Me muero de hambre. Te he dicho que esa palabra no la usamos. ¿Hambre? ¿Mao no pasaba hambre? Sí, pero se aguantaba. ¡Ah! -Documentación. ¿Os he asustado? No. -Qué va. -No debisteis preguntar por mí en el instituto. Teníamos que hablar contigo. ¿Para qué? -Danos instrucciones. -¿No lo sabéis? Hasta ha salido en los periódicos. Ha caído el comité de Castilla. -¿Dónde? No, tonto. Han detenido a nuestros dirigentes. ¿Y qué vamos a hacer? -Yo, de momento, desaparecer. ¿Desaparecemos contigo? No. Os vais a casa a esperar. ¿Y la revolución? En esto momento no se dan las condiciones objetivas. Las condiciones. -Objetivas. -Bueno, yo me tengo que ir. Pero volveré a ponerme en contacto con vosotros. La lucha continúa. Claro, la lucha continúa. -Muerte y victoria. Ya está. ¿Qué diría padre? ¿El qué? ¿Qué diría padre de todo esto que está pasando? Pues vete a saber, Miguel. Padre no era de los que guardaba rencores. No, todo lo contrario. Lo perdonaba todo, por eso lo mataron como a un perro,... ...por confiado. Ya, pero hay cosas que no se deberían perdonar nunca. Pues yo creo que sí. Hay que perdonar lo que sea. ¿O no estás perdonando tú? ¿Y también hay que perdonar a los asesinos? Pues claro, porque están todos muertos. Y a los que no está muertos les quedan dos misas. A ti parece bien lo de borrón y cuenta nueva y a empezar de cero. Yo no he dicho eso, Miguel. Una cosa es perdonar y otra olvidar. Y no hay que olvidar ni perder la memoria. Porque entonces sí le estamos traicionando. Entonces sí. Voy a rezar un "Padre Nuestro" para madre. Padre Nuestro que estás en los cielos,... ...santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánoslo hoy. Y perdona... Cuatro rosarios llevo rezados hoy, doña Herminia, cuatro. ¡Qué barbaridad, cuatro! Cuatro y los que me quedan por rezar. Va usted a aburrir a la Virgen con tanto rosario. De eso nada. El Caudillo se merece los que hagan falta. Si usted lo dice... Le debo mucho al Caudillo. ¿Y eso? Mire, yo tenía 23 hermanos. ¡Virgen Santa! Sí, como lo oye. A mis padres les gustaban los niños. Ya se nota, ya se nota. Tal y como estaban las cosas en aquellos tiempos,... Aunque los mayores ya trabajábamos,... ...pues nada. No alcanzaba el dinero. Natural. Un día, el milagro. ¿Qué milagro? El milagro. Nos llevan a El Pardo. ¿Al palacio? Nos dieron... El premio de natalidad. ¿Nos vio en el Nodo? No, intuición. Pues sí. Mire, el Generalísimo nos va saludando a todos. Y se para delante de mí. Como si le tuviera aquí mismito ahora. Yo iba muy bien lavada, muy bien peinada. Mi vestido muy bien planchado. ¿Y sabe lo que me dice? Buenos días. No, me dice: "Qué chica más limpia y más ordenada". Ojalá todas las chicas españolas fueran como tú. Tal cual. Mire usted, me quedé... Hay cosas que la marcan a una para siempre. ¿Verdad? Y usted que lo diga. Y Ud. que lo diga. Desde ese día... Orden y limpieza. Orden y limpieza. Mamá, ¿qué haces? Buscando una cosa que he perdido. ¿El qué? Una agenda que había metido en un sitio. Y no la encuentro. ¿De la universidad? Sí, una agenda de la universidad. Es una agenda negra ribeteada en cuero, ¿la has visto? No, pero yo he perdido unos libros. ¿De qué, del colegio? Sí. A ver si están aquí. ¡Qué raro! ¿Se puede saber qué hacéis? No encuentro una agenda que había guardado. Y yo unos libros. De texto. En esta casa ahora hay un sitio para cada cosa. Es una agenda muy importante. Y los libros. ¿Los has visto? No. Pero la Generalísima seguro que sí, preguntadle. Estoy segura de que la guardé ahí y ahora no está. ¿Cree que es sitio de dejar una agenda? Pues yo no... Vamos a ver. ¿Dónde se guardan las agendas? Pues... En la mesilla de noche. ¿No? ¡Qué tonta! ¿Cómo no lo he pensado? Salvo que la escondiera, claro. ¿Esconderla? ¿Por qué voy a esconderla? En asuntos matrimoniales no me meto. Oiga, un respeto. Y tus libros, ¿qué? No los encuentro. Vamos a buscarlos. Venga. ¿Dónde habías metido esos libros? A ver, que me entere yo. No me acuerdo. ¿Es normal guardar los libros debajo del colchón? Debajo del colchón... Pues se me habrán caído. Los libros donde corresponden, con otros libros. ¿Este chino tan raro quién es? Este... ...es el Franco de los chinos. Así me gusta, hijo. Que tangas buenas lecturas. En todos los países hace falta un caudillo. Y que lo diga. Te voy a dar yo a ti. Mao Tse Tung. Tony. ¡Joder, está todo cortado! -¿Qué haces aquí? -Llamó Elsa, no puede venir. -¿Por qué? -No puede salir de El Pardo. -¿No ha dicho nada más? -Que ya te llamaría, pero hoy no puede verte. -¿Solo eso? -Nada más. Estaba nerviosa, no podía hablar. -El teléfono está intervenido. -No, llamaba desde una cabina. -Y el del periódico también. -Quizá le pasa algo. -Si la hubieran pillado, no hubiera llamado. Quizá haya una buena noticia. -¿Ha muerto? -Si no, le falta poco. -Vale, tengo el coche ahí. (IMITA A FRANCO) Después de 40 años del mismo Movimiento,... ...vamos a cambiar de movimiento. Es de cuando Franco era cabo. ¿Cómo le llaman? Patas cortas. El quinto polvo. ¿Por qué? Porque no hay Dios que lo eche. ¡Eh! ¡Me cago en la leche, ese es bueno! ¡El quinto polvo, lo que piensa la gente! ¡Ay, Dios mío, quién nos oyera! "El equipo médico de Franco dice..." Está consciente, su estado es estable... ...después de la tercera autopsia. Firmado, el equipo médico habitual. ¿Qué pasa, no os ha gustado? A mí sí. No sé de qué os reís, no tiene gracia. -Eso ha sido muy macabro. Es muy divertido. ¿Cuento otro? No, de Franco no. -Sí. No cuentes otro. Las paredes son de papel. ¿Ya no nos podemos ni reír? -No, se muere el jefe del Estado. Ahí, ahí. Un poco de respeto, hijos. En esta casa no se puede ni hablar. Sí, con educación. Hablando de educación, quita el codo. Tenemos que hablar de esos libros chinos. Si los encuentra otra... Pues no lo sé. Porque ella está loca de remate. Pero limpia que es un primor. Le va a sacar brillo al cubo de la basura. No he visto a nadie más franquista. Vamos. Tiene obsesión con Franco. Será porque está enfermo. Esa adora al Caudillo desde que nació. Le lleva rezados no sé cuantos rosarios para que mejore. Me tiene ya hasta aquí. Eso por meter a una franquista aquí. El revolucionario chino. Pero ¿tenemos alguna información? ¿Algo que sepamos por algún médico? -Los médicos no van a decir nada. -Solo tenemos la llamada de una enfermera. Que tenía que hacer otro turno. -Eso significa algo. -No. Quizá ha enfermado otra enfermera. -Solo puede significar que hay una crisis. -Noté que no podía contármelo. -Tú notaste, el otro supone. Solo tenéis conjeturas y suposiciones. Esto es un periódico, señores. Aquí ni publicamos conjeturas. Informamos. -Cuando nos dejan. -Eso es. Pero publicamos información de verdad, no teorías vagas. -Pero... -Cuando tengáis datos sólidos, me lo decís. Dejadme tranquilo con vuestras teorías. Vamos a cambiar de movimiento. ¿Cuántos chistes te cuentan? Cientos. Y no me acuerdo ni de la mitad. ¿Cómo te vas a acordar? ¡Me cago en la leche! ¿Quién inventará los chistes? La gente común. En una dictadura el humor es una válvula de escape. Es verdad. Mira Francia, allí cuentan muchos menos chistes que aquí. Porque en Francia sois muy aburridos. Un poco sí. Pero te lo digo en serio. En una democracia se ríen del gobierno en los periódicos, en la TV. Como en España. En una dictadura solo se cuentan chistes políticos entre amigos. O n el taxi. Sí, en el taxi. El otro día un cliente me dijo... ...que los rusos no hacen más que contarse chistes políticos. Todo el día. Yo estuve en Moscú y no escuché ninguno. ¿Hablas ruso? No, ruso, no. Pues entonces. Solo así se ríen del gobierno sin que los metan en la cárcel. ¡Ah, chistes! (RADIO) "Avance informativo". -Calla. -"Su Excelencia ha recibido la extremaunción... ...según se informa a Europa Press desde el palacio". Ahí está el chiste. "A las dos menos veinticinco ha sido facilitada,... ...a través de la dirección de coordinación informativa... ...la siguiente nota oficial:" "Las casas Civil y Militar de su Excelencia... ...informan a las 13 horas que el Caudillo pasó la mañana tranquilo". "A las 12 oyó misa con su familia". "Recibió, en pleno uso de facultades, el auxilio a los enfermos... ...oficiando monseñor José María Dulat". Esto se acaba. Ahora sí que se acaba, ahora sí. Le han dado la extremaunción. Voy a tirar para El Pardo. ¿Qué dices? Allí está Tony. No, que yo no voy a El Pardo. Vamos a ver si nos enteramos de algo. Pero... "El conflicto en el Sahara continúa". "11 saharáuis prisioneros fueron puestos en libertad". ¡Madre mía! Ahora una guerra con Marruecos. Lo que nos faltaba. Y estos sin volver. El tío dijo que llegarían tarde. No hay nadie. La calle está desierta. Normal, la gente no tiene ganas de salir. Tía, ¿y ahora? ¿Qué? ¿Qué va a pasar? ¿Cuando muera? Pues no sé. Según mi madre, será espantoso. Y tus primos se las prometen felices. ¿Y usted qué piensa? ¿Yo? A buena has ido a preguntar. Sí, Ud. ha vivido mucho. Pues no sé, hija. No va a pasar ni una cosa ni la otra. Van a venir años difíciles, eso sí. Pero las cosas se irán arreglando. ¿Eso dicen en la universidad? No. Allí están como mis hijos, con la cabeza en las nubes. No veo a Tony por ninguna parte. Me dijo que estaría aquí. Le habrán dicho que vaya al periódico. Ya te digo. Ahí está, Antoñito. Ahí está metido. Dentro. Muriéndose, Miguel. Si no fuera por la guerra que formaron, padre viviría aún. Pues tendría 78 años. Y nos hubiese visto crecer a nosotros. Y hubiera conocido a sus nietos. Sí. Y estaría dándose paseos en Sagrillas. Y jugando al dominó con los viejos. O viviría en Madrid con nosotros, quién sabe. ¿Quién, padre? ¡Qué cosas tienes! Padre era de Sagrillas, un hombre de campo. Es verdad. A Madrid, a los bautizos y poco más. No lo entiendo, Miguel. ¿Qué es lo que no entiendes? Está ahí Franco muriéndose... Y no sientes nada. Ni siquiera le puedo desear la muerte. Ni siquiera le puedo odiar. Yo tampoco. Vamos a casa. Sí. Vámonos. La cebolla es escarcha... ...cerrada y pobre. Escarcha de tus días... ...y de mis noches. Hambre y cebolla,... ...hielo negro y escarcha... ...grande y redonda. En la cuna del hambre... ...mi niño estaba. Con sangre de cebolla... ...se amamantaba. Pero tu sangre... ...escarchada de azúcar...

Cuéntame cómo pasó - T9 - Dolores, angustias y remedios - Capítulo 148

08 nov 2007

Todo San Genaro vive pendiente de las noticias. El estado de salud del Caudillo es cada día más delicado. Según las fuentes oficiales, el proceso gripal que tenía desde el Día de la Hispanidad ha derivado en una crisis coronaria. Aún así la Casa Civil informa que evoluciona favorablemente y que incluso ha mantenido una reunión con el Presidente del Gobierno.

Desde que saltó la noticia del empeoramiento de la salud de Franco los Alcántara no hablan de otra cosa. Como todos los españoles de la época, la familia vive la enfermedad de Franco entre esperanza e incertidumbre, porque cuando muera el Caudillo nadie sabe qué va a pasar.

Precisamente en estos días se cumple el aniversario de la muerte del padre de Antonio y Miguel. Mientras Franco se muere, Antonio y su hermano no pueden evitar recordar la imagen de su padre, que fue asesinado de manera injusta durante la dictadura. Creen que una vez muerto el Caudillo por fin se hará justicia. Antonio y Miguel viajan a Sagrillas para visitar la tumba de su padre y allí no pueden evitar plantearse cómo hubiera sido su vida si hoy viviese con ellos.

Mientras, en casa, con la llegada de la nueva asistenta, Mercedes ya puede ir más tranquila a la Universidad. Pero lo que en un principio parece ser la solución a los problemas domésticos, acaba desesperando a todos, ya que Remedios es una maniática del orden y de la limpieza.  Mercedes se lleva un gran susto al descubrir que una agenda que le pidió Begoña que guardase en su casa no está y teme que alguien la haya encontrado y pueda comprometerla a ella y su familia.

Afortunadamente, la agenda la tiene Remedios; la había encontrado y la había guardado en otro sitio.

Lo mismo le sucede a Carlitos con el ¿Libro Rojo de Mao¿ de su hermano. Lo tenía escondido debajo del colchón, pero cuando va a buscarlo no lo encuentra porque Remedios se lo ha cambiado de lugar. Menos mal que la asistenta ni se percata del contenido del libro, con el que Carlos pretende conocer todas las claves para que la revolución triunfe. Azucena se encargará de explicar a Carlos que en este momento no se dan las condiciones favorables para que ese hecho se produzca en nuestro país.

Los que están revolucionados son los estudiantes de la Universidad, que estos días viven intensamente los últimos días de Franco. Tal es la tensión que hay en las aulas que algunos incluso llegan a desconfiar de Mercedes. La tachan de reaccionaria y al enterarse de que su hijo trabaja en 'Pueblo' le llaman fascista. Mercedes acaba discutiendo con los alumnos, a los que acusa de ser 'burguesitos niños de papá'.

Toni no para de trabajar en el periódico porque a la situación en el Sáhara se une ahora la del Caudillo. Consigue un contacto dentro del equipo médico de Franco que le filtra información sobre la última hora de Franco. Estos datos no acaban de convencer a Gallardo, que le deja muy claro que en ¿Pueblo¿ sólo publicarán informaciones sólidas, por lo que no da mucha credibilidad a las fuentes de Toni. 

El ambiente en la puerta de El Pardo es tranquilo y sólo un grupo de periodistas, entre ellos Toni, espera las últimas noticias sobre el estado de salud de Franco, que según las fuentes oficiales ha recibido el Sacramento de la extremaunción. 

Pero las informaciones oficiales no convencen a la mayoría. En la Universidad corre el rumor de que Radio Pirenaica ya ha hecho oficial la muerte del Caudillo. Desi también cree que Franco está muerto pero que no lo han hecho oficial para ir preparando a la gente. Paquita, temerosa por lo que pueda pasar, decide irse a pasar estos días a casa de Miguel, y en la imprenta Curro decide apartarse del panorama hasta que la situación se tranquilice.

Miguel y Antonio, por su parte, reconocen que no sienten nada ante el final de Franco. Parece que el rencor por el asesinato de su padre sigue estando ahí, y ni siquiera  pueden desearle la muerte u odiarle en sus últimos días. 

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