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Subtítulos de Cuéntame cómo pasó - T8 - El amor en fuga - Capítulo 133

Cuéntame,... ...tú que has vivido... ...el despertar... ...de un tiempo que nos cambió. Volverás... ...a ser un niño... ...al recordar... ...las largas tardes de sol. Háblame de lo que has encontrado... ...en tu largo caminar. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. Sentirás... ...el dulce abrazo... ...de aquellos padres... ...que dieron todo por ti. El sabor... ...del primer beso,... ...todos los sueños... ...que tú querías cumplir. A Belén, pastores. A Belén, chiquitos. Que ha nacido el rey de los angelitos. A Belén, pastores. A Belén, chiquitos. Que ha nacido el rey de los angelitos. "De pequeños, sabíamos que se acercaba la Navidad... ...porque no hacían más que echar anuncios de juguetes,... ...de colonias y mazapanes". "Mi abuela exclamaba: ¿Otra vez Navidad?" "Tras un largo suspiro, añadía: ¡Ay, Dios mío!" "¡Cómo pasa el tiempo!" "Prestigio Codorniu". Las dos y media y todavía cómo estamos. ¿Vas a tomar caldo? Sí, póngame un caldo. Con este tiempo, es lo mejor. Ya. Se está haciendo la tonta. Se ha quedado con tu carpeta. Dice que a ella también la han engañado. Que lo va a poner todo en manos de sus abogados. Me huele todo muy raro. Eres de plomo derretido. ¿Cómo va a robar carpetas? No digo que robe carpetas. Pero aún estoy esperando que me llame. Por las fechas. Estamos en Navidad. Y la administración se para. Lo que tú digas. ¿A qué hora le has dicho a ése que venga? Es tu hermano. Bueno, que puede llegar a la hora del turrón. Se habrá entretenido con algo. No hace más que ir a misa. Carlos, cambia de canal. No soporto ver eso. Jo... Que cambies de canal. Es Navidad, tengamos la fiesta en paz. Dejadme a mí en paz. ¿Has visto cómo se pone con lo de Bárbara? Últimamente, salta por nada. Eso son las fechas. En cuanto veo las muñecas en la tele, me entra una flojera... Él no es por eso. ¿No está el cordero? No, le falta un poquito. -¿Pongo el queso? Se va a hacer tardísimo. Se va a secar el cordero. Estáis avisadas. No, va a salir buenísimo. ¡Mi niña! Estamos buscando piso. ¿Sí? ¿Comprar o seguir alquilados? No, queremos comprar. La casa es pequeña y alquilar es como tirar el dinero. ¿Sabes a cómo están los pisos de 90 metros hoy en día? Un millón de pesetas. Y dos. Y hasta tres. Me pedían cuatro por uno. ¿Dónde? En Pirámides. Con tal de que quepamos los tres... -Sí señor, padre y propietario. Todo un pequeño burgués. Habló el adagio. Se está mejor en la Unión Soviética, siete familias por piso. Estaba de broma. Y yo. ¿Cómo voy a hablar en serio? Mira ésta. Paca, que estamos a 25 de diciembre. Se nos van a helar las narices. -Voy. Voy y vengo y por el camino me entretengo. -¡Qué carácter! Cierro yo. Sí, cierra. -Buenos días. ¡Feliz Navidad, Paquita! -¡Feliz Navidad, Ramón! Este hombre sin venir. ¿Dónde se habrá metido? ¿Este año no traes a nadie? Estás más solo que la una. Papá. ¿Qué hace Paquita en el balcón? ¡Paquita! Se va a resfriar. Y el champán se va a recalentar. Mételo en la nevera, hasta que llegue el salmón.Está frío. Hay que tomarlo muy frío. Espera un momento. Si es Miguel y dice que llegará tarde, dile que no hace falta. Y el salmón. ¿Dígame? Hola, Josete. ¡Ah! Espera, que pregunto. ¿Puedo ir al cine con Josete? ¡Mira, hombre! ¿Yo no soy tu padre? ¿Puedo o no? Lo que diga tu madre. Sí, puedes ir, pero no llegues tarde. Puedes ir. Sí. Sí, sí. Bueno, hasta luego. ¿Aquí sólo trabajan las mujeres? ¡Venga! No, tú ya estás casado. Quédate aquí, anda. Que lo hagan ellos. -¡Eugenio! ¿Me abres? -Sí, voy. Adelante. -Gracias. -¡Qué frío! Antonio, muchas veces te he dicho que entre Paqui y yo no había nada. No me preguntes cómo, pero entre Paqui y yo ha nacido una atracción. No, atracción no. ¿Cómo voy a decir atracción? Atracción suena a feria. No sé cuál es la palabra para definir lo que siento por Paqui. Pero a veces pienso... ¡Joder! No sé quién ha sido, pero alguien debe hacerse cargo. ¿Los modelos son tuyos o de Bárbara? Míos. Pues entonces. ¿Qué puedo hacer? Esto no se queda en un abrigo. Amenaza con demandar a la boutique. Puedo hablar con Cristina. A mí lo que me preocupa es que me engañe mi socia. De esto no hables con tu padre. Timbre ¡Ya voy! Es De Gaulle. Prepara la alfombra roja. ¿Sí? ¡Qué horas! ¿Es Miguel? No, no es el tío. ¿Quién es? Marie Chantal. (AMBAS) ¿Marie Chantal? ¿Qué? Marie Chantal. Imaginaos qué sorpresa cuando recibo una carta la semana pasada... ...pidiéndome el divorcio. ¿Puedo hacer una pregunta? Claro. ¿Separarse y divorciarse no es lo mismo? No, Carlitos. No es lo mismo. Miguel y yo decidimos separarnos para reflexionar. Pero yo nunca hablé de divorcio. Por eso he cogido cuatro cosas y he venido para hablar con él. Después de un año, lo habrá dado por hecho. Puede dar por hecho muchas cosas, pero yo no. Yo sigo queriéndole. Quiero que me diga que ya no me quiere. Telefonillo Ya abro yo. ¿Sí? -"No te pongas a dar gritos". No digas que soy yo. ¿Te importa bajar un momento? Está bien, Tinín. Si tengo que bajar, bajo. Ahora mismo. Ahora mismo. Dice Tinín que tengo que mover el coche. Abrígate bien. Sí. Enseguida subo. Entonces dices que no quieres divorciarte. ¡Eh! ¿Qué pasa, Miguel? Gracias por bajar. No me des las gracias. ¿Sabes quién está? Sí, ya la he visto subir. ¿La has visto? ¿Y por qué no estás allí? No puedo subir, por eso te he pedido a ti que bajes. ¿Cómo que no puedes? ¿A qué estás jugando? ¿Qué? ¿Cómo que te quieres divorciar? ¿No estabas divorciado? Casi. ¿Casi? Falta un trámite pequeño. ¿Sabes qué me ha dicho? Que no te libras de ella ni a tiros. ¿Qué trámite? Me lo temía. Pues entonces. Sube y ya está. ¿Y Paqui cómo está? ¿Cómo que Paqui? ¿Me preguntas ahora por Paqui, qué te pasa? Antonio. ¿Qué te pasa con Paqui? Entre Paqui y yo... ¿Qué? Ha nacido una atracción. ¿Qué? Nos hemos enamorado. No pongas esa cara, si también viste las fotos. ¡Sí! Me prometiste que con mi sobrina no te ibas a meter. Pues te mentí. ¡Tú eres un desgraciado! Aquí tienes una porquería. ¡No exageres! Parece que he matado a alguien. ¡Me vas a matar a mí! A disgustos. Cuando no es una cosa, es otra. ¿Y quién paga el pato? El tonto del hermano. Sabes que estoy malo del estómago. ¿Subes o no subes? Estoy harto. Todavía no. ¿Y qué le cuento al croissant? Lo que se te ocurra. No le digas dónde estoy, por favor. Hoy no puedo. Dame un respiro. Aunque sea el día de Navidad. No doy abasto contigo. ¿Te crees que no lo sé? Es el último favor que te pido. Antonio. Tú no conoces a Marie Chantal. No la conoces. Si la veo, estoy perdido. Ya, ya. Claro, claro. Dime algo. Estoy pensando. Dime que me vas a echar una mano. Pues no señor. Estamos en Navidad y no puedo. Te las arreglas como quieras. ¡Yo qué sé! Echaba mucho de menos España. Se pasaba el día hablando de toros, de tortilla. De Sagrillas. Pensé que si le dejaba ir un tiempo,... ...reflexionaría y acabaría por volver. Sin embargo, esto. Toma, lee. Está en francés y yo no entiendo el francés. Es verdad. A ver... Aquí. Lo mejor será el divorcio. El divorcio. Pienso que tiene a otra. -Pero... ¿Por qué piensas eso? Seguramente, es otra cosa. -¿Tú quién eres? -Yo soy Eugenio. -Es mi marido. El que era cura. -¿El qué? Nada, son cosas de niños. No, mamá, era cura. Si no tiene otra, ¿a qué vienen estas prisas? ¿Qué? Venga, a comer. -¿Y Miguel? Anda, se me ha olvidado. Pues nada... Sirve, Eugenio. Llama al hostal. ¿Tengo monos en la cara? Seguid comiendo. Buenas tardes, quería preguntar por Miguel Alcántara. Sí. ¿Y no ha dicho nada más? ¿Ni saben adónde? Bueno, pues ya volverá. Muchas gracias y felices fiestas. Se ha ido. ¿Cómo que se ha ido? ¿Adónde? Creen que al pueblo para no sé qué de las viñas. -¿A Sagrillas? ¿Y yo qué hago? -Volverá mañana o pasado. O dentro de un mes. Cuando se pone con las viñas... ¿Comemos? -¿No huele a quemado? El cordero, Paquita. Te lo dije. -¿Por qué lloras? -Por el cordero. El cordero. -¿Es vegetariana? No, es que le coge mucho cariño a los animales. Se encariña y luego pasa lo que pasa. ¿De verdad estás llorando por el cordero? Cállate. "No había quien lo entendiera". "Mi tío parecía el fugitivo". "Mi tía francesa, despechada,... ...ahogaba su pena comiendo langostinos". "Y mi prima ahora era vegetariana". "Sin venir a cuento, salía llorando a moco tendido". "Aquella comida de Navidad de 1974... ...prometía sorpresas sin fin". No se puede traer comida al establecimiento. Lo siento. ¡Josete, baja ya! ¡Va a empezar la función! -¡Ya bajo, mi prima no sale del baño! Es un plasta. ¿Has visto a la prima? No, ha venido esta mañana. Tiene 16. Si está buena, me la pido. ¿Y Maica? Está en Alcorcón con su abuela. Ten cuidado. Como te pilla, te la has liado. ¡Ya era hora! -Es una pesada. -Hola. -Hola, soy Luis. -Hola, Luis. Hola. Yo soy Carlos. Yo soy Mariví. -¿Nos vamos? -Claro. -Trabajo en los billares. Ven un día y te invito a una partida. A las que quieras. -Gracias. Tu prima está buenísima. Carlos, que es mi prima. ¿Y qué? Las primas no están buenísimas. Son primas y punto. ¡Qué frío! ¿Qué te ha dicho? Que se han enamorado. ¿Paquita y Miguel? Se veía venir. Se lo advertí, pero es más terco que una mula. Cuando uno se enamora, no atiende a razones. Tú dale la razón. No se la doy. ¿Qué te ha dicho? De momento, quiere esconderse. Quiere una en España y otra en Francia. ¿Cómo va a hacer eso? Cierra la ventana. A ver si no tiene otra escondida en Sagrillas. Es peor que Don Juan. Nos vamos. ¿Os vais ya? -¿Se sabe algo del tío Miguel? Cierra la puerta, a ver si nos va a oír la tía. Tu padre ha hablado con él. ¿Qué ha dicho? No quiere verla, se va a Sagrillas. -Yo no quería decíroslo, pero... Vi a Miguel y a Paquita besándose en el coche. Igual es por eso. -Claro. A buenas horas mangas verdes, Eugenio. Ya lo sabíamos. Gracias. Si sabéis algo más, nos llamáis. Adiós, cariño. Como para todo sea tan rápido... Feliz Navidad. Subid la cama turca. Toni, échame una mano. Parecemos un hostal. A esta película vengo por ellos. Me dejan entrar en las de 18. -¿Te digo una cosa? -Sí. -No me gustan las barbas. Chúpate ésa. ¿Quieres? Gracias. -Carlos, la película es para mayores de 14 y mayores acompañados. Luis. He cumplido 14 este verano. -Callaos, que empieza. Paquita, hija, abre. ¡No, Herminia, quiero estar sola! Tienes que comer algo, que te vas a poner mala. Mejor. ¡Ojalá me muera! Nada, que no hay manera. Y son ya casi las siete. A ver. Paquita, déjame pasar. Que no, tía. No te vas a pasar todas las navidades ahí. Abre y hablamos. No. ¿Por qué? Porque... Porque me da vergüenza. Déjala, ya saldrá cuando tenga hambre. Tío. Tío. -¡Coño, Toni! -¿Estás bien? -Sí, sí. -¿No estabas en Sagrillas? -¿En Sagrillas? ¿Eso os ha dicho tu padre? Menos mal. Sabía que no me iba a dejar tirado. -Si te pilla, no sé qué te hará. Tu mujer te espera. -¿Está cabreada? -Bastante. Y Paquita tiene un disgusto... Anda que... No me lo podía creer. -¿Me vas a salir tú también con que soy viejo para ella? -Si os queréis... -Pues eso pienso yo. -¿Qué te pasa? -¿Que qué me pasa? Que yo creía que esto lo tenía oxidado, pero no. Lo tengo como el primer día. -¿Qué es eso? -Salmón. Pasa y te invito a cenar. -Anda. Ayúdame a levantarme, que estoy hecho un cuatro. Mañana salgo antes de trabajar. Si quieres, te enseño el Retiro. -¿Tú también vienes, Carlos? Bueno, si quieres... -Habíamos quedado en ir a la Plaza mayor. -Puedo ir yo también. -¡Qué peñazo! -Hasta mañana. -Adiós, Luis. -Adiós. Mamá, somos nosotros. Ábrenos. Ya está. -¡Josete, vete a buscar a tu padre, que ya está la cena! -Llámale por teléfono. -¡Que vayas ahora mismo, no me contestes! -Vale. Ahora vuelvo. ¿Te ha gustado la película? ¿Por qué me miras así? Esto no se lo digas a nadie. Y menos a Josete. No, no. -¿Qué hacéis que no habéis subido? -Sí, ya vamos. -Estás rojo como un tomate. El calor que hace aquí. ¿Calor? Tú deliras. Hasta mañana, pequeñín. "No terminaba de creérmelo". "Una chica de casi 16 me había besado". "Aquello sí que era besar". "Era veterana. Me sentía por las nubes". "¡Qué sensación de poder!" "Cuando se enteraran en el barrio, nadie me iba a toser". ¿Qué pasa, no puedes abrir? Sí. ¡Ah! Paquita, abre, que soy tu tía. Te traigo leche con galletas. Si no quieres que hablemos, por lo menos come. Te dejo aquí el plato. Me voy. ¿Seguro que no quieres que hablemos? Sólo te voy a hacer una pregunta. ¿Tú le quieres? Me lo imaginaba. ¿Y el tío? ¿El tío qué? ¿Se lo imagina? No se imagina nada. El tío lo sabe. Se lo ha dicho Miguel. ¡Ay, madre! Ahora me echará de casa. Que no. Tenemos que arreglar la situación cuanto antes. ¿Cómo, sin Miguel? Se ha ido al pueblo, ¿no? No, está en Madrid. No sabemos dónde. Le digo una cosa. Si no aparece mañana, no le vuelvo a ver el pelo. Eso ya lo veremos. Si yo me tengo que desenamorar, me desenamoro. Ya lo verá usted. Come y descansa. Menudo día de Navidad. Tía. ¿Qué? Muchas gracias. Es la tía más buena del mundo. A la fuerza. Anda, la que estás liando. ¡Ah, está enamorada! Eso lo justifica todo, está enamorada. Le diré a Paulino que no pago las nóminas porque estoy enamorado. Va a entrar Marie Chantal. Lleva más de una hora en el cuarto de baño. Buenos días, cariño. Te pongo la leche. Otro que está en Babia. Son las fechas. No son las fechas. No son las fechas. Está enamorado. ¿A que sí? ¿Qué? Idiota perdido. No la pagues con él. Que no, mujer. Toni me ha dicho que hable yo con el abogado. ¿Qué tienes que hablar con el abogado? Pleitear por un abrigo. Yo creo que Antonio tiene razón. Pleitos tengas y los ganes. No vamos a llegar tan lejos por un abrigo. ¿Contra quién vais a pleitear? ¿Quién te ha copiado? El abrigo y no sabemos qué más. Pues entonces. Me voy. Llegaré tarde al banco. No te has terminado el café. Luego desayunaré. Adiós. Adiós. Deja ya el azúcar. ¡Pero bueno! ¿Dónde estás? "¿Que dónde estaba?" "Con Mariví, paseando abrazados por el instituto". "Mientras 20 quinceañeros nos miraban". "¿Por qué no me dejaba contarlo?" "El sueño de todo adolescente era tener una novia mayor que él". "Pero, ¿y si nadie podía vernos?" Que no puede ser, que tú no conoces a tu tía. Es capaz de llevarme de una oreja a Francia. -¿No te quieres casar con Paquita? -Lo que más. -¿Crees que te va a esperar eternamente? -Ya sé que lo nuestro no es un bolero. Pero un par de días... No estoy pidiendo demasiado. -Quizá piensa que te ha pillado un tranvía. -Eso es verdad. Ya sé lo que vamos a hacer. Le escribo una carta, te la doy a ti y tú se la das a ella. -No. -Toni. -Ya eres mayorcito. -Toni. -No pongas esa cara. -He sido sincero. Sabes que es mi corazón el que habla. -Debiste dedicarte a las radionovelas. Que no. Diles la verdad a las dos. -¿La verdad? -Sí. -Con la verdad, no se llega a ningún sitio. -Luego no llores si Paquita te deja por otro. -¿Cómo me va a dejar por otro? -Yo no esperaría mucho. Teléfono ¿No lo va a coger nadie? ¿"Alo"? No contestan. "¿Alo?" ¿Miguel? No pienso irme de esta casa hasta que te vea. "¿Me oyes?" Se queda aquí hasta el verano. Habla en francés Ha cortado. ¿Hay más café? ¿Cómo que se ha puesto mala y no viene? Lleva dos años sin fallarme. Es la primera. Tengo muchos filetes. Pues no puede bajar. ¿Hasta cuándo? -¿No ha oído a Mercedes? Está malísima, con mucha fiebre. -Claro, ayer estaba asomada al balcón en mangas de camisa. -Se pudo constipar el día anterior. Iba del brazo de tu cuñado. -¿De Miguel? -Sí. Tenemos mucho trabajo. Apúntamelo. -Sí. -¿Cuándo? -Yo la vi... ¡Valentina! -A ver si tiene mal de amores. -Sí, ¿no? -Las mata callando. -Yo hasta lo encuentro atractivo. -Si yo te contara. -Cuenta. ¿Qué les ha parecido? -Muy bonito. Las habitaciones, muy amplias. -No tan amplias. -No. Y no hay armarios. -Pero así pueden amueblarla a su gusto. -El otro día vi unos armarios lacados en blanco. Vendrían bien para la habitación del niño. Y la cocina, para entrar. Para entrar con pico y pala. Está para tirarla. -Dese cuenta de la zona. -Necesitaría que lo viera mi marido. -Lo entiendo. Le dejo mi tarjeta. Si quiere visitar más pisos, ya sabe dónde estoy. -Gracias. -Gracias. -No se lo piense mucho. Hay otro matrimonio interesado. -Muy bien. -Adiós. Muy caro, ¿no? -Me parece que piden una barbaridad. -Todos andan por el mismo precio. -¡Qué pena que no haya venido Eugenio! -¿Seguimos buscando? He visto uno por la zona. ¿Nos acercamos? -Sí. Curro López. 4.700. Me habéis subido. Un poco. ¿Qué tal la familia? Tirando, como todos. ¡Qué más quisiera yo! Siguiente. Alfonso Prieto. -Antonio. Alfonso Prieto. Antonio. ¡Hombre, Rafa! ¿Tienes un momento? Voy ahora mismo. Feliz Navidad. -Igualmente. Sigue tú. Y no sobes los billetes, que no se dan de sí. -Tenemos que hablar del reparto de beneficios.Que sí. Mi hermano salió con una que le llevaba dos años. -No cuentes trolas. -Que me muera si miento. -¿Les vio? -No, pero se lo contaron. -Así ligo yo con Mariví. -¿Quién es? -La prima de Josete. Pero es una estrecha. Será que no le gustas. Prefiere a los enanos como tú. Ahí está. -Sí que está buena. -Seguro que sale con alguno de 18. "Por mucho que dijera Luis, yo sabía perfectamente que a Mariví... ...la nueva chica boom del barrio no le gustaba él, si no yo". "Carlitos Alcántara, bajito pero matón". "Claro que ahí estaba el problema,... ...que sólo lo sabía yo y mantenerlo en secreto me estaba consumiendo". "Sólo quedaba hacer una cosa,... ...convencer a Mariví lo antes posible para gritar nuestro amor". Que no me tientes. No me tientes. ¿Crees que siempre te van a salir malas cartas? Esto no es un juego de azar. De probabilidades. Probabilidades. Claro que sí. No somos dos pardillos. Si no te entran cartas, poco puedes hacer. Si no es esta noche, será la siguiente. Probabilidades. Ya te he oído. ¿Qué te parece? Muy bien. ¿Andas mal de pasta? Pues sí y no. En unos días, hacemos reparto de beneficios. Pues ya está. No todo es sacrificarse por la familia. Sí. -Antonio. Basilio pide unas horas extra. Ahora voy. -¿Qué? Conmigo no contéis. Como quieras. A la presentación del Villamagna sí vendréis. ¿Qué presentación? ¿No lo sabes? Dije que te apuntaran. No sé. Mañana presentan la revista "Tiempo de historia". Nosotros vamos a ir. ¿Bárbara está en Madrid? Pues claro. No sé. Mañana a las 7. Muy bien. Me lo llevo. Vale. -¡Antonio! ¡Que ya voy, estoy con don Rafael! -Esto de repartir dinero... Adiós, Rafa. Gracias. Le voy a preguntar qué piensa hacer. Ya te digo lo que va a hacer. Quedarse aquí hasta que aparezca Miguel. Será posible. ¡Hombre! Feliz año. ¿Se mudan? Sí, a Cádiz. Me jubilan el mes que viene. Con los hijos criados, es lo mejor. ¿Piden mucho? Depende. ¿Sabe de alguien interesado? Puede ser. Sí. Ya hablaremos. De acuerdo. Espera. Tenemos que hablar. ¿De qué? ¿De qué va a ser? De lo nuestro. Somos novios, ¿no? ¡Qué bien te sienta esta chaqueta! Pareces mayor. Es eso. Parezco mayor, pero no te quiero engañar. Tengo 14 años. No me engañas. Vas al mismo curso que mi primo. Tú tienes 16, ¿no? Los cumplo en marzo. Me sacas un año y siete meses. Cuando tengas 40, tendré 38. No hables ahora de eso. Es importante. Es nuestra relación. Y está lo de Burgos. Que dice Luis... ¿No habrás contado que estamos saliendo? No, pero ésa es otra cosa de la que te quiero hablar. ¿Por qué no lo podemos contar? Porque no. Como me entere de que lo cuentas, no me vuelves a ver. -¡Mariví! ¡Mariví! Nos vamos a comer al Pardo. -Me tengo que ir. Me gustan los bajitos. Chiquitín. Hasta mañana. "Con Mariví, había topado con un bicho raro donde los haya". "Le gustaban los chicos bajitos y más jóvenes". "Y al revés que el resto de las chicas, no le gustaba hablar". "Iba al grano. ¿Tendría futuro nuestra relación?" Es una oportunidad. ¿Cuánto me has dicho, 700.000? Podrían hacernos una rebaja. Sí. Bueno. ¿Qué pensáis? No sé, a mí no me importaría vivir en el barrio, la verdad. Parece que te estamos obligando. No contábamos con esa posibilidad. Quedarnos tan cerca. -Cerquísima. Estáis en la misma escalera. Podría echaros una mano con el crío. Me da mucha tranquilidad que mi nieta viva en el barrio. Voy teniendo una edad... Cambiad la casa con Karina y las juntamos. Estamos hablando en serio. Y yo. Que quede clara una cosa. Al niño lo cuidáis vosotros. A ver si nos lo dejáis todos los días. Tenemos mucha vida social. No seas bobo. Se le cae la baba. ¿Entonces qué, qué decís? Que no perdemos nada por verlo. -Podríamos verlo. No se hable más. ¿Dónde está el teléfono de don Vicente? Voy a ver si esta Paquita necesita algo. ¿Todavía está indispuesta? Sí, hijo mío. -¿Sabes algo de tu hermano? Eh... Pues no, y tengo ganas de echarle la vista encima. Pregúntale cuáles son sus planes. Por cierto. En caso de que mi hermano no aparezca,... ...¿qué planes tienes? No me voy a rendir fácilmente. Cuando Vicente me ha dicho que estabais interesados,... ...me ha hecho mucha ilusión. ¡Ay, madre mía! Te conozco desde que eras como tu hermana. Y ahora, esperando un bebé. Se nos hacen mayores. Y tanto. La mayor va por el tercero. Pasad, pasad, no os quedéis ahí. Os enseñaré el cuarto de Roberto. Tiene una luz estupenda y un tamaño muy majo. Dime una cosa, Vicente. ¿A la casa qué le has hecho? -No te engaño. Reforma no tiene ninguna. Y de distribución será como el tuyo. Nosotros tiramos un tabique para hacerle un cuarto a la niña. Es verdad. Quitando eso, todo sigue igual. Ha estado muy cuidado. Rosario es muy apañada para la casa. Estos pisos están muy bien hechos. El salón es amplio, igual que el nuestro. Me ha dicho mi mujer... ...que cambias San Genaro por Cádiz. No sabes tú nada. A estas alturas de la vida, me puedo dar ese gusto. Mira que es bonito Cádiz. Lo bien que se come y la gente. Dicen que hace mucho viento. Mucho. Si hace viento, te atas a una farola. ¡Qué arte! Lo que daría por estar en Cádiz. A lo mejor tiene algo de polvo. Lo tengo cerrado. ¿Os lo imagináis? -¿Cuánto pagamos de luz? -Este hombre siempre igual. Voy. Podría ser la habitación del crío. Os puedo dar la cuna de María. Ya no nos hará falta. Me gusta. Me gusta mucho. Tendríamos que empapelar. Lo podemos hacer nosotros y os ahorráis el dinero. ¿Qué te parece? -Un poco frío, ¿no? ¡Qué va! Esto se calienta enseguida. Ven. Mira cuánta luz. Cuando Rocío sea grande, la podremos llamar desde aquí. -Rocío o Antonio. -Claro. Es un segundo piso sin ascensor. -Mi padre dice que quizá lo pongan pronto. -Eso es otra derrama. Tu padre será el presidente. -Mejor. Hasta que no lo pongan, más barato. Inés. Venid un momento. Estamos hablando de números. -¿Cómo que de números? -Vamos. "¿Qué supone para usted haber llegado a las mil representaciones?" -"Llamándose 'Anillos para una dama',... ...significa que esos anillos se han convertido en anillos de boda". "Y yo me he convertido..." -¡Paquita! -¿Sí? -Siéntate aquí, que no me como a nadie. ¡Qué mona eres! ¿Tú conoces a mi marido? -Sí. -¿Seguro? -Sí. La escritura. Me acerqué al Registro para sacar una copia simple. Pone que no debemos nada. ¡Ah! No tenías que haberte molestado, que hay confianza. Hasta que deja de haberla. Me gustan las cosas bien hechas. A mí también. -¿No es un poco pronto para hablar de estas cosas? -¿No os gusta? -Sí, el piso está muy bien, lo que pasa... Si os ha gustado, vayamos a lo que hay que hablar. Ya. -El precio no va a ser problema. Ya lo sé, que hay confianza. Aunque te voy a ser sincero. He trabajado en la construcción. Es un poco caro. Hay que cambiar la cocina, los suelos. -Eso va en gustos. Les gustaría una cocina más moderna, con muebles de formica. ¿Verdad? -Sí, claro. El baño, las tuberías. Siempre se revientan. Y poner radiadores eléctricos. Es un congelador. Esto va a ser la obra de El Escorial. Hay que poner la casa al gusto de los chicos. -Antonio, contigo no se puede. Que sí puedes, Vicente. Dime lo que tengas que decirme. Mira. Lo dejamos en... 650.000 pesetas y no se hable más. Pues mira. 650.000 pesetas me parece más ajustado a lo que yo pienso. No se hable más. -¿Cómo que no se hable más? Todavía no sabemos si podemos... -Tendremos que ir al banco a pedir el crédito. Ya. ¿Por qué no hacemos una cosa? ¿Nos lo guardan unos días? -Si me dais una señal... ¿Una señal? ¿De 25.000, por ejemplo? Me parece. Gracias. Si me dicen que se lo iba a vender al cura, no me lo creo. -¡Vicente! Mira. En los Alpes. Aquí está más delgado, porque le obligué a ponerse a régimen. ¿Ahora cómo está? -Igual. -¡Qué tonta, tú no te habrás fijado en él! Mira, con nuestra hija Françoise. ¿A que es guapa? Acaba de cumplir 23 años. ¿Cuántos tienes? -22. -Los dos patitos. ¡Quién los tuviera! Te caería muy bien. Es como tú, joven... Un poquito más alegre que tú, eso sí. ¡Cuántos años! ¿Sabes cómo me llamaba al principio de estar juntos? Mi gorrioncito. -¿Mi qué? -Mi gorrioncito. ¿No se dice así? Es un pajarito pequeñito, marrón. Entonces éramos más jóvenes. -¿Y se querían mucho? -Con locura. Éramos tan felices. Luego él empezó a engordar. Y yo, a envejecer. Seguro que ahora le estará llamando "mi gorrioncito"... ...a alguna mucho más joven y guapa que yo. -¡Qué canalla! -Sí. Y un cobarde. ¡Pero niña, estás llorando! -Sí. -¿Lloras por los dos? -No, por los tres. -¿Qué tres? ¿Qué tres? -No, por... Cosas mías, no me haga caso. -Pobre niña. ¡Qué sensibilidad! Serás la mejor amiga que tengo en España. Me voy, que he quedado con Alfredo. ¿Qué pasa aquí? Esto se tiene que acabar. No podemos seguir así. ¿Es muy grande? -Grande, grande... Es como el de mis padres. -Pues está muy bien. Tenéis piso de sobra. ¡Qué envidia! -Nos lo guardan unos días. -Ésa es otra. A ver de dónde sacamos 25.000 pesetas. -No sé. ¿Y el dinero que te dio tu madre? -Eso era para pagar la multa. -Ya. -Mi madre es mayor, tiene sus necesidades. No sé por qué tanta prisa. -Es una oportunidad. -Bueno, oportunidad... -600.000 pesetas está muy bien. -No son 600.000, son 650.000 pesetas. -¿No querías comprar un piso? -Sí, pero lo he pensado mejor. No quiero vivir agobiado. ¿Sabes cómo están los créditos? Al 11%. -¿Eso es mucho? -Una barbaridad. -¡Ah! ¿Y no lo sabías antes? -Nos lo quedamos nosotros. -Sí lo queremos, ¿no? -¿Tú quieres? -Me gustaría vivir allí. -Nos lo quedamos. No se hable más. -¿Te pasa algo? -¿Lo compráis o no lo compráis? Imagínese. En el piso de arriba. A mí me encanta que la familia esté lo más cerca posible. Hay familias y familias. ¿Ha vuelto a discutir con su hijo? Un poco. Reconozco que las cosas están mejor que antes. Y todo gracias a usted. ¡Gracias a mí! ¡Qué tontería! Para llevarse bien hay que hacer un esfuerzo. Sólo con ser familia no basta. Siendo familia, es más difícil. También puede ser. Pare un momento. ¿Qué pasa ahora? Que me parece que aquél es el hermano de mi yerno. ¿Le importa esperarme? Estoy a su disposición. Gracias. Ahora vuelvo. Buenas noches. Herminia. ¿Qué hace por aquí? Eso querría saber yo de ti. Te hacía en Sagrillas. Ya. Es que... Estoy en un lío muy gordo. Las que están en un lío muy gordo son tu mujer y Paquita. ¿Pretendes que estén en vilo toda la vida? ¡Qué voy a pretender yo! Yo quiero estar a bien con todo el mundo. A bien con todos no se puede estar. Y menos tú, que tienes que elegir. Ya lo sé. Vergüenza debería darte, tan mayor y con estos líos de faldas. Herminia, el amor no entiende de edades. Usted debería saberlo. Cuidado con lo que dices. Lo mío es otra cosa. Discúlpeme, tiene usted razón. Vayamos por partes. ¿Tú qué es lo que quieres? ¿Que qué quiero? Casarme con Paquita. Fundar una familia, tener un hogar y una casa. Y quererla a todas horas. Paquita está en un momento... Bueno, no tienes que explicarme los detalles. ¿Qué piensas hacer para tenerla? No lo sé. ¿No lo sabes? Lo primero, divorciarte de tu mujer. Que tenga yo que decir esto. Mi mujer no me va a dar el divorcio. Es una mujer muy bruta. Y es francesa. No lo has intentado. Dile las cosas a la cara y no te escondas como un conejo. Tiene razón. Pero además, mi hermano me la tiene jurada. No me extraña, porque lo tuyo tiene delito. Bueno, mira. Voy a hacer por que mañana os veáis y habléis. Es católica, ¿no? Católica al cuadrado. Mañana vas a la iglesia por la tarde. Yo haré que ella vaya. No me vayas a fallar. No. Herminia. Es usted un ángel. Quita. ¿Qué va a decir la gente? Hola, milano. Hola, Antonio. Estás helado. Hace más frío que en Siberia. ¿Y eso? Una invitación para un cóctel. ¿El del Villamagna? ¿El hotel Villamagna? Está en la Castellana. Es de lujo. ¿Cómo lo sabías? Me lo dijo Prieto. ¿Le has visto? Sí. ¿Y Bárbara? Se me ha olvidado. ¡Con lo importante que es! Pero van a estar en el cóctel. ¿Ha vuelto de viaje? Seguro. Pues tendremos que ir al cóctel. Pues no te agries. Tú eres el agrio. Otra cosa. Ese abrigo que dices que te han copiado... Me lo han copiado. Es diseño a diseño. No quería decirte... No son imaginaciones mías. ¿Lleva el nombre de un fabricante? Claro. Paños y Textiles, S.A. Pues hay que ir al Registro. ¿Al Registro? Claro. A que te digan el nombre del gerente o si hay una empresa detrás. No es mala idea. Se lo diré a Toni. Conocerá a alguien. ¿Sabes algo que no me quieres decir? Merche, ¿qué pasa? ¿Dudas de mí ahora? No, no dudo de ti. Pero decías que no me preocupara. Ahora estoy yo preocupado. Eres de plomo derretido. ¿Qué te pasa? -Nada. -¿Cómo que nada? -Bueno, sí. Estoy nervioso por lo del piso. -No lo estés, cariño. Déjalo en manos de mi padre. Tenemos mucha suerte. No veas qué cara ponía mi madre al ver la habitación del niño. Mi padre dice que no le dejemos al niño. Pero se tirará en casa todo el día trayéndole regalos. -Inés. -¡Qué gracia verlos en la escalera! -Yo no quiero comprar el piso. -¿Cómo? -No lo quiero. Lo siento, no lo quiero. -¿Por qué? -Tiene ventajas vivir con tu familia, pero yo quiero mi familia. Y ser uno más de la tuya. -¿Por eso ponías pegas? -Sí. -¿Por qué no me lo has dicho? -No me atrevía, estabais tan ilusionados... Vamos a cambiar las cortinas, a poner el suelo. La cunita... No me atrevía. ¿Lo entiendes? -Claro. Pero me lo tenías que haber dicho. -¿No te importa? -No, no te voy a hacer vivir en una casa a disgusto. ¿No? -Gracias. -Ya encontraremos uno mejor. Ya lo verás. -¿Seguro? -Segurísimo. ¡Qué tonto! Yo creo que no llegan. ¿Qué? A mí me da que no les da el dinero. Por eso Eugenio no ha dicho nada. Porque no tiene dinero. Si no tienen dinero, ¿cómo quieren comprarse un piso? No sé. Ha sido todo tan deprisa y corriendo... A ver qué le digo yo ahora a Vicente. ¿Y el dinero de Sofico? Ahí está, rentando. ¿Por qué? El piso es una oportunidad. ¡Ah! ¿Que lo saquemos y se lo demos? Sí. Sería un detalle con ellos. ¿Para qué lo queremos? Para nada. No me parece mala idea. A ver qué dice el abad de Montserrat. Se lo tomará bien. Apaga la luz. Sí. Voy a apagar. Espera. ¡Qué calentito estás! Sí. Ronquido ¿Qué es eso? Marie Chantal. Ronca Ronquido Y me lo quería perder. 17.000 pesetas. Gracias. ¿Seguro que quiere retirarlo? Las expectativas son mejores que entonces. Mi mujer quiere hacerle un regalo a los chicos. ¿Por su boda? No, porque están casados. Creo. Es para el piso. Hay que darles un empujoncito. ¿Me firma aquí? Las expectativas son buenas. ¿En confianza? Muy buenas. ¡Qué pena! Pues sí. Dicen que ya baja. ¿Nos va a decir a nombre de quién está? Sí, es información pública. Ya no sé si quiero saberlo. Así sabes a qué atenerte. Sí. Ahí baja. Como sea quien yo me temo, no sé qué voy a hacer. Bueno. -¿Paños y Textiles, S.A.? Sí, eso es. La empresa tiene su sede social... ...en la calle Yucatán, 23, en Las Rozas. Y el administrador único es don Pedro Zalamillo. ¿Ha dicho Pedro Zalamillo? Sí, señora. ¿Sabe algo más? La fecha de constitución. 18 de octubre de 1974. 18 de octubre, hace cuatro días. Pues muchas gracias. De nada. -Gracias. -Gracias. Ahora sí que estoy perdida. Bárbara no está detrás de todo esto. Es un alivio saber que tu socia no te ha engañado. Pedro Zalamillo. Ya me parecía imposible. ¿Cómo iba a ser Bárbara? Me va a dar remordimiento de conciencia. Quédate tranquila. Tranquila no estoy. No sé quién ha copiado los modelos. Ya. Abróchame, anda. ¿Cómo dices que se llama, Pedro qué? Pedro Zalamillo González. Zalamillo González. No me suena. A mí sí me suena, pero no sé de qué. Abróchame el lazo. Voy a la parroquia con Marie Chantal. ¿Con Marie Chantal? He convencido a Miguel para que vaya. ¿Qué, cuándo? Luego te lo explico. Te bajas con la niña. Me voy al cóctel. Yo me hago cargo. Muchas gracias, Herminia. Menos mal que lo ha hecho tu madre. Yo le habría dicho cuatro cosas. Deja que se arreglen, que si no, se queda a tomar las uvas. No lo digas ni en broma. ¡Hombre! ¿Has arreglado las cosas con Vicente? Sí, no te había dicho nada. Mira. Me ha firmado este recibo. Tienen que firmar los chicos el contrato y ya está. ¡Qué ilusión les va a hacer! Nos va a costar 5.000 duros. 25.000 pesetas. ¿Y qué? Bueno. ¿Para qué está el dinero? Pues para gastarlo. Vamos. ¡Herminia! Voy con ustedes. Vamos a la parroquia. Así hablo con don Froilán. -Que se venga. Mi bolso. Va a ser peor el remedio que la enfermedad. Le voy a pedir a Santa Gema que aparezca Miguel. ¡Virgen del amor hermoso! Que sea lo que Dios quiera. Vamos a esperar a Marie Chantal. Se lo dices tú. -No, tú. Los dos. -Pues claro. -¿Y si se lo decimos por teléfono? -No, es mejor así. ¡Hola! Ya nos íbamos. ¿Qué tal? ¿Eh? ¿Adónde vais? A la parroquia. ¿Y mamá y papá? Se están arreglando para un cóctel. ¡Qué bien! Vamos a verle. ¿Os quedáis con María? Buenas tardes, hijo. -Buenas tardes, padre. -¿Puedo ayudarte en algo? -Sí. ¿Cómo se llama ese santo? -Santa Gema. -¡Ah, Santa Gema! -Bonito nombre. -Así es. ¿Quieres que hablemos? -¿De qué? -De lo que tú quieras. ¿No tienes problemas? -Sí, muchos problemas. Pero si tengo que ser sincero, a mí los curas... -¿Ateo? -Un poco. -Perdona la pregunta. ¿Sabes que esto es una iglesia? -Sí, ya sé que es una iglesia. He quedado aquí con alguien. -¿Has quedado aquí? -Le parecerá extraño, pero necesito ver aquí a una mujer. -Hay lugares más adecuados para conocer mujeres. -La conozco perfectamente. Es mi mujer. -No entiendo. -Sí. Esto debe de ser difícil de entender. Pero... Necesito hablar con ella. ¿Qué le parece si por las molestias... ...le damos a Santa Gema 500 pesetas? -Como ofrenda. -Sí, como ofrenda. -Bien, pero no perturbéis la paz del lugar. -Padre. -¿Sí? -Las 500. -No, a mí no. A la santa. Si me necesitáis, estoy en la sacristía. Pensándolo bien, Paquita,... ...has hecho bien en venir. La iglesia es una cosa que da mucha paz. Yo tenía necesidad, Herminia. Vamos a ver qué te dice el padre Froilán. ¿Te vas a confesar? ¡Hola! -¿Hola? -¿Estáis en casa? ¡Hola! Han venido los chicos. Os queríamos decir una cosa. Nosotros también. Hola, papá. ¡Qué casualidad! Queremos deciros algo. -Y nosotros. Deja que la diga yo primero. Hijos,... ...ya tenéis el piso. ¿Es el piso de aquí al lado? Queríamos haceros un regalo y os hemos pagado la entrada. Que... Tenemos prisa. -Muchísimas gracias. -Gracias. Gracias. De nada. -Gracias. Hola, peque. ¿No te alegras de verme? Sí. Pero tenemos que hablar. De nuestra relación. Pues sí. Para mí es muy importante. ¿Por qué nos escondemos? ¿Por qué no lo puedo decir? ¿No te basta con que nos besemos? No. ¿Te doy vergüenza? Sí. ¿No dices que te gusto? Sí, me gustas. Me gustas mucho. Pero... ¿Cómo le digo a mis amigas que salgo con un crío? Se reirían. Pues elige. Tus amigas o yo. Bueno. Pues entonces adiós. ¿Adiós, me dejas? Sí. Que te vaya bien, Carlitos. "Nuestro amor imposible ya no era imposible. Ni siquiera era amor". "Aunque bien pensado y como dice el refrán... ...no hay mal que por bien no venga". ¡Mariví! Ahora ya lo puedo decir. Vale, vale. Me voy a confesar. Ave María Purísima. Joder. Ave María Purísima. Ave María Purísima. -Sin pecado concebida. -Padre, necesito un consejo. -Explícate, hija mía. -Es mi marido. Es un canalla. Y un cobarde. -Hombre, hija mía... -Es verdad, es un canalla. Y un cobarde. Me ha pedido el divorcio y eso es pecado. ¿Verdad, padre? -Bueno, hija, según se mire. -¿Cómo que según se mire? ¿Es o no es pecado? -Pues no, no es pecado. -¿En Francia también? -Sí, hija, en Francia y en todo el mundo. Lo ha dicho el Papa. -¿Entonces debo separarme? -Hija. ¿A ese hombre aún le quieres? -No lo sé. -Te lo preguntaré de otra manera. ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste "te quiero"? -Hace mucho, padre. -¿Y por qué insistes en seguir junto a él? -¿Por qué? Porque son 24 años juntos. Toda una vida. Y lo que hemos luchado. Aún recuerdo lo que tuve que pelear con mi padre... ...para poder casarme con el emigrante. Y luego vino la niña. Y su asma. Las noches sin dormir. Pendiente de cómo respiraba. Las vacaciones en Normandie. Una casa que nos dejó una prima. Y ahora, de repente,... -No. No, no, de repente no. -¿Cómo? -Quiero decir, hija,... ...que una relación de pareja no se acaba de repente. El amor acaba enfriándose. -De noche buscas cualquier excusa... ...para no acostarte a su lado. -Hija mía. La vida de una pareja es como una carretera llena de baches. Hay que sortearlos día a día. Pero un día, uno descubre que los baches no son baches. Son abismos. Ése es el momento de cerrar etapa y pasar página. -¿Cómo pasar página? -No lo digo yo, lo dice el Papa. ¡Cuánto tarda! Estos franceses, cuando se ponen a pecar, no hay quien les gane. Ahí está. ¿Qué tal? ¿Saben qué me acaba de decir el padre? Que me divorcie. -¿Qué? ¿El padre Froilán? No está bien de la cabeza. Voy a hablar con él. -No, no vaya. Ya no confiesa más por hoy. Está rezando por nuestros pecados. ¡Qué cosa más rara! -¿Y usted qué va a hacer? -No lo sé. Me ha dicho tantas cosas, que casi me ha convencido. ¿Nos vamos? Si dice que ya no va a confesar más... Paquita. -¡Eres un cobarde! -Lo tengo todo solucionado. -¿Así solucionas las cosas? -Escúchame. -Hemos terminado. -¡Qué dices! -Paquita. -¡Que me olvides! Verás qué bien vamos a estar. -Tu familia es un encanto. -Claro. Mi padre no se ha comido a nadie. -No. -Perro ladrador... -Poco mordedor. Pero cada uno en su casa. Se empieza pidiendo la sal y acaban a todas horas en casa. -La familia es lo más importante. -Sí, pero no tanta. -Te invito a una caña. ¿Quieres una Mirinda? -Quiero un refresco. -¿Un refresco? Vamos. ¡Va! ¿Quién es? -Soy yo, Toni. -¡Hombre, pasa! -No hace falta. Vengo a despedirme de ti y a darte las gracias. Te has portado conmigo maravillosamente. Gracias. -De nada. ¿Adónde vas? -A Sagrillas. -¿Con Paquita? -No. -¿No te querías casar con ella? -No, Toni, eso ya se ha terminado. -¿Cómo se va a terminar? No se deja de querer a alguien de repente. -Ya sé que estas cosas no pasan de repente. No te preocupes. Ella me olvidará y yo a ella. Es cuestión de tiempo. -¿Qué ha pasado? -Que soy un cobarde. Tu padre tiene razón y mi mujer y Paquita. Lo mejor es que me marche y os deje tranquilos. -¿Qué harás cuando vaya Paquita? ¿Te irás a otro pueblo? -No lo sé. ¡Ay! Antonio. ¿Qué? Espérame. ¿Qué te pasa? No me pasa nada. ¿Cómo que no te pasa nada? No debimos darles el dinero. Les ha hecho mucha ilusión. Eugenio me ha puesto una cara que parecía que se las estaba pidiendo. Que no. Me dijo el señor que no sacara el dinero. Pero siempre estoy solo. Buenas tardes. Guárdame esto. ¿Me escuchas o no? Ahora mismo no. Escúchame, Merche. No le des vueltas, que no vas a solucionar nada. No los veo. ¿A quién no ves? A Rafael y a Bárbara. ¿Quieres algo? No, gracias. Y Eugenio me dice con esa cara "gracias, Antonio". Gracias, Antonio. No veo ni a Rafael ni a Bárbara. A ver si no vienen. Espero que venga. ¿Un teléfono? Ahí tiene uno, señora. ¿Qué pasa con el teléfono? Voy a llamar a casa. Si acabamos de salir. Se me ha olvidado decirle una cosa a Inés. Buenas tardes. ¿Podría hablar con Pedro Zalamillo? "Sí, un momento". -"Hola". -Antonio. Perdone, me he equivocado. ¿Ya sabes lo de Sofico? ¿Lo de Sofico? No. Me han dicho que iba todo viento en popa. -¿Has invertido? Sí, pero lo he sacado hoy. -¿Lo has sacado? Eres un tío con suerte. Han cerrado. Están en quiebra técnica. ¿Eso es oficial? No, pero mañana está en los periódicos. Tengo suerte, he sacado el dinero antes de la debacle. No era mucho, pero para mí sí. -¿Tu mujer no venía contigo? Ha ido a hablar por teléfono. -¿Te han dado el soplo? -Ahora vengo. Tengo que hablar contigo. Los abogados tienen noticias de quién nos ha plagiado. ¿Qué te parece? ¿Cómo puedes ser tan falsa? No entiendo, lo hago por nosotras. ¿No será por Pedro y por ti? La empresa está a nombre de ese peluquero. ¿Qué peluquero? Ya está bien de fingir conmigo. Sabes quién los ha vendido: Pedro Zalamillo. ¿Te suena de algo? ¿Pensabas que no iba a enterarme de todo? No me juzgues así de rápido. No sabes lo que he pasado con mi marido. Eres una mentirosa y yo, una idiota. Ya está bien. Esto se ha acabado. Pero no va a quedar aquí. Mercedes, ¿tú sabes lo que es enamorarse... ...y perder el control? Yo lo perdí. Y yo me siento como tú, engañada. Sabía que no me podía fiar. Antonio, vámonos. ¿Qué pasa? -¿Qué ha pasado? Lo siento. Que te lo explique tu mujer. Yo no se nada. Me lo imagino. Merche. ¿Qué ha pasado? -Nada. Cosas de mujeres. Necesito una copa. Camarero. ¿Qué mosca te ha picado? Me ha picado un tábano. ¿Un tábano? Ha sido Bárbara. Y el peluquero. ¿Sabes quién es Pedro Zalamillo? ¿El peluquero? El sobón. ¡Será posible! Me la han dado. Me la han dado. ¡Vaya con el peluquero! Esto no se queda aquí. Te lo dije. ¡Hombre! ¿Qué, vienes a llevar a Mariví a la estación? No. No. Llevamos a mi tía al aeropuerto. ¿Cómo lo ha conseguido tu padre? No sé. ¿Rociándola con sal fuman? Me dejas impresionado. El ruin de Roma, por la puerta asoma. ¿Ya has despachado a la gabacha? Cállate, a ver si se arrepiente. Ha sido visto y no visto. ¿Cómo lo has conseguido? Milagro, Desiderio. De la noche a la mañana, ha pegado un cambio y dice que se marcha. Y se marcha. ¿Se marcha? Eres insumergible. Luego me cuentas. Voy a llevar a ésta a la estación. Adiós. Adiós. Oye. Vigílale, que tiene mucho vicio. Vamos. Alcántara. Luego vas a tener con tu padre unas palabras de hombre a hombre. Que perdéis el avión. Lo estoy diciendo. Adiós, Mercedes. Gracias por todo. Dile a tu hija que aquí tiene su casa. Adiós. Es para ti, Paquita. Alegra esa cara. -No, de verdad. -Sí. Quiero regalártelo. Guárdatelo. -Un momento. ¡Que ya se iba! Tres días tarde. No, todavía estoy a tiempo. -¿A tiempo de qué? -De pedirte perdón. Soy un cobarde y no tengo excusa. -Estás loco. -No, quiero contarte otra cosa. Cuéntasela por carta. No, no, no. Enteraos todos. Vosotros, Marie Chantal. Y, sobre todo, Paquita. No quiero que pienses que soy un cobarde. Un mentiroso, una mala persona. Vengo a decirte que te quiero con toda mi alma. Y que me quiero casar contigo. Quiero tener hijos contigo, una casa contigo, un perro. Quiero que abramos un bistró para que lo llevemos juntos. Yo ya sé que las cosas no se hacen así. Así hago las cosas, no sé hacerlas de otra manera. Lo siento mucho, Marie Chantal. Perdóname. Lo nuestro acabó hace mucho tiempo. Por favor,... ...déjame tener otra oportunidad. ¿Qué? ¿Nadie va a decir nada? -Vamos al aeropuerto. -Espera. Marie Chantal, escúchame. El divorcio, Marie Chantal. ¿Me vas a dar el divorcio? ¡Marie Chantal! Eso es que sí. "Algunos lo vieron a otros se lo contaron,... ...pero todavía hoy en San Genaro... ...se recuerda aquel beso eterno, casi de película,... ...después de aquella aparición de última hora... ...que también le había quedado a mi tío". "Ni Bogart, ni Cary Grant ni Alfredo Mayo... ...podían rivalizar a besar con tío Miguel,... ...de Sagrillas y emigrante en Francia". "Pero después de aquel beso de dos rombos,... ...no venía el fundido a negro". "Sino un fundido encadenado". "Porque la vida no se interrumpe con la palabra Fin". Yo sé que en los mil besos que te he dado en la boca... ...se me fue el corazón. Si dicen que es pecado... ...querer como te quiero,... ...quizá tengan razón. Pero qué ha de importarme... ...todo lo que me digan... ...si no te he de olvidar.

Cuéntame cómo pasó - T8 - El amor en fuga - Capítulo 133

28 dic 2006

Los Alcántara celebran las navidades de 1974. La tranquilidad y la normalidad parecen haber llegado a San Genaro y todos esperan pasar unas fiestas agradables y en familia. Pero una inesperada visita de Francia, la desaparición de Miguel y los continuos lloros de Paquita enturbian las celebraciones navideñas, estropean el cordero y hasta algunos se tendrán que quedar sin probar el salmón.

La preocupación de Mercedes ante el plagio de sus diseños no le deja dormir y, aconsejada por Antonio y su hijo Toni, irá al Registro para conseguir alguna pista de quién le puede haber traicionado. Y mientras, Antonio está insoportable. Las últimas partidas de chiribito le han afectado demasiado y en casa no hay quien le aguante. Menos mal que la invitación a un cocktail en el hotel Villamagna y la decisión de Inés y de Eugenio de buscar un piso por el barrio le hacen cambiar su estado de ánimo y su comportamiento.

Como suele ser costumbre, Herminia intenta arreglar los problemas de su familia y en este caso, hará todo lo posible para que Miguel dé la cara. Pero la que no da la cara es Mariví, la prima de Josete de Burgos, que traerá de cabeza a todos los chicos del barrio, sobre todo, al más pequeño de los Alcántara que tendrá que morderse la lengua¿ 

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