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Subtítulos de Cuéntame cómo pasó - T8 - Todos a la cárcel - Capítulo 129

Cuéntame,... ...tú que has vivido... ...el despertar... ...de un tiempo que nos cambió. Volverás... ...a ser un niño... ...al recordar... ...las largas tardes de sol. Háblame de lo que has encontrado... ...en tu largo caminar. Cuéntame cómo te ha ido. Si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido. Si has conocido la felicidad. Sentirás... ...el dulce abrazo... ...de aquellos padres... ...que dieron todo por ti. El sabor... ...del primer beso. Todos los sueños... ...que tú querías cumplir. "Año 35 de la victoria". "España, otrora desdeñada en el mundo,... ...se sienta hoy por derecho propio entre las naciones más prósperas". "Los planes de desarrollo y de vivienda impuestos por Franco... ...proporcionan trabajo, sanidad,... ...educación y seguridad". "Una calidad de vida que atrae cada año... ...a millones de turistas a nuestras costas". "A pesar de lo que dijera la televisión,... ...en 1974, España seguía siendo el cuartel del generalísimo". "Un país con pena de muerte,... ...donde podían enviarte a la cárcel... ...por ir a una reunión política o por tener propaganda". "Los derechos humanos significaban que debíamos andar derechos". "Con un poder arbitrario que nos veía como sospechosos... ...y a muchos como culpables". ¿Qué, cómo está? Mucho mejor de lo que esperábamos. No la han tocado. -Comparte celda con Marian. -¿Está bien? Mira a lo que nos ha llevado la farándula. No estaba metida en nada. Ya. Pues esto nos puede costar diez años. ¿Cómo que diez años? No le hagas caso. Estamos muy nerviosos. Me ha dado muchos besos para ti. Dice que te quiere mucho. -Vamos para casa. La abuela estará preocupada. A ver si encontramos la forma de solucionar esto. Eugenio, está bien. Mucho mejor de lo que esperaba. -Tengo que verla como sea. Como sea. -Vamos para casa. Cárcel de papel. Con barrotes que tienen mi nombre. Una firma fue... ...la que hundiera mi vida en un infierno... Inés, ¿cómo te ha ido? El primer día es muy durillo. Pero luego se acostumbran. ¿Quieres? -Gracias. ¿Están aquí todas por temas políticos? -No, qué va. Hay muchas comunes. No deberíamos estar juntas. Pero mira... ¿Ves éstas? Son "manguis". Las de acá, "piculinas". -¿Qué? -Putas. "Piculinas" es más cariñoso. Son buena gente. Ésas de ahí atrás... ...son más chungas. Las "toxis". Camellas, yonquis, alcohólicas. -¿Y ésas? -Ésas son de ETA. -Estará la que lió a Begoña para que metiera a ese tío en su casa. -¿Habéis estado con gente del atentado? -Sí. Pero sin saber quién era. Seguro que Begoña sigue en la DGS. -Como la relacionen con gente del atentado,... ...se queda el tiempo que sea y le pueden hacer lo que quieran. -También estaba con nosotros Salvador. -No sabemos si le han detenido. -En la DGS, sabían mucho de él. Me dijeron que me había delatado. -No te creas nada. Lo dicen para que cantemos. ¿Sabéis qué me dijeron? Que mi compañero se había suicidado. Y está en Carabanchel. -Hola, guapas. ¿Otra nueva? -Hola, Pegaso. Es Inés. -¿Es una...? -Piculina. ¿Está con bola y con cadena? No, eso sólo pasa en las películas. -¿Qué les dan de comer? No sé. Depende de cómo te portes. Si armas bronca, pan y agua. -El abuelo de Jaime estuvo cinco años... ...en el Valle de los Caídos picando piedra. Si venía el caudillo, a la cárcel. -¿Tu hermana irá allí? No, está terminado. Pero a hacer carreteras sí. ¿Qué ha hecho? -Ser actriz. No ha hecho nada. Pero no se le puede llevar la contraria a Franco. Calla, que está Ramiro ahí. Como te oiga, te la guarda para todo el año. ¡Ya estoy harto de fachas de mierda! -¡Eh, tú! ¿Qué has dicho? Es el nuevo, ¿verdad? Carlos Arganda o Alcalá. Viene del colegio que se quemó. -De San Genaro. Un nido de rojos. ¡Ay! ¡Santo Niño del Remedio! 300.000 pesetas es un dineral. Tenemos que buscarlo como sea. Ése es el problema. ¿Cómo? Yo pensaba pedirlo en la imprenta. Como un adelanto de beneficios o algo así. ¿Y un crédito? No, es mucho papeleo y tiempo. Necesitaríamos un aval. Avalad con la tienda. Ese cartucho ya lo hemos quemado. Avalamos a Desi. Muy bien. Vendemos las tierras. No, eso también es tiempo, que es lo que no tenemos. Lo necesitamos ya. Pediremos un crédito, pero con Inés aquí. -Ya sé que no es mucho. Pero podría sacar unas 50.000 pesetas. Pues las primeras 50.000 pesetas las tuyas. ¿De dónde las vas a sacar? Mi madre. No le diré para qué son. No tienes que esconder nada, que mi hija no ha hecho nada. Déjale. Él sabe lo que tiene que hacer. ¿No te quedas a comer? -Voy a arreglar lo del abogado. -Bajo contigo. ¿Tú tampoco? No, me tengo que ir. Hasta luego. Adiós, Eugenio. ¿En qué piensas? Si ya tenemos 50.000, debería vender mi coche. Si acabas de comprarlo. Por eso, más sacaré por él. Siempre habrá un tonto que quiera tener un coche de esos. Voy a hablar con Ramón. Adiós. Hasta luego. -Adiós. Adiós. Si vieras lo que ha sido verla ahí... ¡Qué trago, hija! ¡Qué trago! ¿Qué hacemos con lo del abogado? -Hablaré con Cristina. A mi padre le solucionó todo. -Pero está implicada políticamente. Hay que demostrar que no está afiliada. -Si alguien puede ayudarla, es ella. Aunque los del PC no quieren defender a los relacionados con el atentado. -Inés no está relacionada. -Es mi única baza. ¡Toni! ¿Habéis visto a Inés? Sí, está muy bien. Me ha dado muchos besos para ti. ¿Y cuánto tiempo más tiene que estar ahí? -No sabemos, depende de cómo vayan las cosas. Perdonad un momento. ¿Puedo ir un día a verla? No creo, Carlos. Le puedes escribir. Con cuidado, leen las cartas. ¿Leen las cartas? Sí. ¿Y si le escribe su novio? Ésas son las que más les gustan. Son unas reprimidas. Me voy. Adiós. Adiós. Es un favor. -¡Hasta ahí podíamos llegar! -Es la única manera de hacerlo. -Es un disparate. "¿De qué disparate hablaría el padre Froilán?" "Yo conocía bien a Eugenio". "No le creía capaz de hacer muchas locuras". "¿Estaría pidiéndole ayuda para planear su fuga?" "¿Pensaba esconderla en la sacristía?" -¡Ay! ¡Salvaje! ¡Ahora mismo lo recoges todo! ¡Josefina! ¡Recógelo todo! ¡A recogerlo todo ahora mismo! ¡Que ya voy! ¿Qué es eso? -Comida de mi abuela. Pero así no la ha puesto. -No, eso son las funcionarias. Lo registran todo. La comida la guardamos aquí, en común. Venid. -¡Qué barbaridad! -¡Hala! -No nos falta de nada. Hasta un jamón. Lo envía el Comité de Ayuda a los Presos. Pero no se han dado cuenta de que no tenemos cuchillos. Tráelo para acá. -¿Queréis probarlas? -Yo sí. ¡Qué pinta! -¡Están buenísimas! -¿Qué buscaban en las croquetas? -Mensajes, correo del exterior. -¿Tenéis comunicación con el exterior? Aparte de los abogados y los locutorios. -Claro, mujer. Cada una recibe instrucciones de los suyos o consignas. Noticias. Hay prioridades. Tiene su historia. ¿Por qué? -Me gustaría saber qué le ha pasado a Salvador. -Y a mí. -No os prometo que sea rápido, pero algo puede hacerse. Lo guardamos aquí. Y a la hora de comer... "Hija mía, sé que son momentos muy difíciles". "Pero no decaigas". "Tienes que tener fe". "Yo la tengo y rezo por ti". "Te quiero mucho". Antonio, 300.000 así de golpe... Ya sé que es mucho dinero. Si no lo necesitara, no pasaría por esto. Nosotros estaríamos en las mismas. Vosotros, decid algo. -Hay que saber si las tenemos ahora mismo. -Según esto, sí, pero nos quedaríamos temblando. -No es que yo no quiera. Entiéndeme. ¿Qué? Me preocupa que venga otro socio con un problema y pase lo mismo. -Hoy por ti y mañana por mí. Hay socios y socios. No es lo mismo que lo pida yo a que lo pidan otros socios. Bueno, no toquemos la caja. Lo haremos como venta de acciones. Yo vendo las mías y a vosotros os sirve como inversión. -No. Para ti, eso es pan para hoy y hambre para mañana. Yo creo que todo no podrá ser. ¿100.000? -¿Te parece bien, Antonio? Si son 100.000, bienvenidas sean. -Aprobado. Al tajo. De esto, ni una palabra. Es un asunto de los socios. Lo siento, Antonio. Si quieres algo de mi parte... 10.000. Muchas gracias, Paulino. ¿Sabes lo que son 100.000 para mi hija? No. Un mes menos de cárcel. Necesito otras 200.000. Madre mía, tres meses. Y por algo que le puede pasar a cualquiera. A cualquiera no. -El hijo de una prima se encerraba en su cuarto y venga a hacer ruido. Decía a su madre que era una máquina para moler café. Sí, sí, café. Vinieron los grises y se supo todo. Tenía una multicopista. -Espero que Eugenio no tenga una en casa. Vamos a concentrarnos en el trabajo. ¿Hoy no iba a venir la señora de Acevedo? Ha llamado esta mañana. Hoy no puede, viene mañana. Ha preguntado si te venía mal y le he dicho que no. Mejor, no quiero ver a nadie. -Ya voy yo. Mercedes. ¿Lo de que está bien es verdad o lo dices para no preocuparnos? Está bien. Si no, no te lo habría dicho. ¿Le puedo mandar algo de aseo? Porque podrán ducharse. No lo sé. Trueno Mercedes. Tú sabes que Inés siempre ha sido como una hermana para mí. O sea que... Bueno, tú eres como mi madre. Anda, mujer. ¿Te puedo dar un abrazo? ¡Ay! Hala. Muy buenas. ¡Hombre, Antonio! ¿Qué tal? Hola. ¿Un botellín? No, un sol y sombra. Así me templo un poco. -¿Qué tal, Antoñito? Pues vamos tirando, Desiderio. Clarita ha hablado con Mercedes. No ha sido tan grave. No lo sé. Parece que ni siquiera la han pegado. Pero claro, no lo sé. Vas a la cárcel, ves a tu hija y no puedes ni tocarla. Rodeada de esa gentuza. Es un trago muy gordo. -Antonio, te he dicho que la política es una puta mierda. Anda, toma. Seguro que son cuatro cobardes. Les ponen a los chavales la cabeza como un bombo para que den la cara. No lo sé, a tanto no llego. Lo que si sé es que o me esfuerzo... ...o no sale en tres meses. Por Dios, todo se arregla. Perdona. -Lo que te haga falta, lo que sea, a cualquier hora,... Lo que tú quieras, cuenta conmigo. Ya lo sé. Pero necesito dinero. ¿Dinero? Mucho dinero. Para sacarla de la cárcel. La imprenta no puede. A lo mejor me voy a un banco. Me vendría bien contar con Meyni. ¿Puedes pagar tu crédito? De mano. Antonio, te cuento. La verdad... Voy saliendo a flote, pero mi negocio no es una bicoca. No te viene bien. No puedo pagarlo. ¡Qué mala suerte! Parece que soy yo el que manda a tu hija a galeras. -Me ha llamado Ramón. Un señor está interesado en comprarte el coche. Menos mal. -¿Vas a vender el GS? Pues claro. Tengo que sacar a mi hija de la cárcel. ¿Qué te debo? -Nada, estás invitado. Gracias. Hasta luego. Descansa. Adiós. Seguro que a la chavala la han caneado. -La han visto y está bien. -¿A ti te lo van a contar, Desiderio? Tendrá la cara como un mapa. -Déjame en paz. -Bueno, no te pongas así. Inés, despierta. -¿Qué pasa? Begoña. -¡Hostia! -¿Qué te han hecho? ¡Venga! ¡Chicos, ya! ¡Silencio! Vamos a seguir con la Generación del 27. He traído unos libros y vamos a hacer unas lecturas. -¿Hay que tomar apuntes? -No. -¿Leer sube nota? -Tampoco. Escuchad y recordad lo que aprendimos de estos autores. Empezaré yo. Un texto de Miguel Hernández. "Nanas de la cebolla". Estando en prisión, Miguel Hernández recibe una carta. Era de su mujer. Le dice que ella y su bebé sólo tienen pan y cebolla para comer. Miguel Hernández no puede hacer nada. Se siente impotente. Y escribe. Laura, lee. Aquí. ¿Sí? -Miguel Hernández era rojo. -Si lo quieres ver así... Sirvió al ejército republicano. Cavó trincheras, leía poemas a los soldados. -No vengo a estudiar poesías de rojos. (TODOS) ¡Eso! Es tonto del culo. Miguel Hernández es uno de nuestros mejores poetas. -Estaba en la cárcel porque era un delincuente. Algo habría hecho. (TODOS) ¡Sí! ¡Mi hermana no ha hecho nada, facha de mierda! -Carlos. Carlos. Me levantaban cada pocas horas. Y me llevaban a interrogatorio. Me metían la cabeza en un cubo. El cubo estaba lleno de vómitos de los que habían interrogado antes. -La bañera. -Oí a una mujer a la que le estaban quemando en el pecho un cigarrillo. Me dijeron que me iban a hacer lo mismo. -¡Qué hijos de puta! -Como no les decía nada,... ...porque yo no sabía nada,... ...me llevaron a una sala. Oí a mis hijos al lado llamándome. Me dijeron que los habían torturado. Les dije que firmaba lo que sea. Y los hijos de puta se empezaron a reír. Habían grabado a los chicos en una cinta. -Escucha. ¿Te has quedado con su cara? ¿Te has quedado con ellos? Cuando salgamos, los vamos a buscar. Nos haremos una tortilla con sus huevos. ¿Eh? Hablando de comidas,... ...¿quién quiere croquetas? Venga. -Ya pasó. Fíjate qué salpicadero. Y mira los kilómetros. Esta casi para estrenar. El rodaje y un poco más. Una vez que ha ido al pueblo y otra excursión al río Alberche. -Se nota. Huele a nuevo. -Fíjate en la tapicería. La más cara del modelo. -Algún roce hay. Yo dejo los plásticos de fábrica hasta que se rompen. En los asientos y todo. Mi mujer dice que suda. Pero para quitarlos siempre estamos a tiempo. A mí me los quitaron en el concesionario. ¿Y cuánto pide? Habíamos pensado que como a mí me costó 220.000,... ...190.000 es un buen precio. Mucho para ser de segunda mano. -¿Mucho? ¿Has visto esto? Mira. La rueda de repuesto nuevecita. ¿Qué te parece? -¿Qué quieres que te diga? Está muy limpio. De mecánica, ni idea. ¿Lo dejamos en 150? Por menos de 175, no puedo. Tú respondes por el estado del coche. -Por el coche y por el dueño. En esto, no me gano un duro. -No te mosquees, Ramón. ¿Tiene algún problema? No, ninguno. Bueno, sí. Un coche como éste, estando como está,... ...incluso por 175.000 es una bicoca. Y duros a cuatro pesetas, raro. El coche tiene una pega. Pero es del pago. Necesito el dinero ya. En efectivo y en un solo plazo. Eso es hablar claro. -¿Entonces? -Me interesa. Me interesa mucho. Hablo con la parienta y hago cuentas. De mañana no pasa. Bueno. De acuerdo. Hasta mañana. -Hasta mañana, Lucas. -Adiós, Ramón. A ver si se echa para atrás la parienta. Esperemos. "Gigantes y cabezudos y un pequeño elefante... ...abrían la cabalgata daliniana". "Se celebró en Figueras y asistió el artista,... ...su mujer y algunos ministros". "Se trataba de inaugurar con todos los honores el Museo Dalí". "Situado en dicha ciudad". Perdona, no te hice caso antes. Estoy hasta arriba de trabajo. Hiciste bien pasando de esto. -Lo del periódico tiene sus días. ¿Quieres tomar algo? -No sé, eso mismo. -¿Pones otro? -¿Es por lo de tu hermana? -¿Ya lo sabes? -Alcántara no es un apellido que pase desapercibido. -Me preocupa que presenten cargos por asociación ilícita. Si así fuera, me gustaría que te encargases del caso. -No milita en nada y ellos lo saben. -La detuvieron con propaganda. La podrían acusar de eso. -Lo siento, no te puedo ayudar. Deberías saberlo. -Es mi hermana. Tenía propaganda en casa. -En las redadas del atentado. -Cenó con un terrorista sin saberlo. -Carrillo nos ha prohibido defender a los implicados. A nadie. -¿La policía no la acusa y vosotros sí? -La consigna es ésa. Hay un antes y un después del atentado. No queremos tener nada que ver. -Te lo pido por favor. La detuvieron por mi culpa. Yo dejé que volviera a coger sus cosas. -Lo siento. Lo tendrás difícil con abogados de los nuestros. A ver. ¡Ay! ¿Te pasa algo? Nada, iba a cambiarme. Estoy muy cansado. ¿Cómo ha ido todo? Eh... Lo de la imprenta ya lo sabes. Lo de las 100.000. Bueno, pues a lo mejor... A lo mejor pueden ser 130.000. Y el coche lo tengo casi vendido. ¿Cuánto nos dan? 175. Te costó mucho más caro. ¿Y eso qué tiene que ver? Con eso, lo de la imprenta y lo Eugenio sacamos a Inés de la cárcel. Ya nos apañaremos como sea. Merche, escúchame una cosa. Tendré que comprarme un coche. Aunque sea de segunda mano. Tengo que vender. Claro que sí. Ya lo compraremos. Estoy muy cansado. Si estuviera dos meses en la cárcel, le darían un hervor. Porque lo dices con la boca pequeña. Es salir de matamala y entrar en matapeor. Igual que Toni. Y espera, que nos quedan dos. Y nos pilla mayores. A mí, muy mayor. Eso sí, me ha enseñado. Van a ir tiesos como una vela. Tiesos como una vela. Te he hecho albóndigas. ¿Albóndigas? ¿Para qué te has molestado? Con un café con leche, voy que me mato. ¡Ay! Si es que eres tonto, Antonio, es que eres tonto. Le dejé un piso porque me dijo que lo necesitaba para unos camaradas. Metió un albañil y prepararon un zulo. -¿Tú no sabías nada? -Lo del zulo sí. Creía que era para esconder a la gente. Lo que no dijo es que esos camaradas eran de ETA. Sin yo saberlo, preparaban el atentado en mi casa. -¿Cómo supieron tu nombre? -En cuanto empezaron a darle cera, cantó de plano. Fueron a por todos los que había en mi agenda. No sabéis cuánto lo siento. -Yo tenía propaganda en casa. Ha sido una casualidad tras otra. -Lo de Arancha no. Me ha hecho cómplice de matar a 12 personas. -Imagínate si no les importaba la vida de los que estaban allí,... ...lo que les importa la tuya. ¿Cómo va el traje de la Acevedo? Iba a venir a probárselo hoy, pero no ha podido. Con Paquita no contemos. Se cena a las 21.30 o no se cena. Papá. Dice Toni que puedo escribir a Inés, pero que leen las cartas. Seguramente, así que mira a ver lo que pones. Yo le mandé una nota con la comida. ¿Le pasará algo? No creo. Si es suya, no creo. Papá, ¿tan malos eran? ¿El qué? Los papeles de Inés. Para que te metan en la cárcel, debía poner barbaridades. ¿Eran secretos de Franco? No hables de eso ahora. Habrá que hablar, porque se lo está barruntando. ¿Entiendes? Vamos a ver. Los papeles que había en la casa donde vive Inés... ...son pasquines. Pasquines políticos, revistas de partidos políticos. ¿Comunistas, como Miguel Hernández? ¿Y ése quién era? Papá, Miguel Hernández. El poeta rojo. ¡Ah! Los rojos eran comunistas. No todos los rojos eran comunistas. Había anarquistas, de la CNT. Y socialistas y republicanos. Bueno. ¿Tenemos que hablar de esto? Tengamos la fiesta en paz. ¿Los carlistas eran rojos? ¿Cómo van a ser rojos? Tú sigue. Vamos a ver, Carlos. Eran carlistas. Requetés y pelearon con Franco. No, papá. Esos no. No se hable más. Carlistas de Carlos Marx. Toni tiene una foto. ¿Eres idiota? A cenar a tu cuarto. Dejadme hablar de esto. A cenar al cuarto. Coge el plato. No tengo hambre. Ya hablaré con Toni. Que quite a esos barbudos y que ponga a Pirri o a Sonia Bruno. No me mires así. A ver si tengo la culpa de esto. Hay que ver. Los carlistas de Carlos Marx. "A mí, como al 99% de los españoles,... ...comunistas, socialistas o anarquistas me sonaban igual". "Por eso acababan todos en el saco de los rojos". "Indignado por la encarcelación de mi hermana,... ...no me sonaba tan mal estar en ese saco". Llanto Mis hijos. Pobres hijos. -Déjala. ¿Quieres otro café, hijo? Sí. Ponle a papá, que tiene una cara... No he pegado ojo en toda la noche. Estuve pensando y me salían números hasta por las orejas. No se me dio muy bien lo de la abogada. ¿No? ¿Qué sabemos de aquella amiga tuya bajita que tenía tan mala leche? Cristina. Ésa. Hablé ayer con ella. ¿Y...? Nada. Carrillo les ha prohibido defender a los del atentado. Hay que fastidiarse. ¿Ese señor me va a decir que mi nieta estaba liada en esa salvajada? No, pero la persona por la que la detuvieron sí. ¡La detienen por estar en una organización que no la defiende! Papá. ¿Me acercas en coche? No, tendrás que ir en autobús. ¿Por qué? Porque lo digo yo. Adiós. Adiós. Espera, que voy contigo. Adiós, hijos. Un momento, no tardo. ¿Y si hablo con Bárbara? ¿De esto? Claro. No comas más. Para ellos, 300.000 no es nada. Si no vendiéramos el coche... Si no, no. Son cosas de familia. Eso pensaba yo. ¿O no, Herminia? Faltaría más. Los trapos sucios se lavan en casa. Vamos a ver, compañeros. No se trata de que seamos nosotros solos los que pongamos el dinero. -Eso ya lo sabemos. -Que cada uno afloje la mosca. -¿No iba a vender el coche? -Sí, pero por un precio de risa. Si se espera, saca un dinero. -Lo que no tiene es tiempo. A retratarse. Tú mismo. -¿Retratarse? -Sí, ¿cuánto? -Cinco... -¿Qué? -2.000 duros. -Eso es. -Hablaré con la parienta. De 2.000 duros no bajo. -A ver, Cervan. -Es que... -Ya estamos. -¿Cuánto vas a poner? -Lo que pueda y más. -¿Cómo? -¿Y tú? -Pues yo voy a poner... De momento, yo... De momento, ahora vuelvo. -¡Qué barbaridad! -Es impresionante. No quiere poner ni un duro. -Se ha ido sin pagar. ¡Cervan! ¡Cervan! Ven aquí. Toni. ¿Qué? ¿Qué diferencia hay entre un comunista y un anarquista? Mucha. ¿A qué viene eso? Ayer hablamos de eso en casa. ¿Ah, sí? Bueno, estaba intentando hablar de eso en casa. Pero papá se cabreó. Eso me suena más. Con todo esto de Inés, no entiendo. No entiendo que te metan en la cárcel por tener unos papeles. Esos papeles tienen ideas. Y las ideas hacen que la gente piense. Y a eso le tienen miedo. Sigo sin entenderlo. Yo quiero hacer algo. En mi clase, hay unos fachas que no les aguanto. ¿Piensas que soy un crío? De eso nada. Si quieres saber algo más, ven a casa cuando quieras. Tengo muchos libros. Los lees y me preguntas lo que quieras. Pero nada de sacarlos por ahí. Que no se entere papá. Tienes que tener cuidado. Ya. A ver, Toni. ¿Tú eres comunista o anarquista? ¡Carlos! En este país, te meten en la cárcel por lo que piensas. Eso te da igual. Lo que tienes que hacer es leer, pensar por ti mismo. Vale, pero ¿tú qué eres? Eso no es como ser del Madrid o del Barça. Soy troskista. Troskistas son los que piensan. ¿Troskista? Sí. ¿Y eso qué es? Ya está bien. Ya hablaremos. Anda. Adiós. Adiós. "Troskista". "Podría haber dicho trapecista y no me hubiera enterado". "Pero sabía a qué "ista" pertenecía él". "Era uno completamente nuevo". "Definitivamente, mi hermano era la repera". ¿Qué edad tiene tu hijo? -Dos añitos. -¿Y tú? -24. -¡Qué susto me has dado! Pasa. -¿Qué pasa? -Hay consulta. Es una vez a la semana. Cada vez en una celda. -¿Consulta? -Sí. -Marga es abogada y ayuda a las comunes con sus casos. Pasan de ellas. ¿Ves la que está ahora? Se llama Paloma. Su marido la cascaba. Pero la cascaba duro. Se fue de casa y la ha denunciado por abandono de hogar. Mañana tiene la vista. Quiere ver a la niña, pero lo tiene difícil. Le han aplicado la ley de peligrosidad social. -Pobrecita. -Pues sí. Hay unos dramas. Nosotras estamos aquí por convicción. Por lo menos yo. Pero éstas son las paganas del sistema. -Inés, tienes que ir a comunicar. -¿Ahora? -Eso es tu abogado. Venga, agua. -¿Agua? -Como vengan, la liamos. -Un momento. -Lárgate. Venga. -Inés Alcántara, a comunicar. Hola, padre. -Hola. -Hola. -Hola. -Gracias por venir. Me estaba acordando mucho de usted. -Y yo. Tenía que venir como fuera. Gracias al padre Froilán ha sido posible. ¿Cómo estás? -Mejor que en comisaría. No sabes cómo han sido estos días. A mis padres no les he dicho nada. -Le he pedido dinero a mi madre. -¿Se lo has dicho? -No, que es para un piso. Reuniremos el dinero y te sacaremos. Tienes que ser fuerte y aguantar. -Esto no está tan mal como parece, de verdad. Entre las presas, se ayudan mucho. No sabes las historias que hay aquí. -Me lo imagino. -Me gustaría que esto no estuviera aquí para poder abrazarte. ¿Vendrá a verme pronto? -En cuanto pueda. Vete en paz. A ver. Con este conjunto, vas a dar la campanada en la boda. -¿No me queda demasiado ajustado? Es la gracia que le realza. Le voy a ajustar la cintura. Bien. Perdonad por el plantón de ayer. -No te preocupes. -Tuve un compromiso. ¿Te acuerdas de Chiti, la prima de Inmaculada? -Claro. -¡Menudo disgusto tiene! -¿Por qué? -Resulta que han detenido a un sobrino. Fuimos a hablar con el subsecretario de Gobernación. Es compañero de Ricardo de los salesianos. Parece ser que lo sueltan hoy. -¡Menos mal! -Gracias a que Ricardo tiene muy buena mano. Les convenció de que había sido una chiquillada. Con esto del atentado, están haciendo una buena criba. ¿Qué quieres? ¿Para qué se meterá la gente en política? -Cuando salgo al extranjero, veo que somos la envidia. -Así es. -Aquí se puede trabajar, se puede ir por la calle tranquilamente. -No sé, pero azúcar y aceite no hay. Ha subido tanto. A la faena, que la señora de Acevedo tiene prisa. -Lo que importa es que quede bien. Te voy a decir una cosa. Si en España hay seguridad,... ...es porque hay mano dura. Y tan dura. Pagan justos por pecadores. ¿Perdona, Ángeles? Me llamo Mercedes. ¿Cuántos habrá como ese sobrino? Están en la cárcel porque no tienen recomendación. -Ése no es el largo que hablamos. No. Tienes razón. -No pienses que soy una especie de carcamal. ¿Cómo voy a pensar eso de usted? ¿Qué le parece por aquí? No está mal. Esos van a por ti. -Alcántara, ven. Un minuto y empezamos. El butifarra le va a dar un repaso por el numerito de ayer. -Sí. Para el resto del curso, lo va a tener enfilado. Bueno, yo me voy a mear. -Con estos dos pasa algo raro. Se acuerda mucho de ti, de todos. Y come muy bien. Está más guapa que nunca. Alegra esa cara. La escribiré. Se pondrá muy contenta. Otra cosa, Carlos. Entiendo lo que te pasa, pero tienes que controlarte. Ya, lo siento. Lo de ayer no se puede repetir. Las cosas se van a solucionar. Tómatelo con calma. Ya lo sé, Eugenio. Es que Ramiro... Ramiro habla por boca de sus padres. Esos lo arreglan todo a guantazos. Oye, Eugenio. ¿Me dejarás el libro de Carlos Hernández? ¡Qué burro eres! Miguel. Miguel. Se llama Miguel Hernández. ¡Ay, Carlos! Puerta Adelante. ¿Tienes un momento? No lo sé, Curro. Si es una cuestión sindical, no es el mejor momento. Es algo personal. ¿Qué pasa? Me he enterado de lo de tu hija. ¿Ya lo sabes? No hay mucho más que contar. En Yeserías tres meses por una mierda de pasquines. Se me está cayendo la venda de los ojos. Conozco la cárcel desde dentro. Ya. He visitado a muchos compañeros. Que sepas que estoy contigo. Se agradece el gesto. Ya, pero con gestos, no se pagan las multas. Ahí tienes, Antonio. ¿Esto qué es? De los compañeros. No puedo aceptarlo. Curro. Puedes y debes. No hay mucho, pero es de todos. Esto no lo esperaba. Muchas gracias. No se merecen. Ánimo. Hola. ¿Eres Paloma? -Sí. Y tú eres la nueva. -Sí. Te he visto en mi celda. Mañana tienes vista, ¿verdad? -Sí. Quiero que me dejen tener a mi niña. Mejor que con su padre o con mi cuñada. -Tienes que decirle que aquí puedes cuidarla. -La cuidaré muy bien. -Además de ser una buena madre, debes parecerlo, empezando por ti. Mañana no puedes ir al juez con estos pelos y con esta ropa. -Lo de la ropa ya lo había pensado. -Yo soy peluquera desde que mi madre me metió a trabajar. -Ya. Quieres hacerle la competencia a la Pura. -No sé quién es. -La única que sabe peinar aquí. Nos deja a todas con la misma pinta. -Mañana tienes que ir guapa, pero sencilla. -¿Cuánto me va a costar? -Nada. -¿Cómo que nada? -Nada, sólo te quiero ayudar. -¡Qué raras sois las políticas! Ramón J. Sénder. La J. es de José. Ha vuelto a España después de pasar mucho tiempo en el exilio. Prohibieron sus obras. -Otro rojo. -Otro comentario y te vas. Leed "Réquiem por un campesino español". (TODOS) ¡Oh! -Es muy corta. Os leeré un fragmento. -Lo prohibirían por ser un tostón. Yo la quiero leer. -Ése es. Sí, es ése. -Chavales. Hoy vamos a salir antes. -Carlos, la policía. Seguro que vienen a por mí. Yo creo que van a por Eugenio. -Id saliendo. ¿Se lo van a llevar? Lo meterán en la cárcel. ¿Por qué? Se habrán enterado de lo de mi... Se habrán enterado de que vive con mi hermana. Era cura y eso a Franco no le gusta. Si Inés está en la cárcel y a Eugenio lo van a meter,... ...eres el próximo. Matarán dos pájaros de un tiro. ¿Habrán registrado mi casa? Y han puesto todo patas arriba. Tengo una foto de Marx. ¿Quién es? El que inventó el comunismo. ¡La leche! ¡Vienen a por mí! ¡Jolines! Corre. ¡Corre, Carlos! ¡Corre! -¿Adónde va? Vamos. ¡Carlos! "Ese día empezó para mí una larga carrera de huidas y persecuciones". "Escondido tras ese muro derruido,... ...me sentí cerca de los que se arriesgan para cambiar las cosas". "Como Inés, en la cárcel por guardar propaganda". "O Toni, que se jugaba el tipo militando en la clandestinidad". "No sabía cómo llamarlo". "Pero había algo nuevo a lo que mi hermano sabría darle nombre". "Diría que acababa de nacerme la conciencia política". ¡Qué susto, Eugenio! Ya me veía camino de la DGS. -Sabían lo de los manifiestos, lo de la huelga, todo. No saben quién está detrás. El resto... -¿Cómo tenían el manifiesto? -Por el padre de un alumno. -Ya te imaginas qué padre es. -El de Ramiro. -¿Y tú? Estabas como si nada. -Son como los perros. Si ven que tienes miedo, te muerden. -Ya. Pero si no te veo tan tranquilo, lo canto todo. Gracias. -Habrá que olvidarse de los manifiestos durante una temporada. Hola, madre. Hola, Alfredo. ¿Qué hay, Mercedes? ¿La lleváis de paseo? No podemos, tenemos que hacer un recado. ¿No te la puedes quedar? No. Tiene mucha tos. Además, se iba a aburrir. Cuénteselo, Alfredo. Verá, Mercedes. Me ha comentado lo de Inés. Vamos a la agencia de viajes a devolver los billetes a Mallorca. Se le ha ocurrido a él. Yo haría lo mismo. ¿Cómo se le ocurre? ¿Cómo vamos a ir a Mallorca con lo de la niña? Se me atragantarían las ensaimadas. Y yo, sin su madre, no pinto nada en Mallorca. Cuenten con ello. Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero. -¿Puedo darle un abrazo? ¡Qué pegajosa estás! A Herminia, como si fuera Inés. Sí, Dios te oiga. A ver si vuelve pronto. ¿Estaba aquí? -Sí, lo acabo de ver pasar. ¡Carlos! -¡Carlos! -¡Carlos! ¡Eh! Os va a oír la policía. Aquí no hay nadie. Ni aquí ni en el barrio. ¿Y la secreta? -Los del instituto ya se han ido. A Eugenio no le han dicho nada. ¿No? Por ti no han preguntado. Lo harán para que me fíe. Estarán en mi casa. Saben muy bien lo que hacen. ¡Qué hambre tengo! -¡Ostras! -¡Eh, Alcántara! ¿Adónde vas? Deja que se vaya. Esto es entre tú y yo. Te vas a tragar lo de facha de mierda. No sé qué rollo te traes con el butifarra, pero es otro rojo. Como tú no. Cuando acabe contigo, vas a estar morado. -¡Ya podrás! -También vas a recibir. ¿Dónde está tu hermana? En la cárcel. Ya me imagino por qué. -¡Aguanta, que ya vamos! -Tranquilos. Ya estamos igual. No nos dais miedo, rojos. Yo soy troskista. No sé qué es y no me importa. Soy de los que piensan. No necesito ayuda para partirte la cara. Eso sí lo entiendo. Tú y yo solos. -¡Carlos! ¡Carlos, dale! "Aquel descampado fue testigo de muchas peleas". "Ésta no era por un gol, una chica o por ser el más chulo". "Aquella fue mi primera pelea adulta. Una pelea por ideas". ¡Dale! ¿Y Carlitos? No sé cuándo piensa venir a comer. ¿Eso te ha dicho? Pues qué bien. Gracias, Ramón, esta tarde me paso. Adiós. ¿Era Ramón? Sí. Dice que me pase esta tarde con el coche por el taller. Hay uno que lo compra con dinero en mano. A lo mejor vengo andando, pero con el dinero. Tu coche, qué se le va a hacer. Sí, Herminia. Más se perdió en Cuba. Ya compraremos otro. Timbre Debe ser Carlos. Hola, tío. Hola, Paquita. Hola, tía. El tío Miguel ha enviado un giro postal. Bueno, dos. Como era dinero... ¿Miguel? Sí. ¿Cuándo has hablado con él? Ahora. Llamó al bar para hablar con usted y me lo pasó Tinín. ¡Ah! ¿Cómo no ha llamado aquí? Estarían comunicando. Y va a mandar dinero. Sí. Mucho hablas con él. ¿Qué te ha pasado, hijo? Ya me han dado bastante. ¿Que te han dado? ¿Con quién te has pegado? Con unos fachas. Déjame ver. ¡A tu cuarto! ¡Hasta mañana! Ahora no, Merche. Nos va a dar dolores de cabeza. Pues lo voy a tener tieso como un pino. No tiene pelos en el sobaco y ya está con el politiqueo. Facha, dice. Vamos. Ya está todo preparado. Desde luego. Vamos a comer. ¡Desiderio! -¿Es a mí? -Sí, a ti. Ven para acá. -¿Qué hay, Cervan? -¿Qué hay de lo de Antonio? -Pues hombre... Aunque somos pobres, a generosos no nos gana nadie. -Yo quería poner, pero no delante de todos. Luego dirán que soy el Banco de España. -Todos saben que serás el más rico del cementerio. -Yo tengo dos pisos alquilados. -Cuatro. Cuatro que sepamos. -Bueno, dejémoslo. Se lo das y que lo sepa todo el mundo. -No esperaba menos de ti. ¿Sólo hay mil pelas? -200 duros. -Eres un roñoso... -Toma, toma. 30.000 pesetas. 30.000. No se te ocurra decir que he sido yo. -Cervan. Eres el tío más cojonudo del barrio. Ya sabía yo que no nos ibas a dejar tirados. -Devuélveme el sobre, que está casi nuevo. Y me vale. Ya está. ¿Qué te parece? -Bien. -¿Sólo bien? Te ha quitado cinco años de encima. No pareces ni tú. -Es verdad, parezco una señora. -Esto es clase. Y no lo de la Pura. Parece que vais todas a Costa Fleming. -Yo quiero pagarte con pecunio. -¿Qué es pecunio? -El dinero de la cárcel. Lo usas en el economato. -La próxima vez. Vas a ver al juez así, bien vestida y con una sonrisa. Si te deja traer a tu niña, seré la mujer más feliz del mundo. -Muchas gracias, Inés. Bueno, pues me voy. Que no me vea Pura. Es capaz de arrancarme el pelo a tirones. -Eso que has hecho está muy bien. -Sólo la he peinado. -¡Qué va! Lo que fuera es un favor cualquiera... ...aquí es la diferencia entre tener dignidad o no. Es lo único que tenemos aquí. -¿Por qué tiene que ser así? Ni Paloma, ni tú ni yo deberíamos estar aquí. -Por eso estoy aquí, para que cambien cosas. Yo sabía lo que me jugaba. Me trincaron, mala suerte. No me arrepiento. -Pues perdóname. No parece que las cosas estén cambiando. -Algún día. Algún día, Inés. -Mientras tanto, ¿qué se hace? -Empezar por cosas pequeñas. Como la que has hecho hoy. No quedarse cruzada de brazos. Buenas tardes. ¿Qué tal, Antonio? He cumplido mi palabra. Yo también. Aquí está el coche y las llaves. ¡Ah! He traído un cheque bancario. Lo puede cobrar en ventanilla sin cargos. Bueno. Le dije dinero en efectivo, pero si es cheque, será cheque. Pero esto está equivocado. Mira. -Esto no es lo que hablamos. Aquí pone 90.000 y hablamos de otra cantidad. -Esto ha sido juntar dinero de un día para otro. Yo también tengo que juntar dinero. Hablamos de una cantidad. Ya. Mire. Ayer hice unas preguntas y ya sé por qué necesita el dinero. Yo no he podido juntar más. Y a usted esto le salva de un apuro. -Tú eres un sinvergüenza. -¿Quién, yo? Espera, no pasa nada. Nada, no lo vendo. Me estás ofendiendo y si sigues, va a haber aquí un número. -No lo rompas. -¡Vete a tu casa! -No se lo tengo en cuenta porque está muy nervioso. -¡Vete a la mierda! ¡Antonio, por Dios! -¡Le doy dos días para pensarlo! -¡Vete a la mierda! Antonio. Lo siento. Si llego a saberlo... Tenía que haberle cogido el cheque, coño. ¡Que no, que era un robo! ¡Qué cabrón! ¡Me cago en la leche! ¿Qué hago ahora? Comienzan los camiones. -"Los camioneros". Está empezando. Verás la juerga que se arma. -¿Nunca os juntáis? -¿Con las de ETA? No, van a su aire. Vas a ver la que se lía cuando sale el que hace de Paco. -Sancho Gracia. -Ése. Dicen unas cosas que te meas. -¿Y Begoña? -Tenía una llamada del abogado. ¡Tío bueno, ven aquí a desembragar! -¡Mete la directa! -¡Abogado, un bis a bis con el macizo! -¡Y yo, con Marlon Brando! Di algo. -A mí no me gusta. -Ni a mí, pero te quedas nueva. Suelta. -¡Pero mira que eres guapo, coño! ¿Cómo ha ido? ¿Qué tal te ha ido con el abogado? -¿Qué pasa? -El fiscal pide la pena de muerte. -¡Hostia! -Pena de muerte. -Tranquila. -¡Por dejarle un piso a esa hija de puta! -¡Siéntese! -Siéntate. -Mis hijos sin madre. ¡Mírame! ¡Si tienes cojones, mírame a la cara! -¡Begoña! -¡Quietas! ¡Quietas! -Ella empezó. -Aislamiento. A ver si se calman. ¡Quieta! -¡A dormir, se acabó la tele por hoy! ¿Contentas? Vamos. -¿Cuánto tiempo la tendrán ahí? -Lo que les dé la gana. Y de ahí no va a salir más calmada. Eso te lo digo yo. -Pena de muerte. ¡Qué horror! Vamos a ver. 100.000... ...de la imprenta. Más... ...10.000 de Curro. ¿No eran 130.000? Sí, tengo 30.000... ...por algún sitio. Éstas. Pongamos que éstas son las 50.000 del páter, que van a llegar. 190.000. Más... Las 10.000 de los billetes de Mallorca. Más 20.000, más o menos, que va a mandar Miguel. El giro postal. Nos faltan... 80.000. ¡Me cago...! ¿Qué hacemos? Llamar al desgraciado que quiere el coche. Y quedarnos como el gallo, sin plumas y cacareando. ¿No hay otro remedio? Están ahí Desi y Clara un poco nerviosos. ¡Qué oportunos! ¿Qué quieren? Dicen que es muy importante. A ver si hay una tragedia con el aval. Un momentito. ¿Puedo ir al cuarto de Carlos? -Anda, ve. -Corre. ¡Cuidado, Josete! ¡Joder! -Buenas noches. Buenas noches. ¿Qué pasa? -¿Qué pasa? Eso mismo digo yo. Mira. Anoche, después de hablar contigo, me dio por pensar. Toda la noche piensa que te piensa. Por que me pusiste un panorama... La chica en la cárcel y tú, arruinado. Le dije a Clara: "Tenemos que ayudarles". -Y además, pensamos: Si nuestros amigos se enteran de que estáis tan apurados... ...y no hemos contado con ellos... -Se os aprecia mucho. Tengo la lágrima muy fácil. ¿Qué pasa? No he podido pagar la hipoteca del tirón. Si hubiera podido,... ...vendiendo los higadillos... -Vamos a lo que estamos. -Tienes razón. Al grano. Hemos hecho una colecta con los vecinos y hemos conseguido esto. ¡Pero eso es un dineral! Sí, un dineral. 85. 85.000 pesetas. -Han puesto todos. -Hasta las ratas. Vamos a ver. Desgraciado. Esto significa que va a salir mi hija de la cárcel. Pero ya. ¿Cómo me lo dices así? Estoy... Estoy... ¿Tan difícil es hacer una carta? Josete, es una hermana, no una novia. A las hermanas no se les escriben cartas. A las hermanas les preguntas cosas. Les dices cómo te ha ido el día. Si fuese una novia,... ...con ponerle que te acuerdas de los besos... Jolines, tienes razón. ¡Qué suerte tenemos los que somos hijos únicos! Quiero ponerle que soy troskista, que me he pegado con Ramiro. Pero como leen las cartas. ¿Te la leo? Sí. Querida hermana. Hola, Inés. ¿Cómo estás? Te escribo cuatro líneas... ¿Cuatro? Eso es un decir. Le estoy contando a todo el mundo que estás en la cárcel. ¿Cómo vas a poner eso? Para que vea que no me avergüenzo. Una cosa es avergonzarte y otra cosa es decírselo a todos. No se lo estoy diciendo a todos. ¿Y cómo lo sabe? Es verdad. Esto no. ¿Y si le pongo... ...estoy muy contento de que estés en la cárcel? ¡Qué disgusto le vas a dar! Es verdad. Soy un burro. ¿Qué quieres decirle? Le quiero decir... ...que me he pegado con un chaval... ...por decir que es una delincuente. Decirle que soy troskista. Y, sobre todo,... ...decirle... ...que la quiero mucho y la echo de menos. ¿Qué haces? Lo que has dicho es muy bonito. ¿Sí? Escríbeselo. Vale. A ver. ¿Cómo era? ¿Le llamo páter para disimular? Padre Eugenio. Ahí está. Inés. -Hola. Tenemos buenas noticias. Ya tenemos el dinero. Lo tenemos. ¿Las 300.000? Claro. -No sabes la de gente que ha ayudado. Todo el mundo. La abuela, el dinero de su viaje. Desi ha hecho una recaudación. Hasta el tío Miguel. Y Cervan, hasta Cervan. Todo el mundo. Tu hermano ha ido con el abogado de oficio... ...para entregar el dinero. -Espera. ¿Qué ha dicho? Que esperes. ¡Ah! Es que... Prefiero que no os gastéis ese dinero en sacarme. ¿Qué tonterías estás diciendo? ¿Cómo lo vamos a gastar mejor? No puedo aceptarlo. No puedo marcharme. ¿Quieres quedarte en la cárcel? No quiero que ni vosotros ni la gente... ...os sacrifiquéis así. ¡Tú no tienes que estar aquí! Sí, es injusto que esté aquí. Como para otras que no pueden pagar. Bueno. ¿Se lo pago a todas? No puedo. ¿Sabes la preocupación que tenemos? ¿Prefieres quedarte aquí? Mira. Aquí dentro hay una mujer que lo está pasando muy mal. Muy mal. Hay mucha gente que lo está pasando mal. A ésta no me gustaría dejarla. Y menos pagando. Mucha gente ha pagado para verte fuera. Me lo imagino y os lo agradezco. Pero ese dinero mantiene un sistema que es una mierda. ¡Joder! ¡Joder! ¿Te vas a quedar en la cárcel? Te estamos diciendo que hoy puedes salir. Que son tres meses. Eugenio, ayúdame. No, tú no digas nada, que la vas a liar. No digas nada. -Antonio. Creo que deberíamos escucharla. -Mira, papá. ¿Qué? Sólo son tres meses y no estoy tan mal. Las compañeras se han organizado. Dice las compañeras como el otro. Si es por el dinero, no te preocupes. Ya lo devolveremos. No te preocupes. No es por el dinero. Creo que hago más falta aquí dentro que fuera. ¡Dios santo! Es que no puedo creerlo. Entonces, ¿qué? ¿Te quedas? Hija. Piénsatelo bien. Aún estás a tiempo. Ya lo he pensado. No os preocupéis. ¡Me cago en la cuna que te arrolló! Me voy a marchar, porque no quiero montar un lío. Te quiero mucho, hija. No sabes lo que me duele dejarte aquí. No sabes lo que me duele. Te esperamos abajo, Eugenio. -Ahora bajo. -Tú me entiendes, ¿verdad? -Me duele. Me gustaría verte aquí. Pero sí, te entiendo. -¿Hablarás con ellos? -Lo intentaré. ¡Me cago en la mar! Matándonos para conseguir el dinero... ...y nos sale con que es muy necesaria ahí dentro. ¿Cómo es posible? A nadie le cabe en la cabeza. Si me llega a obligar a malvender este coche,... ...cojo las 300.000, rompo la mampara y quemo la cárcel. Se va a arrepentir. Parece mentira que no la conozcas. Es que... Sarna con gusto no pica. Y encima el tonto de Eugenio. Ésa es otra. Que si patatín, que si patatán. ¿Que le decimos ahora a la gente? ¡Yo qué sé! ¿Qué vas a esperar de un tío que va con el alzacuellos? ¡Pareces un pingüino! Eugenio. ¡Sí, Eugenio! ¡Nos dejamos a Eugenio! ¡Me cago en la leche! ¡Dios santo! Tranquilízate. Cambia esa cara y quítate el alzacuellos. Quítatelo, que me sale un sarpullido. Luisa Fernández. Felisa Ramírez. Antonia del Corral. María Eugenia Fernández. Juana Estrada. Felisa Sánchez. Paloma Sánchez. Francisca López. Inés Alcántara. María Luisa de Miguel. No hay nada más, chicas. 10.000 calandracas del señor Tinín. -Muchas gracias. No, gracias a ti. Te digo lo mismo. Siento que mi hija no sepa apreciarlo. Más lo siento yo por ti. Ha sido gratis. -Y con las mil pesetas de Cervan,... ...se da por concluido el reparto. -¿El reparto? ¡Qué gracia! En ese sobre, tienes, por lo menos,... ...30.000 pesetas. -¡Qué dices, 30.000 pesetas! ¿Qué queda aquí? A ver. ¡Coño, pues sí! ¡Qué jodío! ¡Cómo calcula sin verlo! Con estas 30.000 pesetas, ocurre lo siguiente. Son de un donante anónimo. Insistió en que no se supiera que es él. -No insistió, insistí, insistí. ¡Porque esas 30.000 pesetas son mías! Lo pone en el billete, abajo. ¿Qué estás haciendo? -Que lo pone abajo. A ver. Míralo. JBRE. -¿Por qué mientes, Cervan? Si fueran tuyos, pondría EC, de Eladio Contreras. Es verdad. ¿O no? -Juan de Borbón, rey de España. -¡Venga! -Y el que diga que no es verdad le rompo el alma. Aquí nadie dice nada. Dejaos de cachondeo. Está bien. Gracias por las mil pesetas, por estas 30.000... ...y por ser un monárquico cabezón. ¿Cabezón? Cabezón y cojo. Me marcho. Espera un momento. Quería decirte que tengo unas letras del coche. -Tengo un agujero. Primero voy yo. -Al Monte de Piedad. Las letras del coche. ¿Qué más te da? Te has manchado la corbata. Me das las de Juan de Borbón. Y yo me las llevo. "Hola, Inés". "Te escribo para decirte que te echo mucho de menos". "Ya te echaba de menos cuando te ibas de viaje". "Pero ahora parece que te echo más de menos". "Me he pegado con uno de clase". "Le gusta mucho un señor que sale en todas las pesetas". "Decía que eres una delincuente". "Si estás ahí, es porque has hecho lo que tenías que hacer". "Y estoy muy orgulloso de ti". "Me da mucha rabia que se me acaben las cuatro líneas". "Me gustaría poder verte". "Aunque Eugenio dice que estás tan guapa como siempre". "Tu hermano que te quiere, Carlos". "Años después,... ...el destino haría que llegara de nuevo a mí esa carta". "Aún la conservo". Me queda la palabra. Si he sufrido la sed, si he segado las sombras... ...y he perdido la vida. Si he perdido la voz, si he sufrido la sed,... ...si he segado las sombras y he perdido la vida. Si he sufrido la sed, si he segado las sombras... ...si he sufrido la sed. Si abrí los labios para ver el rostro terrible de mi patria. Si abrí los labios hasta desgarrármelos. Me queda la palabra. Me queda la palabra. Si los labios abrí, si me los desgarré,... ...si he perdido la vida, si he perdido la voz,... ...si he sufrido la sed, si he segado las sombras,... ...si los labios abrí y me los desgarré,... ...si he perdido la vida, si he perdido la voz,... ...si los labios abrí.

Cuéntame cómo pasó - T8 - Todos a la cárcel - Capítulo 129

23 nov 2006

 La noticia del encarcelamiento de Inés tiene a la familia Alcántara y a medio barrio de San Genaro en vilo. Pendientes del pago de una fianza de trescientas mil pesetas, Antonio y Mercedes se desviven por encontrar dinero suficiente para que su hija pueda salir de la cárcel de Yeserías. Mientras tanto, Toni intenta buscar respaldo en los abogados del PC, aunque las conexiones de la detención con la banda terrorista ETA dificultan su labor. Eugenio hace todo lo posible por visitar a Inés, lo que le lleva a pedirle un curioso favor al padre Froilán.

Mientras tanto, Herminia no para de rezar por su nieta y, junto con Alfredo, pondrá su granito de arena para conseguir que su nieta vuelva a casa. Carlitos lo hace a su manera, defendiendo a su hermana ante los fachas del instituto, plantando la semilla de lo que será su conciencia política. Pero lejos de lo que todos creen, los primeros días de Inés en la cárcel son toda una experiencia, que le hacen cambiar la percepción de las cosas. Rodeada de compañeras como Rosa (interpretado por la actriz Icíar Bollaín), Inés descubre una nueva realidad dentro de la cárcel, donde cree que tiene una importante labor que hacer.

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