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Subtítulos de Cuéntame cómo paso - T8 - Vacaciones de verano para tí - Capítulo 124

Cuéntame,... ...tú que has vivido... ...el despertar... ...de un tiempo que nos cambió. Volverás... ...a ser un niño... ...al recordar... ...las largas tardes de sol. Háblame de lo que has encontrado... ...en tu largo caminar. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido,... ...si has conocido la felicidad. Sentirás... ...el dulce abrazo... ...de aquellos padres... ...que dieron todo por ti. El sabor... ...del primer beso. Todos los sueños... ...que tú querías cumplir. Vacaciones de verano para mí. Caminando por la arena junto al mar. "En 1974, para la mayoría de los españoles,... ...las vacaciones eran playa, sol y paella". "Quedaban lejos las vacaciones rurales... ...y los viajes a Cuba". "Los españoles queríamos tostarnos bajo un sol... ...más nuestro que la tortilla de patata". "Poco importaba que Franco estuviera muriéndose". "El veraneo era el veraneo". "Y nadie quedarse sin su ración de playa". "Aunque hubiera que estirar la paga del 18 de julio... ...hasta extremos insospechados". "Pero aquel verano del 74 la familia Alcántara... ...el mar lo iba a ver en postales gracias a mis suspensos". "Mi padre me lo recordaba a diario... ...con sus dotes pedagógicas". "Lo de la playa no me importaba". "Era afortunado, porque teníamos pueblo". "No había nada que esperara con más ilusión... ...que las vacaciones en Sagrillas". Pronto en verano estaremos, tú y yo sentiremos... "El pueblo significaba libertad". "Podías hacer el burro y fardar de lo que hacías en la capital". "Aunque ellos también presumían, como mi tío". "Le enseñaba sus viñas a todos". "Pero el peor era mi padre, que se pavoneaba ante los paisanos... ...con su flamante coche". "Todo para demostrar que él era... ...uno de esos inmigrantes a los que le iba bien en la ciudad". "No éramos los únicos que íbamos al pueblo a la fiesta de la patrona". "De Barcelona, Valencia o Bilbao llegaban otros". "El hijo del mono, el inmortal, el pollo". "Alejandro el puto". "Todos volvían a pasar el verano en Sagrillas". "Era una especie de operación retorno". "Competíamos en mostrar lo bien que nos iba". Campanadas ¿Tú estás bien en Madrid en la Seat? Sí, bien. Pero no tan bien como tú. Ya he visto el coche. Es un GS 1200. No es para tanto. -No es para tanto y se codea con la creme de la creme. -¿Quién? Nadie. Miguel es muy fantasioso. Hasta luego, Alejandro. ¿Por qué le dices eso? Le he dicho lo que sabe todo el pueblo. Que habéis cenado con no sé quién. Que le haces la ropa a la nieta de Franco. Sólo voy a diseñar. ¿No sabes cómo es Alejandro? ¿Cómo no voy a saber cómo es Alejandro? Van a pensar que somos millonetis. ¡Que se jodan! ¿Puedo ir al río? Pues claro. ¿Y los deberes? Mamá. Que es domingo. Pórtate bien. ¡Papá! Siempre soy yo la mala. Ven aquí. ¿Esos qué hacen aquí? ¿Los Mauros? ¿Están en el pueblo? Han arreglado la casa del viejo. Vendrán a pasar temporadas. ¿Te han hablado de las tierras? Ni palabra. Pero el Mauro anda comprando todo lo que puede. Quiere montar un coto de caza. ¿Cómo no me has dicho nada de lo de la niña? No sé, me han hecho de la comisión de festejos del pueblo. Pensé que podría ser la reina infantil. Le tocaba a la nieta de Basilia. No doy una. Que reclamen al maestro armero. ¡Qué alegría, nuestra niña va a ser la reina de las fiestas! Una alegría muy grande. Vamos, que nos van a sacar cantares. -Póngale el vestido de manchega. Me tendrías que haber dicho que ibas a ir. Has hecho un viaje en balde. -Ha sido una tontería. Tendría que habértelo dicho. -Yo tendría que haberte dicho que venía a Madrid. Pero no sé. No... ¿Por qué no nos vamos a comer por ahí? A El Pardo, por ejemplo. -Con el follón que hay con lo de Franco. -Para aprovechar el día. Mañana me voy a Zaragoza. Podemos ir al sitio ese de chuletas. -Bueno, luego hablamos. Llego tarde a misa. Perdona. -¿Estás bien? -¿Y tú, estás bien? -Sí. -Pues eso es lo importante, que estés bien. -¡Eh! ¿Se ha ido Eugenio? -Sí. -¿Sí? -¿Qué haces con eso? ¿De dónde lo has sacado? -Me lo quedé cuando liquidó Yolanda. Parezco Nadiuska. -Bueno. ¿Para qué lo quieres? -Me voy a ver a Sergio. El fin de semana que viene le dan la pernocta. Hay una pensión donde no piden el libro de familia. -A ver si va a ser una "mueblée" de ésas. -Me da igual, tengo tantas ganas de achucharle y comérmelo a besos. Si me dan a elegir entre Paul Newman y Sergio, me quedo con Sergio. Es cosa del amor, ¿no? -Pues sí. Tiene que ser cosa de eso, seguro. Amor. ¡Que voy! -¡Que ahora voy yo! -¡Estate quieto ya, pesado! -No he hecho nada. -¡Estate quieto! -No he hecho nada. -Pareces un pulpo. Guarros. -El guarro lo será tu padre. Eso dicen en mi casa. -Son todas iguales. Verás mañana en el baile. La Fuensanta tiene tres novios. -Y se hace la buena. Y se queja si la tocan. ¿Esa chica quién es? -¿Ésa? Julia. Ahora viven en Albacete. -Un saco de huesos. -Vamos a tirarnos. "A mí me parecían los huesos más bonitos... ...y mejor repartidos del mundo. Y qué mirada". "Me iba a iniciar en un mundo que ignoraba". "El de los amores de verano". 27, 28. 29. Y 30. Toni, ¿en el periódico no dicen nada? -Lo que has leído. Que evoluciona favorablemente. -Total, que palma. Y Don Juan, en Estoril. ¿Y a ti qué te pasa? ¿Qué quieres ahora? -Me ha dado 30 y son 40. -¿40 duros? ¿Estás seguro? -Por éstas. -Cervan, escucha. Dale el dinero, que no te está timando, coño. -No estoy yo muy seguro. -Hola, Toni. -¡Hombre! -Dame un botellín. ¿Se sabe algo del Generalísimo? -Lo mismo que hace una hora. Ha palmado, pero no lo dicen por lo que pueda pasar. -No digas barbaridades. -A lo mejor es un doble el que tienen ingresado. -Mañana es 18 de julio. Será raro no ver a Franco poniendo las medallas al mérito en el trabajo. -Toni, ¿tú sabes algo de tu prima? -¿De Paquita? Sí, se ha ido al pueblo. -¿No te dijo cuándo venía? -No. ¿No lo sabes tú? -Sí, pero se me olvidó. -Si me entero, te lo digo. Hablarás con ella antes que yo. Tinín, ¿qué te debo? Me voy a regar las plantas. -Ya lo pagará tu padre. -Hasta luego. -¡Adiós, hijo! -Adiós, Toni. ¿No ves que esto es un pueblo? ¿Qué más da? Estáis haciendo una tormenta de un vaso de agua. Sí que da. A Basilia le hacía ilusión que su nieta fuera la reina. ¿La nieta de Basilia? Es difícil encontrar un niño feo. Pero la nieta de Basilia es la más fea. Vive en el pueblo. Pues saldrá el año que viene. -Y si no sale, no se lo perdonarán en la vida. Ya la tenemos liada. Verás qué veranito. Tú no te acuerdas. Isabel estuvo 30 años sin hablarle a su hermana... ...porque le pertenecía una sábana del ajuar de su madre. Igual que con lo nuestro. A mí me encantaría que esa niña fuera la reina de las fiestas. A mí también. Estaría más guapa. A ver si lo lamentamos. Sentaos en la mesa, que ya está la comida. Toni, Toni. ¿Qué haces por aquí, no vivías con una chica? -Comparto piso con una chica. He venido a regar las plantas. -A mí esas cosas me dan igual. No soy de las que lo critican todo. -No, Josefina. -Dile a tu madre que tiene la tienda fatal. Ayer, a las 10.15, estaba cerrada. -Perdone, me tengo que ir. Eugenio. No se te ve el pelo. -¿Qué tal? Acabo de salir de misa. -¿Vas para casa? -Sí. -¿Me invitas a comer? -¿En casa? -Sí. No es buena idea. Pues ven a la mía. -Mejor otro día. -Bueno, pero llámame. -Sí, sí. Lo haré. Hasta luego, Toni. -Adiós. -¡Toni! Toni. Vente a comer conmigo. Pero en casa no. Quiero hablar contigo. -¿Estás bien? -Sí. Me voy a echar una siesta. Hace una tarde muy buena. ¡Qué vida, cómo te envidio! ¿Tú me envidias a mí? Lo que tiene uno que oír. Sí, te estoy hablando en serio. Madrid está imposible. Te pasas el día echando el bofe y total, para dos duros. Para dos duros sí que estoy yo. Cada día me aburro más en este pueblo. No soporto a esta gente. Dime una cosa, hermano. A ti te pasa algo. ¿Qué me va a pasar? Nada, Antonio. Cada día me encuentro más viejo, más feo y más sentimental. Eso es lo que me pasa. Pues tienes que mirarlo. Porque lo de viejo no lo vas a disimular tiñéndote. Se te nota mucho. ¿Mucho? Y al sol, no te digo. No saben ni teñir el pelo. -Tíos, otro café. No, voy a echarme la siesta. -Me pones veneno y me lo bebo. -¡Qué cosas dice! -De verdad. Mira dónde deja la bici. No la va a ver en todo el verano. -Está recién hecho. -A ver. ¿No estará muy caliente? Voy a probarlo. -A ver. ¿Se ha quemado? -No, no. Está muy bien. ¡Qué rico! ¿No vienes? Me voy mañana. -Lo siento, había quedado con los compañeros. -¿Quiénes? -Los de la obra en la que estuve trabajando. Están aquí y no me puedo ir. "Inés". -¿Qué? -"¿Sigues ahí?" -Sí, sigo aquí. -En cuanto acabe, voy. -Como tú quieras, Eugenio. Como tú quieras. -Luego hablamos. -Hasta luego. ¿Todo bien, Eugenio? -Sí, ¿qué has pedido? -Melón con jamón y bacalao. -Para mí, lo mismo. Gracias. -¿Se pude saber qué te pasa? Yo bastante tengo ya con lo de mi padre. Pero al tío Miguel no pude decirle que no. Con lo bien que haces el gazpacho, ganarás. La Consuelo lleva lo menos diez años ganando los dos. Esta vez lo vas a ganar tú. ¡Qué alegrón se llevaría tu padre! También lo hago por eso. No quise decir nada porque estaba el tío delante. Pero Quique insistió en que le llames. ¡Qué pesado! ¡Hija! Es tu novio. Sí, sí, ya. No queda más que aclarar. Me voy a casa con padre. Sí, allí haces más falta. Adiós. Adiós. Estos han reñido. En cosas de novios, mejor no meterse. Esta tarde quiero dar una vuelta por las tierras. Pues te acompaño. Luego sacamos el vestido de la niña. Se lo quiero arreglar. En un momento lo apañamos. ¡Qué guapa va a estar! ¿Estás seguro? -No estoy seguro de nada. No sé si estoy paranoico. No sé qué inventa mi cabeza. Así no puedo vivir, no duermo. Tengo aquí una opresión. -No hay más que verte. -Esto es una locura. Lo único que hago es imaginármelos a los dos besándose. Lo siento, Toni. Necesito desahogarme con alguien. -¿Por qué piensas eso? ¿Has hablado con ella? -¿Le pregunto si está liada con Salvador? -Sácale el tema. ¿Quieres que hable con ella? -No, eso sí que no. Sólo faltaría eso. -Pues tendrás que hacerlo tú. -¿Y si me dice que quiere a otra persona? -¿Cómo te va a decir eso? -No podría vivir sin Inés. -Te pones en lo peor. Igual está deseando contártelo. -¡La madre que la parió! -Cuidadito. -Esto es por culpa del teatro. -Deja el vino y come. La semana pasada me dices que te vas a Méjico... ...y ahora, que quieres vender las tierras. Lorenzo me ha dicho que necesito vuestra autorización. Vosotros tendríais vuestra parte. Cuenta con ello. No nos hace falta. ¿Os hace falta o no os hace falta? Por mí no lo hagas. Ya nos apañaremos con lo de Bárbara. No sé a qué viene tanta prisa. ¿Quién te las compraría? Pues el hijo de don Mauro. Por lo visto, quiere formar un coto. Cuando se entere Antonio... ¿Vendemos? Dirás vendes, porque no me hace gracia. Hazlo por mí. Me quiero dar ese capricho. ¿Qué capricho, madre? Hablaré con Antonio. Pero habla pronto. Igual Maurín se echa para atrás. Vamos. Esto es una casa y lo demás son tonterías. -Mi padre dice que tiene tres váteres, con baño y todo. -¿Tres váteres? Vaya panda de meones. -Creo que nos ha visto. -¡Carlos, nos van a echar a los perros! -Allá él. Hola. Hola. ¿Qué haces? Mirar, pero ya me iba. Espera, no te vayas. No tengo muchos amigos aquí. ¿Cómo te llamas? Carlos Alcántara. Soy hijo de Antonio, el "parriba". Yo soy Julia, hija de Maurín. Ya lo sabía. ¿Qué más sabes de mí? Eres de Albacete y tu padre es el más rico. ¿Qué lees? Rubén Darío. Es mi poeta favorito. Lo que más me gusta son las rimas. ¿Y qué más? Es verdad. Mira. En tus ojos, un misterio. En tus labios, un enigma. Y yo,... ...fijo en tu mirada, extasiado en tu sonrisa. ¡Qué raro eres! No te pareces a los demás. Ni tú a las demás chicas. -¡Julia! ¡Vamos! -¡Ya voy! Me tengo que ir. Voy a ir al cine de verano. ¿Irás? Si vas tú... Está al lado de casa. Hasta luego. Adiós. Claxon Claxon Merche. ¡Me cago en la leche! ¡Y dale con la bocina! Le voy a meter la bocina por las orejas. Claxon ¡Coño, Antoñito, joder! Mira quién ha venido. ¿Qué haces aquí? Gracias a Dios. Teníais que haber pasado por aquí. Teníais que haber pasado por Bianos... ...y no haber dado esa vuelta. Ya lo sé. Se lo estaba diciendo. Y ella: "que no, que no". -La próxima vez vas tú mirando el mapa. -¿Y quién conduce? No os peleéis. ¿Y esto? ¿Qué te parece? Me la ha dejado un amiguete. Nos vamos a Valencia. ¿Y ese amigo quién es? No le conoces. Pero ven. Esto no es como un hotel, esto es como... Como un balneario. Pasa. Hola, Josete. Pasa. El suelo no es parqué. Pero es bueno. Pasad. ¡Mira! -Ya veréis. -Está equipada con lo último en tecnología y confort. -Sentaos, estáis en vuestra casa. Parece una casa. -Es el saloncito comedor. ¡Qué bonito! La habitación principal. Cuarto de baño completo. ¡Qué peste! Josete, tira de la cadena. -Perdón. ¿Tienes sulfuro? -Y cocina equipada con lo último... ...en electrodomésticos. -Y tele. -¿Una cervecita? No, gracias. -Voy a buscar a Carlos. -Es comodísima. Te asomas ahí y te caes a la calle. ¿Vais con esto a la playa? A Benidorm con vosotros. ¿Con nosotros? ¿Con nosotros? No sé, no lo habíamos planeado. -Quien dice a Benidorm, dice a Cullera o a Calpe. A estar tranquilos. Que no. ¿No ves que son las fiestas? Tenemos un lío con las fiestas... No entiendo a santo de qué. Perdona. No me ha costado nada. No me mováis nada. Van a poner aquí fuera el cine de verano. ¿Qué película ponen? ¡Yo qué sé! ¿Adónde vas,... ...ojos tristes al mirar? ¿Adónde vas,... ...sin amigos, sin hogar? Escucho... ...al muchacho tocar... ...esa triste canción. Ya ha empezado el NODO. ¡Jolín, macho, cine al lado de tu casa! ¡Qué suerte! Bueno, pero mi caravana también es un farde. Tiene tele y todo. ¡Joé! Si quieres, te puedes quedar esta noche a dormir. Mis padres me dejan. Luego lo pregunto. Bueno. Josete. Dime. ¿Me puedes hacer un favor? ¿Puedes dejarme solo? ¿Por qué? ¡Ah! No paras ni en verano. En verano, menos. Está bien. Espera, macho. ¿Le has preguntado si tiene primas, hermanas? Hola. Hola. Hola. He preparado la cena. Como no pudimos comer juntos... -¿Y Pili? -Se ha ido al cine. Le pedí que nos dejara solos. ¿Te apetece una cerveza? -Sí, ya voy yo. -No. Por tu oposición. -Por la plaza. Estás preciosa. -Hacía mucho que no estábamos solos. Ven. -Inés. Teléfono No contestes. -A lo mejor es del teatro. Va a ser un segundo. ¿Sí? -¿Dígame? Salvador. No, no puede ponerse. No llames más tarde. Dime dónde habéis quedado y se lo digo. Batalla del Salado, a las 6. No puede ponerse, ya te lo he dicho. Eso es. -Déjame hablar. Salvador. Estaba en el baño. Te quería preguntar una cosa. ¿Sabes si Marián ha comprado el maquillaje? Sí. ¿En serio? Vaya. Sí, no me lo esperaba. "¿Dónde vamos?" ¿Te gusta la película? ¿Y a ti? Así así. Matasuegras Silencio. -¡Silencio con la trompetita! La chica es muy guapa, pero él es un soso. ¡Cago en la leche! Como pille al desgraciado le parto la cara. Qué brutos, ¿no? Son unos animales. "Qué furgón más chulo". Pedorreta ¡La madre que os parió, ya vale! Yo ya he perdido el hilo. -¡Ya está bien, caramba! -¡Pero que yo no he hecho nada! -¿Vamos a dar una vuelta? Claro. Ya, ya, ya. Bueno. Oye,... ...te tengo que dejar. Hasta luego. Voy a ver el pescado cómo va. ¿Por qué no pones un disco? -¿Pongo un disco? ¿No le dices que bailabas conmigo? -No. -A Salvador, ¿por qué no se lo dices? -No le importa. -¿Y si al revés qué, me hubieras dichoa mí que estabas en el baño? -Es que no es lo mismo. -Ah, no es lo mismo. ¿Con él bailas diferente? ¿Cómo bailas con él? ¿Bailas así, como en el teatro, así, eh? ¿Qué te pasa? ¿Conmigo también actúas? -Vale ya. -Perdóname, es que no... No sé lo que me pasa. No sé lo que me pasa. Es que no puedo más, Inés, no puedo más, me va a explotar la cabeza. ¿Tú no tienes nada que contarme a mí? -No. -Yo sí tengo algo que contarte. El otro día os vi en el autobús. Él te abrazaba, tú te reías. Y tú te dejabas hacer. ¿Eso es lo normal entre los del teatro? -No. No ha pasado nada. -No te creo, no te puedo creer, Inés, me encantaría creerte. Pero no te creo, no te creo. -Ya. -Es todo mentira. -Ya está, ya está. Eugenio, te quiero. Por favor. -Vete a la mierda, Inés. Portazo Primero nos vamos a un campin a Benidorm, y luego, a Cullera. Cullera ha de ser la bomba. Creo que es precioso. Para, para aquí. Tranquilo, ya paro. Mira, que nos apetece cocinar, en la caravana... ...tenemos de todo para cocinar. Que no... Nos vamos a un restaurante. Equilicuá, tú sí que sabes, Antoñito. En Cullera tenemos que comernos unas paellas. Me han dicho... Que las regalan. No, hay que pagarla. ¿Qué tonterías me dices? Me estás hablando toda la noche de lo mismo. ¿Aquí estaremos bien? Sí, aquí estás protegido. La mejor zona está ahí. Es el huerto de la tía Dominga. Pero despertaremos a la pobre mujer, que se acuesta con las gallinas. Ahí hay una huerta. Coño. Ese muchachino que viene... Yo lo conozco. Claro, hombre. Si es mi hijo Carlos con una. Qué jodío. Le gustan bigardas, como a ti. -¿A ti te gusta el pueblo? ¿Y a ti? Antes no. Desde que te conocí, me gusta mucho más. A mí me pasa lo mismo. No hace ni cuatro días... ...iba a los caballitos. Y ahora va tras las yeguas. -Qué poético. Pareces lorquiano. Calla. -Oye, Carlos, se me ha hecho muy tarde. ¿Nos vemos mañana? Claro, en la romería. Además, mi prima participa en el concurso de gazpachos. Yo quizá llegue tarde. No pasa nada. Estaré todo el día. Vale. Hola, hijo. Buenas noches. -Qué hay, rapaces. ¿Qué haces aquí? Nada. He venido con Desi a colocar el hostal. ¿Y tú? ¿Dando un paseíto? ¿Y esta niña tan guapa? ¿Tú de quién eres? ¿Eres hija de Eusebio? -No, soy Julia, la hija de Maurín. Sí, pero que ya nos íbamos. ¿Dónde? Venga para casa. -Déjalos. Cállate la boca. Para casa. Papá, no fastidies. Para casa ya. Venga. ¿Cómo quieres que te lo explique? Venga, venga. Hasta mañana. -Adiós. -¿Qué mosca te ha picado? Es asunto mío, Desi. Joder, eres peor que Franco. Oye, venga. Que ya voy, papá. Es muy tarde para andar tonteando. Si son las nueve. Es el vestido de mi hermana. Claro que sí, vas a estar preciosa. Qué bien. Es de tu hermana. Le tengo que meter de aquí. -¿Se puede? Pasa, Josete. ¿Y dónde te has dejado a Carlos? No sé, por ahí. ¿Cómo que por ahí? Le diré que sea la última vez que te deje solo. -Vamos, para comérsela va a estar vestida de manchega. Dile a tu marido... ...que traiga la máquina de fotos. Eso está hecho. A ver, mi amorcito. -La camisa me rasca. Oye, Clara, ¿qué tal la tienda? -Estupendamente, si no de qué alquilamos la furgoneta. -Ponme la camisa nueva. ¿No era de un amigo? -Eso es el Desi, que le da apuro decir que es alquilada. No lo entiendo. No se lo digáis. No. No, claro. Perdona que pregunte. ¿Vais a abrir el mes de agosto? La segunda quincena, la primera me quiere llevar a París. Caramba. ¿A París de la Francia? Sí, él dice que es una segunda luna de miel. ¿Te quedarte a Josete esos días? No, cómo me va a importar. Que si no, lo mando con sus primos. Y a callar. Se porta muy bien. Mujer, que se quede aquí con nosotros. Gracias. Bueno, ¿y qué tal vuestra tienda? Bien, tirando. Son las fechas. Buenas. Buenas. Venga, Carlos, a la habitación. Y apaga la luz, que mañana tienes que estudiar. Es la romería. Y qué. Y no levantes la cabeza hasta el mediodía. O haber estudiado este invierno. Pero ¿qué ha hecho ahora? No ha hecho nada. Ahora el duro soy yo. -Cariño, vámonos. ¿A qué tanta prisa? Yo estoy muy cansado. Bueno. Llaman a la puerta Llaman a la puerta ¿Toni? -¿Quién es? -¡Es mi cuñado, Eugenio! -¿Puedo pasar? -¡Sí, claro, pasa! -Perdonad que os haya despertado, pero no sabía dónde ir. Y... ¿Puedo fumar? -Claro. -¿Quieres tomarte algo? -No, gracias. Esta vez la he jodido, Toni. La he jodido bien. -¿Qué? ¿Ya has hablado con ella? -Lo siento, lo siento. No sé ni lo que he hecho. Joder, lo siento mucho, Toni. -No lo sientas, hombre, todo tiene solución. -No sé lo que he hecho, Toni. ¿Todavía estás despierto? Sí, ¿tú ya has terminado? Sí. Vaya manera de pasar las fiestas, todo el día cosiendo. A mí me gusta, disfruto viendo a la niña. Pues yo creo que a quien más ilusión le hace es a Miguel. Bueno, qué, ¿dormimos? Quería decirte algo. ¿Ahora? Sí. ¿Qué pasa? Si no te lo digo, reviento. Pues nada, que resulta que se van a París. ¿Quién? Desi y Clara, segunda luna de miel. Pero ¿cómo se van a ir a París? Le deben al banco 400 000 pesetas. Eso digo yo. Y ahí no acaba la cosa. ¿No? Que la caravana esa es alquilada. ¿Cómo que alquilada? ¿Con qué dinero? Me he quedado de piedra. Pero ¿este Desi es tonto o qué? Debe un dineral y se presente como si fuera Lagacán. ¿Qué hacemos? Pues hablar con él, Merche, a ver qué le digo. Pues la verdad, que estamos preocupados. Que si no devuelve el dinero igual nos quitan la tienda. Ya se lo he dicho; y si insisto, pensará que no confío en él. ¿Entiendes? ¿Se la tienes? Pues no lo sé. No, la ayer no tenía un duro y hoy parece Rockefeller. Tendrás que hablar con él. Pues ya hablaré con él. Joder, de verdad, es que ni en vacaciones puedo descansar. ¿Y qué te ha pasado con el niño? Con el niño, nada, Merche, qué me va a pasar. No ha pasado nada. Voy a apagar la luz. ¿Adónde vas,... ...ojos tristes al mirar? ¿Adónde vas,... ...sin amigos, sin hogar? Escucho... ...al muchacho tocar... ...esa triste canción. Pero nadie se vuelve. Escucha cómo toca al pasar... Música de banda ¡Mercedes, saca a la niña, que están aquí ya! Anda, mira. Que no se le caiga la peineta. Qué guapa. "Venga, que tenemos que recoger a la Virgen". Hola, Miguel. Antonio, esto no, por favor. Papá, ¿puedo ir? Anda. Escúchame: si vas con esa niña,... ...te corto el plátano. ¿Por qué? Porque lo digo yo y ya está. Papá. Tira. ¿Y los pantalones largos? Hace mucho calor. ¿Calor, Merche? Esto trae lluvia. ¿Vas a llamarla, Eugenio? -No. No. -Al menos dile que no te han atropellado. -Luz. -Yo es que no os entiendo. El matrimonio no es un contrato de propiedad. La fidelidad es un concepto burgués. En cuanto antes... -No creo que sea el momento, Luz. -Bueno, mira, haced lo que os dé la gana, yo me voy. Hasta luego. -Hasta luego. -Adiós. ¿Por qué no la llamas? -No, Toni, no insistas. -La voy a llamar yo. -Yo no estoy en condiciones. -Por eso, así se queda tranquila. Venga, va. Teléfono Dígame. -Inés, oye, que soy Toni. Nada, te llamaba para que sepas que está aquí Eugenio. -¿Está bien? -Sí, te llamo por eso. -Dile que se ponga. -Inés. -Ya, ya, que no quiere hablar conmigo. -No. -Bueno, pues dile que quiero hablar con él, por favor. Que me llame, que es importante, que no lo podemos dejar así. No me voy a mover. "Que si no quiere verme, no tiene por qué hacerlo". "Pero que me llame". ¿Eh? ¿Se lo dirás? -Muy bien, ahora se lo digo. Un beso, Inés. -Un beso. Eugenio. -¿Sí? -¿A qué hora sale la tu lista? -A partir de las 11 dijeron. Bueno, pues llamo al periódico y te acompaño. ¿La has sacado bien, Antonio? Sí, ¿os saco una? Venga. A ver, aquí no salimos nosotros. Ponte ahí. Mira, los desiderios. Hombre, ya era hora. -Voy por el gazpacho. Antonio. Aprovecha y habla con él. Pero que no puedo, está Clara. Lo mismo han heredado y no nos han dicho nada. ¿Y a usted quién le ha dado vela? Hijo, las sospechas... Ya hablaré. ¿Me vais a dejar en paz? Cómo te pones, de verdad. ¡Hola, pero bueno! ¡Ya era hora! Será posible, os habéis perdido lo más bonito. Han metido la Virgen. Nos hemos dormido. ¿Has visto a la niña? ¡Ay, la reina! -¡Hola, ay, qué guapa! Qué pasa, hijo. Esto está hasta arriba. Es que faltan los que se han dormido. Es bonito, ¿eh? Mucho. Me voy, a ver si se me va a pasar la hora. Sí, ve que no llegas. Cuidad a la niña. Yo voy contigo. -Pero ¿te vas ahora? Voy a llamar a mi hija, que habrán salido las notas de Eugenio. Ya volvemos. ¿Con qué vas? Dame las llaves. Será tonto. Ten cuidado, Merche. Ya vengo. No aprietes la primera. Voy por las cosas. -Sí, anda. ¿Quieres tomar unas cuervas? Qué asco. ¿Qué es eso? Una sangría que hacemos aquí. Joder, creí que eran pájaros. Qué pasa, Algimiro, ponnos un par. Mira, se coge la magdalena y se la emborracha, verás qué rico. ¿Te vas a venir a la playa o no? Tengo que devolver la caravana. ¿A tu amigo? Sí, porque él la quiere, que para eso es suya. Caga en la mar, ¡cago en la leche! ¿A ti qué coños te pasa? -Cómo pesa. Pues me cago en la mar. -Cágate en la mar y en el árbol si quieres. Otra cuerva para la señora. Qué carácter. ¿Quieres? -¿Qué es eso? -¡Miguel! Es sangría. Estás hecho un rústico. -Desiderio, el magnate de las lavadoras. Qué buena mano tienes para los gazpachos. De verdad te lo digo. Esto huele a Victoria. -¿Consuelo le echa romero? -No me he fijado. -Anda que va buena. -¿Quieres que vaya a ver? -No, tío, déjelo. -Político, Paquita. Que soy tu tío político. O sea, que familia familia no somos. -Pero como si lo fuéramos. -No, si yo no digo nada. Pero tú... ...me puedes tratar con familiaridad, sin tratarme de usted. Me puedes llamar Miguel. O Miguelón, como me llaman aquí. -No, bien, pero mejor lo dejamos así. No quiero que piensen que les falto al respeto. -No, por supuesto, por supuesto. -Pues... esto ya está. Pues, Miguel,... ...¿podrías ir a por agua? La necesito. -Claro que voy. -Gracias,... Miguel. -De nada, Paquita. A ver, Consuelo, que tienes toda la esa para ti, joder. ¿Aún no se lo has dicho? ¿El qué? Lo de vender las tierras. Pues no, no, además, con lo de Desi, no, tú me dirás. A ver si ahora no va a querer comprarlas. Mejor, así te lo quitas de la cabeza. Teléfono ¿Sí? Dígame. -Tu conferencia. Hija. Dígame. Cariño, ¿no me oyes? Que soy mamá. Sí, mamá, te oigo, sí, sí, sí, ¿cómo estáis? Muy bien, estupendamente, de romería. Y tu hermana es la reina y le he puesto tus avíos. Me da una pena no verla de manchega. "Otro año será. Bueno, ¿ya sabéis algo de las notas de Eugenio?" No, no, todavía no sabemos nada. ¿No salían las listas hoy? Sí, pero aún no ha vuelto de la delegación. ¿Qué dice? Que aún no saben nada. Hija, es casi la una, se lo toman con calma. ¿Y por lo demás qué tal estáis? Sí, estamos muy bien. ¿Y qué tal la gira? ¿Has vuelto ya a Madrid? No, hoy voy a Zaragoza. ¿Dónde van? A Zaragoza. Dile que le recen a la Virgen. Dice la abuela que le reces a la Virgen. Oye, Eugenio estará deseando tenerte en casa. Pues sí, mamá, claro, tiene muchas ganas. ¿Por qué no os venís? Ahora no sé decirte. "Anda, inténtalo". Os sentaría muy bien descansar. Hija, ¿te pasa algo? No, qué va, no pasa nada. Es sólo que me has pillado con las maletas y que me esperan. "Bueno, pues..." Nada, dile a Eugenio que nos acordamos de él y que nos llame. Bueno, se lo diré. Cuídate mucho. Hasta luego, da recuerdos. "Adiós, cariño". De tu parte. Hasta luego. ¿Qué te pasa? No sé, estaba muy rara, muy seria. Se acabará de despertar. Éstos del teatro trasnochan. Será eso. Vámonos. Felisa, apúntamelo. No, vete tú. Voy a llamar. Felisa, con el número de ayer. Enseguida. Te lo apunto. ¿A quién vas a llamar tú? A quien no te importa, mira. Chica, chica. Te espero fuera. Herminia, ya lo tienes. ¿Querías algo, hija? Nada. Domingo, Eugenio... ¡8'5, Eugenio! ¡8'5, que has aprobado! ¡Joder, muy bien, enhorabuena! -Felicidades, vas a estar entre los diez primeros. Seguro que podrás elegir destino. -Bueno, ¿y ahora qué piensas hacer? -Nada, dejar la imprenta. -Qué alegría mi padre, un funcionario en la familia. -Ya. -Oye, Eugenio. Alegra esa cara, has aprobado. -Tienes razón. Venga, ¿vamos a tomar algo? -Vamos a llamar a Inés. -No. Vamos, vamos. -¿No la vas a llamar nunca? Dale la buena noticia. -Toni, ahora no podría. Lo estropearía todo. -Yo la voy a llamar. Tío, deme, que le pongo más. -No, qué cosas tienes. Que ya me he comido tres platos, voy a reventar. -Mejor que el chef de la tele. -¿Qué? Qué sabrás cómo cocinan en la tele. -Pues sí que lo sé, el otro día un amiguete me invitó. -Si estuvimos juntos. Qué importante es tener un amigo, hombre. ¿Queréis un bizcocho que he comprado en Fausto? Mirad, Maurín. Eh, pajarito, no te muevas de ahí. Si ya he terminado. Porque lo digo yo y punto. Eso no es una razón. La misma razón que tiene Franco para mandar. Cállate la boca, no sabes de la misa la media. Ya me ha tocado a mí. Soy el tonto de la familia. Pues no me chupo el dedo. Y te digo una cosa: Haz el favor de dejar el pasado tranquilo, eh. Qué obispo se perdió la iglesia, para sermones... A que ver, me ha tocado a mí hoy. Pues nada, enfádate conmigo. Si no me enfado. Si te aguanto todo, hermano. Es que sólo me tocas las narices. Hasta luego, peque. -Cuando te sale el pequeño tirano que llevas dentro, estás insoportable. Encima me dirás cómo educar a mis hijos. ¿Encima de qué? Antonio. Encima de nada. Si hay algo encima, hay algo debajo. No me tires de la lengua. Sí, te tiro para que lo sueltes ya. Por favor, tengamos la fiesta en paz. Si es él. Estamos en una romería. Deja ya le vino, ¿eh? -¡A ver, atención, por favor! Voy a dar paso a la lectura del acta del jurado del concurso de gazpachos. El premio está dotado con un juego de cuchillos y un jamón serrano. No era para ponerse así. ¿No es para ponerse así? ¿Tú sabes lo que cuesta comer en Lardi? Yo sí. Y el Lardi por menos de mil pesetas no te da ni los buenos días. Desi, mil pesetas. Déjalo ya. -¿Y qué pasa, Antonio? -Y el ganador o ganadora es en esta ocasión... Voy a abrir el sobre. ¡Paquita Fernández! ¡Ay, has ganado! -¿He ganado? ¡He ganado! ¡Tía, he ganado! Felicidades, prima. Lo contento que se pondrá tu padre. ¿Sabes lo que me pasa, Desiderio? Que me he dado cuenta de que tienes más jeta que espalda. -¿Tengo yo jeta de qué? Tú, mucha jeta. ¿De qué? ¿Quieres pelea? Cállate la boca. Venga, larga ya. Ahora no. Larga lo que tengas que largar. Que no sé cómo quieres irte a París debiendo tanto dinero. Muchos huevos, Desiderio. -¿Qué dices, Antonio? ¿Deber qué? -Ni puñetero caso. Que Desi no debe nada, ya conoces a Antonio. -Sí que lo conozco, por eso pregunto. ¿Te debe dinero? ¿Qué pasa aquí? -Qué buen amigo eres. Un amigo de cojones, qué bien guardas un secreto. Vete a tomar por saco. Desgraciado. Venga, vámonos. ¿Desgraciado? Y sólo tiene agujeros. Si es que... -¡Viva Sagrillas! -¡Viva! ¿Nada? -No. Deben de estar comiendo por ahí. -¿No quieres esperar un poco más? Igual llegan ya. -No quiere hablar conmigo, está claro. -Jo, me da una rabia. -¿Y qué te da rabia, Pili? Si... -Pues eso, que dos personas tan buenas estéis así. Pasándolo tan mal por una tontería. -No, Pili, no. -Que sí, seguro. -Que no es una tontería. -Tendrá solución, si todas las parejas se llevan mal. Mis padres se llevan fatal. -Bueno, anda. Dale muchos besos a Sergio. Y pásalo muy bien en Cáceres, es precioso. He dejado el teléfono de Zaragoza y de Calatayud ahí. Dáselos. -Sí, descuida. -Hasta luego. -Adiós. (RADIO) "Querida amiga, el matrimonio es un paso más en tu relación". -Vaya cuchillos, Paquita, cómo se nota que son de Albacete. -Llevan para afilarlos y todo. -¿Y el jamón? ¿Qué me dices? -Vaya pinta. Hay que estrenar los cuchillos con el jamón. Qué feliz soy, tío. -Que no me llames tío. Llámame Miguelón. -"Respuesta a chica desgraciada". "Cuántas me planteáis..." -Espera, quiero es -"...no le quiero". -¿Qué pasa? "Tu novio parece un chico honorable, pues, como se desprende... ...de tu carta, no tiene para contigo sino la noble intención de casarse". "Tú dudas, te preguntas si será el hombre de tu vida". "Ese sí quiero que pronuncias el día de tu boda,... ...se ha de repetir cada día de vuestra vida juntos". "Pregúntate si serás capaz de repetirlo todos los días". "La respuesta te dirá lo que debes hacer, querida amiga desgraciada". -Gracias. -¡Jo, cómo te mira! Ésa te quiere muchísimo. Ya, ya lo sé. ¿Y no vas a hacer nada? Mi padre no me deja ni acercarme. Parecéis los amantes de Teruel: tonta ella, tonto él. -Eh, ¿os venís a tirar chinas a una higuera? -Bueno, ¿te vienes? No, yo no. Hasta luego. "Josete tenía razón, era tonto de remate... ...y me comportaba como un cobarde". "¿Qué amor era el mío que se amilanaba a la mirada de mi padre?" "Claro que qué mirada tenía el tío, era como el rayo de la muerte... ...del enemigo jurado de Roberto Alcázar y Pedrín". Desde luego... ¿Crees que ésa es manera de tratar a unos amigos? Pues no, Merche, pero soy un bocazas. Le has dado mucho al vino. Las cuervas me han sentado fatal. Mira que hemos dicho veces que no se enterara Clara, la he liado. Lo que no sé es de dónde ha sacado el dinero. ¿Tú lo sabes? Qué voy a saber. Yo tampoco, estamos en las mismas. Están haciendo las maletas. Le has hecho un pan con unas tortas. ¿Habláis de lo mío? No. ¿Qué pasa con lo suyo? Música ¿Hola? ¿Inés? ¿Y me entero ahora, Merche? Es que no veía el momento. Y no creía que fuera urgente. Pues yo sí, tengo cierta prisa. No empecemos. ¿Para qué quiere usted tanto dinero? Para mis cosas, no tengo que dar explicaciones. Hombre, algo tendrá que decir, porque también nos vende la casa. ¡Cómo voy a venderla, por Dios! El caso es que necesita una autorización nuestra. Un trámite. Yo creo que es más que eso. ¿Cuánto ofrecen por esas tierras? 70 000. Las quiere Maurín, el hijo... Ya sé quién es, ya sé. Bueno, ya está dicho, lo hablaremos... No, no está dicho, Merche. No las venda. ¿Por qué? Le ofrecen muy poco, espere otro comprador, que la vez obcecada. Si no hay nadie que se quiera venir a vivir aquí, explícaselo. Es una oportunidad, pero no estoy de acuerdo. Ni yo, y las cosas no se hacen así. Antonio, yo no hago nada a lo loco. Entonces ¿a santo de qué viene venderlas pronto y mal? Y menos al Mauro, que quiere todo el pueblo. ¿No cuento con vuestra autorización? Con la mía no. Pues muchas gracias. Pues de nada, Herminia, de nada. Cuando te pones así, aunque tengas razón la pierdes. ¿No querías que no las vendiera? ¡Pues al pan, pan y al vino, vino! Es mi madre y son sus tierras. Se las compro. Qué vas a comprar tú, majadero. No me digas majadero. ¿Con qué dinero? Pues pedimos un crédito. ¿Un crédito? Mira, aclárate. No hay quien hable contigo. Aclárate tú. Pesada y ofensiva. ¡Me cago en la cuna que me arrolló, joder! La sala está muy bien, cerca del casco antiguo. Luego podemos salir. -¿Ya lo conoces? -Sí, he estado un par de veces. Había un bar que se llamaba... el "Niké". Estaba muy bien, con gente muy maja. -Hola. -Eugenio, hola. -Hola. ¿Queda mucho para salir? -Diez minutos. -Pues... ¿tomamos algo ahí? -Sí. (TV) "En el Palacio de la Granja se celebró la recepción... ...que se ofrece como aniversario del 18 de julio". "La flebitis que sufre el jefe..." -35 años, se dice pronto. La primera a la que falta. -Quizá ya no vaya más. Allí todo el mundo da por hecho que el príncipe será jefe de Estado. -¿A que no sale de ésta? -Eso está por ver. Bicho malo nunca muere. -Chema, que las paredes oyen. -"Ministros del gobierno, diplomáticos, consejeros... ...y altas jerarquías acudieron". -El viejo ha estado en un tris de quedarse esta tarde. -¿Cómo lo sabes? -Coño, estaba allí. Sólo había enfermeras corriendo. No había sangre de su grupo. -Pero ¿cómo no va a haber sangre? -Yo qué sé, el caso es que se ha llenado de jerifaltes. Ya tengo fotos. -Están empezando a mover ficha. -Pues vamos a mover las nuestras. Tú vete a presidencia. Chema, vuelve al hospital. -Otra vez. -A ver por dónde salta la liebre. "Aquello era más de lo que soportaba". "Julia se estaba cansando". "Y mi padre me lanzaba furibundas miradas a lo duelo del oeste". "¿Qué hubieran hecho Roberto Alcázar y el Jabato en mi lugar?" "Fue entonces cuando, impulsado por una fuerza interior, ocurrió". "En un gesto que yo pensaba heroico pero que tenía más de suicida,... ...me acerqué con paso vacilante hacia Julia". "Lo había hecho, había desafiado su autoridad". "Sólo quedaba rezar y achuchar a la tierna y angelical Julia". "Y que Dios nos cogiera confesados". Antonio. No te metas en esto, no es asunto tuyo. También era mi padre. Ya. Dime una cosa, Antonio: ¿Cuántos años tiene Carlitos? Cumple 14 el mes que viene. Un chaval. No le amargues la vida con cosas que es mejor que no sepa. No iba a contarle nada. ¿Y qué pretendes? ¿Que acabe odiándote durante toda la vida? Lo que quiero es que no ande... ...con la nieta del que mató a padre. ¿Y qué culpa tiene ella? ¿Quieres que arrastre con esa culpa? ¿Lo olvidamos? Yo no quiero olvidar. Entonces. Gracias. -Bueno, me tienes en ascuas, ¿se sabe algo de tu nota? -He aprobado, el octavo. Casi seguro que tengo plaza en Madrid. Pensaba que podríamos cambiar de casa, podríamos alquilar. Tener un apartamento nuestro que no tengamos que compartir. He mirado carteles donde está Toni. ¿Qué te pasa? -¿Qué? No, nada, que no sé. Tendríamos que hablar, ¿no? -Bueno, vamos a ver, respecto a lo que pasó ayer. Yo... No sé qué me pasó. Perdí los papeles. -Cariño, ya está, está todo bien. Y yo tengo la culpa de lo de ayer. Yo soy la que te provoca todo eso, sí, es por ser como yo soy. -A mí me gustas, la culpa fue mía. -Que no, escúchame. Me están pasando cosas que no sé muy bien cómo afrontar. Y... ...tengo sentimientos que me gustaría no tener, pero los tengo. He pensado que igual pues... ...nos vendría bien distanciarnos un poco. -No lo entiendo. -Bueno, pues... ...para aclararme. Para no hacerte daño igual estaría bien separarnos. Para saber lo que queremos con esta relación. -Yo sé lo que quiero: estar contigo. ¿Qué te pasa, Inés? -Pues eso, Eugenio, que te hago daño, que no me aclaro. Que tú no puedes seguir en este estado. ¿Es por Salvador? -Mira... Son muchas otras cosas que me gustaría averiguar bien. Y estar segura de lo que siento. Por eso, la distancia creo que es lo mejor. -¿De qué estamos hablando, Inés? ¿Separarnos? O sea, quieres que te espere. -Inés, te estamos esperando. -Sí, voy. -No, es que salimos ya. -Bueno, voy. -¿De qué estamos hablando? -Vamos a ver. -Yo creo que es lo mejor, de verdad, para los dos. Tú eres libre... -Y tú también. -Claro, pero lo que te digo es que... ...tú también te tomes tu tiempo. Y que volvamos a hablar... ...y veamos qué tal... Bueno. Pues... Me tengo que ir, Eugenio. Estamos... -Sí, sí. Nunca sabré cómo tu alma ha encendido mi noche. Nunca sabré el milagro de amor... ...que ha nacido por ti. Vámonos, ya he recogido. ¿No echamos un baile? No tengo ganas yo de baile hoy. Sólo un, Merche. No, mi madre está esperando. Y este bochorno trae agua. Todos van a saber que algo nos pasa. Es que pasa. Ya lo sé, y lo siento. Claro, tú te has quedado a gusto. ¿Y los demás qué? Vamos, tocan nuestra pieza, es a petición. Cuando te pones así, me dan ganas de darte... Dámelo, mujer, y ya está. Sólo uno, ¿eh? Que hay que arreglar las cosas. No te preocupes, yo hablo con Desi. ¿Qué te ha pasado con Carlos? ¿Con Carlos? Pues que intento arreglar el mundo y, como no tiene arreglo, soy... ...un predicador en el desierto. Y dices que tu hermano habla como un cura. Para ser ateo... ...tiene más razón que un santo. Hablando de tu hermano, mira cómo baila con Paquita. Mira el santo, hombre. Tienes que decirle algo. ¿Quién? ¿Yo? Sólo me faltaba eso. A ver si voy a meter la pata otra vez. Es que es su tío. ¿Y qué, Merche? Sólo están bailando. "Era la tarde perfecta, el pueblo en fiestas,... ...mis padres reconciliados,... ...Julia rendida en mis brazos y yo flotando por el espacio". "Nada podía estropear el final de aquel día; o sí". Mira que te lo he dicho. Anda, vámonos. ¡Por Dios! Déjame que lo coja yo. Adiós. ¿Y dónde está el niño? Eso digo yo. Entra, voy a buscarle. Me voy a casa que la niña está muerta. Sí. ¡Carlos! Hijo, ¿dónde te has metido? ¡Carlos, hombre, que hace mucho viento! ¡Tontoelhaba, vamos! ¡Por Dios! Qué tarde más mala se ha puesto. Voy a acostar a la niña. Muy bien, hija. Pues yo también me voy a acostar, buenas noches. Madre. Sí, dime. Ven, que quiero hablar un poco contigo. Ya lo tenemos todo hablado. Mientras le pongo el pijama. Tú me dirás. Antonio y yo hemos pensado. ¿Y qué habéis pensado? Que yo ya estoy muy chocha, ¿no? No, lo que quiero saber es tú con cuánto te arreglarías. ¿Para qué? Para hacer lo que quieres hacer. Sin retintín, ¿eh? Bueno, ¿con cuánto te apañas? No sé, hija, un viaje a Méjico no es nada barato. Ah, que sigues con la idea esa. Bueno, o a Canarias. A mí lo que me hace ilusión es ir en avión. ¿Estarías de acuerdo en que te lo pagáramos? Pues sí. ¿Y no venderías las tierras? Naturalmente que no. Pues ya está, arreglado. Bueno, pero como mínimo a Canarias. No me voy a conformar con una semanita en Cuenca. ¡Desi! Joder, gracias, menos mal, va a caer una chaparrada... He venido a por Josete, que nos vamos. Ah. Os vais para Benidorm. ¿A Benidorm? Nos vamos a Madrid, a casita, como los buenos. ¿Es que no sabes que los morosos no tenemos derecho a vacaciones? Ya. ¿A ti qué te pasa? ¿Cómo se te ocurre decirle a Clara que estoy tieso? Tampoco es para tanto. ¡Me cago en la leche! ¡Que me tengo que ir para Madrid, coño! ¡Y Clara no se separa porque aquí no hay divorcio, si no, mañana mismo! Cago en la leche. Esto no se le hace a un amigo, sólo piensas en lo tuyo. Pues claro, ¿qué quieres que haga? Que tienes un aval, que el banco me lo puede quitar todo. ¿Es por eso? Claro, hombre. ¿Por qué le pongo yo esa cara a mi amigo? Yo a los amigos los trato como se debe, pero no tengo que dudar. Y, como no me cuentas nada, me tienes jodido. ¿Qué es esto? Toma. Ahí están los plazos de los pagos, 5000 pesetas. Y el mes que viene, otras 2500. Y así sucesivamente. Y te iré pagando, y cuando no pueda vienes a casa y arramblas. Y por mi tienda. Pero si pago, chitón. Que eso no se le hace a un amigo. Bueno, joder, perdona. Perdona, en serio. Pero tenía motivos para estar así, ¿o no? Claro, joder, un día eres pobre y al otro te vas a París. Te lo iba a explicar. Tú puedes explicarme lo que te dé la gana. Pero no lo haces y me pongo como un obelisco y ponemos cara de perro. Lo siento, yo también me he pasado. Tienes razón, disculpa. ¿Amigos? Perdóname. Lo siento, es que... Más yo, que vienes a mi pueblo... ...y en vez de darte gloria bendita te pongo esta cara. Joder, ¿y yo? Que vengo y te monto el pollo. Pues eso te digo, joder. Venga. No me abraces tanto. Que aquí piensan mal. "¿Por qué el primer beso con una chica siempre parece el primero?" "El mundo desaparece y el estómago se llena de mariposas... ...y ya puede llover y tronar que todo parece pertenecer... ...al decorado de una película". "Qué cosa más maravillosa es el amor". ¿Cómo vais a salir con este calor? Esperaos a la tarde. Díselo tú, a mí no me hace caso. -Mi amor, si no salimos ya, no habrá plaza en el campin. Clara, toma unos bocadillos de tortilla y unos chorizos. -No se tenía que molestar. Lo menos, después de haber venido. -Gracias, esto me gusta más... Ey, ven acá. Mira. Aquí estamos, tienes que seguir por esta carreterita. Toma, macho, es romana o visigoda o yo qué sé. ¡Jolines! ¡Una flecha! Pero ¿romana es? No sé. ¡Jolines! Por el favor del cine. Muchas gracias, macho. "La evolución de la enfermedad que afecta a su Excelencia..." ¿Qué ha dicho? -¿Qué? Que ha dicho que Franco ha muerto. ¿Franco ha muerto? Que sí, la ha palmado. ¡Mamá, papá! Que Franco se ha muerto. ¿Qué dices, hijo? ¿Quién lo ha dicho? En la televisión. Quítate. -Estos muchachos nos meten en un lío. -¿Se ha muerto? "...el heredero... ...fuese mayor de 30 años, o el consejo de gerencia". -¿Se ha muerto Franco? Chisss. No se ha muerto. -Ha estado a punto el patas cortas. -No digas eso. Callaos, a ver qué dicen. "...en virtud de las cuales asumirá las funciones... ...el jefe de Estado su alteza real don Juan Carlos". "Y así fue cómo nos enteramos de que Franco cedía el poder, pero poco". ¿Vamos a tener rey? Pues no lo sé. Pues a lo mejor. "De aquel día recuerdo el calor... ...y la cara de estupor y preocupación... ...de mis padres al ver algo que nadie se acababa de creer:" "Franco era mortal". "Era el fin de una época, la del franquismo". "Aún tardaríamos en superarla, pero para algunos ya era... ...un tiempo pasado". Hay una empinada cuesta... ...para llegar a la ermita. Y las campanas repican, los romeros van a misa. Y el pastor con su rebaño,... ...con su zurrón y las vacas,... ...quiere ser la campana y despertar a su amada. Y la gente por el prado... ...no dejará de bailar... ...mientras se escuche una gaita o haya sidra en el lagar. Mientras se escuche una gaita o haya sidra en el lagar. Mientras se escuche una gaita o haya sidra en el lagar. Mientras se escuche una gaita o haya sidra en el lagar.

Cuéntame cómo paso - T8 - Vacaciones de verano para tí - Capítulo 124

19 oct 2006

Los Alcántara se van a Sagrillas. Como cada verano, cientos de españoles regresan a su lugar de origen para pasar unos días de tranquilidad y de rélax rodeados de los suyos. Y es que, el verano en los pequeños pueblos españoles significa romerías, fiestas, comidas, diversión¿ Y así vivirán estos días, mientras Paquita se presenta al concurso de gazpacho manchego, María es la reina de las fiestas infantiles y Miguel (Juan Echanove) recupera el tiempo perdido con su hermano.

Aunque como todos sabemos, para los Alcántara ni la tranquilidad ni la diversión parecen durar demasiado. Mientras en Madrid, la situación entre Inés y Eugenio se hace insostenible; en Sagrillas, las preocupaciones de Mercedes y Antonio aparecen con la llegada de una modernísima roulotte. Por si fuera poco, Herminia parece haber perdido el rumbo y encima Carlitos vive su primer amor de verano, que más parece una historia de Montesco y Capuleto en La Mancha rural...

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