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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - Cap.103 - Y los sueños, sueños son
Transcripción completa

Cuéntame,...

...tú que has vivido...

...el despertar...

...de un tiempo que nos cambió.

Volverás...

...a ser un niño...

...al recordar...

...las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado...

...en tu largo caminar.

Cuéntame cómo te ha ido,...

...si has conocido la felicidad.

Cuéntame cómo te ha ido,...

...si has conocido la felicidad.

Sentirás...

...el dulce abrazo...

...de aquellos padres...

...que dieron todo por ti.

El sabor...

...del primer beso,...

...todos los sueños...

...que tú querías cumplir.

Yo pisaré las calles nuevamente...

...de lo que fue Santiago ensangrentada.

Y en una hermosa plaza liberada...

...me detendré a llorar por los ausentes.

(RADIO) "Los acontecimientos que vive Chile no son halagüeños".

"Desde que Salvador Allende llegó al poder,...

...el país no ha encontrado la estabilidad económica".

"La noticia de la boda de mi hermana con Eugenio...

...había caído en mi casa como una bomba atómica."

"Y sus efectos perduraban y se ampliaban al pasar los días."

Merche, ¿sabes cuánto me pide Ramón, a precio de cliente preferencial,...

...por los arreglos del coche?

¿Cuánto?

12.000 pesetas.

¡Por Dios, más de 2.000 duros!

¿Qué le pasa al coche?

Le debe pasar de todo.

Y no sé cuánto me va a durar.

Con tanto arreglo, nos va a salir más caro el arroz que el pollo.

Y yo te digo que no es momento de comprarse un coche nuevo.

Buenas noches.

Ya sé que no es momento, Merche.

Ya sé que no es momento.

Esta tarde ha venido a verme Inés.

Que es tu hija.

Que no puedes hacer como si no existiera.

Mira, Merche.

Yo ya he dicho lo que pensaba sobre ese asunto.

Si se quiere casar con un cura, allá ella.

Pero que no ponga un pie en esta casa.

No quiero que vuelva a esta casa.

No digas tonterías.

¿Quieres que me vea con ella a escondidas?

No lo sé, es asunto tuyo.

Yo ese trapo no me lo trago.

Como si a los demás nos gustara esa boda.

¡Pues entonces, joder!

Así no vas a conseguir nada.

Como si no la conocieras.

¡Que me vaya conociendo ella a mí, que ya está bien!

¡Déjalo, que me pongo nervioso y no duermo!

(Radio): Las fuerzas armadas,...

...encabezadas por el comandante en jefe del gobierno,...

...el general Augusto Pinochet,...

...están procediendo a la restauración institucional del país..

...como solución a la grave crisis que están pasando los chilenos...

Claxon

¿Quieres arrancar? ¡Que sí, que ya voy!

Te voy a llevar al desguace.

Te espera a la hora de comer en el restaurante "Pereira".

Está cerca. -Ya sé dónde está.

¿Nombre de guerra? -Aurora.

Lleva "Cuadernos para el diálogo". Estate a las 2.

Esperas cinco minutos y te marchas. -De acuerdo.

-Toni, no apuntes.

-A las 2 en el "Pereira".

-Un despacho de Chile. Se ha armado.

-A ver.

Buques de la armada se despliegan por toda la costa.

Acaba de ser detenido el ministro de Defensa.

Allende y sus colaboradores permanecen en la Casa de la Moneda.

-¡Me cago en la...!

-¡Atención, señores!

Vete con un fotógrafo a la embajada.

-¿Dígame? Es Alberto.

Sí, ha llegado el teletipo.

Llamaré a la taquígrafa. ¡Maite, corre!

Es Alberto, desde Buenos Aires. Te va a dictar la crónica.

Alberto, ya puedes.

-"Allende ha hablado a través de Radio Magallanes".

"Es un documento de inmenso valor".

"Habla Allende mientras el palacio es bombardeado".

-"La fuerza aérea ha bombardeado...

...las torres de Radio Portales y Radio Corporación".

"Pagaré con mi vida...

...la lealtad del pueblo".

"Tengo la certeza de que la semilla...

...que entregáraamos a la conciencia de miles de chilenos...

...no podrá ser cegada definitivamente".

"Se han cerrado las fronteras".

¡Qué hartura de radio y de Allende!

Es lo mismo el matrimonio hecho por un cura que el que vais a hacer.

Y con un cura que no es cura.

Sí es cura, ya te lo he explicado.

Pero si acaba de tener un niño.

No empieces. A Eugenio no le dejan salirse de la Iglesia.

Pues os esperáis.

Una cosa es que te cases con uno que ha sido sacerdote.

Pero que lo hagáis a las bravas... ¡Que Dios nos coja confesados!

¿Preferiríais que nos fuésemos a vivir juntos?

Tú arréglalo.

Para el caso, es lo mismo.

Ese matrimonio que vais a hacer que rejuntaros.

Yo creo que no es lo mismo, estás equivocada.

¿Soy yo la equivocada?

Vais a cometer un pecado y muy gordo.

Yo creía que don Eugenio era más sensato.

Abuela, escúchame, por favor.

Ayúdame con esta sábana. No quiero que venga tu padre.

Abuela, lo único que quiero es que nos entendamos.

¿Crees que no me duele que papá no me dirija la palabra?

¡Pues no te cases!

¿Espero toda la vida a que le secularicen?

Te aguantas.

Tu prima Paquita se casará cuando tenga el piso puesto.

¿Qué tendrá que ver Paquita con Eugenio y conmigo?

¿Qué tendrá que ver?

Termina con la ropa.

Que sea lo que Dios quiera.

(RADIO) "Continúa el ataque al palacio presidencial...

...donde se encuentra Allende".

Matías, mira esto. ¿Qué pasa?

No sé lo que le pasa a la máquina.

¿A la máquina, y quién calibra la máquina?

¡Déjame en paz!

Llevas dos horas perdidas con la máquina.

Y apaga la radio. No me interesa lo de Chile.

-¡Un momento de atención!

Tenemos algo que decirles. Paren las máquinas.

Párala.

¡A ver!

-Queremos salir al paso de una serie de rumores que han circulado...

...y que dicen que vamos a cambiar de manos.

Pues bien, queremos decirles que el rumor es cierto.

-Un momento.

Tenemos una oferta que solucionaría la difícil situación...

...que arrastramos desde el ejercicio anterior.

-Una serie de cierres de revistas...

...han puesto en peligro la continuidad de la empresa.

Esta oferta, caso de aceptarla,...

...nos permitiría cancelar los créditos y salvar la empresa.

De lo contrario, y lo decimos con toda crudeza,...

...nos veríamos obligados a cerrar más tarde o más temprano.

Yo quiero hacer una pregunta.

Pregunte.

La pregunta que nos hacemos es si la empresa va a cambiar de actividad.

-Pues no lo sabemos. Esperamos que no.

La dirección pasaría a los nuevos propietarios.

Pero su intención es continuar esta actividad.

-Y si venden, ¿mantendrían los puestos de trabajo?

-¿Qué pasará con los puestos?

-Un momento, aún no hemos terminado.

Es nuestra intención garantizarles los puestos de trabajo.

-Buenas palabras y mañana, a la calle.

No creo.

-Es todo lo que podemos decirles. Estamos en negociaciones.

Les tendremos informados.

Muchas gracias. -Gracias.

-¿Qué hago, cómo encuentro trabajo?

Con la cantidad de emigrantes que han vuelto...

Saben más que nosotros.

-Yo les denuncio.

Aquí no denuncia nadie.

A trabajar, que los folletos no se imprimen solos.

¡Luis, baja!

¡Tenemos entrenamiento!

Nada, que no quiere.

¡Luis, que bajes!

¿Has hablado con él? -No abre la puerta.

-¿Qué, sigue igual?

No hay manera de sacarle de casa.

Ya se le pasará.

Dejadle solo.

Nos van a dar una paliza.

¡Qué tonterías dices!

Josete, coge el balón.

Esto se arregla con un buen entrenamiento. Tíralo.

Vamos a entrenar. ¡Al descampado!

¡Botando, vamos!

Muy bien.

Excelente profesora y mejor ama de casa.

¿Tu marido sigue bien?

Estupendamente, gracias.

¿Y los niños?

También están bien.

Ya no son tan niños.

El mayor está hecho un abogado y la pequeña sí es un trasto.

-De pequeños son siempre una bendición.

Pero luego nos dan cada disgusto...

-Yo, cuando pude tenerlos, tuve que decidir...

...entre ellos y la Falange y elegí la Falange.

Eran otros tiempos.

He querido que nos viéramos,...

...para decirte que hemos decidido proponerte...

...como jefa de estudios. ¿Jefa de estudios?

-Eso supone un aumento de sueldo.

¡Ah!

Sólo soy una profesora que sabe algo de corte y confección.

Sabes mucho, Mercedes, no seas modesta.

No.

-Vas a decir que llevas poco tiempo aquí.

Pero has demostrado que eres una mujer capaz y responsable.

¿Qué?

¿Qué me dices?

No sé qué decirle, doña Consuelo.

Chelo, Mercedes.

Llámame Chelo. Seremos camaradas.

Pues Chelo, le agradezco su confianza.

Hay que elevar la propuesta a la dirección.

Quería saber tu opinión.

Entonces,...

...¿te atreves?

-Debes consultarlo con tu marido.

Por supuesto. Pero le parecerá una gran oportunidad.

-Sabía que podía contar contigo.

A mí este cura me gusta mucho para su nieta.

Las cosas como son.

El "my darling" tampoco estaba mal.

Pero con esos pelos que parecía Jesús, ya no me gustaba tanto.

-Y el actor podía ser su padre.

No sé qué decirte.

-Eugenio, cura o no cura, es un hombre.

¡No diga eso!

No es para tanto.

Si yo le contara... ¿Ha tenido un lío con un cura?

No, eso no.

Pero yo creo que al padre Froilán le gusto.

Muchísimo.

Una barbaridad.

-¿Se da cuenta de la edad que tiene el padre?

¡No es la edad!

¡Es un sacerdote!

-¿Y qué?

Le he pillado mirándome.

Cuando me da la comunión, se pone rojo.

-Tendrá la escarlatina.

-Es fuego, pasión. Está hablando de un cura.

No le ponga barreras al amor.

Son jóvenes, guapos, apasionados.

Y se quieren en contra de toda norma.

-Escuchen. ¿Desea contraer matrimonio?

Miles de personas han podido contraer matrimonio...

...gracias a los servicios de "Tú y yo". Yo voy a ir.

Eso nunca funciona.

Miles de hombres y mujeres se han casado.

¿Y te lo crees?

A mí sólo se me arriman...

...los golfos que quieren un revolcón.

-Eso no está mal.

¿Un revolcón? ¡Lo que me faltaba!

Pili quiere casarse. Yo me conformaba con el revolcón.

Lo que importa es que la quieran a una.

Pero no un cura. Todos se casan.

-Y Eugenio es muy trabajador.

-Claro.

Botando en el centro y recogiendo el rebote.

¡Vamos, con más ánimo!

Botando en el centro.

¡Con más ganas!

¿Podemos parar? No, sigue.

Jugáis el primer partido y cada vez lo hacéis peor.

Es que yo estoy rilado.

¡Te aguantas!

Botando en el centro.

-Soy un zombi, estoy muerto.

-¡Seguid, ánimo!

¡Ese bote! ¡Que vienen las chicas!

¡Con más fuerza, eso es!

¡Muy bien, ya era hora!

¡Así me gusta!

No os distraigáis.

Déjala ahí.

"En 1973 no conocíamos más energéticos que el agua con azúcar..

...y las chicas. Sobre todo las chicas."

"Era verlas aparecer y a uno le daba un subidón de adrenalina...

...que ni Asterix después de tomar la poción mágica."

La que lo está pasando muy mal es la abuela.

-Para ella, que un cura deje de ser cura es lo peor del mundo.

Y si su nieta se casa con uno...

-Pues...

Se tendrá que ir acostumbrando.

Amor.

Mira, éste tiene buena pinta.

Vacío, dos dormitorios, salón, baño, cocina.

3.400.

-Pero si tenemos que pagar los muebles, no sé si nos va a llegar.

Y está lejos del barrio.

-Sí, eso sí.

¿Y éste?

Amueblado, salón, dormitorio, exterior, céntrico.

60 metros. 3.000.

-3.000, 60 metros.

-Nos sobra.

¿Llamo?

-Venga.

-¿Sí?

Llamo por el piso que se alquila.

Sí, en la calle Sal si puedes.

Ajá.

¡Huy! ¿2.000 por anticipado?

Ya.

¿Y un depósito?

¡Ah!

Bueno, pues nada.

Muchas gracias.

-Mira éste.

Amueblado, 75 metros, mucha luz,...

...recién reformado, céntrico, calor negro, 3.000.

Ni volver la espalda...

...a nuestro destino.

Que no puede andarse de golpe el camino.

Ni volver la espalda...

...a nuestro destino.

¿Que nos van a garantizar el puesto de trabajo?

A estos les pagan dos millones más y tragan.

-El convenio dirá algo sobre esto.

-Te pagan el finiquito y fuera.

Protesta en el sindicato. ¿Y si nos encerramos?

¿Otro encierro? ¿No te acuerdas del año pasado?

-No tenemos nada que perder. Sí, el trabajo, Matías.

Si hacemos un encierro, nos echan.

-A lo mejor no la compran. Nos echarán los Husillos.

Hay que comprar su parte y montar una cooperativa.

¿Y les pagamos con dinero del Palé?

Sin tuviéramos los medios de producción, otro gallo cantaría.

Paulino, no me hagas la cuadratura del círculo.

Yo quiero pagar la hipoteca, como todos.

-Los que tenéis piso.

Gracias a Dios. Gracias a Dios y al caudillo.

¿Cómo que al caudillo? ¿No eras funcionario?

Pues sí. Pues eso.

Os tienen anestesiados con tanta hipoteca y tanto piso.

Va a ser un país de propietarios.

¡Vete a tomar por saco! Que estoy anestesiado.

¡Pues no me entero!

-Esto es negocio, Antonio.

Que más quisiera yo, pero con esta gente...

¿Negocio?

Negocio tengo yo encima.

¡Me cago en la madre...!

¿Y si fichamos a un chaval de otro barrio?

¿De qué barrio, Josete?

No sé, de Torrejón.

Y fichamos a un americano negro.

¡Anda ya!

¡Mira, Luis!

¡Es verdad!

¡Luis! ¿Por qué no has venido al entrenamiento?

-Dejadme en paz.

-Tenemos un partido el sábado. -No me apetece hablar.

Que me caiga muerto si sé lo que te pasa.

Mi padre se ha ido de casa. -¿Adónde?

-No sé, pero no va a volver.

¿Cómo se va a ir de casa?

-¿Dónde va a vivir?

-Con ésa.

-¿Con la del filete?

-Dilo más alto.

-Vale, perdón, perdón.

¿Yo qué sabía? Perdón.

-Te importa un bledo que me quede sin padre.

-¡Que no! Espera.

-No voy a volver a jugar en el equipo.

¿Qué te hemos hecho?

Decirle a mi padre que tenía una querida.

Sólo le dijimos que dejara a la tetona.

Se ha ido por vuestra culpa. Ojalá perdáis.

No te pongas así, que no ha sido para tanto.

Sólo le dijimos eso.

-Pero era...

"Pensaba que eso de los maridos que se iban de casa...

...eran chismes que se contaban en el bar o en la peluquería".

"Que no le pasarían a un conocido".

"Pero ahora le había tocado a Luis".

"Un padre contable y miembro de la cofradía del Cristo de Medinaceli".

"¡Qué difícil era el mundo de la pareja!"

"Unos no querían estar juntos y a otros no les dejaban".

La hemos liado.

¿Qué hacemos sin Luis?

Y me dice que si quiero ser la jefa de estudios.

Me he quedado de piedra.

Te pagarán más, ¿no?

Mil duros. Me he ido a enterar enseguida.

¿5.000 pesetas? Pues tú verás lo que haces.

¿Lo dices por Antonio? No, Antonio está curado de espanto.

Lo digo porque...

...querrán que te hagas de la Sección Femenina.

¿Sí? Sí, claro.

La Falange es la Falange.

No me han dicho nada. Sería antes.

La Falange ha sido siempre lo mismo.

Pues ahora ya me dejas con la duda.

Me ha llamado camarada.

¿Ves? Te lo estaba diciendo.

No le digas nada a Antonio.

¿Qué le voy a decir yo?

¡Ya voy!

Ya veré cuándo se lo digo.

¡Ya voy, hijo!

Hay que darle una llave a este niño.

Todo el día levantándome para abrirle.

No les digas que tu hija se va a casar con un cura.

Que lo mismo no te dan el puesto.

Buenos días. Hola, Herminia.

¿Está Mercedes? ¡Ya está bien con los timbrazos!

Buenos días. ¿Podemos hablar?

Por favor.

Pasa.

Voy a acostar a la niña.

-¿Eres el rubio?

¿Aurora?

-¿Nos sentamos?

-Sí.

Dinos lo que tengas que decirnos. Antonio está al caer.

¿A qué hora llega?

Si no se entretiene, en 5 minutos.

Bueno, Mercedes, esto no puede seguir así.

Estáis disgustados. Estamos indignados.

Y avergonzados. ¿Ha perdido el juicio?

Déjale hablar. No he perdido el juicio.

Creí que iba a volverme loco.

Yo entiendo que el hecho de que Inés se case con el que era párroco...

...se os hace un mundo.

Para mí, tampoco ha sido fácil renunciar a lo que ha sido mi vida.

Timbre

Es Antonio.

-Hola. La Purísima.

Buenos días.

¡Vaya, cómo pasa el tiempo!

Un mes. Ahora saco el dinero.

¿Pasa algo? Lo de los muertos.

¿No eran 360?

Ha subido ocho duros.

¡Vaya por Dios!

Hasta el mes que viene.

¡Qué oportuno!

Bueno, date prisa.

Vamos a ver.

Lo que quiero deciros es lo siguiente.

24.000, 25.000, 25.100, 25.200.

Ahí está, en paz.

Para una vez que nos toca la quiniela, nos pagan cuatro cuartos.

No salimos de pobres. Algo es algo.

Señores, yo me voy.

Tinín nos va a invitar a unas cañas para celebrarlo.

-Yo no he dicho nada.

No me pongas nada, que me voy.

-Eh, que Zamora no se conquistó en una hora.

Ponnos unos chatos. -Unos chatitos.

-¿Y quién va a pagar? -Yo, que me ha tocado la quiniela.

-¿Unas croquetas? -¡Qué pesado con las croquetas!

No están ni Quique ni Paquita.

-¿Cuándo vienen?

La semana que viene.

-Si queréis unos berberechos... No estaría mal.

-De algo hay que morir.

-No me jodas, que están los berberechos...

Señores.

Por la peña.

-Eso.

-Están que se mueven. Pínchalos para que se mueran.

Eugenio, así no se hacen las cosas.

Claro que no.

El problema principal es que este señor es cura.

Ya lo sabemos.

El problema es que nos queremos y queremos estar juntos.

Y la Iglesia no nos deja.

Quieren estar juntos. Y yo quiero tener 20 años.

Pero no puede ser, los curas no se casan.

Por eso pedí mi secularización.

Muy bien. Espera a que te la den.

¿A qué viene tanta prisa?

Es que no es tan fácil.

El Vaticano pone trabas a las secularizaciones.

Y esto puede durar años.

Sólo os pido que seáis un poco más comprensivas.

¡Mira quién habla! ¿Por qué no sois más comprensivos vosotros?

¿Por qué tenéis tanta prisa? Porque queremos estar juntos.

Queremos vivir juntos.

No podemos estar separados mucho tiempo.

Mira, Eugenio...

Por mi hija, perdono cualquier cosa. Que me hayas mentido.

me has mentido muchas veces.

Comprendo que os hayáis enamorado.

¡No digas eso! ¡No seas tan tozuda como Antonio!

Hay que arreglar esto.

Pero lo que no comprendo...

...por qué hacéis que vuestro matrimonio sea una farsa.

No lo va a ser.

No voy a dejar de ser católico.

El matrimonio que contraiga con tu hija...

...será válido a los ojos de Dios.

Al final, se casan en una mezquita.

"Continúa el ataque al palacio presidencial...

...donde se encuentra Salvador Allende...

...y miembros del gobierno de la Unión Popular...

...custodiado por tropas leales."

-No van a dejar títere con cabeza.

-Menos mal que tenemos al caudillo. Tiene unos huevos...

-Menos mal que tenemos un rey en Estoril esperando a que se muera.

-¡Me cago en la leche, que me van a cerrar el bar!

-¡Qué exagerado!

Antoñito, socio.

No te pongas tan digno, que no es una tragedia.

¿Qué?

¿Prefieres que siga de cura y que tu hija sea su querida?

¿Quieres que te pegue una leche? A tu hija no le gustará el plan.

Se quieren.

¡Que no se quieren!

¿Cómo se van a querer?

Bueno.

Señores.

Me voy. Gracias.

-Hasta luego, Antonio.

Ahí está Antonio. Márchate.

Sí, sí. ¡Por favor, márchate!

-Antoñito.

Venga, sacúdeme y te quedas a gusto.

-Sólo un momento.

Si sube Antonio, se va a armar. Está con Desi.

Igual no tenemos otra oportunidad.

A Eugenio le he dicho cosas que no se las diría a mi yerno.

¿Qué cosas?

Lo de la chica de la gestoría.

¿La de los conciertos? Sí, ésa.

Pero si araste menos que un marqués.

Pero se lo conté en secreto de confesión.

Y ahora va a comer los domingos en casa.

Pero es secreto de confesión.

Si eres cura, sí. Pero ¿y si dejas de ser cura?

¿Cuál es el problema? Que es cura y que por ahí no paso.

Un cura no deja de ser cura. Eso es para toda la vida.

No sé, tú sabrás.

¡Pues yo sí lo sé!

No te rías.

Tú no dices nada.

No. No, pero me miras...

Te lo voy a decir.

El "my darling", por tontaina.

El del teatro,...

...por abuelete y éste, por cura.

¿Qué marido quieres para tu hija? Para mi hija...

Para tu hija no quieres ninguno.

Es como si te arrancaran el hígado.

Déjala volar, que la tienes en un puño.

A ti también te dejaron volar. Pero ¿qué puño ni qué puño?

No te doy porque eres amigo mío.

¿Qué puño?

Sabes que tengo razón. ¡Que no!

¡Que no!

Da igual, no lo aguanto.

¿No lo entiendes? ¡Ya está bien!

Quiero pasar el resto de mi vida junto a Inés.

No lo pongáis más difícil.

No sé qué decirte.

Pues yo sí.

Olvídese de Inés. ¡Herminia!

Todos nos equivocamos una vez en la vida.

Pero hay que darse cuenta.

Vuelva a ser cura.

No, esta decisión no tiene vuelta atrás.

Piénselo un poquito más

No insistas. ¡Vete ya!

Espero que lo comprendáis. Depende de vosotros.

¿No habéis hecho nada?

¡Querernos! ¿Es un pecado? Sí, y mortal en su caso.

Inés es muy cabezota. ¡Lo sé, soy su madre!

Ella os quiere, sois su familia.

No podríamos vivir en este barrio...

...sabiendo que Antonio y tú no... Adiós, Eugenio.

¡Ay, Señor, Señor!

¡Antonio, Antonio!

Hay algo que quería comentarte.

¿Por qué no me lo has contado ahí?

Es confidencial. ¿Cómo?

Confidencial. ¡Ah!

No quería que lo oyeran. A ver.

Se trata del cura.

Eugenio. ¿Me entiendes? Sí, te entiendo.

Pero no sé qué quieres decir. -Si queréis, me voy.

No hace falta. En serio.

Me voy. ¡Que no hace falta!

¡Que a mí no me sienta mal!

¡Que me voy!

¡No me importa, me voy! ¡Cállate!

-Me ha pedido trabajo.

Y yo sé que está con tu hija.

¿A que te pego una leche?

¡Cálmate!

Le he dicho que a lo mejor le daba algo.

¿Eso le has dicho?

¿Por qué me lo cuentas? Quiero saber si te molesta.

¡Que me dejes en paz!

¿Qué hago, le doy o no le doy trabajo?

¡Si eres amigo mío, a ése ni agua!

-No lo líes más. ¡Que se vaya a Tabacos de Filipinas!

-No. A Tabacos de Filipinas.

A liar puros.

-¡Antonio!

Antonio, va a ser peor el remedio que la enfermedad.

¿No has oído?

Que se vaya a liar puros.

Pero que se vaya rápido, porque algún día la armo.

Me mira todo el mundo.

¿Qué noticia es ésa?

¡Tanto Chile!

¿Dónde está el fútbol?

-Rubio. -¿Qué?

-Se te nota mucho.

-Sí, perdona.

-Hay dos pisos en Reina Victoria que apenas tienen vecinos.

Vamos a verlos.

-¿Te han dado el dinero? -Sí.

¡Camarero, dos cafés y la cuenta!

Póntelo. -¿Qué es esto?

-El anillo. Estamos casados.

Aquí tienes el carné de identidad.

-Francisco Bermúdez Rodríguez.

Está muy bien hecho, no parece falso.

-Se lo das al dueño del piso.

Te llamas Francisco Bermúdez Rodríguez.

-Llevamos 6 meses casados.

No tenemos hijos.

No hay más que vernos para ver que estamos recién casados.

-No guardes los dos carnés en la cartera.

"Seat 124 D".

Asientos de terciopelo.

65 caballos.

150 kilómetros por hora.

¿150 kilómetros por hora?

Claro, hijo.

Anda muy deprisa.

Será muy caro. Ya está bien.

Otra vez con lo de comprar un coche.

¿Quién se va a comprar un coche? Nadie.

Dice su hija que es una locura.

No tengo dinero para pagarle a Nieves.

Pues yo ya tengo la entrada en la mano.

Para pagarlo a tocateja. ¡Qué de pasta!

Trae. ¡Y una leche!

A vuestros hijos sólo les vais a dejar letras.

No se preocupe, que no vamos a comprar ningún coche.

Seguiremos toda la vida con el trasto ese.

¡Para una ilusión que tiene uno en la vida!

¡Qué perra ha cogido con el coche!

Ya lo ves, madre.

¡Qué hombre, por Dios!

Mira.

Si es tan importante para ti, cómpratelo.

Yo no quiero discutir.

Que no es el coche, Merche.

Nos hemos pasado la vida sacrificándonos.

Los niños, la casa, las facturas, el butano.

Y ahora, me toca una quiniela y no puedo comprarme un coche.

Guárdalo.

¿Cuánto hay? 25.000.

¿Qué, lo compramos?

Mira que te pones terrible.

Seguro que el coche es muy bonito y nos ahorraríamos dinero.

¡Pero ahora no podemos, hay cosas más importantes!

¿Qué cosas?

Para empezar, pagarle los plazos a Nieves.

Y dejar algo para los chicos.

¿Para qué chicos?

Toni tiene trabajo y un buen sueldo.

Había pensado... ¿En qué estabas pensando?

En la niña.

No le voy a dar 25.000 a la niña.

¡No digo todo, algo, que están empezando!

Que no le doy 25.000 pesetas al hereje ese y a la niña.

Si yo pienso que eso no es una boda. ¿Entonces?

Pues...

Ha venido Eugenio a vernos.

¿Que ha venido Eugenio a esta casa?

Sí. ¿Le has dejado?

¿Qué iba a hacer? ¡Cerrar la puerta!

Que ha sido el párroco.

A ése le das un dedo y te coge la mano.

Lo sabía. ¿Adónde vas?

A cantarle las cuarenta.

Es lo que tenía que haber hecho el primer día que le conocí.

¡No te fastidia el pater de Montserrat!

¡Viene a pedirte dinero!

¡Que no, que ha venido a hablar!

¿A hablar de qué?

¡A hablar! ¿A qué?

A decirnos que se van a marchar.

¿A Ibiza? No lo ha dicho.

Pus que se vayan. Estás hablando de tu hija.

Estás enfadado y por eso dices esas cosas.

Yo también me fui de casa a ganarme las alubias.

No me esperes a cenar. Hasta que no lo vea, no paro.

Te vas a arrepentir.

Te digo que te vas a arrepentir.

¿Ha visto qué luz tiene?

-Sí.

-Voy a abrir la otra.

-Es precioso. ¿Te gusta?

-Sí.

-Está hecho polvo.

-Así pedirán menos por él.

-No sé.

Me gustaría que viniese mi madre y como no está en el barrio...

-Tu madre no va a venir.

Y tu abuela tampoco. Siguen igual.

-¿Cómo lo sabes?

-He estado en casa de tus padres. -¿Por qué no me lo has contado?

-Quería hablar con ellos a solas. Quería que me escucharan.

-¿Qué te han dicho?

-Tu abuela sigue en sus trece.

Tu madre dice que hablará con tu padre.

Lo va a intentar. -¿Sí?

-¿Les gusta?

-No sé, sí.

¿Qué te parece?

-Está muy bien.

Un poco de pintura...

-Ésa es la cocina.

Es hermosísima, como verán.

-El piso está muy bien.

-Y está muy céntrico.

Y tenemos un colegio enfrente.

Si tienen niños...

¿Tienen niños?

-Bueno, todavía no.

-¿Y qué piden por él?

-Pues a mí me han dicho que diga 4.500.

Pero, entre nosotros, yo creo que se lo van a dejar en 4.000.

¿Qué les parece?

-Tendríamos que pensarlo, claro.

-¿Hay alguien? -Perdón.

¿Sí?

Buenas tardes.

-¿Alquilan este piso?

-Se lo estoy enseñando a estos señores. Los dormitorios.

-Inés.

-¡Qué sorpresa! -¿Qué haces?

-Pues nada, que habíamos... -Que nos vamos.

-Preséntanos.

-Sí, claro.

Mi hermana Inés.

Y Eugenio, su novio.

Es Aurora, una compañera.

-Adiós.

-Nos tenemos que marchar.

Inés, de esto no digáis nada en casa, por favor.

Ya os contaré.

Gracias.

¡Qué chica tan rara!

Toni llevaba un anillo de boda.

¿No se habrá casado a escondidas? -¡Qué va!

No te preocupes.

Pero de esto, ni una palabra a tus padres.

¡Joder!

-¿Cómo me presentas? -¿Y qué iba a hacer?

-Nada, yo no tenía que saber nada.

-No he tenido más remedio.

-¿Y si me detienen?

Ahora ya sé cómo te llamas.

-Lo siento. Vamos a ver más pisos, por favor.

Nada, no vendemos nada.

Esta mañana, 2.000 pesetas de caja. Esta tarde, nada.

Es que está todo tan caro...

Cada vez cuestan más las cosas.

No nos llega ni para los sueldos.

¡Cómo se nota que no está Nieves!

¡La hora en que se marchó!

Y menos mal que me han ofrecido lo de la Sección Femenina.

¿Antonio sabe que a lo mejor te tienes que apuntar?

No se lo he dicho todavía.

En lo único que piensa es en el coche.

Una carta certificada.

A ver, trae.

¡Qué raro!

¡Contribución urbana, 2.600 pesetas!

¡Será posible, otro palo!

¡Vaya por Dios, hija!

¡Ay!

¡Mamá, mamá!

Sí, cariño, ya voy.

Uno se cansa de pelearse con todo el mundo.

Los proveedores, los clientes, la administración.

Cierran revistas a troche y moche.

Y después nos dicen que tenemos que levantar el país.

¿Las gráficas no son un buen negocio?

Podrían serlo.

Pero ¿a qué precio?

Me he pasado noches en blanco viendo que no podríamos pagar la nómina.

Que venga otro y se encargue de todo. Estamos muy cansados.

¿Qué le pasa a esa máquina? ¿No ves cómo suena?

¿Por qué se ha parado?

¡Me cago en la leche, se ha parado!

¡Paulino, ven!

-Estaba funcionando bien. ¡Te está avisando la tinta!

Es que se ha trabado.

Mira a ver qué le pasa.

Se ha trabado.

-¿Ve a lo que me refiero? Demasiado esfuerzo para nada.

¿Qué, Paulino?

-Se ha empotrado el puente de pinzas. Dos días.

¿Cómo que se ha empotrado el puente?

Tenemos mañana entrega. Déjame ver.

¡No deis a la máquina, que voy a meter la mano!

¡Dios!

¿Cómo lo ve, Antonio?

Mal, pero si ayudo a Paulino, para mañana puede estar.

-Mañana no.

Mañana sí.

¿Y trabajamos toda la noche? Habrá que echar toda la noche.

-Pues a trabajar.

Se lo agradezco, Antonio.

Puedo confiar en usted.

Paulino es muy bueno.

Ya lo sé.

¡Cómo las mete, no falla una!

No sé cómo vamos a ganar sin él.

Vamos a convencerle de que juegue.

¡Hola! -Hola.

Luis.

¿Qué?

Me ha dicho el padre Froilán...

...que uno de la Santísima Trinidad mide 1'80.

¿Y a mí qué? Yo ya no juego.

Ya, bueno.

Yo entiendo que estés enfadado con nosotros.

Pero juega el sábado.

No estoy enfadado. No quiero jugar.

-¿Por qué, macho?

-Porque no quiero que todos se rían de mí.

Nadie se va a reír. Por favor.

Perdónanos por hablar con tu padre.

Tú juega mañana.

Os perdono, pero no quiero jugar. -¿Por qué?

-Mi madre me va a poner a trabajar. -¿A trabajar?

-Sí. -¿Y el colegio?

-Lo dejo.

Tenemos que sacar la casa adelante entre los dos.

¿Cómo, como en la frutería?

No, todo el día.

En un mercado de abastos.

Pero eres muy pequeño para dejar el colegio y trabajar.

Tengo 14 años.

El que se invento Galerías empezó igual.

-Está forrado.

-Me compraré un coche más grande que el de Desi.

-¿Y un barco como el "Azor"? -Más grande. Y no estudiaré más.

-A ver si mi papá me deja trabajar. Y el mío.

-Sí, tengo mucha suerte.

"En 1973, cuando no había una ley de divorcio,...

...no había pensiones alimenticias".

"Y un señor se podía ir de casa...

...sin preocuparse de lo que dejaba atrás".

Dame otra llave, Paulino.

Ésa no, dame la grande.

A ver ésta.

-¡Con Dios, hasta mañana!

-¿Adónde vais?

-A casa.

Ya es la hora. Y mira la máquina.

Explícame por qué está así la máquina.

¿Qué dices, Antonio?

Ten cuidado, que no soy ningún gilipollas.

No mires para otro lado, sé un hombre.

¿Se puede saber qué te pasa?

Estás jodiendo las máquinas.

¿Yo?

¡Las estás jodiendo! ¿Qué?

-¡Bueno, bueno!

A ver si nos calmamos, que somos compañeros.

Dile a tu compañero cómo ha llegado este tornillo al puente.

-¡No he hecho nada!

¡La próxima vez te arranco la cabeza!

Hazle el juego a la patronal. ¡No hables de política!

¿Política? ¡Mis máquinas son como mis hijos!

¡Son como mis hijos!

-No son tuyas. -Como si lo fueran.

¡No te jode! Antonio.

Antonio, pero no lo son.

Ya lo sé.

Luego venderán la imprenta y nos dejarán a todos en la calle.

¿Has pensado en la cooperativa? ¿Le metemos mano a la máquina?

Pero piensa en la cooperativa.

Tira para dentro.

No te pongas así.

Las mujeres de hoy en día no saben cocinar.

Luis, espera.

Me he enterado de lo de tu padre. Lo siento.

-Gracias.

-Mi madre encontró pelos rubios en la chaqueta de mi padre.

Lo echó una semana.

-Si mi marido tiene querida, me separo.

Yo no voy a tener querida.

No me voy a casar contigo. Ya veremos.

¿A qué hora jugáis?

A las 12. ¿Venís?

-Y os vamos a animar.

A ver si metes muchas. -Yo no juego.

-¿Por qué?

-Es que está avergonzado. -¡Que te calles!

-¡Me cago en la leche! ¿Cómo que ya no te hago falta?

¿No te hago falta? Esta mañana decías lo contrario.

-El que tiene boca se equivoca. -¿No habrás hablado con mi padre?

-A Antonio le da igual.

-Entonces sí lo habéis hablado.

-Inés, yo no quiero líos. Eugenio es mi amigo.

Pero tienes que entenderlo.

-Pues no lo entiendo.

Que me lo explique él.

-Inés, por favor.

No te preocupes.

-Esto es entre mi padre y yo.

-No saques las cosas de quicio. -¡Déjame!

Hola, chavales. ¿Cómo estáis?

Muy bien.

Ya hablaremos otro día.

-Si tu hermana se queda en estado, ¿qué tendrá, monaguillos?

"Encima cachondeo".

"Bastante drama tenía en casa con mis padres discutiendo...

...para que me vinieran con chistes".

"Mi hermana Inés era muy libre de enamorarse de quien quisiera,...

...pero podía pensar en los demás,...

...que íbamos a sufrir el cachondeo de tener por cuñado al párroco."

Vete poniendo el aceite para las croquetas.

Timbre

¡Ya voy yo, madre!

Debe de ser Carlos.

Sí.

Carlos... ¿Y papá?

No ha venido. ¿Qué pasa?

Le ha dicho a Ramón que no le dé trabajo a Eugenio.

Eso no se lo consiento. Estás hablando de tu padre.

¿Estás segura? Sí. Pregúntaselo a Ramón.

Le habrá entendido mal.

Ramón tiene muy pocas luces.

Claro, papá es un santo.

No es un santo, pero está nervioso.

Le va diciendo a todo el barrio que no le den trabajo.

No se lo dirá a todo el barrio. Me lo puedo imaginar.

Pues no imagines tanto y pon un poco de tu parte.

¡Qué fácil! ¡Qué fácil!

Papá es perfecto, yo lo estropeo todo y lo tengo que arreglar.

¿Quién se va a casar con un cura?

¿Eso le da derecho a todo?

¡Yo no digo que lo que ha hecho esté bien!

Si lo ha hecho.

Pero está dolido y lo tienes que comprender.

Esta boda es muy precipitada.

Daos un tiempo para conoceros.

Nosotros nos conocemos de sobra. Llevamos años conociéndonos.

Decías que tenía que haber un hombre bueno para mí.

Que me quisiese.

Es que Eugenio es ese hombre.

¡No os enteráis, no sé qué más queréis!

No nos quitamos de la cabeza que era el párroco.

¡Es que ya no lo es y papá no lo entiende!

¡No me respeta! No digas eso. No es verdad.

¡Lo hace todo porque te quiere!

¡Que no me quiere! No levantéis la voz.

Yo pensé que tú me ibas a entender, pero piensas igual que él.

Claro que pienso igual que él.

A mí esta boda me parece tan absurda como a él.

¿Ah, sí?

Si ése es el problema, no nos veréis y se acabó el problema.

¿Qué dices?

¡Que nos vamos y punto!

¿Adónde?

A otro sitio donde nos respeten y a Eugenio le den trabajo.

No hagas tonterías. Piensa las cosas.

Papá quiere que nos vayamos. Lo está buscando y lo va a tener.

Toma.

Si hubiéramos regateado, nos lo hubiera dejado en 500 menos.

-El piso está bien.

Y en el piso de al lado no vive nadie.

Nadie oirá el ruido.

No abras la puerta sin mirar por la mirilla.

Si es la policía,...

...antes de abrir, cuelga una toalla del balcón.

Yo haré lo mismo.

Significará que la policía nos espera.

-De acuerdo.

Tendremos que forrar las paredes de corcho.

-Empezaremos mañana.

Y la semana que viene traeremos las multicopistas, el papel, la tinta.

Será una semana de aúpa.

Tenemos que comportarnos con normalidad.

Ir cogidos de la mano... Esas cosas.

-Si es algún conocido, somos novios.

-Eso es.

Y otra cosa.

Los dos trabajamos.

-Tú, en una oficina y yo hago encuestas.

-Perdona por lo de antes, ya sé que no has tenido la culpa.

Me he puesto nerviosa.

-Perdóname tú a mí. No he sabido reaccionar.

-La seguridad es fundamental.

Si nos cogieran, nos caerían 30 años.

Y no quiero acabar en Yeserías.

-Ni yo en Carabanchel.

He metido la pata.

Estoy un poco acojonado.

-Y yo.

Pero nos acostumbraremos.

Anda, rubio, paga.

Te dejo que me invites.

Y córtate el pelo. Hasta mañana.

-Hasta mañana.

Estaba preocupada.

Es tardísimo.

¿Te caliento algo de cenar?

No, no quiero cenar. Un poquito de café con leche.

¿Cómo te has manchado tanto?

Pues en la imprenta.

En la imprenta.

Me parece que quieren venderla.

Y resulta que esos desgraciados...

...se han dedicado a boicotear las máquinas.

¿Sabes lo que es boicotear máquinas?

Claro que lo sé.

¿Qué sabrás tú lo que es boicotear máquinas?

¡Qué felicidad!

¡Ay!

Oye, Antonio. ¿Le has dicho a Ramón que no contrate a Eugenio?

¿Se lo dijiste o no se lo dijiste?

Algo hemos hablado.

Le pediste que no lo cogiera. Sí, se lo pedí.

Pero Ramón puede hacer lo que le dé la gana.

No tengo la culpa del paro. Pues no le ha dado el trabajo.

Habrá encontrado otro que lo hace mejor.

Ese cura no tiene ni idea de mecánica.

¡Será posible! ¿Me pones el café?

Tenemos que aclarar este asunto.

¿Quieres que le diga que lo siento mucho?

Pues no, me alegro muchísimo.

¿Me preparas el café? Baja la voz.

¡Joder!

Estás perdiendo la cabeza.

Esto es un infierno.

No, para mí es un infierno.

Vengo reventado de la imprenta.

Y me encuentro con el problema de la niña.

¡Siempre lo mismo!

Tienes que hablar con la niña.

Que venga la niña a hablar conmigo.

¡Joé, no paran!

¿Qué más les da que se casen?

No la respetas.

¿Me preparas el café?

Vas a despertar a todo el mundo.

Yo no quiero que se separen.

No paran de regañarse.

¡Qué se van a separar!

Les cuesta entenderlo.

Acuéstate.

¡Anda, tu carné de identidad!

Te llamas Francisco Bermúdez.

¡Dame eso, dame eso!

No se lo cuentes a nadie. Vale.

¿Lo prometes? Sí.

Confío en ti.

Y se va a ir. Esta vez se va y no vuelve.

¿Eso es lo que quieres?

¿Te ha dicho que se quiere ir?

Sí. Ha venido a verte.

Menos mal que no habéis hablado.

¡Joder!

¿Qué hago?

Habla con Ramón a ver si podemos arreglarlo.

Ya.

Y le pides disculpas. ¿Al abad?

A tu hija, a Inés.

Siempre estás enfadado con ella.

¿Y otra vez a tragar, como con el actor?

¿O con el pelanas?

¿Qué hicimos? ¡Tragar! ¿Y qué hicimos? ¡Nada!

¿Qué estará diciendo el barrio?

¡Ay, Señor!

Te importa lo que piensan. Lo que piensan de todo el mundo.

¿Sabes qué va a pasar? Sí.

¡Qué vas a saber! Que se van a casar.

¿Vamos a estar enfadados siempre?

¿Este tío no era catalán?

¡Que se hubiera quedado en Cataluña!

Tengo que usar el váter.

¿Qué tal, hija?

Pues mal, madre. Muy mal.

¿Pasa algo más? No.

¿Qué quieres que pase más con todo lo que tenemos encima?

Que descanses.

¡Hasta mañana!

¿Le has puesto azúcar? Sí.

Si hablaras un momento con ella...

No.

Un día vamos a ser abuelos.

Y no estoy dispuesta a enterarme por carta.

¡Qué cabezota eres!

Por cierto, mañana me voy a comprar el coche.

¡A tomar por saco!

Haz lo que te dé la gana.

Antonio.

¿Qué?

¿Qué es eso que me contaste de la imprenta?

Que va a cambiar de manos.

Pero seguirán necesitando un encargado que sepa de todo.

Claro que lo van a necesitar.

¿Qué te han dicho? Nada, Merche. Todo son rumores.

Carlos, hijo, termina.

Despacio, que si no, me entra flato.

¿Qué? Flato.

¿Vais a venir?

Claro. ¿Adónde?

A mi primer partido, papá.

Sí, ya veremos, hijo.

¿Vas a ir a lo del coche?

En cuanto desayune.

Me voy a calentar.

¿A qué? A calentar los músculos.

¡Ah!

Acordaos de que es a las 12.

¡Que sí, Brabender!

Sí, no te preocupes.

Adiós, enano. No perdáis por mucho.

Gracias.

Buenos días. Hay café.

¿Y la abuela?

Ha bajado a confesarse.

Vamos a cambiarnos, cariño.

Adiós.

Antonio, hijo.

Dime.

¿Qué son las cooperativas?

¿Una cooperativa? Sí.

La empresa es de los empleados.

¿Como en Rusia?

No, allí hay una colectivización de los medios de producción.

¡Ah, coño!

La fábrica es de todos y la administra el estado.

En una cooperativa, los socios deciden.

Los socios.

¿Y eso se puede hacer en España?

Sí. Hay una en las Vascongadas que fundó un cura y va muy bien.

¡Ningún cura se dedica sólo a dar misa!

¿Estás pensando en hacer una?

No, qué más quisiera yo.

Bastante he tenido con Meyni. Oye, papá.

Haz las paces con Inés.

Ya está bien, hijo, ya está bien.

Quítate de la cabeza que ha sido cura.

Era cura cuando empezó con tu hermana.

No les castigues toda la vida.

De esto discuto con tu madre, contigo no.

Contigo no, hijo, por favor.

Si vas a salir, recuerda que comemos todos a las 2.

Todos menos Inés.

Pues eso, todos menos Inés.

No puedo ni dormir, padre. ¿No podría usted casarlos?

¿Cómo quiere que les case?

No puedo casar curas. Él dice que ya no es cura.

Él puede decir misa, y valga la expresión.

Ese sacramento sólo el Papa lo retira.

¿Y por qué no lo hace?

Si un día me dice que no es cura, no me importa que se casen.

Tendrá sus razones.

Sus razones.

¿Le parece poca razón que se haya enamorado?

El sacerdocio, como cualquier sacramento, es algo muy serio.

No se puede jugar. ¿Y si cambia de opinión?

No lo creo. ¿Y si lo hace, qué hacemos?

Si de algo está seguro Eugenio, es de que quiere casarse.

Pues tendremos que tener un poco de paciencia.

Sí, claro.

¿Algo más?

No, padre.

"Ego te..."

¿Tiene un amigo en Roma con influencias?

Sólo soy un párroco.

¿Y los van a excomulgar?

No, no los van a excomulgar.

Gracias a Dios.

Pero estarán en pecado mortal.

-Padre, ya están calentando.

¡Niño!

-Id cambiándoos.

¡Vamos!

¿No irán al infierno por esta boda?

El padre Eugenio y su nieta son buenas personas y creyentes.

Dios perdona a los justos de corazón.

Mi nieta no viene nunca a misa.

-Me tiene que dar la alineación.

¡Que te vayas por ahí!

-Si quiere, continuamos más tarde.

Habla en latín

¡Padre, que se le olvida la penitencia!

Venga a animar a su nieto, que buena falta le hace.

Nos vamos.

¿Por qué no vienes conmigo y así ves el coche?

No, nos vamos a dar una vuelta.

Y luego, a ver el partido.

Teléfono

Cógelo.

Sí.

Voy.

¿Dígame?

"¿Diga?"

Hola, papá.

Hola, hija.

¿Quieres hablar con tu madre? Sí, por favor.

La tengo aquí al lado.

Es Inés.

Hola, cariño.

"Mamá".

Hola.

Sólo llamaba para pedirte perdón por lo que te dije ayer.

Ya está todo perdonado.

Estamos nerviosos y decimos cosas que no queremos.

Espera un momento.

Antonio.

Que es tu hija.

Estoy más nervioso que los chavales.

Es un gran paso para el deporte.

Si conseguimos que cunda el amor al baloncesto...

-¿Y éste es tu equipo?

-No, el de blanco.

El que pone "Electrodomésticos Desi".

-¡No fallan ni una!

Y mis padres sin venir.

Te digo yo que se separan.

-¡Mira qué gigantes!

Ése por lo menos pesa 100 kilos.

Mira, mira.

Con Luis o sin Luis, vamos a ganar.

-¡Chicos, os traigo una sorpresa!

(TODOS) ¡Luis!

-¡Bueno, bueno!

A calentar.

Vamos.

-Luis, ¿qué ha pasado?

-Mi padre ha vuelto a casa.

No se va a volver a ir.

¡Joé!

¡Qué bien! Sí.

Ha sido el padre, que le ha hablado del hogar cristiano.

Y ha vuelto.

-¿Ya se quieren otra vez?

-Pásame la pelota.

-¡Chicos!

¿Vais a ganar?

Claro. Y la primera canasta te la dedico a ti.

Acelera

¡Me cago en la leche!

¡Muévete ya, desgraciado!

¡Me cago en la madre que te parió!

¡Joder!

Atentos, táctica para el inicio de partido.

Hay que cerrar el rebote cuando lanzan.

Se la pasáis a Luis. ¿Entendéis?

A Luis.

-¿Yo cuándo juego?

-Más tarde, ahora no.

-Soy el hijo del presidente.

-Más tarde.

Las manos.

Vamos.

¡Alabí, alabá, alabimbombá,....

...el Desi, el Desi y nadie más!

¡Desi, Desi, Desi!

¡Venga, vamos!

Silbato

-Les oigo corear mi nombre y me hace una ilusión...

Santiago Bernabéu empezó así.

-Imagínate que hay un palacio de deportes llamado Desiderio.

-¿Tú crees?

-Si has dejado los juanetes, conseguirás lo que quieras.

Oye.

No juega Josete. -Una decisión táctica.

-¡Vamos, Carlos!

-¡Vamos, Carlitos, vamos!

¡Arriba!

-¡Penalti! -No hay penalti.

-¡Josete, sal!

-No os desaniméis! -¡Vamos!

-¡Huy!

-¡Vaya tela!

Nos llegó el momento...

...de volver.

Tú tenías mucha razón, le hago caso al corazón.

Y me muero por volver.

Y volver, volver, volver...

...a tus brazos otra vez.

Hija.

Llegaré hasta donde estés.

Yo sé perder, yo sé perder.

Quiero volver, volver, volver.

¡El Desi, el Desi, el Desi es pistonudo,...

...como el Desi no hay ninguno!

-Carlos, pasa.

-¡Venga, Luis!

-¡Vamos, Luis!

Luis, mira el balón, no a nosotros.

-Padre Froilán, ¿cuándo va a sacar a Josete?

-Lo tengo reservado. Es el arma secreta.

¡Atento, Luis!

-Eres nuestra arma secreta.

¿Cómo vamos? 18-0.

¿Ganando? Perdiendo.

¿Perdiendo? Tu hijo casi mete una en su canasta.

¡Aquí!

¡Pasa, Carlos!

Ahí está el tonto.

¡Venga!

-¡Oh!

¿Y el coche?

Me he encontrado con Inés.

¿Habéis discutido?

¿Discutir?

No me ha salido ni un reproche.

Nos hemos abrazado y nos hemos puesto a llorar.

Ha venido un barrendero a decirnos que nos quitáramos.

Sí, tú ríete.

Claro que me río.

Siempre puede con nosotros. Será ley de vida.

Sí.

¿Qué hago con el dinero?

Lo que te dé la gana.

Ya habrá tiempo de comprar un coche.

Pero te voy a decir una cosa.

Y no lo voy a repetir.

A esa boda no voy, que quede claro.

¡Defensa! -¡Huy!

¡Carlos, achúchale, que no es de goma!

Silbato

-¡Falta!

-¡Ese árbitro está comprado!

¡Será personal!

Pues eso.

"Los padres de Luis vinieron al partido".

"Y su casa volvía a ser un hogar cristiano".

"Los míos seguirían discutiendo por Inés, por un coche...

...o por los disgustos...

...que les dábamos".

"Pero cuando miraba a unos y a otros,...

...veía que lo que había entre mis padres era algo...

...que no podrían recuperar los demás".

Es mejor ver la vida como venga.

El amor hay que darlo a quien lo tenga.

Es muy fácil, si lo piensas.

Es muy fácil.

Es muy fácil, si lo intentas.

¿Qué más da en la vida algún fracaso?

Si al final, no le hacemos ningún caso.

Es muy fácil.

Si lo piensas.

Es muy fácil, si lo intentas.

Canta, sonríe a la gente.

Es muy fácil, es mucho mejor.

Sueña y olvida las penas.

Pronto tendrás amor.

Es muy fácil,...

...si lo piensas.

Es muy fácil, si lo intentas.

Canta, sonríe a la gente.

Cuéntame cómo pasó - T7 - Y los sueños, sueños son - Capítulo 103

29 sep 2005

La familia Alcántara todavía no se ha recuperado de la noticia de la relación de Inés y Eugenio, y mucho menos, del anuncio de su boda. Entre la incredulidad y el enfado, Antonio se niega a hablar con su hija y  tampoco quiere saber nada de Eugenio, al que considera un traidor. Antonio intenta olvidarse del tema proyectando todos sus sueños en comprarse un coche mejor gracias al dinero que consiguieron en la quiniela de la semana pasada.

Mercedes no soporta la idea de estar distanciada de  su hija, por eso, aunque está en contra de la decisión que ha tomado Inés, no duda en interceder por ella ante Antonio. Las preocupaciones de Mercedes también tienen que ver con Meyni. Desde la marcha de Nieves, la situación económica de la boutique no es la más brillante pero parece que las buenas noticias llegan desde la dirección del Instituto de la Sección Femenina.

Toni es el único que apoya la decisión de su hermana, aunque sus preocupaciones en este momento están ligadas al compromiso que ha adquirido con el partido clandestino en el que milita.

A Carlos no le disgusta la idea de que su hermana se case con Eugenio, pero ahora sólo tiene tiempo para pensar en el debut de "El Desi" en el campeonato de baloncesto del barrio y en la situación por la que Luis está pasando.

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