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No recomendado para menores de 7 años  Cuéntame cómo pasó - Cap.55 - Muerte Natural
Transcripción completa

Cuéntame...

..tú que has vivido...

..el despertar de un tiempo que nos cambió.

Volverás...

..a ser un niño,...

..al recordar las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado en tu largo caminar...

..cuéntame cómo te ha ido si has conocido la felicidad.

Cuéntame, cómo te ha ido si has conocido la felicidad.

Sentirás...

..el dulce abrazo...

..de aquellos padres que dieron todo por ti.

El sabor...

..del primer beso,...

..todos los sueños que tú querías cumplir.

(Yo estaba tan entusiasmado con el pueblo...)

(..que no entendía que mis padres lo hubieran abandonado).

(En los pueblos de esa época no había adosados ni polideportivos...)

(..ni turismo rural,...)

(..el campo español seguía siendo la imagen de nuestro subdesarrollo,...)

(..de la miseria que habíamos dejado atrás).

(La miseria que mis hermanos habían olvidado...)

(..y mi padre no quería recordar).

No, hijo, no. Yo de aquí no me muevo.

Madre, es solo para que la vea el médico del corazón.

Doña Pura, solo unos días, para hacerle unas pruebas.

Me envías al hospital, y de ahí no salgo.

Qué testaruda. Así no se va a poner buena nunca.

A estas alturas, hijo...

Doña Pura, si no pone de su parte...

Si no pone de su parte don Alberto no puede ayudarla más.

Hijo, lo que quiero es estar en casa.

Contigo y con los tuyos a mi lado.

¿Qué más puedo querer ya?

Pues nada.

Si lo dice mi madre, punto redondo. ¿Para qué darle un disgusto?

Usted no se preocupe.

Lo que tiene que hacer es descansar.

Lorenzo, ¿la vaca no se enfada?

Qué va a enfadarse. La vaca, feliz de que la ordeñen.

Pues esa sí que está enfadada.

Es que está a punto de parir.

¿Las tienes que ordeñar todos los días?

Qué remedio.

¿Te gustaría probar?

Sí.

Siéntate ahí.

La agarras con fuerza, tiras para arriba y luego para abajo.

No sale.

Venga, fuerte.

Muy bien.

Sale calentita.

¿La has ordeñado tú mismo?

Sí. Me ha enseñado Lorenzo.

Muy bien. Yo a tu edad ordeñaba a diario.

Pues si la has enseñado tú nos va a saber a gloria.

A mí solo me sabía a nata.

Porque es leche de verdad.

No como la de Madrid, que tiene más agua que leche.

Nos podemos quedar aquí a vivir. ¿A vivir?Anda, este.

¿Y el colegio? Aquí también hay colegio.

Como que ibas a estudiar aquí mucho.

Colegio, colegio no es. Es una escuela.

Pues a mí me gustaría vivir aquí.

Hombre, a vivir no sé, pero a pasar una temporada sí me gustaría.

Podemos venir en verano.

¿El verano entero?

Entero no, una semanita.

Llévale el café a papá.

Y dile que ya subo yo.

Cuidadito con la cucharilla.

Carlos, hijo...

Gracias.

¿Cuándo se va a poner buena la abuela?

Pronto, hijo, pronto.

Nos vamos a quedar mucho en el pueblo, ¿no?

No lo sé, lo que haga falta.

Entonces, ¿podemos volver a ser labradores?

No fastidies que quieres ser labrador.Sí.

Con lo duro que es eso.

Pero tendríamos un tractor.

¿Para qué quieres un tractor?

Para arar la tierra.

Que no, hijo. La tierra no da más que disgustos.

¿Lo entiendes?

Tú qué vas a entender.

No entiendo por qué no podemos lavar la ropa aquí.

Porque hay mucha ropa y aquí no hay sitio ni agua.

Veréis como disfrutáis. No sé cómo.

Que sí, que lo vamos a pasar muy bien con las mujeres del pueblo.

A mí me ha gustado siempre bajar al río a lavar.

No me digas que no prefieres la lavadora.

Pues no lo prefiero, porque aquí se seca al sol y luego huele a tomillo.

No hay comparación. No os entiendo, ¿eh?

Ya lo entenderás.

Bueno, me voy a hacerle compañía a Purificación.

Así tu marido estira las piernas. Que lo paséis bien.

¿Tú qué haces?

Pues ponerme el barreño, que es la forma más cómoda de llevarlo.

Pues yo así no voy por el pueblo.

¿Por qué no? Porque no.

Pues tú verás, hija.

Pero, ¿qué hacéis? Que os habéis escapado.

Nos escapamos cuando queremos.

¿Y el profesor no os dice nada y no os castiga?

No. Está tan viejo que ni se entera cuando nos vamos.

¿Son tuyos? Sí.

A ver.

"Ha...za...nas"

Bé...li...cas.

Hazañas Bélicas. ¿Es que no sabéis leer?

Claro que sabemos, pero no tan rápido.

¡Vamos, que nos van a pillar! ¡Vamos al río!

Venga, hija, que vas muy lenta.

Como tú llevas el barreño en la cabeza.

Ya te dije que era la mejor forma.

¡Buenas!

(Todas): ¡Buenos días!

¿Cómo estamos?

Todas saludan a Mercedes.

¡Qué guapa y qué joven después de tantos años! ¿Qué tal en la ciudad?

Muy bien, muchas gracias.

No se te ha olvidado venir al lavadero, ¿eh?

Lo que pronto se aprende, tarde se olvida.¡Claro que sí!

El capitán Jonson y sus soldados...

..seguían rodeados por los panzer alemanes.

-Sargento, ¿se ha comunicado con el cuartel? Necesitamos refuerzos.

-Lo siento, pero la radio no funciona.

-Deberemos romper el cerco por nuestra cuenta.

Y aquí, los americanos, con granadas de mano, se cargan a los alemanes.

Joé, qué bien lees.

Lee mejor que don Eulogio.

(Claro que leía bien).

(Por algo era un chico de ciudad, culto y sofisticado).

(En ese momento me sentía un profesor...)

(..rodeado de alumnos ignorantes).

(Por suerte, ese sentido de superioridad intelectual...)

(..no me duró mucho).

¿No se lo has dicho?

¿Cómo quieres que se lo diga?

No sé, pero tendrías que decirle algo.

¿Qué? ¿Que ya sé quién mató a su marido?

Lo que le faltaba a la pobre.

¿A mamá tampoco se lo vas a decir? ¡No! Ni a nadie.

Y tú, chitón, que no quiero que se entere nadie.

O sea, que no piensas hacer nada.

¿Qué quieres?, ¿que vayamos a la Guardia Civil a denunciarlo?

No se puede, Toni.

A la Guardia Civil no, pero fue un asesinato y tendrá que pagarlo.

Lleva más de 30 años pagando. ¿No lo viste?

30 años y lo poco que le queda, Toni.

Si ahora no es más que un viejo asqueroso y con mala conciencia.

Pero tenías que haberle conocido antes, no había quien le tosiera.

Si no hubiera sido por lo de tu padre nos hubiéramos quedado aquí, ¿no?

¿Y por qué nos fuimos?

¿Que por qué nos fuimos, hija? Menuda pregunta.

Por vosotros.

Por nosotros, ¿de verdad?

Para que tuvierais un futuro mejor.

Pero, no sé, tengo la sensación de que aquí fuimos felices, ¿no?

De niña hay muchas cosas que no te das cuenta.

Pues me acuerdo de jugar con Marta y Araceli en las eras.

Qué recuerdos vas a tener si eras una cría.

Seguro que no recuerdas las estrecheces que pasamos.

No, de eso no. Claro que no.

Y si nos hubiéramos quedado la vida habría sido muy dura.

Mira, ahí viene Luisa.

¡Hola!

¿A ti te gustaría tener una vida como la de Luisa?

Pues... Pues no me gustaría, pero hay cosas que si envidio.

¿Envidias? ¿El qué?

Ella se conforma con lo que tiene y lo que le ha tocado vivir.

Es que tú debes aprovechar lo que te ha tocado vivir, hija.

Y a Luisa no le queda otra que casarse y tener hijos.

Si encuentra un novio. Aquí hay pocos mozos.

No envidio su vida, pero...

No sé, desde que llegamos me parecía todo tan viejo y pobre que...

Y tan retrasado.Sí. Pero ahora veo las cosas de otra manera.

Me gusta ver a la gente, cómo viven...

A mí me pasa lo mismo. No me arrepiento de haberme ido,...

..que nos ha ido todo muy bien, pero sí, me entra un poco de añoranza.

¿Cómo te va a gustar esto, hijo?

Papá, yo sé que tienes malos recuerdos, pero entiende que...

¡Tú no sabes nada!, porque no viviste nada de aquello.

No lo viví. Pero he leído mucho sobre la guerra y más o menos sé...

Vaya, ahora me dices que has leído 2 ó 3 libros sobre la guerra.

Los libros no dicen más que de la misa la media.

Tú no sabes nada de la guerra.

Y de lo que pasó después, que fue mucho peor.

¿Tú sabes por qué a tu padre le llaman "el pa'rriba"?

No, nunca me lo has querido contar.

Por una cosa que pasó en este prado.

No sé cuánto tendría yo.

11 años, porque ya había pasado lo de mi padre.

Estaba aquí una tarde, como no iba a la escuela.

De repente oí un ruido, como si fuera un trueno.

Miro pa' rriba, ¿y a que no sabes qué vi?

Un avión, Toni.

Sí, señor, un avión.

Empezó a dar vueltas y vueltas...

Iba bajando, entró por allí...

..y aterrizó ahí mismo.

¿Un avión en este prado?

Sí, señor. Un avión, Toni.

Yo no había visto un avión tan cerca.

Yo me quedé mirándolo, como si fuera un milagro.

No sabes la ilusión que me hace todo esto, Liceria.

¿Ilusión?

Sí. Estar aquí, lavando, al sol, pasando un buen rato con vosotras.

¿Y eso te hace ilusión?

Hace 15 años que no venía a lavar al río.

¿Sí? Pues yo hace más de 30, más de 30 que vengo a lavar al río.

Qué suerte.

¿Suerte?

¿Tú sabes lo que me haría ilusión?

Tener una lavadora como la tuya de Madrid.

Meter ahí la ropa, darle al botón y mirar cómo da vueltas la ventanita.

Te digo yo que esto no es lo mismo.

Esto es más alegre, aquí al aire libre. Y cómo huele la ropa.

No compares.

Que no compare, dice.

Mira cómo tengo las manos. Enséñame las tuyas.

Enséñamelas.

No me hables a mí de ilusiones.

¿Y qué quieres que espere? Casarme y tener hijos.

¿Y nada más?

Inés, no hay nada más.

Claro que sí, Luisa. Puedes tener proyectos, trabajar, enamorarte.

¿Has estado enamorada?

Enamorada, no sé. Pero a mí, Basilio me gusta mucho.

Pero no es lo mismo. A mí me gustaba el hombre con el que estaba,...

..me pidió casarme y mírame.

¿Y por qué no te casaste con él? Total, si te gustaba.

Porque me di cuenta de que no estaba enamorada.

Y porque quiero hacer otras cosas.

¿Qué cosas?

Hacer mi vida, ser actriz, viajar...

Ah, bueno, pero es que yo para eso no sirvo.

¿Por qué? ¿Has probado a hacer algo distinto?

Pero si lo único que conozco es esto.

-Por eso. Ven a Madrid con nosotros. -Ya he estado en Madrid.

¿Sí?

Sí. Con los coros y danzas. Allí, bailando, más bien que nada.

-¿La Sección Femenina? -Sí.

¿Y te gustó?

Mucho, pero hay un gentío por todas partes.

Yo prefiero el pueblo.

¿Estás segura?

Y ahí mismo se bajó el piloto.

Con unas botas altas y una cazadora...

..y uno de esos gorros de cuero que llevaban los aviadores.

Y se me quedó mirando, Toni. Pero no me dijo nada.

Sería un aviador franquista.

Sí. Luego los del pueblo decían que era un "havilan" de reconocimiento.

Y el tío sacó una máquina de retratar e hizo unas placas.

¿Unas placas?

Digo yo que serían cosas del ejército.

Luego se volvió a montar y se marchó volando.

Hasta que desapareció.

Y aquí me quedé, mirando al cielo como un tonto.

Esperando a ver si volvía.

"El pa'rriba"

Mirando "pa'rriba".

Así me quedé yo unos años. De ahí me viene el mote.

Mirando "pa'rriba", esperando a ver si volvía ese avión...

..y me llevaba lo más lejos posible, pa' no tener que volver nunca.

¿Tan mal estabas aquí?

Desde lo de mi padre, para nosotros aquí solo había muerte y miseria.

Y yo pensaba que ese avión...

Ese avión a lo mejor me podía llevar a otro sitio.

Más justo y más decente. ¿Entiendes?

Claro.

A un país mejor que este.

Bueno, de eso hace mucho tiempo. Ahora las cosas han cambiado.

Pero los recuerdos no cambian.

Por eso, en cuanto pudiste te marchaste.

En cuanto pude me marché.

Y si no es por lo de mi madre, no vuelvo nunca más.

La muerte y la destrucción quedaban en el pasado.

La batalla había terminado y el beso de Hans y Silvi...

..anunciaba una era de paz y amor en el mundo. Fin.

Y aquí se besan. Vaya beso.

¿Tú te has besado alguna vez?

Sí. Muchísimas.

¿Y antes de besarse hay que hablar? Sí, pero no mucho.

¿Y qué hay que hablar? Cosas románticas.

Es que las chicas de aquí no quieren hablar con nosotros.

A las chicas hay que tratarlas bien.

Vamos a buscarlas, que os enseño.

(Y así me convertí en el consejero sentimental de mis nuevos amigos,..)

(..la Elena Francis de Sagrillas).

Nunca lo había pensado.

¿El qué?

Todos los esfuerzos que habéis tenido que hacer mamá y tú.

Muchos, hijo.

Bueno, tampoco te creas que tantos. Lo normal.

Nos sacrificamos como todos, porque había que sacar la familia adelante.

Pero como entonces no había de nada, pues ya me contarás.

Ya, pero a veces, los hijos no nos damos cuenta.

Los hijos no se dan cuenta nunca, pero eso ha pasado toda la vida.

Yo, de chaval, no me daba cuenta de los esfuerzos...

..que tenía que hacer mi padre para sacarnos adelante.

Por eso, cuando te das cuenta...

Luego, Toni, luego.

Cuando crecen es cuando los hijos se dan cuenta...

..que tienen un deber muy importante para con los padres.

Ya. Cariño, respeto y obediencia.

No me refería a eso. Otra cosa. El deber más importante de todos.

Sí, el deber más importante de todos.

Los padres te dan la vida y el deber de un hijo...

..es estar en la cabecera para ayudar a sus padres a morirse.

Ese es el deber más importante.

Ayudarles a morirse.

Vamos, aunque solo sean unos "buchitos".

Herminia, por favor, no me maree con tanto caldo.

Pues nada. Allá usted.

¿Sabe una cosa, Herminia?

Yo no sabía cómo estaba el mundo hasta que fui a Madrid.

Llevaba tantos años aquí metida...

Tanto invento, tanta cosa nueva.

Nuevas hoy, mañana viejas.

Eso es lo que tenemos, un mundo de quita y pon.

Eso es lo que me preocupa.

No se preocupe usted, que se preocupe la gente joven.

Total, usted y yo ya...

Es que yo así no me puedo morir tranquila.

Desde luego, qué prisa tiene usted por irse a la última finca.

¿Sabe lo que me preocupa?

Que cuando yo me muera, la familia no quede unida.

¿Cómo que no quede unida? Qué cosas se le ocurren.

¿Por qué no va a quedar la familia unida?

Porque se nos están desmandando, Herminia.

Se nos están desmandando.

Oiga, eso no lo dirá por mi hija.

Lo digo por su hija y por mi nieta.

Sobre todo por su hija y por mi nieta.

No es para tanto, dice. ¿Está usted ciega?

Oiga, Purificación.

Esos días de Mercedes en París, y la niña de turné con unos cómicos.

¿Y dice que no es para tanto?

Ahí lleva usted razón.

Se empieza por un día y se termina diciendo:

Si te he visto no me acuerdo.

No se puede dejar a un hombre solo, usted lo sabe, Herminia.

Han sido solo 5 días.

Y a un padre de familia se le puede dejar en entredicho.¿En entredicho?

Tanto negocio...

Tanto dinero...

Esto que está haciendo su hija no va a traer nada bueno.

¿Qué me va a decir?

Estoy cansada de decírselo, pero no hay manera.

Hable con ella.

¡Ayude a mi hijo!

Ayude a mi hijo a que... a que mantenga la familia unida.

Bueno, bueno. No se ponga usted así.

Es lo último que le pido, Herminia.

Tranquilícese. Yo le prometo que mientras esté yo aquí,...

..a esta familia no la separa ni el mismo demonio.

Al pasar la barca me dijo el barquero:...

¿Esas son las que os gustan?

Sí. Son muy majas.

Sobre todo la de las trenzas. Se llama Rosario.

¿Por qué no os quieren hablar?

Cuando queremos jugar con ellas salen corriendo.

Mira, ya verás.

No quieren jugar con nosotros.

No nos tiran ni una piedra.

Sí que tenéis mucho que aprender.

¿Nosotros?

Claro. A las chicas no se les puede tratar a pedradas.¿Por qué?

Porque no.

(No sé lo que hubiera contestado Elena Francis,...)

(..pero yo ya sabía que las pedradas...)

(..no eran el método adecuado de seducción).

(Lo malo es que me empeñe en demostrárselo a mis amigos).

Por las tierras no te preocupes, Lorenzo. Lo arreglamos y ya está.

Gracias, Antonio.Te van a hacer más avío a ti que a mí.

Tierras... ¿Para qué quiere usted más tierras?

-Para labrarlas. -Se va a deslomar para nada.

¡Pues me deslomo! ¿Qué te importa? Si lo único que piensas es en irte.

¿Y aquí qué voy a hacer? ¡Aquí no hay nada!

Es verdad, aquí mucho futuro... Tú no te metas.

Andrés, trata mejor a tu padre, que se ha deslomado...

..para sacarte adelante y mira cómo le tratas.

Si lo sé, tío. Pero en este pueblo no puedo seguir.

Ahora te vas a la mili, a ver si cambias ahí.

-Yo la estoy haciendo ahora. -Me han mandado a Melilla.

Como te haya tocado "regulares" te van a poner más tieso que una vela.

-¿Cuándo te vas? -Pasado mañana.

¿Y cómo no lo estás celebrando con los mozos del pueblo?

¿O es que aquí no sabéis?

¿Con qué mozos?

-Qué bonitas. -Gracias. ¿Te gusta?

Ahora veréis.

Hola.

-Hola. -Hola.

Eso que hacéis es muy bonito.

Gracias. ¿Quieres hacer tú uno?

No, que esto se me da muy mal.

No salen corriendo.

Toma, es para vosotras.

Gracias.

Estos son de guerra. ¿No tienes tebeos de amor?

No, de amor no tengo. Me llamo Carlos.

Ya lo sabemos. Eres Carlos, el del "pa' rriba".

No. Soy Carlos Alcántara.

Pues eso. Eres el primer niño que nos hace regalos.

Es que ya tengo 10 años.

-¿Qué les estará contando? -Yo qué sé.

-¿Vamos? -Venga, vamos a ver.

¡Hola!

¡Aaaaaaaaah!

¡Que no os van a hacer nada! ¡Que también os traemos regalos!

¿Lo ves? ¡Son muy raras!

Es que las habéis asustado.

Entonces, el único mozo de tu edad eres tú.

O sea, Sagrillas ni tiene quinta, ni nada.

Los mozos están todos fuera, trabajando.

Aquí no vamos a quedar más que los viejos.

Normal, si no hay trabajo.

Trabajo claro que hay, pero la juventud no quiere sacrificarse.

Es lo normal, tal como están las cosas.

Desde que se acabó lo de las carreteras no hay trabajo.

Lo que no hay son ganas.

¿Quiere que siga arando de sol a sol para ganar 2 duros?

Es que esto no es vida.

Es la vida que hemos llevado siempre, la que nos ha tocado.

La que llevaron nuestros padres y abuelos, ¿o no, Antonio?

Que llevaron, Lorenzo.

Ahora es normal que los jóvenes quieran irse pa' mejorar.

Ya, como tú.

Pues sí. Como yo, ¿y qué?

Papá, no te está criticando...

Yo criticar no. Yo digo lo que hay.

Y yo. Que tal como lo veo no se va a echar atrás.

Padre, si hubiera trabajo aquí, yo me mato a trabajar, y usted lo sabe.

Ya lo sé, hijo. Lo jodido es que ya lo sé.

Oye, eso que me decías de Madrid.

¿Estás pensando en venirte con nosotros?

No lo sé, pero me gustaría probar algo diferente antes...

Antes de casarte, ¿no?

Basilio y yo no somos novios, pero ya hemos hablado alguna cosa.

Y te ves que dentro de poco vas a pasar por el altar.

Luisa, creo que deberías pensártelo.

Eso es lo que estoy haciendo. Pensándolo.

Y si te vienes a Madrid se te va a olvidar Basilio, el pueblo...

Eso me da un poco de miedo, olvidar todo esto.

Aquí vivo en mi casa, con mi familia y todos saben quién soy.

Pero aquello es tan grande...

Como es tan grande y nadie te conoce puedes hacer lo que quieras.

Eso me gustaría, hacer lo que quiera sin que me digan nada.

Es que la libertad es muy importante.

Mi madre dice que tanta libertad no trae nada bueno.

Pero eso lo dicen porque ellas no han podido ser libres.

Pues a mí me parece que son felices.

A su manera, pero felices.

A su manera, pero han tenido que conformarse con lo que había.

¿Y nosotras? ¿Nosotras podemos ser libres de verdad?

No lo sé, pero podemos intentar hacer

..lo que a nuestras madres se les prohibió.

¿Todo? Pues vaya ejemplo le vamos a dar a nuestros hijos.

Tú ahora no tienes que pensar en eso, tienes que pensar en realizarte...

¿En qué?

Pues eso, hacer todo lo que siempre has querido hacer.

Bueno, Carlitos, ya tenemos la torta recién salida del horno.

Ahora vamos a hacer el gazpacho manchego.

La de años que hace que no lo hago.

¿Pero eso no es sopa de tomate?

No, ese es el andaluz, el manchego no tiene nada que ver.

¿Qué le vas a echar?

Este conejo de monte que nos ha regalado el primo Lorenzo.

¿Me ayudas a prepararlo? No, que me da asco.

Además, no me lo voy a comer. Uy que no.

Te vas a chupar los dedos de gusto.

Que no, que ni hablar.

Con permiso.

Hola, Encarnación.

Hola. Mira qué tomates más hermosos te he traído.

Sí que son hermosos.

Recién cortados.

Mañana te voy a dar unas berenjenas.

Bueno. Te lo agradezco mucho.

Mujer, con lo que estáis pasando.

¿Cómo está Pura?

Pues igual.

No tengo hambre, hija.

Si está calentita.

Se la dejo ahí, por si luego quiere.

Mercedes.

Tú y yo nunca hicimos buenas migas, ¿verdad?

Bueno, tampoco es eso.

Sí es eso, hija.

Mira, a mí me queda poco tiempo...

..y quiero ir al grano.

Mercedes, yo me quiero arreglar contigo.

Pero si...

Yo sé que te he criticado mucho.

Pero es que no me sé callar, hija. Yo soy así.

Pero quiero que sepas que te estoy muy agradecida.

No tiene por qué estar agradecida.

Usted es la madre de Antonio y yo siempre le he tenido mucho respeto.

Sí, eso sí.

Y también sé que has querido mucho a mi hijo.

Y que lo has cuidado muy bien.

Y también sé que hoy día las mujeres no tienen que estar siempre en casa,-

..pendientes de todo.

Pues no. Hoy las mujeres podemos hacer otras cosas.

Pero para mí, la familia siempre ha sido lo primero.

Eso, lo primero.

Pero hoy en día, con tanto gasto, la mujer tiene que contribuir.

Si no, ya me dirá cómo llegamos a fin de mes.

Bueno, hija, eso también es verdad.

¿Y qué le vas a echar?

Cebollita, pimiento, tomate rallado, azafrán y hojitas de laurel.

Yo no me lo pienso comer.

Buenas, doña Herminia.

Hola, Adelita.

Mi madre les ha hecho arroz con leche, por si no tienen postre.

No tenía que haberse molestado.

Con todo lo que están pasando. Muchas gracias.

Carlitos, arroz con leche. Esto sí te lo comes, ¿verdad?

Sí.

Mañana les traigo unos rollitos fritos para doña Pura.

A ver si le apetece, porque la pobre está tan desganada.

Bueno, pues hasta mañana.

Dile a tu madre que cuando tenga un rato paso a saludarla.

Yo se lo digo.

¿Por qué las vecinas nos traen tantas cosas?

Porque quieren ayudar.

En el barrio no nos traen nada. Pero estamos en el pueblo.

¿Y qué?

Que tú estás en tu pueblo, todos están pendiente de ti.

En el barrio también están pendientes.

Sí, las vecinas no paran de cotillear.

Y aquí también se cotillea, pero es como una familia grande.

Ya será menos, ¿no?No, no. Como una familia grande, de verdad.

Si aquí estás pasando un mal trago, todos se vuelcan.

(Como siempre, mi abuela tenía razón).

(Los pueblos eran como una familia grande,...)

(..aún tenían una vida comunitaria que ya no existía en las ciudades).

(Nuestro pueblo era atrasado y pobre,...)

(..pero seguía compartiéndolo todo, hasta su pobreza).

¡Es que la tienda es mi negocio y yo valgo para los negocios!

Pues claro que sí, hija, incluso más que mi hijo.

Eso yo no lo he dicho.

¿Te crees que soy tonta y no me doy cuenta de las cosas?

Yo también he sido más emprendedora que mi marido Eusebio,...

..que en paz descanse.

En una ocasión tuve que pedirle a Mauro que le diera empleo en la RENFE

¿A don Mauro? ¿Al dueño de todas las tierras?

Al dueño del pueblo. Menudo era.

Pero mi Eusebio no se enteró nunca.

Yo he llevado siempre las riendas de mi casa,...

..pero él nunca se ha enterado, Mercedes.

Pero si no te estoy criticando, hija.

Bastante te he criticado ya.

Pues sí, la verdad.

Bastante.

¿Qué quiere que le diga?

Anda que...

..tener que aguantar a una suegra como yo.

Pero si yo la entiendo, Pura. De verdad que la entiendo.

Tú qué vas a entender.

Si tú supieras todo lo que yo he pasado.

Claro que lo sé.

Si yo sé que tanto sufrimiento amarga la vida a cualquiera.

He estado tantos años...

..echándole la culpa a Antonio y a ti de esta soledad y de este abandono.

Antes de irnos del pueblo le dijimos mil veces que se viniera y no quiso.

Preferí quedarme con mis recuerdos y con mis muertos.

Sin saber que tenía una familia viva.

Pues claro.

Pura, usted y yo a veces no nos hemos llevado bien,...

..pero me alegro mucho de que haya pasado esta temporada con nosotros.

Y de que haya conocido a sus nietos.

Y a mi hijo.

Era un desconocido.

Y a ti.

Hija mía, ven.

Mira, hija,...

..todo este tiempo que estuve con vosotros...

..he aprendido muchas cosas.

Y me queda una ilusión,...

..la última ilusión.

Mercedes,...

..quiero que te quedes tú con la casa.

¿Con esta casa? ¿Y Miguel y su familia?

Miguel ya no volverá.

¿Qué le vamos a hacer?, se ha hecho francés.

Pero esta casa es la casa familiar.

Y quiero que te hagas cargo de ella,...

..que no le pase lo que a la de tu madre, que se hundió.

Usted no se preocupe por eso, yo busco a alguien que se ocupe de ella

Nada de encargos. Tú, hija, tú.

Es la casa familiar...

Quiero...

Quiero irme segura...

..de que en esta casa jugarán tus nietos.

Jugarán, Pura.

Claro que jugarán.

¿Cómo está mi madre?

Le he subido la tortilla, pero no le entra nada.

¿Estás bien, mamá?

Sí, hija, claro que estoy bien.

¿Te ayudo, madre? Sí, ve poniendo los platos.

Este tomate está buenísimo.

Sabe a tomate, tomate.

Está riquísimo.

Es que esos tomates son otra cosa, no como los del mercado.

No se puede ni comparar.

La leche de aquí está muy buena.

¿Y a que también es mejor la Coca-Cola de aquí?

Lo que decimos...

Ya lo sé, que en el pueblo todo es mejor.

Reconocerás que por lo menos la comida...

La comida, el campo, el tiempo. ¡Si esto es la leche!

Deberías estar contento,...

..que a los chicos les ha acabado gustando su tierra.

Esta no es su tierra.

Papá, Inés y yo hemos nacido aquí.

Ah, ¿sí? Vaya, ahora lo reconocen.

Si resulta que la artista y el abogado son de pueblo.

Hasta ayer era una mierda, sucio y viejo y ahora es la repanocha.

Olvídate de París, como Sagrillas nada.

Yo que tú ponía una tienda.

Que cambian de opinión en un verbo estos tontos.

Está muy bueno el gazpacho manchego.

No lo digas muy alto.

Vamos a tener la fiesta en paz.

¿Sabes lo que pasa? Que no saben lo que quieren.

Deberías estar contento.

Como para estar contento estoy, y menos ahora,...

..que vamos a estar viniendo como tontos a arreglar la casa.

Le he prometido a tu madre que nos haríamos cargo de la casa.

Si crees que voy a venir los fines de semana aquí estás equivocada.

No todos los fines de semana.

A mí me hace ilusión venir de vez en cuando.Pues a mí ninguna.

Es la última voluntad de tu madre. Y yo voy a venir, aunque sea sola.

Si es la última voluntad de mi madre, apaga y vámonos.

Pero ya verás con los niños... ¿Qué pasa con ellos?

¡Que no van a querer dejar Madrid con todo lo que tienen!

Que si la novia, que el amigo, la discoteca...

Eso no lo es todo.

¡Claro que no lo es todo, Merche!

¡Como que yo soy director gerente y tú dueña de una boutique!

¿Desde cuándo un director gerente y la dueña de una boutique...

..andan todo el día en la carretera?

¡Precisamente ahora, que lo tenemos todo!

¡Y por eso, por irnos de este pueblo tenemos todo!

Yo no me arrepiento de haberme ido.

Hemos salido ganando, pero hemos perdido cosas.

¡Pues yo no veo que hayamos perdido nada!

Antonio, que somos de aquí. Joder, qué novedad.

Nos hemos criado aquí. Si medio pueblo es nuestra familia.

Necesitamos algo y ahí están.

¿Y en Madrid qué? Como en cualquier ciudad.

Nadie conoce a nadie, todos van a lo suyo.

¡En Madrid es como tiene que ser!

Todos van a lo suyo y nadie conoce a nadie.

¿Quieres que me llamen "el pa'rriba" en el barrio?

¿O que digan la boutique de "la seca"?

O quieres ser como Liceria y Lorenzo.¿Como Liceria y Lorenzo?

Ahí los tienes, secos como sogas de estar todo el día deslomados.

Sin dinero ni futuro. ¡Así estaríamos nosotros aquí!

¡Exactamente igual, digas lo que digas!

¿Qué miras así?

Voy a ver a mi madre.

La verdad es que un poco de razón sí que tiene.

¿Papá?

Hasta que vinimos por lo de la abuela, del pueblo ni nos acordábamos

Yo ni siquiera quería venir.

Y recuerda cuando llegamos, que nos quejamos por todo.

Es que al principio lo ves todo tan vacío que impresiona.

Sí. Pero es nuestro pueblo.

Pues sí.

Y te das cuenta de que le tienes cariño.

Oye, Inés, cuando te preguntan de dónde eres, ¿qué dices?

Pues...

La verdad.

No sé, ¿qué les voy a decir?

Que soy de Madrid, ¿no?

Claro.

Ya sé que es un poco ridículo, pero con la gente del teatro...

..decir que eres de Albacete, pues...

Y encima de un pueblo que no conoce nadie. A mí me pasa igual.

Con la gente de clase me da no sé qué decir que soy de Sagrillas.

-Tendríamos que decir la verdad. -Y que nos llamen paletos.

Que nos llamen lo que quieran.

En cuanto saben que eres de pueblo,...

..como no sepas algo te dicen: ¡Paleto!

Y te preguntan si tu padre lleva boina o tiene un burro.

Por eso. Lo mejor es no decir nada.

Antonio, hijo, ¿estás ahí?

Madre, estoy a su lado. ¿Qué le falta?

Nada, hijo.

Si se despierta otra vez y quiere algo me lo pide, voy a estar aquí.

No apagues la luz, hijo.

No se preocupe, madre, la dejo prendida.

Se escuchan cencerros y el balido de las ovejas.

Chirría el cajón.

Buenos días, doña Pura. ¿Cómo se encuentra?

Hoy me encuentro un poco más animada.

Buenos días, don Alberto. Buenos días.

-¿Se ha tomado las pastillas? -Sí. Todas.

Voy a refrescarme un poco.

Sí, hijo, ve a descansar.

Vamos a tomarle el pulso.

¿Y qué te ha dicho Basilio?

Pues que no le hace ninguna gracia que me vaya a Madrid.

Le dice que te vas unos días y ya está.

Dice que las que van a la ciudad vuelven estropeadas.

¿Cómo estropeadas? ¿Ese por qué se mete si no sois novios?

Para Basilio como si lo fuéramos. Y para mí también.

Mi novio no me dice si puedo ir de viaje o no.

A lo mejor por eso no estás casada.

¡Claro que no! ¡Ni ganas!

No te puedes casar para que te digan lo que tienes que hacer.

Y cuando se te pase el cuarto de hora, ¿qué?

¿Qué cuarto de hora? Eso ya no existe.

Ahora, si te quieres casar te casas y si no te quieres casar,...

..pues te quedas soltera.

¿Soltera? Mira, no me digas esas cosas.

Vamos a ver. ¿Tú no te quieres ir del pueblo para ver otras cosas?

Sí, me gustaría.

Pues habla con tu madre y con Basilio.

-Mi madre, esa es otra. -¿Qué le pasa?

-Que sé lo que va a decir. -Que diga lo que quiera.

Inés, para ti todo es muy fácil...

Sé que no es fácil, a mí también me ha costado mucho.

Solo te digo que tienes que hacer lo que tú quieres, porque si no luego...

Te entiendo. Antes de que sea demasiado tarde, ¿no?

Hasta mañana.

¿Cómo la ha encontrado?

Dice que está más animada, pero sigue igual.

Ya. Y lo de llevarla al hospital, ¿qué?

No va a dar su brazo a torcer.

Joder.

Y en casa, ¿qué más podemos hacer?

Nada. Intentar que esté tranquila y que se tome las pastillas.

Y usted, descanse. Hasta mañana.

Hasta mañana.

Hola.

Hola. ¿Te gusta mi coche?

¿Tu coche? Vaya trola, este es el coche del "pa'rriba".

Qué va, este es el coche de mi padre.

Pues eso, del "pa'rriba".

He venido a traerte un regalo.

Gracias.

Bueno, adiós.

Le ha dado un beso.

Venga, por lo menos estoy yo para celebrar tu despedida.

No es lo mismo.

Me tenía que haber ido antes, como los demás.

Ya te irás cuando acabes la mili.

Hasta he pensado en reengancharme. Con tal de no volver.

¿Estás loco? ¿Quiere acabar de sargento chusquero?

Pues ya me dirás.

También había pensado en irme a la costa.

¿A la costa?

Por las extranjeras, ¿no?

Y porque también hay trabajo.

¿Es verdad lo que dicen de las extranjeras?

¿Qué dicen?

Pues eso, que van por la playa en cueros y que se dejan.

¿Quién te ha contado eso?

El Fermín, está de camarero en Torremolinos.

Mucha imaginación tiene el Fermín.

Mira, tienes que aprender un oficio y buscar un trabajo donde quieras.

Me han hablado de la construcción. Que en la costa hay mucho.

Se está construyendo porque hay mucho turismo, pero...

Otro de aquí estuvo 3 años en Cataluña, de albañil.

Ahora ya es maestro de obra. Tiene un coche y todo.

Andrés, ¿no te gustaría estudiar?

No, no, macho. Yo no valgo pa' eso. Yo quiero trabajar, ganar un sueldo..

..y comprar un piso. Bueno, y una moto.

Bueno, ¿celebramos esa despedida o no?

Eso está hecho.

Claro que lo entiendo.

Por eso le tuve que prometer que cuidaríamos de su casa.

Hiciste bien. Pero tu casa es esta, no se te olvide.

¿Cómo voy a olvidarlo?Me encantaría que vinieran tus nietos a jugar,...

..porque aquí naciste tú. También vamos a cuidar de esta casa.

Falta le hace, porque se cae a pedazos.

Ya la arreglaremos.

Vamos a empezar por ahí.

Cuánta mala hierba.

Yo había pensado hacer aquí un jardincito.

¿Un jardincito? Si esto es una huerta.

Ahora ya no nos hace falta una huerta.

¿No te acuerdas del año 44? ¿Del 44?

Sí. Del hambre que pasamos en el 44.

Madre, no empecemos otra vez con el hambre.

Tu padre, que en paz descanse, decía que la huerta nos había salvado.

Ya me acuerdo. Cuando bajábamos al río a por agua.

El río. La poca agua que traía, porque ese año no cayó una gota.

No he visto una sequía igual en mi vida.

Me acuerdo que solo comíamos patatas.

Y gracias que las teníamos. Había quien no tenía ni eso.

Por eso te digo que gracias a la huerta estamos vivos.

Un jardincito, dice. De jardincito nada, ¿eh?

La huerta, por lo que pueda pasar.

Anda, dame la foto.

Madre, que se va a poner peor ahora que está bien.

Dámela, hombre.

Que se va a poner triste y eso no tiene que ser bueno.

Tenga.

Dame un pañuelo, hijo.

Desde que yo no limpio...

Qué guapo era tu padre.

Qué felices fuimos.

Y mire que no teníamos nada.

¡Ni falta que nos hacía!

Nos ganábamos la vida.

Éramos una familia.

Mira.

Tus hermanos.

Qué sanos y qué fuertes.

Maldita guerra.

Madre, que se va a poner usted peor.

Primero tu padre...

..y luego ellos.

Madre, deje la foto.

Y tu hermana...

Era igualita que yo de pequeña.

¿Cuántos nietos podría tener yo ya?

No lo sé, pero muchos, madre.

Pero no se amargue que tiene 4, que son bastantes.

No, hijo, si doy gracias a Dios por teneros a vosotros.

No se olvide de Miguel y los suyos.

Si no me olvido de él.

Es él el que se olvida de mí.

En Francia, con su francesa y su francesita.

Si Miguel no ha venido es porque no ha podido.

Parece mentira que piense otra cosa.

¿Y tú?

¿Cuándo piensas tener nietos?

¿Yo? Pues anda que no me falta, madre.

No ve que Toni e Inés son muy jóvenes.

No tan joven.

Cuando yo tenía la edad de Inesita ya tenía un hijo y otro en camino.

Y tu padre tenía la edad de Toni cuando nos casamos.

Pero ahora las cosas no son lo mismo, madre.

Pues qué pena, hijo.

Qué pena.

Hola.

Hola, Luisa. ¿Qué tal?

Bien.

¿Has hablado con tu madre?

Sí, mucho rato.

¿Y te deja venir a Madrid?

De eso no hemos hablado mucho.

¿Y de qué habéis hablado?

De esto, mira.

¿Qué es?

Mi ajuar. Me lo había terminado hace tiempo, pero no me lo había enseñado.

Es muy bonito.

Mira.

Este camisón me lo hizo mi abuela.

¿Cómo quieres que me vaya? No puedo irme.

¿Qué tiene que ver el ajuar con irte a Madrid?

Todo. ¿No lo entiendes?

No. Por un ajuar...

No es el ajuar, es lo que significa, todo lo que viene de antes.

¿Por la tradición?

Sí, la tradición.

Mi abuela hablaba mucho de las raíces.

Y hoy mi madre me lo recordaba.

Decía que una familia sin raíces...

Bueno, yo lo de Madrid te lo decía por... cambiar de aires.

Muchas amigas mías se han ido a la ciudad.

La mayoría están sirviendo en Madrid o en Barcelona,...

..pero cuando vuelven ya no es lo mismo.

¿Y por qué no es lo mismo?

No es lo mismo. Es...

No sé, son... Eso, como tú.

¿Cómo que como yo?

Estropeadas, como dice Basilio.

Yo no estoy diciendo eso, pero son diferentes, como si no fueran de aquí

Desarraigadas.

¡Luisa!

Mira, ahí le tienes.

Me tengo que ir. Hasta luego, Inés.

Hasta luego. Pásalo bien.

Sí, gracias.

Mercedes, mira lo que me he encontrado.

No sé si te vas a acordar.

¿Cómo no me voy a acordar, madre?

Pues aún te sentaría bien.

¿Después de los años que han pasado?

Fue el vestido de mi primer baile con Antonio.

De este sí que no te puedes acordar, porque es mi traje de novia.

Mira qué delgadita era.

Qué de recuerdos apolillándose.

Pues ya no quiero que se apolillen más.

Los vamos a conservar.

Voy a venir 2 veces al año, pa' la matanza y pa' las fiestas.

Pues nosotros también. Vamos a venir de vez en cuando.

Ya convenceré a Antonio.

¿Tú sabes ahora la gente con tanto coche, la gente normal,...

..tiene casitas en el campo y en la playa?

El mundo está muy raro.

¿Por qué?

Porque la gente de los pueblos quiere ir a la ciudad...

..y la de la ciudad quiere venir al campo.

Muy bien.

Intente meter la rueda más...

muy bien, Toni.

Vale, vale...

No le he hecho mal, ¿no?

No. Muy bien.

¿Ves?

Hace 5 años sí que había quintos.

Dentro de 5 años más...

Dentro de 5 años aquí no quedan ni las cabras.

Venga, hombre, no te pongas triste, que estamos de fiesta.

Menuda fiesta.

¿Crees que me hace gracia dejar a mis padres,...

..viendo cómo se vacía el pueblo? -No, hombre, no. Ya lo sé.

-Pero no te queda más remedio, ¿no? -No queda más remedio.

¿Sabes lo que hace falta? Una brocha y pintura.

Mira, ahí está.

Hola.

Te crees muy listo, ¿eh?

¿Yo?

-Claro, como eres de ciudad. -Y lees muy deprisa.

¿Qué os he hecho?

Nos has quitado a nuestras novias.

Pero si ni os hablaban.

-Por tu culpa. -Mentiroso.

Antes hemos visto cómo Rosario te daba un beso.

¿El beso? No, eso es porque es muy cariñosa.

Cariñosa, ¿eh?

¡Pues te vas a enterar!

(Ser la Elena Francis de Sagrillas era un oficio peligroso,...)

(..así que decidí no inmiscuirme en los problemas locales).

Por lo menos has pasado a la historia.

Algo es algo. No creo que nadie entre en caja el año que viene.

¿De verdad no piensas volver más?

Sí, pero me gustaría volver como tú.

¿Cómo como yo?

Pues eso, en coche y de visita.

¡Viva el quinto del 70!

¡Viva!

Con un poco más de tiempo que le dediquemos a la casa...

..va a quedar muy bien.

Yo le digo al primo Lorenzo que traiga a los albañiles.

Pero eso va a costar un dineral.

¿No hemos dicho que vamos a mantener la casa?Sí, pero...

¡Mercedes, Herminia, que vayáis a casa enseguida!

¿Qué pasa? Pura. Yo creo que está muy mal.

Yo qué sé, Merche, creí que estaba dormida.

Con lo bien que estaba esta mañana.

Cuando me di cuanta de que no despertaba me preocupé.

Antonio, a lo mejor se alivia.

¿Cómo se va a aliviar si no se despierta?

A ver qué dice el médico.

Liceria, ¿por qué no os lleváis a Carlos?

Yo me llevo al crío. Tú te quedas con ellos.

Claro, por si te hace falta algo...

Yo me quiero quedar. ¡Carlos, vete con Lorenzo!

Venga, hijo. Venga, vamos con las vacas.

¿Cómo está, doctor?

Ha perdido el conocimiento.

¿No puede darle algo?

Me temo que no.

¿Llamamos a una ambulancia? En el hospital tendrán algo mejor.

En el hospital no van a hacer nada. Sería peor, es mejor no moverla.

Entonces, no se puede hacer nada.

Cuidarla y rezar.

Dios te salve, María. El Señor es contigo.

Bendita tú eres entre todas las mujeres...

..y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores...

..ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María. El Señor es contigo.

Bendita tú eres entre todas las mujeres...

..y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores...

Madre.

Hijo.

Hijo.

Descanse, madre.

Le debe doler mucho.

Claro que le duele. Un parto siempre es un parto.

¿Y su marido?

Su marido... Por ahí fuera debe estar, pastando.

¿Y por qué no le das una pastilla?

Eso es mucho peor. Si le damos una pastilla igual se nos duerme...

..y luego no hay quien saque al corderito.

Sujétala la cabeza.

Lorenzo. Dime.

De mayor quiero ser como tú.

¿Como yo? Pues menudo futuro te espera.

Tú tienes que ser como tu padre, que hace cosas importantes.

¿Más importantes que ayudar a nacer un corderito?

Claro. Antonio es director gerente. Menudo es tu padre.

Ya, pero siempre está enfadado.

Está temblando.

Sí. Esto me parece que no va bien.

¿Qué pasa?

Que viene el cordero de patas.

Mira que estar ahí solo.

Eso es lo que él quiere. Estar solo con su madre.

Ya, pero podíamos ayudar.

¿Ayudar a qué?

También llevas razón.

Voy a subirle este caldo.

Te acompaño. A ver si Antonio necesita algo.

Ya casi se me había olvidado rezar el rosario. ¿Y a ti?

A mí también.

¿Tú crees que a nosotros nos rezará alguien?

Pues no lo sé, Toni. ¿Qué te pasa?, que estás muy trascendente.

Nada. Que aquí he podido pensar mucho.

Yo también.

Te lo digo en serio.

¿Crees que cuando nos llegue el momento...

..tendremos hijos y nietos rezándonos?

Yo es que ni siquiera sé si quiero tener hijos.

Pero yo creo que no vamos a tener a nadie rezándonos.

Si ya casi no vamos a la iglesia.

Vamos de vez en cuando.

Toni...

¿Tú crees en Dios?

No.

Yo tampoco. Y mucha gente de nuestra edad tampoco cree.

En casa no decimos nada para no discutir, pero...

Tienes razón, pero... tal y como están las cosas...

..dentro de 50 años no quedan ni curas para darnos la extrema unción.

Vete tú a saber.

Bueno, ya está colocado.

Ahora irá rápido.

¿Y no haces otra cosa en todo el día?

¿Te parece poco?

Andar todo el día con el tractor, cuidar los animales...

Eso te lleva mucho tiempo.

Yo de mayor quiero vivir como tú.

Tú verás, pero aquí no vas a sacar ni un duro.

Mejor que estar todo el día metido en la oficina.

No sé qué decirte. Mira tu padre, hasta un auto se ha comprado.

Yo prefiero el tractor.

El tractor... ¿Y andar todo el día hecho un guarro como yo?

Así no tienes que lavarte.

En cambio mira tu padre, cómo va, hecho siempre un pincel.

Yo de joven también era limpio.

¡Mira, mira! ¡Ya viene!

Vamos, venga.

Mira, eso son las manos.

¿Las patas? Sí.

Yo me acuerdo que cuando murió mi abuela...

..que había más de 25 familiares en la casa.

Entre hijos, nietos, primos...

Yo era una cría y me acuerdo como si fuera ayer.

Así da gusto morirse.

Tanto como da gusto...

Hija, es que... si se tiene una que morir, mejor así.

¿Y qué hacía ahí tanta gente?

¿Qué van a hacer?, acompañar a la abuela.

Para eso está la familia.

Y ya no es lo mismo, ¿no?

Ahora ya no es así.

Qué va a ser lo mismo.

Se está perdiendo la costumbre hasta en los pueblos.

Y en la ciudad no digamos.

En la ciudad, con las prisas...

Tanta prisa que no la dejan a una morirse como Dios manda.

Exagerada.

Ahora se muere un vecino y te enteras porque ves el ataúd.

Y si te enteras, porque ahora muere todo el mundo en el hospital.

Y la manía que ha entrado por llevar a las personas mayores al hospital.

Como los médicos no quieren visitar en las casas.

Abuela, porque los hospitales tienen más medios.

Y te cuidan mejor.

Yo te digo a ti que a un enfermo, como la familia no le cuida nadie.

A mí que me dejen de médicos y enfermeras...

También te pueden prolongar la vida.

¿Para qué quieres que te prolonguen la vida?

Si te vas a poner así, abuela...

No me pongo de ninguna manera, pero cuando te llega la hora, te llega.

Y te tienes que morir. Y nacer y morir, en casa.

Bueno, eso ya no sé.

A estos dos los tuve en casa, y a Carlos, que lo tuve en el hospital,-

..fue todo mucho más cómodo.

Será más cómodo, pero...

No es lo mismo.

Eusebio.

Madre, ¿está usted mejor?

¡Eusebio!

Madre, ¿me oye?

¡Eusebio!

¿Quién, padre?

¿Ha vuelto Eusebio?

Sí, madre, padre ya está en casa.

¿Y tus hermanos? ¿Están ya en casa tus hermanos?

Sí, mis hermanos han vuelto todos.

¿Y la niña? ¿Duerme la niña?

Mi hermana está durmiendo hace rato.

¿Has cerrado la puerta?

Sí, la puerta está cerrada.

Apaga la luz.

Madre.

Hijo,... apaga la luz.

¿Vas a llamar al veterinario?

No, hijo, no.

¿Para qué quiere que le llame?

Para ver si está bien.

Aquí no hay veterinario, se fue hace años.

Ya verás cuando se lo cuente a mis amigos.

¿Qué les vas a contar?

Lo que he visto. Como ellos nunca han visto nacer a nadie.

En la ciudad, los chicos, ¿qué van a ver?

¿Y cómo la vamos a llamar?

No me gusta darles nombre, porque te encariñas y...

A mí me gustaría que la bautizáramos.

Tú mismo. Ponle un nombre.

La vamos a llamar... Josete.

Bueno, pues Josete.

Hola, Josete.

Lorenzo.

Te acompaño en el sentimiento.

Descanse en paz.

(La abuela Pura no quiso morir en un cuarto anónimo de hospital,...)

(..rodeada de extraños).

(Murió como se moría antes, junto a los suyos,...)

(..en la cama en la que había nacido,...)

(..en un tiempo y en un lugar...)

(..en que la muerte aún era un transito natural y compartido).

Vamos a dejar a las mujeres.

Subtitulación realizada por Fco. Javier González.

Cuéntame cómo pasó - T3 - Muerte natural - Capítulo 55

29 may 2003

Doña Pura, consciente de que cada vez está peor, intenta reconciliarse con toda la familia, en especial con Mercedes y Herminia, con las que tantos roces tuvo durante su estancia en Madrid. Antonio, que vela por la salud de su madre, intentando proporcionarle todo el cariño que es capaz de dar, sigue muy afectado por el episodio con Don Mauro. Alcántara se convence de que lo mejor que ha hecho en su vida es salir del pueblo, que sólo le trae recuerdos de muerte y miseria. Para su sorpresa, sus hijos, que tanto se quejaban antes, están cogiendo mucho cariño a la vida en Sagrillas. Y es que, como dice Herminia, el pueblo es como una familia grande.

Inés traba amistad con Luisa, la chica a la que prestó ropa para el baile. Le ofrece marcharse a Madrid con ella y, así, conocer nuevos horizontes lejos de Sagrillas. Pero Luisa no sabe qué hacer...

Por su parte, Toni hace buenas migas con uno de los pocos jóvenes que quedan en el pueblo, Andrés, que está a punto de hacer la mili. Juntos, intentan celebrar su marcha como es debido. 

Y Carlitos, que se siente mucho más sofisticado que sus nuevos amigos, intenta asesorarles en cuestiones amorosas. Pero el asunto acaba por espársele de las manos...

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