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No recomendado para menores de 7 años  Cuéntame cómo pasó - Cap.48 - A las puertas del edén
Transcripción completa

Cuéntame...

..tú que has vivido...

..el despertar de un tiempo que nos cambió.

Volverás...

..a ser un niño,...

..al recordar las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado en tu largo caminar...

..cuéntame cómo te ha ido si has conocido la felicidad.

Cuéntame, cómo te ha ido si has conocido la felicidad.

Sentirás...

..el dulce abrazo...

..de aquellos padres que dieron todo por ti.

El sabor...

..del primer beso,...

..todos los sueños que tú querías cumplir.

(Los 70 fueron años de vértigo).

(Todo cambiaba tan rápido que cada día era un sobresalto).

(Pero en la primavera de 1970 reinaba la euforia en mi familia).

(Mi padre era director gerente, con su propio coche).

¡Carlos!, deja de jugar y a la escuela que ya se han ido tus amigos

Adiós.

¡Ay, Herodes!

Eh, dale un beso a tu madre.

(El negocio de mi madre iba mejor que nunca, ganaba más que mi padre,)

(..pero eso en casa no se podía decir).

(De lo que se hablaba era del local que había revolucionado el barrio).

(Con la nueva década llegó el escándalo).

¡Carlos!

¡Al colegio!

¡Adiós, mamá!

Hay que ver, que nos abran un bar de estos. No hay vergüenza.

Tampoco es pa' tanto.

Que no, dice. Justo enfrente un bar de...

¡De fulanas! Dilo con todas las palabras. ¡De fulanas!

Pues eso, un bar de fulanas.

Por mí como si ponen una ferretería.

Ya habló la moderna. Como a ella la da igual todo.

No es lo mismo una ferretería que un bar de fulanas.

Con la clientela que arrastran estos locales.

Bares de esos ha habido siempre.

Sí, pero no aquí, en el barrio, con todas estas viviendas.

¡Ahí, ahí! Porque antes estaban en 2 calles en el centro.

Pero ahora, fulanas por todos los sitios. Como vale todo.

La cantidad de hombres que va a traer de fuera.Y los del barrio.

A un panal de rica miel 3.000 moscas acudieron.

Claro que mi Felipe no entraría en un bar así, pero otros...

Claro que no. Y mi Antonio tampoco.

Yo no sé otros...

Tenemos gran cuidado con las calidades.

Mire qué cuarto de baño. Todo porcelana.

Y la bañera es grande. Yo creo que se puede bañar más de uno a la vez.

Oiga, por favor...

Perdone, no quería decir eso.

Me refería a que se puede bañar más de un niño a la vez.Ah, bueno.

Eso nos va a venir muy bien. Porque vamos a tener más de uno, ¿verdad?

hasta que no me asciendan...

Todo se andará. En cualquier caso le cabe una guardería.

Tanto como eso.

Fíjese en los acabados, las ideas, las calidades...

Los materiales son buenísimos, y qué idea de dormitorio.

Intentamos cumplir nuestro anuncio:

Las Lomas de don Julián, un lujo a su alcance.

Pero hace meses que lo anuncian y no han construido nada.

Porque lo bueno se hace esperar.

Les presento a don Pablo Ramírez Sañudo, el constructor.

Señora. Caballero.

Vivir en las Lomas don Julián no es un lujo, es un privilegio.

Exacto, un privilegio.

Nosotros podríamos haber terminado los bloques, ¿eh, Antonio?

¿Sí?

Otras constructoras estarían entregando los pisos.

Pero pisos de cartón. Porque tal como construyen algunos.

Eso es lo que tiene esto, que hay mucho pirata.

Y mucho estafador.

Tampoco hay tantos...

Hay que reconocerlo, Antonio. Hay muchos estafadores, desaprensivos...

Por eso los constructores tenemos tan mala fama...

..y por eso nosotros, Construcciones Nueva York, cuidamos el detalle.

La calidad, los acabados. Exactamente.

Porque nosotros, ¡no vendemos pisos!

¿Verdad, Antonio?

Fíjese, no vendemos pisos.

No, vendemos hogares.

Hogares donde las familias puedan crecer y multiplicarse y ser felices.

Eso es lo que ofrecemos.

Hogares.

Pero si no les interesa, pues nada.

-Hombre, habría que... -Sí nos interesa.

Claro. En ese caso mi secretaria les preparará el contrato.

Joder, don Pablo. Hogares, Antonio, hogares.

María Magdalena era una mujer que vivía apartada...

Bueno, que por su profesión vivía marginada. Era una mujer caída.

Sí, Carlos.

¿Se hizo daño?

No, Carlos. Cuando digo caída, es una expresión.

Quiero decir que por su profesión... Era una mujer de la vida.

¿De qué vida, don Eugenio?

Pues de la mala vida.

¿Una ladrona?

No exactamente. Pero su profesión tenía mala fama.

Como las del Edén, ¿no?

¿Las del jardín del edén?

No, las del bar.

Ah, el bar Edén, el que han abierto.

No. No exactamente. Pero vamos...

Sí, por ahí van los tiros, Carlos.

A mi Abundio ya se lo he dicho: ¡Como te pille en ese bar te la cargas!

Tu marido es muy formal.

¡Has hecho muy bien! A los hombres hay que atarles bien cortos.

En cuanto te despistas se desmandan.

¡Es que es una tentación! No sé cómo dejan abrir un bar así.

¡Porque todo está manga por hombro!

El otro día fue Juani la del pescado a la comisaría y no hubo manera.

¿Y no lo cierran?

No, porque tiene todos los papeles..

..y si no arman escándalo la policía no hace nada.No, si...

¿Y qué hacemos?El que tendría que hacer algo es el párroco.

¿Don Eugenio?

¿Y ese pobre qué va a hacer? Nada.

María Magdalena era una pecadora que se acercó a Jesús con humildad.

Y Jesús le perdonó los pecados.

¿Ya no volvió a ir a los bares?

Hombre, Carlos, en esa época no había los bares que hay ahora.

Josete.

¿Y no volvió a pecar?

No. No volvió a pecar.

Entonces todas las del bar Edén son unas pecadoras.

Carlos, Jesús nos enseñó a no juzgar a los demás.

Pues mi madre dice que las del Edén llevan la falda cortísima.

Luis, eso no tiene nada que ver. No juzgues y no serás juzgado.

El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Yo no les voy a tirar piedras.

Es una manera de hablar.

Mi madre dice que todas las del Edén son unas furcias.

¡Luis, ese lenguaje!

Si son de vida mala tenemos que enseñarles la buena vida, ¿no?

La buena vida... Una vida mejor.

Josete.

¿Usted les va a perdonar los pecados?

Si vienen a confesarse sí.

Nosotros vamos a rezar por ellas.

Buena idea. Me parece muy bien.

Y acordaos de la redacción...

Tenemos que salvarlas.

¿Cómo?

Otra vez nos mete en un lío.

¿Yo cuando os he metido en un lío? Más de 100 veces.

No puedo seguir así, tengo que estudiar.

Y yo, pero no vamos a pasar la vida estudiando.

Los exámenes son en un mes y hace tiempo que no estudio.

Queda tiempo.

Si no hemos dado golpe en todo el año.

No vamos a dejar a las chicas abandonadas.

-¿Van a ir? -Sí.

Bueno, pero me venís a buscar a la facultad.

Alcántara.

¡A la orden de usía, mi coronel!

Vaya a recoger a mi señora.

¡A la orden, mi coronel!

Le espera en 20 minutos.

Si no manda nada más, mi coronel.

No. Vaya, vaya.

Lo que faltaba, llevarle la compra a la coronela.

No te quejes.

A las seis en punto.

Que sí.

Pues sí. Hoy volvía.

No sabía nada.

Ni yo. Anoche me lo dijo Inés. Ha ido a recogerle al aeropuerto.

Con lo tranquila que estaba ahora la niña.

Sí. Y como ha terminado el teatro pensé que volvería a la tienda.

No caerá esa breva.

A mí me parece que esto no se le pasa.

Pues se podía haber quedado en Roma el Diego Barrios.

Merche, que nos vamos.

¿Adónde? ¿Dónde va a ser? ¡A París!

A París dice que se va.

Que sí, Herminia. Ha llamado el representante de las telas.

¿Ese chico tan simpático? Enrique Villada, es tan guapo.

¿No te acuerdas que decía que nos iba a invitar a París?

Pero como siempre está de broma.

La empresa nos lo paga por ser las mejores clientas.

¿En avión?No, vamos en tren. Y nosotras nos pagamos la pensión.

Pero nos dan todas las invitaciones para ir a los pases de moda.

¡Las colecciones de París!

Paco Rabanne.

Givenchi.

Christian Dior.

Pero, hija, tú no puedes ir ahora a París.

¿Y por qué no?

Porque no. Porque tienes un marido y 3 hijos...

Y también tengo un negocio.

Imagínese lo que vamos a aprender de moda en París.

Sí, en París vais a aprender mucho. Pero mi hija tiene sus obligaciones.

Como si no cumpliera con ellas.

Yo no he dicho eso. Pero Antonio no sé lo que va a pensar que te vayas.

¡Y a París!

¿Antonio? Es verdad.

Ya, pero una oportunidad así...

¿Tú no crees que hablándolo?

Mira, tú piensa lo que quieras. Yo no me meto en nada.

Que no, que yo no me meto.

Jope.

Ni yo. Como se enteren mis padres...

¿Queréis que las condenen al fuego eterno?

-Allá ellas. -Si prefieren ser pecadoras...

Las tenemos que salvar.

¡Pues sálvalas tú!

Ahora solo le vamos a mandar una carta.

Bueno. Pero yo no firmo nada.

La firmamos los 3 pero no ponemos nuestro nombre.

A las pecadoras del Edén.

Sois mujeres de vida mala y os tenéis que arrepentir.

Si os arrepentís os perdonamos todos los pecados.

Los caballeros de Cristo.

Está bien, ¿no?

¡Venga, vamos!

Vamos.

Ahora.

Venga, que nos van a pillar.

¡Ya está!

¿Recuerdas lo que te hablé de Alberti?

Sí, el poeta exiliado. ¿Lo viste?

Sí. Lo visité con un grupo de gente.

Toma, para ti.

¿De verdad?

Está dedicado y todo.

Para Inés, en el corazón de España,...

..que vuelve a latir con pulsos de fiebre.

Rafael Alberti.

Muchas gracias.

Me encanta.

No te puedes imaginar el ambiente que hay entre los exiliados.

Están todos convencidos de que esto se acaba.

Y con unas ganas de volver a casa...

Mi hermano piensa lo mismo, pero como siempre están igual.

Sí. No hay que hacerse ilusiones. Pero hay que seguir en la brecha.

¿Tú sabes lo que era La barraca?

No.

Era un teatro ambulante, en la República.

Federico García Lorca y otra gente llevaron el teatro a los pueblos,...

..a gentes que no acostumbradas a ver buen teatro.

Nosotros vamos a hacer lo mismo.

¿Con el Círculo de tiza?

Sí. Vamos a hacer una gira. Cuento contigo.

Claro. Si ayer tuve mi última función.

¿Y qué tal?

Muy bien. Pero no te he contado algo.

¿Qué?

Que estoy trabajando otra vez.

Haciendo un Estudio 1.

-¿En televisión? -Sí. De Buero Vallejo.

¿Qué obra?

"Hoy es fiesta".

No se te puede dejar sola. Ya no necesitas mis recomendaciones.

Bueno, recomendaciones no, pero... no me vuelvas a dejar sola, ¿eh?

Joder, la que se está liando.

Fuera Franco.

Ya era hora.

Aquí estamos muy mal colocados.

Hay que ver cómo sois los burguesitos.

Si es que nos van a ver los grises.

¿Vamos a dejar aquí a Toni?

-No, pero... -¡Pues espérate!

Míralo, ahí está.

¡Toni!

¡Toni!

A ver si vas con más cuidado.

Si no estaba en la manifestación.

Si te pillan se te cae el pelo.

Detenido en plena mili.

-Consejo de guerra. -No me han pillado, ¿no?

Cuando veas a los grises te vas, ¿eh?

¡Que sí, Alvaro! ¡Que no eres mi padre!

¿Y las chicas?

Esperándonos.

Burguesitas, no están mal.

¿Que no están mal? A ver cuándo has salido con chicas así.

Que en Baracaldo hay un ganado de la hostia.

Eso es lo que tenéis, ganado.

Tú todavía te la ganas.

¡Eh, eh! Tranquilos.

Subnormal.

Payaso.

(La lengua de los deportes es uno de los caminos más claros...)

(..para que entren en nuestra lengua...)

Parece que la parroquia no tiene ganas de tomarse una cerveza.

Ya ves cómo tengo el bar. Y ayer igual.

Ya veo. Aquí a partir de las 8 no viene ni el tato.

No sé qué hacer. Con esta competencia que me ha salido.

Nada. Verás como en 2 días vuelven todos como si nada. No te preocupes.

¿Que no me preocupe? He pensado, no se lo digas a nadie,...

..que podría poner unas chicas detrás de la barra.

¿Aquí?

Sí.

No fastidies, Tino. Cómo vas a poner unas chicas en este local.

¡Pero qué tiene mi local!

Que no tiene nada malo, pero no. Si voy a seguir con mis berberechos.

Pero no es lo mismo que te sirva yo a que te sirvan unas chicas,...

..que yo las traigo como Dios manda.

No fastidies. Si este bar es para estar con los amigos....

..y para tomarse unos berberechos, unas cañas y ver un partido.

Lo raro es que no haya venido el callista.

¿El callista? ¿No te lo estoy diciendo? Están todos en el Edén.

¿Todos?

Ramón y Cervan. Están todos. Entran disimuladamente, que es una vergüenza

Serán mamelucos. No decían que esos bares eran para pardillos.

Acércate, hombre.

¿Yo?

Que no te vea tu mujer.

Una leche me voy a acercar yo. Están ahí.

Como pidan champán les va a costar un riñón.

¡Más champán pa' las señoritas!

¡Tú sí que vales, guapo!

¡Cervan, que nos vas a arruinar!

A ver si crees que el champán lo regalan.

Chato, no seas así.

Y hay que dar de beber a las sedientas.

Tienes razón, monada. Estos no tienen modales.

¡Más champán!

Cómo se nota que eres un caballero.

Que se pone a tus pies, hermosa doncella.

¿No es verdad, ángel de amor, que en esta apartada orilla...

..más dulce la luna brilla... y se respira mejor?

¡Lo que nos faltaba, Zorrilla!

¡Oye, que una es muy decente!

No, señorita, lo digo por el autor.

¿Qué autor?

¡Si da lo mismo!

Da igual, que hoy invita el Sr. marqués.

¿Qué dices? ¿No veníamos a escote?

¡No, veníamos a ver escote!

Que te estás quedando sordo, Cervan.

Señores, aquí está la cuenta.

Que os llaman.

¿3.000 pesetas?

Gracias, generoso.

Si yo solo tengo 500 pelas.

Pues yo ni un duro.

¿No nos podía hacer una rebajita?

Como somos vecinos...

Joé, en la tele.

Sí.

¿Por qué no lo has dicho antes?

Porque es un papel muy pequeño.

Mujer, es que salir en la televisión es otra cosa.

Mientras no salga en paños menores.

Sí, hombre. En paños menores va a salir. No tiene otra cosa que hacer.

¿Y cómo salen las bailarinas en televisión? En bañador.

Si se le puede llamar bañador a eso.

Que no, Purificación, que Estudio 1 es teatro del serio. ¿A que sí?

Pues sí.

¿Qué obra de teatro es?

"Hoy es fiesta"

¿Se llama "Hoy es fiesta"?

Pues no parece un título muy serio, parece una revista de la Latina.

Sí, pero es una obra muy serio, si no no la haría. Es de Buero Vallejo.

Yo no lo decía por nada, lo decía por salir en la televisión,...

..que te va a ver todo el mundo, no como el teatro que te ven 4 gatos.

Si hubierais venido habrían sido 6.

No empecemos con eso, ¿eh?

Es que es verdad, mamá. No respetáis mi profesión.

No la respetáis y no entendéis que es importante para mi carrera.

¿Para tu carrera?

Ya lo veréis. Mi nieta va a ser muy famosa.

Cuidado, que hay famas y famas.

¿Qué quiere decir, Purificación?

Lo que oye. Que hay la buena fama y la mala fama.

Tengamos la fiesta en paz, madre.

¿Qué pasa con Toni, Merche?, hace 3 días que no viene a cenar.

Está estudiando con sus amigos. Déjalo que estudie.

Yo creo que ha llegado la hora de irme.

Otra que se va a ir. ¿Cómo que otra?

He querido decir... ¿Quién más se quiere ir? ¿Tú?

¿Yo?

Yo.

¿Tú?

¿Pero qué dice?

No te lo pensaba decir ahora, pero...

Me han invitado a París.

A París dice.

¿Cómo que te han invitado a París? ¿Quién te ha invitado?

Bueno, me han invitado... a Nieves y a mí.

El señor que nos vende las telas. A ver colecciones.

A ver colecciones, dice.

¿Qué colecciones ni qué 8 cuartos?

¿Cómo te vas a ir a París y dejarnos abandonados?

¿Por qué no...?¡Tú te callas! No te hemos dado vela en este entierro.

Papá compréndelo, tiene que... Déjalo.

¿Por qué no hablamos luego? Ahora tengamos la fiesta en paz.

Pues me lo explicas mejor, porque no entiendo nada de nada.

Antonio, come un poco más.

Hijo, yo ya me quiero ir.

¿Sí?

¿También se quiere ir? ¿Y adónde, a China, a Moscú?

Porque con tal de viajar...

¿A que tú también te quieres ir, tonto del haba?Sí. Yo a América.

¿Veis? El niño a América. Y tú, hija, a Australia, ¿no?No, pero...

A Australia no, pero a Londres sí, que te conozco.

No exageres.Joder que no exagere. Parecemos la familia RENFE,...

..todo el día para arriba y para abajo.

Todo el día queriendo viajar.

Aquí viajan todos menos yo, que no voy ni a Guadalajara.

Llevo aquí más de 5 meses. Creo que ya...

¡Que ya no, madre! Ya sé que lleva más de 5 meses.

Pero como está usted malita no se puede mover hasta que se recupere.

Tendrá que esperar un tiempo.

Pues yo ya no aguanto más.

Pues yo tampoco. Me largo.

¿Adónde vas?

¡A la bodega! Con Tinín y con Desi, que está más solo que la una.

Así tendré compañía.

Desde luego, madre.

Se me ha escapado.

Pues mira, que se vayan. Tú a lo tuyo, Antonio.

Que no, Tino, que no. Lo que tengo que hacer es meterles en cintura.

Se me está rebelando toda la familia,...

..desde mi madre hasta el pequeño. Son los tiempos que corren.

¿Qué tendrán que ver los tiempos? Claro que tienen que ver.

Mi hermano estuvo el otro día, se cogió una borrachera impresionante.

El tío está solo. ¿Sí?

Claro. Los hijos están criados y la mujer ha conseguido un trabajillo.

¿Y qué hace? Lo que le da la gana.

Lo que te digo. ¿Qué va a hacer tu hermano?

Coño, pues su vida, que es lo que tienes que hacer tú.

Que no, Tino, que yo no valgo para eso, que me arrugo como una pasa.

¿Quieres que esté por los bares toda la noche?

Prefiero lo de mi casa aunque no esté.

Tampoco te...

Hombre, mira. El trío calavera.

Buenas noches.

Buenas noches.

¿Qué, de paseo?

Sí, ya ves.

De paseo, Antonio.

Ponnos 3 carajillos.

Son 30 pesetas.

¿Ahora cobras las consumiciones antes de ponerlas?

Si no me dais las 30 pesetas no os pongo nada.

Que no andamos bien de recursos.

Tú nos fías, ¿no?

¿Yo? No. Que os fíen en... ¿Cómo se llama?, el Edén.

A ver si lo he entendido. A que os han dejado sin blanca, tontos.

Antonio, ¿tú te acuerdas de mi reloj?

Cervan, no me digas que has empeñado el reloj que te regaló Alfonso XIII.

¿Alfonso XIII? Si era de imitación.

Lo que pasa es que el tío del bar no entiende de relojes.

No tiene ni idea, decía que mi Certina era made in Japan.

Y mi Longines, que me lo regaló mi parienta. A ver cómo lo recupero.

¿No os da vergüenza?

Sin reloj, sin dinero. Hay que ver.

A 1.000 pesetas la botella de champán.

Y encima el amigo de Alfonso XIII venga a pedir botellas.

¡Más champán para las señoritas!

Anda que no es generoso el amigo de Alfonso XIII.

Antoñito, yo es que no sabía que había subido tanto el champán.

Claro, te pensabas que seguía al precio de 1925.

Tinín.

Te he dicho que no.

Anda, déjalo. Cóbrate lo mío y los cafés de estos 3 mangarrianes.

Antonio,... había allí unos...

Parece mentira, Cervan, con lo que tú has vivido.

Agur.

No comentes nada por ahí, Antonio.

¿No os da vergüenza el espectáculo que dais en el barrio?

¿Nos pones los carajillos?

Merche, deja de hacer dibujitos y hazme caso de una vez.

No son dibujitos, son bocetos. Y llevo escuchándote un rato.

No lo parece. Me paso la vida hablando y nadie me hace caso.

El invisible, me van a llamar.

Ya te lo he explicado. No voy a divertirme, voy a trabajar.

Estaría bueno que te fueras a divertir.

Es que no entiendo por qué te pones así.

Lo único que voy a hacer es copiar los modelos...

..y cuando volvamos los hacemos y los vendemos.

¡Que tú no tienes que vender nada!

¿No?

No. Con lo que yo estoy ganando tenemos de sobra.

Si llegamos a final de mes sin enterarnos.

¿Qué pasa?, ¿que yo no contribuyo?

Claro que sí, un poquito con la tienda.

¿Un poquito?

Bueno, bastante. Por eso, mujer, estamos mejor que nunca, ¿no?

Sí. Pues eso.

Pero podíamos estar mejor. Muchísimo mejor.

Por eso quiero ir, para que crezca el negocio.

Que tu negocio no tiene que crecer. ¿Que no?

El que tiene que crecer es el mío.

Que está creciendo. Cuando empecemos a construir nos hacemos ricos.

Pero ricos de esos que no tienen que madrugar.

Cuántas veces te he oído decir eso.

Pues ahora va muy en serio.

Pues me parece muy bien. Por ti me parece estupendo.

Pero tienes que entender...

¡La que tiene que entender eres tú!

¡En esta casa el que hace negocios soy yo!

¡Y el que trae el dinero soy yo! ¡Que para eso estoy!

¿Y te he dicho que no? ¡Pues entonces tú a lo tuyo, mujer!

¿Y qué es lo mío?

Pues cuidar de tu familia y de mí, que no voy a estar aquí siempre.

¡Eso es lo tuyo!

¡Ya está bien! ¡Hasta aquí podíamos llegar!

¡Como si os tuviera descuidados!

Que no estoy diciendo eso.

Lo que digo es que te dejes de dibujos, de viajes y de leches.

¿No te entra en la cabeza lo que digo?

¡Pues no es tan difícil, joder!

Mira, Antonio, para mí la familia es lo primero.

Pero voy a seguir con la tienda y me voy a París, es lo tengo que hacer.

Y una cosa: Algún día me lo agradecerás.

¿Que te lo voy a agradecer? Sí. Acuérdate de lo que te digo.

Oye, a mí no me amenaces,... No, no. Pero acuérdate.

Qué soberbia y que ofensiva eres.

No. Tú eres el ofensivo.

Las esperamos esta tarde.

¿Y qué las decimos?

Que se arrepientan.

¿Seguro que son mujeres de vida mala?

Claro. Es que se van a condenar.

Si llevan tan mala vida, ¿por qué siempre se ríen?

Es verdad. Yo siempre las he visto riéndose.

Eso es la influencia del diablo. Son risas satánicas.

¿Eso qué es?

No lo sé, pero lo decía don Venancio.

-Hola, chavales. -Hola, don Eugenio.

-¿Qué tal? -Bien.Bien.

¿Adónde va?

A la obra. Los curas tenemos que ganarnos las habichuelas.

-¿Vais al colegio? -Sí.

Portaos bien.

Adiós.

¿Don Venancio trabajaba?

No. Pero ahora los curas no tienen dinero.

Pues no me parece bien que trabajen.

¿Por qué?

Porque no tienen tiempo de salvar las almas descarriadas.

Para eso estamos nosotros, ¿no?

¡Vamos!

Así se lo dije.

Muy bien. Tenemos que imponernos a los maridos de vez en cuando.

Si no se suben a la parra y no hay quien los baje.

¿Y qué te dijo?

Se enfadó. Esta mañana no me ha hablado. Igual lleva razón.

¿Qué razón va a llevar? Ya se le pasará.

Si es que tenemos que imponernos.

Yo no lo hago por imponerme, lo hago porque lo siento así.

Además, que piensa que le falto al respeto.

Y yo le sigo queriendo y respetando igual.

Claro. ¿Pero cómo lo va a entender?, si es un hombre.

Pues lo tendrá que entender. Yo valgo para esto y me gusta.

Y tanto que vales. Y más que él.

No. Eso no lo digas ni en broma.

¿No se puede decir que una mujer vale más que su marido aunque sea verdad?

Pues no. Aunque sea verdad no se puede decir.

Por el orgullo ciego, ¿no?

¿Qué orgullo ciego?

Pues el orgullo ciego de los hombres.

Me pasaba lo mismo con mi Felipe, que en paz descanse.

¿A ti?

Igualito. Y era buena gente y trabajador como el que más.

Pero con los negocios un desastre.

Y él que los negocios son para hombres...

..y que yo tenía que estar en casa, con la cena puesta.

Antes los hombres eran diferentes.

Ahora no tenemos que aguantarnos.

En eso llevas razón.

Bueno, ¿seguimos con el plan de París?

No sé, no sé.

¿No te hace ilusión el viaje?

¿Cómo no me va a hacer ilusión?

¡Pues entonces!

Yo me lío la manta a la cabeza y me voy. Y que sea lo que Dios quiera.

Muy bien dicho. Eso tenemos que hacer.

Valentina, diga lo que quiera, pero no me parece bien.

Tiene razón Pura. Así se lo he dicho a mi hija.

¿Pero cómo no va a estar bien? Si es París.

La capital del arte y del amor.

La capital del arte y del amor, dice.

Amor es lo que a mi hija no le falta.

Para eso tiene una familia.

No tiene que ir a París a enamorarse.

Solo faltaba...

Solo digo que toda mujer debería ir una vez en su vida a París.

Tiene usted unas ocurrencias. ¿Qué se nos ha perdido en París?

A ustedes no sé, pero a mí todo. El Louvre, el Sena,...

..¡pasear por los Campos Elíseos! Toda la vida he soñado...

¡Valentina! Usted se podrá pasear por todos los campos que quiera,...

..pero mi nuera no.

Y menos sola, ¿verdad? Hasta ahí habríamos llegado.

Pues yo cuando era novia de mi marido le dije que nos fugáramos a París.

Virgen santísima, fugarse a París.

¿Que se fugaran a París? ¿Y qué dijo él?

Que de ninguna manera, que estaba loca.

Pero es que mi marido era muy conservador.

Querrá usted decir muy cabal.

¡Muy cabal y muy derecho!

Y no como mi hijo Antonio, que debía ser más firme.

Antonio no se lo va a prohibir a Mercedes, ¿verdad?

¡Pues debería prohibírselo! Pero mi yerno es tan bueno...

Demasiado bueno, diría yo.

Demasiado bueno y demasiado inocente.

Vaya casa más grande, don Pablo.

¿Te gusta?

Mucho.

Rodeada toda de jardín. Y en el centro una piscina.

¿Se va a hacer una piscina?

¿Dónde has visto un chalet sin ella? Para eso hace falta mucho terreno.

Aquí hay mucho. Incluso voy a hacer una cancha de tenis.

¿Un campo de tenis para usted solo?

¿Cómo voy a jugar solo al tenis? Para invitar a los amigos.

A ti te voy a invitar. No se moleste porque no sé jugar.

Aprenderás. Tienes que aprender a jugar al tenis y al golf.

Pues no debe ser difícil jugar al golf.

Sí es difícil. Pero no hay que aprender mucho, eso no son deportes,-

..son instrumentos sociales, Antoñito.

¿Te imaginas invitar a Altamira a jugar al mus?

Pues si se tercia me avisa, porque yo al mus sí me defiendo.

A mí también me gusta mucho, pero no creo que a Altamira...

Duples.

Pitos.

No le veo mucha cara, no.

No creo que ninguno de nuestros socios esté por el mus.

Granito de Guisando. Qué bueno.

Ven, te enseñaré el salón.

Toda esto es el salón. Lo estoy haciendo a mi capricho.

Aquí mi mujer no mete baza, ni lo ha visto.

Esto es como un jardín interior, con palmeras pequeñas...

..para que no tapen la luz de la ventana.

¿Con palmeras? ¿Te gusta?

Mucho.

Dentro de nada tienes uno igual. Tan grande no hace falta.

Un poco más pequeño, aquí, en la sierra.Ya me gustaría.

Nada. Habla con nuestro arquitecto, que te haga unos planos...

..y buscamos un terrenito y nuestros albañiles...

Por cierto, ¿dónde se han metido? Eso pensaba yo.

Y ya nos han puesto el quitamiedos en la escalera.

¿Qué pasa?, ¿que aquí no trabaja nadie?

Don Pablo. Antonio.

El curita obrero. Nunca le había visto por aquí.

¿Enseña el catecismo a mis albañiles?

No. Ya llevo 4 ó 5 días trabajando por aquí.

Rafael se puso enfermo y he venido a echar una mano.

Lo de trabajando es un decir, ¡porque no veo trabajar ni a Dios!

Es que es la hora del bocadillo.

¿Y quién les ha dado permiso para tomárselo?

No, no estamos con el bocadillo. Ese ya le comimos.

Ahora estábamos discutiendo nuestra situación.

¿Cómo que vuestra situación?

La situación es esta: La gente lleva mes y medio y no ha cobrado.

¿No han cobrado? ¡No han cobrado, pero van a cobrar!

¿Y qué tiene que ver eso para que usted suelte un mitin?

Nadie suelta un mitin. Solo le digo que quieren saber cuándo cobran.

Claro. No es un mitin, es una huelga.

¿No sabe que están prohibidas las huelgas?

No, no. Usted sabe que no es una huelga.

Aquí la gente no quiere trabajar si no cobra antes.

Esto no es una huelga.

¿Estás de su lado o del mío?

Lo que quiero decir es que si no es una huelga algún arreglo tendrá.

Que hablando se entiende la gente.

Eso es, hablemos.

Muy bien. ¡Hablemos!

Primero, usted no vuelve a hacerme una trastada en toda su vida.

Y segundo, ¡todos a trabajar o les denuncio!

Y a usted al arzobispo, tengo muy buena relación con el obispo.

Ya me imagino.

Ya están avisados. A trabajar todos u os quedáis en la calle sin un duro.

¡Vamos!

Tranquilos,...

¡Ni tranquilos ni hostias! ¡A trabajar!

Pero un momento. ¡Antonio!

Hasta luego.

¿Qué habéis traído?

Yo he traído 2 estampitas del niño Jesús.

Yo este rosario. Como se entere mi madre.

Yo un escapulario que me dio mi abuela.

¡Mira, esa es una!

Hola.

Hola, rico.

Venimos a ayudarte.

Pero si yo no necesito ayuda.

Sí que te hace falta, porque estás descarriada.

¿Cómo?

Que te vamos a enseñar la senda del bien.

¿La senda del bien?

¿De qué habláis?

Venimos a enseñarte la buena vida.

Pero si yo vivo muy bien.

Ya, pero tienes risa satánica.

¿Cómo que risa satánica?

Sí. Te hemos traído unos regalos.

Para que te arrepientas.

Nunca es tarde para arrepentirse.

Y tampoco para dejar la mala vida.

Bueno, adiós.

(Yo no acababa de entender cómo esas chicas que estaban tan buenas...)

(..podían ser tan malas).

(El caso es que a nuestra temprana edad ya sentíamos esa necesidad...)

(..que tantos han sentido,...)

(..la necesidad de redimir a las pecadoras).

Se escucha música india.

Esta música no está nada mal.

¿Dónde has comprado el disco?

En Londres. Allí todos escuchan música india.

Es muy sicodélico.

Sicodélico, dice.

Qué sabrás tú de música sicodélica.

En el cuartel hay uno de Murcia que tiene discos sicodélicos.

Hombre, es que los de Murcia son todos sicodélicos.

¿En Murcia?

¿Qué pasa?

¿Otro?

Bueno. Pero solo si son de Murcia.

Pues yo no sé de qué os reís.

Que es un papel muy pequeño.

Pero es la televisión, Inés. Te va a ver todo el mundo.

Ya. Pero a mí lo que me importa es que lo veas tú.

Es una gran oportunidad. La tienes que aprovechar, ¿eh?

Si no la voy a desaprovechar.

Es que me muero por hacer teatro independiente contigo.

No te preocupes, ya lo harás en El círculo de tiza.

Además, ahora se pueden hacer cosas. Fíjate lo de Castañuela 70.

Oye, ¿crees que la van a censurar?, las canciones son un poco atrevidas.

No me extrañaría. Por eso vamos al ensayo, así vemos la versión completa

¿Tú sabes hablar francés?

Mujer, hablarlo hablarlo. Un francés de colegio.

Pues ya me puedes enseñar.

Mira, tú tienes que decir: Vous etes tres beau.

Pues ni "papa".

Eso significa: Es usted muy guapo.

No se te ocurra decirle eso a un francés.¿Cómo le voy a decir eso?

Si te encuentras a Alain Delon...

Habló la otra.

Tiene razón. Como los franceses son tan guapos.

Y la manera de hablar que tienen.

Yo no quiero aprender francés para conocer franceses.Faltaría más.

Lo que quiero es poder hablar de moda.

Tú tienes que decir a todo que es "tre chic".

Pero "chic" ya lo sé. Enséñame otra cosa.

Es muy parecido al español. La blusa, "le blouson".

La corbata, "la cravate".

Le blouson, la cravate. En francés suena todo mucho más elegante.

Es que es todo "tre chic".

Qué envidia. Vosotras allí y yo aquí.

Tú te tienes que quedar con mi madre y con Inés.

Ya, pero en la tienda y en Semana Santa...

-C'est domage. -¿Qué?

Que mala suerte, rica.

Buenas tardes. Empieza ya, ¿no?

No sé de qué os reís, porque yo no noto nada.

Mira que estáis pesados.

Tengo mucha hambre.

(Tal es el peligro que amenaza a la juventud...)

(..en los años cruciales de su preparación).

Hay que ver qué cosas dice, madre. ¿Dónde va a estar mejor que aquí?

En mi casa, hijo.

Por eso, en su casa, que es esta.

Claro, aquí, con su familia.

Muchas gracias, hija.

Pero mi casa está en el pueblo, que es donde he vivido siempre.

Ahí también está su casa. Cuando se encuentre mejor la llevo al pueblo,-

..pero de momento...

Hola.

Hombre, si ha llegado el inquilino.

Dichosos los ojos. Parece que no vives aquí.

Mamá, no exageres.

Es que te vemos de pascuas a ramos.

Entre la mili y la facultad por la tarde...

Come. Estarás muerto de hambre con tanto estudiar.

Pues sí, tengo mucha hambre. Ponme mucho.

Con la universidad y la mili no tendrás tiempo de divertirte, ¿eh?

Aquí donde le veis, con esa cara de tonto, es un golfo que no veas.

¿Yo? Sí, un golfo.

(Psicólogos y psiquiatras atribuyen el auge de la droga...)

(..a la vida moderna, excesivamente agitada,...)

(..y al estado de impotencia del individuo frente al mundo).

(Les proporciona minutos de delirio que anula su conciencia y voluntad).

¡Mira qué cosas hace!

Como si no tuviéramos problemas.

Esto es cosa de los extranjeros.

Qué va a ser cosa de los extranjeros, pero aquí lo exageran todo.

Habló la sabionda.

Estos reportajes se hacen para alarmar a la gente.

¿Y tú qué sabes? Que no, para alarmar no, se hacen para informaros

Que veis a un extranjero que se deja el pelo largo,...

..se pone una camisa o se droga y vais como tontas a copiarlo.

(..puertas que se abren por sí solas y otras sensaciones...)

(..que la hacen enloquecer).

Toni, ¿qué pasa?

Nada. No pasa nada.

Pues yo no le veo la gracia.

Ni yo, porque hay que ver qué juventud tan desgraciada.

Toni, ya está bien.

Perdón, es que no sé...

¿Que qué?

¿Has estado bebiendo?

No. No, mamá, he estado...

¿Cómo va a haber bebido si ha estado estudiando?

Pues yo le veo muy raro. Esto es porque es un chico muy sano.

Los chicos sanos están alegres y se ríen todo el día.

No como esos peleles.

Toni, ¿me vas a contar el chiste o no?

Que no me han contado ningún chiste, chaval.

¿Y por qué te ríes?

Yo qué sé.

(A esas alturas ni se me ocurría que las carcajadas de mi hermano...)

(..pudieran estar causadas por alguna sustancia ilícita).

(Claro que si lo llego a saber, igual le echo un sermón).

(Mi cruzada contra el pecado no admitía el menor delito).

Buenos días. Buenos días, hijo.

¿Un café? Sí.

Qué contento estabas anoche.

Sí, sí. Es que me contaron un chiste que me hizo mucha gracia.

Pues cuéntalo y así nos reímos nosotros.

No, no. Bueno, me hizo gracia en el momento. Era muy malo.

Cuéntalo, así nos alegras la mañana.

No puede, no ves que es un chiste verde. ¿A que sí?

Anda que...

¿Qué es esto? Toni, tienes un pedazo de barro en el pantalón.

Con su permiso. Me voy hacia el piso piloto.

No, Antonio.

Es que me esperan unos clientes.

Entonces coge a Lola, atendéis a los clientes...

..y luego os pasáis por mi chalet.

Nos pasamos por su casa.

Lo arregláis todo.

Pues ya me dirá cómo.

¿Cómo va a ser? Pagando. Lola sabe las cuentas.

Les pagáis a todos y en paz.

Muy bien.

Ah, y échame a ese curilla.

¿Cómo que eche a Eugenio?

¿Qué pasa, estás sordo?

No. Es que Eugenio es muy amigo mío.

Ya lo sé. Ya te dije que cuidaras tus amistades.

Ya, pero no se le puede echar así como así.

Pensé que quería usted dar parte.

¿A la policía, a los obispos?

Con lo liberales que están acabaría yo pagando el pato.

¿Entonces?

Entonces ya os estáis marchando.

¿Qué pasa, Antonio?

Que eso que me pide es muy desagradable.

Muy desagradable.

Vamos a ver, ¿qué cargo ocupas en esta empresa?

Director gerente.

¿Y qué coño crees que hacen los directores gerentes?

Dirigir.

Eso, dirigir, tomar decisiones.

Y cuando hay que cortar se corta por lo sano.

O te imaginas que ser director gerente...

..consiste en llevar buenos trajes e ir a buenos restaurantes.

Además a veces hay que tomar decisiones desagradables.

¿Entendido?

Sí, don Pablo.

¿Algo más?

No. Me voy con Lola.

Si no llego a comer siquiera.

Lola, deje que llame a Merche para decirle que no voy a comer.

Como usted quiera.

Joder.

Anoche las vi. Se estaban divirtiendo mucho.

¿Y eran risas satánicas?

Yo qué sé, pero se estaban divirtiendo.

Eso es que siguen pecando.

Así no hay quien salve almas.

Ya os dije que había que darles estampitas del niño Jesús.

O rezar más. Si ayer rezamos 2 padrenuestros.

Y no pasó nada.

Pues más alto.

¡Dios, esto es por las almas descarriadas!

Venga.

(Los 3): ¡Padre nuestro, que estás en los cielos,...

..santificado sea tu nombre...!

¿Y el futuro?

Para el futuro muchos planes.

Ya viste Castañuelas 70 y lo que hace "Els Joglars" y "Los Goliardos".

España está cambiando, Inés, y el teatro también.

Ya, pero...

Ahora podemos hacer teatro de compromiso.

Teatro de creación colectiva.

Que me parece muy bien. Pero no te pregunto por eso.

Me refería a nuestro futuro.

Nuestro futuro.

Sí. Es que, bueno,... en la última carta me hablabas...

..de que tu situación iba a cambiar y no sé a qué te refieres.

Podía haber sido todo tan diferente.

¿Cómo que diferente?

Imagina que nos encontramos hace 20 años.

Pues yo sería casi una recién nacida.

A lo mejor tú no me parecerías tan atractivo.

Puede que no. Pero no hubiera sido todo tan difícil.

Yo no hubiera estado tan atado.

En tus cartas me has hablado de las ataduras.

Sí, perdona, es que creo que estoy un poco obsesionado.

¿Un poco? Un poco mucho, ¿no?

Puede que tengas razón.

No sé, creo que ya te has librado de todo eso.

Inés, te equivocas.

Si estás aquí, viviendo solo, lejos de tu familia, no sé...

¿Qué más necesitas? ¿Qué más quieres?

Romper completamente con el pasado, dejarlo todo atrás.

Eso es lo que quiero.

Es que no lo entiendo.

Ya lo entenderás.

Vamos.

¿Dónde vas a ver el Estudio 1?

En casa, porque me gustaría que lo viesen mis padres.

¿Cómo no lo van a ver?

Hombre, pues...

¿Siguen igual?

No, pero parecido.

No se puede consentir esas fulanas paseando por el barrio.

Desde luego. Qué poca vergüenza.

Herminia lleva razón. Este es un barrio decente.

Honrado y tener esas golfas...

¿Te has lavado las manos? Sí.

A ver.

Siéntate a comer.

Abuela, verdad que tenemos que rezar por todos los pecadores.

Por los pecadores hay que rezar siempre.

Y por las pecadoras, ¿no?

También.

Pero si no te escuchan.

¿Quiénes? ¿Los pecadores?

Sí.

¿Y cómo sabes que no te escuchan?

Porque si no dejarían de pecar.

Eso también es verdad.

Es que a los pecadores hay que mostrarles que se reza por ellos.

Se hace y se muestra.

Y se muestra. Como los curas, ¿no?

Como el padre Eugenio, que lo hace delante de todos.

Sí, hijo, como los curas. Come, que no llegas al colegio.

Buenas tardes.

Buenas tardes, páter.

Antonio, ¿qué tal?

Le presento a Lola. Lola, el padre Eugenio.

-Hola. Perdona que no te dé la mano. -No pasa nada.

Ya puede repartir los sobres. Voy.

¿Don Pablo se ha decidido a pagar?

Sí. Como prometió.

No veas cómo me alegro.

Figúrate el alivio que es para esta gente.

¿Y qué ha pasado con la denuncia?

Dice que no merece la pena,...

..que la policía y el arzobispo están muy liberales.

Tanto como muy liberales. Supongo que no quiere meterse en más líos, ¿no?

Eso pienso yo.

Eugenio, tengo que decirte algo más.

Tú dirás.

De don Pablo.

¿Qué le pasa?

Que no quiere que sigas trabajando aquí.

¿Qué?

Me ha dicho que te eche.

Así, sin más.

Perdona, pero... Es que a quién se lo ocurre montar una huelga.

Si no me tienes que dar explicaciones.

¿Rafael podrá volver a la obra?

Sí. Esto no tiene que ver con él.

Lo siento mucho. Si por mí fuera, pero no puedo hacer nada.

Ya sé que no tiene nada que ver contigo.

Pues nada.

Antonio. Ya sé que es meterme donde no me llaman, pero ten cuidado.

Ya sé por dónde vas, por don Pablo.

Sí. Sé que le agradeces el puesto y que le debes...

Ya sé que se ha portado muy bien conmigo,...

..pero también sé de qué pie cojea, no tienes que decírmelo.

Solo quiero decirte que ese hombre es capaz de todo.

No te preocupes. Conozco muy bien a don Pablo.

Lola.

Su sobre, padre.

Adiós, Eugenio.

Adiós.

Adiós.

Seguid, seguid, no pasa nada.

La liamos, ya verás como la liamos.

Este, que nos mete en cada una...

Es que con rezar no vamos a cambiar nada.

Pues don Eugenio dice que sí.

Esconde la pintura.

Don Venancio decía que el poder de la oración es infinito.¿Infinito?

Que no tiene fin. Pues ahora vamos a verlo.

Dirás lo que quieras pero con este vestido queda más alegre.

Pues a mí me gustaba el jersey.

Podíamos poner estos pantaloncitos.

Pantaloncitos, para las señoras del barrio, ¿no?

Pues un bikini, que llega el verano.

Lo que nos faltaba.

Un bikini no está mal, pero hay que tener buen tipo para llevarlo.

Claro. ¿Tú en qué barrio vives?

Vamos a salir a ver cómo queda.

Queda muy fino. De lo más original te ha quedado.

¿Y si ponemos unas luces? Si está bien iluminado.

Yo digo de esas que se encienden y se apagan, como las de las discotecas.

Claro, pa' dejar ciego al barrio, ¿no?

¿Y ahí qué está pasando?

Este bar nos va a traer problemas.

Dios te salve, María. Llena eres de gracia.

El Señor es contigo. Bendito es el fruto de tu vientre Jesús.

Yo voy a ver qué pasa.

-¿Qué estáis haciendo? -Santa María, ruega...

¡Sinvergüenza!

¡Fuera, largo! ¡Largo de aquí! Ave María, llena eres de...

¡Fuera! ¡A rezar a la parroquia! ¡Aaaaaaay!

¡Oiga, suelte a ese niño, que es mi hijo!

¡Pues lléveselo de aquí!

¿Qué estáis haciendo? Nada. Rezar.

¿Cómo que rezar? Para salvar estas almas.

Es que están descarriadas.

¡Dejad de decir tonterías! ¡A casa ahora mismo!

¡Y no volváis más!

No se preocupe, que por aquí no vuelven.

Me vas a oír. ¡Y no vuelva a tocar a mi hijo!

¡Animal!

¡Esta noche te quedas sin cenar! Si no he hecho nada malo.

¿Cómo que no? Si habéis organizado un escándalo.

Solo rezábamos por las mujeres de vida mala.

¿A ti quién te ha dicho eso? Eugenio.

¿Eugenio? Sí. Dice que son pecadoras.

No me extraña que lo diga Eugenio. ¡Oye, que me subo!

Me ha dicho que como son pecadoras hay que rezar para que no pequen.

Eso no es malo.

Malo, malo no es, pero hay que rezar en la iglesia, no en la calle.

También dice que podemos rezar donde queramos, que el Señor nos escucha.

Bueno, sí, sí. Pero hay que rezar sin hacer escándalo, ¿sabes?

¿Disimuladamente?

No, pidiendo permiso.

¿A quién?

A mí o a tu padre. Si quieres rezar en la calle nos pides permiso.

Sube, que estás castigado. Y tú también.

Es que ni se enfadó, Merche. Me miró y me dijo:

No te preocupes, Antonio.

¿Eugenio? Sí.

Es que Eugenio es muy buena persona. Mira que hacerle eso.

También don Pablo... Joder.

Si ya lo sé. Encima te pide a ti que le echaras.

¿Y qué puedo hacer yo?

No, tú no puedes hacer nada. ¿Qué vas a hacer?

Mamá, tengo hambre.

Pues te aguantas. Y el próximo día te portas mejor.

Jobar.

¿Qué ha hecho este?

Chiquilladas. Le he tenido que castigar.

Como no sabía lo de Eugenio pensaba que estabas enfadado conmigo.

Yo qué voy a estar enfadado contigo.

Me tienes tú que perdonar por decirte lo que te dije.

Es que se me echan las cosas encima y...No, que yo reaccioné mal.

No, fui yo, Merche.

Entre lo de mi madre, la niña, Eugenio, lo tuyo...

Cuanto mejor me van las cosas en más problemas me meto.

No es para tanto.

¿Has pensado lo de mi viaje?

También lo he pensado.

¿Quieres que te diga la verdad? Pero la verdad.

Sí.

Merche, se me hace muy difícil que te vayas sola a París.

Si voy con Nieves.

Por eso, que te vas sola con Nieves.

Pero si tú crees que tienes que ir, pues nada, te vas.

Si no es por mí, es por la tienda.

Ya lo sé.

¿Tú sabes la cantidad de ideas que voy a traer de París?

Ideas muchas. Eso ya lo sé.

Voy a estar 5 días. ¿Quieres un poco más de vino?

Sí.

Que no se nos pase el programa.

Yo no lo veo.

¿Cómo no? No la vimos en el teatro, al menos la vemos en televisión.

Por eso, que ahí te equivocas.

Llevamos 6 meses diciéndola que no sea artista y no nos hace ni caso.

Esto es diferente, que va a salir en televisión.

¿Por qué es diferente?

La diferencia es que antes salía en el teatro y ahora en la televisión.

Como siga saliendo en la televisión no la apea del burro nadie.

La vemos para ver cómo lo hace.

¡A cenar!

Abuela.

Que no nos oiga tu madre.

Te traigo un bocadillo, que estarás muerto de hambre.

¿Es de Canarias?

Y yo qué sé. ¿Por qué?

Porque los de Canarias están muy buenos.

Anda, come, que estarás muerto de hambre.

Sí. Está buenísimo.

¿Por qué me han castigado?

Por hacer travesuras, digo yo.

Si yo solo he rezado.

La vida a veces nos trata injustamente.

Pero tenemos que aguantarnos.

A ti te ha tratado mal, ¿a que sí?

¿Por qué lo dices?

Se te ve en la cara.

Me ha tratado mal. Pero qué le vamos a hacer.

Hay que aguantarse.

Por eso te quieres morir, ¿no?

Yo no me quiero morir, hijo.

Yo tampoco quiero morirme.

Bueno, antes sí.

¿Por qué?

Antes de comerme el bocadillo. Tenía un hambre que me moría.

Tú lo que tienes que hacer es comer mucho, crecer, ponerte fuerte...

..y hacerte un hombre.

¿Y si la vida me trata mal?

Si la vida te trata mal, pues te refugias en tu familia.

En los tuyos, en los que tengas alrededor.

Y en los que ya no están.

Carlitos.

Anda, come.

Oye, lo llevo un poco para acá.

¿Falta mucho?

No sé, unos 5 minutos.

Tengo unos nervios...

No te preocupes, abuela, que salgo muy poco. No es para tanto.

¿Cómo que no? En TVE y te va a ver España entera.

No exageres. ¿Cómo me va a ver España entera?

Claro, no es para tanto. Es solo televisión.

Sí, pero a usted bien que le gusta. Si se ve hasta los Chipifláuticos.

Los Chiripitifláuticos, abuela.

Eso.

Que empieza.

Bueno, pues me voy.

¿No te vas a quedar a ver la obra?

No, hijo. Tengo que madrugar mañana. Tengo que trabajar.

Pero trabajar, trabajar.

Adiós, buenas noches.

¡Mira, mira, Inés Alcántara!

Inés Alcántara. ¡Inés Alcántara!

¿Y sales mucho?

Más o menos.

¿Tardas mucho en salir?

Un poco. Salgo al final del primer acto.

Pues me da tiempo de ir al baño.

¿Y todo eso son decorados?

Sí, todo.

Parecen balcones de verdad.

Antonio.

¿Qué?

No me digas que no vas a salir a ver a la niña.

¿Ya ha salido la niña?

Todavía no.

Hombre, a ella le haría mucha ilusión que estuvieras ahí.

Y a mí me haría ilusión que se dedicara a otra cosa.

No seas terco.

No soy terco. Pero no puedo salir a ver la función.

Si digo que está muy bien parece que la animo...

..y si digo que está mal parece que la he tomado con ella.

A nosotros no nos parecerá bien, pero a ella le gusta.

Y sabes que no se va a apear de burro así como así.

Pues si ella no se apea del burro yo tampoco, Merche.

¿No vas a venir?

No.

Yo no sé quién es más terco de los dos, de verdad.

¿Ha salido ya?

No, pero ahora, en la siguiente escena.

Mercedes, siéntate.

Qué nervios.

¡Mírala!

(-¿Le llevo la botella?).

Qué bien hablas.

(Ya ha bebido bastante, le va a sentar mal).

Qué bien lo haces, hija.

Como que es mi nieta.

Bueno, la mía no es...

Sí, sí, la suya también.

Anda que no se parece a su padre.

Callad a ver si habla más.

Qué bien lo haces, hija. Desde luego.

Es que no pareces tú.

(Si le parece voy a por unas pastas...)

(..y otra botella de licor para sus invitados).

(Bajo a la tienda. Deme dinero).

(¿Cuántos días llevas sin limpiar este cuadro?).

(Ayer estuve toda la tarde pasando el plumero).

(Sería por el rabo. Mira cómo me he puesto el dedo).

(Yo no tengo la culpa de que no haya venido nadie).

(Pero de no valer para nada sí la tienes).

(Bueno, ¿me da el dinero para ir a la tienda, sí o no?).

(¡Bueno basta! ¿Le has puesto la comida al gato?).

(Sí).

Carlos, ¿qué haces aquí?

Nada, vengo a verlo.

No puedes, hijo, no puedes.

¿Por qué no?

Ponte ahí, pero no hagas ruido.

(El Sr. Cristóbal sube echando chispas por la escalera).

¿Has visto qué bien lo hace tu hermana?

Sí.

(Hasta entonces mi padre se había avergonzado...)

(..de tener una hija actriz).

(Esa noche, por primera vez, se sintió orgulloso de Inés).

(Yo ya suponía que mi hermana no era una oveja descarriada,...)

(..pero esa noche, por si acaso, recé 2 padrenuestro y un Ave María).

Llego tarde, lo siento.

No entiendo nada, hija.

¿Has dejado a Jesús?

¿Qué quieres que diga? A mí no me hables así.

Inés, ¿dónde vas?

¡Inés!

¡Papá!

¿Estáis locos?

Que sí.

¿De verdad? Que sí.

Diviértete y no hagáis locuras.

No me vas a convencer.

¡Que te vengas inmediatamente!

-¡Morenaza! -¡Tu padre!

¡Mike!

A ver si te abrigas un poco más.

Mike. My father.

A lo mejor podía venir Mike a vivir unos días.

¡Larí, larí, larí, no señor!

Papá, es inglés, pero no sordo.

Bay, bay.

¡Hija te quiero aquí antes de la una y media!

Se ha marchado.

¿Mar se dice "sí"? ¡Que sí!

Antonio Alcántara.

Se me han puesto los pelos como chopos.

Diego, hasta la próxima.

Mira, más besos.

¡Le quiero y me gusta!

Papá, no podemos seguir así.

Mientras estés en mi casa haces lo que me dé la gana.

¡Tú no eres actriz!

¿No sabes que las hijas estáis para decirle a todo que sí a los padres?

¡Vete a casa!

Subtitulación realizada por Fco. Javier González.

Cuéntame cómo pasó - T3 - A las puertas del edén - Capítulo 48

03 abr 2003

Comienzan los vertiginosos años setenta para la familia Alcántara, con atisbos de cambio en el horizonte. El barrio de San Genaro anda revolucionado por la apertura de un nuevo local, el Edén, nada más y nada menos que una barra americana en toda regla. Mientras la bodega de Tinín se queda vacía ante tal reclamo para la clientela masculina, las mujeres del barrio se escandalizan e intentan tomar medidas. Por su parte, Carlitos no tarda en idear un plan para llevar a las chicas de mala vida hacia el buen camino.

En el trabajo, aunque Antonio ya es todo un experto vendiendo pisos sobre plano, tanto él como los compradores se extrañan de que no se haya empezado a construir aún. No obstante, Don Pablo consigue apaciguar los ánimos. Además, encarga a Antonio ciertas tareas desagradables propias de su cargo de director gerente... En casa, Antonio teme perder el timón. La gota que colma el vaso de su paciencia es la proposición que un representante hace a Mercedes y a Nieves para ir a París unos días, y así estudiar de cerca la alta costura.

Entretanto, Inés acude impaciente al aeropuerto a recoger a Diego, que por fin regresa de su viaje a Roma. Su carrera como actriz está progresando y Diego tiene grandes proyectos para ambos. Muchas son las cosas de las que tienen que hablar...

Toni, que ya tiene más tiempo una vez terminada la instrucción en la mili, vuelve a encontrarse con una universidad muy conflictiva. Sin embargo, parecen interesarle más los placeres de la noche, que comparte con sus amigos Álvaro y Mario.

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