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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

Subtitulado por Teletexto-TVE.

Cuéntame...

..tú que has vivido...

..el despertar de un tiempo que nos cambió.

Volverás...

..a ser un niño,...

..al recordar las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado en tu largo caminar...

..cuéntame cómo te ha ido si has conocido la felicidad.

Cuéntame, cómo te ha ido si has conocido la felicidad.

Sentirás...

..el dulce abrazo...

..de aquellos padres que dieron todo por ti.

El sabor...

..del primer beso,...

..todos los sueños que tú querías cumplir.

Y llueve...

Detrás de los cristales llueve y llueve.

Sobre los chopos medio deshojados.

Sobre los pardos tejados.

Sobre los campos llueve.

Pintaron de gris el cielo...

..y el suelo se fue abrigando con hojas.

Se fue vistiendo de otoño.

No llegamos, ¿eh?

Que sí, madre, que con un poco de esfuerzo llegamos.

El Señor creó los domingos para descansar.

A Él no le encargaban los vestidos de la familia de una novia...

..de una semana para otra. ¡Ay, hija!

Es verdad, madre. Un pedido así no nos cae todos los días.

¿Y la niña?

Yo qué sé dónde está la niña.

Con el trabajo que hay... Mira que se lo dije...

Que la necesitaba para quitar hilvanes y planchar esta ropa.

Pero ella nada. No sé dónde tiene la cabeza.

Sí lo sabes.

Preferiría no saberlo.

Y con su padre, ¿qué?

Sigue en sus trece. Con su padre sigue en sus trece y conmigo igual.

Si Antonio hablara con ella...

Que no, madre. Ese bofetón se lo ganó a pulso.

Tú no sabes las cosas que nos dijo.

Solo faltaría que tuviera que ir Antonio a pedirle perdón.

Yo no digo eso. Pero Antonio está muy tristón.

Y la niña también.

Perdona, hija, no sabía que estabas.

No se preocupe. Puede pasar. Ya termino.

-¿Vas a ir a la tienda? -No, me voy al teatro.

Al teatro...

Déjame que te peine.

De tantos años llevar moño se me da muy bien recoger el pelo.

Tu madre creía que ibas a ayudarla.

Ya, pero no puedo.

Yo porque estoy pachucha, si no, bajaba a quitar unos hilvanes.

Usted se tiene que cuidar. Y en la tienda hay 4 mujeres.

¡También tendrías que estar tú! La tienda es todos a una.

-No caben egoísmos.

-¿Egoísmos?

Usted perdone, abuela, pero yo he hecho muchas cosas por esta casa,...

..muchos sacrificios. Ahora solo quiero vivir mi vida.

¿No lo entiende?

Yo solo entiendo que una hija debe respeto y obediencia a sus padres.

¿Respeto? ¿Y a mí quién me respeta?

¡Tu marido y tus hijos, cuando los tengas!

O sea, que hasta que no me case nada.

Nada, no. Esta es tu familia y tienes que ayudar en la tienda y en la casa.

¿Pero usted en qué mundo vive, abuela?

¡En el que me ha tocado! No conozco otro.

Pues yo sí conozco otro mucho mejor. Y no me voy a conformar con este.

¿Qué haces, Nieves? Aún no has colocado esta ropa.

Hija, me estaba probando este pantalón para la boda de Feli.

Tú probándote un pantalón y yo sin parar para tener todo a tiempo.

Es que este pantalón me queda un poco estrecho.

Es que es un poco moderno para ti, aparte que no es tu talla.

Oye, guapa, llevo la 42 desde los 13 años. Yo sé la talla que es.

Esto lo arreglo metiendo la barriga. Es para una chica más joven.

Eres una cabezota. ¡Cámbiate! Con la prisa que tenemos...

Merche, ¿no crees que estaría mejor con 5 ó 6 kilos menos?

Estás estupenda así.

Claro, como tú nunca has tenido problemas con los kilos.

Ahora no, pero de joven sí. Estaba más delgada.

¿Y eso es un problema?

Sí. En el pueblo me llamaban la seca.

¿La seca?

Sí. No me hacía ninguna gracia.

Como a los hombres les gusta rellenitas y yo era un palo...

Qué me vas a contar. Pero las cosas han cambiado mucho.

(Le ofrecemos un anticipo de la moda europea en Berlín).

(Las maniquíes aparecen en puntos destacados de la capital alemana).

¿Dónde van esas mujeres? Si parecen espárragos.

Qué escuchimizadas están las pobres.

Si es que no hay donde agarrarlas. Dan grima.

A mí que me gustan entraditas en carnes, y si les sobran, mejor.

Pues con tu mujer no te quejarás. Esa da la talla de sobra.

¡Cervan, un respeto!

Yo lo digo porque también me gustan rellenitas, y cuanto más, mejor.

Las españolas de antes. Las que pintaba Julio Romero de Torres.

¡Ahí, Cervan! Morenazas, morenazas.

Mira que sois trogloditas.

Oye, ¿eso de trogloditas?

¡Trogloditas! Sois más antiguos que las alcachofas.

Hoy día la oronda morenaza no se come un "saci".

Hoy se llevan las mujeres rubias, delgaditas,...

..con unas piernas más largas que un día sin pan.

Es que esas no han probado el pan en su vida.

Un mes a base de cocido y lentejas y se ponían más hermosas que ninguna.

Como la Marilyn Monroe.

¡Ahí, ahí! Con la cintura de avispa y la carne bien repartida.

Oye, oye. A ver qué vais a decir que viene Antoñito y ya sabéis cómo está.

-¿Sigue con lo de la hija? -Cómo no va a seguir.

Es que es una desgracia como otra cualquiera.

¡Hombre, Antoñito!

¿Qué hacéis por aquí?

Aquí, hablando de mujeres.

Antoñito, ¿a ti te gustan secas o rellenitas?

Para mujeres estoy. A mí, con tal de que no tengan hueso.

¿Qué sabemos de Tino?

Acabo de hablar con el hospital. Anda muy jodido.

La tibia y el peroné roto, la rodilla hecha puré. Imagínate.

Años se va a pasar cojeando. Eso por hacer el loco con esa "mobidick".

"Mobidick", dice. ¡Mobilette!

Bueno, eso.

Hay que fastidiarse. A ver si saco tiempo y voy al hospital.

¿Y tú? ¿Tu primo el cirujano jefe te ha dejado el coche o vamos andando?

¿Tú qué crees?Espero que sí, porque tenemos una ilusión de ver al chaval

Y con este día no vamos a ir en autobús.

Claro que sí. Pero hay un problemilla.

¿Cuál?Que está el depósito más seco que el Sahara.

¡Joder, qué novedad!

¿Y qué más te da?, si el "paganini" de la gasolina soy yo.

Pues cuando vos queráis, excelencia.

Vamos a recoger a Carlos, que está en casa de un amigo. ¡Agur!

¿Voy con vosotros? ¿Y qué ibas a hacer con nosotros?

Eso digo yo.

Joder con el director gerente.

¡Adiós, carcamales!

¡Idos por la sombra!

Bueno. Por lo menos el de la madrina y el de la suegra están.

Podían haber esperado un poco para casarse. Vamos, tanta prisa...

Ya sabes que no podían esperar.

¿Por qué?

¡Vamos!

Qué disgusto se va a llevar cuando le diga que no puedo ir.

Avisa a la niña. Nos lleva Desi. Ya está Carlos.

No puedo. Me queda mucho por hacer.

No seas agorera, que tu madre y Nieves lo terminan.

Que no, que yo soy la única que sabe cortar patrones. Y que no puedo.

Lo siento. Le dices a mi hijo que lo quiero muchísimo.

Que no ha bajado, ¿no?

¿Quién?

¡No te hagas la tonta! La niña, ¿no ha bajado?

No. No ha bajado. Pero yo me arreglo con mi madre y con Nieves.

Y qué vas a decir tú, ¿eh?

¡Ya va, Desiderio!

Dale dinero, que le vendrá bien. ¿Llevas la tartera?

Sí.

Dile que le echo mucho de menos.

Merche, esto que haces no está bien. ¡Y todo por tapar a la niña!

Luego te arrepentirás.

Luego te arrepentirás.

¡Explícale por qué no puedo ir!

Menos mal que ha dejado de llover.

A que se les olvidan los discos.

Yo espero que no se les olvide la pasta. Me debes 50 duros.

-Y a mí 20. Me hacen falta. -Seguro que me lo traen.

¿Te traían los discos de Juan y Junior?

¿Juan y Junior? No es hortera ni nada.

Eh, a mí me gustan Paco Ibáñez y Patxi Andión.

Juan y Junior son para pasar el rato.

¿Y también te gusta Karina?

Karina seguro que te encanta.

¡Sí, y Salomé! No te jode los universitarios estos.

No me extrañaría.

¡Toniiii!

¿Qué tal? Bien. ¿Me dejas el fusil?

No, te dejo la gorra.

Coño, Toni, si estás hasta guapo.

Tu madre no puede venir. Tiene mucho trabajo. Dice que la perdones.

Tus abuelas te mandan una tortilla de patatas...

..y tu abuela Pura unos chorizos. Qué bueno.

Pasarás más hambre... Yo, en la mili, no tenía ni chuscos.

¿Los discos los habéis traído?

Sí, están ahí. Pero aquí no tenéis que escuchar nada más que la Diana.

Sí, y el "quinto, levanta".

Carlos, hijo. Quítate la gorra.

¿Por qué? Porque te van a decir algo.

Estás hecho un hombre. ¿Has visto cómo está?

Parece Tarzán.

Os voy a presentar a unos amigos.

Mario y Álvaro.

Hola, hijo, ¿cómo estás? Encantado.

Mi padre. Desi, un amigo. Y este es mi hermano Carlitos.

Este es el vasco. El vasco, sí.

Hijo, ¿qué tal? ¿Te tratan bien aquí?

Sí. Bueno.

¿No hay ninguna cantina? Sí, estamos tardando en tomar algo.

Vamos, venga.

Toma dinero, para que nos invites.

Tenéis la cantina muy bien ambientada, ¿eh?

¿Has visto cómo viven los reclutas ahora?

Papá, tampoco es para tanto?

¿Cómo que no? Si parece un campamento de la OJE.

Si nos hubiese tocado a nosotros una mili así. ¿Dónde la hiciste tú?

Yo en Huesca. ¿De zapador?

Claro. Pasé un frío que se me ponían las orejas como carámbanos.

Parecía un árbol de Navidad, con toda la nariz roja.

Yo calor, porque me tocó en Ifni. Y me tocó en momento durísimo.

Parecía un horno aquello.

¿Y escalaste montañas?

Escalé montañas nevadas y además aprendí a esquiar.

Hala, a esquiar... Sí, señor.

Yo esquío mejor que John Wayne dispara.

Ya está bien de batallitas, ¿no? Me voy al futbolín.

Vamos a callarnos, que nos ponemos a hablar de Ifni y Huesca y no paramos

Qué tiempos, chicos.

Oiga, y entonces... Que cómo hacían...

Que... Que para ligar, ¿qué hacía?

Hombre, yo ligaba bronce. O sea, que ligaba menos que Quasimodo.

No sé si me entiendes.

Bueno, pero irían... irían a bailar.

¿Adónde? ¿Te crees que había tantas discotecas como ahora?

Y yo en Ifni, ¿discotecas allí?

No, íbamos a las dunas, a ver si pasaba algo.¡Un camello!

Ni en Ifni ni en Huesca. Algún bailecillo había.

Hoy es que liga hasta el carnero de la legión.

Pues yo voy y no ligo nada.

Porque eres muy feo.

El compañero que tenía yo sí que era feo.

Tenía la cara que parecían los pies de un costalero.

(De niño me encantaban los soldados,...)

(..pero me aburrían las historias de la mili).

(Ahora me aburren los soldados, pero me encanta hablar de la mili).

(Los españoles nos peleamos por todo,...)

(..desde la política hasta el fútbol).

(En un país dividido por culturas, clases y credos,...)

(..la único que parece unirnos es ese recuerdo agridulce de la mili).

-Hasta mañana, Inés. -Hasta mañana.

-Inés. -¡Hola!

Enhorabuena.

Has estado estupenda. Ni Natilie Good.

Exagerada. Si salgo muy poco.

Ya me gustaría a mí. Con ese telón y esas luces.

La gente ha aplaudido a rabiar, y más que tenían que haber aplaudido.

Yo casi me muero de risa.

¿Te pasa algo?

No, nada. ¿Y Eugenio? ¿No iba a venir?

Eso me dijo, pero no le he visto.

¿Me vas a contar qué te pasa?

¿Qué me va a pasar? Que en casa me tienen machacada.

Ya, pero es normal.

¿Te parece normal que mi padre me dé una torta?

No hablan de otra cosa en el barrio.

La niña de los Alcántara es artista y se ha liado con un señor mayor.

-¿Cómo que liado? -Ya sabes cómo hablan en el barrio.

No, si ya...

Deberías darte cuenta de cómo están tus padres y tu abuela.

Ya sé que es muy duro que hablen así de tu hija,...

..pero a mí también me duele que no confíen en mí.

Pero los padres, ya sabes...

Ya sé, viven en la prehistoria.

Aquí estamos en la prehistoria. ¿O crees que sigues en Londres?

¿Qué tendrá que ver Londres, Pili? Yo solo pido que me dejen vivir mi vida.

Que dejen realizarme como persona.

Ya, pero les estás pidiendo muchísimo.

-¿Sabes lo que pasa, Pili? -Pues no.

Que te estás convirtiendo en una chismosa de barrio.

¿Pues sabes? Que ahí te quedas. ¡Que estás insoportable!

¡Cierra, que me estoy cambiando!

¡A la rica castaña! ¡Calentita!

Deme una docena.

Buenas noches, señorita.

Buenas noches.

¡Inés!

¡Diego!

Hola.

Menos mal que has venido.

Quería llegar a la función, pero tenía trabajo. ¿Qué tal ha ido?

Regular. Me han dicho mal el pie, me he puesto nerviosa,...

Un poco desastre.

Nada, mujer. Gajes del oficio.

Ya, tener tres frases y decir una mal...

Si están encantados contigo.

He hablado con Jaime y dice que es una pena que tengas tan poco papel.

Yo voy a seguir, digan lo que digan mis padres.

Claro que vas a seguir.

Pero a este paso no sé si seré buena actriz.

Bueno, eso nunca se sabe.

En este país, esta profesión no es un camino de rosas,...

..pero nunca ha habido nada que me haya llenado más en la vida.

A mí tampoco.

¿De qué te ríes?

Me acordaba de cuando decidí dedicarme al teatro.

No sé. Tuve que tirarlo todo por la borda, familia, dinero, posición...

Tuve que renunciar a muchas cosas, pero jamás me he arrepentido.

¿Te has montado en los aviones? Claro. Si mi hermano es piloto.

¿Y los aviones son de hélice? No, de propulsión a chorro.

Si tu hermano no es piloto ¿Cómo que no? Le han enseñado.

¡Eh, chicos, acercaos!

Os voy a presentar a vuestro nuevo profesor de gimnasia.

Don Onésimo. Os instruirá todo este curso.

Espero que seáis muy obedientes y respetuosos con él. ¿De acuerdo?

Te dejo con ellos.

¡A formar! Que esta no es manera de presentarse.

¿Qué pasa?, ¿que no sabéis ni formar? Nadie os ha enseñado disciplina, ¿no?

¡Pues conmigo os vais a enterar!

¡En fila! Toca el silbato.

(A partir de ese día, don Onésimo se convirtió en nuestra peor pesadilla)

(..y la clase de gimnasia en un martirio).

(Nunca olvidaré ese bigotillo lustroso...)

(..y esos ojos que nos miraban con desprecio mientras sudábamos).

¡Todos al suelo!

¡Flexiones!

¡Uno, dos! ¡Uno, dos! ¡Uno, dos!...

Este tío nos va a matar.

Yo ya no puedo más.

Peor lo está pasando el pobre Benito.

¡Tú, el gordito, el culo arriba!

Josefa Hermoso. Y Remedios Álvarez. Son estos.

¿Ya está listo el de la niña?

¿El de la niña?

Me dijiste que estaría también hoy.

Sí, es verdad.

Un momento que se lo pregunto a mi madre.

Mamá, la madre de Feli, que quiere también el vestido de la niña.

¿De qué niña?De la hija pequeña, le tomé yo las medidas.

Quería una telita de florecitas. ¡Ay, sí! ¿Me diste las medidas?

La semana pasada, te las dejé ahí. ¿Dónde? Yo no las he visto.

Con tanto desorden...

La madre de Feli, que le saques el vestido.

Dile que la llamo esta tarde. ¿Qué haces comiendo?

Cómo se te ocurre comer una zanahoria, vas a manchar la ropa.

Es la dieta. Tú estás como Nieves.

¿Y ahora qué hacemos?

Perdona, las tenía yo. Se me olvidó dártelas.

Es que no estás en lo que estás.

Con lo que me queda y ahora tengo que hacer el vestidito.

No pasa nada por un vestido más.

Es que no puedes coger tantos pedidos. No puedes con todo.

Claro que no puedo, hija. ¡Porque tú no me ayudas!

¡Yo hago lo que puedo!Cuando te necesito estás en el teatro...

..y cuando estás aquí es como si no estuvieras.

Ya te he dicho que lo siento. No me basta, Inés.

Este negocio no es solo mío, es de toda la familia.

Mira tu abuela, no para. Si hasta Carlos me ayuda cuando lo necesito.

¿Y tú qué haces? ¿Qué quieres que haga?

Quiero que sientas que este negocio también es tuyo.

Y que no siempre tengas algo mejor que hacer.

¿Cómo que algo mejor? Que el teatro es mi profesión.

¿Tu profesión? ¡Pues menuda profesión ser artista!

¡Como otra cualquiera! ¡Y no soy artista, soy actriz!

¡Soy actriz de teatro, a ver si os enteráis de una vez!

¡No me levantes la voz! ¡Que soy tu madre! ¡Y eso no te lo aguanto!

Tú solo piensas en yo, yo y yo. Eres una egoísta.

Después habláis. Aquí está la tela...

No, abuela, vamos a hablarlo ahora, porque me tienen quemada.

¡Y estoy harta! Oye, no es para eso.

Si tú estás harta, no sabes cómo de harta estoy yo.

¿Sí? Pues no bajo nunca más. ¿Te parece bien?

Eso no lo dirás en serio, Inés.

Inés, ¿cómo vas a dejar la tienda?

Mercedes, dile algo a tu hija. Déjala que haga lo que quiera, madre

Sí, muy bien. Avisaré a la señora.

Pero los canapés tendrán que llegar una hora antes.

Eso, sí.

Muchas gracias.

Todo esto me va a salir por un ojo de la cara. En fin, qué se le va a hacer

Pablo, lo bueno siempre es caro.

Si lo sabré yo.

¿Sabes que nunca he probado la langosta?

Pues a partir de ahora vas a ponerte morada de langosta.

No sé, no lo tengo claro.

Buenos días, don Pablo. Hola, Lola.

Antonio, ¿y tú?, ¿has probado la langosta?

¿Yo langosta? Langosta nunca.

Bueno, los langostinos, que será lo mismo pero más pequeño.

No quería decirte nada hasta que Altamira confirmara su asistencia.

Y como ya la ha confirmado te lo digo.

Mañana por la noche te vas a poner ciego de comer langosta en mi casa.

¿Me va a invitar a langosta?

Hay que celebrar la inauguración de "Construcciones Nueva York".

He organizado una cena familiar. Los Altamira, tú y yo.

¿Altamira ha aceptado?Naturalmente. ¿Te crees que yo no trabajo?

¿Vamos Merche y yo? Sí, el director gerente y su señora.

Yo y mi señora y Altamira y su señora.

Pues tengo que avisarla, a ver si con la tienda se va a liar...

¿Cómo que avisarla? A Merche.

No, a las mujeres se les manda, con delicadeza, pero se les manda.

¿Vas a venir o no? ¡Solo faltaría que tuviera que rogarte...

..que vinieras a comer langosta a mi casa!

No es eso. También hay caviar y jamón del bueno.

Ya me lo imagino. Es como con la tienda hay unos problemas de horario

¿A qué hora va a ser la cena? A las 21:30. Esto es para ti.

A esa hora no podemos. ¿No vas a mirarlo?

Pensé que era un sobre de la empresa.

¡Es un sobre de la empresa! Mira lo que hay dentro.

Ya sé que no es el sueldo de un director gerente,...

..pero todo se andará. Toma.

¿Esto es una comisión?

¡No es una comisión! Es un adelanto que te doy porque me da la gana.

Pues vaya un adelanto, don Pablo. Aquí hay por lo menos 5.000 duros.

Pero mira que eres pasmao.

Eso es lo que vas a dar de propina en los restaurantes a partir de ahora.

¿O no, Lola?

¿Yo tengo que dar 5.000 duros de propina?Por lo menos.

Y una leche. Menudo soy yo para eso.

Hay que ver. ¿Así cómo te vas a hacer rico?

Silbato.

Silbato.

Silbato.

Silbato.

Silbato.

Silbato.

Silbato.

Silbato.

Tú, ¿saltas o qué?

Di algo. Que te duele un brazo. Lo que sea.

Es que me duele la pierna.

¿Qué pasa?, además de gordo, mariquita.

¡He dicho que saltes!

No quiero. Me duele mucho.

-Salta, que te la vas a cargar. -Haz un esfuerzo.

¿Cómo tengo que decirte que saltes?

Me he caído y la pierna...

La pierna, ¿eh? Tú lo que tienes es gula.

Así os vais a poner si os pasáis el día comiendo chocolate.

A saltar.

¡A saltar!

Tú acabarás saltando el potro. Te lo digo yo.

(Los niños gordos siempre han sufrido en el colegio).

(Pero la obesidad empezaba a ser motivo de burla a todas edades).

(La moda de la delgadez había llegado a España).

(A lo largo de los años dejó de ser una moda y fue una obsesión).

No se preocupe, que el bajo se lo cogemos aquí.

Me da una señal y cuando lo recoja paga el resto.

Lo hablé con Nieves, es que hasta el mes que viene no lo puedo pagar.

Bueno, si se lo dijo Nieves.

-Vendré a recogerlo. -Adiós, Sra. Felisa.

Dos kilos, por lo menos me sobran dos kilos.

¿Y de dónde te sobran 2 kilos? Pues de todas partes, Carlitos.

¿Qué haces aquí?Venía a ver si mi madre quería algún recado.

Qué bueno te has vuelto. Porque me da una peseta por recado.

¿Por qué estás comiendo una zanahoria cruda?

Porque me ha dicho Nieves que esto adelgaza.

Y no te creas, que también como alcachofas, coliflores, acelgas...

Qué asco. ¿Y tiene que ser todo plantas?

Sí. Todo de la tierra, y crudo.

Dice Nieves que es lo que comen los astronautas.

Los astronautas.

Si yo tuviera una escoba. Si yo tuviera una escoba.

Pero, macho. ¿A ti quién te ha enseñado a bailar?

-A mí nadie. -Ya se nota.

¿Que no lo hago bien?

Peor imposible.

Además, Mario, el twist pasó de moda hace 5 años.

Luego dice que no liga nada. No me extraña.

¿Tú a qué discotecas vas?

A Consulado y a Canciller.

Si ahí solo van las chachas.

Saltó el clasista.

Podías ir al JJ.

Y pagar 50 duros por una copa.

Si da igual. Bailando así no va a ligar con nadie.

¡A mí lo que me gusta es el agarrado!

Pero si eso es de la prehistoria.

Por eso quiero que me enseñéis los nuevos bailes.

¿Me enseñáis los pasos o vais a estar de cachondeo?

-¿Qué pasos? -Ya no hay pasos.

¿Cómo no va a haber pasos?

Ahora se improvisa. Cada uno baila como le parezca mejor.

¿Cómo le parece mejor?

Ya. Que seguimos de cachondeo, ¿no?

Joder, que no. Que ahora lo de los pasos no se lleva.

Te voy a poner un disco para que te enteres.

Te voy a hacer una buena demostración.

Si me preguntas adónde voy.

Y si tú quieres saber quién soy.

Toni, si no me dices cómo tengo que mover los pies, pues no me entero.

Joder, escucha la música y déjate llevar. Relájate.

Dirás lo que quieras, pero en las discoteca todos bailan igual.

-Será en las que vas tú. -¡Pues sí!

¿Me vais a enseñar los pasos o qué?

Como no sea el mádison no sé qué te vamos a enseñar.

-Si es de antes de la guerra. -Con lo antiguo que es este.

Enseñadme lo que sea, pero algo con pasos, si no, no me entero.

El sargento, el sargento.

Escúchame que creo que estás sacando los pies del tiesto.

Don Pablo solo organiza una cena con él, su mujer,...

..los Altamira y nosotros. Y encima nos invita a langosta.

¿Qué más me da la langosta?

Es para celebrar la inauguración de la constructora.

Y en su casa. Con la poca gracia que me hace.

Cómo te pones por una cena.Lo que me faltaba. Con todo lo que tengo.

Ya sé que tienes mucho trabajo. Si se lo he dicho a don Pablo.

Pero me he sentido ridículo, porque todo el mundo tiene mucho trabajo,..

..pero no les quita ir a cenar. Que no es eso.

Ya sé que no es eso. O te crees que soy tonto.

Es otra cosa, pero como no me la dices, no nos pondremos de acuerdo.

A ver, suelta.

¿Es la niña?

¿Qué pasa?

Que se ha ido de la tienda.

¿Cómo que se ha ido?

Ha dicho que no vuelve a trabajar. Hemos discutido y se ha ido.

¿Esa niña es tonta o se lo hace? Dice que su profesión es ser actriz.

¿Qué actriz ni que ocho cuartos? Eso es Diego Barrios. Algo querrá.

Algo de eso debe ser.

¡Nos ha fastidiado! ¿Quién la convenció de que es artista? ¡Ese!

Pues lo siento, pero le voy a cantar las cuarenta otra vez.

Me parece bien. Tienes que hablar con ella, pero solo hablar, Antonio.

Solo hablar. No lo he hecho antes porque lo del otro día fue un pronto

Si yo entiendo lo del bofetón. Pero tienes que pensar qué decirle.

Bueno, pues lo pienso.

¡Benito!

¡Benito!

¿Ya venís a reíros de mí? Que no, que venimos a ayudarte.

¿Ayudarme?

Ayudarte a saltar el potro.

Si no lo voy a saltar nunca.

Sí lo puedes saltar.

¿Cómo? Perdiendo peso.

Como me vuelvas a llamar gordo...

-No, si no estás gordo. -No. Solo te sobran 10 kilos.

Y te lo vamos a hacer perder.

Pero esto es una patata.

Sí, es lo que toman los astronautas.

Y ya ves lo flacos que están, pero muy fuertes.

Todo lo que sea crudo y salga de la tierra, te lo comes y adelgazas.

¿Seguro? Sí.

Dale un bocado.

¿Se come pelada o sin pelar? Yo qué sé.

(La gimnasia en el trabajo...)

(..se ha impuesto en ciertas fábricas francesas...)

(..para combatir la fatiga nerviosa de las obreras).

¿Qué hacen?

Yo qué sé. Gimnasia.

¿Y para qué?

Para adelgazar. Hacen gimnasia para adelgazar.

Porque ahora les ha dado la manía de estar flacas.

¿Y por qué quieren parecer pobres?

¿Pobres?

Sí. Los pobres están flacos. ¡Los tísicos!

Eso era antes. Ahora está de moda ser flacas.

¿Y de dónde ha salido esa moda?

De donde vienen todas las modas, del extranjero.

El extranjero. Malo.

Herminia. Desde que vine a la ciudad yo no entiendo nada.

¿Sabe lo que le digo? Que yo cuando llegué me pasó igual.

Está todo muy alborotado. Sobre todo las mujeres.

En eso le doy la razón. Las mujeres sobre todo.

La que es hermosa, está tísica. La casada quiere ser como el marido.

Y la soltera quiere hacer su vida. Ya me dirá si eso es normal.

Se escucha música en italiano.

Ale, madre, vámonos a la tienda, que se hace tarde.

Hala para unas cañas.

¿Qué os parece mi bici nueva?

¿Cómo se te ha ocurrido traer aquí ese bicho?

Es que mi piso es muy pequeño y me paso aquí el día.

¿Cuánto te ha costado?Una barbaridad. Lo voy a pagar a plazos.

Debe ser aburrido estar ahí.

¿Pero qué dices? Mira. Te pones los pedales, le das al botón...

Hija mía, es que con la dieta no avanzaba y nada y pasaba mucho hambre

Con esto yo creo que sí voy a adelgazar.

¿Quieres probarlo?

Lo único que le faltaba a Mercedes era adelgazar más.

A todos le viene bien hacer ejercicio.

Anda, que lo vas a probar. Que yo no sé montar en bici.

Pero si esto no se mueve. Venga, me monto.

¿Preparada? Preparada.

Vamos, vamos. Lo que me quedaba de ver.

Se suda, ¿eh? Hombre, que si se suda.

Mamá. Dime.

Qué bici más chula. ¿Has visto? ¡Para esto!

Pero que no se para. Hay que dar al botón.

Me debes mis dos pelas por los recados.Ahora te las traigo.

Nieves, ¿para que sirve esta bici tan rara sin ruedas?

Carlitos, esto es para quitarme los kilitos que me sobran.

Entre las zanahorias, las alcachofas y la bicicleta...

..me voy a quedar como una sílfide. ¿Quieres probar?

Bueno.

Anda, súbete. Porque con este sofocón me va a dar algo.

¿Preparado? Sí.

¿Listo?

¡Ya!

Esto parece una montaña rusa. Y que lo digas. Qué mareo.

Está bien, ¿eh?

Toma. Tus dos pesetas.

Vamos a parar esto.

Venga, que tengo mucho trabajo.

Mamá. ¿Qué?

Tú no vas a sudar ni a comer zanahorias crudas, ¿verdad?

No. ¿Por qué? Porque así estás muy bien.

Muy bien, caballero.

(Esto es la magnesia).

(Y esto es la gimnasia).

A la Conchita Velasco también le ha dado por adelgazar.

Pues se va a quedar hecha un espárrago.

Con lo guapa que es, ¿para qué hace esas tonterías?

Está muy bien que las mujeres se cuiden.

Si lo que yo digo, todas tísicas. No es para tanto, mujer.

Como a ti te gustan secas.

Eso no lo dirá por mí, ¿verdad?

No, hija, no. Además, lo del mote fue hace muchos años.

¿Qué mote? Tú come y calla, Carlitos.

No te rías, que me sigue sin hacer gracia.

Ningún mote, hijo. Es que tu madre, como era diferente a las demás,...

..y era un poco más delgada, la llamaban "la seca", de envidia.

Hola. Hola, hija. ¿Te pongo un plato?

No, gracias. Pero tendrás que comer.

No, de verdad que no.

Mamá, ¿el pollo engorda?

Come y calla, hijo.

¡Come, Carlos, come! ¡Come!

Bueno, bueno...

(Mis abuelas tenían toda la razón).

(Antes, cuando pasábamos hambre, pasábamos el día como carpantas,...)

(..soñando con la comida, y ahora que teníamos de todo...)

(..nos daba por no comer).

Mira que eres cabezota. Que es solo una cena.

No es cabezonería. Estoy cansada y tengo mucho trabajo.

No me pongas esa excusa. No quieres ir a casa de don Pablo y ya está.

Que no empieces con eso. Pero no, no me gusta don Pablo ni su mujer.

Pero no es eso, de verdad. Es que no tengo el cuerpo de fiesta.

A mí me parece que tienes el cuerpo muy bien.

Es que me duele todo.

Túmbate, voy a darte un masaje y te pongo una bolsa de agua caliente.

¿Un masaje tú?

El otro día vi a unos chinos como lo hacían y es muy sencillo.

Que no.¡Túmbate! Que te va a sentar muy bien.

Que no me vas a convencer. Que ya lo sé.

Túmbate y abre los brazos.

Ten mucho cuidado.

¡Aaaaah! Antonio...

Es que si estás dolida...

¡Antonio...!

¿Sabes lo que dice don Pablo? ¿Qué?

Que a las mujeres... Que a las mujeres no hay que consultaros...

Ponte pa' acá. ¡Aaaah!

Hay que mandaros. ¿Entiendes? No.

Eso sí, con mucha mano izquierda. Lo que no se le ocurra a don Pablo.

¡Antonio...! ¡Deja!

Quieta. La china se quedaba quieta. ¡Quita, Antonio! Qué bruto eres.

¡Me has hecho daño!

Merche, no me lo estás poniendo fácil. Y tienes que venir a esa cena

Tienes que venir a esa cena.

Buenos días, hijo.

Buenos días.

Hola, cariño. Ve corriendo a vestirte, que hoy es tarde.

Papá, no podemos seguir así.

Pues ya me dirás cómo.

Así, sin hablarnos.

Como nos vemos tan poco, ya me dirás cuándo hablamos.

No discutamos. Ya hablaremos con calma. Tú tienes que ir a trabajar.

He dicho que dejo la tienda, no que deje de vivir aquí.

Lo que me faltaba.

No conforme con trabajar en el teatro quieres dejar la boutique.

Soy actriz. Gano más que en la boutique y puedo seguir estudiando.

¡Sí, claro, con ese, hija!

Merche, dile tú algo, por favor.Ya he dicho lo que le tenía que decir.

¡Que no te quieres enterar, coño!

Que la tienda la hemos abierto pensando en ti.

¡Y lo quieres tirar todo! ¡Es que yo quiero otra cosa!

¿Cómo que otra cosa? Escucha a tu padre.

Que no es solo un negocio mío, ¡es de toda la familia!

¡Y sobre todo tuya!

Merche, ya basta de pamplinas. Que estamos muy comprensivos con ella.

¿Cómo que comprensivos? ¡Sí, señor!

Llevo semanas explicándoos que quiero ser actriz y no me hacéis caso.

¿Que no te hacemos caso?

Siempre te hemos escuchado, pero hay cosas que no pueden ser.

¡Pues esta vez sí! ¡Y si no os gusta lo siento mucho!

¿Cómo que lo siento? ¡Se acabó!

¿El qué? ¡Que no aguanto más!

¡Que esa chulería no te la consiento!

¡Mientras estés en esta casa tú no eres artista, joder!

¿Está claro? No, no está claro.

¿Eres sorda?¿Qué quiere decir mientras esté en esta casa?

Que mientras estés en mi casa haces lo que me dé la gana a mí.

¡Y no eres actriz! ¿No?

¡No!

Antonio, no te pongas así.

¿Me estás echando? ¡Piensa lo que te dé la gana!

Bueno, ya hablaremos con más calma.

Parece que no hay nada de qué hablar.

Si no le gusta que se vaya, que se vaya.

¿Pero por qué te tienes que poner así?

¿A qué vienen estos gritos? No pasa nada, madre.

Merche, el café. ¡Que se sale el café!

Lo de siempre, madre, lo de siempre.

Portazo.

Se ha ido. No te preocupes, que ya volverá.

¡Que ya volverá, Merche! ¡Antonio...!

Me tomo el café abajo. Adiós.

Madre del amor hermoso.

¿Cómo se te ocurre echarla, animal?

Yo no quería, Desi, pero la he echado.

Más te vale que se arrepienta, porque te vas a llevar un disgusto...

Porque ella es tu ojito derecho y has metido la pata, que eres un cabezón.

Se me cae la baba con ella. Desde que se fue a Londres...

¿Qué Londres ni qué niño muerto?

¿No ves que las cosas han cambiado?, que hay mucha más libertad.

Además, ya no es una niña, es una mujer y toma sus propias decisiones.

Como hiciste tú, ¿o ya no te acuerdas, cojones?

¿Con el teatro?¿Qué teatro? ¿Qué tendrá que ver el teatro?

La gente habla del teatro porque esperan la mínima ocasión...

..para despellejar a alguien.

Hoy te ha tocado a ti y otro día a otro.

Pero tú has metido la pata, y ya estás pidiéndola perdón,...

..o por lo menos arreglarte con ella.

No es tan fácil.

Macho, cómetelo.

Que no, que no como más estas porquerías.

Pues como no te lo comas no vas a adelgazar.

Si no hago más que comer verduras crudas y sigo igual.

Porque además de comer verdura tienes que hacer ejercicio.

¿Pero no decías que tenía que ir en bici?

Sí. Pero como no tenemos bici te vamos a poner a correr.

¿Correr? No.

¿Cómo que no? ¿Tú quieres saltar el potro?Bueno...

Pues venga. ¡Un, dos! Canta: ¡Quema calorías!...

¡Voy a adelgazar! ¡Voy a adelgazar! ¡Voy a adelgazar!...

¡Voy a saltar el potro!

¡Voy a saltar el potro! ¡Voy a saltar el potro!...

Nadie.

Nadie.

No hagas ruido. ¿Estás tonto?

Súbete a la báscula.

Yo no quiero pesarme.

¡Que te subas!

Que nos van a pillar.

Has engordado, ¿eh?

-Eso es que no sabes contar. -Será eso.

Ahora que lo dices... yo te veo más regordete.

Sí. Has comido más cosas, ¿eh? Qué va. Solo verdura cruda.

Sí, verdura cruda. Que te he visto con los dedos cruzados.

A ver qué tienes aquí.

¡Verdura cruda!

Es que no aguantaba más y era el cumpleaños de mi prima.

Confiscado.

Lo siento, pero creo que te vamos a tener que poner una inyección.

Menos mal que ha acabado pronto.

¿Pido tres cañas?

-Esto que suena es el mádison. -Sí.

-¿Por qué no me enseñáis los pasos? -Mira que eres pesado, obrerete.

-Toni. -Que no, que estoy hecho polvo.

Por favor, que este sábado quiero ir a la discoteca.

Bueno.

Ponte detrás de mí y haz lo que yo haga.

Pero si esto es muy fácil, Toni.

Estos son los pasos básicos. Luego tienes que improvisar.

Hostia.

Improvisar no. Con los pasos y punto.

No vas a hacer todo el rato lo mismo.

Tú me dirás.

Como no te enseñemos el vals.

Ay, tanto paso, tanto paso.

Soy un poco torpe.

¿Un poco?

A ver. Vais a ir saltando uno a uno por orden alfabético.

La nota vale para el examen. El que no salte suspende.

Luis, dile que deje de zampar.

Te la vas a cargar.

¿Qué está pasando aquí?

Menudo ejemplo le das a tus compañeros.

Vas a ser el primero en saltar.

El primero de todos en saltar.

Salta.

¿Cuántas veces tengo que decírtelo?

Don Onésimo, yo me apellido Alcántara, voy primero.

Pues te esperas.

Don Onésimo, me toca a mí.

¡He dicho que te esperes!

¡Alcántara, te he dicho que no saltaras!

Benito no es el único que no sabe saltar.

(Marcado por las humillaciones de su triste infancia,...)

(..Benito fue dando tumbos por la vida...)

(..hasta terminar de presentador de un programa nocturno de televisión-)

(..con menos kilos y una nueva identidad).

-Adiós, buenas tarde. -Adiós. Hasta la próxima.

Si no subo las escaleras 200 veces al día no las subo ninguna.

Nieves, que creo que he perdido 1 cm,...

..y eso que he montado poco en la "ciclostática", que si no...

En dos semanas estoy como la Twiggy.

Nieves, que no me contestas.

¡Nieves!

Nieves, Nieves. Nieves, por favor, despierta.

¡Mercedes, Mercedes, corre!

Pero bueno. ¿Qué ha pasado?

Se ha desmayado y no se despierta. Esto es de tanto ejercicio y dieta.

Merche, dime que no estoy muerta.

Tú no, pero yo casi me muero del susto.

Tienes que dejar tanta tontería y comer como Dios manda.

Si lo que ha pasado es que he tropezado y me he caído.

Pero ya estoy bien. ¿Seguro que estás bien?

Que sí, mujer.

Prométeme que te vas a dejar el adelgazamiento.

Lo prometo. Si estoy frita por comer unos churros con chocolate.

Te tienes que alimentar bien.

Descansa un ratito, que ya tienes mejor cara.No te preocupes.

Nieves, mira lo que me han dado. Para adelgazar sin pasar hambre.

¿Sin pasar hambre? Eso no me lo creo.

Que sí. A mi prima se lo recetó el médico.

-¿Bustaid? -Sí. Pierdes peso sin perder energía.

-¿Y puedo comer lo que quiera? -Lo que quieras.

Bueno, por probar.

Que no, Inés, que tu padre no te quiere echar de casa.

-Estaría nervioso...

-Que me lo ha dicho bien claro.

Además, que la que se va soy yo.

Piénsatelo bien. Sé que te parece que tus padres no te entienden...

Claro que no.

-A mí me pasaba lo mismo.

-¿Con tus padres?

Bueno, con... con mi padre. Con mi madre no, es muy creyente.

Pero mi padre... Ateo de toda la vida.

Ateo, gracias a Dios, decía siempre.

Ya sabes, era uno de esos republicanos convencidos,...

..que no había pisado una iglesia en su vida.

Cuando le dije que quería ir al seminario casi me mata.

¿En serio?

Se puso hecho una furia.

Empezó a decir barbaridades.

Que me fuera de casa, que no quería volver a verme.

Imagínate, un hijo cura. Era lo peor que le podía pasar.

Igual que a mi padre conmigo. Una hija actriz.

Si es que...

¿Y qué pasó?

Estuvo años sin hablarme. Años.

Yo volvía a casa de vacaciones y el hacía como si yo no existiera.

No me hablaba, ni siquiera me miraba.

¿Ni te miraba?

Siempre me acordaré el día que dije mi primera misa.

Yo no esperaba que viniera, pero ahí estaba él. Muy emocionado.

Después vino a abrazarme y me dijo que no estaba de acuerdo,...

..pero que había entendido que tenía que respetar mi voluntad.

Pues sí que era comprensivo tu padre.

Años más tarde me llamó mi madre... y me dijo que estaba agonizando.

Yo fui corriendo a casa, quería darle la extrema unción, pero...

Se negó.

Ateo hasta la muerte.

Qué testarudo, ¿no?

No. Testarudo no. Era un hombre de principios.

Sus principios no eran los míos, pero aprendimos a respetarnos.

Eugenio, que yo no quiero pasarme la vida sin hablar con mi padre.

Pero yo no puedo vivir así. No puedo vivir así.

Inés, mira, no soy quién para darte consejos.

Yo solo te cuento mi experiencia.

Pero si no me llego a reconciliar con mi padre, no me lo hubiera perdonado.

Intenta hablar con él.

Esto está bien, pero la carpintería metálica habría que apretarles.

Ya lo he visto, pero como dice usted que termina arreglándose.

Pero con este no.

Ah, bueno. Pues le llamo mañana mismo.

Y ahora me voy. Con esta lluvia no va a llegar ni el autobús.

Antoñito, no me falles esta noche.

No se preocupe. Ya lo he pensado. Es en su casa y nos conocemos todos.

Precisamente. Acuérdate que Altamira es un peso pesado.

A mí me lo va a contar.

Entonces a las 21:30. Sí.

Y dile a Merche que tampoco me falle. Tranquilo. Ya he hablado con ella.

¿Y?

Le he dicho que...

..que cerrara antes la tienda para que le dé tiempo a arreglarse.

Como tardan tanto. Así me gusta, con mano izquierda.

Te lo tengo dicho. Con las mujeres, suavidad y firmeza.

¿Cómo cree que he convencido a Merche?

Eso es.

Pues nada. Si no ordena otra cosa, me voy.

Que lo pase bien en la cena, don Antonio.Muchas gracias, Lola.

Hasta luego en su casa. Adiós, Antonio.

¿Se puede saber qué te pasa?

Que vais a cenar con tu mujer, ¿y yo qué?

No me hables así, que me recuerdas a mi mujer. Y tú eres otra cosa.

Otra cosa más importante. Si vamos a tener mucho tiempo de pasarlo bien.

-Pablo, no me hagas cosquillas. -Si te gusta.

¿Y Nieves? Ha ido a casa. Ahora vuelve.

Dile que cierre.

Y que llame a la madre de Feli para que la niña se pruebe el traje.

No te preocupes, que nosotras cerramos. Tú vete a descansar.

¿Has quedado con Inés? No. ¿Por qué?

No la he visto desde esta mañana. Estaría en clase de teatro.

¿Qué te pasa? Nada. ¿Por qué?

Porque estás muy nerviosa.

Es que quiero dejar todo ordenado para mañana.

Me parece muy bien.

Ahora te cuenta Pili. ¿Estás mejor?

Estoy estupenda. No te preocupes, que ya cerramos nosotras.

Adiós. Ten cuidado, que está diluviando.

Venga, subid ya.

¡Trae, que subo yo primero!

Ya sabes dónde está. Hala, pa' dentro.

¿Y esos quiénes son?

-Se van a llevar la bicicleta. -Pero...

Deja que se la lleven, que eso parece un potro de tortura.

Y me pregunto yo, ¿por qué estará tan rica la nata?

-¿Qué es eso? -Sorpresa.

Esto no sé cuánto engordará, pero si no lo compro reviento.

Además, las pastillas esas me dan tanta energía que no paro quieta.

A mí me pasa lo mismo. Es como si me hubiesen inyectado vitaminas.

Y como perdemos tantas calorías, pues así las reponemos.

(En 1969 las españolas buscaban métodos milagrosos para adelgazar).

(Y muchas acabaron siendo adictas a pastillas como las Bustaid,...)

(..que solo eran estimulantes artificiales).

Suena el mádison.

Esto del mádison es más aburrido...

-¿No querías pasos sencillos? -¿Y lo más hortera posible?

Pero si bailo esto ligo menos que el Conde de Montecristo.

¿Por qué no pones la yenka?

Lo que nos faltaba. Más ritmos del paleolítico.

-En mi pueblo lo bailan todos. -En tu pueblo, pero aquí no.

Mira, vienen los pasos y todo.

Aquí viene todo muy clarito. Esto quería yo, unos pasos. Ponlo.

No, por Dios.

Izquierda, izquierda. Derecha, derecha.

Adelante, atrás. Un, dos, tres.

(Antes de reírse de los bailes de los 60...)

(..no olviden que todas las generaciones...)

(..han tenido ocasión de hacer tonterías en su juventud).

(Desde la yenka al Aserejé, pasando por los pajaritos y la Macarena,...)

(..no hay generación que no haya hecho el ridículo...)

(..en sus años mozos y de sonrojarse en su madurez).

(En el Valle de los Caídos han tenido lugar, como todos los años,...)

(..las honras fúnebres, que se celebran el 20 de noviembre,...)

(..por José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange,...)

(..y de todos los caídos por Dios y por España).

(A las 12 de la mañana, acompañado por el príncipe don Juan Carlos,...)

(..llegó el Jefe del Estado,...)

(..que fue cumplimentado por el secretario general del Movimiento).

Abuela, ¿por qué Franco ha ido al Valle de los Caídos?

Es el homenaje a José Antonio.

¿Primo de Rivera? Sí, hijo, sí.

Presente. Le llamaban "el ausente".

El ausente. ¿Y lleva muchos años fuera?

Muchísimos.

A casa no ha venido desde esta mañana y a la tienda no ha ido.

¿Dónde está mi cinturón? Colgado en la percha.

¿No estás preocupado?

No estoy preocupado, porque la niña no se va a ir a ningún lado.

Mira que decirle que se fuera.

No volvamos con eso. No puedo echarme atrás.

Puedes decirle que fue un pronto.

¡No ha sido un pronto! Tengo que imponerme.

Menuda manera de imponerte. Vamos a dejarlo.

Verás la cara que pone don Pablo cuando vea que no vienes.

¿No se lo has dicho? No.

Prefiero decirle que te duele la cabeza a que me jodas los negocios.

Antonio, no volvamos a empezar con esa discusión.

Sí. No discutamos, que estoy muy cansado.

Muy cansado de discutir lo mismo.

Me voy a la cena.

Sí, vete, no llegues tarde.

¿Se encuentra bien, madre? Sí.

Es que se ha pasado la tarde pegada a la estufa y está sofocada.

Ponte bien el cuello de la chaqueta.

Me voy. No quiero hacer esperar al taxi.

Hasta luego. Adiós.

No sé por qué le ha dicho esa tontería de la estufa.

Si le parece le digo que lleva 3 días con fiebre.

¡Taxi!

¡Antonio!

¡Espere un momento!

¿Cómo te iba a dejar solo?

No te mojes mucho. Fíjate cómo cae.

Celia, alegra esa cara.

Luis, no me pidas alegrías.

Ya sé que los Alcántara te traen recuerdos desagradables, pero...

Cada vez que los veo me acuerdo de Marta.

Y los Alcántara, dentro de lo que cabe, son una pareja presentable.

Pero a los que no aguanto es a los otros.

-¿Los Ramírez Sañudo? -Sí.

Pues tendrás que hacerte a la idea, porque Pablo va a ser mi socio.

¿Pero cómo puedes asociarte con gente así?

Es que parece un vendedor de electrodomésticos.

Y la mujer parece una esteticien. No he visto algo tan cursi en mi vida.

-Me he cansado de explicártelo. -Sí, si ya lo sé.

El país está cambiando, tenemos que adaptarnos...

Exactamente. ¿Qué le vamos a hacer?

Procura no ser muy impertinente, ¿de acuerdo?

De acuerdo, pero parece mentira.

Tener que ponernos en manos de... de advenedizos.

¿Cuál es el misterio con mi madre? Algo está pasando.

Que tiene unas décimas. Ah, era eso.

Muchas gracias por acompañarme.

Merche, ya sé que no tienes ganas de ver a los Altamira. Yo tampoco.

Tenemos que pensar que esa gente es como nosotros.

¿Como nosotros? Sí.

Sufre con su familia. Tiene problemas con su hija, como nosotros

Con los criados, con el mayordomo, con el chofer, como nosotros.

Bueno, bueno...

Y don Pablo... No voy a hablar, que dices que soy de plomo derretido.

Hablando de don Pablo, me ha dado 25.000 pts.

¿Sí? Retiro lo dicho.

¿Como sueldo?

El caso es que me ha pagado porque trabajo.

Y si no es un sueldo, es parecido.

Alegra esa cara, que no quiero verte así.

Si es que no se me va la niña de la cabeza.Ni a mí.

Por mucho que lo intento no me la quito de la cabeza.

Está bien, Sagrario.

Los canapés de caviar bueno se los ofrece a los Altamira,...

..a los Alcántara no.

Los Alcántara no van a notar la diferencia, les es igual.

-Sí, señora. ¿Manda algo más? -No.

Pablo, qué nervios tengo. Los Altamira en nuestra casa.

No te preocupes. Tú mantén la boca cerrada y todo saldrá bien.

Qué grosero eres, cielo. No sé ni cómo te aguanto.

Porque me quieres, igual que yo a ti. Timbre.

¿Has visto? En cuanto has abierto la boca ya están ahí.

Señora, los Srs. de Altamira.

Hola, Celia, ¿cómo estás?

Bienvenidos a mi casa. Celia.

Los abrigos, los abrigos.

¿Un vinito? ¿O queréis champán francés?

-Está bien. -No, un vinito.

-Vino, ¿y tú champán? -Sí.

-Te encuentro guapísima. -Gracias.

Me encanta este verde.

Sagrario, traiga el champán de la nevera.

-Sí, señor. -¡El francés!

Purificación, si no le baja la fiebre llamo al médico.

Aquí no se llama a nadie.

No se ponga farruca que aviso a su hijo.

¿Avisar a Antonio? ¿Para estropearles la noche?

Como si no nos apañáramos solas. Para usted la perra gorda.

No sé cómo me cuida tanto, con lo mal que nos llevamos.

Eso mismo pienso yo.

Yo creo que piensa que me voy a morir.

Pues no tiene usted que dar guerra todavía.

¿Sabe desde cuándo no la puedo ver?

Desde la vez que me tiró la ropa al río y perdí una sábana.

¿Se acuerda todavía de eso?

Si yo no la tiré. Tropecé con el cesto y la ropa se fue sola.

La de años que hace de eso.

Ya no eres ni tu sombra.

Pero qué guapa eras, condenada.

Bueno.

Si es verdad lo que dicen... Quien tuvo, retuvo.

Usted tampoco estaba mal.

¿Se acuerda de aquel guardia civil viudo que la pretendía?

Menudo elemento. Cojo y bizco, no le faltaba nada.

Detrás de los cristales llueve y llueve.

Sobre los chopos medio deshojados.

Sobre los pardos tejados.

Sobre los campos llueve.

Te podría contar...

..que está quemándose mi último leño en el hogar,...

..que soy muy pobre hoy.

Que por una sonrisa doy todo lo que soy.

Porque estoy solo y tengo miedo.

Si tú fueras capaz de ver los ojos tristes de una lámpara y hablar.

Con esa porcelana que descubrí ayer...

Señora. Los Srs. Alcántara.

Antonio.

Ya era hora.Perdona, Pablo, no encontrábamos un taxi.

Mercedes, tan guapa como siempre.

Susana, ¿cómo está? Hola.

Celia, ¿qué tal? Luis, encantado de verte.

No lo hacíamos desde el bautizo. Es cierto.

¿Qué tal,...?

-Mercedes, ¿qué queréis tomar? -Mercedes. Soy un despistado.

Champán.

-¿Y tú, Antonio? -Lo mismo que tú, Pablo.

Bueno, Antonio. Perdona, pero aún no te había felicitado.

¿Felicitado?

Sí, por tu nombramiento. Muchas gracias, Luis.

Es notable cómo evoluciona este país, Pablo.

Inmejorable. El boom económico, la coyuntura.

Yo me refería a las oportunidades que tenemos todos los españoles.

Constantemente encuentro gente que no era nadie y ocupa puestos importantes

En mi caso ha sido porque don Pablo,...

..porque Pablo ha sido muy amable y me ha dado muchas oportunidades.

Perdona, Antonio, no me refería a ti.

Me refiero a esa gente que, tenía un pequeño negocio, y de pronto...

Verás, Luis, en una economía tan agresiva y moderna,...

..cuenta más el talento que la clase.

Cierto. Lamentable, pero cierto.

Mercedes, tu champán francés.

Gracias.

Mercedes, ya tienes tu negocio, ¿no? Sí, una tienda de modas.

Boutique, Mercedes, se llama boutique.

Pues eso, una boutique.

Boutique de barrio, claro. Está en un sitio que se llama San Genaro.

Ya sabes, el extrarradio.

Pero me han dicho que tienes unos modelitos muy monos.

Sí, claro. Seguro que son monísimos.

Señora, ¿de qué lado es?, que ya no me acuerdo.

Ahora no, sagrario.

¿Queréis? Es de caviar.

No, gracias. A mí el caviar no me gusta.

Ofréceles para allá.

El servicio doméstico. Este sí es un problema.

Claro, que tú no lo tendrás.

Claro que sí. Se me han ido dos criadas de toda la vida este año.

¿Y tú el ser...?Yo no tengo problemas con el servicio.

Claro, que no, tú no...

¿Me disculpáis un momento?

Sagrario, acompaña a la señora a la toilette.

¿Adónde?

Al... Al servicio.

Ah, al water. Venga conmigo.

Llueve.

Detrás de los cristales llueve y llueve.

Sobre los chopos medio deshojados.

¡Aquí está la langosta!

A las señoras primero.

Seguro que están acostumbrados a comer langosta todos los días.

¿Todos los días?

Susy, cariño.

A nosotros nunca nos ha gustado mucho el marisco.

Mercedes, a ti te gusta la langosta, ¿verdad?

Eh... Sí, seguro que va a disfrutar mucho, ¿verdad, Merche?

Sí, seguro que está buenísima.

Luis, pásame la ensalada, por favor.

Si no les importa voy a llamar un momento por teléfono.

Ahí tiene el teléfono.

Teléfono.

Dígame.

(Madre). Hija, ¿eres tú?

Sí, soy yo. ¿Sabes algo de Inés?

(No).

No habrá terminado la función.

Claro que habrá terminado, si es tardísimo. ¿No ha llamado?

No, aquí yo. Yo no me he movido.

¿Cómo está Purificación? (Está dormida).

Ya le ha bajado la fiebre.

Tengo que colgar. Si sabes algo de Inés...

Nada, nada. Adiós.

Carlitos, hijo, vamos a dormir. Vamos a la cama.

Timbre.

¡Inés! ¿Qué haces aquí?

¿Puedo pasar?

Sí, sí. Pasa. Me iba a ir a la cama.

Te he llamado, pero comunicabas.

Hablaba con Berta, del montaje... ¿Qué te pasa, Inés?

-¿Puedo quedarme aquí esta noche? -¿Pero qué ocurre?

Que me he ido de casa.

Estás empapada, Inés.

Diego, tengo muchas cosas que decirte.

Calla, ahora me lo cuentas.

¿Dónde has estado?

Llamándote.

Pasa, pasa al baño.

Ahora te traigo ropa.

¿No sé por qué nos sacrificamos tanto por los hijos?

¿Qué vamos a hacer?, sacrificarnos. No hay otra.

¿Para qué? Se lo damos todo y ellos no nos dan más que disgustos.

Di que sí. Por una vez en su vida tiene toda la razón.

Cielo.

Es verdad. Nuestro hijo José Antonio, siendo hijo mío, me ha salido rojo.

-Hoy en día eso es muy frecuente. -Hasta en las mejores familias.

Pero le hemos mandado a Alemania para que no se meta en líos...

Que nos cuesta un ojo de la cara. Alemania es...

¿Te importa que lo acabe de contar yo?

Le hemos mandado a Alemania y se ha liado con una negra.

Qué barbaridad.

Se lo dije a Antonio.

No es negra, es mulatita. Una mulatita como el carbón.

-Luis, ¿te imaginas que Marta...? -¡Por el amor de Dios!

Como está en América y hay tanto negro...

Lo que os faltaba. Después del disgusto con el hijo de Antonio...

¡Susana, por favor!

Si no os importa, de ese tema preferimos no hablar.

No, no. Claro que no.

Mercedes, me han contado que vuestra hija os está dando problemas, ¿no?

Nosotros, si no os importa, también preferimos no hablar de ese tema.

¿Más langosta, Mercedes?

¿Estás mejor?

Ven. Siéntate y entra en calor.

Inés, yo creo que es una locura que te vayas así de casa.

¿Por qué, Diego? Desde que vine de Londres mis padres no entienden nada.

Y lo de hoy ha sido demasiado.

Ya, pero creo que tienes que hablar con ellos, convencerlos.

Es que no puedo hablar con ellos sin discutir.

Yo... respeto tu decisión.

Puedes quedarte aquí el tiempo que sea necesario.

Pero... Tendrías que llamarles, estarán preocupados.

No, hoy no. No sé qué decirles.

Prométeme que les llamarás mañana.

Me tratas como una niña, ¿eh?

Me pongo en la piel de ellos.

Pues ponte también en mi piel, ¿no?

¿Cómo no me voy a poner en tu piel, Inés? Si a mí me pasó lo mismo.

Le dije: Mi padre decía que esto es un negocio,...

..porque la gente siempre necesitará un techo.¿Y qué contestó Larreta?

Como nunca se sabe si va o viene, pero me dijo que...

(Canta Pablo y Antonio): Construcciones Nueva York.

Hoy por hoy es lo mejor. Si quiere un piso mejor, hable con el vendedor.

¿Qué os parece?

-Pues... llamativo. -Sí, muy llamativo.

Vamos a brindar y a celebrar el nacimiento...

..de Construcciones Nueva York. Ese pastelero es un artista.

¡Celia, por favor, sopla las velas!

No, yo no apago eso...

¿Cómo no vas a apagarlo? Luis, ayúdale.

¡Muy bien!

Y ahora a partir la tarta.

El primer trozo para Mercedes, que me han dicho que eres muy golosa.

El segundo trozo, para Celia.

Hay que ver qué cosas pasan en esta casa.

Toma, Celia, cariño.

En cuanto termine la tarta nos vamos.Es muy temprano.

Ya no puedo más.

Luis.

Poquito, poquito.

A mí también poquito, Pablo.

Antoñito, por favor. Mi socio preferido. Toma, todo Nueva York.

Diego.

Ya está la leche.

Ahora verás como te sientes muy bien.

¿Puedo hacerte una pregunta?

Claro.

¿No te habrás ido por mí?

Sabes que no.

Te lo he explicado.

Pero sería capaz de hacer muchas cosas por ti.

Es que estaba deseando que estuviéramos solos.

No aguantaba más.

¿Qué pasa?

No, no pasa nada.

Es que tienes que descansar. Y pensar bien lo que vas a hacer.

Señores, este es el gran momento.

Celia.

Construcciones Nueva York acaba de nacer.

Luis, es un placer que estéis en mi casa. ¿Verdad, cariño?

Sí, cielo.

Tu champán, mi vida.

Fíjate, Pablo, que el nombre no me gustaba, pero ahora me convence.

Ni el nombre ni el champán, Antoñito. Gracias.

Merche, tu champán francés. Hay más. Quedan 5 botellas.

Antonio, vámonos, por favor. Espera un momento, mujer.

Es que no puedo más. Que te esperes un momento.

Ha sido una velada encantadora, pero nos tenemos que ir.

¿Qué pasa, Antonio? Nada. Mi madre, que está enferma.

-Por lo menos quedaos para brindar. -Claro.

Sí, a brindar sí.

Quiero hacer un brindis muy formal por la constructora Nueva York.

Por Construcciones Nueva York.

¿Por qué me miras así?

Me recuerda a la primera vez que me fui de casa.

Y te veo tan joven y tan enfadada con tus padres que me hace sentir viejo.

No digas eso.

En esta casa hace mucho frío.

Hala. A dormir.

¡Taxi!

¡Oiga!

Ha quitado la luz. Será desgraciado.

A saber dónde encontramos uno con la que está cayendo.

Lo siento, de verdad. Si es que no es así, Merche.

Primero me la lías para no ir y luego me sacas de la cena zumbando.

Perdóname, Antonio, pero no podía más.

Pues aguantas un poco. Has estado toda la noche callada...

..y solo abres la boca para decir que nos vamos.

Me has dejado como un pelele. No te enfades.

Además, me habías dicho que después de la tarta nos íbamos.

No me enfado, te digo las cosas como son.

Parece que no tienes sangre en las venas.

Tu madre está mala y la niña no sabemos dónde está...

..y tú te enfadas porque no terminamos la sidra.

No te mojes. No era sidra, era champán del bueno.

Lo que quieras. Pero entiende que yo tenía la cabeza en otra parte.

Ya lo sé. En la niña. La niña nos va a desgraciar la vida.

La niña y el Diego Barrios. Debería existir una ley, no hay derecho.

Con lo mayor que es y casado. Pues existe una ley.

Pero no podemos hacer nada, que es mayor de edad, tiene 21 años.

Pero hasta los 25 años no se puede ir de casa sin permiso paterno.

Si está en nuestra casa tendrá que hacer lo que nos dé la gana.

Que no me caliente, porque voy al teatro con la policía.

Y a Diego Barrios lo empapelo.

Qué vas a empapelar, no sea peor.

Vamos a Mayor a ver si hay un taxi.

Ahí hay uno. ¡Taxi!

¿Estás bien?

Sí.

Buenas noches.

Buenas noches.

¡Madre! ¡Ay! Qué susto me has dado.

¿Ha venido Inés? No. Pero suele venir a estas horas.

¿Cómo está mi madre?Mejor. Ya se le ha pasado la fiebre y está dormida.

Voy a darle una vuelta y me acuesto, porque estoy molida. Buenas noches.

Buenas noches. Buenas noches, madre.

Yo no me quedo tranquila.

¿Qué haces, Merche?Voy a llamar a Eugenio o a Pili a ver si saben algo

No molestes a la gente tan tarde.

¿No has oído a tu madre? Que siempre llega tarde por el teatro.

¿Y si no viene?

Cago en la leche.

A ver si va a estar con Diego Barrios.

No digas eso, ¿eh?

A ver. Dijo que le quiere, joder.

Que le importa un bledo que esté casado.

No digas eso ni en broma.

Pues a esperar toda la noche. De imaginaria.

A ver quién duerme.

Esperaste en el sillón y luego en el balcón...

..a la pequeña.

Y de punta a punta de la ciudad...

..preguntaste a los vecinos...

..y saliste a los caminos.

Quién sabe dónde andará.

Y hoy te preguntas por qué un día se fue...

..tu pequeña.

Si le diste toda tu juventud,...

..un buen colegio de pago,...

..el mejor de los bocados...

..y tu amor.

Amor sobre las rodillas.

Caballito trotador.

¿Y qué va a ser de ti lejos de casa?

Nena, ¿qué va a ser de ti?

¿Qué va a ser de ti lejos de casa?

Nena, ¿qué va a ser de ti?

¿Qué va a ser de ti lejos de casa?

Nena, ¿qué va a ser de ti?

¿Qué va a ser de ti lejos de casa?

Nena, ¿qué va a ser de ti?

¿Qué va a ser de ti lejos de casa?

Nena, ¿qué va a ser de ti?

Subtitulación realizada por Fco. Javier González.

Cuéntame cómo pasó - T2 - Días de lluvia - Capítulo 44

05 dic 2002

Inés decide dejar su trabajo en Meyni para dedicarse plenamente al teatro, lo que agota la paciencia de sus padres. Antonio tiene con ella una fortísima discusión que acarreará graves consecuencias. Mercedes, muy afectada, hace de tripas corazón y se pasa el día trabajando para terminar un encargo de muchos vestidos. Por si fuera poco, en la tienda no recibe mucha ayuda puesto que Pili y Nieves no piensan en otra cosa más que en adelgazar. Y es que con los sesenta llegó a España la moda de la delgadez, algo incomprensible para la generación de Herminia y Pura, que había conocido de primera mano el hambre de la posguerra.

Fuera del hogar, a Antonio parece irle muy bien. Don Pablo por fin le da un adelanto, y además le invita a una cena en su casa para celebrar la puesta en marcha de Construcciones Nueva York. Al banquete asistirá una pareja de excepción: los Altamira.

Toni ya está acabando su período de instrucción, en el que ha hecho buenos amigos. Para guasa de Álvaro, Mario le pide que le enseñe a bailar. Y es que su poca maña en estas lides no le ayuda mucho a ligar cuando sale de permiso.

Carlitos se contagia de la moda del adelgazamiento que practican los mayores. Junto con Luis y Josete intenta ayudar a Benito, un amigo gordo, a ponerse en forma para que consiga saltar el plinto en clase de gimnasia.

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