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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

Cuéntame...

..tú que has vivido...

..el despertar de un tiempo que nos cambió.

Volverás...

..a ser un niño,...

..al recordar las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado en tu largo caminar...

..cuéntame cómo te ha ido si has conocido la felicidad.

Cuéntame, cómo te ha ido si has conocido la felicidad.

Sentirás...

..el dulce abrazo...

..de aquellos padres que dieron todo por ti.

El sabor...

..del primer beso,...

..todos los sueños que tú querías cumplir.

Se escuchan aplausos y vítores.

Hija, despierta que es tarde.

¿Qué te pasa?

Nada. He tenido una pesadilla.

¿Una pesadilla?

Sí. Es que soñaba que terminaba la función y las butacas me aplaudían.

Qué manía con el teatro. Hasta tienes pesadillas.

Sólo es una función en la parroquia.

Es que estoy nerviosa con el estreno.

Si yo tengo unas ganas de que se estrene y se acabe tanta tontería.

Mamá, para mí no es una tontería.

Ya lo sé que te gusta mucho y que lo estás pasando muy bien...

Pero ya está bien. Con tanto teatro estás abandonando la tienda.

Y lo primero es el trabajo.

No te preocupes, en cuanto termine no vuelvo a faltar.Eso espero.

Ahí tienes el vestido.

¡Pero si está precioso!

Y tan precioso, como que he estado hasta las tantas.

Solo me falta meterte el jaretón.

Gracias, mamá. Es muy importante para mí.

Pruébatelo.

¡Merche!

¡Merche, ven un momento!

¿Qué le pasa a tu padre? No sé.

Hoy se ha levantado con el pie izquierdo.

¿Qué te pasa?Estoy haciendo números y con el bautizo no llegamos.

¿No te daba un adelanto don Pablo?

10.000 pts, pero entre el salón, la iglesia y todo nos pasamos mucho.

O sea, habéis tirado la casa por la ventana.Madre, no empecemos.

¿Cuándo vas a empezar a vender pisos?

Que ya no vendo pisos.

Que no hemos construido, que estamos reuniendo dinero para la empresa.

¡No te fijes en lo mío y mira los números de la tienda,...

..que tienen poco color también!

Mira este. Que aún estoy pagando la reforma y el género.

¡Pues eso, que tampoco es para echar cohetes!Cómo está el patio.

Que te ponga un sueldo, basta de trabajar de balde.

¿Cuántas veces he de decir que no me lo tiene que poner?

Mira cómo te pones.

En esta casa no me hace caso ni el tato.

Abuela, estos bizcochos están secos.

¡Lo que me faltaba por oír del señorito! ¡Trae pa' ca!

¿Esto está seco? Pues a la escuela sin bizcocho.

¡Jopé, papá! ¡Que te largues!

La niña llora.

Teresita. Ya se ha despertado.

¿No tendrá hambre?

¿Cómo va a tener hambre?

Son los gritos de este.

¡Has despertado a la niña!

(¡La niña! Esos días en mi casa sólo se hablaba de la niña).

(Todos pendientes de la niña y yo como si no existiera).

(En una semana, había pasado de rey de la casa a vasallo oprimido).

(No hay destino más cruel que el del benjamín destronado).

¿De qué son vuestros bocadillos? El mío de mortadela.

El mío de chorizo. ¿Y el tuyo?

Se les ha olvidado hacérmelo. Y además me he quedado sin desayuno.

-Pues yo no te pienso dar del mío. -Ni yo.

Bueno, te doy, pero si me das tres canicas. De las grandes.

¿De las grandes? De las grandes.

Si no, no hay bocadillo.

Está bien. Solo dos.

No, tres. Tres, Carlos.

Esta está rota. Medio, ¿eh?

Está medio rota, medio bocadillo.

En tu casa te matan de hambre, ¿eh?

¿En tu casa tienes comida?

Sí, pero están siempre con la mocosa esa.

¿Con tu hermana? ¡Que no es mi hermana!

Entonces, Mercedes, habéis gastado el oro y el moro en el bautizo, ¿no?

Es que a Antonio le convenía.

Claro, como que la madrina era su madre.

No me vengas otra vez con el bautizo.

Bueno, yo no digo nada, hija.

Y no te entretengas, que bastante tiempo hemos perdido...

..con los vestidos de la obra.

Oye, dale bien el biberón, que la niña no tiene la culpa.

Se escucha a Nieves y a Pili discutir por la obra.

¿Qué les pasa ahora?

Anda, dame la niña y ve a ver qué pasa.

Están locas con eso del teatro.

Hay que ver lo que trastorna ser cómico.

Ahora mismo vuelvo.

¡Es que no tienes vergüenza, Nieves!

¿Se puede saber qué pasa? ¡La preciosura, que dice que la tapo!

Diego dice que no hay que ponerse delante de otros actores,...

..y está delante mío, ¡como un espantapájaros!

¡Cuidadito con lo que dices!

Perdónelas. Es que están haciendo una función de teatro.

¡Que de espantapájaros, nada! ¿Queréis callaros?

¿Qué tal le queda la falda? No es mi talla. No me deja respirar.

Ya le he dicho que es una falda-tubo, el último grito.

Le queda estupenda. No sé de qué se queja.

Dime, guapa, ¿quién es la protagonista? Servidora, ¿no?

Pues el servicio irá detrás.

¡Y dale con el servicio!

Pues yo qué quiere que le diga, me sigue apretando.

Le voy a dar otra talla, verá qué bien le sienta.

Pruébese esta.

¿Os habéis vuelto locas o qué? ¡Os peleáis delante de una clienta!

Tienes razón, Merche. Es que estamos nerviosas con la función.

Claro, son los nervios.

Los nervios me entran a mí de ver que nos quedamos sin clientas.

¿Dónde se ha metido Inés? Estará hablando con Diego.

Como es la actriz favorita. ¿Cómo que actriz favorita?

Llevaba usted razón. Esta sí que es mi talla.

Claro. Y ahora le buscan una blusa a juego.

Ah, sí. Tengo preciosidades.

¿Y esta qué le parece? Mucho más moderna.

Que no, Antoñito, no pienso darte un sueldo.

Fíjate lo que te digo, te estoy haciendo un favor.

Pues no veo el favor.Porque no sabes qué es ser un hombre de negocios.

¿Aún no lo sé?No. Sigues con la mentalidad de funcionario.

Te importa la seguridad, las pagas, el sueldo a fin de mes...

Si Rockefeller hubiera pedido un sueldo no habría llegado donde llegó.

¿Quién?

Rockefeller. Un americano con mucha vista. Solo buscaba oportunidades.

Yo también busco oportunidades, pero no le veo color.

Ya lo verás. ¡Oportunidades, Antonio! El sueldo fijo es para los mediocres.

-Hablando de sueldo fijo...

-¡Ya hablaremos luego!

Y haz el favor, esto no es un cabaret.

Voy a darte tu primera oportunidad.

¿Ah, sí?

Esta tarde viene un proveedor.

Quiere que le contratemos los sanitarios de las nuevas viviendas.

Imagínate la de lavabos, bañeras, tazas de water...

..que van a hacer falta para esos pisos. Y bidés, aquí no falta de nada

¿Y qué le tengo que decir al distribuidor?

Negociar con él. Ajustar los márgenes, Antonio.

Regatear. No se preocupe, que los de los pueblos regateamos muy bien.

Yo le digo: ¡Oiga, que no subo de 500.000!

Y si está de acuerdo, me da la mano.

No es eso, Antonio.

En el mundo empresarial no se regatea, se negocia.

Y si negociamos, ¿dónde está la oportunidad, don Pablo?

Esta tarde lo verás, Antoñito. Esta tarde...

El único que no parecía cura eras tú, y eso no está bien.

¿Por qué dices eso?

Hola.

¿Qué te pasa?

Son los nervios, ¿no?

¿Los nervios? Ah, claro, los nervios.

Para nervios, la primera vez que dije misa.

Cuando llegó el sermón no me acordaba de nada.

Me subí al púlpito y no me salía ni una palabra, ni el: Queridos hermanos

Los nervios...

Los nervios son normales, Inés.

Yo, la primera vez que me subí a un escenario, estaba temblando.

Así estoy, que no me puedo ni mover.

¿No te puedes mover? Bueno, es normal.

Yo creo que lo importante de los nervios es controlarlos.

Por ejemplo yo estoy en el altar...

La clave es la respiración.

¿Cómo la respiración?

En el teatro hay que respirar de otro modo, más profundo.

Presionando el diafragma y tomando el aire desde el estómago.

Fíjate.

¿Lo notas?

-A ver. -¿Notas cómo entra?

Sí. Se hincha aquí, ¿no?

Prueba tú.

No, por el pecho no. Desde el estómago.

Inspirar, por la nariz.

Y exhalar por la boca.

Diego.

Diego...

-¡Diego! -¿Sí?

-¿Que si yo lo hago bien? -Sí, Eugenio, muy bien.

A ver.

Sí. Muy bien.

-Pues ya estoy más relajado. -Yo también.

¡Izquierda!

¡Ar!

¡Presentennn!

¡Armas!

¡Que suene la culata!

¡Descansennn!

¡Armas!

¡Presentennn!

¡Armas!

¡Descansennn!

¡Armas!

¿De cachondeo? ¿Tú vas por libre o qué?

A ver, otra vez.

¡Para la derecha!

¡Presenten!

¡Armas!

¡Descansen!

¡Armas!

¿Tú eres ciego o te estás quedando conmigo?

¿Dónde tienen el cetme los demás?

¡A la derecha!

Última vez.

¡Presenten!

¡Armas!

¡Descansen!

¡Armas!

¿Tú eres subnormal? ¡A la derecha!

¡Te voy a meter un puro que te vas a enterar, desgraciado!

¿Pero no ve que es zurdo?

¿Y a ti quién coño te ha dado vela en este entierro?

Claro, no me extraña, tú eres de los que cojean por la izquierda.

¿No te has enterado que no se habla en formación? ¿Te has enterado?

-Sí, mi sargento.

-¡Más alto, que no te oigo!

¡Sí, mi sargento!

-¡Más alto!

-¡Sí, mi sargento!

Pues de retén el fin de semana, para que no se te olvide nunca.

¡Atención!

¡Presenten!

¡Armas!

Hola, Pura.

Le traigo a la niña, a ver si la puede cuidar mientras hace la comida

Es que en la tienda tenemos mucho trabajo.

La tienda, siempre la tienda.

Le voy a dejar la leche y el biberón...

¡Tengo las notas! ¡He aprobado mates!

Luego me lo cuentas, tengo que trabajar.

¡Joé, que tengo hambre!La abuela Pura te está haciendo algo rico.

Si necesita algo me llama. Que sí, mujer.

¿Qué es eso?

Una cosa bien rica. Son manitas de cerdo.

¡Qué asco!

Con alubias.

Si tienen pezuñas y pelos.

Con las porquerías que comes. Esto es lo mejor del cochino.

La niña llora.

Abuela, me voy a ir en la legión extranjera.

No, mejor al desierto del Sahara.

O si no, me voy a vivir con cortadores de cabezas del Amazonas.

Hay que cambiarte. Ay, qué cosa más rica.

¿Decías algo, hijo? No, nada, abuela.

(Nada, no había manera).

(Ya podía sacar buenas notas y desgañitarme,...)

(..que nadie me hacía ni caso).

(Había llegado el momento de tomar medidas drásticas).

¡Alto!

¡Ar!

¡Descansennn!

¡Armas!

¡Izquierdaaaa!

¡Ar!

¡Quiero ver aquí a todo el mundo en 5 minutos en formación!

¡Rompan filassss!

¡Ar!

No aprenderás. Aquí hay que callarse. ¿No te lo dijo tu padre?

Claro que me lo dijo, pero hay que ser zoquete para ver que es zurdo.

Así son los chusqueros. ¿Por qué crees que le llaman Atila?

Macho... que... gracias.

Para lo que ha servido.

Ya, pero...

¡Eh, listillo!

¡A la orden de usted, mi sargento!

¡Ven pa' aca! ¡Te voy a dar más instrucción pa' que te enteres...

..de lo que es la disciplina militar!

¡Firmes!

¡Ar!

Lo que le faltaba. Primero los panfletos y ahora esto.

En la lista negra estamos los dos, ¿eh?

Te meto la sisa y te hago la pinza. Muchas gracias, Merche.

Deja que te ayude. Qué collar más bonito.

¿Son perlas de verdad? ¿Cómo van a ser de verdad?

Pues tienen un brillo...

Son de Majórica. Baratas tampoco son. Son vistosas, ¿verdad?

Ya lo creo.

Me las ha regalado mi marido. Qué marido más generoso.

Las hay con suerte.

Con lo que le cuido ya me puede hacer algún regalito.

A ver.Bueno, me voy que no he hecho la comida. El martes vuelvo, ¿eh?

Adiós, Antonio. Adiós.

¿Qué?

Toma. No son Majórica, pero...

Ni que fuera nuestro aniversario.

Es un detalle.

Pues muchas gracias.

Toma, madre.

Bueno, me voy a casa que ya es la hora de comer.

Hasta luego. Adiós, Herminia.

¿Qué pasa con esa cara? Quita.

¿No estabas tan enfadado esta mañana con eso del dinero?

¿Qué pasa? ¿Has hablado con don Pablo?

Sí.

Y te ha puesto un sueldo.

No, Merche.

Antonio...

Lo que don Pablo me está ofreciendo son oportunidades, Merche.

¿Qué oportunidades te va a ofrecer? A ver, que me entere yo.

Ajustar los márgenes de los presupuestos.

¿Los márgenes de qué? Es que no lo entenderías.

¿Como que no lo entendería? ¡No!

Por si no lo sabes, yo tengo un negocio.

Pero yo hablo de la gran empresa, no de una tienda pequeña, coño.

Eso es otro mundo.

¿Otro mundo? Ya, el mundo de don Pablo.

¡Claro!

Ay, Antonio.

Hay que joderse. Avísame cuando subas a comer a casa.

La familia es un "hasco".

¿Asco con "h", Alcántara?

La familia no sirve para nada. Los padres no cuidan a los hijos.

Van a lo "sullo".

¿Suyo con "ll"?

Cuando se cansan de un hijo buscan a otro y ya está.

Los padres de aquí son como los caníbales,...

..y eso que los caníbales se comen a sus hijos.

¡Vamos a ver, Alcántara! ¿Cómo se te ocurre escribir estas barbaridades?

Lo de los caníbales lo saqué de Sandokán

¡Me da igual lo que diga el Sandokán ese!

Os pido una redacción sobre la familia, ¿y tú me sales con esto?

La familia es sagrada, Alcántara.

¡Es el pilar de nuestra sociedad cristiana! ¿Te enteras?

¿Por qué no podemos elegir la familia que queramos?

¿Qué dices, desgraciado?

Yo quiero cambiar de padres.

-¡Yo quiero que mi padre sea Onassis! -¡Y yo que mi madre sea Marisol!

¡Yo me pido a Sonia Bruno!

¡Silencio!

Ven aquí, hereje. Ven, que te vas a enterar.

Al rincón. Vas a rezar 10 Ave Marías con los brazos en cruz.¿Diez?

¡20 Ave Marías!

¡A ver si la Virgen te ilumina!

(Por mucho que me hiciera rezar yo no iba a cambiar de opinión).

(Mi situación era intolerable).

(Necesitaba una familia que me cuidara como se merece un benjamín).

¿Pero cómo quiere usted que se los rebaje?

¡Mire qué calidad! ¡Porcelana pura!

¿No quería pisos de lujo?

Sí, queremos hacer pisos de lujo.

Pero la promoción es muy grande y tenemos muchos baños que construir.

Por eso le estoy diciendo que...

Por muchos que sean, fabricar cada uno cuesta un dinero...

..y si me como el margen, ya me dirá usted.

Eso ya lo había pensado yo. ¿Cómo dice?

Nada. Que si no puede rebajar los sanitarios...

Vamos a hacer una cosa.

Déjeme el presupuesto que yo me lo estudio con calma, y ya veremos.

¿Qué le parece?

Hay otras formas de arreglar esto.

Como no me rebaja usted los sanitarios... no veo otra forma.

Mire. Yo estas cosas siempre las he hablado con don Pablo,...

..pero si es usted quien está al cargo.

Un placer, don Antonio.

Ahí le dejo el presupuesto.

Bajar no podemos, pero creo que usted y yo nos vamos a entender.

Joder qué difícil.

Gracias, Lola.

¿Necesita algo?

No, Lola, muchas gracias.

¿De verdad vas a cambiar de familia?

Claro, en mi casa ya no me hacen caso.

¿Y dónde vas a ir?

No sé. A otra casa que quieran adoptarme.

¿Por qué no me adoptan tus padres? Porque ya me tienen a mí.

¿Y en tu casa?

Es que mi casa ya está llena.

Si sólo estáis tu madre, tu abuelo y tú.

Mi madre dice que mi abuelo y yo damos más guerra que una familia.

Da igual. Ya me hará más caso Marisol.

¡Marisol me la he pedido yo antes!

¡Ya, pero tú tienes madre!

Sí, pero no padre y hermanito.

Que...rida... Ma-ri-sol.

Soy un huérfano abandonado.

¿Qué más le digo?

Dile que eres víctima del infortunio.

¿Y eso qué es?No sé. Lo he oído en un serial que escucha mi madre.

Soy... una víctima... del in-for-tu-nio.

¿Y no te dijo nada más?

Eso. Y luego, en la carpeta con los presupuestos me encontré el sobre.

¿Cuánto había?

20.000 duros, Desi.

Madre mía. Guarda eso. Pero ese dinero te pone en casa.

En casa del verdugo. ¿Por qué tienes este "canguele"?

Porque me dan dinero por no hacer nada y no lo entiendo.

Vamos a ver, vamos a ver, Antoñito.

¿De dónde crees que sacan pasta los ejecutivos?, ¿de su sueldo?

¡No, de las comisiones, coño!

¿Ah, sí? ¡Pues claro!

Tú compras 500 sanitarios, pues el que te los vende te da la comisión.

Pues eso te digo, que me soborna para que se lo compre a él.

Mira que eres cabezón, que eso es el negocio.

Esa es la forma de ganar dinero todo el mundo.

Gana el que los fabrica, el que los vende y tú.

Pues eso, que gano dinero yo.

Yo se lo devuelvo al proveedor. ¿Y si se entera don Pablo?

Don Pablo está al cabo de la calle.

¿No dijo que te iba a dar una oportunidad?

¡Pues ahí tienes! ¡Y de 100.000 pts!

No me vendrían nada mal.

No has visto ese dinero en tu vida. Tienes hasta para el coche.

Anda que no llevo tiempo detrás de un coche.Pues ahora es el momento.

Que esto no es así. ¿Con qué cara se lo digo a Merche?

¡Ni se te ocurra decirle nada! Esto es un negocio serio, de hombres.

¿Qué? ¿Haciendo una quiniela a mis espaldas?

Qué va, hablando de mujeres.

De mujeres. Pero no pensáis consumir nada, ¿no?

Yo es que no quiero nada, Tino.

A mí un oporto, que quiero entrar en situación con mi personaje.

Pues no hay oporto, pero te traigo una copita de Garbey.

Ya sabes, a las mujeres nada, que no saben de negocios.

La mía sí, que tiene uno..

Ninguna. Coges a tu mujer, la haces un regalo,...

..la invitas a cenar y se acabaron las preguntas.

¿A Merche?

A ver, ¿quién es mi director gerente?

Yo.

¿Y quién es el que manda?

Yo.

Pues entonces, Antoñito.

Hola, Carlitos.

Aún no ha llegado el "Hazañas Bélicas" de esta semana.

Si los tebeos me dan igual.

¿Te dan igual? ¿Qué te ha pasado?

Que me he quedado huérfano.

¿Huérfano? ¿Cómo que te has quedado huérfano?

Bueno, yo no. Un amigo mío.

Ah, bueno.

Oye, ¿tú tienes hijos?

No, yo no, gracias a Dios. Como no me casé...

Si es que las mujeres son un peligro. En cuanto te echan las garras...

Ya, Cervan, pero aunque no estés casado, puedes adoptar un hijo, ¿no?

¿Para qué quiero yo adoptar un hijo?

Porque es una buena obra. Además le puedes regalar tebeos y Sacis.

¡Sí, lo que me faltaba! Para regalar tebeos y caramelos estoy yo.

Pero dime, ¿qué le pasa a tu amigo?

Que es una víctima del infortunio.

Vaya por Dios, como Ama Rosa.

Bueno, a lo mejor se lo queda Marisol, no se sabe.

¿Marisol? ¿La cantante? No sé. Además, tiene mucho trabajo.

Por eso, como no se sabe... ¿Que si te importa que ponga este cartel?

Está bien, pero podría estar mejor. Si quieres ponlo ahí.

Si alguien pregunta por el anuncio, me avisas.

Sí, tranquilo.

(Queremos más comodidades).

(Este parece ser el lema de la feria infantil...)

(..inaugurada en la ciudad alemana de Frankfurt,...)

(..donde se presentan novedades como el cochecito con freno,...)

(..destinado a mejorar la suerte de los pequeños y de sus mamás).

Un cochecito con frenos.

Dentro de nada van a inventar algo para que los niños se críen solos.

Algunos ya se crían solos.

El otro día vi que los americanos han inventado...

..unos pañales de usar y tirar.

Usar y tirar... Señor, Señor.

Cómo me gustaría no lavar pañales.

Y así las mujeres no estarían en casa.Madre...

(El biberón con resorte de sujeción es una buena idea).

Mira qué monada.

¿Por qué no compramos uno de esos a la niña?

¿Y mi bici qué?

Calla y come, que eres infinito.

¿No dices que no estamos para despilfarrar?

¿Por qué le hacéis esos regalos?

Cállate, estamos hablando los mayores.

Yo me voy a la parroquia.

¿Que tienes que ir? He quedado para montar el decorado.

¿A estas horas? Qué remedio.

Estás de plomo derretido con el teatro.

Purificación, vámonos a fregar.

Carlitos, las acelgas, hijo.

Me voy a poner a terminar el vestido.

Tengo unas ganas de que acabe la dichosa función...

Y yo de que se vaya el director ese. Diego Barrios. De verdad.

Tiene una pinta de enterado... Sst, que está ahí.

Y es mayor que yo, por lo menos tiene un siglo.

No tardes. Hasta luego.

Merche, que ese es mayor que yo.

No sé qué decía el otro día de soltero.

Si está soltero con su edad es que no hace a ellas.¡Sssst!

Ni sssst ni nada, que entre los artistas hay mucho marica.

Que te calles. Hijo, termínate la cena.

Es que no me gusta.

¡Me tienes harto! ¡Tira para la cocina!

¡Tira para la cocina y cómetelo todo!

Esa manía que le ha entrado al tonto este por no cenar.

No le trates así, que es un niño.

Si es que con tanta falda, Merche...

Luego encima mi madre, que la veo muy desmejorada.

La voy a llevar a un médico particular.

¿Tan mal la ves? Joder que si la veo mal...

Y lo del dinero, Merche,... que creo que lo voy a solucionar.

¿Sí?

¿Otra oportunidad de don Pablo?

Qué lengua tienes. Si te la muerdes te va a sentar mal.

Comételas de una vez, que las acelgas tienen mucho hierro.

¡No me gustan!

Ya has oído a tu padre.

Si te lo comes todo, te doy queso con membrillo.

Está bien.

¿En el pueblo qué hacían con los niños abandonados?

¿Abandonados?

Sí, los que no querían sus padres.

Se los dábamos a los curas o a las monjas.

¿Y los cuidaban?

Claro que los cuidaban.

Es su obligación.

(¿Cómo no se me había ocurrido antes?).

(Si nadie me quería, la Iglesia se haría cargo de mí).

Sí, mi amor. Ya, ya.

Mira, mira lo que te hago.

Antonio, no estarás metido en algún lío, ¿verdad?

Qué coño voy a estar metido en un lío, mujer. ¿Por qué?

Esta mañana estabas asfixiado y ahora parece que te sobra el dinero.

Siempre igual. Qué pesada. Cuando estamos mal porque estamos mal...

..y cuando sacamos la cabeza porque la sacamos.

¿Por qué me dices eso? ¡Pues por eso, por eso!

Ya me has asustado a la niña.

Cuánto grito, ¿eh?

Hazle alguna gracia de las tuyas. Sí.

¡Padre Eugenio, padre Eugenio!

Carlos, no entres así. Estás en casa de Dios.

¿No tendrías que estar en el colegio?

Sí, pero es el recreo y me han dejado libre.

¿Para confesarte? ¿Tantos pecados tienes?

No... No he venido a confesar. He venido a preguntarle una cosa.

¿A usted le gustaría tener un hijo?

¿Yo? Carlos, te lo he dicho mil veces.

Los sacerdotes no podemos, hacemos voto de castidad.

¿Pero si el niño ya viene hecho?

¿Cómo que hecho?

Vamos, si es huérfano víctima del infortunio.

Víctima del infortunio... Tú quieres decir adoptado, como tus padres, ¿no?

Sí. Como mis padres con la mocosa esa.

Carlos.

La verdad es que sería muy bonito.

Pero los sacerdotes nos debemos a todos, vamos, a toda la comunidad.

Por eso no estaría bien que diéramos todo el cariño a un sólo niño.

Pues mis abuelas dicen que los curas y las monjas...

..deben cuidar a los niños abandonados.

¿A ti qué te pasa? ¿Qué quieres saber?

¡Nada!

-Buenos días. -Buenos días.

Buenos días, don Pablo.

¿Qué tal, Antoñito? ¿Cómo te fue con el proveedor?

Pues no lo sé, don Pablo.

¿Cómo que no lo sabes?

El presupuesto, aún no lo he aceptado.

Bueno, no te preocupes. Esas cosas se arreglan.

De una manera o de otra, pero se arreglan.

Otra cosa, quería pedirle un favor.

¿Otro?

Es mi madre.

¿Qué la pasa?

Está mala, ha ido al seguro y dicen que no tiene nada, pero no me fío.

El seguro no está para fiarse.

Había pensado que usted conocería algún médico bueno.

Conozco varios. Tranquilo, hago una llamada y lo arreglamos.

Me gusta que te intereses por tu madre.

Una madre solo hay una. Se lo merecen todo.

Eso mismo pienso yo.

Hoy me voy un poco antes, tengo la representación de mi hija.

Te puedes ir cuando quieras.

Un director gerente dispone de su tiempo, pero con cierto orden, claro.

Bueno, pues entonces me voy.

Don Pablo.

Entonces, de lo del presupuesto de los sanitarios, ¿ningún problema?

No. ¿Qué problema va a haber?

No sé... ¿Ninguno?

Ninguno, Antoñito.

Muy bien. Muchas gracias.

Buenos días, don Pablo. Adiós, Lola.

Adiós.

El Logroñés otra vez me ha jodido la quiniela.

¡Mamá, no le digas nada más!

Déjela hablar, Sheila, su madre necesita contármelo.

Perdón.Hablando de madres. ¿Qué tal, Mercedes?

¿Qué tal, Diego? Muy bien.

Te he traído el vestido. Qué bien me viene, mamá.

Vamos a poder ensayar con él antes de la función.

Muchísimas gracias por terminarlo tan pronto.

Está precioso. Me lo voy a probar.

Mercedes, si quiere quedarse. No, tengo mucho trabajo.

Sí, quédate, así ves cómo lo hago.

Hija, no tengo tiempo. ¿Te vas a probar aquí?

Pues sí, es que este es nuestro camerino.

Usted tendrá mucho trabajo, con el estreno y todo eso...

Sí, ya lo creo. Muchísimo.

Mercedes, es una lástima que no se haya presentado a las pruebas.

Tiene usted una clase extraordinaria.

Ah, ahora vuelvo.

Hija mía, no sé cómo puedes.

¿Qué quieres que haga? Si no me ve nadie.

Bueno, pero no es lo normal.

No es normal porque esto no es un teatro.

Pero no te preocupes, en los teatros de verdad sí hay camerinos.

Hay camerinos de chicos y de chicas.

¿Sí? Sí.

Pues Diego me ha dicho que no, que están todos revueltos.

¿Que Diego te ha dicho...?

Desde luego... No te rías.

¿Cómo no me voy a reír? Si es que desconfías muchísimo.

Anda, pónmelo todo. Abróchame, que no podía.

¿La faja? Ahora te la pongo.

¿Me queda justa? No, te queda perfecta.

¿Esto me lo remango? Ahora te lo pongo yo.

¿Llamamos a Diego?

¿Qué tal estoy?

Hija, te ha cogido una perra con esto del teatro.

No te preocupes. Yo estoy muy contenta, mamá.

Esta noche me vas a ver. Verás como no es una perra.

Menos mal que esta noche se acaba. ¡Diego! ¡Diego, que ya está!

¿Te gusta?

Pues estás...

Sheila.

Estás... preciosa.

Muchas gracias, Mercedes, es un vestido extraordinario.

Date la vuelta.

Camina un poquito, por favor.

Yo me voy.Hasta luego, Mercedes. Muchas gracias.

Adiós, hija.

Ve un poco hacia atrás y camina hacia mí. Como Sheila Birling.

Vas a tener que irte con las monjas.

¡Yo no quiero vivir con las monjas!

Pues si Cervan y el padre Eugenio han dicho que no...

Y nadie ha contestado al anuncio. Pero a lo mejor me responde Marisol.

¿Marisol?, qué te va a contestar...

Marisol me quiere adoptar a mí.

¡A ti no te quiere ni ver! ¿Tú qué sabes, listo?

¿Y por qué no escribes a Franco?

¡Sí, hombre! Después de la que le hicimos a doña Carmen.

Es verdad, la queríamos secuestrar.

¡Ya lo tengo! ¡Hay que dar pena!

¿Queeeeeé?

A los mayores, si no les damos lástima no nos hacen ni caso.

¡Gibraltar español!

¡Nieves!

-Eres peor que un pavón de la reina. -Habló la Sofía Loren.

Guapa, que te cambio por otra criada.

Oye, falta Desi. ¿Dónde está?

Estaba ahí. Ha salido a dejar unas botellas en el escenario.

¡Desi! ¡Desi!

Oye, no está.

¿Cómo que no está? ¡Faltan 35 minutos para que empiece la función!

¿Cómo que no está? ¡Esto es una falta de respeto!

¡Venga, tres respiraciones profundas!

(El presidente Nixon puede hacer ya muy poco para paliar los efectos...)

(..de la jornada nacional de protesta contra la guerra de Vietnam).

Qué vergüenza. EE.UU. lleno de comunistas.

¡Y aquí también!

Tampoco me habla a las claras. Don Pablo está contento, ¿no?

Eso no entiendo. Si es el dueño y deja que me lleve una comisión,...

..es como si se robara él mismo.

Mira que eres melón. ¿Quién pone la pasta?, ¿él o los inversores?

Los inversores.Pues entonces, ¿a él qué más le da? A Merche nada, ¿no?

Ni palabra, pero como me conoce ya está con la mosca detrás de la oreja

Ni mosca ni moscones. Cena, regalito- Y se acabaron las preguntas.

Eso. Y déjame estudiar, que no tengo ni idea.

¿No me habías dicho que ya te lo sabías?

Toma otra copa, que es buenísimo para la memoria.

Pero ten cuidado a ver si te vas a manchar el fular.

Solo te falta el bombín. Hoy triunfas seguro.

Oye, ¿no tenías que estar ya en la parroquia?

No pueden empezar sin ti.

Que no. Que yo no salgo. ¡Que yo no salgo a hacer el ridículo!

Cálmate. ¿El personaje de qué era?, que no me acuerdo.

¿Cómo que de qué era? ¿No lo ves? ¡De inglés!

De inglés. ¿No era de uno que estaba siempre dándole al "alpiste"?

Pues eso, de inglés "alpistero".

-Vas a hacerlo muy bien, el borracho. -¿Por qué?

Por las horas de bar que llevas.

Que tienes mucha labia, que pareces Matías Prats.

Tómate otra, que vas a llegar estupendo al estreno.

Si se suelta el fular te pegas un apretón, que así parece de gitano.

¡Dejadme en paz, que me estáis poniendo más nervioso!

Ahí debe estar Marta.

¿Marta? ¿Quién es esa Marta?

Nada, una amiga.

Sí, hombre. Con florecitas van a derrotar estos maricones al comunismo

No me extraña que los vietnamitas estén ganando la guerra.

Y ustedes, ¿qué? ¿Ya no se saluda a un oficial?

(Los tres): ¡A la orden de usted, mi teniente!

-¿Álvaro Segura?

-¡A la orden, mi teniente!

Creo que querías salir este fin de semana.

Con su permiso, mi teniente.

Permiso concedido.

Y usted también, Alcántara.

Aunque el sargento no está muy de acuerdo.

¡Descansen, reclutas!

No hay nada como tener influencias.

Tu tío el general, ¿no?

Sí.

Yo, como no tengo parientes militares.

¿Y yo? Si el sargento me tiene en la lista negra.

Ya ves, un compañero solidario.

Oye, ¿lo de mi permiso es cosa tuya?

Tenía que arreglar una cañería de su casa, y como soy fontanero...

Se lo has arreglado gratis.

¿Y por qué no le has pedido el permiso para ti?

Favor por favor.

¿No querías ir a ver la función de tu hermana?

Venga, ya te estás largando.

(Hoy tenemos un ejército profesional que no permite esos excesos,...)

(..pero entonces era normal que los oficiales...)

(..sacaran provecho de los oficios de los reclutas, fontaneros,...)

(..albañiles o electricistas que, aparte de instrucción,...)

(..hacían chapuzas gratis).

El biberón a las 10. Que no esté caliente, que no le gusta.

Que ya lo sé, mujer.

Purificación, si quiere ir yo me quedo con la niña y ve la función.

Las viudas ni salen de noche ni van a teatros.

Pues esta viuda se va de parranda. Mercedes, que se nos hace tarde.

Yo también quiero ir. Hijo, es una función para mayores.

Así haces compañía a la abuela y cuidas a tu hermana.

¡Que no es mi hermana!

No digas tonterías, ¿eh?

Mercedes, que no llegamos.

Suena una campanilla.

Antonio no ha llegado.

Ha dicho que iba a no sé qué...

Antonio.

El oporto. Gracias, Edna.

Ajajá. Este oporto será de tu gusto, Gerard.

Cuesta una fortuna, pero no todos los días se casa una hija.

Tiene usted una hija maravillosa, señor Birling.

Pero yo no entiendo mucho de oportos.

Más vale así. No me gustaría casarme con un especialista en oporto,...

..uno de esos viejos de cara congestionada.

¡Un momento! ¿Tu padre te parece un viejo de cara congestionada, Sheila?

Guapísima.

¿Y lo bien que lo hace?

Puedes llevártelo, Edna. Ya te llamaremos para el café.

¡Una leche! Primero me lo como yo.

¡No huyas, que es peor!

¿Esto no era un drama?

Desi está muy raro.

Sí, sí, raro...

Bueno,...brindemos. Os deseo lo mejor.

Por Sheila y por Gerard.

-Gracias. -Gracias, padre.

Se lo ha bebido de un trago.

No pudiste ser tú, Eric. No es tu manera de ser.

Además, tú no te emborrachas.

¡Claro que se emborracha!

¡Claro que sí! ¡Si ha venido curda perdido!

Beber no puede justificar su conducta para con esa pobre muchacha.

¡Basta, Sheila!

Un momento, Sr. Birling.

Cuando yo me vaya, ya discutirán su situación familiar.

Ahora necesito escuchar a Eric.

-¿Puedo tomar una copita? -(Todos): ¡Nooo!

¡Siiií!

¡Sí! Ya sé que no les gusta que beba su hijo pero mírenle.

Necesita otra copa para poder hablar.

Edna, ponle otro oporto.

Si la señora... me deja.

Bueno, vamos a seguir. ¿Cuándo conoció a esa chica?

(Eructa).

En noviembre.

¿Le hizo usted el amor?

¿El amor?

¡No estaba enamorado, pero me gustaba!

No, no, pero me gustaba...

¡Joder, estaba buenísima!

¿Por eso tuviste que acostarte con ella?

Menos mal que no trajimos a Carlos, esto es de 2 rombos.Desde luego.

Luego me dijo que iba a tener un hijo.

Un hijo con una criada. Una dependienta.

Sí, papá. ¡Un hijo al que ignoró por completo!

¡Que llevó hasta el suicidio a esa pobre muchacha!

¡Y que acabó con su vida y con la del bebé que tenía en sus entrañas!

Merche, ¿qué te pasa?

(Por fin. Cuánto tiempo esperando este momento).

¿No puedes hacer que se calle?

Los críos ya se sabe, lloran sin parar.

¿Te da pena?

Claro que me da pena. Tan pequeñitos, tan desvalidos...

¿Yo te doy pena?

¿Tú? ¿Por qué? Tan sanote y tan fuerte...

Si no tuviese brazos, ¿te daría pena?

Sí, me daría pena.

Y si además no tuviera piernas y fuera mudo, ¿te daría pena?

Qué cosas dices. Anda, ve la televisión.

(Más claro, el agua).

(Si quería un nuevo hogar, no me quedaba otra alternativa...)

(..que explotar la compasión de los mayores).

Os estáis engañando.

Si el inspector era falso podéis decir que el crimen no existió.

Que no ha ocurrido nada. Podéis fingirlo.

Que no hay razón para enmendarse.

Naturalmente, hija.

Entonces, ¿somos personas decentes?

Como siempre hemos sido, Sheila. Qué cosas tienes.

Y no habremos aprendido nada. Y seguirá siempre igual...

..hasta que una pobre chica se cruce en nuestro camino,...

..nos pida ayuda, se la neguemos y la dejemos morir de desesperación.

-Qué callado te lo tenías, ¿eh? -¿El qué?

Que eres una actriz como la copa de un pino.

Tan buena como la Margarita Xirgu.

¡Anda ya, abuela!

Que sí, hija. Hasta a mí, que no me hace gracia,...

..se me han puesto los pelos como chopos.

Y a tu madre no te cuento la cara de boba que se le ha quedado.

Me he emocionado. Parecías una dama inglesa.

¡Y muy guapa! Desde luego.

Bueno, Sr. director, ¿tenemos arte o no?

Ya lo creo, mucho arte.

Sí, mucho arte y mucha improvisación, ¿verdad, Sr. director?

Una morcilla que otra sí ha habido.

Sobre todo el servicio doméstico, porque anda...

Y lo que se ha reído la gente, ¿qué?

Es que no era una comedia. Era una obra muy seria. Trágica, diría yo.

Ahí, ahí. Para trágico, el bigote.

Lo importante es que ha salido bien. Ha sido una gran experiencia.

-¿Más que tu primera misa?

-No seas blasfemo.

Quiero agradecer la labor de Diego. Gracias, Diego.

¡Un brindis por el Sr. director!

Muchas gracias a vosotros. Sois extraordinarios.

A ver si repetimos, Diego.

Desde luego. Disculpadme un momento.

¿Qué tal nuestra actriz?

Eso de actriz...

¡Claro que sí! Hoy lo has demostrado. Por supuesto que sí.

Es bueno tener una afición.

Así podrás hacer una función en la parroquia, de vez en cuando.

Claro, de vez en cuando.

Yo creo que tiene condiciones para dedicarse al teatro.

Quite, quite. ¿Cómo se va a dedicar al teatro?

Inés ya tiene trabajo. Trabaja en mi tienda.

Le gusta mucho la moda. ¿A que sí, hija?¿La moda? Sí...

No fastidie que sea actriz. Pues, perdone, no veo por qué.

Tiene condiciones y con formación y experiencia puede ser una gran actriz

Me parece que no me ha entendido.

Digo que como no me da la gana, pues no va a ser actriz, ¿está claro?

Sí, muy claro.

¡Soy culpable! ¡Soy culpable!

Desi, hombre...

Levántate. No seas tonto.

Perdona lo de mi padre.

Tranquila. Si ves la cara del mío cuando le dije que quería ser actor.

¿Por qué? ¿No te dejaba ser "artista"?

Mi padre... Ya te contaré algún día de mi padre.

Toda la familia estaba en contra.

¿Sí?

¿Y mantienes el contacto con ellos?

Bueno... Tengo un contacto... esporádico.

¿Por qué no nos vamos de aquí y me llevas algún sitio, no sé,...

..que vaya la gente del teatro?

¿Te gusta el jazz?

¿El jazz? No sé. Nunca he ido.

Pues esta noche lo vas a saber. Venga, vámonos.

Qué buena pinta tiene todo.

Bueno, ¿qué estamos celebrando?

No estamos celebrando nada. He sacado a mi mujer a cenar.

¿O no puedo?

Claro que puedes, pero como me tienes que no estamos para gastos.

Y no estamos para gastos, pero un día es un día, Merche.

Mira, esto es para ti y para mí.

Espere, espere...

Huele bien.

Joder, qué vino. Sirva.

Enseguida viene el jefe a tomarles nota.

Salud.

Huele, huele, Merche.

Muy bien, Antonio, lo que le has dicho a Diego Barrios.

¿Al director ese? Pero si es de la acera de enfrente.

Que tonterías dices. ¿Pero qué sabrás tú?

Se ve a la legua. Cuarentón, soltero y del teatro. Todos maricas.

Fíjate si será sarasa, que quiere que la niña sea artista.

Demasiado entusiasmada la veo yo.

Pues se lo he dejado muy claro. ¡Que no me da la gana!

Muy bien hecho.

Mañana, tienes que hacer que venda vestidos, que eso le gusta.

Hola. Ya estoy aquí.

Tenemos percebes, nécoras, buey de mar, vieiras, bogavantes,...

..unos centollos estupendos, almejas y berberechos de la ría...

¿Y cigalas?

Cigalas, también.

Pues entonces... ¿Cigalas?

Cigalas.

Pónganos unas cigalas, unas nécoras, que sean buenas.

Y si tiene gambas, una docena, para mi señora, que le gustan mucho.

Muchas gracias, señores.

Oye, Antonio, ¿no nos estamos pasando?

No, mujer. No nos estamos pasando. ¿Pasarnos de qué?

Cierra los ojos.

¿Por qué?

Cierra los ojos.

Bueno.

Los tienes abiertos.

Que no.

Porque si los tienes abiertos no vale para nada.

O los cierras de verdad o no vale para nada.

Ciérralos bien, que te veo.

Qué mal cerrados los tienes.

Ay, Antonio.

Ya puedes abrirlos.

¡Perlas!

Nos ha fastidiado. De Majórica.

Pero qué collar más bonito me has regalado.

Mira, mira. Cómo te queda, pareces una señora.

Son preciosas. ¿A que sí?

Antonio.

Cuéntamelo, anda. Si no hay mucho que contar.

¿Cómo que no hay mucho que contar? ¡Cuéntamelo!

Mira, en los negocios...

Joder cómo te queda.

Anda, Tete Montoliú. Qué suerte has tenido.

Aquí viene mucha gente de teatro.

¿Sí?

¿Te gusta?

Muchísimo.

Actores de teatro independiente, ¿eh?

Los del teatro profesional van a otro sitio.

Nunca he ido a un teatro. Ni profesional ni independiente.

Con la tienda salgo muy poco del barrio.

-Lo de la moda no es lo tuyo, ¿no? -Es entretenido.

¿Pero a ti te gusta?

Pues no.

-¿Tú sabes lo que he sentido hoy? -Sí.

¿El qué?

Que estabas más viva que nunca.

¿Cómo lo sabes?

Porque se te veía en la cara.

Ten cuidado, el teatro es como un veneno. Te hace abandonar lo que sea.

¿Sí? ¿Tú que abandonaste?

Ya te lo he dicho: Todo.

Siempre hablamos de mí, tú no me cuentas nada, solo que eres de Zamora

De Zamora, sí. De una familia muy tradicional.

Yo desde muy joven estaba obsesionado con el teatro y todo eso.

Pero mi familia, ya sabes, que de ninguna manera.

Fui obediente, estudié Derecho y me hice cargo de la asesoría familiar.

Y luego me casé.

¿Estás casado?

Lo estaba. Ahora estoy separado.

La mayor tiene 16 años y se llama Pilar, como su madre.

La pequeña acaba de cumplir 14. Marián.

Las 2 viven con su madre, en Zamora.

No te lo esperabas, ¿verdad?

No es eso. Es solo que... que es la primera vez que conozco un separado.

Donde yo vivo, pues... el amor es para toda la vida.

Y el matrimonio también.

Donde yo vivía también. Hasta que la muerte nos separe.

Pero...

Esta noche no pensaba hablarte de mi situación familiar.

Pues me alegro de que lo hayas hecho.

Y no me pasa nada, solo que me ha pillado de sorpresa.

Es normal.

Yo quería que habláramos de tu futuro.

¿Mi futuro?

Pues vaya futuro que me espera.

De tu futuro en el teatro, Inés.

Ya sabía que tienes talento, pero esta noche lo has demostrado.

Qué va. Si era una obra de barrio.

No tengo talento para ser actriz de teatro independiente.

Inés, tienes talento para ser actriz profesional.

Solo tienes que formarte y estudiar.

¡Ya!

Imagina lo que van a decir mis padres.

No me lo imagino, lo sé.

Ese dinero tienes que devolverlo, Antonio.

Pero si todo el mundo lo hace. ¡Todo el mundo acepta comisiones!

¿Cómo te crees viven los ejecutivos?

Yo sólo sé que no está bien. Y tú también lo sabes.

Que son 20.000 duros. ¡Con lo bien que nos vendrían 20.000 duros!

De segundo tenemos...

Déjenos un momento, por favor. Sí, señor.

Mira, el mundo de los negocios es así. ¿Quieres que le haga yo?

Antonio, que no tengo un pelo de tonta.

Pues nada, seremos pobres toda la vida. Que de tan buenos somos tontos

¿No ves que todo el mundo se está forrando?

Y nosotros no, ¡porque somos tontos de baba!

Pero vamos a ver, ¿tú quieres ser como don Pablo?

Yo no quiero ser un desgraciado toda la vida.

Que tú no eres un desgraciado.

¿Tú te acuerdas de cómo llegamos a Madrid?

¿Qué más quieres?

Mis 20.000 duros, porque son míos.

Muy bien, gánatelos, con tu trabajo.

¿Cómo crees que me los he ganado? ¡Que yo no soy ningún vago!

No digas que soy un vago.

Yo no te digo eso. ¡Me dices eso!

Te he invitado a cenar, te regalo un collar y me insultas.

No me insultes, Merche.

No te insulto.

¡Qué sí, que me insultas!

Lo único que te digo es que no quiero mariscada,...

..no quiero collares de perlas... No con ese dinero.

¿Tomamos nota, señores?

Pues no, no tomamos nota.

Merche...

Merche...

Te espero fuera, Antonio.

Señor.

La cuenta.

¿Crees que no sé cómo es don Pablo? Tal como hablas parece que no.

Como si no me diera cuenta de lo que hace.

No es trigo limpio. Te lo llevo diciendo muchos años, pero tú nada.

¡Que ya me he dado cuenta! ¡Que me ha machacado mucho, a mí y a todos!

Por eso, por eso.

¿Cómo crees tú que serán los demás? ¿Los demás?

Sí, esos que tienen la sartén por el mango y cortan todo el bacalao.

No sé, me imagino que iguales. Pero hay una diferencia.

¿Cuál?¡Que don Pablo me ha dado una oportunidad!

Llevo trabajando desde niño y todos los patronos me han pisoteado.

¡Y don Pablo me da la oportunidad!

Y mira qué oportunidad, que parezco otro.

¿Parezco otro o no?

Pues sí, pareces otro. ¡Pues entonces, hija!

A mí no me impresiona que lleves traje nuevo y seas director gerente.

¡Pero a los demás sí!

Por eso cuando entro en una oficina nadie me pide un café.

Me llaman don Antonio, fíjate qué diferencia.

Ya, lo entiendo. Pero me preocupa.

¿Pero por qué te preocupa que me llamen don Antonio, joder?

Porque tú quieres ser como don Pablo y yo te quiero a ti, como eres.

¿De verdad te ha escrito Marisol?

Que sí, pesado. ¿Y qué te ha dicho?

Un autógrafo.

¡Una foto dedicada de Marisol!

¿Me la regalas?

Te la dejo un día y me das 3 canicas de las grandes.

Está bien.

Como no te adopte Marisol no te va a quedar más remedio que pedir.

Esta manta está llena de pelos. Qué asco.

Es que es de mi gato. Si se entera mi madre me la cargo.

¿Pero tú estás seguro?

Pues claro. Como no dé pena...

¿Así doy pena?

(Los dos?: Más que pena das asco.

¿Que lo vas a devolver? ¿Pero cómo lo vas a devolver?

¿Tú estás "toronto" o qué? ¡A ver si te echan por listo!

A mí no me gustan las comisiones. Tú has hablado con la parienta.

Pues claro. ¿Cómo no se lo iba a decir?

Mira que te lo he dicho. No hables con la mujer que te chafa el negocio.

Si es que no vas a salir de pobre....

Ya estáis hablando de mujeres, ¿no? Pero no vais a consumir.

¿Qué vas a tomar, Antonio? Ponme un rioja embotellado.

¿Y tú, Desi? ¿Bicarbonato?

No, solo el agüita, que el optalidón lo pongo yo.

Tengo un resacón como un piano.

¿Quién me manda meterme en la farándula?

Estabas obsesionado con el teatro, y eso no es bueno.

Al que me hable de teatro, le meto una patada que lo mando a Alpedrete.

Qué pena, porque te salía muy bien.

Pues sí, lo notaba yo.

Lo que pasa es que no te puedes emborrachar cada vez que actúes.

Tu agua. Que anoche llevabas una cogorza...

¿Qué es esta bazofia?

Esto no es digno de los labios de Eric Birling. ¡Ja, ja, ja, ja!

¿A que lo hago bien?

-Qué pena.

-Ponme un vinito.

Qué desastre.

Me han dejado solo. Y luego tengo que recoger todo esto.

Hola.

Hola.

Hola, padre. Hola, Mercedes, ¿qué tal?

Venía a darle las gracias. ¿A mí? ¿Por qué?

Por todo lo que ha hecho por mí y por la niña.

En estos días he tenido tanto trajín que no he podido...

No tenías que agradecerme... ¿Qué es esto?

Un arroz con leche. ¿Le gusta?

Me encanta.

Pero bueno, qué rico está.

¿Me dejas que...? Por supuesto.

Qué bueno.

¿Le gusta? Muchísimo.

Oye, ¿cómo van los trámites de la adopción?

Bien, haciendo el papeleo. Creo que en un mes se habrá arreglado todo.

Qué rico está.

Padre, ¿sabe algo de la madre?

¿La madre de la niña? Sí.

¿Qué voy a saber? Yo creo que a estas alturas no... Vamos...

No, si es que ayer, viendo la función, se me vino a la cabeza.

Pero son tonterías.

Nada, no tienes que preocuparte, Mercedes.

Estaba recogiendo. Habíamos quedado a las diez y no ha venido ninguno.

Le voy a echar yo una mano.

No, no te molestes.

Que ayer estuvieron de celebración.

La verdad es que estuvo bien.

Debió estar muy bien, porque mi hija volvió a las tantas.

¿A las tantas?

Sí. De madrugada. Se lo pasó estupendamente.

Claro, claro. La verdad es que era muy tarde.

Oye, Mercedes, de quien deberías estar más pendiente es de Carlos.

¿De Carlos? ¿Qué le pasa a Carlos?

Pues que estuvo... Estuvo aquí ayer y creo que está pasando un mal momento.

Yo creo que es un poquito de celos.

¿Celos?

Ah, claro, con lo de la niña.

Es verdad. Últimamente lo tengo más descuidado.

Ay qué monada de niño, y huérfano el pobrecito.

¿Cómo te llamas, hijo?

Es mudo.

¡Pobrecito! La cantidad de niños que abandonan ahora.

¿Tienes hambre, "peque"?

Pues ahora mismo te bajo un plato de comida que nos ha sobrado.

Podríamos llevárnoslo a casa.

Mujer, si no sabemos nada de él.

Mira, mira cómo quiere venirse con nosotros.

Cómo se nota que no le han dado cariño.

Elvira, que en casa ya tenemos 5.

Pero donde comen 5 comen 6.

-Pero el que trabaja es uno solo. -¡Román, no seas egoísta!

Toma, cielo. Tómatelo todo que estás muy flaquito.

Qué hambre debe tener el pobre.

A ver, huérfano y mudo...

Carlos, ¿qué haces aquí?

¿Yo? Nada.

¿Pero tú no eras mudo?

Todos se ponen a regañarle.

¿Qué te dijo el padre Eugenio?, ¿que lo de Carlitos son celos?

Y lleva razón. Estos días no le he hecho mucho caso.

No me extraña. Está acostumbrado a ser el mimado de la casa.

Si ya lo encontraba raro, pero con la tienda y la niña...

Se oye abrirse la puerta.

Ay, mi niño.

Pero bueno, ¿habéis estado de paseo?

Lo he encontrado tirado en la calle. ¿Tirado en la calle?

Ven aquí, mi niño.

Qué orgullosa estoy, que ha sacado un sobresaliente en matemáticas.

Quítate esto.

No, que tengo frío.

A ver si estás malito. ¡Que no!

¿Tienes hambre?

Qué va a tener hambre este.

Sí, un poco.

Mira lo que te ha comprado mamá para merendar.

Por lo bien que te has portado.

Bueno, bueno...

(Al final entendí que en mi casa, a pesar de la niña,...)

(..no se vivía tan mal).

(Aunque tuviera que aguantar la competencia desleal de Teresa,...)

(..decidí seguir viviendo con mi familia).

(Si Marisol decidía adoptar, que se buscara a otro).

Buenos días.

Adiós, don Antonio. Es un placer hacer negocios con usted.

Buenos días.

Buenos días, Lola. Buenos días, Antonio.

Buenos días, don Pablo.

Pero tú por aquí en sábado.

Ya ve.

Acabo de asignarle la contrata de los sanitarios.

Le habrá bajado el precio.

Naturalmente. Con esa gente no hay que tener contemplaciones.

De eso quería hablarle, don Pablo.

Bien.

Es que en la carpeta con el presupuesto que me dio ese señor...

..salió un sobre con 20.000 duros.

Yo sé que hay gente que le parecen bien las comisiones, a mí no.

A mí no me parecen bien, y menos con usted.

Igual se le cayó.

Ya.

No vuelvas a pedirme oportunidades, Antonio.

Don Pablo, es que hay oportunidades y oportunidades.

Te voy a dar 5.000 duros.

Ya le he dicho que no los quiero.

Esto no es una comisión, digamos que es un premio a tu honradez.

Te vendrán bien.

Sí que me vienen bien.

Pero este dinero me lo da usted.

Claro.

Muchas gracias, don Pablo.

Si no ordena otra cosa...

Hoy es sábado. No te los gastes todos de una vez.

No sabría, don Pablo.

Adiós, Lola. Adiós, Antonio.

Este no aprende, ¿eh?

Mejor, Lola. Mejor.

Puerta.

Buenas noches. Buenas noches.

¿Pasa algo? Pues sí. ¿Podemos pasar?

Sí.

Pasa, Socorro.

Mercedes, te presento a Socorro.

Hola.

Que... No sé cómo empezar, es un asunto un poco delicado.

Voy a cerrar la puerta, que no se despierte la niña.

Verás, que...

Socorro ha venido a verme y... he decidido venir inmediatamente...

..porque... Ya sé que no son horas, que es tarde, pero...

Padre...

Perdona. Socorro estaba sirviendo en casa de los señores...

Redondo. Los señores de Redondo.

Hace unos meses Socorro le pidió a la Sra. de Redondo...

..si podía irse al pueblo a cuidar a su madre enferma...

-Pero no era verdad. -No era verdad.

Estuve un tiempo en el pueblo, pero luego vine a este barrio,...

..a casa de una prima...

Es que...

Estaba embarazada.

Embarazada del hijo de la Sra. Redondo.

No siga, padre.

Buenas noches.

Hombre, Eugenio, ¿qué pasa?

¿Qué pasa, Merche?

Antonio...

Sí.

Es la madre.

¿La madre de quién?

De Teresa.

La madre de Teresa.

Tuve a la niña y... no sabía qué hacer.

Quería quedarme con ella como fuera.

Pero no podía llevarla a casa de los señores ni a ninguna otra parte.

¿Y el padre de la criatura?

No sabía nada. Hoy se lo he dicho.

Se lo he dicho a toda la familia. No podía más.

Claro que no.

Y Aurelio... Se llama Aurelio el padre.

Aurelio ha dicho que quería ver a su hija...

..y que quería hacerse responsable de todo.

Bueno, por lo menos Aurelio es una persona decente.

Aurelio decente sí que lo es. Por eso he venido.

Yo sabía... Sabía que iba a pasar algo.

Merche.

¿Por qué la tuviste que dejar en mi puerta?

No sé, alguna vez pasé por delante de la tienda y me fijé en usted.

Siempre tan guapa y tan alegre.

Y con un buen negocio.

Pensé que con usted...

Con usted la niña tendría eso, un futuro.

Es que, lo que es conmigo...

Sí, sí. Si las chicas que tenéis que servir, claro,...

Menudas condiciones de trabajo, sin seguridad, sin protección...

Si todo eso está muy bien, Eugenio. Pero, vamos a ver...

A ver, hija. ¿Tú qué quieres hacer con Teresa?, porque se llama Teresa.

Y no sé si sabes que abandonar una niña es un delito muy gordo.

Déjala, Antonio, que ya ha sufrido suficiente.

No se la puede llevar.

Nosotros estamos adoptando a esa niña. Ahí tengo los papeles.

Si te la quieres llevar tendré que llamar a la policía.

Antonio, por favor, escúchame... No, escúchame tú.

Tranquilo, Antonio. He hecho unas llamadas, he llamado a los Redondo.

¿A quién? A la familia Redondo.

Yo creo que vamos,... que esa familia...

Pero si no digo nada. Solo digo que nosotros tendremos algún derecho.

¡Escúchame....!

La familia Redondo es muy influyente, con contactos. ¿Entiendes?

O sea, que no tenemos nada que hacer.

Hombre, creo que lo podríais intentar, pero...

Esto ya no es un problema de juzgados y policía.

Claro, es un problema mío. Yo también tengo contactos.

No, es un problema, sobre todo, de la madre.

Nuestro deber es apoyar a la madre.

Estarás deseando ver a la niña, ¿verdad?

Ven conmigo.

Espérate un momento, Merche. Merche.

Espera un momento.

Lo siento.

Joder, lo siento.

Mira, se ha despertado.

Ya la hemos bautizado, se llama Teresa.

Me lo ha dicho el Sr. párroco. Dice que fue un bautizo muy bonito.

¿Te gusta el nombre?

Teresa. Es un nombre muy bonito.

Te la hemos cuidado mucho.

Ya lo veo.

Qué grande estás. Cómo has crecido.

Parece mentira, una cosa tan chica y que llena tanto.

Soy mamá, Teresa. Te voy a llevar con papá.

Qué manos más grandes.

Sombra de penas, silencio de olvidos,...

..que tiene mi voz.

Llaga de amor que no puede sanar si me faltas tú.

Ebria canción de amargura que murmura el mar.

Cómo borrar esta larga tristeza que deja tu adiós.

Cómo poder olvidarte si dentro, muy dentro estás tú.

Cómo vivir así...

..en esta soledad...

..tan llena de ansiedad...

..de ti.

Subtitulación realizada por Fco. Javier González.

Cuéntame cómo pasó - T2 - Arriba el telón - Capítulo 41

14 nov 2002

Por fin se representa en la parroquia la obra "Llama un inspector", y todos los actores tienen los típicos nervios previos al estreno. Inés acude a Diego para tranquilizarse mientras que Mercedes, por su parte, está un poco harta de que la obra de teatro desvíe a su hija de sus obligaciones en la boutique. Por si fuera poco, Nieves y Pili andan siempre a la greña delante de las clientas por sus diferencias en torno a la obra.

Después de los gastos del bautizo de Teresa, Antonio está muy preocupado porque no consigue que Don Pablo le asigne un sueldo fijo. Éste prefiere que su subordinado gane dinero a través de las sospechosas comisiones de los proveedores de la constructora. Antonio, más honesto que su jefe, se verá ante un gran dilema moral.

En los tiempos en que más de 250 mil personas se manifestaban en Washington en contra de la guerra de Vietnam, Toni sigue en su período de instrucción militar. Allí conocerá de primera mano la tozudez de sus superiores y la solidaridad de sus compañeros reclutas.

Por último, Carlos se sentirá desplazado en la familia por culpa de su nueva hermana, Teresa. Ésta recibe todas las atenciones y a él no le hacen ni caso. Herido, como príncipe destronado que es, buscará soluciones drásticas a su problema.

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