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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T17 - Capítulo 306, 'La noche americana' - Ver ahora
Transcripción completa

Cuéntame

cómo te ha ido

en tu viajar

por ese mundo de amor.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

Cuéntame cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

"Cuando ganaba 6.000 pesetas al mes

trabajando como ayudante del proyeccionista

en el cine Espronceda,

vi muchas películas que me impresionaron,

especialmente las de François Truffaut,

un director que, en aquel octubre de 1984,

murió prematuramente.

Era un hombre que amaba el cine, los libros, la vida

y, por encima de todo, amaba a las mujeres.

Yo también había amado a muchas mujeres,

pero a ninguna como a Karina.

La noticia de su boda con Mauricio,

un fotógrafo activista de Greenpeace,

me dejó absolutamente sumido en el más profundo desconcierto.

Y lo que pudo ser no fue,

y mi corazón quedó hecho cenizas.

Yo no lo sabía entonces,

pero otro gran amor me estaba esperando

a la vuelta de la esquina.

Un amor que volvió con la "Operación Roca",

con uno de los padres de la Constitución Española

liderando desde Cataluña el Partido Reformista Democrático

con el apoyo de personalidades tan madrileñas

como Antonio Garrigues Walker y Florentino Pérez.

Un amor que iba a complicar muchísimo

la vida de mi familia".

(TELEVISIÓN) El espacio de centro es hoy el más disputado

por los menos favorecidos en el juego político.

Bueno, pues ya está. Vuelve el centro.

El centro...

La derecha, Antonio, la derecha. No.

Eso no es la derecha, De Gaulle, la derecha es Fraga.

Eso es una UCD puesta al día.

Es derecha, un partido de derechas auspiciado por la banca,

como los partidos de derecha en todo el mundo.

Los bancos están en todas partes.

(Timbre)

(TELEVISIÓN) ...no va a ser,

diríamos, el origen de la operativa,

el origen de operativa en todo caso está en la medida...

Oye, ¿esa no es Julia?

Anda, es verdad. Pues sí.

(TELEVISIÓN) Ese liberalismo progresista...

¿Qué hace Julia con Roca? Trabaja en su despacho.

Ah, ¿sí?

Hay que hablar con ella. ¿Para qué?

Para que introduzca el vino en Cataluña.

¿Qué dices, papá? En Cataluña tienen muy buen vino.

Buen vino hay en todas partes, pero hay que tocar puertas.

(Timbre)

Mira, hablando de llamar y abrir...

Ya voy yo. ¿Vas tú?

Sí, ya voy yo. Come tú tranquila.

¿Qué le habéis dado?

Que está tan cariñoso y tan colaborador.

A lo mejor os damos una sorpresa. No estarás embarazada.

Hola. Hola.

Ha llegado ya la citación del juicio de Maurín.

Es dentro de dos semanas, no se lo digas a nadie.

¿Y no se lo vas a decir a mamá?

¡Qué tonto eres! ¡Hola!

¿Cómo estás, cariño? Que aproveche.

¡Hola, hija! ¿Quieres comer?

No, que he comido con José Ignacio en un japonés.

¿En dónde?

En un restaurante japonés.

Todo pescado crudo. ¡Qué asco!

¿Y María? Se ha quedado en el colegio a comer,

que tiene inglés. Que ella también aprende inglés.

Ya veo, ya. ¿Quieres un café?

No, me voy, que tengo cita con los del hipermercado.

No, tenemos, hija, voy contigo. No, voy yo sola, papá.

Ah, vas a ir tu sola, ¿por qué? Voy sola porque es una gestión mía.

Que sí, Merche, que sí. Bueno.

¿Y las obras qué tal? Bah. Las obras, las obras.

Pues no podemos empezar hasta que no consigamos la licencia.

Nos ha denunciado alguien del barrio, ¿sabías?

He sido yo. Y no me arrepiento.

Vamos a ver, venga, ya que estamos todos reunidos,

vamos a aprovechar y vamos a hablar de la bodega.

Lo primero, el vino está bien.

El vino es buen vino, y se vende, pero tenemos que reconocer

que la bodega es un desastre, está todo manga por hombro.

Allí lo que se necesita es una persona

que esté al tanto de todo, que organice, que dirija... En fin.

Para eso está Carlos.

Carlos no pone un pie en Sagrillas desde la vendimia.

De momento, porque está aprendiendo la parte comercial conmigo.

No estoy hablando de lo comercial, que funciona.

Estoy hablando de la gestión de la bodega.

¿A quién tenemos allí? A Luis. Luisito.

Luisito es muy buen chico, ya, pero hombre,

no creo yo que sea la persona ideal para hacer esto.

No, Luis no puede. Pues yo os hago una proposición.

Estoy dispuesto a trasladarme a Sagrillas

y quedarme a vivir hasta, por lo menos,

pues yo qué sé, pues después de la poda.

Sí, sabéis perfectamente que odio Sagrillas con toda mi alma,

pero, bueno, alguien se tendrá que sacrificar.

-A ver, el tío tiene razón.

-Claro que sí, y además me han echado de casa.

Bueno, de casa no, me han echado de tres casas a la vez.

No digas eso, aquí tienes tu casa,

y duermes en la habitación de los niños.

Que no quepo en la cama turca.

Si además lo tengo todo muy bien pensado. Fijaos.

Entre semana vivo en Sagrillas y me encargo de todo

y los fines de semana vengo a casa de Olmedilla.

¿Que vas a estar con Olmedilla?

¿Qué pasa? Olmedilla, en su casa. ¿Qué pasa?

¿Me quieres soltar de una vez, idiota?

Me da igual lo que piensen, si creen que tenemos un lío,

pues que murmuren, que me da igual.

Olmedilla es una persona excelente

y me ha ofrecido su casa con generosidad.

Yo estoy dispuesto a aceptarlo.

Pero si he estado viviendo con un facha todo este tiempo,

¿cómo no voy a ser capaz de vivir con un maricón?

-Para ser un amigo tan generoso, pues llámale gay por lo menos.

-¿A Olmedilla?

¿Tú me ves a mí cara de llamarle gay? Hombre, por favor.

¡Es maricón, hombre!

No te digo que inventó el mariconeo, no, pero vamos, que es maricón.

Ya está.

No tengo ningún problema. Venga a ver, vamos a votar.

Vamos a votar entonces, a ver quién está a favor

de que De Gaulle esté en la bodega

por lo menos hasta después de la poda.

Muy bien. Y que en este tiempo me encargue de buscar un enólogo.

Sí.

¿Qué pasa? Que no quiero gente extraña.

Cuatro a uno, Antonio. No.

Cuatro a uno, Antonio.

Que no iba a decir nada, hombre, voy a por el pescado,

que hoy lo tenemos cocinado, no es crudo, hija.

No te pongas así. Te ayudo.

(Timbre)

Ya lo cojo yo.

(Timbre)

Dígame.

¿A qué viene esta llamada?

Dame una sola razón para no colgar.

Es que no hay nada que aclarar.

Ya te he dicho que no quiero hablar contigo.

Si quieres te pongo con Antonio.

Que no insistas.

No es una despedida de soltero.

Es una copa que quiere dar en casa con estos amigos pijos suyos

que tiene en el colegio del Pilar.

¿Pilaristas? Sí.

No sé qué pinto yo allí. Bueno, eres el padre de la novia.

Ya. Por eso.

Y además va a estar Ricardo Goicoechea.

Ah, Goicoechea es el de Iberia. Sí.

A ese le quiero vender yo vino. Por eso.

Y además están confirmados Luis María Ansón y Sánchez Dragó.

¡Leche! Sánchez Dragó es Pilarista.

Sí. A ese le gusta el vino, seguro.

Que quisiera llegar al matrimonio sin acostaros, Pili...

-Es que él nunca dijo que no nos fuéramos a acostar.

Él lo que dijo es que antes de hacerlo

pues que quería estar seguro de que lo nuestro iba en serio.

-Pero eso es un pensamiento muy raro en un hombre de hoy en día.

-Bueno, para él era cuestión de fe. -Pero, vamos a ver, ¿qué pasa?

¿Todos los hombres tienen que tener en la cabeza solo el sexo o qué?

-Hombre, Pili, pues la mayoría, sí.

La excepción es raro. -La siguiente podía haber sido yo.

-Por favor, que es inocente, que no es ningún violador.

El día que lo demuestre, tú y todo el vecindario

os vais a tener que tragar vuestras palabras.

-Pili, si es que yo solo quiero que...

Solo quiero que lo asumas cuanto antes y te puedas recuperar.

-Eso también se lo digo, pero claro, el género humano somos así,

y mientras que hay esperanza... -Él me ha prometido

que no ha hecho nada, me lo ha jurado,

y yo le creo, ¿entiendes? Yo le creo.

-Pero ¿le has ido a ver?

-Sí. -Está en aislamiento, ¿sabes?

Es que a los violadores en la cárcel les dan con su propia medicina.

-Tú no te agobies, Pili.

Te invito a la tila. -No quiero compasión, Paqui,

lo que quiero es justicia.

Déjame la caja aquí, la subo yo. ¿Qué te pasa?

No me pasa nada, hombre. Venga, déjamela aquí.

Quiero conocer la casa de Olmedilla. ¿Por qué?

Pues porque tengo ganas de conocerla, joder.

No es fucsia, si eso es lo que te interesa.

Ya, pero tiene revistas de hombres, digo.

¡Qué asco, coño!

Deséame suerte, mañana me examino del práctico.

Mucha suerte.

Oye, ¿has sabido algo de Toni? Pues sí.

Hablé ayer con él desde una cabina. ¿Y cómo está?

Yo le oí tranquilo, pero no me fío.

Sabes cómo es, se guarda todo para sí mismo.

Ya.

¿Tú no tienes la sensación de que te siguen?

Un poco, un poco, pero empiezo a pensar que es aprensión mía.

Ya, es que yo estoy un poco paranoica con eso.

Tranquila. Te quiero, hermana. Y yo.

¡Pili!

¿Cómo estás?

-¡Estoy fatal! -Siento no haberte dicho nada antes.

-No te preocupes Inés, si tú ya estás en...

Pues estás en otro mundo. -¿Qué otro mundo?

Si mi mundo es éste. Los amigos estamos para lo que estamos.

-Pero si es que no ha sido él.

No ha sido él, que yo lo sé, que no ha sido él.

Nieves, ven aquí.

Dime. Agárrame de brazo, anda,

y no me sueltes hasta que no me vaya.

Ese es el hombre que intentó matarme.

¿Quieres que le pegue dos tortas? No, ahora no. Venga.

¿Qué? Mercedes.

No vengo a buscar jaleo, todo lo contrario.

¿Cómo te digo que no tenemos nada de qué hablar?

Sé que lo has pasado mal, pero no has sido la única.

¿Cómo te atreves a venir a mi barrio?

Mercedes, quiero que me perdones.

No puedo perdonarte.

Me volví loco.

Todo lo que tenía de un día para otro se fue a la mierda.

No me retractaré en el juicio.

Lo que pase dentro de dos semanas me da igual.

¿Dos semanas? Habrás recibido la citación.

Sí, claro.

Mercedes, quiero que entiendas que perdí la cabeza,

y que la perdí...

¿Tiene que estar esta señora aquí? -Sí, ¿qué pasa?

-Mercedes, tú siempre has puesto distancia entre los dos.

Yo quería hacer una bodega grande.

Y sé que ahora unidos con la bodega...

¿Unidos? Pero tú estás loco.

Lo único que quiero es que desaparezcas de nuestra vida

y que pagues por lo que has hecho.

Mercedes, no vuelvas a enviarme a la cárcel.

No lo podré soportar.

Eso lo tendrá que decidir un juez, no yo.

Mercedes, a malas puedo ser peor.

¿Me estás amenazando?

¡Tú qué cojones haces aquí! -Tranquila.

-Ni la toques, ¿eh? Venga. Venga.

¡Cabrón! Venga, métete en el coche.

Métete en el coche. ¡Métete tú, mamá!

Súbete al coche. ¿Cómo te atreves a venir al barrio?

Pero, bueno... Hija, por Dios. ¡Será gilipollas el tío!

-Pero ¿no le da vergüenza?

-¡Qué cabrón, presentándose así en el barrio!

Vamos, ya le vale. Venga, hija, ya está bien.

Qué valor tiene, mamá, vamos, es que...

Está muerto de miedo.

Me da igual. Por mí, como si se tira por un barranco, no me da pena.

Y el juicio es en dos semanas. ¿Sí?

¿Qué, tú sabías algo?

No, no.

No, pero háblalo con papá.

Ya.

Hablaré con papá.

Madre mía.

Voy a dar una fiesta de despedida de soltera

esta noche en el Fly y a tomar viento, mira.

¡Muy bien! ¿Te vienes?

¿Yo? Sí.

Hija, aunque me veas así, estoy bien, de verdad.

Estoy tranquila, duermo bien, no tomo pastillas.

No lo hago por ti, lo hago por todas. No sé, por Pili, por mí...

Se lo podríamos decir a Nieves y a Clara, a la abuela.

¿A la abuela? Sí.

Bueno, ella se apunta a un bombardeo.

Claro que sí. Nos hace falta a todas una fiesta.

Sí, la verdad es que nos vendría bien.

¿Y esta tarde qué vas a hacer?

Pues me he apuntado a un curso de informática.

De computadoras.

¿Qué dices, vas a aprender a manejar computadoras?

Pues claro. Eres algo único, mamá.

A tu padre ni una palabra de que hemos visto a Mauro, ¿eh?

Que si no, el que acaba en la cárcel es él, que ya le conocemos.

¿Tus hijos? Sí.

Muy guapos. Se parecen mucho a la madre.

¿Ésa es la palabra, joder. ¿Qué palabra?

Pues coño, mi palabra, evolución.

¿Cómo verías que pida un crédito para comprar

un chalet adosado en los Altos de San Genaro?

Pero ¿tú no estás haciendo obra en tu casa?

Bueno, pero la obra la tengo parada y la puedo parar más si quiero.

¿Qué dices? Te recuerdo que debes dinero a Hacienda

y al banco, que tienes un crédito por medio.

Joder, qué pesados sois.

Uno no se hace importante hasta que no debe mucho dinero.

A nuestra edad en lo primero que hay que pensar es en la salud.

No te metas en más líos, por favor.

A nuestra edad los logros valen el doble, Olmedilla.

Y mi bodega va muy bien. Es buen negocio, lo sabes.

Ya. Hoy mismo voy a cerrar

un acuerdo con Iberia, ni más ni menos.

Antonio, a ti nadie te va a dar otro crédito.

Hombre, a mí no, porque sois unos zopencos los bancos,

pero a mi hermano Miguel...

Ya has convencido a tu hermano para que se meta en lo de la bodega.

Déjate de tejemanejes, tu hermano es tranquilo.

No, mi hermano necesita un empujón, Olmedilla.

Ahora mismo no tiene proyecto de vida.

No, su proyecto de vida es vivir, y a mí eso me parece cojonudo.

Mi suegra no está para subir escaleras.

¡Bueno, ya está bien!

Se acabó hablar de dinero porque estoy hasta los huevos.

Todo el día hablando del puto dinero. Que odio el dinero, coño.

¡Perdona! -¡Pasa, pasa!

Nada, tu amigo, que no me quiere dar un crédito.

(Timbre)

(Timbre)

¡Julia! ¿Pero qué haces aquí? Bueno, te he visto antes en la tele.

Bueno, es que estaba por aquí, por Madrid, y...

Pasa, pasa.

¿Estás en un hotel? No, ¿no? Ojalá. En el hotel está el jefe.

Yo estoy en casa de mis padres. Ah.

Bueno, pues si quieres tomamos algo.

Bueno, ya te digo que es solamente un momento

que tengo que hacer un recado y...

Bienvenida a casa. Muy bonita.

Estás... ¿Qué?

No, no, impresionante. Oye, no te rías de mí.

Que no, que estás muy guapa. Ropa de trabajo. Parezco una señora.

Una señora guapísima.

¿Un refresco, una cerveza? ¿Agua? Agua tienes, ¿no? Pues agua.

¿Y teléfono? Tengo que llamar. Allí, lo que quieras.

Vale, gracias.

Hola, habitación 215, por favor.

¿Miquel?

Miquel, sí.

(HABLA EN CATALÁN)

(HABLA EN CATALÁN)

(HABLA EN CATALÁN)

Hablas muy bien catalán.

Es que estuve a punto de casarme con un catalán, acuérdate.

Ya, ya, me acuerdo.

Gracias.

¿Te perdonó tu padre lo de la vendimia?

¿Que me cambiara de bando?

No, pero, bueno, está acostumbrado.

Y vosotros, la bodega... ¿Qué tal? Bien, bien. Muy bien.

Se nota mi mano ahora.

Tenemos un cliente holandés y todo. Holandés.

Sí.

Pero tú y yo no queremos hablar de la bodega, ¿no?

No. No.

¿Estás nervioso?

No... Un poco.

Un poco. Bueno, no sé si estoy nervioso.

Pero me muero de ganas de besarte.

Bueno, yo también estoy ahí...

Ahí, ahí. Sí.

O sea, que si lo hago, no me vas a cruzar la cara.

Antonio, ya tienes preparada tu chaqueta, hijo.

Anda, que te voy a ayudar.

Herminia, ¿a usted qué le parece

la nueva urbanización esa que están construyendo?

Pues me parece que nos va a salir por un ojo de la cara,

eso es lo que me parece. ¿A nosotros por qué?

Pues sí, porque todo va a subir de precio.

Pues precisamente por eso, Herminia.

Ya, pero...

No me interesa.

¿A usted qué le pasa?

Desde un tiempo a esta parte está siempre enfadada.

Se está peleando hasta con la tele.

Ya sabes lo que me pasa.

Bueno, sí, lo de la obra, pero hay algo más.

Cosas mías.

Herminia, nos conocemos hace mucho tiempo.

A mí usted no me engaña.

No será el mago. ¿El mago?

¿Qué mago? No hay ningún mago.

¡Uh! O sea que es el mago.

¿Qué ha pasado?

Pues ha pasado lo que pasa con los magos, que ha desaparecido.

Anda, leche.

Pues no se lo tome usted a mal, mujer.

Hubiese sido peor que hubiera desaparecido usted.

Bueno, mira, no quiero hablar de estas cosas.

¡Joder! Vaya día, por Dios.

Joder.

¡Ramón! ¿Qué?

¡Mi coche! ¿Qué pasa?

¿Qué pasa? ¡No jodas!

Estaba ahí hace un rato, y no está. ¿Te lo han robado?

Eso parece, joder.

¿Cómo te lo van a robar, Antonio? Pero si todo el barrio lo conoce.

-Una vez conseguidos los dos nuevos inversores,

el dinero comienza a multiplicarse.

Paquita, ¿podrías darle al...?

Gracias.

Aquí veis la estructura de la pirámide.

Los nuevos inversores entrarían en el nivel ocho,

pero siguen ascendiendo siempre que consigan a nuevos inversores.

De ahí que el... Perdona un momento.

¿Alguien ha visto mi coche?

¿Qué ha pasado, tío? Pues que no está.

Pero si estaba ahí... -¿Nadie ha visto el coche?

-¿Alguien ha oído o ha visto el coche de mi tío?

-Si estaba aparcado en la puerta... -Qué raro, ¿no?

Bueno, ¿y qué? Nivel ocho. -Ocho, ocuparían el nivel ocho.

Si atraemos a nuevos inversores, subiríamos una escala en la pirámide.

En el nivel ocho hablaríamos de unas 10.000, 15.000,

20.000 pesetas cada uno de ustedes.

Siempre que consigan otro inversor,

éste multiplicaría la cantidad por tres.

Nada, en la cocina tampoco están. Pero ¿qué te ha dicho la policía?

Me ha dicho que tenga paciencia, Merche,

y estoy seguro de que las tenía aquí esta mañana.

Pues se te habrán caído. ¿En dónde?

Pues no sé, en la calle.

Si solo he estado un rato en el piso de Olmedilla,

y ahí ya he preguntado y me ha dicho que no están.

Pues tú tranquilo, que ya aparecerá.

Ya, pero es que si no aparece...

Si no aparece, Antonio, qué vamos a hacer.

Joder, que es un coche, no una bici.

Hemos dicho que nos vamos a tomar las cosas de otra manera.

Estamos en otra etapa.

Tenemos más etapas tú y yo que la vuelta a España, joder.

Pues sí. Yo me acabo de enterar de que me has ocultado

que dentro de dos semanas tenemos el juicio de Mauro.

Y no me enfado. Que conste que quería contártelo,

pero no he encontrado la manera. Ya, me proteges demasiado.

Pues claro que te protejo, y te voy a proteger siempre,

que está dentro de mi naturaleza.

¿Tú a mí no me proteges? ¿No me ocultas nada?

Que he comprado una computadora.

¿Has comprado una computadora y no me has dicho nada?

Sí, una ZX Spectrum. La vamos a pagar a plazos.

¿Y para que queremos tú y yo una ZX Spectrum?

Pues para crecer. ¿También para evolucionar?

Bueno, y para que escriba cartas y haga las cuentas...

Lo hace todo. ¿Todo?

Ajá. ¿También lo del marido?

Bueno, no seas tonto, anda. No, te lo digo en serio.

Hay computadoras articuladas que ya hacen de todo.

Ya. Hasta lo del marido.

Qué tonto. Pero no son tan guapos como tú.

O tan guapas.

¿Te das cuenta del riesgo que tiene esto?

Es una puta locura. Es una puta locura.

¿Te imaginas que nos enamoramos con nuestros padres enfrentados?

¿Tú quieres enamorarte?

No, yo no.

¿Y tú?

No.

A mí el amor me ha hecho más daño que otra cosa.

Bueno, pues ya está, nos olvidamos de todo y...

Y que quede como un bonito recuerdo. Que quede como un precioso recuerdo.

Yo haré lo que pueda.

Yo también...

Pero no te prometo nada.

Yo tampoco.

Joder. Esto no ayuda... Ya lo sé...

-Venga, ¿te duchas tú? -No, dúchate tú.

-Hombre, dúchate tú, que estamos en tu casa.

-Que no, dúchate. -Bueno, venga, pues yo voy primero.

-Ay... Joe.

-Miguel. -¿Qué?

-Que igual no es buena idea que te quedes aquí en casa.

¿Te acuerdas del tipo que estaba aquí el otro día cuando viniste?

-¿El que me abrió la puerta? - Sí, ése, sí.

-Mira, Olmedilla, no sé si me explico.

No me cuentes tus relaciones con esas personas

porque me vienen a la cabeza ciertas imágenes que no...

Hombre... -Miguel... Miguel, que...

Nuestra relación se acabó hace más de un año.

-Pues muerto el perro se acabó la rabia.

¿Tarda en salir el agua caliente? -Escúchame, es muy importante.

El tío éste vino a decirme que tenía sida.

Síndrome de inmunodeficiencia adquirida, sida.

Sida.

-¿Y eso qué significa?

-Que me ha podido contagiar.

-Por eso te decía que a lo mejor no era buena idea

que te quedases. -¿No piensas hacerte análisis o...?

-No sé qué hacer, Miguel. -¿Cómo que no sabes?

-Si sé, pero tengo miedo, coño. -¿De qué, Olmedilla?

-De que dé positivo, joder.

¿Qué hago, qué hago con mi vida, qué hago con mi familia,

cómo se lo digo a mis hijos, y el trabajo?

-No tienen que enterarse. -Estoy acojonado, Miguel.

¿Y si da positivo, qué?

-Bueno, mira, me voy a duchar, luego te duchas tú.

Vamos y te haces un análisis de sangre.

-Habrá que ir en ayunas para los análisis.

-Bueno, pues coño, vamos y que te den hora para mañana, ¿eh?

Venga, hombre, coño, cambia esa cara, que no pasa nada, joder. Venga.

-Bueno, entonces son diez mil, ¿no? -Diez mil.

-Pues te tocan dos cubos de la pirámide.

-En un mes esas diez mil van a ser sesenta mil, ya verás.

-Qué bien.

Bueno, nos vemos en la despedida, ¿no?

-¿Qué despedida? -La de Inés, la de soltera.

Da una copa en el Fly. Te lo ha dicho, ¿no?

-¡Claro! Hombre, cómo no me lo va a decir, si es mi prima.

-Bueno, bueno, fiestorra de chicas. Esta noche arde el Fly.

Adiós, guapa. Adiós, guapo. -Adiós.

¡Menudo éxito! -Sí.

-Medio barrio en el negocio. -Sí.

-Y todo gracias a ti. -Sí.

-¿Qué te pasa?

¿Qué pasa? ¿He dicho algo que...? -¡Nada!

-Paquita, ¿qué tienes? -¡Nada!

-¿Qué tienes? -¡Nada!

Nada, que no... Que no... Que no dejo huella en la gente.

-¿Tú? -Ni en mi familia ni en nadie.

-Estás totalmente equivocada. -No. No, no lo estoy.

Nadie me quiere de verdad. -No digas eso.

-Nadie me valora. -Yo te quiero de verdad.

-Pero ¿qué?

No, otra vez no, por favor... -Otra vez no, ¿qué?

-Pues el pinchazo en el estómago

y las piernas que me flojean y...

No...

-Picha española nunca mea sola.

Ramón, ¿tú crees que yo tengo que comprarmeotro coche?

¿Este de ahora lo tienes a todo riesgo?

Sí,señor, a todo riesgo. Entonces, no lo dudes, Antonio.

Un coche alemán, que vamos a entrar en Europa

y van a estar tirados de precio. Sí, señor.

A lo mejor ha sido una suerte que me lo hayan robado.

A lo mejor.

Claro.

A mí eso de la pirámide no me gusta mucho.

Eso es el negocio del siglo, Antonio. ¡Me cago en la cuna que me arrulló!

¡Tu coche!

Mira, déjalo. ¿Cómo lo vamos a dejar?

Cuidado, que me vas a mear, hombre. Como si no lo hubiéramos visto.

¡Si lo hemos visto, Antonio, y es tu coche!

No, no, ése ya no es mi coche.

¿Cómo que ese ya no es tu coche?

Mi coche es alemán,

y está saliendo ahora mismo de la fábrica.

De Frankfurt. De Stutgard.

Bueno, con dos cojones, sí, señor.

-¡No me lo puedo creer! ¿Qué pasa?

¡Que son las siete y media! ¿Qué?

¿Qué? ¡Que llego tarde!

¡Te llevo en la moto! ¡No, da igual, voy en taxi!

¡No, hombre, que te llevo en la moto!

Tengo que estar a las 8. ¿Adónde vas?

Al hotel, ¿cuánto tardamos?

No sé, 15 minutos.

¿Quince minutos?

Quince minutos.

"François Truffaut, el hombre que amaba a las mujeres,

rodó una estupenda cinta llamada 'La noche americana'.

Una película sobre cómo se hacen las películas.

Una carta de amor al cine y a la vida.

El 22 de Octubre de 1984,

todos los Alcántara vivimos nuestra gran noche americana:

Llena de luz y de sombras, de holas y adioses,

de inesperados reencuentros, una noche de película".

Pero ¡mire por donde va, hombre!

-Si mi padre se entera, me mata.

-Pero Ray conduce que flipas, ¿sí o no?

-Sí, sí. Si lo suyo son las ruedas.

Pero cabeza poca, ¿eh?

-Parece que no hay nadie en el balcón. ¿Bajamos?

Anda, dame las llaves, Nicky Lauda.

-Acordaos que nos vemos después en casa, ¿eh?

-¡Uno, dos, tres!

(TELEVISIÓN) Soy una mujer muy extrovertida.

Me gustan las flores.

Me gusta estar en mi casa, con mis hijos.

Me ocupo de la comida de mis hijos, de la alimentación.

Me ocupo de la ropa de mi marido,

de la ropa blanca de la casa.

Me gustan las flores, estar en el jardín

y en la piscina con mis hijos. Me gusta el mar...

Madre, ¿estás lista ya? Sí, sí.

Venga, vámonos.

Hija, abróchame la pulsera, que yo sola no puedo.

¿Qué? ¿Por qué es guapa Sara Montiel?

¿Sara Montiel? Siempre ha sido guapa.

Yo la veo antigua.

¿Y a nosotras nos ves antiguas para ir al Fly?

Yo no sé qué se me ha perdido en la despedida de mi nieta.

Pues que le hace mucha ilusión y ya está.

Pero me preocupa que la niña se quede sola.

Es que ya no es una niña. Yo controlo, abuela.

En la cocina hay sopa de estrellas y tortilla de patatas.

Y mucho cuidado con el gas.

La que se deja el gas encendido no soy yo, que conste.

Oye, venga...

¿Para la boda de Inés podré llevar zapatos de tacón?

Pues no sé, ya veremos. ¿Veremos cuándo? Es dentro de nada.

Bueno, hija, no tengas prisa en crecer, ya crecerás.

Anda, vete a poner el pijama, hija, por Dios.

¡Las llaves del coche!

¡Será posible! Que estaban aquí las llaves.

¿Cómo?

¡Será posible que está ahí el coche! ¡Es que no me lo puedo creer!

De verdad que no entiendo nada.

(Timbre)

Voy a abrir. Anda, sí, ve a abrir.

¡Herminia, venía a verte! ¡Ah no, no, no!

¿Por qué no? Porque no hay nadie en casa.

¿Pero qué me dices, Herminia? ¡Herminia!

-Buenas noches, don Antonio. Buenas.

Es usted el primero.

¿Qué le pasa, Adelaida? ¿Está constipada?

¡Si se va él, me voy yo! -¡Pues te vas!

-¡No tienes derecho a despedirlo! -Pero ¿cómo que no?

¡Claro que lo tengo, es mi empleado!

¡Y se está acostando con mi hija a mis espaldas y en mi casa!

-Esto es lo que me pasa. Ya, ya lo veo.

Escúchame, como salgas por esa puerta te advierto...

-Hombre... Hola, hija.

¿Qué pasa? No sé, yo acabo de llegar.

Inés, te vas a poner muy contenta.

-¿Sí? ¿Por qué? -Me ha echado de casa.

-No la echo de casa, se echa ella misma por estar con este...

-¿Con este qué? ¿Eh? Es que estoy hasta los cojones.

-¡Benjamín, por Dios! -Le he pedido perdón.

He intentado explicarme, pero no me da ni una oportunidad.

Pues que sepa que estoy enamorado de su hija.

La quiero de verdad.

-¡Y yo a él! -Y el amor no entiende de clases.

Usted debería saberlo mejor que nadie.

-Inés. -Dime.

-Un día te contaré una cosa que te quedarás de piedra.

-¿Sí? ¿Por qué no me la cuentas ahora?

-A su debido tiempo.

Buenas noches.

-¡Señor, lo siento mucho! Mi sobrino no es así, usted lo sabe.

Siempre ha sido un buen chico. -Ha abusado de ella.

-Que Dios me perdone, pero creo que ha sido al revés.

-Anda, por favor, ve a la cocina y te tomas una tila.

-A mí ni mu, ¿eh?

Que yo me subo arriba a cambiarme de ropa y desaparezco.

-¿Se puede saber dónde vas? -He organizado una fiesta de chicas.

Y estoy pensando cogerme un pedal de los grandes, así que aviso.

Ah, papá, lo del hipermercado.

Firmado y en buenas condiciones. Ya te contaré.

Ya me contarás, hija, gracias. A ti.

-¡Menudo día!

¡Bueno! Pues a mí me han robado el coche.

¡No fastidies! Pues sí.

Bueno, me voy a comprar uno alemán. Ah, me parece muy bien.

Tú que le conoces, ¿al de Iberia le gustará?

¿Que cambies el coche?

No, qué le importa a él que cambie el coche.

Si le gustará el vino, tú que lo has probado.

Claro, hombre, claro.

-Adiós. -Quédese con el cambio.

Y muchas gracias. Adiós.

-Bueno, mañana me hago los análisis y los llevan al clínico.

Como el sida es nuevo hay sitios que no tienen medios.

-Vamos, hombre, a mí me resulta rarísimo que un bichejo así

haya aparecido aquí por arte de birlibirloque. No...

-Pues sí, sí. -Los americanos, Olmedilla.

La guerra bacteriológica o algo peor. -¿Sabes lo que dicen?

Que el primero que lo propagó fue un piloto canadiense,

el tío confesó que había tenido relaciones sexuales,

más de mil, en África sobre todo.

-¿Mil relaciones en África? El aviador follador.

-Ése. Nada que ver conmigo.

-No, desde luego que no. No me lo jures.

-¿Y cuándo te dan los resultados? -En tres semanas.

-¿Qué vas a hacer mientras tanto? -Me las voy a pedir de vacaciones.

-¿Seguro?

¿Con tanta ociosidad no será malo que le des a la cabeza?

-No paro de darle a la cabeza, Miguel.

No me concentro en absoluto.

Es que no doy pie con bola, porque estoy acojonado, acojonado.

-Lo comprendo.

¿Has consultado lo del contagio?

-Sí, solamente es por el intercambio de fluidos corporales.

-Fluidos. ¿Qué son fluidos? -Semen, sangre, leche materna...

-¡Joder, qué asco!

¿Sudor no? -No, no.

¿Y un salivazo? Vas en la moto con uno con sida

y escupe para atrás, te da en la cara...

-Un salivazo tampoco. -¿Que no? Muy bien.

Bueno.

Entonces...

¿Te quieres venir a Sagrillas conmigo?

-¿Yo? -Sí, tú.

-¿Tú y yo solos? -No, solos no, está allí Luis.

Está todo el pueblo, vamos. No, solos no.

-Eres muy generoso, Miguel. -Que no, hombre, que no.

Tú me ofreces tu casa, yo la acepto,

yo te ofrezco la mía y espero que la aceptes.

O sea, hoy por ti y mañana por mí. -¡Joder!

-No, joder no, ¿eh? No te hagas ilusiones.

-Que no...

-Que no, hombre, por favor. Lo hago por el coche, ¿sabes?

Necesito un coche para ir a Sagrillas,

para volver, para tener autonomía... -Ya.

Que tú estas cosas, por lo que es el cariño, no las harías nunca.

-¿Cariño yo? Eso es peor que los fluidos.

Cariño, cariño. -Mucho peor.

-¿Qué pasa aquí?

-Qué raro que esté cerrado a estas horas.

-¡Paquita!

Bueno, pues nada, vamos donde Eladio, anda,

que te vas a pagar unos cubatitas, Olmedilla.

-Era mi marido.

-Era, tú lo has dicho. Ya no lo es.

-Es que...

Es que todavía le quiero un poco, ¿sabes?

-¿Y él a ti? -Pues él a mí, mucho.

Pero se ha hecho mayor y ya no lucha por lo que quiere.

-Yo, en cambio, soy joven.

-Tú eres joven y yo soy madre.

De tres hijas. Esto es un disparate.

-Cuando se tiene mucho dinero nada es un disparate.

Y nosotros vamos a tener mucho.

-¡Mucho! -Sí, mucho.

Vamos a nadar en dinero, ya verás.

-¿Cuánto?

-Mucho, mucho dinero.

-¡Mucho, mucho!

(RÍE)

¿Sabe Marcelo la que vas a montar aquí hoy?

No sé. A mí me dijo que, mientras estuviera fuera,

que hiciese lo que me diera la gana. Así que yo obedezco.

Ya, ya. Además,

que estoy más caliente que la caña de un cohete, macho. ¿Tú no?

¿Qué pasa, que has "pillado"?

¿La conozco?

¡Qué perro eres, macho!

Pero si ayer estabas hecho polvo por lo de Karina.

Olvídate ya de Karina, ¿vale? Ya es historia, se acabó.

¡Bueno!

¿Y ese de ahí quién es? Está montando el karaoke.

¡Hola!

¿Te acuerdas de mí? -No.

¡No quiero saber nada!

¡Herminia! Te daré la explicación que te debo.

No hay explicación que valga.

¡Ay! ¿Me lo puedes quitar de encima, por favor?

Creo que es mejor plantarle cara al asunto, madre.

¡Ay, señor! Herminia, sabes que me gusta jugar.

¡Sí, al escondite!

No sé si has oído hablar de la pirámide.

No, no he oído hablar de nada.

Corre por todas partes y es una estafa tremenda.

¿Y qué? Que yo formo parte de esa estafa.

No quiero saber nada.

No quiero saber nada, de verdad.

Decidí no llamarte ni verte para no...

Ya me entiendes, es algo ilegal y...

¿Entonces qué demonios haces aquí?

Es que mañana me voy de España. ¡Ay, pues buen viaje, hijo!

Pero no quería irme sin...

Herminia, ¿quieres fugarte conmigo?

¡Pues el coche está bien!

(Timbre)

¿Qué pasa, ladrón? -¡Ricardo Goicoechea!

(RÍEN)

¿Cómo estás? -Muy bien. Hola, bienvenidos.

¿Qué tal? Gracias por venir. -¡Viejo verde, ya me han contado!

¡Te has llevado al huerto a una chavalilla!

-Hombre, una chavalilla... -¿Qué tiene, treinta y tantos?

-Para ti y para mí, para lo que nos gusta a nosotros,

esa es la mejor edad de la mujer, ¿sí o no?

-Ven, que te presento... -Mira, hace dos años tuve un infarto.

Cuando me dieron en alta, ¿en qué pensaba?

-Pues no lo sé, ¿en tu familia? -No, en Brasil.

Chicas en tanga, caipiriñas, calor todo el año.

En eso. En todo lo que me estaba perdiendo

por pasarme la vida trabajando como un capullo.

-Ya sabes que trabajar también dignifica al hombre.

-Que digas tú eso,

que no has dado un palo al agua en tu vida es un chiste.

(Timbre)

Espera, espera, que esa es mi sorpresa.

No te muevas. Ya voy yo.

-Antonio... Sí.

Este Ricardo es el de Iberia. Ah, éste es el de Iberia.

¡Adelante! (RÍE)

-¡Hola! -Hola.

-¿Cómo estáis? -Buenas noches. Muchas gracias.

-Os presento aquí a unas amigas que se dedican a relaciones públicas.

-Buenas noches, yo soy Wanda. Ella es Cristal, Abigail...

-Abigail...

Él es José Ignacio, el anfitrión de la casa.

-Encantada. -Y ese señor es...

No sé quién es. -¿Don Antonio?

¡Wanda! ¡Cuánto tiempo, me alegro de verle!

Hola, cómo estás, ¿qué tal?

-¡Qué casualidad! Sí, qué casualidad.

¿Cómo estáis todas, bien? Bien.

(Música)

-¿Qué pasa, hermano? ¡Hola! ¿Qué tal?

¿Te apuntas a mi fiesta o qué? Qué va.

Marcelo no está y Josete necesita ayuda.

Ah. ¿Y soy la primera?

Inés, hay aquí una persona...

Sí.

Bueno. ¿Qué pasa?

-¿Inés? -¡Joder!

¡Hola! ¡Cuánto tiempo!

¡Guau! Te hacía... ¡Yo qué sé!

-Lejos. -Sí.

-Muy lejos. -Sí, pero mucho.

-Sí, pero...

Echo de menos cosas.

-Me imagino. El sol, ¿no? Como todos los ingleses.

Os tira mucho. -El sol...

Y otras cosas también.

-¿Y qué haces aquí?

-Montar un karaoke. -Ah.

-Tengo una concesión. ¿Conoces karaoke?

-Sí, es el cacharro éste japonés de las canciones.

-Sí. -Ajá.

Bueno, pues muy bien, ¿no?

Un buen negocio ahora que todo lo japonés está tan de moda.

-Sí. -Se van a comer el mundo.

Enhorabuena. -Gracias.

Estás...

-Igual.

-No.

Mejor.

-Pues me casé.

-Sí, lo sé. -Sí, sí.

Me lo dijeron. Con... Con... Eugenio. -No, ya no era cura, no.

-No. -No.

-También me dijeron que murió.

-Sí.

-Lo siento.

-Gracias.

-Y ya me ves aquí, ahora voy a celebrar mi despedida de soltera.

Me caso otra vez.

-¡No te aburres!

-Yo también me casé. -Ah, ¿sí?

-Y me divorcié. -Ah, ¿sí?

-Ajá.

-Vaya, lo siento. -No, no, es bien.

-¿Sí? -Ahora tengo un otra.

¿Adivinas de dónde es?

-No.

-¡Karaoke!

-¿Japonesa? -Japonesa.

-Me alegro.

Yo soy madre.

-Yo tengo una hija.

-¡Vaya!

-¿Sabes cómo se llama? -No.

Yoko.

-No.

Inés. -Dime.

-Se llama Inés.

-Ah, joder. -¿Qué?

-Ya te vale, ponerle Inés.

Podrías haber elegido otro nombre, ¿no?

-¿Por qué? A mí me encanta el nombre de Inés.

-Ya, pero habrá muchos otros que te encanten, ¿no?

-Bueno, pero yo soy libre de llamar a mi hija como yo quiera.

-Sí, pero te lo podrías haber callado.

(RÍEN)

-Pues durante un tiempo, don Antonio fue nuestro jefe.

¿Verdad? Sí, sí.

Aunque eso tiene una explicación. No tienes que dar explicaciones.

Si es que las quiero dar.

Pero no hace falta, que aquí todos tenemos muchas horas de vuelo.

Oye, por cierto, hablando de vuelo, me han dicho que tú...

Sí, yo. Pero aquí y ahora, nada de trabajo.

¿De acuerdo? Ricardo Goicoechea.

Quizá el mejor amigo del novio. Yo soy Antonio Alcántara.

Ah. -Es el padre de Inés.

-¿De Inés? -Mi futura esposa.

-¿Se casa su hija?

¿Y con el dueño de esta mansión? ¡Jo, qué potra!

-Joder, he metido la pata, ¿no?

Yo qué sabía, o sea...

Una despedida de soltero es lo que es, ¿no?

Que no pasa nada, hombre.

Lo último que pensaba es que invitarías al suegro

a la despedida de soltero, tío.

-Bueno, que si hay algún problema, nosotras nos vamos.

¡No, no! Vosotras os quedáis.

Me voy yo, que no pinto nada aquí. No, no, no, aquí nadie está de más.

Esta noche somos todos amigos y todo queda entre caballeros.

¿Entendido? Sí, sí, pero yo prefiero irme.

Y antes, ya que estamos en una despedida de soltero,

voy a hacer un brindis, hombre, si me lo permitís.

Hombre. Voy a brindar

por mi hija, por mi yerno,

por las nuevas amistades,

por las amistades de siempre,

con un vino que lo he traído expresamente para ti

y espero que te guste, Goicoechea, Cruz de Sagrillas,

que es un vino que quiero que conozcas, que es mío. Salud.

Salud. -Salud.

(Timbre)

-Pasad.

A las diez echan un reportaje de breakdance en San Genaro TV.

-¿Nos vais a enseñar a bailar? Porque yo soy muy patosa.

-Hay tortilla y Gala ha traído unos espaguetis.

¿De qué te ríes, eh?

-¿Tenéis hielo?

-(TELEVISIÓN) Sí, dos amigas mías, de mayores, se metieron a monjas.

(Música)

¡Hola, chicas! (AMBAS) Hola.

Bienvenidas. Hola, Carlos.

Os he puesto una mesita ahí, ¿vale? Muchas gracias.

¡Abuela! ¡Qué bien que hayas venido!

Ay, ay... ¿Tú mañana no tienes el examen?

Lo llevo bien, no te preocupes. ¿Has practicado?

Toda la tarde. Bueno...

Pasad. ¿Tu hermana ha llegado?

Sí, está por ahí. No sé muy bien dónde.

Hala, mira. Mira qué taburete más bueno.

Ah, qué bien. A ver. A ver.

Bueno, pero qué guapa Herminia.

A ver si vas a ligar más que nosotras.

A lo mejor. ¿Ligar? Si yo solo veo mujeres.

-¡Hola! -Hola, cariño.

-Herminia, ¿está cómoda?

Sí, sí, Josete, muy bien. Gracias.

¿Y qué van a tomar estas señoras tan guapas?

-¿Oye, qué es lo típico de este local?

-El mojito. -¿Eso lleva alcohol?

-Tiene. -Pues una ronda para todas.

La abuela también. Yo, una leche de pantera.

-Ah. ¿Un qué, hija?

La bebida que me daba Cruz aquí.

Oye, pero ese que está con Inés... ¿Es Mike?

-Ay, sí, sí, sí. ¿Mydarling?

Mydarling.

Hijo, ¿ése es Mydarling?

Sí. Sí, sí. ¡Ay madre mía!

Es el que se encarga del karaoke. Ya, pero...

Mamá, las casualidades no existen.

Pues a ver qué pasa.

Voy a dejar lo de puta, don Antonio.

¡Anda!

-No es que me vaya mal.

A mi el trabajo siempre me ha gustado, la verdad,

porque se gana dinero y conoces gente muy importante, pero...

Yo lo que quiero es casarme y tener hijos,

y una cosa quita la otra. Hombre, claro. Sí.

Además, si España está creciendo,

yo no voy a ser menos.

Por supuesto, tú lo que quieres es crecer.

Ah, no. Crecer no, que luego se asustan los hombres.

No me refería a eso...

¿He dicho algo gracioso? Sí. Sí.

Te deseo lo mejor, Wanda, de verdad.

Y yo a usted, y a su hija. Muchas gracias.

En fin, voy a ver si encuentro un marido de mi talla.

Bueno. Con calma, Wanda.

El taxi que ha pedido está en la puerta, don Antonio.

Muchísimas gracias.

Si salgo por ahí, voy directamente, ¿no?

Sí, sí. ¿No va a despedirse del señor?

No, no. Dígale que ya me he ido y que muchísimas gracias.

No, no hace falta.

Adiós, buenas noches.

¡Espere, espere!

¿Me puedo ir con usted? ¿Conmigo?

Sí, no pintamos nada aquí.

Eso es verdad.

Esto ya se ha acabado. -Tendremos que pedir otra.

-Y no sé, me lo imagino solo en la celda,

y, bueno, que está empezando ya a hacer frío

y él tiene muchísimo frío en los pies porque es muy friolero y...

No sé, Herminia.

Bueno, pero, hija, hoy te tienes que animar un poquito, ¿eh?

Mira, estamos aquí en la celebración de la despedida de soltera de Inés.

Ya, pero... ¡Anímate, mujer!

Mirad qué ambientazo.

Madre del amor hermoso.

¿Y eso? Son tortilleras.

Ay... Bueno, voy a pedir, ¿eh?

¡Hija, si estás aquí! ¡Josete, Josete!

Ponnos cuatro mojitos y una leche de tigre.

¿Qué, cómo estás? ¿Eh? Muy bien.

Voy a cantar y todo, en el karaoke.

Oye, tú no bebas más. ¿Has visto a Mike?

He visto a Mike.

Joder, sigue como un queso el tío, pero...

Pero ¿qué? Pues que se le ve a la legua que...

Vamos, que no ha conseguido nada de lo que quería.

Pues hacéis muy buena pareja. Bueno, hacíais muy buena pareja.

Pero ahora seríamos dos fracasados viviendo en un piso de 50 metros.

Se puede ser desgraciada en una casa grande.

¡Y dale mamá con eso! Yo lo único...

Que voy a ser feliz allí.

Además,puedo hacer lo que me dé la gana.

Pues no sé si te entiendo muy bien.

No me entiendes porque tú solo has tenido un hombre en tu vida.

¿Y hay algo de malo en eso?

No, pero bueno, que no te has sentido atraída por más hombres.

¿Y tú qué sabes?

Yo me moría por Charlton Heston en "Cuando ruge la marabunta".

Si Antonio Alcántara ahora te pidiese matrimonio, ¿qué le dirías?

Pues le diría que sí. De hecho, ya lo he hecho.

Es un chiste, ¿no?

Me ha pedido que me case otra vez con él y le he dicho que sí,

que tuvimos una boda muy triste, hija.

Y la vida sólo se vive una vez. Exacto.

Cariño, tú sabes que te quiero muchísimo, ¿verdad?

¿Lo sabes? Sí.

Pero tú eres una campeona y yo nunca llegaré a ser como tú.

Tú también eres una campeona. No.

Yo he salido a papá.

Y a papá y a mí nos quema la vida por dentro. Es así.

Anda, venga, baila un poquito.

No te preocupes, mamá, si voy a ser muy feliz.

De verdad. Claro que sí.

¿Cómo no vas a ser feliz? Seguro.

Mira quién ha venido. ¡Hombre, Trini!

Os dejo. ¡Guapa!

Josete, lleva eso, ¿eh? ¿Te ha llamado Tamayo?

-No.

-Está haciendo pruebas para la compañía de clásico.

Su ayudante de dirección te andaba buscando.

-Ah, bueno, ya, pero es que estoy retirada.

Me voy a casar, y además con un vestido que has hecho tú.

-Estamos en los 80. Puedes casarte y seguir trabajando.

-Vendo vino y se me da muy bien. Se me da fenomenal.

Hoy mismo he cerrado un contrato superimportante.

-¡Pero tú eres actriz!

-¡Claro que soy actriz!

Por eso estoy haciendo una película de una que se va a casar,

va a llegar al altar y no se va a arrepentir.

Anda, brinda por mí, pídete algo.

-¡Un whisky! -¡Aquí está la ronda!

-¡Hombre! -¡Que yo no quería nada!

-¿Cómo que no?

Gracias, amor. -Gracias, Josete.

-Guapo. Toma, hijo.

Mercedes. ¿Qué?

Que llevas tres. Usted también lleva tres, Herminia.

Y tú, Clarita, no te metas en lo que no te importa.

Bueno, bueno.

-Sí, sí. "One, two".

Amigos y amigas.

Presentando un nuevo y revolucionario forma de entretenimiento

que cambiará vuestras vidas para siempre.

Con todos vosotros,

desde el Imperio del Sol Naciente,

¡el karaoke!

¿El qué ha dicho?

(Música)

Tía, estoy muy mareada, ¿tú no?

-Eso es por el alcohol.

-Y por el meneo.

-Si quieres potar ve al baño.

-¿Tienes un chicle?

-Creo que en la mochila.

-¿Está en tu cuarto?

-No. Está...

¡Joder!

# Una décima de segundo más vuela.

# Va saltando de hoja en hoja,

# mil millones de instantes de que hablar. #

-Cantan fatal.

Oye, ¿y si pedimos otra ronda? Esto está aguado.

Tú vas fuerte, ¿eh, Merche? No, la vida es lo que va fuerte.

Está nerviosa con lo del juicio.

Con lo del juicio, con lo de que se case mi hija,

y con que Antonio dice que le han robado el coche, pero no.

Juraría que tenía un pintalabios por aquí, pero no lo encuentro, oye.

Eso se que te estás haciendo mayor.

Se te olvidan las cosas. Trae, que te lo busco.

Toma. ¿Y mi madre dónde se ha metido?

Yo creo que está en el baño.

Sí, se fue hace tiempo. -Con Pili.

Pili, pobre chica. La verdad, qué mal lo está pasando.

Es que ha elegido mal. ¿Vosotras

no habéis pensado alguna vez qué habría sido

de vuestra vida de haber tomado otras decisiones?

No, no, yo no. -Yo continuamente.

-Eso no sirve para nada, porque mira,

uno ya tiene la vida que tiene y ya no hay marcha atrás.

Hay cosas que te marcan para siempre y si mi hija se casa...

Pues es que no sé, es que...

Tengo la sensación de que se casa con su padre.

¡Con su padre!

-La próxima ronda nos pedimos San Franciscos.

-¡San Francisco no! ¿Sabéis qué me ha pedido Antonio?

Perdona.

Vaya.

¡Así que al final no te has arrepentido!

Me he arrepentido, mucho,

pero aquí estoy.

Si te digo la verdad, pensé que no ibas a venir.

Mi cabeza me decía: "No vayas, no vayas, no vayas".

Pero mis pies no han hecho caso.

¿Sabes que tengo en el bar a más de media familia?

¿Dónde?

Ahí abajo están mi madre, mi hermana y mi abuela.

Bueno, pues mejor que no nos vean, ¿no?

Este bar tiene muchos rincones.

¡Herminia!

(Aplausos)

¿Mi madre?

¡Divina, que es divina!

Estoy muy nerviosa, ¿eh? Estoy muy nerviosa.

Yo me he ofrecido a cantar

porque es la fiesta

de la despedida de soltera de mi nieta mayor.

¡Viva la novia!

(Aplausos)

Yo desde luego no soy capaz de cantar

como vosotros, la gente joven de hoy, ¿no?

Solamente he cantado pasodobles cuando era jovencita,

haciendo las faenas de mi casa,

y, bueno, algún que otro bolero, después ya, así, más romántico.

Y esta noche, se la dedico, por supuesto,

en primer lugar a mi nieta,

ya que como es su fiesta,

a mi hija, Mercedes, que me ha traído

aunque yo no quería venir, pero en fin, se empeñó,

y a las guapísimas vecinas de San Genaro.

¡Viva Herminia! -¡Guapa tú!

Ay... Bueno, pues música, maestro.

(Música)

# En los carteles han puesto un nombre que no lo quiero mirar,

# Francisco Alegre y olé, Francisco Alegre y olá,

# la gente dice "vivan los hombres" cuando te ven torear,

# yo estoy rezando por él con la boquita "cerrá".

# Desde la arena, me dice: "Niña morena.

# ¿Quién te enamora, carita de emperadora?

# Ya no te acuerdas, mujer, que soy torero andaluz

# y llevo al cuello la cruz de Jesús que me diste tú".

(TODOS) ¡Olé!

-Esta cerradura es muy rara.

-Mi padre me va a matar, y esta vez va a tener razón.

-María, yo me voy a casa. Tengo que devolver.

-Pues devuelve aquí.

¡Escondeos!

¿Qué es esto?

¿Qué es esto?

"Esa fue nuestra noche americana del 22 de octubre de 1984.

Una noche que nos revolvió emocionalmente a todos.

A mi padre, que al recuperar su coche,

tuvo que renunciar al de su sueños".

¡María!

¡Sube a casa!

"A mi hermana María, que no volvió a probar

el alcohol en su vida.

A mi futuro cuñado que hizo de tripas corazón,

tras perder hija, chófer y criada en un solo día.

A Julia y a mí, incapaces de separarnos el uno del otro

aún sabiendo que íbamos a abrir la caja de Pandora.

A mi abuela, la reina del karaoke, en contraste con la pobre Pili,

que definitivamente, no tenía el cuerpo para fiestas.

También a mi hermana Inés, que aquella noche,

siguiendo el ejemplo de Lou Reed,

se dio un paseo por el lado salvaje.

Por último a mi madre,

que se preguntaba si las decisiones que a veces se toman en la vida

tienen o no marcha atrás".

(Música)

(GRITA)

(SOLLOZA)

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  • T17 - Capítulo 306: La noche americana

Cuéntame cómo pasó - T17 - Capítulo 306: La noche americana

21 abr 2016

Octubre de 1984. Falta poco tiempo para la boda de Inés con José Ignacio y ambos celebran sus despedidas de solteros. Inés ha organizado una fiesta en “El Fly” a la que asisten, entre otras, su madre y su abuela. En el bar han instalado un novedoso karaoke y Herminia no duda en arrancarse a cantar.

La noticia de la boda de Karina con un fotógrafo activista de Greenpeace deja a Carlos sumido en un profundo desconcierto. Menos mal que estos días Julia está en Madrid, con motivo del inminente congreso del Partido Reformista Democrático, y Carlos puede ahogar un poco sus penas.
Mientras, Antonio ha recibido la citación del juicio de Maurín pero de momento no se lo ha dicho a Mercedes. Pero poco tarda en enterarse porque Mauro decide presentarse en el barrio para hablar con ella.

Problemas con el juicio aparte, José Ignacio ha organizado una fiesta de despedida en su casa, a la que asiste Antonio, que tiene mucho interés en entablar contacto con los influyentes amigos de su yerno.

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  1. Carmen Luz Alvarado

    Veo Cuentame en Chile, simepre por Internet, pero desde que actualizaron la página, no he podido ver ningun capítulo!! He probado con diferentes navegadores y distintos computadores, pero nada!. Sin embargp, en directo si funciona, pero a esa hora yo no lo puedo ver. Les pediría que averiguaran que está ocurrinedo, por favor. Carmen Luz Alvarado

    26 abr 2016
  2. Osmar

    Se tira más tiempo parado que en marcha es desesperante encima doy para atrás la reproducción y el poco bufering que a cargado desaparece y siempre se está viendo el capítulo a saltos en una hora he visto 10 minutos de capítulo cuando un usuario selecciona pantalla completa el bufering no debería de dejar de cargar para que si se pausa o se retrocede la reproducción más tarde se pueda ver de seguido entiendan que el servicio de Internet en España no es bueno y los usuarios necesitamos un poco de cuartelillo si no ver un capítulo de cualquier cosa se vuelve desesperante

    25 abr 2016
  3. Luis

    ¿Qué pasa que últimamente no me aceptan los comentarios? Van 3 capítulos seguidos sin que pueda aportar uno.

    23 abr 2016
  4. Mónica

    No se puede ver el capítulo... help!

    23 abr 2016
  5. Avatar de Kaisa Forsman-Behm Kaisa Forsman-Behm

    hola, no se adonde tengo que escribir pero you no he podido ver la ultima session, capitulo306 aunque he probado por lo menos cien veces. Esta como cargando y se ve las bolas de color naranja pero el video no se comenza. Alguien me puede ayudar que tengo que hacer ahora? Antes no he tenido ningunas problemas para ver mi serie mas favorito en directo o al dia siguente. Estoy muy triste si no puedo ver este serie mas¿¿

    23 abr 2016
  6. Luis

    Hola. Quién lo diría: dos hermanos Alcántara, Inés y Carlos, reencontrándose con amores del pasado. Ella con el inglés Mike y él con Julia (parece que fue ayer que una estuvo en Inglaterra y él escuchaba con Julia "Y tú", de Claudio Baglioni; a reina muerta, reina puesta, por el desconcierto con Karina). ¿Será el detestable de Bretón el que le saca fotos a Antonio? Miguel: reapareció y ojalá que no le toque esa enfermedad al bueno de Luis Olmedilla. María: su 1º bronca de la adolescencia, con el carro del padre y bebiendo de más. Herminia: aparece y desaparece el mago. Paquita: ya me parecía que eso de la pirámide es una estafa (de hecho, hoy en día hay algo parecido por internet). Y hablando de realidades de hoy, tanto el ver una foto del recientemente fallecido David Bowie como que hacen referencia a un portal erótico español. Pili: al final no sólo tenía razón con la inocencia de su novio, sino que también fue otra víctima. Y me gustó que Mercedes no se la perdone al tal Mauro hijo, así paga por cometer violencia de género y otras cosas más. Y qué sorpresa que apareciera Wanda, aquella mujer del club nocturno. Como de costumbre, disfruté y me gustó mucho el capítulo, lástima el final. Ah: por cierto, la canción del final, "Suburbia", Pet Shop Boys, es de 1986 (se adelantaron dos años). Saludos desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina y hasta la próxima.

    23 abr 2016
  7. Matías Órdenes

    Hola, no se puede reproducir el vídeo del capítulo. Por favor ayuda! tengo muchas ganas de verlo ya que me lo perdí ayer. Saludos

    22 abr 2016
  8. ivan

    Muy chulo me encanta la serie

    22 abr 2016
  9. ivan

    Muy bueno me encanta la serie

    22 abr 2016
  10. maria

    la canción con la que se cerró el capítulo era.... ??

    22 abr 2016
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