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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T16 - Capítulo 275: Volver a empezar - Ver ahora
Transcripción completa

Perdonando, Mercedes.

(Música)

Cuéntame

tú que has vivido

el despertar

de un tiempo que nos cambió.

Volverás

a ser un niño,

a recordar

las largas tarde de sol.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

La canción que va a representar España en Eurovisión.

Se titula "Quién maneja mi barca". Cuando quieras.

(Música)

¿Quién maneja mi barca, quién?

Que a la deriva me lleva, ¿quién? "En la primavera del 83

los españoles elegíamos alcaldes y representantes autonómicos.

En Madrid, los candidatos con más posibilidades

eran el viejo profesor Tierno Galván y un joven cachorro de la derecha,

Jorge Verstrynge.

El día a día seguía lleno de problemas,

como la reconversión o el paro,

pero la gente intentaba evadirse a la española:

fútbol, toros y folclóricas.

Tal vez por eso se decidió que nuestra representante

fuera una cantaora flamenca.

Desgraciadamente, nos volvimos del Festival con 0 puntos".

Que a la deriva me lleva, ¿quién?

"Mientras tanto, mi madre seguía en el balneario,

donde había ido para poder pensar tranquilamente.

Aunque, entre unas cosas y otras,

su estancia había sido todo menos tranquila".

(Música)

Lindo capullo de alelí,

si tu supieras mi dolor,

correspondieras a mi amor

y calmaras mi sufrir,

porque tú sabes que sin ti

la vida es nada para mí.

Tú bien lo sabes,

capullito de alelí.

Esto es una baraja francesa.

Compuesta de cartas...

rojas y negras.

Y ahora, Herminia, yo le pido que usted me ayude

a escoger una carta. La que quiera.

Se pasa usted la vida mandándome escoger.

Por favor... (RÍE)

A ver... Esta. Mírela.

¿La sabe de memoria?

Sí. Vuélvala a poner.

Y ahora, Herminia,

usted me ayuda a barajarlas.

A ver...

Yo le ayudo.

(RÍEN)

Y ahora,

su carta...

habrá quedado impregnada de su fuerza magnética.

Y esto nos ayudará a encontrarla.

Por favor, le pido su mano. ¿Mi mano?

Un dedo. Ah, bueno.

Notará una fuerza magnética, ¿de acuerdo?

Más arriba.

Ya ve que tiene fuerza magnética.

Si la adivino, volvemos a bailar, ¿eh?

De acuerdo.

¡Aquí!

Sáquela.

Es esta.

Sí, sí, claro.

Me deja usted de piedra.

¡Voilà! (RÍE)

¿Me puede traer una limonada, si es tan amable?

Sí, cómo no.

Enseguida voy.

¿Y usted quiere tomar algo?

No, gracias.

Bailamos, ¿eh? Sí, sí, sí.

¿Qué miras, hija?

Esa pareja.

(Música)

Llevan toda la noche así.

Parecen unos novios.

Nieves me ha dicho que vienen todos los años.

Ella parece que está un poco delicada del corazón.

Y tan felices.

¿Cómo se consigue eso?

Perdonando, Mercedes.

Perdonando muchas cosas.

Y un poquito de tu amor.

Porque tú sabes que sin ti

la vida es nada para mí.

Tú bien lo sabes,

capullito de alelí.

(Máquina de escribir)

Antonio, por Dios te lo pido,

deja de aporrear esa máquina infernal, que me has despertado,

no puedo dormir.

No puedo.

Tengo que pasar a máquina este documento, es muy importante.

¿No lo puedes hacer mañana?

No porque he quedado para entregárselo a Maurín.

Mira a ver qué te parece.

¿Estás seguro de esto?

Completamente.

(Música suave)

"Mi madre seguía hecha un mar de dudas,

anclada entre sus sentimientos y el recuerdo.

A pesar de las demostraciones de arrepentimiento de mi padre,

no terminaba de dar el paso.

Por su parte, mi padre, que ya estaba desesperado,

pensaba jugárselo todo a una carta.

Dispuesto a renunciar a lo que más le importaba

con tal de recuperarla".

(Música suave)

¿Dónde te habías metido?

Te he echado tanto de menos...

He estado aquí siempre... esperándote.

(Música triste)

"Cuando acepté escribir un relato erótico,

pensé que sería la cosa más fácil del mundo.

¿Quién no tiene fantasías eróticas?

Pero a la hora de la verdad me parecía imposible.

Además, tenía que enfrentarme al gran enemigo de los escritores:

las malditas distracciones.

¿Por qué será que, cuando quieres escribir,

todo el mundo se pone de acuerdo en distraerte".

Buenos días.

Es para la ducha que no funciona.

Sale agua por todas partes menos por donde tiene que salir.

¿Cómo lo llevas? No he empezado.

Ah, bueno, pues te dejo.

¡Espera!

Deja, anda, ya lo hago yo.

Que no hace falta, que lo hago... Deja, no insistas.

Lo hago yo y punto.

Si yo no insisto.

-Es imposible, ¿volvemos a los años 60 o qué?

Si sabes algo nuevo, me avisas. Hasta ahora.

Este desastre es de locos...

-¿Qué pasa? -¿Qué pasa?

Pues que estamos volviendo a los años 60, que estamos locos.

Retiran el "Cambio 16" de los kioscos,

un secuestro en toda regla.

-¿El Gobierno? -Una orden judicial.

Se han querellado y lo retiran de forma preventiva.

-¿Quién tiene mano para hacerlo? -Fraga.

Han destapado que su jefe de seguridad es un antiguo miembro

de la Triple A. -¡Joder!

Tenemos que conseguir un kiosco al que no haya llegado la Policía.

¿Qué pasa?

-Entonces, esto va en serio.

¿No crees que te precipitas?

No, lo tengo muy pensado. Me lo podías haber dicho antes.

Me has dejado solo ante el peligro un montón de meses.

Tienes razón, lo siento. No sé si puedo permitírmelo.

Tendremos que discutir el precio. Sabes que el precio es bueno, Mauro.

No intentes sacar tajada de esto también.

¿Estás de acuerdo o no con el precio y las condiciones?

¿No estarás montando otra bodega... con otro socio?

Solo he montado una bodega contigo, La Cruz de Sagrillas.

Y no pienso montar otra con nadie más.

¿Estás de acuerdo o no con el precio y las condiciones?

Como para no estarlo, pero no lo entiendo.

Está bien.

De aquí a que vayamos al notario,

me da tiempo para reunir el primer plazo.

(Música triste)

Padre, que no tengo nada que pensarme, me lo he pensado muy bien.

Venga, cuénteme más cosas de las niñas, que las echo mucho de menos.

Que no, padre, que no es el momento de hablas aquí de eso.

Vamos a ver...

Sí, este fin de semana, si yo voy a ir.

Ajá.

(Música sensual)

Pepe...

Ay, Pepe.

Pepe.

Pepe... Pepe.

-¡Pepe! -¿Qué pasa?

-Despierta, que estás en las batuecas, ponte a pintar.

-Mañana le llamo, sí, adiós.

-Voy a aprovechar a darle una mano a la casa

que después de tanto tiempo cerrada está que da pena.

Menos mal que no lo ha alquilado la tía porque si no...

Bueno...

Adiós, Pepe.

-Adiós.

-Anda que no está guapa la condenada. -¿Lo qué?

-Mi exmujer o lo que sea, que está que cruje.

¿No te parece?

¿Sí o no?

-A ver, don Miguel, que es la madre de sus hijas,

cuñada de don Antonio, forma parte de la familia.

Y yo les tengo mucho respeto.

¿Me entiende? -Ya, ya...

Lo que yo digo,

que está muy buena.

¿O no?

-Si usted lo dice...

-Me han dicho que tengo que pasar maquillaje

para una prueba de presentadora. -Sí, dentro de un rato.

Siéntate que ahora te cogen. -Gracias.

-Hola. -Buenos días.

-¿Eres de aquí? -¿De aquí de dónde?

-Sí, de la tele.

-No, no, he venido a hacer la prueba.

-¿Ah, sí?

-Sí, ¿por?

-Yo pensaba que querían a gente joven... No sé.

-Menos cháchara y más chocolate. -Que soy profesional.

-Que te calles y le des, venga. -No se preocupe.

Hola. Hombre, don Antonio.

¿Le gusta el color? -Lo ha escogido Paquita.

Pues, hombre, el color no mucho. Ya.

Oye, quiero que me hagas un favor.

¿Me puedes llevar donde Merche con el coche de Ramón?

¿Por qué no vas tú solo?

No puedo que tengo muchas cosas que hacer.

Te quieres quedar, ¿no? ¡Pues claro!

Le estaba buscando.

Pues que la casa no está muy allá que digamos.

Las persianas hay un par que no suben directamente.

La habitación de las niñas... No te preocupes, a la vuelta.

A la vuelta del viaje. Esa casa no es mía, es de tu tía.

Que estén ustedes así es que no... No puedo, no puedo.

-Bueno, venga, venga, menos hablar que tenemos mucha prisa.

-¿A dónde te vas? -De viaje.

-¿Qué? ¿A dónde?

-A llevarle a un sitio. Me voy de viaje y ya está.

-¿Cómo te vas a ir? ¿Estás viendo esto? No me puedes dejar sola.

-¿Cómo no te voy a dejar? Estás decidiendo todo y tienes a Pepe.

Es un hombre para todo.

Lo mismo vale para un roto que para un descosido.

-Para lo que haga falta, don Miguel. -Adiós, adiós.

-Miguel, ni se te ocurra irte del bar, es que no me lo creo.

¡Como pongas un...!

¡Miguel!

(Música)

¿Te vas? Sí, a buscar algo de inspiración.

Guay.

"Necesitaba huir de mi estado de parálisis

ante la máquina de escribir.

Tras una mañana perdiendo el tiempo,

o como lo llaman los escritores: documentándome en la realidad,

decidí hacer la otra cosa que más se estila para no escribir,

salir corriendo a encontrarse con las musas.

Que, en mi caso, era solo una y se dedicaba a la fotografía".

El artículo de Oneto es cojonudo,

es imposible negar que era de la Triple A.

-Pero no ha salido de todas las distribuidoras,

como no lo contemos el resto, ya me dirás.

-Qué país...

-Menos mal que estamos a mitad de campaña,

Fraga tendrá que dar la cara. -Él no ha puesto la querella.

El guardaespaldas. ¿Y el Gobierno?

-Nada. -Fraga tiene mucho peso.

Ha conseguido una querella para los de "Cambio".

Cualquiera que cite el artículo seguirá el mismo camino.

-A nosotros no pueden secuestrarnos.

Cuando vinieran, ya habríamos mandado el artículo a todas las redacciones.

-Jefe, una cosa está clara,

es un secuestro en toda regla, tenemos que hacer algo.

Esta discusión se estará dando en todas las redacciones,

tendremos que reaccionar, ¿o seremos los únicos que no?

-Vale, quiero un artículo, no un manifiesto, ¿entendéis?

Quiero la opinión de Almirón, de Fraga y del abogado.

-¿Le va a hacer gracia que te presentes sin avisar?

No lo sé.

Tengo que hacer algo, no puedo quedarme con los brazos cruzados.

Que se dé cuenta que estoy dispuesto a todo para que me perdone.

Y lo vas a conseguir vendiendo la bodega.

Esa bodega fue el principio de todo.

Ella no quería que yo entrara, pero yo me empeñé.

Ahora quiero demostrarle que estoy dispuesto a cambiar en todo.

Me la podías haber dado a mí, así queda todo en familia.

Pero si nunca me has hecho ni caso.

Mira que lo he intentado.

Te advierto una cosa, no me veo de socio de Maurín.

(RÍEN)

¿Y la loba?

¿Qué? ¿Que qué planes tiene?

Quiere volverse de Benidorm, que está harta de playa, de turistas, de sol,

sobre todo de su padre, imagino.

¿Y tú qué? ¿Qué de qué?

Coño, que se te ha presentado por delante

y te sigue gustando más que una leche...

¡Es la madre de mis hijas! ¿Qué quieres que haga?

Me pasa como a ti con Merche. Pero vas a comparar, hombre.

¿Has visto lo guapa que ha vuelto?

Yo la veo con esa cara que tiene de mala leche y...

Antonio, Paquita es matamulas y hay que saber llevarla.

Hay que conducirla por aquí y por allí y ya está, sin problema.

Ten mucho cuidado que has salido ya muy escaldado, me cago en la leche.

¿Qué, Mercedes?

Se está bien aquí, ¿eh?

Lo que no sé es que hago yo aquí.

¿No estás contenta?

¿Te arrepientes de haber venido?

No, no.

Yo te conozco muy bien, hija.

Tú quieres volver con Antonio.

¿Y qué haces que no te vas a Madrid?

¿Cómo nos vamos a ir? Te está sentando muy bien, que no.

Ve tú sola, yo estoy aquí estupendamente.

Te aseguro que me las arreglo muy bien.

¿Seguro? Seguro que no te necesito.

Cuídemela mucho, ¿eh?

Buen viaje. Hay que ver, madre e hija.

Como dos gotas de agua.

(Música)

(Llaman a la puerta)

Hola. Pasa, pasa.

Me ha dicho Herminia que te vas. Sí, me voy a Madrid.

¿Y eso? Pues... Que me he vuelto loca.

Loca de remate.

Me da a mí que Antonio tiene algo que ver con esta turuntela.

Pues sí.

Pues quería comentarte, a ver qué te parece.

Has visto que con Manu he terminado fatal.

Lo del artisteo yo sola como que no me veo.

Entonces, pues... Había pensado volver al barrio y...

Y montar una peluquería. ¡Ea! Ya te lo he dicho.

¿Qué te parece?

Pues me parece una idea estupenda. ¡Qué alegría!

Que te ha gustado la idea, ¡qué bien!

(Timbre)

(Música)

¿Hola?

(Continúa la música)

Nuka y sus rollos.

¿Por qué pinta a la gente así?

Dice que algunas personas tienen luz.

Que las reconoce en cuanto las ve.

Es... la gente interesante, con la que le gusta estar.

Ella los llama... sus ángeles.

Mira.

Le has caído bien.

(LADRA)

(Sigue la música)

¿Quieres una birra?

No están muy frías, pero...

Están ahí en la caja.

Tú mismo.

Gracias.

¿Qué...?

¿Qué estás pintando? Un cómic... de superhéroes.

Este es Supermarks, que está liado con Supermahou,

y juntos luchan contra Superfranki, que es franco, pero con superpoderes.

Qué... interesante.

¿Vives aquí?

No.

Soy amigo de Nuka. ¡Ah!

¿No sabes quién vive aquí? Sé que en la habitación del fondo...

tiene unos que van de satanistas o no sé qué, pero...

No hablamos mucho con ellos. Ya...

¿Y sabes cómo puedo encontrar a Nuka o...?

Se habrá ido con la vasca hare krishna.

¿Hare krishna?

Sí. Nos dan de comer gratis...

En plan...

Vegetariano.

Vamos todos los viernes.

Pues hoy es sábado.

¿Sábado?

Entonces llevo dos días con esto. Ya decía yo que me dolía la espalda.

Si... Si es sábado,

ni idea de dónde está Nuka.

"En aquellos años Madrid era un lugar lleno de artistas,

de visionarios, de gente con luz propia

que quería romper con todo lo anterior

a base de talento, trabajo y diversión.

¿Podría llegar a ser yo uno de ellos?"

Vicente, esta es Inés Alcántara.

Este es nuestro realizador. -Hola.

-Hola, Inés. -Vale, os dejo solos.

-Te vamos a hacer una prueba de cámara

para ver qué tal funcionas con Pepe Pincho.

-Eh... ¿Pepe Pincho? -Va a ser nuestro presentador.

Copresentador, es un muñeco.

Es un programa infantil, lo sabías, ¿no?

-No me habían contado muchas cosas,

pero ahora entiendo el texto que era raro si no era un muñeco.

-Lo más importante es que haya química entre tú y Pepe.

-Entre el muñeco y yo.

-Es que el actor que lo maneja también se llama Pepe.

-¡Ah! -¡Pepe!

-Olé, olé, olé lo que tenemos aquí. (RÍEN)

-Hola, ¿qué tal? -Hola.

-Encantada.

-Ya lo ves, es un cachondo.

Pepe, esta es Inés.

Nos vemos. -Sí.

-Ehm... ¿Nerviosa? -Bueno...

Como nunca había trabajado con una marioneta...

Pero me hace mucha ilusión porque tengo un niño chiquitito.

-Lo vas a hacer fenomenal. -Gracias.

Entre tú y yo, ¿no me ves un poco mayor para este papel?

-¿Mayor? Mayor era Herta Frankel y ahí la tenías.

Creo que aún sigue por ahí con el caniche.

(RÍEN)

Lo más importante es que entres a tiempo.

No es lo mismo hablar con un actor que con un trozo de trapo.

Y se producen tiempos muertos.

-Vale, entonces... -Entonces, nada.

Porque yo me encargo de darte el pie.

El pie es cosa mía.

¿Vale? -Vale, gracias.

-No hay de qué, guapa. -¿Ya estamos?

-¿Dónde voy?

-Ponte ahí.

-Eh... Aquí. -Sí.

(Música)

¡Vaya por Dios!

(Continúa la música)

Será posible.

Hola, chicos, ¿qué tal ha ido la semana?

Esta mañana vamos a repasar la lista de los súper éxitos de la semana.

Vamos a contar con nuestro súper pinchadiscos favorito

que, por cierto, ¿dónde se habrá metido?

-Aquí estoy, aquí estoy, Pepe Pincho.

Pincho que te pincho, que te pincho, pincho.

¡Pincho!

¡Pincho!

¿Qué pasa, guapa? ¿Se te ha comido la lengua el gato?

-¡Corta!

-Perdón, es que no era el pie del guion, ¿no?

-Esto es así, hay veces que no seguimos el guion.

-Ah, vale, que hay que improvisar.

-Tiene que ser orgánico.

Si seguimos la mierda del guion esto es un muermo.

-A primera.

¿Prevenidos?

Cinco... ¡Y acción!

-Hola, chicos, ¿qué tal ha ido la semana? ¿Bien? ¿Sí?

¿Dispuestos a mover el esqueleto?

Pues entonces vamos a contar con... -¡Con Pepe Pincho!

El pinchadiscos más pinchón de toda la televisión.

-¡Cómo te pasas, Pepe! -Paso de todo, Inés, de todo

menos de nuestro primer súper número 1.

-Irene Cara,

que seguro que habéis visto su éxito en la pantalla grande,

"Flashdance". -¿Te pincho, Inés?

-Pincha, Pepe, pincha. -Pues...

¡Toma pinchazo!

-¡Que no me toques más el culo! -¿Qué pasa?

-Es para darte el pie porque si no no das pie con bola.

-¡Corten!

¿Tú sabes lo que vale ese puto muñeco?

¿Qué tal? ¿Comunicáis los dos?

¿Qué te parece, Pepe?

-Pues es...

Un poco carrocilla, ¿no? (RÍE)

(Música)

Hola, buenas.

¿Me le llena, por favor?

¿Los servicios? Ahí.

Gracias.

(SILBA)

¿Pasa algo? -Sí.

El color no me acaba de convencer, no sé si me gusta.

-Es el que ha escogido usted. -Ya lo sé, ya lo sé, pero no era...

Mire desde aquí, venga.

-A ver...

-¿Qué le parece? -Pues...

Pues muy bien, la verdad.

-¡Pepe! La pared. -La pared bien, la pared bien.

-¿Sí?

¿No sería mejor...?

-Esa pintura es la de las molduras.

-Yo digo...

¿Qué tal eso? -Eh... Pues no sé, la verdad...

-Un poco atrevido. -Muy muy atrevido.

¡Cuidado! ¡Cuidado, que se cae!

(GRITA)

¿Se ha hecho daño?

Espere, espere, no se mueva.

Ya le ayudo yo.

(SE QUEJA) -¿Le duele?

Quieta, quieta.

Ya verá que esto es mano de santo.

¿Me permite?

-Sí, por favor.

(SE QUEJA)

-¿Le duele? -Un poco, un poco.

Pero siga que el hielo va muy bien para esto.

(SE QUEJA)

-¡Señora!

Gracias. Son 3612.

¡Qué barbaridad! Échele la culpa a los moros, no a mí.

Bueno, el depósito que es grande.

¡Vaya por Dios!

No sé lo que ha pasado, pero solo llevo 1200 pesetas.

Pero le puedo pagar el resto con esta tarjeta.

Señora, aquí no puede pagarse con eso.

Bueno, yo he pagado en otras gasolineras.

En la capital puede, pero aquí no.

Vaya por Dios.

Pues no sé lo que vamos a hacer. Usted sabrá.

Del coche no puede sacarse la gasolina.

Y el coche no sale de aquí hasta que pague, así que...

Se me ocurre que...

¿Conoce el balneario de Archena? Está mi madre y unas amigas.

Me acerco en un momento, me dan dinero y vuelvo.

Si quiere, se queda esto. Que le he dicho que no.

O el dinero o el coche de aquí no se mueve.

Vaya.

Por lo menos, ¿podría llamar por teléfono?

Ahí.

Por lo menos monedas tiene, ¿no?

-Cojonudo.

Si el jefe dice algo,

no es culpa nuestra que nadie del partido haya cogido el teléfono.

-Se lo llevo a Moretes y directo al teletipo.

Insista, por favor. Insisto, pero no hay nadie.

¿Y la cantante? ¿Tampoco la han encontrado?

A lo mejor está ensayando en el jardín.

La he buscado, pero no la veo, lo siento.

Pues nada, lo importante es que deje la nota

con el teléfono que le he dado. "Yo se la dejo, no se preocupe".

Pues muchas gracias.

Vaya...

Disculpe, pero es que no localizo a nadie en el balneario.

No sé qué vamos a hacer. Dedo.

¿Cómo ha dicho?

Que si se pone a hacer dedo ahí, igual pica alguno.

Que si me pongo ahí... ¿Usted qué se ha creído?

Hágase cargo que le podría pasar a su mujer.

Soy soltero. No me extraña.

¿Me aparta el coche, señora?

Me lo aparca ahí que viene un cliente, por favor.

¡Joe!

Estas de la capital son de lo que no hay.

Llena el depósito y me dice que me paga con el cacho plástico ese.

Y yo porque no quiero, bueno, y tú.

¡Pero, oiga! ¡Señora!

¡Que se va sin pagar! ¡Oiga!

Será posible... ¡Me cago en todo!

(Música)

(LEE) "El secuestro de 'Cambio 16'

es el atentado más grave contra la libertad de expresión

en nuestro país desde la aprobación de la Constitución de 1978.

Rigurosamente documentados y contrastados

los informes de Pepe Oneto... -José Ramón, para eso.

-¿Cómo? -Que paréis el teletipo, he dicho.

-¿Pero qué pasa?

-Porque no vamos a mandar nada.

Aún no se envía nada sobre este asunto.

-¿Pero por qué, coño? -Porque lo digo yo.

(Música)

Pídele a Jaime lo de Rumasa que lo tiene listo.

Y tú conmigo a mi despacho.

-Eso es. Muy bien.

Agárrese ahí. A ver.

Ya está.

-Muchas gracias.

Si no es por usted... no puedo. -Si yo lo hago encantado.

-Hacía tiempo que no me llevaban así...

-Dice usted cada cosa...

Con lo guapa que es usted no necesita torcerse un tobillo

para que un hombre le ofrezca su brazo.

-Pepe, por favor, que es usted un caballero.

Bueno, pues nada... Anda que no nos vendría bien un ascensor.

-¿Podrá usted subir sola? -Sí. Claro, no se preocupe.

Pasito a pasito yo subo. -Pues yo sigo al tajo.

-Claro. Gracias otra vez.

(GRITA) -¿Pasa algo?

-No, que al apoyar me duele.

-Al apoyar... Ya sabía que no podía subir sola.

Déjeme a mí. -Pepe, Pepe, Pepe. Oiga.

Que es un segundo piso. -Como si es un cuarto.

Para qué necesita usted un ascensor teniéndome a mí.

(Música)

Dios mío...

Buenas tardes. ¿Pasa algo? Sí.

Que tenemos una denuncia contra usted

por haberse dado a la fuga en una gasolinera.

Los papeles.

Sí, claro...

Haga el favor de bajar del vehículo.

Para, para.

Buenas tardes. -Buenas tardes.

¿He cometido alguna infracción?

¿Esa no es Merche?

¡Merche!

¿Antonio? ¿Miguel? Pero bueno...

Es mi marido y mi cuñado. Buenas tardes.

Soy Antonio Alcántara Barbadillo. El marido de aquí, la señora.

Miguel, el cuñado de la señora. -Buenas tardes.

¿Qué ha pasado?

Que se ha dado a la fuga de una gasolinera.

-¿Cómo?

¿Pero qué has hecho? Es que no llevaba dinero, Antonio.

La culpa la ha tenido el cazurro del gasolinero, de verdad.

Le quise pagar con la tarjeta y no tenía, claro.

Le dije que volvía al balneario, cogía dinero y se lo daba

y nada, tampoco. Y me he tenido que ir sin pagar.

¿Qué quieres que diga?

Eso sí, le dije que en cuanto llegase a Madrid

le devolvía el dinero, de verdad, se lo juro.

Bueno, agente, lo que ha hecho mi cuñada... legal no es,

pero lo ha hecho con buena intención.

¿De cuánto dinero estamos hablando?

De 3000 y pico pesetas. Nada más. ¡Por favor!

Será por dinero...

Volvemos a la gasolinera, le pagamos al hombre,

le dejamos propina para que quede contento

y zanjamos el asunto y ya está.

Hombre, sobre todo por eficacia. No sé lo que pensará usted,

pero estamos en mitad de una carretera

y hay que llegar a un acuerdo.

De buena fe, entre las partes. Siempre de acuerdo a la ley.

¿Qué piensa usted?

Que por mí está bien.

Pero siempre que el encargado quite la denuncia, claro.

-Por descontado. Nos encargamos nosotros.

Y una buena propina. Pues suban a los coches

que nosotros les seguimos. -Muy agradecido. Muy amable.

¿Y vosotros qué hacéis aquí? ¿Nosotros?

Coño, Antonio...

Pues nada, Merche... Quería darte una sorpresa.

No quería que lo supieras. Venía a decirte una cosa muy importante.

¿Y tú qué?

¿Yo qué de qué?

Pues eso, que qué hacías tú aquí.

Pues... también. También...

Volvía a Madrid para darte una sorpresa.

Será posible...

Desde luego... ¿Y por qué no nos llamamos por teléfono?

Porque era una sorpresa. Ya...

Una sorpresa...

Pues yo aquí sobro. No le quiero dar a nadie sorpresas.

Por ahora. Gracias, Miguel.

¿Dónde vas? Pues a Madrid, Antonio.

No me voy a ir a Archena... Pues déjame las cosas que sí van.

Desde luego, Merche...

Ahora qué eres, ¿el Lute? Robando gasolineras...

(RÍE)

No te rías que están ahí todavía y se van a pensar que es una broma.

No, no te rías, no tiene gracia. No sabes lo mal que lo he pasado...

Hay que joderse.

Al final lo de la campaña se nos ha vuelto en contra.

Moreto ha hablado con otros periódicos y no quieren saber nada.

Los del partido han amenazado con retirar

toda la propaganda electoral si seguía hablando.

¿Te imaginas la de dinero que perderían?

-Esto es lo que me hizo con mi artículo. El de los confidentes.

-Samuel, coño, que no es igual. No es Moreto, somos toda la profesión.

A partir de ahora nos la veremos con la peor censura.

No la ideológica, sino la económica. El dinero, el puto dinero siempre.

(Música)

De verdad, no te rías, ¿eh? ¿Pero cómo no me voy a reír

si estoy pensando lo que has hecho y no doy crédito?

¿Y qué iba a hacer? ¿Quedarme con ese burro ahí en medio?

O ponerme a enseñar el muslo.

Nada, el muslo ni se te ocurra. Me he sentido como Bonnie and Clyde.

(RÍEN) -¡Eh! ¿Circulamos o no circulamos?

Sí, claro... Anda, toma. Antes de que se enfaden, venga.

(Música)

"La noche había sido larga y generosa en alcohol.

Desde que nuestras miradas se cruzaron,

supimos cómo íbamos a terminar los dos.

Deliberadamente retrasé el momento de salir de ahí

jugando con otros cuerpos.

Con su mirada él me retaba a ir cada vez más allá

y yo imaginaba que era él quien me daba cada una de esas caricias.

Después de cerrar todos los bares yo le abrí mi cama.

El olor de mi cuerpo alquimizó todas las sustancias

que ya corrían por su sangre.

Él quería fundirse conmigo en un largo y húmedo abrazo.

Pero yo quería seguir jugando".

No. Nada de fotos. Fuera cámaras. Vamos a ver.

"Entonces sucedió lo que tantas veces antes con otros.

De nuevo la magia.

Le dije que aquella era una noche que no olvidaría nunca.

Mientras le desnudaba le revelé que éramos almas gemelas

llamadas a fundir nuestras energías".

Tiene que ser un relato erótico. Relato erótico.

Vamos a ver...

Relato erótico.

"Un tenue brillo empezó a iluminar mi pelo descendiendo por mi cuello.

Cuando la luz inundó mi pecho él me preguntó... me preguntó...

-¿Son tetas o bombillas gigantes?"

¿Pero tú eres tonto? Mierda... Joder.

¿Estás escribiendo?

Sí, lo estoy intentando.

Pero no me sale nada. A ver...

Échale un vistazo. No tengo ni idea de por dónde seguir.

Carlos... ¿Luz animal?

(GRITA)

Lo siento, pero no lo cogen. Por favor, señorita, insista.

Pero si ya van tres intentos y nada.

¿Dónde está esa gasolinera? Ah, y yo qué sé.

A mí solo me ha dejado el número de teléfono.

-Pues muy lejos no puede estar, por que este número es de la provincia.

Arrea... Ay, madre mía.

Mercedes, hija, lo preocupadísimas que nos tenías...

Pero si he llamado para decir que me he quedado sin gasolina

y luego sin dinero y el "tontolaba" no me dejaba irme.

Me ha perseguido hasta la Guardia Civil.

Suerte que ha venido Antonio, si no estoy en el cuartelillo.

Sí que es suerte, sí... Hola, Antonio...

¿Qué haces aquí? Pues nada, Herminia, que he venido

a darme unos lodos con usted. ¿Cómo está el brazo?

Regular. Pues tiene muy buena pinta.

La procesión va por dentro. No ha dejado de bailar.

(RÍE) Nieves, ¿cómo estás? Hola, Antonio, ¿qué tal?

Si no te importa, esta noche te cambias a la habitación de Clara.

Me lo has quitado de la boca.

En fin... Pues vamos, Antonio.

Detrás tuyo, milano.

Ay, qué tonta eres. Buenas noches.

Menudo culebrón, ¿no?

(TV) "El presidente del Gobierno, Felipe González,

y el jefe de la oposición, Manuel Fraga, se reunirán mañana..."

¿Qué?

No te ha gustado nada.

¿No te parece muy erótico? Ven aquí.

A ver...

Lo que me parece... que se nota a la legua que lo ha escrito un tío.

Ya... y, ¿en qué lo notas? Para empezar...

¿Qué es lo primero en que se fija un chico cuando ve a una chica?

Los ojos. Carlos...

Las tetas, pero también en los ojos. Vale, vale... ¿Y nosotras?

Yo te lo digo... En las manos.

Karina, joder. Ves... Es que no os lo creéis.

Las manos, Carlos. Luego los ojos, la voz...

¿Hago que se fije en sus manos?

Eso solo era un ejemplo para que vieses que no somos iguales.

Lo que importa es que nosotras no nos excitamos como vosotros.

Vosotros... Lo que os gusta es... ver, mirar...

pero a las chicas lo que más nos gusta... es tocar.

Y que nos toquen.

Besos, abrazos, caricias, roces... Y que nos hablen. Que nos hablen.

Con nosotras todo funciona mejor si se nos trata con... ternura,

delicadeza, si se toman su tiempo... Ya, el romanticismo y todo esto.

Y todo eso. Y la higiene y el olor, básico.

¿Y qué pasa con todas las novelas

en las que la chica se lía con el tío sudoroso?

Que las escriben tíos.

Me han pedido que escriba un cuento guarro.

Que lo haga en plan fino, pero guarro.

Mira, yo si quieres te echo una mano.

¿Cómo?

Pues ponemos cosas en común. Yo te doy mi punto de vista.

tú las escribes... No sé. Perfecto.

(Timbre)

(Música)

¿Pepe? ¿Qué hace usted aquí? -Nada. Venía a traerle las llaves.

-Gracias.

Bueno, pues pase si quiere. -Y el pie, ¿mejor?

-Muchísimo mejor. Se lo agradezco de verdad. Mucho mejor.

¿Se ha echado usted colonia? -Sí, dos gotitas, por la pintura.

-¿Le puedo ofrecer algo? -Bueno, un vasito de agua, si acaso.

-Muy bien, yo le traigo. Por cierto, Pepe, que estaba pensando

en hacer aquí unas chapucillas en casa.

¿Usted cuánto me cobraría por pintar al gotelé?

-No sé, tendría que hacer unas mediciones, pero...

déjeme pensar. -Sí, sí, le dejo pensar.

-¿Quiere que le penga hielo? -No.

-Su agua.

-Gracias.

Adiós.

"Tan serio, tan profesional y tan correcto como era en todo momento,

había empezado a enviarme señales de complicidad.

Mi dolor de espalda había desaparecido hace días,

pero yo seguía acudiendo a su consulta.

Quería sentir sus manos recorriendo mi cuerpo.

Manos expertas que navegaban por mi piel

extendiendo su calor hasta mis rincones más ocultos.

Un leve roce donde no debía y una toalla que cada día

descendía un centímetro más. ¿Relajarme? Imposible.

Comencé a sentir un intenso calor recorriendo todo mi cuerpo

y con cada presión de sus dedos desaparecía toda mi vergüenza

y mi resistencia...

(Música)

Muchas gracias, yo creo que la idea ya la he cogido.

¿El qué? Lo del relato...

Ah, vale.

Me voy a dar una ducha, ¿vale? No, la ducha mejor me la doy yo.

(SUSPIRA)

"Nosotros en dos años hemos conseguido concentrar los mercados

y hacer Mercamadrid. Es mucha verdad que nos queda..."

-Jo, qué rollo. Yo quiero ver los Oscar.

-Ahora van a empezar.

De todas formas, vosotros prontito a la cama.

-Pero es que es sábado. -Ya, pero esto empieza muy tarde.

-Yo quiero que gane "E.T." -¿Y tú?

-Yo "Gandhi". -Pero te gustaba mucho "E.T.".

-Sí, pero es mejor película. -Hola.

-Hola, Tony. -Hombre, enanos.

¿Qué tal te ha ido la prueba?

-Bueno, ya te contaré. ¿Y tú? ¿Qué tal?

-Prefiero no hablar de ello. Ya te contaré.

¿Qué estáis viendo?

Estamos esperando a que empiecen los Oscar.

-A ver si se lo lleva Garci, pero vamos,

¿tú crees que se lo van a dar?

No tengo ni idea.

-¿Has cenado ya? -No, pero pico algo rápido.

-Vale. -¿Estás bien?

-Sí, me ha sentado estupendamente estrangular a un muñeco hoy.

-¿Has estrangulado a un muñeco?

-Sí, pero en legítima defensa.

(Música)

Antonio, tenemos que hablar. Tú y yo no somos ya unos niños.

Ya no soy la misma de antes.

¿Y qué es eso tan importante que me tenías que decir?

(Música ambiente)

Hola. Hola.

Santo niño del remedio, a ver si esto se arregla.

Seguro que sí, mujer. Yo los veo bien.

-Buenas noches. Buenas noches.

¿De beber quieren algo? Un vino de Yecla, que estamos aquí.

Para cenar queríamos una paletilla de cordero para los dos.

Antonio la está mirando con ojos de cordero degollado.

Pero Merche es mucha Merche.

Estás muy guapa. Más que de costumbre, déjame que te lo diga.

Deben ser las aguas de este lugar.

Me alegra mucho que hayas venido.

¿Qué es eso tan importante que me ibas a decir?

(CARRASPERA)

Vamos a ver, Merche...

Desde que volvimos de lo de Tony he estado intentando acordarme

de cuando empezó a torcerse todo.

¿Sabes cuándo creo que fue? Yo tengo mi propia versión.

El día que decidí dejarte al margen.

Milano...

Ahí empezó a torcerse todo.

No sé cuando fue, pero recuerdo que un día...

vi claramente que mi vida iba a ser más de lo mismo.

Teníamos los hijos criados.

Sin agobios de dinero.

Tú estabas bien otra vez...

En teoría tenía todas las papeletas para disfrutar de la vida,

pero en vez de sentirme bien...

fue como si viera claramente

que ya lo había hecho todo.

Y me sentí muy mayor.

Y muy viejo.

Y lo peor de todo, con la vida ya vivida y sin tiempo.

Entonces te tuviste que meter en la bodega.

Quería hacer algo grande, ya sabes, ese es mi problema, mi carácter.

Pero esta vez fue peor,

por que decidí hacerlo por mí mismo, sin contar contigo.

Y así pasó lo que pasó.

No me importó asociarme con el bragazas, que hay que tener cuerpo.

Pero Antonio, tú...

Si es que has hecho siempre lo que has querido.

Por mucho que yo te he dicho las cosas.

Porque se convirtió en algo personal, Merche.

El problema era yo.

Pasó en la bodega pero podía haber pasado en cualquier otro sitio.

Cuando por fin me asocio con Maurín

sacamos el vino,

fuimos a París...

Triunfamos...

Por un momento pensé que podría tener una vida propia.

Tú siempre has tenido una vida propia.

Claro, pero contigo.

Pero entonces no me di cuenta.

Me salió el Alcántara y pensé que tenía derecho a todo.

A ti, a mis hijos...

Y a ella.

Sí, Merche.

Sí.

Me alegro que por lo menos seas sincero.

¿La has vuelto a ver?

Desde el accidente, nunca.

¿La echas de menos? Ni un solo día, milano.

Aquí está pasando algo. -Su hija está un poco seria.

Mira, Merche...

¿Son los papeles del divorcio?

Sí...

Deben ser los papeles del divorcio. Mi hija está a punto de llorar.

Si llora, llorará de alegría.

-Eso es que le ha ofrecido un divorcio buenísimo.

Ay, hija, yo ya no entiendo nada.

¿Qué has hecho, por Dios, Antonio?

¿Qué has hecho?

No hacía falta.

Yo no quiero que renuncies al vino.

Te gusta mucho. Te hace muy feliz.

Cuando te veo pasear por la viñas y robar tu vino...

Antonio...

Yo quiero que compartamos la vida.

Quiero hacerme mayor a tu lado.

Quiero volver a empezar.

Mira, Nieves.

Gracias.

Querido público, esta noche empezamos la velada con un tema muy romántico.

(Música)

Solamente una vez...

amé la vida.

¿Te apetece que bailemos en nuestra canción?

Por supuesto.

...y nada más.

Una vez nada más en mi huerto

brilló la esperanza.

La esperanza que alumbra el camino

de mi soledad.

Ay, qué alegría más grande.

Una vez nada más.

¡Pero, Herminia!

Cállese, hombre. Un día es un día.

Renunciación.

Y cuando ese milagro realiza

el prodigio de amarse

hay campanas de fiesta que cantan

en el corazón.

Creo que voy a necesitar un poco de tiempo.

Ya lo sé.

Yo también he estado pensando mucho en cuándo se torció lo nuestro.

Y no creo que fuese por la bodega. Algo influyó, pero no fue por eso.

Las cosas fueron como fueron.

No podemos vivir separados.

Eso se acabó.

Mejor.

Quiero que volvamos a vivir juntos.

Y a lo mejor con esto también tenemos que volver a empezar.

Desde el principio.

Te quiero mucho.

Yo también.

¿Pero de verdad tienen que irse tan pronto?

Sí, Jerónimo.

Mi hija quiere que nos reunamos a comer toda la familia.

Y hay mucha carretera por delante.

Tengo un regalo para usted.

Muy amable, pero no hacía falta.

Lo siento... Madre.

Ya voy, hija...

Tiene aquí una cosa. (RÍE)

Usted siempre con sus trucos. Llámeme, me gustaría verla otra vez.

Es usted una mujer extraordinaria.

Qué bien le sienta a tu madre los lodos de Archena.

Muchas gracias.

El gran Jerónimo, el rey de la magia.

Adiós.

Llámeme.

Herminia, cómo se le ocurre a usted festejar con un mago, mujer,

que le puede meter en una caja y partirla en dos con un sable.

(Música)

¿Pero cómo va a ganar la Liga el Athletic de Bilbao?

-¿Por qué no va a ganarla, ceporro?

¡Pero si inventaron el fútbol! ¿No la ganó la Real Sociedad?

-Ahí está tu hermano. Échale una mano.

Échame una mano.

¡Mamá!

Ay, mi niña.

¿Papá se va a quedar? Sí.

Te veo muy contento.

Recuerdo que aquel domingo comimos tarde y que el arroz estaba pasado.

Pero fue una de las paellas que más a gusto me he tomado en mi vida.

Todos sabíamos qué celebrábamos, pero nadie decía nada.

No hacía falta.

Habían sido meses viendo cómo nuestra familia se partía en dos.

Meses de dolor en los que pensábamos que aquello ya no tenía remedio.

Y aunque de puertas adentro

mis padres tuvieran problemas aún por resolver,

habíamos vuelto a la normalidad, así que ese día celebrábamos

que mis padres volvían a estar juntos.

(Música)

Te quiero mucho, mi mujercita. Y yo. Y a papá también.

Ya lo sé.

Anda, duérmete.

Hasta mañana.

Buenas noches, madre. Buenas noches.

(Música)

(Música)

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Cuéntame cómo pasó - T16 - Capítulo 275: Volver a empezar

22 ene 2015

Los españoles están llamados de nuevo a votar. Esta vez para elegir a los alcaldes y representantes autonómicos. En el panorama internacional, la película española 'Volver a empezar', de José Luis Garci, lucha por el Óscar a la Mejor Película Extranjera. Mercedes continúa en el balneario de Archena, con su madre y con Nieves, aunque lo que más desea en estos momentos es reencontrarse con su marido al que echa mucho de menos. Antonio por su parte, también tiene ganas de ver a Merche y está dispuesto a todo con tal de volver con ella, incluso a deshacerse de su bien más preciado.

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  1. Eric Pontiggia

    Si hay que pagar por ver que lo digan , y veremos si lo hacemos

    25 nov 2016
  2. Arco

    ARREGLEN ESTO YA DE UNA VEZ....QUE VERGÜENZA NO SE PUEDEN VER LOS CAPITULOS NI EN ESPAÑA NI FUERA

    05 may 2016