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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T16 - Capítulo 278: El amor es una droga blanda - Ver ahora
Transcripción completa

Cuéntame

tú que has vivido

el despertar de un tiempo que nos cambió.

Volverás

a ser un niño

al recordar las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame cómo te ha ido.

Si has conocido la felicidad.

(Música)

"El verano de 1983 llegó más movidito que nunca.

A la excarcelación de presos decretada por el Gobierno,

había que añadir la despenalización

del consumo de drogas, que tenía soliviantado a más de uno.

Además, aumentaban las protestas contra la reconversión industrial,

que se estaba llevando por delante los puestos de trabajo

de miles de personas.

Pero si hubo aquel verano unos acontecimientos

que nos conmocionaron a todos fueron las inundaciones

que arrasaron Bilbao, dejando a su paso

34 muertos y 5 desaparecidos.

En contraste con toda aquella agua y destrucción,

en Sagrillas, donde habíamos ido a pasar parte del verano,

lo que teníamos era una sequía que duraba varios meses.

Y calor... Mucho calor.

Mis padres paseaban su reconciliación por el pueblo

como un par de novios, sorteando el qué dirán

y haciendo oídos sordos a las consabidas habladurías".

¿Te has dado cuenta? Este año, el peliculero

ha traído una pantalla como si fuera el Capitol.

Desde luego.

Hombre, si está aquí el señor alcalde.

Muy buenas. Merche. Fíjate, Salvador,

que yo pensaba que los del PCE no erais así.

Así, ¿cómo? Tan "descuidaos" con eso

de las recalificaciones y con la gente y el dinero,

pero lo hacéis perder a espuertas. Anda, Antonio, que se te calientan

los cascos. Por qué no te refrescas en la piscina municipal,

que la acabamos de abrir. A la piscina municipal, dice.

Yo quiero bañarme en el río, Salva. El río está "contaminao"

desde que abrieron el polígono, que no se puede uno bañar.

¡Porque sois todos iguales! Mucho para el pueblo

y, al final, lo recalificáis y estropeáis todo.

Claro, porque no te salió bien la jugada.

Ya, ya... Con Dios, alcalde. Vale, venga.

Con el pueblo, Antonio. (RÍE)

¡A ver si venís esta noche al cine! ¡Que es gratis!

"Entretanto, mi hermana María sudaba la gota gorda

estudiando junto a su amiga Gala, que se había venido al pueblo

a pasar unos días, mientras sus padres hacían

un viaje por Marruecos o, dicho de otro modo,

se bajaban al moro".

Doña Herminia...

¿Cuántas diagonales tiene un polígono regular de 10 lados?

¿Cómo, hija? Ay, Carlos, ayuda a estas niñas

con las matemáticas. Las matemáticas...

Más quisiera yo, no tengo ni idea. No sé para qué lo aprendemos,

si luego se nos olvidará. Eso mismo decía yo, ¿verdad?

Sí, Carlos, tú dales excusas. (RÍE)

Voy a dar una vuelta. Adiós. Hasta luego.

Nadie se lo sabe y nosotras aquí, estudiando todo el rato.

Es que es una injusticia. -Ni que lo digas.

Menos palique y más libros, ¿eh?

(Ladridos)

¿Te gusta? ¿Es tuya?

(ASIENTE)

Qué chula. Gracias.

También tengo una. Es esa. No está mal.

No es mía, es de mi padre, pero me la deja siempre.

-¡Jacin!

-Bueno, adiós.

¡Pero bueno...! ¿Qué pasa?

¿Cómo estás? Muy bien.

Hay que ver lo bien que te sienta estar prometida.

Felicidades. Gracias.

¿Has visto? El cine ha llegado a la puerta de casa.

(RÍE) ¿Te acuerdas de la primera peli que vimos juntos?

Eh... Me has pillado. Lo siento.

¿No? (RÍE) Oye, que luego va a ser

el cumpleaños de mi madre. No tenía pensado ir, la verdad.

No pinto nada allí.

Si va a ir todo el pueblo. Tus padres van, ¿no?

Sí, sí...

Bueno, pues ya está. Tú vas.

Mi padre ha montado todo esto del cumpleaños

para impresionar a mi suegra que, por cierto,

está a punto de llegar, así que...

me tengo que ir.

Pero ven, por fa. Bueno, no prometo nada.

Que sí, que además así... conoces a Andreu, ¿no?

Sí...

Venga, hasta luego. Adiós.

(Gaviotas)

(Música)

¿Y qué? ¿Tiene para mucho Martín?

-Dos meses. Se ha roto una pierna. -Ah, vaya...

-Antonio Alcántara. -Jesús, encantado.

Y de toda Ibérica Press, Morito te envía a ti

para sustituirle.

Bueno, no pasa nada. ¿Conocías Marbella?

-No, qué va, es mi primera vez. -Esto es otro mundo, chaval.

Ya verás... La meca de la "jet set".

Vamos a ver, lista de invitados. Todo el mundo que salga aquí

estará en esa boda. El Cordobés, Cary Lapique, Antonio el Bailarín...

Venga, no me digas que no sabes quiénes son.

(TITUBEA) A ver... Es que normalmente cubro otro tipo de crónicas,

no la social... Pero, vamos, que sí. -Ya...

Pues para ser tu primera vez no te puedes quejar.

La boda de Lolita es la noticia del año.

Oye... Toni, ¿no? -Sí.

-¿Tú sabes ese dicho que dice que de una boda sale otra?

Pues nosotros, si andamos listos,

esta tarde sacaremos una muy buena exclusiva.

Por favor... -Sí, me llevo la lista.

-Claro, claro.

Por aquí.

Ay, Dios...

¿A quién se le ocurre hacer una fiesta

en el portalón de la bodega que da el sol toda la tarde?

Con el bochorno que hace hoy... Si llueve malo

y, si no llueve, peor. Pero no he podido librarme, hija.

Ya sabes cómo se pone Mauro con estas cosas,

que parece que va a casar a su hija con el hijo del gobernador,

el tonto el haba. Si yo quiero que vayamos.

¿No dices que estará su consuegro que quiere invertir en la bodega?

El que dice eso es él, no yo. De todas formas,

su consuegro será como todos. Cuando se entere lo difícil y caro

que es hacer un vino en condiciones, pues se rajará.

Nos vendría muy bien una inyección de dinero.

Coño, Merche, cómo me gusta oírte decir "nos vendría"...

Nos vendría a nosotros. Nos, claro.

¿No dices que estamos en esto a medias?

Pues ya está. Si se va a invertir dinero en la bodega,

quiero saber las condiciones. ¿Pero estamos a medias o no?

Pues claro.

(RÍE)

(CARRASPEA) ¿A medias, a medias o... a cuartas?

Venga, anda, que tenemos prisa. Oye, por cierto...

¿el heredero irá o no? Yo qué sé. Ya ni pregunto.

Está todo el día por ahí haciendo fotos.

Qué manía le ha entrado con hacer fotos raras, Merche.

Lo mismo le hace una foto a una grieta con un musgo

que al culo de una avispa. (RÍE)

Sí, eso es que tiene alguna fotógrafa entre manos.

(RADIO) "Cientos de invitados acudirán hoy a uno de los eventos

del año, la boda de Lolita Flores con el argentino Guillermo Furiase.

El enlace se celebrará dentro de dos horas en la iglesia

de la Encarnación de Marbella, engalanada para la ocasión".

-No es así.

Así, ¿ves? Lo metes por aquí...

"Todo está a punto y no falta el más mínimo detalle".

-Y tirar. -Ya, pero es que no me sale.

-No pasa nada, si termino esta antes de que lleguen mis padres,

te la regalo. -¿De verdad?

-Para algo están las amigas, ¿no? "Se ha encargado personalmente

de supervisar los preparativos". ¡Dios mío!

(IRÓNICO) Qué bien, hincando los codos. Mira, Merche.

Mamá, ¿podemos ir luego a la piscina? ¿A la piscina?

Pero si lleváis todo el día haciendo pulseras.

Si solo ha sido un rato... ¿Cómo que un rato?

Las tenéis ahí, las he visto. Dejad las pulseras y poneos a estudiar.

¿Qué haréis el día del examen? ¿Una pulsera a la maestra?

Venga, hoy no hay piscina. Pero, mamá, es el último día

que está Gala. De verdad, que ni mamá ni "mamó".

Si no espabilas, suspenderás y repetirás.

¿Habéis traído esas galletas tan ricas?

Los ingredientes sí. (RÍE) Tendrás que ensenarme

a hacerlas. Hola.

-Buenas, ¿qué tal? Buenas, familia, ¿cómo estáis?

-¡Papá! -Eh, cariño.

Qué ganas tenía de darte un abrazo. Dame un beso.

-¿Qué tal, hija? -Bueno, ¿cómo ha ido?

Muy bien. Bien.

Espero que no os haya dado mucha guerra.

No, qué va. Ninguna guerra. Gala, cariño,

mira lo que te he traído. Antonio, este sobre lo ha dejado

el cartero para Carlos. ¿Que ha llegado para Carlos?

Nuka.

Mira qué babuchas tan bonitas. -Qué bonitas.

-¿Te gustan?

-Y otras para María. -Gracias.

-En Marruecos las llevan todos. Pruébatelas.

¿Qué tal viaje, Gustavo? Pues... del tirón desde Algeciras.

¿Sin parar? ¿Pero estáis locos? Porque venía medio grogui.

-Hay veces que no se puede parar, Antonio.

Creo que os debéis quedar aquí esta noche.

Hay que tener cuidado con la carretera.

Aquí podéis descansar como Dios manda.

Sí, así pasamos otra noche juntas. -Sí, venga, por fi...

-Ah, Gala, no soy yo quien tiene que decir que sí o que no.

Por nosotros no te preocupes. No nos importa para nada,

si queréis quedaros a descansar. Otra cosa es que queráis seguir

hasta Madrid y termináis el viaje. Prisa no tenemos.

-Lo único por no causar molestias. No, mujer, si no es molestia.

Creo que debéis de quedaros.

Bueno, pues nos quedamos. (DISIMULA) Estupendo, os quedáis.

No podemos atenderos ahora porque Merche y yo salimos pitando.

Vamos, que llegamos tarde. Vámonos.

Poneos cómodos. Hazme un favor, Paloma.

A ver si terminan los deberes, que llevan toda la tarde

con las malditas pulseras del quiosco y no nos hacen caso.

(Mugido)

(Balido)

(Pájaros)

(Música)

¡Carlos!

¡Carlos!

¿Qué pasa? Llevo contigo toda la mañana,

toda la mañana. ¿Qué dices?

Que sí. Que llevo contigo, tú y yo, toda la mañana.

Eh, vale...

Hola, Emilia. Hola, Carlos.

¿Puedes decirle a tu amigo que llevo buscándole

todo el santo día? -Dile, dile dónde hemos estado.

-Eso, dímelo. Eh... Haciendo fotos.

¿Fotos? ¿Este? -Sí.

-¿De verdad? ¿Por dónde? Por aquí, por allá...

¿Pues puedes decirle a tu amigo que si ha terminado de hacer fotos,

yo tengo que irme a despachar la tienda y que si puede cuidar

un rato de nuestro hijo? -Sí, dile que ahora mismo voy.

-Ahora mismo no. ¡Ya!

-Carlos, cuando necesites otra ayuda para hacer fotos,

ya sabes... Avísame. -Bueno, hasta luego,

encantada de haberte visto. Igualmente.

Vamos.

(Música)

(Barullo)

Macho, como siga entrando gente, va a ser imposible.

-Es una boda, ¿no? -Joder...

Qué calor. -Te dije que era

el acontecimiento del año. -Joder, qué calor, macho.

-Hay que sacar a gente. ¡O no se casa!

¡Esto es una vergüenza! ¡Es una vergüenza!

-Qué cabreo tiene la Lola.

-Si me queréis aquí, ¡marcharse!

Si me queréis algo, ¡irse!

-Si querer, te queremos, Lola, pero de aquí no se mueve ni Dios.

-Lo lleva claro, la pobre. Anda que...

(Barullo)

Eres de las mujeres que no les gusta decir la edad.

No me gusta. Muchísimas gracias.

Padre... -Feliz aniversario, Irene.

-Muchas gracias, padre. -Fiestas como esta

no se ven todos los días. -Así es.

Entonces, ¿qué? ¿Te vas a animar y vas a entrar en la bodega o no?

Bueno, me lo estoy pensando. -¿Pero qué tienes que pensar? (RÍE)

-Hombre, habrá que ver los números, cuánto me va a costar, ¿no?

-Buenas tardes. -Buenas tardes.

¿Usted es "Joan"? -Joan, padre, Joan.

-Soy don Benito, el cura de Sagrillas,

y estoy muy enfadado con usted. Pero qué es eso de celebrar

la boda en Barcelona, en lugar de hacerlo aquí,

como corresponde. -Don Benito, se lo dije.

No puede ser. ¿No querrá que se casen dos veces?

El gobernador civil... Ven, que te lo presento. Disculpe.

Que es catalán, padre.

¿Qué, padre?

El clero, como siempre, comiendo de la mano del terrateniente.

-No me busques las cosquillas, ¡que te excomulgo!

Por muy alcalde que seas. -Por mí, padre, como si canta misa.

Lo que tenemos que hacer, Antonio, es eliminar la presencia

de la Iglesia en celebraciones civiles.

¿Pero qué celebraciones civiles? Si es el cumpleaños de la Maura,

podrá invitar a quien le dé la gana. ¿Qué haces tú aquí?

Pues comiendo y bebiendo como todos, a la sopa boba.

Mira...

Hola. (A LA VEZ) Hola.

-Pensaba que ya no venías. Bueno, eh...

-Andreu. -Andreu, Carlos, perdón.

Encantado. Lo siento, me he entretenido haciendo fotos.

¿Qué cámara llevas? ¿Te gusta la fotografía?

Soy aficionado, sí.

Me gusta hacer retratos, sobre todo de Julia.

-¿Has visto? Abogado y fotógrafo, una combinación rarísima.

Lo tiene todo. Sí.

(Barullo)

¡No! ¡Mi hija no se puede casar porque ustedes tienen la culpa!

-Oye, los novios han entrado en la sacristía.

Voy para allá. -Muy bien.

-Perdón, señora.

(GRITA)

-Ah, ah... -¿Estás bien?

-Mi pie, mi pie... -¿Lo puedes mover? ¿Apoyar?

¿No? A ver... Venga, agárrate al cuello.

¿Te intento sacar de aquí? -Sí.

-Espera, oiga, por favor, apártense un momento.

(Barullo)

¿Qué haces?

¿No estarás haciendo uno? -Pues sí, cariño, ¿qué pasa?

-Gustavo, aquí no. -Venga, no seas agonías.

-Está la niña ahí, no. -Abre un poco la ventanilla,

no pasa nada.

Me tengo que echar una siesta y sabes que si no fumo,

no me puedo dormir. Ya está, relájate.

-Bueno, trae.

(RÍE) -No te rías.

(TV) "El papa Juan Pablo II inicia hoy su primera visita

a Lourdes, donde participará en la peregrinación

al santuario mariano. -Lourdes, repleta de peregrinos,

adornada con miles de banderas y con una seguridad imponente,

casi como una ciudad en estado de asedio, aguarda...".

Huele como a iglesia.

Deben ser los cigarrillos esos tan raros que fuman tus padres.

Pues a mí no me huele a nada.

"El papa mantendrá un coloquio de una hora".

-Hola, bueno, ¿bajáis o no? -Que no nos dejan,

tenemos que estudiar y habla bajito.

(SUSURRA) -Pues os escapáis. -Ni que fuera tan fácil.

-Pues claro que lo es. Me he escapado muchas veces.

(RONCA)

Jolín, cómo ronca. (CHISTA) Que la despiertas.

¿Llevas el bañador puesto? Pues venga.

-Si se enteran mis padres, me van a castigar.

-Jo, María... -¿Qué?

-Es nuestro último día juntas.

-Bueno, vale, vamos a coger las toallas.

(Música)

(SUSURRA) No hagáis ruido.

-¡Eh, vosotras!

¿Vais a venir al cine esta noche? -¿Qué película echan?

-"La guerra de los niños". -Es una de Parchís.

-Es de niños. -Os regalo dos entradas,

una para cada una. -El cine es gratis.

Lo paga el Ayuntamiento. -Pero reservo los mejores sitios.

-¿Y a mí?

-No, no, que solo tengo dos. -¿Quieres venir a la piscina?

-No puedo, debo esperar a mi padre. Pero puedo daros una vuelta en moto.

Es mía. -Mentira, es de tu padre.

-Lo malo es que solo puedo llevar a una de paquete.

-Vamos, ¿quién se viene?

-Si me llevas a mí, te la regalo. La he hecho yo.

-Cómo mola. Venga, vamos.

-Qué morro.

(Música)

(Palmas)

¡Por favor!

¡Por favor! ¡Un momento! ¡Por favor!

Sígueme, querida, acércate.

Ah... Quisiera deciros unas breves palabras...

Espérate, que va a echar un discurso y todo.

(CHISTA) Cállate. Señor alcalde...

Presidente...

Padre...

Señorías...

Querido consuegro, bueno, ya casi consuegro,

y querido hijo. Porque, para mí, vas a ser un hijo.

Como suele decirse, con esta boda sé que no pierdo

una hija, sino que gano un hijo.

Julia, querida, que como canta Julio Iglesias,

has pasado de niña a mujer. Hija de esta tierra,

como estas viñas que nos rodean

y tan guapa como su madre, mi querida Irene,

que cumples años pero que podrías ser su hermana...

mayor, pero su hermana. (RÍEN)

Sin ellas, el sueño de esta bodega no sería posible.

Sin su apoyo en los momentos difíciles.

Mi yerno, que ese sí que es un hombre culto, no como yo.

El vino que hay en esas botellas lleva un poco de nosotros.

Vámonos, Merche. Vámonos, ¿a dónde?

Te voy a enseñar una cosa, ven. Pero, Antonio, que nos va a ver

todo el mundo.

(SUSURRA) No te preocupes, vamos. Que no se da cuenta nadie.

¿Pero dónde vamos? Cada día está más bueno, como tú.

(RÍEN) Porque, señores, ¿qué es el vino?

¿Qué es la vida?

¿Qué es una uva?

¿Qué somos?

Somos lo que el tiempo nos marca.

(Barullo)

Por favor, señora, por favor. -¿Me deja pasar?

(Barullo)

¿Otra vez?

Espera, voy a ver. -¿Qué haces?

-Nada, voy a ver si te lo has roto.

¿A... ahí te duele? -Un poco.

-¿Sí?

Mira a ver ahora.

¿Mejor?

¿Te duele?

-No me duele.

Gracias.

-¿Quieres que te lleve a un hospital o algo?

-Lo que quiero es irme de aquí.

-¿Podrás andar?

Apóyate. Vamos.

Señora, por favor, ¿nos deja pasar?

Señora, a ver... es que está herida. Por favor, a ver...

Con cuidado, con cuidado...

(MURMURA) -Calla... -A ver, señora, por favor.

(Música intriga)

Mira qué color tiene esto.

A ver, a ver qué te parece. (SUSPIRA)

Ah, lo bebes así, sin olerlo ni nada.

A ver... ¿A qué te sabe?

¿A vino? ¿Solamente?

Bueno, está... un poco áspero. Claro, mujer, todavía

está haciéndose.

Este vino va perfectamente, milano. Hazme caso.

Ven, te enseño otro. ¿Otro?

Este es diferente. Pero...

¿A ver qué te parecen? A ver ti los distingues.

Vamos a ver...

Mira qué color tiene este vino.

Precioso. ¿Eh?

(Música)

¿Ves la espumita?

Eso está muy bien.

A ver qué te parece este.

Mm...

Este es mucho más suave. Claro.

Me sabe un poco como a madera. Porque lleva más tiempo en madera.

¿Algo más?

¿Y un poco dulce? Sí, eso es, un poco dulce.

Tiene regaliz.

¿Regaliz? Sí.

Como la de los niños, vamos. Pero no es porque

se le ponga regaliz. Cuando el vino entra en contacto

con la madera, pues salen sabores a regaliz...

¿Ah, sí? ¿Entiendes? Sí.

Mm... Vainilla, Merche. Ven, que te enseño otro.

Vainilla, ¿como los flanes? (RÍE) Exactamente.

Ven, que te voy a enseñar otro. (RÍE) Regaliz, vainilla...

(RÍE) Increíble. -¿De dónde se lo ha sacado?

-No sé... No sé de dónde se saca esas cosas.

De repente, le salen. -Ha empezado a meter...

Pero ha estado bien. -¿Tú crees?

-Sí, creo que sí. ¡Pareja!

Me marcho. ¿Tan pronto?

Sí, sí. Tengo cosas que hacer.

¿En Sagrillas?

(DUDA) De verdad, me marcho. (RÍE) Huye tú que puedes.

-¡Andreu! ¡Andreu!

Perdonad, chicos. ¿Puedes venir un momento?

Es que... con tu padre no hay manera. -Por hablar. (RÍE)

-Eh... sí. -Le estoy contando...

-¿Tus padres? Ni idea.

Hace un rato que no les veo, igual se han marchado.

¿Y se quieren de verdad? O hacen el paripé, como los míos.

Mi madre no es de paripés. Despídeme de Andreu,

parece un tío legal. Y tanto...

Ya te he dicho que es abogado, ¿no? Dos veces.

Ah, dos. Adiós.

Oye, que... ¿has venido en moto? No, he venido dando un paseo.

No sé, si quieres te acompaño, que hay mucha gente aquí.

Como quieras.

Venga, sí. Que así me aireo.

(Barullo)

¿Otra más? (ASIENTE)

-¿Se puede saber qué celebramos? -No sé...

¡La boda de Lolita! (RÍE) -Por cierto, ¿qué hacías ahí?

-¿Y tú?

-Evitar que te aplastaran. -¿Ah, sí?

-Sí...

-Pues... gracias. -Gracias, así sin más.

-Te estoy invitando a una botella de champán.

-¿Sabes lo que me pasa con el champán?

Que no me termina de...

(Música suave)

Y... ¿así?

-Así me bebía una botella entera. (RÍEN)

(Música)

(RÍEN)

-¿Vamos a un... sitio más tranquilo?

-Sí, claro, claro.

Ay, espera.

¡Espera! A ver, apóyate.

¿Bien?

Anda, vamos.

Oye... ¿Quieres venir a mi boda?

¿Qué?

Que sí, que va a estar muy bien.

(SUSPIRA) Parece que no pinto nada allí, la verdad.

Bueno, no sé.

Fuiste el primer chico que me besó, ¿no?

Una razón buenísima para no ir.

Si acabo como ellos, ¿qué, Carlos?

¿Como quién? Pues como mis padres.

Que he estado viendo fotos de mi madre en la boda

y... no es que fuese más joven, es que era otra.

No creo que te tengas que preocupar por eso, la verdad.

No sé, a todo el mundo le pasa lo mismo.

¿El qué?

A todos les da miedo afrontar decisiones importantes.

A mí me pasó lo mismo, es normal.

¿A qué te refieres?

Cuando decidí dejar el bar, por ejemplo.

Al principio me daba mucho miedo, pero, luego, sentí

que me había quitado una piedra de encima.

Que podía respirar mejor. Creo que nunca me he sentido así.

Igual nunca has tenido una piedra encima.

(Música)

(SUSPIRA) Mira, Merche,

este racimo sí que es bonito.

Míralo, en forma de corazón. Sí, que es bonito.

No, no te comas así las uvas, que tienen mucho pesticida.

Si quieres comértelas, tienes que hacer eso. Toma, sujeta.

Abres por aquí... Ajá.

Y te comes lo de dentro. ¿Está dulce?

Mm... Dulcísima. Claro, mira...

lo de dentro, eso de ahí. ¿Y eso?

Eso es la pepita. No, la pepita no. Esas manchas.

Pues nada, que Maurín se estará pasando con el pesticida.

Está bueno, ¿no? Buenas... Están buenísimas.

Están buenas, Merche.

Cómo me gusta cuando huele a tormenta.

A mí me gusta cómo hueles tú. Mira, mira cómo vas a ver

la cruz de Sagrillas.

En la bodega se bebe todo tipo de vino.

Anda, vámonos, que va a empezar a llover.

Qué más quisiera yo. A veces, amenaza, pero no.

(RÍE) Sí, sí, mira lo que viene.

(Música)

Deberías volver a la fiesta.

Da igual.

Tu padre te echará en falta.

Mi padre está camelándose a mi suegro y a mi novio.

Yo no soy una mujer florero, ¿sabes? (BROMEA) Soy una mujer bodega.

(RÍE)

¿Estás segura de que por aquí llego antes?

Bueno... Depende de donde quieras ir.

A la casa de mi abuela.

(RÍE) Mira, como Caperucita.

(RÍE) Sí. O como el lobo, ¿no?

¿Abuelita?

Qué ojos tan grandes tienes...

Son para verte mejor.

(Música)

Y qué manos tan grandes.

Y la boca...

¿Qué...? (RÍE)

(Música romántica)

(Truenos)

(RÍEN)

¡Vamos!

¡Cuidado, cuidado! ¡Ay!

¡Rápido!

(Música)

Ah, Dios mío...

(RÍE)

La primera vez que me besaste pasó igual.

Parece ser que a alguien allí arriba no le gusta que te bese.

Pues, a mí, sí.

(Música romántica)

Sí, es la medalla que me regalaste.

¿La llevas siempre?

(Música)

(VOCES LEJANAS) Corre, Merche. Es el diluvio.

Ah, por Dios, ¿pero dónde me llevas? A la caseta.

Ay, madre mía. Oh, qué tormenta. ¡Por Dios!

Antonio, madre mía, nos ha "pillao". Qué manera de llover.

¿Esto es bueno para la uva? Buenísimo, mujer.

Todas las lluvias que salen en la Virgen de agosto

son buenas para el mosto. No así las de san Juan,

que no hacen vino y quitan pan. Entonces, que llueva. (RÍE)

Eso es. Madre, cómo te has puesto.

¿Y tú? (TIRITA)

¿Por qué no te quitas el vestido? Porque... (RÍE)

Cómo me lo voy a quitar. Dicen que estar con él mojado

es muy peligroso. Tú sí que eres peligroso.

Cuando se den cuenta que no estamos en la fiesta, ¿qué?

Nada no pasa nada. Estamos donde nos da la gana.

Uy, uy... Merche, qué bien te sienta la lluvia.

(SUSPIRA) Es que la lluvia... Cómo vas a tener frío.

Si tienes aquí una estufa de Oriente.

(RÍE) Merche, Merche...

¿Qué?

Que tenemos que volver, ¿verdad? Sí, que nos están esperando

y, además, ya está escampando. Bueno...

(SUSPIRA) Ay, por Dios... Bueno, ahora sí.

Pero corriendo, ¿eh?

Venga. Sí, sí.

¡Ahora! Una, dos... y tres.

Mira cómo nos...

Gracias.

¿Por qué?

Por la tormenta.

(Música suave)

Y esas tormentas, ¿no le van mal a las uvas?

(RÍE) -Al revés. El agua hace que la uva sea grande.

Ya verás, la añada del 83 será excelente.

Mira, ahí vienen Antonio y la seca. -Pues yo no la veo tan seca.

(RÍEN) -¿Pero de dónde venís?

Fui a enseñar a Merche la viña y nos ha pillado la tormenta

y mira cómo nos hemos puesto. A quién se le ocurre, de verdad...

Podemos ir a verlo mañana. Pues sí.

Ah, perfecto. Y, luego, firmamos. En cuanto las veas,

vas a querer firmar. Si acaso, ya preparo todo el papeleo.

¿Os parece bien mañana por la tarde? Perfecto.

Venga. A mí, me parece algo precipitado.

Me gustaría estudiar un poco más la sociedad conformante.

Es que no es tan sencillo. No hay nada tan sencillo

como un pacto entre caballeros, Mercedes.

Pero no digas frases hechas, coño, Mauro.

Si Merche quiere ver los libros, mejor que los vea

y nos quedamos todos tranquilos. No me importa venir

y revisarlo contigo. Como queráis.

-Perdón. ¿Habéis visto a Julia? -¿No estaba contigo?

-No. -¡Irene!

¿Sabes dónde está Julia? -No, hace rato que no la veo. ¿Tú?

-Ah, ahí viene... Pero, ¿de dónde sales?

-Hija, ¿qué te ha pasado? Por Dios...

-Nada, que he ido a dar un paseo y... ha caído la tormenta.

-Ah, qué niña esta. Vamos para adentro para ver

si puedo arreglar este estropicio.

Le ha pasado lo mismo que a nosotros.

De pronto, se ha puesto a llover. ¿Os parece bien una copita?

Tomamos una copita. Venga, Antonio.

(CINE) "Españoles, y los malos, los infieles.

Por eso, hicimos bien en echarlos, pero ¿por qué has dicho eso?

-Porque si se hubieran quedado en España ahora tendríamos

todo el petróleo que quisiéramos. -Y no tendría que subir la gasolina.

-Y todo estaría más barato. -Por ejemplo, el autobús.

-Y los chupachús. -Y el chorizo...".

(RÍEN)

"Perdón, señor director, creí que estaba sola la clase.

-¡A por don Florencio!". Y las niñas, ¿dónde están?

No sé, creo que se han ido a dar una vuelta. (RÍE)

Ay, ya se están perdiendo esto con lo bonito que está.

(Risas)

Chicas, que no podéis estar aquí. -Ya nos vamos,

pero mi amiga tiene que decirte una cosa.

-Vale, pero cerrad la puerta.

¿Qué pasa?

-Es que me tienes que devolver la pulsera.

-Ah... Santa Rita, Rita, lo que se da, no se quita.

-Es que ya no es mía. Es de ella.

-¿De esa? -Pues sí, listo,

así que ya estás quitándotela. -¿Y si te la cambio?

-¿Por qué? -¡Pero tía...!

-Espera, "joé".

-Cierra los ojos.

(Música)

¿Qué?

-Bueno... Quédatela.

(ENFADADA) -Tía, eres... eres... -¿Quieres uno también?

(Música)

Pues si llego a saber que vendes el Fly,

te lo habría comprado. De haber tenido dinero, claro.

¿Para qué quieres un bar en el centro de Madrid?

No lo sé, pero estaría viviendo en Madrid.

Sí. No sabes lo que es estar aquí

metido todo el año. Hay veces que... me agobia,

Pues si llego a saber que vendes el Fly,

(Música)

¿Te acuerdas cuando el padre de Emilia

me quería matar y me presenté en el Fly?

Sí, claro. Pues sentí una sensación

como de liberación. Como que allí a la gente

no le importa lo que hagas, como... No sé.

Vivir allí tiene que ser diferente. Sí, está bien.

Pero no te creas, ¿eh? Madrid también tiene sus cosas.

Allí también te puede faltar el aire. (RÍE)

Eso me da igual. Si tuviese huevos, me escapaba otra vez.

¿Y qué pasa con Emilia?

Si ya nos has visto. Ni nos hablamos.

Cuidamos al niño y...

Que yo le quiero mucho, pero que no. No.

La verdad que yo no sé por qué la peña se casa.

Ni yo.

Oye,

me han hablado de un sitio muy chulo que... que está en Madrid,

que se llama el... el Rock-Ola, ¿sabes cuál es?

Joder, claro.

Es muy bueno. Tengo unos amigos... los Código Cromático.

Hacen performances allí.

¿Y eso qué es? ¿Algo porno?

(RÍE)

(Música)

¿Te sigue doliendo?

-Buenas... -Hola, buenas noches.

Perdone, ¿va a tardar mucho más el doctor?

-Cuando le sea posible, ya se lo he dicho.

Perdone, no me ha rellenado la ficha correctamente.

¿Me puede decir su apellido?

¿Señorita?

Su nombre es Melek, ¿qué más?

-Halaskar.

-Ha... las... (ASOMBRADA) ¡Es Melek Halaskar!

Claro, ya decía yo que me sonaba su cara.

No es por nada, pero sale usted más guapa

en las revistas. (RÍE)

-Bueno, no creo que tarde el doctor.

-Sigues sin... saber quién soy.

¿Te suena Ali Halaskar? -Claro que sí.

-¿Qué quieres decir con eso? -Nada, que sé quien es.

¿Por qué no me lo has dicho antes?

-Para que no me mirases como lo estás haciendo ahora.

-Sintiendo pena por la hija de un supuesto traficante de armas.

-No me das ninguna pena.

-Entonces, ¿miedo?

A lo que pudiera hacerte mi padre si me encontrara contigo.

-Yo correría ese riesgo, ¿y tú?

-Lo mejor será que me vaya. -No, ¿dónde te vas a ir?

Si no puedes andar.

-Ahora ya sabes quién soy, se ha roto el hechizo.

¿Y tú? ¿Quién eres tú?

-Melek... Si no te puedes mover.

¿Dónde vas a ir?

Mira, vamos a hacer una cosa. Voy a buscar al médico,

pero te quedas aquí, ¿de acuerdo?

Si no sabemos si se ha ido con Julia, ni nada.

Si no hacen nada más que echarse miradas.

(A LA VEZ) Buenas... Qué exagerado.

No seas ingenua, que sé lo que digo.

No sé por qué te pones así. No me pongo de ninguna manera,

estoy acostumbrado. Este tonto el haba

lleva haciendo eso con Julia desde que era un mocoso.

Recuerda la vez que lo trajo Maurín

porque se le había encontrado en casa en calzoncillos o no sé qué.

Cómo no me voy a acordar.

¿Y esto? Ese está fumando...

Pues eso parece, milano. Desde luego...

Desde luego, sí. Que le ve todo Dios.

¿Qué hay? Buenas noches, familia. Buenas noches.

(CARRASPEA) Buenas noches.

Sí, ahora voy.

Buenas noches, Gustavo. Sí...

¿Y por qué no esperas a llegar a tu casa para prenderte el porro?

Pero, Antonio, si esto ya no tiene ninguna importancia.

Lo dirás tú. Pero si está hasta despenalizado.

Sí, sí, ya. ¿Lo has probado?

¿Yo? Sí...

No he probado eso nunca. Pues entonces...

Una vez, en la mili, me dieron un... una pipa,

pero era de kifi. Antonio, ¿por qué no te sientas

un rato conmigo? Y hablamos así, en confianza.

Hombre, si no hay más remedio. Venga, échate pa' allá.

Que no te siente mal, lo digo desde el cariño.

¿Qué pasa?

Tú, últimamente, tienes así como... muchas preocupaciones...

Joder, qué cosas me preguntas. Pues claro que tengo preocupaciones.

Como todo el mundo. Como todo el mundo y alguna más.

Sí. Que te veo muy tenso siempre.

¿Ah, sí? Muy tenso, sí.

Y digo, este tío, que es cojonudo, ¿por qué está siempre

con el ceño fruncido? Mírate. (RÍE)

¿Yo?

Sí, estás como "avinagrao", tío. ¿Yo estoy "avinagrao"?

Sí. (RÍE) ¿Y eso te hace gracia?

Hombre, un poco todo, Antonio. Joder, Gustavo...

(RÍE)

Va, Antonio, dale una caladita y te ríes un poco conmigo.

Que eso te da alucinaciones. Que te relaja.

¿Eso relaja? Sí, y te da la risa.

Te seca la boca, te da hambre. Toma.

(Música intriga)

¿Qué? ¿Cómo está?

Un poco más, ¿no? ¿Está bien?

(TOSE)

Bueno, pues sabe un poco más dulce.

(RÍE) Bastante más dulce.

¡Coño!

¿La has visto? No.

Joder, una estrella. Pero así, enorme.

Una estrella fugaz. Ah...

(Ladridos)

¡Coño, Emilia! Qué susto me has dado.

Acabo de dejar al Rana en casa, hace un minuto... exacto.

Eh, eh...

¿Qué haces?

Vengarme.

¿De quién? De quién va a ser, de tu amigo.

Te gusto, lo he notado esta mañana.

Esta mañana...

(ASIENTE) Cuando te has despedido. Al besarme, lo he notado.

(NERVIOS) Ya... bueno... Emilia, creo que te equivocas.

Entonces, ¿no te gusto?

¿Ni un poco?

Mujer, no es eso...

Gustar... gustar es muy... ¡Pues ya está!

Espera, espera, no.

No entiendo qué estás haciendo. Él hace lo que le da la gana.

¡Pues yo también!

Ya... Pues no.

Lo siento.

No puedo más, Carlos.

No puedo más...

No tengo un hijo, tengo... dos bebés a mi cargo

y uno... uno es tonto perdido. Mujer, el Rana tiene sus cosas,

ya sabes.

En cuanto puede, se marcha con los amigos

o con la gorda esa de al lado esa de la carretera

o a jugar al fútbol...

Si es que con la excusa de que tiene que ir a por un muerto,

sale cuando le da la gana.

Y yo ya estoy harta.

(SUSPIRA) Ven aquí, anda. Ven aquí.

(LLORA) ¿Qué voy a hacer, Carlos?

Habla con él, tenéis que hablar.

Si es que lo he intentado ya muchas veces.

Sí, mujer, pero sin gritos. Que sois los dos muy brutos.

Perdona, Carlos.

Perdona... por todo esto. Yo... yo no sé qué ha pasado.

Habla con él Y, cuanto antes, mejor.

Muchas gracias.

De nada.

(Música)

Joder...

(HABLAN EN ÁRABE)

Melek, ¿pasa algo?

¿Está todo bien?

(HABLA EN ÁRABE)

Melek, Melek...

-Si te vuelves a acercar a ella, tú o tu amigo, el fotógrafo...

será lo último que hagáis.

(SUSPIRA)

(Puerta)

Ya estoy aquí, milano. Cuánto has "tardao"...

Es que he estado ahí fuera charlando con Gustavo.

¿Y qué hablabais tanto rato? Eh... Pues nada.

De la vida, Merche.

De la vida y de las cosas.

Un poquito desordenado... pero en el fondo es buen hombre.

Se lo veo en la cara. ¿Ah, sí?

Sí. Mm.

Cuando entraba, he estado pensando

que a veces nos tomamos la vida... Vamos a ver,

si el heredero es un donjuán, que es un donjuán empedernido...

Dejemos que tire de la cuerda hasta que se rompa,

que no pasa nada. A tomar por el saco,

el mundo no se va a acabar. Que tire de la cuerda.

¿Y ese cambio de parecer? Pues nada, Merche...

Porque... a lo mejor es que me estoy tomando la vida con más calma.

Ah.

Sí, con más calma.

Porque no estoy tan "angustiao", porque estoy mejor...

¿A que no tengo el ceño fruncido?

Mira, mira el ceño. Mira el ceño.

¿A que no? Pues eso. Eso que fumas, ¿qué es?

Eh... ¿No será eso...?

Sí, Merche, sí. Unas caladitas nada más.

¿Cómo se te ocurre fumar un porro?

Deberías fumarlo tú, Merche. No sabes lo que relaja...

No digas tonterías, hombre. No tengo otra cosa que hacer...

¿Pero estás loco de verdad fumando esto?

Merche, me lo ha ofrecido... Luego dices de tus hijos,

pero... Será posible. (SUSPIRA)

Por Dios...

No pongas esa cara, mujer.

Con las ganas que tengo de venir al cuarto y ahora me pones esa cara.

Pero estás tonto... Pero, ¿qué te pasa?

(RÍE) Que no... Déjame, anda. ¿Ni un poquito? De verdad, Merche...

Antonio, de verdad, a quién se le ocurre...

(SUSPIRA) Anda...

¡Por Dios! Cómo hueles. ¿Huele mucho?

Huele mucho. Lo que tengo es un hambre de muerte.

Tengo una angustia en el estómago... Me como un jabalí.

Papá... Joder, hijo, qué susto me has dado.

Me cago en la leche. Perdona, no quería despertaros.

¿Qué has hecho, hijo? Que traes la boca como una mona.

No he hecho nada, ¿qué voy a hacer? ¿Cómo? ¿No has hecho nada?

Que yo no quería, me refiero. No se notaba que no quisieras.

¿Cómo que no se notaba? Que te he visto, hijo.

Te he visto. En el chamizo, te he visto.

Me has visto con Julia. Esto ha sido Emilia.

¿También has estado con Emilia? Que no hombre, no.

Entonces, ¿qué ha pasado? Que venía para acá y me ha asaltado.

Ha empezado a... Que qué ha pasado en el chamizo.

Nada, ¿qué va a pasar? Si nunca me dejas.

Siempre apareces como por arte de magia.

Vamos a ver. Ya eres mayor para hacer lo que te dé la gana

y tomar tus propias decisiones,

pero piénsate las cosas antes de hacerlas,

porque todo lo que haces tiene consecuencias,

sobre todo, en este pueblo.

Fíjate en tu padre. El año pasado. Delante de ti.

Como no pensé en la consecuencias...

Mira la que armé.

Que no he hecho nada ni lo voy a hacer.

No tienes que preocuparte. Entonces, cojita tú.

Te lo digo siempre, cojita tú.

Que Maurín es un bruto y anda siempre con la escopeta.

¿Tú estás bien? Estoy cojonundamente, hijo.

Preocúpate por ti, no por mí. Ese es el problema.

Esta mañana ha llegado una cosa para ti.

Como no te he visto en todo el día, no te la he podido dar.

¿Qué te ha llegado para mí? ¿Te la doy ahora o mañana?

Dámelo ahora, ¿qué es? Bueno, pues ahora...

(LEE) "Nuka". ¿Cómo que Nuka?

Nuka, ¿qué es? De Elena, Elenuca. ¿Qué va a ser de Elena? Que no...

Es un nombre artístico.

¿Es artista?

Pues entonces te conviene, hijo. ¿O también está casada?

Que va a estar casada... Pues si no lo está, te conviene.

Que estas son muy sueltas y tienen mucho mundo. Hazme caso.

Que no es que no puedas hacer lo que te dé la gana,

hazlo, pero siempre pensando.

Fíjate en tu padre, hijo, qué airoso saliendo de todo.

No hagas mucho ruido en el cuarto que tengo a tu madre en el limbo.

En el limbo... ¿Qué es?

Tira para el cuarto, anda. Dime qué es.

Vete al cuarto.

Hasta mañana. Hasta mañana.

(Música)

(Música radiocasete)

(LEE) "Despierta los sueños".

(RADIOCASETE) "Busco tu perfil ausente.

Estoy esperando.

Llevo un fragmento de la espera por tu ausencia.

Juego con las palabras en el recuerdo.

Elige.

Mira.

Siente.

Encuentra...

mi caricia...

en la mirada.

Cada día es un regalo.

Deja que el río conteste.

Te espero...".

(AMBOS) "En un mar de deseo".

(Continúa la música)

"Es tiempo de caricias.

Necesito tu amor oculto".

(LEE) "Es tiempo de deseo".

"Busca la sombra de mi libertad".

(Llaman a la puerta)

(SUSURRA) "Carlos".

(Llaman a la puerta)

Carlos.

(Llaman a la puerta)

¡Carlos!

¿Qué haces tú aquí?

Pues nada, que...

Ya me acuerdo de la primera película que vimos juntos.

Ah...

¿Y cuál era?

Era una del oeste.

A mí no me gustan, pero...

Esta sí me gustó mucho.

Pues yo no me acuerdo de nada de la película.

Solo recuerdo que me sudaban muchísimo las manos

y que no veía el momento de pasarte el brazo.

Pues en la película...

había una chica

que era hija de un ranchero.

¿De verdad que no te acuerdas? No.

Cuéntamela.

Pues ella estaba enamoradísima de él,

pero como él no hacía ni decía nada,

al final se casaba con el militar

y se veía que iba a ser tan infeliz como su madre.

¿Y ella estaba enamorada seguro o...

simplemente no quería pasarse el resto de su vida viviendo...

en un rancho militar rodeada de apaches?

Ella estaba enamorada.

Y se daba cuenta justo antes de la boda.

Me suena un poco raro.

Lo que pasa es que el capataz era un burro

que no tenía ni idea de lo que es el amor.

Igual es que el capataz

ya había hecho muchas tonterías por amor

y veía muy claro cuando alguien iba a cometer alguna.

Igual es que el capataz se lo tenía un poco creído, ¿sabes?

Porque de pequeños habían sido novios y él le había dado su primer beso.

Él sabía que no se pueden tomar decisiones importantes en la vida

por un beso que te diste hace 10 años.

A lo mejor, el capataz no sabía besar.

(Música romántica)

El capataz había aprendido, ¿no?

¿Sabes qué?

Creo que la película no era del oeste.

(RÍEN)

(TV) "Ayer, se casó por fin.

Se casó la Lola pequeña

y la Lola madre, genio, figura y todo carácter ella,

dejó oír sus quejas durante la ceremonia.

Esa no era la boda que ella quería.

Los cronistas cuentan

que lo de ayer fue algo más que una boda, hubo de todo.

Empujones, apretujones, pisotones...".

Fíjate qué barbaridad, qué cantidad de gente.

(TV) "Incluso, dicen, que hubo un intento

de bajarle los pantalones a un representante de la autoridad.

-Si me queréis, 'marcharsen'. Si me queréis algo, 'irse'".

No entiendo cómo la gente va a una boda

sin tocarle nada los novios. Gente que no tiene nada que hacer.

(TV) "Eran las siete de la tarde

y en el lugar de la parroquia Nuestra Señora de la Encarnación,

masas enteras de personas...". Me ha parecido ver a Toni.

¿A Toni?

Puede ser. Me parece que la agencia le mandaba a Marbella.

¿Ya os vais? Sí, ya nos vamos.

Os estoy preparando algo para el camino.

Muchas gracias, no tenías que molestarte.

Claro que sí, que el camino es muy largo.

Bastante guerra hemos dado ya. No, hombre, no.

Qué buena pinta.

Escúchame, Gustavo,

no se te ocurra pasar por Tobarra, que se aposta la Guardia Civil

y lo mismo te calcan una multa que te revisan el coche,

que es peor, desvíate por Pozohondo.

¿Cómo se llama el pueblo que no tengo que pasar?

Tobarra. Tobarra.

Te queda más lejos,

pero creo que, en tu caso, merece la pena.

¡María, hija, que ya se van!

Adiós. -Adiós.

¿Y a estas qué les pasa, eh?

A mí, nada. -Pues a mí, menos.

-¡Pues ya está! -¡Pues vale!

Pues vámonos y dejaros de tonterías. ¿Qué les pasa a estas niñas?

Oye, ¿qué pasa?

Toma y no fumes mucho, que es malo. No se trata así a una amiga, ¿eh?

Muchísimas gracias. -Adiós, María.

Adiós.

Adiós.

¡Míralo, que es Toni!

¿Toni otra vez? Sí, allí está.

(Música)

No... No me puedes hacer esto. -¿El qué, Toni?

-Me vas a sacar delante de toda España.

-Joder...

Hala, ya está, solucionado.

En las que voy a utilizar, no se te reconoce.

Aunque también puedes hacer unas declaraciones

como el desconocido amante de Melek Halaskar,

la hija del famosos empresario turco.

Vendemos la exclusiva y te sacas una pasta.

-Lo siento, pero no me interesa ese dinero.

-Tú mismo, Toni.

-¿No te das cuenta de que por una mierda de estas

la vas a meter en un lío? -No, en un lío se ha metido ella.

Tonteando en una terraza, en público y en Marbella.

Derecho a la información. -¿Derecho a la información?

¿Tontear es información? -Claro que sí.

Información que la gente paga por recibir.

-¿No te da miedo lo que os pueda hacer él?

Te recuerdo que ese tío es un mafioso.

-Una vez vendidas las fotografías, ya no nos puede tocar.

-Ya... ¿Y si os denuncia?

-Mucho mejor, Toni. Más publicidad.

-¿Y si os denuncio yo?

-Toni, no me toques las pelotas.

Todavía puedo vender las fotografías, dar tu nombre

y decir que te la has tirado en el hospital.

¿Quieres que haga eso? Porque lo puedo hacer.

-¿Cuánto te pagan? -Tampoco mucho.

Esta chica no es la viuda del sah. -Cuánto.

-¿Qué pasa, Toni?

¿Que te lo has pensado y quieres tu parte?

Carlos, hijo, vete ya a Madrid que se te va a hacer de noche.

No te preocupes, abuela, que no se me hace de noche.

Si no se te hace de noche es porque vas a ir como un loco.

Que no, de verdad.

Qué poco me gusta que te vayas en este cacharro a Madrid.

Por ahí viene el Rana, ¿qué querrá? No sé.

Nada bueno, ¿eh?

Hola, Herminia. Buenas tardes, Rana.

¡Como vuelvas a tocar a mi mujer, te mato!

Qué manía con las casadas, ¿eh?

El día menos pensado vamos a tener un disgusto de órdago.

Anda, vete a Madrid ya. Vete.

Si esto sale bien, podemos sacar... 2000 pesetas por botella.

Más o menos, 2000 pesetas, sí. Sí.

Si juntamos esfuerzos, podemos trabajar bien la promoción

y con tus contactos,

podemos abrirnos paso en el mercado catalán,

que es muy exigente.

Estaba pensando que podríamos montar una sociedad al 50 %

que se dedicara, exclusivamente,

a la comercialización de nuestro vino en Cataluña.

¿Qué te parece? ¿De cuántas botellas hablamos?

-¿Qué pasa?

-Pues... Nosotros tenemos capacidad

para 50 000 botellas, más o menos. Tenemos dos clases de vino,

el vino grande...

Es que no puedo más... -¿Qué?

-Que no puedo.

Que no puedo... Que no puedo casarme contigo.

-¿Cómo que no puedes?

¿Y me lo estás diciendo ahora?

-Tonterías... Son los nervios.

-Que no, papá, que no estoy nerviosa.

Es que no puedo casarme.

Yo no quiero... -Mira... ¡No!

-No, no... -Cállate

y déjame en paz.

¡Andreu!

-¿Pero te has vuelto loca o qué?

-Papá, es que yo no puedo. -¿No entiendes lo que significa?

¡La niña no entiende nada! No puedes entender nada.

-No soy una yegua a la que puedas vender...

¡Mauro! No, la niñata esa...

Para, por favor, Mauro.

Quedaos quietos aquí, quedaos quietos.

¡Hija!

Cálmate, Maurín, cálmate. No lo entiendes, Mercedes,

tú no lo entiendes,

no sabes lo mucho que nos estamos jugando.

Tengo que hablar con ella.

Espérate. Pedirle perdón.

Que ahora estás muy nervioso, ya hablarás con ella.

Julia, hija, tú no estás para conducir.

Que sí, Antonio, que ahora se me pasa.

Escúchame.

Yo no me quiero meter donde no me llaman,

pero que, precisamente, todo esto tenga pasar por Carlos.

¿Cómo que por Carlos? Os vi ayer.

¿En el cobertizo? En el cobertizo.

No, no te rías.

Carlos está en otras cosas.

Creo que tiene... otra amiga o varias, ¿entiendes?

Que no, Antonio, que no.

Que yo no lo he hecho para estar con Carlos

ni para ir a por Carlos. ¿Entonces?

Carlos solamente habló conmigo y que dijo que...

No sé, que era como una cuestión...

de piel.

¿Cómo que de piel?

Háblame en cristiano porque sino, no te entiendo.

Pues que cuando Andreu me tocaba era como que... Que...

Que mi cuerpo no le quería, que mi piel no quiere su piel.

Ah, ya... No sé, una locura, no...

No, no hija, no. No es una locura.

Tenemos un hongo que nos destruye toda la cosecha

y puede que también las cepas.

Pero, has fumigado, ¿no? Sí, mandé fumigar,

pero no termina de funcionar

y si nos destruye toda la cosecha, tendremos que comprar uva,

y uva de la buena.

No podemos permitirnos fallar otra vez, Mercedes.

¿Desde cuándo sabes esto?

Un mes, no más.

¿Comprar uva?

De la cara.

Así que vas a meter a tu consuegro a ciegas

para comprar uva nueva.

Por eso necesitamos la inversión, ¿verdad?

Era una dote.

Que mi niña es mejor que ese niñato de aquí a Barcelona.

Eres un...

No sé lo que eres.

Soy alguien que no quiere arruinarse, Mercedes,

ni arruinar a tu marido.

¿Y cuándo pensabas decírselo a Antonio?

Bueno, he pensado que, a lo mejor, tú que lo conoces bien y...

Ya sabes cómo se pone.

Lo mismo tú podrías...

(Música)

Estas son las fotos.

Ahí están todos los originales.

Dígale, por favor, que no sabía nada de esto.

-Lo sé.

(HABLAN EN TURCO)

Espero no haberte metido en muchos problemas.

-Me he metido yo.

-¿Cómo está el pie? -Mejor.

Ya no me duele tanto,

pero...

hay un dolor que no se me quita.

-¿Cuál?

(HABLA EN TURCO)

(Música triste)

(Coche)

Pero bueno...

¿A ti qué te pasa?

Que me voy.

Sola.

Pues mucha suerte.

Estoy un poco asustada.

¿Y quién no tiene miedo?

Toma.

Puedes quedártela, si quieres. No.

Esta vez me voy sola, Carlos.

Sola de verdad.

¿Y cómo se acaban las películas del oeste?

Porque yo, la verdad, que nunca he visto una.

Pues... Buena suerte, forastera.

Arre.

(Música)

¡Cuidado, joder!

Tú, ni te acerques.

Perdona por lo de antes. Ahora vengo en son de paz.

¿Y esa maleta?

Que me voy a Madrid contigo.

¿Cómo?

(Música cine)

¿Pero no se lo has dicho todavía? Todavía no, madre.

Si es que, entre pitos y flautas,

no he encontrado el momento para estar solos.

Pero hija, es que falta menos de un mes para la vendimia.

Ya lo sé, ya lo sé.

Que tengo que coger el toro por los cuernos, hombre.

Jesús, qué expresión más desafortunada.

Merche, ¿qué hace la niña que no está a la película?

Se ha ido a comprar un polo. Ya...

Mírala.

Oye... ¡Oye! ¿Me das?

Del helado. -Mira, niño, déjame en paz.

-Espera, ¿y si te enseño el proyector?

Mola mucho.

-Bueno, vale.

Tenemos que hablar. ¿De lo de Maurín?

No hace falta, Merche. Qué vergüenza.

Cómo le puede pegar así a la niña. No, no es por eso, es que...

¿Es otra cosa?

Me la cuentas luego, ahora vamos a ver la película.

Anda...

¿Qué hace ese aquí?

Coño, si vienen los hippies. ¡Anda!

Eso digo yo, ¿qué les ha pasado?

Eso ha sido idea de ella, Merche. Tiene una cara de lista...

¿Qué ha pasado?

La furgoneta, que nos han tenido que remolcar.

Vaya por Dios... ¡Ah, la furgoneta!

Sí, la furgoneta.

Hemos tenido una avería y tendremos que quedarnos a dormir.

Si no os importa. Pues... Hombre, creo que no.

Herminia, que se tienen que quedar a dormir.

Sí, un momento. Ahora nos vamos.

Esperadnos en casa, que cuando termine la película...

O venid a ver la película. Hasta ahora.

Un momento, un momento...

Qué gente más rara, Merche.

(CINE) "¿Estás bien? Vámonos de aquí".

-Chaval, ¿qué haces? ¡No me toques! -Cuidado, que mi padre me mata.

-Sí, mejor me marcho. -Espera, quería decirte una cosa.

-¿El qué?

-Que siento lo de ayer. Me comporté así

porque cuando me gusta una chica no sé qué me pasa.

-Ya, Gala también está tonta. -¿Gala? Qué va. Me gusta otra.

-Vale, pues dame esa pulsera. -Es que...

-Que estás por ella.

-Lo flipo, colega. -Gala, tía, ¿qué haces aquí?

-Mira, tía, tenemos que hablar.

-¿Pero qué haces, tía?

-¡Que sale humo!

(Abucheos)

Ten cuidado. -¡Es fuego!

(GRITAN)

-No se puede abrir. -¡Hay fuego!

Uy, la cabina, por Dios. Se está quemando.

(ASUSTADA) Papá, socorro. ¡María!

¿Qué ha pasado? María, hija.

¡Papá! ¡María!

¡María!

¡Ayuda, papá! -¿Qué pasa? ¡Déjame!

¡Déjame! ¡Quita, coño!

(ASUSTADA) ¡Papá, papá!

María, ¿estás bien, hija?

¡Ay, hija, por Dios!

(CON DIFICULTAD) Merche... Madre mía, qué susto.

Merche...

¡Merche!

Antonio.

Tenemos que irnos. ¿Adónde?

Al hospital.

¿No estás bien? No.

Por Dios... Vámonos.

Vámonos. Respira. Me está dando, Merche.

Madre, tenemos que irnos. Ahora volvemos. No te preocupes.

Respira. ¿Dónde tienes el coche?

Aguanta, por Dios.

Mierda de cine... Que lo tengo ahí a la puerta.

Vamos.

Ahora mismo, está bien, pero por el electro y el análisis,

creo que hay daño cardiaco.

¿Puede explicarse mejor?

Que probablemente haya tenido algún infarto

sin darse cuenta en meses anteriores.

Es una crisis cardiaca que ha pasado, pero que ha dejado secuelas.

¿Cómo que ha dejado secuelas? ¿Por qué?

Pues... No sé. ¿Ha tenido mucho estrés últimamente?

¿Familiar o laboral?

Pues sí, claro. Sí.

Pues tendrá que hacerse una revisión con su cardiólogo.

Hasta que le hagan un estudio en su hospital,

tendrá que cogerse una baja.

No puedo cogerme una baja, doctor, soy pequeño empresario.

Ya puede ir pensando en dejar la empresa a cargo de sus hijos.

No, mis hijos no pueden quedarse con la empresa

porque no están preparados. Merche, explícaselo.

Escúcheme. Preocupaciones, cero. Su vida está en juego.

Les voy a preparar el informe. Muchas gracias, doctor.

Pero vamos a ver, ¿tan mala cara tengo?

(RÍE NERVIOSA) No, qué va, cariño, estás estupendo.

Joder, qué susto me ha dado este hombre.

Me ha dejado helado, ¿o es que hace frío aquí?

¿Tienes frío?

Estás helado.

Dios...

¿Qué es lo que me querías decir antes, milano?

(PIENSA)

Te quería hablar de la niña,

que estaba ahí tonteando con el peliculero.

Para que hablases con ella.

Pero vamos, a buenas horas. Ah, ya...

La niña apunta maneras.

Es peor que sus hermanos, fíjate lo que te digo.

Joder, qué frío, por Dios.

Ven aquí, anda. Esto es del susto.

"Ese día, mi madre decidió ocultar algo muy importante

para proteger a mi padre.

Hasta ese momento,

siempre había sido él quien tomaba decisiones sin consultar,

pero a partir de entonces, empezaba un tiempo nuevo en su relación,

un tiempo en el que mi madre

se iba a tener que hacer cargo de todo.

Mientras, aquella noche, yo asomaba a mi propia nueva era".

(Música)

(Gritos, silbidos)

(Continúa la música)

(Gritos, silbidos)

(Continúa la música)

(Aplausos, silbidos)

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  • T16 - Capítulo 278: El amor es una droga blanda

Cuéntame cómo pasó - T16 - Capítulo 278: El amor es una droga blanda

12 feb 2015

El verano de 1983 llega más movido de lo habitual. A la excarcelación de presos decretada por el Gobierno, se une la despenalización del consumo de drogas que trae de cabeza a más de uno.  En el País Vasco estalla la conocida “Guerra de las banderas” con la que el mundo abertzale muestra violentamente la repulsa a que el emblema nacional ondee junto a la ikurriña. Y en Bilbao, así como varias localidades de Vizcaya y Álava, se producen unas repentinas inundaciones que dejan a su paso 34 muertos y 5 desaparecidos. Todo lo contrario que en Sagrillas, donde llevan ya varios meses de sequía y mucho calor. Aún así Antonio y Mercedes deciden ir a pasar allí unos días, y pasean su reconciliación como un par de novios, sorteando el qué dirán y haciendo oídos sordos a las habladurías de los vecinos. 

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