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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T15 - Capítulo 266: Noche de paz - Ver ahora
Transcripción completa

Cuéntame

tú que has vivido

el despertar

del tiempo que nos cambió.

Volverás

a ser un niño,

a recordar

las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame

cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

¡Hay lotería! El Gordo para Navidad.

"Veinte días después de que el primer gobierno socialista

en casi 50 años tomara posesión,

llegaron las Navidades de 1982".

(Villancico)

30 millones. -¡Olé! (LE BESA)

-Y a mi señora, dos. -¿Cuánto le corresponde?

-Diez millones de pesetas. -Yo dos.

-Dos millones. -A mí, nada, pero me da alegría.

-¿Qué piensa hacer? -Gastarlos.

Tengo a los niños saltando en el coche. Reventarán el techo.

(Villancico)

"Como siempre en esas fechas, tocaba hacer balance del año

que estábamos a punto de abandonar. Con sus luces y sus sombras.

Y una idea prevalecía sobre las demás.

La del cambio.

Los españoles nos habíamos lanzado a la consolidación

de una democracia que ya tocaba y que nadie nos había regalado.

(Villancico)

Y aunque en San Genaro las Navidades se presentaban como siempre,

con sus villancicos, sus luces de colores, sus petardos

y ese ambiente en el que todos nos sentimos más alegres,

esa alegría no abundaba en mi casa.

El 'tsunami' de la separación de mis padres

amenazaba la tradicional cena de Nochebuena.

Definitivamente, vivíamos tiempos cambiantes.

En los que incluso el nórdico Papá Noel

empezaba a comerle el terreno a nuestros Reyes Magos de siempre".

Aquí no queremos Papá Noel. Que te digo que no.

(Villancico)

(RADIO) "...español asistirá al Consejo Atlántico de la OTAN.

Y a nuestra incorporación a la Alianza Atlántica

se ha referido el teniente general del ejército en la reserva

Manuel Díez-Alegría.

En una conferencia pronunciada en Vigo, el Sr. Díez-Alegría

señaló concretamente..."

(CAMBIA DE EMISORA)

(Música sugerente)

-Buenos días.

Buenos días.

Ay, Dios mío.

A quien se le diga.

Ya deben estar a punto de llegar a por los muebles.

(Teléfono)

Mercedes, el teléfono. Ya voy.

(Teléfono)

(Teléfono)

Dígame. Hola, mamá.

Mira, que esta noche cenaré con vosotros.

Pero por la mañana me marcho a Cuenca.

Pasaré la Navidad con el niño y lo traeré.

Me parece muy bien, hija.

Ya sabes que me hubiese gustado que Oriol estuviese con nosotras.

Pero entiendo que quiera estar con su hermanita.

¿Qué dice Inés? Que mañana se marcha a por Oriol.

¿Qué pinta ese niño allí, hija? ¡Por Dios!

Desde la desgracia de Eugenio tenía que estar con nosotros.

(REFUNFUÑA) ¿Qué dice la abuela?

Nada, hija. Que haces muy bien marchándote a por Oriol.

Ah...

Pues termino aquí unas cosas y salgo para allá, ¿eh?

Vale, te esperamos. Adiós, cariño.

¡Será posible, madre! ¡Hombre! Es que su madre es Inés, hija.

Y no esa Carola, que será buena persona, no lo dudo, pero...

Un niño debe vivir con su madre. No con la novia del padre.

Ya lo sé.

Pero Oriol lleva mucho tiempo en Cuenca, madre.

Y se ha hecho allí la vida. Carola, su hermana... Todos.

Hay que ir poco a poco. Que se acostumbre a los cambios.

No te digo que no, pero bueno... Oriol debe vivir con nosotros.

Que somos su familia, ¡eh! Ya lo sé.

Y ya es hora que tu hija se centre en lo que debe centrarse.

Bueno, ¿qué? ¿Y esto...?

¿Cuándo vendrán por ello? Están a punto de llegar, ¡eh!

Eres la única persona que conozco capaz de cambiar un dormitorio

un día de Nochebuena. Me dijeron el 24 de diciembre.

¿Qué voy a hacer? Yo qué sé.

Podrías haber comprado otro sofá. Pero no cambiar todo el dormitorio.

Con la mesilla de noche inclusive. Pues sí.

¿Qué va a pensar Antonio? ¿Antonio?

Antonio que piense lo que quiera. No vive en esta casa.

Ay, Señor, Señor...

Mira que tirar un dormitorio después de tantos años...

(Timbre)

Ahí están. Vete a abrir. Sí, ya voy. Ya voy.

(Timbre)

Ya voy.

Un momento.

(AMBAS) Hola, buenos días. -Buenos días, Herminia.

¿Tiene un bol? ¿Un qué?

Un recipiente de cristal. ¡Ah! Una fuente honda.

Sí, para hacer galletas. Lo tengo. Ahora te lo doy.

Pasa, pasa. Gracias.

-Qué raro pasar la Nochebuena juntos, ¿no?

Noche de Paz.

¿Te gustaría pasarla con tus hijos?

Pues no. Prefiero pasarla aquí contigo.

Me gustaría estar con ellos, claro. Pero dadas las circunstancias,

mejor que estén con su madre.

Bueno, dales tiempo.

(SUSPIRA) Voy a preparar esta noche una langosta a la "banyulès".

¿Langosta a la "banyulès"? ¿Qué tiene?

Vino de Banyuls.

Se utiliza para desglasar la langosta.

(ASIENTE) También sabes hacer cosas con vino, Paz.

Claro.

Hay un montón de cosas que sé hacer. (RÍE)

(AMBOS RÍEN)

¿Qué pasa? No, nada.

¿Qué pasa? Nada.

¿Qué piensas? ¿Eh?

Pensaba en la ducha de antes. (RÍE)

Tonto. En la ducha.

(RADIO) "ETA Militar ha decidido seguir la lucha armada.

No abandonar la vía del terrorismo para conseguir sus fines".

-Eh, ¿qué pasa? (ENFADADO) -Me cago en la leche.

Cinco meses con el reportaje de los confidentes

y me dice que no conviene publicarlo.

¡A la mierda! -¿Te ha dicho que no lo publica?

-Sí, sí. Que ahora es mejor no remover la mierda.

-¿Eso que dicho? -Sí, eso le he dicho.

-Perdona, pero pensaba que nuestro trabajo era ese.

Mover la mierda. -Vamos, Toni, no me jodas.

No es el momento.

No me gusta tener que deciros esto. Pero si lo publicamos,

la única beneficiada será la ultraderecha.

Mira, Samuel, si damos eso,

no habrá ningún periódico que lo quiera publicar.

No sería responsable.

Me voy. Paso la Nochebuena en Salamanca y con mi suegra.

Si me necesitáis, me avisáis y vengo pitando.

-Muy bien. -Bueno, oye,

feliz Navidad a todos. -Feliz Navidad.

-Samuel, alegra esa cara. No se ha hundido el mundo.

Pasadlo bien. Feliz Navidad. -Adiós, feliz Navidad.

Lo siento, macho.

-Hola, buenos días, Sagrario. -Buenos días.

Hace frío. ¡Anda!

¿Has visto, Antonio?

La nieta del caudillo se divorcia del Borbón.

Y me han dicho que Robert Redford está a punto de caramelo.

Todo el mundo se divorcia, menos yo. Tengo la negra.

Aquí todos se divorcian. ¿Qué dices, Antonio?

Yo no digo nada. Hombre, ¿cómo va lo vuestro?

Lo tuyo con Mercedes, ya sabes. Que no sé nada, Josefina.

Chico, yo la veo divinamente.

Claro, todas las que se separan mejoran un montón.

Y las viudas no digamos. (SUSPIRA) Qué envidia me dan, chico.

Josefina, ¿usted no se cansa o es cotilla a jornada completa?

Es que no tengo vida interior.

(NIÑOS RIENDO) (MUJER) Anda.

-Los de la cabra. -Pobre cabra.

-Con tanto frío como hace...

(MUJERES RÍEN)

(Villancico)

Mercedes, si no lo digo, reviento.

Me parece muy mal que no hayas dicho a Antonio que venga a cenar.

Aunque fuera por María, podías haber hecho el paripé.

No empecemos otra vez.

Mira lo que pasó la última vez que nos juntamos.

La tuvimos, y gorda, en el cumpleaños de María.

No. Que María coma con su padre mañana y ya está.

¿Qué trabajo te hubiera costado invitarlo, mujer?

Llega, cena y cuando acabamos se va a su casa y ya está.

Que no, madre. No. Yo también lo siento mucho, pero no.

Desde luego, cuando te emperras en algo...

¿Qué quieres que haga?

¿Qué cierre los ojos como si no pasara nada?

No puedo. No soy capaz.

(Timbre)

Los de los muebles, ya era hora. Toda la mañana esperando.

(Puerta)

¿Hijas? Hola, mamá.

Cariño. Están los de la cabra.

¿Los de la cabra? Mira que bien.

Hola, abuela. ¿Qué pasa?

Está bajo el gitano de la cabra. ¡El gitano de la cabra!

Hacía mucho que no venían al barrio. Ven.

Vamos. Yo os saco unas monedas.

(HOMBRE) ¡Atención! Atención, todos.

Atención. Para todos ustedes, les voy a presentar

(RÍE)

Se llama Margarita, me lo ha dicho la gitana.

(Aplausos)

Ese aplauso, fuerte.

Esa se llamará Margarita, pero tiene poco de cabra, ¡eh!

Estar con ustedes en el barrio... -Mira, mamá, papá está abajo.

Sí, ya lo he visto, hija.

Papá. Hola, hija.

(HOMBRE) Aquí está, aquí está.

Arriba. ¡Bien! (RÍE)

A ver, Manolo, arreando. Tú, música, niña.

Fuerte ese aplauso en cuanto suba, esperad un momentito.

Ahí está, ahí está. Ahí va la niña.

Venga, atentos. Atentos.

(Pasodoble)

¡Esa es la estrella! (RÍE)

Mamá, ¿podemos bajar a verla de cerca?

Bajad, pero no os peguéis mucho a ella.

A ver si os va a pegar pulgas.

Un poquito. Sí. Toma, toma.

(Pasodoble)

¿Cuánto hace que no venían esos? Sí, al principio de yo venir aquí

venía cada Navidad un gitano con un oso. ¿Te acuerdas?

-Claro. Un oso marrón con un aro en la nariz.

Y le daban de beber anís.

(Pasodoble)

¿Te acuerdas cuándo venía la cabra todas las tardes?

¡Cómo no! Acabábamos de llegar a Madrid.

Sí, bueno...

Debe hacer al menos 30 años, ¿no? Y tanto que sí.

(Pasodoble)

Mírala, qué guapa, esta gran bailarina.

(Aplausos)

(SUSPIRA) Lo que hemos pasado desde entonces...

Y lo deprisa que se ha pasado todo.

(Pasodoble)

Qué mayores nos hemos hecho, joder.

Venga, señores, apoquinando. Por el arte.

(Pasodoble)

Este aplauso, fuerte.

(Vítores y aplausos)

Me voy adentro.

(BURLÓN) Me ha dicho tu hermano que tendrás una Nochebuena romántica.

(RÍE)

¿Eso le has dicho? Antonio, no he...

¡Cállate la boca! Por Dios...

Ahí está, se agradece, se agradece.

Sois todos muy amables.

Ahora nos vamos con el espectáculo a la esquina de la plaza.

-Por tu hermano no te preocupes. Con mi familia lo pasará estupendo.

Siempre terminamos jugando al mus. Además, tengo una sobrina

que quiere conocerte. -Lo que me faltaba...

-Ande, ahí está. Gracias, gracias.

Felices Navidades a todo el barrio de San Genaro.

Anda, niña. Vámonos. Empuja ahí. Ahí nos vamos.

Adiós, adiós.

-El 1983 ya tiene el barrio con el numerito de la cabra.

(RÍEN) -La cabra está ahí sembrada.

Tiene más rabo que la pantera Rosa.

-Ahora que lo dices... ¡Coño con Margarita!

-¡Regalos a tutiplén!

Si no te gustan, que te den.

Marcelo, no me jodas. ¿Qué pasa?

-Que vamos a un orfanato. Eso es lo que pasa.

-Pero somos Rosa Chillón, un grupo transgresor.

Si no quieren eso, que llamen a Torrebruno.

Podemos cantar algo más tradicional.

(CANTA) "María, María, voy 'pallá' corriendo

que ese rey negro me está poniendo". ¿Pretendes asustar a los niños?

Tú ni me hables. Aún espero esas ofertas que nos iban a llover

después de lo de Gente Joven. De momento, este bolo lo cobraréis.

15.000 pesetas a repartir. ¿15.000 a repartir?

Sé que no es mucho, pero es un acto benéfico.

¿Qué quieres? Bueno, yo ya estoy.

¿Qué os parece? Voy de champán.

Pues muy guapa. (ELLA ASIENTE)

Y tú quítate ese traje. ¿No puedo ir de Mamá Noel?

No. Con que te quites las tetas, vale.

-A ti te pasa lo que a todas.

En cuanto veis a otra con las tetas mejor puestas, tenéis envidia.

-Marcelo, eso es una tontería y muy machista, no sé si lo ves.

-Yo no puedo ser machista. Soy marica.

-¿Y eso qué tiene que ver? -Marcelo, creo que tienen razón.

Cantemos "Súper amor". Es para todos los públicos.

Repartimos juguetes, cobramos, y nos vamos.

-Esto es autocensura. Así no somos Rosa Chillón ni nada.

-Vamos a ver. Nos hemos comprometido. Vamos, cantamos un poco

y repartimos juguetes. -¿Podemos dar un poco de marcha?

-Marcelo, son niños.

Niños. -Pues muy bien.

Pero sabed que os estáis cargando el grupo.

-No me lo creo.

Que no me lo creo.

Créetelo, Miguel, porque es verdad.

Estaba en la ducha tranquilamente, y de repente alguien me abraza.

Vamos a ver, Antonio. ¿Me estás diciendo

que a tus 50 y tantos tacos

es la primera vez que te metes en la ducha con una mujer? (RÍE)

Claro que sí, Miguel. ¿Cómo que "claro que sí"?

¿Ni con Merche? Con ella he hecho muchas cosas,

pero no en la ducha. ¿Con cuántas te has metido tú?

Con todas, Antonio.

Con todas las que he podido. No...

Sí, Antonio. Francia es distinto. Hay costumbre.

Tienes un romance y te metes en la bañera

llena de espuma, o en la ducha. Sí.

La luz, las velas...

"Champagne". ¡Anda ya! No.

¡Que sí!

¿Qué?

Así que...

Lo tuyo con Paz va viento en popa.

Eso parece, Miguel.

Por lo menos yo nunca había sentido nada así.

Seguramente, todo me ha venido tan de sopetón,

que a veces lo paso muy mal.

Porque me acuerdo mucho de Merche.

Y la echo mucho de menos.

Sobre todo en días como hoy.

No me puedo imaginar pasar la Nochebuena fuera de mi casa.

Peor lo tengo yo.

Que la paso con Ramón y su familia. Como sean todos igual que él...

Que no son igual que él.

Que trae una sobrina y todo. No me importa su sobrina.

Estoy yo para sobrina. ¡Y encima de Ramón!, por favor...

Yo quiero pasar la Navidad con mis hijas.

No pido tanto.

Pero Paquita es inflexible.

Cada día más insoportable.

Siempre ha sido una loba, Miguel.

Padre, padre. En fin...

Nada.

Voy a ver si alguien me compra un banderín para Reyes.

Toni, te dejo solo.

Que te sea leve. -Que pases buena noche.

-No sé, a mí, estas fiestas familiares no...

-Ya, qué me vas a contar. Tendremos que sobrellevarlo de la mejor manera.

-Lo intentaremos. -Feliz Navidad.

-Igualmente.

(RADIO) "Entre los cadáveres hay siete soldados británicos.

Se han contabilizado hasta ahora, 66 heridos.

Algunos de ellos, con mutilaciones.

El coronel honorario es el príncipe Carlos de Inglaterra".

(Tono de llamada)

(RADIO) "La bomba, que se colocó en la puerta del local..."

(Tono de llamada)

(CONTESTADOR EN INGLÉS)

(Pitido)

-Hola, Juana. ¿Qué tal? Soy Toni.

Nada, llamaba para felicitaros las Navidades otra vez y...

hablar con Santiago que tengo muchas ganas.

Siento mucho no estar ahí. Ha sido imposible cambiar la guardia.

Bueno, estaré en la agencia hasta las siete. A ver si me llamáis.

Un beso. Gracias.

(Villancico triste)

-Cuánto lo siento, Antonio, de verdad.

Había pensado que aunque fuera por la niña cenarías en tu casa.

Ya ves, Clara, ya ves.

Claro que a Mercedes la entiendo. Las cosas como son.

Oye, como amiga te lo digo, pero la entiendo.

¿Por qué no cenas con nosotros? No.

Muchas gracias, Clara. Mejor, no.

Esto me da mucha pena, Antonio. Sois como de la familia y veros así...

(Petardos)

Cosas que pasan, Clara. No son cosas que pasan.

Y si pasan no son porque sí. No tendrían que pasar.

A Mercedes se lo he dicho. Debéis sentaros los dos y hablarlo.

Pero hay cosas que duelen mucho. Y eso también lo debes entender.

Lo entiendo perfectamente, Clara.

(PARA SÍ) Lo entiendo. Mira, yo ya te lo he dicho.

Y que me da mucha pena. Una pena muy grande.

Y a Desi también, que lo sepas. Él te apoya a muerte.

Lo pasa fatal. Tiene un disgusto de campeonato.

Aunque lo disimula muy bien. Debo hablar con él.

(Teléfono)

Estandartes y Banderas, dígame.

Sí, ¿de parte de quién?

Un momento, le paso. (VOZ BAJA) Del CDS.

Ah.

Dígame. Hola, soy yo.

He dicho que soy del CDS por si prefieres que no te llame aquí

(RÍE) No te preocupes, no pasa nada.

Dime.

Iba a comprar las cosas de la cena y...

he pensado que mejor hago lenguado Meuniere.

Lo comimos en París, ¿te acuerdas?

Claro que me acuerdo. Y también del Chablis.

Esto ya está en la nevera.

¿Cómo estás? Yo muy bien.

¿Y tú?

Deseando verte.

Yo también.

Espera un momento. Clara, échale un ojo a lo de la cabalgata.

(MOLESTA) Muy bien. Ya me voy.

(CARRASPEA) Oye, quería decirte una cosa. Te parecerá una tontería.

Deseo que llegue mañana para volvernos a duchar otra vez.

Bueno, no hay que esperar a mañana para eso.

-Hola, papá.

Qué frío.

¿Qué haces para comer?

No había pensado nada, ¿por qué? Podríamos comer juntos.

¿Dónde?

No, el centro estará lleno de gente. Mejor en tu casa.

Nos vemos a la hora de comer en tu casa.

Aquí te espero.

"Au revoir". "À tout à l'heure".

Perdona, hija. Un cliente francés muy importante.

Un cliente francés. ¿Te vas a comer a su casa?

¿Cómo está mi heredera? Bien.

Muy contenta. ¿Y eso?

(SUSPIRA) Me voy mañana a por el niño.

Me lo traeré definitivamente. Mamá lo sabe.

Es lo mejor. Sí, pero estoy asustada.

¿Por qué? Será un cambio muy grande para él.

Será para mejor, hija. Estará con quien tiene que estar.

Con su madre, sus abuelos, sus primos.

Sobre todo, con su abuela. Estará muy contenta.

Ya.

Oye,

¿quieres que le diga a mamá si le importa que cenes con nosotros?

¿Eh? No hace falta, hija. Mejor que no.

Con la comida de Navidad me conformo.

(Golpes en la mesa)

Papá, ¿te puedo hacer una pregunta?

Tengo mucha curiosidad. A ver...

¿Cómo es Paz?

Paz es una chica muy natural.

Qué bien, ¿no?

Y muy guapa. Y alta.

Muy simpática.

Habla mucho conmigo, hija.

Claro. O sea que la relación...

¿No? Va en serio.

Hombre, ya se verá.

Lo malo es que como ha pasado esto en este momento, en el que mamá...

Tenía que haberme hecho caso. No me ha dado oportunidad.

He intentado pedirle perdón dos veces.

Dos veces. Se lo he dicho muy claro.

"Lo siento, Merche". Pero tu madre es cabezona.

No quiere escucharme. No le interesa lo que le digo.

Ella va a lo suyo. Es cabezona, coño.

¿No me jodas que sacan el dormitorio de casa? ¿Lo ves?

(Villancico animado)

¡No me importa! ¡Ya no duermo ahí!

Si saca hasta la mesilla, hija.

A mí me gustaba más el de antes. A mí, no.

(SUSPIRA)

Es gastar por gastar. Madre, no empiece.

Todo por despecho. Ya está bien.

Lo que digo es que esto costará mucho trabajo arreglarlo.

¿Tanta rabia tienes?

Pues sí, tengo mucha rabia.

Mucha pena y mucho de todo.

A Antonio no puedo odiarle porque...

Es el padre de mis hijos, qué voy a hacer.

Pero sí, tengo mucha rabia.

Esto no es bueno para nadie.

Ni para ti, ni para mí, ni los niños. Para nadie.

La tía Consuelo decía que tener rencor

es como tomar veneno para que se muera otro.

De verdad, Mercedes, hija.

Sé que estás sufriendo mucho. Pero haz un esfuerzo.

Que no te coma la rabia.

(Radio de fondo)

(TV) "¿Dónde estabais? -Este con este, y yo conmigo.

-¿Y por qué no han guardado todo esto?

(LOS PAYASOS HABLAN A LA VEZ)

Van a acabar con mi trabajo. ¿Qué hacen?

Esto tampoco debe estar ahí. Los pañuelos, guardados.

(HABLAN A LA VEZ)

-Vacío. -Tiene que estar recogido.

-Está. No hay nada. -Van a acabar con mi trabajo.

Van a... ¿Qué haces con ese globo?

(LOS PAYASOS GRITAN)"

(Pasos)

¿Cómo vas, cariño? Mira que bien está quedando.

Sí, te queda muy bien.

Pongo muchos mazapanes. A papá es lo que más le gusta.

(Música tierna)

Me parece muy bien.

(Música tierna)

Cago en la leche. Está desmantelando el dormitorio, ¡por Dios!

No, el galán de noche, no. Ese sí que no.

Oiga.

Ese galán de noche es del primero. Sí.

Se han equivocado. Eso no se va.

La señora me ha dicho que no sirve. Pero es mío.

Quédeselo, si quiere. Lo íbamos a tirar.

Muchas gracias.

Antonio. Dime, Merche.

Hola.

Me gustaría que esta noche vinieras a cenar con tu hermano.

Vamos, si no tienes otro plan.

¿A casa? Sí.

Nochebuena es para cenar en familia.

Pues hacemos un esfuerzo los dos. Me parece muy bien.

Os espero a las nueve. Otra cosa, Merche.

Cuando vayas a tirar algo de valor como esto, avísame.

A lo mejor me sirve. Llévate lo que quieras.

Bueno...

(Música cómica)

En el portal de Belén

hay estrellas, sol y luna.

La Virgen y San José,

y el niño, que está en la cuna.

Pastores venid, pastores llegad,

a ver y adorar al niño, que ha nacido ya.

Pastores venid, pastores llegad,

a ver y adorar al niño, que ha nacido ya.

Buenos días, padre. Buenos días, Herminia.

¿Ha visto qué bonito queda? Precioso.

No sé qué ha pasado que el árbol de Navidad

le ha comido el terreno al nacimiento de toda la vida.

¡Y que lo diga! ¿Ha venido a confesarse?

No, no. Ya tengo pocos pecados. He venido a hablar con usted.

¿Nos sentamos un momento? Muy bien.

(Villancico de fondo)

Es que la artritis me está matando.

¿Usted cómo anda de...? Herminia, ando mal de todo.

Especialmente de la artrosis.

Al menos, nos queda todavía un poco de esperanza.

¿No cree, Herminia?

No se haga usted ilusiones. Se ve a la legua que es falso.

Será un pobre parado que se disfraza para ganarse la vida.

Bueno, usted dirá. (SUSPIRA)

Es sobre mi hija y mi yerno.

Qué disgusto más grande.

Las cosas están tan mal...

que ni siquiera sé si Antonio vendrá a cenar esta noche.

Dios lo quiera.

Sinceramente, padre,

estoy muy preocupada.

Yo no sé si la cosa tendrá fácil arreglo.

Me han dicho que su hija

ha sacado los muebles del dormitorio y ha comprado unos nuevos.

¿Ya se lo han contado? Herminia, soy el párroco.

Sí, es verdad. Se ha comprado un dormitorio nuevo.

Para mí que lo hace para ver qué hace Antonio.

¿Me comprende?

No, francamente.

Padre, usted no entiende la forma de pensar de las mujeres.

(SUSPIRA) En eso tiene razón. (SUSPIRA)

A veces pienso si no sería mejor que se casaran ustedes, como...

¿Cómo se llaman? Los evangelistas.

¿Usted también, Herminia? "Vade retro".

Bueno, no sé si sería lo mejor.

A ver, ¿no hablábamos de Antonio y Mercedes?

Perdón, don Froilán. Me he ido por los cerros de Úbeda.

Es que... todo es tan complicado.

Hay que ser paciente.

El matrimonio se fortalece, a veces, ante las dificultades.

En mis tiempos el matrimonio era para toda la vida.

Y los trabajos también. Ahora nada dura nada.

(DESALENTADO) Ya...

Yo le rezaré a Santa Rita.

A ver si se arreglan y tenemos la noche en paz.

Muy bien. Recemos juntos. Cuanta más fuerza hagamos, mejor.

(Música sacra)

-Bueno, me ha vuelto a llamar mi hermano para que cene con ellos.

¿A cenar a La Rioja, hoy? Sí.

Ni loca. Además no quiero ver a mi padre.

Con lo mal que se tomó lo de la separación...

He preparado algo ligerito

porque nos tenemos que reservar para esta noche.

Sí.

¿Qué te pasa?

Nada.

Antonio...

Nada.

(RÍE) ¿Qué te pasa?

A venido a verme Merche.

Y me ha dicho si cenaba con ellos.

¿Y?

Tendré que ir. Aunque sea por la niña.

Te aseguro que es solo por la niña.

No he sabido decirle que no, perdona.

Bueno, no pasa nada. Es natural. No, no es natural y pasa.

¿No te importa que te deje cenando sola?

Sí, me importa, claro. Pero... Lo entiendo.

Mmm. Supongo que me pasaría lo mismo si tuviera hijos.

En cuanto se acueste la niña, vengo.

Te lo prometo.

Voy a tener el Chablis heladito en la nevera.

(Música árabe)

Gustavo.

¿Dónde está el chocolate que has traído del Moro?

-Aquí.

(HUELE) Huele que alimenta. -Pon un poco aquí.

¿Dónde vas? No pongas tanto. Vamos a explotar.

-No, nos van a quedar unas pastas... De vicio.

-No pongas más, hombre.

Pásalo por la túrmix un poco. -Huélelo.

Es el mejor chocolate que he probado. ¿Sabes qué pienso?

Le voy a echar a tus padres un poco en el pavo.

-Ya que cuidarás. Anda, trae. Lo voy a poner.

(SE RELAME)

-De vicio. -¿Sí, está rico?

Buenísimo.

(RADIO) "El presidente Reagan ha enviado una carta personal

a los 435 miembros de la Cámara.

El secretario de defensa se reunió ayer personalmente..."

(Teléfono)

-Ibérica Press. -"Hello", papi.

-Hola, Santi, hijo. ¿Cómo estás? Qué mayor.

-Ayer estuve con Papá Noel.

-¿Ayer estuviste con Papá Noel? ¿Qué le has pedido? ¿Has sido bueno?

-"A bike".

-¡Le has pedido una bicicleta!

Se lo habrás pedido en inglés, claro. Allí habla en inglés Papá Noel.

Santi, ¿le has pedido más cosas? ¿Le has escrito una carta?

Lo digo porque aquí los Reyes Magos también te traerán muchas cosas.

A ver, léemela.

-¿Qué buscas, abuela? El cacharro ese grande.

La fuente honda. No sé dónde la he puesto.

¡Ay, qué cabeza!

Se la he prestado a la vecina. Me la pidió para hacer galletas.

Quédate mirando el horno, voy a por ella.

Vale.

-Gala, de estas galletas no comas. Son para mayores.

Si quieres, tienes de las otras. Además, no te iban a gustar.

-¿Y cómo sé que si me gustan si no las pruebo?

-Chist. Bajito, papa está durmiendo. Llegó muy tarde de ayer.

-¿Cuándo me llevará al Moro con él? -Cuando seas mayor.

(Timbre)

Hola, Herminia. Hola.

¡El bol! Me acabo de acordar. Perdona que te lo pida. Lo necesito.

No, perdone usted. Se me ha olvidado. Voy a por él. Pase.

Gracias.

Hola, Gala. Hola, Herminia.

Qué bien huele. (RÍE)

¿Estas galletas las ha hecho mamá?

Las prepara para el solsticio de invierno.

¿El sol qué? El solsticio de invierno.

Pero a mí no me deja comerlas. Dice que son para mayores.

¿Quieres una?

A ver... Aquí está...

¡Uy, qué buenas!

Le he dado una galleta. Ella puede comerlas, ¿no?

- Sí, pero creo que no le gustarán. ¿Qué les has puesto?

Mira, canela y limón seguro, ¿no?

Pero tiene otra cosa y no sé qué es. Mejor le saco unas

que tengo, que están buenísimas. Es algo que no había probado nunca.

¿Es algo de Marruecos? Sí, de Marruecos.

¿Seguro que no quiere probar las otras?

Están buenísimas, ¿eh? No te preocupes.

Bueno, adiós. El bol.

-¿Está María en casa? Sí, está.

Vengo contigo. Vente.

Hasta luego.

(TV) "Por cierto, señor Boyer, ¿cómo está usted? Felices pascuas.

(TITUBEA) -Ya estamos dando

este programa dedicado a usted exclusivamente.

Tengamos en cuenta las declaraciones".

(CARRASPEA)

-¿Qué pasa? No nos pagan, ¿no? Bueno, yo me voy.

Nos vemos en Nochevieja.

Si sobrevivo a mi madre y a mis abuelos.

No te quejes. A mí me toca San Genaro, no sé qué es peor.

La Navidad mola cuando eres pequeño. Ahora...

Sí. ¿Han cambiado la Navidad o hemos cambiado nosotros?

Más bien nosotros. Pues eso.

Bueno, animaros un poco. Pasadlo bien y comer muchos turrones.

Dame un beso. -Te acompaño.

-Si es mi madre, estoy de camino. Dígame.

Mi hermana.

¿Qué pasa Inés?

No, no me hace gracia.

(RESOPLA)

No te prometo nada.

(SUSPIRA) Bueno, mira. Vale. Sí, perfecto.

Vale, adiós.

¿Qué pasa? Mi padre.

Ha decidido cenar con nosotros. Mira que bien...

Qué bien, ¿no? Joder, sobre todo por la hermana María.

Venga, Carlos, hombre. No seas tan radical.

Es Navidad. Hay que hacer un poco el paripé.

(TV) "Los celebradores del Año Nuevo fueron Adán y Eva.

Comieron las uvas se quedaron con la hoja.

-Fíjate".

(GRABACIÓN) "Hola, papá soy Diana. Mis hermanas y yo

te queremos felicitar la Navidad.

Nos da mucha pena que no estés aquí, así que te vamos a cantar villancico

que nos ha enseñado el abuelo.

(CANTAN) "En el portal de Belén..."

(RÍE TRISTE)

(REBOBINA)

(GRABACIÓN) "Hola, papá soy Diana. Mis hermanas y yo

te queremos felicitar la Navidad.

Nos da mucha pena que no estés aquí, así que te vamos a cantar villancico

que nos ha enseñado el abuelo.

(CANTAN)"

(Puerta)

(SIGUEN CANTANTO)

-¿De dónde vienes con eso?

¿Y tú qué haces escuchando esto? ¡Para eso!

Es la quinta vez que lo oyes. ¿Tú las has escuchado?

Son divinas, de verdad. No lo puedo evitar.

Tu suegro les podía haber enseñado otra cosa.

Mi suegro es un animal. ¿Qué se puede esperar de él?

Ya...

Bueno, ¿qué?

¿Vamos a cenar a tu casa?

Esa no es mi casa. Mi casa está dónde está mi galán de noche.

(RÍE)

Pero vamos, ¿no? ¿Eh?

Habrá que ir, ya que nos han invitado.

No vamos a decir que no. Sobre todo por la niña.

Vaya peso me quitas de encima.

Porque una Nochebuena en casa de Ramón y su familia...

No sé de qué te quejas. Él es muy simpático contando chistes

y lo pasarías bien con su sobrina. Me enseñó una foto. ¡Qué horror!

Es fea y con un bigote que parece Fu Manchú.

Me imagino toda la noche frente a ella jugando al bingo.

Las bolitas, los cartones con los garbanzos... Todo eso.

¿Y tú, qué tal? ¿Eh?

¿Has hablado con Paz?

Esta mañana.

¿Y qué? ¿Cómo se lo ha tomado? Pues como lo que es, Miguel.

Una señora.

O sea, fatal. Sí, pero lo ha disimulado bien.

Al fin y al cabo ella debe entender

que para ti, la familia es lo más importante.

Espero que no me líen una gorda.

Como en el cumpleaños de María. No quiero recordarlo. Qué espanto.

De todas maneras, dos no se pelean si uno no quiere.

Díselo a Merche. A ella y también te lo digo a ti.

Antonio, tienes que entenderlo.

Esta cena es muy importante.

De lo que pase en esta cena, verás si las cosas van a ir

definitivamente hacia adelante o definitivamente para atrás.

Ya lo sé. Y tienes que pensar en María.

Y tú tienes que dejar de ser tan pesado, joder.

¿Por qué insistes tanto? Vete con Ramón y su sobrina y déjame en paz.

Estoy pensando todo el día. Tendremos que llevar algo, Miguel.

Vino o un champán. Aunque ella tenga de todo, que no parezcamos gorrones.

No voy a ir contigo, Antonio.

¿Qué harás?

¿Te quedarás aquí solo? No.

No iré contigo ni a casa de Ramón. Me iré a Benidorm.

A ver a mis hijas.

A ver, desgraciado, te esperará tu suegro con la escopeta

y te pegará un tiro. Me da igual, Antonio.

Ni el mata mulas ni nadie impedirá que pase la Navidad con mis hijas.

¿No llamarás antes?

Con el mata mulas lo mejor son los hechos consumados.

Pues sí, señor.

Feliz Navidad. Con dos cojones.

Anda, ven.

Feliz Navidad. Feliz Navidad.

(RÍE)

(TV) "Nuevamente, le han entrado dudas a nuestro amigo".

Mira, mira, en blanco y negro.

(TV) "Si no celebraremos la fiesta de los niños".

Ahora en colores.

Ahora en blanco y negro. (RÍE A CARCAJADAS)

Ahora en colores.

Abuela, te toca. Coge tus cartas.

Ah, sí. (RÍE)

¡Ay! ¡Qué feísimos son los chinos! ¡Abuela!

Es que es muy feo. Parece Fu Manchú.

¿Qué le pasa a tu abuela? -No lo sé.

A ver, ¿qué tengo que poner? Abuela, ¿juegas o no?

Sí, sí, juego. Venga, tú me la pones.

(RÍE) Cariño. Hija, baja la basura.

La tienes ahí, que luego se nos acumula mucho.

¡Jo! Jo, no. Gala, ¿la acompañas?

Sí. Venga, se está haciendo tarde.

Luego llegan tus hermanos y tu padre y aún te tienes que cambiar.

¿Por qué la tele está en blanco y negro?

(RÍE) No, mira.

¿Lo has visto? Mira, mira. ¿Ves?

En colores. (ASIENTE)

Sí. Ahora, blanco y negro. Saldrá Franco

(RÍE) Madre...

¿Está bien? ¿Yo? Divinamente. Muy bien.

Dejo la puerta abierta. Mira el abuelo chino.

Es feísimo.

Mismamente, Fu Manchú.

(RÍE)

(TV) "Señoras y señores, les recordamos que hoy viernes,

a las 22:00

les ofreceremos en las dos cadenas de Televisión Española

el tradicional mensaje de Navidad que S. M. el Rey Don Juan Carlos

dirigirá a todos los españoles.

Hoy, viernes, a las 22:00, en Televisión Española".

(CANTAN VILLANCICOS)

-Mañana vienes y le decimos a mi hermana que nos lleve al cine.

-No, esta noche estoy con mis abuelos.

Y mañana con mis tíos, los fachas.

-¡Niñas!

Quedaos ahí.

¿Habéis visto... habéis visto a mi cabra?

(AMBAS) No.

-La muy hija de su madre se ha escapado.

Si la pillo, la mato. Que me tiene harto.

Muy harto. La mato y me la guiso.

¡Margarita!

¡Margarita!

¡Margarita! -Qué bestia.

No me extraña que se haya escapado.

(Balido)

-¿Qué es eso? -No sé...

Es Margarita. ¿Qué hacemos? -Si la encuentra él, se la come.

Ya lo has oído.

-¿Y qué hacemos? ¿La dejamos aquí? -¿Toda la noche?

Pobrecilla.

-Llévatela a tu casa. -Llévatela a la tuya y mañana

que mi padre se la lleve al campo con la furgoneta.

-En mi casa no querrán. -La escondes.

-¿Y cómo la voy a meter? -Si la encuentra alguien,

se la devolverá a su amo.

Y ya has visto que la trata fatal, pobrecita.

Vamos, Margarita. Vamos.

Margarita, vamos. Vamos, Margarita

(Música cómica)

Corre, que no sigue.

(Toque de corneta)

(TV) "Buenas noches y feliz Nochebuena.

'Vivir cada día' entra en sus hogares en un momento especial

para la mayoría de ustedes.

Estarán acabando los preparativos o sentándose ya a la mesa

para la cena de Nochebuena. Una cena eminentemente conmemorativa.

Para muchos, con carácter religioso

y para todos con carácter social y familiar.

Nunca falta en Nochebuena y en Navidad..."

La he convencido de que se acueste. A ver si se le pasa.

¿Crees que ha bebido?

¿Beber? Le he visto echar un chorro de vino blanco al cordero,

pero beber no. Es que la abuela no bebe.

Creo que con todo lo que pasa, a lo mejor no sé...

Se le empieza a... Mamá, no te preocupes. Será lo suyo,

la tensión.

Entonces vamos al médico. ¡Qué va!

Si duerme, se le pasa. Dios te oiga, si no...

Menuda nochecita pasaremos.

Me iré a cambiar, que se me echa el tiempo encima.

Bien. Así recuperamos la normalidad, mami.

(RÍE) ¿La normalidad? En esta casa ya no hay normalidad.

Oye, Inés.

Me estaba acordando de aquella canción

que cuando chica te ponía triste. La de la ovejita.

¡Esa! La de la ovejita Lucera. ¡Esa era!

Te hacía llorar. Sí, y Toni lo que se reía.

Claro, es que decía...

"la ovejita se ha roto una pata, qué lata, qué lata

que no puede andar". Abuela, ¿te has tomado algo?

Sí, claro. La pastilla de la tensión.

Pues te ha sentado divinamente. (RÍE) Me sienta muy bien.

¿Por qué no te vas a la cama y te llamo para la cena?

Bueno, sí. Era esa. La ovejita Lucera.

(RÍE A CARCAJADAS) Sí, sí.

Y me gusta cuando dice: "La ovejita baaa..."

(RÍE) Y cuando le contesta el corderito:

(AMBAS) "Beee..." (RÍE) Sí, eso es.

¡Uy, el cordero!

(Música de intriga)

(INAUDIBLE)

(Puerta)

-¿Dónde la llevamos? -A mi cuarto.

-Bueno, yo me tengo que ir. Tienes que darle de comer.

-¿Y qué come una cabra? -De todo. Hasta papel.

Pero mejor si le das algo verde. Una lechuga o lo que sea.

Y agua. -¿Y si quiere escapar?

-Si le apagas la luz, seguro que se duerme.

O mejor, tápale la cabeza. -¿Para qué?

-Para que se duerma. Mi tío lo hace con su loro.

-Pobrecilla. A ver si se va a asustar.

Bueno, Margarita. Adiós.

Aquí te quedas. Luego vengo a verte.

-Adiós, Margarita. Hasta mañana.

(Música cómica)

(Balido)

(Balido)

Mercedes. Sí.

¿Qué pasa, madre? He oído balar una oveja.

¿Balar una oveja?

Sí. Yo juraría que he oído balar una oveja.

Bien, pues yo no.

¿No te acuerdas cuándo nos venimos al barrio que aún se veían ovejas?

Sí, claro que me acuerdo. Madre, ¿estás bien?

Divinamente. Sí, divinamente...

Me parece haber oído balar una oveja.

¡Inés, hija!

¿Qué, abuela? ¿Has oído balar una oveja?

¿Una oveja? No.

María, ¿has oído balar una oveja?

Bueno, ya está bien, ya está bien. Ven, hija.

Mira que hora es y en Nochebuena no cenarás con un chándal.

¿Pasará por ahí un rebaño? Por Dios...

¿Qué me pongo? El vestidito de elegante.

El azul con el cuello blanco. Anda, vamos.

Mamá, no. ¿Cómo que no?

No, me visto sola, que ya soy mayor.

Ya sé que eres mayor. Anda, corre.

Luego me llamas para peinarte. Vale.

¿Pero qué has hecho?

Es un libro. ¡Y te has cagado en mi cama!

Anda, bájate, bájate. ¡Bájate!

Bájate, ¡eh! Estás loca, ¿no?

Estás loca.

Mira, ¿has visto la que has liado?

Ahora lo tengo que recoger yo todo. Tú no recogerás nada.

¿Eh? Tú estás loca, ¿verdad?

¡Baja de ahí!

(Villancico de fondo)

-Buenas noches, Herminia. Feliz Navidad.

Adiós, adiós. (RÍE)

¡Buenas noches!

(Villancico animado)

(RÍE)

(Villancico)

Ya vienen los Reyes

por los arenales,

ya le traen al niño

muy ricos pañales.

Ya vienen los Reyes

por los arenales.

Ya le traen al niño...

(Moto)

Bueno. Paramos aquí, joder. Que no puede ser...

Todo el camino... No sé cómo sigues vivo.

Recupera tu moto. O mejor, cómprate otra.

Sí, mejor me compro otra, porque recuperarla...

¿Te quedas a dormir o vuelves a casa?

Sí, supongo que me quedaré.

A mi madre le gusta que estemos todos en Navidad.

Normal.

A mí me da una pereza subir... Todos juntos como si nada.

Carlos, parece que te ha puesto los cuernos a ti y no a tu madre.

Últimamente le miro y no le reconozco.

Parece otra persona. Por lo menos tu padre...

no se ha olvidado de ti como de la mierda. (RÍE)

Siempre se preocupa por vosotros. Eso no lo podemos decir todos.

Ya... Además...

cambia esa cara. Todo el día con la misma cara de amargado.

Joder, no puedes pensar siempre que el mundo está en tu contra.

"Aunque me costaba reconocerlo, Josete tenía parte de razón.

Yo no era el protagonista de aquella historia.

Eran mis padres quienes tenían que resolver sus problemas.

Y yo no podía ser un obstáculo para ello.

Así que subí a casa lleno de buenos propósitos

para intentar tener una Nochebuena tranquila.

Aunque estaba seguro de que en casa nadie querría cantar 'Noche de Paz'.

(TV) "Para muchos, las fiestas navideñas

son las únicas fiestas del año en que se reunirán con la familia".

(Timbre)

-¡Hombre! Qué guapo. Hola.

¿Cómo estás? Bien.

¿Ha llegado ya? Papá no ha llegado aún.

Pero acuérdate de lo que hablamos. Ya.

Que bien huele. Cordero.

Qué bonita. ¿Dónde está mi hermano?

No ha llegado. No, está de guardia hasta las 21:00.

A ver si no lo lían y podemos cenar juntos.

Bueno. ¿Y la abuela? ¿La abuela?

Está un poco rara. (RÍE)

Felices pascuas. (RÍE)

¡Ay, qué luces! ¡Qué cosa más linda!

Mira, Mercedes, están preciosas. Más bonitas que las del año pasado.

(RÍE A CARCAJADAS)

(RÍE) Madre, vámonos adentro.

¡Ay, Carlitos, mi vida! ¡Qué guapo estás!

Hola, abuela. ¿Te gustan las luces? ¿Eh?

Que no se te ocurra subirte más a la cama.

Bueno, voy a por comida.

Quédate quieta.

Ahora vengo.

-Oye, no piques nada, vamos a cenar.

¿Qué haces con la lechuga? -Nada.

-¿Todavía estás vestida así? Ve a cambiarte ya.

-Voy.

(CANTA) Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad.

Dame la bota, Mercedes, que me voy a emborrachar.

Ande, ande, ande... Vete dentro, anda.

...la Marimorena.

(Himno español)

(RÍE) Te voy a preparar una tila.

No. No quiero tila. No tengo sed, hija.

Lo que tengo es un hambre canina. ¿Cuándo cenamos?

Cuando llegue todo el mundo. Muy bien.

¡Mira, Franco! (RÍE) ¿Franco?

Anda, tonta, es el rey. Ay, por Dios. ¿Has visto?

(REY) "Deseo transmitiros un saludo..."

Está muy guapito, ¿eh? (RÍE)

¡Ay, madre mía! Ya me estoy preocupando de verdad.

Pero sigue igual. Mírala.

¿Cuánto tiempo lleva así? Mucho rato, eh.

(RÍE)

Bueno... (RÍE)

¿Y qué hacemos si sigue así? No sé.

(REY) "...propicias a la reflexión, al entendimiento,

y a la sinceridad".

Si tú lo dices... (RÍE)

Papá está a punto de llegar. Ya ves...

Anda. Debe ser él.

¡Hombre! -Hola.

Es tu hermano. Hola, hijo. Hola.

Has podido venir. Sí, hombre.

He traído esto. Qué guapo.

Madre, ha llegado Toni. (RÍE)

Muy bien. (APLAUDE)

Hola, abuela. (RÍE) Cállate, hijo,

estoy oyendo al rey. Está hoy un poco...

¿Cómo? Un poco rara. No sabemos qué le pasa

Luego te traigo más, ¿vale? Despacio, despacio.

No te lo tragues como un pato.

Luego si quieres te traigo cordero. Bueno, tú el cordero...

Lo entiendo, lo entiendo. Toma.

-Antonio, Antonio.

Buenas noches, Antonio. Buenas noches.

¿Vas a pasar la Nochebuena con la familia?

Sí, padre, ya lo ve.

Herminia estaba muy preocupada. Pensaba que no vendrías.

¿Cómo no voy a venir, padre? No había sido invitado.

Qué pena tener que oír eso. Ya lo ve.

Bueno, lo que importa es que cenaréis juntos.

Eso es lo más importante.

Y quien sabe si al final las cosas se arreglan.

Ojalá, padre. Dale tiempo.

Que ella vea que pones algo de tu parte.

Lo peor que puedes hacer es tirar la toalla.

Te dejo, que hace frío.

Tome, padre. Un poco de vino para consagrar. Tengo más en casa.

Bueno, gracias, Antonio.

Cómo me conoces.

Buenas noches, Antonio. Felices pascuas.

Igualmente.

(Música emotiva)

Bueno, ahora te quedarás solita. Pero luego vengo a verte.

Esta noche es Nochebuena. Y viene mi papá a cenar.

Y no te asustes si nos oyes cantar villancicos.

Porque en Navidad cantamos muchos villancicos.

Chist. Esto no, ¡eh! ¡No!

Que no. (DIVERTIDA) Que no.

(REY) "Como antorchas de nuestro espíritu colectivo

se encienden, básicamente, en la familia.

Son consustanciales con ella.

Porque la familia es la clave de nuestro ser

y de nuestro sentir como españoles". (RÍE)

(REY) "Nos da fuerzas para el trabajo..."

(RÍE A CARCAJADAS) Se ha tomado algo.

-Yo nunca la había visto así. ¿La habéis dejado con el anís?

¿Será la medicación? Puede ser,

pero si sigue así la llevamos a urgencias.

No, vamos a esperar, parece que se lo pasa bien.

Más bien el contrario, diría.

(Timbre)

Es vuestro padre. ¡Voy yo!

¡Va!

¡Hola, papá! Hola, hija. Hola.

¿Cómo estás? Bien.

¿Qué traes? Unos regalos, déjalos ahí.

Hola, papá. Hola. ¿Cómo estás?

Hola. ¿Cómo estás?

¿Y los regalos? Sabes que escribimos a los Reyes Magos.

Yo también les escribo. Pero mientras llegan

he escrito al otro para traer algo. Ya...

¿Cómo estás?

Bien. ¿Y tú?

Yo muy bien.

Muy contento.

Ey, papá. Hola, heredero hijo.

¿Y Miguel? No va a venir.

Se ha ido a ver a su suegro. Callaros, no oigo al rey.

Perdone, Herminia, soy yo. Ah, hola, Antonio.

Menudo sinvergüenza estás hecho. (RÍE)

Parece que no rompes un plato. (RÍE)

Venga, vamos a cenar. Sentaos. ¿Qué le pasa?

Un momento, que va a terminar. Madre, ya está bien de televisión.

Espérate, el himno. Ya sé que está el himno,

pero vamos a sentarnos ya. Anda, abuela.

Bueno, bueno. Venga, vamos.

Venga. (RÍE)

Bueno, pues nada. ¿Dónde me siento, Merche?

Yo me sentaré ahí, tú siéntate dónde quieras.

Bueno...

Heredero, hijo, qué bien te veo.

¿Cómo estás? Estupendamente.

("El tamborilero" en inglés)

("El tamborilero" en inglés)

("El tamborilero" en inglés)

(La música tapa las voces)

(CANTA) Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad.

Tráeme la bota, María, que me voy a emborrachar.

Ande, ande, ande la Marimorena.

Descansa un poquito.

(RÍE) Es que lo paso muy bien. Papá.

¿Cuándo nos darás los regalos? Es verdad, se me había olvidado.

Están ahí, tráemelos. (RÍE)

Está muy contenta, María. Claro.

Estamos todos aquí... A ver.

Hija, este tan grande,

es para ti. Bien.

Mira que grande. Bien.

No tenga envidia, Herminia. Tengo uno para usted.

¿Ah, sí? ¡Ay!

¡Qué bien, qué barbaridad! Ay, ay, Antonio.

Ay, que suavecito. No tenías que molestarte.

No ha sido ninguna molestia, suegra. Yo ya no soy tu suegra. (RÍE)

Bueno, sí...

¿Y para mamá?

Y para mamá también. No hacía falta, de verdad.

Toma, Merche. No hacía falta, Antonio.

Merche, por favor. Acéptalo, hija.

Que tiene mucho que hacerse perdonar.

Toma.

Bueno, pues... Gracias. A ver, a ver.

Ahora que ya eres empresaria, para que firmes tus contratos.

Muchas gracias. Estoy nerviosa, voy al baño.

Para vosotros también os traigo regalos.

Pero son más prácticos.

He pensado que tal como están las cosas,

lo mejor que puedo hacer es daros dinero y os lo gastéis.

Esto es para Toni. Muchas gracias.

Este es para Inés. Gracias.

Y este es para mi heredero. Toma, Carlos.

Carlos.

(DUDA) No. No me hace falta, gracias.

Carlos, hijo, por Dios.

No me hace falta. Cógelo, hijo.

Gástatelo en lo que quieras. ¿No te habían robado la moto?

No, no me han robado la moto. La he prestado.

Pues te compras lo que te dé la gana.

No me dejes con la mano así.

No, gracias.

Carlos, por Dios. Coge esto.

Carlos, hijo. Cógelo, anda. Lo siento, mamá.

Es tu padre.

Lo que ha pasado entre nosotros no tiene nada que ver.

Dios mío... Oye, Carlos.

Esto es muy duro para todos. ¿Vale? Pero tenemos que colaborar.

Déjalo, hija. Déjale que hable.

(GOLPEA LA MESA)

¿Qué tienes que decir?

Venga.

No esperaba que fueses tan miserable.

¿Tan qué? Es que desde que te vi en el parador

no me sale aceptar nada tuyo. Es eso.

¿Cómo que le viste?

¿Lo viste?

¿No se lo has dicho? Vamos a ver, hijo...

¿Quién cojones te crees que eres? (TONI) Papá...

¡Papá! Papá...

Papá, ya, ya. ¿Quién cojones te crees?

Antonio, por Dios. ¡Desgraciado!

He visto una cabra.

¿Qué dices, abuela, de una cabra? La he visto en el cuarto de María.

Hay que llevarla al médico. Abuela, no digas tonterías.

María, di la verdad. ¿Tienes o no una cabra en tu cuarto?

Será posible. ¡Mírala!

(Balido)

¿De dónde ha salido?

¿Eh? Se llama Margarita.

Es que su dueño decía que la iba a matar.

Y se la iba a comer. (RÍE)

Madre mía, y te la traes a casa.

Sácala al balcón, venga. Sácala, Antonio, sácala.

O mejor, llévatela.

¿Que me la lleve adónde? A dónde sea, pero llévatela.

¿Ahora? ¿Quieres que me vaya ahora? Sí, quiero que te vayas.

Lo siento, pero yo tampoco puedo.

(RÍE A CARCAJADAS)

Anda, abre la puerta a papá. (RÍE)

(RÍE) Dame el abrigo, María.

(RÍE) Ay, María, mira qué ocurrencia.

(RÍE)

Adiós, hijos. Feliz Navidad.

Trae, hija. Ábreme la puerta.

(RÍE)

(RÍE)

Adiós, Margarita. (RÍE)

"Sin saberlo, la dichosa cabra tal vez impidió

que aquella Nochebuena de 1982 acabara mucho peor.

Mi familia estaba sacudida por un temblor de reproche

y resentimiento que amenazaba sus mismos cimientos.

Y yo sentía algo que nunca imaginé que sentiría por mi padre.

Pena. Una pena que ni yo mismo me explicaba entonces

incapaz como era de perdonar lo que le había hecho a mi madre.

Con el tiempo entendí que mi padre no necesitaba de mi intransigencia

para sentirse desdichado".

El camino que lleva a Belén

baja hasta el valle que la nieve cubrió.

Los pastorcillos quieren ver a su rey.

Le traen regalos en su humilde zurrón.

Ropopompom, ropopompom.

Ha nacido en un portal de Belén

el Niño Dios.

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Cuéntame cómo pasó - T15 - Capítulo 266: Noche de paz

10 abr 2014

Este año la Navidad será diferente para los Alcántara. Antonio y Mercedes siguen separados, y Antonio ha decidido pasar estos días con Paz con la que cada vez se siente más a gusto. Aún así no puede evitar echar de menos a su familia en fechas tan señaladas. Mercedes por su parte, ha decidido romper con todo y empieza por cambiar el mobiliario de su casa que le trae malos recuerdos. Pero aún así es consciente de que Antonio tiene que seguir muy presente en su vida, sobre todo por María que aún es pequeña. Los “Rosa Chillón” tienen una actuación benéfica, pero las cosas se acaban complicando porque Marcelo no puede evitar meter la pata. Carlos sigue sin hablar con su padre. Inés, como hermana mayor, intenta hacerle ver que está equivocado, pero él tiene su manera de ver las cosas. Inés, por su parte, ha decidido pasar la Nochebuena con su familia y luego ir a buscar definitivamente a Oriol para que viva con ella. Toni también pasa estas Navidades alejado de su hijo Santiago, que sigue viviendo con Juana en Londres. Lo mismo le sucede a Miguel con las niñas, que se han quedado en Benidorm para pasarlo con su madre y con su abuelo.

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