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No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - T14 - Capítulo 241: El aceite de la discordia - Ver ahora
Transcripción completa

Cuéntame,

tú que has vivido

el despertar de un tiempo que nos cambió.

Volverás

a ser un niño

al recordar las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado

en tu largo caminar.

Cuéntame cómo te ha ido,

si has conocido la felicidad.

(NARRA) En junio de 1981,

la epidemia de la neumonía atípica

era ya una tragedia para más de 2500 personas afectadas.

(TV) Los hospitales de Madrid

organizan pabellones y salas para aislar a los enfermos.

Las urgencias se ven desbordadas.

(NARRA) Lo peor era que nadie sabía la causa de la enfermedad.

(TV) El Mycoplasma pneumoniae, aislado por los médicos,

es el agente productor de la epidemia.

Esta era la conclusión a la que llegaban algunos científicos

y tranquilizaba, de alguna manera, a la población.

Este microorganismo que ven ataca fundamentalmente

a adolescentes y a adultos jóvenes.

Mientras las autoridades sanitarias buscaban el foco de infección,

crecía día a día la lista de muertos, que superaba los 20.

Aquellas imágenes de niños enfermos

encogieron el corazón de toda España,

que asistía, atónita, a la propagación de una enfermedad

que se cebaba en muchas barriadas humildes como la de san Genaro.

-¡Pero míralo... ¡Pero, hombre, pero míralo!

¡Pero si esto es lo que yo vengo diciendo desde hace un mes!

La agencia soviética TASS repite constantemente

que el brote epidémico que asola España

tiene su origen en un depósito de armas bacteriológicas

sito en la base norteamericana aérea de Torrejón de Ardoz,

¡que son los americanos! -¿Y qué van a decir los rusos,

que es el caviar? -Mira,

yo llevo esto siempre en el bolso. -¿Qué es?

-Esto es alcanfor. Se lo escuché a un médico

de Cercedilla por la radio y aquí lo llevo.

-Vamos a ver, señores, seamos un poquito serios:

los americanos, el caviar, las polillas...

¡Hemos perdido el "oremus" -Bueno, pues ríete,

pero en Cercedilla no hay neumonía,

así que algo tendrá que ver, digo yo.

(TOSE) -Paco, ¿qué tal anda tu madre?

-Está malísima, ahí la tenemos en La Paz ingresada.

-A ver si me acerco a verla. -No sé si le van a dejar,

está en la zona de infecciosos. -¿Tú también tuviste neumonía?

-Poco, la pillaron a tiempo.

-No sé cuándo acabará esto, ayer ingresaron al marido de Josefina.

-¿Sí, a Luis? -A Luis.

-¿A Luis? -Sí, sí, sí.

-Pues tenía que devolver una película.

-¡Hombre, tal como está...! -Pero si yo lo siento,

pero cada día que pasa le va a costar un dinero.

-¡Hombre...! -Arriba ese ánimo.

Mira, ¿sabes lo que vas a hacer? Te llevas una garrafa de aceite

y le preparas a tu madre un guiso contundente; que se lo coma,

que en los hospitales se come de asco, hazme caso.

-Muchas gracias, don Miguel pero no tiene apetito. Gracias.

-Miguelón, sube la radio. -¿Qué pasa?

-Una cosa de la neumonía. -¿Pero qué pasa?

-¡Sube la radio, por favor!

(RADIO) Y que podría poner fin al misterio sobre la enfermedad

que afecta a un gran número de ciudadanos.

Según las últimas informaciones, la neumonía atípica

podría deberse a la ingesta de aceite vendido a granel.

El director general de Salud Pública, Luis Valenciano,

ha declarado a Europa Press que, de acuerdo a los análisis

realizados en el Centro Nacional de Nutrición de Majadahonda,

el 100% de los afectados de neumonía atípica

habían consumido aceite a granel que habían adquiero en mercadillos

o a través de terceras personas que lo distribuían sin pasar

los controles sanitarios necesarios para su comercialización.

Las primeras pruebas analíticas del aceite parecen apuntar

a la presencia de productos tóxicos

cuyo consume conlleva un grave riesgo para la salud

y que, incluso, podría ser letal

como ha sucedido en numerosos casos.

Las autoridades previenen ante el consumo

de aceite sin etiquetar distribuido, en su mayoría,

en venta ambulante o a domicilio por el alto riesgo

que podría suponer para la salud del consumidor.

Se recomienda a todos los que dispongan de garrafas

de aceite sin marca en sus casas

que se deshagan de ellas cuanto antes

y no las consuman para evitar que las cifras de afectados

sigan aumentando.

¿Has oído lo que dicen en la radio? ¡Que es el aceite!

Sí. ¿Cómo va a ser el aceite, hombre?

(TV) Al parecer, una de las pistas claves, han sido los reingresos.

Tras ser dados de alta, muchos afectados

volvían a consumir dicho aceite a granel.

La ingesta reiterada provoca una sintomatología más aguda

con complicaciones en hígado y riñones

que pueden ser mortales. (APAGA EL TELEVISOR)

Toses.

-¿Qué os pasa a todos, eh?

¿No estaréis pensando que este aceite...?

¡Pero, hombre, por favor,

que me lo traen de Lora de Estepa, en Sevilla!

-Ya, ya. -Que lo hacen expresamente a mí,

de gran calidad, de primera prensa.

-Sí, sí, sí.

-Paco,

toma, cóbrate lo de todos. -Gracias, Ramón.

(TODOS) Gracias. -Paquito, que luego vengo a verte.

-No pasa nada, Miguel. Por cierto,

cámbiame el bocata de fritura de calamares por uno de lomo.

-No sabemos si es malo... (TODOS MURMURAN)

-Eh, don Miguel...

que no va a hacer falta, ¿vale?

Que tengo mucho de este en casa.

Tos de Paco.

(EL TELÉFONO SUENA)

-¿Dígame? -Hola, Inés.

Soy María José. -Hola, María José, ¿qué tal estás?

¿Quieres hablar con Toni? -No, no, quería hablar contigo.

-Ah, bueno, dime. -Tengo invitaciones

para el festival de cine de Valladolid:

acreditaciones, hotel, viaje... todo.

Y mi acompañante me acaba de dejar colgada, así, ahora.

Y he pensado que, igual, te apetecía venir.

-¿Al festival de cine de Valladolid? ¡Pues sí... claro!

-Es todo el fin de semana. Puede estar bien: películas,

alguna fiesta... y si quieres, puedo presentarte a gente.

Directores de cine, productores...

-Me haría mucha ilusión pero... -¿Tienes teatro?

-No, no, no... es una tontería, pero no tengo nada que ponerme.

-Si ese s el problema, está resuelto.

Ya verás, yo me ocupo de todo.

Tú sólo tienes que disfrutar. -Vale.

-Te llamo luego para quedar. -Sí, nos vemos. Adiós.

¡Que me voy al festival de cine de Valladolid!

¿A Valladolid? -Sí.

Oye, pues si te acuerdas, tráeme unas garrapiñadas.

-¿Pero cómo va a ser este aceite?

Que no puede ser, Miguel,

¿desde cuándo el aceite de oliva español enferma a la gente?

-Ya, ¿pero si tiene el Mycoplasma? ¡Que no! ¿Cómo va a tenerlo?

¡La culpa es de los aceites que venden en los mercadillos,

que más que aceite son taladrina! Nosotros tenemos licencia.

-Pero la licencia es provisional.

Y también los ++++++++ y no matan. -Pero la gente no lo sabe.

Y la gente es muy mala. La madre de Paco está en La Paz,

¡y están muriendo niños! ¡Eso es lo peor!

¿Pero cómo van a morir de aceite? Si es que...

-A ver...

¿Vosotros estáis seguros de Rocío?

¿A ver, del aceite, que haya pasado todos los controles?

-Por Rocío y su aceite, pongo la mano en el fuego, ¿y tú?

Yo no pongo la mano en el fuego ni por mi padre, fíjate.

Voy a llamar a Sevilla, voy a llamar porque...

-¡Que no, que no puede ser, hombre...!

Tono de comunicando. Nada, no contesta.

-No está. ¡Pues se acabó la venta de aceite, vamos...!

Eso digo yo.

-Y qué vas a hacer con esa garrafa. Lo que tenga que hacer.

No vamos a quedarnos de brazos cruzados.

-¿Y si Rocío ya...? -¡Ay, déjame en paz con Rocío,

por favor, no me presiones!

Timbre.

Ya va.

¡Que ya va, hombre!

-Hola, macho, ¡voy al váter! ¿Qué te ha pasado?

-Hola, Josechu. -Hola.

-Y a este qué le pasa. Se estará meando.

(JOSETE) ¡Ah...!

-¡Pues sí que tenía ganas! -¡Ay...!

¿Te la has pillado con la cremallera o qué?

-Ojalá fuera eso. ¡Madre mía... cómo escuece!

-¿Tienes como un escozor sobre todo cuando meas?

Cisterna. -Sí.

-Clamidias.

-¿Qué? -O peor, gonorrea.

-¿Y cómo se sabe eso? -A ver, déjame echar un vistazo.

-¿Lo dices en serio. (IRÓNICO) -No, lo digo en broma.

-Anda, bájate los pantalones, alma de cántaro.

-Bueno, yo me los bajo, pero la envidia es muy mala.

Risa de Marcelo. ¡Hostia, Josete!

-A ver, como en la revisión de la mili, capuchón alante y atrás.

-Bueno, ¿qué?

-Lo veo bastante bien. ¿Puedo hacer una foto?

-A ver, hombre... -Tranquilo, que de esta, no se cae,

pero ve a un especialista.

-A mí eso me da corte.

-Pues debes contárselo con todos los que te hayas acostado.

Has tenido suerte, la lista es corta, ¿no?

-¡Encima con cachondeo! ¿Quién quiere café?

-Yo. ¿Y tú, clamídico?

-Sí.

Murmullo.

Hola.

¿Han puesto las notas? -Ahí las tienes.

¡Un 3,5! ¡Pero no puede ser!

-Se ha cargado a media clase. ¿Sí?

Yo comprobé con mis apuntes y, por lo menos, tenía un 6.

-Pues para septiembre. Yo con esta van tres, ¿tú?

Es la primera que suspendo. -¡Qué faena!

¡Hombre y tanto... esto no se va a quedar así!

-¿Qué hacemos? Hablar con el catedrático.

-Vamos. (TODOS) Vamos.

¿Será posible...?

-Calculo que en dos meses empezarán a ponerse demandas de divorcio.

Llaman a la puerta. Perdona...

-Don Félix, perdone, ya le he dicho al señor

que está usted muy ocupado, pero insiste.

-No te preocupes, Marichu, no te preocupes.

Pasa, pasa, Antonio. Gracias.

-Sí. Oye, mira, ahora tengo una visita. Te llamo luego. Adiós.

¡Me alegro de verte, Antonio! Yo también me alegro, Félix.

Me alegraría más si no fuera en estas circunstancias.

-Tú dirás.

Bueno, Félix, pues nada,

resulta que... ¡que tengo un lío muy gordo!

-A ver, dime, qué puedo hacer por ti.

Verás, no hace mucho

he abierto un negocio de distribución de aceite.

Y me iba muy bien, incluso tengo un contrato con unos americanos

que quieren distribuirlo en Florida.

-Suena muy bien. Sonaría mejor si el ministerio

no hubiera dicho que el aceite causa la neumonía.

-Bueno, hombre, pero no es todo el aceite, sólo el de granel.

Ese es el problema: una parte de mi aceite, Félix,

que se ha vendido así. No es mucho;

ha sido a familiares, amigos a gente del barrio...

Yo estoy tranquilo y los permisos de apertura están en marcha pero...

esto es como la mujer del César.

Necesito que un laboratorio

relacionado con la neumonía analice mi aceite.

-Ay, no es tan fácil, Antonio, no es tan fácil.

Lo de la neumonía es una cosa muy gorda, estarán de trabajo...

Precisamente, necesito quitarme de encima toda sospecha, Félix.

Se me había ocurrido que tú... podías hablar Sancho Rof.

-Entiéndeme, molestar al ministro por algo así...

Al ministro o a alguien que esté cercano, lo que sea más fácil.

Pero esto que te pido es un favor personal.

-De acuerdo, moveré todo lo que haga falta.

Bueno, pues te lo agradezco y te lo digo de corazón.

Aquí tienes un amigo para lo que necesites.

-Lo sé.

Gracias otra vez. Y ojalá que tengas suerte, porque tú vales.

-Vamos a presentar una queja ante el decano.

-Hagan lo que quieran. Y vayan estudiando para septiembre.

Pero es increíble, ni una revisión. -Señorita.

Señora, si no le importa. -Señora, se lo digo por última vez:

el examen está calificado y las actas firmadas y entregadas.

Y ahora, si no les importa, no tengo tiempo para nada.

¡Qué injusticia! ¿Qué, presentamos una queja ante el decano?

-¿Qué quieres, que nos suspenda también en septiembre?

-Este seguro que te queda bien. ¿A ver?

-Ay, ese es precioso, ¡me encanta! -¿Sí?

¿Y este, qué os parece?

-¡Vaya, vaya, qué bonito! -Te favorece.

-Sí, sí. -Este lo he cogido para mí,

para la gala inaugural. -Oye, ¿y te los dejan por la cara?

-No, así por la cara no.

Luego yo les hago publicidad en el programa.

Eso sí, hay que devolverlos en buen estado.

-Ah, ya imagino...

No sé si me va a dar tiempo a ponerme tantos vestidos.

-He cogido los más monos.

Te los pruebas y los que no, se devuelven.

-Bueno... pues voy al baño a probármelos.

-Al baño no, mujer, te cambias aquí.

Ángela, por favor, sal, que no entre nadie.

-Vale.

Pues nada, me avisáis cuando terminéis.

-Gracias.

¡Con ese cuerpo, no te puede quedar mal nada!

-¿Procedencia? Es de Lora de Estepa.

Yo mismo he visto cómo varean los olivos

y cómo lo prensan después todo en frío.

-100% de oliva, ¿verdad? Sí.

Bueno, de la variedad hojiblanca una parte y otra manzanilla.

-Y luego la pulcritud, que en Sevilla son pulcros.

-¿Y por qué no está etiquetado?

Porque estábamos esperando los permisos de Sanidad

y no queríamos etiquetarlo antes.

-Pero lo estaban vendiendo. -Hombre, vender es mucho decir...

si acaso, lo estábamos repartiendo entre amigos,

conocidos, gente del barrio, pero vender, vender...

-Mercadillos, venta ambulante. -¡Por Dios!

¿Nos ve usted con pinta de feriantes?

No, la idea es todo lo contrario:

es hacer muy buen aceite y venderlo luego en tiendas y supermercados.

-Disculpe usted. -¿Sí?

-¿Nuestro aceite no se extraviará aquí entre tantas garrafas...?

-No se preocupen, muchísimas más que van llegando.

Desde que empezó esto de la neumonía, no damos abasto.

Pero viniendo de parte de quien vienen, le hacemos un hueco.

Se lo agradezco mucho. -Esperen que les traigo el recibo.

-Gracias.

-En mi casa llevamos meses que no cocinamos con otro aceite.

Y mi madre ingresada en La Paz.

¿Es o no es? -¡Qué sinvergüenzas!

-Mi pobre Luis está igual;

él es mucho de ensaladas, de echar aceite a todo.

Si hasta merienda pan con aceite.

-Bueno, ¿aquí qué aceite usáis? -Con lo barato que le sale...

Pero en el chino cocinan con aceite de colza y no pasa nada.

-Paco, que yo como aquí todos los días.

-Ramón, tú y medio barrio. Y no sólo las comidas,

también están las raciones...

-Las croquetas. -¿Las croquetas de Paquita...?

-Todo, Ramón, todo.

Murmullo. (RAMÓN) ¡Madre mía de mi vida!

-Paco, voy al váter. -Vale, vale.

-Oye, ¿y habéis visto las garrafas que han sacado en el Telediario?

Son igualitas que las que guarda aquí Miguel.

-Y lo de que las mandan de Sevilla es mentira.

A saber de dónde sacan ese aceite. -Claro.

-Esto pasa por comprar duros a cuatro pesetas.

-Si ya lo decía mi madre: "lo barato sale caro, siempre".

(SUSPIRA)

Murmullo en el bar.

(SUENA EL TELÉFONO)

-Bistrot París-Nalón, ¿dígame? ¡Hola, Pepa!

¿El qué?

¿Qué ha pasado?

¿Pero a qué hora?

Vale, vale, vale.

-¿Pasa algo, Paco? -Mi madre que...

¡que está en la UVI gravísima! -¡Ay, Dios mío...!

-Antonio, para saber que el aceite es bueno,

no hacía falta llevarlo a ningún laboratorio.

Me estás ofendiendo. Pues no te ofendas,

Rocío, que no va contigo.

Con el certificado de ese laboratorio callo a cualquiera.

-¿No estás exagerando? Que yo sepa, nadie ha dicho nada.

Por si acaso hazme caso, anda.

Y mírame bien lo del certificado en origen;

cuando lo tengas, me lo envías. -Vale, mañana voy a Sanidad

y si me lo dan, yo misma te lo llevo. ¡Pero cálmate!

Que sí, Rocío, que sí. Hala, adiós.

¡Hala... Rocío, que quiere que me tranquilice!

Llaman a la puerta. ¿Sí?

¡Pasa! -¿Se puede?

Claro, hija, pasa. Pasa, hija. ¡Dios santo bendito!

-¿Os gusta? Hija, ¿y esto?

-Un vestido que me han dejado, voy al festival de Valladolid.

¿A que parece una artista de cine?

¡Madre mía, desde luego...! ¿Y con quién te vas?

-Con María José, la jefa de Toni. No sabía que erais tan amigas.

-Bueno, sí, nos llevamos bien. A ver si conoces allí a directores

y te sale otra película. -¡Ay, que Dios te oiga, abuela!

Te viene como un guante, eh. -¿Te gusta?

Si le queda perfecto. -Oye, mamá, mañana he quedado

pronto en el centro. Además voy con maletas,

¿Tú me podrías acercar? Pues claro que sí.

Además mañana empiezo como voluntaria en el hospital.

¡Dios santo bendito, qué suerte tengo, qué buena eres...!

¡Que no es eso, tonto! Bueno, me voy al salón.

-¿Pero te gusta o no, papá? ¡Que sí!

Que sí, mujer.

Música disco.

-Hola. Hola.

-¿Me pones un gin-tonic?

¡Ah! Por cierto, ¿sabes que Felipe ha estado

toda la semana insistiendo en que me quería llevar

a la hacienda? ¡Qué pesado!

Haberte ido con él y con Arantxa, su mujer.

-Todos los españoles sois como un poquito...

reprimidos. ¡Y dale!

-Si te gusta alguien, coges y se lo dices claramente.

Lo que ocurre, Lola, es que aquí en España

si tú le dices a una chica a la cara, bueno,

que quieres acostarte con ella...

Lo que te puede pasar es o que te mande a la mierda

o que te abra la cabeza, más posiblemente la segunda opción.

-No entiendo.

(NARRA) Si todas las inglesas eran como Lola, sin duda,

la Gran Bretaña sería lo más parecido al paraíso.

Tal vez era el momento de hacerse europeos

y probar con algo tan simple como una pregunta directa.

Oye, Lola...

¿Tú...?

¿Tú quieres...?

¿A ti te apetece...?

-¿Que si quiero qué?

Lima en el gin-tonic. -Yes.

Venga.

(NARRA) Definitivamente yo era uno de esos españolitos retorcidos

a los que se refería Lola. Acostumbrados a las negativas,

al cortejo, a la estrategia, a la tontería...

Europa aún quedaba lejos.

-Hola. -Buenas.

Murmullo y música. -Encantado.

(LOLA) Ok.

¿Qué te pasa? Nada, toma.

-Olé.

Murmullo.

-Hola, macho. Hola.

-Tío, son clamidias. ¿Ah?

¡Qué asco, voy a vomitar, joder!

-Sí, yo ya he vomitado tres veces con esta.

Ah, esconde eso, anda, te acompaño al médico.

-Gracias.

Oye, Josete, escúchame, se sincero.

-Dime. ¿Lola y tú...?

-¿Con Lola? Ya me gustaría. ¿Por qué?

¿Seguro? -Claro.

Vale... Guarda eso.

-¿Dónde vas?

-He quedado con Asier,

me va a llevar a que me lean el aura.

-¿Y las niñas? -Están con Pili.

(SUSURRA) -El aura... ¡A que lean el aura!

(MURMURA ENTRE DIENTES)

-Hombre, Paco. ¿Cómo está tu madre?

-Muerta. -¿Qué?

-Está muerta, ¿se entera? -Lo siento.

-Y más que lo sentirá. -¡Paco!

-Como lo del aceite sea cierto vengo...

-No tengo nada que ver. -Déjalo.

-¿Qué dices? Por favor, lo siento, de verdad...

-Mi pobre madre, don Miguel, tendría que haberla visto,

cómo se ahogaba la pobre por su culpa.

-Lo siento. Paco... -¡Es usted un cobarde!

Un desgraciado y un asesino, ¿se entera?

-Paco, por favor, ¿qué dices? -Un asesino.

-Paco, lo siento. -Asesino, es lo que es.

(MIGUEL SOLLOZA) Lo siento...

¡Yo no soy un asesino!

¡No soy un asesino!

(MEGAFONÍA) Doctor Antonio Pérez,

pase por rayos.

(MEGAFONÍA) Doctor Antonio Pérez, pase por rayos.

Francisca. -¿Sí?

Soy Mercedes, de la Asociación de la Lucha Contra el Cáncer.

-Ah.

¿Puedo sentarme? -Sí, claro, por favor.

Me han dicho que te van a operar pronto.

-Sí. Me quitan un pecho el lunes.

A mí me quitaron uno...

El año pasado.

No me nota a simple vista, ¿verdad?

Es el izquierdo.

Hay muchos trucos para que no se note.

Una amiga se pone un saquito de lentejas, así.

Se lo podía arreglar. (RÍEN)

Yo llevo una prótesis.

¿Quieres tocar?

Está un poco duro, pero luego te acostumbras.

Estás asustada, ¿verdad?

¿Cómo vas a estar?

(LLORA)

Llora...

Llora tranquila.

(LLORA)

Anda, por favor, cambia esa cara.

Que se te quite de la cabeza que no tenemos nada que ver

con la madre de Paco. -Ya,

pero no he podido pegar ojo en toda la noche.

Pero yo digo una cosa, eso de la neumonía,

¿no es una enfermedad del pecho?

Entonces, ¿por qué le sienta mal tomar aceite?

Yo que sé, estarían malos del estómago, ¿no?

Timbre. A ver quién es.

-Es que Paco es para mí como un hijo,

me duele todo lo que le pasa... ¿Quién es?

(CLARA) Que se lo llevan. Ahora se lo digo.

Antonio, es Clara,

dice que bajes ¡que se lo llevan!

¿A quién? Yo que sé, tiene mucha prisa,

baja, por favor.

-¿Qué...? ¿Qué se llevan ahora?

-Antonio... ¿Qué pasa?

-Lo siento, no pude hacer nada. -¿Qué es esto?

Murmullo.

-Tendrían que haber venido antes.

Buenos días. ¿Se puede saber qué está pasando aquí?

-Buenos días. -Buenos días.

-Recibimos una denuncia de que aquí se almacena

y vende aceite a granel sin etiquetar.

-¿Una denuncia de quién?

-No lo sé, señor.

El caso es que tenemos orden de retirar del mercado

todo el aceite a granel. Pero este es

de una calidad extraordinaria. Tengo ahí todos los papeles

en regla, hice una consulta al laboratorio más importante

de España por la neumonía. -Si me parece muy bien, pero...

Yo cumplo órdenes. Pues espere usted un rato.

Se va usted a buscar otro aceite que seguramente esté mucho peor

y mientras le busco los papeles.

Murmullo.

-Oiga, le advierto que está usted hablando con un ex director general

de producción agraria. Eso también. ¿Estamos?

-Estas son las dos últimas garrafas que quedaban en el restaurante.

-Muy bien. -¿Cómo que las dos últimas?

¿No ha dejado ni una? -¡Ni falta que nos hace, Miguel!

Aquí solamente cocinamos con aceite de girasol.

Murmullo.

Se lleva un dineral en aceite de oliva

de primera calidad y quiero que me devuelvan

hasta la última garrafa, ¿entiende? -Perfectamente, señor.

Firme y se queda una copia. Muy bien.

-¡No, espera, espera una momento!

Quiero su filiación completa y el número de placa.

¡Ojalá que sea usted quien venga a devolver las garrafas

y le advierto que las tengo todas contadas y como falte una,

le monto un escándalo que se va a enterar!

Aquí tiene.

-Muy bien, señor.

-Tenga usted.

Buenos días.

¿Qué dice esto? -Residuos peligrosos.

Gritos. -¡Sinvergüenza!

-Me cago en la madre que los...

-¡Asesinos!

-¿Asesinos?

¿Quién ha dicho asesinos?

¡A ver si tiene cojones de decírmelo a la cara!

¡Valientes!

-¡Miguel, para dentro!

-Venga, Ya habéis oído, ¿qué hacéis aquí fuera?

-Vamos dentro.

-He localizado a Javier Solana, del PSOE, que habla muy clarito

sobre la OTAN. -¡Javier Solana!

-Se me ocurrió que podía localizar a un ex teniente de la VMD

para que nos hable de cómo repercutiría el tema

de la integración en el ejército.

-Muy bien, eso como tema principal

y en Cultura el Festival de Valladolid.

-Bien. -Le pedimos a la jefa

que haga una crónica después de la inauguración.

-Después de la inauguración, va ir de copas...

-Con tu hermana, por cierto.

Estuvieron ayer probándose modelitos.

-Sí, ya lo sé.

No sé, como de repente son tan amigas las dos.

-Pues es evidente, ¿no?

Tu hermana es muy guapa. -¿Y qué pasa?

-No me puedo creer que no lo sepas.

Toni, que a nuestra jefa le gustan las chicas.

-¿Qué? ¿En serio? (RÍEN)

-Menuda llorera.

Perdona por hacerte perder el tiempo.

No, todo lo contrario. Te lo aseguro.

(SUSPIRA) -Te parecerá una tontería pero me he quedado tan a gusto.

(RÍEN) Volveré a verte.

-Gracias. Te prometo que no lloraré.

Puedes llorar todo lo que quieras, que llorar es muy bueno.

Tú no estás sola, Francisca.

Y sí, es horrible, pero el mundo no se acaba

porque te quiten un pecho;

ni el mundo, ni el amor ni nada, créeme.

Lo importante es vivir.

La puerta se abre. Vivir...

-Hola. -Hola.

Te presento a Pablo, mi marido.

-Buenos días. Buenos días.

-Hola, buenos días. -Hola, buenos días.

Veníamos a... -Sí, pasen. Pasen, por favor.

Buenos días. Hola.

-Siéntense un momentito, enseguida les aviso.

-Gracias. -De nada.

(SUSURRA) Hola, ¿qué hay?

-¡Josete!

¿Se puede saber qué haces aquí? -¿Qué haces tú aquí?

-¿Cómo que qué hago yo aquí? ¿Qué voy a hacer yo aquí

un padre de familia? Pues que tenía que venir

al centro para cuestiones de mi trabajo, ¿entiendes?

En concreto, porque tengo traerle estas cintas de vídeo al doctor,

que es amiguete mío.

Y tú, ¿qué haces aquí?

-Pues... Ha venido a acompañarme.

-¿Qué pasa, has cogido algo?

(ASIENTE)

-De verdad, Carlos, si es que...

Es que, macho, vais como locos, ¡joder!

¿Qué pasa, no tomáis precauciones, no tenéis cuidado?

¿Te pica mucho?

A ver... Un poco.

-¿Y tu familia sabe algo? No y espero que eso siga así.

-Venga, Carlos, la duda ofende,

entre los hombres tenemos que ayudarnos.

¿Y tú? Aplícate el cuento, cantamañanas.

A ver si vas a venir con alguna porquería para casa.

-Aquí tiene, lo suyo.

-Doctor, no hace falta esta formalidad de recibo conmigo,

aquí tiene usted sus vídeos.

-¿Qué? -Las películas que me pidió,

las de acción. Y a ver si tienes cuidadito.

-Siguiente.

-Si te soy sincero, no la había reconocido.

Ya me he dado cuenta.

-Así que... No, gracias.

-Una voluntaria. Sí. Hace un año pasé por lo mismo.

-Muchas gracias por lo que hace.

Mi mujer está mucho más tranquila que cuando la dejé esta mañana.

Me alegro mucho. ¿Ha dormido aquí?

-No tenemos hijos ni familia, yo me encargo de todo,

es lo que toca.

Cuando vuelvan a casa va a necesitar ayuda.

Tenemos voluntarias a domicilio.

-Lo haré.

Mercedes... ¿Me permites que te tutee?

Por supuesto.

-Como puedes ver todo esto me desborda.

Me temo que estoy descuidando todo lo demás,

empezando por mi trabajo.

Ay. Me hago cargo perfectamente, pero...

-Mañana por la mañana estaré en mi despacho.

Si te parece podría revisar tu examen.

¿Mañana? Mañana es domingo.

-Sí, ya lo sé...

Pero no es verdad que haya pasado las actas a limpio,

no he tenido tiempo con todo esto.

Si no las tengo listas para el lunes me busco un lío.

Vaya.

Yo lo único que quiero es que revise mi examen, nada más.

-¿Puedes estar mañana a las doce?

Como un clavo.

Tiene que tener mucho ánimo.

-Gracias.

Muchas gracias.

Hasta mañana.

(TELEVISIÓN) Nos encontramos en un supermercado

que está efectuando las recogidas por encargo

de Sanidad del aceite de colza.

En estas malas condiciones tóxicas y peligrosas...

-Es una cosa de buena voluntad, la hacemos todo de buena voluntad

porque sabemos que es una cosa desagradable para el país,

no solo para nosotros...

-Qué horror que esto siga pasando en nuestro país.

Televisión de fondo.

-Abuela... ¿Ah?

-¿No hay pan blando? Pues no, hija, es de ayer.

Pero tú lo mojas en el gazpacho

y ya verás que blandito y rico se pone.

¿Cómo que no has comprado pan hoy, madre?

Ay, hija, no me tires de la lengua.

¿Qué ha pasado, Herminia?

Pues nada que llegué a la panadería y...

todo el mundo se calló inmediatamente

y me echaban unas miradas...

La verdad, me asusté y me salí.

¿Te han dicho algo? Pues no, no me dijeron nada,

pero cuando di la vuelta empezaron a decir unas cosas que...

No te las repito. ¡Ay, por Dios!

¿Por qué no nos vamos unos días al pueblo,

hasta que se pase todo esto? Sí...

Vete tú, y te llevas a tu madre y a la niña, yo me quedo.

De eso nada. ¡Que me quedo!

No hice nada, no soy un delincuente.

¡No les daré el gusto a esos desgraciados!

Bueno, no te pongas así. -¿Por qué no te vienes a la radio?

Porque no sé qué pinto en la radio.

-Vienes y te defiendes. Les explicas a todos

que tu aceite no tiene que ver con la neumonía.

Me parece muy buena idea. -Claro

Pues, hijo, a lo mejor es buena idea.

¿Sabes qué pasa? Que nos tienen marcados

con una cruz, no quieren escucharnos ni vernos..

Teléfono. -Por eso.

Que sí, hombre.

¿Dígame?

Sí, sí. Está aquí, ¿quién lo llama?

Un momento, por favor.

Antonio, es para ti, es un laboratorio.

¡Coño!

(RESOPLA) Antonio Alcántara, dígame.

-Beta, efectivamente, aquí tiene, don Manuel.

Véala cerca de la medicación porque son de las que alteran,

ya sabe, el corazón.

-Apúntamela. -Sí, hombre.

-Adiós, Josete. -Hasta luego.

-Josete... -¿Sí?

-¿Te pasa algo?

-No. -¿Cómo que no?

Mira, llevo el día observándote.

Y esta mañana, cuando te vi en el médico,

sé que no habéis ido por Carlos, habéis ido por ti,

¿qué has pillado?

-Clamidias. -¿Y me dirás que las cogiste

en la piscina? Mira, yo no te voy a reñir,

me parece muy bien que disfrutes de tu juventud y de la libertad

que hay en esta época, yo si pudiera también lo haría...

Pero ¡hombre!, ten cuidado.

-¿Y tú? -¿Yo qué?

-¿Qué hacías allí? Eso de que ibas a darle

películas al doctor no se lo cree nadie.

-No, ya... Pues... Verás, no sé cómo decirte...

-También has pillado algo, ¿no?

(SUSURRA) -Ladillas.

-¿Cómo?

-Ladillas, joder. -También las pillaste

en la piscina. -Pues no, ha tenido que ser

trasplantando las macetas.

Mira, como haya sido, el caso es que no le digas nada

a tu madre que no quiero que se preocupe.

Además, ya sabes, no está el horno para bollos.

-Ya, ya... -Me refiero al de tu madre.

-Sí, ya... -¡Al horno!

-Sí... -Pues eso.

Música del local.

-¿Te echo una mano?

-No. Gracias.

No hace falta.

-¿No sales hoy?

-No.

Hoy no salgo.

-Paquita...

Yo te quiero pedir disculpas porque sé que estos días

he estado un poco borde contigo,

es que con todo lo de Paco y lo que ha pasado...

De verdad, yo no quiero estar así contigo.

Contigo menos que con nadie. -Miguel...

En cuanto podamos presentar los papeles...

quiero que nos divorciemos.

Bueno, entonces eso quiere decir que todo está bien.

-Está perfectamente. No hay ningún problema.

Pues muchas gracias. -Jesús, por favor,

los resultados a mi despacho. -De acuerdo.

Déjeme decirle que llamaré al ministro

para comunicarle lo bien que nos ha atendido.

-No hace falta.

Si ha ido tan rápido es porque estaba claro

que en la muestra solo había aceite de oliva, su informe.

Perdón, ahora sí que no le entiendo.

-El aceite que está causando la neumonía es un fraude,

lo venden como aceite de oliva pero en realidad va mezclado

con aceite de colza. -Ah, colza, mira qué cabrones.

Y la colza, claro, es venenosa.

-Pues no, se usa en muchos países como aquí el de oliva,

el problema es cómo lo hayan refinado.

No hemos aislado todavía la sustancia pero sabemos

que ese aceite tiene un compuesto tóxico,

unas anilinas para ser exactos.

Anilinas, nunca lo había oído. -Son palabras que va a oír

durante los próximos meses.

Ya.

Bueno, lo dicho muchas gracias. Si me permite le mando una garrafa

de mi aceite para su consumo. -Ah, muchísimas gracias.

Además es excelente, debo decir. Gracias otra vez, adiós.

-Hasta pronto.

Muchísimas gracias a todos.

-¿Cómo me pides eso ahora? Ahora no puedo.

-Si es un tema de actualidad, te lo pido como favor personal.

-No, el programa está cerrado, tenemos nuestros invitados,

y me comprometí a que vinieran. -¿Y qué? Esta noche tenemos

un invitado más, no hace falta cancelar nada.

-Dime, ¿si estuviera María José harías lo mismo

o es porque estoy yo? Me parece un abuso de confianza.

-Habría hecho lo mismo. ¿Quieres que te lo demuestre?

-¿Qué haces? -Llamara a información para pedir

el teléfono del hotel, se lo preguntare a ella.

-Quieres que quede como una gilipollas

que no sabe cambiar una escaleta.

Vale, venga, dile a tu padre que venga.

Pero las cosas no se hacen así, Toni.

-Muchas gracias, jefa.

-Documentación...

Mira a ver qué tenemos de Antonio Alcántara. Alcántara.

Sí. Fue director general de Agricultura.

¡Hombre!

Rocío. -Hola, Antonio.

¿Cuándo has venido? -Hace un ratito.

En cuanto me dieron el certificado me vine para acá,

¿esto es lo último que querían? Exactamente, esto es.

-Bien. Yo también traigo el informe

del laboratorio... Como ya suponíamos tenemos

un aceite de la primera calidad, acidez 0,2.

Rocío, tienes un aceite con acidez 0,2.

¿Qué pasa, por qué tienes esa cara?

-Ha llamado Michael y se acabó el negocio con los americanos.

¿También con los americanos? (ASIENTE)

-No quieren nuestro aceite.

No te preocupes, me cago en la leche,

ya hablaré yo con él y le enseñaré estos papeles,

que le voy a convencer... -No, Antonio, que no tiene caso

hablar con ellos.

No es que no quieran nuestro aceite...

Es que no quieren ningún aceite.

Dicen que no es buen momento para comprar aceite español.

Que ya hablaremos cuando pase todo, que blablablá...

Otro buen negocio a tomar por saco.

-Bueno, tranquilidad.

-¿Un poquito más de champán?

-Está buenísimo.

Pero vamos a salir con una moña de aquí que no me veas.

-Un día es un día, por nosotras. -Por nosotras.

-Clin.

-Hum. Vamos que no llegamos, ¿no?

-Vamos.

-Estoy que no me lo creo. Madre mía, fiesta, estreno,

gala... Creo que ni siquiera

te he dado las gracias, ¿verdad? -Ni tienes que dármelas.

El favor me lo haces tú a mí. -¡Qué cosas!

Seguro que pudiste invitar a más gente.

-¿A quién? Todas mis amigas están casadas

y con hijos. O separadas con hijos, que aún es peor.

Pareja no tengo. Así que a ti te gusta el cine

y a mí me gustas tú.

-Tú también me caes muy bien.

¿Sabes que yo también tengo un hijo?

-Ah. -Sí, soy madre separada.

El niño se llama Oriol, está en Cueca con su padre.

-Lo siento, debe ser muy duro.

-Hombre, sí.

Pero, bueno, dentro de poco me lo traeré a Madrid, seguro.

-Estoy segura de que eres una madre estupenda.

-Gracias. -Tengo un sexto sentido

para la gente y creo que eres una buena persona.

Que no ha tenido mucha suerte, eso es todo.

(RÍEN)

-Bueno, algunas cosas me las he buscado yo.

Pero otras es verdad que no he tenido mucha suerte.

Sobre todo con los hombres.

-¡Ah, hombres! No puedo ni verlos.

(RÍEN)

-¿Vamos? -Vamos.

Jaleo.

Aplausos.

Esta es la industria del cine, Inés.

¿Te ha gustado la película? -Sí, me ha encantado.

Lo que me tiene impresionada es lo de este hombre;

Oliveira, 76 años y seguir dirigiendo.

-¡Mira! Allí está Pilar Miró.

¿Te la presento? -Ah, por mí sí.

-Hola. -Hola.

-Inés Alcántara, ¿verdad?

-Sí. ¿Nos conocemos? -Soy Mario Barreiros,

amigo de Juan Alba.

-Ah. -Sí, he visto el "Copión de Agujas"

y estás estupenda.

De verdad. -Gracias.

-Espero que tengas espacio en las estanterías

porque el año que viene te darán todos los premios, seguro.

-Te presento a mi amiga, María José Salgado.

-Encantado, mucho gusto. -Encantada.

-¿Tomamos una copa? -Justo ahora íbamos a saludar

a Pilar Miró. -Por mí no lo hagáis.

-Podíamos ir a tomar la copa ahora y después saludamos a tu amiga.

¿Te parece? -No. Os veo luego.

Voy a saludar a Pilar.

-¿Qué te apetece?

-Hum...

¿Esto es vino blanco?

Pues un vinito. -Y un cava, por favor. Gracias.

(AMBOS) Bueno... -Perdón, tú primero.

-No, que digo de qué conoces a Juan.

-Éramos compañeros. -Ah, ¿de la escuela...?

-Buenas noches, seguimos en "Voces en la noche"

tratando la noticia de la semana; el aceite, ese alimento básico

de nuestra alimentación que, desgraciadamente,

ha resultado ser el responsable de la neumonía típica.

-Sí, tenemos hoy en el estudio para hablar sobre el tema

a Antonio Alcántara, ex director general

de Producción Agraria, en la actualidad

dirige una distribuidora de aceite de oliva.

Buenas noches, Antonio. Buenas noches.

-Díganos, Antonio, ¿qué opina sobre el anuncio de Sanidad

que relaciona el aceite de oliva con la neumonía?

Bueno, pues desgraciadamente esto es un fraude

que han cometido unos desalmados.

Por lo que leo en las noticias se trata de que han vendido

como aceite de oliva algo que no es exactamente

aceite de oliva, sino que son aceites peores

mezclados con tóxicos producto del refinado.

Ojo, esos tóxicos son muy venenosos para la salud

y, además, contaminan. Son muy peligrosos.

-Entonces el aceite de oliva quedaría fuera

de cualquier relación con la neumonía.

Vamos a ver, tal y cómo lo entendemos en España,

el aceite fresco está fuera de toda duda,

o sea que cualquiera que tenga permiso de distribución

y que haya superado los análisis

puede vender el aceite. Hay muchos distribuidores pequeños

que siempre hemos vendido aceite, testado y con calidad.

-Aprovechando su experiencia me gustaría unas preguntas.

Como responsable de Agricultura que fue usted participó

en acuerdos que afectaron a la producción del aceite

y ahora usted trabaja en el negocio del aceite.

¿No teme que puedan pensar que está cobrándose favores políticos?

(TITUBEA) Yo creo que no.

Porque... los favores políticos son para grandes empresas,

yo tengo una pequeña distribución de aceite, casi de manera casual,

que vendo en el barrio, lo mismo que tengo

una pequeña imprenta de banderas. No tengo negocios grandes,

por lo tanto no he usado la política.

-Ya, ¿y se plantea volver a la política?

Pues no, en absoluto. -Ya, quizás por su polémica salida

del Ministerio... -Creo que nos alejamos

mucho del tema. -En absoluto,

porque como ha dicho nuestro invitado los consumidores

de los empresarios sin escrúpulos,

ya sea en la construcción, en alimentación...

Además, sin no me equivoco usted estuvo involucrado

en un caso de estafa inmobiliaria. ¿Cierto?

(CARRASPEA) Vamos a ver... No es exactamente así,

yo fui una víctima más, hay una sentencia

que me deja libre y que culpa a otras personas.

-Bueno, realmente esto es agua pasada,

lo que la gente quiere saber en estos momentos

es si puede o no consumir aceite de oliva.

Pues claro, es importante lo que dice su compañero.

Aquí habría que darse prisa en detener

a los que han producido el fraude y están envenenando a la gente.

Y luego explicar a los españoles que tenemos el olivar más grande.

Y que nuestro aceite de oliva, el de toda la vida,

es un producto muy sano y básico en la alimentación.

-Muchas gracias, Sr. Alcántara, por estar con nosotros

y gracias por su paciencia.

¿Se puede saber qué coño haces?

-De periodista. Toni, ¿algún problema?

Yo he venido con toda la voluntad y usted me con un asunto...

-Perdone, pero no he dicho nada incierto.

Lo de la buena praxis y la educación, ¿no le suena?

-Usted ha tenido oportunidad de defenderse.

Eso es libertad de expresión.

No, me ha cortado usted. ¿No podemos repetirlo otra vez?

-No, era directo. -Lo siento si no le ha gustado.

Buenas noches.

-De verdad que lo siento mucho, no tenía ni idea.

Ni yo, yo no sé para qué vale todo esto ni por qué se ha puesto así.

Pues nada, cuando tengas otra encerrona, avísame con tiempo.

-Muchas gracias.

-¿Tú crees que va a funcionar la película?

-Gracias. -No, gracias.

-¿"Agujas de hielo"?

Pues con lo mala que es, tendrá suerte si no se arruina.

-Bueno, yo pensaba que te gustaba. -Me gustas tú. La peli...

¡La peli es una mierda! Y lo siento por Juan porque...

le aprecio y le respeto, eh, ¡pero al pan, pan...!

Pero tú de eso no te preocupes, eh.

Tú tienes una carrera de la hostia, te lo digo yo.

-Ah. -Sí, en serio.

Le das verdad al personaje, eres... eres guapa.

Lo tienes todo, chica.

¿Sabes? Tengo un guión a medias y...

estaba pensando en hacer algún cambio en el personaje porque...

lo harías de maravilla. -¿Sí?

-Sí, sí, sí... ¿te lo cuento? -Pues sí.

-Pues... mira, tu personaje sería una camarera de un club de alterne

que... van los soldados de la base de Torrejón.

Por otro lado está tu padre, un niño de Rusia,

que siempre te ha inculcado el luchar contra el imperialismo.

Bueno y estas historias...

Un día queréis cambiar de vida y por eso, una bomba en el local,

lo revientas... -Oye, me encanta lo que me cuentas,

sí me interesa mucho pero...

voy a ir un momento a hablar con mi amiga.

-Ah. -¿Te importaría cogerme la copa?

-Por supuesto. Te espero. -Gracias.

¿Qué tal, María José?

-¡Cojonuda! -¡Qué bien!

-¿Y tú? -Bien, bien, bien.

¿No crees que ya has bebido demasiado?

-¿Y qué quieres que haga? Llevas una hora hablando con...

¿cómo se llama? -Mario Barreiros.

-No me suena de nada.

¿Qué dices que ha dirigido?

-¿Tú no estarías mejor en el hotel?

-¡Vente conmigo, joder!

-No, no...

yo, si quieres, salgo afuera y te acompaño a coger un taxi.

-Deja que lo adivine:

Orson Welles te ha dicho

que vas a ser la próxima estrella de su película.

-No, no voy a ser la estrella. -Pero tiene un papel.

Y te lo dará por tu cara bonita. -Bueno, eso es cosa mía.

-¿Qué, te pido un taxi o no?

-A mí no me hace falta que me pidas tú nada.

¡Oh, perdona!

-Señora, por favor, no se agache... -¡No, no, no!

¡Ay, madre mía... espera! Trae.

Ya está, ya está, te llevo al hotel. Ven, M“ José.

Ya está.

-¿Tu amiga se va? -Sí, se va.

-¿Te acabo de contar el guión?

-Bien, sí. -¿Te apetece? ¡Genial!

Vamos a tomar algo entonces.

-Perdón.

Música pop.

¿Qué haces? -A ver,

este soy yo y a mí me lo pegó Magda.

¿Cómo lo sabes? -Porque la llamé y no me dijo nada.

Bueno, sí, puso a parir a su marido, que él se lo pegó.

Pues el marido. -Sí.

Yo sólo se lo he podido pegar a Sonia.

¿A qué Sonia?

¿A esa rubia?

¡Joder, Josete, las matas callando! ¿Se lo has contado ya?

-Sí. Dice que se enrolló con Julián.

Vale, ¿y Julián a...? -Y Julián con Bárbara.

¡Joder! ¿Y de Bárbara a...?

-De Bárbara... ¡a saber, macho, puede que ni le conozcamos!

¿Quién coño será el eslabón perdido?

-¿Qué tal, Bárbara?

¿Felipe?

-¿Qué pasa, chavales?

Oye, Josete, pones un güisquito.

Oye, ¿no estáis un poco mayores para jugar a las chapas?

Josete, ¡güisqui, el escocés, del bueno!

¿Qué tenemos por aquí? Hello, my...

(NARRA) Sinceramente, que Felipe se acostara con todo

lo que se le ponía por delante me daba igual.

Pero que lo pudiera estar haciendo con Lola, ¡me reventaba!

-¿No crees que Arancha debería saberlo?

Sí, a estas alturas, ya lo debe de saber.

De Gaulle, ¿has visto lo que dice el periódico?

-¡Nos persiguen, Antonio! ¿Quién?

-¡El barrio!

¡Vamos, al Bistrot, al Bistrot, vamos!

Gritos de la multitud.

¡Abre, Miguel, vamos, que ya están ahí, abre!

-¡Que no encuentro la llave! ¡Joder! ¡Por Dios, abre!

¡Abre... abre, que ya están aquí!

¡Por Dios, abre! (GRITAN)

-¡Vamos! ¡Cierra!

¿Quiénes son?

Gritos.

Ruido de cristales rompiéndose.

(HUSMEA)

-Merche. ¿Qué pasa?

-¿Tú no hueles a algo como...? A quemado.

Explosión. -¡Joder!

¡Ay, un golpe de la ETA! ¡Madre, quédate aquí!

¡Madre mía de mi vida!

-¡La madre que los parió! ¡Merche!

¡Merche, Merche, llama a los bomberos!

¡Llamad a los bomberos!

-¡Ay, Dios mío!

¡Ay...! ¡Ay, madre mía!

¡Qué cosa más grande! Mercedes, ¿estás llamando a los bomberos?

-¡Joder, pero...! ¡Pero coño, cómo...!

¡Joder!

¡Joder, joder, joder! ¡Tráete agua!

-¡Merche, agua!

-¡Miguel, cuidado, que explota!

-¡Que ya ha explotado, Paquita!

¡Madre mía... quita!

¡Voy a por más! -¡Más, más!

-¡Ay, Dios mío! ¿Alguien ha llamado a los bomberos?

-¿Pero cómo es posible...? ¡Joder!

¡Joder...!

¡Merche, Merche,

Merche, tira agua! -A ver, dejadme a mí.

-¡A las llamas, a las llamas! -A ver.

-¡Pero no te arrimes, hombre!

-¿Pero qué ha pasado?

¡Nuestro coche!

-¡Cuidado, cuidado, cuidado!

-¡Cuidado!

¡Ahí, ahí...!

¡A las llamas, hay más! ¡Ahí, ahí!

-¡Hay que joderse...!

¡Me cago en la madre que los parió! -¡Cabrones!

¡Vecinos!

¡Que sois unos cabrones!

¡Cabrones!

¡Desde luego...!

(GRITA FURIOSO)

¡Cabrones!

Llanto.

(LLORA)

-María José.

Eh.

Oye, ¿qué pasa? -¡Nada que te importe!

-Oye, a lo mejor he estado un poco brusca antes.

-Te lo he puesto fácil. -Bueno, no pasa nada.

-¿Y Mario? -No sé, estará en su habitación

-Creía que no ibas a volver en toda la noche.

-¿Ah, sí? ¿Y eso por qué?

Oye, mira, yo mañana por la mañana,

después de desayunar me vuelvo a Madrid.

-Así de fácil. ¿Y me dejas sola?

-Bueno, creo que es lo mejor.

Muchísimas gracias por todo, de verdad.

Por la invitación y por ser tan amable.

-Nada ha salido como yo pensaba.

-¿Y cómo pensabas?

-Sólo quería que nos conociéramos, pasarlo bien...

Me ilusiono enseguida, ¿sabes?

¡Soy una tonta, ya lo sé!

¡Pero eres tan guapa...!

-Oye, creo que ha habido un malentendido, María José.

Perdóname si yo te he hecho creer,

¡o has interpretado que yo... oye, abre!

¡Abre! -¡Vete, por favor!

-¡Por favor, abre! -¡Vete, Inés!

¡Vete! -¡Quiero resolver esto!

¡Vete, Inés!

¡Vete, vete...!

-Abre y hablamos.

-¡Vete!

Llanto de María José.

¡Vete!

-¡Qué desastre! ¡Me cago en la leche...!

¡Aquí no se puede aprovechar ni una bujía! ¡A la mierda!

-¿Qué? ¿Qué pasa? -¿Eh?

-¿Cómo lo ves? -¿Que cómo lo veo?

Pues que el seguro, como esto es un acto vandálico no paga nada.

-¿Por piezas, pal desguace nada, no?

Pues qué le vamos a hacer, Ramón.

Habrá que rascarse el bolsillo y comprarse otro coche.

-¡Qué fácil es hablar cuando hay de donde sacar!

Claro, tú tienes el restorán, las banderas...

-¡Mira que eres miserable! ¿Qué estás insinuando?

Porque yo tengo cuatro bocas que alimentar, no como tú.

Yo creo que estamos en paz, eh. -En paz no, Miguel.

Yo no he tenido nada que ver. -¿Y yo, eh?

¿Qué tonterías estás diciendo? ¿Tengo yo la culpa

de que algún hijo de mala madre nos queme el taxi?

-Allá cada cual con su conciencia.

-¿Qué me tienes que decir? ¡Dímelo! -¡A la cara y no me grites!

-¿Que no? -No me levantes la voz.

Antonio, Antonio... ¿no deberías bajar a poner un poco de orden?

Pues no creo, Herminia, ya son mayorcitos.

¡Pero es que son capaces de llegar a las manos!

¿Estos? Pues no creo, se les calienta mucho la boca.

Discusión.

No vas a llegar a misa, madre.

No, no voy a ir. La voy a ver por la tele.

Es que no quiero salir de casa.

Y menos ir a la iglesia donde están reunidos

todos los vecinos. Tampoco vamos a vivir encerrados.

Después de lo de ayer. ¿Qué va a ser lo siguiente?

Yo sé que no queréis, pero yo estaría

mucho más tranquila si no fuéramos a salir.

Gritos en la lejanía.

Será posible que nos esté pasando esto en nuestro barrio.

Es de locos, vamos.

¿Sabes lo que te digo? Que yo sí que voy a salir.

¿Dónde vas? A la universidad.

¿Me llevas, Antonio?

No puedo, Merche. ¿Por qué?

Porque voy a hablar con esa gente. No.

Que sí, ya está bien, ya estoy harto;

quemaron el coche de mi hermano, tienen a tu madre asustada

que no va ni a misa. Y todo por algo que no hice.

¡Y que puedo demostrar que no he hecho,

cómo voy a envenenar a la gente!

Me van a oír, ¡joder! No bajes, Antonio...

No lo dejes ir, Mercedes, que la gente está muy alterada.

Ya, pero si es que...

Será posible, Antonio, espérame que voy contigo.

¡Vaya, hombre, de verdad!

-Tenéis atemorizados a todo el barrio.

-¿Qué dices, ignorante? Eres tonto. -A mí no me toques.

¡A mí no me toques! -¡Desgraciado!

-¡Me cago...! -¡Suelta, cabrón!

¡Suelta, cabrón! -Me cago...

-¡Suéltame! -Que te meto...

(FORCEJEAN) -¡Cabrón!

¡Carbón, quita!

-¡Te mato! ¡Te mato! -Basta.

-¡Te mato! -¡¿Qué me vas a matar tú?!

-¡Te mato! -¡De qué me vas matar!

¿De qué me vas a matar tú a mí? -¿A quién llamas tú cabrón?

-A ti, a ti... Que te voy a meter un día...

¡A ti te voy a dar yo, hombre! -¡Ven aquí, desgraciado!

¿Qué? -¡Ya te pillaré!

¡Ya te pillaré! Será posible.

-La madre que te parió. Vente conmigo a la iglesia

que vamos a hablar con la gente. Anda, no te canses todavía.

Anda, vamos.

¿Qué le pasa a papá?

De todo, hijo, de todo. Anda, ven conmigo.

Joder, para una vez que vengo.

(MURMURA)

(TODOS) Que alegría cuando me dijeron:

"¡Vamos a la casa del Señor!".

Ya están pisando nuestros pies,

tus umbrales, Jerusalén.

Jerusalén está fundada

como ciudad bien compacta. -El cuerpo de Cristo.

Y allá suben las tribus,

las tribus del Señor.

Qué alegría cuando me dijeron:

"¡Vamos a la casa del Señor!".

Ya están pisando nuestros pies,

tus umbrales Jerusalén.

Desead la paz a Jerusalén.

Vivan seguros los que te aman,

haya paz dentro de tus muros... -El cuerpo de Cristo.

El cuerpo de Cristo. No quiero comulgar, padre.

-¿Cómo? Me gustaría decir unas palabras,

si me lo permite. -Estamos en la comunión.

Es importante, padre.

-Está bien. Gracias.

(PARAN DE CANTAR)

Buenos días...

Sé que todos los que estáis aquí pensáis que mi hermano y yo

somos los culpables de lo que está pasando

Murmullo. en el barrio.

Sí. Lo sé...

Que somos culpables de la muerte

y de la enfermedad de familiares y amigos.

Se están viendo cosas en este barrio

que no se habían visto nunca.

Alguien está quemando nuestros coches,

los amigos se pelean entre sí y muchos queréis

que abandonemos el barrio...

Mi hermano y yo, ni mi familia somos incapaces de envenenar

a nadie a sabiendas, somos incapaces.

Así que vengo a decir que eso no es verdad.

Eso no es cierto.

No, señor, no es cierto, y se lo puedo demostrar

a cualquiera en el bistró de mi hermano.

Gracias, Froilán. -De nada, hijo.

Murmullo.

-Un momento, ¿dónde vais? La misa no ha terminado.

Sentaos, por favor. Seguimos. -Vamos a la casa del Señor.

Ya están pisando nuestros pies,

tus umbrales Jerusalén.

Cantos de los parroquianos.

¿Estás seguro de tu trabajo? Claro que estoy seguro, Merche,

claro que estoy seguro.

Acercaros un poco...

Tú también, Desiderio, aunque la cosa no vaya contigo.

Murmullo. Vamos a ver...

Tengo aquí el informe de los dos análisis

que ha hecho el Laboratorio Agroalimentario de Madrid

que dice que el aceite de oliva

que hemos vendido... -¡No se oye!

Que decía que tengo aquí el informe de los dos análisis

que ha hecho el Laboratorio Agroalimentario de Madrid

que dice que el aceite que os hemos estado vendiendo

y consumiendo,

es aceite puro de oliva

y que, por supuesto,

no tiene nada que ver con la neumonía.

-¿Cuánto te ha costado?

-La madre que te parió. Déjalo, Miguel.

Si al final, hagamos lo que hagamos siempre habrá gente que piense

que yo tengo mucha mano para tocar puertas

para amañar lo que sea.

Que ya es triste...

Que después de tantos años penséis que mi hermano y yo

somos capaces de poneros enfermos pasando

por encima de todo con tal de ganar dinero.

No os preocupéis que algún día... A ver, hija, ven.

María...

Mira a ver su te gusta

el pan con un poco de aceite del que vende papá.

Murmullo.

-La abuela me lo da con azúcar.

Trae un poco de azúcar.

¿Está bueno? Claro.

¿Vosotros creéis que yo voy a poner en peligro a mi hija?

¿Que me la voy a jugar con tal de ganar unas perras?

Entonces es que no me conocéis.

-Bueno, venga, Antonio. Antonio...

-Vamos, vecinos, si Antonio dice que el aceite es bueno;

el aceite es bueno.

-Al aceite no le pasa nada.

Ayer, ordenando la casa de mi madre...

Abrí un armario y me encontré con todas las garrafas de aceite

que usted me ha dado todos estos meses...

Mi madre las guardaba como si fuera un tesoro,

sin abrir...

Así era ella.

Todo lo bueno lo guardaba.

El aceite que ella usaba era uno que compraba

en un mercadillo... (TODOS HABLAN A LA VEZ)

-He pensado que tenía que venir a decírselo, don Miguel.

-Gracias, Paco.

Siento mucho lo de tu madre. -Lo sé.

-Dame un abrazo.

Gracias, Paco.

Venga, venga, venga.

Venga, no pasa nada. Venga, venga.

(TV) La policía se ha incautado hoy de gran cantidad

de aceite a granel en los almacenes de la empresa Raelca,

de la localidad madrileña de Alcorcón.

La empresa podría haber desviado al consumo humano aceite de colza

de uso industrial previamente desnaturalizado con anilinas.

Dicho compuesto tóxico apunta como la causa más probable

de la llamada neumonía típica que en las últimas semanas...

Por fin salimos de dudas, chico.

Pero el mal ya está hecho.

Televisión de fondo.

Oye, mira, no...

¿Y si nos vamos para el pueblo?

¿Ahora que ha pasado todo?

No nos vendría mal cambiar de aires.

No me parece mal irnos al pueblo, cuando la niña termina el colegio

nos vamos a pasar el verano. No, no hablo de pasar el verano.

Hablo de marcharnos allí

una temporada larga, muy larga.

Pero... ¿estás diciendo de irnos allí a vivir?

Sí, a vivir. Cogemos el dinero,

cogemos algunas cosas y como los caracoles,

a casa de tu madre.

Por mí encantada. ¿Y los chicos? ¿Y María?

Los chicos... ya vendrán a vernos, Merche,

cada uno anda por su lado.

Y María la que más suerte tiene,

empieza la escuela en septiembre en el pueblo.

En el pueblo, como tú y como yo y como todo el mundo.

Televisión de fondo. No sé.

La verdad es que...

Que irnos allí así...

Pues me pilla un poco de sopetón, la verdad. No sé...

-Me voy para el pueblo

hoy es mi día...

Es lo que tiene el agua de Madrid, Merche, que lo limpia todo.

Desde luego...

¿De verdad, Antonio,

eso de irnos a Sagrillas va en serio?

Pues totalmente. (SUSPIRA) Ay, madre.

A ti te vendría muy bien, estarías más tranquilo.

Y más sano. Y tú también.

Bueno...

La verdad es con carretera nueva en dos horas nos plantamos

en Madrid. ¿En Madrid a qué?

¿Cómo que a qué? Pues aquí está nuestra casa

y nuestros hijos, Antonio, y tengo que venir

a la revisión al médico. Ah, sí, no me acordaba,

la revisión del médico cada seis meses en sagrada, Merche.

Nuestros hijos que vengan a vernos ellos,

verás cómo no vienen tanto. Ya...

Incluso le puedo vender a mi hermano lo de las banderas

y me quedo tan ancho. ¿Por qué? Si tú eres socio.

Tú a cobrar los beneficios. Es verdad.

Entonces, ¿qué?

Que no es ninguna tontería.

Así me gusta, Merche.

Así me gusta.

Vamos a dar un paseo, aunque sea el último.

(NARRA) Mi padre sabía perfectamente

que con mi madre lo que importaba era que no dijera que no.

Por eso en aquel momento supo que, a no tardar mucho,

los Alcántara volverían a la tierra que les vio nacer.

A su pequeño rincón de la La Mancha del que un día salieron.

Y esta vez, quizá, a quedarse para siempre.

-Me voy para el pueblo,

hoy es mi día,

voy a alegrar todo el alma mía.

Me voy para el pueblo,

hoy es mi día,

voy a alegrar todo el alma mía.

¡Vamos, muchachos!

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Cuéntame cómo pasó - T14 - Capítulo 241: El aceite de la discordia

21 feb 2013

En junio de 1981, la epidemia de la neumonía atípica ha afectado a más de dos mil personas y hay ya veinte muertos. El anuncio de que la causa de la enfermedad podría estar en la venta ambulante de aceite adulterado salta la alarma en San Genaro, donde desde hace meses Antonio y Miguel han distribuido el aceite de Rocío. 

La situación es muy tensa y el barrio entero se pone en contra de los hermanos Alcántara, que intentarán probar por todos los medios que el suyo está en buen estado.  Toni invitará a su padre a la radio para que se defienda, pero de manera imprevista Ángela decide llevar la entrevista por otros derroteros y Antonio no sale bien parado. Y mientras todo el mundo parece estar atento a la neumonía atípica, a Carlos le preocupa otra tipo de epidemia que ha llegado al bar Fly y que poco a poco va afectando a sus amigos.  

A quien parece irle muy bien en lo profesional es a Inés, que gracias a María José, la jefa de Toni, está consiguiendo darse publicidad. La popular presentadora de radio incluso decide invitarla al Festival de cine de Valladolid. Una buena oportunidad para conocer a gente del medio.

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  1. María

    En UK tampoco se pueden ver?

    05 ago 2018
  2. María Inés Zylber

    Gaviotademar, podrías por favor pasarnos el link de Youtube para ver los capítulos completos? Yo vivo en Canadá y vengo siguiendo la serie desde el principio. Es injusto lo que hicieron! Me fije en Youtube y sólo encuentro los avances de los capítulos...

    15 jun 2013
  3. RTVE.es

    Desde hace unas semanas no es posible ver a través de RTVE.es los capítulos de Cuéntame cómo pasó en Estados Unidos y Canadá. RTVE está obligada a geobloquear en su web la emisión de algunos programas en determinados países para cumplir sus compromisos contractuales. Lamentamos los inconvenientes que esta situación les pueda ocasionar http://www.rtve.es/television/20130218/emision-cuentame-como-paso-estados-unidos-canada/609111.shtml

    12 mar 2013
  4. Jessica

    Hola donde exactamente puedo ver los capitulos 241 , 242 y 243 ya que hace tiempo q esta trabajo por aqui Gracias besos desde Miami !!!! Jessica

    09 mar 2013
  5. Gaviotademar

    Para las personas que vivimos fuera de España, puedes ahora mirar los capítulos en YouTube, ahora RTVE tiene conexión con ellos, ya que la página original de esta bloqueada, espero les ayudé el dato, yo ya me actualice en los capítulos de Cuéntame, suerte ;)

    28 feb 2013
  6. Nieves Pascual Ena

    Segundo o tercer mensaje que les envio. Desde hace tres semanas no podemos ver los capitulos en su pagina web los residentes en el extranjero. Tengan un poco de porfesionalidad y den alguna explicacion de esta geolocalizacion de los videos. Es vergonzoso...

    27 feb 2013
  7. Abel Santiago

    Que no, que no os enteráis QUE FUERON LOS TOMATES ENVENENADOS CON NEMACUR, mirad por internet, hay muchos informes al respecto, lo que pasa es que no interesa que se sepa.

    27 feb 2013
  8. HLMSTB

    Esta vez estuvo algo mejor. ¿Es un hecho al final la separación de Paquita y Miguel? También llama la atención el hecho de que Antonio y Mercedes se vuelvan a Zagrillas y que María siga la escuela allí. Inés: esas cosas pasan (que la periodista creyera que era lesbiana y que la iba a poder conquistar). Pésimo que a Antonio lo dejen mal parado en la entrevista radial, pero excelente cómo se plantó ante el vecindario con lo del aceite. Los jóvenes con las enfermedades venéreas: ya falta poco para la aparición del SIDA. Ramón: es una iglesia abandonada y/o una sotana perdida: no tiene cura (cada vez más insosportable en su forma de ser). El casi legendario Renault 12 hecho taxi fue incendiado. El pésame al camarero Paco por la muerte de la madre en la epidemia de pulmonía. Hasta la próxima.

    23 feb 2013
  9. Rafael Lopez Jimenez

    Yo recuerdo que comprabamos aceite a granel en una chatarreria del barrio, y cuando nos enteramos de que era el aceite, pero el de colza, no el de oliva que compraban en mi casa, recuerdo a mi madre tirar todo el aceite por el retrete, que nos quedaban como un par de garrafas. Afortunadamente, en nuestra familia nunca nos paso nada a este respecto.

    23 feb 2013
  10. Pichy

    Por favor le pido a TVE que nos diga como ver la serie Cuéntame Cómo Pasó y las demás pues desde hace tres semanas no las podemos ver. He puesto aqui varios mensanjes y no he recibido respuesta. Soy fan de esa televisora, me gustan mucho sus programas, a muchos de mis amigos se las he recomendado y estan encantados, no nos defrauden. Desde Orlando Florida USA. Saludos.

    22 feb 2013